REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. V. ·Barcelona: Enero 19i1 N.O 5 TRABAJOS ORIGINAl,ES Historia ~e las funciones ~e los tiroi~es y Oe las par atlrciüeas pon D. PEDRO MOYANO Cated rá.tlco de la Escuela Vetertnar-ía de Zaragoza OPINIONES ANTIGUAS. - Durante mucho tiempo fué ig- norado el papel fisiológico encomendado á los cuerpos tiroi- des) en la organización animal) y como órganos enigmáti- cos se fes consideró hasta 1850) suponiéndolos que la falta de uso á través del tiempo y la evolución, les había privado de toda acción vital. , Es preciso llegar á la fecha citada para inaugurar la his- toria fisiológica de los cuerpos tiroides) en cuya época em- pezó á vislumbrarse que ejercían un papel esencial im- é portante á la vida) correspondiéndole al eminente fisiólogo Schiff la gloria de tan importante descubrimiento. Por primera vez en 1859) al ocuparse de la glicogenia hepática e~1 un trabajo, especial de investigación) puso de manifiesto los trastornos nerviosos que sobrevienen en los perros) extirpándoles los cuerpos tiroides y las alteraciones tróficas profundas que experimentan) hasta producirles) después de poco tiempo) la muerte; mas estos primeros tra- bajos pasaron desapercibidos) y hasta el mismo Schiff no les dió la importancia que realmente se les había de recono- cer más tarde. Unos célebres médicos) Gull y Ord, en 1878) aportaron algún nuevo dato recogido de la clínica; pero quienes lla- maron 'poderos.amente la .atención , con observaciones clíni- cas y quirúrgicas) fueron los cirujanos, Reverdin en 1882 y Kocher en 1883) al señalar la aparición de grandes pertur- baciones tróficas é intelectuales en' gran número de enfer- mos que padecían de bocio, y que fueron tratados por la ex- tirpación total de los cuerpos tiroides. 184 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Sezún los referidos cirujanos) o ' los síntomas que ofrecen , los operados se car-acter-izan por la debilidad general) fatiga extremada) grandes dolores musculares y escalofríos; la piel se les pone pálida) seca y dura) los pelos se' erizan; los pliegues cutáneos desaparecen) y el tejido conjuntivo subcu- táneo' es invadido pür un' edema duro y abundante que au- menta el volumen total del cuerpo, Los enfermos se suelen poner tristes y taciturnos) su inteligencia se debilita) sufren ataques de vértigo) de sofocación y de convulsiones} termi- nando por caer en un estado marasmódico que les produce la muerte, Tal es en conjunto el cuadro sintomatológico observado por Reverdin y que designó con el nombre de mixedema post-operatoria, y de caquexia strumiprioa por Kocher, : cuyos trastornos funcionales atribuyen á la supresión total de los cuerpos tiroides, Por este motivo recomiendan eficazmente la prudencia en la operación del bocio) y que en el caso de ser reclama- da por indicaciones quirúrgicas) se limite á la extirpación parcial de los lóbulos afectos) procurando siempre se dejen' vestigios de los cuerpos tiroides. Al mismo tiempo que se demostraron tan extraños fenó- menos) la clínica aportó observaciones de mixedema espon- táneo) recogidas por Mor-van, Charcot, Virchou, Fournier , etcétera) etc., en las que se denuncia la nueva enfermedad seguida siempre de la atrofia de los cuerpos' tiroídes. Todos estos hechos han servido para .llamar la atención de los fisiólogos) y son la causa de la serie de investigacio- nes realizadas hasta el presente) con el objeto de dar expli- cación científica de los efectos consecutivos á la supresión natural ó accidental de los referidos órganos. ' El-perro JI el conejo son los animales que principalmen- te han servido para hacer el estudio) é infinidad, de experi- men tadores han practicado la tireidoctomia ó extirpación de los cuerpos tiroides con el objeto antes referido. Por la enseñanza que reporta el mencionar todos los sín- tomas consecutivos de dicha operación) vamos á consicnar- , , b los aqui, en la forma y orden que generalmente se pre- sentan. ,. , " Laulanié los describe agrupándoles en' tres períodos: el . primero ó prodromico, se caracteriza por la tristeza y el ' .. '.. REVISTA VETERINARIA ¡:lE ESPAÑA 185 abatimiento general de los operados, la dificultad de la res- piración, y se acompaña de disnea y de sofocación. Suele . comenzar el segundo día y su marcha es rapidísima. . Elsegundo período ó de estado, se distingue por la variedad de los síntomas-dominando las convulsioues-musculares, ya localizadas en algunos órganos )' particularmente en el C7'Otá· jitas, ó ya en todos. los del individuo, que es lo más general. En algunos, ''las contracciones suelen ser clónicas y de apariencia epileptiforme, y en' otros llegan á ser. tónicas, dando lugar áver dader-os accesos tetánicos, que inmovilizan el tórax, produciendo la.muerte por asfixia mecánica si an- tes no se practica la respiración artificial. En algunos tiroidectomizados suele llegar á observarse gran irregularidad en las convulsiones y entonces los ani- males adoptan. las actitudes más extrañas; el cuerpo lo ofre- cen inflexible ó torcido de muchas formas, y cuando se echan sobre el suelo, arrójanse con violencia, después de ,babel' verificado algunas vueltas en círculo. Cuando tal su- cede se dice que están atacados del vértigo JVleyniere, en forma de accesos de corta duración, que son fáciles de pro- . Vocal' por medio. d~e'Xcitacitmes exteriores. Durante estos intervalos los perros suelen buscar los rincones más obscu- I'OS, y en ellos están indefinidamente si se les deja. Los síntomas anteriores se acompañan de otros que co- rresponden á las funciones de nutrición. Los perros que son operados pierden el apetito, adelgazan con rapidez, la secre- ción renal disminuye, la temperatura desciende, excepción hecha/durante los accesos que se acompañan de hipertermia,' y suelen morir generalmente, dentro de este período, del cuarto al novenodía. En algunas, ocasiones, ya sea por condiciones orgánicas de los 'animales, ó porque la operación no fué bien hecha, sucede que losaccesos se verifican muy de tarde en tarde, y con poca.intensidad, '! entonces los operados suelen durar más ti em po, em pezan do el tercer período -llarnadode caqúe- .xia, que se' 'caracteriza por el enflaquecimiento general, el marasmoé hipotermia de los enfermos. En estos casos los animales mueren de los veintisiete á los treinta ó tr-einta v dos días', . Las observaciones de Schiff que dejamos referidas sus~ citaron, inrnediatamente gran, número de experiencias de 186 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA com probación por otros investigadores J' fueron llevadas á cabo por Colzi, en 1884; Sanguírico JI Canalis, Albertoni '! Tizzoni Fuhr, Rogowitch, en 1888; Fano y Zauda, en 1889; -que hicieron extensivas sus experiencias al gato y al zorro; Harsley, en 1885) que llegó a conseguir el mixedema expe- rimental en el mono; Alara, en 1885) en el gallo; Ewald, en el palomo) y Horsley y Moussu en los rumiantes) solípedos y en el cerdo adulto) sin que sufrieran alteración alguna estos últimos. El Dr. Gómez Ocaña es el único) que nosotros sepamos) que ha hecho la tiroidectomia en varios animales en Espa- ña) y los efectos que señala en los perros jóvenes) conse- cutivos á la operación) son accidentes agudos y supervi- vencia corta; en los viejos dice que se restablecen pronto de la operación) sin que lleguen á experimentar ninguno de los síntomas de la tiroidectornía, que igualmente ocurre en las aves. Con referencia á los animales herbívoros) las opiniones son muy diferentes. Parece Goma lo más cierto que losac- cidentes q\le sufren son siempre menos graves que en los carniceros) ya sea porque las glándulas supernumerarias ó de otra clase suplan á los cuerpos tiroides) ó porque la ali- mentación se presté menos á las autointoxicaciones. Es lo cierto que la observación viene señalando en este estudio algunas lagunas que sólo el tiempo podrá borrar. En lo que convienen la inmensa mayoría de los experi- mentadores) es en señalar en los animalestiroidectomiza- dos) dos tipos 'clínicos perfectamente distintos: un tipo agudo y un tipo crónico) que se distinguen por los síntomas y accidentes de que se acompañan; en el primer caso) por convulsiones) disnea y elevacion de temperatura: y en el segundo) por el apagamiento de todas las funciones) singu- larmente las intelectuales; baja de temperatura) paresia ó debilidad muscular) suspensión del desarrollo y una hin- chazón que le ha-dado nombre á la caquexia (mixedema). Esta dualidad clínica implica la primera sospecha de la dualidad funcional) entre los, órganos del llamado aparato tiroideo, y las teorías modernas es lo que tratan de de- mostrar. El Dr. Gley, agregado de Fisiología en la Facultad vle Medicina de París) es el primero que en 1892 reproduce las REVISTA . VETERINARIA DE ESPAÑA 187 experiencias de Sandstrórn, por las que descubrió las para- tiroideas superficiales él externas, y de los' resultados obte- nidos fundó una teoría, que, durante algunos años, fué llamada «·teoría de la suplencia funcional » entre los cuer- pos tiroides, las paratiroideas, la.pituitaria, y otros órganos de íntima relación. En apoyo de su tesis, formuló las' siguientes conclu- srories : loa Que la sola extirpación de las glándulas' tiroides deja sobrevivir á los animales operados; 2." Que después de la extirpación de los cuerpos tiroi- des, las paratiroideas se hipertrofian; 3.a Que la extirpación aislada de estos últimos órganos es igualmente inofensiva; y 4.a Que la extirpación total de los tiroides y de las pa· ratiroideas determinan los accidentes convulsivos de la caquexia uguda, y la muerte rápida de los animales. La doctrina fisiológica que se sintetiza en las anteriores conclusiones, pone de manifiesto las ideas del autor, no sólo de la dualidad funcional que cree encontrar entre los órganos objeto de estudio, sí que también .la suplencia de unos á otros entre sí. Al-efecto pone de manifiesto que los herbívoros no son refractarios á la tiroidectomía como se venía creyendo, y señala, corno principal papel á las para- tiroideas, ·e1 de suplir. las .funciones de los cuerpos tiroides. Moussu, ilustre experimentador de la Escuela Veterina- ria de Alfort (París), fundado en múltiples experiencias se opone á las aflrmaciories del Dr. Gley, y combate la teoría '. de la suplencia . .Cadeac y Guinard en 1894, y Rouxeau en 1895,confir- man los resultados del DI;. Gley, y lo mismo hace Cristiani, que verificó sus experiencias en ratones. Una nueva investigación realizada con gran fortuna, por Gley, de separar las paratiroideas de los cuerpos tiroides, y la extirpación de éstos solamente, logrando que sobrevivie- ran los operados, sirvió para que su teoría de la suplencia. fuese después admitida por la generalidad de los fisiólogos; aunque Moussu se esforzaba en' demostrar que no puede haber suplencia entre la desigualdad del funciones, y que las de los cuerpos tiroides y las de las paratiroideas son completamente diferentes. 188 REVISTA VETERINARlA DE ESPAÑA , . Entre las muchas objeciones alegadas por Moussu, una ofrece gran valor) y consiste en que las paratiroideas con- servan su estructura propia) sin experimentar la especiali- z-ación tiroideana, después de extirpar los tiroides) eomo debiera de suceder para suplir su función. Sin embargo de estos argumentos) la teoría que combate se mantiene victo- riosa) hasta que) por último) sucumbe ante la evidencia de un descubrimien to nuevo) que quita) á las experiencias de Gley, su significación primitiva) dejando sitio á la hipótesis de Moussu, de la dualidad funcional) que es la que cuenta hoy con más partidarios. OPINIONES MODERNAS. - A medida que las investigacio- nes se han ido repitiendo) nuevos descubrimientos fueron conseguidos y distintas son las opiniones emitidas. Si las experiencias de Schiff fundaron una nueva época para la· fisiología de los cuerpos tiroides) y las de Sands- trórn para la de las paratiroideas externas) un descubri- miento por Kohn y Nicolás) vino á cambiar las ideas domi- nantes del dinamismode los órganos hastaentonces conocido, y á dar el golpe mortal á las hipótesis de Gley, y la victoria á la de Moussu. En 1895 los experimentadores Kohn y Nicolás.al mismo tiempo) aunque independiente uno de otro) demostraron la existencia de una paratircidea .en la cara interna de los cuerpos tiroides de los perros y conejos) desconocida toda- vía para los fisiólogos. Tan importante descubrimiento anatómico puso de ma- 'niñesto el error en que se incurría) cuando) creyendo ex- tirpar todas las glándulas paratiroideas , dejaban) sin embargo) las internas) y siem pre que se hacía de los tiroi- des) resultaban extirpadas las paratiroideas internas. La fisiología de estos órganos tenía que ser necesaria- mente mal interpretada. Extirpadas las paratiroideas externas, siem pre quedaban las internas) á expensas de las cuales sobrevivían los ope- radas; al ser extirpados los cuerpos tiroides y con ellos las. paratiroideas inter-nas, era la causa de la ,hipertrofia, de las restantes. . El Dr. Gley se dió pronto explicación de los hechos con las nuevas experiencias) y lo mismo les sucedió á Vasale y Generali, en 1896)' quienes practicando la extirpación de las RE\IIISTA VETERINAR1A DE ESPAÑA 189 cuatro paratiroideas en un perro, observaron los accidentes de la tiroidectomíe completa. Repetidas las experiencias en los conejos, se confirmaron los resultados. ' Si alguna vez no se consiguieron, atribuíase á inmuni- dad natural de los' animales sobrevivientes, ó á que las operaciones no eran bien ejecutadas. Moussu, -UlíIO de los fisiólogos más eminentes y qtJe ma- yeres trabajos ha realizado para llega]' al estudio de las funciones del tiroides y de las paratiroideas, después de re- sumir los resultados de más de 150 experimentos realiza- dos de tiroidectomtary de paratiroidectomía en solípedos J' rumiantes, paquidermos ó porcinos, carniceros, roedores y aves domésticas, lo mismo en individuos jóvenes que en adultos, se inclinaá creer que la función de los tiroides y de las paratiroideas es diferente. Tan autorizada opinión ha inclinado á muchos fisiólogos á seguir la misma creencia; y, al presente, la mayor parte consideran, que no sólo son distintos, sí .' '••• ; • _~ __ . ".,., ~ l' , ", '. ) . . ,'.".' .. " . • guídotnmunízur carneros y logran 'un suero de gran poder trirnunízente. '((Profi~ Iaxisde la 'viruela ovina". (Bol. del Iruste de Sueroter'ápia, V:acUl;l.ación 1/ Bacte- riotoqia eleAlfonso XIiI, n úrn , 1, 2 Y 3). - (N. dei T.) (1) Esta dosis, indicada por Bridré, corresponde á la actividad' de un suero preparado por Duclou x, para el ser-otee ele l'éleoage, dé Túnez.' . (2) Borre!. Toe. cít: - Marte!. «La 'sérotheraple ele la elavelée ». (Reo. gén. de Méd, »ét. t. I, 1.0 junto 1903).-Bridre. "Sur la prophylaxts de la clavelée )l. (L'Hy- yü¿ne' de la v iáruieet d/u tait., t. Il l, enúo·1'909). - Co nte. «La prophylaxie 'de' la clavelée elans le départementde I'Hér'au lt » (Annai. in Rec. gén. ele Méel"J')ét., tomo XV, 15 mayo 1910). "l . REVISTA VETER,INA,RIA DE °ES~AÑA 2U ra que sea la gravedad de la infección, la evolución se ter- mina en cinco, ó seis días. La suero variolización es más económica que la, simple. variolización , evita toda clase de complicaciones y sus efectos son ciertos. La aplicación de la sueroterapia preventi val debe) en ' gran escala) ensayarse para aquilatar todo su valor. Los .. carneros argelinos irnportados' á Francia) deben sufrir una inyección preventiva de suero algunos días antes del ernbar- que. Si este ensayo .daba los resultados apetecidos) la sue- roterapia habrá solucionado una grave cuestión sanitaria) JI puesto fin á serias dificultades administrativas.' o XIl'I. - Su~roterapia co~tra la rabia Marie h~ conseguido obtener un, suero específico en el carnero tratado por las inyecciones-subcutáneas de una emulsión de virus fijo. , ' , ,- Las -propiedades preventivas del suero son discuti'bles. Rernlinger cree que' protegen al perro contra una inocula-' ción intraocular de virus fijo; Marie no comprueba ninguna resistencia contra el virus de rabia callejera) tan constante C0I110 el virus fijo' en las condiciones realizadas. Las mezclas suero-virus al tercio) 'pueden conferir al perro una inmuuidad sólida y durable. El método de ~lec- ción consiste en una primera inyección de -suero-virus, 10 9C" seguidamente) después de quince días) .una -inocula- ción de virus' tijo 1(25~gramos'. , , La resistencia conferida dura más de 'unaño. *** ,'Tal,es; brevemente resumido) el-estado actual de la sue- roterapia aplicada á las enfermedades de los animales." : "Tra~aj6s y, estudios se suceden diariamente para ~m- pliar 'el campo 'de estas intervenciones, Hemos' de esperar que) cou.la introduccion de';l)u'ev~s métodos, de técnica) se pueda, triunfar -de los obstáculos queactualmente encuentra el 'de'sa':roll:o' 'de' la: sueroterapiaespecrñca. o," o ;,' ({l~s',j¡~n."o,~cle).I([~d(!~'ini~ ,f.¿t~r~~;/.á~\'(, n~m,: )84, septiembre de 19l0, . P. 9· nas'25'4:"'26S\:'1 aIY¡ '" ..~..... "' .. 'o. •. -" "",r 1 ~\ " '1 .' ".; ", 1 í"-) ,'" .' '," , o ) , ,.' J,'~' • ',,',: ,;", ,- , ',. '''~Tl'ad,'de,C'-.SANZ;"i:'EG'.<\.ÑA) • _ i '; l ,'! ~ • v .... t • ~ ~. ~.. ~. .. • • ( ,,). \ .' :',~f,':[ :.. ¿..:( ir. t·· .r 1; .. ; " e- t 212 REVISTA VETERIKARIA DE ESPAÑA TRABAJO~ l::XTRACTADO::; INSPECCIÓN DI:: ALIMENTOS . HERRERA DE LA ROSA J.) Veterinario municipal de Al- calá (Cádiz). La inspección del pescado. - La ins- pección del pescado es una misión del Veterinario) que si bien al parecer es difícil) eu cambio.vsi fijamos un poco la atención en dicho trabajo) ó queremos cumplir exactamente y con conocimiento de causa de lo que hacemos) no pode- mos. por menos que apreciar que es un trabajo difícil) de responsabilidad y de conciencia. Yo no sé como se hacen los reconocimientos de estas substancias en la mayoría de . las poblaciones) pero en aquellas en que'Yo he podido ob- servar como se verifican) he visto lo deficiente de la ins- pección. . El pescado es un alimento de principios nutritivos muy necesarios .al organismo) de fácil digestión y gusto exqui- sito cuando está en condiciones para el consumos) pero) en cam bio, sus alteraciones suelen ir seguidas de trastornos de consideración; su descomposición) que es lenta en al- gunos pescados (causa de dudas en la inspección), cuando en estas condiciones son ingeridos) suelen ocasionar las más de las veces 'verdaderas intoxicaciones) trastornos gas tro-intestinales, que pueden poner en peligro la vida de las personas; el haber tenido ocasión de observar en personas de familia estas intoxicaciones) causadas por el alimento de pescado que. no estaba fresco) y mis deseos de admitir ó decomisar en conciencia los pescados que estén, ó no en condiciones). me han -hecho hacer un estudio detenido) y por él he podido apreciar que la inspección simple no es. suficiente. . " Yo considero en el examen del pescado dos i nspeccio- nes: á una le llamo simple) ó sea el reconocimiento de esta substancia en la pescadería) puesto ó lugar donde se vende) apreciando por sus caracteres exteriores si está ó no en buen estado; y .Je llamo especial á oteo examen que yo acostumbro á hacer cuando abrigó duda y por el cual so- meto al pescado. á varias manipulaciones; por este último examen deduzco, según' su coloración interior y estudio.' detenido dé los demás caracteres) de una manera. casi exacta. c(s,egún mi parecer) su grado de descomposición y si está Ó e no en condición de' poderse consurnir ; la coloración de su espina y de sus masas musculares son las que me sacan de dudas) unido á .los demás caracteres), como su estado de flacidez ó de tersura)' el color de la córnea) su fácil desea- ,R',VISTA VETERINMUA DE ESPAÑA 213 mación, su olor, manchas lívidas y substancias viscosas de que están embadurnados á veces; etc" etc" todos contribu- yen al reconocimiento y todos son dificil es de apreciar bien, en la, inspección simple, siendo necesaria la manipulación para apreciarlos bien, aun que para mí el demás valor es su coloración interior. Yo he tenido ocasión de ver cantidades de sardinas y otros pescados como el urel, pOT ejemplo, que en el examen simple, á, su vista exterior no habría quien pudiera decir queaquel pescado estaba en malas condiciones, todos sus caracteres exteriores eran buenos, sin embargo, los he-' chos no podían ser peores, pues cuando llegaba la hora de comerlo, había que tirarlo, Esto 'fue motivo para este estu- dio de la coloración, por el cual creo que se sale de dudas y siempre airoso. Ocurre á veces que cuando .el principio de descomposi- ción no está muy avanzado, la acción del calor á que se somete el pescado para el alimento, contrarresta la toxici- dad del mismo dejándole en condiciones de normalidad, lo que se comprende,' por ser ,éste un medio de destrucción de los más activos, de los microorganismos) pero cuando la descomposición está. más adelantada, ya por ser mayor el número de toxinas desarrolladas, ya por la naturaleza de la carne, la acción del calor no es suficiente, las causas, tóxicas persisten. Yo he podido observar que cuando el grado de coloración interior está más manifiesto, ha coiri- cidido con que la acción del calor no .ha sido suficiente para contrarrestar la acción tóxica, notándose, por tanto, los efectos al hacer uso alimenticio del pescado, ' Basado en esto dicho anteriormente y en la tranquilidad v despreocupación que debe rodear al Veterinario al hacer la inspección, por ser este trabajo de tanta importancia, yo creo que debiera hacerse separado de la vista del público y de los dueños (que siempre apocan el ánimo del Inspector), en un sitio á propósito, como una casilla, por ejemplo, ú otro lugar dondeel Veterinario pueda proceder al examen , con todos,les medios 'necesarios, sometiendo al pescado á toda clase de manipulaciones que crea preciso, para llegar al couocimiento exacto de sus condiciones para el consu- mo. Además, en el pescado que se vende en lugares donde no es puerto 'de mar, para que pueda llegar' al punto de destino en: condiciones de poderse vender, le echan subs- tancias para conservarlo, corno el cloruro de sodio, de calcio, potasa' y otros, siendo algunos de ellos perjudiciales; el Veterinario. debe tener un número de reactivos que de- nun?ien estos cuerpos que pueden ser motivo para el de- comlSO. . Concretando: la inspección del pescado para hacerla bien 'hecha req:uiél~e una casilla ó lugar á propósito) con , ' 214 - REVISTA VETEHINAl'UA DE ESP.-\.·ÑA mesa de trabajo, ventana con luz buena, vasijas, agua, pa- ños, reactivos y hasta microscopio; é ir -reconocien do las muestras de Ias distin tas clases de pescados; á más de sus caracteres generales de descomposición, los especiales de coloración interior, que, conocido el color normal, es muy fácil apreciar el" anormal y sus grados, que son varios en el pescado azul y sus variedades, desde el sonrosado al negro, y en el blanco los distintos grados del grana, desde el más bajo hasta el más alto. El aloe, como no sea en un grado muy avanzado de descomposición, es muy deficiente) pues pescados hay que sus vísceras entran en descomposi- ción muy pronto y, sin embargo, sus carnes pueden estar buenas; el calamar es un molusco que su tinta entra mu,' pronto en descomposición) de ahí el olor repugnante que casi siempre tiene, en cambio esto ya contrarrestado con la naturaleza de su carne casi impermeable (valga la frase), debido á lo cual aguanta más que otros y hasta diría que en mejores condiciones de un día para otro, por la natura- leza de su carne especial. . STOEC[(LIN 'y CRoci-IETELLE. Acerca de la presencia accidental de sulfocianuros en la leche y su origen.- En una muestra de leche de vaca. se observa 'tinte rosa cla- ro, que recuerda la coloración de' las. sales de manganeso. El análisis químico prueba que esta coloración anormal, es consecuencia de que la muestra de leche contiene sulfo- cianuro de hierro. Las vacas comían tortas de linaza que llevaban. abundantes cantidades de crucíferas (mostaza, nabo, colza). Al cabo de una hora de contacto con el agua, 100 gramos de torta daban 94(6 miligramos de esencia de mostaza. - Este sulfocianuro se elabora tam bien en el estómago de la vaca, se transforma en el tubo digestivo en sulfocianuros alcalinos y pasa á la leche. En contacto con un recipiente de hierro, se forma sulfocianuro de hierro. Por tanto) la presencia de sulfocianuros en la leche, puede atribuirse en las vacas lecheras á la alimen tación con tortas de crucífe- ras, y ello permite explicar los accidentes de los bóvidos jó- venes 'y de los que maman. - J. F. - (Acael. eles Sciences, sesión del G de junio de 1910). ' . ZEEB) H: Del olor «sui géneris» en el macho cabrío entero. - En opinión de Rost, este olor impregna única- mente las capas de 'carne más superficiales, bien sea por- que estas partes superficiales han estado en contacto con las manos del matarife ó bien por la piel del mismo animal sacrificado. Desde los seis años que dirige el matadero de Offenbach- sur..:le-Main) Zeeb h~ examinado cerca de 500 machos ca- :REVISTA VETERINAHIA DE: ESPAÑA 215 brtos de todas las edades, y confirma que este olor caracte- rístico, se halla especialmente más acentuado en la época de la monta, y que sólo depende de la piel y sólo se comu- nica á la carne por las manipulaciones antes dichas. SUa carne despi.de, olor anormal, se la dejará en .observación durante vemticuatro horas, tiempo suficiente para hacer desaparecer este olor. _ No obstante, para evitar una sorpresa desagradable, se recomienda tornar un pedazo de carne, aún cuando haya desaparecido e1.010r, y someterlo á la prueba de la ebull i- ción. Procediendo así, el autor, en seis años, sólo ha tenido que desechar dosreses. No debe haber, pues, inconvenien- te en sacrificar para el consumo el macho cabrío entero, t,:nt.o má~, cuanto que su carne es algo apreciada. - J F.-=- (Zeltschr!/tjür Fleischuncl milchlujqiene, junio de 1909. Re- Que Pral/que des Abattoirs, n." 8, 1910). SECCIÓN PROFESIONA L ltnómala situación ~I? lbs Inspectores ~e ftigien~ pecuaria POR .' JUAN MONSE:i~RAT . Inspector cieHig.iene pecuarta y Saniciad Veteri naria de Cádiz Vigilar constantemerite el estado sanitario de los ganados, in te- r-esándose con verdader-o cariño por la salud de los animales do- mésticos, estudiar sus' dolencias, especia1mente lasenzoóticas y eplzoóticas, aconsejar y pr-oponer á las autoridades y ganaderos las me.didas de h.igiene ó policía sanitaria que deben ponerse en práctica par-a prevenir el desar-rollo de las enfermedades infecto- contagiosas, aplicar con r-igor las medidas encaminadas á evitar la propagación de dichas enfermedades, formar la estadística san ita- ria, cuidar del cu mpli m iento de cuanto previene el Reglamento de 3 de j ul io de 1904, y con tri bu ir al fomento" y mej ora de la ganade- r ia, bajo sus.distintos aspectos, es la misión que las vigentes dis- posiciones encomiendan á los Inspector-esde Higiene pecuar-ia. Par-a .Ilegar á.este r-esultado, los Inspectores aludidos « deberán aver iguar cada uno en su pt-oviucia, el estadosanital'io del ganado, qu enfermedades ó son-las mas comunes, especie que las padece, su raza, sexo, condiciones de los locales en donde se les encier r-a, pra- dos, etc., auxiliánclose para oste trabajo de estadistica nosológica, de las auto r idades locales, Subdelegados de Veterinaria y Veter ina- rios mu nicipalce ». . « Vlgüar-ánactualmente las fer-ias, mercados y concursos de ga- nados, para evitar que puedan penen-ar ó permanecer en ellos ani- males atacados de enfermedades contagiosas, ya que es evidente 216 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA' que las Ier ias y los mer-cados son CaD fr-ecuencia (y de ello -po- dr iamos citar casos prácticos), focos morbígenosen donde los aui- .maJes sanos adquieren y propagan después a puntos hasta enton- ces indem nes, las en Ierrnedades c:ontagiosas que los abate y los diezrna ». « Girarán frecuentes visitas á las estaciones de fer-rocarr-il encla- vadas en su' provincia, para procurar que los vagones que hayan transportado ganados, sean desinfectados pOI' los procedimientos conocidos, una vez realizado el desembarque, como asi también los muelles, cobertizos, etc, y evitar, de este modo, que puedan con- ver ti r-se en vehículo de coritagio ». « Inspeccionarán las par-adas par-ticular-es de sementales, antes y durante la monta, y rechazar-án para este empleo aquellos anima- les que no se hallen en perfecto estado de salud». « Reconocerán minuciosa y detalladamente (los de Puertos), to- dos los barcos que lleguen al puerto y que conduzcan ó hayan con- ducido ganados, y los animales en ellos transportados, para cuida!' de la desinfección y buenas condiciones, y aplicar, en caso de ell- Ier m edad, las opor-tunas m ed idas ». . Cuidarán (los -eleFronteras), de queno penetre en nuestr.o terri- (e torio animal alguno que no esté sano y cuyo dueño no acredite que procede de región no infectada y que haya sido objeto de un reco- nocimiento per icial en el lugar de o r igen ». . Y, 'por último, ce tan pr-onto como se compruebe la existencia de alguna enfermedad infecto-contagiosa en un término, el Inspector, previa orden de su Jete provincial, se trasladar-á al lugar infectado para reconocer las reses enfermas, y, en su vista, adoptar las medi- das que procedan ». Tódas las disposiciones oficiales me par-ecen muy acertadas, muy buenas, muy necesarias (sobre todo si hubiere facilidad de curnpiir- las en el terreno práctico) , y es indudable que con su estricta ob- servancia, veríamos dism in ui r progresivamente el número de enfermedades y de. enfer-mos, desaparecer los focos de contagio, y. poner á salvo la ganadería ..de tantas plagas como la han azotado; que e$ seguramente el fin que se pr-oponía el legislador. Para coadyuvar- á dicho fin, la Di reoc ión general de Agricultura, Industria y Comercio, en Circular de 18 de abrilde 1910,clíce:: « No ha de regatear. esta Dirección general medio alguno dentro de sus atribuciones, para la buena realización del servicio, y, en todo mo- mento, han ele eucontra.r en ella, los. Inspectores, un auxiliar eficaz para sal val' aquellas dificultades con Cj ue tropiecen en el ej ercicio de su cargo ; en carnb io , no ha de consentir la más pequeña falta ni ha de tolerar el más insignificante descuido en el cumplimiento del debel;¡-., etc.» " Muy bien; aunque creo que no uecesi tau los Inspectores, de es- tímulos ni castigos para cumplir con su deber, pues les basta para elld el mandato de su conciencia, y les sobran deseos de- honrar su cargo, co ntr-ibuyendo al engrandecimientó de la ganadería españo- la; lo que si necesitan, son medios de des snvol virn-iento , medios REVISTA Vr::TEH1NAlUA DE ESPAÑA 217 para trabajar. y posibilidad de realizar los servicios q ue les han sido encomendados; .1' esto ... no lo han encontrado, No basta legislar , hay que cumplir lo legislado; no basta dictar órderies , hay que facilitar su cumplimiento. El Estado organizó el servicio, per:.0 de un modo incompleto, para que pueda dar los frutos que se pr-opon ía ; la misma Dir-ección gener-al DO ha podido cumplir sus laudables propósitos, y por causas seguramente ajenas á su voluntad no ha prestado al nuevo Cuerpo el apoyo y protección que le ofreciera, ni le -ha facilitado los medios indispensables para. el cumplimiento ele 'su cometido; y el Inspector tiene' que luchar' con esa. falta de protección de la Super-ior-idad, con la indifer-encia de las autoridades locales, y' con la desconfianza del ganadero, qu e no dia visto aún coufír mados en la práctica los beneficios que, con razón, esperaba de la creación del Cuerpo. ~ Parécerne el Inspector de hoy, un soldado en campo de 'batalla, lleno de fe, entusiasmo y patr-iotisuio ; pero sin armas de combate. Vigila atentamente - se le diría al soldado - , trasládate á los pun-' tos donde el enemigo dé señales de pt-ese ncia ; pero ... 110te muevas del sitio, Combate sin tregua al invasor, impide su penetración en nuestro ter-ritot-io , evita qu ecause daños; pero ... no puedo propor- cionarte ar mas con las que le ataques y te defiendas. Lo mismo exactamente viene á ocur-rir con los Pecuarios; y no podrá argüir-se que estemos en per-iodo de paz y no precisa, por tanto, extremar' la vigilallcia,no; para-el higienista no hay tregua; esa falange de seres micr-obianos que originan las enfermedades infecciosas, labora constantélnente, está en continuo acecho; y como no sabernos el momento ni el punto pOI~donde 'han de atacar, la vigilancia debe también ser continua y alcanzar a todos los pun- tos vulnerables; además, que el- higienista no va á combatir enfer- medades, sino á evitar su aparición. y ~de qué sirven las,disposiciones sanitarias, si no se cumplen ó no se pueden cu mpl ir t ¿De qué sirve que el I'1spectoe asista á al- guna feria, si 'no puede asistir a las más ? ¿De qué sirve que se de- crete la desinfección de los vagones de ferr-ocat-nil, si no hay quien vigile por su cu ruplimiento j ¿ De qué sirve que el Reglamento pre- venga el traslado del Inspector á los lugares donde aparezca una , enfermedad contagiosa, para cortar su desarr-ollo, adoptando sobre el ter-reno las oportunas medidas, si cuando llega el caso, no hay consignación para pr-estar el servicio ~ El servicio sanitario no cabe pr-estar-lo á-medias. Y con la cantidad presupuestada para gastos de viaj es y dietas de salidas, ¿ puede prestar-se á med ias siq uiera ~ Es verdad que los 'Inspectores cuentan como auxiliares, con los Subdelegados de Veter inar ia y Veter inarios municipales; pero, i, cómo or-denar ni ngú n servicio á dichos funcionarios ~ ¿ Quién les pag~~ Tal es, á 'grandes rasgos, la situación act.ual de los Inspectores de Higiene pecuaria; sin una reglamentación definida, sin medios de acción; por un lado se les exigen servicios que deben y están an-' siosos ele prestar, en bien de la ganadería y de lasal u d pública; 218 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA por otro se les impide la prestación de estos mismos servicios. ~Cabe mayal' anomalia ~ , Pues hay más; el R. D. de 25 de octubre de 1907 organizando los ser-vicios de Agr-icultura y Ganader-ía, dispone, en su art. 38, que el Inspector tend ná su oficina en la Estación pecuar-ia si existe en la capital de p r-ovi n c ia, Ó en su defecto, en la Sección Agronómica (y dicho se está, que u na oficina, para que pueda llamarse asi, debe te- uer, POI' lo menos; una mesa-escr-itor-io, una silla, un tintero y una pluma); pOI' lo que respecta á la provincia de Cádiz, nada absoluta- mente se ha facilitado al Inspector, en la Sección Agronómica ni en ninguna otra parte (otras provi ncras se hallan también en iguales condiciones); dándose el caso {que creo único en las dependencias del Estado), de que el funcionario tenga que- atender á los gastos de montar la oficina (en su dom icilio), compr-a de libros de registro y demás material fijo y móvil, de su peculio par ticular. Sobre dicho punto se elevó consulta á la Super-ior-idad, y no se ha recibido con- testación en ningún sentido. y en estas. condiciones, ~es posible que el Cuerpo de Pecuarios responda la idea que presidió á su creación, á pesar de todo.el eruúsiasrno y de toda la buena voluntad del personal que lo cons- tituye ~ . Los puertos, continúan á cargo de los llamados Habilitados, te- n ien do el ganader-o que pagar los derechos de reconocimiento ; las vacunaciones gratuitas no se han establecido aún; las indemniza-o cíones por animales muertos Ó sacrificados, son mas bien nomina- les; y en fin, que nuestra inter-vención, debido á las causas apunta- das, resulta aparentemente de muy escasa utilidad práctica para el cranadel'o. Hay que desengañar-se de una vez; si se quiere que el Cuerpo de Inspectores responda á los fines para que fué creado, es preciso, es indispensable, que se le facilite elementos .de trabajo y se le dé medios para desenvolver su acción; que se publique el Reglamento por que ha de regir-se, se le dote de oficina (efectiva y no nominal), con el material correspondiente, y se consigne en los presupuestos del Estado la cantidad necesaria para atender debidamente á los diferentes ser-vicios de su.incumbencia. De lo contrario, resultará un organismo poco menos que inútil. . En mater-ia sanitar-ia no caben las medias tintas j todo lo- que no sea -organ izar el servicio en for-ma y condiciones de que constituya, una verdadera y sólida gar-antia d'e 'Ia salud, es. tirar el dinero; 'Y, J qué repr-esentan los gastos que se requieren para completar la 01'-. ganización.Icornpar-ados con los beneficios que de. elíohabr-ían de derivarse ~ ¡Cuántas cantidades de consideración se gastan en asun- lOS de 'menor trascendencia! y basta pOI' hoy; otro día contin uar ernos ;al menos, si no conse- guimos nada, cumpliremos un deba!" de. conciencia, señalando los defectos q.ue se oponen á la buena marcha del ser vicio y llamando la atención á quien debe poner r ern edio. REVISTA VETEHINAl-~[A DE ESPAÑA .219 NOTICIAS Cátedra vacante. - En la Facultad de Agronomía y de Veteri- naria de lá Univ~rsidad de Buenos Aires, se halla vacante la ca edra de Fisiología é Histología,' la cual debe proveer-se pOI' concurso. Las solícitudes de los aspirantes para tornar parte-en el mismo deben 'ccnteher: nom bre y apell idos, partida de nacimiento, nacíonal idad, titulas universitar-ios, trabajos publicados, cargos que ha desempe- ñado, escuela () facultad donde ha hecho los estudios y lenguas.ó idio- mas que' posee el solicitante. El pretendiente que reúna las-condicio- nes exigidas por la Facultad, hará un contrato en la forma siguiente: Duración del contrato: cinco años á contar desde la ·lIegada á- Buenos Air-es; sueldo mensual, mil ochocientos fl'ancós Ó li ras.: La Univer-sidad se reserva el derecho de anular el co ntrato si cree in- útiles los servicios. p refesio nales del profesor. En este caso se le ·en- tregará como ín dem nizacrón la cantidad de 8,000 francos. El profe- Sal' contratado recibirá 2,000 francos para gastos de viaje. Son obl'ign- ciones del prcfesor-, dar los 'cursos de h istologiay fisiología, y dir-igir los trabajos prácticos de ambas asignaturas. Las ofertas de los aspi- rantes, podrán hacerse hastael I." de marzo de. 1m!, y deben enviarse certificadas al DI', D. Pedro N'. Arara, decano de la Facultad de Agro- nomía y Veter-inar¡a, calle de Viamonte, n." 430 en Buenos Aires. El « salvarsan». - Vencidas l-as dificultades de su fabricación en gran escala, por ·fin se ha puesto á la venta 'el 606 o dioxidia.mido- arsenoberizol, con el nombre de saloarsan. La fábrica de colores de Hoschst, es la que lo elabora. En general, hay que administrado el! inyección .inú'avenosa, per-o hay casos en los.que no esfácil, y eu éstos la rnejor forma es la inyección intram uscu lar del aceite de «salvarsan . al 40 pOI' 100, preparado poi' e1 DI'. Car-los Sch tnd ler , de Ber-Iin. Este aceite es una nlezcla de yodi pina (aceite de sésamo yo- dado), y vaselina pu rísima. Me rced la yodipina es estable y estér-il. á 1 ce. de aceite; contiene casi la dosis normal, es decir, 40 ceritigra- mas de « salvar-san », lo cual es muy ventajoso . . Sobre el ccncurao d e ganado en Z·a:ragoza. - D, Juan Alvara- do y Albo, director de la Escuela de Agr-icultura de Sierr-a Pambley, ha publicado un artículo en la revista La oida en el campo, en don- de exter-Ior-iza la gratlsima impresión que le. prcd ujo el concurso' de ganado recientemente celebrado en .Zanagoza. De dicho artículo, el1- tresacarnos estos' pár-rafos: ' . «Dos poderosas palancas, actuando con fuerza extraordinaria, y.co n una constancia de la que tan pocos ejemplos encontr-arnos en n ues- tea país, Iograt-on fuese posi ble el estado actual ele la ganader-ía de la .ribera de-Zaragoza, estado tan cla.ramente revelado en el concurso. Esas dos palancas fueron --y seguirán, seguramente, siéndolo- la Granja oficial y la Escuela de Veterinaria de Zaragoza, JI, I,por.qué no decido con toda franqueza? lo fueron JI lo son los hombres que han convertido á di~hos· centros oficiales en fuerzas poderosas y activas; ( \ ' 220 FtEVISTA VE'J'ERINARIA DI': ESPAÑA Jo IuéRod r-iguez Ayuso, gloria de la Agr-onomía oficial española; lo fueron y lo son, Galán y Moyana, gloria de la Veter-inar-ia nacional. A Galán y á Moyario, a sus compañeros y discipulos, á su Escuela de Veterinaria, d ... en los ganaderos de la vega de Zaragoza, la edu- b cación zootécnica, la orientación en sus empr-esas, las enseñanzas prácticas recibidasen los concursos ele ganado serios, es decir, bien . organizados, bien estudiados y bien real izados. » Mucho nos complace ver que una persona agena á nuestra peore- sió n , y tan competente como el SI'. Alvarado. se exprese en tales tér- minos, al tratarde la intervención zootécnica de los veter-i nar ios. Alguna vez ha de hacérsenos justicia. La Medicina Zoot-écnica. - COD este n om hr e han comenzado á publicar los estudiantes de la Escuela Vete ri nar ia de Madr-id, una Revista mensual órgano del Ateneo escolar Veterinar-io. Deseamos al nuevo colega largos años de vida. NECROLOGÍA Friedrich Daniel von Recklinghausen. - Nació el 2 de d iciem- b re eje 1833, en Guttersloh. Fue discípulo y ayudante de Vi r chow, allá PQI' 1858. Pr-imero se aficionó á los estudios qu ím icos, pero pronto se orientó hacia la h istologia y laanatomíapatológica, en las que hizo numerosos descubrimieutos, entr-e Jos cuales figur-a. pri ncipalmen te, la cámara húmeda, las cél ulas ern igrantes del tej ido conjuntivo (cuya estructura Iué su estudio tavor-ito), las terminacio- nes de los línfáticos en el mismo. los movimientos amiboideos de los glóbulos blancos. y su diapedesis (con lo que inició la doctrina de la inflamación de Conheim), la existencia de bocas o estomas microscópicos entr-e las células -pueliates de los, vasos linfáticos pe- queños, qua hacen eom u n icar la luz de los últimos COIl la cavidad abdominal y explican' la reabsor-ción de lus liquidos abdominales (1863). Dascr i b ió la neu roñ bromatosis gener-alizada, llamada, pOI' esto, e en Ier-medad de. Heckl inghausen ». De.m osttó que la ránula común tenía su.asiento en la glándula de Nu h n , situada debajo de la punta de la lengua (1881). Publicó m po r-tantisimos tra hajo s acerca í de los puntos más var-iados de la histología patológica, tales como la degeneración hialina, las ver-rugas (consideradas pOI' él como lin- rangio-fibl'omas), la tr otn bosi's car-dfaca, las 'embolias retrógadas ve- - nosas y linfáticas, la espina bíflda y sus tumores concomitantes, la osteitis fibrosa, el ac1enomíoma uter-ino, la osteomalacia, la carcino- sis osteoplástica, el sarcoma pigmeruar-io.ietc., etc. . En 1864· fué nombrado pr-ofesor de patología y anatomía patológi-' ca en Kó nigsber-g: en 1865, ·elij Wurzbu rgo, y en 1872, en la entonces recién creada Univer-sidad de Estrasburgo. Sus obras capítales son: Die Lymphgefas.se und ihre Besiehunq sum. Bindeqetoebe (Los vasos linfáticos y sus r-elaciones con el tejido conjuntivo), publicada en Berlín en 1862, y su estuelio Zur Fettresorption (Acerca ele la absor- ción ele la grasa), ·pul:ÍI icado en 1963 en los Virchoto's Archio, y su Ma- nual ele patología g=n er-al de la circulación y de +a riu tr ición (Hand- bucli del' ailqemeine Patñoloqie eles Ereislaufs urul der Ernáhruruj), editada en Snitte ar t en 188:3. " Mur-ió el 25 de agosto último" á la edad de '77' años, dejando n u- roer-osos d+sclpulos d istinguidtsi mos. Er-a-el sucesnr más inmediato y más caracter-izado ele Vi r-cb ow.v-> DR. P. FARRERAS,. Tipoerafia La Acaoiémica, de Serra !l"" y nussell.J¡;.da Universidad, 6; Teléfo.o S61 VETERINARIOS E1VIINENTES CALIXTO TOÍ\1Ás