REVISTA· VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. V. . Barcelona : Febrero 191 1 N.O 6, • TRABAJOS ORIGINALES. Ifematología compara~a loS glóbuloS rojos en los mamíleros ~omésticos POR D. CALIXTO TOMÁS Director de la Escuela Veterinaria de Córdoba , Deseos¿ de contribuir en la medida de mis escasas fuer- zas á la divulgación dé conocimientos histológicos que, es- pecializándose en el sentido veteririar io, den norma y luz á . ciertos problemas de Patología general moderna, voy á em- borronar unas cuantas cuartillas, haciendo cuatro conside- raciones sobre los hernatocitos, hematíes ó glóbulos rojos de nuestros mamíferos domésticos, refiriéndome únicamente á los atributos que sirven para medirlos y contarlos: es de- cir, hablando un poco de lo que pudiéramos llamar Qlobu-' lon1~t7'ía. '. ', , .SOt1 .los hematíes elementos cardinales de la sangre, re- presentados por células sencillísimas que, si en la escala gerárquica de la estructuración ó nobleza biológica, apenas tienen alguna traza rasgo de individualidad viviente, os- ó tentan en cambio una propiedad química que especializa en ellos la principal función de la sangre. La célula hernoglóbica dé los mamíferos examinada al microscopio, es un corpúsculo muy pequeño, homogéneo, sin núcleo ni membrana, con una insignificante cantidad de protoplasma, primitivo, testimonio y reminiscencia de lo que fué, protoplasma que á manera de stroma forma el es- queleto del.glóbulo para sujetar entre sus mallas el conglo- merado de cristales de hemoglobina, que constituye casi toda su masa. Y ya que hemos afirmado que la célula he- marica carece de membrana, vamos á intentar demostrarlo, dado que los citólogos de ahora le asignan cubierta. Los ob- jetivos de gran potenc~a perm~ten ver un contorno muy fino, 224 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA- verdadero límite del cuerpo globular) y como todo cuerpo tiene la superficie que establece su demostración de ser fini- to) la célula roja muestra también esta cualidad de cuerpo ó ser material) con su protoplasma periférico' condensado) que equivocadamente han supuesto membrana de cubierta, El elemento, de que tratamos no puede tener tal requisito de estructura) porque las células de su abolengo genésico) los euritroblastos y las rojas de Neuman, tampoco la tienen. . Resultan)' pues) los glóbulosrojos células de la mayor sim- plicidad orgánica por lo que pudiéramos llamar regresión anatómica) mediante especialización química) que dispone convenientemente á dichos elementos para la función tras- cendental q'ue llenan en la vida. Sin esta especialización re- gresiva) el hematocito no podría contener la enorme sobre- carga hernoglobínica que alberga) y la proporción de oxí- geno condensado en la arterina, dejaría de figurar en la cantidad exigida para el buen equilibrio químico de la vida. Mas dejemos estas reflexiones de razonamiento científico' para ceñirnos al propósito) al motivo que guía nuestra pluma en estas notas. La forma de los hematíes en todos los animales mamí- feros, exceptuando la tribu de los camélidos, es la discoidal ó de moneda) con el centro menos grueso que el borde, de tal modo que) cuando se ven. de perfil) ofrecen aspecto abizcochado. La diferencia de espesor sobradamente expli- cada por la enucleación de la célula preexistente) da lugar á uñ aumento de superficie y de capacidad) relacionado consu funcionalismo. El tamaño de los glóbulos rojos en la escala de los ma- míferos domésticos, comparados con los del hombre) arroja unas diferencias. bastante considerables) que se prestan á serias meditaciones) particularmente cuando este carácter se estudia al par que el.número .ócantidad' 'dedich:as célu- las: Desde el perro) en que la medida llega á' cerca de siete milésimas de milímetr-o de diámetro) hasta la cabra) en cuyo animal no sobrepasa-las cuatro y media) existe una grada- ción de tamaño en los glóbulos de nuestros animales. Ha- remos constar esta escala para después entresacar las opor- tunas deducciones: Los hematíes del hombre miden de siete á ocho micras (milésimas de milímetro). REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 225 Los del conejo miden siete micras. Los del perro miden seis micras siete décimas efe micra. Los' del caballo miden seis micras cinco décimas de micra . . Los del toro miden seis micras. Los del" carnero miden cinco micras cinco décimas .de micra. Los del gato miden cinco micras. Los de la cabra miden cuatro micras cinco décimas de micra. El número) mejor dicho.Ta cantidad de glóbulos rojos que se cuentan por los diferentes procedimientos técnicos) en cada gota de sangre de urí milímetro cúbico de volumen) sacadas de numerosasobservaciones como medias aritmé- ticas proporcionales, son: En el hombre) de cuatro y medio á cinco millones. En el perro) siete millones y medio. En el caballo) poco más de ocho millones. En el toro, más de ocho millones y medio. En el carnero) pasan de nueve millones. En 'el gato) se cuentan diez millones. Yen la cabra) que bate el record de la abundancia, lle- gan á diez y nueve millones. Se deduce de los datos expuestos) á poco que se fije la atención) que el número de glóbulo? está en razón inversa , del tamaño) como compensación lógica material y como re- gla generalizada) porque también tiene sus excepciones. Las especies animales y sus temperamentos predomi- nantes) hacen que el principio formulado no pueda erigirse en ley biológica) aj listando todos los' casos á esta relación 'mutua entre el tamaño v cantidad de los hematocitos; pero desdeluego cabe explicarse estas variaciones pensando un poco sobrelos hechos observados. La regla general) según hemos dicho) nos da abundancia de glóbulos cuando éstos son pequeños) lo que indica sin duda alguna que la com- pensación proporcional se establece) haciendo que los indi- viduos próximos en los grupos naturales á que pertenecen) tengan la misma cantidad de hemoglobina) distribuída de modo) que) aunque el tamaño de las células hemoglóbicas no sea igual, la función bioquímica) á ellas encomendada) se verifique en las mismas justas proporciones. 226 H.EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA y sino) fijémonos en 'lo que pasa con los glóbulos del perro y del gato) ambos tan afines) que están dentro del mis-o mo orden natural. Los del perro) miden cerca de siete mi- _ eras, contándose siete millones y medio en el milímetro cú- bico de sangre; y en el gato) su talla es de cinco micras por diez millones en la misma unidad de líquido. Ajustando la proporción de masa bemoglobínica en los dos casos) viene á resultar una cantidad próximamente igual en lo dos se- res) tipos de la comparación) quedando sólo por resolver que) siendo sangres) las del perro y del gato) idénticamente plásticas y ricas en glóbulos; sierrdo estos animales de marcados temperamentos sanguíneos; de iguales costum- bres en sus regímenes natural y doméstico) habrá que bus- car la razón dé tal diferencia. en algún otro hecho de orga- nización ó de fisiologismo, que no sea la categoría zoológica aunque con ella esté íntimamente relacionado. En este res- pecto) nos atrevemos á pensar que quizás dependa de la dis- posición que ofrezcan las redes capilares en relación recí- proca) con la plasticidad de la sangre y el tamaño de sus glóbulos. Si los capilares sanguíneos de segundo orden) abundan más en el pequeño carnicero dornéstico ; si la constitución apoplética de su cuello) en relación con-la ca- beza voluminosa y cuerpo corto) piden cierta garantía de integridad circulatoria) no tendría nada de particular que en estas premisas) estuviera la explicación del hecho ob- servado. Mediten los fisiólogos y patólogos sobre estas po- bres reflexiones que acabamos de hacer) y que les brinda- mos) vean si son dignas de ser tomadas en consideración. para coadyuvar al. mejor estudio de las circulaciones capilares é intersticiales en ciertos procesos morbosos de índole general. Los glóbulos de 10s mamíferos domésticos) según los hemos esbozado) han de guardar. las propiedades numéri- cas y de volumen' para ajustarse bien á condiciones de es- tricta normalidad. Cualquiera atribución en estos, atributos) argüirá siempre modificación en la marcha regular de la , vida) rompiéndose el equilibrio de la salud. Glóbulos rojos escasos (con relación al número específico) y pálidos, ó rebajados en su color anaranjado verdoso) constituyen es- . tados hi poémicos que pueden conducir á la anemia; glóbulos en mayor núm~ro que el ordinario acarrean estados hiperé- · . REVISTA VETERINARIA DE ESPANA 227 micos que también comprometen la vida; glóbulos mayores, degenerados y con ciertas inclusiones, determinan lesiones profundas en el mecanismo trófico individual, ó la existen- - cia de hematozoarios que producen enfermedades gravísi- mas y contagiosas. - Terminaremos este artículo, -que ya se va haciendo pe- sado, promulgando, comofinal del mismo, que la Higiene, la Fisiología y la Patología, deben prestar especial atención , á estos asuntos' de Hematología comparada, porque cuando se robustezcan las fuentes hematogenésicas de los organis- mos, se habrá dado el paso de ma. 01' avance en la Profila- xis ele lasanqre, que seguramente tendrá mucho que ver con la inmunidad flsioloqica que, á juicio del que esto es- cribe, es la oerdadera y única inmunidad. La intra~ermorreatción y la reacción clásica. Oe la tuberculina POR c. SANZ EGAÑA y Josa LÓPEZ SÁNCI-IEZ Inspector de Higiene Pecuaria Subdelegado y Veterinario Municipal de Málaga ele Málaga ' En una finca agrícola, quizá la mejor de España, no sólo por su extensión, sino también por la admirable explo- tación agro-pecuaria que en ella realiza una importante so- ciedad, y situada en la costa poniente de esta provincia, hemos tenido ocasión de ensayar la intradermo reacción de la tuberculina y comparar sus ventajas en la práctica con la reacción subcutánea clásica. Antes de describir el resultado de nuestros ensayos, ne-' cesitamos exponer algunos antecedentes. " Hace tiempo, que-en el Matadero de esta ciudad, se ve- nía observando que una mayoría, un número considerable de las reses vacunas procedentes de esa finca, aparecían, al reconocimiento facultativo, tuberculosas, aunque es de ad- , vertir se trataba de bueyes desechados del trabajo. Este in- vierno hemos. tenido ocasión de observar en ganados de aquélla, algunos casos de esta enfermedad y el examen mi- crográfico nos ha acusado la presencia del bacilo de Koch. 228 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Era) pues) indudable) que en el ganado de la expresada finca, se había cebado la tuberculosis) y recogiendo antece- dentes) han coincidido muchas condiciones favorables á su evolución. Según manifestacionés de persona que nos me- rece entero crédito) dos toros que fueron mucho tiempo se- mentales) al sacrificarlos los decomisaron por tener una tuberculosis generalizada; por otra parte) la convivencia) que tanto facilita el contagio) ha ayudado á difundir el ger- , men) pues téngase en cuenta que la finca comprende varios cortijos) y el que menos' cuenta con 20 30 yuntas de bue- ó yes de labor) lo que indica aglomeración. Si á esto añadimos el trabajo que deben rendir estas re- ses) ya en las labores del campo) bien en la zafra de la caña ó en la recolección de cereales; acarreos para alimentar una fábr-ica azucarera y las trilladoras, etc., tendremos la serie de concausas favorables al desarrollo de la tubercu- losis. Uno de nosotros (Ló pez Sánchez), en un viaje que efec- tuó) requerido por uno de los Jefes de la sociedad) á la fin- ca precitada, pudo observar que la sanidad del ganado V;:t- - cuno dejaba mucho que desear y que era indudable que la tuberculosis infecta el efectivo y aconsejó la conveniencia de practicar las inoculaciones reveladoras de tuberculina) para hacer una selección eliminativa de todos los enfermos ante el peligro de que atacasen á toda la ganadería; canse jo que fué aceptado por los directores de la empresa. Con lo que antecede) se verá en que condiciones tan abonadas íbamos á practicar nuestros primeros ensayos de lu in traderrnorreacción. El día 2) empezamos las inoculaciones dermianas en nú- mero de 94) entre bueyes de labor y vacas de cría) y 23 por el procedimiento clásico de inyección subcutánea) y así pudi- mos establecer comparaciones entre UTrO y otro método. , En la técnica de la intraderrno, nos guiamos fielmente por lo que aconseja Moussu, utilizando el pliegue subcau- dal izquierdo) por-que es más fácil el manual operatorio. Como el único secreto es depositarla tuberculina en el es- o pesar del dermis) esto se consigue fácilmente pinchando con la aguja muy paralela á la piel) con el bisel hacia afue- ra) y con una dirección de arriba á 'abajo) de derecha á iz- quierda. Todo ello es muy sencillo. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 229 Se inmoviliza el animal en el potro) se suspende casi con. ·I,a faja) se sujetan las extremidades posteriores) y un ayu- dante eleva la cola hacia el lado derecho ;'con esto, el plie- gue queda tenso; otro ayudante pasa una esponja humede- cida en agua templada)\ para que arrastre . la inmundicia y entonces se practica la inoculación' en dos tiempos) pin- chando primero con la aguja y después se introduce la je- . ringa. . En las reses de capas claras y por tanto de mucosas ro- sáceas) se puede seguir' la marcha de la aguja á través del dermis; en las pigmentadas) el tacto nos da una sensación perfecta de esa trayectoria. La tuberculina que utilizamos es la dilución al 10 por 100 que manda el Instituto Pasteur para la reacción clásica) porque ésta fué la pensada en su principio). aunq.ue luego) por razones que expondremos) empleamos la intradermo. En la dosis) no seguimos á Mous- su) pues nosotros. empleamos 1/2 cent. cubo y el profesor francés) recomienda 1/" á 1/5 de cent. cub.; ·al duplicar la dosis, queríamos q~e la reacción fuese bien ostensible) la tumefacción muy desarrollada para poderla observar á distancia, con objeto de evitar que sufriéramos algún gol- pe al acercarnos á los animales) pues) es de advertir) que la mayoría del ganado era bravucón, y) no queríamos mo- lestarlos colocándolos sucesivamente en el potro. Esta dosis máxima) podía ofrecer el inconveniente de producir una tumefacción no específica) por la cantidad de sol ución fenicada, glicerina) etc., y ser ca usa de error en la diagnosis; dudas que quedaron desvanecidas con la si- guiente prueba de ensayo: Para ello) se eligieron 19 bueyes de 5 á 10 años) de un cortijo) en que mayores sospechas había despertado en ante- rior reconocimiento á López Sánchez, de los cuales algu- nos tosieron á los esfuerzos para librarse del potro) con esa tos timpánica, casi característica del tuberculoso. Asila prueba sería más concluyente: La inoculación in- tradérm ica, se practicó desde lasf á las 7 de la tarde; de las treinta y ocho á las cuarenta horas) vimos confirmados nuestros pensamientos. De las 19 reses) sólo 3 presentaban el pliegue' subcaudal normal. . Estábamos convencidos; la irritación local que podía producir la inyección) desaparece en el transcurso de esas , , 230 R~V1STA VETER1NAR1A DE ESPAKA , horas. La dosis estaba bien elegida. Pero aun quisimos cer- ciorarnos más de esta afirmación) y en 5 bueyes que pre-. sentaban una pequeña tumefacción, que lo mismo s~ podía atribuir á la acción ir ritativa que ¿ la específica) los califi- camos de dudosos;.al otro día) es decir) á las sesenta horas) pudimos observar que la tumefacción persistía en cinco, y - sólo en 'uno había desaparecido) presentando ambos plie- gues subcaudales, idéntico aspecto. Si la. vista no es su- ficiente para determinarlo, puede recurr irse al tacto y se de: nuncia la presencia de un nódulo del tamaño variable entre una avellana y un huevo de paloma) en el sitio de la 'picadura: examinados á las sesenta horas algunos de los 10 bueyes que en el primer reconocimiento dimos como posi- tivos) perduraba intensamente la tumefacción. Con tales pruebas) nos convencimos que podíamos operar con esta dosis. El número total de reses inoculadas por intradermo fue- ron: bueyes) 85; vacas cerriles, 8) y 1 ternera) cuyos resul- tados son: ' + Dudosos Bueyes 50 30 5 Vacas. 5 3 Ter-ner-as. 1 , r: Las reacciones positivas en los bueyes han sido muy manifiestas) habiendo adquirido la tumefacción en algunos mayor tamaño' 'de} antes indicado. En muchas reses) sin necesidad de acercarse) se notaba la tumefacción) que se extendía por toda la región subcaudal, esfínter anal ,y peri- né, llegando á llenar la hoquedad que forman el isquión y el nacimiento del coxis. Moussu habla de que la reacción puede ir acompañada de la aparición de la manchita he- morrágica, cuyo centro es el punto de la picadura; esta, reacción hemos tenido ocasión de comprobarla en varias re- ses) pocas) porque la mayoría eran de capas negras, y) por tanto), estaban pigmentadas las aberturas naturales. En los números' 18) 49) 50 Y 72 de nuestra estadística) que corres- pendían ~ Degollado) Dios te quarde, Jergón y Culantrillo) pudimos observar esa manchita hemorrágica caracter-ística. Un punto importante hubiéramos querido. aclarar) y que premuras de tiempo lo impidieron. Nos referimos al tiempo que dura la tumefacción! Moussu asegura que la regresión REVisTA VETERINARIA DE ESPAÑ'A 231 se micra al 'cuarto día. Nosotros pudimos comprobar que los inoculados en la primera sesión, á las setenta y seis ho- ras presentaban idéntico aspecto que á las cuarenta horas que practicamos el primer reconocimiento. Respecto á las vacas, el resultado rio es de extrañar, vi- viendo al aire libre, sin más función económica que la" re- producción, Ji además siendo jóvenes, pues ninguna pasa- ba de los cuatro años, y de reciente adquisición; no tenían tiempo de infeccionarse. No obstante, .. presentaban, tres, una pequeña tumefacción en el 'pliegue inoculado, que) por su escasa intensidad, no puede calificarse de positivo; pero. que hace dudar de su sanidad. También intradérmica- mente se inoculó una ternera lechal, con resultado negativo, como su madre. * * *, En un corto número de reses, 23, utilizamos la reac- ción clásica, siguiendo Ia técnica de todos conocida y re- comendada por Nocard. Como había la seguridad de que . no fueron tuberculizados con anterior-idad, empleamos como dosis, 4 cent. cúb.; la temperatura inicial la tomábamos al anochecer) 6 á 7 de la tarde, y á esa.hora hacíamos la in- oculación; á Las 7 de la mañana siguiente empezamos á tornar las temperaturas, transcurriendo tres horas en cada toma. Es decir : á las 7, álas 10 y á la 1. El resultado de es- tas inoculaciones se resume en estas cifras: Reacción Reses inocul"das + Sosrechosas 23 . 13 6 4 La mayor reacción térmica la observamos en', las reses números 18 y 19 de nuestra estadística, correspondiéndoles á. Relojero y Mercader ; de 9 años de edad. La. mínima re- acción se presentó en el número 22) Calcetero, de 8 años) cuyas cifras son estas : . . Tcm pe ra t ur as Inicial 1.a torna 2.01 torna 3 a toma N.O 6-7 tarde 7 mañana , lI m aña n a 1 tarde 18 38'7° 41'1° 40'7" 19 39'1" 41'3° 41'5° 22 38'7° 39 39'3° 39'1" 232 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Ante la dificultad .de hacer las tomas) pues había que . colocar los animales en el potro, prescindimos) en los dos primeros, de hacer la tercera, en vista de tener dos tempe- raturas mayores de 40 grados. Para com parar el valor revelador de am bos métodos) po- demos hacerlo con los resultados obtenidos eh el ganado de uno de los cortijos) á fin de que las condiciones de medio sean lo más semejantes : Resultados: con la intradermo: inoculados) 25; positi- vos, 14; negativos, 7; dudosos) 4. La reacción clásica: .ino- culados, 23; positivos) 13; negativos) 6; dudosos) 4. Como se ve) las cifras son muy semejantes; por tanto) la intra- dermoreacción ofrece tantas garantías como la reacción tér- . . mica. Cotejados estos resultados) que dan la norma del valor científico de uno y otro método) aun nos queda por analizar las facilidades que en la práctica presentan una y otra reac- ción en el diagnostico de la tuberculosis. ' Nosotros elegimos la intradermorreacción por verdadera necesidad) pues ya se ha dicho que se pidió tuberculina para la reacción clásica, y decimos necesidad) atendiendo á estas observaciones) porque la reacción clásica exige que se tome al animal la temperatura por lo menos una vez y después de inoculado tres veces; esto demanda una pérdida de tiem- po considerable, aun cuando el ganado sea manso y mucho mayor si es algo bravo) pues es necesario empotrar la res) operación pesada y muy difícil) si es ganado cerril. Además) la presión que las bandas de suspensión ejercen en la re- gión abdominal) obliga á defecar á la res y expulsa el ter- mórnetro. Nosotros hemos empleado desde-las siete á las dos de la tarde) para recoger en 11 reses las tres temperaturas) , y en dos horas hemosobservado la reacción en 41 reses in- oculadas intradérmicamente. Esta reacción tiene en su favor la sencillez en el manual operatorio) pues si bien es cierto que para practicar la in- yección es preciso también empotrar las reses) para observar la reacción) puede hacerse) amarradas al pesebre) y si se empotran, basta con' sujetarla cabeza en el yugo sin sus- pender el animal) á menos que sea bravo' cié reacciones ó confusas, en que el clíu ico "tenga que observar atentamente para diagnostic,a:r; pero siem pre serán dos empotres y no REVlSTA VETERlNARlA" DE ESPAÑA 233 cuatro. Es preciso) pues) sumar á la intraderrno "esta ven- taja) no despreciable) del ahorro de tiempo. CONCLusióN. - La intradermorreacción es un método re- velador de la tuberculosis) tan eficaz como la reacción tér- mica) según nuestras observaciones; 'pero mucho más sen- cillo en la técnica y más rápido en la observación. 'TRABAJOS TRADUCIDOS La enferme~a~ ukeresa ~e los labios y las patas " ~el carnero s~gún los trabajos O~ M~lvin y Mol1~r ~~I " Bureau of animal inOustry " (Wáshington) POR ROUAUD HISTORIA: '- Los primeros autores han negado el cou- tagio de la enfermedad; Gilruth, en 1900) describe una afee- ción denominada «Eczema facial del carnero ))) que atribuye á una alimentación defectuosa y al consumo de plantas de gran valor nutritivo) como la colza y el trébol; en 1906) 'Clayton , describe una enfermedad análoga que 'denomina «Dermatitis aguda 'de la cara», y sus experimentas le demues- tran que hay que atribuir la causa á un microorganismo. En 1907) Gilruth, describe la misma enfermedad bajo el nombre de «Stómatitis aguda», "afectando los labios y la boca de los corderos) encontrando los mismos microorga- nismos; observa) además) numerosos casos de transmisión de la enfermedad de la boca de los corderos á las mamas de sus madres. En 1908) Gilruth, nuevamente, describe la enfermedad) iocalizada esta, vez en el escroto de los corderos castrados; 'después de la operación~' el escroto se ponía voluminoso, apareciendo úlceras y gangrena; el 80 ,por 100 de los anima- les castrados fueron atacados) y el mismo germen virulento fué hallado en todos los casos. Simultáneamente la enfer- medad apareció en las ovejas) cerca de las heridas produ- 234 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cidas por el esquileo ó bien en el tronco caudal después de la amputación de este órgano. Observó) también) la enfer- medad en los corderos; los animales de.I y 2 años, y hasta en las ovejas viejas. Inoculando á ovejas 'sanas) .este autor comprobó claramente el contagio de la enfermedad. En 1901) Mac-Fadyeau, describió en Inglaterra) una en- fermedad similar) afectando las ovejas y los corderillos) ape- llidándola «Afta maligna», cllya enfermedad atacaba. la boca y los labiosde los corderos y las mamas de las ovejas) siendo transmisible, aplicando sobre la piel la materia reco- gida de las heridas. Dicho autor señala que) una enferme- dad análoga existe en Escocia) afectando la cara y las pier- . ,nas de los corderos.. ' Armatage, en su trabajo inglés Le Docteur du. mouton, describe un «ecthyma contagioso ó afta maligna», atacando uno ó ambos lados de la nariz) los labios y las encías del cordero. « La piel presenta un abultamiento tierno á causa de la inflamación, la cual se convierte rápidamente en llaga invasoraycubriéndose después de una costra ». Berry, en 1901, señala la enfermedad en Inglaterra, en Escocia y en el País de Gales) donde la enfermedad es co- nocida por el nombre de «dermatitis pustulosa contagiosa » ó « costras labiales »; la enfermedad es contagiosa) pero la mortalidad no es muy grande. vV. William, en 1874) describió bajo el nombre de « An- trax de la corona», una enfermedad de Jos corderillos) ca- racterizada por la aparición de úlceras eu el espacio inter- digital; estas úlceras pueden desarrollarse al mismo tiem- po en la cata y formar « costras labiales »" . Hutyra y Mareck, de Hungría, en 1906, observan en dos cabritos importados, la presencia de . en los animales de carnicería. - Los caracteres de la. médula ósea.constituyen en los animales de carnicería) un elemento de apreciación interesante para consultar.jiero que- así y todo) no debe dársele el valor de un criterio absoluto. Todos los inspectores saben que los animales éticos) ca- quéxicos y hasta hidrohémicos tienen algunas :veces la mé- dula ósea consistente) existiendo, en cambio) animales gor- dos cuya médula ósea es líquida) aunque el carácter de esta. fluidez) que podríamos llamar patológico) es especial y lo- describiremos más adelante. En estado normal, la médula ósea presenta los caracteres. siguientes: BÓVIDOS GRANDES. - La médula ósea de' los bóvidos- grandes es firme) resiste la presión del dedo) es de color- blanco ligeramente rosado y al corte ofrece una superficie- lisa y limpia. Ocupa integralmente el canal medular y forma un bloque único que se desprende del hueso con facilidad.' Fuera del canal medular) la médula es una masa de for- ma exacta á la de dicho canal) con las irregularidades de la cavidad ósea y recubierta de una película-fina de color rojo. Este bastón medular se rompe en fragmentos irregulares- que) si se malaxan entre el. pulgar y el índice) se desmigan 'i se funden lentamente. Colocados sobre la lengua también se funden y nó tienen ningún mal gusto. . . En el agua hirviente la médula normal resiste la e'bulli- ción y forma una masa de aspectogelatinoso. .. , ,REVISTA VETEH.INARIA. DI'; ESPAÑA -25i Ternera, - La 'médula ósea normal de la ternera-tiene los mismos caracteres que la del buey) el color es algo más. blanco). el grano un poco más fino) el corte más liso y naca- rado. Geueralmente no existe la película externa) se deshace fácilmente entre los dedos y se funde conrapidez. Resiste el agua hirviente. :.' -,. Carnero. -La médula ósea del carnero forma una masa sólida) poco resistente) de color rosado) lisa de corte y gluante. Ocupa todo el canal medular) del que se desprende fácil- 'mente). pero no conserva la forma de la cavidad ósea.vNo tiene película externa y se presenta corno una masa pastosa que se dobla pero no se rompe como la médula de los bóvi- ·dos. Se funde fácilmente á la presión de los dedos) los cuales. quedan impregnados de un líquido oleoso .. Un, fragmento de médula ósea de carnero colocado sobre la lengua se funde y no deja mal gusto. Resiste el agua hir- v.iente. Cerdo.-La médula. normal del cerdo es blanca con reflejo ligeramente nacarado) es poco resistente á la presión) pero conserva la forma de la cavidad ósea cuando de ella se la extrae. Al corte es perfectamente lisa, pero la presión del cuchillo la 'aplasta ligeramente; está tapizada exteriormente por una película en extremo pequeña y la cavidad ósea des- provista de membrana se presenta limpia y brillante. La mé- dula ósea del cerdo se malaxa fácilmente con los dedos, pero,' no se funde en seguida como ocurre en la ternera y carnero . .Tiene el sabor de la grasa de cerdo. '. . Caballo. -La médula ósea del caballo en buen estado de salud y de gordura) forma montones más ómenos grandes que llenan los espacios libres de la cavidad medular) que está surcada por laminillas óseas. . . Un fragmento de médula sana forma una masa gelatino- sa) sólida, de .color amarillo azafranado) de corte irregular y resistente. Esta masa) se funde á la menor presión de los dedos y se reduce á papilla que se pega á los mismos. En agua hi~vien- do) la.médula de caballo sano conserva su aspecto gelatJl1oso y en la superficie aparecen numerosos canalículos pequeños que le dan un aspecto de escumadera y que no son otra cosa que los espacios ocupados por las laminilllas óseas que atra- viesan la médula. . . La médula de caballo tiene un .sabor acre desagradable y huele ligeramente. , .. Las médulas anormales pueden clasificarse eri tres cate- gorías: l ." Médulas fetales. 2.a Médulas caquéxicas. 3:a. Médulas patológicas. 252 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Las médulas fetales son las de los animales excesivamen- te jóvenes y se hallan en las terneras. En vez de formar en el canal medular una masa compacta) blanca y firme) la mé- dula adquiere el aspecto de una materia fangosa) roja más ó menos obscura y sanguinolenta que se rompe fácilmente si se introduce el dedo e11 el canal medular) sale afuera en fragmentos irregulares) mancha el dedo del explorador y también la cavidad ósea que aparece maculada de manchas sanguinolentas .. Las médulas caquéxicas, son generalmente las de anima- les flacos) éticos) agotados por la vejez) exceso de trabajo ó exigua alimentación. Es) pues) muy gráfica la expresión de: animales sin médula. En efecto) la médula en estos animales es una masa se- milíquida, gelatinosa que se escurre como el aceite de rici- no; su color es Iigeramen te amarillo y el canal medular queda completamente limpio y vacío. La médula caquéxica no acompaña siempre el estado de caquexia del animal) pues hay animales flacos hidrohémicos que tienen la médula ósea firme y normal incluso en casos de caquexia avanzada. Este hecho se observa en vacas vie- jas) agotadas y más ó menos éticas. No ha mucho he tenido ocasión de ver este hecho en un lote de carneros afectados de distomatosis. . 'I'reinta de estos carneros infestados de distomas hepáti- cos y caquéxicos fueron decomisados. Entre los más afecta- dos) la tercera parte tenían la médula ósea firme casi por completo y no obstante toda la grasa del riñón era decolorada y sin consistencia. . En tal circunstancia nos hallamos ante los animales más resistentes que' han sido sorprendidos por la muerte antes de que hubiera ocurrido su desnutrición completa. Lo que me hace emitir esta opinión) es) que entre este lote de 54 carneros caquéxicos, algunos habían muerto por el ca- mino extenuados y en ellos aparecía la médula caquéxica .. Las médulas patológicas) son las de animales sacrifica- dos en el curso de enfermedades agudas) ó á consecuencia de accidentes. Pueden clasificarse en tres categorías: a) Médulas simplemente reblandecidas) pastosas. b) Médulas hemorraqicas. . e) Médulas sanguinolentas. Las médulas reblandecidas se-presentan en forma y co- lor de la médula normal) pero son pastosas) el dedo las de- prime fácilmente y deja su huella. Muy á menudo la.masa es arrugada y deja pequeños es- pacios vacíos en el canal medular. La médula pastosa representa el primer estado de la médula anormal) se la halla en los animales agotados y es la médula de las reses flacas y éticas no destruida aún del REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 253 todo. Es el aspecto que tiene la médula de las vacas enfer- mas de pericarditis grave. . . Las médulas hemorraqicas tienen todavía la forma casi normal) á veces hasta la.consistencia, pero el color es rojo más ó menos subido) la masa es) á menudo) recubier-ta de infusiones sanguíneas 'y á veces se encuentran coágulos y basta-sangre entre la médula y el canal medular. Al corte) -se ven pequeñas estrías de sangre y-) algunas veces; peque- ños aglomerados sanguinolentos; ocurriendo) á veces) que todo el esp~sor de la médula es hemorragico, caso general- mente observable en las fracturas) en los animales muertos por electrocución) ó sacrificados después de un choque vio- lento . . Generalmente la médula hemorrágica se localiza en un miembro ó en una región. Las médulas sanguinolentas son las de animales sacrifi- -cados en el CUl'SO de enfermedades graves que ocasionan una infección generalizada. Se parecen á la médula fetal por su consistencia y 'color) sin embargo este color moreno sucio tira más hacia el amarillo que al rojo; además la médula sanguinolenta es más quebradiza que la médula fetal) en vez de escurr irse, se deseca J; forma grumos . . Este aspecto es característico en los caballos con tifoane- mia infecciosa y en las vacas con metritis y metroperitonitis sacri5cadas en plena infección. Los caracteres de. la médula deben estudiarse) como se comprende) en los huesos largos) especialmente el húmero v el fémur .. " L~Lsmédulas patológicas) sobre todo las sanguinolentas, 11.0 resisten al agua hirviendo) se rompen y se deshacen. Además tienen un gusto acre y ligeramente acidulado. Las médulas pastosas JI hemorrágicas motivarán un de- -comiso parcial ó total de Ia.carne, según la calidad JI estado de la misma. En cuanto á las médulas sanguinolentas) motivan siem- pre el decomiso total, sea cual fuera la calidad de la carne porque acompañan un estado patológico grave) de ordinario una infección generalizada. - J. F. - (Reoue pratique des Abattoirs et ele l' Inspection eles oiandes et comestibles) 31 di- ciernbre de 1910) .. M~DICINA . LEGAL - Y TOXICOLOGÍA BRAUN. Envenenamiento por el fosfato .de cal. En' un mismo establo) enferman seis vacas con síntomas graves; tres de ellas se echan con los miembros estirados) insensibles á cualquiera excitación; las otras tres permane- -cen de pie) pero en un estado tan acentuado de debilidad, 25!, REVISTA VETE,RINAHIA DE ESPA}'iA que vacilan á cada momento. No acusan dolor) fiebre lige- ra) pulso frecuente) apetito casi nula) timpanismo exagera- do y diarrea violenta. Pensando en la causa que haya podido ocasionar estos accidentes) se averigua que la criada. encargada de preparar las gachuelas, había empleado por· equivocación) fosfato de cal en vez de harina) de tal modo· que cada animal habla absorbido cuatro ócinco libras 'de esta sal." . El tratamiento empleado no tUYOningún efecto, y la dia- rrea resistió todas las medicaciones. A pesar de las inyec- ciones de cafeína, murieron dos lacas al cabo de cinco á ocho días de enfermar) y las demás se restablecieron poco- á poco. - J. F. - [Miincli. uerarst Ii\' ocli., 16 noviembre de 1909). SKIBA. Envenenamiento por el arsénico. - Ei uso muy general izado de 10$ preparados arsenicales para des-o truir los roedores) ha hecho observar algunos casos de en- venamiento en las aves. Zurn, Zwecks y. Willerding, han relatado algunas observaciones. Skiba recibió el encargo de un propietario para hacer la autópsiade varias gallinas que murieron de una manera brusca. Todas ofrecían. idénticas lesiones; hígado blando, bazo reblandecido y mucosa esofágica normal: En la :mo- lleja halló una anomalía curiosa; la capa córnea que reviste el interior de dicho órgano) se desprendía fácilmente de la muscular) dejarido al descubierto una masa amar-illenta; vítrea y gelatiuosa, mezclada con serosidad fibri nosa lige- ramente turbia. . El duodeno se halla congestionado y edematoso, y l;fu sangre es de color de chocolate. No puede descubrirse la presencia de ningún inicroor- ganismo que haga sospechar sea la causa de la mortali- dad. Teniendo' esto en cuenta) se llega á suponer un enve- nenamienta por un preparado arsenical para matar ratas) cosa que el análisis química de las vísceras confirma. Ex- perimentalmente) se reproducen casi las mismas lesiones, consistiendo el primer síntornaen la coloración azulada de la cresta. La muerte ocurría al cabo de diez días. - J. F.-· (Deutsrh. tierürst. Ii\'TOGh., 9 abril de 1910). HIGIENE COMPARADA <: NELLa MaRI) (DR,). Estudio. experimental de la des- infección de los atalajes mediante la mezcla gaseosa por el aparato Clayton. - A propuesta .del coronel vete- ri nario Costa) en -vistade los buenos resultados que el apa- rato Clayton presta en la desinfección de buques, el .Miuis-> REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 255 ira de la Guerra i.taJian?) ha dispuesto se ensaye dicho método para la desinfección de los atalajes de los equipos del ejército) encargando á Mari ese trabajo) cuyo extracto vamos á publicar. El aparato Clayton está constr-uído para la corn bustión de azufre; el gas que se produce de esta combustión es el anhídrido sulfuroso y trazas de anhídrido sulfúrico que se mezcla al aire de una habitación cerrada herméticamente) colocando en su interior los objetos á desinfectar. Conocida es la acción tóxica y antiséptica de estos gases, pero ade- más el anhídrido sulfúrico en presencia del agua de la at- mósfera forma ácido sulfúrico naciente) antiséptico más poderoso que las soluciones concentradas del mismo ácido (Ter ni, Stazzi y Baracchetti). , J El autor) después de ci tal' los trabajos de varios experi- mentadores que han obtenido buenos resultados con este aparato) describe' sus trabajos 'efectuados' con un Clayton -tipo H, funcionando durante cuatro horas y quemando 15-20 Kg. de azu.fre.de canutillo) estando el gas tóxico re- presentado por 9-13 por 100 'en el aire. ' Sus estudios tendieron á demostrar: 1. ° La acción del gas sulfuroso sobre los gérmenes sa- profitos que normalmente se encuentran y que pueden en- -contrarse en los atalajes.' 2.° La acción del gas sulfuroso sobre los gérmenes pa- tógenos que eventualmente pueden infectar los atalajes. 1.° En estos experimentos se lavaba con una esponja aséptica impregnada en solución fisiológica un trozo de la silla antes y después de someterla á la desinfección; con ese líquido se sembraban unas cápsulas de Petri con agal'. Los resultados fueron satisfactorios, los gérmenes que resistían la sulfuración eran escasos) pertenecientes á especies espo- rulan tes .. El; una serie de experiencias que se impregnó la montu- ra con el líquido de una atarjea de la cuadra) lavado que ·t'ué después de desinfectada) po apareció á la siembra más que el meseniericus oulqatus y el bacillus subtilis; la inyec- ción á cobayos de 5-10 centímetros cúbicos de solución) no produjo trastornos. . .. '.' . . 2.° El material patógeno utilizado) fué recogido de -animales inoculados previamente, y con pasteurelosis equina, streptecoco equi, bacillus: mallei, bacillus artthracls, y 'su es,:- poro, bacilo tuberculoso, etc. .' . \ Los trabajos se dividieron entres grupos: a) Resultado cuando los gérti1enes patógenos se hallan -difundidos por la superficie del cuero. . b) Resultado cuando los gérmenes se encuentran en el 'inter-ior de los bastes y demás partes guarnecidas. e) Resultado cuando los gépmenes patógenos se en'-- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cuentra:n infiltrados en las piezas de fieltro, en los adornos de lana y tela. También en estos experimentos recogía con esponja y solución' fisiológica los productos resultantes de la desin- fección y fueron inoculados á animales receptibles. . . Resultados: 1.0 « Los gérmenes patógenos de forma ve- getativa,que aceptó para infectar los atalajes ( cuero, lana, criu, teja, etc.), fueron destruidos cuando la producción del gas sulfuroso alcanzaba 8-9 por 100 en el ambiente, durante- cuatro horas y prolongando su contacto durante veinte' horas » . . :2.0. « EÍ gas sulfuroso posee fuerte poder de penetra- ción. Los gérmenes puestos en el interior de los guarneci- dos fueron destruídos fácilmente por el gas». 3.° «El esporo carbuncoso no se destruye hasta después. de dos sesiones seguidas, alcanzando el gas sulfuroso una proporción de 8·12 por 100 en el ambiente». Además de este poder desinfectante, este gas tiene -Ia ventaja de no, alterar ni el cuero, ni el fieltro, ni la lana, ni la crin; ni la tela; tam poco destruye la madera, el metal, etc, Económicamente considerado, el método Clayton, para la desinfección de los atalajes, es de una utilidad indiscutible; Calculando el precio de azufre, gasto de lubricantes; papel, cola para cerrar la habitación, el combustible y el jornal del maquinista, costaría la desinfección de 100 mon - , turas, 15 pesetas, con un Clayton tipo H, que con otros sería: menor el gasto, CONCLUSIONES L." y 2.a La mezcla sulfurosa Clayton, circulando du- rante cuatro horas en el ambiente en 'la proporción de' 8-10 por 100,'y permaneciendo durante veinte horas, des- truye con regularidad todas las formas vegetativas de gér- menes saprofitos que normalmente se encuentran en los. atalajes, y los gérmenes patógenos que infectan. el cuero; fieltro y tejidos de larra y tela. 3,a « Los mismos resultados se obtienen si los gérme-· nes patógenos se encuentran introducidos en los bastes de-o mostrando de este. modo que el gas sulfuroso posee un gran poder de penetración )).. 4.a « Los gérmenes' patógenos en forma esporular, no se destruyen por esta mezcla á la proporción de 8-12 pOI' lOO, son precisas dos sesiones seguidas .para alcanzar el resul-· tado deseado». 5.a « Los materiales de que se componen tos 'atalajes) no sufren deterioro por la acción del gas sulfuroso, aun des- pués de varias sesiones». . REVISTA Vr:TERINARIA DE ESPAÑA 257 6.a «Para utilizar el aparato Clayton , en la desinfección de los atalajes de los regimientos, conviene disponer de un . pabellón construído en sitio aparte, con paredes, techo y pa- vimento impermeables y cerrable herméticamente. En estos pabellones de desinfección se pueden utilizar- para todos los objetos procedentes de los hombres de los ó animales atacados de enfermedades contagiosas. El transporte de semejantes objetos, debe practicarse en un furgón especial y con personal instruido, para evitar la diseminación de los gérmenes ». - C. S. E.'- (La Clí- 'nica Veterinaria, núms. 16,17,18, 19, 23 Y 20 abril de 1910, páginas ~51, 257, 265, 272, 281 Y 283 con bibliografía). ) CURIOSIDADES Una página Oe la ffistoria Oe la Veterinaria La fundación de las Escuelas El veter-inar-io militar Aureggio, ha publicado en El Bulieiiri Vé- iérinaire, de 15 de 'diciemhr-e pasado, con motivo del CL aniversario elela Escuela de, Lyon, cuna de todas las Escuelas de Veterinaria, una relacióJ1'cronológica de todas las Escuelas del mundo, que nos- Otl'OS vamos á tr-aducir (1,), La pr-imera Escuelade Veter inar-ia del mundo Iu la de Lyon, fun- é dada pOI' Bo u rge lat en 1761; éste mismo fundó la de Alfort en 1,65; siguen en orden cr onológico : Tu r in en 1769, Copenhague en 1773, Padua en 1774-1801, Dr'esde en 1774, Viena en 1777, Hannover en 1778, Car-lsruhe en 1784, Munichen 1790, Ber lin en 1790, Milán en 1791, Lo ndr esen 1791, Budapesten 1783, MADRID en 1793, Ná.polesen 1796, Bolonia en 1802, Ber na en 1806, Roma en 1806, Pisa en 1815, Zurich en 1820, Stuttgard en 1821, Utrecht en 1821, Stockolmo en 1821, Eclimburgo en 1823, Toulo use en 1820, Giessen en 1828, Abo nzabel (Egipto) en 1828 desaparecida en 1840, Bruselas en 1832, Lisboa en 1833" Var-sovia en 1840, Parrn a en 1844, zARAGOZA CÓRDOBA 1848, y en Dorpat (Rusia) en 1848, Constantinopla (Escuela m ili tar) en 1849, Kar- kowia (Rusia) en 1851, LEÓN en 1852, Escuela Veterinaria milita!' de Sau m ur en 1855, Bucar-est en 1861, Toronto (Canadá.) en 1862, Glas- gow en 1863, Kazan (Rusia) 1874, NewYork en 1864-, se fundó una Escuela, el « Amer-ican Veter-inary College en 1875, y en 1898 se fun- (1) El autor francés no cita n uestras Escuelas de Cordo ba , León ~' Santiago, cuya fecha de f'u ndacló n la sé, gracias á la amabilidad de los Sres. Tomás Gómez y Morros, directores de aquéllas, y-al S!'. Salgués, Co m isar¡o ele la última. ' (N, del T.) :>58 REVISTA VETERINARlA DE ESPAÑA dieron las dos escuelas con el uom br-e actual de « New-York Ame- rican Veter inar-y ColLege; Tokio-Ko maba (Japó n) en 1877, Lemberg en 1881, SANTfAGO creada en el pr esu puesto de 1~81 y em pezó á fun- cional' en 1882, Cambr-idge (Estados de Massachusetts-Amér-ica), en 1882, Santa Catalina y La Plata (República Argentina) en 1882, Chi- cago en 1883, Pensi l van ia, (la Univer-sidad compr-ende un departa- m eu to de Veterinaria), en 1884, Constantinopla (Eecuela Super-ior de- pendiente del Mi nister io de Agricultura) en 1889, Chicago (Escuela libre) en 1892, Bombay (Indias inglesas) en 1893, Wásh ingto n en 189,1, Cor nell (Estados Unidos) en 189i~), Colegio veter-inar-io de Dublín en 1896, Michigán (Estados Unidos) en 1897, Instituto Agronómico y Veterinario de Buenos Aires en 1904, Habana en 1907, Escuela Vete- rinaria militar Río Janeiro en 1908, Instituto Veter-inar-io Mene- lik l l, en Ad d i-Ababa (Etiopía). en 1909. - C. S E. La hiOrofobia O~1 horno saplens Según la última estadística, la población ele París es de 2.800,000 habitantes, cada uno de 10'S cuales dispone de 270 litros eleagua por día. No quiere decir esto que los consuma, ni rnucl.o menos. El super- hombre de hoy teme al agua mucho más que sus antepasados de hace dos mil años. El 1101'1'01' al agua, claro está, no es exclusivo de la Viiie Lumiére. El pr-ofesor Lassar se lamentaba, noha mucho, de que Kó nigsher-g no tuviese' más que una casa; de baños, con sólo cinco bañeras, par-a 50,000 habitantes, y aun abierta, en invierno, un solo día pOI' semana. John E'. Keidel dice que hay punto de Alemania donde toca un Laño pOt' siglo á cada persona. En Dinamarca, en 1887, salieron á 2'6 baños anuales por' var-ón y únicamente 0'7 por cada mujer. No hablemos de nuestra her-mosa España. Ocu r re con el agua lo que con la 1uz y con el a.ir-e: á pesar de su enorme abundancia no son codiciados, y asi como existen millones de prójimos amantes de la noctur n idad y de la recl usión asfixian te, liay tarn bién algunos cen-' te nares de millones de caballeros y señoras que, no sólo no se bañan ell su vida, sino que, además, expulsan el agua constituyente de su .cuerpo con bebidas desliidraianies, como las alcohólicas, cuando no tiene la loca pretensión de querer apagar con ellas una sed que pre- cisam en te aumentan pOI' ser deshidratantes. - DR. P. FARRERAS. NOTICIAS De interés para los subdelegados. - En la Gaceta del día 4 del corriente, apareció un R. D. cuya parte dispositiva dice así: 1.° Elar-ticu lo 82 de la Ins trucció n general de Sanidad vigente, queda redactado eu los siguientes términos: REVISTA VETERINARIA' DE ESPAÑA ?59· « Los subdelegados de Medicina, Farmacia y' Veter-inar-ia serán nombrados por el Gobernador chil de la respectiva provincia, á pro- puesta de la Junta provincial de Sanidad en pleno y pr-evio concurso, en el que se tendrán en cuenta las siguientes condiciones por el 01'- den en que se enumeran: Académico de número' de la Real ele Medi- cina de Madr id ó de la deTos Distr-itos 'u ni versitar-ios, Catedrático numerario de asignatura perteneciente á la Facultad respectiva, Docto!' en ejercicio, Licenciado en Medicina Ó. Farmacia ó Profeso!r' Veter inar io de primera clase, cruz de epidemias ó de Beneficencia, haber' sido subdelegado en propiedad á vir-tud de concurso, haber hecho publicaciones con informe favorable de Corporación oficial acerca de temas correspon d ien tes á la Facu ltad r-espectiva. 2.° Los Subdelegades cesarán en sus cargos cuando hubieren cumplido sesenta y cinco años, antes si se inutilizasen físicamente, ó y serán separados del servicio cuando incur-ran en falta grave, jus- tificada en el oportuno expediente, co n audiencia del interesado é infor-me de la Junta provincial de Sanidad en pleno. La separación será acordada por el Gobernador de la provincia, y contr-a la resolución de' esta Autoridad proceder-á el recurso de alzada ante el Ministro de la Gobernación, interpuesto en el término de diez días, contados desde la notificación del acuerdo al nte- í resad o. Contra la resol ución adoptada por el Min istro, previa audien cia del Real, Consejo de Sanidad, no procederá ulter io r I'~curso guber- nativo. 3.° Los Subdelegados r-esidirán en la cabeza de partido en los- ó pueblos del mismo, de igual ó mayor vecindario, quedando modifi- cado en' estos términos el artículo 76 de la Instrucción general de Sanidad, ' !~O El car-go de Subdelegado será incompatible con el ele Vocal del Real Consejo de Sanidad y con todo otro cargo de elección muni- ci pal provincial. ó 5,° Quedan derogadas todas las disposiciones que se opongan á lo preceptuado en este d ecreto ». ' También en la Gaceta del día 12 del actual, se publicó una Real orden, disponiendo que los Subdelegados de Veterinaria, devenguen. honorar-ios pOI' los reconocimientos de los anirnalesque se hayan ele utilizar en el espectáculo público de corridas de tOI'OS y novi- llos, á cargo de los empresarios, yá, razón de 10 pesetas por cada t.OI'O,de 5 pesetas por cada novillo, yde 1 peseta por cada caballo que recouozcan, entendiéndose esta resolución de carácter general. Si las autoridades gubernativas lo estiman oportuno, pod rán exi- gil' el previo depósito'del importe del servicio pericial del reconoci- miento, antes de autor-izar la celebración de los espectáculos de que se trata. Gran Cruz á Ehrllch, - En atención á los relevantes servicios prestados á la cu1't~l'a general, por el célebre Dr. Pablo Eh rlich , el Gobierno español le ha concedido, hace pocos d ias, la Gr-an Cruz de la Orden civil ele Alfonso XII. '260 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Nuevas publicaciones. - Han aparecido tres nuevas Revistas profesioriales : La Veterinaria Castellana, El Progreso Médico Vete- rinario y el Boletín de Hiqiene Pecuaria; dirigidos respectivamente, por D. 8albino Sanz y Gar-cía, D. José Feito y D. Emilio Aramburu. Deseamos á los nuevos colegas, un feliz éxito. Caso notable de. fecundidad. - El Sr. L. Paris, ingenier-o agri- cola y veter-inar-io de La Haye-du-Puits (Manche), al practicar la au- topsia, el día 11 del pasado enero, á una oveja de 3 años, muerta de distomatosis hepática, encontró 7 corderos (3 machos y 4 hembras), bien confor-mados y de mediano tamaño. El cebú como. animal de abasto, - Recientemente se han im- portado ele Madagascar, una partida de cebús, para venderlos eh las carnicerías de Par-ís. La carne de estos animales se vendió á 1'60 francos el kilo', pero resulta de inferior calidad que la de buey, y por esto Ita tenido poca aceptación. No obstante, se ha pensado ahora en adoptar la carne de cebú, para el aprovisionamiento del ejér-cito. Monumento á Mende!. - En Brü n n se ha inaugurado un monu- mento al padre Juan Gregor io Mendel, insigne naturalista que in- mortalizó su nombre con el estudio de lo que hoy se denomina 'el mendelismo, La importancia de Mendel, como. naturalista, ha sido descubierta recientemen te. El padre Mendel era, últi mamente, abad del Monasterio de Agustinos de Brünn. y falleció hace pocos años. En esta REVISTAse publicó su necrología .. Los derechos Académicos en Alemania. - En Alemania los derechos de matr-ícula y de trabajo en laboratorio son mayores para los extranjeros que para los nacionales, y ahora se han elevado e.l doble. . . Una Scciedad internacional de est.udiantes. - En Berlín aca- ba de fundarse con los fines que siguen: 1.0 facilitar á los estudian- tes extranjer-os noticias y datos acerca de la cultura germánica, -!/ á los alemanes acerca de la cultura extranjer-a; 2°,hacer lo más agra- dable y útil posible, á los estudíantes extranjeros, su permanencia en Berlin; 3.° establecer .relaciones amistosas entre los estudiantes de todas las naciones, y 4° fomentar y robustecer el interés general pOTlos problemas cultu rales internacionales. NECROLOGÍA, El día 1.0 del mes actual, falleció en Araya (Alava), nuestro q uer i- do amigó y compañero, D. Marciano Lan dazábal, A sudistingutda familia, y en particular al hermano del finado, D. Arturo, enviamos nuestro más sentido pésame. ~ipo&rafia La Aca~émj", de Seria 11"" y Bussel!. Bond> Uuiversi,ad, 6; Teléíono SSl ' VETERINARIOS EMINENTES JOSÉ LÓPEZ FLORES