REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. V. Barcelona: Mayo 1911 .. N.O 9 TRABAJOS ORIGINALES ~ Inhrvención ~e Ios teji~os ~e la substancia conjuntiva en la construcción orgánica POR D. JOAQUÍN GONZÁLEZ y GARCÍA Cateclr.ático eleAnatomía elela Escuela eleVeter-ínarta ele Zaragoza Parecerá cosa baladí :/ 'sin importancia científicayocu- parnos de 14 intervención que los tejidos conjuntivos tienen en la construcción de la organización animal) mas sobre í10 . existir en' esta última) detalle ó hecho que no sea P?r demás interesante y digno de meditado estudic.ihabrá que convenir que el que nos proponemos abordar entraña singular re- , Iievey no escaso interés científico, por' referirse á tramas histológicas que de modo inmediato) intervienen en la for-. m ación del cuerpo de los seres superiores. Empezaremos por hacer la afirmación de que los tejidos esqueléticos) conjuntivo propiamente dicho, adiposo) car- tilaginoso, óseo y dentario) son patrimonio ó sólo se les encuentra en las organizaciones pluricelulares y, entre éstas; en aquellas que figuran en los lugares superiores de la serie zoológica y) además, que esas formas ó modalidades con que' se nos' presentan los referidos tejidos) se deben á espe- cialescaracteres físico-quimicos que concurren en la subs- . tancia intercelular, ya que es sabido que .desde los trabajos del célebre Virchow, quedaron bien evidenciadas-las ana- logías estructurales) fisiológicas, "químicas y genéticas en , los susodichos tejidos. . La concisión de este artículo nos obliga á prescindir de cuanto concierne á los caracteres anatómicos) químicos y genéticos de las referidas partes) para fijarnos tan sólo en la intervención que tienen en la construcción ó formación de las partes más complejas del organismó animal) que son los órganos. 344 REVISTA VETERINARIA DE· ESPAÑA Dentro del tejido conj untivo se estudian diversas formas histológicas, llamadas variedad laxa, condensada, corneal, adenoide y membranosa ó reticular. De las mencionadas variedades, el tejido conjuntivo laxo es el más típico y generalizado; se distingue, además, por ser blando, transparente, blanco grisáceo, de aspecto ho- mogéneo, extensible, elástico é higroscópico. Él goza del don de la ubicuidad; forma membranas de notable resistencia, sobre las que, en forma de cutículas de variable espesor, se extienden los epitelios tegumentarios) vascular y glandular'; entra como factor esquelético en la estructura peculiar de los numerosos canales (arterias, venas y linfáticos), por los que circulan los tejidos líquidos de la economía animal; coloca en estrecha unión á las fibras que integran los músculos, á los filetes primitivos que constitu- yen los nervios y á los distintos factores histológicos que figuran en la composicion anatómica de los tegumentos y . órganos viscerales. . Como tejido de relleno orgánico se localiza en los inters- ticios que entre sí dejan esos departamentos de la máquina vi va, denominados órganos; atiende á sostener y conservar sus naturales relaciones; se extiende ó disemina, en capa subcutánea y submucosa, estrechando las conexiones de la piel y las mucosas con las aponeurosis de la musculatura superficial del esqueleto y plano carnoso) que figura en las paredes de las vísceras huecas. Su consistencia, que es superior á la de las otras :varie- dades, le consiente conducirse como parte esquelética de. los órganos blandos) y su extraordinaria extensibilidad ex- plica la fácil dislocación ó desituación de los órganos, pero de suerte que no pierdan su respectiva colocación y, por tanto, sus peculiares relaciones y debido á su notable, h1-, groscopicidad á lo largo de las fibras colágenas de los ma- nojos que forman la substancia fundamental, circula el plasma sanguíneo extravasad o, arribando, por este proce- dimiento, hasta los lugares más distantes ó apartados dei organismo, con lo, que se sostiene,' favorece y asegura la vidanutritiva de las muchedumbres celulares de que está formada la organización de los seres complejos. La variedad condensada ó fibrosa está localizada en si- tios determinados de la organización y, de modo preferente, HEVISTA VETERINARiA DE ESPAÑA 345 en órganos anejos del aparato locomotor) como en 'las apo- neurosis de envoltura) tendones, aparato ligamentoso de las articulaciones) vainas fibrosas, pericondrio y periostio. Las demás' variedades conjuntivas son formas histológi- cas menos generales: la corneal representa la parte esque- lética de la membrana ocular) denominada córnea transpa- rente; la adenoide tiene igual significación con relación al bazo y ganglios linfáticos) aparte de importante acción he- matopoyética que se la atribuye) y la variedad membranosa interviene en la construcción de telas orgánicas) como las serosas) etc. Afírrnase, por parte de no pocos anatómicos) que el tejido conjuntivo pertenece á los tejidos no .vasculares y nosotros entendemos que .pudiera sostenerse aseveración diametralmente contraria y) por tanto) decir ser el referido tejido) el único vascularjdado que en su seno yacen la tota- lidad de arterias) venas y redes capilares. , Por el contrario: estamos conformes en estimar) al tantas veces norn brado tejido) privado de nervios propios, porque los que á él llegan son nervios de paso) alejándose y extin- guiéridose en territorios epiteliales de las membranas tegu- mentarias) órganos sensoriales) glándulas) vísceras) pare- des de los vasos y en los músculos estriados y lisos. El tejido cartilaginoso está representado por una trama histológica) en la que yace) separando á las células) 'una substancia fibrilar que) por la cocción) se reduce á un principio inmediato colágeno denominado condrina. De las tres formas con que se ofrece; hialina) fibra-con- juntiva y fibra-elástica) la primera es la más interesarite y generalizada. Carece este tejido de- vasos y de nervios, nutriéndose sus células de plasma sanguíneo que á ellas arriba) al través de los elementos fibrilares que integran la substancia inter- celular; permeables en la 'variedad cartilaginosa hialina; colágenas y elásticas en las otras dos variedades) plasma que) en unos cartílagos) procede de los capilares pericon- drales y en otros de los territorios vasculares vecinos. Por eso) más que propiedades fisiológicas 6 vitales) es el tejido cartilaginoso) útil á Ta vida colectiva celular del organismo por los muy importantes cuanto variados usos que está llamado á desempeñar) dado los especiales carac- .. 346 RE\'ISTA VETER.[NAR[A DE ESPAÑA teres físicos que posee la sustancia intercelular ó funda- mental del mismo. , Gracias á su acentuada consistencia y elasticidad) inter- viene en la formación ó construcción del esqueleto general del cuerpo ; completa y) por tanto) perfecciona las superfi- cies articulares ; figura como parte esquelética de los órga- nos blandos) como la laringe) tráquea) bronquios) etc. Diferenciase, como dice un ilustre autor contemporáneo, de las demás partes de la organización) así como de cuan- tos productos han sido inventados con fines industriales, dado que no disponemos para la construcción ó fabricación de la maquinaria (que) dicho sea de paso) está represen- . tanda el mayor y más positivo progreso de los. actuales tiempos), de' una substancia semejante ó comparable á la utilizada por la naturaleza en la formación de los cartílagos. Sabido es que la máquina que trabaja constantemente está condenada) tarde ó temprano) á desaparecer) á causa del natural é inevitable desgaste de sus piezas constitutivas, en tanto que la observación diaria nos enseña que los cartí- lagos diartrodiales, sometidos constantemente á fuertes pre- siones y á violentos rozamientos) j)ermanecen incólumes y, por tanto) en su más completa integridad) en medio de di- chas causas de destrucción. El tejido óseo ó tejido huesoso es semejante á los ante- riormente estudiados) y sus más importantes diferencias las debe á poseer una substancia intercelular laminar) dura y mineralizada ó cretificada. Difiere, preferentemente) en que no deriva directamente del embrión) apareciendo en tejidos ya formados: el carti- laginoso y el conjuntivo. Por su' extraordinaria dureza y no menos elasticidad, sobre todo este último atributo) en las primeras edades de la vida de los seres, representa la forma más típica y) por tanto) de evolución más completa de los tejidos esquelete- síferos, siendo) por dicho motivo) el último en aparecer en el cuerpo del embrión y el menos antiguo) por tanto) auto- génica y filogenéticamente considerado. Entra el tejido que nos ocupa, de modo preferente) en la construción de los huesos y secundariamente de los dientes y los huesos) al constituir el armazón general de la organi- zación) el llamado esqueleto, se conducen como medio de REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 347 ' sostén de todas las partes blandas, limitando buen número de cavidades, que responden á muy variable morfología y capacidad, en las que se alojan, distanciándose de los agen- tes exteriores, ,precisamente aquellos órganos de mayor jerarquía Y superior nobleza orgánica, dispensándoles la conveniente y necesaria protección. Los huesos, además, conceden forma general á la orga- nización, representando la parte pasiva en la función lla- mada locomoción, brindando á los músculos con extensa superficie de deslizamiento y de inserción ó ataduras, y como no todos ellos toman igual intervención en dicha fun- 'ción, y como también difieren mucho las relaciones que contraen con los órganos de los otros.aparatos, tales cir- cunstancias ejercen muy directa influencia en cuanto con- cierne á la morfología y volumen de las piezas constitutivas del esqueleto general. El conocimiento de las predichas diferencias osteológi- cas brinda al Veterinario con abundante y selecta doctrina en rel~ción con la Fisiología, Patología y Cirugía, y el mismo anatómico las aprovecha por lo mucho que facilitan el estudio de las múltiples y heterogéneas partes que, con- gregadas, forman la compleja máquina animal. Considerando, por último, aisladamente, los huesos en el cadáver y en sus relaciones mutuas, para formar el esque- leto general, vense, allí, huesos semejantes á máquinas sim- ples, entre otras, poleas curiosísimas y palancas articula- das, pertenecientes á los tres géneros; cuerdas y correas inextensiblesv.sujetándose entre sí á los huesos y transmi- tiendo, á veces, á sitios muy distantes, el movimiento; pla- nos inclinados, con superficies pulimentadas; humores, que aminoran ((1roce de las piezas óseas; magníticos resortes elásticos; huesos, cuya construcción neutraliza los efectos mecánicos, que se derivan de los choques y fuertes presio- nes; variadísimas formas supeditadas al mejor aprovecha- miento de las potencias musculares, estas y .ótras curio si- dades mecánicas, allí pueden contemplarse, que al más hábil ingeniero mecánico le sería difícil imitar. 348 .REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Jilhracion~s microbianas ~e loS músculoS POR D. TOMÁS RODRÍGUEZ "Jefe del servicio Veterinario de León Desde ei momento en que los progresos de la Óptica, fe- lizmente secundados por los de la Química, permitieron lanzar el potente foco luminoso que había de aclarar el te- nebroso campo de la histología normal, desde entonces se' adquirió el convencimiento de que el músculo es amicro- biano ; que normalmente no encierra microbio alguno. Pero, como consecuencia de las intoxicaciones alimenti- cias de Frauhenhausen y de Hertrigk, se efectuaron nume- rosos estudios por no menos numerosos higienistas, estudios que con gran profusión se encuentran publicados en toda la prensa -médica mundial de estos últimos años, y cuyo re- sultado fué demostrar, que en diferentes circunstancias, el músculo es invadido por diversos microbios que ocasionan alteraciones de gran interés para el inspector de carnes, á las que se designa hoy con el nombre de alteraciones micro- bianas de los músculos. Durante los albores del período de estudio de estas le- siones, se creyó que eran ocasionadas por la fiebre, pero esta suposición cayó desecha á los certeros golpes de la ex- perimentación, y sin negar la posible simultaneidad de las lesiones aludidas y de las alteraciones febriles, pero si la relación de causa á efecto entre unas y otras, pudo ya Va- llain, en 1900, llegar á afirmar que son los microbios del in- testino los que comienzan la obra destructiva, invadiendo, más ó menos rápidamente, las diversas partes del cuerpo. El hallazgo por Gartner del microbio que lleva el nombre de bacilo enteritidis en la carne, que ocasionó los envene- namientos más atrás citados, autoriza y justifica el aserto de Vallain. Admitido ya el origen microbiano de tales alteraciones, voy á intentar, lo más brevemente posible, una descripción de ellas, estudiando después el mecanismo y circunstancias que favorecen la in vasión del músculo por los microbios. ~ REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 31,9 Las alteraciones microbianas se denuncian, en general) por reblandecimiento acentuado) infiltración) decoloración de la carne y olor especial. Estas alteraciones son tanto más manifiestas cuanto más musculosa es la región en que radio can) de aquí el que en la cara interna del muslo, y muy particularmente al nivel del aductor grueso de la pierna) es donde mayor intensidad alcanzan, constituy-endo ipso Jacto el punto preferente de investigación. La región se encuentra blanda y hasta puede estar de- formada por el hundimie-nto de los músculos; á la pal- pación se observa una fluctuación difusa y la superficie muscular ofrece coloración roja mate ó grisácea. Si se eje- cuta un corte) fluye una serosidad citrina color grosella) ó á la vez que de la superficie del corte se escapa un olor agrio) fugaz.. , Estas lesiones aparecen en tiempo variable después de la ' muerte) generalmente no se observan bien hasta que apare- ce la rigidez cadavérica, y su presentación es independiente 'de la ~stación) es decir) se presentan lo: mismo en invierno que en verano. Aquí es necesario hacer constar una circunstancia que nos prueba claramente el papel del sistema vascular en la invasión del músculo por el microbio. Si inmediata- mente después del sacrificio y preparación del animal éste se divide en cuartos) las lesiones apenas se extien- den, mientras que se generalizan cuando el animal perma- nece entero. Si del cadáver separamos sólo una espalda ó una pierna sin que destruyamos los vasos) venosos principalmente) del resto del cuerpo, en la parte separada apenas se manifiestan las lesiones) mientras que ofrecen exuberante desarrollo en el resto del cuerpo.' - Nada de específico ni de característico se observa micros- cópicamente en estas lesiones}. se borra la estriación de la fibra muscular) los núcleos pierden su afinidad por las sus- tancias tintóreas; en fin) las lesiones propias de la destruc- ción de los tejidos. Lo que en ellos no falta nunca) son diversos microbins ya aerobios) ya anaerobios ; estafilococos) estreptococos) pro- teus vulgaris, etc., el colibacilo es un elemento casi cons- tante y el mismo b. séptico se halla con frecuencia. 350 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Ahora bien; ¿,de dónde proceden estos microbios y cómo psnetr-an en el rnúsculo ? ¿,Por qué las defensas orgánicas no aniquilan á los invasores antes de que estos se multi- pliquen ~. El músculo puede ser infectado hallándose el animal en dos estados muy distintos; en estado de actividad) de ener- gía; en pleno goce de todos sus medios de defensa) Ó bien en estado de menor resistencia) e11 el cual las defensas están debilitadas cuando no anuladas. En el primero de estos estados) sólo muy contadas espe- cies microbianas pueden invadir los músculos) y penetran e~1ellos) procedentes del exterior) mediante inoculación di- recta (carbunco externo) septicemia), bien son de origen ó intestinal) cual. ocurre en los casos de carbunco interno ocasionado por la ingestión de esporas carbuncosos. Excepción hecha de las septicemias, las lesiones ocasio- nadas por los microbios en los músculos de un animal en estado de defensa-son siempre localizadas) y) afortunada- mente) se presentan con caracteres típicos que las hacen fácilmente reconocer. ¿,Que cómo triunfan estos microbios del organismo ~ Muy sencillo) localizándose en los medios donde su multiplicación es más rápida) y) por consiguiente) su acción patógena más intensa. La bacteridia de Davaine sería fácilmente destruí da en el punto de inoculación) si allí se estacionara) pero no lo hace ·así) sino que gana rápidamente la circulación) y una vez en este medio) que representa para ella Jo que los climas ecua- toriales representan para la vegetación) su división es acti- vísima; y anula rápidamente la fagocitosis) tal vez por apo- derarse del oxígeno) excitante fisiológico) no sólo de los leucocitos) sino de toda la materia viva. Con las especies anaerobias, por ejemplo) el bacilo Chau- . vei, ocurre una cosa parecida ; si la invasión tuvo lugar al nivel de la mucosa intestinal los bacilos llegan á .los vasos sanguíneos) terreno para ellos desfavorable y donde pronto son. aniquilados) pero si merced á un traumatismoencuen- tran algún vaso roto) alguna puerta por donde puedan es- capar) se precipitan fuera de la circulación) y allí) libres de laacción para ellos tan nefasta de la sangre, se multiplican pronto. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 351 *** La invasión del sistema muscular de un' animal en el es- . tado que llamaba de menor resistencia; tiene lugar por mi- crobios casi siempre procedentes del tubo intestinal del mismo ser, yesos microbios son los que determinan, la ma- yoría de' las veces, las alteraciones que tantas veces hacen peligroso el. consumo de la carne. Su estudio, pues, se reco- mienda por sí.solo. El individuo sano alberga en su intestino un considera- ble número de especies microbianas que se conducen sa- prof'íticamente ; microbios comunes de la supuración, pneu- mococo, colibacilo, etc., el mismo b. séptico es uno de los huéspedes-normales del intestino. Además de estos microbios saprofíticos en el tubo intes- tinal se encierran especies dotadas de gran virulencia, cuando' el animal padece ciertas enfermedades, y muy. par- ticularmente en aquellas que, cual las enteritis diarreicas, afecciones tifoideas, etc., se caracterizan por una intensa pululación microbiana. En la normalidad estos microbios no invaden el' orga- nismo, merced á las variadas defensas de que contra la in- fección dispone, y entre las que figura, en primera línea, la activa y constante diapedesis que tiene lugar en la mucosa digestiva (fenómeno de Stor). , En esta forma de invasión, los microbios del intestino pueden alcanzar el músculo en dos circunstancias distin tas; en el cadávei' del animal sano, en el que la muerte anuló todas las defensas contra la infección, ó bien en los anima- les vivos, pero cuyas defensas están debilitadas á cense- cuencia de la enfermedad. La primera de estas circunstancias se realiza siempre que la evisceración no sigue rápidamente á la muerte del animal) de donde surge la imperiosa necesidad de que en los animales) cuya carne se destina á la alimentación del hombre) esta operación se ejecute ]0 más rápidamente po- , sible. La segunda tiene lugar- en las enfermedades que) cual las indigestiones graves, congestiones intestinales) lnfecciones post partum, etc., producen agotamiento nervioso. Entonces el fenómeno de StO]' deja de producirse ó se debilita) las de- 352 HEVISTA VETERI;>/ARIA DE ESPAÑA más defensas sufren igualmente) y durante todo el período agónico los microbios intestinales atraviesan la mucosa, . barrera que normalmente' con tituye el baluarte donde se e rtrellan sus esfuerzos, y penetran en gran número en la angr e que los conduce á los músculos. Fácilmente se concibe, que, si en un animal muerto en estas condiciones, la evisceración no es oportunamente efec- tuada á los microbios que en la vida invadieron el organis- mo se sumarán los que lo hacen en muerte, con lo cual las le iones microbianas de los músculos se encontrarán doble- mente favorecidas y tanto más cuanto que la sangría sea meno comple a, puesto que la angre es el medio que les irve de difusión. Durante la vida) olamente las especies aerobias pueden ' invadir la angre pero apenas el pulmón deja de funcionar, el oxígeno desaparece la e pecies anaerobias, libres ya del peligro del oxigeno, e precipitan en el organismo. Esto explica perfectamente la rápida putrefacción de la carne procedente de animal e enfermos y tardíamente evis- eerado . TRABAJOS EXTRACTADOS FÍSICA Y QUÍMICA BIOLÓGICAS MA.RIE A. Propiedad de los albuminoides del ce- rebro. - Las ubstaneias proteica del cerebro (ueuroglo- bulinas y núcleoproteidos) neutralizan el viru rábico. Este hecho explica por qué las médulas rábica de ecadas rápi- damente con ervan la virulencia. En lo ca o d de eca- ción lenta (procedimiento de Pasteur) el virus es neutrali- zado poco á poco por una concentración creciente de alsru- no albuminoides contenido normalmente en la substancia nerviosa. - J. F. - «(( oc. de Biol. 25 marzo 1911). NOGIRR, Tn, y REGAUD. Acción de los rayos X so- bre el testículo del perro y del gato. Esterilización' :róntgeniana total y deñnitiva sin radiodermitis en el morueco adUlto. Condiciones de la esteriliza ion.- E 11;0 . do autore han hecho actuar ]0 ravo R6ntgen en lo te Q.culo de diferentesanimale » llegando á conseguir la esterilización completa ~~definitiva de lo tesucules en REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 353 una ó dos sesiones en el gato, en muchas sesiones inte- rrumpidas en el perro Ji en tres sesiones no continuadas, yen intervalo de quince días en el morueco. Para evitar Iá ra- dioderrnitis, es necesario filtrar los rayos X á través de tres milímetros de aluminio. En este caso, la única modificación que sufre la piel es la depilación. -J. F. -(< ESPAÑA' mente después del sacrificio de los animales) habrá derecho á admitir que únicamente una pululación anterior efectua- da directamente en los tejidos (método de Conradi) es capaz de revelar los estados septicémicos que' pueden existir en los animales de carnicería. Además) el método de Müller, como hemos indicado más arriba) no previniendo las infecciones externas) hay que temer que-el desarrollo intenso) algunas veces de los saprofitos) llega á ocultar las bacterias patógenas y falsear) por consiguiente los resultados obtenidos. Así) pues) sólo responderán á las indicaciones teóricas y prácticas de la inspección bacteriológica de las carnes) los procedimientos que eliminen toda probabilidad de infección exógena y. demuestren la pululación anterior de los gérme- nes preconizada por Conradi, - J. F. - (Zeitsch. f. Pleiscli. u. Milchh., 1910). MEYER-. Acerca de la infección externa de la car- ne. - La nocividad de la carne puede ser consecuencia de una afluencia bacteriana endógena producida en el animal vivo á causa de. un estado patológico especial) ó bien por una contaminación posterior al sacrificio por afluencia exó- gena de gérmenes patógenos para el hombre. Hasta hoy el primer modo de infección ha sido el casi únicamente admi- tido) y la literatura médica sólo ofrece escasas investigacio- nes acerca de, la penetración posible en el serio de las car- nes de gérmenes aécidentalmente puestos en contacto con ellas. Gártner, Basenau. van Ermengen y Trautmann han he- choy no obstante) experimentos de este modo de contamina- ción con diferentes agentes de infección cárnica; pero Ba- senau·.creía que esta facultad de invadir así el tejido mus- cular era una propiedad particular de estos bacilos. . Los experimentos de Gártner, Forster, Basenau, Pre- suhn , Chilles y Marxer, parecían demostrar) en efecto) que los numerosos sapro1itos diseminados de ordinario en el . medio exterior) sólo llegaban á infectar la superficie de los trozos de carne puestos en 'contacto con ellos. Los exper-imentos del autor han sido hechos con objeto . de demostrar si la infección externa de las carnes por los agentes patógenos es ó no factible en las condiciones ordi- narias. A este fin se sembró en la superficie de trozos de carne de diferentes especies y de un peso medio de uno á uno y medio kilogramos) procedentes .de animales sanos) diversas especies de bacterias y la carne sembrada se man- tuvo por espacio de veinticua tro á cuarenta y ocho horas á la temper-atura de 14.á 18°) en una atmósfera algo húmeda. La primera serie de investigaciones' hechas con agentes de ordinario inofensivos (Bacteriuni coli comrnune, Bacillus REVISTA VETERiNARIA DE.EsPAÑA _ 375 lactus aeroqenes, B. prodiqiosus y B. fluoréscens liquefa- ciens) han demostrado que al cabo de cuarenta y ocho ho- ras la carne fresca había sido invadida á una profundidad de 4ál5 centímetros. - En la segunda serie de experimentos, Meyer se si-rvió de los bacilos paratífico B y B. enteriditis Gartuer, demos- trando que á las veinticuatro ó cuarenta y ocho horas la carne fresca podía ser invadida hasta la profundidad má- xima de 11 á 14 centímetros, aun utilizando pequeñas can- tidades de bacterias. Por regla general, la proporción de " estos bacilos disminuye notablemente de la superficieá la profundidad. No obstante, .en algunos experimentos la pu- lulación era igual en las partes profundas. La importancia de los microbios asociados, lo mismo si provienen del cuer- po del animal como del medio externo, es considerable en .este concepto, . El mal estado de carnes y la fatiga son factores que, al parecer, facilitan la penetración de las bacterias ·de la su- perficie á la profundidad. También las carnes procedentes de animales viejos ó de animales hem bras, parecen ser más accesibles á la penetración de los gérmenes que pueden in- fectarlas. Y, por fin, hay un hecho que contraría, y es que estas carnes invadidas por los bacilos gartnerianos ó paratí- ficos, continúan ofreciendo sus caracteres organolépticos normales. En resumen, en las condiciones de conservación escogi- das por el autor y que S011 factibles en la práctica, la in- . vasión rápida: de las carnes frescas por numerosas formas bacterianas no es dudosa, y la infección externa merece-por lo mismo una apreciación más' exacta de la patogenia de los accidentes de origen cárnico.e=J. F."-(Zeitsch7": f, Fleisch, u. Milchh., 1910). SECCIÓN PROFESIONAL ~reve comento .á las bases para la -nu'eva ley ~e Sani~aO POR A. SABATÉS Es siempre digno de loa todo intento noble de pr-ogr-esión. cual- quiera que sea la esfera de acti vidaden -q ue se desarrolle, pero no es menos imperioso el deber que tenemos todos, precisamente para colaborar en ese trabajo de perfección y de resurgir, de hacer mani- fiestas las posibles deficiencias propias de toda obra humana, que, 376 REV1ST¡\. VETERINARIA DE ESPAÑA unas veces por impericia y las menos con intenci~n, destruyen los fines altruistas de la obra pretendida: Es común, en la clase veter-in ar ia, la resignación ante los con- flictos que la fatalidad inspira á los hombres rectores de la polltica y aceptamos como inevitable catástrofe forjada por los elementos inaccesibles de las altas esferas, el rayo que fulmina nuestros del'e- chos y cer-cena consecutivas ilusiones. Cuando de entre nuestra ' masa vibra al air-e una voz de alar-ma que reclama su sitio en el yantar de la vida; cuando un eco de protesta se difunde por la at- mósfera enrarecida en sones bélicos de conquista de sus atropella- dos fueros, suele acontecer-, aunque no siempre, el desprendimiento forzado de una migaja, que sir-ve, en nuestras manos. para disputa de hambrientos, ó la concesión de un arma inútil, podo anticuada, que se hace homicida, manejada por nuestra inexper-iencia, sin la cual no fueran aceptadas migajas, ni inútiles artefactos de defensa negativa, sino reclamada la parte justa, que es la más impor-tante que nos corresponde. . , Véase .en estas consideraciones reflejado el concepto que nos merece el proyecto de bases para la pr-omulgación ele una Ley de Sanidad, leído en el Senado en la actual legislatura y de cuya trans- cripción salvamos á nuestros lectores, en gracia á la poca que les haría á los escasos que existir deben sin conocer el texto de la fla- mante y futura Ley. Cual si en las mentes legisladoras dominara fin espiritu arnné- sico y abúlico para con la ciencia veter iriar ia, se nota como carac- terística en todos sus engendros de naturaleza sanitaria y, pr inci- palmente, en el que nos mueve la pluma, una verdadera depr-eciación de atribuciones para con sus profesionales, quienes, por radicar á la clase de los modestos con que nosotros mismos nos distinguimos, es pasada sin otra consecuencia que con ligeros desahogos en pe- queño comité, que siquiera trascienden á la casa de enfrente, donde no.los escuchan. '. Dígasenos, si hay quien lo puede, t, por qué motivo se nos pos- terga conrelación á los médicos? t, Por qué nosotros, que cimenta- mos con nuestro esfuerzo la obra humana de la sociedad produc- tora y que precisamente pOI' esta condición somos acreedores á la pr imera categoría de los íunctonar-ios profilácticos,' nos vemos en el pnoyecto del Sr. Ruiz Valarino sin representación siquie- ra en el Cuerpo deSanidad Civil que la base 18.' establece? ¿Por qué no se habla de Inspectores veterinarios de ,distrito y sí de médicos y far macéuticos ? t, Es.C[ue á los su bdelegados de v.et(3rinaria é inspectores de higiene pecuar-ia, con derechos adquiridos, corno los compañeros de las otras profesiones médicas, se les va á licen- ciar ominosamente, mientras á éstos se les concede el 'pr-ivilegio en los distritos y partidos que hoy rige.n? ¿Es que todos los veterinarios somos par-ias de peor condición que los otros funcionar-ios faculta- tivos? t, Por qué nosotros" los veter inar ios, hemos de sujetar nues- tras acciones á la Iér ula de una Inspección provincial que no es la nuestra y, despojada, pues, por naturaleza de los conocimientoses- REVISTA VETI,~i~¡NAHIA DE ESPAÑA 377 psciales que sólo á los profesionales competen? ¿Por qué Jaintru- "sióri de la medicina humana en la práctica veterinaria? Si es así, ¿cqmo en este caso no se nos ha de reconocer, por la ley de reci- procidad, aptitud legal para el desempeño, siempre concedido en noble lid, de una jefatura provincial JI aun nacional, sobre profesos de doctrina com ún aunque aplicada a seres diversos, si' de tal forma se reconoce sin "más y acaso con menosprerr ogauvas de hecho á nuestros comanditarios en ciencia.Tos médicos? Todo ello ¿por qué?' Pues, sencillamente, por nuestr:a condición de modestos; por nues- tra pusilanimidad y apatía en repeler los ataques que se nos infíe-: ren ; pOI' nuestra cobardía moral en mostrarnos como seguros mandatarios del' avance social y ahogar de una vez y para siempre las erróneas creencias que nos hacen mirar por los vulgos (el in- docto y el intelectual), como meros. her-radores con titulo que nos autoriza para hacer sangr-ías y.curarmataduras y, además ... ¿por qué no decirlo? pOI' nuestro egoísmo de capillita contra la emula- .ción al estudio, que, sin ser exclusivo de nuestra clase, la perjudica más que otras" precisamente por el equívoco en que se la mira, Si, colegas, sí; hemos de defendernos; mas no ha de ser con puer-iles mapifestaciones ni con' intr-ínsecos.egolsmos la manera de . luchar contra nuestros comunes peligros. Ya que el efecto es siem- pre hijo de la causa, procuremos demostar eficazmente como nues-. tr os servicios son los sillar-es de la sal ud de quienes, en su igno- rancia, los desdeñan, y de esta forma será cuando, reconocida nues- tea gran misión; no seremos jamás pospuestos á los que sólo son continuadores de nuestra obra.iá los que no sori más que orfebres de nuestra mater-ia prima. . Si el nuevo proyecto de Ley se salva del naufragio que le augu- ramos, hemos de procur-ar todos, absoIutamente todos, replegarnos bajo la bandera de la unión yla entidad veter-inar-ia, cOnfundida en cuerpo y espíritu, patentizar al Gobierno el poder que asume, es- gr im ie ndo, no modestam ente, sino con galJard1a, las armas siern-. pre imponentes de la razón y1a justicia dirigidas por el estudio. NOTICIAS , Una conferencia, - El' día 18 del cqrriente, nuestro distinguido amigo y compañero D, J, Mas Alemany dió una conferencia en el Salón de Actos del Ateneo Barcelonés ante numeroso público. El disertante estudió la misión del veterinario como higienista y zootécnico y puso de manifiesto su importancia desde el punto de vista de la sal ud pública y de la riq ueza pecuaria,' Señaló la necesidad de que todos contribúyamos á que se pro- mulgue una ley de Policta uauitar ia de los 'animales domésticos,' pues España es la única nación europea que carece de ella. Hasta 3:-8 RE\"ISTA VETERINARIA DE ESPAÑA hace pocos meses, Turquía compartía esta excepción con nosotros; . mas ahora nos hemos quedado solos. Se ocupó asimismo con la extensión debida, de la higiene de la habitación de los animales domésticos, señalando los defectos de las vaquer-ías y cabrerías, y luego condenó la práctica antihigiénica de ordeñar las cabras por las calles, demostrando sus dañosas con- secuencias. , Censuró que se permitiese la instalación de gallineros, coneje- ros, etc., pues los hechos evidencian que suelen ser focos de infec- ción, causa de epidemias y epizootias. A propósito de los mataderos públicos de Barcelona, hizo un es- tuclio crítico de los mismos y formuló la necesidad de instalar uno nuevo y un mercado de ganados en sitio conveniente y con todas las condiciones apetecibles, y de igual suerte reclamó el apoyo del Ins- tituto Médico-so.cial para lograr', del Ayuntamiento, un local ad hoc para lazareto y depósito de obs/ervación y tratamiento de las reses enfermas y para imponer en toda Cataluña las mejoras urgentes que la Higiene demanda. . Al terminar, recomendó la organización del cuerpo veterinario municipal, y sintetizó en algunas conclusiones las ideas vertidas en su trabajo que la coneurrencia aplaudió calurosamenté. Enlace. - Nuestro apreciable compañero D. Juan Mir-alles Mas Inspector de Higiene Pecuaria de Castel lón de la Plana, se ha unido en el indisoluble lazo del matr im on io con la Srta. Da Isabel Lladó Mayal. Deseamos á los contrayentes toda suerte de felicidades en su nue- vo estado. Nueva Escuela de Vsterinaria. - Según leemos en la prensa, el Ministro de Instrucción Pública, ha incluido en los nuevos presu- puestos lo consignación necesaria para' crear una Escuela de Vete- rinaria en Valencia. Inauguración del monumento á Laulanié. - La inauguración del monumento erigido á la' memoria del Profesor Laulanié tuvo lugar en la Escuela Veterinaria de Toulouse el día 13 del corriente, á las diez de la mañana. . Este monumento ha sido costeado pOI' una suscripción, que al- canzó cerca. de 8,000 francos. Concur rier'on á este acto M. Chauveau, en representación del Ministro de Agr-icultura, altas personalidades militares .y civiles y . delegados do las Escuelas de Alfort y Lión. . El acto resultó imponente, y en el mismo se leyeron notables dis- cursos, ensalzando el recuerdo del malogrado Profesor Laulan ié. Informe sobre la «laUna». - El in terés despertado por el nue- .va. producto en agricultores, ganaderos y veterinar-ios, nos induce á publicar el siguiente é importantísimo informe que de su .análisis REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 379 acaba de emitir el Instituto Nacional de Higiene y cuyo contenido dice así: e Institu to Nacional de Higiene de Alfonso XIII. » - Sección de Bacteriología. - Cer-tificado n° 1,423 - Análisis de la acción desin- fectante cíel producto « Ialina », presentado por la « Sociedad Rural Española» y remitido por el Sr. Marqués de la Frontera. El produc- to presentado, es un líquido obscuro de reacción alcalina cuya den- sidad es de 1,922 de olor alquitrán y. bastante acentuado el olor á fe- nal, con los caracteres de los productos' brutos de la destilación de la hulla alcalinizados para favorecer su solubilidad, productos que contienen bastante proporción de 'fenol y cresol, base de su acción desinfectante. Para comprobar el potencial de la acción desinfectan- te de este producto, se hicieron soluciones al 2 por 100,5 pOI' 100 Y 10 pOI 100: á dichas soluciones en la proporción de i ce. se le mez- claron tres ases de platino, representando dos miligramos cada una de cultivos 'del bacil'us antracis, bacilus tifosus, paratifus B. bi_ brión colér-ico, actuando doce horas y tomando luego para cultivos en agar que, llevados á la estufa á 37°, no dieron resultado, demos- trando en este tiempo una acción bacter-icida. Se pusieron cuatro cr-istalizado res con trozos de carne, añadiendo, átres, las soluciones ya indicadas ó sea uno al 2 por 100, otro al 5 por ioo y otro al 10 por 100; el cuarto quedó de testigo añadiéndole agua esterilizada, se deja- ron cuatro días hasta que 'hubo fenómenos de putrefacción en el cristalizador de testigo y se tomaron de las muestras para cultivos p.n agar, no dando ninguna de ellas resultado positivo. por no haber desar-r-ollo de bacterias, después de tenerlos en estufa á 37°, demos- trando esto á su vez que la dosis a12 por ioo es ya suficiente para las bacterias de putrefacción ..Estos hechos exper-imentales, demues- tran que el producto llamado «Ialina », es de acción desinfectante, y en soluciones al 2 por 100 tiene actividad bactericida á las doce horas de acción sobre los productos infectos JI bacterias. - Madrid 2 de marzo de 1911. - El Jefe de la Sección, Dr. Mendoza. -V.o B." El Di- rector, S. Ramón Cajal: rubricado. - Hay un sello que dice: « Insti- tuto Nacional de Higiene de Alfonso XIII ». Dirección.» Recompensas. - Á nuestros queridos amigos, D. Demetrio Ga- lán y D. Pedro Moyana, catedráticos de la Escuela de Zaragoza, les han sido concedidos; respectivamente, la Gr-an Cruz del Mérito Ag ri- cola y la Encomienda de número, de la misma condecoración, por . servicios prestados en favor de la riqueza pecuaria, y á 'propuesta del Ayuntamiento de aquella capital. Reciban ambos nuestro más cumplido parabién. . Una Revista más. - Bajo la dirección de los Sres. García Izcara y Gordón, ha empezado á pubicarse la Revista de Hiqiene y Sanidad Veterinaria, y que irá apareciendo el día 15 de cada mes. Deseamos al nuevo colega muchas pr-osper-idades. 3 O REn TA YETERL'\ARIA DE ESPA~A Contra las moscas. - El Dr. "Y. Hornadog, direetor del Jardin zoológico de Broux-Pa rk ha organizado una enérgica campaña en los Estados Unidos contra los insectos nocivos. La parte activa que toman las moscas y mosquitos en la propagación de la fiebre tifoi- dea es bien conocida para jusrificar su destrucción. En Wá hing- ton acaba de fundarse una Liga que paga 20 céntimos á los niños por cada cien cabezas de mo ca que pr semen. La car-ne de perro. - En la 'última campaña electoral de Inala- terra, uno de los argumento empleados con má in i tencia por lo liberales fué decir á los obreros que les e paraba un pésimo porve- nir i daban su voto á Jos conservadores: les insinuaban que á no tardar serian condenado , á in tanelas de us primos los alemanes, á no alimentarse más que con asado de perro, J esto sólo en los días . de fiesta. E le singular argumento indujo á uno do los más importantes periódico alemanes, el Berliner Taqeblat, á enviar uno de sus re- dactores. J. P. Zarn, á Chemnitz ( ajonia), el país reputado como cgnofago, como comedor de carne de perro: De esta curiosa información se desprende que en todo el imperio alemán, J con destino al consumo, han sido sacrificados en los ma- taderos 6,156 perros en 1905, 6.521 en 1906, 6,461 en 190; .r 6,302 en 1908. El reino de ajonia figura á la cabeza en la estadi tica. olamen- te en Chemnitz, cuya población e de 2-2,000 habitantes, ia mayoría rrabajadores de fábrica, de 129,000 animales sacrificados en 1906 fueron 69 los perros J 701 en lo dos años iguiemes. En 1902, que fué año de escasez, los perros fueron sólo 333 de 112,OOO animales muertos en el matadero. Parece, pues, que influye en el con um o, má que la necesidad, la afición á la carne de perro, [amo más, cuanto que la carne de ca- ballo cuesta 40 peniques y la de perro 50. e prepara con esta carne un consotnmé parecido al de carnero y muy del gusto de no pocas personas. Se da la pr-eferencia á los riño- nes, y sobre todo, al hígado, más fino y más delicado que el de pato. Los perros preferidos son los de lujo, por tener más grasa' luego los de carnecer-ía, por estar bien nutridos, y, en ülumo término, los de caza. Las gentes creen que la carne de perro graso es un remedio infa- lible contra la tuberculosis. En esto se funda principalmente su em- pleo, explicable en un país en que la enfermedad es muy frecuente (minas de carbón y fábricas de cr-istal]. Para lo que no se presta, como tampoco la de carnero, es para preparar embutidos, por ser una y otra muy friables. - RODRíGUEZ l\IÉ2'lOEZ. (Gac. saa. Catalana, :5 marzo 1911). VETERINARIOS EMINENTES ALFREDO GALLIER