REVlSTA. VETERINARIA DE' ESPAÑA Vol. VII. Barcelona i Febrero '1913 N.O 6 TRABAJOS ORIGINALES ltcerca ~el ~ia~nóstico ~jferencial entre Ies bacilos tuberculosos y paratuberculosoS, y vaíer Od métoOo Oe coloración Fentes. Del Oiagnóstico Oe la tubuculosis abierta en los bóviOos POR EL DR.· GUIDO FINZI Profesor de la Escuela de Veterinaria de Parma (Laboratorio del profesor Dr. A. Lanfranchi) Sabemos desde hace tiempo que los bacilos de la tuber- culosis poseen entre sus componentes especiales) substan- cias grasas, .las cuales se oponen a que penetren las materias colorantes a través del estroma bacilar, pero una vez colora- dos las retienen enérgicamente, aunque se haga obrar sobre ellas los decolorantes más poderosos, como algunos ácidos mineralesdiluidos y el clorhidrato de anilina. En estas pro- piedades se funda y se explica la reacción de 10 ácidorresis- tencia establecida por Ehrlich. ' En 1899 Hammerschlag observó que los bacilos de la tuberculosis contienen además una substancia albuminoide especial que también es acidorresistente. Desde esta/época los trabajos referentes a: las propieda- des histoquímicas y a la morfología del bacilo de Koch fue- , ron siguiéndose sucesivamente, pero me' referiré 'solamen- te a los experimentos clásicos de Auclair y París, sin que ello sea una laguna bibliográfica en mi estudio, puesto que hasta esta época faltaban trabajos sustanciales que ahonda- ran la cuestión del fenómeno de la acidorresistencia de los bacilos tuberculosos. En 1907 Auclair y París establecieron que el fenómeno de la ácidorresistencia va íntimamente unido a los distintos componentes del mismo cuerpo del microbio. Los autores privaban enteramente a los bacilos de Koch de las materias REVISTA VETE'RINARIA DE ESPAi'iA grasas y céreas) tratándolos con xilol, alcohol) éter y cloro- formo. Se.colocan los 'bacilos en el aparato de Soxhlet, en dos capas) separadas una de otra por una lámina de vi- drio. Cada uno de los disolventes citados se hace obrar du- rante cuatro horas. El alcohol disuelve las materias coloran- rantes, una lecitina, los ácidos grasos y las substancias alcalóideas de los bacilos; el éter) las grasas neutras y una substancia análoga a la colesterina; el cloroformo) una parte de esta substancia y además ataca la materia cérea. El éter de petróleo) ora en el aparato de Soxhlet, ora en el agitador' de perlas 'de Borrel, no puede por sí solo disolver todas es- tas substancias. Los autores observaron también que) ha-' ciendo obrar el éter' de petróleo antes que el alcohol, se di- suelven cantidades de substancias equivalentes a las que se obtienen con la simple acción del alcohol. Según Auclair y París la ácidorresistencia no es una reac- ción específica de la substancia grasocél'ea) puesto que la misma propiedad persiste en los bacilos desengrasados) sí no exclusivamente del esqueleto celulosa del protoplasma del microbio. La materia sobrante de la membrana de en- voltura del bacilo es poco ácidorresistente y presenta las reacciones de una celulosa) puesto que resiste a la potasa y a la ebullición. Recientemente Fontes (1) basándose en las investigacio- nes de Auclair y París) intentó un nuevo método de colora- ción que sirviera de medio de diagnóstico diferencial entre los bacilos tuberculosós, tipo Koch, y los paratuberculosos. En el vasto grupo de los paratuberculosos la ácidorresis- tencia varía con la edad de los cultivos y el ambiente de vida del mismo bacilo. Así) los 10 grupos de paratuberculosos examinados por Fontes, tenían todos diferente grado de acidorresistencia. Tal observación) .convenció al autor acerca de la posibilidad de establecer un método de coloración a propósito para obrar de un mpdo específico sobre los: paratuberculosos considerados opuestos al bacilo tipo Koch. Un segundo camino precisado por Fontes_(evidentemente fun- dado siem pre en los conceptos establecidos por Auclair y París) es el de determinar cual es la substancia colorante electiva) propia a las dos variedades microbianas. (t) «Oifferentialdiagnose der tuberkel u nd Pseudo tuberkel bacillen ».' (Cen- traiblatt ../. Baktcrioloc i. 1.0 original 1909,pág. 317.) REV.ISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Observando los bacilos tuberculosos y paratuberculosos después de coloreados con el Ziehl, decolorados rápidamen- - te, vueltos a colorear con 'solución acuosa de azul de metileno y tratados con una solución de ácido pícrico, se ven los bacilos tuberculosos colorados en rojo pálido y los paratu- berculosos en violeta, ' , I ' Fontes observó también, que la decóloración debida al ácido pícrico era enérgica y que, en dicha reacción, tiene gran im portancia la .descomposición parcial de la substancia I cloroacuosa, que se desprende del clorhidrato azul de mEf- tileno. Faltaba demostrar si el picrato azul de metileno posee acción electiva para los bacilos paratuberculosos. Entonces Fontes demostró que una mezcla de Ziehl con picrato de metileno (en parte disuelto en agua glicerinada yen parte en suspensión) añadido en caliente,tiene, en efecto, la propie- dad de colorear de un modo específico Iosácidorresistentes en rojo, las diversas substancias nucleares contenidas, en la preparación; en violeta, y los protoplasmas celulares en color de rosa. Luego el mismo autor.ha visto: que la diferenciación es más rápida empleando alcohol acetona; que si ellíq uido de Grarn se hace obrar antes que el referido alcohol acetona, se obtiene la decoloración completa de algunos troncos de baci- los paratuberculosos ;y, en fin, que si en lugar de picrato de metileno se emplea el- violeta de genciana, se obtienen re- ' sultados todavía mejores, por el hecho de que dicha materia colorante, posee un poder electivo, u-na afinidad mayor para las granulaciones del bacilo de Koch. , He aquí elprincipio del método de coloración de Fon tes para diferenciar los bacilos paratuberculosos de los verda- deros, tuberculosos; y- he aquí la técnica modificada y com- pletadaque indica el autor: a) colorar con Ziehl; b) , lavar en agua corriente; e) colorar, durante unos dos minutos con el violeta de genciana; el) .diferenciar con el Gram; e) decolorar con alcohol acetona; f) lavar el) agua corriente; g) colorar con azul.de metileno. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Con dicho método los bacilos tuberculosos se tiñen en 7'OjO) mostrando" sus granulaciones teñidas en violeta) y los paratu- berculosos permanecen uniformemente colorados en violeta. Fontes ha probado también de hacer obrar simultánea- mente los colorantes a) Ji c) ; Ji también ~n este caso) siendo ,el contraste menos evidente) los bacilos tuberculosos que- dan colorados en rojo y las granulaciones que c.omponen el protoplasma en .violeta intenso; mientras que los bacilos paratuberculosos se presentan colorados en violeta sin te- ner la membrana colorada en rojo Ji teniendo en su cuerpo grandes granulaciones refringentes a la luz. Las bacterias comunes se coloran o con el Gram (estafi- lococos) estreptococos; di plococos) o con la coloración' de contraste) azul de metileno. *** El método de coloración indicado por Fontes como me- dio de diagnóstico diferencial entre los bacilos tipo Koch y los paratuberculosos, que con respecto a la profilaxia racio- nal antituberculosa tiene máxima importancia (puesto que permite distinguir con mucha facilidad las formas de tuber- culosis abierta de las otras) indicando cuáles son los anima- les peligrosos) merecían en mi opinión) un estudio y una comprobación sistemáticos. Hé aquí ahora) suscintamente como he hecho mis inves- tígaciones. En algunos bóvidos que quedaban en el establo dé retencion del matadero público de Parma he practicado) asociadas) la oftalmorreacción y la intradermorreacción con la tuberculina. De 36 cabezas de ganado (vacas y bueyes) en los que la reacción, con las dos pruebas combinadas .f'ué negativa y cuyo examen necroscópico fué también neqatioo, he extraído algu- nas gotas de leche y de esputos (mucosidad bronquial) (1) (1) Debo declarar que una oftalmorreacción y una tntraderrnorreacclón aso- ciadas con resultados negativos, practicadas en animales en las mejores condi- ciones de salud aparente, me autorizan a afirmar casi en absoluto que las 36 cabezas de ganado examinadas estaban perfectamente inmunes de tuberculosis. Además sabemos que la necroscopia de los 36 animales, el 'examen sistemático de los ganglios bronquiales, de Godbille, del mediastino y del mesenterio ha con- firmado constantemente los resultados-negativos de las dos reacciones locales de la tuberculina. Rendimos público homenaje a la exquisita amabilidad del egregio colega Dr. A. Casella (director del matadero público de Parma), por su cor- tés hospitalidad. ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Después de pruebas tan escrupulosas he podido considerar bacilos paratuberculosos, todos los acidorr-esistentes halla- dos en la -leche y en los esputos de nuestros animales. Además, adelantando mis investigaciones, he aplicado el método de coloración de Fontes a diferentes bacilos tipo Koch; equino, bocino, liurnono, aviario y homogéneo. TÉCNICA.- Creo indispensable decir deis palabras sobre la técnica empleada, enlas condiciones especiales en que he hecho mis investigaciones. En todos los animales la leche fué recogida en el pezón y depositada sobre un vidrio, y los esputos,' apenas recogidos, eran llevados _también directa- mente al vidrio. Cada una de estas dos substancias era: res- pectivamente homogeneizada entre dos cristales, los cuales se separaban, haciéndolos resbalar uno sobre otro. Una vez fijados por la llama, uno de los vidrios se teñía por el mé- todo clásico de Ziehl Neelsen y el otro por el método de Fontes. Todas las preparaciones eran examinadas al microsco- pio con platina movible, al objeto de examinar la prepara- ción con el mayor cuidado posible. , EXAMENDE LOS ESPUTOS,- Como ya he dicho antes, para colorear las preparaciones hechas con esputos de 36 bóvi- dos, he aplicado en todas simultáneamente el método clá- sico de Ziehl-Neelsen JI el indicado por Fontes. El primero me ha permitido poner en evidencia en sólo seis casos, lbs bacilos para tuberculosos. Las seis preparaciones correspondientes sometidas al Fontes, han dado en dos casos resultados positivos, con el estroma bacilar, las granulaciones en el cuerpo del bacilo coloradas en violeta, aproximados y numerosos, En las otras cuatro preparaciones los bacilos paratuberculosos eran co- loreados en rojo, tanto que, ateniéndonos a las conclusiones del autor antes citado, deberíamos haberlo considerado como bacilos tipo Koch. ' EXAMEN DE LA LECHE.-La leche procedente-de las 10 vacas comprendidas en el número de animales examinados fUé coloreada del mismo' modo que los esputos. En cinco casos, con la coloración Zilehl-Neelseu, he notado.Ja presen- cia de bacilos paratubérculosos. Las muestras de leche de los cinco animales, tratados con el Fontes, me han dado en dos casos resultados netamente positivos, opuestos a tal mé- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA todo; en dos casos, resultado dudoso, puesto que se veían bacilos no muy bien colorados en violeta, juntos con otros colorados en rojo. Este hecho me hace pensar que en la le- che de este último animal existían al menos dos variedades de paratuberculosos: una no colorándose muy bien,' en vio- leta, y la' otra permanecía colorada en rojo con el método de coloración de Fontes. En las otras dos preparaciones los' bacilos eran todavía colorados en rojo. APLICACIÓNDEL MÉTODO FONTES A LOS BACILOS DE TUBER- CULOSOS TIPO KOCH. - Como he indicado más arriba, prosi- guiendo mis investigaciones, he aplicado el método de colo- ración de Fontes a diferentes bacilos tipo Koch : equino, bovino, aviario, humano, y homogéneo de Arloing. Dichos bacilos pr-ocedían de cultivos en medio glicerinado y tenían un mes. Únicamente el bacilo aviar procedía de un cultivo joven en medio mineral. El fin de mis investigaciones era comprobar si las pro- piedades observadas por Fontes en los bacilos tuberculosos hallados en los esputos eran extensibles a los bacilos proce· dentes de cultivos. El mencionado autor observa 'que 00n el método indicado por él, las granulaciones que se notan en el bacilo de Koch se colorean por el Gram, adquiriendo un tinte violeta, sólo cuan do no se hace obrar el Ziehl en ca- liente, por poco tiempo el violeta de genciana y por mucho tiempo el Lugol. BACILO BOVINO- Los bacilos tuberculosos de origen bo- vino tratados con el método y según las indicaciones de Fon- tes, ofrecen un estroma colorado el! rojo, escasas y volumi- nosas granulaciones intensamente violetas. BACILO EQUIN0. - Los bacilos tuberculosos de origen equino, tratados con el método de, Fontes, aun presentán- dose .intensamente colorados en rojo, ofrecen numerosas granulaciones no coloreadas y refringentes a-la luz. BACILO HUMANO. Los. bacilos tuberculosos - de origen humano, tratados con el método de Fontes, ofrecen una for- ma regular, ligeramente alargada, con un estroma de pare- des delgadas, pero bien colorado en rojo y con granulaciones bien evidentes coloradas en violeta. Los mismos caracteres fueron observados por Fontes en preparaciones hechas con' esputos humanos, lo que hace suponer que también en el caso suyo se tr-ataba de un bacilo de dicho tipo. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA \ BACILOHOMOGÉNEO ARLOING.- El bacilo tuberculoso DE homogéneo de Arloing se colorea con el método Fontes, pre- sentando un aspecto morfológico no muy distinto del bacilo bovino, toda vez que éste se colorea por el mismo método. No existe variante con los bacilos homogéneos de Arloing no ácidorresistentes. *** CONC.LUSIONES. a _1. Con' el método de. coloración de Fontes, no todos los bacilos paratuberculosos son colora- bies en violeta; pero en los susceptibles de colorearse, se presentan (como refiere el autor) colorados en violeta con granulaciones aproximadas y numerosas. 2. a En la leche y en los esputos de los bóvidos existen diferentes variedades de paratuberculosos, algunos de los cuales, con el método de Fontes, permanecen colorados en rojo. 3.a También dicho método de coloración, con respecto a 'la profilaxia antituberculosa de los bóvidos, no tiene un va- lor absoluto, pues no siempre permite diferenciar con cer- teza los animales peligrosos por lesiones específicas abier- tas, mamarias o pulmonares. 4.a Con el método de coloración de Fontes los bacilos tu- berculosos permanecen colorados en rojo, con las granula- ciones más o menos coloradas en violeta. El número de grauulacionesy.su tamaño) la propiedad de colorearse más o menos intensamente en violeta y el espesor de la membra- na del bacilo colorado en rojo, constituyen datos que, com- prendidos entre ciertos Iímites, pueden auxiliar en la dis- tinción de los diferentes bacilos tipo Koch. , ACERCA DEL DIAGNÓSTICO DE LA TUBERCULOSIS ABIERTA EN LOS BÓVIDOS Prescindiendo del método de coloración de Fontes, acerca de la posibilidad de un diagnóstico diferencial entre los ba- cilos tuberculosos y paratuberculosos, debo detenerme a tomar en consideración el siguiente hecho: En los esputos de 36 bóvidos no' tuberculosos, sólo en seis. casos se han notado los bacilos paratuberculosos. ' Como se ve, tales observaciones no concuerdan con los datos consignados 1)01' otros observadores, los cuales afir- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA man la presencia casi constante de bacilos ácidorresisten- tes en los esputos a causa del pol va -y de los fcrraj es inge- ridos. - Luego desde el punto de vista de la profilaxia antituber- culosa en los bóvidos} hay que tener en cuen ta una sola cosa, a saber: alejar todas las causas que puedan faoorecer el des- arrollo de la enfermedad} separando especialmente los ani- males con lesiones tuberculosas abiertas, porque son peligrosos para la difusión de la enfermedad, Ante tal concepto dos métodos profilácticos han sido pro- puestos: Uno} el procedimiento de Bang, más tarde conti- nuado por Nocard; y el otro (basado en las indicaciones hechas en 1899 en Baden-Baden por Siedamgrotzky y segui- das más tarde por Ostertag), conocido con el nombre de pro- cedimiento de Ostertag. Ahora bien} estos dos métodos} basándose en líneas generales algo di ferentes, llegan a una conclusión única: Suprimir elecualquier modo los animales con tuberculosis abierta. La imposibilidad de recurr-ir en la práctica} para el diag- nóstico de la tuberculosis abierta, a las pruebas experimen- tales (inoculaciones, cultivos de diferen tes productos: leche, esputos} orina} heces procedentes de animales tuberculosos), el hecho observado por algunos investigadores sobre la pre- sencia casi constante de bacilos acidorresistentes el) los esputos} en la leche} en las materias fecales} y la ninguna importancia de la investigación por la simple coloración de los bacilos tuberculosos en dichos productos, ha hecho que en muchos países laprofilaxia basada en los conceptos meno cionados, no se cumpla. _ ~Pero cuáles son las consideraciones, cuál es la demos tración indirecta de mis investigacjones? Los bacilos ácidorresistentes hallados en los esputos de bóvidos que han reaccionado positivamente a la tuberculina) son el 83 por 100 de los casos de verdaderos bacilos tipo Koch, próximos a presentar' una forma de tuberculosis pul- . manar abierta. Tales bóvidos) deben) pues, ser considerados como peligrosos para los animales que viven con ellos. Todo esto). únicamente se refiere a las solas formas de tuberculosis pulmonar abierta) puesto que el diagnóstico de lesiones específicas abiertas en las mamas;' requiere mayor garantía. ' HSVIST'A VSTERINARIA DE ESPAÑA ¿ Cuál es la deducción práctica ~ Deberían considerarse bóvidos peligrosos y, por consiguiente, sacrificarse todos los que, después de reaccionar positivamente con la tuberculina, presentaran en sus esputos .bacilos ácidorresistentes, en la seguridad de que este rigor excesivo será ventajoso para el buen éxito de una racional profilaxia antituberculosa. y no se me podrá objetar que se debe a una pura casuali- dad la baja del tanto por ciento de los paratuberculosos hallados en el árbol respiratório de mis bóvidos, puesto que ante ella, está la más notable obtenida con el examen mi- croscópico de la leche. Este hecho me demuestra la presen- cia de paratuberculosos en el ambiente de vida de mis bóvidos Por fuerza las condiciones diferentes del terreno (como I el esmegma que se halla constantemente en el pezón, y más especialmente en la proximidad del tubo galactóforo, es un buen terrena para el crecimiento y desarrollo de los ácido- . resistentes), pueden hastacierto punto explicar, la diferencia del tanto por. ciento; pero esto viene en apoyo a la conside- ración hecha por mí, a saber: normalmente los animales que han reaccionado a la tuberculina, si presentan en los esputos bacilos acidorresistentes, pueden considerarse como enfermos con tuberculosis abierta. El tétanos y ~I sulfato ~e migne~ia POfl. ANDRÉS HUERTA Veterinario militar Aunque es una verdad, generalmente admitida, que el tétanos cura con todo y cura con nada, como dijo Teisier, o no cura en el 95 por 100 de los caBOS, como decimos todos, no deja de verseyde vez en cuando, escrito un elogio a tal o cual tratamiento. Estamos convencidos de q!:le ningún método triunfa en el tétanos verdadero con trisrnus y dispnea. El suero, la le- citina, la bilis, el método intrarraqujdeo (con sus peligros consiguientes), el de trepación, etc., etc., si no han fraca- !{EVISTA VETERINARIA DE ESPANA sado (algunos sí) tampoco garantizan éxito o amenazan con graves accidentes operatorios. Esto en cuanto al tratamiento curativo puede referirse; y en cuanto al paliativo en casos de evolución lenta llama- remos la atención sobre el uso del sulfato de magnesia. No es nueva esta práctica, más para nosotros esta es la primera vez que podemos hablar de .ella. El caballo Crespón del 4. o regimiento de Artillería, pre- sentó a primeros del año actual síntomas inequívocos de tétanos; a los 'pocos días el trismus se hizo completo y se le practicaron inyecciones intramusculares masetéricas de so- lución acuosa de sulfato de magnesia al lO/tOO en cantidad de 5 cm. 3 cada una, en ambos lados, o regiones, durante dos días. La mejoría fue tan notable que pocos días después el paciente verificaba la prehensión de los alimentos (esca- rola y empajadas) con relativa facilidad, llegando a alcan- zar una abertura maxilar en el borde dentario de 3 a 4 cen- tímetros la víspera de su muerte, 'acaecida a las tres sema- nas de su ingreso en la enfermería. Como un caso no basta para formar juicio crítico, nos detenemos aquí; exponemos, callamos y esperamos el re- sultado en otros. REVISTA DE ACTUALIDAD La nuna policía sanitaria ~e la tuberculosis bovina en lilemania POR EL DR. PEDRO FA Fl-RERAS La lucha profiláctica contra la tuberculosis de los bóvidos es de suma impor-tancia, no sólo por el peligro que supone su tra.nsmi- sibilidad al hombre, sino también por el enorme perjuicio económico que causa, desde luego, a la ganadería y, consiguientemente, a la so- ciedad humana, por contribuir a determinar la carestía de la carne. Es de interés, por lo tanto, seguir y publicar Ios progresos de lucha semejante, por pequeños que sean. Uno de tales prqgresos lo' cons- tituye la nueva ley alemana c).epolicía san itariade l.de mayo de 1912, y por esto conviene difundirlo. Para lo cual utilizaremos principal· mente una notable conferencia que dió acerca del.asunto el consejero veterinario Dr. Foth, de Munster, en la reunión de veterinarios de la REVISTA VETJ:.RINARIA DE ESPAÑA provincia de Westfalia, celebrada en Hamm en l. de diciembre último. *** , La evitación metódica del contagio de la tuberculosis bovina la inició Bang. El método de Bang estriba en: 1.0, sacr-ificar- todos los bóvidos que padezcan tuberculosis graves; 2.°, aislar en departa- mentó especial del establo todos los que reaccionen a la tuberculina, y 3.?, separar de sus madres y alimentar con leche cocida, desde el segundo el ía de su vida, todos los terneros rÍo tuberculosos, hijos de vacas que reaccionen a la tuberculina. . Este método ha dado grandes resultados en Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Hungría, etc., pero ha encontrado en otros pai- ses (en Alemania, por ejemplo), gran resistencia, por lesionar enor- memente, los intereses económicos de Jos ganaderos. En efecto, I'e- quiere secciones o establos especiales y material aparte para el al- bergue, la comida, la bebida, el aseo, etc., de los bóvidos aislados que reaccionaron a la tuberculina. Esta, por otra parte, dista mucho de revelar la tuberculosis de modo específico y rigoroso. y puede tener en entr-edicho un excesivo número de reses. Por estas razones Ostertag imaginó un método más concienzudo que lesionara lo menos posible los intereses económicos de los ga- naderos, El método se r-educe a : 1.0 sacrificar todos los bóvidos ad ul- tos con tuberculosis abierta, q.ue sean focos permanentes de conta- gio; 2.° separar de sus madres todos los ter-neros recién na.cidos, alimentándolos con leche cocida o con leche de vacas-nodrtzas exentas de tuberculosis, y 3°, s?meter a la tuberculina todos los terneros y sacrificar los que reaccionen a ella. Este sistema fu pr-ivadamente acogido y 'practicado desde luego é (a partir de 1900 ) por la Sociedad de registro de ganado del Este de Prusia, y más tarde, también privadamente, por otras asociaciones económicas. Claro está, r-equiere mucha paciencia y mucha constan- cia, pero los resultados obtenidos con él han sí do tan favor-ables. que los estados alemanes acordaron incluinlo en la nueva ley de . policia sanitaria ya en vigor. *** El sistema de Ostertag, hasta hoy, era un método de lucha pri va- do, particu lar. Ahora es ya oficial. Per-o, al hacerlo ley vigente, se ha puesto sumo cuidado en favorecer del mej-or modo los intereses de los ganaderos, y, se ha procu rada realizar' de la mejor manera 'posible la 'combinación de la lucha oficial y la lucha particular con- tra la tu berculosis. La lucha oficial se red ucea evitar que los bóvidos, evidentemente tuberculosos', contagien a los bóvidos indemnes. Evidentemente, digo, y subrayo esta palabra, por ser ella la que mejor expresa todo el es- piritu de la nueva ley, en punto a la profilaxia de la tuberculosis bo- vina. En efecto, esta ley ha procurado, en este punto, no dar «palos de ciego)) sino imponer- sólo las medidas absolutamente justificadas pOI' un conccim ien topsr-Iseto de las causas que las determinan. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Para lograr este conocimiento, se vale de veterinarios oficiales y laboratorios de investigaciones bácter-iológicas. y sólo cuando es, clínicamente, muy probable la tuberculosis de un animal y cuando los laboratorios bacteriológtcos han hallado bacilos de Kock en los productos examinados, ordena, no el sacrificio, sino la marca y el aislamiento del animal, hasta que deja de infundir sospecha de tu- berculosis o hasta que su dueño decide sacrificarlo. La lucha particular prosigue la comprobación clínica y bacterio- lógica de las reses, aisla las tuberculosas y sospechosas, y procura evítar la tuberculosis de los terner-os recién nacidos, alimentándolos con leche cocida o con la de vacas-nodr-izas exentas de tuberculosis. En caso necesario, somete los terneros a la tu bercultna y sacrifica los que reaccionan positivamente a ella. He dicho que la lucha particular « aisla las reses tuberculosas», y asi es en efecto en-muchos casos, per-o, en este punto, no hay que hacerse ilusiones; muchos ganaderos .no acaban de cerciorarse del peligro de contagio que las reses tuberculosas representan para las demás, y no las aislan suficientemente. De aquí laconveniencíade la intervención del Estado, con su dinero y con su fuerza. Pero, la cooperación del Estado presupone, dice Foth, que los procedimientos pr-ivados o particulares de la lucha contra la tuber- culosis estén de acuerdo con los principios establecidos oficialmente y que los ganaderos que los practican se sometan a la inspección constante del Estado. Así se realiza la colaboración armónica de las luchas oficial y privada, que es el ideal perseguido por la nueva ley. El veter inar io es quien más puede contr-ibui r a que sea un hecho este ideal, enterando a los peq ueños ganaderos de que sólo pueden contar con el apoyo del Estado, si particularmente practican un método an- tituberculoso y de que sólo la cooperación de las 1uchas oficial y par- ticular puede tener gran éxito en la guerra contra la tuberculosis. Nótese, de paso, cuánta cautela y cuánto tacto demuestra la nueva ley en este punto, Veamós ahora cómo procede de distinto modo, se- gún se trate de. ganados cuyos dueños adoptaron o no el método pri- vado, recomendado por el Estado. *** . Empecemos por el segundo cas?, Cuantl~ el veterinario ~ospeche'o Juzgue muy probable la tuberculosis enganado no sometido priva- damente al método adoptado por el Estado, debe comunicarlo al ve- terinar-io oficial (subdelegado, inspector de higiene pecuaria, stc.), expresando, en la comunicación, si se trata de simple sospecha o de' gran probabilidad, y razonando la primera o la segunda con la des- , crrpción clinica del caso El veterinario oficial obtiene productos patológicos o eliminaciones ( esputos,heces, etc. 1, 'de la res en cues- tión y los remite a un Iaboratorio bacteriológico determinado. Al mismo tiempo inspecciona el resto del ganado. Los laboratorios están obligados a dar-le cuenta del resultado del análisis. Este ha de consistir, en todos los casos (excepto si se trata de las heces), en el examen micróscópíco de los productos, y, cuando KEVISTA VE'J'I,:nINARIA DI:~ ESPAÑA este resulte negativo o dudoso, en la inoculación de los mismos a los animales de experimentación, Esta inoculación se hará: también, aun siendo positivo el resultado del análisis microscópico, cuando el animal del que preceden los productos no presente todos los ca- racteres clínicos de sospecha de tuberculosis, Las heces, en general, sólo se inoculan. _ Los animales inoculados pueden sacrificarse así que presenten lesiones de índole, al parece!', tuberculosa, lo cual puede ocurrir a los diez días, Perotam bién puede deja!' de ocurrir-y, entonces, deben ser sacrificados y necropsiados, lo más pronto, a las seis semanas En tal caso, los laboratorios únicamente pueden comunicar el resultado de su investigación al cabo de mes y mediov.corno plazo mínimo. Cuando el veterinario oficial tiene noticia del resultado de la in- vestigación bacteriológica, lo advierte a las autoridades y estas or- denan el aislamiento y la marca, no sólo de los animales con tuber- culosis confirmada, sinó también de los que presentan grandes probabilidades' de ser tuberculosos, Pero no disponen el sacrificio de los unos ni de los otros, Este sólo puede ordenar-se con anuencia del gobierno, si se trata de vacas con tuberculosis en las ubres, *** En el otro caso, es decir, en el de ganados acogidos al método de profllaxia privada oficial men te adoptado, su veter-í nar io inspecciona el ganado, clínicamente, al' menos una vez al año. Además, por lo menos tres veces por año se investiga si contiene bacilos, de tuber- culosis una prueba de leche resultante de' mezclar las leches de todas.las vacas del establo. Si los contiene, se vuelve a examinar cli- nicamente, todo el ganado (por otro veterinario, si es preciso). Si el veter-inar-io halla signos que hacen sospechosa o muy pro- bable la tuberculosis, advierte al dueño que debe aislar el animal y da parte a las autoridades. Estas envian al veterinario oficial quién examina el animal de que se tr-ata. Para evitar confusiones reco- mienda el DI', Foth que los veterinarios que hacen la declaración de los casos acompañen las declaraciones de una reseña lo más completa posible de la res que las motiva. El veterinario particular envia productos, para su examen bacte- riológico, al correspondiente laboratorio, Este com u nica e~ resultado a los veter inar-ios, oficial y particular. Se considera la tubercu- losis confirmada cuando el veterinario oficial aprecia todos los caracteres clínicos de la misma y del análisis bacteriológico resul- ta la existencia indudable de bacilos de Koch en. los productos envía- dosa los laboratorios. En este caso, el presidente del gobierno manda que sea sacrificado el animal. Si hay simple sospecha de tuberculosis en una resy el análisis bacteriológtco resulta negativo, queda en suspenso toda medida. Si hay, en vez de simple sospecha, gran probabilidad, se repite la in- vestigación bacter-iológica, y si .también resulta negativa y sin em- bargo persisten los caracteres de gran probabilidad, entonces el jefe del gobierno puede ordenar el sacrificio de la res. HEV1STA VETER1:-¡AR1A DE ESPAÑA \ Si el caso de sospecha o de gran probabilidad se presenta fuera de la ocasión de la visita de inspección anual, se procede comoen el caso de un ganado no acogido al pro,cedimiento profiláctico privado adoptado por el Estado. Una vez ordenado el sacrificio es preciso indemnizar al dueño del animal sacr iflcado. En este punto hay que valorar lo más exacta- mente posible lo utilizable y lo no utilizable del animal. Sólo justi- preciándolo con la mayor exactitud se podrá proporcionar la indem- nización equitativa y por er.de máxima. Y, cuando esto se logre, dice Foth, y los ganaderos vean que a pesar de las medidas de aisla- mien LO, etc., salen más beneficiados que cuando han de mal vender sus animales tuberculosos a negociantes de ocasión, sólo entonces ganará voluntades la lucha contra la tuberculosis de los bóvidos. Y entonces también esta lucha será cada vez más fecunda y per- mitirá disponer de recursos cada vez más abundantes. por ser progresivamente menor el número de sacrificios que habrá que indemnizar. Y entonces, en fin, tendrá lugar, en hermosisima pro- gresión geométrica, la desaparición de la tuberculosis bovina de todos los países que luchen contra ella con el tino con que luchan contra la misma los alemanes, por medio de su nueva ley de policía sanitaria, inspirada en las medidas dictadas por la sabiduría de Os- tertag. TRABAJOS TRADUCIDOS Yrofilaxia, Suuotuapia 'y suerovacunaclén be la agalaxia contagiosa POR M. CARRÉ La agalaxia contagiosa no es una de esas enfermedades que en Francia al menos, hayan llamado mucho la atención . . Y, no es que las pérdidas que ocasiona puedan ser consideradas como despreciables, sino que esta indiferencia relativa obedece a muchas causas. . En primee lugar, sólo se la observa en la cabra y oveja, a cuyas hembras afecta, las cuales escapan muchas veces a los cuidados de los veter-inar ios , poco consultados generalmente para lo's pequeñoS rumiantes; por otra parte las cdndiciones de cria, en los lugares en que se la encuentra, hace que tenga poca tendencia a difundirse lejos, Yr, porúltimo, se la ve, sobre todo, causar estragos en los pai- ses montañosos más o menos alejados de los centros de población. Este alejamiento nos ha servido en el curso de nuestras investi- gaciones, de maravillosos paseos, ora en las veetientes del monte REVIstA VETER[~AHIA DE ESPAÑA Ventoux, áridas y guijarrosas, pero transformadas durante la pri- mavera, en un inmenso jardin abandonado al cultivo espontáneo e intensivo del espliego; ora en 10"3 pastos de los Alpes, a los que sólo se llega a costa de verdaderas escaladas; ora siguiendo los valles salvajes del Van, etc" o bien izándose a flanco de montaña, gradas a los autocars, cuya rapidez es más vertiginosa 'por la proximidad del precipicio. ' _ Por todas estas razones, la agalaxia es poco conocida, la ense- ñanza la descuida casi del todo, no se menciona desde el punto de vista sanitario, y no obstante, opino que constituye una de las enti- dades patológicas más interesantes que yo conozco, una de las afec- ciones más ruinosas para el criador de carneros. Es una enfermedad de carácter especial, que no tiene ninguna afinidad, ningúñ parecido,' ni siquiera remoto, con las afecciones quese encuentran en oteas ani males, incluso la especie humana. La palabra con que se designa es, por otra parte, sino inexacta, insufi- ciente, puesto que sólo se aplica a una, y tal vez la menos frecuente en F-rancia, de las diferentes localizaciones que reconoce corno agente especifico el virus agaláxico; pero como que esta palabra ha sido consagrada por el uso, su significado se entiende, y, además, confieso que no he hallado nombre suficientemente conciso para en substituida, po r esto la he conservado. No es fácil crear un término bastante compeepsivo para designar esta afección general, con localizaciones inflamatorias consecutivas en la mama, en el ojo y en las articulaciones y como he observado, e,nla piel. La agalaxia sólo es conocida en Francia por una revista de Bour- nay, publicada en la Reoue Vétérinaire y el ar-tículo del «Traité des maladies contagieuses», de Nocard y Leclainche, ambos muy ante- riores a importantes publicaciones, En Suiza, por Hess y Guillebeau, pero sobre todo en Italia,_ por Oreste, Rocco Mana, y especialmente por Celli y de Blasi, la agalaxia ha sido estudiada de cerca, lo que se comprende fácilmente, toda vez que las montañas del Centro y del Mediodía de la Península, sólo pueden alimentar carneros y cabras ; es la más importante, sino la única riqueza de estas regiones tan poco favorecidas, puesto que cada año la agalaxia ataca algunas decenas de miles de animales. Calcular aproximadamente las pérdidas que ocasiona, es cosa imposible, y" sin embargo, según la opinión unánime de nuestros compeofesores italianos, la mortalidad es insignificante, Per-o ¡,cuántos animales quedan flacos. héticos durante largos meses, exigiendo cuidados especiales, antes de poderlos destinar para'la carn icer-la; cuántos no recobran jamás la vista; cuántas ove- jas, cuya lactancia constituye el principal valor, quedan con la mama atpofiada; cuántas jóvenes mueren de la enfermedad, o privadas de . una ,leche que sus madres, con las mamas esclerosadas, son incapa- ces de proporcionarles '? En Francia lá agalaxia esta menos difundida que en Italia, pero la hemos visto en algunos casos! tornar una forma seria, tanto por la REVISTA VETERINARIA DE ÉSPAÑA mortalidad que causaba (30 a 40 por 100 del efectivo), como por el mal estado general en que dejaba a los animales que resistían la in- fección. Es preciso haber visto la sal ida de tales rebaños d8 los corrales, para apreciar la gravedad económica de la agalaxia. La mayoría de los animales se· mueven con gran dificultad, pues las localizaciones articulares son muy dolorosas, muchos son tuertos o ciegos, las lágr-imas purulentas que salen de los ojos enfermos ensucian la cara y dan a la cabeza un aspecto repugnante; todos están en un estado de magrura extrema, y olvidaba de hablar de los que no pueden levantarse y permanecen extendidos en el corral, esperando la muerte. Pocas enfermedades presentan, seguramente, un espectáculo tan lamentable. - No dejará tal vez de ser interesante, recordar como estando tan lejos de los centros infectados, no conociendo la agalaxia mas que de oidas, fui conducido a estudiar de un modo especial esta enfer- medad. El véterinario primero, Sr ". Lardeyret, conociendo mis trabajos acerca de la supuración caseosa, habia encontrado en los álrededo- res deFcrcalquier-, una enfermedad del carnero que se manifestaba por la fusión purulenta de los ojos y presencia de pus en las articula. cienes. Esta enfermedad, que él con los veterinarios de la región llamaba Mal de Lure, era ocasionada, según pensaba, por- el micro- bio de Preisz-Nocard. Con bastante rapidez.cpude establecer que, en realidad, el micro- bio de la supuración case osa no se hallaba para nada en el Mal de Lure; que esta afección era la resultante de dos entidades morbosas bien determinadas, indispensable la una para el desarrollo de la otra. Los enfermos estaban primero, infectados por el virus agaláxico. luego, en estos or-ganismos deprimidos, a nivel de las localizaciones agaláxicas de la mama y de los ojos, 'se desarrollaba un microbio piógeno par-ticular, al que he dado el nombre de Pyobacilo dp.l car- nero y de la cabra, agente especifico de las lesiones supurativas, pero de un interés bastante limitado, ya que el papel patógeno pri- mordial y mucho más.impor tante pertenecía al virus agaláxico. Terminaba así, mi estudio acerca del Pyobacilo (1) « Parece inútil buscar el modo de prevenir el Mal de Lure, todos los esfuerzos profilácticos deben dirigirse contra la agalaxia conta- giosa, causa inicial de Ia debilitación orgánica que permite el des- arrollo del Pyobacilo. Así es como indirectamente, después de haber dilucidado este pequeño problema, que consiste en individualizar dos afecciones in- gertadas una a otra, vine a proseguir solamente el estudio de la • agalaxia. Como hemos dicho, la agalaxia, poco estud iada ,en Francia, habla sido objeto de importantes trabajos en Suiza y en Italia. , (1)· «Le Mal de Lure», por H. Carré. (Annale~ de l'lnstitut Pasteur), abril, 1912. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En l\JOG,os Sres. Celli y de Blasi, demuestran que el agente espe- l cifico es un virus fíltrable, no cultivable in oitro, invisible al micros- copio; sus investigaciones experimentales y algunos puntos estudia- dos por nosotros, que pueden verse escritos en nuestra Memoria (1), formarán la base de las reglas profilácticas que queremos trazar en. este articulo. ' . Entre los numerosos sinónimos italianos .del término agalaxia (stornarella, mal deliasciuio, etc.), se ha1la el-de mal del sito, que parece implicar la infección de un paraje determinado, de un pasto en el que los animales sanos, pastando, contraen la enfermedad. Sabíase bien, debído a los trabajos de Celli y de Blasi, que la in- yección del virus en la mama o debajo de la' piel, reproducía la enfermedad; que igual resultado se conseguía depositando el virus. en el orificio del pezón, o practicando el ordeño con las manos sucias de virus, pero en la práctica, la inoculación directa por éfracción de los tejidos debe ser' verdaderamente excepcional; además, los ani- males que no dan leche, los jóvenes, los 'rriachos y las hembras no lactíferas, se infectan en igual proporción q ue.las ovejas lecheras.' Que la mulsión infectante pudiera invocarse para explicar el con- tagio en las hembras explotadas para la producción láctea, era cosa que no podía dudarse, pero para los demás animales del rebaño, ¿cuál era el modo de contagio ~ Celli y de Blasi, pensaron en la intervención. posible de los ar- trópodos ( gar-r-apatas, melifagos (~) pero confiesan no poder aportar la' prueba de la nocividad de' 'estos parásitos. Nuevas investigaciones por esta vía podr-ía intentar, pues Rocco Marra y Nicei¡¡. Cocciante han demostrado recientemente, que la sangre en las Ior-masgraves de agalaxia era virulenta. Nuestros experimentos hechos sobr-e varios lotes de óvidos, cor- deros, ovejas .preñadas y ovejas viejas, demuestran que la absorción de a:limentos contaminados por el virus agaláxico (leche alterada) , . provoca al cabo de quince a vein te días, la aparición de localizaciones típicas de la agalaxia, artritis, queratitis y mamitis; y algunas veces hemosconseguide varios casos de aborto. . El modo más habituar de contaminación parécenos que es la in- fección por el tubo digestivo. Sentado este punto, debiamos buscar en que condiciones-el virus se diseminaba porel exterior y se ponía en contacto con los alimentos. En efecto, durante la mayor parte de su evolución ya menudo en la.totalidad , las lesiones agaláxicas están herméticamente cerradas, sin que el virus pueda salir. . , Puede concebirse que la mama, distendida por la secreción pato- ló@ica,de la que la mulsión no la libra, se altera, supura y deja esca- par su contenido. . Rocco Marra ha referido el caso de infección de un rebaño, por Introducir en él un morueco portador de una artritis agaláxica su- (1) «L'Agalaxíe contagieuse. Recherches e;périmentales", par H. Cané, que parecerá próximamente en los (A nnaies de l'Institut Pasteur). REVISTA VETERiNARIA DE ESPAÑA put-ada y abierta; pero el ojo constituye una bolsa cerrada que sólo puede vaciarse a consecuencia de la perforación de la córnea .. He demostrado que las lágrimas de un ojo enfermo, aun sin per- foración de la córnea, eran virulentas; de este modoel virus se pone, de un modo directo y continuo, en contacto con los alimentos, que, tornados por los animales sanos, se infectan a la vez. Hemos tenido la buena fortuna de compraba!' prácticamente el valor de esta ob- servación. En un rebaño, al pr-incipio de la infección, cinco carneros eran portadores de queratitis; el contagio se produjo con rapi- dez excepcional, pues en diez dias, enfermaron 22 animales in- demnes. Para las enfermedades por 'virus filtrantes, de las que algunas son de una extremada fragilidad una vez extraidos del organismo, se ha planteado la cuestión de saber como podía perpetuarse el virus en el espacio y en el tiempo. . El problema ha sido resuelto, para la mayoría de ellos; sea por- que el agente virulento persiste mucho tiempo en el organismo in- fectado, y la inoculación a un animal permite evidenciar-lo (sangre de.caballo tifoaném ico j , sea por que la conservación y la transmi- sión están asegur-adas por un huésped intermediario armado (fiebre amarilla del hom br-e), l,Cuál era el modo de conservación del virus agaláxico que tan aprisa se tornaba inactivo fuera del organisrno t Celli yde Blasi , las más elevadas autor-idades en materia de aga- laxia, señalaron que el virus agaláxico se halla con toda su activi- dad máxima en todo el primer período (primissimo periodo) de la enfermedad, Rocco Marra, que quiso servirme de guía en una visita que hi- cimos juntos a un rebaño infectado del campo rorriano, me afirmó que la leche sólo era virulenta en el momento de la elevación tér- mica de los enfermos, Me aconsejó que no me llevara leche alterada porque sería ínactiva a fui llegada a París. . , Pero he podido sentar que, contra la opinión de mis distinguidos colegas, la mama agaláxica pod ia segregar un l'íquido vi ruleu tú du- rante varios meses, hasta la atrofia completa de la glándula; ¡las dos gotas últimas proporcionadas por la mama de una cabra agalá- xica fueron tan virulentas, como el líquido extraído de la misma mama siete meses antes! Además, habiendo tenido ocasión de recoger en las cercanías de Forcalquier, leche agaláxica, no ;pude mandarla a mi laboratorio hasta ocho días de haberla recogido, Durante todo este tiempo, la tuve en un cuarto del hotel, a la temperatura del mes de agosto, y, no obstante, esta leche inyectada en el pezón de una cabra, produjo una mamitis agaláxica típica; He aquí, pues, dos hechos nuevos de gran importancia práctica esta- blecidos experimentalmente: 'Ia muy larga persistencia de una se- creción virulenta por la mama lesionada, y ia conservación de la actividad del virus, durante ocho días al menos, a ·Ia.temperatura exterior, después de haber salido del organismo. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA #!l@.2', • ----------------------------------------------------------- Esto por lo que se refiere a la conservación del virus en el tiem- po. ~Cómo se efectúa su diseminación?' En nuestras investigaciones acerca de la transmisión a distancia del virus agaláxico, hemos podido recoger indicaciones muy claras. En todos los rebaños que hemos visitado, la enfermedad apareció a consecuencia de introducir animales recientemente .comprados fuern. . . . La posibilidad de llevar gérmenes infecciosos el personal encar- gaelo ele cuidar los corrales, distantes unos 200 metros, nos fué de- mosteada bien claramente. Uno de los corrales, se infectó siempre a causa de la in troducción devarios animales comprados recientemente; el otro, en el que no se introdujeron animales recién adquiridos, permaneció indemne durante algunas semanas, pero como que los consejos del veterina- rio, referentes a la desinfección del calzado .del personal de este corral, no fueron seguidos, la agalaxia apareció en el segundo corral. De todos estos hechos, pensamos que pueden desprenderse fácil- mente algunas reglas profilácticas, bastante sencillas, que bastarían a impedir la apar-ición de la agalaxia y a detenerla con rapidez cuando se declara: I. No introducir directamente, en el -rebaño, animales recién comprados ; aislarlos, desde luego, y examinar minuciosamente las mamas, los ojos, las articulaciones y la piel. 11. Todo animal que presente una lesión cualquiera que pueaa relacionarse con la agalaxia, será inmediatarriente separado del rebaño. Los portavlrus mas peligrosos, con lesiones abiertas, son los animales con queratitis; su envío al matadero será la solución más económica y más racional. III. El examen minucioso de las mamas, permitirá siempre re- velar la lesión agaláxica, aunque sea antigua, y tan peligrosa.como la lesión aguda reciente. - Apretando fuer-temente el pezón, será siempr-e probable obtener una serosidad más o menos abundante, obscura y grumosa, o bien una materia puriforme bastante consistente que saldrá en forma de roscas. En la profundidad de la glándula se podrá percibir núcleos indurados. IV. Si el rebaño comprende ovejas explotadas para la produc- ción láctica, esta investigación sistemática de las lesiones mama- I:ias es de toda necesidad y la desinfección de las manos de los que ordeñan.. absolutamente obligatoria. _ V. La desinfección rigurosa del calzado de los pastores, o mejor aún, el hacer cuidar los enfermos por otro personal especial. VI. La venta para oteo 'uso que el de la carn'icería y la libre cir- culación del rebaño, sólo deberán permitirse, al menos, un mes después de la curación de los enfermos o de su eliminación radical. La ocasión de comprobar prácticamente el valor de la suerotera- pia y de la suerovacunación de la agalaxia, de las que habíamos sen- o tado las bases en el laboratorio, nOS fué dada, con su amabilidad' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tual, por los señores Pleindoux, veterinar-io departamental de la Vaucluse; Eyriés hijo, veterinario sanitario en Carpentras; Scoffié, veterinario departamental de los Alpes-Marítímos; Arlaud, veterina- rio departamental de los Bajos-Alpes, y Geoff'roy, de Forcalquier. Faltaba sólo la preciosa colaboración de estos señores, para lle- val' el. cabo, rápida y seguramente, estos experimentos. Las explota- ciones infectadas se hallaban, en efecto, lejos de los centros, lo que exigía marchas largas y a veces bastante pesadas. Los propietarios, con una confianza que agradecemos, pusieron sus rebaños a nuestra entera discreción. 1." El primer rebaño en que hemos experimentado pertenecía al Sr. Vivar-es, en el Petit-Gigognan, cerca de Sorgues (Vaucluse); esta- ba formado por 114 cameros y ovejas, reunidos en un mismo local. La enfermedad apareció en la pr-imera quincena de junio de 1912. Del 10 al 15 de junio, se cuentan 12 enfermos; del 15 al 25 de junio, se infectan 22 más. Esta rapidez excepcional en la contaminación, se concibe exami- nando las localizaciones que ofrecían los enfermos. Entre los 12 primeros atacados, 5 eran portadores de queratitis, pues, como he- mos demostrado, las lágrimas que fluyen de los ojos enfermos son virulentas. He aquí el reparto de las diferentes localizaciones tomadas .por el Sr. Eyriés en los 34 animales infectados: Artritis solas. ... 12 Queratitis, simple o doble 5 Mamitis sola. . 2 Artritis y queratitis . 7 Artritis y mamitis .. 5 Qu eratitis y mamitis. . . . 1 Artritis, queratitis y mamitis. 2 Total. . ¡j4 r De los 80 animales indemnes, 20 han sido conservados como tes- tigos y 60 han sido tratados. El 27 de juuio, a estos 60 carneros y ovejas indemnes' 6 que lo parecían,.se les inyecta a cada uno, debajo de la piel del muslo, 5 cm." de suero antiagaláxico. Testigos y tratados son dejados juntos, por completo, con los 34 enfermos. . . En mi visita del 18 de julio, ninguno de los tratados presenta el menor signo de infección, y de los 20 testigos, 7 son portadores de lesiones: ' 1 con artritis carpiana doble. 1 con artritis y queratitis. 5 con queratitis. Ante estos resultados, es difícil no conceder al suero un valor preventivo real. Pero esta acción preventiva, por perfecta que sea, no dura mu- cho (quince días a un mes) y por eso hemos íntentado prolongar la inmunidad, inyectando la mezcla suerovirus. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Cada uno de esos 60 animales recibió, debajo de la piel del muslo, el 18 de julio, úna mezcla de 5 cm." de suero y '/'0 de cm.' de, .virus (serosidad pleural experimental). Los datos proporcionados por el Sr. Eyriés y por el propietario Sr. Vivarés, en 28 de septiembre, nos indican que ninguno de los tratados ha contraído la enfermedad, mientras que los testigos « pa- gaban a ella todo su tributo», 2.° Rebaüo perteneciente al Sr. A. Rebuffel, de Seranon (Alpes- Marítimos). El rebaño estaba dividido en dos lotes de un centenar (le cabezas cada uno y colocados en dos corrales distantes 200 me- tros uno de otro. .. . La agalaxia apareció en uno de los corrales, con forma extraña y severa, pues 40 ani males m urieron en dos o tres semanas y los demás quedaron algo cojos o ciegos yen un estado de magrura ex- tremada. El lote del segundo corral estaba indemne, pero como el perso- nal que lo cuidaba era el mismo del primer rebaño, el co ntagio-fué fatal e inminente. Muy pronto lo vimos. En 16 'de julio, el Sr. Scoffié fu a Seranon e inyectó a cada uno é elelos animales del lote indeinne (60 adultos y 31 corderos), 5 cm.s de ·s!lero antiagaláxico debajo la piel del muslo. . En 24 de julio; fuí a Seranon junto conel Sr. Scoffié, observando el lamentable estado del rebaño enfermo ..Entre el lote enfermo, to- davía el 16 de julio, hallamos un adulto enfermo de queratitis y un cordero con artriÚs de las rodillas. Estos animales debían hallarse en incubación 'de agalaxia en el mamen to de inyectar el suero; lo que nos prueba que este corral también estaba infectado. Entonces inyectarnos, el mismo día, .a los 59 adultos sanos 'que habían ya recibido.suer o el16 de julio, 5 cm.> de suero y '/'0 de cm." de serosidad pleural ¡ Diez de estos animales- fuer-on mezclados con -el primer lote, tan gravemente afectado, a petición del Sr. Rel:iuffel ; el resto fué dejado en el corral. En 30 de septiembre, el Sr. Rebuffel nos informó que ninguno de Jos tratados, incluso los que fueron puestos entre los enfermos, ha- bía contraído la enfermedad. Unicamente retenemos estos últimos en la apreciación del valor preventivo. En efecto, el lote indemne dejado en el corral, estaba for-mado por 49 adultos y 3J corderos, que todos ellos habían recibido suero 'el 16 de julio. Solamente los adultos recibieron suerovlrus el 24 de julio; puesto que, a continuación, ni los adultos ni los corderos se han infectado, . mientras entre los últimos al menos, la acción preventiva del suero si hubiera desaparecido, se hubieran visto algunos casos de .infec- ción. También 10 de· los vacunados, puestos en un medio altamente infectado, han continuado indemnes. ' 3.° Rebaño del Sr. Delhomme, de Saint Michel (Bajos-Alpes); este rebaño estaba formado por 110 ovejas; 2 estaban atacadas de I REVISTA VETERINARIA DI\ ESPAÑA agalaxia cuando 'yo fui; la una presentaba artritis del corvejón' de- recho, la otra queratitis y mamitis. Después de la suerovacunación practicada el 8 de agosto de 19U, no se observó ningún otro caso de infección, segun carta, fecha 31 de octubre. Estos experimentos nos autorizan a formular las conclusiones sigu ien tes: ,La Nuestro suero antiagaláxico posee propiedades pre:ventivas muy ciertas. 2." No tiene, al parecer, acción sobre la enfermedad en estado de incubación avanzada y menos sobre la enferm dad declarada. 3." La suerovacunación alarga la inmunidad que confiere la sueroterapia sola, por un tiempo no determinado todavía, pero que alcanza a algunos meses y, en todo caso, basta para extinguir la epidemia'. Estos resultados conseguidos en el Mediodía de Francia, serán comprobados incesantemente:y en mayor escala, en Italia, bajo· la dirección de nuestr-o excelente amigo el Dr. C. Bisanti, Inspector en la Dirección general de salud pública de Roma, a cuya disposición ponernos todo el suero que podremos preparar. (Revue qenéraie de Médecine Veterinaire, 15 noviembre de~1912.) REVISTA PRÁCTICA (~) :Ebema maligno consecutivo a la presión be las guarniciones POR EL DR.' JOSEF V. KUKULJEVIC de Halatonscemes (Hungría) Sabido es que el edema maligno se produce por penetrar en he- ridas cutáneas profundas (con polvo, tierra, restos vegetales en. pu- trefacción, etc.), los vibriones sépticos o bacilos del edema maligno. Estos microbios, exclusivamente anaerobios, abundan en las capas altas del suelo. En las heridas proliferan, originan gases y producen unas tumefacciones características;' crepitantes al tacto. Estas tu- mefacciones, generalmente, quedan localizadas. Pero también pue- den producir graves trastornos, como en el caso del autor: Segun Hutyra y Marek, el edema maligno es una enfermedad rara, que se presenta, sobre todo, en los equidos y bóvidos, en par- ticular en las vacas después del parto. En el" caso del autor se ha observado en un buey desunadoaltir-o. Cuando le llamaron, el ani- mal (buey húngaro, de cuatro años), tenia un aspecto informe,'ge- (1) En esta sección' expondremos in extenso los asuntos clínicos más no- tables. REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA mía y apenas podía moverse ; desde luego, no podía comer. En la región parotidea derecha presentaba un tumor grande como la ca- beza de un hombre" en unos puntos duro, caliente y doloroso, 'yen otros, especialmente hacia el centro, frío, insensible y fluctuante. La hinchazón se difundía por todo el cuello, llegando hasta las regio- nes esternal, escapulares y humerales. Por el tacto se apreciaba una crepitación débil en los puntos duros, mayor en los blandos. El animal era joven, robusto, y las lesiones tan graves y exten- sas, que, de sacrificarlo, su carne se habría decomisado; por esto, Kukuljevic decidió hacer todo lo posible para curarlo. Empezó por desinfectar con solución de lisol al 2 por 100 la tumefacción del ta- maño de la cabeza de un hombre. Luego la incindió, extrayendo por la incisión más de 1 litro de un líquido rojizo, sucio, de olor soso muy desagradable y con muchas burbujas de gas. En la cavidad del tumor inyectó también solución de lisol al 2 por 100. Como el lado izquierdo del cuello estaba muy duro, no parecía indicado in- cindir1o. ' Después de la operación, el animal pareció aliviado, pero todavía no podía comer, Como hacía cuatro días que no comía, se le dió una sopa de vino con cuatro huevos. Las' inyecciones de solución de Iisol se repitieron y, además, ésta se aplicó en compresas. Al día siguiente la tumefacc~ón, se había extendido más hacia el pecho, pero el estado general parecía mejor. Suponiendo que por tratarse de un bacilo exclusivamente anae- robio moriría si se le ponía en contacto con oxígeno, el autor en- sayó el hiperol (combinación cristalina de agua oxigenada y carba- mida, que no contiene ácidos minerales ni sales, y no es cáustica ni tóxica; véase REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA, N." 5, pág. 228 de este mismo volumen): La primera vez disolvió una pastilla (1 gramo) en 100 gramos de agua e inyectó subcutáneamente 50 centimetros cúbicos, con una jeringa de Pravaz, por encima de la tumefacción del lado derecho. El liquido se difundió rápidamente por la tumefac- ción, IC1s puntos duros de la misma se reblandecier-on. Por las pi- caduras de la inyección salia un líquido .rojo, transparente y muy espumoso. En' el lado izquierdo inyectó también en cada uno de 'los distintos puntos 10 centímetros cúbicos de solución de hiperol. El resultado fuéun réblandecimiento notable del cuello. Al día siguiente inyectó tres pastillas en 100'gramos de agua, con resultado satisfactorio; el animal comenzó a comer. Al otro día j n- yectó cinco pastillas. En este día el animal comió ya suración con gran apetito y podía mover la cabeza. El tratamiento continuó .con la misma solución durante.nueve dias. A partir del.sexto, las inyec- ciones sólo 'se hicierou en el pecho .. En algunos puntos la piel se necrosó y se desprendió. Las úlce- ras fueron tratadas con tanofeno (producto de condensación de clo- rometacresol, formol y tanino, polvo amarillento, ligero, soluble en el agua, insípido. inodoro, 'nada irritante, cicatrizante poderoso, desinfectante y desodorante). La curación completa necesitó diez y seis días. REVISTA VETERINkRIA DE ESPAÑA La marcha favorable de caso tan grave, considera el autor que debe' atribuirse al hiperol, pues, según Hutyra y Marek, apenas puede hablarse de otro tratamiento que del operatorio y, segun Fr-iedberger y Fr'óhner, el edema maligno suele matar con fenóme- nos febr-iles graves en un plazo de veinticuatro a cuarenta y ocho ho- ras. - (Berliner Tierürsiliche Wochenschrijl, 16 enero 1913). - P. F. TRABAJOS EXTRACTADOS BACTERIOLOGÍA CARPANO BR.M. -Contribnción al conocimiento del B. Mallei' - Desde que Lóffler y Schütz(1882) descubrieron el agente específico del muermo, se han publicado interesantes trabajos sobre la morfo- logia del B. Mallei. El autor ha sacado de sus trabajos las siguientes consideraciones y conclusiones. La forma que generalmente se observa en este bacilo es la de un pequeño bastoncito ligeramente curvado de 2-3 ¡.t. de largo por 0-411 de ancho, uniformemente coloreable, con espacios claros, simples o unidos por los extremos, pero no obstante es susceptible de una gran variabilidad en sus caracteres morfológicos (pleomorjismo). Además de la forma citada, puede presentarse en los. cultivos con el aspecto de filamentos más o menos largos de espesor variable, toman do la forma de huso o clavo. Estos filamentos, conceptuados gene- ralmente como estados evolutivos del bacilo del muermo, son a ve- ces verdaderas formas activas, cultivables transmisibles y proba- blemente dotadas de gran poder patógeno. Semejante cultivose puede transmitir al conejito de Indias. En el sarco cele morboso de estos animales se encuentran: gérmenes de formas granulares, bacilar en vía de reproducción, pareados, reuni- dos en montón, o en haces, en fin, formas filamentosas de distinto espesor y longitud, elementos en huso o en clavo. La estructura íntima de éstas formas, una vez coloreadas apare- rece constituída 'por una masa protoplasmática, en la cual se notan oacuolas y gruesos gránulos de substancia colorante; estos gránulos se deben considerar como verdaderos núcleos, porque presiden la división celular y por su especial revelación microquímica frente a determinadas sustancias colorantes. . El autor hace presente que nadie ha hablado de que el bacilo muermoso esté provisto de una cápsula de envoltura; él la ha puesto en evidencia fijando los productos patológicos con la siguiente solu- ción: agua destilada, 100 cm. a; biclor-uro de mercurio, 4 grs. ;' bicro- mato de potasa, 3 grs.; ácido acético, 2 grs.iy coloreando con la fue- sina carbólica de Ziehl. La 'cápsula así teñida se presenta clara, de pocas micras de,espesor, y netamente visíble alrededor del plasma, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA que se encuentra intensamente teñido. La cápsula se ve, no sólo en las formas comunes del B. Mallei, sino también .en las filamentosas yen las granulares .. Como final de su trabajo Carpano dice que el B. Mallei no debe considerarse como un Esquisomiceto (Lóffler y Schütz); tampoco puede pertenecer al género Streptotri» (Lehmann y Neumann), si no que por los caracteres corn probados en el agente del muermo debe incluirse en el grupo de microorganismos llamados Tricomicetos (Pretruschky ). Tricobacterias (Fischer) o Bacterias polimorfas (Cohn) especie Leptotrices. - C. S. E. - (Jt Moderno Zooiatro ), Parto científica. - n." 10,1912. - pp. 41'7-431, con 2Iáms.) FISIOLOGÍA CARREL, ALEXIS. Vida antón·oma·de aparato!! viscerales se- parados del organismo. - El profesor Pozzi acaba de presentar a la Academia de Medicina una nota muy interesante que nos parece útil reproducir con alguna extensión, acerca de los curiosos experi- mentos efectuados en América por Al exis Carrel, joven cirujano lionés, agregado al Instituto Rockefeller, de Nueva York, laureado con el premio No.bel, en 1912. En una comunicación que hice a la Academia de Medicina, en junio de 1912, he relatado una serie de hermosos experimentos del Sr. Carrel demostrando que el tejido conjuntivo podía ser conser- vado fuera del organismo en estado manifiesto de vida larga, y que un fragmento de corazón latía de una manera normal, más de cien dias después de haber-lo extirpado del cuerpo de un embrión de pollo. Pero en estos experimentos, la cantidad de tejidos que vivían in oitro era muy pequeña. SR concibe cuán importante era, para el estudio de numerosos problemas, el experimentar sobre mayor cantidad de tejidos. Con este fin el Sr. Carrel ha ensayado, desde entonces, una técnica que permite a un sistema de órganos, vivir fuera del organismo de una manera autónoma. Esta nueva serie de notables experimentos. es lo que hoy voy a comunicar. El método consiste en extraer asépticamente, en una: sola masa, los órganos torácicos y. abdominales de un animal, generalmente de un gato; y conservados en ciertas condiciones a la. temperatura de 38°. . La piel del cuello, del tÓrax y del abdomen de un gato anestesiado por el éter, se esteriliza .El esófago es ligado y cortado asépticamente. En la tráquea seccionada e intubadase introduce unasonda de cau- cho con objeto de practicar la respiración artificial según el método de Meltzer y Auer. Entonces se abre el abdomen y se corta la aorta y la vena cava cerca de su bifurcación. El intestino delgado es cor- tado asépticamente y lo. mismo los uréteres . .Luego se ligan y se cortan todas las ramas posteriores de la aorta y de la vena cava y se aisla por completo las vísceras abdominales REVli:lTA VETERINARIA DE ESPAÑA de la pared abdominal. Entonces únicamente quedan unidos al ani- mal, por un pedículo compuesto por la aorta y la vena cava. A con- tinuación se abre la cavidad torácica y el diafragma es separado de la pared costal. Las arterias innominadas, la vena cava superior y la vena ázigos son ligadas y cortadas. El animal muere. Los nervios vagos, simpá- ticos y frénicos son cortados, así como también todas las ramas posteriores de la aorta torácica. En este momento las pulsaciones del 'corazón son, generalmente, débiles y la preslón arterial muy . baja, Entonces se extirpa e11una sola masa del cadáver del animal,las vísceras torácícas y abdominales unidas por sus vasos sanguíneos, y se las coloca en un recipiente que contiene solución Ringer a la temperatura de 38°, En general el corazón late todavia con lentitud y de un modo regula!', Pero la presión sanguínea es baja, las pulsa- ciones cardíacas débiles y la apariencia de los órganos muy ané- mica, Al cabo de algunos minutos la presión sanguinea se eleva yes casi nor-mal. Entonces se coloca el organismo visceral en una caja llena de solución de Ringer y se cubre con una seda del Japón y se-le proteje con una placa de vidrio. El tubo traqueal se fija a una abertura prac- ticada en la pared de la caja. En el esófago i:lepone un tubo que per- mite inyectar en el estómago agua o alimentos. El intestino es colo- cado fuera de la caja a través de un tubo .especial y se hace un ano artificial. Luego se coloca la caja en una estufa a la temperatura de 38°, En estas condiciones las vísceras viven en un estado aparente- merite normal. Las pulsaciones del corazón son fuertes y regulares, la circulación 'de los órganos es normal. El intestino ofrece contrae- ciones per-istálticas y se vacia por el ano artificial. Cuando el intes- tino es vacío, se evacuan la bilis y el moco intestinal. En lino de los exper-imentos en que el estómago estaba lleno de carne al morir el animal, se ver-ificó una digestión normal durante las horas que si- gui.eron a la muerte. Algunos organismos viscerales murieron casi súbitamente al cabo' de tres o cuatro horas. Pero la mayoría de ellos vivían todavía activamente al cabo de diez, once y trece, horas después de la muerte del'animal de que for- maban parte. La muerte de los organismos viscerales se anunciaba por algunas irregularidades en las pulsaciones del corazón q ue iban debilitándose cada vez más. Luego el corazón 'se paraba casi repen- tinamente. Es probable, añade el Sr. Carrel, que la vida de los organismos viscerales pueda aumentarse modificando la técnica. Pero ella basta ya para el estudio de numerosos problemas de flsiólogia y 8 uímíca biológica. Acabo de relatar los experimentos del Sr. Carrel, transcribiendo Ias notas que me ha remitido y creo inútil hacer resaltar su impor- tancia. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Cierto, que algunos fisiólogos habían logrado conservar durante " bastante tiempo órganos enter-os 'que vivían y' funcionahan fuera del organismo, Pero este resultado se conseguía por medios artificiales; es decir, por medio de una circulación sostenida artiñcialmentero con la perfusión de sangre desfíbr-inada, suero o líquido ,de Locke. , Uno de los primeros puntos originales de la memoria de Carrel, es que la vida de los órganos se conserva por efecto de la circulación natural con la sangre del animal mismo, que se oxigena en los pul- mones y es enviada por el corazón-a los tejidos.. : Un segundo punto 'me par-ece-digno de' ser mencionado. No se trata aquí de que sobreviva un solo órgano separado" sino de un conjunto de órganos, de la totalidad de aparatos esplácnico, respi- , ratorio, circulatorio, digestivo, funcionando en 'una especie desím- biosís duradera. " ¡, No hay algo de sorpr-endente en este orqanismooiscerai, como dice el Sr. Carrel, que vive aisladamente sin cabeza y sin miembros y que evoca la idea fantástica de una larva de un invertebrado gi- gantesco? En fin, la duración realmente inesperada de esta vida asociada de diferentes órganos, separados del resto del cuerpo y del sistema nervioso central despuésd e una especie de descortezamiento, ofrece un interés considerable para demostrar la independencia 'de-la vida vegetativa de la vida derélación. '-J. F. - (Bull. de l'Acad. de -medo 7 de enero de ,1913). M'AGNAN, A..El peso de los pulmones en los mamíferos. El corazón y su variación de peso en los ·mamíferos, ,-'-La clasifica- ción obtenida estudíando el pulmón, es parecida a la que .resulta del estudio del corazón. Los herbivoros tienen los pulmones pe- queños, y los carnívoros y los murciélagos los tienen mucho más grandes. 'Los Otl'OS grupos, excepto los omnicarnívoros, 'poseen el mismo pesodo pulmón (unos 11 gramos por kílog+amo de cuerpo)' y ocu- pan como pasa al ,corazón un lugar intermedio entr-e las series ex- tremas. El régimen es en ellos poco importante. Pero el funciona- miento del pulmón está en relación con el del corazón y por con- ' sigu'iente, CON la importancia de 1'0s esfuerzos musculares. que necesita .el género de vida del van.imal. Si los omnícamívoros, como el topo, tienen los pul iliones grandes, es porq ue respiran mal a causa de su vida subterránea, en la que la 'rarefacción del aire obliga al pulmón a hiper-rroñarse. Si se coloca a los murciélagos allado de • los carnívoros, es que en ellos, como en las aves, el vuelo exige una respiración intensa. Hay que notar que, en los mamíferos con grandes pulmones, ,el corazón es tam bién muy grande; el desarr.ollo 'del corazón' parece, en gran parte, consecuencia de una adaptación de este órgano a una respi·ración más' acti va. , Magnan también ha demostrado que, en las aves hay una relación intima entre el peso del corazón y el esfuerzo muscular que haya REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA de hacerse. Cuando este esfuerzo es grande, el corazón se hipertro- fia; cuando el esfuerzo es minimo o casi nulo, el corazón continúa pequeño. Las investigaciones de Magnan en los mamíferos, demues- tran que los herbívor-os tienen menos corazón que los carnívoros y los murciélagos poseen mucho más. Los otros grupos tienen sensiblemente el mismo peso relativo del corazón, .unos 7 gramos por kilogramo de cuerpo. Unos y otros son ágiles y activos. Pero si los herbívoros son susceptibles de gran ren- dimiento muscular, que hace utilizar a algunos como bestias de carga, son poco susceptibles de desplegar una gran fuerza de un modo súbito. Los carnívoros, por el contrario, no pueden propor- cionar un trabajo prolongado, pero pueden hacer un esfuerzo mus- cular intenso en muy poco tiempo: he aquí porque su corazón es grande. Los murciélagos poseen un corazón grande, y músculos pectorales muy desarrollados a causa del esfuerzo violento que tie- nen que desarrollar durante el vuelo. -J. F.-(Soc. de. bioloqie, l4 y 21 diciembrede 1912)., PATOLOGÍA Y CLÍNICA BORGHESr. A. -La lacto-suero preclpltacióu eu el diagnósti- co de la tuberculosis boviua. - Tomando como base los estudios ele Finzi sobre el precipito diagnóstico, con el suero de los bóvidos tuberculosos, y los trabajos de Calmette, Massol y Breton sobre el cobradiagnóstico, el autor ha querido orillar un inconveniente muy grande que tiene el diagnóstico por precipitación, cual es la sangría, práctica que no consienten todos los dueños de ganados; substituir el suero sanguíneo por el de la leche en la precipitación ha sido el pen- samiento de Borghesi. A diez ascienden las pruebas realizadas con la lactoprecipitación; para obtener el suero coagula la caseína con fermento de cuajo, y después filtra o centrifuga el suero para librarlo de toda substancia enturbian te, ; la reacción se efectúa entre 4 ce. de suero + I ce. de caldo de cultivo del B tuberculoso, puesto en la estufa a 37° durante , una hora. En cinco casos con leche procedente de reses tuberculosas, ha obtenido éuatro precipitaciones y una negativa, yen cinco casos con leche procedente de reses sanas, ninguna reacción positiva. El caso negativo de las primeras experiencias lo explica el autor, por el estado caquéctico ele la res, - C. S. E. (ll Nuooo Ercolani, 10 Nov. 1912.) . BALL. La ascitis quilosa. - La ascitis quilosa es una. variedad rara, particularmente en la especie canina; se caracteriza por el acúmulo en la cavidad abdominal, de un líquido opalescente, com- parable a la leche y resultante de la abertura de los vasos quilíferos en e) peritoneo. Por extensión se denomina así toda ascitis cuyo líquido es lactescente. REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA Este líquido no se coagula : su aspecto se atribuye a la grasa en suspensión en estado de finas gotas. No obstante, el éter no lo acla- ra, debido a la presencia de granulaciones albuminoides que desapa- recen con la acción del ácido acético. Al microscopio se observan , estas mismas granulaciones albuminoides o grasientas y algunos leucocitos. Las lesiones secundarías tienen asiento eh el peritoneo)" vísceras abdominales (atrofiadas por la compresion del liquido.) PATOGENIA. No es bien conocida. Se ha señalado las ascitis qui- - losas por rotura de los quiliferos , también se ha dicho que pueden ser a causa de la compresioti del canal torácico por un tumor, aunque la experimentación no ha podido reproducirlas. En fin, se admite que pueden ser resultado' de una desintegración qrdnuloqrasienia de los leucocitos, extr~vasados bajo un influjo infla- matorio. - J. F. - (Journal de Lyon, 29 febrero 1912.) BARTHÉLEMY. Acerca de una dermatosis del cérdo. - .Esta afección cutánea del cerdo se presenta en forma de pústulas negruz- cas, del tamaño de un guisante, aisladas o agrupadas en un sitio cualquiera del cuerpo. Estas vesicopústulas están constituidas por una membrana quistica que contiene una serosidad pigmentada, sin microbios, sin hematíes, ni leucocitos, pero en cuyo seno se encuen- tran pelos arrollados 'sobre sí mismos y aglomeraciones de hongos parecidos al Trichophytonfelineum. La presencia de un tricofitón en una lesión cutánea no tiene nada de extraño. FLORIOT. Bipersecreción sudorallocaUzada constante, con- secutiva a una inyeccIón de éter. - A consecuencia de una in , yección de diez cm." de éter debajo de la piel del cuello de un caballo, el señor Floriot, observó en el punto de la inyección una ancha placa mojada por abundante sudor. La piel 'era mucho más caliente que en el lado opuesto, y la insensibilidad por la picadura de una aguja era completa. Al cabo de cuatro meses, el sudor y la anestesia no habían variado. Sería muy interesante estud iarel mecanismo de esta sudoración. El autor la atribuye a una lesión de las ramas del filete cervicalde! gran simpático. Según Kaufmann, la sudoración local consecutiva a bis inyeccio- nes de éter, parece ser lo corriente. Drcu in ha observado frecuente- mente este fenómeno de epidrosis a consecuencia de picaduras de éter- alcanforado, .persistiendo por espacio de varios meses y tal vez un año, atenuándose poco a poco'. ' . Este fenómeno no es raro, y no debe ser considerado como un accidente patológico real. - J. F. - (Soc. Cent. de méd, Vet., 7 no- viembre de 1912.) . WOOD~UFF. Cálculos urinarios en el caballo y en el perro. El autor hace un estudio detallado de los calculas urinarios en el caballo y en el perro y examina sucesivamente la manera de for- marse los sin tomas que determínan y el tratamiento. REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA ': . 1.0 CÓMO FORMAN SE LOSCÁLCULOS. Woodruff, recuerda, desde - luego la composición química de la orinadel caballo y del perro. La del caballo, normalmente turbia en el momento de la micción (sales de cal insolubles y carbonato de magnesia), es de consistencia siruposa a causa de la gran proporción de moco, y es. alcalina. Entre otras materias orgánicas, contiene ácido hipúrico, apare- cierido en ella el ácido úrico, tan sólo en circunstancias anormales o patológicas. Examinado el sedimento con el microscopio, se ve que está for- mado por cr-istales de car-bonato de cal y a veces de oxalato de cal, que son los cuerpos constitutivos ordinarios de los cálculos en el caballo. , La orina del perro es clara, límpida, de reacción ácida; contiene ácido úrico en mayor o menor proporción y una gran cantidad de bifosfatos; por esto los cálculos del perro están formados especial- mente por uratos y fosfatos térreos. , Las concreciones calculosas varían de forma, de color y de tama- ño: los del caballo, a base de cal, son de superficie rugosa, irregu- lar, de color gris amarillento; a veces for-man verdaderos montones de arena en la vejiga; en el perro se encuentran uno o varios cálcu- los, formados principalmente por fosfatos amontacomagnésicos. que obstruyen la uretra. Muchas circunstancias favorecen la precipitación de las sales en la orina, a) Infección. - Debido a la acción de algunos microbíos, se pre- cipitan las sales que entran en la composición de los cálculos; pu- diendo éstos formarse, ora por una infección vesical consecutiva a una vaginitis, a una metritis o a un cateterismo sucio, o bien por infección renal, en los casos de tuberculosis o de piohem ia. ' b ) Aumento dé la concentración de la orina. - En los accesos de fiebre (dism in ución de' las secreciones), diarreas, hemorragias abundantes o cuando los animales no tienen agua para beber, la concentración de la orina aumenta y pueden formarse cálculos. c ). Etetasis de la orina en la vejiga. - El éxtasis de la orina en la vejiga, a causa de la hipertrofia. de la próstata, de 'un tumor que comprime la uretra, de una estrechez o cálculo preexistente, la pa- rálisis del-pene, etc" es una de las causas principales de la precipi- tación de las sales urinarias que facilita más la infección cuando existe. d) Presencia de un cuerpo extraño. - Que puede ser un coágulo sanguíneo, un vestigio de epitelio, un cálculo renalpequeño, un acúmulo celular cualquiera, un parásito a cuyo alrededor se preci- pitan sales; lo mismo que se observa en el intestino, alrededor de clavos, alambres, trozos de madera, etc. e) Alimentación o diátesis. - Substancias nitrogenadas en gran cantidad; gota; leucocitemia. 'f) Influencia del sexo. - Las vias urinarias de la hembra es- tán más expuestas a la infección que las del macho (infecciones post partum), pero son más anchas que las de éste y permiten la elimi- -e71 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA nación fácil de los calculos;la longitud, y la conformación de la uretra en el caballo, la presencia del hueso peniano en el perro, son obstáculos para laexpulsión de las concreciones urinarias, que acarrean los trastornos variados que vamesa r eseñar.. 2.° SíNTOMAS. - Los cálculos renales son un hallazgo de autop- sia; por razón de las alteraciones vagas que determinan: dolores abdominales, expulsión de sangre por la-or-ina, sin que la mayoría de las veces se suponga su existencia. Cuando un cálculo algo. grande se detiene en un uréter; la orina que detrás de él se acumula transforma el riñón en un verdadero quiste; es la hidronefrosis que puede revelarse mediante la explora- ción rectal: Los cálculos vesicales, mucho más frecuentes, son causa de mic- ciones frecuentes, dolorosas, poco abundantes, mezcladas con. san- gre; la orina es amoniacal y lleva en suspensión materias sólidas en , exceso. -Puede haber obstr-ucción total de las vías ur-inar-Ias y, a la exploración rectal, se percibe la vejiga abultada, distendida, sensi- ble, y la misma exploración permite también darse cuenta el]. la ma- yoría de los casos de la naturaleza del obstáculo. En el perro pueden advertírse el cálculo o los cálculos detenidos detrás del hueso penia- no. En la region del periné la.u retra aparece distendida por la orina. Las consecuencias son fáciles de prever: infección de la vejiga, cuando no es.pr-imiti va, e Infección ulter-ior- de los uréteres y de los riñones (nefritis y pielo neft-itis.).: .ruptu ra de la vejiga y peritonitis fatalmente mortal; o al.msnos, cistitis crónica con engrosamiento y ulceración de las paredes vesicales. El diagnóstico se hace por la observación de los síntomas seña- lados más arriba, por la explor-ación rectal y la palpacion metódica de las vías urinarias; auxiliándonos con el cateterismo de la.uretra .y el examen macroscópico y microscópico de la orina, que lleva abundante sedimento, sangre, y algunas veces pus. Por medio de los r-ayos X, se puede confirmar la presencia de los cálculos vesicales (sobre todo los que están formados de substancias, minerales, puesto que las concreciones orgánicas son dificílmente visibles), o bien descubrir cálculos renales, la mayor-ía de ellos d ifí- ciles de diagnosticar de otr-o modo. También puede emplearse el citoscopi.o para explorar el interior de la vejiga; dir-ectamente en la yegua o después de la uretrotomía en el caballo. , El diagnóstico diferencial debe eliminar las hematurias ocasio- nadas por envenenamientos (cantáridas), que conducen rápidamente ala muerte o que retroceden no. menos aprisa; los tumores de la vejiga, que raras veces impiden la salida de la orina, y que por ex- ploración rectal. o por el. cateterismo, no dan la impresión de un cálculo; los pólipos del pene o de la vagina, en la especie canina, que pronto ocasionan la expulsión de algunas gotas de sangre, pero que subsiste fuera del acto de la m icción y que fácilmente se reconocen por la palpación del órgano; las hemorragias uterinas, en fin, que dejan la orina intacta, exenta de sangre. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 3.° TRATAMIENTO. LDs métodos de disolución de los cálculos, - recomendados antiguamente, han sido abandonarlos, a causa de su poca eficacia. Hoy se recurre al tratamiento quirúrgico. Los cálcu- los del riñón únicamente pueden extraerse en el perro después de la laparotomía, nefrotomía y sutura del riñón. Los cálculos vesicales en la yegua pueden extraerse directamente si no son muy vo1.uminosos. En el caballo hay que recurrir a la uretrotomía y muchas vecesa la litotricia. La cistotomía antepubiana se ha recomendado en el perro, aunque sólo tiene probabilidades de éxito si la vejiga esta poco alterada. Cuando el cálculo está detenido en la uretra, hay que incidarla para extraerlo. Los cuidados antisépticos locales ordinarios, la administración de laxantes y diuréticos llevan a la curación, y con una alimenta- ción pobre en substancias azoadas, por el ejercicio y la limpieza de las vías urinar-ias, se previene en cierto modo de la recidiva.-J. F. t veterinarq Journal, enero de 1912; Rec. de Med. Vet" 15 de enero 'de 1913.) HIGIENE COMPARADA , 'Desinfectantes de establos que i'nfiuyen desfavorablemente en la. calida.d de la. ma.uteca.,- La glosopeda, que ha atacado gran número de vacas lecheras, ha obligado a: los propietarios de vaque- rías infectadas a usa!' con frecuencia los agentes desinfectantes, ya como preventivos o bien como curativos. Algunos han usado el ácido fénico en solución concentrada o e'n la mezcla de Laplace para desinfectar el establo; este agente tiene un olor intensopenetrante que se difunde por todo el ambiente. Dada la gran facilidad que posee la leche de absorber rápidamente los aromas del aire, resulta que durante el ordeño o durante la pero , manencia en el establo absorbe los vapores de ácido fénico. Los gló. bulos grasos de la leche transportan este olor a la man teca, En los días de mayor intensidad de la glosopeda, muchos comer- ciantes y consumidores observaron que la manteca desprendia un fuerte olor a ácido fénico, y por esta causa fué despreciada para el consumo. Resulta evidente que el ácido fénico se debe excluir como. desinfectante de los establos de vacas lecheras. Por regla general se debe prescindir en los establos de agentes dotados de fuerte ,olor ya se empleen como desinfectantes o como medicamentos toda vez que la química posee-productos antisépticos, desinfectantes y desodorau- tes que carecen de olor, o lo tienen muy débil. siendo su eficacia efec- tiva y segura. -C, S, E, - (La CÚnica Veterinaria Ir', Dbre. 1912). ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA TERAPÉUTICA . Y FARMACOLOGÍA . LESBRE y VELU. El petróleo en el tratamiento de las herI- das. - Las medicaciones más sencillas y más baratas son, a veces, las más eficaces. Los veter-inar-ios militares Lésbre y Velu preconizan calurosa- mente el petróleo como -autiséptico y cicatr-izante. Este método no es nuevo, puesto que Solleysel ya hablaba de. él. Su valor antisép- ·tico es tal, qué los médicos italianos utilizan el petróleo para esteri. lizar lapielau tes de usar él bisturí. . No hay nada más sencillo que la aplicación de este producto- Una vez Iimpia la herida, basta tocar suavemente su parte central con un algodón empapado de petróleo,-evitando su difusión por las partes declives. Cualquiera que sea el estado de la herida; no se ob- serva ni dolor ni irr-itación, la supuración se detiene rápidamente, formándose una costra amarillenta poco adherente, pero muy p.ro- tectora. La epider mlzación periférica progresa muy aprisa, yen verano el petróleo tiene la ventaja de alejar las moscas. Lesbr e y Velu han tratado por este procedimiento heridas ordi- narias, heridas del pie y fistulas profundas. y siempre han curado rápidamen te. He aquí un procedimiento verdaderamente práctico. Si no resul- tara como se dice, cuando menos tiene la ventaja de que puede en- sayarse con poco gasto y de que nadie podrá decir que se trata del reclamo de algún específico. - J. F. - (La Semaine Veterinaire, 15 . febrero de 1913):' . STRODER. Tratamle:nto de la fiebre. aftosa por'el electrargol. Es sabido cuan importante lugar ocupa en la terapéutica desde no hace muchos años, la plata coloide. El electrargol, en particular, ha dado excelentes ·resultados en el tratamiento de una serie de pire- xias y de septicemias. . , El.autor ha querido ver si este producto tan activo en terapéu- tica humana daría resultado, aplicado en el tratamiento de la fiebre aftosa. Y, en colaboración con una serie de veterinarios, ha empren- dido este estudio', no obstante las 'dificultades 'inherentes a esta clase de trabajo, pudiendo recogee alguna:s observaciones, probando que el animal enfermo de fiebre aftosa saca gran provecho del trata- miento por el electrargol y termina con las siguientes conclusiones: 1.' El electrargol es muy bien tolerado por los bóvidos y nopro- duce reacción alguna. . 2.' En la fiebre aftosa. el electrargol, a la dosis de 30 40 centi- . ó gramos, sea en inyecciones intramusculares o en inyecciones in- travenosas, posee una acción favorable: a} sobre la ternperatura ; b] sobre la lactancia ; e) sobre la cicatrización de ias heridas; d) so- bre el estado.?enel'al'(conservación del apetito, etc.). REVISTA VETERINARIA DE ESPi\ÑA Estos primeros resultados hacen suponer a Strod er la posibili- dad de hacer un trabajo sistemático acerca del tratamiento de la fiebr-e aftosa. ~ J. F. - [Reo, Vet., 1.0 febrero 1913). . '. Tratamiento de las grietas. - Las fórrn ulas antiguas tienen, a veces, algo bueno. He aquí una que no ha sido muy divulgada y sobre la que al malogrado Magnin cupo el mérito'de llamar la aten- ción en otros tiempos. Es la miel y el alcanfor al 1 por 10. Aplicada en curas tapadas sobre las gr-ietas del pliegue de la cuartilla, este producto tan .sencillo hace desaparecer rápidamente el dolor. faci- lita la eliminación de su contenido y al. cabo de muy poco tiempo produce una cicatrización total de la grieta, cuando los antisépticos más reputados han Iracasado. - J. F. - (La Semaine Veterinaire, 15 febrero 1913). PARASITO LOGÍA MARTíN. Acerca de una coccidiosls de la cabra. - La cocci- diosis de la cabra fué señalada, en 1905, por Marotel, y en 1907 por Martín (de Dresde), Marotel , que ha becho un estudio completo del· parásito, le da el nombre de Eimeria Arioinqi. Tres fragmentos de intestino delgado de un cabrito tunecino pre- sentan a nivel de su cara interna, pequeños nódulos o tumores, ora redondeados, ora agrupados, de tamaño variable, r-edondeados cuando están aislados, ovales, triangulares, renif'ormes cuando es~ ián pegados unos a otros. Estos nódulos son tumores de coccideas. Las coccídeás están alo- jadas en las glándulas de Lieberküb n, y ·se presentan en tres formas' diferentes. Las glándulas de Lieberkühu están considerablemente hiper troñadas y. enormemente dilatadas; sus paredes adelgazadas han desaparecido en algunas partes, el epitelio glandular está alte- rado , las células bipertrofiadas y el núcleo impelido hacia la base. I1n algunos puntos, se observa una tendencia a la formación de ade- nomas, algunas glándulas han echado prolongaciones en la pro- fundidad ele la submucosa. empujando y destruyendo el corión S la muscular de la mucosa intestinal. A nivel de los focos, la capa sub- 1l1UCOSa es recia, en forma de papilas. lo que con la hipertrofia de las glándulas da a estos focos el aspecto de pequeñas verrugas o nó- dulos. . Fuera de algunas diferencias de detalles y de dimensiones, el pa- rásito r-ecuerda la Eimeria Arloingi de Marotel. Las lesiones se pa- recen, por su aspecto, a las halladas en el carnero, por Nocard, en 1891, y por Mac Fadyean. en 1896, y sólo se apartan de ellas por su tamaño. - J. F. - t Réo, Vét., 1." de mayo de 1912). REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA- SECCIÓN PROFESIONAL j u b ji a e ion e S par a los S u b Oe kg a O o S O e S a n iO a O , POR !\.NGEL SABA TÉS Subdelegado:y veterinario municipal de Barcelona Pasa con la Sanidad, en España, algo parecido a cuantose refiere con Instrucción pública. Un cúmulo de propósitos (cuando no des- propósitos), inician legislaciones que, si no buenas del todo, seña- lan una idea de.'mejoram iento en la mater-ia a que van encaminadas y cuando el fruto parece haber entrado en franca sazón brindando un próximo y 'definitivo goce, un germen de patogenia descono- cida cambia las sabrosidades del manjar en el 'más cruel de los des- engaños. '. _ Sin entrar en detalles n.e la serie de proyectossanitar'ios que en la actualidad se hallan en estado de quiste por voluntad o conveniencia de cualquier señor X de la situación, hemos de fijarnos, muy breves, en la ley que con fecha 11 de julio de 1912, determina que, como pre- mio a los servicios prestados graciosamente por 'los subdelegados de Sanidad que hayan rendido treinta años de los mismos y cumplan sesenta y cinco de edad sin nota desfavorable en su transcurso, per- ciban mil pesetas anuales en concepto-de jubilación los residentes en las capitales y ochocientas los de partidos rur-ales. , Anterior a esta innovación, se había modificado por R. O, 'circu- lar, publicada en la Gaceta de 12 de febrero de 19l1, 'el artículo 82 de la Instrucción general de Sanidad vigente, en el sentido de que los subdelegados cesaren forzosamente en sus, cargos al cumplir los sesenta y cinco años-y fijándoles una serie de coerciones no compen- sadas en forma alguna, como si a ello se fuera con "el sólo propó- sito de mortificar o iniciar la anulación de una: clase cuyos servi- cios, que no imponen sacrificio alguno al erario público, son de uti- lidad ¡'econocida,' - , Claro está que, a tamaña anomalía, hubo que apelar a la eq uidad del ministro y fué cuando éste, por espíritu de justicia, consiguió aprobal' aquella ley para premiar en una forma bastante insignifi- cante treinta años de luchas' en pro de la salubr-idad, sobre fun- cionarios entrados en vias de la decrepitud. Pero, a todo esto, quedaba, y subsiste, aun como Ilanamente se dice, el rabo por de- sellar. , El aruculo 5,° de dicha ley, dispone que, dentro el término .má- ximo de seis meses, el Ministro de la Gobernación publicara el opor- tuno reglamento para la implantación regimentada de las jubilacio- Iles retribuidas, y en la actualidad ha transcurrido con exceso el re 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ferido plazo, sin que se haya dado cumplimiento a la obra regula- dora, y sin que, por lo tanto, pueda vigorizarse una disposición que significa un estimulo fecundo en el ánimo de funcionarios que, sin menester'lo, precisamente, son modestos y son hombres sujetos a la férula de las exigencias sociales, tanto más firmes, cuando el cargo lo es de dignidad y de fiscalización inquebrantable. Tampoco se ha dado respuesta 'en forma alguna a determinada, inspiraciones del Comité provincial de subdelegados de Sanidad de Barcelona, en el sentido de favorece¡' con el premio innovado a todos aquellos actuales subdelegados, muy numerosos por cierto, quienes cumplidos los sesenta y cinco años para su jubilación forzosa no puedan reunir los treinta de servicios, ya dando por válidos como tales años servidos los transcurridos durante los estudios académi- cos, como pasa en algunas pr-ofesiones, G bien prolongando la edad minima de jubilación hasta alcanzar el cupo de los treinta años de servicios, siempre y cuando el estado físico del interesado lo con- sienta y refiriéndose sólo a los subdelegados nombrados con priori- dad a la promulgación de la ley de referencia. Si a una medida de tan elemental vitalidad que, no cercena qere- chos de nadie, que es una obra justa, dejusticia harto limitada, pero justa al fin, se la relega de esta forma al olvido, ~cómo no hay que com prender que lo sean aquellas que, van encon tradas con los espí- ritus r-egr-esivos que, desgraciadamente, aun pueden subsistir entre los intrincados mecanismos de la política general y de la médica en par-ticular-j.v. \ Nosotros confiamos en la modernidad imprimída en sus activida- des por el actual Ministro de la Gobernación señor Alba, ya él nos dirigimos, con el debido respeto, recabándole la inmediata publica- ción del reglamento que per-mita gozar a unos probos funcionarios en la paz de su ancianidad, el usufructo de unas contadas pesetas acreditadas por devengos morales y materiales en holocausto de la saludpública y amenizados por un desinterés sin precedentes. Somos jóvenes aun los que así clamamos, y, por consiguiente, no es para nuestro inmediato beneficio por lo que excitamos la justicia de los Poderes públicos; son los viejos los que abr-ieron la senda y nosotros hemos de urbanizársela, no para contentarnos con el área del piano actual que para ellos recabamos ya ellos corresponde en premio merecido, sino para impulsar la gran plaza de los progresos científicos, pero, avalados por la espléndida 'munificencia del Estado. Los jóvenes, sin ser egoístas, hemos de ser émulos de la ambi- ción para que el porvenir sea nuestro. REVISTA VETERINARIADE ESPA Ñ A SECCION OFICIAL Real orden auiorisaruio a los Inspectores de Higiene Pecuaria para que puedan usar uniforme en los actos del servicio y en aquellos otros en que oficialmente concurrtin. Ilmo. Sr.: Vista la instancia promovida por los Inspectores de Higiene Pecuaria, D. Angel Martín Puebla y D. Cesáreo Sanz Egaña y otros, en solicitud de que se les permita el uso de uniforme en los actos de servicio y en aq uellcs otros oficiales a que éstos concu- rran, como asi lo tienen concedido otros funcionai-ios del Estado. Considerando que el uniforme o distintivo en los actos de servi- cio público, no sólo sirve para dar a conocer la personalidad ofi- cial, sino que a la vez refuerza ante el público la autoridad del funcionario; Considerando que la concesión del uso del uniforme a estos fun- cionarios de la Administración pública en nada perjudica al servi- cio ni a los fondos del Estado, puesto que los gastos que ocasione han de ser de, c uen ta de los in,teresados; S. M. el Rey (q. D. g.) ha tenido a bien acceder a lo solicitado y autoriza!' a los Inspectores de Higiene Pecuaria para que en los actos del servicio y en aquellos otros a que oficialmente concurran, puedan hacer uso del uniforme con arr-eglo al dibujo e instruccio- nes aprobadas con esta fecha. De Real orden lo digo a Y. I. para su conocimiento y efectos. Dios guarde a V. I. muchos años. - Madrid 21 enero de 1913. - VI- LLANUEVA. . Señor Director general de Agricultura, Minas y Montes. INSTRUCCIONES REFERENTES ,AL UNIFORME DE LOS INSPECTORES l;)E HIGIENE PECUARIA U~IFORMEDE DIARIO.- Gorra forma de plato, visera semirrecta, escudo plastrón bordado en oro, compuesto de Corona Real y en el centro de dos palmas, una r-oble y otra de oliva, un campo sobre el que pacen tres ovejas, limitando este. campo en el horizonte un sol Conrayos, en el que irá formando semicirculo e'l lema Hiqia pe- eoris. En el cinturón de la gorra, bordado en oro y como pie del entorchade, una serr-eta de 5 milímetros y sobre ésta una guirnalda de ramas de roble y oliva. Carrillera negra de charol, sujeta pOI' ambos lados a' la terminación de la visera con dos 'botones dorados, en cuyos botones irá, en relieve, el mismo escudo descrito para la gorra. Guerrera de paño azul tina, cionales. Los profesores ingleses ruegan a sus compañeros que para dar realce e importancia a este Congreso les presten su colabora- ción decidida. Todos los miembros de la Comisión permanente se comprometen a constituir en su pr-opio país lo mas pronto posible una comisión nacional de propaganda. Dicho Ccngr-eso.compr-enderá las siguientes secciones: SECCIÓNJ. - La Ciencia veterinaria en sus relaciones con la Hi- giene pública. - 1. Intoxicaciones alimenticias. - Patogenia y Pro- filaxis. - 2. Principios generales de inspección dejas carnes y de las víscer-as procedentes de animales tuberculosos, a fin de determi- nar su salubridad para la alimentación humana. - 3. Control pú- blico de la producción, distr-ibución y venta de la leche ,desde el punto de vista de la higiene pública. - 4. Desinfección de los va- gones. SECCIÓNIl. - Patología y Bacterioloqia. - 1. Enfermedad de Joh- neo - 2. Piroplasmosis bovina europea desde el punto de vista de la etiología. - 3. Relaciones entre los supuestos tipos de bacilos tu- berculosos. - 4. Virus ultra microscópicos. - 5. Moqu.il lo del perro. Etiología y vacunación. SECCIÓNIlI. - Epidemiología.-1. Carbunco hernático -2. Aborto epizoótico. - 3. Peste de los cerdos - 4. Muermo. Ssocróx IV. - Medicina Veterinaria y Ciruqia, - 1. Anestesia lo- cal y general. - Ronquido (comage) del caballo. - 3. Uso de medi- camentos en las enfermedades ocasionadas por nemátodos.-Sarna sarcóptica del caballo. SECCIÓN V. - Enfermedades tropicales. - 1. La piroplasmosis (excepto la hemoglobinuria). - 2. Lucha contra las garrapatas REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA como agentes transmisores de enfermedades. - Tripanosomiasis animal. ,. * '" También durante los día.s de dicho centenario se reunieron los zootecnistas y acor-daron con objeto de dar. uniformidad á las cues- tiones de que se ocupa la zootecnia fundar una Ascciacion interna- cional de los profesores de zootecnia. La-redacción de los trabajos preliminares de la constitución de esta Asociación, se confió a la competencia de los profesor-es Duer st, de Berna y Dechambre de Alfort. C. S. E. BIBLIOGRAFiA FRANCISCO HERNÁNDEZ ALDABAS. - Patología, Terapéutioa, Hi- giene y Profilaxis de las enfermedades del aparato loco_o motor. - Madrid, 1911. .- . Aunque la obra del Sr. Her-riández Aldabas se publicó hace algún tiempo, no pOI' eso 'ha de r-esultar extemporáneo que hoy nos ocu- pemos de ella, ya que su contenido es siempr-e de actualidad y de interés. El autor, al publicar esta obra, no pretendió hacer gala de origi- nalidad, porque en nuestros días en que es tan fecunda la literatura rnédjcovetermaria, pretender originalidad es casi una utopia Pero, en cambio, ha estudiado concieuzudam eute los más notables trata- distas, tanto exn-anjero's como nacionales, que se ocuparon en aque- llos estudios. y con tales elementos y con lo mucho .que la práctica pl'ofesionalleha enseñado; ha podido el SI'. Hernández confeccionar un libro de suma utilidad y de innegable mérito . . Entre las' varias secciones en que su autor divide la obra que nos ocupa, merece especial mención la parte relativa a las cojeras, que está tratada con gran amplitud. Hasta ahora se ha vendidd este libro al precio de 10 pesetas, mas deseando su autor 'acabar los pocos ejemplar-es que le quedan', los cede actualmente a 6 pesetas cada uno. . Dir-íjanse los. pedidos a D. Francisco Hernández Aldaba. - Santa Eul, fué eliminado en el segundo ejercicio y fueron aprobados los señores siguientes por este orden: núm. 1, D. Lorenzo Cuello Pardenilla; núm. 2, D. Mar-iano Moreno Gracia; núm. 3, D. Alfonso Criado López; núm. 4, D. Miguel Marcó Trafach. Nuestra enhorabuena a todos. La oarestia de la carne en Alemania. - El consider-able au- mento de precio que ha experimentado la carne en estos últimos años, preocupa hoy gr-ande.men te a varios estados del imperio ale- mán. Recientemente la Cámara de Comercio de Manheim se ha diri- gido al ministro de Gobernación del Gran Ducado de Baden pidiendo que, con urgencia, se procure abaratar el precio de la carne reba- jando los derechos de Aduana y facilitando la importación de carnes congeladas de la República Argentina. En el reinb de Sajonia se consume,' en gran escala, la carne de perro. Según una estadística publicada recientemente, en seis meses s.alieron de los mataderos cerca de 70,000 libras de aquella carne, y esto sin contar el considerable n mero de perros que para Sil con- ú sumo sacrifican ni uchos particu lares. Por último en Prusia se trata de fomentar la cría del conejo ccn recursos oficiales, considerando, y con razón, que este animal, por su fecundidad, su r-ápido crecimiento y pocos cuidados, puede con- t r.ibuir a resolver este problema. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Nuevo timo de los perdigones. - La Petite République del 8 de Cebrero de 1913, publicó este telegrama. Mar-mande, 7 febrero. El tribunal correccional ha condenado a dos dias de cár-cel, a 100 fran- cos de multa y a la publicación del juicio en carteles, a .una dama Beaune, de 46 años, por haber vendido patos que habíacebado con ... perdigones ... Por los veterinarios municipales. - La Comisión gestora de' los Veterinarios Titulares de la provincia de Valencia, ha publicado unainteresantecirculardirigidaa sus compañeros, de lacual repro- ducimos los siguientes párrafos: . «En el cuestionario de temas que presenta el Colegio de Madr-id para la próxima Asamblea, hay uno de gran importancia para la clase de Véterinarios m un ici pales o titulares a que pertenecemos. Por una par-te la antigua y r-id ícula Tarifa señalando sueldo fijo a los Inspectores de carnes, aprobada por R. O. de 17 de marzo de 1864. y que es por lo que más se rigen en la actualidad la mayor-la de los Ayuntamientos de España, por otra l,a postergación que en el 'pago de esos ridiculos haberes sufren los más de nuestros compañeros, la situación violenta que nos coloca el cargo oficial ante los vaivenes políticos de la locali-dad que lo ejercemos, haciéndonos muchas veces blanco de las iras caciquiles, y no pocas, víctimas de sus luchas. Es por lo que este Colegio de Valencia, recapacitado en la necesi- dad de dar- un avanceen este ter-r-eno profesional de Veterinarios Titulares; y mirando con toda la simpatia que se merece el Tema en cuestión, ha nombrado de Sil seno una Comisión gestora, la que, deseando corresponder dignamente a la confianza que en ella se deposita, quiere llevar este trabajo al máximum de la perfección posible, y presentar en Madr-id conclusiones precisas y pt-á cticasa laresolución de tam im por-tantisi rno tema, que finalice para siempre , tan anormal situación de los Veter inar-ios Titulares de España. Tiene esta Comisión gestora trabajos hechos-sobre el par-ticular . como son: derogación, por -otra más en armonia a las modernas necesidades, de la actual Tarifa de sueldos, la petición razonada y justa que sea el Estado elencargado de hacer efectivos esos haber-es, y la inamovi'lidad en el cargo del Veteriüario municipal, dotándole para el perfecto desempeño del mismo, de todo el instrumental, e independencia necesaria.» En el Il/-stitutO\ "Médico Valenciano. -' GI I'pes pasado tu vo lugar, en esta docta Cor-por-ación , la inauguración de las tareas del presente curso. En dicho acto: nuestro querido amigo D. Ramón Gómez Pér ez, jefe del cuerpo de Veter-inar-ios municipales de Valen- cia, leyó un notable discurso que le ha valido unánimes felicitacio- nes. Después de un breve exordio, FIn el que hizo la apologia de las ciencias natur-ales en sus relaciones con las medicinas humana y veterinaria; trató el señor .Górnez de la toxicidad de las éarnes, que ésteera el tema de su discurso, en el que.' hizo gala de sus vastos Conocimientos brornatológtcos y expuso los trabajos que 1levó á cabo REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA .en mayo último, para descubrir unos casos de intoxicación alimen- ticia, ocurridos en aquella ciudad. - El S1'. Gómez Pérez, a quien sinceramente felicitamos, fué objeto de una entusiasta ovación al terminar su discurso. Resumen de las enfermedades infectocontagiosas que han ata- cado a los animales domésticos en España durante el mes de di- , , ciembre de 1912, según datos remitidos por, los Inspectores de Hi- . giene Pecuaria. Enfermos lnvasio- Muertos que nes en el o Quedan Enfermedades, existían mes de Curados sacr íñca. enfermos en el mes. ia fecha dos anterior 16 ' --- ]0 --- Perineumonia contagiosa, 65 38 33 Glosopeda. 762 322 756 31 297 Viruela. 7,846 4,551 6,714 482 5,209 Carbunco bacterldiano . - ]48 17 131 - Carbunco sintomático Mal rojo o roseola . - 416 25 859 10 19~ 13 1,003 2 80 Pulmonía contagiosa 343 892 :¿64 767 204 Cólera de los porcinos 1\0 li3 57 190 36 Tuberculosis 'Pasterelosis . . . . - 42 - 42 - .4 107 52 35 3~ Cóleray difteria de las aves 42 :¿55 28 269 - Muermo 6 2 - 2 6 Du ri na , 36 1 1 9 27 Rabia - 54 - 54' - - Sarna 60 211 27 1 243 Cisticer-coeis y tr iqui nosis . - 12 - 72 Madr-id, 25 de ener-o de 1913, - El Inspector Jefe del Servicio de Higiene pecuaria, D. GARCÍA E IZCARA; V.o B.", el' Dir-ector general, T. GALLEGO. La III Asamblea.- Actualmente son ya cerca de :300 los compa- ñeros que se han adherido para la celebración de la III Asamblea- Nuevamente exhortamos a quienes aun no se han inscrito, 3i que lo hagan cuanto antes, pues si en la II Asamblea figuraron 500 asam- bleistas hemos de pr-ocurar que en' la próxima este número sea mncho mayor. Así daremos ejemplo de nuestra, vitalidad y de nues- tra fuerza. . , l]ua Revista uueva. - En atenta carta nos comunica don Leand ro Fer-nánd ez Tu régano , que a par-tir del1 ° de Abril próximo, publicará un.nuevo per+ódico profesional, con el título de Revista de Terapéutica Veterinaria, Mucho celebraremos que nuestro distinguido compañero, en- cuentre en la empresa que va a acometer, el éxito que merecen sus entusiasmos en pro de TI uestra profesión. Ofertas y Demandas En esta seccíó n publicaremos gratuitamente tres veces consecutivas, los anun cios ele carácter profesional que nosenvíen nuestros suscriptores. 'ripo¡rafía La Aca~élll;ca, ~e Seru !l'" y l!unell. l!~ldl l1ai,anidad. G; 'relé/ano aSl