HEVISTA VETERINARIA DE' E,~PtÑl Vol. VII. Barcelona: Mayo 1913 TRABAJOS ORIGINALES .~ Misión y organiza~ión .[ .' O~I Cuerpo o~ Inspector~s Vd~rinarios municipal~s (1) POH' " D. EUSEBIO MaLINA SERRANO Subinspector de 1.8 'del Cuerpo de Veterinaria 'Miíitar . (' 'Desencanto grande van a sufrir los que esperen un tra- bajo extenso) profundo y acabado. Ninguna de estas tres, .' condiciones tendrá el que la benevolencia 'de mis campa""", ñeros de la directi va del Colegio me encomendó con; mejor deseo que acierto. Y no las tendrá) porque amén.de opinan yo) acaso' equivocadamente) que estos trabajos no deben- pecar de latos para no hacerse latosos) mi carencia de dotes o escasa capacidad no me permiten hacer un estudio coneien- zuda y perfecto del tema) que por otra par teyse. saben de memoria todos los veterinarios españoles, muy especial- mente los que hemos dado en llamar rurales. De estos que- ridos com pañeros, ánima vilidel laboratorio social de n ues- tea patria; obreros profesionales dejados) si no de la mano. de Dios, de la de los gobernantes ; clase la mas-postergada y maltratada de cuantas forman el concierto social .de la nación; colectividad) en fin) desdeñada y hasta menospre- .. ciada por el vulgo analfabeto de alpargatas y:por el .vulgo ignorante y pretenciosode levita ... i y) sin embargo) la mal llamada Veterinaria) la Medicina zootécnica o Ingeniertá pecuaria) es una de las profesiones liberales) es. una de las facultades de ,más positiva utilidad y .de rendimientos más provechosos de cuantas salen de los centros! eficialesrde enseñanza. Ciegos de conveniencia o ciegos de intelecto son los que no ven o no quieren ver esto. 'No he de insistir en ello) porque todos los que me escuchan lo saben mej-or que (1) Segundo tema oñcíal de la 111Asamblea Nacional de Veteri.nar-ía. 394 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA yo; y porque atrabajo corto como el mío, basta y sobra con este introito.' *** Dos partes abarca el tema: Misión del Cuerpo y organi- zación del mismo. Estudiemoslas, pues, poi, separado. ~ Voy a exponer aquí, con profusión de detalles, mi opi- níón sobre los deberes de ese. personal, que seguramente es la de todos los asambleístas) para hacer alarde de profun- dos conocimientos que no poseo ~ ~Voy a traer a colación innumerables citas de autores para darme tono de erudito y-para que me salga una Me- moria de muchas páginas y de mucho fárrago como hoy se estila, por desgracia ~ De ninguna manera, porque entiendo que cuanto yo pu- diera decir estereotipando en estas páginas el común sentir) el pensamiento unánime, no ya de losasambleístas presen- tes) sirio el de l.os cinco mil veterinarios españoles, podría tomarse, y seguramente se tomaría por los extraños a la Clase, como lucubraciones, como, fantasías: acaso como egoísmo de colectividad. Por eso estimo más preferible y de mucha más eficacia dejar que hable el primer Magistrado de la nación, dejar que hable nuestro Augusto Soberano, dejar que hable el rey. Según el artículo 10 'del Real decreto de 22 de diciembre de 1908, la misión de los inspectores municipales es la siguiente: " « Inspección en los mataderos. Inspección en los fielatos, estaciones y mercados de toda clase de carnes, pescados y demás alimentos de origen ani- mal, así como las frutas, verduras y leche. Inspección de las carnes, caza, aves, pescados, embuti- dos y leche, expendidos en toda clase de establecimientos Y puestos, así como las verduras y frutas. Inspección de las vaquerías, comprendiendo: El reconocimiento, reseña y contraseñado. de las r-ases que se encuentran estabuladasen todos los establecimientos y de las que se trata de estabular. La vigilancia de las condiciones de los alimentos que se empleen en cada vaquería para la nutrición de las reses"así como el cumplimiento de la higiene en los establos. REVISTA VETEfÚNARIA DE ESPAÑA 395 La aplicación de los medios de diagnóstico que la cien- cia aconseja para comprobar el estado de sanidad de las reses. El estudio de la normalidad en la producción de laleche. La inspección de las cabrerías, de los encierros ,de ove- jas y cuadras de burr'asde leche. La inspección de paradores donde se albergue ganado de matadero o productos dé leche. '1 La inspección de las fondas, casas de comidas.rbodego- ues, cafés, etc., de las car-nes, aves, pescados, 'caza, embu- tidos, frutas y verduras. La inspección en Íos desolladeros y fábricas de aprove- chamiento de animales muertos. » Hasta aquí la misión o los' deberes que impone el preci- tado Real decreto a los inspectores veterinarios municipa- les; misión espinosa y deberes que sonbastantes para justi- ficar la importancia del cargo y para que se les retribuya decorosamente y no con la mezquindad' que hoy se hace. Pero además de esos deberes, hay otros tan importantes o más que caen 'de lleno en el' campo fructífero de la Medicina zootécnica, de la Ingeniería pecuaria, e incumben, por con":' siguiente, a los inspectores municipales de Higiene y Sani- dad pecuaria. Estas son: ' " , Inspección de carnes, pescados y demás' productos ali~ menticios de origen animal y vegetal que se importen 6 ex- porten al extranj ero por mar o por tierra. ' Inspecciónde toda clase de ganados y aves, vivos O muer- tos,que se exporten o importen de!' extranjero por 'los puer- tos y fronteras. ' Inspección de todos los ganados, perros y aves que de su término municipal se destinan a Iaexportación. Inspección de todos los animales, aves, etc., de su dis- tri to que hayan. de concurrir a las ferias, mercados, exposi- ciones, concursos, etc. ' " Inspección del material de transporte de ganados, aves, pescados, etc., por ferrocarril en las, estaciones de su tér- mino municipal, - '" - " , Inspección de los buques que transporten o hayan trans- portado ganados de todas clases. ' 'Expedición de certificados de sanida:d de las vacas, cabras y burras" destinadas a la producción' de "leche para el con- 396 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA SUm0 público y de 10s 'animales de todas clases que se des- tinen a~Ja exportación o se lleven a las ferias, mercados, concursos y exposiciones, Reconocimien to de los toros de lidia y caballos em plea- dos. en las corridas.. Expedición de reseñas-guías del. ganado caballar, mular y asnal. ' ' . Reconocimiento de los ganados de su término municipal en los casos de enzootias y epizootias, dando inmediata cuenta al alcalde y al Inspector provincial de Higiene y Sa- nidad pecuaria, y vigilando por el más exacto cumplimiento de las disposiciones sanitarias y de las que ordenen las auto- ridades competentes. Práctica -de las inoculaciones y vacunaciones que ordene el Inspector provincial de Higiene y Sanidad pecuaria direc- ..tamente o por conducto del gobernador o del alcalde .: Formación-del censo pecuario, cuantitativa y cualitativa- s. : mente; y clasificación étnica de las razas españolas. Recouocimiento e inspección diaria de los' sementales de las -paradas.particulares vy de las hembras· que hayan de cubrir, desechando .los sementales y las hembrasque no reúnan condiciones. . Asistencia médica y reconocimiento . diario. dé los caba- llos sementales .del Estado y de las yeguas que presenten a la cubrición para que no se cubran las que no estén en con- diciones. . Confección y remisión de las estadísticas sanitarias al . Inspector provincial de Higiene y Sanidad pecuaria. No se si me habré dejado en el tintero alguna otra mi- sión; pelio con las expresadas tienen más que suficientes para hacer 1,1nvigoroso ejercicio diario, mental y muscular, .. para que los ciegos de que hablé más atrás vean si es o no de importancia y trascendencia' social la misión de estos funcionarios, y para que los gobiernos se decidan, de una .vez,·a organizar lógica y racionalmente estas servicios. A pesar de los deberes-que el Real decreto citado impone a los denominados hoy, Veterinarios titulares; a pesar de los . otros que hemos consignado por ser de su exclusiva compe- tencia técnica; a pesar de la extensa' y abigarrada lista de disposiciones oficiales, que se dan de cachetes 'unas con otras; no obstante de contar cori unos cuantos cientos de REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA 397 funcionarios de distrito, figuras decorativas honoríficas que sólo disfrutan, y disfrutarán mi en tras subsistan, risibles emolumentos que pocas veces perciben' y que en muchas ocasiones resultan estorbos en el rodaje de la máquina sani- taria; sin embargo de existir millares de inspectores de car; nes, verdaderos mártires del deber profesional por lo mez- quino de sus sueldos, por la deficiencia o carencia absoluta de material técnico para el buen desem peño de sus funcio-. nes sanitarias y por hallarse sometidos a la brutal presión del caciq uismo de cam panario, los servicios de la Medicina zootécnica, de la Ingeniería pecuaria están en la infancia y en peores condicionesque en todas -las naciones del mundo. Yana ser por la creación del Cuerpo de Higiene pecuaria y Sanidad veterinaria estaríamos a la misma altura qué Ma- rruecos, ya que vamos.a retaguardia de Turquía, que. tiene su ley de Policía sanitaria de los animales, y nosotros sólo tenemos un reglamento, incumplido y burlado cuando a bien lo tiene el caciquismo. *** Colocados ya en el camino del progreso, decíamos en el II Congreso para el adelanto de las ciencias, celebrado en Valencia; y vistos los patentes resultados, los positivos be" neficios que en tan corto lapso de tiempo ha .producido el Cuerpo, en bien de la ganadería y de la pública salubridad, la embrionaria organización de los expresados servicios, entendemos.que el patriotismo nos impone el .deber de no detenemos en los. primeros kilómetros de ese camino y avanzar resueltamente hasta el' fin. Creemos que es llegado elmomento de poner en juego cuantos medios estén a nues- tro alcance para completarla organización racional de sani- dad e higiene de la·incumbencia exclusiva de la medicina zoológica. . . Lo que algunos llaman Cuerpo de Subde-legados de Sani- dad, es un cuerpo sin alma, un cuerpo galvanizado por unos Cuantos il usos aficionados al infantil sport de satisfacer v?-- nidades de relumbrón, de ostentar cargos .honerlficos de discutible utilidad y de evidente estorbo en el ordenado fun- cionamiento de la máquina sanitaria, en perjuicio de sagra- dos intereses dela riqueza ganadera y de la salud pública. y los que pretendan que .se asignen sueldos a los subdele- ;398 REV'ISTA VETERINARIA DE ESPAÑA gados son más ilusos aún, porque ni ahora ni nunca lo con- seguirán. No es ésta una opinión particular nuestra: es la opinión de la mayoría inmensa de los subdelegados que, desengañados y aburridos de su impotencia solicitaron la pronta creación del servicio de Higiene y Sanidad pecuaria, convencidos de que su labor como tales funcionarios no ea fruto ninguno. Si se quiere que subsistan los subdelegados, quédense en buena hora como autoridades profesionales para la toma de razón de los títulos y persecución del intrusismo. Esta debe ser su verdadera misión, que si la cumplen a conciencia, harían mucho bien ala Clase. El Cuerpo de Veterinarios titulares, cuya importante y transcendental misión es reconocida por todo el mundo, 111) da tampoco los sazonados frutos que debiera por el des- cuido y aun el abandono en que se tienen los mataderos y mercados y por los vergonzosos sueldos que muchos muni- cipios tienen asignados, pues aunque la absurda tarifa vi- gente, con una tacañería inconcebible señala como sueldo mínimo 360 reales de vellón, existen bastantes pueblos en los que consignan en sus presupuestos sueldos de 50, de 25, de 15 y hasta de 5 pesetas anuales para los veterinarios titu- lares. Burla sangrienta .que produce una mezcla de .risa y de indig-nación que obliga, por propie decoro personal yprofe- sional, a no aceptar esas plazas, quedando el servicio sani- tario del matadero y del mercado a merced de los alguaci- les, de los serenos, o en absoluto abandonado a la honradez y a la conciencia, más o menos elástica, de abastecedores y matarifes .. Y i claro está! allí donde no existe inspección veterinaria pasa todo lo pasable, y lo mismo se venden car- nes sanas que enfermas, incluso las procedentes de los ani males muertos de lo que los pastores llaman bacera, que no es otra cosa que el carbunco bacteridiano, origen o causa de tantas pústulas malignas que matan .a muchos españoles Y dejan a otros con el sello indeleble de la cauter-ización, mar cado en, la cara de los vecinos de los.pueblos rurales. *** Ese abandono sanitario no puede. ni debe subsistir por más tiempo y urge acabar con él,' dando una .racional y científica 'reglamentación a esos servicios, y organizando el « Cuerpo de Inspectores municipales de Higiene y Sanidad REVISTA VérERINARIA DE ESPAÑA 398 pecuaria», idea que inicié. en el IX Congreso internacional de Higiene y Demografía de 1898, y que vengo defendiendo un día y otro, alentado y aplaudido por la mayoría de la .clase rural, digna de todo género de -atenciones, que ve en esto su redención. Y traigo este recuerdo a colación para que recuerden unos y sepan otros que fu! yo el primero que enarboló la bandera de la organización y reglamentación de estos servicios en el Proyecto de ley de Policí-a sanitaria de de los animales domésticos, que presenté, y fué aprobado, al citado Congreso internacional, en el cual proyecto, como saben los viejos y algunos jóvenes, pedí la creación' del « Cuerpo de Inspectores veterinarios central, regional, pro- vincial, municipal y de puertos y fronteras» .: Creado ya ese Cuerpo para el servicio central, provincial y de puertos y fronteras, sólo resta, de mi antiguo proyecto, los inspectores regionales y ~0S municipales.' Los regio- nales confieso que podemos y debemos prescindir de ellos; pero los municipales son una 'necesidad y urge crearlos, convirtiendo los actuales veterinarios titulares en inspecto- res municipales de Higiene' y 'Sanidad pecuaria, es decir, que los servicios mal llamados veterinarios deben correr a cargo de un cuerpo que se denomine « Cuerpo de Inspec- tores de Higiene y Sanidad pecuaria », constituido- con un inspectorgeperal, dos inspectores auxiliares a sus órdenes, cuarenta y nueve inspectores provinciales yel número sufi- ciente de inspectores de puertos, fronteras y municipales, para asegurar el servicio en todo el territorio español, paga- dos todos por el Estado, como se hizo con los maestros de escuela, ya que los servicios de Higiene y Sanidad SOl} de carácter general o nacional. Pagando a estos funcionarios sanitarios en la forma que proponemos, los primeros bene-' flciados serán los Ayuntamientos, porque se ahorrarán los sueldos que hoy tienen señalados a los veterinarios titulares, . a éstos ~e les colocará en condiciones de cumplir bien con' su espinosa misión, libres de la. presión de caciques y de concejales abastecedores, que hoy imponen su omnímoda y abusiva' voluntad a veterinarios, farmacéuticos y médicos titulares, en detrimento de la salud pública y, sobre todo; porque es de equidad y de justicia el que les pague el Estado. La conversión de los Titulares en inspectores municipa- les es una .neccsidad sentida, apremiante, como comple-. - 400 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA mento indispensable a los provinciales,que no podrán nunca llenar cum plidamente su cometido si no se crean los inspec- tores municipales. Esto no es difícil; al contrario,. suma- . mente sencillo: basta un Real decreto de la Presidencia del Consejo de Ministros, como se hizo para crear los actuales inspectores de Higiene pecuaria y Sanidad -veterinaria. l, Dinero para ello? Consignar en los presupuestos generales del Estado la cantidad necesaria para los inspectores muni- cipales, y si se quiere compensar este gasto con un ingreso igualo mayor, no hay más que señalar un impuesto sanita- rio de uno o dos céntimos de peseta por cada kilogramo de . carne 'y de pescado, 'y de uno' a cinco céntimos por cada ave de corral y sus similares en peso de volatería y pieza de caza de pelo que se vendan para el público consumo. ASÍ como en los Inspectores provinciales se establecieron tres categorías,' de 1. a, 2. a y. 3.a clase, deben establecerse también en íos municipales, no por el iproced im ientodifícil del número de animales sacrificados en los mataderos como hoy se hace, sino por el número de almas o de habitantes, que es más sencillo y fácil. Pero teniendo en cuenta la gran diferencia de censo de las poblaciones, procede establecer diez categorías,que propuso nuestro ilustrado compañero y querido amigo mío, el Sr. Monserrat, según el número de habitantes, y con los sueldos que se expresan en el cuadro siguiente: Sueldo anual NÚM&RO . CATEGORÍAS DE HADlTANTES Pesetas Inspectores municipales de L." clase 4,000 De 200,000 en adelante » . » » 2' » 3,500 » 50,000 a 199,999 . » » ~ 3 a » 3,000 » .30,000 » 49,999 » » » 4:' » . 2,500 25,000 » 29,999 )~ » » 5.' » 2,000 '» 20,000 » 24,999 » ) )) 6.' » 1,750 » 15,000 » 19,999 » » » 7.' » 1,500 » 9,000 » 14,999 )) .)) » ·8.' » 1,250 » 4,000 )) 8,999 » )) » 9,' » 1,000 1» . 1,001 )) 3,999 » » » 1O." ») 750 Hasta 1,000 El número de vinspectores municipales de· Higiene y Sanidad, pecuaria en cada: poblaci6n ,variará . según' ell cense H.EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 401 de habitantes. En los pueblos que no lleguen a 1>000 almas; se agruparán varios para reunir este' número \ y tendrán un inspector de 10.a clase, como los que cuenten con este nú- mero de habitantes. Los pueblos de 1,001 a 8,999 almas tendrán un inspector de la categoría correspondiente (9.a y 8.a clase). Las demás poblaciones "tendrán un inspector, por lo menos,' de fa, clase correspondiente a su número de habitantes, más los que exija el buen desempeño de los ser- vicios de' las categorías inferiores, en equitativaproporcio- nalidad de unas,y otras. . * ** , Hasta aquí mi modesto trabajo que, a pesar de haber prometido al comienzo de él ser breve, me ha salido más extenso de .10 que me 'proponía,' y e~o que no he entrado en detalles de reglamentación por considerarlos impropios del tema. ' 'Sólo me resta decir que, modificado el ingreso y estudio de nuestra carrera, problema importantísimo que tantos años de lucha nos-ha costado para que se resuelva, .si no a com- pleta satisfacción de los que venimos envejeciendo en ese largo combate,al menos en un sentido verdaderamente pro- gresivo,que sería locura desconocer, y que no hemos de cejar basta lograr que se decrete lo que año tras año veni- mos pidiendo; creemos que este otro problema, del que me cabe la satisfacción de. haber sido también el primero en plantearlo, es de tanta o más importancia que el de la ense- ñanza y está más necesi tado de que, unidos todos los profe- sores españoles, procuremos, por todos los medios legales, conseguir su resolución, no solo por lo que pueda afectar a la colectividad en particular, sino por. lo que afecta a la ganadería nacional, a la salud pública y a 'la sociedad en general. .' . . . 'Yo' no sécómo pensarán los dignos compañeros que e's- cuchen la lectura de este trabajo cuando sea leído en la Asamblea. Lo que sí sé, y lo afirmo rotundamente, es que, por mi .oontacto con la clase desde. hace muchos años, a la que tengo bien pulsada, desea la creación del « Cuerpo de Inspectores municipales de Higiene y Sanidad pecuaria» en .substitución de los actuales Veterinarios titulares y como complemento necesario e indispensable 'de los Inspectores 402 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA . provinciales. Esto lo podría probar con cerca de dos milla- res de cartas que tengo recibidas de otros tantos compañe- ros; cartas que no es posible transcribirlas aquí) porque resultaría un grueso volumen) aunque de copiosa y sentida doctrina en favor del proyecto. No puedo) sin embargo) re- sistir a la tentación de coger una al azar) ya que en el fondo son todas iguales: lleva la firma de D. Emiiio Rodríguez Tabera, y dice así: « Creo que la Asamblea se podrá celebrar y que será un éxito a juzgar por el cuestionario de temas) sobre todo del referente al Cuerpo de Veterinarios municipales) que tiene soberana importancia. Yo tengo dicho) y téngalo en cuenta la Asamblea) que sin este importante resorte no puede, en . manera alguna) funcionar bien el Cuerpo de Inspectores provinciales pecuarios. Saínos un grupo importantísimo y) sin embargo, seguimos siendo los parias de la clase) como diría Juan de Aragón. Es necesario que a todo trance se conviertan los Titulares veterinarios en Inspectores munici- pales pecuarios y que nos pague el' Estado) haciendo desapa- recer los sueldos ridículos que hoy tenemos) y dejando así de vivir miserablemente bajo la patria potestad) bajo la férula de monterillas y caciques. » Sí) amigo D. Eusebio; los veterinarios rurales somos los desheredados de la clase) y se hace necesario que los que están en las alturas hagan algo para remediar tanto des- consuelo. Yo conozco veterinarios que sólo tienen para mal . comer; que están llenos de privaciones y) sin embargo ... ¡dan las diez pesetas para que la Asamblea no fracase! ~Qué hay que haced ... Pues muy sencillo). trabajar para mejorar su suerte. '\ .» Yo no sé si podré ir a tornar parte en las tareas de la Asam blea ; ]llera si no voy) confío en. usted, viejo e incansa- ble paladín de nuestra causa) y en otros que tanto amor tienen por la profesión.: . " . Como este compañero piensa la' mayoría inmensa de la clase rural; y como tiene razón en lo que piensa y pide) ha 'llegado el momento de colocar en primera línea el problema de los Inspectores municipales de Higiene y Sanidad pecua· ría, y dedicarnos todos) como un solo. hombre) a trabajar y , , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 403 gestionar con fe, entusiasmo y decisión para que se resuelva lo más pronto posible. Sí; es preciso echar el resto de nuestra poca o mucha .influencia, de nuestras muchas o pocas energías y de nues- tra grandísima voluntad en favor de ese importante núcleo, el más numeroso de todos, salvaguardia de la salud.pública; de esos misioneros del progreso agrícola y ganadero; en favor de esos. queridos compañeros, desheredados de la for- tuna a pesar de ser el .elemento social que rinde más positi- vos frutos a los pueblos rurales. Todos, todos, estamos obli- gados a ello por patriotismo y por amor de clase. Unos, los catedráticos, porque son los padres de esos desgraciados; otros.Tos veterinarios militares y los pecuarios, por tener asegurados sus medios de vida y por compañerismo, y otros, los periodistas, .porque viviendo en comunicación diaria con ellos, conocemos sus penas, oímos sus lamentos, y porque" al fin y al cabo, esos pobres compañeros rurales, aunque parezca mentira, son el sostén de la prensa profesional y científica, ya que ellos dan el mayor contipgente de suscrip, tores. Son, pues, por todos conceptos y estilos, acreedores á las mayores consideraciones y al cariño fraternal: al cariño, a los cuidados, a la ternura que siente el hermano mayor por sus hermanos menores. ' La ocasión nos es propicia. En la Presidencia del Con- sejo de Ministros tenemos al ilustre prócer Conde de Roma- nones, autor del pago a los maestros de escuela por el Estado y que no hace muchos meses, en atento besalamano dirigido a nuestro compañero Sr. Criado Valcárcel, le ma- nifestó que con mucho gusto se interesará enfavor de sus aspiraciones todo cuanto le sea posible, Y las aspiraciones del Sr. Criado era el pago por 611 Estado a los veterinarios municipales. En el Ministerio de la Gobernación tenemos al no menos ilustre Sr. Alba, padre del progresivo decreto sobre la reforma del ingreso y de la enseñanza, que en enero último, contestándome a una carta en la ~ que le rogaba se ocupara de varias cuestiones nuestras, me decía:' Es muy interesante lo que usted me anuncia respecto a reformas que puedan implantarse desde este Ministerio, y como usted me indica llamo a su compañero el Sr. Estrada para hablar con él acerca del asunto, y tenga la sequridad que he de hacer cuanto esté ele mi parte. En el Ministerio de Fomento está 404 KEVISTA VE:I'ERINARIA DE ESPAÑA otro ilustre político, el Sr. Gasset, qUe en otras etapas mi- nisteriales me ofreció llevar a las Cortes un proyecto de ley de Policía de los ganados que le entregué; ofrecimiento que en estos últimos meses también me hizo el dignísimo actual Presidente del Congreso Sr. Villanueva. Puestos de acuerdo los Sres. Romanones, Gasset y Alba, les es muy sencillo y fácil, si quieren, transformar por Real decreto el Cuerpo de Veterinarios titulares en Cuerpo de Inspectores de Higiene y Sanidad pecuaria, y presentar a las Cortes) con carácter urgente, la ley de Policía pecuaria de España, única nación de Europa que carece de ella. Y si para evitar los tradicio- nales antagonismos entre Gobernación y Fomento se lleva . la Higiene y Sanidad pecuaria al futuro Ministerio del Tra- bajo, que deberíá llamarse « Ministerio del Trabajo y Sani- dad », miel sobre hojuelas. Con ello ganaría mucho el cré- dito ganadero, sanitario y económico del país y la honra de la Nación. ' Este vivísimo empeño mío es absolutamente desintere- sado; pues jamás he aspirado, ni aspiraré, a ingresar en tan útil Cuerpo .. ' Valor ~~ Jos sueros y vacunas en la profilaxis Oe las principales enhrmeOaOes, inhcciosas . . Oe Jos ganaOos (1) POR V. COLOMO y J. HIDALGO Profesores del Instituto de Higiene de Alfonso XIII Señores: No por rendir culto a una costumbre ní tampoco por pretender elevar el mérito de nuestro trabajo sobre el de los demás, aquí presentados) hemos de encomiar la importan- cia) extensión y complejidad que su estudio entraña, sino porque con ello defendemos a la ve~dad y amparamos a la justicia . . (1) Tercer tema oficial de la III Asamblea Nacional de Veterina:ria. REVISTA VETERINARIA D.E ESPAÑA 405 El empleo de los sueros y vacunas en los ganados para preservarlos 'de enfermedades infecciosas, es de excepcional importancia en Veterinaria, porque señala de manera evi- dente el cambio radical y profundo que esta ciencia ha ex- perimentado. en nuestros días, la marca más brillante y próspero porvenir y la consiente ocupar uno de los lugares -preferentes entre las demás; es de notoria utilidad a la ga- nadería, porque la: libra de las terribles plagas que la diez- man, permitiéndola aumentar su producción y conservar de manera económica su riqueza, y, por último, entraña interés capital a la sociología, porque es medio que detiene la contaminación de enfermedades de los animales al hom- bre y procura asegurar a éste, el alimento más necesario, completo y reparador de su crecimiento y desgaste excesivo, que supone la actividad de la vida moderna. Es, pues, en resumen, el asunto que tratamos, uno de los que más caracteriza la Veterinaria contemporánea, el que más vela por los intereses de la ganadería y el que más aproxima la higiene pecuaria a la pública. Tampoco creemos es vana pretensión la nuestra al con- siderarle cual problema de gran complejidad y extensión; porque si bIen su título parece indicar limitado campo y solución sencilla, no es menos cierto que, para tener idea clara y terminante del dónde y cómo de su significación pro- filáctica, es preciso el previo conocimiento de variadas y múltiples cuestiones de carácter científico general, intrinca- das todas y limitadas a la categoría de hipótesis, no pocas. Sería abusar del tiempo que disponemos y de vuestra . ilustración si discurriésemos sobre estas cuestiones preli- minares con el detenimiento que merecen por su carácter de fundamentos y principios; pero renunciar en absoluto a ellas, fuera tanto como reducir nuestro trabajo a una reco- pilación de datos suministrados por una práctica no siem- pre fundamenta·day, por tanto, estaríamos zozobrando con- tinuamente ante opiniones encontradas, por ser fruto de 'obser vaciones, en las cuales no se tuvieron en cuenta siem- pre, las condicciones del enfermo, de la enfermedad, del medio y del remedio utilizado. Así, pues, perdonad si en aras del provecho general, os . molestamos con lo que vosotros ya estáis cansados de olvi- dar, pero creemos son datos- preciosos para arribar fácil- 406 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA mente al conocimiento propio de cada caso que comprende el tema que se nos ha designado. CUEsnONES FUNDAMENTALES Todo ser vivo puede considerarse cual máquina de orga- nización celular que a la vez transforma materia y energía evolucionando y se defiende. . La coexistencia de todos estos atributos en un.ser, es la característica de su vida. Ahora bien) para que ésta surja) no basta con la organización del ser) es preciso que el medio reúna calor) humedad) alimentos y oxígeno) en cantidades determinadas. Las variantes de estos elementos, en exceso o defecto) así como la acción 'intensa y continua de otros factores y agentes externos) imprimen moditicaciones o desórdenes en la composición y funcionalidad del individuo que unas veces le hace cambiar su evolución vital. Mas el organismo no permanece indiferente a esas injurias) como lo haría una máquina industrial) sino que) valiéndose de las propiedades físicas) de su composición química y ana- tómica y de los atributos funcionales de sus partes) trata de conservarse siempre el mismo) responde) protesta o se defiende en forma particular a cada estímulo o modificador. La vida o conjunto de fenómenos mecánicos) físicos y químicos verificados sucesiva y simultáneamente en los or- ganismos, depende) pues) de la acción mutua de dos facto- res: medio y ser. Cuando entre los dos existe relación ade- cuada par?- no alterar el equilibrio tuncioual, y el individuo siente bienestar, se dice existe salud y) en caso contrario) enfermedad, Es, por lo tanto) la enfermedad una lucha que se esta- blece entre. el orqanismo y los agentes que le alteran. Atendiendo a la naturaleza O mecanismo de la acción del agente causal) divídense las enfermedades en varias . clases, de todos conocidas. Dar cuenta del tipo infeccioso y de la defensa correspondiente del organismo, interesa al objeto que perseguimos. , Las enfermedades infecciosas constituyen un grupo na- tural) numeroso y de ordinario) de pronóstico grave. Son determinadas por agentes vivos microbianos o microbios que, al penetrar en el organismo receptible, se multiplican de manera extraordinaria, le invaden en la menor o mayor REVISTA VETERINARIA DE ESPANA 407 extensión, se alimentan de su propia substancia, como ver- daderos parásitos y depositan en su trama productos tóxicos, denominados toxinas; se manifiestan estas enfermedades por síntomas generales, comunes y particulares a sus dife rentes especies y localizaciones ; obedecen mejor a los me- dios de la Terapéutica biológica que a los remedios quí- micos, son transmisibleso contagiosos por las excretas del animal enfermo, las que, por tanto, constituyen el virus, materia virulenta infecciosa o contagiosa que impregna los objetos, elaire, el agua, la tierra, etc., etc., para venir a' infectar, directa o indirectamente, a los animales sanos, y, por último, a estas enfermedades se aplican preceptos co- munes y particulares de Policía sanitaria que 'evitan su pro- pagación. Pero para que las enfermedades infecciosas o infección se produzcan, no basta que el microbio sea patógeno, es necesario que el individuo se deje impresionar por él, que sea receptible,' que se constituya en terreno abonado para la polulación de aquél (asunto sobre el cual ya sabéis lo que influye la especie, raza, edad, etc.), que sus defensas generales y particulares contra el agente agresor se debí- jiten, disminuyan o desaparezcan, porque en cuyo caso ha de cumplirse el lema formulado por el venerable veterina- rio, señor de la Villa « Lo peq ueño se enseñorea de lo grande cuando lo grande se enerva y degenera ». En efecto, la práctica diaria nos demuestra que la piel y.las mucosas, cuando conservan su integridadyson gran- des y resistentes barreras a la invasión del organismo por el ejército microbiano; y, al contrario, que es suficiente una pequeña erosión de los tegumentos para el arribo de estos agentes a la trama de los tejidos. Existen especies animales, razas y aun individuos que, conviviendo -con otros afectados de determinadas enferme- dades infecciosas, por su natural organización de manera innata o adquirida, poseen la condición o propiedad de re- sistir a la acción parasitaria y tóxica que los microbios pre- tendsn realiza!' a su ingreso en la trama orgánica. Pero no se crea que tales individuos, en todo tiempo y circunstancias, son dueños de esa inmunidad, o lo que es igual, a la inmunidad no podemos concederle un valor ab- soluto, sino relativo, poeque las intensas variantes térmicas, 408 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA los traumatismos) enfermedades parasitarias) otras micro- bianas) etc., son causas ::¡ue debilitan o disminuyen las defensas naturales del organismo) consintiendo qué el gér- men infeccioso vegete en su seno con rapidez y abundancia) produzca toxinas) determinando lesiones locales represen- tadas por reacciones inflamatorias severas) granulomas, procesos supurativos y. gangrenosos o síntomas generales caractertsticos de una intoxicación. Ahora bien, ¿, qué medios emplea el organismo en esta lucha para defenderse ~ Aunque es asunto que hay que esperar a que la química biológica mañana nos lo dé coricluído, los hechos experi- mentales señalan que el individuo se libra de su parasitífero y de la toxina que éste elabora) por la fagocitosis) por el aumento de su actividad funcional) por las substancias óxidorreductoras y por los anticuerpos que forma. Para Metschnikoff la defensa del organismo frente a una invasión microbiana) es debida) principalmente) a ciertas células fijas del tejido conjuntivo y de los endotelios y a los leucocitos) linfocitos y mieleucitos que detienen) aprisionan y destruyen los gérmenes infecciosos, razón por la cual a estas células s~ denominanfagocitos y a la teorjafagocitosis. Pero) según opinan otros) la destrucción de los .micro- bios por los fagocitos) no obedece a la acción mecánica de éstos) sino a la química de la citasa que ellos y los demás elementos' cel ulares del organismo elaboran bajo la influen- cia del agente infeccioso) de terminado desdoblamientos de los proteídos y que producen) al mismo tiempo) hidrógeno naciente yagua oxigenada) cuerpos químicos que neutra- lizan u oxidan las toxinas haciéndolas inofensivas. Esta manera de ver se aproxima mucho al principio formulado por Behring y Kitasato , según el cual, cuando se introduce toxina en li~ organismo sensible). su suero adquiere la pro- piedad de neutralizar in oioo e in DUro ese veneno mediante la formación de antitoxinas o anticuerpos. El interés que para el diagnóstico) tratamiento y profi- laxis de las enfermedades infecciosas) tiene el conocimiento de los anticuerpos, nos obliga a hablar de ellos,' siquiera sea a la ligera. Ciertas substancias de composición química' compleja que proceden de individuos vivos) tienen la facultad de pro- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 409 vacar la génesis de anticuerpos cuando penetran en un or- ganismo de especie diferente: llevan- el nombre géneral de antígenas y cada una provoca la formación de un anticuerpo particular. .Asi, la inyección de cultivos bacteridianos provoca la formación de aglutininas; la de albúmina de huevo, las pre- cipitinas ; la de toxina, la antilotcina ; la de glóbulos rojos, la hemolisina, etc., etc, Cada anticuerpo' fija y neutraliza el antígeno que provoca la formación, cual lo hacen los ácidos con las bases químicas constituyendo las sales. , Para explicar el mecanismo de la formación de los anti- cuerpos supone Erhlich a la molécula viva constituid~ por dos partes principales. distintas : un núcleo central encar- gado del proceso biológico de la. nutrición y cadenas late- ·tales o receptores, especies de radicales químicos, dispues- tos alrededor del núcleo central, y capaces de fijar las substancias para las cuales tengan afinidad específica. Suponiendo el antígeno representado por microbios pa-: tógenos, las cadenas laterales con afinidad particular para estos agentes, se apoderan de ellos, los fijan y los trans- forman en productos asimilables. Al mismo tiempo que estas partículas alimenticias son incorporadas al núclo central, éste forma y arroja a la san- gre nuevos receptores de iguales .afinidades químicas que tenían los que fueron saturados. Estos nuevosreceptores o cadenas laterales, constituyen en los anticuerpos específicos que eontieuen los sueros utilizados en la inmunización de los individuos contra la enfermedad que originan los micro- bios que provocaron su formación. La atenta observación de los hechos naturales y la lógica reflexiva; han inducido al hombrea valerse de medios- que confieran a los organismos que no son, naturalmente, in- munes, un estado refractario más o menos fuerte, pero lo su- ficiente para oponerse, por más o menos tiem po, a los efectos . de una infección. A este. fin dió el primer paso en la tera- péutica biológica, el uso de las vacunas y, posteriormente, los sueros. Las vacunas son substancias constituídas esencialmente por bacterias virulentas, atenuadas o muertas que\ inocula- das en el organismo, provocan por su presencia o por la reabsorción de sus toxinas, la formación de anticuerpos es- . 4(. Los concursantes que han presentado reses en' el ConcursoNa- cional pueden dividirse en dos grandes grupos: centros. pecuarios del Estado y ganaderos, La ganaderia oficial ha estado .muy bien representada en alguna especie" pero en otras apenas ha enviado ejemplares, yesos 'pocos eran de razas tan heterogéneas, que de- muestran una gran desorientación enlos que', se consideran como regeneradores de la animalicultura nacional. Los ganaderos que hemos visto en dicho Certamen pueden agru- parse en tres categortas : grandes propietarios de tierras y ganados, que comúnmente viven en la ciudad y que sólo de año en año ven sus reses; ganaderos que viven en el campo y que a diario observan y se, enteran de io que pasa en sus rebaños, y traficantes de ganados, que sólo se preocupan de comprar barato y vender caro las reses .puestas en moda. I , .., ,,. ., Los primeros, por su influencia, dinero y-am istades, y los últi- . mes, por su costumbre de cultivar el reclamo, han sido los que más , 418 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA han interesado a los políticos, a la prensa y al público madrileño que se impresionan fácilmente ante una llamativa isntalación y la buena presentación de una res. En cambio, los ganaderos profesionales, los que por vivir en contacto diario con sus reses conocen todos 10& secretos de la .producción pecuaria nacional, los que exhibieron ejemplares típicos de la cabaña española, presentándolos tal como se cr-ían en cada región, los que iban a someter su obra a un dete- nido examen del jurado, para que se fallase de una vez el pleito de si procede nacionalizar nuestra qanaderia o declararla cantón ex- tranjero, han sido poco menos que despreciados por los que mane- jan la opinión y la cosa pública. Delante de sus instalaciones, senci- llas y modestas, sin rótulos llamativos, sin criados uniformados, sin personas de influencia que atrayesen a los visitantes, apenas han parado las gentes y,. sin embargo, aq uella era la verdadera ganade- ría nacional, la que explotamos, la que contribuye religiosamente a. las cargas de la nación, la que cuida y cultiva la masa analfabeta española, guiada por instinto natural, porque apenas nadie se pre- ocupa de enseñarla y educarla en la forma que requiere la industria más importante del campo, una de las que pueden salvar de su ruina a la nación española. Para formar elj u rad o fueron designadas las personalidades es- pañolas de mayores prestigios y conocimientos en ganadería. Las prímeras figuras del Arma de Caballería y Artillería que ocupan puestos de confianza en la Cría Caballar y Remonta, del Cuerpo de Veterinaria Militar, del de Ingenieros agrónomos, del de Catedráti- cos de Veterinaria, del de Inspectores de Higiene pecuaria, Veteri- narios civiles más ilustrados, Visitadores de ganadería y cañadas de mayor cultura, Vocales ganaderos de los Consejos provinciales de Fomento más celosos',·Socios de la Asociación General de nombre más prestigioso, ejc., etc., figuraron en este jurado. Pero, a nuestro entender, la Asociación General ha tenido un mal consejero, que ha ocasionado grave daño a la ganadería nacio- nal, contrariando los fines que en este Certamen se perseguían. El estudio de los tipos nacionales que se crían en cada comarca espa- ñola está más capacitado para hacerlo el que reside en ella, que co- noce el medio en que se producen y sabe los elementos .económicos en que descansan, que no el que por primera vez los observa fuera de su área natural, por culto e ilustrado que sea. Consideramos, pues, un desacierto el haber designado a gran parte de los jurados para apreciar ganado que no era el que ha sido objeto de sus estu- dios y aficiones, y que no era el propio de la región donde residen y laboran en pro de la ganadería:. Siendo el Concurso naciona:l resumen de los comarcales, provin- ciales y regionales que se han celebrado en España desde 1908,debía. haberse procurado que los mismos jurados que intervinieron en dichos concursos fuesen los que apreciasen y calificasen las J1eses REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 419 que, representándolos, han concurrido a este acto, pues, con las enseñanzas que aquéllos les proporcionaron, si en ellos lo hicieron bien; en éste lo har-ían mej oro . Acertadísima nos ha par-ecido la división, del jurado en secciones compuestas de tres vocales solamente, uno de los cuales fuese un técnico, otro un representante de la Asociación y otro un ganadero. Nosotros creemos que todos ellos deben ser de la región donde pro- ceda el ganado que han de apreciar o, cuando menos, conocedores de todos los pormenores. - Estamos seguros que todos los ganaderos concursantes verían con satisfacción que en sucesivos certámenes la Asociación no de- signase el vocal ganadero que forme parte-del jurado de su sección, sino que preferirían nombrarle entre ellos de SH séno, elemento que seria muy útil como asesor práctico. , Formaron el jurado pleno del Concurso Nacional cuarenta sec- ciones, cada una de las cuales constaba, por lo menos, de tres voca- - les. La cuestión más interesan te era el-dar unidad al trabajo de las secciones. Para ello la Asociación General repartió entre los jura- dos un folleto con reglas y principios fundamentales para la apre- ciación y calificación de las reses, estableciendo el empleo del mé- todo de los puntos y ac.onsejando _se tomasen mediciones siempre que fuese posible. _ En el expresado folleto se decía que la calificación debía hacerse mediante escala de puntos y escala de coeficientes, establecía la es- cala de puntos y dejaba que cada grupo especial del jurado deter- minara la escala de coeficientes y las regiones o aptitudes que de- bian apreciarse en cada tipo. . Tampoco-estuvo acertado el consejero de la Asociación, autor del folleto, en la designación de la escala de puntos que fué empleada- en los concursos regionales de -Galicüi., Aragón y Navarra, que, en vista de algunas deficiencias observadas en la practica, ha sido des- pués substituida con ventaja por la propuesta del ilustrado catedrá- tico de. Zootecnia de la Escuela de Veterinaria de Santiago, don Pedro González y-Fernández. De aquí que casi todas las secciones adoptaron dicha escala y no la que -propo nía la Asociación. Habiendo quedado en libertad de acción las secciones para deter- minan las regiones o aptitudes y las escalas de coeficientes, como dentro de cada especie, funcionaban varias secciones, nosotros pro- pusimos que se reuniesen previamente los jurados que habían .de calificar cada especie para adoptar=un modelo de hoja de califica- ción igual para todas las secciohes y aprobar una escala de coefi- cientes; pero nuestro' ruego no fué atendido, y por tal motivo nos inclinamos a creer qu'e la labor deljurado carecerá de la u nidad de' procedimiento que precisa para que pueda considerarse fructífera y racional; porque varias secciones apreciaron las reses a ojo, y otras con el método de mediciones y puntos, y dentr.o de éstas se emplea- ron escalas de coeficientes, por lo que no r einó el mismo criterio acerca de las regiones y elementos a- considerar en una misma especie. - 420 , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Contra lo-que opinaban varios jurados, de que ha es posible ni conveniente juzgar una especie doméstica de análoga aptitud, siendo. de raza distinta, con el mismo método, opondremos las siguientes razones. El método de mediciones y puntos es un método de propor- ciones, que tiene en cuenta además los caracteres de belleza econó- mica que cada animal reúne, expresando en cifras el grado de per- feccionamiento del individuo. Lo que trata de averiguar un jurada, que aprecia un grupo de animales de la misma especie, raza y apti- tud, es el orden corr-elativo en que deben ser, considerados los ani- males del grupo' que estudia y analiza, con relación al grado de belleza de cada cual. Y si esto se consigue con el método de medi- ciones y puntos de una aptitud determinada, igual resultado se puede obtener eri los animales de 'la misma especie y aptitud, sean de la raza que se:quiera, Con el método de mediciones y pnntos que para el ganado vacuna se emplea en Galicia hemos apreciado con el poderoso auxilio de los respectivos jurados, las reses de Santander, Guipúzcoa, Extre- madura y Andulucía, todas ellas de aptitudes mixtas y podemos ga- .gantízar que-nuestra califlcación ha coincidido con la de los gana- deros de cada provincia, conocedores del grado de belleza de cada una dé las reses que presen.taban. También hemos tenido ocasión de aplicarlo en la apreciación de , , un lote' de vacas y novillos holandesas del señor Barón del Castillo de Chirel, para elegir lasmejor-es y las calificaciones en puntos que arrojarón, guardaban conform idad con 'la conceptuación y precio que' traían ·dé Holanda según factura, que el consocio del señor Barón nos enseñó. El método de.mediciones y puntos que aprecia ciertos caracteres zoométricamente, y otros pOI' comparación y tanteos, .constituye un método español, mucha mejor 'que el de Lydiin y que cuantos s~ emplean en el extranjero, q líe aplicándolo personas medianamente cultas, evita los grandes errores que se suelen 'cometer calificando. las reses a ojo. En España carecemos de jurados especializados; como tienen las ingleses ysuizos .-Ia manera de crearlos es el empleo del método de' mediciones y puntos, aunque opine en contra de ,él,' escritor tan culto como don B. Calderón, que esta vez se ha olvidado de que en .nuestra naciónel ganado que háy que fomentar es el que posee el pobre, 'al que hayque ofrecer' gara:ntia de justicia, J. F.-( Deustcñe.tierdrstliche Wochenschiift, 23, noviembre 1912; ReD .. Gen=de Méa. Vét., Lmarzo 1913). WALTER. El uso del pitileno en terapéutica veterinaria. ~ El alquitrán es un agente terapéutico conocidodesde la antigüedad, y apreciado merced a sus propiedades -anfipútnidas. 'Sólo tenía como incon veniente, su olor desagradaJ;¡le juntó con la facilidad .de su ab-. sorción por las heridas que causaba, una intoxicación especial ca= racterizada pOI' una nefr-itis y desórdenes nerviosos. Estos peligros, hacían que el uso del alquitrán fueraresu-ing ido. " -El laboratorio Lingner, acaba de .preparar un productode con- densación, del aldeh ido fórmico con el alquitrán, llamado ipitileno. La toxicidad de este producto es 'nula, según demuestra la práctica. y su poder antiséptico debido al aldehido fórmico, es' enorme. AdH- más él pitileno es inodoro. Experimentado en medicina canina, ha dado resultados tan rápidos como sor-prendentes, en 'la sarna sar- cóptica usado en forma .de jabones con pitileno asociado al azufre o al bálsamo del Pe rú. En forma dé polvo, da excelentes resultados en las úlceras de, la có'rnea.Al interior ha sido usado con éxito en la forma diarreica del moquillo (3 gramos de polvo de pitileno, tres ve- ces al dia yen la leche) y en la enter-itis de los bóvidos (30 gramos ~~ili). ' . Puede emplearse también en for-ma de'tintu ra, en- solución en la acetona, colodión. etc. - J. F,,-( Deutschetierárztiche Wochenschri1t, Rev. Gen. de Med. Vet., 1 marzo 1913),' ,"1. " 436 HE ¡STA VETERI ARIA DE ESPAÑA 1 SPECCIÓN DE ALI 1ENTOS HERING. Preparación de leche aséptica cruda. - Sabido es que la eeteri lizació rr de la leche con rayos ultravioletas tropieza con la dificultad invencible de la opacidad láctea. Para vencerla se so- metió la leche a dichos rayo en capas m uy delgadas, pero esto no' ba tó. Luego se sometió pulverizada en finas gotitas en espacios asépticos y tampoco se obtuvo resultados prácticos. Abara se ha pensado en utilizar e tos espacios y esta pulverización para esteri- Iizarla por medio del calor. Y resulta que la leche sometida un ins- tante a 73-'15° en un espacio aséptico mediante un pulverizador y recogida y enfriada, también de modo aséptico, queda libre de toda forma bacteriana viva. in que la leche se altere lo más mínimo .quimieamente , y, por lo tanto. tiene todas las cualidades de la leche fresca. El porvenir dirá i esto será un progr-eso definitivo. Acaso . e objetar-á que a 73 - 75° no ID ueren los esporo . Pero tam poco mue- ren todos por u mi. ebullición poco durader-a, - P. F. (Reunión de médico de Zitiau, se ión de 3 de abr-il de 1913). ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA BYWATBR y RENDI..E SHORT, de Bristol. Los ami.Doá.cldos y el azúcar en la. alimentaoión reotaL - Los trabajos de Fischer y Abdel'halden ha explicado el fraca ode toda las tentativas de ali- mentación rectal hecha ant-e de ellos, y a la vez han dado la orientación para conseguirla. El intestino sólo absorbe alimentos muy poco complejos, como ciertos azúcares, agua, oxigeno, sal común, etc. Pero cuando e trata de gra as y sobre todo de albumi- noides, es menester disociarlos en ácidos grasos y glicerina y en aminoácido, respectivamente. Todo hace uponer que con glucosa. sal común, agua yaminoácido • conseguiremos alimental' los enfer- mo que no pueden comer. . Así resulta de los estudios de. Bywaters j' Randle Short. Los albu- minoides únicamente e ab orben por el recto, si' previamente se - han di ociado in. oiiro hasta tran lormar-lo en aminoácidos. Tam- bién han vi to que la alucosa se absorbe mucho mejor que la lac- tosa. Kn cambio la gra a e absorb mal. De su trabajos resulta que el 7n,ejor enema ,u,triúlJ(J es el comp!testo de lech.e previamente sOllu!tida dunmle .oei1iUCtudro km'a,' a la acciÓl0 pancreáUca y adicio- 1UUla de 5 por 100de glucosa pura .. - P. F. (Al'cllfo.f. espel'im. Pai- ¡lOl u. Phannakol., tomo L)Ú,,{I. cuad 1'!l0 6.) AlAs re, La. fuD.cien de la. ra.nilla. - ~ Pa.l'a que ir-ve la ran illa del pie de la éq:lidos'~ ~ POI' qué tiene LI!.fQl'm.a de una V~ t POl' qué. forma tres hendiduras ; una media 'J dos laterales? No ha faltado quien bao dicho que la. l'anillae UD óI'ganQ que ólo tiene ínccuve- nientes y que us hendiduras facilitan el acüraulo de lauciedad Y la penetración de los cuerpo ex!r'años. REVISTA VETERINARIA DE" E PAÑA 43'1 Massig se revuelve contra estas interpretaciones. Si la ranina no tuviera la forma de una V colocada corno una cuña entre los dos talones y las dos cuartas partes y no tuviera las hendiduras que' uenevsiuo que fuese una masa compacta y plana, una de dos : O" la elasticidad del casco al apoyar el pie 1]1) se eealizarja, o de realizarse nevaría con igo el resquebrajamiento y la destrucción de la tapa. Para evitar esta destrucción, la ranilla tiene pliegues o hendiduras como las paredes laterales de un fuelle. Las hendiduras empiezan en la punta die DaV Ji' a medida que se acercan a los talones aumen- tan de amptímd y de profundidad. i, Por qué'? Porque Ia elasticidad aumenta también hacia los talones. Por la mí ma razón, son más amplias )' profundas en los pies altos y esltrechos que BID los bajos y anchos. La. mecánica 11]05 enseña que una uperficie ondulada o con hendiduras puede desarrollar mejor su acción cuando se ejerce una presión uní forme sobre roda . ella. Por esto, ~a ranilla no e debe casi rebajar, ni se debe casi eo- sancbar SllIS hendiduras en los pies bajos J ancho ; en cambio, en los estreches ya!lros Ias hendidura deben ensancharse. cortando la ranilla ~Do por los lados, - P. F. ( Beri. Tierárst, Wochen$ -s 29 mayo 119n.3). CIRUGÍA GmlBllElIi!. :Emplee lIlel cloru.r!\Ji4e etilo en ..nhala.eión para la i anestesia. del ]!iIlerrro. - SÜ'l!:1IIlie.llldo Das iínsltrucciones 'j' des[llmués de algun eX¡¡»lell"neocúa..'llpreliminares del protesor Regenbogen, el 30.- LOr ha Jl»ll"aCItiíea de O]pl®!!'"aCUOlll1es doHol'(\)S¡¡j\$. como amlJIll1l1- [·aciÓDll de :ffidm.I1llg(l!$. ~Il" eX]$rtñ]l' ~ri(jl1tii1tP5, G[eoollll 3$Oda a]l. cDomro noo del oomI!l1Jt'leiitlil. ]JllIlílJl'O®ilil tl9ll eall :íJ!Iíil dÚ!lJIllI!llllll@ RllJlla :mJh;.ej)'·tuJI'aI. JPI«llr tIlloDlld(é se admüJlllii$ltll':at eA a~ro_ EU I!llJllle~~ delblte-I!i$tu' tl9cJl¡¡adl!ll, sm deji:;¡ur - 438 - REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA -mo de la nariz, provocaría lesiones debidas al enfriamiento ocasio- nado por su evaporación. , La inhalación va acompañada de una fase de excitación de corta .duracíón , con dilatación de la pupila, relajamiento m uscularvsegui- da pronto de r-espiración débil y profunda que caracteriza la anes- tesia por el cloruro de etilo. Para retrasar el despertar de los ani- .rnales es conveniente vendarles los ojos del todo, o cuando menos tapárselos con la mano y evitar el ruido puesto que las sensibilida- des ocular y auditiva son las pr-imeras en reaparecer. La administración del cloruro de etilo se renueva en pequeñas dosis al final del perIodo de excitación, pudiendo ser renovada en el curso de la anestesia, desde que la respiración es regularmente lenta y profunda. . . Se puede emplear el cloruro de etilo (Gieben utilizaba la marca Riebel) en la práctica corr-iente, no necesitando su empleo ninguna precaución anterior y después de empleado no produce vómitos ni' diarrea. - E. T. ~ (Berliner Tierárstiiche Wochimschri¡t, septiern- . bre, 1911). saccio PROFESIO AL UI Jisamblea Nacional ~e Veterinaria En la mañana del día 28, segun anunciaba el Reglamento porque se regia esa asamblea, se inauguró la III A amblea Nacional de Ve- terinaria. , El salón de aetos de la Escuela de Veterinaria de Madrid, estaba lleno de compañeros .entusíastas que fueron alll confiados en que esta Asamblea, será tan Iructífera en resultados como la anterior. A las. diez de la mañana ocuparon el estrado de'] salón los repre- sentantea de los colegios. corporaciones, etc., pr-esidía el acto en nom br-e de! gobierno el excelentísimo señor Conde)' Luq ue, Rector de la Universidad Central, quien tenía a su derecha al doctor Espina y Capo, en representación de la Real Academia, de Medicina, Y a su izquierda el señor Marqués de Cnrbea, en representación de.la Aso- ciación general de Ganaderos. A la izq uierda de la" presidencia toma- ron asiento tos.señores Garcie. Izeara y Castro j' Válel'o, como Presí- dente l' Seeretar-io de la Comisión organizadora. El Presidente abre la sesión y concede la palabca al señor Castro, quien, como Secretario yen cumplimiento del Regla.rnento, dió lec- tuea de una bien escrita memoria. acerca de los trabajos preparato- rios dieesta A.samblea., resultados obtenidos j' otr-as c.onsideraciones pertinentes_ Como aceerdo de la' II Asamblea celebeada en 1907, debía re- unirse esta JII el año pasado, más vicisitudes, ocupaciones y otros obstáculos Meiel'on que el Q,iio pasado no fu.ese posible esta re- RBVI5TA VETERfll'A.RIA DE ESFAÑA 439 unión. Ahora se viene a cumplir aq uel acueedo , más de 800 veterina- -rios se adhir-ieron a esta Asamblea y han concurrido más de 400, cifras que aun para los más incrédulos y pesimi las son tonificado- ras, como señal de vigor de la clase. El señor Castro cumplió su cometido con gran acíerte, refirió el programa que la Comisión ejecutiva había trazado, en la confianza ÑA .445 ha sido uno de los mayores tr-iunfos que ha conquistado en estos úl- timos tiempos, El no haber intervenido como jurado en tal concurso, me da in- dependencia de juicio y libertad para juzgar de semejante jamada, en la que silenciosamente hemos conseguido un tr-iunfo br-illante para nuestra intervención en los asuntos zootécnicos, que pOI' ahora es el objetivo de conquista para n uestra profesión, Desde bace tiempo, desde que empecé a, emborr-onar planas en las revistas profesionales, vengo ·sosteniendo que el dominio de la zootecnia no 1,0 conseguiremos .dando voces en los periódicos, en folletosv r eun io nes o asambleas, aunque estas reuniones y aquella prensa sean de público extraño a nuestra profesión; los consabidos tópicos del conocimiento de la organización animal; de la zootecnia corno corolario de la fisiologia, etc, etc., de que tanto hemos abu- sado en discursos y escritos eran: palabras, palabras, palabras. Precisaba llevar al ter-reno de la práctica-todo lo que nosotros decíamos en cátedra. y ex cátedra, precisaba cam biar la táctica, hacer más y hablar menos; reunirnos con todos los zootecnistas y demostrar-les con apabullantes realidades de la práctica que todo lo que nosotros decimos 10 podemos mantener , que nuestras ideas, en estos asuntos, son las únicas verdaderas, factil::rles y de resultados seguros. La labor del veterinario como zootecnista empezó hace 'años en los, concursos locales y regio uales, .que en su mayoría han sido or- ganizados por veterinar-ios y, por lo tanto, ellos fueron los ár-bitros . en la adjudicación de premios, y éramos organizadores y árbiu-os porque éramos los únicos conocedores de los animales y nadie pudo oponer mayor-es conoci m ien tos ni alegar mejor derecho.vy por eso nadi e pudo oponerse a nuestros juicios ni pudo cornpetir : y así llegaron los concursos nacionales de 1907 y 1908, Y nuestra profe- sión dió fe ele vida trabajando activamente en los distintos jurados; pero ent.onces éramos timidos, éramos pretendientes que pedíamos. un lugar-en la contienda; mucho, muchísimo se ha adelantado en España, desde hace cinco años, en estos asuntos ele concur-sos y de labor zootecnista, y en todas partes ésa labor va unida al nombre de un compañero. En tan excelente situación llegó el concur-so de este año enque tan bríllantisirnó papel han' hecho los veter-inarios. En los numerosos jurados que habían de calificar nuestra gana- dería había un veter-inar-io, pero ahora no era un timido preten- diente era un profesional.con ideas propias, con práctica y conven- cido de que dominaba estos asuntos conceptuándose superior a sus compañeros : por esa razó n impuso su criter-io de calificació-n y sus juicins respecto a la bondad de los animales que había de juzgar, y los demás compañeros acataron su decisión; respetaron y suscri- bieron sus fallos; así se tr-iunfa. I Con qué satisfacción veía el trabajo de los compañeros que im- pusieron los compases', las cintas métricas, las hojas zoornétricas I Todo nuevo, todo labor nuestra, todo obl'a de la veter-inar-ia patria, Al criterio clásico de clasificar a ojo los animales, es decir, pOI' REVISTA VETERINARfA. DE ESPAÑA ohalaneov los veterínarios han presentado el de proporciones y pun . tos que desde hace años ha sido defendido por nuestro quer-ido amigo Rof Codina. El califlca.ra ojo, ofrece muchos peligros y mu- chas facilidades para equivocarse, carece de la certeza del número; un práctico, chalán, ganader-o, dirá cuando un animal es bueno, per-o no podrá decir entr-e des animales buenos cuál es el mejor; el metro y la balanza nos lo d icenvain equivocarse; así se ha clasifl- .cado mucha parte de nuestro ganado de que antes no se tenia la menor noticia. A estas ventajas del método de mediciones y puntos. hay que a.ñad i r la, siguiente: cuando transcur-ra el tiempo y quiera estudiarse este concurso, siempre quedarán las hojas zoométricas suscritas por nuestr-os compañer-os como documentos preciosos y se podrá repetir lo que fué el Concurso Nacional de ganados de 1913. Cuando la veterinaria española tenga en su hoja de servicios profesionales muchos actos como el presente, cuandu en toda Es- paña, hasta en la más recóndita aldea, donde el veter-inar-io fué quien eonocta y apreciaba el ganado, se vea que por nuestra labor recibe mejor-as nuestra ganadería, no se nos discutirá lo que ahor-a no se nos quiere reconocer ; será un trabajo penoso que sólo llegar-emos a él con constancia y abnegación. La próxima generación se encuentra.en mejores condiciones que nosotros, halla mucha labor empezada y tiene un bagaje científico en estos' asuntos de clasificación de reses que la per-m itirá fácil- me n te tr iun far. N uestra esperanza es bien fu ndada. Entre 'las- novedades que hemos visto en el concurso, que no debemos pasar en silencio, sino aplaudirlas con toda la fuerza, de nuestro entusiasmo, es la conducta del profesor de zootecnia de Santiago, que ha, tr-aído diez alumnos de quinto año para que apr-endieran un curso práctico de ganader ia española y ayudasen a los jurados en su penosa l,abor. Así se hace clase, NOTICIAS La huelga de tipógr-afos bar-celoneses que durante cerca dos me- ses ha tenido alejados del trabajo a los obreros de todas las impren- tas de esta capital; ha motivado el considerable retraso con que sste número llega a manos de nuestr-os suscniptores. ' Dentro de poco recibirán los de junio y julio y así quedará resta- blecida I~ regular- salida del periódico .que vino a per-turbar aquella causa; . por nuestra, parte inevitable. , Socledad'd,e 'socorros mutuos de los v,e,terlnarios' al servioio dé1 Estado.- Ség'ú·n· neis comunica el Tesol'e~o de la eXlpresada Asociación, hasta.el.Bl de mayo último, habían ingresado en la' Teso- REVISTA VETERIN,A.RIA, DE ESPAÑA 4{! rer ia de la m isrna 906 pesetas .en concepto.de.pago' de .cuotas del tri- mestre actual (abr-il, mayo y junio). . .¡, • 'Los señores socios que' aun no hayan satisfecho la 'Cuota deben remitir-la pOI' giro postal, todo lo antes posible, al tesor-er-o jlo n Leahdro 'F, Turégano, calle de San Bernar-dino, 16, Madrid. I, i . . . . . " " Me~orias premiadas 'en el Concurso Na'cional de Gá:nados.- Tema i'0 eEstudlo de in vestigación acerca de las enfermedades rojas dél gana:d9 de cerda »:"Desierfó. = l.u'á'ééés'iC AD. 'Domingo Aisa, Inspector de Higiene pecuaria de Huesca; y 2:° accésit, a 0.611 Juan Vidal Plan ella, Veter-inar-io de Bañolas (Gerona). Tema 2°, « Estudio zootécnico de una o más especies domésticas de u na región O comarca ganadel'a-". - Tres premios de 250 pesetas cada uno, a 'las Memor-ias presentadas por D. -Andr-és Benito. Ins'- pector de Higiene pecuar-ia-de la frontera Ir'an cesa de 'pon·Bou ;"a D. Pascual Luna y D. Tomás Rota, Inspector-ea de Higiene pecuar-ia de Navar-ra, y a D,. Luis Sáiz, Veter-inar-io .Inspector de la Caja pI'O~: vincial .de reaseguI'os de Guipúzcoa. " Menciones honor-íñcas ,a D, Tiburcio Alar-eón, Catedrático d..e·Ve.., terinar-ia, y 1-1,' D. Fr-ancisco Abr-il Brocas, Inspector de Higiene pe- cuária de Oviedo. , Terna 3.° « Estudio y exposiciórrde los medios pOI' lus cuales el Estado 'pueda fomentar la ganader-ía. caballar española». Desierto.~ Mención honorífica a D. Angel Lor-es, Comandante de caballer-ía . . Terna 4.°' «Organización de los concu rsos-co m o medio para-es- tud iat- y clasificar la ganader-ía española ». - Premio de 250 pesetas , a D: Juan, Rof Codina, Inspector de Higiene pecuaria de La Coruña, Frecu!lntáción de las escue'las Üalianas dce'zooiatría. -'- Se"': gún el Munchener Tierársttiche Wochenschrift (semanar-io v-ter í- nario de Mu n ich), en el último semestre de invierno, sólo .h ubo en- tre todas las Escuelas italianas de Veter-inar-ia' 178 alumnos, de-los cuales cor-respondier-on 36 a; la escuela de Bolonia, 33 ala; 'de Milán, 13 a la de Módena, '22 a .la de Nápoles, 7 a Ta de Parma, 16 a la: dé Perusa, 18 a la de Pisa, 30 a la de Turín y 3 a la de Camerino, Como vernos, hay en Italia demasiadas Escuelas para tan pocos .alurnnos . • Lr • ce Jaé'n' Pecuario JJ. - Hemos recibido los prirneroe -númer-os de esta simpática publicación, órgano del Colegio de la 'pr'ovincia de Jaén, y quedir-ige su pt-esidente, nuestro querido amigo D, Ern i'liano ' Sierr-a. Que tenga larga viday no disminuyan los entusiasmos del nuevo colega para 1uchar en bien de nuestra profesió n . ,. '. ¡ , " El c'en.!, ,deL ganado en Alell}anil!-. - Según el último censo, o en 2' de',dic'iembl~e de 1912, había en .Ale mania 4.5J6,297 équidos, 22.l58,738 bóvidos, 5.787,848 óvidos y 21.885,073 porcinos. En igual fe- cha de 1907 había 4.345,04,7 équidos, 20'.630,544 bóvidos, 7 ..703;910 óvi- dos y 2!.146,532 porcinos. Han aumentado en número los équidos y disminuido jos demás. ' . .' .' e ,1 ¡ '. 448 REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA Resumen de las enfermedades [intectocontagiosas que nan ata- cado a los animales domésticos en España durante el"mes de marzo de U1l3, según datos remitidos. por los Inspectores de Higiene Pe- cuaria. En~e~~os Il~vasjO- :vr uertos o Quedan Enfermedades existían Des en el Curados . mes de ... cr ifica- a entermos . ~nn~!r~erS la fecha dos --- --- --- --- Perineumonía contagiosa. 24 22 11) 23 13 Glosopeda. 224 480 329 12 363 Viruela. 4,004 2,287 3,407 409 2,475 Carbunco bacteridiano - 190 I - 3 186 1 Carbunco sintomático - 9 9 - Mal rojo o roseola . 165 1,708 447 1.202 22-10 Pulmonia contagiosa '. 26R 5,649 833 3,010 2,074 Cólera de los porcinos 62 341 49 195 159 Tuberculosis . . . - 49 - 49 - Pasterelosis '. 29 147 57 49 70 Cólera y difteria de las aves 30 1,026 54 986 16 Muermo - 35 - 26 9 Durina. 51 II - 10 5'~ Rabia '; - 25 - 25 - Sarna 531 190 450 37 234 Ctsticer-cosis . - li - 17 - Triquinosis - 12 - 12 - Madrid, 22 de abr-il de 1913. - El Inspector Jefe del Servicio de Higiene Pecuaria, D. GARGÍAE IZCARA;v: B.", el Du-ector general, T. GALLEGO. Oposiciones aLCuerpo de Veterinaria Militar. - Por R. O. se ha dispuesto que se convoque oposiciones para cubr-ir veintidós plazas de veterinarios terceros del indicado Cuerpo y que los ejerci- cios comiencen el día 2 de septiembre próximo en la Escuela de Veterinaria de Madrid. . El plazo para admitir las instancias documentadas al Ministel'io de la Guer-ra termina e12p de agosto próximo a la una de la tarde. Los ejer-cicios de estas oposiciones se verificarán con ar-regloa las bases y programas aprobados por R, O. de 26 de mayo de 1911 y que nosotros publicarnos en los números de la REVISTAdejunioy julio del inelicado año. Los suscriptores que no los tengan y deseen concurrir a dichas oposiciones, pueden pedirlos a esta Administra- ción y se los enviaremos completamente gratis, I Ofertas y Demandas En esta sección publicaremos gratuitamente tres veces consecu ti"as los anun cios de carácter profesional que nos envíen nuestros suscriptores. - Veterinario con mucha práctica desea- saber S1 hay algún com- pañero que necesite repr-esentación de establecimiento o traspaso en condiciones aceptables, -- Para informes a esta Administración. - Veterinar-io joven, con dos años de práctica, se ofrece para re- gentar estableci m íento durante uno o varios meses, Informarán en esta Administración. 'l!ipo~,,~ia La Académica, de Sar,. Bo," y llutS.ll. n~.da l1..i.. "iiad, 6; Teléfono a61