REVISTA .VETERINlRIA DE ESPAÑA Vol. VII. 'Barcelona: Junio-Julio 1913 N.OS 10 Y II . '''-' t"" ". : ¡ ',' . , . '¡ f.··. (T~4i3AJOSORIGl~ALES ' ¡' 'D,lagnóstitO: ~d mu~r'mo !poi' 'la .'fijaciÓn í '( : ;~el' complemento Su importancia por ~omparáción con la aglutinación,'precipit'a~ión " ,'y nialein,ización (1) 1- • J , , l. iÓ, . POi{ \ • 1, , , , , ' P. GONZÁLEZ C. LÓPEZ J. BARCELÓ •" t ;}, '•.; .,1;1. Ayudan te .del Lab.oratorio , Inspector Veterinario Mu n icí pal Bacter-io lógtoo /Mu n tctpal de Higiene Pecuar-ia r : " ' .. ' ! -, " , , ' , No es esta la primera vez que la REVISTA VETERINARIW [)EEspANA se o,cupa de tan importante tema. En el número.7 del pasado año) publicó un importan' I tísimo artículo de John R., Mohler y Adolph Eichhorud ; ~ tan documental 'trabajo remitimos a-los .lectores que deban estudianlos fundamentos .científicos .del método de fijación delcomplemento. En este nos e.limitaremos a resumin.les principales: trabájos y conclusiones de -los experímentadores que más han sobresalido en das investigaciones .. cerca de a métodos nuevos para diagno'sticar esta enfermedad'ya.ex-, poner las ejecutadas por nosotros en un número no' despre- ciable de casos, tal vez' 10sI primeros estudiados, en' nuestra país PO'l? este método.. ' ':; 1,'·, ., (( : .: : :, 1 .1 \' •. : ('.' ( , : I [' ': I ;';, ~ Es el muermo una.enfermedad .que presta ,fáci!¡m!pp,~~ .al clínico elementos suficientes para' establecer con seguridad el diagnostico, I ' , , Desde i883- en qu~ Loefier y Schütz descubrieron .el ba- cillus mallei, los proc~dimientos diagnósticos se han multi- (1) Trabajo del Laboratorio Bactertolcglco Municipal de Barcelona. director', 'R. Tunó, ' -, - ,, 450 .. REVISTA VETERINAf¡IA DE ESPAÑA .'''' .~- ¡. ~ . .. " . ii plicado. Se recurrió primeramente al aislarÍ:liento o cultivo del bacilo y a la reproducción de la enfermedad) bien en ~l enfermo (autoiuoculación), o en otros animales'. El signo ele Strauss, el descubrimiento de la maleína y en particular- esta última) suministraron otros procedimientos mejores) no exentos, es verdad, de contradicciones; pero muy supe-- riores a los conocidos. - Se achacaba a la maleína no dar reaccióntípicaeu cier- tos casos;' producirla en animales no muermosos, aun en enfermedades que nada tenían de 'común con el muermo- y) a pesar de la oftalmoriuomaleinización, la primera tan ardientemente deferidida por Schnürer de Viena) e11el, Con- - greso de 1909, método oficial en Austria) y de la cutaneoma- leinización, .quedaban muchos' ~asos en los que la maleína no parecía responde!' a las exigencias de los experimenta- dores) demasiado absolutistas. . Mac Fadyean en 1896) comprobado ya el .valor agluti- nante del suero tífico) reacción de Widal, indicó para el. muermo la aglutinación por el método de la gota suspen- dida) mientras Schütz y Miessner operaban con culturas muertas de bacillus mallei y por sedimentación macroscó- pica; técnica generalmente adoptada. Moore en Ithaca, Pfeiler y Müller, han perfeccionado eli método y hoy puede asegurarse q.ue la aglutinación consti- tuye un buen procedimiento de diagnóstico. He aq uí las' reglas' establecidas por Schütz y Miessner como guía en la interpretación de los resultados de Iareac- ción aglutinante. L." Todos los animales sospechosos de muermo serán, sometidos ala prueba de aglutinación. 2.1l Todos los caballos cuyo suero aglutine.a más' de] . 1: 1)000 serán sacrificados. 3.a Serán sacrificados igualmente losque muestren una aglutinaeión de 1 : 500 a 1: 800' Y . que. al mismo. tiempo presenten síntomas claros de muermo. 4.a. Todos los caballos con aglutinación de 1: 500 a, 1 : ~OO serán aislados y sacrificados si un segundo examen' del valor aglutinante muestra cambios. . 5.a Todos los 'caballos en que la sangre demuestre una aglutinación 'de 1: 500 a 800) serán. conceptuados libres de- muermo;si una segunda prueba nc dernuestra cam bio alguno. \ . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 451 6.a En los establos.infectados se examinará la sangre de todos los caballos) otra vez) al final dela tercera semana. Este método) grandemente probado en Austria y Alema- nia) dió excelentes resultados en casos agudos de muermo) sirviendo en ocasiones como complemento del de la fijación. Más adelante veremos las órdenes .dadas por el Ministe- rio de Agricultura de Prusia) para valorar los resultados obtenidos por el método combinado de aglutinación y fija- ción. El método -de reacción· precipitante descubierto por Kraus, ha sido también aplicado al muermo) primeramente pOI' Dediulin en 1900) después por Wladimiroff, Shirnoff con resultados inciertos yúnicamente 'pareció darles buenos con Pheiler y Miessner .. Aunque por la dificultad de apreciar el anillo .que se forma en el sitio de unión de los dos líquidos) se ha dismi- nuído por muchos su importancia) nos parece útil apuntar las conclusiones del ruso Konew. l ." Por el uso de la solución concentrada del bacilo muermoso (maleasa) la reacción precipitante puede ser aplicada como un método de diagnostico hasta en los pri-, meros estados de muermo. I 2.a Como consecuencia de la técnica que es sencilla) y el corto tiempo requerido para el examen (ama hora ), la- reacción precipitante será preferida a cualquier otro método, de diagnóstico. 3.a La sangre de .caballos a ser examinada- se tomará antes de la inyección de maleína. 4.a La solución de malcasa debe ser graduada en con~ cordancia con otros nuevos tipos) contrastados antes de dar- les a la práctica y por tal sólo se prepararán en laboratorios bacteriológicos. No obstante) el método por la mayoría considerado como. el mejor) es el de la fijación del complemento) en 1909· pri- meramente estudiado por Schütz ySchubert. Las· conclusiones publicadas por estos fueron superio- res a las obtenidas por cualquier otro procedimiento)· y si bien se suscitaron temores) bien pronto se reconoció uná-. nimemente la superioridad. . Nevermann publicó un detallado trabajo acerca de la utilización y fijación del complemento en los muermosos. 452 REVISTA VETERIN'ARIA DE ESPANn. El examen de la sangre de los muermosos - dice - es probada oficialmente en Alemania (21 de febrero de 1906). Para responder a las críticas (1) de Hutyra y Marek 'pu- blica los resultados obtenidos en Alemania desde el 1.0 de abril de 1908 al 31 de marzo de 1909. Según las reglas esta- blecidas por el Instituto de Belung y Brornberg, se admite que, los caballos cuyo suero fija el complemento a la dosis de una a dos décimas de cm.", deben sacrificarse como muermosos cualquiera que sea el efecto aglutinante. Cuando a la dosis de 2 por 100 cm." -continúa-el suero no fija el complemento, los animales son considerados muermosos si el suero aglutina al 1 : 1,000. Catorce días después del sacrificio de los muermosos y después otros catorce más tarde, se toma la sangre de los otros animales de la explotación y se dejan a la .libre disposición del pro- pietario si el suero no tija a la dosis de 2 : 100 de cm: (2) y no aglutina al 1 por 1,000. Da como prueba los datos siguientes. En los tres últi- mos años anteriores a la publicación del artículo, el número de caballos sacrificados y reconocidos muermosos ha sido de 26'2, de 15'5, de 21 '2 por 100, mientras que era de 59, 37'2, 36'8 en los precedentes. Haan dió cuenta también de un estudio comparado entre el valor de la fijación y la maleinización, concluyendo que ambos son, en general, equivalentes. Para él la reacción positiva es la única que tiene valor y cree que puede faltar cuando el muermo no está aún gene.:. ralizado. Esta es en parte la opinión de Muller y Gaehtgens (1911) para quienes la reacción de fijación no tiene valor diagnóstico, en el curso de la infección, natural más que en el segundo septenario. Los experimentos verificados en los Estados Unidos de- muestran que, cinco días después de la infección por ínocu- lación , puede diagnosticarse e'¡ muermo ¡;)Qr fijación y a los datos suministrados por los experimentadores de Alemania y Austria principalmente, a la afirmación de Hutyra y Marek (3) que el diagnóstico del muermo por este método es el mejor de los actualmente conocidos, suman los de unos (1) Como veremos, Hutyra y Marelc han dicho también' era el mejor 'método. (2) Aunque la nota dice 2: 100 de cm." entendemos debe decir 2: 10 a= 20: 100. (3) Hutyra y Marek creen da resultados en 8199 por 100. R~:V'ISTA VETERINARIA DE ES~AÑA 453 800 examinados, en los que seobtuvieron tan buenos resul- tados como con la tuberculina en el diagnóstico de la tuber- culosis bovina. ' Por este bosquejo delos principales y modernos proce- dimientos de diagnosticar el muermo; podemos fácilmente damos exacta cuenta de la importancia que cada uno tiene y cual ocupa el primer lugar, según el parecer de los experimentadores y clínicos más reputados en el estudio del muermo. II Nuestras experiencias Advertida la presencia de muermo en una caballeriza, se imponía desde luego, la adopción de medidas higiénicas. Como adenias carecíamos de momento de maleína yde bacillus mallei y tanto para establecer la extensión de la enfermedad, como para el estudio experimental que nos proponíamos hacer, eran imprescindibles, nos vimos obli- gadosa obrar con cierta precipitación. , Los casos estudiados no presentaban en su mayoría rna- nifestaciones típicas' de muermo. Ligero infarto de los gan- glios intermaxilares, destilación narítica en los menos y ésta indistintamente por el lado izquierdo o derecho, el color yen ocasiones el chancro de la pituitaria, constituían todo el cuadro clínico. Se hizo el aislamiento del bacilo, tomando destilación narítica con algodón y, lavado éste con agua fisiológica, se inyectaron unas gotas a 'tres conejillos de Indias, uno enel escroto por inyección subcutánea e intraperitoneal los otros dos. El primero ti Los cuatro días presentaba inflamación ma- nifiesta y bien pronto se abrió por el sitio de la inoculación) dando salida al pus y dejando al descubierto una herida ulcerosa. Examinando al microscopio se observan bacilos cuya forma (tincción) y particularidad de ser gramnegativos de- mostrabaó el bacillus mallei. ' Sembrado en agar caldo y hecho el aislamiento en pla- cas Petri, su desarrollo fué insignificante, al principio, pues 454 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA no hay que olvidar que el bacilo del muermo se adapta con dificultad a los medios de cultivo, únicamente a las tres siembras su desarrollo fue lo suficiente. El conejito de Indias inoculado subcutáneamente pre- sentó tumores en las paredes del vientre, infarto ganglionar y en pocos días adelgazamiento acentuado. . La maleinización de los ocho primeros caballos dió los resultados siguientes: Nombre de los caballos Reacción al inyectar A las 10horas A las 24horas Lagartijo 38'0 40'0 40'1 Cañón 38'6 41'2 40'4 Veloz. 38'2 39'5 40'3 Alcón. 38'3 40'5 39'5 Calzado. 38'0 39'5 40'0 Guerrita. 38'0 40'4 40'0 Letrero 37'8 40'0 40'0 Cabrinetty . 38'0 40'0 40'1 Las reacciones local y orgánica fueron igualmente bien manifiestas; a juzgar por la maleína, los ocho caballos esta- ban muermosos y como tales se trataron. Operando con maleína como antígeno para la fijación del complementoypor carecer de bacilos suficientes y bien pre- parados, obtenemos los siguientes resultados: , Lagartijo Positivo Gañón » Veloz. ». Alcón: » Calzado. » Guerr-ita » -Letrero . » El indicado anteriormente. en octavo lugar, Cabripetty, no pudo probarse.' " La cantidad de suero' empleada fué de 0'2 décimás; el tiempo de contacto a 37° para hacer la fijación 65 minutos y la cantidad de antígeno 1 cm.' de una solución de 5 gra- mos de maleína del Instituto Higiene Militar dilu ída en 10 de suero fisiológico. Los testigos de suero y antígeno hemolizan con prontitud. Los siete caballos dan reacción positiva con male[na como antígeno, es decir, su suero fija el complemento las a dosis de 0'2. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 455 Operando con suero dedos de ellos, Calzado y Alcón, con 0'1 de suero en lugar de 0'2, obtenemos igualmente re- .sultados positivos. La inyección de maleína no ha. evitado la fijación del complemento. . La fijación es más intensa en el Alcón y el Cañón. 2.a SERIE l .? Antígeno maleína; 0'2 de suero. Caballos no sometidos aún a la prueba de la maleína. Normando. Positivo Castor » Coq uet. . )} , Coco. ' .. » Cartagena. » .So.litario. . » Almirante. Menos positivo Los resultados son igualmente positivos con menor in- tensidad para Almirante y Castor. El tiempo, a la estufa, 60 minutos; la cantidad de antígeno la indicada, . .2. o Con suero de Castor y Solitario 0'1 en vez de dos, obtenemos igualmente resultados positivos, menos marcada en Castor como en la reacción precedente. Verificada la maleinización (1) con el fin de comprobar estos resultados se obtiene: Reacción inicial A las 10horas A las 24horas Normand. 38'5 41'0 40'2 Castor. 38'5 40'0 40'5 Coquet . .Ó 38'0 39'0 39'0 .Coco 37'9 38'5 38'fi Cartagena 38'2 39'0 39'2 Solitario . . '. :'37'8 41'0 41'0 Alrn ír-ants 38'2 39'5 38'2 El último que desde el principio se mostró dudoso más bien que positivo, da la menor reacción. • La maleína ha sido también empleada como antígeno por Valentí. Este autor emplea maleína bruta, solución al (1) La maleinización se hizo veinte días después de la fijación. 456 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 1 por 100 de suero fisiológico a la dosis de 0'1 y emulsión de microbios vivos. Con el fin de comprobar la eficacia de la maleína como antígeno y demostrado ya que por sí sola a la dosis empleada no fijaba el complemento, operamos con suero de caballos no muermosos. Fueron sangrados dos caballos y hechas las pruebas necesarias, se obtienen los siguientes resultados: Caballos Resultado N.o.l .. Negativo » 2 . » Habiendo empleado cuatro antígenos diferentes: 1.0, ma- leína reciente; 2.0, maleína antigua; 3.0, antígeno Turró, y 4.° bacillus mallei , los resultados fueron mejores con los dos últimos, mientras con las maleínas en la cantidad indi- "cada se fijaba en ocasiones el complemento, teniendo nece- .sidad de disminuir la dosis. Otros antigenos No se recurre a la maleína, en la mayoría de los casos, como antígeno. Los bacilos muermosos, sometidos a diver- sas manipulaciones, sirven paraeste fin. Generalmente se emplean extractos o bacilos disueltos por la sosa, antifor- mina, etc. I . No hemos empleado extractos de bacilos por el tiempo necesario para su preparación, suficiente para retardar nues- tros trabajos. Se preparan de diversos modos. Generalmente se rsourre al siguiente, indicado por John Mohlery Adolph Eichornd,. en el número de esta REV,ISTA antes citado. « El antígeno representa un extractode bacilos del muer- mo, obtenido por agitación en solución salina". Se prepara de la manera: siguiente: De un cultivo madre de bacilos se preparan subcultivos en cultivos de. agar glícerinado ácido al 2 por 100. Debe preferirse el uso de frascos de Kelle, en vez de tubos de cultura, porque en estos frascos la superfi- cie del medio es mucho mayor y puede obtenerse una can- tidad mayor de bacilos. Después de inocular el medio con el bacilo del muermo, se colocan los frascos en la incuba- 457 dora, y al cabo de veinticuatro horas se hace que el agua de condensación de los cultivos se extienda sobre la superficie del medio. Después de veinticuatro o cuarenta y ocho horas la superficie del medio presenta generalmente una propa- gación abundante del bacilo, y está lista para el lavado. A cada frasco se agregan de 20 a 40 cm ." de solución salina. Si el cultivo se ha hecho en los tubos de ensayo ordinarios, se lavarán con 5 a 15 cm." de la solución salina. - , Después de arrastrar de la superficie del medio por el la- vado el brote abundante de bacilos, se echa el líquido en frascos esterilizados, y se calienta a 60° C. durante cuatro horas para destruir los bacilos del muermo. Después de so- meterlos al calor se colocan los frascos en aparatos especia- les para agitarlos, y se agitan durante cuatro días. Colocase después el extracto en tubos a la centrifuga- dora, y se somete a la centrifugación en velocidades de 2,500 a 3,000 revoluciones por minuto. Se separa el líquido <;:1 aro, que sobrenada,y se coloca en pomos apropiados, ag'regán- dosele 10 por 100 de una solución de ácido fénico al 5 pOI" , 100 yse tapan los pomos. Esto representa el extracto de an- tígeno que ha de usarse para las pruebas en una dilución establecida por valoración». Hemos recurrido, en cambio, al antígeno Turró. Nues- tro director.y maestro indicó antes que nadie, en 1906, que los bacilos del muermo podían ser disueltos por la sosa, como había demostrado también para el vírgula, el Eberth, el coli, etc. Se prepara del modo siguiente: A un tubo profusamente germinado se añade una so- lución de N20H al 0(50 por ,lOO, y los baGilos,forman- do un rnucílago,quedan disueltos. Esta disolución, al ser neutralizada con ácido clorhídrido, pierde esta. consis- tencia viscosa, y es la qué sirve de antígeno' despuéstitu- lada. ' La antiform ina, de tan buenos resultados para la horno- , , geneización de esputos, tiene con respecto al mallei, las mis- mas propiedades que con el respecto al de Koch. ' dicado por Turró, nos 'dan los siguierrtesresultados Ai>- . ~:' . Las rea~ciones hechas empl~an.do como antígeno el~~--t1"' . r:"¡<' 1, a Antígeno Turró: U 11 cm." de la disol uciónp'c:,sue- ,.p ro 0(2. ~ BIS 1 r.. ~~ l' '14 ,,¡_0'!::;} 458 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Caballos de la 1. a serie: Ha:lcón . Positivo , , Calzado: . . . . . » Caballos d~ ·la 2.aserie : Normando , Positivo Castor . . » débil Coq uet . . ., ) » Almirante. Negativo Claramente se ve que el Almiranteypor ejemplo, que en todas 'las reacciones con maleína dió fijación menor que los demás, con el antígeno Turró resultó negativo. Los resultados obtenidos empleando emulsión de bacilos son análogos a los del antígeno Turró. Debemos, sin em- bargo, hacer constar que en esta operación debe recurrirse a 10$ extractos preparados en la forma indicada, de este modo el manejo de los antígenos resulta menos peligroso. Antígenos de esta naturaleza debían venderse en España como. lo verifican en otras naciones; bien fabricados y titu- lados, servirían para que los Veterinarios se sirviesen de la reacción en casos de duda, o para investigación. Con traprueba: En uno de los caballos de mayor reacción se han practicado pruebas con productos procedentes .de bacillus mallei, y en cuya preparación no hemos de entrar por estar aún en vías de ensayo. . . Adelantamos que, hecha una inoculación a un caballo, . considerado el más muermoso, reaccionó de una manera brutal, temperatura elevadísima, erizamiento del pelo, etc.,' y una cuerda lampal'ónica,. seguida de abscedamiento de les cuentas en el lado contrario a la inyección. Recogemos está observación como comprobante a las ve- rificadas por nosotros por la fijación y aglutinación. Agluiinaóión . . . Hemos ensayado- en algunos el poder aglutinante del suero, y teniendo en cuenta que eL de caballos normales aglutina en.ocasiones a ] : 500, y aun más, preparamos di- luciones al 1 : 1,000 y 1 : l,500, siendo satisfactoeio el resul- tado en los cuatro examinados: . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 459 Castor. Aglutinan al 1 : 1,00.0. y 1: 1,50.0. Coquet » » » Halcón » », » Lagartijo. »: » » Para el procedimiento dé aglutinación hemos recurrido a la gota' suspendida de Mac Fadyean 'y a la macroscópica de Schütz y Miessuer. En este caso) a los treinta minutos de permanencia en la estufa) a treinta y siete la aglutinación era bien manifiesta. RESUMEN GENERAL Nombres I Maleinización Inyección' Agtutí- Inicial A las 10 horas A las 24horas Maleina.O'2 Ant. Turró nación .-- t.' SERIE Lagartijo , 38JO 40'0. 40.'1 Positi YO 1: 1,0.0.0. Cañón .. 38'6 41'2 40'4 Id. Veloz. 38'2 39'5 40.'3 Id. Halcón. 38'3 40.'5 39'5 Id. Positivo. 1 : 1,00.0. Calzado. 38'0 39'5 48"0. Id. Id. Guerrita 38'0 40.'4 40.'0. Id. Cetrero. 37'8 40'0 40'0. Id. 2.· SERIE Normando 38'5 41'0. 40'2 Id. Positivo Castor'. 3S'5 40.'0 40'5 Id. Md. Pos. 1 : 1,0.0.0. Goquet 38'0 39'0. 39'0. Id. Positivo 1 : 1,0.00. Coco .. -:. 37'9 38'5 38'5 Id. Id. Gartagena 38'2 39'0. 39'2 Id. Id .. Solitario: 37'8 41'0. 41'0 ra. C. Neg.o Almirante. 38'2 39'5 38'2 Id. Negativo Conclusiones De nuestros trabajos no pueden formularse conclusiones categóricas. Seria necesario estudiar más casos) proceder con premeditación y) dispuestos los elementos necesarios) aunque fuese preciso nombrar comisiones investigadoras, toda vez que en' esta como en oteas muchas enfermedades de los animales domésticos hay probabilidades de sacar .conclusiones prácticas y n.o obligamos a escudriñar .en el extranjero cuánto se hace o descubre sin molestarnos tan sólo 'en isu. comprobación) impidiendo el desarrollo de la afición yoareciendo siem pre de criterio propio. Sin temor) no obstante) podíamos formularlas, teniendo en cuenta lo que el, Ministerio de Agricultura de Prusia con- . . 460 REVIS'l'A VE'PEEUNARIA Dlk.fj:SPA-ÑA sidera necesario para dar validez legal al diagnóstico hecho por este métodocombinado con la aglutinación. 1 0, Los caballos cuyo suero produce una desviación completa del complemento. en cantidad de 0'1 'cm.', serán considerados muermosos, sin tener en cuenta el valor de la aglutinación. 2.° Los caballos que den fijación o desviación completa con 0'1 o aun con 0'2 cm.', serán sacrificados sin conside- rar el valor aglutinante. 3. ° Caballos cuyo suero no produzca fijación en canti- dades de 0'2 cm a serán destruídos, si el valor de su agluti- nación excede de 1 : 1,000. 4.° En toda caballeriza, si la primera sangre examinada revela muermo, .una segunda serie de pruebas se hará el día de sacrificar los animales. Si el muermo se encuentra otra vez, se hará una tercera serie de pruebas pasados ca- 'torce días, desinfectando el local. Si este tercer examen prueba casos adicionales de muermo, se repetirá el proce- dimiento, como después de la primera. 5, ° Los caballos cuyo suero no produce una desviación en cantidades de 0'2 y el valor aglutinante es menor de 1 : 1,000; se considerará sano si se tomó la sangre catorce días después, por lo menos, de renovarse los cursos de infec- ción. Si no pued{ precisarse el tiempo del origen de la in- fección con exactitud, seguirá a la primera una segunda serie de muestras de sangre. Si este examen segundo muestra el mismo resultado que el primero se considerarán sanos. 6. o Se terminará el examen de los caballos de la caballe- riza cuandolosexperimentos expresados sehayan terminado. En los caballos examinados por nosotros pudo afirmarse dan la fijación con 0'2 y 0'1 cm.', y aglutinan al1 : 1,000, por cuya razón podíamos sustentar las conclusiones que el , Ministro de Agricultura prusiano mandó adoptar, con ma- yor motivo cuanto que la maleína corrobora en todo los re- sultados de la fijación. Nos conformaremos, sin embargo, con manifestar: 1.0 Que los caballos diagnosticados muermosos por la maleírra han dado· la fijación del complemento con 0'1 y 0'2 cm.', tanto con maleína como antígeno como con extrac- tos de bacilos. ' REVISTA VETERINARIA DE. ESPAÑA 461 .2.° Que la aglutinación de-los cuatro examinados fué igualo superior al 1 : 1,000. 3.° Que en nuestro entender 11'0 .puede dudarse que es- tos métodos; solos y combinados, constituyen buenos pro- cedimientos de diagnóstico .. tos lav,a~os uterinos para la, cubrició,n ~e las, ye~uas POR M. VID AL ALEMÁN Veterinario en Villada En algunas hembras 'animales, especialmente yeguas dedicadas a la reproducción, sucede con relativa frecuencia que, a pesar de repetidos servicios de monta, siguen con ma- nifestaciones de hallarse en celo, quedan cacias y hasta se las considera como estériles sin serlo. Lo que OCUlTé muchas veces es que, en el líquido filante que aparece en los órganos genitales de la hembra durante el período de celo y que contiene restos epiteliales y algu- nos hematíes, se desarrollan ácidos que destruyen los es- permatozoides al ser depositados éstos con el licor seminal del macho en el acto de la copula. Para modificar la acción destructora de aquellos ácidos hay necesidad de alcalinizar el medio y esto se consigue ha- , den do un buen lavado uterino, poco tiempo antes de efec- tuar el acto del coito. Este lavado se hace con un irrigador que contenga de dos' a tres litros de una solución alcalina. (Bicarbonato 'sódico 'al 5 por 100 'en agua hervida y templada). Una cánula de goma como de un metro de longitud, (yo em pleo una sonda esofágica de las de mayor calibre) pré- viamente esterilizada, se la introduce con cuidado por. el conducto vulvovaginal hasta el interior del útero; después sc va/dcscargaudo lentamente el irrigador en el extremo externo de dicha cánula, teniendo inclinada la boquilla hacia l,a grupa de la yegua para 'la mejor proyección del chorro. 462 REVISTA.. VETERINARIA DE ESPAÑA El contenido todo del irr-igador se le descarga en una sola sesión que reciben generalmente con tranquilidad y algunas yeguas con placer. La operación de los lavados uterinos es sencilla y fácil) puede repetirse dos, tres o más veces en cada período de celo; pero no debe confiarse a manos de simples aficionados porque su impericia podría originar lesiones en algunos de los órganos del aparato generador. REVISTA DE ACTUALIDAD La Exposición canina Antes de .e m pezar a r-eseñar este cer-tamen bagamos constar nuestra gr-atitud al querido amigo y compañero D. Julio Hidalgo, por los datos y Iotograf'ías que nos ha proporcionado de esta expo- sición celebrada en el pasado mayo en el Retiro de Madr-id. La segunda exposi- ción canina que ha 01'- ganizado la «Real Socie- dad del Fomento de las razas caninas en Espa- ña» ba sido un verda- dero éxito por el orden y esmer-o con que se han cumplido los deseos de los organizadores. . El peno, animal que tiene .todas las simpa- tías merecidas por sus bellas cualidades, el ani- mal más noble, mas fiel Perdiguero de Burgos, macho y mas sumiso que le Primera medalla y premio cxrruor di na ni o bace ser el mejor amigo Ma dr id, 1913 del bom bre, no tenia en España ninguna enti- dad que se p}'eocupase por su fomento. Este vacío, digámoslo así , lo ha colmado la citada Sociedad;fundada en 1911, cuyo fin principal es evitar la total desaparición de nuestras antiguas yen otro tiempo íamosas razas de penos, y evitar también que la razas extranjeras no pierdan en nuestr-a patria las cualidades que mas pr-incipalmente han contribuido a darles realce y valor. Para evitar los cruces, mesti- zajes caprichosos, que tanto contribuyen a la desaparición de la ReVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 463: pureza de una raza, hn creado un libro de OI'í- genes que será la h is- tor-ia y estadística de los. per-r-os de p'u-i~al;aza:qüe. existen en España, l.i-" bro que se ha declarado oficial por f( O, de' 22'" diciembre de'1911, , El 'Comité centr-al ae- la Sociedad ha hecho más, ha formado' los, 'stanila;ds con sus es'éa-' las ele pun to~ para ro s.- , podencos. y, ;galgos es~},":; . pafiolesyti ene en estu- :;/l'f;; dio Jos de las demás : \i~,. razas españolas; es 'de- ' ,:,; ,,~irque, gra~i&s ~iostl~::'~.:, Perdiguero de Burgos, macho j baj OS .de esta Sociedajl ; , Primera medalla y premio extraordinario tenemos .la pauta fija;- Madrid; 1912 .' segura, para clasi ñcar- dos razas españolas, y no tardar-emos en terier-la para las elemás, pues hay que esperar mucho de los entusiasmos ele esta entidad. Además ele estos trabajos la Socied'ad ha organizado dos'exposi- ciones caninas y no obstante la novedad, han sido un verdadero éx i too ., " Los per-ros se' hallaban clasificados en estos ocho gr-upos: ,p'l'í- mero, gual;jal,¡a y utilidad; segundo, bergers o perros de' pastor: tercer-o', perros ele rastro y mon ter ía: cuarto, galgos; q ui n to. .perr.os.: ele muestra, sexto, ¡'eteievel'sy spau iels: séptimo, ter r ier-s para caz,,; y octavo, -per-ros de lujo; a más.d e las jaurías de una m isrria ,raza"a ele disti n tas, según ' el uso a que selas destina, Más interesan':' te que la desce¡'~,- ", " ción y relato de, la' . cene G rreucia a la:: exposición concep- tuarn os p u'b l i c a r unas cuantas fo" t o g e a fía s del o s pr-i nci pales ti po s es- pañoles que concu~' r r i e r o n al certa- men. Por desgr a- cia en España des- Masnn español, modo, Primera mc dal lv, Madrid,1913 464 nEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ~ o e o "" ~ ." o e~, ~.... ó.~ I i»1:Í lSo¡: ::;." ~" ¡;~ E,,:, ,,~ ~a: So ~:E ¿vi ""v g'O 8 o u e o ." o "" REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 465 conocemos casí nuestras razas nacionales; aquí sabemos' de ca- bailas, vacas, perros... extranj eros, sus fotografías se prodigan en . revistas y libros, es más fácil obtener una copia de un setter, poin- ter, etc, que de un mastín u otro perro español; sólo 'algunos aficionados, después de muchos trabajos, consiguen tener foto- grafías de perros, de caballos.. .. españoles, Aprovechando Iaopor- tunidad de tener en Madrid un veterinario especlalista en perros, el señor Hidalgo, 'alma de la Sociedad, podemos reproducir algunas fotografías de perros españoles, que seguramente verán con .gusto nuestros lectores. . . Concepto actual ~e la pleuroneumon(a contagiosa o influenza pectoral ~~ los ~qui~os POR EL DR. PEDRO FARRERAS Con los nombres de infiuenza, grippe, fiebre tifoidea, pasteure- llosis, etc.,. del caballo, es corriente confundir dos enfermedades probablemente distintas, pues la una parece ser una infección gene- ral de la sangre, una septicemia, coexistente con fenómenos cata- rrales e inflamaciones del tejido subcutáneo, de los tendones y de ras vainas tendinosas, y la otra se suele presentar, en los casos típi- cos, en forma de neumonía crupal o de pleuroneumonía.: seguida 'de infiltraciones de serosidad en el tejido subcutáneo yen las vainas tendinosas, o, en los casos leves, en forma de proceso general febril pasajero. La primera parece producida por un virus filtrable., la se- gunda por protozoarios. La diferencia entre ambas enfermedades no escapó a los obser- vadores. Así, Falke sólo daba el nombre de influenza, en 1862; al catarro febril de las mucosas y reservaba el nombre de tifus para las inflamaciones de los órganos respiratorios más profuridos (pul- món, pleura). Más tar-de, Dieckerhoff llamó a la primera Pferdes- taupe, que significa mal del caballo, y a la segunda Brustseuche, o sea infeccíón torácica. Friedberger reservó el nombre de influenza para la primera y: el de Brustseuche para la segunda .. Fróhner-, en su compendio, adopta tam bién este parecer. Hutyra, en las ediciones anteriores de su obra de Patología, es- crita en colaboración con Marek, consideraba las dos enfermedades como una sola, 'pero, en la última edición (4°), en preparación toda- vía y que yo he comenzado a traducir', deslinda las dos enfermeda- des y las conceptúa como dos formas especiales de una misma infec- ción (la influenza), que son la influenza catarral o erisipelatosa y la influenza pectoral o pleuronp.umonía contagiosa. 466 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Sin embargo, lad isfin ción entre las dos entidades morbosas pa- . rece mucho más radical. En efecto, la influenza catarral o erisipe- latosa se puede determinar en caballos sanos, inyectándoles, intra- venosamente, sangre o esperma filtradas por la bujía de Berkefeld. En condiciones naturales, probablemente se transmite de unos animales a otros por medio de insectos y con toda seguridad me- diante la cópula. Que la enfermedad es distinta de la influenza torá- cica, lo prueba el que, una vez sufrida, deja, en la mayor-la de los casos, inmunidad, mas no para esta última, pues los équidos que han su Ir ido infl uenza catarral pueden enfer-mar de influenza pecto ral y viceversa. . POl' otea parte, la influenza pectoral no se propaga tan rápida- mente como la catarral y, exper irnen tal m en te, no es tan fácil de pr-oducir como ésta. Ostertag y. Gaffky no lograron infectar équidos sanos, haciéndoles iuger-ir productos pulmonares e intestinales de animales enfermos o muertos de pleuropneumonía contagiosa, ni frotándoles la piel con el polvo que resulta de pasar la alrnohaza o de pulverizar las costras y escaras, ni poniéndoles el flujo nasal o faringeo en contacto con la pituitaria, ni siq uiera inoculándoles bajo la piel o en las venas exudados pulmonar o pleural, flujo nasal, orina, 'sangre u órganos tr-iturados. Cierto que se suelen hallar ell los enfermos de pleuroneumonía contagiosa, sobre todo, dos espe- cies bacterianas, el streptococcus pyogenes equi y el bacillus bipola- ris equisepticus o pasteurella equi, pero estos g ér-menes causan los procesos flegmásicos consecutivos o secundarios, no la pleur-oneu manía primitiva. Desde hace algún tiempo, en el Instituto alemán para el estudio de las enfermedades infecciosas, Gaffky, en colaboración con el doctor Christian y con los veterinarios militares Lüh rs y Tróster, vienen .realizando investigaciones acerca de la in'fluenza pectoral, las cuales, recientemente, han dado resultados interesantisimos, publicados en el cuader no primero del año actual de la Zeitschrift für Veterinarkunde. Vamos a resumirlos. La pleuroneumon ía, contagiosa no se transmite por insectos o par-ásitos del caballo, sino directamente de unos équidos a otr-os. La permanencia de siete potros en una cuadra ocupada una hora antes por Ull caballo enfermo de pleuroneumonía contagiosa, dete¡'minó esta enfermedad en todos ellos. En cambio', la permanencia de seis po'. tras en una cuadra ocupada veinticuatro horas antes por un caballo enfermo de· influenza pectoral, no determinó el mal en pateo alguno. La pleuroneumonía contagiosa no se transmite a équidos nor- males por inoculación de sangre o de productos patológicos de ca- ballos enfermos. Por el co ntr-ar io, se' tr-ansrn ite ·artificialmente. aunque no siempre, pintando las cavidades nasales ti la boca no lesio- nadas de animales recepiibles, con secreción bronquial deo los enfer- mos. El punto de par-tida de las alteraciones pulmonares está en las últimas ramificaciones br-onquieles. Sólo del cuarto al quint0 días REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 467 '.' de la enfermedad suelen advertirse gérmenes, en particular estrep- . tococos, en las partes p~.1monares enfermas. Estos gér-menes pro-' duce n alteraciones inflamatorias, a menudo hemor-rágícas, que pue- den dar lugar a extensas necrosis. La secreción bronquial infecciosa contiene abundantes células epiteliales vibrátiles, en J.as cuales existen con frecuencia inclusio- nes especiales, que no deben consideuar-se como parásitos, sino más bien como, resultantes de procesos de degeneración celular. En cam- bio, en la secreción infecciosa de las vias respiratorias existen otras células epiteliales, redondas, procedentes, probablemente, de los alvéolos pulmonares o de las ram ifícaciones más finas de los bron- quios, en las cuales existen, generalmente, seis corpúsculos que, por el método de Giemsa, se tiñen de azul claro y contienen partí- culas claramente teñidas de rojo. Probablemente se trata de parási- tos pertenecientes al grupo de los protozoarios. Estas formas las han encontrado, hasta hoy, Gaffky y Lührs, de modo regula!', en los éq uidos afectos de infl uenza pectoral, pero no en los normales ni en los enfer-mos' de papera, 'influenza erisipelatosa o septicemia. _ De todo esto deducen que -el agente causal de la pleuroneumo- nia contagiosa se fija en el epitelio de' los bronquios más flnos y, circunstancialmente, de los alvéolos. No invade la circulación gene- ral ni otros órganos del cuerpo, sino que produce toxinas que dañan gravemente al epitelio de las vías respiratorias y producen intensos procesos ñegrnásicos (Jos focos neumónicos) e, indudablemente, alteraciones en e·l corazón y en otros órganos. La inoculación sub- cutánea de pulmón inflamado, triturado, parece proteger contra la enfermedad, pero estos experimentos no son aún definitivos. He creido conveniente resumir el estado actual de la etiologia de la influenza pectoral, poi, tratarse de una infección muy frecuente, que causa la muerte de bastantes caballos, o suele dejar secuelas que disminuyen el valor' de los mismos, tales como eridocarditf s, estridor o silbido laríngeo, tendovaginitis, oftalmias, der-matosis, etc. Según datos oficiales que me ha: facilitado el ilustrado y laborioso compañero don Cesáreo Sanz Egaña, la pasteurellosis eq uina causó en España; en 1909, 1,523 invasiones y 216 defunciones o sacr ificios ; en 1910,426 Y llO; en 19l1, 513 Y 132, Y en 1912, 695 y 169, respectiva- mente, sólo en el ganado civil. En el militar, las invasiones y de- funciones probablemente son también muchas. En el ejército ale- mán, por ejemplo, enferman anualmente de influenza pectoral . unos 2,000 équidos. 468 REVISTA VETERINARlt. DE ESPAÑA TRABAJOS TRADUCIDOS las tripanosomiasis Oe los animales OomlÍsticos POR A. HENRY Las tripanosomiasis animales constituyen, sin duda, las enfer- medades más numerosas y más temibles de nuestra patología tro- pical. Desde 1880, fecha en que Evans descubrió el primer tripanosoma patógeno, el del surra de los équidos y de los camélidos de la India, después del descubrimiento de Bruce, en 1894, del a.gente del naqana de los équidos y bóvidos de Zululandia, y, sobre todo, en estos últi- mos años, los trabajos acerca ele la tr-ipanoeorniasis han aumentado de una manera fantástica. En este trabajo vamos a enumerar las principales enfermedades causadas por los tripanosomas, dando una idea general de su distri- bución geográfica y el nombre de Sil agente patógeno, exponiendo luego los síntomas y las lesiones de las tripanosomiasis y medios para diagnosticarlas; luego de haber estudiado rápidamente la pro- filaxia que debe practicarse contra estas. enfermedades, termina- remos indicando los diferentes modos de tratamiento que pueden ensayarse para combatirlas. A. LAS PRINCIPALES TRIPANOSOMIAS1S y su DISTRIBUCIÓN GEOGRÁ- FICA. - Las tripanosómiasis más importantes conocidas en la ac- tualidad puedendividir se en cuatro grandes grupos geográAcos: l° Asia tropical. - El surra, cuyo agente es el Trypanosoma eoansi, ataca principalmente a los équidos y los camélidos de las provincias delr norte de la India, de la provincia de Bombay, de la I . Birrnania, del sur de la China, de regiones distintas de la Indochina francesa, habiéndose señalado en los Estados federados malayos, en Sumatra, Java y en Rilipinas. Los bóvidos. y el elefante, que pueden también 'padecer esta tri- . panosomiasis, resisten, en general, mejor que los équidos; el perro, por el contrario, contrae una enfermedad más grave. El sur-ra se ha introducido en la' isla Mau ricio en los Estados Unidos y en Australia, a causa de la importación de animales procedentes dela India, y únicamente con la aplicación de medi- das sanitarias enérgicas se ha podido impedir su' extensión en estas comarcas. AlIado del surra hay que mencionar una tl'ipa:nosomia- sis de los caballos del Annam, ocasionada por el Trypanosoma An- namense y diferenciada recientemente por Lavarán .. , . REVISTA VETERINARIA DÉ -ESPAÑA 469 2. ° Africa iniertropical, - El A fri ca intertropical, desde los 23° de lati tudsud hasta los 15° de latitud norte constituye el país de-las glosínas o moscas tsetsé ; es, por excelencia, el de las tripanoso- "rniasis. .' . El naqana, primera tripanosorniasis estudiada en estas regiones, parece lá más impor-tante. Su agente es el Tr'. brucei.. dedicado a Bruce, que lo descubr-ió en 1894. Este tr-ipanosorn íasis afecta espe- cialmente a los éq uidos y póvidos, y parece limitarse al Afr-ica orlen tal. Si. al pr-inoipio dec:onoé'er las ·ti'ipa~oi?omiasis af.ricanas se ha usado ,el tér m iuo ruujana para designar todas aquellas enfermedades ocasionadas pOI' la picadura de las moscas tsetsé, los adelantos hechos desde entonces per-miten d istingu ir- varias entidades morbo- sas diferentes. Tales son: la enfermedad de los caballos de Gambia, causada por el Tr . dimorphon; una tr-ipanosomiasis de los bóvidos y dromedarios del Congo, ocasionada por el Tr. coiiqolenee; la souma de los bóvidos y équidos del .Africa or-iental causada por el Tr, casalboui; elbaleri de los équidos, del An-ica occidental, ocasionada pOI' el Tr. pecaudi; una tr-ipanosomiasis de los équidos y bóvidos del Togoland, debida al Tr, toqotense. 3." ~.frica del Norte U 'Calle mediterráneo. - La durina, tripano- sorn iasis, de caracter-es algo par-ticulares, se transmite p0r el coito en los équidos reproductor-es- s.u exlstencia ha sido observada en todo el circuito africano vy asiático del med iter-ráneo y en algunos puntos de la Europa mer-idional. ' - Es conocida desde mucho tiempo; pero el descubrimiento de su parásito, Tr. equiperdum , 110 se hizo hasta 1894 por Rouget, y el pa- pel patógeno de este parási to sólo fué evidenciado por Schneider y Buffai-d , en 1899. La durina no es la única tr-ipanosorn iasis observada en estas . regiones. En, ellas 'se señala también la üihaga de los équidos, el-debab de los dromedarios,' enfermedad única que se distiri- gue 'ele la dur-ina a la vez por su modo de propa garse fuera del coito y por los caracteres de su tripanosoma: Tr. sudanense. Se le llama asi, po rq ue se encuentra al otro lado del Sahara, al. norte del Sudan, donde se distingue de otros numerosos vi- rus locales pOI' ser rransmitidos pOI' insectos .que pican, diferentes de los tsetsé. Ert Mauritania y en la región del' Tombucti se observa todavía otra enfer-medad, el mbori de los dromedarios, transmitida por otros insectos que no son las glosinas, y que no parece más que una va- riedad del surra. 4." América meridional U central. - En 1901 Elmassian descubrió el Tr, equi num. en la sangre de los équidos atacados de mal de cade- ra. Esta enfermedad r-eina en una gran parte de la Argentina, del Ur ugti'ay, Paraguay y Bolivia, . En 1905, otra tripanosomiasis, la peste boba o derrenqadera de los équidos ha sido hailada en Venezuéla·CTr. oenesuelense) y más re- , ' 470 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cientemente otro, la murr ina de los éq uidos en el itsmo de Panamá (TI'. hippicum), Conviene recordar, no obstante, que .Ias enfermedades causadas por tripa.nosomas no son patrimonio exclusivo de los animales, ni perdonan al hombre. Un tripanosoma (TI'. gambiense), descubierto en 1902, ha sido re- conocido corno agente de la enfermedad del sueño de los negros del Africa occidental. Pero la enfermedad del sueño no es la única tripanosomiasis humana. Chagas ha llamado la atención acerca de una afección que reina en el Brasil, principalmente en los niños, y cuyo agente, es un tripanosoma algo especial, el TI'. crusi. B. SINTOMATOLOGÍA LAS TRIPA~OSOlIASIS. - Las tripanoso- DE miasis determinan en los animales que las padecen un conjunto de síntomas casi siempre los mismos y que clínicamente bastan para conocerlas. Por el contrario, el cortejo sintomático varia tan poco en sus modalidades, que es casi imposible, aun a los más experi- mentados, indicar con segur-idad si se trata de talo cual virus. La mayoría de las tripanosomiasis son susceptibles de atacar in- distintamente a todos los mamiferos domésticos, pero con desigual intensidad; en general son más mortíferas para los pequeños ru- miantes que para los bóvidos, y sobre todo para los équidos, de los cuales nos ocuparemos pr-incipalmente resumiendo la sintornatolo- gía de las tripanosomiasis. Según lo intensa que sea "la epfermedad es posible reconocer: unaforma aguda mortal; una f'orma subaquda fulminante, y una forma lenta o crónica, a menudo benigna. Forma aquda, - La forma más cor-r-iente de las tripanosomiasis es la forma aguda que vamos a describir. Los síntomas s·e suceden en el orden siguiente: a) período de incubación; b) período de acce-, sos febriles; c) período dp. caquexia. a) Periodo de incubación. - La incubación de las tripanosomia- sis es muy variable; varía de algunos días a una o dos semanas, ra- ras veces a un mes. Únicamente el observador exper-imentado pued ' darse cuenta de los síntomas que se traducen por simples modifica- ciones de la marcha; el animal no tiene su ardor habitual, es perezoso, indolente par-a el trabajo; el caballo montado manifiesta debilidad en los lomos, que hace se tome al andar el animal por malos pasos. Con frecuencia :el apetito es caprichoso, cosa que denota ya un estado febr-icitante. b) Período de acceeos febriiee. - Entre los síntomas que caracte- rizan este período deben citarse: la fiebr-e, las dermatosis, los ede- mas y los síntomas oculares. Fiebre. - En general, la fiebre empieza de un modo bi'USCO. Al mismo tiempo que la temperatura aumenta con frecuencia El40°Y 41°; se observa un cortejo desíntomas alarmantes: inapetencia, es-o tupefacción y disnea. Estos síntomas febriles no persisten. Después de una primera manifestación, que varía en duración de doce horas hasta algunos días, todo parece normalizarse; pero de nuevo se pi-esen tan una se- REvrsTA VETERrNARrA DE ESPAÑA 471 rie de accesos que se suceden fu intervalos más o menos ~egulares, eutrecor tados por per-íodos apiréticos de uno a seis días. Los acce- sos febriles corresponden al aumento de tripanosomas en la sangre Dermatosis. - Desde el comienzo 'de los accesos es fr-ecuente observar erupciones cutáneas, que muchas veces se parecen al her- vor de sangre, aunque tomando con frecuencia el aspecto de pápu- las diseminadas po r la cabeza, cuello, espaldas, dorso y grupa, pá- pulas que se cubren de oostras. que, al desprenderse, dejan una pequeña llaga superficial. En la durina son verdaderas placas cutá- neas, muy características. Estas placas son ligeramente salientes, a veces algo edematosas, alcanzando dimensiones de una moneda de dos pesetas o más, raras veces de- la anchura de la palma de la' mano; su' duración es variable, ora desaparecen en veinticuatro he- ras, ora persisten de cinco a ocho días. Edemas. - Los edemas son muy f'recuen tes en el cu rso de las tripauosom iasis; son edemas duros, insensibles, qué a la punción dejan sa.lir escasa cantidad: de serosidad, en la que casi siempr-e se hallan abundantes tripanosomas; invaden las partes declives; extre- midades de los miembr-os, pecho, hipogástrio, y, sobre todo, las partes genitales, prepucio y escroto en el macho y las mamas en la hembra. En el nagana yen el surra la placa de edema de la pared abdominal alcanza a menudo un volumen considerable.' Estos edemas, lo mismo que lah iper-ter-mia pueden desaparecer . y reproducirse pronto periódicamente durante la enfermedad. Slniomas oculares.-En la conjuntiva, como en todas las mucosas accesibles, se notan petequias de color de las heces del vino; a me- . nudo muy anchas, que por sí solas, aun faltando cualquier otro sin toma, bastan para pensar en la·tripanosomiasis en incubación o en período apirético. Elglobo ocular está hundido en la órbita; la cór- nea está infiltrada y opalescente; las lágrimas son abundantes, co- rriendo por la cara, en la que dejan huellas o vestigios. . e) Período de caquexia. - De uno a otro acceso, la enfermedad llega a su último período, caracter-izado esencialmente por la ane- mia.y la caquexia. La anemia es constante y gradual; alcanza un grado elevado, tra- duciéndose exteriormente por una palidez muy exagerada de las mucosas, que parecen casi exangües, 'y a veces presentan un color ictérico. El enflaquecimiento acune al mismo tiempo, contrastando . con un apetito generalmente permanente y a veces exagerado. El estado de emaciación llegaa grados increíbles; las masas mus- enlat-es están fundidas y los huesos sobresalen debajo de la: piel cu- bierta de escaras por decúbito, el lomo arqueado y la piel del vien- tre retraída. La marcha es vacilante; et tercio posterior, paralizado, vacila de derecha a izquierda; los menudillos se ponen en flexión de una manera brusca, y finalmente, el caballo agotado cae en su cama para no levantarse más, ocurriendo la muer-te por caquexia más' que por los tripanosomas, que muchas veces han desaparecido del todo. El aborto de las hembras preñadas es cor-riente en el curso de las tripanosorn iasis. 472 REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA Forma eobreaquda=-Bv: esta forma, los fenómenos que acabamos de describir se suceden muy apr-isa. El período de incubación es muy corto, la fiebre muy intensa, acompañada de un conjunto de fenómenos alarmantes; es persistente y no entrecortada por perio- dos de apirexia Cuando la muerte no es fulminante desde las pri- meras horas de la crisis, ocurre al cabo de algunos días, ora pOI' fenómenos congestivos, ora como resultado de una caquexia de mar-cha rápida Forma crónica. -.Se observa, sobre todo. en los caballos en buen estado y bien alimentados. El per-íodo de incubación es, por decirlo asi, algo confuso. Los ac- cesos febriles son poco intensos, de corta duración y m uy espaciados El edema de las partes genitales puede producirse, pero no es per- sistente. La anemia y la caquexia se hacen con lentitud, pero son rebeldes en extremo. La muerte puede ocur-rir- al cabo de seis meses o un año, por agotamiento completo, aunque lo más frecuente es que los animales. resistan y los accesos sean cada vez más raros. Los animales cura- dos en esta forma adquieren generalmente inmunidad para la espe- cie de tripanosoma que ha motivado la infección. C. ANATOMÍA PATOLÓGICA. Las lesiones producidas por las tri- - panosomiasis no tienen nada de específicas, variando según la ma- yor.o meno!' rapidez con que ocurra la muerte. Cuando ésta es rápida o bien durante un periodo agudo, se hallan todas las lesiones. habi tuales de las infecciones; m úsculos cocidos, iuñltraciones sero- sanguíneas, congestión del higado, del intestino, y la hipertrofia del bazo es casi constante. Por el contrario, cuando la muerte OCUl'!'edespués de un periodo largo de caquexia, predominan todas las lesiones de esta última: sangre pálida por pérdida de parte de sus glóbulos tejidos decolo- rados infiltr-ados de serosidad amarillenta, gelatinosa;.gangl os liu- fáticos hiper-troflados, reblandecidos y a veces purulentos. . D. DIAGNÓSTICO. En general, la sucesión de los smto mas hace' - suponer fácilmente las n-ípanosomíasis: pero par¡t afirmar el diag- nóstico hay que poner en evidencia ~l agente patógeno o sea el tri- panosoma. Esta investigación suele ser fácil. Los trlpanosomas se· multiplican en la sangre, y el examen microscópico de la sangre fresca, a un aumento de' 300 a 400 díámetros, basta para revelar su presencia.' . Los movimientos rápidos de que están. animados los tripanoso- mas y los que comunican a los hematíes, facilitan la investig.ación- Los parásitosraras veces se multiplican-de una manera progre- siva para que sean muy numerosos en el momento de la muerte. De ordinario su multiplicación se hace por fases sucesivas, fepa radas de los intervalos, en los que desaparecen totalmente de la . sangre. Conviene saber también que algunos tripanosomas no' pululan igualmente en todas las especies animales. Así, .en los bóvidos, car- . nero y cabra. el diagnóstico es, con frecuencia, difícil de asegura¡', REVIs:rA VETERINARIA DE ESPANA 473 por el simple examen de la sangre fr-esca; en cam bio, las infecciones causadas por los mismos parásitos son fáciles de revelar en el ca- hallo y en el perro, - En fin, en algunos ca:sos la linfa y el liquido de Ia punción de Jos edemas son más ricos en tripanosomas que la sangre; Loque ocurre particularmente en la durina. E. PROFILAXIA. En general, como hemos dicho, un primer ata- - que de tr ipanosorniasis curado naturalmente, confiere la in mn n idad para la misma tr-ipanoso mias¡s. Por ésto estaba indicado desde luego el ensayo de inmunizar los animales confiriéndoles una enfermedad benigna, de la que curasen fácilmente, prucedimiento que constituí- ria evidentemente un método ideal de pr ofllax ia. ' Desgraciadamente, no' se ha conseguido .hoy por hoy un resul- tado ser-io con los virus atenuados. Los ensayos de inmunización con los sueros o con medicamentos no han sido, al parecer, cor-onados pOI' el éxito. Quedan, pues, 'las medidas áepoiicia sanitaria aplicables al caso. - Para ello conviene ver desde luego si- se trata de un país contami- nado o de un pais indemne. En un país indemne las medidas deben ser' rigurosas, puesto que es necesario evitar nuevos focos de tr-ipan osom iasi s, ,La primera medida que hay que tamal' es prohibir, en todo 1.0 posible, la im- portación de animales procedentes de regiones infestadas, some- tiéndolos a una vig ilancia sanitaria constante, al menos durante un mes y examinando la ~angre varias veces. Aquellos que sean reconocidos como atacados serán sacrificados o aislados con telas metálicas con objeto de evitar la contaminación poi' los insectos que pican. Para los países contaminados la lucha es más difícil, 'porque el ' virus permanece en 'los r-eceptáculos, constituidos por la caza ma-:- yor. La lucha deberá consistír especialmente en destruir Jos agentes de inoculación o sea los insectos que pican., Si no es posible contar con su desaparición completa, se podr-ía al menos obtener su dismi- nución en las pistas frecuentadas por los convoyes desbrozándoles en una gran anchnra. El paso o tránsito por las regiones peligrosas, por lo general bien conocidas, debe hacerse; a ser posible, por la noche, puesto que las moscas tsé. tsé sólo pican durante el día. Los,acantonamientos se ha- rán en parajes alejados de los cubiertos. F. TRATAMIENTO LASTRIP'ANOSOMIASIS. Las investigaciones PE - acerca del tratamiento de las tr ipano som iasis son en exceso nume- 'rosas, y la mayal' parte de ellas no han dado, por desgracia, resul- tadosprácticos. ' "No ha llegado todavía el momento -de hablar del tratamiento s,ue- roterapico; los resultados obtenidos con algunos sueros nor-males, y en particular con el suero.de monos cinocéfalos y algunos otros pri- mates son muy evidentes; pero no pueden pr-etender- sal ir del domi- -nio del laboratorio, al menos por lo que se refler-e a nuestros anima- les domésticos. 474 REVIS TA VETEHINARIA DE ESPAÑA Los ensayos de radioterapia no han dado n ingú n. resultado apre- ciable. Unicamente la quimioterapia o tratamiento directo con subs- tanelas químicas debe detenernos algunos instantes. Las substancias químicas que se han mostrado activas para los trípanosomas pertenecen a los cuatro gr-upos principales siguientes: .arsenicales, antimoniales, colores de benzidina y colores de la serie del tl'ifenilmetano.' Arsenicales. - La acción curativa del ácido arsenioso sobre los tripanosomas no puede hoy negarse; pero los accidentes locales que resultan de las inoculaciones subcutáneas y las dosis casi tóxicas que nos vemos obligados a usar, hacen que este medicamento sea inutilizable en la práctica. . El atotoil es super-ior al ácido arsenioso por su toxicidad unas cuatro veces menor, lo que permite usar dosis terapéuticas que se .apartan de las dosis tóxicas, y renovarlas cuando convenga; además es bien tolerado en inyecciones subcutáneas. A la dosis de 1 a 5 gra- mos para el caballo, es actualmente el mejor producto para hacer desaparecer los tripanosomas de la sangr-e. lJesgraciadamentelades- aparición de los parásitos no es definitiva y reaparecen al cabo de poco tiempo; siendo necesario renovar las inyecciones con bastante frecuencia, y entonces su uso deja de ser peligroso, pues las dosis altas y repetidas ocasionan accidentes nerviosos, diarrea, trastornos oculares y aun la muerte. En suma: el atoxil no debe utilizarse como pr-ocedirn iento exclusivo de tr-atam ieuto. Antimoniales. - El antimonio está tan ín'timamente emparentado con el arsénico, que por ello debían hacerse ensayos con los com- puestos de este metaloide. Los diferentes eméticos poseen una acción rápida sobre los tripa- nosomas; pero son' mal tolerados debajo de la piel, y en la práctica hay que utilizarlos en inyecciones intravenosas. Colores de bensidina. - Él tripanrot es el más importante de los medicamentos perteneclentes a esta serie; su acción parece ser efi- caz para algunas tripanosomiasis; pero su aplicación práctica no está bien establecida toda vía. Colores de trifenilmetano, - Las substancias de esta serie poseen también acción curativa sobre las tripanosomiasis; pero esta acción es bastante lim itada.iy sus propiedades ir-ritantes impiden utilizarlas por la vía subcutánea. No debe olvidarse que lostripanosomas tienen la propiedad de acostumbra.ree a la acción de un medicamento cualquiera cuando éste se emplea sólo, produciéndose por su parte como un hábito que parece transmitirse a las gener-aciones sucesivas. Por eso hoy no se 'recomienda solamente el uso de una de las substancias más arriba indicadas, SI no más bien un método mixto, que asocia dos medicaciones alternadas o combinadas de cuerpos de familias dife- rentes, y más o menos activas uno y otro, como el atoxil y los colores de benzidina, el atotcil y el emético, o bien dos cuerpos, de los que uno es ·solamente activo para los trtpanosomas, como la combina- ción aiotcil y biioduro de mercurio .. iRec. de Méd. Veto n.07. 1913.) I REVfSTA VETERfNARIA DE ESPAÑA 475 El ~xam~nbactHiojógico O~la sangre en las enf~rm~OaO~s infecciosas O~ los animales POR EL DOCTOR HÉRCULES GRfMALDI Las investigaciones bacteriológicas, aun cuando a veces son in- ciertas en los resultados, inconstantes en los hechos y muchas veces tardan algunos dias en poder demostrar lo que se investiga, ayudan normalmente a esclar-ecer la etiología de las enfermedades infec- ciosas. Hay diagnósticos el in icamente bien hechos, en los que la in ves ti- gación bacteriológica sir ve para proporcionar mayal' exactitud y pruebas más segura", ya sea mediante la demostración directa del agente especíñco, ya C0U las reacciones biológicas; hay casos clíni- camente dudosos, sobre todo al iniciarse, G en las formas abortivas ' o en las recurrentes de ún modo atípico, en los que la demostración bacteriológica puede ser un buen auxiliar para formular un diag- nóstico; y, por último, hay casos en que el diagnóstico n oha sido hecho (sea por lo anómalo de la marcha; pOI' la extremada atenuacién de los síntomas o por excesivas complicaciones y coincidencias' mor- bosas interpretadas de modo variable) y únicamente puede hacer-lo la bacteriologia. Empero, m ienti-as la investigación delos agentes patógenos vivos en las secreciones y excreciones, en el pus, etc., se ha convertido actualmente en un medio de diagnóstico algo extendido, no puede decirse lo mismo del estudio bacteriológico de la sangr-e en los pro- cesos morbosos infectivos. , Por esto el examen bacteriológico de la sangre' podría represen- , tal' un poderoso recurso para el diagnóstico clínico, especialmente en aquellas formas infecciesas graves en las que la tumultuosidad y rapidez de la infección no dan casi tiempo para que se sucedan los síntomas con regularidad y en aquellas formas engañosas, sin loca- lizaciones aparentes. llamadas por Leube infecciones criptogenéti- cas, o sean infeccíones de origen latente, ' La observaciórr en la sangre de los respectivos gér-menes patóge- nos puede tener gran importancia para la inspección de carnes en los casos desepsis de curso agudísimo, en 108 que el reconoctmiento anátomopatológicoes negativo. Se sabe, además, que acaso tan sólo por la atención y escrupulosidad 'del inspector del matadero, que, para mayor seguridad recurre al examen micr-oscópico de la san- gre, puede descubr-irse q ue, animales sacrificados con urgencia por una inflamación intestinal imaginaria o poruna congesrió n cerebral hipotética, que no ofrecían nada de particular alexarnen de las car- nes, estaban afectados, ele carbunco. 476 REVISTA VETER¡NA¡~IA DE ESPAÑA La investigación del agente etiológico en la sangre se descuido largo tiempo también en medicina humana, en pr-imer- término por- que los conocimientos bacter-iológicos a ella referente era.n escasos; después porque las pocas observaciones hechas con tal objeto habian señalado tan sólo como una rar-eza en algunos casos de septicemia. grave la presencia de microoeganismos, y por último, como indica' Testi (Policlinico, año XVI, fasc. 38), tarn bi én pOI' u na creencia hasta hace poco universalmente-admitida, después del primer experimento de Wissoko\\;itsch hecho en 1885, de que en el apogeo de los proce- sos infecciosos las bacterias eran rápidamente expulsadas del to- rrente circulato rio-en el que únicamente se hallaban cuando el or- ganism o s . en la lucha contra el agente infeccioso, había perdido ya. su resistencia, Frente a-este último concepto, según el cual' se admitía que tan sólo en los últimos momentos ele las enfer-medades infecciosas gra- ves, generalmente en el periodo 'agónico y preagónico,lqsgérmeues infecciosos penetraban en el circulo, sanguíneo, sur-gieron bien pronto numsrcsos experimentos y observactoues. y hoy se sabe que no sólo cuando una enfer-medad infecciosa afecta una forma extre- madamente grave los m icr-oorganisrnos pueden invadir el torrente cir-culator-io y evidenciarse ,si m plemen te 'con jos proced im.ientos usuales de coloración de las bacterias, si no que tam bien en las for- mas menos graves, y especialmen te en algu nos periodos de la ~nfer' medad, puede demostrarse la presencia de gérmenes infecciosos en. la sangre. ' La hemocultura ha dado a la patología nociones importantes, como la de que no sólo invaden la sangre los estafilococos y estrep- tococos,.como en un principio se creía, sino que cada P¡'OCeSOinfec- cioso puede producir, en cualquier tiempo, la bacter iern ia. como pOI' ejemplo, la pulmonía, la tuberculosis, el mal r-ojo, la enteritis por el coli, etc, ) La hemocu1-tu 1'.3. 'ha e nseñado, además, q u e los gé ¡'¡).1n es, a veces, e invaden el torrente ci rcu lator io y luego se localizan en alguna parte: otras veces pr-imero se localizan y después invaden la sangr-e. Final- mente, en' este segundo caso se ha podido observar frecuentemente que la invasión de la sangre no tiene lugar de un modo continuo sino por etapas, cada uno de las- cuales coincide con un sintoma es-, pecial. Por esto, siguiendo la clasificación de Ferrio, podemos el.istinguir tres tipos p ninci pales de bacter iern la o sea una' bacter iem ia pura con síntomas generales y ausencia de 10cal\zaciones; una baéterie- mia primitiva con localizaciones secundarias, y fi~almente unabac- ter+emia francamente secundar-ia. Al pr im er tipo per-tenecen todas las septicern ias cuyo foco ele 'origen no es n¡¡a:n ifiesta, llamadas por esto cr iptcgeuéticas; al segu ndo cor-r-esponden aquellas formas -en la? que el germen infeccioso tiene marcada tendencia a localizarse en determinados órganos-como puede Ocü¡:¡'ir con la ba:cter-iemia del gr-upo colttifus; y .altercero pertenecen las septicemias que sólo apa- recen enlos periodos avanzadosde una enfermedad visceral. HEV¡I:;TA, VETERI/l' A'IHAi DE ESF AÑil. 477 El examen bacteriológico de la sangre comprende-la investigación direcia., lq,investigación por medio de cultivos y lapT'uebá en los ani- .males,· La investigación mici-oscópica directa, si bien no tiene mucha' importancia práctica, toda vez q ue, por sí' sola,. no siempre puede conducirnos a un 'exacto diagnóstico élln íco, presenta, en cambio, la ventaja.de exigir una técnica muy sencilja. En efecto, par-a.disponer de preparaciones de-sangr-eüe.manera que ésta quede extendida en una capa unifor-me, basta mojar el borde de un cristal cubraobjetos y luego, manteniéndolo verticalmente, pasar-lo sobre otro vidrio hor-izontal. Después 'se seca apoco calor, se fija con dos gotas aires de alcohol étery-se colora con azulde Loffler ; o también, se coloca sobreel vidrio desecado.a poco calor, una gotagruesa de ácido acé- sico al 5 por lO'O' .. y se le deja-en contacto por medio 'minuto; .se ex- pone el vidrio algunos segundos a los vapores del amoníaco, selava, -se colora, se "vuelve a lavar, se' deja secar y se monta. Con este' segundo procedimiento, debido a Gu nther-.: desaparece la hemoglo- bina de los glóbulos rojos,-única: materia capaz de fijar las substan- cias colorantes, y por esto, la pr-eparación. tiene un fondo incolor-o en el cual se destacan-Ios géj merres claramente. Nattan=Larr-ie:' y Bergeuo n .han propuesto un método especial. para investigar- los rn ícr-ohios de la sangre, muy recomendado. Estos I autores aspiran ~a sangre de una vena o .del corazón y la proyectan inmediatamente' en un recipiente de vidrio que contiene agua desti- lada ester-ilizada (20'0' gramos de ag\\a por Iü-cm." de sangre), cdn lo q uese cbtíene un Iíq uido 1i mpio del color, de jarabe de grosella, des- provisto de los nilo» de la fibri na; se coloca en-probetas y' se cen Ú'i- fuga durante quince min utas: Se aspira con la -pipeta el ligero depó- sito privado de-fibr-ina y SR extiende una gota-sobre ·un vidrio y se: fija al 'calor; después se colora con los métodos especiales. según el germen que se trata de investigar. " . -Ó, Este método, llamado tiidro shemolisis; por quese basa en la pro-, -pied'ad h.emolítica del agua destilada, difiere notablemente de los de- más (fundados en la redisolución.o digestión de los coágulos, o en el uso de disolventes especiales), ss-mucho más sencillo y permite ob- .ser var .el 'resultado 'de la oentrijugacióri de lO' cm." de sangre o; si se -quiere, en mayor cantidad, lo. cual, desde e'l punto de vista bacter-ió- +ógíco, 'es m 1JY inter-esan te. Respecto .a la inoculación dir-ecta de la sangre que se examina a los animales, debe observarse que no todos los gérmenes son pató- genos para los animales de experimentación, y que, además, la viru- {encia de una bacteria con respecto a-determinada especie animal, .no puede se,r.vir sie m pre da.no rma para deducir ci ue tal microorga- nísmo ~s morboso.con respecto otra especie animal. . El método pr-incipal para la investigación' de las bacterias en la 'sangre es el ,de los cultioos, porque las más de .las veces el número -de los, m icroor-ganism os conten idos en la sangre 'es tan escaso :que no pueden, evidéncierse sino con un medio que losmulti- ¡pliqu,e. 473 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En el animal vivo se extrae la sangr-e de la yugular o de la auri- cular, pr-evia cuidadosa desinfección de la piel y de la jeringuilla . .En el cadáver se aspira la sangre del corazón mediante una abertura practicada con un instrumento candente. En seguida se echa la san- gre sobre-un medio de cultivo previamente dispuesto, como el agar- o caldo, y luego se coloca ~ la estufa a 37° para que los gérmenes se multipliquen. Después, con este material, se harán nuevas investi- gaciones y especialmente nuevos cultivos para identificar mejor tales m ícr-oorganismos. En cuanto a los medios de CUlti\10 flúidos téngase presente que (Beitzke, Ber . Klin, Wochen., 1906) la sangre contiene substancias bactericidas disueltas en el suero, las cuales, matando los pocos gér- menes que tiene en suspensión pueden volverla estéril. Sera. conve- veniente, por ro tanto, mezclar unas pocas gotas de sangre con 20-30 cm." de caldo apr-oximadamente. Esta precaución debe obser- varse en la sangre tomada del animal vivo, porque si el animal ha muerto a consecuencia de un proceso infeccioso. ya no se produce esta substancia bactericida y, pOI' tanto, el suero del cadáver no con. tiene cantidad alguna notable de dicha substancia. Si se mide la cantidad de sangre que se añaélealmedio de cultivo, se puede establece!' en las colonias que se desarrollan, el n úrnaro de gérmenes existentes en la sangre. Esto sólo tiene valor en 'la sangre tomada del animal vivo, porque ya se sabe que las bacterias, du- rante la agonía y después de la muerte se multiplican en gran número en la sangr-e y por esto su. hallazgo no co r r-espcnde al que existe antes de la agonía. En algúnos caso" podrá intentarse también el cultivo en medios anaerobios. porque la sangre oxigenada, sino puede servir como medio de cultivo a las bacterias anaerobias, les sirve siempre de vehículo, como así 1,) demüestra el bacilo .del tétanos hallado en el bazo y los abscesos pul manares metastásicos en la gangrena y en las supuraciones fétidas de la per-ifer-ia del cuerpo, . . En la apr-eciación de los datos resultantes del examen bacterioló- gico de la sangre, conviene recordar que puede surgir algún error por diversas causas; pOI' ejemplo, 'puede ocurr-ir que penetre por la aguja de la jer ingu illa juntamente con la sangre aspi rad a, algún germen que haya en la piel. En tales casos, se trata, com únmente- de estafilococos, cuya única presencia en los cultivos de sangre ha de tenerse siempre como sospechosa. En cuanto al paso de microorganismos del intestino a la sangre, es inverosímil en el animal vivo, pero no así en el cadáver. Es indudable que después de la muerte, al iniciarse el proceso de la putrefacción, las bacterias pueden pasar de Jos pulmones y del intestino al álveo sanguíneo, por lo que hay que ser muy circuns- pecto en, la apeeciación de los resultados obtenidos de órgano que '. tienen comunicación directa con focos donde pululan gérmenes. Por esto, el hígado es el órganomenos conveniente para el examen que nos ocupa, puesto CJ ue ofrece 40s vías, la bilia.r y la porta, por' donde pueden propagarse fácilmente los gérmenes intestinales. REVIstA VETERINARiA DE ESPA¡\¡A Esta propagación de gérmenes se verifica con gran rapidez sobre- todo e.11 la orina poco después de la muerte, es decir, antes que el cadáver se enfrie. Según Beitzke, de ordinario se encuentran las es- pecies coli y proteus; algunas veces estafilococos sapr,ofíticos y raras. veces bacterias anaerobias. La sangre del corazón da, ganer-atmente, muy buenos resultados, aunque también es susceptible de se~ invadida precozmente después. de la muerte por eveutuales focos de local izacio nes morbosas. pulmonares, o también del hígado pOI' la vena cava infer-ior'. El examen del contenido del bazo raras veces puede inducirnos a. error. Tar ozz i dice que en la 'sangl'e del bazo del hombre jamás ha. hallado gér-menes patógenos cuya presencia no se explicase perfec- tamente con los datos anátomopatológicos o clínicos, como ocasio-· nada por una infección gener-al del organismo - durante la vida. Unicamente deben exceptuarse los géhnenes de la putrefacclón.que- raras veces se hallan y que, pOI' otr-a par-te, se reconocen muy fácil- men te, y el bacilo coli que lo halló en el bazo del'l6'5 pOI' 100 de los- cadáver-es examinados. ' Cuando surja la duda de si el m icroo rgan ismo aislado de la san- gre tenía o no una acción patógena podemos acudir al examen bioló-- gico, por ejemplo, a la prueba de la aglutinación ya que la aglutina- ción específica sólo tiene lugar en el sue ro sanguíneo del organismo infeccionado. Sin embargo, el resultado negativo en la investigación de la aglu- tinina no tiene un valor-absoluto, puesto que puede ocur-rir- que e1 organismo no haya tenidotiempo de desarrollar la suficiente canti- dad de anticuer-pos aglutinantes; en cambio, el resu ltado positivo- ind ica la p rcsen cia de una infección en la sangr-e, Hay un gr-an número de enfermedades en las que es posible en-o contrar o admitir, pOI' lo menos, la presencia no común de micro- organismos en la sangre, En algunas es posible demostrar la existen-o cia ele las diversas bacter-ias, mientras que en otras tales gér-me nes son invisibles, porque pertenecen a la clase ele microorganismos. ultrarn icroscópicos, au nq ue su presen cia en la sangre puede pro- bar-se ex per-i mental mente. Pertenecen al pr-imer grupo: el carbunco hemático, el edema malig- no, el carbunco sintomático, el mal rojo, las septicemias hemorrdqicas (cóler-a de las aves, septicemia herno r-r-ág ica ele los bóvidos, barben de los búfalos, septicemia de los cer-dos), la diarrea de los terneros, la piosepticemia de los recién nacidos, la influenza del caballo y el f anasarca idiopatico, el tétanos y la tuberculosis. , . Cor-responden al segundo grupo el moquillo del perro, la peste- porcina, lapeste del caballo. el tifus exudatioo de las aves, y acaso la viruela, la glosopeda y la rabia: En algunas de estas enfermedades, co t'respon d ien tes a uno ti otro grupo, los gérmenes .se encuentran siempre en la sangre ~ en otras sólo se encuentran algun as veces; en un cierto n úme-: ro se hallan durante la vida; en otros, tan sólo "después de la. muerte. 480 REV.ISTAVETERINARIA DE ESPAÑA CARBUNCO HEMÁTlCO. Mientras el cuadro anatómico - del car- bunco hemático es, en la mayor parte de los casos, muy caracteris- tico, algunas veces, por falta de lesiones bien claras, aunque se sos- peche muy fundadamente la existencia del carbunco hemático, no puede asegurarse con toda certeza . . En todos estos casos dudosos una sola gota de sangre. exami- nada al microscopio, puede ser suficiente para hacernos completar con toda seguridad el diagnóstico, puesto que el bacillus antrhacises siempre abundantisimo en los animales atacados de carbunco. A su vez, la sangre de los animales muer.tos por el ca rb unco es tan viru- lenta que, según Davaine, una mí llonésima de gota de sangre de' animal ca.rbuncoso inoculada al conejillo de Indias en inyección subcutánea lo mata en veintitrés o venticuatro horas. Los esporas carbuncosos, llegados al intestino, dan origen a ba- cilos que se multiplican por escisión y consiguen llegar en los.espa- cios linfáticos de la túnica intestinal, donde por los conductos linfá- ticos pasan al torrente cir-culator-io. Esta es la patogénesis más común delcal'bunco. • Una vez allí, los bacilos se difunden por las diversas partes del or-ganismo y la muerte no tarda mucho en ocurr-ir. En esta grave infección que, en sus últimos períodos, suele adqui- ri runa verdadera for-ma septicém ica, no es di f'ícil demostrar la exis- tencia del bácilo específico en la sangre, especialmente si se acude a los cultivos en yeso. Con este.método es posible la demostración microscópica, aun dos o tres - arrollarse tan fácilmente que pueda constitu ir un origen constante de tuberculosis humana. El organismo de los -bóvidcs no favorece el desarrollo' del bacilo humano, y aunque la vaca puede eliminar, por la leche, 'el bacilo tuberculoso, no elimina por esta vía bacilo tipo humauo. ' Todavía no se puede decic con certeza que el hombre esté com- pletamente libr-e del peligro rle una.infección con el bacilo humano ingerido con los alimentos de 'origen animal, pero la importancia de este pelígu-o no podemos actualmente precisada. El cerdo, aunque el bacilohumano no puede producir en su organismo graves lesio- nes, puede ser origen de peligro porque algún ganglio puede al- bergar bacilos 'del tubérculo humano, vivos y virulentos, ganglios que pueden ir en productos destinados a alimentos que se comen crudos. Tuberculosis bovina.-El cerdo, con los bóvidos, son los animales que en más número se consumen, y en él el bacilo bovino produce lesiones progresivas en la enfermedad natural, El bacilo bovino se ha encontrado en numerosos casos de tuber.culosis porcina, sufí- cientes para justificar una alarma fVÚe l~ posibilidad de un peligro, El bacilo bovino es patógeno para el hombre y la idea de que pueda sufrir una atenuación en el organismo del cerdo no está justificada. En 128 casos de' tuberculosis humana con localización pulmonar, las lesiones eran producidas por el bacilo h umauo , siendo raro en- contrar el bacilo bovino en la tuberculosis pulmonar del adulto, Por el contrario, en cuanto concierne al niño, no se puede dudar 'que los casos de tuberculosis abdominal son de or-igen bovino en una proporción considerable. Además no hay duda que la tubercu- 492 REVISTA VETEHINARIA DE ESPA~A losis cervical y abdominal primaria son debidas comúnmente a la ingestiórr de material tuberculoso. ' : i , . Los datos recogidos.demuestean que una gran parte de la tuber- culosis-infantil es .debida a la infección causada p'OI'el tipo bovino que el niño ingier-e con la leche de vaca. Rara vez en los adolescentes, y rar-ísima en los adultos, se ha visto el bacilo bovino en las lesiones mortales. Si bien en 55 casos de tuberculosis' de los adolescentes y adultos sólo en 5 casos se ha demostrado la presencia del bacilo bovino, la Comisión no puede decir que tal propor-ción pueda corresponder, en la generalidad de los casos de tuberculosis allos ·má.s resistentes contra los grandés calores? - & Influye la coloración de la capa en la resistencia del caballo'? Nuestr-os antepasados decían, pul" ejemplo: « alazán tostado, antes muerto que cansado ». Esto, claro esta, es exagerado, pero, gracias al progreso de la física, sabemos- hoy que hay colcresque protegen más que otros contra la luz y con- tra el calor. El capitán Woodruff, de la sección de medicina del ejército de los Estados Unidos de Amér-ica del Norte, ha estudiado este problema y ha visto que los animales de pelo .claro y piel obs'- .cura, como los tordillos, alazanes, etc., son los que más resisten el calor. Esto concuerda con el hecho de que la mayor-ía de los anima- les domésticos de los paises cálidos tienen la piel negra y en .cam- bio, con frecuencia, el pelo de color m~y distinto del negro. El color blanco es el más favorable, y es el que, con un lígero 'matiz amari- lIento, por lo general, sueleri tener muchos animales diurnos de los paises tórridos. Según 'Woodl'uff, los caballos negr-os están más expuestos a las. enfermedades y son los que menos viven; pero si se les tiene a cubierto de las n usve de la mañana a las cuatro de la tarde, y se les hace trabajar de noche, resisten mucho mejor el reía nocturno. En' cambio Woodruff ha observado, en los trópicos, caballos y mulos tordos que han trabajado durante años, casi sin enfermar Ul1 solo día. Aduce numerosos argumentos en favor de su tesis. Dice quejos soldados negros del oeste de 108 Estados Unidos cree.i ' que los mulos blancos no muer-en (?). En Manila se ha obser- vado que todos los caballos desechados pOI' viejos eran tordos, isa- belas y alazanes claros, prodorninando, con mucho, los tor-dos casi blancos. . La conclusión que saca Woodr uff d~ sus estudios es 'que, para los países cálidos, como el Nor-te de Afri ca, convienen équidos ele- pelos muy clar-os y, para los paises del Norte, de pelos muy obscu- ros. - P. F:.-(Ee7?l, Tierarlliche Wochens., 1913, n." 20). \ PATOLOGÍA Y CLÍNICA ALHAIQUE. FenómenOS anafilácticos en las quemaduras. - Animales curados de una primera quemadura pueden sucumbir de una segunda menos extensa y menos intensa. Los cnn ej ill os de 111- dias tratados p reviam en te con suero de otros conejillos ele lndias que sufrieron quemaduras, reaccionan con fenómenos anafiláctiyos REVISTA VETERIí'lARIA DE ES,P~ÑA 499 cuando se les inyecta este mismo suero por segunda vez. Acaso esto explique los casos de muerte tardía que se presentan; a veces: en par-ticular- en los niños, después de sufrir q uemad.u ras. -: P. F..:. - (Pathologica, IV, 47\3-481, extractado por Ascoli en Zeniralb. J. Bioch. und Biophys, 1913, números 4'y 5), BAl\IG, O. La tubar culosfs aviaria como causa de la tuber- culosis porcina', - E-n el' cerdo, se observan tuberculosis causadas por bacilos de los Mes tipos: humano, bovino y aviar-iovExpenirn en- talmente, se ha logrado infectar también cerdos hacién doles-iuger ir- cultivos puros de bacilos de tuberculosis aviaria, . . Bang ha observado nuevos casos de tuberculosis en, cerdos que habían hozado encorrales, de gallinas.. El material tuber-culoso de los cerdos .producia tuberculosis -inoculado en las gallinas, pera no inoculada en las' conejillos de Indias, _. Laslesianes tuberculosas.producidas en las ba:cilos.de la tuber- culosis aviaria no son graves , 'genera,lmente se reduce a las glán- dulas intestinales; es rara 'que causen tuberculosis g'en8l'alizadas:- , P. F ..- z-u« f. Infektionskrank, etc" der Haustiere. ~1913; p, 215, BERGERaN, ;Ex:perlmen'tos sobre ~l diagnóstico de la tuber- cul'o sí.s por el método de la desviación del complement'o (mé- todo Marmorek). - El métada preconizado par Mar-morek para el suero. diagnóstica de la tuberculosis par la: desviación del comple- menta, consiste en utilizar, cama antígena, laor ina del individuo sospechoso y, corno anticuer-po, el suero antituberculaso ..La fijación elel complemento se pone en evidencia mediante el sistema hemolí- tico conejo-car-nero. r ' Bergeron ha em pleado este método. en 213 casos. de tuberculosis en el hombre, de cuyo númer-o, 205fueron corroborados.por.sl exa- "men clínico y algunas veces también par la autopsia, habiendo. fra- . f . . casado solamente en ocho casos, :- E. T, - ( Comptes rendus de la Soctété ele Bioioqiey. l. ' BLAKEWAY, H. Teratoma éxtra,ordinariamente grande del tes- tículo de. un caballo, - Tumor que pesaba 30 libras inglesas (unas 1,3kilog-ramos y media) compuesto de lás tres capas -pj-opias clel embrión: epitelios planos, pelos y glándulas sebáceas (del ectar- derrno ), quistes revestidos de' epitelio. cilíndrica (del endoderma), y. estr-oma y cartílagos (del mesodermo )..- P. F, ( Brit. rned, [ourn, 5 abril 1013): " , FAGINGLI. La termoprecipltación' en la tnbercuio~is.-Se pone 5-1O,cm.3 dé esputos e"n un matracíto, se agrega dable cantidad de clororormo, se agita bien y se deja tres o cuan-o horas a 37° en la estufa,' Luego se decanta con cuidada el matracito y se 'separa el clOl'ofal'J1'loa, e añade a éste.so]uciónfisiulógica S de sal corn ún' y se agita du rante dos a tres .mirrutos. ~a emulslón,ahOl'a hamogénea, se filtra y es el.extracto de esputa, 500 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Tubitos de ensayo de 2 - 5 de alto y 3 - 4 de ancho se llenan hasta la mitad con suero antituberculoso ·de Vallée y encima del sueno se agregan, con una pipeta capilar, 1I - III gotas de extracto de es- puto, al cabo de veinte o tr-einta minutos de tener estos tubitos en la estufa o al cabo de tenerlos treinta minutos a- la tem peraturu de la habitación, se m i ran con luz ar-tificial sobr-e fondo abscuro. Las pruebas se hacen siempre sin d ilui r y diluídas al 'l« y es '], en solu- ción salina fisiológica. Los esputos tuberculosos dan reacción pre- cipitante pósitiva constantemente, sin diluir; casi constantemente, diluidos. - P. F, --.,(Münch medo Wochensehr., n ." 21). FLURY. Química cada una ele s¿lución ele adrenalina al m'ilésimo. Pero, segúh Th um , no Jebe adoptarse, por-que la masto terapia (i nsuñación de air-e ell las ubr-es) es más eficaz. Sch lamp ha usadola adrenalina contr-a la enfermedad rnaculosa, Pero en ésta están .lesionados los endotelios vascular es ; no es una simple vasoelilatación; además.jla vasoco nstr icción ad r en al in ica es pasajera. POI' todas estas razones el medicamento fracasa. Jol iffe y T'llOmpson han obten ieloresultados excelen tes de la adre, naliua en la inf'osur-a aguda. Inyectaron fa solución c1-1 il ésimo bajo m la piel dela cor-ona. Joliffe inyectó, además, en todos los casos 1 cm.' de solución al milésimo en la arter-ia digital de ambas manos . . Thum la recomienda en los colapsos ele muchas infecciones e intoxicaciones '( pleüroneu mo n ía contagiosa, peritonitis, septice- mia, etc.). Inyecciones repetida:::, de' dosis . altas pueden substi- tui!' a las inyecciones i n travenosas protongadas ele suero artificial, d iñci lesda practicar bien en medicina- veter-inar-ia. ~ P. F. -, (A1o- nats f. praki.rItrertieitk., 1913, pág. 172): REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA INSPECCIÓN DE ALIMENTOS DENIGES, G. - Conservación de las muestras de leche destina- das al análisis. - El fenal es el antiséptico más eficaz para la C'OIl- servación de la leche; se disuelven 50 gramos de fenal en 10 cm." de alcohol de 95° y se obtiene una mezcla que, agregada a ·Ia leche a razón de 1 cm." por 100 cm 3, la conser va indefinidamente. Los ensayos efectuados por Dubois y Deniges han dado los resul- tados siguientes: LECHE N.O 1 La misma adicionada I.ecb e fresca (20 abril) de fenol (25 rnayo) Acidez 2'70 grs. por litr-o 2'70 grs. por litro Lactosa. 4·7'49 » » » 47'4·5 » » » Manteca 30 .» » » 30 » » » . Caseina. 32 » » » 32 » » » . Cenizas. 6'3 » » » 6'E:0 » » » Extracto 120'5 » » » 120 » » » LECHE J." 2 La misma adicionada de íenol (3 junio) Acidez - 1'80 grs. por litro 1'80 grs por litro Lactosa. 46'85» » » 46'80 » » » Manteca 38' 12 » » » 38'10 » » » Caseina. 32 » » » 32 » » » Cenizas. W80 » » » 6'80 » » ». Extracto '1.26 » » » 126 » » » LECHE N° 3 (Esta muestra fué analizada en estado fresco en Ü¡OO conser- y vada con fenal durante diez años; después de este período tenía la siguiente composición): En 1910 En 1900 Acidez . . ] '85 grs por litro 1'80 g rs. por Iitro Lactosa (anhydr a) . 46'40 » » » '46'85» » » Mantecá. . . . 37'90 » » » 38"12 »' » » Caseína .' 32 » » » 32 » » » Cenizas. 6;'15 » » » 6'80 » » » Extracto 126'40 » » » 126 » » » C. S. K - (.Annales des Faisifications, n ." 50, diciembre ele 1912, págs. 559-56L) w TOXICOLOGÍA CHARMOY. Toxicidad del ácido bórico pulverizad~.-Elautol' después de haber observado varios síntomas de envenenamiento en algunos perros por haber tratado sus heridas con ácido bór-ico pul- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ,, 513 ver-izado, ha estudiado esta acción de ÚD modo sistemático. Después de varias experiencias saca estas conclusioues : 1.' El ácido hórico en polvo, utilizado en el perro como medica.- mento. externo en las heridas, es tóxico a una dosis que oscila entre 2'5 a 3 gramos por kilogramo ne animal, cuando éste se encuentra en un estado de salud completa. 2.' Su toxicidad es mayor para los animales atacados de una afección cr-ónica, principalmente de una nefritis o de una enferme- fiad cutánea. . 3.' Los sin tomas de esta. intoxicación son caracter ísticos : em- piezan, por abatimiento, dificultad en la marcha y una ligera acele- ración de las grandes funciones; siguen los vómitos, la diarrea y el descenso de la temperatura; al final presentan una relajación mus- cular absoluta, algunas veces aparece sangre en los excrementos, y en las materias vomitadas, en otras se encuentra albúmina. La muer-te ocur-r-e en la h iporter-mia y en el coma; 4.' La muer-te se asemeja, en parte, a la producida por una ne- fritis aguda de evolución rápida y, por otra, a una parálisis neur-o- muscular curada por la acción in hi bitor ía del ácido bórico en los centros nerviosos. . En resumen, Charmoy dice que el ácido bórico en polvo no esun medicamento inofensivo y que su empleo no se debe' generalizar. Seria conveniente pr-oscr-ibir-lo de la terapéutica canina y reservarlo para las curas de las heridas de los grandes domésticos, recordando siempre que tiene u na acción agotante y caquetizante yuna tenden- cia manifiesta a alterar el aparato ur i'nar io. - C. S. E. - (Recueil dé Méd. TTét. 15 de octubre de 1912). HIGIENE COMPARADA. LOFFLER F. Experiencias sobre la des:rucción del agente de 1~ fiebre aftosa en los estiércoles puestos en los estercoleros 'según las prescripciones reglamentarjas.~ Desde hace mucho tiem po se conceptúa la temperatura a la cual se expone fuera del organismo el virus glosopédico. comn un factor muy importante en 'la fucha contra la glosopeda. Así e¡'¡ las experiencias emprendidas de 1896 a 1901, pOI' una comisión designada por el' Estado aleman, llamaron la atención sobr-e la resistencia del virus al calor, La linfa o la leche virulenta eran. sometidas durante tiempos variables a, 'temperaturas comprendidas. entr-e 37 a 60°; su virulencia fué pro- bada inoculando '/10 a '1,. de cm." a los bóvidos y a los porcidos. A pesar de no haber practicado inoculaciones con virus no calentados, los resultados obtenidos tienen una gran impor-tancia y dieron ori- gen a la idea que el vir-us aftoso puede ser destruido en el estiér-col. El Vil'US es destr-uido instantáneamente por el calentamiento a 80° (paste~l'ización de la leche), necesitando cinco minutos a 60°, en tanto que la ternperatut-a de 55° aun prolongada durante treinta mi- nutos se.muestra ineflcaz. 514 REVISTA VETERINARIA DE ESPA;;¡A En veinticuatro y aun doce horas, el virus es destruido a 50° y se necesitan cuatro' días a 39-40°. A 37° la destrucción puede obte- nerse en doce horas, es segura después de tres días. El virus no resiste la temperatur-a de 30° durante nueve días. Numerosas experiencias dem uestran que el 'estiércol puede alcan- za!' temperaturas de 60° y aun pasar de 70°. Teóricamente bastaría eón apilar los estiér-coles procedentes rl.e granjas con animales en- fermos de glosopeda, recubr-ir-lo con estiér-col no infectado o con paja, para asegurar en algunos dias la desinfección en la masa. Bohtz se ocupó, bajo la dirección de Uh len huth , de la desinfec- ción de los estiércoles coutarninados. Ha demostrado que las condi- ciones más favorables a la destrucción son: humedad moderada, pr-opor-ción conveniente de escrementos y paja, substracción a las inclemencias cl imatér icas exteriores por revestimientos con mate- rias malas conductoras del calo!': paja, estíércol, tierra; las materias a desinfectar se dispondrán en pilas o montones poco comprimidos. Bo h tz ha comprobado la elevación rápida de la temperatura, que el máximo alcanza al fin de la pr-imera semana y después desciende lentamente. La destr-ucción tlel virus se efectúa lo mismo en los fosos de cemen to o mamposteria, en los que el"estiércol está el irecta- mente sobre el suelo. Los temperaturas observadas han sido t.ales que Bohtz no ha creído necesario demostrar la destrucción del virus aftoso que él la cree cierta en algunas horas, porque además del calor hay que con-o tal' con la intervención de procesos químicos y biológicos que se desarrollan en el curso de la fermentación del estiércol. A pesar de estos datos cíen tíficos, se ci tan epizootias que no reco nocen otra causa apar-ente que la difusión .del virus conservallo varias 'semanas entre las materias estierco!. Para resol ver defini ti vamen te esta cuestión a Lóffler se le ha. confiado oficíalmente el comprobar exper-imentalmente la destruc- ción del vir-us aftoso en el estiércol amontonado. Lasesperiencias las empezó en abril de 1912 con la colaboración de Schipp .. Se dispone un lecho de paja de 2'70 m. de largo pOI' 2'50 de ancho' y 0'25 m. de espesor y se coloca sobre un m uladar asfaltado. El es- tié i-col procede de bóvidos y porci.íos: en parte recientey parte algo hecho. Los autor-es han preparado una gra'n cantídad de virus aftoso, diluido al 1 por 20 en agua fisiológica, ñltrada por bugias. distr-ibuida en tubos cerrados a la lámpara y protegidos pOI' cajas de hoja de lata. Los tubos se colocaren a difer-entes niveles en el trans- CU1'SO la Ior mación del estercoler-o, también se colocaron pezuñas de de cerdos que presentaban vesiculas abiertas; estos órganos se colocar-on envueltos en gasa. 'EI estercolero llegó a alcanzar una altura de 1'80 m.; al final se recubr-ió, pr-imeramente, con una capa de paja de 10 cents. y con otra de tier-ra del mismo espesor. Asi las cosas. la experiencia d uró ocho días. Durante estepel'iódo el barómetro oscila entre 760 y 7'70; el termómetro entre 9 y 14° pOI' la mañana, 5-12° P9r la tarde; viento muy frecuente, sin nubes. REVIl:>TA VETERINAnIA DE ESPAÑA 515 Las temperaturas más elevadas se encontraron en el centro de la masa y en la par-te Inferior (75° de 30-75 crns. sobre el suelo), al mismo nivel en los bordes la: tempenatura es menor 07]°). La ternpe- ratura es más elevada a medida: que se acercan al suelo: al '60 me- tros 55°;al'30m.=6üo;alm.=67°; .. , La linfa aftosa se había enturbiado, tomando una coloración gris- amarilla, algunos tubos presentaban un abundante precipitado. Los cerdos o lechoncíllos inoculados con esta linfa o con la que se ex- trajo de las pezuñas de los cerdos enterradas, no contrajeron la g lo- sopeda, en tanto que la linfa conservada en sitio fresco durante el mismo tiempo conservaba toda su' virulencia. ' El virus aftoso se había destruido pOI' completo, resultado fácil de predecir una vez anotadas las 'indicaciones termométricas. Lóffler se conceptúa autorizado para formular esta conclusión cuya impor- tancia práctica es considerable. El virus aftoso se destruye con seguridad en una semana en el estiércol amontonado según las prescr-ipciones reglameutar-ias -C. S. E.-(Ber. tierársüiche Wochs. N.O 7, lebr-ero de H1l3, págs. 113-lJ5). PARASITOLOGÍA NEVEN-LAMAIRE,' ,M, .. Estrongilosis bronquial congénita del carnero.-Se ignora, hasta el pr-esente, cuál es la via que el estron- gilofilaria (Dictuocaulus fitiaria] utiliza para infestar al carnero. Se han formulado dos hipótesis: Según la primera, la larva de estróngilo se introduce en el orga- . nismo, sea-por la boca, sea por la piel) y llega'al torrente circulato- r io que la arr-astra hasta el pulmón paraalcanzar los bronquios y la tráquea, . Otros creen que ia larva se introduce en la faringe del carnero y después pasa directamente a la tráquea ya los bronc uios. Una observación del autor confin~a la pr-imerahipótesis: él ha en- contrado e_nla tráquea de un cordero, muerto cuatro días después de su- nacimiento y asimismo en la tráquea de un feto' procedente de una oveja: qu~ había muerto caquética, el D.jilaria en estado adulto. El par-ásito . también se encontró en el aparato respiratorio de la madre. ' Esto demuestra la posibilidad de una infección congénita y puede explicarse admitiendo que las larvas arrastradas por la circulación ,sanguínea atraviesen la placenta y pasen al sistema circulatorio del 'feto, y se depositen en los pulmones yen la tráquea, donde adquie- ren su desarrollo completo. - C. S. E. - (e. R. des Séances de la r1ca. des Sciencies. T. 154, 1912, p. 1311-1312). OBSTETRICIA BOE'RSER. Nueva terapéutica de la vaginitis contagiosa de la vaca, - Se trata de un mal enormemente difundido que requiere un tratamiento asiduo y difícil para la mayoría de los propietarios, 516 REVISTA VETERINARIA DE' ESPAÑA que son pobres campesinos. Boer uer ha tratado de hacerlo más efi- caz y sencillo. Para ello .ha disuelto, en g-licerina pu r isirna, sales de yodo, bacilol y f'or-maldeldo. Antes ha estudiado si la gl icer ina podia ser perjudicial. Sabido es que, inyectando 5 gramos de gl iceriua en la matriz, se puede provocar el parto. Pero dice que 110; que para esto es menester introducirla en el útero y que su remedio, in- cluso usado en la gestación avanzada, no deter-mina e I parto pre- maturo. La glicer-ina vaginal se inyecta en la vagina con una jer-inguilla de zinc, de 10 gramos de cabida. El tratamiento dura treinta y seis días. Durante los seis pr-imeros inyecta u na jer-i nga cada día; du- rante los doce que siguen, cada dos días. y. duran te los diez y ocho' siguientes, cada tres. Al cabo de este tiempo suele CUI'aI', pero, a pe- sal' de esto, en los meses que siguen, aconseja todavía inyectar otra jeringa llena, una vez al mes. Boerner no precisa las cantidades de los componentes de su mix- tura, que trata de explotar- mediante una patente.i per-o dice que da resultados excelentes. . Exige la más escrupulosa limpieza v desinfección del establo, y aconseja cortar el pelo de la cola y lavar bien las partes genitales y las pezuñas poster-ior-es con soluciones antisépticas calientes.- P. F. - (Berl. iier, Woch., 22 de mayo de 191::\). MACHENS,A. L.a duración del embarazo en la cabra. - No todos los autor-es asignan la misrna dur-ación al embarazo de la cabra. Para Fr'a.nck es de veintidós semanas, para Hoffmann d« veintiuna a veintidós, etc. Generalmente varía entre ciento cincuenta y ciento sesenta días. La duración depende de' diversas ci r-cu nstancias, En general, si el producto de la concepción es masculino, el embarazo es algo más durader-o. El de las cabras' jóvenes y el de las que dan mucha leche durante la gestación, también es más largo, porque no pueden des- arr-ollar tan fácilmente al I)uevo ser, como las cabras más hechas y robustas. De las observaciones de Machens resulta que la duración del ern barazo en la cabra es de ciento cuarenta y dos a ciento sesenta y cuatro días, y que las cabr-as de la sel va herci n ia (el Har-z ) tienen un día más de gestación que las comunes, Si el embarazo es gemelal' también dura más. En cambio, si es de tr-es cabritos, dura menos, en las cabras del Harz En .las comunes du ra más cuando el feto es masculino, en las de la selva hercinia cuando es femenino. El de las primiparas dura más del término medío , el de las embarazadas, por segunda. tercera y cuarta vez, menos. De la quinta vez en adelante vuelve a tener la duración media o la supera. - P. F. (Ber: tier. Woch , 6 de mar-zo de 1913). PEKAR, J. Estudios sobre el aborto contagioso. - J.:Pekal' ha recogido las observaciones en los animales vivos, en los fetos y en los cadáveres, además de las propias experiencias sobre el aborto R.EVISTA, VETERINARIA, DE' ESPANA 517 contagioso Sus consideraciones y conclusiones pueden, ser resumi- das en las afir-maciones siguientes: Contr-a la opinión gen er-alrn en te acr-editada, la estabulación per- manente es mucho menos favorable a la propagación de la dolencia que la libre pasturació n. La infección delas hernbrasdurante el per-íodo de preñez por los gérmenes del abor-to sólo tiene efecto pQr la ingestión. Toda medida capaz de privar a las hembras en gestación de la ingestión de 'gér- menes infecciosos, tendr-á por resultado el evi'tal' el desarrollo del aborto.' ' El parto labor-ioso o mejor, la no expulsión de las secundinas, es también la consecuencia de una inflamación de los cotiledones con, mor-ti ficación de lbs tej idos. , No es la vaginitis granulosa la causa tlel aborto contagioso. Elproceso abortivo, que es la consecuencia de una inflamación uecrosante de los cotiledones empieza por la invasión microbiana ele los cotf ledonesmaterrios por la vía' sangumea.Ta inflamación al- canza las membranas, el feto, luego la mucosa uterina, el cuello y la vagina, pOI' fin. Los gérmenes infecciosos capaces de provocar el aborto, pueden penetr-ar-en el torr-ente ciroulator io fetal pOI' las vellosidades del co- rio n y deter-minan sobre el feto la neumonía, -la eí1tel'itis, la artr-itis o una: septicemia generalizada, El aborto puede ser provocado sólo por la ingestión del pulmón hepatizadodel feto, por el contenido intestinal del mismo, muerto o enfer-mo, por el exudado uter-ino patológico recogido sobr-e una vaca antes O después del abor-to, por el exudado amarillento infiltrado .e ntr-e el cor-ión y el allan toides y aun por las membr-anas mismas descompuestas. ' Asimismo el aborto puede ser provocado en la vaca con el exu- dado uter-ino provinente de una cabra infectada. , . El pl'oceso abortivo cor-respondiente a una evolución aguda, se realiza de diez a. diez y nueve d.ias desde la. infección; los cotiledones son atacados desde luego, después las membranas y, por fin, el feto Los agentes de la. enter-itis. de la neumonía, de la artritis o de la septicemia del buey, son idén ticos a los gérrnenes del aborto, por cuanto, como él., son capaces de provocar el aborto previa in- gestión .. El aborto puede sobrevenir en las vacas preñadas por autoinfec- ción cuando coincide una per-itonitis o un flegmón. , Los terneros nacidos antes de tiempo sin albergar los gérmenes, de la artritis, de la neumonía, de la enter-itis, de la septicemia, p ue- deninfectar se con los órganos contaminados o por la ingestión de la paja sucia y por la orina, La infección realizada en el interior del útero se ejece por los vasos umbilicales, jamás por inter-medio del l iq.uido amniótico. La ingestión de los productos vi r ulen tos provoca generalmente el aborto; alguna V8Z, sin embargo, puede sólo producir una enteri- lis, una neumonía o la septicemia del recién nacido. 518 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Las inoculaciones practicadas en la madr-e con el fin de prevenír la neumonía o la diarr-ea en el feto, no pueden tener acciói, más que en caso de poder destruir o neutralizar los gérmenes antes que esos ejerzan su nocividad sobre los cotiledones y hayan fran- queado las vellosidades de corión para esparcirse en la sangre del feto. Pekar no ha conseguido deter-minar la enteritis o la artritis del buey por contagio del ombligo. Muchas de estas conclusiones se consideran, por lo menos, ines- peradas; en efecto, no siempre descansan sobre observaciones o experimentos indiscutibles. La originalidad del trabajo aparece en otra parte por entero bajo la definición adoptada por Pelear del aborto infeccioso. Se considera esta enfermedad capaz de existir en las dife- rentes especies, siendo ella mucho más frecuen te duran te los años se- cos por razón de la mala calidad de los alimentos y de su escasez que en las épocas normales: las condiciones de manutención, los cuida- dos, la alimentación, juegan un papel tan importante corno la infec- ción. - A. S. Y M. - [Réoue Générale de Médecine Véiérinaire, re- brero, 1913. SECCIÓN PROFESIONAL En befensa propia POR JOAQuíN' CASTELLANOS GARCÍA Inspector de Higiene pecuaria en Albacete POCOtiempo hace-que un compañero de esta provincia, en con- versación sobre asuntos de nuestra car-rera, me dijo que.en La Ve- terinaria Española, periódico que no recibo y que dirije mi antiguo .amigo y condiscípulo Benito Remartin ez, se publicaba un artículo firmado por don Arturo Cubells, Inspector pr-ovincial de Sanidad de Albacete, titulado Desorganización sanitaria, en el cual no q uedába- mas muy bie~ parados los actuales Inspectores de Higiene pecuaria -y Sanidad Veterinaria. Me ocasionó sorpresa la noticia y me pr-opuse leer' el citado ar- tículo para convencerme de los juicios pesimistas de mi colega, y al fin he logrado un número, el 1,922 de La Veterinaria Española, en que aparece el mencionado artículo. Es la cantilena de siempre. La Veterinaria fué en. todas las oca- siones la cenicienta de las profesiones sanitarias que en el reparto de prebendas siern p reIe tocó el mochuelo, y por eso rio les entró en la cabeza a los niños mimados del Ministerio de la Puerta del Sol q~e ahora se nos atienda en su justa medida, ' REVISTA VETERINARfÁ. DE ESPAÑA 519 El doctor Cubells, con cuya amistad me honro, es hombre culto y fiel cumplidor de su cargo, pero, esto 'aparte, en sus juicios res- pecto a 'la misión del Veterinario en asuntos sanitarios, está com- pletamente equivocado: Ni en la Ley de Sanidad de 1885, ni en la Instrucción de Sanidad de 1904, nien el Reglamento de Sanidad exterior de 1909, se consi- dera al Veterinario como él se merece, en relación con sus servicios en la Sanidad pecuaria. Todo se ha hecho para el médico. El, es el eje obligado sobre el que giran leyes y reglamentos sanitarios, y si se hace mención de farmacéuticos y veterinarios es de una manera incidental, y respecto de nosotros n unca con cargos de plantilla. , No es esto regatear importancia a la sanidad humana. Somos los primeros en reconocer que ,cuanto tienda a conservar la salud y prolongar la vida del hombre es de una importancia capital ísi ma- Nada hay comparáble con esta misión en el orden social, pero fuerza es confesar a su vez, que en los servicios de sanidad pública tienen alguna misión que cumplir farmacéuticos y veterinarios, a quienes' no debe regatear-se, por ego ísrno de clase, sus mereéimientos para cooperar en esta obra de conservación social. ' Por fortuna para el país y para nosotros, la orientación que de poco tiempo acá se da a la sanidad pública, rompe con los antiguos moldes en nuestra patria, que er-a-una excepción en el mundo, y, a despecho de esa eterna enemiga de algunos médicos, al veterinario' se le reconocen sus derechos, y se le considera capacitado para pres- tar sus servioíosen la mencionada sanidad pública. N o es a gusto de todos, es verdad, pero la razón se ha im puesto y la: Veterinaria, con su vasto arsenal de conocimientos, interviene en los asuntos sanitarios, con tanto provecho corno sus hermanas en las ciencias médicas. Yvamos a lo esencial, objeto de este' artículo. Dlcee! señor Cubells en el artículo que comentamos: « Creáronse en 1890 las Inspecciones de Sanidad Veter-inar-ia, cargos innecesa- rios, porque para cumplir la misión asignada a estos funcionarios Lastaba 'con los subdelegados de Veterinaria y Veterinarios titula- res ;... )) Per-mítasenos-qu a sin seguir copiando las peregrinas razo- nes de este señor Inspector de Sanidad humana, comentemos los párrafos transcritos, Ve la paja en ojo ajeno y no percibe la viga en el propio. ' ' . Con iguales motivos y empleando idénticos razonamientos, po- dríamos decir nosotros, que el cargo de Inspector provincial de Sa- nidad no debió crearse, porque .sus funciones pudieron muy bien llenar-las los señores subdelegados de Medicina y los Médicos ti tu- lares. ú no hay lógica en el mundo, o nuestro cargo es tan necesa- rio par-ala Sanidad veterinaria como el del señor Cubells 'para la Sanidad humana. y seguimos copiando: «, .. pero para justificar su creación, y comprendiendo que la organización actual era completa y atendía todos los servicios, se i11.ventála or-igina) martingala de hacer depen- 520 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA del' estos nuevos Inspectores del Ministerio de Fomento, y se inter- puso a su ver-dadero nombre las palabras de « Higiene pecuaria»,' quedando designados estos nuevos funcionarios de esta manera: « Inspectores provinciales de Higiene pecuaria y Sanidad Veteri- naria». Vamos pOI' partes, amigo Cubells, ponqué se hace preciso que antes de rebatir sus afirmaciones hagamos algunos distingos para dejar las cosas en su verdadero lugar respecto al nombr-e. La pr-imera vez que vemos empleada la palabra de Inspección en Veter-inar-ia es en el Reglamento de policia Sanitaria de los animales domésticos, de 3 de julio de 1904, y sin que descendamos ahora a. explicar la suerte que más tarde corriera. POI' real decreto de 25 de octubre' de 1907, creó el Ministerio de Fomento el cargo de Inspector pr-ovincial de Higiene pecuaria, y como después surgió un verdadero pugilato entre este Ministerio y el de Gobernación, sobre si estos Iu ncionarios habían de depender de uno u otro centro mi n ister-ial , entonces la pr-esidencia del Con- sejo de Ministr-os dictó UI1 r eal decreto, con fecha 29 de enero de 1909, ·e.11 que, entre 'otras cosas que no hacen al caso, se nos da el nom- el bre completo de Inspector-es provinciales de Higiene pecuaria y Sanidad Veter inar ia. No tenemos el propósito de descender a detalles para explicar este proceso evol u tivo hasta llegar a consti tuirse defin iti vamen te el Cuerpo, porque en ello hay notas de verdadera intriga por parte de algún compañero del señor Cubells, que tendían a imposibilitar la reforma, y que se estr-ellaron ante la valentía de la clase veterinaria, que al fin triunfó en la contienda. Por lo demás, lo que el señor Cubells llama martingala, no es más que un acto de justicia para nuestra clase, y una determina- ción firme y resuelta d el Ministerio de Fomento de defender los in- tereses de la ganaderia española. Hasta la, para nosotros, memorable fecha de 25 de octubre de 1907, estábamos en España sin funcionarios que atendieran la Sanidad Veter-inar-ia, a pesar' de las afirmaciones del señor Cubeils .. Ni había estadísticas, ni quien impusiera, en casos de epizootiáS, las medidas de policía sanitaria convenientes, porque entonces sí que habia un verdaderodesbaraj uste san itario-veterinario. A quien no se le paga no se le puede exigir servicio alguno, y Go- bernación no llegó a consignar en sus presupuestos ni una sola pe- seta para San idad Veteri naria:. En cambio todo fué para el médico, a quien, en casos de epidemia, solian concedérsele, en ocasiones,' ciento cincuenta pesetas de dietas, contentándose, cuando más, con una circular O una real orden, si apar-ecía en los ·ganados una epi- zootia. ~Es así como entiende el señor Cubells la organización completa de la Sanidad pública? . ¿ Es que el médico es de mejor condición que el veterinario, Y a . aq uél deben concederle carguitos retri bu idos y a este. no? E;s' una teouía muy peregrina la de mi estimado amigo. BEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 521 Están estos señores tan acostumbrados a llevar-se siempre la par-te del león, que ahora TiOse avienen a que a nosotros se nos re- tr-i buya j ustamen te en n uestros servicios, . ,Y aq uí viene lo gordo, lo verdaderamen te estupendo del articulo que comentamos. Vedlo . «E, más-dice el señor Cubells-estos Inspectores pr-ovinciales tenían hasta hace poco tiempo como Jefe inmediato suyo en la provincial al Jefe provincial de Fomento; pero supr-imido este Ci1.I'gOl'ecientemente"no hay más remedio que hacer depender a dichos 'Inspector-es del Gobierno civil. Bueno; pero en cada provincia el Gober-nador tiene un Delegado permanente suyo en asuntos sanitarios, 'que es el Inspector provincial de Sanidad, y, en tal caso ¿ qué? ¿ El Inspector ele Hig iene pecuaria dependerá del de Sanidad de la provincia (que es como si dijéramos la segunda persona del Gober nador ) o depende sólo de éste, pOI' ser funcionari o de Fomento? Dado su ,carácter anfibio, es muy posible que se I'e-, ' suelvaque los Inspector-es de r-efer-encia, en cuanto Inspectores de Higiene pecuar-ia, son funcionarios de Fomento y dependen sólo del Go ber nador , y, en cuan to Inspectores de Sanidad Veter-inar-ia, son funcionarios' de Gobernación JI dependen del Gobernador y del Ins- , pector pro vin cial de Sanidad. Como si lo viera». Antes ciegues que tal veas, como dice un adagio castellano. Aquí está el nudo gord iano de la cuestión, queridos compañeros. Algunos 'ele estos señores Inspectores médicos, no pueden ver con uanqu ll ídad que nos desenvolvamos con verdadera autonomía; que nos hayamos despr-endido de su tutela. ' La ley de Sanidad, que poco ha se discutía en las Cortes, Iu al é Ioso p recisam en te pÓI' la base XII, pOI' esa exigencia a todas luces injusta y depresiva para nuestra clase. El Inspector de Higiene pecuaria JI ele San idadVeter-inar-ia , el Veterinal'ío, porque este es el título que más nos ho nra, no transi- girá nunca, jamas, con esa imposición emanada dela soberbia y el orgullo de los que nos quier-en tener como par-ias para rendir-les pleitesía, cuando nosotr-os poelemos codear-nos con ellos de igual a igual. Aparte la modestia, que en m uchos casos es la máscara ele la h i- pocresía , nosotr-os, en nuestr-o or-den de cosas, valemos-Tanto como ellos,'y de ellos no necesitamos para nada, cuando se trata ele cu m- pl ir con nuestr-os deberes; cuando hay que ejecutar los servi- cios ele la Sanidael Veter inar+a, que, dicho sea de paso, son de in- discutible utilidad para la r-iqueza ganadera y aun para la salud pública. ¡Bonito estar-ía que el Inspector de Higiene pecuaria, que obtuvo este cargo mediante ruda oposición con un pr-ograma vastísimo JI ajustándose en un todo a los reales decretos de 25 ele octubre de 1907 JI 29 de enero de 1909, fuera a depender del Inspector pr-ovincial de Sau idad l ' Bajo esta base es probable, casi seguro, que no 'se hubiera po- dido constituir el Cuerpo , que no se habrían llegado a. realizar las oposiciones pOI' falta ele aspirantes, porque los Veterinarios, aun- 522 REV[STA VETER[NAR[ADE ESPAÑA que pobres en su mayoría, tienen dignidad y habrían rechazado de plano esa tutela que les deprime ante Dio", ." ante la gente. Hay que decirlo muy alto. Antes que ir a depender de los Inspec- tores provinciales de Sanidad es preferible mejor arrojar el cargo por el balcón. Viviremos pobres, pero no viviremos con vilipendio. La evolución Oe la Veterinaria POR C. SANZ y EGAÑA Inspector de Higiene pecuaria en Malaga Los neterinarios espaiioies o sere- mos pecuarios-o no seremos nada. . EL AUTOR Antes de defender esta tesis o afirmación creernos oportuno dar algunas explicaciones sobre el valor que concedemos a las palabras «veter-inar-io» y «pecuario»; si las palabras expresan ideas aclarando aquéllas se comprenden mejor éstas. Para ello nada más sencillo; basta tornar un diccionario, y para más autoridad, el de la Real Academia nos saca de dudas. La palabra PECUAR[O, R[A (del latín pecuarius¡ adj. Perteneciente al ganado. - VETER[NARIO (del latín veterinarius; de oeierince, bestia de carga) masculino. Profesor de veter-í nar ía. Sustantivando, con la. palabra «pecuario» podr-íamos comprender, en su significación, todo lo que se relaciona con el ganado, cría, fomento, curación y abando- nár la significación de la palabra ((veterinaria» pOI' s~r demasiado r-estr-ictiva, pu es sólo comprende l·os animales de carga. El origen de las palabras nos da la explicación de lo que aseguraba al pr-incipio: los veter-inar-ios, en general, no hemos hecho otra cosa en España (el extranjero DOStiene ahor-a sin cuidado), que ocupar- nos del caballo, mulo, etc., bestias de carga y asi nuestras enseñanzas. se reducían princi palmerite al caballo ya algunas comparaciones a los demás animales domésticos. En estos últimos años se ha notado alguna variación en este plan y parece que nos preocupa el ganado vacuno y el de cer-da, ganados que entre nosotros tienen más impor- tancia que el caballar. Hemos evolucionado hacia la pecuaria pero, francamente, no la hemos conquistado, porque no hemos previsto que esta 'misión será la única razón de. nuestra existencia, con cambio o sin. cambio de nombre. Hagamos un examen de nuestra situación: hasta ahora hemos hecho algo más que curar caballos; también hemos, hecho sa- nidad ; somos un Factor impor-tante en la conservación de la salud pública, y éste ha sido nuestro más glorioso título. Para realzal',la ¡. '\ RE,VISTA VETEH.INAH.IA DE ESPAÑA 523. labor de la-veter-inaria nos hemos o nos han llamado, los avanzadas en la defensa-de la salud pública, y con está y otras frases bonitas, creíamos convencer a ía opinión pública y qu~dábarrios tan tranq u i- los o seguíamos trabajando para 'que nuestro papel como sanitarios se' cotizase alto, creyendo que por ese lado veudr ia lo que se ha lla- mado la regeneración de la clase. POl' desgracia nuestra hemos estado equivocados; ni el curar ca:" bailas, el animal más noble de toda la escala zoológica, ni el ser los , avanzadas de la salud pública, nos ha servido para nada: Con esa norma de conducta no hemos sido nadie; la clínica ha dado para mal vivir y gr-acias al he~rado, y la tan cacar-eada.unisión sanitar-ia, ape- nas si produce algo, una subdelegación honorar-ia, y unas titular-es con sueldos ridículos el} la mayoría re los ayuntamientos, equipara.. dos a los aguaciles en lobién retr ibu ídos, y, a pesar de esta triste cealídad.rno queremos convencernos y nos gusta .figurar en el ejér- cito.san itario j cómo aval~zadas nada menos! Con esta or-ientación no vamos a ninguna parte ; no somos nadie; 8'S decir, somos los últimos: sin esperanzas de-ascender. Hemos de cambiar d-e táctlcasi.quer-em os que 'la veterinaria tenga personali- dad propia, que sea independiente, ya que englobada, y confun- dida. con las profesiones médicas tenemos un por-venir muy limi-. tado . . El caballo, como motor, está amenazado de muerte; el automóvil, la electricidad, acabarán con él; sólo la agricultura y las pequeños propietar-ios utilizarán sus servicios j y -es tan triste vivir entre po- bres! Ya lodice el refrán: « dime con quien' aridas ... " La sanidad' es un campo donde hay muchos competidor-es y los veterinarios tenemos malas y pocas armas para coritender : los' mé- dicos, los qulrn ícos, los ingenieros: los arquitectos, hasta el maestr-o de escuela, son .profesio nales a quienes no podemos. vencer; la inge- nieria y la arquitectura se quedan con toda la higiene pública, como antes se decía, y para el médico. químico,' veterinario, maestro de escuela (acción social educativa), nos queda la higiene privada. Ya nosoh-os en este reparto nos corresponde la inspección de carnes, leches, etc., pero siempre bajo la tutela ign,om!niosa de un médico que-vincula la defensa de la salud de sus semejantes y la fiscaliza- ció n '~le cualquier taberner-o que llega a concejal por arte del caci- quismo; si querernos aumentar nuestra acción en la inspección de alimentos tr opezamoa.con el químico, que, can más conocimientos que nosotros, se ha encargado de estos servicios; si nos obstinamos en se'!' funcionarios sanitarios no seremos nada más, sino. cornpar- sas de otros funoionar ios que ocupanjerarqula super-ior'. Desde que he pensado en estos asuntos, he realizado el balance de nuestras conquistas y he sondeado el porvenir que semejante conducta nos ofr-ece, me he convencido que no es nada tavor'able y se imponen 6rientacíones nuevas, en mi pensar, más favorables para nuestro por-venir. . Esa tendencia se ha mar-cadoalgo en la pasada Asamblea, pero no de un mado tan indeleble que pueda conceptuar-se defin itjva; pero se 524 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ha: visto la necesidad de transformarnos de veter-inar-ios en pe.- cuarios, sino de un modo oficial por lo menos de un modo efec- tivo. . Se ha hablado en dicha Asamblea que en el plan de nuestros estu- dios falta una asignatura, la patología de los rumiantes y pórcidos, Para que en nuestra clínica podamos atender y cuidar toda clase de ganados; se ha acordado dedicar atención al fomento de la gairade- ria, em pezandopor hacer estadísticas verdad, clasificaciones. pro- vocando concur-sos y aconsejando niejor-as en los métodos de explo- tación. Este trabajo en el día no será rern u nerador-, pero convencido el ganadero de que nosotros sabemos de cuestiones pecuar-ias y que puede encontrar eÍ1 nosou-os un buen consejero para su negocio, lograda suconñanza, ya vendrá lit cousultarnos ; será cuestión de tiempo pero de segura solución; el ganadero actualmente no tiene a quien consultar asunto" de su negocio; sea el veterinario quien se encargue de sacarle de dudas. y una vez pecuarios, abandonemos la Sanidad veterinaria si que- remos nuestra independencia, y organicemos un servicio con nuevas pautas y hasta con otras palabras. _-\1 intervenir en la redacción de las conclusiones del tema segundo de la pasada Asamblea, me opuse a que el nuevo or-gan ismo veterinario que pretendemos crear para cumplimenta!' los servicios que actualmente cumplimos, me opuse, digo, a que se llamase «Cuerpo Nacional de Higiene y Sani- dad Pecuar-ia », la mayor-ía me ganó, pero no me convenció. El dia que consigamos or-ganizar un .servicio nacional de veterinarios- pecuar-ios, pagados y dependientes de Fomento, organismo que ten- dr ía la doble misión del fomento y de la higiene del ganado, debemos entregar a los médicos la sanidad, porque seria una amarra de sub- ordinación que a nosotros nos m ol estar ía ; 'par-a cuando llegue ese momento debemos haber evol ucionado . Pero alguien pensará, que nuestra misión como sauitar-ios la .ocupar-ían otras profesiones, pues los animales son factores de enfer- medades del horn bre que deben evi tarse; cierto; pero al evol ucionar ar-rastrar-tamos con nosotros todos los servicios que actualmente prestamos, haciéndolos genuinamente pecuanios, Vigilando la hi- giene de los ganad osevita.mos que los animales de abasto se sacrifi- quen enfermos, y aunque lo estuviesen, como los mataderos serían vigilados pOI' un pecuario, pOI' ser una industria pecuaria, el que apareciese en ferm o ,se quemaba o se transformaba en otr-o producto no ali meuticio: es decir, 10 mismo que prescr íbu-ia el aislamiento, la. vacunación, etc., en policía pecuar-ia se destr-uiría un bazo distoma- lOSOo un pulmón tuberculoso, sin dar cuenta al directo!' del Labo- rator ío Municipal, ni al concejal-visitador. Seria una medida de policia pecuar-ia, que únicamente le inter-esar ia conocer a la Direc- ción que se preocupare pOI' el fomento ganadero par-a estudiar el modo de evitar esa perdida, y la salud pública estaria por rechazo ¡.;arantida. El ser-vicio pecuario sabiendo qué animales están enfer- mos los aislaría, los 'secuestraría, fuesen sus enfenneJades tl'ans- misibles o no al ho m breo RE~ISTA VETERLNARIA DE ESPAÑA 525 El servicio pecuario reconocería vaquer-ías, cabrer las, para saber en qué condiciones de h igiene se albergaba el ganado, para reconocer su salud, para examinar su alimentación, bebída, explotación, etc., y toda res enfer-ma o sospechosa sería i n utilizada para la producción de leche, o ésta se pasteurizaría o esterilizaría antes de darla al con- sumo; luego que la reconozca el químico, si es que .sirve para algo ese reconocimiento; nosotros, como pecuarios, la reconocemos en lafábrica, valga la palabra, , Los embutidos, conservas de carne, etc, serían reconocidos en las fábricas, porq ue ninguna in d ustr ia de esta natu raleza se podria establecer sin inspección pecuaria; las aves, caza, etc., serían reco- nocidas en el punto de cría, porque estos animales, como los demás ,domésticos, necesítarían para su transpor-te un certíficado expedido por un veterinario. y pOI' la línea curva, que aquí es la recta, co nu-ibuir-íamos a la defensa de la salud pública sacudiendo el yugo de las profesiones que se llaman sanitarias, y nosotros haríamos sanidad sín ser san i- tarios, sino pecuar-ios únicamente. C!,zÓNICAEXTRANJERA R~~lam~ntación ~~ la pr()f~sión veterinarla en la lir~~ntina El Min istt-o de Agr icu ltu ra argentino ha leído en el Congreso de la Nación un proyecto de ley reglamentando la profesión veterina- ria en aquella república. ' . La Argen ~ na, el bello reino d e las libertades, pero de las 1iberta- 'des útiles que pueden ser benefici,osas al progreso humano, ha que- rido impedir el intr-usismo en vetertnar-ia: organizadas las Escuelas de Veter-inar-ia de Buenos Aires y la Plata con todos los adelantos modernos, el poder ejecutivo se cree en el deber de defender a los titulados en estas Escuelas y rflglamental' la. profesión evitando la plaga de indoctos que puede ser un pelig ro para la. riqueza pública. En el preámbulo del Ministro se razona' perfectamente el pro- yecto de ley que va.mos a refer-ir. E:n el ar t, l° dice las personas que pueden ejercer la medícina veter-inar-ia y son. l° Los [titulados en las Escuelas Argentinas. 2.° Los argentinos con título extran- jero, de enseñanz~ semejante a la Argentina. 3.° Los extranjeros que ejerciesen, ya la pr-ofesión cuando sus títulos reúnan la condi- ción anterior. Ar]. 2° Los veter-inar-ios extranjeros .que se hayan revalidado en la Ar-gentina. Art. :3.° Se considera con ejercicio ilegal de la veterinaria el tratamiento de los animales por personas sin : título. Art. 4° Las inyecciones do sueros, vacunas y líquidos re ve- 526 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA lado res podrán ser hechas pOI' personas prácticas, previamente auto- rizadas por el Ministro de Agricultura y reúnan las condiciones especiales que se juzguen necesarias. Las mismas operaciones po- drán ser practicadas por cualquier persona en sus propios anima- les. Art 5.° La Dirección de Ganaderia, llevará un registro de las personas que pueden ejercer la profesión según esta ley. Art, 6.° El ejercicio ilegal de la veter-inar-ia será penado con una multa de 10 a 100 pesos, y de uno a diez días de prisión; estas penas se duplicarán en casos de recidi va. Art. 7.. Estas penas las aplicarán los jueces federales, son susceptibles de recur-so en forrna or-dinar-ia. La Ar-gentina nos da la norma en muchas cuestiones y es indu- dable que este proyecto de leyes un progr-eso para la prosperidad de la veterinaria en aquella ño reciente republica. En su lectura hemos visto un borr-ón, el art. 4." que lo copiamos integr-o: mucho dudamos que los compañeros argentinos se confor- men con esa in trusión de prácticos- vacunadores, el tamal' la noti- cia de un diario político es motivo de desconocer la opinión de los compañeros americanos, que la conceptuamos opuesta á esa libertad de vacunar y ele diagnosticar con inyecciones reveladoras. . . SocieOaO alemana Oe patología comparaOa Sesión de 28 de noviembre de 1912 Bongert babló de Sarcomas en los bóoidos. Presentó un sarcoma uter-ino. Dijo que, por lo regular, en la vaca, los sarcomas comien- zan' en los ganglios linfáticos pelvianos, y suelen ser de origen infec- cioso. Mejor que sar-comas,' parecen linfomas, pues no producen metástasis en los grandes par-ériq ui más. Neumann presentó preparacioues de enteritis crónica pseudo- tuberculosa boois: Los bóvidos. con esta enfermedad enflaquecen . . mucho a pesar de tener apetito y suelen sufrir diarrea rebelde a todo tratamiento. El proceso puede durar años, pero siempre acaba por matar, si no se ha sacrificado antes el animal. En la necropsia. sólo se hallan lesiones el) el intestino. La mucosa intestinal, sin estar muy roja, se halla muy gruesa y arrugada (parece la su perficie del cer-ebro) de or-dinar-io en la' porción poster-ior del intesti'no del- _ gado, per-oa veces en· toda la extensión del intestino. Nunca se advierte caseificación. Los ganglios linfáticos están infar-tados, pero .nunca calciflcados, ni tampoco caseificados. Al microscopio las extensiones ele moco entér-ico presentan abunclantísimos bacilos ácidor resistentes más cortos que Jos de la tuberculosis, pero muy parecidos á los de la lepra. En los cortes. aparecen muchísimas células epitel io ides y muchas células gigantes atestadas de bacte- ·l'ias. Las glándulas de Lieberküh n están intactas yen su luz no se halla bacilo. ácidor r-esistente alguno. La enfermedad' fué tenida REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 5'27 primero por una forma de tuberculosis (Johne y Frotb ingham, Koch, etc.,), pero en 1906 Bang vió que nada tenía que ver con ella. Logró producu-Ia en ter-neros por ingestión y po r inyección intra- venosa. En [907 dió a conocer el hecho de que los bóvidos con esta enfermedad reaccionaban a la tuber-culina de bacilos aviarios. Según Hove la reacción se presenta también Cal! los métodos conjuntiva! y cutáneo. Recientemente Twort ha conseguido cultivar los gérme- nes de la enteritis pseudotuberculosa bovina en mediosadicionados pr-eviamente con bacilos tuberculigenos muertos. Según H'olth basta la adición previa de extracto de bacilo tuberculígeno. Twort obtuvo agl utininas eu aves y conejos y tam bién apreció estos anti- cuerpos en bóvidos infectados natural y artificialmente. Dornis d isertó acerca del tratamiento de los tumores malignos de los animales domésticos con los rayos X. En una ser-ie de tumores malignos de caballos y penos tratados por medio de los rayos Rüntgen , .obser vó, en algunos casos, m ejo r ias y hasta curaciones duraderas, pero ~n otL'OSn ó ,con la misma técnica, y en algunos hasta parece que los rayos X 'activaron el creci m ien to del tumor. En gener-al estos rayos mejor-an o curan los tumores ricos el} célu- las, pero pobres o exentos de estroma y en vasos sanguíneos. En cambio, los tumor-es mixtos, ricos en tejido conjuntivo y envasos, no responden al tr-atamien to. Exam i nando de macla sistemático y desde uu pr-incipio el tejido neoplásico se suele advertir pronto, por ciertos caracteres ldegeneraciones de todas clases más en abun- dancia que en otros tumor-es ), si la neoplasia mejorará o no con la ro ntgen tet-apia. En la discusión de este punto Heller iudicó lo difícil de dosificar- los rayos X en veter-inaria. Rosenthal pregunto si podían pr-oducir ulceraciones en lapiel de los animales como en la del hombre yasí dar or-igen a.turnores. Eber lei n dijo que esto es raro en los animales porque no tienen la pie'[ tan seusiblecomo el ho mb re. Con ocasión de tratar una úlcer-a sarcornatosa de un caballo, vió una vez produ . ci rse uu tumor fibroso, pero pudo extirparse y el caballo CUI'O. También ha observado feuó menosde ir ritacióu e inflamación, pero siempr-e leves, ell la piel de caballos y perros, No ha visto que los rayos X pr-odujesen car-cinomas a pesar de haber tratado con ellos muchos casos, Hi rsch íeld r-efl r ió q ueu n autor americano ha logradu, producir, con' los 1'a);OSX, en la cola de la rata, un cancr oide que pudo tr ausplantar. Regen uogeu trató de las neoplasias en los animales pequeños, en particular en las aves, Dijo que la tuberculosis está muy extendida entre las gallináceas y los papa.gayos. De la observación de más de 3,000 papaga.yos enfer-mos, r esu lta que ~Opor 100 SOII tuberculosos. 90 pOI' 100 de las tuber-culosis del papagayo son cutáneas y mucosas, de 7 al 8 pOI',lOOar-ticulares y óseas y Je';2 a 3 por 100 pul menar-es y articulares. Sólo en ocho-casos pudo apreciarse una relación íntima con personas tuberculosas. Tam b iéu presentó preparaciones de tu- berculosis de palomas, canarios, patos srlvestres y perdices, Luego estudió la oiruela de las aves que, según Uhlen huth , es una infec- 528 REVfSTA VETERfNARfA' DE ESPAÑA ciónlocal de la piel con agentes de la difteria. Después presentó un queratoma de tamaño rar o en la pata de una gallina, sarcomas cutáneos del gallo, del palomo, un melanosarcorna del paladar de un zarcero con m etástaais en los órganos inter-nos, un m iosarcoma del intestino deu na gallina, carcinomas, ñbrosat-comas y Iipomas del peno y favus de la cabeza de un gato. En fin, Ebel'lein presentó algunas proyecciones de tumor-es e nor mes (8 carcinomas, 30 sarcomas, 32 botr iomicomas, 1 melanoma y 1 actinomicomá del caballo y del buey). . P. F. CURIOSIDA.DES El ~oping POR EL DR. P. F. . El doping viene a pr-obar' una vez más que no hay juego sin trampa, que donde hay hidalgos hay picaros, que acaso' no existe hidalgo sin algo de picara y que, probablemente, la existencia de los llamados «perfectos caballeros» es una papar-rucha. ~ Qué hay perfecto, fuera de nuestro Padre, que está en los cielos ~ Desde luego los perfectos caballeros no siempr-e se hallan entre los que blasonan de fomentar la cr-ía caballar, ni entre los propieta- rios y jinetes de corceles que cor-ren como flechas y, a veces, cuestan medio millón de fr-ancos: tampocofaltan entre éstos los «ca- balleros de industria». Dígalo, sino, el doping. ~Qué es el doping? Es la adm ín istr-ació n de estimulantes a los ca-o ballos de car-rera para que «batan el recor-d» alás pronto y ganen, por lo tanto, los pr-emios. Los estimulantes que se administra son, principalmente, la heroína, la morfina y la cocaína. &Estimulantes la heroína, la morfina y la cocaínaf-> objetará, taij vez, quien, corno cierto químico, ignor-e que para hacer objeciones -B'Spreciso tener muchos ... riñones, y que la her oina, la m o rfi na y la cocaina pro d ucen a 10s équidos una viva y larga excitación. Verdad que algo parecido les acune a los morfinómanos. Estos buscan en la morfina la excitación que otros buscan en el alcohol. Opium. nonsedat, etccitat, decía Brown. Y, O. Rosenbach ha descrito n otabitisi m os efectos energéticos ele la rnorfí na. Esta excitación dura.poco en el peno yen el hombre, pero dura mucho en el caballo. . H.I;:VISTA YETERINA'RIA' DE' ESPJ).ÑA 529 ", -Sin fuera funesto parael animal; el.ci6ping serfa lícito co moe! ó látigo, tan usado-en las carreras de-caballos, con aplauso del 'res- petable público. Pero el doping tieneCO!lSeCUenci~s funestas: de- termina: la 'hipi3rtl'o'fia y, 'la. dilatación rápidas; del corazón y. corn- prorneteIa-vida y.sobre. todo .et'poe,venk del caballo, que es, el ideal nietzscheano. del .su percaballo, .al :q ue: hay 'que ténder .. Por .esto el . doping Se cousídera -com o un Jl'aude; qué podemosdescubr-ir', gra cias a la caballer-osidad n unca desmen tida de.los reactivos químicos . . I f • . ,-~. '.* "" I w4 • / , .Recientemente los veterinar-ios fl~anceses ·BI'U .. jefe de. trabajos , de Ia escuela de Toulouse, y Robert.rvete r! nai-io .del 18° regimien to ele ar ti lle rja, hail estudiado el doping de modo expertmentaí eón lá: .henoína .. la .rnorfina.Ta, cocatnay la. escopolarnlna, Sr ,en la Reo.. Ve- lerinaire, 'de los meses-de abr-il y. mayo -del año actual, 'hanpubl i- cado los resultados de.susestndios., 5 centig+amos de clorhidrato de hero.ína, Inyectados bajo la piel de una 'yegua de unos 500 kilogramos produjeron, al cabo' de una hora, hiperexcitabilidad gr-ande ,.del animal (marcha automática, rel inchos fr-ecuentes. cola en trompa, contracturas). En el punto de la inyección. persistió.duuante varias horas- una sudoración.local en una 'extensión un poco mayor.que la de un dUI'O. ..A u.a caballo de siete ·años y unos 500 kilogr-amos le -Inyectat-ou hipodér-micam en te '35 centigr-amcs .de clorhidrato .dé, b.er-olna. A.I cuarto, de; hora elcaballe 'empezó 'a .excitause, presentaba gran-sudo- i-ación en el punto inyectado, su corazón latía 95 veces por minuto, el animal StJ agitaba, rnar-chaba-ccmoempujado por-una fuerza invisi- ble, parecta. ciego, chocaba .conn-a -u n árbol, tenia .lapupila en ex- , trern o dilatada, no se ·l·epodja suj etar ,.tl'ot¡:r.ba,galopaba, F ué preciso tratarle la ..intoxicación: .se l'Elsangró; pe le inyectó dGS litros de suero artiflcial en. las venas y pilocar pi na bajo la piel. Las manifes- taciones. de la excítaclón tardaron doce horas en desapar eeer. Al día siguiente apareció deprlmido; con 38'4° de temperatura, 70 latidos cardiacos e' inapetencia. Al cabo -de algunas semanas, mur-ió de in- Iosura aguda En. la necropsia se le .halló el corazón enormemente hi per tr ofíado ; 'La morfina, en el caballo, a las dosis habituales de 50· centigra- rnos. a l.'gramo.:- dicen, Bnu y. Robei,t,:-'- produce .sólo excitación, Por esto -.añade')l-,es absurdo formularla para cal mar los cólicos o asociarla con.el cloralpara la anestesia operatoria de los équidos, pues, en.este.últi.mooaso.ise agitan :viotentarnente durante la opera- ción ..y, siu.embargo, - agt-egarr=- 'esto se hace a menudo, porque se tiende a copiar.sin nefiexión la medicina humana. Dicen haberleido un-ar-tículo, reproducidopor muchos diarios, en el cual, un químico que. ignoraba 'Io,s efectos. de la. morfina en 'Ios équidos, declaraba que «con el.doping.se co rr ia el peligr-o de que se durmiesen' los ca;- 'ba.llcs al empezar o. durante -la carrera». - De.todos moclos la 11101',- fina es menos.acti vaque la her-oina -, 530 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En cambio la escopolamina es de acción igual a la heroína. Por esto tam bién es absu rdo querer anestesiar caballos con la combina- ción de laescopolamina y la morfina¡. . La cocaína es, a la vez que anestésico local de!a reg ióudónde se inyecta, un excitante cer-ebr-al y un excitante rn uscularvSabido es . que los indios utilizan las hojas de coca para reaistir mejor la fatiga. Mosso vió que peq ueñas dosis de cocaí na reforzaban las con traccio- nes cardíacas, Freund que aumentaban la fuerza del brazo al dina- mórnetro Y Aschenbrand, que los soldados resistían más el cansan- cio, La fase dinamógena va pronto seguida de adinamia; por esto 'hay que inyectar la cocaína inmediatamente antes de la car-rera. Como síntomas accesorios, la cocaína produce flujo salival, sudor, al pr-incipio, localizado en el punto de la inyección y dilatación pu- pilar. La cafeína, la estr-icnina y la teobromina también se usan, pero menos. Todas estas substancias y las anter-iores se adm in istran momentos antes de las carreras, dentro deun trocito de zanahoria o en inyecciónhipodér-rnica. El doping- hace que ganen premios caballos infer-iores aotros, Corno los caballos que ganan los premios, con Ir ecuencia son' ele- gidos para padr-es, desde luego se comprende cuán contr-ar-io puede ser el doping al progreso, máxime si se consider-a que, además, =estropea los animales a él sometidos. Hay que combatirlo, por lo tanto, a sangre y fuego. Las asociaciones 'h ípicasde Francia, habían pr-ohibido el doping en sus r-eglamentos, a pesar de lo cual el doping continuaba, porque no hab íá modo de' descubr inlo. Per-o he aquí que hace dos o tres años, 'el profesor Fraenkel, Íie Viena, 'encontró la manera de desen- mascarar!o. En segu ida el J ockey-CI ub austriaco y el J ockey-CI ob húngaro adoptar-on medidas r igorosas contralos borgias y gOl'gias del doping. Y los franceses com isionarou. al protesor KauffLl1ann, de Alfo r t, para estudiar el método-de Fraenkel. ' . Este método ,se reduce al análisis quimico de la saliva del caballo, recogida inmediatamente después de la carrera con todas, las pre- cauciones asépticas. El veter-inar iose pone guantes de hilo esterili- zados, y toma la saliva del animal mediante algodones puros desen- grasados y ester-rlizados que luego mete 'den tro -de Irascos- asépticos cerrados y protegidos con plomo. Estos Fr-ascos llevan dos etiquetas, una con el número de la carr-er-a y otra sin indicaciórr alguna, y se r-emiten a los comisar-ios de la So'cie'dad, Éstos quitan la etique'taque lleva el' n úrn er-o de la' carrera y ponen en la otra u na ci fra 'de orden r-egistrada que sólo ellos conocen, Hecho esto remiten .el frasco al analista, el cual, como se cbmprende.t ignora de q uévcaballo PI'O-, cede. El' métodode Fraenkel se usa en Francia desde hace cosa de rrted io año, Al cabo de poco 'más de un mes ~Ie usarse se vió que el doping era todavía más frecuente de lo que sesospechaba. / '. REVISTA VETERINARIA, DE ESPAÑA ~ - 531 Hubo projestas y campañas coriu-a el profesor Kauffrnan n. Se decía que el método no erajnfalible : que podia revelar medica- mentosadmi·n.istrado.s .anter-iorrnente para cu r-ar j~s'animales o ve- nenos orgánicos. producidos porla fatiga de la car-r-era. Se nombró una comisi611 ríal'a esclarecer- estas dudas. Esta comisión acaba de dar su informe, Dice que se puede-descubr-ir el doping, per-o no adopta el método de Kauffmann, sino el, 'clásico de. la investigación ' dejos alcaloides "eLe Stas, modificado por' Drage.n ndorf, método, no exen to de def~ctos. " 13eu"y Robert, pa\:á poner de marijfiesto la l~oefina y la heroína, se 'valieron del-reacti-vo de Eróh de (solución satur-ada recién hecha de molibdato amónicoen ácido sulfúr-ico puro). Recogen .la 'saliva con algodones que Iavan y exprimen en agua destilada. Lue.;o filtran esta y la, evaporan hasta sequedad en la estufa. Una gota del reac- tivo citado produce un color Iilay luego verde amar-illento pasajero en el.r esidue seco. 'Para revelar la coéaína utilizaron la reacción de Fer reira da Silva. La solución 'de cocalna, 'obtenida del algodón ex- pri midoy lavado, .se tl'ata co.n unas gotas de ácido. n itr ico fumante, seevapora 'hasta sequedad y alresiduo.se añade una 0 dos gotas de solución alcohólica concentrada de potasa Sihay cocaína se des- prendeolor de ~enta,piperita, .' '- , BIBLIOGRAFÍA~ .:"-. '- Inspección br-omatofóg ca por DON LUIS SÁIZ, Inspector br-omato- í .lógico de mercados y pescadértas ,.,' de San' Sebastián. , Un tomo de . .\ 357·páginas"con·numel'osos grabados., 12 pesetas, encuadernado en .téla .. San Sebastián , 191,3 ' . He aq ui un libro 'q ué con tiene reun idas. dos condiciones que le aseguran el éxito: la bondad y la belleza. Su autor, nuestro ilustrado compañero don Luis Sáiz, ha puesto a contribución su dinero y los vastos conocimientos'que posee sobre inspeccióri de substanciasali- menticias-y-con tales.-elementos ha conseguido, publicar una obra útil.unteresante-y. bella,· Previas unasligeras indicaciones 'sobre parasitología, bacter io- logia.e Instalación de Iabor-ator íos micrográficos, trata la obra que nos ocupa de los dos aspectos en que se desenvuelve .la Iuncicn del inspecton bromatológico, 'a 'saber: inspección de mataderos y mer- cados. Estas .dos partes están. desarr-olladas con ver-dadero acierto y contienen, numerosas observaciones personales hijas de la vasta ex- periencia. del señor. Sáiz, qué dan a la .obra un carácter práctico muy apreciable" -, ' . 532 HEvrsTA VETERINARIA DE ESPAÑA Finalmente, contiene una parte destinada a la 'inspección de pes- cader las, y termina la obra.con un sucinto apéndice sobre documen- tación brornatológtca y legislación -vigerite en la mater-ia: : ' En cuanto a la presentación del lihro, ya hemos indicado' antes que-está hecha -co n verdadera esplendidez, Va ilustradó COI'\ nums- -rosos grabados en color y negro, y llaman especiálmentelaatención . unas magnificas tricromías' representativas de di\;ersas,especies de pescados que se expenden en los mercados públicos 'j; de hongos y setas venenosos, ," . No dudamos que esta obra alcanzará una favor-able acogida por parte de' nuestros c om pañercs y que el señor Sáiz , aquiende todas vei-asIelicitamos, verá recompensadessus desvelos, ' Compendio de Pat.ología 'y Terapéutica especiales para: veté- rinarios, por EUGENIO.FRoHNER: catedrático ele la>Escuela"Supe- r io r ele Medicina Veter inar-ia de Ber-lin ; trad ucidoy ampliado por PEDRO FA RRERAS. - Barcelona, 1-913 '. Teniamos el propósito de no hablar aqui de este libr-o', por-dos ra- zones igualmente poderosas: en pr-imer término, porque los elogios que le dedicásemos, au n siendo justos, podr-ían parecer en vilecidos por la lisonja propia, y, en segundo lugar, porque casi todos nuestros lectores lo han adquirido y ellos personalmente y con pleno conoci- miento de causa han podido apreciar el valor de esta obra del insigne . profesor de la Escuela de Berl in. ' Mas hoy rompemos l'a consigna para rendir público testimonio de gratitud a nuestr-os colegas españoles y extranjeros, por los jui- cios en extremo laudator-ios que les ha merecido este Compendio y para anticipar a la vez a nuestros lectores algunas ideas -sobre nuestros propósitos, ' " La obra d e'Fróhneu, es; peemítase lafrase, como un Código de Patología y Ter-apéutica. Exento de farragosas descripciones. Y' de teor-ías inciertas, sólo contiene verdades casi ,axiomáticas, conoci- mientos q'ue su' autor ha .saricionado 'con su: larga'e')(¡pe6encia,'ex- puestos con admirable concisión. Pat-a intciar al alumno y para orientar,al prácttco-enunmomento deter'mi nado ; para¡ que -halle fácil rrrente lo más esencial y, moderno "de la' patologla ydela terapéutica. especiales, este .Compendid es de . todo punto insubstítuible y, hasta hoy, no superado.rpues es una pro- digiosa labor de síntesis llevada a cabo.por el primero de lós.rnaes- tr-es cohtemporáneos.. , 'Pero', aunque sea materialmente imposible condensar mayor.cau- dalde conoélmientos modernos' dentro de los reducidos '1ím'ites' que un corn pendío forzosamen te -ha de tener; a algunos de n uestroscom- pañeros, ávid os.de ilustrar-se, les sabrá a poco. .. . Púa éstos, pues, para lbs qué deseen' emprender !estúdios;en mayor escala o quieran tener una magistral obra de cónsulta' el! su ,REVISTA 'VETERINARIA DE ESPAÑA 533 biblioteca', vamos a publicar la traducción del famosisimo Tratado dI:'Paioloqia y Terapéutica especiales de los animales domésticos, de los in sign e s pr-ofesor-es Hutyra y Marek. Esta ohm, indiscutiblemente la mejor de cuantas dentro de su clase han aparecido hasta la fecha, llenará pOI' completo las aspir-a- ciones delos más exigentes:' Su vasta extensión (dos tomos 'de más de mil páginas cada uno) perrn ite a sus autores desar-r-ollar con toda Ia amplitud apetecible muchas cuestiones, que ei1 el Compendio .d e Próhner sólo se esbc zan; su moder-nidad Ce? la '4.' edición que 'está acabándose de impr-i- mil' enAlemánta). les perrn ite l'~gistray las últimas conquistas de la ciencia, ,v Jos +rmumei-ables grabados y lám inasde COIDl'con que va ilustl;ad~V su compacttsimo texto, co n tribuyen a hacer' más compren- sible Y' amena su: lectura, . Con esta -obra y e n el Compendio de Frülrner , que le sir-ve de ad. .mirable. introducción, tendrán nuestros compañeros la mejor y más moderna Enciclopediade Patolcg ia y Terapéutica Ve~el'inaria.· - . "Ademá~, estas dos obras, en cierto modo, se completan'renu-a si, pues marcan las dos or-ientaciones capitales de la pátologia especial rle los.an imales domésticos: Por estas 'razones tenemos especial in- terés en q ue' se adqu ieranarnbas, para lo cual daremos toda suerte de facilidades. , El Compendio de Frühner comprende substancialmente el cante- nido .del célebre T7'ataÍlo de Patología y Terapéutica e¡ue hace años publ icó con el llorado' Frie'db~l'ger y que tanta aceptación' tu vo en su tiempo i la obra ele Hutyra y Marek, es, como nos' .d ijo el ilustre . Garcla Izcara al comunicarle nuestr-o' propósito, «una obra mon u- mental. la más completa que existe de Patología yTerapéutica Ve'- ter inar ias y Sil traducción 'al castellano honrará a.la'veter inarla pa- tria.» ' 1 '.' En nuestro deseo de hacer inseparab les arn bas.o bras y ele facilitar Su adc¡uisi~ioll a nuesu-os' compañer-os, a cuantos posean el Com- pendio ele Fróhúer les entregamosun. bono ele subscripción-que les' permitir-á obtener por la mitad de pr-ecio los fascículos en que .v.amos a publicar 'el Tratado de Patología JI Terapéulica de ,Hutyl'a y Ma- rék. De esté modo, los poseedores de dicho Compendio podrán tener ambas obras pOI' mucho menos de.loque costará el Tratad~ de Hu- 'tyra y. Mareksolo, una vez esté concluido. .'. Hacernos-esta indicación a los pocossuhscr iptdr-es-q n s no tienen , dicho 'Compendio, P01~ si desean ade¡uir irtó, an tes de q ue se ,agote,. -" .• . .".. \ I '" "{ , , 534 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA NOTIClAS La tuberculosis en 108 perros.-El profeso!' Cadiot, de la Escuela de Veterinaria de Alfo rt, ha dado una conferencia en la Academia de .Medicina Francesa, acerca de la tuberculosis en los pe l'J'0 S. Dicha enfermedad, en estos animales, es casi siempre de origen humano, y la adquieren por vivir en locales infectados. Asi, los perras que dan mayor contingente a la tuberculos is son lasque viven con gen- tes tuberculosas o en ciertos establecimientos públicos como taber- nas, cafés, fondas, etc., cuyo suelo, por -lo eomún, está cubierto de esputo>; humanos. • En París y en las grandes poblaciones, el número de perros tu- berculosos suele ser del 3 al 4. por 100 api-oxunadamente. El perr-o con lesiones tuberculosas abiertas, puede, a su vez, infec- tar al hombre, y aunque el peligro no sea inminente toda vez que-el contagio más temible es el interhumano, conviene estar advertidos y no entregarse, como hacen algunas personas llevadas de un ex- ceso de cariño hacia los perros, a besarles el hocico y dejarse lamer por estos animales. El carbunco en Flores de Avila. - En Flores de Avila han fallecido varias personas a consecuencia de haber comido carne de ovejas atacadas de carbunco. Según informes fidedignos, el día 21 de junio murieron algunas ovejas, cuya carne fué puesta a la venta con la autorización del veterinario de aquella localidad, por suponer que dichas reses habían m uerto de indigestión. En los dias sucesivos sucumbier-on más ovejas, y entonces. dán- dose cuenta el veterinario de la gravedad del caso, mandó inutili- zar la carne, cuya venta había autorizado y destruir las reses falle- cidas. Gentes .pobres y codiciosas, ignorando el peligro que corrian, desenter-rar-on .las ovejas que se habían decomisado y comieron y . vendieron aquella carne carbuncosa, dando lugar a que ee contami- naran muchas personas. . El Ministro de la Gobernación ha tomado enérgicas medidas contra las autoridades municipales y el veterinario de Flores de Avila por su falta de previsión. Distinción muy, merecida. - A propuesta. de la: ce Asociación General de Ganadercs » se ha concedido la gran Cruz del Mérito Agrícola al insigne Director de la Escuela Veter-ina ria dé Madrid, nuestro ilustre amigo señor García Izcara. Creemos que en pocas. ocasiones como la presente ha podido otorgarse con mayor acierto tan preciada distinción, ya que son de todos conocidísimos los importantes trabajos que para el progreso agropecuar-io lleva realizados el señor García Izcara. A fin de testimoniarle, en esta ocasión, el, afecto que nuestra clase le profesa, el Inspector de Higiene Pecuaria de 'Madrid, don F. Gordón Ordás, ha abierto una suscripción en su Revista, a la que podrán contribuir todos los compañeros con las cantidades queten- gan por conveniente. . Las cuotas deberán dirigirse al domicilio del señor Gardón, Cava Alta, 17,2.·, der-echa, Madrid. , REVISTA' VETERINARIA "DE ESPAÑ''''' b35 -, ~ \ • Resu~en de las -enrerrnedades intectocontagiosas que han ata- cado a los animales domésticos. en España durante los meses de abrily mayo' de 1)H3, según.i datos remitidos. por los Inspe~tores de Higiene 'Pécuaria. . . ABRIL I , Enf~r.mos 11PV~SiO' Múertos qUe o Quedan Enfermed¡¡des existían nes c~ el Curados sacr.ifica-' entermos en el '!les Jmet~chea dos a n te rro r a ... , --- --- --- Periuenmonta contagiosa.' 12 .39 4 27 '20 Glosopeda," .." .. . ,363. 1,299 831 58 773 Viru eia , 2,475 ·4.357 1,983 28l 4,568 Carbu nco bacter-idiano . 1 484 9 473 3 Carbunco sintomático 1.8 18 Mal rojo o roseoia ,. 224 1,403 553 734 340 Pu lmon ía contagiosa 2,069 2,~23 .l,045 2,435 412 , Cólera de los porci nos 159 967 165 742 219 Tuberculosis 65' 65 Paster-elosis . 64 . 42 ,76 21 9' Cólera y di ftc~!:ia de las a ves ,16. 803· 133 681 5 Muermo.. . ... 9 21' i5 21 , Dur ina . 52 19 1~ 59 Rabia '. 49 49 .. ', 'Sarna 234 627 185 4 .(\72 Trtquinosis 6 6 " Cisticercosis '. 63 63 Maqrid,22 de mayo de 1913. - El Inspector Jefe del Servicio de Higiene Pecuaria, D. GARCiAE IZCARA; V.O B.O, ,el Director- general, . T. GALLEGO, Enfermos Invas io- Muertos .. que Quedan' Enférmedade~ nes en el o ex+stían Curados mes de' sacrifica- enfermos en el mes dos la fecha anterior. --- -: , Per ineu'mon ia contagiosa. 20 18 5 18 15 Glosopeda. . . . .' . 773 1,84Í ,897. 4U 1,077 v i ru e la. . . . . . . 4,368 5,490 3,293 186 6,379 C arbu nco bacter id iano . 3 395 .. 3 39t 1 Carbunco sintomático - .' 3 , - s - Mal rojo o l'oseola.. 340 -1,119 . 368 785 306 Pulmonía contagiosa' 412 1,006 235 956 227 Cóler-a de los porcinos 219 184 115 253 35 Tuberculosis" pasterelosis '. '. . , ,. . -9 43 70 50 i 42 13 16 - C ólera y difter-ia de las á ves 5 572 29. 548 - Muer·mo'.': . .: ...... 21 8 - 18 . ,11 Dur-ina . . . 59 4 4 12 !~7 R abia t, '. , .. - 39 - 39 - S arna " .672 2,326 673 32 2,293 T riq oinosis .. - ;i - 3 ~ C isticer.cos.is. .- .. " - 6 -. 6 - Madrid, 22 de junio de'1913. - El Inspector Jefe del Ser-vicio de Higiene Pecuaria, D. GARCiA E lZCARA; V.o B.O, el pil'ectol' general. T. GALL6GO. ' 536 • ¡ Terrlble epizootía. - Segun noticias- de Palma de Mallorca el Inspector provi ne ial de Higiene pecuar-ia, don Antonio Bosch, ha llevado a cabo una visita de inspección por los pueblos, viniendo ell conocimiento de q ue se ha declarado una enfermedad en el ganadu de cer-da que causa estragos. En Felanitx han muerto cuarenta re- ses, ochocientas eu Andraitx y -doscientas en S'Arracó. El inspector, en vista de la gravedad de la plaga, ha remitido algunas 'visceras al «Instituto de ALfonso XII)) y al.de Pasteur de París para que hagan el análisis 'y digan la clase-de enfermedad que es. También ha dado cuenta: al gober-nador, exponiéndole medidas de aislamiento y al rnismoiuenipo quejándose delaban dono en que tienen los dueños el ganadq atacado. El gober-nador ha calificado dúrárnente la conducta de los alcaldes ,q ue no le han dado cuenta de la declaración de la enfer-medad, manifestando que está dispuesto a castigar duramente las inf*acciones de la ley que hayan cometido aquéllos. cátkdr'a En virt~d de concurso de tr-aslación 'hfl: sielo pr~vista.- nombrado de Anatomia descr-iptiva, corr-nocio nes de catedrático Embr-iolog ía y 'I'eratolog ía de la Escuela ele .Veterillaria de- Madrid, . don Joaquín González y Garcia, que hasta ahora había desempeñado' igual cátedra en la Escuela de Zaragoza. Que sea eu h or-abuerra . . La vacante que deja el, señor González en- esta última Escuela corresponderá cubrir también pOI' concurso de- traslado, según dis- . pone la legislación vigente. PaviÓl'entos de vidrio. - En Lyon y en Ginebra se.ha empezado a usar en diversas calles la pavimentación con vidrio.· Niza y. Viena tratan de adoptar también este material que fabr-ica una casa fran- cesa. El vidrio se somete a 1,'250° C. y luego se comprimey .moldea con prensas hidráulicas. Con. esto se opaca, pero se hace másduro y resistente,' tiene un aspecto her-moso y se dice que resulta. muy adecuado para cabal lerías y carruajes.' .. ~". . '. La mujer y la veterinaria. - Desde hace algunos meses, el gobierno de Sajonia trata de facilitar a la mujer el acceso al estudio de la veter-inar-ia, fundado en que podr-ía-desempeñar especialmente determinadas ramas de la m isma.i tales corno la zootecnia de peque- . animales domésticos, la inspección . d.e carnes, etc.' ños , . . Nueva junta del Colegio de Valencia. - La junta directiva ele Colegio Oficial de Veterinar-íos de esta provincia ha quedado consti- tuída en la siguienteIor-ma : : Presidente: Don José Orensanz Mol iné .. Vicepresidente: »., Lorenzo CuelloPardanillo·. Secretario: » Juan Fer-re e Ceruerd .. Viceeecretario : » Joaqu ín Castillo. Tesorero';' , . » Alfonso Criado López. Coruador :. ». Mariano Moreno GaJ'cia. Vocales: t, » El ías Cabañas, don (José M.' Cantó, don Pedro Mar-in, don ,Migual Marcó Trafech .. .. '. Progres'o de la fabricación de automóviles. -' U na sola fá- brica de los EE. UU. ele No rteauaérica, la'«FOl'd-Wel'ker)), de Detroit, produce cada d.i~·890 automóviles completos. Este trabajo astásdivl- dido entre un ejercito de 15,000 obreros .. La casa .sólo produce una sola Clase de auto: el «Ford-Au to», afínide poderlo hacer másper- fecto , barato v durader-o. Semejante casa dism ínu irá enormemente la tracción animal y, por lo mismo, ~l número de.habitantes. . OfertaS y Demandas o , En esta sección publicaremos gratuttarrrente tres veces consecutivas los an un- eros de carácter profesional que nos envíen nuestros suscriptores. 'rlpo¡rafia L. Aaacié",;", cie Serra 11"0 y lIuSlel1. lIouda U,¡,ouidad, 6; Telélouo 861