REVISTA, VETERINARIA DE. ESPAÑA . Vol. VIII . Barcelona: Lo Octubre-Noviembre de i914 N.os 10 - 11 TRABAJOS ORIGINALES Contribución al estudio etiológico y clí-nico de la tuberculosis del papagayo POR EL DOCTOR SANTIAGO S: QUIROGA Auxiliar honorario del Instituto de Patología y Clínica Médica de la Real Escuela Superior de Veterinaria de Turín Director Prof .G. Finzi Los estudios' referentes a la tuberculosis del papagayo mere- cen siempre especial interés por las relaciones etiológicas que existen entre .ella y la tuberculosis humana. El primer estudio importante de la etiología de la tubercu- losis del papagayo es debido a Cadiot y Roger (1), quienes fueron los primeros en establecer que el bacilo de Koch, aislado de las lesiones tuberculosas de un papagayo, ha· de considerarse bacilo tuberculoso, tipo mamífero,. siendo capaz de infectar con gran facilidad al conejillode Indias. Las investigacionesde Cadiot.y Roger adquieren especial interés cuandose considera que, hasta aquella época, la tuberculosis del papagayo se consideraba,-por algunos, como una forma difteroide -(Mégnin), mientras que otros, aun considerándola una infección por el bacilo de Koch, la creían producida por el agente etiológico del tipo aviar. Pero, desde el punto de vista clínico, las primeras observacio- nes interesantes acerca de la infección tuberculosa del papagayo, se deben a Frühner (2), quien ha demostrado que aquella ma- nifestación morbosa, lejos de ser rara, es, a veces, relativamente frecu en te. En efecto: un cuidadoso examen de 700 papagayos presenta- dos en: el decurso de seis años en su clínica.Ie convenció de que la tuberculosis existía en el 25 por 100 de los animales examinados. (1) Cadiot y-Roger : C. R. Soco de Biol., 1890, pág. 742. (2) Frtihner: «Zur statlstlk der Ver breitung der tubercolosc unter den kleinen haustieren in Berllns». (Monat.jür prakiicn Tierhei., 1893, s. 51.) 602 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Cadiot también afirma haber observado 50 casos de tubercu- losis en los papagayos presentados en la clínica de Alfort en el decurso de dos años. Eberlein (1), en un trabajo muy completo aparecido en 1894, llama igualmente la atención acerca de la frecuencia de la infec- ción tuberculosa 'en el papagayo y completa los datos referentes a los varios aspectos clínicos y a las variaslocalizacicnes del pro- ceso tu berculoso en tales animales. Krarnpf (2) señala un caso de tuberculosis en el papagayo, que, aunque aislado, adquiere, desde el punto de vista clínico, un interés no secundario . .Etectivamente, el citado autor, en la me- jilla derecha de un papagayo, vió desarrollarse una neoformación específica .no dular de forma de cuernecillo, de 5 centímetros de longitud por 2 de anchura en su base. En 1894 Cadiot (3) describe un caso de tuberculosis en un papagayo, que tenía sobre el cráneo un tumor córneo, esférico, del tamaño de una nuez. En el punto correspondiente al tumor había desaparecido la piel, y la pared ósea del cráneo estaba perforada. El autor refiere otras' o bservaciones so bre localizaciones es- pecíficas en la comisura del pico y so bre lesiones, también de na- turaleza tuberculosa, caracterizadas por nudosidades. especiales que formaban relieve sobre la lengua. También Cadiot (4) observó lesiones específicas en el papagayo, en correspondencia con la mucosa local, a .Ios lados de la lengua y en correspondencia con la mucosa bucal, que tapiza la bóveda del paladar. Tales lesiones, duras, resistentes y casi córneas en las capas superfi- ciales, eran, en cambio, en las capas profundas, donde había penetrado un proceso de degeneración. caseosa.. poco consisten- tes, y presentaban, al primer examen, el. aspecto del exudado. diftérico .: . Ya hemos indicado anteriormente la especial atención que merecen los estudios y observaciones sobre la tuberculosis del papagayo, en vista de las relaciones etiológicas existentes entre la tuberculosis del hombre y la de dicha ave. Las condiciones de vida impuestas a este animal disminuyen su resistencia orgá- nica y le debilitan para luchar con los agentes morbosos; es el (1) Eberlein: «Die tuberculosen del' Papagaien», (Monat. f. Praki, Th ier , 1894.) (2) Krampf: Citado por Cadiot. (3) Cadiot: Bul. de la Soco Cent . de Méd. Vd.; 1897, pág. 197. (4) Id., id., 1898, pág. 244.. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 603 aire de los recintos limitados, polvorientos y cerrados, donde viven individuos afectos de tuberculosis; son las caricias que sus dueños prodigan a los papagayos (a quienes, además de besar repetidamente, hacen engullir bocadillos ya masticados e insali:- vados), lo que explica la frecuencia de la tuberculosis producida por bacilos de tipo, humano en tales animales. Es, por tanto, evidentísimo el peligro que estas aves, de tal modo infectadas, presentan para los individuos sanos que viven con ellas. A este propósito vamos a referir uno de los numerosos ejem- plos. Eberleincuenta que una señora afecta de tuberculosis te- nía continuamente sobre su propio lecho un papagayo, el cual sabía tomar su alimento de la boca de aquélla. Poco después de la muerte de su propietaria, el papagayo presentó lesiones y ma- nifestaciones sospechosas de tuberculosis. La prueba de la tu- berculina practicada en el animal confirmó tales sospechas. Pero, ¿cómo explicar la facilidad con que los papagayos contraen la tuberculosis de bacilos de tipo humano? La posible transmisión directa de un animal a otro debe ser excluída, si se considera que estas aves se tienen, generalmente, aisladas de sus semejantes, y que raras veces están en contacto con otros papagayos. El he- cho de que tales animales contraigan la enfermedad, únicamente después de permanecer largo tiempo en las habitaciones de sus dueños, viene a confirmar la idea de que dichas aves se infec- tan precisamente del hombre. ' También Hutyra y Marek (1), pudieron aislar siempre un ba- cilo idéntico al de la tuberculosis humana, del examen sistemático de Fl1~ terial de naturaleza tuberculosa procedente de cinco papa- gayos infectados naturalmente. Estas comprobaciones no excluyen, sin embargo, el hecho de que los papagáyos sean receptibles también para otras tuber- culosis, ya que estas aves son todavía sensibles al bacilo de Ko ch, tipo bovino, y, aunque en menor grado, al bacilo tipo aviar (M. Koch y Rabinowitsch, Weber, Titze y Weidanz). Los experimentos de Strauss, referentes a fracasos de inocu- laciones de bacilos tuberculosos, tipo humano, a pequeños papa- gayos verdes, no invalida el concepto aceptado hoy por la mayoría, puesto que: 1.°, convendría conocer la virulencia de los bacilos empleados por Strauss en sus experi men tos; 2.~, los animales j ó- (1) Hutyra y Marek: Specielle Pathologie u11C1 Therapi e der Haustiere, j ena, 1913. 604 REVISTA VETERINARIA DE ES!?AÑA venes en quienes se hizo el experimento no habían sufrido aún la acción debilitante, que supcne la exposición de su organismo y sus defensas naturales a la esclavitud en locales generalmente re- ducidos y polvorientos. Por 10 demás, las observaciones de M. Koch y Rabinowitsch (1) demuestran que los papagayos y los cana- rios son receptibles para los bacilos tuberculosos de mamíferos, y los de Weber, Titze y Weidanz (2) contrarios a los resultados de Strauss,. demuestran que es posible infectar experimental- mente los papagayos, inoculándoles por vía endovenosa 1 mili- gramo de cultivo puro de los tres tipos de bacilos tuberculosos. Los referidos au tares han demostrado también que, ca mo en los anteriores experimentos, puede hacerse contraer a los papaga- yos una forma gravísima de tuberculosis experimental, hacién- doles ingerir bacilos humanos y bovinos. Las bacilos de origen aviar no consiguen siempre infectar dichos animales. En cuanto a la puerta de entrada del virus en el organismo, están en desacuerdo las opiniones de los varios investigadores. Hutyra y Marek admiten que, en la gran mayoría de los ca- sos, los bacilos tuberculosos penetran a través de pequeñas so- luciones de continuidad de la piel de la cabeza (producidas por la costumbre o por el prurito que les induce a restregar continua- mente el pico y la cabeza por los hierros o rejas de la jaula). En cambio, Eberlein sostiene que la vía aérea se presta fre- cuentemente a la penetrad ón del virus en el organismo, ya que las investigaciones necroscópicas hechas por él en la clínica ve- terinaria de Berlín, derriuestran que nunca faltan las lesiones pul- monares específicas, primitivas. Por eso Eberlein sostiene, que generalmente los papagayos se infectan inspirando los bacilos tuberculosos junto con el polvo de las habitaciones donde están recluídos. La penetración del virus por el tubo digestivo, según la idea admitida por todos, no es la más frecuente, aparte del hecho de que.. como antes hemos dicho, las localizaciones de la lengua y' de la mucosa bucal no son raras. *** .., De las observaciones de los autores 'antes citados, resulta que la tuberculosis del papagayo se presenta con un aspecto n)uy (1) M. Koch y Rabinowitsch: v ircnow. Ar cti. f. Paili Anal. u'. Phys., 1907, CXC (2) Weber Ti tze y ",!eidanz: Arbeiten, aus dem Kaiserlicñen Gesurui-Atnte, Ber- lín, 1908. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 605 particular y con .Iocalizacio nes co mpletarnen te especiales. Se o b- servan, generalmente, lesiones tuberculosas de la piel, presentán- dose bajo la forma de tumores grisáceos, córneos, de ordinario localizados en la cabeza, alrededor del pico, en la lengua, en el paladar y en los párpados. " El día 5 de marzo el señor T. Marucco .presentó al dispensario de clínica médica un papagayo que tenía sobre la piel de la ca- beza numerosas nudosidatíes costrosas, formando, especialmente en el lado derecho, masas irregulares. El animal "había sido importado de América hacía cinco años. Con anterioridad ala" aparición de las lesiones ya indicadas en la piel de la cabeza, el. propietario había notado que el papa- gayo enflaquecía, a pesar de comer siempre con buen apetito y que sus plumas adquirían un tinte mortecino. Desde que le aparecie- ron las primeras lesiones apreciables en la piel de la cabeza (cinco o seis meses antes), el animal, aun continuando cariñoso, había comenzado a hablar menos y permanecía con frecuencia triste y acurrucado. Un examen minucioso "del enfermo descubrió pequeñas neo- formaciones tumorales en la lengua, en el paladar y localizacio- nes en forma de neo plasmas de volumen distinto en el conectivo subcutáneo del cuello. El animal se encontraba en un estado de magrura extrema. Semejantes datos indujeron desde luego a formular la sospe- cha de tuberculosis, aserto que decidió inmediatamente al pro- pietario a dejar el enfermo en la clínica. El papagayo fué en seguida sacrificado, y, aunque el diagnós- tico formulado sobre la base del examen clínico no requería otra confirmación, sin embargo, fueron buscados con los métodos or- dinarios los bacilos tuberculosos en las secreciones de los nódulos. El resultado fué claramente positivo, hallándose en el material examinado numerosísimos bacilos. A la necropsia se encontraron todavía pequeños nódulos de naturaleza tuberculosa esparcidos por el parenquima pulmonar. " INVESTIGACIÓN EXPERIMENTAL. - A pesar de que los estu- dios de Cadio t y Roger ; de Cadiot, Gilbert y Roger ; de Frühner ; de Eberlein ; de Hutyra y Marek; de M. Koch y Rabinowitsch ; de Weber, Titze y Weidanz. .., han demostrado de una manera irrefutable el origen humano de la tuberculosis del papagayo, quisimos, no obstante, llevar una nueva contribución a la cues- tión. 606 REVISTA VETERINARIA DI;: ESPAÑA . Es sabido por los experimentos de Strauss y Garnaleia, que el conejillo de Indias es un animal muy sensible a la acción pató- gena del bacilo tuberculoso, tipo humano (como a la del bacilo de los mamíferos en general), al paso que es resistente a la acción patógena del bacilo tuberculoso aviar. Los experimentos de We- ber y Bofinger han establecido, además, que si en el conejillo de Indias los bacilos tuberculosos de origen aviar pueden multipli- carse, tal multiplicación queda limitada al punto de entrada y a los ganglios regionales donde forma focos inflamatorios y ca- seosos (tipo Yersin), con tendencia a la curación .. Por los experimentos de Weber conocemos que la muerte de los conejillos de Indias infectados por ingestión de bacilos avia- rios ha de atribuirse a una acción tóxica y no a una verdadera infección. Sabemos, además, que el conejo, al contrario del conejillo de Indias, es bastante sensible a la acción patógena del virus tubercu- loso de origen aviar, tanto, que muere siempre con una tuberculosis típica (tipo Laennec), con tumefacción esplénica y frecuentemente can lesiones tendinosas y musculares {Weber). El día .6 de marzo del corriente año se recogió material rico en bacilos ácidorresistentes de tejidos de granulaciones que es- taban debajo de las lesiones no dulares del conectivo subcutáneo pe la cabeza de dicho papagayo; se emulsionó en solución fisio- lógica y, después fué inoculado a la dosis de 1h de cm." a do conejillos de Indias (uno de 450 gramos de peso y/otro de 260), por vía intramuscular, según el método de Ostertag, y a dos co- nejos (uno de 2,400 gramos de peso y otro de 1,800), por vía sub- cutánea, a la dosis de 1/2 cm." En 24 de abril, el conejo que pesaba 2,400 gramos, fué el que murió primero, reduciéndose su peso a 2,150 gramos. . En la necropsia encontramos escasas granulaciones en el"pul- món y en el riñón. En 30 de abril murió el conejillo de Indias que pesaba 260 gramos y en 10 de mayo el que pesaba 450 gramos. La necropsia de ambos animales dió idénticos resultados: bazo fuertemente hipertrófico; recubierto de granulaciones y focos ca- seosos ; lesiones' .análogas en el hígado; lesiones en los ganglios mesentéricos y tubérculos grises difusos por las serosas, riñón y pulmones. En todas las lesiones abundaban mucho los bacilos tubercu- losos. REVISTA VETERINARIA DE ESPkÑA 607 Pudimos evidenciar que en ambos conejillos notábase ya, al ca bo de diez o quince días, un foco de necrosis abierto al exterior con hipertrofia de los ganglios .inguinales correspondientes. Al final de mayo murió el último de los conejos y ,en la ne- cropsia del mismo, notamos lesiones tuberculosas discretas en el riñón y pulmón. Observamos, finalmente, que en ambos conejos era manifiesto un absceso correspondiente al punto de la inoculación. Concluyendo: 1.0 El curso de la infección tuberculosa experimental, en el conejillo de Indias, autoriza a considerar del modo más absoluto de origen humano el virus, tuberculoso inoculado, y, por consi- guiente, a considerar de origen humano el bacilo tuberculoso hallado en las lesiones del papagayo observado por nosotros. 2. o De acuerdo con las o bservaciones de A. de Jong, el co- nejo debe considerarse animal sensible a la acción patógena del virus tu berculoso de origen hu mano. La sangría y la glosopeda (Hechos e1inicos de la epizootia de 1902) POR FRANCISCO CUEVAS BENTEZ Veterinario Titular de Fue nglr ota Hace la friolera de doce años que con tristeza contemplaba la indiferencia con que los 'ganaderos de esta provincia, veían morir y quedar inútiles sus ganados, sin que se les ocurriese, aunque no fuese' más que por semejanza, que quien curaba el caballo y sus . géneros podía saber algo de las enfermedades del' ganado vacuno, lanar; cabrío y de cerda. Este juicio erróneo y las manipulaciones tan brutalmente empleadas por los miles de. curanderos que, con. sus específicos, unos, y empleando procedimientos aconsejados, otros, polulaban por esos campos, repartiendo virulencia a granel y la muerte e jnutilización .en .todos aquellos ranchos en que eran llamados para poner en práctica sus tratamientos, rne hicieron concebir 608 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA el propósito de ponerme en contacto con los ganaderos para dar- les un consejo, que no tenía otro fin que el de ilustrarles sobre quiénes eran los que debían encargarse de la asistencia de sus ganados, y de los medios que habían de emplear en aquellos casos. que, por falta de veterinario, tuviesen, por sí o por-mediación de sus dependientes, necesidad de practicar la operación. Como mi consejo, repito, no tenía otra finalidad que la de proteger sus intereses sin remuneración alguna, puesto que no tenía especí- fico ni medicamento alguno de mi propiedad 'que recomendar, creí sería bien acogido, y sin condiciones para ello me lancé a la publicación de un largo artículo, que, con el título de « Consejos a los ganaderos», apareció en el Boletín de la Cámara Agrícola, de Málaga, en el mes de abril de 1902. Algo influyeron mis consejos en beneficio de la riqueza, por- que tuve ocasión de presenciar algunas curaciones y ver substi- tuídos los pedazos de sacos que empleaban para quitar todas las partículas que estaban adheridas en las úlceras de la lengua, pa- ladar y pezuñas, por trapos finos de hilo o lana, y sin recurrir a a queIlas estúpidas fro taciones que destru ían las nuevas células retrasando la curación o se inutilizaban por aberra.ción de nutri- ción hijas de las fatales manipulaciones. En el penúltimo párrafo de mi escrito decía: « Recomiendo a los ganaderos que procuren que sean vistos sus ganados por un profesor veterinario, porque 'la enfermedad está presentando con tanta intensidad su fiebre en el ganado cabrío y lanar, que mu- . chas veces no llegan al período de erupción, manifestando sín- tomas de otra dolencia. Esto tengo visto en las cabras de don Antonio Terriza, de .Benalrnadena ; en las de poca edad y buen estado de carnes pudiera convenir una sangría o la administra- ción de un purgante. » Confieso ingenuamente que los casos de glosopeda aguda que tuve ocasión de ver por vez primera, fuerpn diagnosticados por mí como estados congestionales concomitantes con la glosopeda en quien no veía' más que una fiebre esencial del grupo de las eruptivas de poca importancia, como había aprendido del insigne maestro señor Llorente y Lázaro, y esto !11eautorizaba a consignar en mi escrito la conveniencia quizás de una sangría o la adminis- tración de un purgante. Hechos posteriores vinieron a confirmarme lo acertado que estaba en mi diagnóstico, pues fué coronado de muchos casos clínicos' sa tisfacto rios. REVISTA VETERINARIA DE ES¡¡AÑA 609 Posterior mente, leyendo la admirable obra del señor García Izcara, La Glosopeda y la Peste Bovina, me convencí de lo fun- dado de mi diagnóstico; este ilustre profesor asegura en su obra que la definición clásica de la glosopeda, de infección aguda erup- tiva contagiosa, que en ciertos puntos de los tegumentos es eropta en la glosopeda benigna o clásica, pero no da idea cabal de la dolencia atípica, de la que sigue la marcha irregular que afecta con relativa frecuencia. La forma .grave o apoplética es la que se presentó en los ga- nados de, esta región en muchos casos sin erupción alutenoide y aun cuando existían brotes, las lesiones de los órganos internos eran de mayor importancia y las causantes de la muerte. La colección de aquellos hechos creía poderla hacer publicar para que sirviesen de enseñanza a mis compañeros, en particu- lar a los andaluces, porque en esta región, por sus condiciones clima tológicas, es donde más se observan estos estados conges- tionales, .hijos de la riqueza en principios albuminoides de sus pastos y del excesivo calor que se nota en los últimos días prima- verales. Satisfechísimo mi ánimo porque se me presentaba una ocasión' de ser útil a mis compañeros y a la riqueza pecuaria, sólo me ocupé de ver- el medio por el cual llegase más pronto a conocimiento de los mismos estos hechos clínicos que tan de perlas me parecían, pero la casualidad puso a mi alcance una revista profesional en aquellos días y declinó mi espíritu que, aunque convencido por la experiencia (pues yo recomendaba en estos casos graves la revul- sión externa y tónicos para reanimar Ios enfermos), me hizo retro~' ceder, temiendo la censura de los intelectuales de la clase, guar- dando mis cuartillas para merar ocasión, cual como hoy me lo presenta la REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA, que al publicar en su número de julio último el trabajo « Estudio de la terapéutica sintomática de la fiebre aítosa », por el doctor Luis Bianchi, sien to reverdecer mis ideas, y ca mo son medios el ínicos obtenidos .en la práctica, no ,tengo inconveniente en someterlos a la compro- bación de los compañeros. El día 11 de. mayo del año que .se cita recibí una carta del vecino de Benalrnadena, don Antonio Terriza Ferriández, requi- riendo mis auxilios profesionales para la .asistencia del ganado vacuno de su propiedad que, según su entender, se encontraba atacado de glosopeda. Personado en el cortijo Casa Blanca, lu- gar donde se habían dado los casos de enfermedad que me decía, 610 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA y en .presencia del ganado, me encuentro con siete vacas en 'el establo que les servía de albergue, que más bien parecía un hos- pital de inválidos, atendiendo a las actitudes que se observaba en ellas. En general, estaban tristes, pelo erizado, cabeza baja, cuerpo arqueado y extremidades alternando en la estación; por las co- misuras de los labios fluía una gran cantidad de saliva viscosa en forma de hilo, que caía sobre el pesebre, mezclándose con los alimentos que tenían de más a causa de su anorexia. Examinada la cavidad bucal, presentábase en todas, con ma- yor o menor número, esas flictenas características de la enfer- medad de referencia; en el dorso de la lengua, borde periférico del rodete cartilaginoso de la mandíbula anterior, y en la parte interna del labio posterior unas en forma de ampollas con su contenido seroso y otras presentando una llaga superficial de color rojo subido, pendiendo de sus bordes porciones de membra- nas necrosadas. En el espacio interdigital de cada extremidad se observaba .. una sola flictena que ocupaba toda la epidermis, prolongándose por la parte anterior con el rodete y por la posterior dejaba libre el borde de la zapatilla; sólo en una de las enfermas ocupaban las ampollas tres centímetros en la parte central de dicho espacio, conservando aún su contenido. En las mamas no observé ninguna afta, a pesar de. encontrarse la lactancia. Debo manifestar que la cría había sido sacrificada en el matadero de la capital por con- vencimiento de que se morían en el período febril; así me lo ma- nifestaron todos los dueños. Convencido de la seguridad del diagnóstico, empecé por des- truir, con unas pinzas y tijeras, todos los colgajos desprendidos. del dermis, tanto en la boca como en el espacio interdigital, 'y con un pincel impregnado de ácido nítrico pasé de dentro a fuera y de arriba abajo so bre las llagas de las expresadas regiones; después un lavado can una disolución de sulfato de hierro en vi- nagre al máximo sin tocar las heridas con paños ni algodones (abluciones) y en la boca el mismo tratamiento, recomendando una sola cura al día durante los tres primeros y alternos en las pezuñas, hasta su completa curación. Como alimento recomendé las bebidas harinosas, y, por haberlas en la finca, las cañas de azú- car can su tallo fresco, las que, desprovistas de sus partes. más duras, se las diesen a mano y enteras: 1.°,. para evitar la función . aprehensora de la lengua; 2.°, para ir conservando la distensión , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 611 de la panza, y 3.°, que siendo una alimentación sumamente azu- carada, facilitaba a aquellos organismos extenuados, productos hidrocarbonados-precisos para reanimar su vitalidad. Por último, prescribí una buena limpieza y desinfección del local y cuanto en él había con una.solución de ácido fénico al 2 por 100, y me despedí convencido de que mi misión era terminada, pero antes recomendé al dueño el más riguroso aislamiento del ganado cabrío y de cerda que tenía en la finca. El día ,15 recibo nueva carta del señor Terriza manifestándome que se le habían muerto tres cabras y que tenía otras cinco en- fermas. Inmediatamente acudí al lugar de los hechos y tuve ocasión de ver y apreciar un conjunto de cabras de las llamadas en este país churreteras bien seleccionadas y con caracteres típicos de una buena y ventajosa precocidad, cuyo número era de unas cincuen- ta, encontrándose entre ellas las cinco enfermas; el resto alegres y sin manifestación sintomática de lesión alguna. Hice separar las enfermas, y practicando un reconocimiento en ellas, llarnórne la atención que el estado de las Ilictenasde la buca y pezuñas no estaba en relación con lo aparatoso que pre- sentábanse los síntomas generales y la respiración. El terrnóme- tro marcaba 41 0; una disnea con visos ortópnicos y una gran postración. Antes de formar juicio sobre lo que veía quise hacer la autopsia a las tres que había muertas, llamándome grandemente la atención que las víctimas fuesen las tres que representaban lo más selecto del ganado por su poca edad y máximo de desarrollo. Puestas al descubierto las cavidades torácica y abdominal, encuentro en la primera grandes coágulos de sangre en las cavi- dades del corazón y en 'el. interior de los grandes vasos, conser- vándose perfectamente los caracteres diferenciales que existen , de color entre la venosa' y arterial; en la abdominal sólo el híga- do y su vesícula presentaban signos físicos que marcasen algo anormal en ellos. La vesícula marcaba por su replección una gran hipersecreción de la glándula y un aumento de volumen. Estos tres individuos no presentaban flictenas en la boca ni otras re- giones, y sin meterme en averiguar más, diagnostiqué, como antes he dicho; que se trataba' de hepatitis o congestión del hígado, complicación de la glosopeda; tuve presente al hacer el diagnós- tico, no sólo el estado de los órganos, sino también la plétora que presentaban. Hecho este firme 'diagnóstico, propuse al señor "Ce- rriza hacer dos lotes con el ganad~ sano : ~1110 constituído por el '1 1· 612 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA más joven y en mejor estado de carnes, al cual iba 'a hacerle unas emisiones de sangre de la yugular de 160 a 180 gra mas, ca rno preventiva y la administración de 40 gramos de sulfato de sosa para desembarazar el tubo digestivo, y, a la vez, desinfestarlo ; y el otro lote aislarlo y esperar los resultados. Dado por el dueño su asentimiento, empecé la operación por las cinco enfermas, poniéndoles, a la vez, un cáustico .de pomada 'estibiada en el hipocondrio derecho, y seguí con las demás mi operación, hasta terminar con veintitrés, que constituían el lote, y me despedí hasta nuevo aviso. Día 17, otra carta del ganadero, en la cual me decía (textual): venga a sangrar el ganado restante. Me encaminé a la finca de re- ferencia y la prueba había dado el resultado siguiente : De las cinco enfermas, tres habían muerto y dos estaban en vía de c~- ración; las veín titrés sangradas ca mo prevenci ón, en pleno estado de salud. El segundo lote presentaba cinco atacados, cuatro benignos ,y uno grave, y accediendo a la petición del dueño procedí a san- grar ~I resto que quedaba, viendo con sorpresa el día 22, que tan- to la enfermedad eruptiva como la que yo consideraba como concomitante, habían desaparecido. En los días 23, 24 hasta el 30, recibo cartas y recados de don Rafael Romero Aguado, don Guillermo Cotrina, don Antonio Ariza y otros, haciéndome ver la necesidad que tenían sus ganados cabríos y lanar de mis auxilios médicos, pues se morían en poco tiempo y otros quedaban cojos. Personado en las fincas de los expresados señores, término muni- cipal de Níjar, practiqué reconocimientos y autopsias y empleé el mismo método que antes he expuesto, y quedó segado el curso de la dolencia de un modo general. En el ganado vacuno de don Joaquín García Lunas practiqué, como primer ensayo, la sangría a la cantidad de Ul1. litro y 400 ó 500 gramos de sulfato de sosa, y a pesar de encontrarse sujeto a las mismas condiciones de causas, 'clima, alimentación y contagiosidad que los infestos de don Antonio Gámez Cisneros, don Diego López y otros, no hubo ni un caso benigno ni grave, viéndose por este hecho acudir a mí todos aquellos que tenían una yunta de vacas o una cabra para que por la sangría le sacase esos influjos malévolos que pro- ducían la muerte y ruina de sus ganados, pudiendo asegurar y garantizar que pasaron de mil las sangrías que practiqué en los ganados vacuno, cabrío y lanar de los términos municipales de Níjar, Benalrnadena y iFuengirola, terminando así la glosopeda' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 613 de 1902. En los años 1911 y 1912 no utilicé el tratamiento por ser forma benigna. Han transcurrido doce años, y entre sabios experimentadores y aficionados a dar a conocer sus concepciones, dos tendencias se han observado. Los primeros buscan la naturaleza de la dolen- da, el agente que la provoca y sostiene para ver la forma de pre- venir o curarlos que son atacados de ella; los otros, prescindiendo de causas, buscan un tratamiento específico, bien local para cu- rar las flictenas, bien general administrando en inyecciones in- travenosas, subcutáneas o intramusculáres para neutralizar la acción del agente morboso sin haberse conseguido nada de pro- vecho y práctico, a pesar de haber llegado al número mil y pico los tratamientos empleados; no hay sueros curativos ni virus ate- nuados que puedan emplearse como medio preventivo; no hay de positivo más que lo que hoy nos dice el doctor Luis Bianchi : Terapéutica sintomática . .Pero yo, que si hubiese tenido un gran talento me hubiese gustado buscar, la quinta esencia de las cosas, como suele decir- se, no puedo hoy conformarme con dejar pasar mi historial sin exponer algunos razonamientos 'que prueben, aunque sean de una manera burda, que las extracciones de sangre san precisas y quizás indispensables para evitar y curar estos procesos mor- bosos en sus casos graves, y en el fin de una primavera que, con agua y sol a tiempo, se ven los campos cubiertos de abundantes, olorosos y nutritivos pastos que constituyen la belleza y aun la plétora del ganado que de ellos se sirve para su nutrición y des- arrollo. ¿Pudiera considerarse probable que ese diminuto ser que 1.1I10S llaman microcccus, estreptococus, corpúsculo polimorfovetc., .asegurando Uieffler que es desconocido en su naturaleza y que es un agente vivo que se multiplica en el organismo de un modo 'Prodigioso y de dimensiones tan débiles y pequeñas, que se encuentra más allá del límite de visibilidad, se aproveche de este estado cuantitativo de la sangre para multiplicarse can más fa- cilidad y número o, segregue y escrete un veneno, .una toxina, 'que, actuando sobre los glóbulos rojos de .rnarcha quedenciosa por el excesivo número, los aglomeren y produzca la coagula- ción rápida de la sangre, y, como consecuencia, la muerte del animal? ¿No es bien conocido que las extracciones de sangre lle- van aparejado un gran desarrollo de glóbulos blancos, verdaderos leucocitos, que son los centinelas avanzados del organismo, pre- 'Parados para envolver en ocasión precisa por acción fagocitó- 614 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA: sica todos aquellos huéspedes que quieren apoderarse del orga- nismo para vivir, crecer y multiplicarse? Si "así sucede, ¿no cabe en lo posible que, a más del desarrollo considerable de leucocitos, pueda originarse por circunstancias especiales la formación de una antitoxina, bien por la disminución del líquido sanguíneo, bien por su facilidad en la marcha dentro del vaso que le conduce, llegando a producir este nuevo cuerpo una verdadera inmunidad en aquellos individuos que son sangrados? Si estas consideraciones no son aceptadas, ¿no cabe en lo po- sible la unión de otro bácilus o micrococus con el de la glosopeda que, aprovechándose de estos estados pletóricos, unas veces, y otras de los anémicos e hidroanémicos, provoquen esos estados. agudos que sori seguidos de muerte? . Yo no lo sé ni tengo edad, dinero, ni cabeza para meterme en experimentaciones, pero confío en esa nueva clase llena de vigor, ciencia y entusiasmo que, con lo apuntado, conseguirá poner en descubierto lo que hasta aquí nada de positivo se ha encontrado, CONCLUSIONES I.a La glosopeda carece de importancia en sus casos benig- nos, curándose en pocos días con moderación en las manipula- ciones que hay que hacer; , 2.a Que cualquier desinfectante conocido, siempre el más barato y en disolución proporcional a su poder bactericida, es suficiente para el buen éxito; 3.a Que en los casos graves es indispensable obrar sujeto a los fenómenos patológicos y primeras autopsias que vea y practi- que el profesor, haciendo sangría de la yugular en los casos de signos congestionales y tónicos e inoculaciones preventivas en los estados pútridos o típicos; y 4.a Que es de suma importancia y de esencial interés eL co- nocimiento del clima, naturaleza del suelo donde tiene su debut I¡:¡ dolencia, el valor nutritivo de los pastos y el estado de esta- bulación () libertad en que esté el ganado. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 6.15 ¿ Nuevas propiedades del petróleo? POR MÁ x 1M o D ,E eAsT Ro Veterinari o en Calatayud El petróleo .es un betún líquido que fluye naturalmente por las hendiduras. de las rocas en determinados países del 'globo. Se obtienen de él diferentes aceites, de los cuales el más ex- tendido es el aceite de petróleo. Es uno de los cuerpos que más aplicación tiene en la medici- na veterinaria. Entra en la composición de la vaselina, substancia que en la confección de pomadas debemos preferir a la manteca, pues, es sabido que dicho cuerpo se _opone a la absorción de las substan- cias que le acompañan y que la manteca de cerdo no dificulta tanto dicha absorción. . Al exterior, el petróleo se utiliza para combatir las afecciones parasitarias. . M. Zatti, en los Annales de Chirurgie y Revista de Sanidad Militar, de Italia, recomienda el empleo del petróleo para esterilizar la piel de la zona operable. Los veterinarios militares Lesbre y Velu lo preconizan calu- rosamente como antiséptico y cicatrizante. Yo he 'tenido ocasión de. emplearlo con buen éxito (emulsio- nándolo en aceite) para destruir las larvas del gastrófilo hemo- rroidal, en un mulo cuya mucosa rectal estaba tapizada de larvas; formando verdaderos paquetes. .. . Pero donde quiero que fijen la atención mis compañeros es en el tratamiento de la peste y del cólera de las gallinas. El haberlo ensayado con gran éxito varias veces -me ha .udu- cido a darlo a conocer. En un convento de la localidad enfermaban los pollos y em- pezaban ya a tener bajas cuando fuí llamado para tratar dichas aves. La debilidad, apatía, el tener la cabeza retraída en el cuello, las plumas erizadas, la cresta pálida, el permanecer indiferentes en un rincón y con tendencia al sueño, me hizo creer que se tra- taba de la peste o del cólera de las gallinas en su primera fase. 616 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA No pude diagnosticar con certeza si era una u otra de las en- fermedades antedichas, por no contar con medios de investiga- ción bacterioscópica. Después de las medidas de rigor en estos casos : sacrificio inmediato de todos los enfermos o aislamiento absoluto, si no se recurre al sacrificio; limpieza y desinfección del gallinero; .des- trucción por el ácido sulfúrico de las deyecciones; supresión del agua de bebida (medida que en algunos puntos de Cataluña la observan todo el año, substituyéndola por hierbas y verduras, pues de no estar muy limpia es muy perjudicial), les propuse, como remedio, el petróleo mezclado a los alimentos. En el primer momento comprendí el asombro que había cau- sado a las monjitas mi tratamiento. Para convencerlas de la inocuidad del mismo les relaté un sucedido en la epidemia colérica de 1885 en esta ciudad. En un matrimonio mal avenido enfermó del cólera la mujer. . El marido, que por lo visto tenía deseos de enviudar, tenía a mano una botella con petróleo, y con muchos mimos se acercó a su esposa diciéndola. que tomase aquella medicina por haberlo mandado el médico. La-mujer, sin darse cuenta de lo que bebía (pues estaba muy mal), apuró el contenido. y ¡cuál no sería el asombro del marido al volver a casa y en- contrar a su mujer completa,mente buena, cuando él creía haberla envenenado! Con este relato, decididas a poner en práctica el tratamiento por mí aconsejado, se hizo como sigue: Tómese un poco de trigo o maíz suficiente para una comida y póngase a remojar en· petróleo por unas cuantas horas, después dese mezclado con algún alimento blando durante tres o 'cuatro veces por semana. Pues bien; con este sencillo tratamiento y las medidas ante- riorrnente expuestas, no sólo curaron los pollos aislados, sino que no se presentaron nuevos casos. ' Otro tanto me ha ocurrido no ha muchos días. en otros galli- neros. . ¿Tendrá propiedades bactericidas el petróleo para destruir la virulencia del av isepticus? REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 617 ) VETERINARIA MILITAR De la guerra Europea Caballos de guerra de los beligerantes y sus reservas probables POR R. P ÉR EZ BASELGA Veterinario militar Los alemanes han tenido una mortandad horrorosa en los caballos 'de sus ejércitos, y actualmente se preocupan mucho de las enfermedades contagiosas que parece ser se han declarado en su caballería, principalmente, entorpe- ciendo los servicios de exploración propios de esta arma de combate y cau- sando en los distintos servicios de las tropas en campaña grandes perjuicios. Por otra parte, es sabido que en lo que va. de campaña han perdido en Francia una cantidad considerable de sus caballos, ya por efecto de la arti- llería francesa, yapor el exceso de trabajo y mala alimentación a que ha sido sometido el ganado de silla y de arrastre. En la retirada que ha seguido a la batalla del Mame; se ha visto que la falta-de caballos en buen estado ha obh- gado a los germanos a abandonar un número importante de sus cañones, a arrojar al río una cantidad considerable de municiones, etc. Los buenos ca- ballos de arrastre son tanto más importantes a los alemanes cuanto sus ejér- citos comprenden un número elevadísimo de artillería de sitio que reclama muchísimos y muy buenos tiros. Estas piezas, que pesan bastantes tonela- das, precisan veinte o veinticinco caballos; pero, además, el arrastre de mu- niciones para dichas piezas exige también un ganado numeroso. Un obús de esta clase de artillería pesa unos 50 kilogramos, así es que una sola pieza tira en una hora la carga de varios caballos. . Una parte de las municiones es transportada, es cierto, en camiones auto- móviles; pero el automóvil no presta buenos servicios más ,que cuando dis- pone de carreteras. En el ejército francés el efectivo caballar baja también rápidamente, so- bre todo los caballos de silla que están sometidos a un trabajo considerable y son precisamente los más difíciles de reemplazar. .No cabe duda que si la guerra se prolonga sólo unos cuantos meses, como todo parece anunciarlo, los ejércitos van a sufrir la falta de caballos y los be- ligerantes que dispongan de más recursos en esta clase de animales tendrán una superioridad sobre el enemigo. Es, pues, interesante conocer las reser- vas caballares en los diversos países que se baten en este momento. *** Los austriacos poseen, en Austria propiamente dicha, cerca de 2.000,000 de caballos, algo más de otro tanto en Hungría y 222,000 de estos animales en Bosnia y Herzegovína. Los caballos de tiro son menos importantes y de . 618 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA peor calidad que los de silla. Para los servicios montados, Austria debe dis- poner fácilmente de ganado. Alemania dispone de 4.350,000 caballos, entre los cuales figuran buenos motores de tiro, que se producen en sus provincias del Norte. No cabe duda que al entrar en campaña los ejércitos alemanes se encon traban perfecta- mente provistos de toda clase de caballos; .pero en lo sucesivo les faltarán para reponer el ganado que van a- precisar en gran cantidad, pues han hecho un verdadero derroche del mismo como de hombres. La riqueza" caballar francesa es de 3.200,000 cabezas, -figurando en esta cifra no pocos animales de tiro de excelente calidad. Los caballos del servicio del comercio y de la industria que han requisado les han permitido suficiente- mente sus servicios de arrastre. Por el contrario, es muy posible que los caba- llos de silla en estado de entrar inmediatamente en campaña comiencen a faltar- pronto o escaseen, por lo menos, los animales de buena calidad. Es cierto que Túnez, y, sobre todo, Argelia, pueden proporcionar, en caso de necesidad, algún caballo de silla. Bélgica no dispone más que de 255,000 caballos, buenos animales de tiro la mayor parte. Es muy probable que a estas horas no queden ya 10,000 ca- ballos disponibles en Bélgica, pues los que no han requisado los belgas lo han hecho seguramente los alemanes. Inglaterra, comprendiendo Irlanda y las islas de la Mancha, tiene en junto 2.250,000 caballos, animales especializados para toda clase de trabajos y excelentes desde todos los puntos de vista. No cabe duda que el rendimiento útil del ganado caballar inglés, teniendo en cuenta la cantidad y calidad, se acerca al del rebaño.alemán, que es doble como número de cabezas. Aun suponiendo que el ejército inglés llegue a 1.000,000 de combatien- tes y se mantenga en esta cifra durante unos meses, Inglaterra encontrará en su ganado de arrastre del comercio, y, sobre todo, en el ganado de labor rural, todos los animales que precise para servir admirablemente su -artille- ría y sus arrastres diversos. Por otra parte, posee inmejorables razas o vane- dades especializadas para los servicios de silla, los cuales han mostrado prác- ticamente que son muy superiores a las de otros ejércitos en campaña. Inglaterra dispone, además, de 1.700,000 caballos en la India-, 600,000 en el Africa del Sur y más de 2.500,000 en Australia y Nueva Zelandia. Servia, con los nuevos terrítorros anexados, debe tener entre 200,000 y 300,000 cabezas de ganado caballar. Antes de dicha anexión poseía sólo 175,000 de estos animales. Los transportes de aprovisionamiento se hacen en - parte de Servia y otros pueblos de Oriente en carros de bueyes y vacas. En cuanto a Rusia, sólo en sus Estados europeos tiene una riqueza caba- llar que se acerca a 24.000,000 de animales, y en la Siberia dispone de un re- baño superior a 10.000,000 de cabezas de este ganado. Una gran parte de estos animales son impropios, es cierto, para los servicios del ejército, y los buenos animales de tiro son raros en Rusia. Con todo, aun suponiendo que los rusos pongan en pie de guerra 5 Ó 6.000,000 de soldados, el ganado, y de la mejor calidad, para los servicios montados, les sobrará siempre y no les faltarán tampoco animales de arrastre. Sea cual fuere la duración de la guerra, podemos admitir que a Rusia no I~ faltará nunca todos los caballos que quiera, y que si sus ejércitos llegan a dar la mano a los servios tendrá medio de ayudar a éstos. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑi\ 619 Austria p~drádisponer también durante mu~hos meses de todo el ganadq caballar que- precise, particularmente de silla, siempre. que los rusos no ocu- pen completamente la Hungría. y los servios la Bosnia-Herzegovina, en cuyo caso sus recursos son limitados. . Lo probable es, que sea .Alernania la primera nación que comience a re- sentirse de la talta-de.ganado caballar si mantiene la campaña en Rusia, Francia y Bélgica durante algún tiempo. Esta falta de ganado será mucho menor si los alemanes se, retiran .y sostienen una guerra defensiva al 'amparo de sus fronteras y'plªzas tuettes.; pero, no' obstante.Tas epizoo tias yenfer- medades propias de las, grandes aglomeraciones de contingentes armados, por escasez de alimentación y cuidados, han de producrr muchas bajas en los efectivos.,' , . Es tan{bién probable que los ejércitos ingleses' no lleguen nunca a encon- trarse escasos de ganado de toda clase y de la mejor calidad, como es el 'que actualmente emplean con gran éxito 'en Francia. Es posible que si la guerra, COI)10 parece ser, se prolonga indefinidamente, .Rusia ayude a Francia con sus reservas de ganado .caballar. .Si no fuera 'así, .se .resentlrfapronto.el ejército francés en este aspecto esencial. TRABAJOS TRADUCIDOS Historia de los Congresos internacionales de Zooiatría POR E. WEHRLE Consejero de regencia en Berlín Han transcurrido .cincuen ta años desde que cuajó la idea de reunir en un Congreso los veterinarios de todos los países cultos para resolver asuntos científicos y profesionales. ' .El pensamiento partió de 'Inglaterra y en el suelo inglés tiene lugar este año él Congreso Zcoiátrtco Internacional, por vez primera, después de haberse celebrado hasta hoy nueve veces en diversos puntos .del Continente. Con este motivo parece provechosauna ojeada retrospectiva de los cin- ,cuenta años precedentes. «John Gamgee, profesor. en la Escueia de Veterinaria de Edimburgo, que vivió desde 1831 hasta 1894, convocó en abril de 1863 a los catedráticos de zootatrta y .a los veterinarios de toda Europa para una reunión general, que tuvo lugar en' Hamburgo, principalmente con el fin de acordar un sistema de defensa contra lasepizootias, aplicable a todos los países europeos. -Pro- puso que, mediante conferencias o comunicaciones, se informase al Congreso del modo más fundamentado posible, acerca de los puntos siguientes: , . 620 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 1.0 Sobre la extensión de las -enferrnedades contagiosas de los ariírnaíes en. los diversos países o en extensiones mayores. 2.0 Acerca la importación y exportación de reses destinadas al sacrif'i- cio y acerca de la dirección que seguían las. zoopatías contagiosas al propa- garse por éada país. 3.0 Sobre los medios experimentados como más eficaces por el autor de la comunicación para contrarrestarlas. Teniendo en cuenta las conclusiones propuestas y las admitidas, redac- tóse un informe, que se presentó a cada uno de los Gobiernos. No es del caso exponer cuánto tiempo tardaron estos en tomarlas en con- sideración. Pero es indudable que cuantos tomaron parte en la conferencia cumplieron. un deber humanitario al encaminar por la senda del progreso esta parte de la economía de los pueblos. Es indudable, además, que del aprovechamiento de la ocasión de cambiar impresiones, que se ofrecía en- tonces por primera vez, habían de obtener ventajas muy importantes los veterinarios de toda Europa. La invitación redactada en abril de 1863 por Gamgee para el 1 Congreso Internacional de Zooiatria, de Hamburgo, ha constituido,' desde entonces, el programa que han desarrollado los Congresos Veterinarios mundiales. El primero se celebró en Harnburgo, del 14 al 18 de julio de 1863, bajo la presidencia del doctor Eduardo Hering, director de la. Escuela de Veterinaria de Stuttgart. Tomaron parte 102 veterinarios, entre los cuales había 78 ale- manes, 6 suecos, 6 noruegos, 4 austriacos, 4 rusos, 2 ingleses, 1 suizo y 1 ita- liano. • Las dos primeras sesiones fueron dedicadas al estudio de la peste bovina, especialmente al plazo de cuarentena necesario para impedir esta enferme- dad. La mayoría de los presentes expuso que, según la experiencia, la incu- bación de la peste bovina no duraba más de :nueve días. Por consiguiente, convenía reducir el' plazo de cuarentena, que hasta entonces era de veintiún. días. Respecto a la lucha contra la pleuroneumonia contagiosa bovina, se con- ceptuó, entre otras cosas, conveniente, que se admitiera esta enfermedad· entre los vicios redhibitorios. . . A propuesta de Fuchs, de Heidelberg, se hizo una lista de las epizootias que convenía incluir en una ley contra ellas. Se acordó que figurasen las diez que siguen: . , i.», rabia; 2.a, 'carbunco esencial; 3.a, muermo; 4.a, glosopeda; 5.a, sarna ; .6.a, peste bovina; T,», pleuroneurnonía contagiosa de. los bóvidos; s.», viruela de los óvidos; g.a, epizootia ungular maligna de los Óvidos' y, 10, durina. . A propuesta de Zangger, de Zur ich, se acordó iI~mar la atención; en nombre del Congreso, a los Gobiernos de todos los países, hacia 'la necesi- dad de atender a la. policía veterinaria del transporte de ganado por vías' férreas. . REVISTA VETER,INARIA DE ESI'AÑA 621 La discusión concerniente a la viruela ovina la inició Gamgee con una conferencia sobre la extensión de esta epizootia. De paso recordó, a la ligera, que la causa que le había inducido a reunir en este Congreso' a los vete- rinarios de todos los países cultos, era la conveniencia de impedir la impor- tación de epízootias con ganado extranjero, pues entre los comerciantes y criadores de los diversos países había una falta de consideración punible, con respecto a epizootias tan funestas como la peste bovina, la pleuroneu- manía, la glosopeda y la viruela ovina. Inglaterra era, con mucho, +a que más ganado contagioso recibía. Los tratantes en ganado del Continente pa- recían convencídos de que cualquier mercancía era buena paralos merca- dos de Londres, y como el ganado inglés para la reproducción era exportado a todo Europa, el estado sanitario del mismo era de gran trascendencia para el Continente. De aquí la elevada misión de la Gran Bretaña de impedir - Ia importación y la difusión de las enfermedades epizoóticas. Él trabajaba desde hacía doce años para llamar, la' atención 'de su país hacia los múltiples peligres de su comercio ultramarino de ganados. No ha- cía esto con el fin de suprimir este 'comercio, sino, que, al contrario, deseaba fomentarlo; pero si los Gobiernos de todos los Estados interesados no ponían atención en el estado sanitario del ganado, propio y extranjero, pronto todo comercio habría cesado por sí sólo. A propuesta de Adarn, de Augsburgo, el Congreso formuló la siguiente conclusión : En todos los países, en los cuales no se hace todavía, conviene que se haga y publique una estadística de epizoo tias, fundada en partes de los veterinarios. Merece mencionarse, además, una excitación de Fuchs, de Heidelberg, para establecer Institutos de investigaciones veterinarias. Estos centros cien- tíficos deberían 'radicar en las Escuelas de Veterinaria y en las Estaciones Agronómicas o fundarse índependíentemente de. ellas y su actividad princi- pal habría de consistiren el fomento de la lucha contra las epizoo tias, en el estudio de la acción de los medicamentos, y, por último, debería extenderse a toda suerte de investigaciones propias de la ciencia veterinaria. Esta proposición no tuvo entonces consecuencias, porque se dudaba que fuese practicable, a no ser con grandes recursos económicos y porque se con- sideraba; desde luego, como suficiente la' investigación veterinaria en la prác- tica y en las Escuelas de Zooiatría. , Todos cuantos figuraron en el I Congreso adquirieron la convicción firme de que los Congresos de Veterinaria debían ser una institución permanen te, de gran importancia Para fomentar la ciencia veterinaria y el prestigio de los veterinarios. Y las palabras de Gamgee, pronunciadas como introduc- ción a su informe acerca de la. viruela ovina sobre lo porvenir de los Congre- S0S zooiátrfcos, .fueron de importancia profética. Expresó la esperanza de que este 1 Congreso fuese sólo el primero de una serie de muchos felices y beneficiosos para la salud general, e hizo votos porque todos los congresis- tas, en el ejercicio de su noble profesión, sólo tuvieran siempre presen te la dicha de su patria. 622 REVISTA VETERINARIA DE E:;;PAÑA II El 11-Congreso tuvo lugar en Viena, del 21 al 27 de agosto de 1865. Lo presidieron Roll, de Viena, y Hering, de Stutgart. Por prirnera vez las auto- ridades de! Estado figuraron en el protocolo del Congreso. Para costear una parte de jos gastos, el Emperador concedió una suma de' írnpor iancia, gra- cias a la cual sólo hubo que recaudar de los congresistas la pequeña can- tidad de tres florines. La reunión fué 'saludada por representantes del Gobierno imperial y real y de la ciudad de Viena. El Congreso empezó por dar un hermoso ejemplo de compañerismo, pues acordó enviar los 100 talers que sobraron del Con-' gres o de ,Hamburgo, junto con el sobrante que esperaba del presente, a la familia necesitada de un compañero fallecido. En el Congreso tomaron parte 170 veterinarios: 74 alemanes, 69 austria- cos y, húngaros, 8 rusos, 5 ingleses, 4 italianos, 2 suizos, 1 belga, 1 danés, 1 noruego, 1 suecovl francés, 1 portugués', i rumano y 1 turco. De nuevo se discutió la duración de la cuarentena en la peste bovina. La mayoría de los. congresistas acordó reducirlo a diez días, como propuso ya el Congreso de Hamburgo. Gerlach abogó por la conservación de la cuaren- tená de veintiún días. ' Respecto al comercio in ternacional de productos animales crudos, cuando reina la peste bovina, se acordó que se podía permitir sin reparo el comercio de productos animales cornptetamente secos, procedentes de países no in- fectados. Se adoptaron conclusiones relativas a la desinfección de los vagones ,y bu- ques para transporte de ganado. Se insistió mucho en el estudio de las medidas contra la rabia. Se recomendó, entre otras tosas, que, con un formulario uniforme, se hiciera un catastro de los perros en todos los Municipios y que se reseñara cada perro de modo característico. Se preconizó la convenléncia de dismi- nuir en lo posible la cifra de perros, preferentemente por medio de impuestos elevados _y sin distinguir el sexo del perro en la tributación: El bozal obliga- torio se consideró indispensable en los distritos en los cuales habíanse pre- sen tado casos de rabia., ' Respecto al sacrificio de los perros 'rabiosos y sospechosos de rabia, se acordó lo siguiente: Los perros hidrófobos deben matarse sin contemplaciones, y los mordi- dos por ellos o puestos en contacto con ellos, únicamente cuando todavía no han mordido a persona alguna. Pero si han mordido a' alguien, únicamente deben ser muertos después de haber observado su estado de salud. Los perros sospechosos de rabia deben ser tenidos en lugar seguro y ser sometidos a una observación precisa, hasta que se haya conocido su estado de salud. Si resultan rabiosos, deben sacrificarse; sino, pueden -devolverse a sus dueños. . Si los perros muertos por sospecha de rabia presentan el menor indicio de la misma, tambiérr deben matarse todos los animales mordidos por aquéllos o puestos en contacto con los mismos. REVISTA VETERINA~IA DE ESPAÑA 623 Por último, se trató de los fundamentos de una ley común de guarentigios., El Congreso se pronunció por la necesidad de conservar la responsabilidad general, por la reducción,' a lo sumo, a un trimestre, del plazo legal prescripto y por el establecimiento de un plazo de garantía especial para ciertos defec- tos, además de la responsabilidad general. III Dos años después tuvo lugar en Zurich el 1I I COngreso Zooiátrtco Inter- nacional, del ,2 al 8 de septiembre de 1867. Fué dirigido por Zangger, direc- tor de la Escuela de Veterinaria de Zurich, y por Hertwig, de Berlín', y Ra- witsch, de San Petersburgo. . Por primera vez las invitaciones para este Congreso se dirigieron por el Gobierno del pais,es decir, por el Consejo Federal Suizo, a los Gobiernos de todos los demás países europeos. Además, el Congreso fué oficialmente sa- ludado por un representante del Gobierno: Schenk, del Consejo Federal de Berna. Asistieron 188 veterinarios: 76 de Alemania, 72 de Suiza, 10 de Austria y los demás de Inglaterra, Francia, Bélgica, Noruega, Holanda, Rumania, Servia y Turquía. ' Así como en los dos Congresos precedentes habíase tratado de la peste bovina cama de un enemigo lejano, ahora se habían visto ya las orejas al lobo. Un transporte de ganado ruso ¡levó la peste a Inglaterra, donde hizo estragos terribles, por carecer el Gobierno de fuerza legal para intervenir en el derecho de propiedad de los poseedores de ganado. La peste bovina se propagó, desde Inglaterra, hada donde podía únicamente propagarse, hacia Oriente y penetró en Holanda, Bélgica y Francia; en Prusia infectó también de modo esporádico la Turingia y lo mismo Bavier a y Suiza. Respecto a la peste bovina, el Congreso convino en que durante los dos años últimos ninguna experiencia se había hecho que motivara un cambio en las, ideas anteriores acerca de esta epizoo tia, De nuevo se confirmó que la plaga era transmisible a otros rumiantes, además de a los bóvidos. Contra el mantenimiento de' la conclusión adoptada en el iI Congreso, de reducir a diez días la cuarentena y contra la idea de .no dejar salir de Ru- sia ganado infectado, se alzaron con energía Hertwig y Gerlách. Hertwig dijo que Prusia mantendría su plazo de veintiún días de cuaren- tena. Gerlach protestó contra todas las conclusiones adoptadas acerca de la peste bovina, y, sobre todo, contra la petición que se dirigió al Gobierno ruso, que era un deseo piadoso, pero no tenfa valor alguno. Por 'último, for- muló un voto particular con arreglo a las ideas de su obra: « La' peste bovi- na, según investigaciones 'propias y el examen crítico de las .experiencias an- -tiguas y las observaciones modernas. )) Todos los congresistas estuvieron' unánimes en considerar el sacrificio como el medio más eficaz y, al mismo tiempo,' más económico, para extinguir la peste bovina. Es de interés histórico la siguiente conclusión, concerniente a la desinfec- ción de los vagones de ferrocarriles, en casos de peste bovina. L~ desinfección requerida de dichos vehículos la deben efectuar del modo mejor y más.eficaz las personas inter.esadas en ello, pero no los empleados de 624 . REVISTA VETERINARIA· DE ESPAÑA los ferrocarriles. Por esto se preconizó que se obligase a las empresas a que pusieran .previa y oportunamente los vagones que querían utilizar para el transporte de ganado; a disposición de los encargados-de desinfectarlos. El problema del consumo de la carne de los bóvidos de sitios infectados, fué muy discutido. Hertwig defendió el punto de vista de la ley prusiana, de que todo, en el ganado enfermo y sospechoso de peste bovina, incluso la piel y el pelo, debía ser enterrado, mientras que otros congresistas, especial- mente ingleses, opinaron que la carne de las reses que resultaban sanas, des- pués de la inspección veterinaria, podían destinarse al consumo sin incon- veniente. Fuchs, de Heidelberg, trató de la pleuroneumonia contagiosa de los bó- vidos. El Congreso se limitó a concluir que la pleuroneumonia, desde el pun- to de vista de la policía sanitaria, resultaba de un contagio puro, esto es, que debía considerarse como ,una enfermedad que solamente se propagaba por contagio. Otro punto discu.tido fué la organización de la inspección de carnes. El ponente, Sondermann, de Munich, sentó, como coronamiento de su disertación, que el Estado tenía el deber de intervenir cuando el individuo no puede defenderse. Las conclusiones adoptadas por el Congreso acerca de este asunto, que figuró por primera vez en sus discusiones, muestran, desde luego, la gran importancia que le concedía y la gran seguridad con que señaló el camino, No fueron menos importantes las conclusiones relativas a la enseñanza tle la veterinaria. Para el estudio de la zoolatría se conceptuó necesaria la misma preparación que para el de la medicina. Por lo tanto, era menester luchar porque se tuviera madurez universitaria para entrar en los estableci- mientos de enseñanza veterinaria. En la comisión que informó acerca de la preparación para el estudio de la veterinaria, las opiniones discreparon bastante. Una parte de los miembros de la comisión consideró el latín como absolutamente necesario y otra parte opinó que sin latín también se podía pasar. Las opiniones difirieron según las naciones. Los .congreslstas de los Estados alemanes decidiéronse todos por la necesidad del Jatín. Los italianos y los representantes de la lengua francesa y de Su'iza entendieron que una educación realista en lenguas mo- dernas y con más matemáticas y ciencias naturales, habilitaría tan bien o quizá mejor para el estudio de la medicina veterinaria. Para los estudios veterinarios consideróse necesario, por lo menos, tres años de estudios, y se declaró inadmisible que se dieran títulos de diversa clase a los veterinarios, según el grado de su educación. Rawitsch, director de la Escuela de Veterinaria de San Petersburgo, se lamentó de que, con su propuesta de-cuatro años de estudios, hubiese que- dado con la minoría. Según su convicción, en tres años no se podían cursar sólidamente los estudios zooiátricos. Sobre la organización' de la veterinaria se indicaron una serie de proposi- ciones, de las cuales merecen citarse las siguientes: Para ejercer la veterinaria sólo debían estar autorizados los que hubie- sen aprobado en una Escuela oficial de zoolatría Jos- estudios legales y hubíe- sen adquirido el diploma de veterinarios por medio de exámenes. Unicamente éstos debían estar 'autorizados para llevar el título de veterinarios. REVISTA 'VETERINARIA, DE ESPAÑA 625 En asuntos de veterinaria, la expresión « perito» debía entenderse que se refería simplemente a 'los veterinarios con titulo. Todos los veterinarios tienen el derecho de vender' 'los medicamentos, con el oportuno control, con la condición de no traspasar los Itmites de su propia prácttca. , Contra el derecho de la venta de medicamentos por fas veterinarios, pronuncíáronse, sobre todo, los rusos 'e ingleses.. Renner llegó a proponer • que ,se reconociera, en psincipio;: que la venta de medicamentos era cosa de los farmacéuticos, Hertwig repuso qué en Prusia el derecho de facilitar los veterinarios los medicamentos necesarios, dentro de su propia práctica, es- taba legislado ya desde antiguo y favorecía los intereses de los dueños de ga- nado, Una farmacia no sería permitida ni sería propia del veterinario, Con las palabras « oportuno control ", quiso que se entendiera Fuchs que lbs fun- cionarios veterinarios tenían el derecho de investigar de vez en cuando los botiquines, de Iosveter inarios, • Les congres!$,tas tuvieron ocasión de visitar.vcerca dé Zurich, una 'colec- ción de bóvidos escasa, pero ejemplar. En las actas del' Congreso se hallan impresos en colores los dos principales tipos bovinos de Suiza, el manchado y el pardo, de cada uno de los cuales están representados un toro y una vaca, IV Los trabajos del Congreso de Zurich debían continuar en Bruselas en 1870, Pero la época y las' circunstancias no' permitieran llevarlo -a cabovGerlach, en 1867, había propuesto en Zurich que se tardasen diez años en celebrar el Congreso próximo, Realmente tr ansourr ierun diez y seis, en' vez de los tres acordados, hasta el. IV Congreso de Br.uselas, que tuvo lugar del 10 al 16 de septiembre de 1883, con ocasión del cincuentenario de la Escuela de Veteri- naria .de dicha capital. Leopoldo, rey de los belgas, tuvo a su cargo el protectorado del Congreso, En él tomaron¡iarte 310 veterinarios, De ellos eran belgas 217 y de otros países 93,' de IQS que 24 eran alemanes, El presidente fué Thiernesse , direc- tor de la Escuela de Veterinaria de Bruselas, y. el secretario fué Wehenkel. Presidieron algunas de' las sesiones: Bouley, de París '; jakops, de Terrnonde: Muller, de Berlín; RolI, de Graz,.y Wirtz, de Utrech; Lydtin, de Kartsruhe sirvió de intérprete, En diez sesiones .se trató: de la organización de los ser- vicios' veterínaníos, de la lucha contra la pleuroneumonía contagiosa de los bóvidos, de la enseñanza veterinaria, del derecho dé los veterinarios a ex- pender, los medicamentos, del internado en las, Escuelas de 'veterinaria, de las Escuelas veterinarias como institutos oficiales, y, por primera vez, de la tuberculosis, El' ponente de este último asunto, Lydtin, de Karlsruhe, pro- puso medidas de policía sanitaria contra la difusión de esta enfermedad, que llamó plaga mundial. Las medidas contra la tuberculosis debían añadirse a las de la ley alemana contra las epizno tlas. Por desgracia, faltó tiempo par<\, desarrollar bien este' tema, Sin embargo, se aprobaron las siguientes conclusiones relativas a la tuberculosis 'bovina-: .' , : La tuberculosis, como se ha demostrado experimentalmente, es una en- fermedad transmisible por 'las vías digestivas y por inoculación. 626 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La carne de animales tuberculosos debe ser excluida del consumo humano, sin tener" en cuenta el período de la enfermedad ni el aspecto de la éarne .' La leche de animales.tuberculosos o sospechosos de serlo, no se debe usar para la alimentaci'ón. del hombre ni para la de determinados animales. La venta de semejante leche se debe prohibir severamente. El GObierno. belga subvencionó al Congreso con dinero .. v El V Congreso tuvo lugar en París del 2 al 8 de septiembre de 1889, bajo la presidencia de Chauveau; El secretario fué Nocard. Tomaron parte 635 miembros, de ellos 170 no tr anceses, Los principales objetos de discusión fueronla lucha contra la tuberculosis-Francia, en 1887, había implantado ya un procedimiento' de lucha contra la tuberculosis-y la práctica de la inspec- ción de carnes. Se trató, además, de la pleuroneumonía contagiosa, del muermo, de la durina, de la indemnización por animales matados por. dís- posición policíaca y de la policía ve.terinaria internacional. VI El VI Congreso se celebró en Berna" del 16 al 21 de septiembre de 1895. Fué.oficialmente saludado por el Gobierno Federal, en la persona del señor doctor Deucher. El presidente fué Potterat, coronel, veterinario superior de la Confederación y comisario de epizoo tias en Berna; la secretaría la des- empeñó el profesor E. Noyer, de la Escuela Veterinaria de Berna. El número de congresistas fué 670 (376 suizos y 296 alemanes, ingleses austriacos, húngaros, franceses, holandeses, italianos y. rumanos). _ En la primera sesión se discutió la policía internacional contra las epi- zootias. Los ponentes Hutyra, Degive y Verdez propusieron un convenio internacional acerca del comercio de ganado y la publicación de un boletin internacional de epizootias. El Congreso expresó el deseo de que el Consejo federal suizo tomara la iniciativa de realizar esta proposición. . Uno de los temas principales fué: Las inoculaciones como medios auxiliares del diagnóstico o- para fines profilácticos y curativos. Ocupó tres sesiones. _ Se consideró la rnáleína como un medio poderoso para establecer el diag- nóstico del muermo 'en casos sospechosos y su empleo sistemático como capaz de extinguir el muermo. 'La tuberculina se consideró también como un medio· diagnóstico precioso que podía prestar los mayores servicios en la lucha contra la tuberculosis. Se trató, además, de las inoculacíones preventivas contra el carbunco enfisematoso, del valor del pneumobacilo para el diagnóstico de la pleuro- neumonía contagiosa de los bóvidos, de la lucha contra la septicemia porcina clásica, de las inoculaciones preventivas contra el mal rojo y contra el téta- nos, .y, por último, de la vacunación antirrábica preventiva y curativa. Lydtin, -de Baden-Baden, desarrolló una conferencia importante p,or la forma y por el fondo: influencia de la ciencia .veterinar ia en el desenvolví- -miento social y en el aumento del bienestar general. Dijo que antes los ve- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 627 terinarios eran sólo llamados para curar animales .enferrnos, pero que ahora, merced al vuelo de 'las' relaciones comerciales y ecorrórnícas, y, sobre todo, gracias al progreso de las ciencias naturales y a los trabajos de veterinarios eminentes, habíase creado un servicio veterinario público, 'encargado de des- empeñar impor tautes tareas, Para llevarlas a cabo 'debidamente, hacia falta un personal veterinario educado con la mejor preparación e idoneidad, Cuanto mejor se cumpliesen estas exigencias y cuanto mejor' la legislación, el, Go- bierno y la administración de justicia encontrasen en la Ciencia veterinaria un manantial de luz que no causara decepciones, tanto mejor inñuir íaIa veterinaria en el desarrollo social yen el mejoramiento del bienestar público. , -Acercade la pleura neumonía contagiosa 'de los bóvidos ylas: medidas ex- tintivasusadas contra ella en los diversos países, presentáronse doce cornu- nicaciones diversas, La relativa a Alemania la presentó Rneekl, de Berlín, Otros de los temas del Congreso fueron el Uso de la carne -de reses tubercu- losas y el Cuidado' de la salud pública, El Congreso hizo hincapié sobre la urgencia de la implantación general obligatoria de la inspección de carnes, , En tie otras cosas, .opínó que cuando se decomisara la carne de animales tu- berculosos fuesen indemnizados debidamente los dueños de los mismos que se hubiesen sometido a los preceptos sanitarios, Por primera vez en este Congreso, los antuámicos veterinarios formaron una cornísión especial y trataron del establecimiento de una .no menclatur a anatómica unitaria, Como fundamental para una nomenclatura veterinar.ia latina, se acordó reconocer la Nomina anatómica de His. Se nombró una comisión ejecutiva y se confió a ocho señores la elaboración de la nomenclatura, Se encargaron Müller, de' Berlín,de la osteología y de la sindesmología ; Schrnal tz, de Ber- Iín¡ del aparato urogenital ; Sussdorf, de Stutgart, de Iaangiolog!a, y Martín; de Zur ich, dé la neurología, COmo miembros de honor pertenecíeron al Congreso: El profesor doctor Roberto Koch, director del Instituto de Enfermedades Infecciosas de Berlín, El profesor L. Pasteur, miembro del Instituto de París, El profesor doctor Roll, consejero áulico en Gr az. En 'la sesión de clausura del Congreso de Berna, que se celebró en Inter- laken, a la vista de la Jungfrau, se acordó dirigir un telegrama al Gran Duque de Baden, 'con la súplica de que' acogiera el VII Congreso en Baden-Badén en el año 1899, • VII El VII 'Congreso, que se celebró a .ínstancias del Gobierno.' del Gran Du- cado de Baden, en Baden-Baden, del 7 al 12 de agosto de 1899, fué uno de los más brillantes y fecundos, Se inscribieron 9;53 miembros, de los cuales 462 no eran alemanes; 16 Estados extr aeuropeos enviaren representantes, ' , Su' Alteza Real el Gran Duque de Baden, 'pro.tector del Congreso, asistió personalmente a 1<\ segunda sesión general y fué saludado con un discurso del profesor doctor Nocard, presidente francés elegido para este día, 628 REVISTA VETÉRINARIA DE ESPAÑA De los representantes alemanes 'ilustres que se hallaron presentes, 'hay que citar los protesores Schütz, Dieckerhoff, .Ostertag y Eggeling, de Berlín; Loffler, de Greifswaldj Dammann, de Hannover; Esser, de Gotinga ; Kitt,' de Munich ; Siedamgrotzky y Edelrnann, de Dresde; Lorenz, de Darmstadt y, en particular, el presidente de la Comisión organizadora del Congreso de Baden, consejero superior doctor Lyd tin. . L3 asamblea otorgó, a instancias francesas, el nombramien to de miem- bro de honora Lydtin, De los veterinarios insignes no alemanes hay que citar: Chauveau; Iris- pector general de las Escuelas' Veterinarias de Francia (nombrado también miembro de honor por el Congreso en lugar de Pasteur, fallecido) ; el profe- sor doctor Nocarrí, de la Escuela Veterinaria de Alfort (París); el doctor Arloing, de la de Lyon; el profesor doctor Hutyra, de Budapest; Perroncito , de Turín; Potterat, Noyer y Hess, de Berna; Bang, de Copenhague; Malm, de Cristianía; Kjerrulf', de Stocolrno.. Degive, de Bruselas; Noergaard, de Wáshington, y Cope, veterinario jefe del Negociado de Agricultura de Londres, Los asuntos discutidos, en general, fueron de gran importancia, Desde luego, el tema primero, Medidas profilácticas contra la difusión de' las epizooiias por el comercio internacional de ganado, despertó sumo interés entre los delegados. alemanes, porque, a juicio de varios ponentes, este asunto, tratado ya desde 1883 en los Congresos de Bruselas, París y Berna, estaba en camino de realizarse, pues Alemania tomaría la iniciativa, decli- nada por Suiza, de conseguir un convenio internacional. . El profesor Hutyra había presentado ya un proyecto completo de con- vención veterinaria in ternacional. Según este proyecto, los países exporta- dores de ganado, la mayor parte de los cuales, desde el punto de vista de la' policía veterinaria, dejaban mucho que desear, y, por lo tanto, eran princi- palmente peligrosos para la difusión de epízootias, debían equipararse y ser tratados como los países importadores más adelantados, Los profesores Darnmann y Dieckerhoff objetar.on que actualmente, por el diverso desarro- llo' económico y comercial y por la disparidad en la organización. veterinaria de los distintos' países, no era ocasión oportuna para un proceder internacio- nal. Esta propos~ción"después de una larga sesión general, se aceptó, aunque una minoría.bastante grande votó contra ella, La discusión acerca eje la lucha contra la glosopeda, se redujo casi exclusi-_ vamente a la exposición de las tentativas científicas hechas para inmunizar contra esta enfermedad, Según la comunicación del profesor Ldfff'er, confir- mada por otros, logróse hallar en el lechón un animal, en el cual se puede medir la energía del virus que hay que inyectar junto con el inrnunsuero , de modo que las exaltaciones eje virulencia que no convinieran para la inrnuni: zación, podían ser evitadas, Se trató de la práctica de la inspección de carnes, desde puntos de vista sumamente importantes, especialmente del empleo de la carne y de la leche de animales tuberculosos', . La lucha contra la tuberculosis de los animales domh;Ucos ocupó todo un día de sesión; se reconoció de' modo general que -era necesario pr.oceder ofi- cialmente contra la tuberculosis bovina, utilizando la tuberculina como me- dio diagnóstico y suprimiendo tos animales tuberculosos peligrosos.a cambio de una indemnización, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 629 ' La lucha contra la septicemia por.cina clásica, difundida por la mayoria de ros países cultos, ocupó la sesión del quinto día del Congreso. Hubo una- nimidad en el diverso tratamiento de la peste porcina y de la septicemia porcina, importantes para el comercio internacional. Se reclamó el sacrifi- cio de los animales enfermos y sospechosos y se recomendó prudencia en las inoculaciones preventivas, hasta entonces no suficientemente probadas. Con- tra .la roseola del cerdo,' de más importancia local, se consideró por todos como demostrado que la inoculación preventiva contra el mal rojo, preparada con suero equino, era el mejor medio contra esta enfermedad. En el último día el Congreso expresó su parecer sobre la ampliación de la enseñanza zooiáirica. En general, se pronunció en favor de la madurez universitaria como condición previa del estudio. En Francia y Bélgica se habían hecho ya.buenas experiencias en este sentido; en cambio, en Austria se había observado una gran disminución de los alumnos cursantes de vete- rinaria, dependiente del aumento de la preparación. Una de las sesiones principales del Congreso la dirigió el presidente del Negociado Sanitario Imperial doctor Kohler. También estaban representados el Oficio Hereditario de Alemania y el Ministerio de Agricultura de Prusia. Además de los trabajos de las sesiones, no faltaron ofrecimientos hospi- talarios del Gobierno del Gran Ducado de Baden, representado por 'el Minis- tro doctor Eisenlohr, elegido presidente de honor del Congreso, de la admi- nistración de Baden; en cuyo local se verificó el Congreso, y, por último, de la ciudad de Baden-Baden. VIII El V III Congreso. de Budapest, perfectamente preparado y dirigido por Franz Hutyr a, presidente, y Stefan van .Ratz, secretario general del Comité organizador, se mantuvo en conjunto.a la altura del precedente de Baden- Haden, al que superó desde muchos puntos de vista. Su Alteza el Archiduque José aceptó el protectorado del Congreso, al que .saludó en la sesión inaugural celebrada el 3 de septiembre de 1905 en el Salón, de Festejos de la Academia de Ciencias Húngara. Al frente de la mesa del Congreso figuraban, como presidente, Gyorgy Endre, Ministro de Agricultura del Reino, y como presidentes de honor, Chauveau y Lydtin. Alemania envió 22 representantes oficiales, además de numerosos represen- tantes de las Escuelas superiores y sociedades. El número de congresistas 'tué de 1,404, de los cuales 322 eran alemanes. Por lo demás, estaban representadas todas las' naciones y partes de la tierra, 'excepto ,Australia. Acompañando a los congresistas, hallábanse 122 señoras para cuyo recreo se formó un Comité especial, presidido por ,la esposa del profesor Hutyra. Esta vez se prescindió -del nornbramlento de miembros de honor, pues Nocard, designado para este homenaje; acababa de ser 'arrebatado por la 'muerte. Roll, presidente del 11 Congreso internacional de 1865, celebrado en Viena yrniernbro de honor del Congreso, había fallecido en Gr az en 1904, a la edad de 89 años. ., Aunque, como enlos Congresos celebrados hasta entonces, el punto capi- tal -estaba .coustltuído por los problemas de policía veterinaria, no por esto 630 REVISTA VETERINARIA DE ESPAj;¡A' se pasaron por alto las demás ramas de la ciencia zooiátrica. Así fué, sobre todo, celebrado que, por primera vez, se constituyese una sección para. las eñfermedades tropicales de los animales domésticos. De la Primera sección (policía sanitaria veterinaria), merecen recordarse las ponencias de Lydtin y' Rudowsky sobre seguros de ganado (seguros otí- cial,. privado y de sacrificio), de las cuales el Congreso tomó notas. preciosas para las conclusiones. Las ponencias de Binder y Rockl relativas a un esque- ma unitario para demostrar periódicamente la sanidad veterinaria, hicieron reconocer al Congreso Ia utilidad de un servicio unitario de no tiñcación de epizoo tias, De 'las ponencias de Hutyra, Rorner y Thomassen, el Congreso concluyó que había que solicitar con urgencia de los Gobiernos recursos para experi- mentar las inoculaciones' preventivas contra la tuberculosis de los bóvidos. Para la apreciación de la reacción iuberculinica se sentaron fundamentos unitarios. Así mismo se sentaron reglas unitarias para juzgar la reacción tria- lleinica. En cuanto a las inoculaciones preventivas contra la glosopeda, el Con- greso expresó el deseo de que los Gobiernos fomentasen los estudios para que se hiciera práctica esta inoculación. Respecto a la lucha contra la septicemia y la peste porcinas, el Congreso declaró que no se conocía inoculación alguna, preventiva o curativa, que se pudiera recomendar. El tema de la lucha contra la rabia, que desde el Congreso de Viena (1865) no se había tratado en los Congresos, halló un ponente concienzudo en Cas- per, de Breslau. Su proposición, aceptada por el Congreso, de prolongar más tiempo y extender el aislamiento de los perros a un círculo mayor de lo que hasta entonces se hacia con arreglo a la ley alemana, ha sido tenida en cuen ta en la nueva ley de epizootias, recientemente promulgada en Alemania. En la Segunda sección (biologÍa), se trató, principalmente, de la obten- ción y c"Q'nservación de la leche, de la higiene del ordeño y de los establos y de los métodos de investigación para descubrir las sofisticaciones de las car- nes y de los productos derivados de Ias mismas. . En la Sección de patología se trató extensamente de las relaciones entre la tuberculosis del hombre y la. tuberculosis de Jos animales. Se trató, además, entre otras cosas; de la sueroterapia de las enfermeda- des infecciosas de los animales domésticos, de las substancias tóxicaspro du- cidas por parásitos animales" del cáncer de los animales domésticos y de la etiología y.terapéutica de la paresia puerperal. En la Sección cuarta (enfermedades tropicales), Lignieres.. Piot Bey y Theilt:ir disertaron sobre las 'enfermedades de los trópicos, lj Laverán y Va-o Úée sobre los protozoos como agentes patógenos de los animales. En la sesión éle clausura se trató de lo que liablan de ser los Congresos zooiá- tricos. internacionales futuros. Schmaltz, en su informe, hizo proposiciones importantes para lo porvenir, 'par.tiendo del desarrollo que' habían alcanzado los Congresos internacionales de medicina veterinaria. Dijo quejiasta hoy los Congresos celebrados pecaban por cierta unila- teralidad, pues en ellos casi se había tratado exclusivamente de las cuestio- nesveter inarjas pÚbli,ca,s. . . , ' Cierto' que la investigación de las enfermedades infecciosas es de gran rnpor tancia científica y la lucha contra ellas del mayor interés. Pero esto REVISTA VETEJ¡.INARIA DE ESPAÑA 631 no· constituye toda la cienda ·zooiátrica. También hay que tener· en cuenta la terapéutica especial, la cirugía y la aquiurgía, y,' asimismo, la anatomía' y la' fisiología. ' 'Con el aumento del material, es necesario segmentar el' programa. Eso de tratar todos Jos asuntos en sesiones generales, hecho-en Congresos anterio- res, debe desaparecer. El Congreso de Budapest hadado ya el -primer paso con su división en cuatro secciones, Por otra parte, hacen falta sólidos enlaces entre los Congresos zooiátrícos: Es menester una unión orgánica entre los 'diversos Congresos. Para este fin habría que formar una Comisión- permanente- internacional que preparara un programa valedero para todos los Congresos iy fundara un archivo. Estas excelentes observaciones fueron aprobadas' por todos. Por último, a propuesta de Schmaltz y Lothes, aceptóse con agrado un acuerdo acerca de la concesión del grado de doctor en· medicina veterinaria. Con esto, el Congreso deBudapest tuvo un coronamiento hermoso y pro- metedor. '. Para el Congreso próximo se designó La Haya y' el año 1909. Al mismo tiempo se propuso que el X Congreso tuviese lugar en Londres, en 1913, para celebrar el jubileo de los Congresos. No debe dejarse de recordar que-los congresistas fueron honrados y diver- tidos por una brillante serie de fiestas. . Para' ofrecerles ocasión de conocer, a la vez que la belleza del país, centros de cr ia de ganado y de agricLiltura,se hicieron' excursiones a M~zOhegyes y al Danubio infer.ior,· al Tatra y una tercera al lago de Platten ya las yegua- das de Kisber y Babolna. IX El IX Congreso mundial de medicina veterinaria tuvo lugar en La· Haya, del 13 al 19 de septiembre de 1909, bajo la presidencia del profesor Schirnrnel. Su Alteza Real el Príncipe Enrique de Holanda, Duque de Meckleinbur- go, aceptó el protectorado del Congreso, y rué saludado en la primera sesión general por el presidente doctor Lydtin, . ', Con el auxilio de la Comisión permanente y la' cooperación activa de su presidente Lydtin y de los Comités nacionales de diversos paises, fueron' ele- gidos los temas - 32- en número - que había que tratar' en el Congreso. Se recibieron ponencias de 111 especialistas y se publicaron en alemán, francés e inglés. Estuvieron representados' 36 Gobiernos -por 110 enviados Oficiales. También estuvieron representadas muchas Universidades, Escuelas Superio- res, Asociaciones y Corporaciones análogas. I En conjunto, el Congreso constó de 1;37.3 miembros ordinarios, 75 extra, 'or dinar ios y de '164 señoras acompañantes. Como locales de reunión se pusieron a disposición del Congreso los herrno- sos de la Dirección Balnear.ia de Scheveningen. Una brillante serie de fiestas .y recepciones. demostró el alto aprecio que tenían para el Congreso su. Alteza . Real el Pr ícipe Enrique de Holanda y su Gobierno. En la sesión. inaugural, Schroeter, director.xíel Ministerio de Berlín, en nombre de los enviados del Imperio alemán yde los Estados alemanes, agra- 632 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA decióIos saludos en frases cordiales. En frases ricas en pensamientos hizo el elogio de los Países Bajos como país clásico de la colonización y la recon ciliación de los pueblos, íntimamente unido al alemán pOT la historia, la lite- ratura y el arte y simbolizado en el brillante desarrollo de su agricultura y de sus colonias. De las numerosas- excursiones hechas especialmente a todas las partes pintorescas de los Países Bajos, merece citarse la que se hizo a la Escuela de Veterinaria del Reino en Utrecht. El 20 de septiembre de 1909 se inauguró en ella el monumento erigido a la memoria del profesor doctor Thomassen, fallecido en 1906. En las sesiones principales del Congreso despertaron el mayor interés las cuestiones relativas a la lucha contra la septicemia porcina clásica y con- tra la peste porcina y a la campaña oficial contra la tuberculosis bovina. Se recomendóproceder con severas medidas contra la peste del cerdo, y, en cam- bio, con medidas menos enérgicas contra la septicemia porcina clásica. Para la lucha contra la tuberculosis, el IX Congreso zooiátrico internacio- nal recomendó a todos los países casi exactamente las mismas medidas que figuran en la nueva ley alemana de epizootias del 26 de julio de 1909, sobre todo la declaración y el sacrificio obligatorios de los bóvidos con tuberculo- sis abierta; indemnizando debidamente a los propietarios. be los demás asuntos importantes tratados en sesiones generales, hay que recordar: la protección legal del ejercicio de la veterinaria, la reglamen- tación del comercio de carne y de leche y el alejamiento inofensivo de los cadáveres de animales. . . \- El Congreso estimó que eran menester disposiciones legales especiales para proteger de modo eficaz el ejercicio deIa veterinar.ia. Para el control. del comerc.io de carne se recomendaron los mismos principios puestos lOnprác- tica y probados ya en Alemania por la ley de 3 de julio de 1900, concerniente a reses destinadas al sacrificio y' a inspección de carnes. Además de la re- glamentación del comercio de carnes, estírnóse necesario también reglamentar el comercio de leche.y que se fijara los límites del cometido peculiar de los técnicos que intervienen (veterinario y químico), estimando de desear que se reservaran a los químicos las averiguaciones puramente químicas (inves- tigación de falsificaciones por adición de agua o substracción de crema 'y adición de medios conservadores). Acerca del problema de alejamiento inofensivo de los cadáveres de animares, incluso de las carnes confiscadas, el Congreso expresó que debería 'legislarse sobre los despojosy someterse su explotación a la inspección oficial e intro- ducir la entrega obligatoria de los animales domésticos alterados o designa- dos para el alejamiento, estableciendo una medida mínima para sutamaño. Prosiguiendo la -excitaciónthecha ya en Budapest para el doctorado en medicina veterinaria, se acordó, después de una conferencia magistral de Schmaltz, que el Congreso tenía. por absolutamente necesario que los vete- rinarios pudiesen adquirir el grado de doctor en medicina pecuaria, con el fin de que' se completara el desenvolvimiento académico de los estudios zooiátricos. El Congreso IX consideró, asimismo, como absolutamente nece- sario, que donde quiera que ya existe la. pasibilidad de ello, se permita tarn- bién adquirir el título de doctor a los' veterinarios aprobados antes de la in- troducción de los estudios superiores .. RÉVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 633 '. Corno señal favorable del-desarrollo ultetíor, de la cuestión del doctorado en medicina veterinaria, el profesor Hutyra pudo comunicar, entre aplau- sos estrepitosos del Congreso, que acababa, de recibir la noticia, de la' conce- sión del derecho de promoción a la Escuela superior de medicina veterinaria de Budapest, De los trabajos de las secciones: l.», servicios veterinarios públicos e irispección de alimentos; 2.a, patología y bacteriología; 3.a, clínica zooíá- tr ica ; 4.a, zootecnia, y 5.a, .enterrnedades tropicales, merece citarse, sobre , todo, lo siguiente: En la sesión sobre servicios veterinarios públicos, acordóse recornerrdar a los Gobiernos de los diversos países que completaran la legislación de ins- pección de carnes existente, con preceptos relativos al control oficial del comercio de caza y volateria, peces y crustáceos y otros alimentos ani- males.' . Se recomendó también la institución de una clase de ictiología en las Es- cuelas .de veterinaria, teniendo en cuenta la función del veterinario en la inspección- del pescado. Se propuso también que, para transportar ganado, 'carnes y productos animales crudos, que pueden. llevar consigo peligro de infección, existieran vagones de ferrocarril especiales desinfectados para im- pedir la difusión de epizoo tias, . Encargóse al Comité permanente de los Congresos internacionales de zooiatría la formación de una comisión internacional para estudiar los me- [ores métodos de desinfección de vagones de ferrocarriles para transporte de ga- nado y comunicar de qué modo se podrían desinfectar con seguridad los pro- ductos animales crudos antes de ser enviados o de ser' desembarcados para el comercio en el interior de los países. Las discusiones acerca de la lucha contra la glosopeda mediante la inocu- lación delos animales en peligro con un suero de acción específica, condujeron a la opinión unánime de que la inoculación preventiva de suero, en unión de otras medidas de policía veterinaria, podía ser un medio precioso para 'la lucha contra la glosopeda. En la Sección de patotogia-y bacteriología se discutieron los medios para el diagnóstico de las enfermedades i'nfecciósas de los animales, especialmente del muermo (aglutinación, fijación del complemento, reacción maleínica). Se' reconoció el gran valor de estos medios auxiliares del diagnóstico, pero -se expresó el deseo de' que se continuara el estudio comparado de los diver- sos 'métodos, para mejor asegurar su empleo en la, práctica. De la discusión de este tema resultó. que al empleo de la maleína para el diagnóstico del • muermo, en el extranjero, sobre todo, en Francia, Inglaterra y Hungría, se , le daba mayor: valor que -en Alemania. . Además, en esta sección se discutió el' problema de la vacunación contra la tuberculosis y acerca del diagnóstico anatomopatológico e histopatológico 'de la rabia. En la Sección de zooiatrui clínica' se trató, entre otras cosas, de la ente- -ritis crónica específica de los bóvidos, de la influenza pectoral de los équidos y de la hemostasia en +os métodos modernos de castración. En la Sección de zootecnia, el Congreso indicó las consecuencias funestas que tenía el tomento unilateral excesivo de bóvidos productores de leche y carne y 'de caballos de gran velocidad. Se consideró, además, necesario , ac- 634 R~VISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tqar en el sentido de que se enseñe zootecnia en las Escuelas superiores de veterinaria y se la tenga en cuenta en los exámenes. , En la Sección de enfermedades tropicales excitóse al Comité permanente de los Congresos internacionales de zooiatría para que nombrara una Comi- sión que fijara las disposiciones necesarias para asegurar las medidas higié- nicas generalmente requeridas para este transporte. Se consideró, además, conveniente que en.los puertos en donde tocan con frecuencia buques carga- dos de animales domésticos hubiese instalaciones de cuarentena para íos animales enfermos o sospechosos de epizootias. L3. misma sección recomendó, en interés de la lucha colonial contra las epizootias, que la legislación sobre policía veterinariaestuviese regulada por puntos de vista unitarios en los Estados y colonias de la misma parte de la tierra. ' Uno de los cometidos confiados por el Congreso de Budapest al Comité permanente de los Congresos zooiátricos internacionales, era el relativo a un esquema unitario para notificar periódicamente, las zoopatías infeccio- sas de los diversos, países. Los señores Binder, de Viena; Leclainche, de Toulouse,y Oster tag, de Berlín, elaboraron el correspondiente proyecto,' aceptado después en la sesión de conclusiones del Congreso. La anemia in- fecciosa de los équidos, que se preserrta con frecuencia en Francia, Bélgica, Luxemburgo y en los confines occidentales de Alemania, no se admitió entre las zoopatías que hay que publicar periódicamente, contra l,a proposición de Leclainche, porque para ella no es posible una indagación cierta, por no ser de declaración obligatoria. Los estatutos acordados en el Congreso de Budapest en pro de una Co- misión permanente de los Congresos zooiáiricos internacionales y para este Congreso mismo, resultaron fecundos, como demostraron la preparación y el desarrollo del Congreso de La Haya. Por esto, a propuesta de Lydtin, pre- sidente de la. Comisión permanente, fueron admitidos en globo. Lbs miem- bros de la Comisión permanente fueron reelegidos'. El profesor Hutyra comunicó la agradable noticia de que del Congreso celebrado en Budapest en 1905, habían sobrado 5,900 coronas. Propuso, en su nombre yen el del profesor Von Ratz, que con este dinero se formara una fundación y con los intereses que produjera, en el tiempo que mediara entre dos Congresos, se acuñara una medalla de oro que, con el nombre de « Premio de Budapest », se concediera en el Congreso inmediato siguiente al autor» a los autores de una obra sobresaliente de medicina veterinaria, que hubiese aparecido en el CUrso del último decenio" siendo indiferente si su contenido era teórico o práctico. Esta proposición de los señores Hutyra y Von Ratz fué aceptada con aplausos. El IX Congreso de La Haya. tampoco nombró miembro alguno de honor. De los nombrados en Congresos anteriores, Pasteur, Roberto Koch, Riill, Lydtin y Chauveau, sólo viven los dos últimos. Correspondiendo a una invitación que se hizo al Congreso, éste acordó celebrar el próximo en Londres en 1914.' Para preparar el. programa para este Congreso de jubileo, proyectado ya para 1913, pero aplazado para 1914 por existtr en aquel año un Congreso médico, la Comisión permanente se reunió en octubre de 1912 en Lyon, con ocasión de los festejos para conmemorar el 150 año de la existencia de la , ' REVISTA VETE-RINARj.A DE ESPA~A 635 Escuela de. veterinaria Iyonesa, la más antigua institución de enseñanza zooiátrica. El presidente de la Comisión permanente de los Corigresos internaciona- les de veterinaria; doctor Lydtin, envió a la Escuela Iyonesa el saludo de la Comisión con una fotografía ·de los miembros que la forman, y que son los señores Lydtin, presidente; Hutyra (Hungría) y Deglve (Bélgica), vicepre- sidentes; Von Ratz (Hungría), secretario adjunto; De Jong (Holanda), se- cretario. Además, los señores Binder (Austria), Happich (Rusia), Hess (Suiza), Perroncito (Italia), Schlrnmel (Holanda), Barrier (Francia), Arloing (Francia), Bang (Dinamarca), Kjerrulf (Suecia), Malm (Noruega), Fadyean (Inglaterra), Stockrnan (Inglaterra), Locusteanou (Rumania), Tullef (Bul- garia), Popo vi (Servlac), Von Es (Estados Unidos de América), Rutherford (Canadá), Lignieres (Buenos Aires), Theiler (Pretoria) y Piot Bey (Egipto). En 1.0 de enero de 1914 se creó un secretariado de la Comisión permanente de los Congresos mundiales de veterinaria en el Ministerio de Agricul tura de 10s Países Bajos, en La Haya, donde también tienen su secretariado per- manente los Congresos mundiales de medicina. Así se ha elaborado y construido un hogar común en el que todavía pue- den vivir y trabajar útilmente muchas generaciones de veterinarios. El lapso. de tiempo, relativamente corto, de cincuenta .años, ha coincidi- do con el progreso sin par .de la ciencia zooiátrica y con la dignificación de la clase. Los Congresos internacionales no sólo reflejan paso a paso este bri- llante desarrollo, sino que han contribuido a él mUJ notablemente . . Estos Congresos, merced al trabajo serio y a la buena voluntad de todos y cada uno de los pueblos, han conquistado el aprecio y la cónfíanza de los . Gobiernos. Las. conclusiones y solicitudes emanadas de tales Congresos han sido. escuchadas y la mayor ia de ellas realizadas. Por esto en la fiesta del jubileo de los Congresos mundiales de zooiatria los veterinarios debemos mirar con orgullo nuestros progresos y conquistas. A esta satisfacción justificada se asocia por si sólo unsentimiénto de gratitud hacia los hombres que nos llevan sobre sus hombros, y cuyos nombres están uni- d0S indisolublemente con el brillante ascenso de la medicina veterinaria.' . BIBLIOGRAFíA J. HERING, E., Y PROBSTMAYER, W.: Arntlicher Ber icht über die internationale tie- rdrülicne Versammlung zu Hambur g am I4 bis I2 f uli I863. Stuttgart. Verlag van Ebner und Seubert 1864.. 2. ROLL, Ívl. F.,' Y 'FORSTER, L.: Amilicher Bericht über den e. internatiorialen Kon- gress von Tier drzten in Wien am 2I. bis 27 Augus/ I865. Wilhelm Braumüller, k. ,1<. Ho- fund Universitátsbuckhándler. . 3. ZANGGER, R.: Amtticher Bet-iclit über den 3. internaiionalen Kongress von Tie- rarrten zu Zuricli am 2 bis 7 Septetnber I867, Zurich, 1869. Verlag der Zabelitzscken. Buchhahdlung (Casar Schmidt). . 4. WEHENKEL, J. M.: Cotnpte reridú du IV Con gres l niernationat de Médecine vé!é- rinatr e: Bruxelles, 1884 -I.mprtmerle Brognier et Van de Weghe. 5. Relato del V Congreso Iniern acional de Veterinaria celebrado en Paris en I890. Publicado. por la casa Asselin et Houzeau. . 6. 'NOYER, E.: Sechs!er Irüernationaler Ti eriirztlicner Kon grees, Bern , z6 bis 2I Sep- iember I896. Berichte und Verhandlungen, Bern, Buchdruckerei Stampfli und Cie., .1896. 7. SIEBENTER: Lnternatíonaler Tierarzllicher Kongress Baderi-Ba den, 7 bis I2 August. I899. Dos tomos. - Heraus gegeben von der Geschaftsleitun g, Baden-Baden. Druck 'von Ernst Kolblin, Hofbuchdruckerei, 1899. . 8. V. RATZ: Ber ichi aber den VII I Interrunionalen Tierarzuícnen Kongress in Bu- dap est,' I905. Tres tomos. Budapest, 1906. 9. IX Congreso Internacional de Zooiatría celebrado en La Haya en I906. Publicado por el Cornité ejecutivo. - Imprenta de E. J. Brill in Leyden . . Trad. por P. FARRERAS 636 REVISTA VETER1NARIA DE ESPAÑA Consideraciones generales sobre las ·tiñas y los cultivos de sus agentes parasitarios POR L. CAZALBOU Veterinario mayor El estudio de una tiña y de su parásito constituye uno de los temas más complejos y más delicados de la patología comparada. Para que el resultado .sea satisfactorio conviene que el observador reúna varias cualidades indis- pensables, tales como de ser un clínico sagaz, un micrógrafo hábil, un bac- teriólogo experimentado y un micólogo competente. Así la historia nos demuestra que a la secular observación vulgar, la ciencia, desde hace setenta y cinco años, ha aportado preciosos conocimien- tos microscópicos, bacteriológicos y micológicos que en lo sucesivo deben ser . utilizados en conjunto. De cada uno de los períodos correspondientes' a un descubrimiento, sólo citaremos lo más preciso para ilustrar este artículo. La historia clínica de las Dermatofitias ha sido muy confusa en sus orí- genes hasta el año 1840. Si en el hombre, actualmente, se ha conseguido' establecer sobre bases sólidas, la tiñeología empieza a nacer en veterinaria y es de desear 'que en las Escuelas profesionales su enseñanza se dé con más atención. . , El presente trabajo está escrito para demostrar su importancia: Los nombres de Rernak, de Schonlein, y, sobre todo, el de Grüby, deben figurar en el origen del período micrográfico que inicia la vía científica. Grüby distingue y. describe cuatro diferentes agentes de tiñas humanas que antes se conceptuaban como semejantes. Más tarde, Sabouraud establece una clasificación que comprende los parásitos microspóricos - tricofIticós, ende- trix y ectotrix (estos rnicroides o megasporos) - y agentes fávicos. Bazin había hecho las, primeras observaciones microscópicas de la tiña animal. Los caracteres parasitarios en las lesiones no bastan para obtener la dife- renciación específica, precisa; son necesarros otros recursos, y para ello se recurrió a 'los métodos paste.urianos. Aplicando a .la tiñeología (.1892) las nue- vas técnicas y aclarando las leyes que rigen los cultivos parasitarios, Sabou- raud na prestado un servicio inapreciable a ra ciencia dermatológica. , Reconoce que en un medió, y en condiciones dadas, cada especie presenta los mismos caracteres objetivos. Propone, con 'rgión, la adopción universal de medios de composición definida para 'sl! est~ldib completo. Así, l'~ diagnosis cultural precede a la diagnosis botánica.' . . El número' de especies aisladas.aumenta considerablemente, y difícilmente. se podrá detener este movimiento. La nomeñcl~tura' e~tá b~sada sobre los detalles siguientes: .el género lo.define el aspecto, del pasásito en la. raíz pi- losa; ejemplos : Achorion, Microsporon, Tricñophyion ; la especieestádeter- minada por un calificativo sacado lo más frecuentemente de 'un detalle del cultivo; ejemplo T. rosaceum, M. iomentosum, A. gipseum ; a veces este REVISTA VETERINAIÚA DE ESPAÑA. 637 calificativo'(y es el menos feliz) se deriva de la, especie atacada; ejernplo-: T. equinum ; en fin, a veces recuerda: el nombre de l¡'¡J observador; ejernplos: A. Schbnleini, M. Andouini. No creemos necesario decir que esta-oclasificación es muy insuficiente, y sólo provisional. Debemos contentarnos hasta que nuestros conocimientos botánicos sean más extensos y precisos y, con este motivo, vamos a hablar un poco del período micológico. MICOLOGÍA GENERAL DE LOS DERMATOFITOS EN L-OS CULTIVOS SOBRE MEDIOS DE PRUEBA Al pr incipio, Bouchard pensó que el Trichoptiyion presentaba .su vida , vegetativa bajo la 'forma de hif'as, que se desarrollaba en las células epidér- micas, y que se reproducía' en la raíz pilosa por medio de « esporas», resul- tantes de la fragmentación: miceliana. Por extensión suponía que ocurriría lo mismo en los otros géneros. Se sabe actualmente que esta hipótesis no está fundamentada·y sólo admite que esta resolución especial del parásito es la resultante de la defensa orgánica, , Pero, desde.un -pr inciplo , se sospechó que estos esporas están dotados de un poder de implantación 'muy marcado en los tejidos. epidérmicos de Ios mamíferos y aves, y que esta propiedad es el origen del contagio en las aglo- meraciones de seres vivos. El' contagio puede invadir fácilmente el efectivo entero de un regimiento de caballería a poco que encuentre circunstancias favorables. Así, pues, para el naturalista, los elementos poliédricos o esféri- cos de las .raíces pilosas 'le interesan poco; en cambio, el clínico debe evitar que la peligrosa semilla se disperse. ,Gra~!tz al principio, y luego Duclaux y su discípulo Verujsky (1886~1887)' obtienen en medios gelosados los primeros cultivos de tiñas. Al examinar los vegetales así desarrollados, observan la presencia de filamentos provistos de elementos aparentemente esporulares que transforman.estas hifas en racimos, En 1-899, Matruchot y Dassonville estudiaron -el desarroLlo sobre gelosa del Tricñoptiyton equinutn aislado poco tiempo antes, atribuyendo al racimo un grado muy marcado de diferenciación y dan.alos elementos que la guar- necen el vaÍor de una forma reproductora.normal. Estos autores encuéntran una relación muy estrecha entre estos órganos y.las formas secundarias de reproducción de los hongos del género Cienomyces, estudiados muy probable- mente sobre el mísmo medio gelosado. Después de hallada esta semejanza, la filiación de los Trichopltyion a los Gymnoasceus parece imponerse, La especia- lización del' racimo es tan evidente" que 16s autores no 'vacilan en proponer una clasificación (1), según la cual, entre los ascomicetos, la familia central de los -Gimnoasceos comprende los géneros: Eitiamella, Gymnoasceus, Cieno- tnyces.. Trichophyion, Microsp'oroñ, Achorion, etc. Des-pués Matruchot.y Dassonvtlle, apoyándose en los conocimientos saca- dos ael pode, patógeno de algunos hongos de esta familia, demostraron que el Ctenomyces serraius, que vive en las plumas de los pájaros, puede inocularse al caballo; también el Eidamella spinosa pueden provocar una tiña espontánea (1) Bulle/in de la Socíété mycologique de Fr ance , tomo XV, 1899, 638 -REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA en el perro, sin que los cultivos de este hongo hayan podida ser reínoculadcs a otro animal d~ la misma especie. Además del racimo, el estudio de los cultivos da a conocer otros órganos cuya significación no ha podido pr ecisarse ; estos son los celias, las espirales, los órganos pectíneos y los pelotones micelianos. En resumen: a la hora actual los hongos de las tiñas son considerados como ,ascomycetos incompletos, que han perdido por su adaptación a la vida para- sitaria, la facultad de producir el fruto o peritecio y que sólo han conservado el modo de reproducción secundario, el racimo del que nos acabamos de ocupar. Después de quince r ños que estos interesantes estudios son cono- cidos nada nuevo se ha publicado. En el primer Congreso internacional de Patología comparada (sesión 17 de octubre ele 1912), en la discusión de la po- nencia de Bodin sobre las tiñas humanas y animales, Matruchot exponía sus deseos de llegar a: conseguir la producción de formas perfectas de hongos en las, tiñas. Pero cree que esto se logrará con gran dificultad en razón de su' adap- tación tan antigua a la vida parasitaria, y considera esta prosecución como una quimera. Es preciso, según él, contentarse con el estudio de las formas de reproducción imperfectas o mucedíneas. Este estudio, hecho por especia- listas, suministr-ará los mejores elementos para llegar a la especifidad de las enfermedades; una tiña debe ser diferenciada' y definida atendiendo a su agente parasitario. El presente trabajo tiende a demostrar que la micología real de estos hongos es' casi desconocida yes inútil conservar métodos insuficientes; por lo tanto, debemos intentar la obtención de estos vegetales en el estado com- pleto y desarrollo natural. a) DE LANATURALEZA DEL RACIMO,FORMASEéuNDARIA DE REPRODUC' CIÓN. - ¿ Puede reproducirse un cultivo de tiña sembrando en gelosa los esporos del racimo? Nosotros lo. ignorarnos todavía, y además suponemos que la operación es muy delicada: _ 1.0 Es casi imposible recolectar en un tubo de gelosa algunos de estos elementos para trasplantarlos a un segundo tubo. ' 2,0 Es muy difícil arrancar un racimo entero sin extirpar al mismo tiempo una parcela de elementos vegetativos vecinos. ' '3.°, La siembra dé les talos sin intervención de la base que reposa sobre el substractum rro da forzosamente ni con mucho un nuevo cultivo. 4.° y el mejor medio de conseguir una siembra es sirviéndose dé la parte parasitaria- adherente al medio que no contiene evidentemente hifas espórí- feras. En fin, si a pesar de las dificultades técnicas se llega a demostrar que 105 esporas reproducen el micelio, no' se sabría todavía en qué se diferenciarían de la parte vegetativa del hongo. b) OBJECioNES ElE ORDEN'MORFOLÓGICO, A propósito del estudia, -r-- típico de los racimos del Trichophyton hecho con 'el Tr. crateriforme, Sabou- raud (1910) hace notar que el aparato esporítero de este parásito, comparado al del Botrytis bassiana, por ejemplo, aparece mucho menos diferenciado y -constante. Al parecer existe como 'una duda en el espíritu de este observa- dor respecto a la naturaleza 'real del racimo. Cuando se estudian 105 órganos « diferenciados» de los cultivos sobre gelosa, no se tarda en convencerse de las dificultades con que se tropiezan :REVISTA VEPERINARIA DE ·ESPAÑA 639 para distinguir con seguridad las especies de tiñas por sus caracteres micoló- gicos; sin embargo, ante las semejanzas encontradas, no parece lógico ad- mitir' un estrecho parentesco. Despurs (e tab.rn .s familiariado con el as- pecto microscópico de los cultivos, encontramos explicable que un 'mísm» parásito haya podido ser -descripto. con' órganos diferentes por los dermató- logos y micólogos, más reputados. Según los dibujos que se han publicado, y según nuestras propias obser- yaciones personales, los « esporos » de los racimos simples están insertados alrededor de la hiía, en línea espiral más o menos irregular; tiene variable y desigual 'Iongitud ; en algunos tipos de Trichophyion y de Microsporon, dan por su longitud acusada y su soporte común la apariencia 'de una rama, miceliana al principio de su ramificación. Nosotros admitimos la noción de que estas « esporas constituyen simples. brotes micelianos, que se alargan J) en hifas si colocamos los cultivos en las dos condiciones 'que les faltan en los medios gelosados : espacio y. tiempo. e) CONDICIONES ACTUAlESDEL DESARROLLO LOS DERMATOFITOS.- DE Cuando Matruchot y, Dassonville dicen (1): « •.. nuestro Tr ichophyion en cultivo gelosado puede retornar al desarrollo normal de un hongo adaptado a la vida parasitaria », nosotros respondemos: Se puede admitir este retorno al desarrollo natural. La cuestión estriba precisamente en saber si esta evolución en las condiciones usuales y desde el nacimiento del cultivo, está de acuerdo con lo que pasa en la naturaleza. Una vez aceptados los medios a base de gelosa por parecer los más convenientes para el aislamiento y el cultivo de 10$ Dermatofitos, da por resultado fatal que los vegetales nacidos en estas condiciones especiales aparezcan con los órganos natu- rales. Bajo la forma de pasta nutritiva más o menos importantes, ofrecemos al parásito una alimentación superabundante; crece, por' tanto, más o me-. nos rápidamente, según las especies, y cuándo ha invadido toda la superficie y un cierto espesor del medio, ¿cómo puede continuar su evolución, si no es- en directión perpendicular al medio? El desarrollo natural del parásito, según decimos anteriormente, se efectúa por un movimiento de expansión; le es imposible al vegetal crecer íntegramente sobre la gelosa. En razón de su plasticidad, reconocida por todos los observadores, intenta desprenderse de la-ganga donde está entretejido, y no pudiendo expansionar sus ramas micelianas más que en una sola dirección, da origen a lo que llamamos pelu- sa primaria o secundaria. Hay que hacer constar que el medio gelosado con- viene, en formas diversas, a 'las especies comunes. Toda la gama del des- arrollo se encuentra' entre el Tr. equiruim y los Tr. niveum, que nacen con pelusa secundaria o 'pleomórfita, y el Tr. de cultivo [aviforme, que crece mal o no crece nada. ' d) NATURALEZADEL PLEOMORFISMO. Bodin ha sido el primero, que - ha señalado en el Microsporon equinum una transformación en el cultivo que cambia' el aspecto primitivo. glabro en una pelusa blanca, larga y tupida. Sabouraud reconoce que el plernorñsmo es muy general en los cultivos de tiñas y aventura la opinión de que la aparición del fenómeno es un índice de degeneración' del cultivo, pues la pelusa, cuando Crece, tiende a dehilitar los (1), Probleme mycologtque relatif aux Teignes, Soc, ant., 190.1. 640 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA órganos diferenciados y se hace Incapaz de producir el cultivo primitivo del cual nació. Diversas objeciones se nos oponen a esta interpretación. Hay que recono- cer que el pleomorfismo, cultivado puro, presenta una vitalidad, por lo menos, igual a la de los cultivos de nacimiento, y que es, como estos últimos, inoculable en los tejidos epidérmicos. Ninguno de estos dos hechos puede conciliarse con la idea de la degeneración. La irreversibilidad pleomórfica sólo e posible con una pelusa completamente desarrollada. En las especies como el Microsporon de cultivo primitivamente glabro y que poco a. poco produce una pelusa cada vez má pronunciada, se puede obtener entre las formas primarias y ecundaria una erie de cultivos intermediarios hasta el plinto que. para es os .derrnatofitos, conviene definir con exactitud el cultivo primario como base de identificación. Con la interpretación que nosotros hemo dado de la. naturaleza de los elernen os del racimo se concibe que estos elementos se enrarezcan en la pelusa secundaria. En fin, se comprende igual- mente ~ue., en la diversas especies, el pleomorfismo se pre ente con los mis- mos caracteres. ' abouraud, cuyo nombre irá unido a la diferenciación espe- cífica del cultivo ha vi to indudablemente, en la aparición de una pelusa inoportuna, una forma ca i inútil y ... degenerada. A esta opinión oponemos los siguien es razonamientos, y como veremos más adelante no es una simple hipóte is. La aparición del pleomorfi mo en la selo a indica el principio del de arrollo normal del parásito y sólo exije del ub ervador que le proporcione los medios para proseguir la evolución que reclama. abouraud impide la producción del pleomorfismo sirviéndose de un me- dio exchrsrvamente azoado. Se puede fácilmente explicar el hecho diciendo: A medio incompleto, honzo incompleto. EVOLUCIÓN NATURAL DEL ACHORION ERI'EI (1) Después de las consideraciones precedentes hemos intentado obtener el desarrollo natural de los Dermatofitos. ue tras primeros resultados 110 permiten decir que en el conocimiento real de e to 110nO'os ha dado un sran se paso. El AcJIOriQIl Seriss! es vecino, por sus caractere objetivos, del Af/wrion Gypseum, aislado por Bndin, en Rennes, en el hombre y encontrado por uis, en Tolo· a, en el caballo. Cultivado sobre gelosa, nace bajo una forma de mancha blanquecina, y a medida que crece toma en el centro un tinte afé con leche. Esta última zona se va extendíendo, pero dejando siempre una corona periférica de aspecto análogo al de su nacimiento. La gran superñcíe amarilla y de aparten ia yesosa eso'l enstitulda por cilio adulto del mi rno color y en cantidad innumerable. En la corona, por el cnntrarío, existen cilios en todas las fases del desarrollo j. ]QSmás pequeüos que se pueden ver están sítua os generalmente, en el exterior, dando a las hitas que los soportan la apariencia exacta d.1 racimo cOnllin a los DllfllUl- tofitos. Nosotros hemos demostrado que se trata.í!n realidad, de hifas lr~ i, tI) Bllll~1i1l d@ lO S18dllll! de 1l¡¡SI€Uf, enero, 1914. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 041 jeras, pues en el Achorion Serisei no existen estos racimos de tanta importan- cia para los micólogos. En las condiciones ordinarias 'de cultivo, el desarrollo del parásito no al- canza otros límites que los del medio. Al cabo de tres o cuatro semanas el pleomorfismó aparece bastante 'I"egularmente, lo más frecuente en la región central. Nace en medio del substractum y se insinúa entre los cilios adultos, pues cuando se levanta esta pelusa se encuentra fácilmente los cilios subya- centes. En fin, en los cultivos pleorncrfos puros, si faltan los cílios colorea- dos, existen siempre cilios hialinos. 'Hay, pues, dos clases de cilios. Esta comprobación presenta un cierto interés que vamos a ampliar. Hasta aquí' I~O se .había conquistado nada nuevo con los cultivos. Con- vencido que 'la presencia de la gelosa en los medios azoados y azucarados es un obstáculo .al libre desarrollo de los parásitos de las tiñas, nosotros he- mos adoptado los mismos medios sin gelosd, es decir, el caldo. Sabouraud gtucosado-o maltosado,. y lo' hemos empleado en célula directa. Por varias razones hemos renunciado a 'la gota pendiente utilizada eri los .laboratorios micológicos, por la dificultad de su confección, porque se observa insuficien- temente el desarrollo del parásito a través del caldo, porque, sobre todo, ei vegetal suspendido y privado de puntos de apoyo necesarios, no puede des- arrollarse normalmente; se encuentran, en efecto, como en la gelosa, los mis- mos órganos de escasa sígnñícaclón. La 'confección 'de la 'célula directa es relativamente sencillo. En una lá- mina con concavidad central se deposita una, gotade caldo yS2 coloca .una partícula Jo más pequeña posible de cultivo en el centro de esta gota. Se re- cubre con un cubreobjetos suficientemente grande y se parafinan losbordes .. Para p nerse al abrigo de toda contaminación se puede utilizar una. caja de vidrio que ya hemos descripto en otra parte (1). . Según la concepción que .hernos expues to es evidente que la forma pleo- mórfica debe ser la utilizada de preferencia, pues ella representa el vegetal en el estado evolutivo más avanzado sobre gelosa ; además, creemos esencial utilizar la base del cultivo que da origen a la pelusa secundaria. Hasta el presente hemos tratado los cultivos del modo siguiente; Cuando son sembrados en el invierno los metemos en la estufa a 20° ó 25°. Al cabo de un mes, próximamente- el caldo parece consumido en gran parte; enton- ces los colocamos en las calas de 'preparaciones histológicas abandonados . a la temperatura ambiente, sin calefacción, de nuestro modesto laboratorio. En otra estaciones el armario reemplaza p la estufa el tiempo necesario. Resultados satisfactorios empezamos a obtenerlos desde nuestros prime- ros cultivos, que datan de marzo de 1913, que sufrieron los rigores del invierno siguiente y se desarrollaron en junio de 1914. Vegetales que, después de quince 'meses, viven lozanos procedentes de una gota de caldo. Hemos des- echado la gota pendiente, porque su tardío desarrollo' en.la estufa y por de- tener e. al cabo de algunos días o algunas semanas cuando el parásito está todavía i vale el decirlo, en un período fetal de su desarrollo.· . La observación frecuente del Achorion Serisei,en evolución natural, mues- tra los hechos; siguientes: Ya hemos dic~o que existen en los cultivos de ge- losa fil a meu tos amarillos en la superficie y filamentos incoloros hacia el subs- (1) Anna/es de 1.'tnstitut Pasieur , enero, 1914. 642 .. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tractum, Cuando se' pone en célula una parcela de cultivo' pleomórfico se forman rápidamente filamentos coloreados que se asemejan a un rodete (pa- recido a un rodete fávico) de 2 milímetros de abertura que produce a su al- rededor hifas fusiformes, cuya evolución se retrasa después de los primeros meses de cultivo. Al mismo tiempo en la plancha ceiular se desarrollan fila- mentos hialinos que producen ramas micelianas del mismo aspecto reparti- das en todos los sentidos; con los filamentos laterales y secundarios. Estas ramas diseñan con frecuencia, y al principio, hifas pectíneas que se alargan más tarde en ramas notablemente ramificadas. Dos meses después de puestas en célula, aparecen, tanto en el micelio como en los filamentos aéreos que ya ,empiezan a desprenderse, órganos nue- vos y casi esféricos que, en forma de sombreritos aislados, se presentan so- bre el esterígmato en varias disposiciones; unas veces en la extremidad del soporte; otras, una porción de este último separados de estos elementos, y otras, en forma de cadena den tada. Vistos a 1,000 diámetros estos' elernen tos esféricos, son ligeramente alargados (4 fJ. por 3 'fJ.); no son exactamente tan- gentes, sino' separados por un menisco más o menos grueso. El sombrerito está formado de cuatro a ocho elementos, Para adaptarnos al lenguaje mi- cológico adoptado respecto a los hongos bien conocidos, designaremos estos órganos con el nombre. de conidias de primera formación, recordando que pro- ceden de filamentos incoloros, Varios meses después, la capa superior de las hifas fusiforrnes y los fila- mentos amarillos', cuya evolución parecía detenida, empiezan a dar filamen- tos un poco más gruesos, poco' ramificados, anastomosados á veces. Un año después de la aparición de' las primeras conidias, se forman, en la mayor parte de estos filamentos: nuevos órganos conidios, compuestos de montones de rosarios, cuya 'evolución se efectúa de la manera siguiente: Un esterig- mato brota de una rama y se alarga, de forma irregular, generalmente más ancha en su mitad libre, siempre más grueso que el filamento que lo soporta y con frecuencia torcido. Su extremidad libre pronto se arrolla, formando un pequeño capullo que crece rápidamente y en cuya superficie nacen las conidias. Estas se desprenden bastante pronto del capullo en cuyo seno se formaron, y aparecen en rosario, que se separan ligeramente .por su extre- midad libre, para formar el ramo de que hemos hablado. Hemos podido contar hasta una docena de rosarios en cada. ramo y de cuatro a oc~o . conidias por cadena. En fin, cada conidia presenta las formas y dimensiones semejantes a las de los primeros años ; su membrana de envoltura se destaca netamente por un doble-contorno. El trabajo 'miceliano que conduce a la. torrnacíón de estos órganos conti- núa actualmente y confiarnospoder asistir; en un plazo indeterminado, a la ap arlclón de resultados de un orden más elevado; sobre cuya naturaleza sería imprudente todo vaticinio. Los resultados: obtenidos con otros derrnatofitos, .tales como' el Micros- poron equinum, el Aclzarion annulosum' (1), el Tricñopttyion équinutn, y que daremos a conocer a su tiempo, confirman lo que acabamos de decir de la larga duración evolutiva de los hongos de las tiñas . .' Queremos dejar sentado el hecho' nuevo siguiente: Antes considerábamos . (1) Pathologie comp arée, marzo, 19'14. J • REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 643 queeí desarrollo derrnatofitico se terminaba en los -tubos .y matraces de nues- tros laboratorios en un pertoco de tiempo relativamente corto; ahora sabe- mos que la naturaleza; menos-presurosa que los dermatólogos y micólogos, toma todo el tiempo 'que necesita para llegar a sus fines. REFLEXIONES Algunas reflexiones nos han sugerido estos resultados inesperados, pero poco sorprendentes si se comparan con los hechos semejantes conocidos de la mayor parte de los hongos parásitos de los vegetales superiores. a) RELACIONES EVOLUTIVAS~ROBABLESENTRE LOS AGENTES DE LAS DERMATOMICOSIS LOS AGENTES DE' LAS MICOSISINTERNAS. - Es sabido y que existen varias relaciones entre los parásitos de las tiñas y los agentes de las Micosis internas, tales como. las exoascosis, las endomicosis, las oidio- micosis, las esporotricosis, la botriomicosis, etc. Estas dos últimas han sido objeto estos últimos años de notables trabajos en el hombre, y comienzan a ser conocidas. en veterinaria, .pues es indudable que- su número. es muy ere- cido entre los animales. Como las bacterias, los ·hongos patógenos obran por sus toxinas, y, aun más que las infecciones bacteridianas, sus endotoxinas favorecen la acción de las' exotoxinas. Así en las unas y en otras se desarrollan reacciones humorales, de donde se 'sacan importantes aplicaciones terapéuticas y diagnósticas. En los tejidos o l.íquidos orgánicos, los hongos +evísten formas especiales cuyo aspecto difiere comúnmente del que ofrecen en los cultivos. Citaremos como ejemplo los « esporas» micelianos de las tiñas en las .raíces pil.osas y los « elementos ovales» de los Sporotrichum, que, colocados en medios adecuados, producen micelio. Entre los agentes de las micosis internas, el Sporotrichum Beuarmanni es _uno de los mejor conocidos. Nosotros poseemos desde al- gún tiempo un cultivo de este parásito, gr.acias a la amabilidad del veteri- nario mayor Fayet y ~uya autenticidad ha sido' reconocida por el doctor Sabouraud. , . " Las primeras siembras en gelosa se han. conservado durante ocho meses; pasado este perlado, :Y por Tazón del estado de desecación del medio, proce- dimos a nuevas siembras que, en algunos tubos, han ·dado el pleomorfismo bajo la forma de una pelusa rara compuesta de filamentos blancos, cortos, gruesos y visibles a la lupa. Debemos. agregar .que el pleomorfismo, con di- versos aspectos, se ha señalado en los cultivos,' de esta especie en medios glucosados. Recordemos igualmente que los elementos ovales que representa el Sporotrichum ante .las defensas orgánicas, en cultivos usuales, se trans- forman en filamentos micelianos, que no tardan en rodearse de- esporas nu- merosos aglomerados en montones cilíndricos, tomando la .torma .de rami- llete en las extremidades. Estos esporos se tornan rápidamente obscuros, de tal suerte, que el cultivo, al principio blanco, glabro, abundante, toma un color más o menos negruzco, conservando su primitivo aspecto en la superficie. . Hemos 'querido averiguar lo que ocurre a estos esporas en célula directa. Hemos comprobado que los filamentos mícelíanos, libres de la gelosa, se alar- gan en proporciones considerables, arrastrando elementos esporulares que, 644 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA por este hecho, se esparcen más y más sobre la hifa común ... y desaparece progresivamente por su transformación miceliana. Refiriendo esta observación con lo que señalamos en los dermatofitos, . estamos' dispuestos a admitir la similitud entre el uno y el otro y a conside- rarIa. aparición del pleomorfismo sobre gelosa como el nacimiento real del parásito a 'la libertad. Sería conveniente continuar los estudios de micocul- tura para poder determinar exactamente todo lo referente a la botánica del S poroirichum Beurtnanni. ~) RELACIONES EVOLUTIVAS POSIBLES ENTRE LOS HONGOS PATÓGENOS Y LAS BACTERIAS. - En 'la actualidad se reúnen bajo la denominación de bac- teriáceas, organismos vegetales patógenos, cuya forma parasitaria, la única conocida, es redonda, alargado o filamentosa. En los diversos medios de cultivo, estas formas varían muy poco,' y por esto difieren de los hongos patógenos que, según hemos visto, fuera del huésped, dan la forma micelia- na .. Ya· se ha pensado si estas bacterias serán las formas resisten tes a los tejidos o líquiaos orgánicos, de crip.tógarnas a descubrir. Asi se ~dmite en hipótesis, que los oospora, tan frecuentes en la mucosa respiratoria, repre- sentan la forma saprofítica no ácidorresistente del bacilo de. Koch. Si esto es exacto, sería interesante intentar cultivar el oospora sospechoso en estado natural para poseer el vegetal que, introducido en los tejidos bajo una forma conocida, se transformase en la lucha con el organismo en lo que llamamos el bacilo de Koch. Además, el conocimiento de este vegetal,de sus hábitos . naturales, podría contribuir a facilitar la resolución de interesantes cuestio- nes' de la profilaxis y la terapéutica de la tuberculosis. Esto hace entrever una posibilidad de elevar las bacteriáceas a la categoría de ·hongos. y) SOBRE LAS. DIVERSAS FORMAS DE REPRODU¡::CIóN DE LOS HONGOS PATOGENOS. - Volvamos por un instante al Achorion Serisei. Su evolución natural.nos ha demostrado dos suertes de conidias, diferentes por lo menos én su número yen su disposición. Suponiendo conseguido el fruto deseado, tendríamos la siguiente. filiación: grano radicular, primeras conidias, segun- das conidias, fruto. . Se puede admitir, hasta que' exista prueba en contrario, que cada una de Ías divisiones posee una representación biológica propia, pues; de lo contra- rio, sería suficiente tina sola forma reproductiva: ¿Cuáles sen estas diferen- tesfunciones? Parece evidente que todas concurren a la conservación de la especie. Como sabemos que' la evolución normal del Achorion .Serisei está cómprendida entre un mínimum de quince meses y máximum desconocido. se. puede suponer que algunas formas están encargadas de asegurar el paso individual de año en año hasta la realización de las condiciones necesarias a fa aparición del fruto, encargado de reproducir Ia especie: a) PAPEL y VITALIDAD DE LOS « ESPOROS MICELIANOS» 0'« GRANOS RADI- ·CtJLARES... - Los esporos micelianos de las raíces pilosas son, como hemos 'dicho, los granos origen. del' contagio, y el clínico debe dirigir contra ellos todos sus esfuerzos proñlácticos: Además, tienen otra misión que nosotros hemos demostrado en el culñvo en célula: el desarrollo natural de un·. vege- tal. Por -eso ,"1contagio alos tejidos epidérmicos favorece la multlplicación de. este grano, y; por consiguiente, la conservación de la especie. ¿Cuál.,es .la vitalidad de estos esporos micelianos? En este asunto tenemos que empezar por rebatir una inexactitud formu: REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 645 lada en varias ocasiones por Dassoríville, y que, viniendo de semejante auto- ridad micológica, puede constituir un serio obstáculo en los progresos de tiñeología veterinaria. De octubre de'I 906 a julio de 1907, se observó una tricofitia en el efec- tivo del 14 de Dragones de Sedán (1). La epizootia terminó, y Pécus, veteri- nario de este regimiento, envió a Dassonville productos parasitarios para su. determinación micológica; en octubre de 1907 manifiesta este, último que no ha conseguido nada en los cultivos ensayados. M. Pécus .ruega entonces a Dassonville le confirme su diagnóstico microscópico por la demostración del Tricnoptiyton muerto en los Plelos, y recibe del consultado la indicación' si- 'guiente : « En 'cuanto a encontrar los hongos' de las tiñas en los pelos viejos no es factible, pues son seres delicados que se alteran rápidamente.)) [Y en mayo de j 908, es decir, ocho meses después, Sabouraud obtenía cultivos abundantes con los mismos materiales! Cuandd escribía, en colaboración con Sérisé, la Memoria Estudio tiñeo- lógico (2), tuvimos que hojear para documentarnos sobre la historia de las tiñas. en veterinaria militar, el Recueit des memoires et observaiions sur l'tiy- giéne. Hemos podido comprobar que varias veces repite Dassonville, con- sultado por los jefes de servicio sobre la naturaleza del herpes, la misma respuesta que le dió a Pécus en 1907 .. Esta contestación nos pareció confusa, y que esto es asi, lo demuestra que nosotros hemos tenido a I~ vez satisfac- ción y 'enojo al cornprobar-epizoo tias de tiñas en las guarniciones donde prestábamos servicio' desde hacía seis años. An te esta divergencia hemos que- r ido esclarecer este importante punto. Sabemos .que los esporas micelianos del Trichoohyum equitium y del Acnorion Serisei, conservados en el labora- torio, dan cultivos al cabo de dos años, y que los esporos micelianos del M i- croscoporon equinum, rubrum, simplex, marginatum, se desarrollan en gelosa hasta doce o quince meses. Es probable que en la naturaleza la resistencia de estos elementos' sea menor. Además, Sabouraud (en 1910) ha obtenido resultados parecidos, y hace notar que la vitalidad dé los Tricnopttyton tnicroides es la más elevada en toda la serie dermatofitica .• [Precisamente la especie enviada por Pécus a Dassonville {Tricnophyton grtinulasum) era un microide! Agreguemos que después de Ia publicación por Sabouraud del estudio micológico de 'esta es- pecie, el nuevo dermatofito ha sido identificado por.Matruchot y Dassson- ville con su Trichcpitylon equinum, que es rnegasporo. Esto viene a confirmar lo que nosotros decimos en las primeras páginas de este estudio, que la mi- colegía actual no permite. la diferenciación específica. Cuando los esporas rnicelianos son rebeldes al cultivo, en razón de su ve- jez, permanecen durante varios años tan visibles como los primeros días ; así 'el'Íolíni'üo. tiene mucho tiempo para descubrirlos. Concluimos' asegurando que la vitalidad de los esporas es muy notable -por su vigor, y, por lo tanto; constituye un factor importante para la conser- vación de los hongos en la naturaleza. , E) INOCULABILIDAD DE LOS CULTIVOS EN LOS TEJIDOS EPIDÉRMICOS. - ,~Sepuede preguntar por' qué los cultivos de tiñas no son siempre inoculables. (1) Revue générale de Médecine vétéri naire, 1909. (2) Revue vélérinaire mtutaire, 1913. 646 REVISTA VETERINARIA DE ESP'AÑA El estudio de esta cuestión, hecho en las especies actualmente conocidas y cuyo número es próximamente 60, permiten formular las reglas siguientes: 1.'" La inoculación es segura por la implantación en la epidermis de pelos o piel infectada; este hecho está conforme con la definición de tiña, enfer- medad eminentemente transmisible de epidermis a epidermis. 2.'" La inoculación es casi siempre imposible con los cultivos glabros o húmedos. 3."', También es inconstante con los cultivos primitivamente glabros. cuando están recubiertos de pelusa primitiva. 4.'" Es fácil con cultivos que contengan pelusa o aspecto yesoso y tanto más fácil cuando la aparición del pleomorfismo es más regular y más precoz. 5." La transmisión se asegura con la pelusa pleomórfica. Podemos recopilar los diversos resultados en la fórmula siguiente: Los dermatofitos son tanto más inoculables cuanto sus formas de pelusa son más acentuadas, es decir, tanto .más inoculables cuanto con más facili- dad se desprenden de la gelosa. Esto confirma, si fuese preciso, lo que nosotros hemos creído establecer: que la forma 'pleomórfica es el. estado vegetal na- ciendo al estado libre. 71) ~OBRE LA DETERMINACIÓN DEL PODER PATÓGENO DE LOS AGENTES. DERMATOFÍTICOS EN LAS ¿Cuál debe ser en el' laboratorio la LESIONES. - conducta que 'debemos seguir cuando aislada una criptógama se comprueba la no inoculabilidad de su cultivo? Se implantará en la piel de un conejito de Indias un pelo enfermo procedente de la' .placa tiñosa por si se puede obtener un desarrollo rnicósico ; en caso de fracaso, el diagnóstico de la tiña no podrá confirmarse. Entonces, para autentizar el cultivo, se examinará al, microscopio los cultivos nacientes, y se observará la transformación de los esporas micelianos en fiiamentos micósicos; hecho esto sólo queda obtener' cultivos' normales para su identificación. Uno de los argumentos más serios que han encontrado Matruchot y Das- sonville para defender la .transtorrnacíón de los hongos de las tiñas en asco- micetos, lo ha encontrado en la presencia del Eidamella spinosa en una placa de apariencia tricofítica observada en un perro ;. este hongo da, en la gelosa, peritecíos, fruto distintivo de la familia. Exarnlnemos los hechos citados. Los 'autores dicen (1) : « En el medio Sabouraud, donde fueron sembra- dos los pelos, este hongo se desarrolló, con exclusión de otra mohosidaa. Lo hemos considerado como el agente de la derrnatornicosis, de donde preve- nia, y ya veremos como parece probable, sino cierto', que así sea: » Hagamos notar por lo pronto, que rara vez se consigue cultivos en tubo de una sola especie de hongos cuando sólo se siembra (y los autores no dicen haber he- cho lo contrario) dos o tres milímetros del fondo 'de la raíz; digamos también que algunos parásitos de la tiña son de una indiferencia absoluta para los medios Sabouraud. Así nosotros no hemos conseguido cultivar pelos' tri- cofíticos de bóvidos y algunos autores han conseguido el cultivo coro dificul- tad (2). Como los Trichophyton de esta clase (faviforme) han sido encontra dos en el perro (3), puede ser que Matruchot y Dassonville hayan aislado un • (1) Bulletin. de la Sociéié mycologique de Prance, 1901, Y Prémíer Congo "In ternational, de Pathologie cornparée, 1912. (2) Revue générale de Médecine véiér inaire , 1913. (3) Fax y BLAXALL: Britisii fournat. of derrn at, 1896. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 64"l . ascomiceto no patógeno, dejando en la gelosa el parásito rebelde al cultivo". ' Además, diversos' ensayos de inoculación al perro de cultivos de Eidamella .sólo ha producido ligeras lesiones de epidermitis, y, como dice con razón Sabouraud, lo que constituye la tiña es 'el parasitismo de la raíz bulbar, de la que no hacen mención los autores. ' Pero, corno no todos los cultivos son inoculahles, ¿se pueden encontrar indicaciones más positivas en favor de la tesis sostenida en los caracteres culturales de la Eidamella spinosa? No lo creemos. Los autores dicen, en efec- to : la Eidameüa spinosa se cultiv.a con una gran dificultad en la mayor parte de los medios usuales' empleados. En el medio Sabauraud glucosando o mani- tado, da un abundante desarrollo en algunas semanas. Los hongos son blancos en tanto que son estériles, pero rápidamente aparecen los peritecos grisá- ceas y pronto producen una especie de terciopelo gris negruzco en la super- ficie del substractum. Según la ley que rige la inoculación de los cultivos se . puede pensar que la Eidamella es patógena si el carácter de pelusa fuese acen- tuado; desgraciadamente, el texto no nos aclara suficientemente este punto: La implantación de pelo parasitario de perro es lo único que' puede vencer , la dificultad. ," . Aun vamos nosotros más lejos. Los autores que han estudiado el pelo tiñoso del perro dan una' descripción y uria reproducción (1) muy incompletas. Basta un examen rápido para darse cuenta que el 'pelo dibujado está indemne de todo parásito y el que reproduce el micelio intrapolicular no tiene ningún carácter dermatofítico. Teniendo en cuenta todos los elementos de crítica expuestos, podemos 'asegurar que el perro, que ha servido de punto de partida para este estudio .experimental, no era tiñoso. El segundo, argumento invocado por Matruchot y Dassonville se refiere al examen ,comparativo entre el racimo del Tricñopítyion equinum y el del Cte- notnyces.serratus y a la inoculabilidad del Cienomyces- en 'la epidermis. So- bre el' primer punto ya hemos explicado nuestro criterio ;. respecto al segundo, Sabouraud hace notar que el carácter d: las lesiones producidas no lIeva a la convicción .. En resumen: la hipótesis de colocar los derrnatoñtos entre lo? ascomi- cetos carece de 'toda base sólida, y si, algún día se compro base sería con n uevos arg~lmen tos. , Las. inoculaciones -intentadas por los autores con los dos ascomicetos, de que hemos venido hablando, no han llegado a producir lesiones .ttñosas típicas. Matruchot y Dassonville se preguntan: ¿Por qué las inoculaciones (f del hongo, tomado de un cultivo ar tíñcíatno producen lesiones de la misma importancia que la lesión original? La contestación es algo difícil y carecemos para redactarla de documentación suficiente, No obstante, podemos aven- turar que parece ser la regla, en los gimnoásceos; que la forma perfecta o per íteca es, de todas las formas reproductoras, la menos virulenta:" En apoyo de esta manera de ver los autores, citan: 1.°, la poca virulencia de la Eida- mella en el estado perfecto; 2,°, la dermatomicosis discreta obtenida 'con Ctenomyces serraius ; 3.°" el hecho singular que todas las tiñas conocidas tie- nen por agentes hongos que carecen de períteco. Después de las diversas con- (1) Bulle/in .de la Soco cent . de Méd, VéL, 1902, pág. 69, fig , 1, 648 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA • sideraciones que nosotros hemos expuesto, se comprende eón qué reservas se debe momentáneamente -aceptar esta ingeniosa teoría. Una cosa cierta sabemos a 'la hora actual: como no conocemos los di ver- . sos órganos naturales de los dermafofitos, no podemos saber cuáles son, de entre ellos, los órganos particularmente patógenos. Por último; si nosotros llegamos a transformar las bacteriáceas y los hongos patógenos en criptógamas en el estado natural y completo, conoce- remos, ipso facto, las diversas formas reproductoras de estos hongos. Se podrá entonces contrastar las relaciones más o menos estrechas entre la Fitopato- logía y la Medicina para la determinación de los órganos más especialmente aptos para desarrollarse en la materia viva. ¿El problema de la reviviscencia periódica de los grandes contagios, en particular, podrá encontrar en esto su. solución? CONCLUSIONES J.a Los cultivos dermatofíticos en medios gelosados son los únicos ac- tualmente que pueden darnos la diferenciación específica. 2.a Estos cultivos tienen una tendencia natural a terminar en forma de pelusa . . 3.a .Si desde el punto de vista dermatológico, la expresión pleomorfis- mo, que riada indica respecto a la naturaleza del fenómeno, puede y debe ser admitida en razón de la necesidad de distinguir los cultivos primarios de los cultivos secundarios para la necesidad del diagnóstico, la pelusa así cali- ficada debe considerarse como representante del nacimiento del parásito a la vida libre. '. 4.a La mayor parte de los órganos « diferenciados n, comprobados so- bre la gelosa, no sirven desde el punto de vista b.otánico, pero el conocimiento completo de los dermatofitos permitirá discernir entre ellos los que deben incluirse en la clasificación definitiva. 5.a La evolución-total es imposible en los medios de prueba de Sabouraud. La presencia de la gelosa se opone' a la expansión natural del vegetal. 6.a La evolución' completa parece exigir un período de larga duración. 'l » La organización de la micoculiura se impone desde ahora. Nosotros definimos esta nueva ciencia diciendo que es: el conjunto de técnicas necesarias para obtener el desarrollo natural y completo de los hongos patógenos. - (Re- vue générale de Médecine VétÚinaire, 15 julio de 1914, 'págs. 82-101). Trad. por .C. SANZ y EGAÑ.A • REVISTA \;ETERINARIA DE ESPAÑA 649 REVISTA DE ACTUA1..IDAD A propósito del Congreso de Londres POR EL DOCTOR PEDRO FARRERAS 1 Lo que fué Como en el número precedente anuncié' (pág. 591), vaya extractar el de la Berliner Tierárzilicñe Wo.chenschrifl, correspondiente al 6 de agosto último, que su director, el" doctor Schmaltz, consagró al fallido Congreso zooiátrico internacional de Londres. Acaso-alguíen extrañe semejante resumen. Pero es casi el' de los trabajos científicos extranjeros hasta hoy conocidos de dicha, Congreso, si es que puede llamarse tal, el que tuvo lugar en Londres. Porqué, a pesar, de haber estallado la guerra europea-y, por lo tanto, de no haber 'podido llegar los representantes de Austria y de Francia, de haber tenido que marchar muchos miembros a sus países respectivos y de no haber podido .llegar otros, el Congreso se inauguró. ' Lo que fué, lo cuenta el profesor doctor Kurf Schern, en el número del 24 de septiembre último dela Berliner Tieriiizilicne Wochenschrift. En la sesión ináugural, los representantes de Portugal, Italia, Japón, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Rusia, Chile, Rumania, Argentina, Suecia, Egipto y los' Estados Unidos del Norte de América, saludaron al Congreso y le desearon buen éxito. Después de algunas formalidades de rúbrica, esta sesión' se levantó. La otra tuvo Iugar al día siguiente. En ella, el profesor Perroncito,pro- puso que se considerase como idioma oficial el italiano en los Congresos futuros. Por· una 'ironía de ras cosas, Perroncito era el único italiano que se hallaba en el Congreso. Se aplazó la resolución para el próximo.' Los demás 'puntos del programa del día terminaron de modo -análogo. Entretanto comenzó la movilización en Inglaterra y muchos colegas in- .glesesabandonaron Londres. Entonces el Presidente del Congreso creyó lle- gado el momento de clausurarlo. . El Congreso, como se ve, apenas merece llamarse, así. Científicamente se frustró. Pero es de creer que la Secretaría del mismo posee muchos trabajos de los destinados a él. ¿Qué hará de ellos? ¿Los publicará? ¿Los devolverá? 'Por sacar 'lo que se 'pueda de lo perdido, vamos a extractar los del número del Congreso de la BerlinerTierdrztliche Woschenschrift. ' II , Los trabajos del número del Congreso, de la « Berliner Tierarztliche Wochenschrlít» El trabajo primero se titula Historia de los Congresos internacionales de Zooiairia, yes del conseje~o E. Wehrle, de Berlín. Como no se presta para un ' resumen, lo publicó íntegro en la Sección de trabajos traducidos. • 650 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA *** El segundo es del doctor L. van Es, de la sección veterinaria de la Esta- ción agronómica experimental de Nord-Dako ta (Estados Unidos de América), y versa sobre Algunos factores en la lucha contra la tuberculosis de las galli- náceas. Esta lucha es interesante porque la tuberculosis causa grandes per- juicios a los criadores de gallináceas. Hasta hoy, para extinguir la tubercu- losis de los gallineros infectados, era menester sacrificar todas las aves de los mismos. Por lo solapado y poco notorio de la tuberculosis, no era práctica- mente ·posible separar las aves enfermas de las demás, ni evitar la introduc- ción de la plaga mediante gallinas nuevamente adquiridas. La higiene de los corrales de gallinas era tan imperfecta, en lo relativo a la tuberculosis, como la de los establos antes del descubrimiento de la tuberculina. Van Es ha demostrado que la ·inoculación intracutánea de tuberculina de bacilos aviarios, produce reacciones bastante seguras para un diagnóstico precoz, de utilidad profiláctica. Las más de las veces, la importación de la tuberculosis en los gallineros la realizan aves recién adquiridas y en estos casos la prueba intracutánea puede prestar. servicios profilácticos excelentes. Como en la práctica bovina, los animales' nuevos deben mantenerse aislados hasta que la tuberculina haya decidido la presencia o ausencia de la enfer- medad. Otra causa· de infección es el uso de vísceras de aves tuberculosas en la alimentación de gallináceas. Por esto sería conveniente destruir dichas vís- ceras por medio del fuego. No puede precisarse hasta que punto son peligrcisas las aves libres. Van Es, halló una vez tuberculosis pronunciada en un gorrión que tenía entrada en un corral de gallinas y varias veces comprobó la receptividad extraordinaria de dicho pájaro para el bacilo de Koch. Pero la investigación de la tubercu- losis en 197 gorriones cogidos en el mismo sitio, le resultó completamente negativa. Probablemente son más peligrosos los palomos, pues con frecuencia se han observado en ellos a montones los casos de tuberculosis. Por más que semejante modo de infección quizá no requiere medidas especiales, fuera de desear que no se descuidara en los gallineros próximos a palomares. La importación de la enfermedad por medio de huevos, aunque no es im- posible, no tiene importancia, en condiciones ordinarias. Pero, los huevos "de gallinas tuberculosas no se deben usar, sin más ni más, para la reproducción. La enorme difusión de la tuberculosis entre los mamíferos,. hace pensar en si tiene importancia para las gallináceas. La literatur,a de la tuberculosis aviaria contiene muchos datos que indican un contagio por mamíferos .. Según Koch y Rabinowitsch, es posible que las ratas y los ratones, pors~l receptiv,idad para la tuberculosls aviaria, puedan desempeñar un papel en • la difusión de la misma. De todos modos, las aves tienen una resistencia muy.grande a la tubercu- losis de los mamíferos, y cuando experimentalmente se logra infectarlas, no se sabe si los bacilos infectantes eran de mamíferos o Si eran bacilos aviarios pasados por mamíferos, pero sin perder sus propiedades patógenas primitivas. Sea lo que fuere, Van Es recomienda que se aleje de los gallineros todo ma- terial tuberculoso ae mamíferos. En. América suelen usarse mucho los restos .-- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 651 de carnes y huevos triturados' de mamiferos.para la alimentación de las ga- llináceas. Es evidente que' con. este material se pueden llevar' bacilos tu- ber culígenos a los gallineros y, por lo tanto, sería mejor hervirlo antes. En los gallineros' infectados, convie~e suprimir 'Ias "gallínas más viejas por ser las que dan más casos de tuberculosis y las que ponen menos huevos. Van Es examinó, en 1913, las aves de un gallinero infectado de tuberculosis y halló infectadas 85'71 por 100 de las nacidas en 1909, 86'44 de las nacidas en 1910,24'35 de las nacidas en 1911 y 3'33 de las nacidas en 1912. (El que las cifras de 1909 y 1910 sean aproximadamente iguales, es debido a que la infección 'se realizó al mismo tiempo, durante 1910.) La postura de huevos disminuye COA la edad. Van Es, computó los huevos puestos por 28 gallinas de tres años y halló que 39'18 por 100 correspondían al primer año, 36'95 por 100 al segundo y 23'86 por 100 al tercero, Se, ve, pues, que tanto desde el punto de vista higiénico, como del econó- mico, es de aconsejar el sacrificio de las gallinas viejas. , Las restantes deben someterse a la tuberculina, y las que reaccionen posi- tiva o dudosamente deben ser sacr ificadas en seguida o destinadas a la ali- mentaéión. " " ' Los corrales y el utensilio deben desinfectarse, si es que no se instala el gallinero en otro sitio, por temer una infección del suelo. . \ En fin, los gallineros deben-ser Iimpios, ventilados e-iluminados. La.con- vivencia de muchas gallinas, con animales enfermos en locales cerrados y obscuros, hace posible una' difusión rápida y completa de la enfermedad. Así se observa en invierno, en países !lluy fríos, en.los cuales es preciso tener las gallinas de ordiriario largo tiempo encerradas, cosa frecuentemente fu- nesta." *** El trabajo, tercero es del bacteriólogo veterinario de ,Hamburgo, profesor Glage y se titula Cuestiones científicas y prácticas relativas al carbunco esencial del cerdo. En Alemania se viene observando, desde hace algunos años, que el carbunco esencial, .contr a lo que se creía, es fr ecuentísimo en el cerdo. Esto , ,suscita .una revisión verdaderamente revolucionaria. Desde Juego, en la, práctica, no-se puede decir ya que el carbunco esencial es la entermedadproducída pór el bacillus anihrucis, Hay pseudobacilos de carbunco que producen lesiones análogas a las carbuncosas y son patógenos para el hombre. Pero corno que tales pseudo bacilos del carbunco se han ais- lado de cerdos tenidos por carburicosos, en la práctica debemos, atenernos a 'la acción patógena y a las lesiones anatómicas y prescindir de la, distinción bacter íológica sútil entre bacilos y pseudo bacilos del carbunco,': También conviene resolver cuanto tienipo hay' que considerar la enfer- medad como carbunco, pues una 'gran parte de los casos acaba por curar. En lar tuberculosis, por ejemplo, se considera como signo de la misma todo tu- bérculo, aunque se halle calcificado. El diagnóstico también debe puntualizarse. Hasta hoy se creía que sólo' se' podía hablar de carbunco cuando se hallaba el baciltus antnracis en los productos patológicos, al contrario de la tuberculosis, verbigracia, que se con- side,ra diagnosticable simplemente por las lesiones anatómicas. Mas el car- qunco esencial del cerdo, anatómicamente, se' puede diagnosticar tan bien 652 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA como la tuberculosis. No es menester, pues, apelar a los métodos bacterioló- gicos para diagnosticarlo en los mataderos. AJo sumo, estos métodos, podrían servir para ver-el número de bacilos y el peligro de cada' caso. Pero es de desear que no se retardela inspección de carnes o que no' se haga engorrosa con métodos como los de los cultivos en placas, las reacciones precipitínicas, etc. Hasta hoy el carbunco esencial era considerado como uria septicemia. Pero el carbunco esencial del cerdo suele ser de curso crónico," y en lo concer- niente a su difusión por el cuerpo, tiene tantas' analogías con la tuberculosis, ,especialmente por sus marcadas relaciones con el sistema vascular.Iintático, que se puede comparar perfectamente con esta enfermedad. En la tubercu- losis, aunque se hallen bacilos en la sangre, no se habla de septicemia, sino de « tuberculosis con 'infección sanguínea». En el carbunco del' cerdo, las cosas pasan de modo semejante y los bacilos del carbunco suelen hallarse aislados o faltos del todo 'en la sangre. Así como hay tuberculosis local y general, así hay carbunco localizado y generalizado. Y sobre todo hay que combatir la idea clásica de que la carbuncosis del cerdo empieza por ser siempre una septicemia y sólo más tarde tiene lugar la fijación de los bacilos -en los gan- glios linfáticos. Al contrario, el carbunco del cerdo empieza por ser un proceso acantonado en algún punto del aparato digestivo, yen' unos casos permanece localizado yen otros va seguido de infección hemática. Así lo indican la pre- sencia de.las lesiones más antiguas y la existencia del mayor número-de baci- los en los ganglios linfáticos correspondientes a las puertas de entrada de la infección. Para la inspección práctica de las carnes, tendrá importancia resolver qué lesiones anatómicas denotan con certeza la infección .de la sangre. El carbunco del cerdo contribuye a esclarecer las vías que sigue la infec- ción carbuncosa, no sólo por las lesiones ganglionares, sino también por la localización de los edemas, los estasis producidos indirectamente y, en fin, la presencia de los bacilos, Hasta puede hacernos conocer la zona de donde parten las raíces de algunos ganglios linfáticos. En lo relativo a la inmunidad, puede interesar el examen de la bacterio- _ lisis en los ganglios linfáticos carbuncosos y la causa del mismo, cosa cómoda, dadas las grandes dimensiones del bacillus anthracls. Por lo que se refiere a la inmunización y en lo que 'atañe al cerdo, .hay que tener presente la expe- r iencia de lo que pasa .err las enfermedades crónicas, como la tuberculosis, por ejemplo. ' También, por lo que se refiere al diagnóstico clínico, sucede, como en la tuberculosis, que cerdos carbuncosos, aunque clínicamente no muy graves, tienen úlceras intestinales y eliminan bacilos carbuncógenos con sus heces. Estos animales, deben considerarse como peligrosos difusores de carbunco y urge diagnosticarles pronto. 'El peligro de la carbuncosis porcina, para el hombre, no es grande, fuera _' ·Ale;J!l.?-"casos con infección hemática. Es interesante que los carbunclos tam- -,,;,->. "J)j~t¡"s..¡hH.iedan producir en el cerdo por la vía hemática y coexistir con car- bunco generalizado. . '-';: Hay que resolver sl los bacilos del carbunco mueren o no pronto enlas "'~)~,arnes, Hay que estudiar como se comportan los bacilos en ellas ycorno po- -drían destruirse mejor, si con el ahumado; con la salazón, .con ernbrocacio- nesrácidas, por la desecación enérgica inmediata, etc. REVISTA VE17ERINARI'A DE ESPAÑA 653 El carbunco' porcino hace más urgentes la inspección de la matanza do- méstica de los' cerdos y la necesidad 'de que se- dote todos los mataderos de laboratorios 'para resolver determinadascuestiones científicas de" la inspec- ción de carnes. Conviene también enseñar-a los matarifes lo? principales caracteres del carbunco ; para que se preserven ellos mismos de -la infección, se cÍef:cubran más fácilmente los casos 'sospechosos y se pueda tomar las medidas de des-, infección adecuadas para que no se infecten los mataderos. . . Es preciso también adaptar las disposiciones relativas a la inspección de carnes' a las condiciones del 'carbunco del cerdo y no aplicar las" del carbunco r de los bóvidos. , La inspección de 'carnes puede descubrir el carbunco, en el cerdo, en mu- chos más casos que en los bóvidos. Los caracteres del carbunco se advier- .ten incluso en 'secuestros antiguos y constituyen puntos de partida 'para me- didas de policía veterinaria. Sería-de Interés averiguar' cuánto tiempo pueden permanecer los bacilos en .los secuestros. Cerdos queclínicamente 'parecen sanos, pueden eliminar Clan' sus heces bacilos carbuncógenos, especialmente si tienen úlceras intestinales. Por esto' los vehículos, las rampas' para hacer subir los cerdos a los vagones, el estiér- col, etc." se pueden infectar -con gran. facilidad y, por lo tanto, hay que tenerlo. en cuenta .. Conviene, 'además, estudiar cuanto tiempo tarda el estiércol de cerdos eh estar en condiciones 'de ser empleado como, abono.' Muchos cerdos pueden -íngerir impunemente bacilos del carbunco, !0S cuales en muchos casos atraviesan el intestino sin dañar. Ya lb indican las úlceras carbuncosas que, a menudo, sólo se hallan en el recto. Parlo tanto, los cerdos' , sanos también pueden difundir los gérmenes del-carbunco. Sería conveniente indagar en que condiciones puede ser exaltada la virulencia, de tales' gérmenes, en el'exterioL El hecho deque se presente a veces el.carbunco en masas de cerdos es.un ejemplo más, .junto con-la tuberculosis porcina, de la importancia de las in- fecciones de origen alimenticio en. las epizoo tias. No, es raro que los cerdos padezcan',' simultáneamente, carbunco' y tuberculosis o peste porcina.xde ori- gen aumenucío. En América, del Sur, también se ha observado ya en mata- deros el carbunco" en masas de cerdos. 'Por lo tanto, estos asuntos interesan a los veterinarios americanos. *** Sigue otro trabajo. del profesor doctor F. Hutyra.. titulado Ensayo del salvarsán en la parálisis bulbar infecciosa.Empieza recordando que el sal- varsán.obra, no sólo contra las espiro quetosis ytr ipánosorniasis, sino también . contra infecciones protíucidas. por' bacilos o por micro bias no conocidos 'aúT! (influenza pectoral, carbunco, mal rojo, papera) .. Hutyra ha ensayado el salvarsán contra la parálisis bulbar de Aujeszky, producida por' un virus que atravjesa los filtros de :;.Q.~Y-Z ... '-~ sos. COl}10~s fácil de producir en .conejosartlñctatmente, 'se tra o",:Sor sin- ~~ tomas agudos notables .tras breve incubación y Gas~'siempre d'oJila por la ,~¡-", muerte, resulta bastante.seguro el ju.icio del pOd,er, curativo el ~tamientor 100, Strebol observó 75 por 100 y Bach 62'5 por 100. Lernpen, fundado en obser-vaciones necrópticas, afirmó en su disertación, que la torsión hacia la derecha era más frecuente, pero, luego, en su práctica, observó la torsión ha- cía la izquierda en 83 por 100 de los casos. La torsión, tanto izquierda como derecha, es de 2700 la inmensa mayoría de las veces. El feto se presentó de cabeza en 100 casos y de pelvis en 12. En los últimos, la torsión fué de 2700 hacia la derecha en 8 casos. Los tetes-eran machos en 58 por 100 y hembras en 42 por 100 de los casos del autor; el predominio de los' primeros, es debido a su mayor tamaño. De los ternerillos fallecieron 31 por 100. Esta mortalidad es doble en las presentaciones de' pelvis. La torsión se pudo vencer en 7~ casos, de 114, estando la vaca de pie: Knüsel logró lo mismo en más de 80 por IDO y Sam . .l. Wissmann, padre 662 ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA del autor, en 75 por 100. La. retorsión fué fácil en 60, difícil en 18 e imposible en 36 de los casos del doctor E. Wyssmann, Para deshacer las torsiones hacia la' izquierda usó .el brazo izquierdo y para las derechas el derecho. En los casos graves, especialmente si el feto está muerto, hace girar los animales echados. En las torsiones izquierdas echa el animal sobre el costado izquierdo, fija la cabeza del feto con la mano izquierda introducida profundamente y hace girar la vaca con cuidado sobre el dorso. En las torsiones 'derechas pro- cede al contrario. Este giro le ha resultado en 25 casos, de 29. En 10 casos, en los más graves, cuando no se puede introducir la mano en la matriz, ha usado el método de retorsión extraabdominal de Bach ; el resultado fué posi-· tivo en 4 y negativo en 6. La mortalidad fué del 14 por 100 de las hembras vacunas tratadas por el au tor. La de Mi:isching fué de 22 por 100, la de Levens de 13'6 por 100, la de Tapken de 10'3 por 100 Y la de Bach de sólo 8 por 100. La causa de la muerte, las más de las veces, fué la demora de los propietarios, por haber tardado demasiado tiempo en llamar al veterinario. E. Wyssmann, cita casos de me tri- tis, desgarros uterinos y vaginales, procidencia de la vejiga urinaria, etc., que coincidieron con la torsión y fueron causa de la muerte. La torsión la ha obs-ervado cuatro veces antes (una, dos, tres y cuatro semanas) del término de la preñez. Aconseja no apresLl[arse a extraer el feto, después de desecha la torsión, si sigue vivo y hay suficiente actividad uterina. Para esto es menester la pre- sencia del veterinario; si no, los labradores tiran del feto asi que asoma las extremidades. Si la rnatr.iz no tiene fuerza o el feto está muerto, convendrá tirar del mismo con prudencia o hacer la ernbrio tcmía. En cinco casos observó retención placentaria, pero ninguno acabó mal. En un caso vió aparecer la torsión en una vaca cuyo dueño la había hecho girar muchas veces, para su- jetarla. Termina describiendo el únjco caso que ha observado en la' cabra. 111 El Congreso futuro Confieso que hago este resumen deprimido por la impresión de que asis- timos al fin de una era gloriosa de congresos internacionales. Al ofrendar Schrnaltz al Congreso de Londres el número que acabamos de resumir, escri- bía: « En el cultivo de la ciencia que se nos ha confiado, no se hallan, a Dios gracias, fronteras ni separaciones. Con gusto repito aquí las palabras que últi- mamente me escribió un venerado colega francés: Le bon iniernaiionalisme, qui unii tous les savanis, permet ti'aplauair aL/Xconquétes de cet ordre, quel que soit le pays qui les a realisées. El mejor de los beneficios de los congresos inter- nacionales, añadía Schmaltz, es hacernos conocer' ,de modo personal en el campo común de trabajo y' así mostrarnos que no sólo nos aproximan la Ciencia y el Arte, sino también cualidades .humanas. que nos inspiran una estimación recíproca, que siempre conduce a 'consideraciones mutuas y muy a menudo a una simpatía sincera ,y duradera ». Pero en el número siguiente borra indignado tan hermosas palabras y 'dice: « Gustoso habría dejado hundir en un abismo el número del Congreso de la Berliner Tieriirzilícne WoclJensclirift, si- no contuviera frutos preciosos de colaboradores muy estimados ... También he de retirar las palabras que es- REVISTA VETERINARIA DE ESP.AÑA 663 crtbí en la introducción á dicho número, acerca del valor de los congresos para crear amistades personales y despertar simpatías entre unos y otros paises. i!':-lo!Estas relaciones personales no tienen importancia cuando los pueblos están unos contra otros en guerra. Entonces los individuos carecen de influjo y, por lo mismo, las amistades personales carecen de valor y sólo producen desengaños. Cada pueblo debe ser considerado como un todo, del que no se puede desligarel individuo y ante e'l cual es responsable». Más abajo agrega: « Los hombres que hacemos o vivimos esta guerra, no debemos encontrarnos jamás en un congreso internacional para cambiar discu;rsos hermosos». y el doctor Kurt Schern, al terminar su descripción del Congreso de Lon- dres en el semanario zooiatrico alemán del 24 de septiembre, resumida-en el comienzo de la revista de actualidad presente, dice: que aunque la lucha se desarrolle como quiere Alemania, en muchos lados del imperio germánico se desea que no haya, congreso alguno internacional durante los próximos treinta años. « Personalmente, añade, yo no siento deseo alguno de hallarme junto con un inglés o con un ruso o acaso con un japonés, en un futuro con- greso internacional ». Probablemente transcurrirán muchos años antes de vol verse a reunir en congresos internacionales los hombres de ciencia. Quizás no los veremos más, los que somos de la generación presente. En el último número del Scnwei- zer Archiv für Tlemeilkuruie, dice Wyssmann : « La profunda colaboración pacífica de los mejores cerebros de nuestra profesión se ha destruído ; las re- laciones amistosas entre los representantes de los países más cultos hánse re_o sentido hasta lo más Íntimo yse han roto para mucho tiempo, acaso para siempre »... « Después de la guerra franco alemana itranscurrieron casi veinte años antes no se celebró en París el congreso siguiente! Y hoyes toda Europa la que se halla en guerra». No, por fortuna no es todavía Europa entera. Quedan muchos países neu- trales de .los que podrán partir las iniciativas y las invitaciones y en donde deberán 'tener lugar los primeros congresos cientíñcos internacionales veni- deros. Acaso se celebren en América. En Eurlopa no será posible mientras no transcurra mucho tiempo. Pero, de todos los paises europeos, el más adecuado para reanudar los congresos científicos internacionales en el día de mañana será el nuestro, por su neutralidad y por lós vinculas que le ligan con América. No estará de más que pensemos en ello. 664 REVISTA VETERINARIA DE ESPA¡;¡A REVISTA PRACTICA Principios y ejemplos de la práctica de las incisíones en general e id~as acerca de la conservación y la extirpación de piel en particular; contribución al estudio de la aquiurgiá POR EL PROFESOR TEODORO SCHMIDT' De la Clínica quirúrgica de la Escuela Superior de Veterinaria ,, de Viena ' No es raro que advierte el clinico la falta conveniente de orientación acerca del modo 'de practicar las incisiones operatorias en las diversas partes del cuerpo, En mi práctica de la enseñanza he llegado a creer que, además de las indicaciones que se hallan en los libros de texto para la práctica corriente de las diversas operaciónes típ.icas, fuera de desear establecer algunas re- glas generales, especialmente para la ejecución de las intervenciones atípi- cas, que no se hacen diariamente, La incisión bien elegida [10 sólo facilita la ejecución técnica de la operación, sino que también puede abreviar, sobre todo, la curación, incluso en las heridas operatorias que cicatrizan por se- gunda intención, y, en cambio, las incisiones mal elegidas la pueden retar-' dar enormemente y aun hacerla problemática, Además, conviene tener en cuenta la posición y el sitio de la cicatriz consiguiente a la operación para el uso 'ulterior de los 'caballos de tiro y de 'silla, El resultado cosmético de la operación también puede influir en el valor del animal. Considero la reso- lución para ejecutar la incisión operatoria y para la conservación o extirpa- ción de un trozo de piel, como una de las cuestiones más impor tantes y difí- ciles de la técnica operatoria', Dado el pequeño espacio de que aquí se dispone, no es posible hacer una exposición completa; sólo se puede hacer un resumen que contribuya al ,es- clarecirniento de algunos puntos, Algunas operaciones permiten y requieren ensayos y observaciones por laque se refiere a la práctica de las incisiones; por lo tanto, son susceptibles de perfeccionamiento. Las operaciones plás- ticas, por desgracia poco susceptibles de desarrollo en el arte veterinario, no se pueden tener aquí en cuenta. .. Los puntos de vista desde los cuales puede juzgarse la práctica de la in- cisión son, poco más o menos, los .siguientes : 1.° ' Ante todo hay que tener en cuenta la forma de la incisión. La inci, sión recta, es decir.rla que produce una cicatriz I'ineal recta, me parece' la ideal. Merece ser preferida incluso cuando ha de alcanzar una longitud algo grande. Por desgracia este ideal tropieza con frecuencia con otras conside- raciones, tales como, por ejemplo, las alteraciones patológicas existentes y las exigencias de la ejecución técnica. Si no es posible tina incisión rectilí- nea, se' hará curvilínea o quebrada varias veces en ángulos, pues éstas, con frecu~ncia, permiten, un mejor acceso. · REVISTA VETERINARIA 'DE ESPANA 665 2.0 La dirección de la incisión (especialmente de la rectilínea). Esta es influída por varios factores, a saber: a) Los troncos nerviosos gruesos, especialmente motores. La incisión debe seguir, en lo posible, la dirección del nervio, nunca debe ser perpendicu- lar al mismo (por ejemplo, nervio facial). b) También hay que respetar los troncos vasculares grandes. Los vasos pequeños y medianos, especialmente los bien anastomosados, no influyen sobre la práctica de la-incisión. . . e) También hay que tener en cuenta los conductos excretores de glán- dulas (por ejemplo, el conducto parotídeo). d) Respecto de los músculos, conviene tener presente lo dicho en el punto a), en particular en la cabeza y en las extremidades. Si hay que atra- vesar varias capas de aponeurosis y músculos, cada una puede ser incisa en la dirección de sus fibras (por ejemplo, incisión de la panza) o las ca- pas pueden incidirse 'perpendicularmente unas con otras para obtener una oclusión exacta (por ejemplo, hernia umbilical del hombre). e) El efecto cosmético de la operación dista mucho de tener en los ani- males la importancia que tiene en el hombre; pero de todos modos hay que tenerlo en cuenta. La formación de pliegues de piel debe preocuparnos poco; en cambio, no hay que olvidar la dirección del pelo. La cicatriz transversal o perpendicular a la dirección del pelo es' mejor disimulada por éste (cuello del caballo). Además, las prominencias óseas y tendinosas requieren una in- cisión lateral. En fin, hay que pensar en el estado de distensión de la piel y en que hay que procurar, en lo posible, la curación por primera intención, para que no se produzcan cicatrices anchas, ostensibles (codillera). 3.0 Longitud de la incisión. - Ceteris paribus, la incisión debe ser sufi- cientemente larga para el mejor acceso de la vista, evitando producir defor- midades. Los principiantes y los que no están muy versados en anatomía topográfica, por lo regular hacen incisiones demasiado cortas. La curación por primera intención no se retrasa por las incisiones largas, y, en' cambio, éstas, en la curación por' segunda intención, pueden abreviarla, por consti- tuir condiciones de desagüe favorables. Las incisiones demasiado largas pue- den evitarse mediante interrupciones y puentes cutáneos (contra aberturas). 4.° Condiciones de desagüe favorables.-Si se trata de soluciones de con. tinuidad que, desde luego, no han de curar por primera intención y contie- nen secreción abundante, hay que sentar como principio capital: ({desagüe favorable, no formación de bolsas (no rara vez en contradicción con el punto segundo), ninguna retención». Las incisiones y contraaberturas hay que ha- cerlas orientándose según este importante principio. ' 5.0 La profundidad depende del firí perseguido. Cuanto más profundiza tanto' más corta es la incisión. La longitud de la cutánea debe hacerse te- niendo esto en cuenta (por ejemplo, esof'ago tornia, uretrotomía; etc.). 6.0 Conservacion y extirpación de la plel.-'-La piel sana o la alterada pa- tológicamente, pero cuyo restablecimiento completo es de esperar, deben ser conservadas; el operador, por lo tanto, debe procurar la restitución me- jor posible de las condiciones normales, y, por lo mismo, evitar las pérdidas de substancia cutánea. Este comportamiento conservador está indicado en Ia piel de los miembros, en particular en la de las articulaciones y también en la cruz y en la cola. En los párpados y hollares de los équidos; el resultado 666 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cosmético esperado habla ya en pro de este proceder, cuando hay, por ejem- plo, un neoplasma maligno que reclama la extirpación, después de la cual, para disimular la deformidad, hay que hacer una operación plástica, relati-: vamente poco practicable, por desgracia, en veterinaria. La piel alterada por .callosidades y cicatrices" esclerosis localizadas, pa- quidermias, infectada por procesos inflamatorios específicos (botriornicosisj o invadida por neoplasmas, debe ser extirpada con el bisturí. Si la piel ha sido excesivamente distendida durante largo tiempo, pierde su elasticidad y produce cicatrices tras desgarros subepiteliales en la misma. (Ejemplo: tu- mores m amarios de la perra; al extirpar trozos de piel, sobre todo, del tronco del perro, no hay que tener demasiado cuidado, que aquí no es tan fácil tropezar con dificultades para ocultar un defecto.) La piel alterada de tal modo también debe ser extirpada radicalmente con el tumor, incluso en casos en los cuales no está infiltrada por él. Porque, además, la piel muy fina, hipertensa, dificulta la preparación, hace abrir numerosos vasos, alarga la operación ya menudo se necrosa; si se la conserva, en el lugar del tumor se forma una bolsa cutáneavacía, que, después de una curación que ha, du- rado mucho tiempo, queda en ocasiones como defecto quirúrgico y las más de las veces ha de ser extirpada ulteriormente. Aqui hay un campo de ac- ción muy vasto, abierto al juicio y a la experiencia del operador. Si se ha decidido extirpar un trozo de piel y queda todavía bastante para cubrir la. herida, de suerte que pueda curar por primera intención, el modo de practicar la incisión es de gran importancia .: Se ha hablado mucho de las incisiones elípticas o en forma de hoja de laurel. Esta clase de incisiones, en particular la primera, no es conveniente para obtener una cicatriz lineal bella. En los dos ángulos de la herida se producen dos acúrnulos de piel que no siempre se aplanan y deben ser extirpados ulteriormente. La mejor adap- tación de los bordes de la herida .se obtiene cuando es necesario extirpar un. trozo de piel por medio de la llamada incisión fusiforme (línea o perímetro de la sección longitudinal de un uso para hilar). La incisión empieza por ser brevemente rectilínea, luego se hace ligeramente convexa contra la futura línea de sutura, después paulatinamente cóncava hasta la parte media, don- de alcanza la mayor concavidad y luego se continúa siguiendo una serie de curvas opuestas hacia el otro ángulo de la herida. Así se obtiene una cicatriz lineal, después de practicada la, sutura y se evitan los acumules-de piel en los ángulos de la incisión. El punto de mira principal es reunir los bordes de la piel en un ángulo muy agudo. Pero no es absolutamente necesario que la línea de unión que hay entre los dos ángulos de la herida sea simétrica bila- teralmente. Uno de los lados puede ser más desbastado que el otro, de modo que al mismo tiempo que se conserva -la unión típica en los ángulos de la he- rida, en el centro de la misma es posible una considerable variación en los bordes de la piel. La concavidad de uno de los bordes, en las heridas suficien- "temente largas, hasta puede corresponder a una 'convexidad del otro, con tal de que la transición sea gradual. (De este modo se produce una herida de St1- tura curva, véase la fig! 2.) En muchos casos (por ejemplo, en' la desarticulación de dedos del pe- rro) la incisión en forma de raqueta permite adaptar bien los bordes; puede considerarse como una incisión fusiforme, en la cual uno de los ángulos está substituídc por una incisión curva. 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 667 En todas las variantes de las incisiones' fusifor mes yen raqueta simples puede darse a los bordes de la misma la posición deseada, mediante la dis- tribución y situación correspondiente de los puntos 'cié sutura. , Ejemplos: En el dominio del nervio facial, practicar la incisión en la di- rección del curso de sus ramas para 'evitar parálisis. , En la trepanación de los senos maxilares incisión recta paralela a la de la cara, por razones cosméticas; lo mismo para la abertura de.Ias cavidades frontales y nasales, porque todas las incisiones lobulosas o angulosas dejan cicatrices ostensibles a consecuencia de la retracción de los .colgajos cutá- neos. Esofagotomía : incisión longitudinal en la línea media, en los animales • pequeños; en los animales mayores posible también, si tiene la longitud con- veniente, más a menudo, en la porción ventral del surco yugular. Dirección de las incisiones en las tablas del cuello, Transversal a la di- rección del pelo .o perpendicular al suelo. En las fístulas de lá nuca: oblicua hacia abajo., ' ' En la crinera y cruz: la incisión no debe atravesar la línea media. Las incisiones paralelas al borde superior de la cruz retrasan la curación. , . Bo tr íornico mos cutáneas en los puntos de apoyo del collerón : incisión fusiforme con extirpación de la piel afecta; frecuentemente, sólo posible la sutura en el ángulo superior de la herida; en otro caso, curación por segunda intención. ' En los abscesos de los músculos y ganglios linfáticos de la ~misma región:, incisión transversal' a la dirección de las fibras del músculo braquicefálico, es decir, perpendicular al cuello. En las codilleras y formaciones análogas en los puntos de apoyo del collerón conviene compensar las cicatrices o pérdidas de substancias existentes a veces, por medio de la incisión fusi~ formé. Hernias umbilicales grandes con oclusión del anillo : incisión fusiforme de la amplitud correspondiente. Hernias escrotales del caballo : incisión larga transversal al rafe del es- croto, en la dirección de la ingle. Hernias inguinales o esoro tales del cerdo: incisión .tr ansversal del escroto hasta el anillo inguinal-externo : la abertura del saco testicular puede suplirse y .la incisión es más cor ta ; 'los testículos junto 'con la mucosa vaginal 'pueden extraerse del sacó testicular. Enucleación de los dedos del perro: incisión en forma de raqueta, que comienza en línea recta en el dorso del dedo por encima (proximal) dela se- gundé! falange y rodea en forma de arco el pulpejo del dedo. La incisión 'dé los hematomas profundos; por medio de una.sección p~r- pendicular de algunos centímetros de largo, requiere prudencia cerca de las articulaciones (del carpo y tarso). Si se prefiere la incisión con el escalpelo convexo a la puntura con el escalpelo puntiagudo, se dirige la punta del mis- mo perpendicularmente hacia arriba y su dorso contra la articulación, se introduce vados centímetros y se agr anda la pequeña abertura con el escal- pelo recto de botón. Operando de este modo se evitan con seguridad las he- ridas posibles' de la cápsula articular,' en los movimientos de defensa de animal. . Tumores mamarios pequeños, del perro: incisión de la piel en sentido lon- gitudinal. En los tumores grandes cuya piel no es ya elástica y se forman gran- 668 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA des bolsas y úlceras ~ incisión fusiforme de dirección oro-caudal, con extirpa- ción de un trozo de piel suficientemente grande. El método de las incisiones usado por mí en los tumores grandes puedo hacerlo intuitivo por medio de los casos instructivos de mi clínica. . Número 385, operado ellO de marzo de 1914. En la perra « Flora», de 8 años de edad, castaña, con manchas blancas, desarrollóse poco a poco en la cara lateral del tarso izquierdo un tumor del tamaño del puño de un hombre. (Véase fig.1.) La incisión en raqueta comenzó en el polo proximal del tumor, algo al lado del tendón de Aquiles y hubo de desviarse mu- cho hacia la cara plantar cerca de 1a base del tumor, a causa de las callosidades cutáneas; en el borde dorsal, correspondiente fué menos profunda y hubo que calcu- lar el colgajo necesario para cubrir. La extirpación debió practicarse con prudencia, bajo hernostasia, para separar las adherencias del tu- mor con órganos importantes, a saber: el tendón de Aquiles, el nervio tibial y los ligamentos del Figura 1 tarso. Fuera de los troncos ve- nosos, muy dilatados, que fueron seccionados, no se dañó parte alguna importante. La 'adaptación de los bordes de la herida fué completamente satisfactoria y la línea de sutura cayó, en la parte superior, a lo largo del tendón de Aquiles y después, a nivel del calcáneo, encorvóse ligeramente hacia al dorso y hacia la parte distal. La fig. 2, tomada en 24.de marzo, trece días des- pués de la operación, demuestra el resultado después (le curada por primera intención. El trozo de piel extirpado con el tumor en 'forma de raqueta Figura 2 modificada, medía 15'5 centímetros de longi- tud, 7'2 centímetros de ancho en el punto medio de la longitud mayor y 8'5 centímetros en el punto más ancho. Análisis histológico: mixofibroma. En 8 de junio el propietario expresó de nuevo su gratitud por carta, en vista del éxito completo de la operación. Número 433, del 20 de marzo de 1914. « Hexe », perra bulldog, parda, de 10 años de edad y de 27'5 kilogramos de peso, tiene, desde hace largo tiempo, un tumor. en el bajo vientre, que últimamente crece muy aprisa, El tumor parte de la glándula mamaria en los puntos correspondientes al prirner : pezón ab- Figura 3 dominal derecho y al pudendo derecho, se _ extiende hasta entre .los muslos,. dificulta la marcha del animal y alcanza casi el tamaño de la cabeza de un hombre: fluctuación en algunos puntos, nódulos duros en otros. (Fig. 3.) En la extirpacíón hubo de tener en cuenta las ulceraciones y el exceso de piel. hipertensa. Mediante la incisión fusiforme, ancha, en el sentido longi- tudinal del cuerpo, que llegó, estrechándose, hasta la vulva, se extirpó un tumor con un trozo de piel de 17'5 centímetros de largo y 15'5 de anchura máxima. Taxis del cuerno uterino herniado, sutura de la puerta de la hernia, REVISTA VETERINARIA DE ,ESPAÑA 669 como en la hernia iJígui- nal, que casi siempre co- existe con los tumores grandes de la ingle. La coaptación de los bordes de la', piel resultó exacta,. no' requirió c.o- rrección algunajy .perrni- tió una sutura lineal. .La fotografía adjunta (fig. 4) obtenida el 30 de marzo, nueve djas después Figura 4 de la operación, muestra lo satisfactorio del' resul- , ' tado, después -de curar poi' primera intención. El 27 de mayo! a instancias mías, el propietario trajo la perra, que presen té a mis alumnos y cuya cicatriz únicamente se, veía mi- rando atentamente. La investigación anatómica e histológica del tumor, que pesaba 1,500 gramos, demostró que se trataba de un cistadeno-carcinoma de la mama. Observación final. Si en un caso dado, lasreglas expuestas, relativas a la práctica de las incisiones, no se armonizan entre sí, la elección de las que con- , viene seguir debe dejarse al juicio del operador, perfeccionado por el ejer- cicio y.Ia experiencia. TRABAJOS EXTRACTADOS ANATOMIA y FISIOLOGÍA E. ACKERKNECHT. Anomalías dentarias en el caballo. ~ Lss anomalías que el autor cita son recogidas en el Instituto patológico de la Escuela que había En Stuttgart. 1. - En un cadáver se encontró el colmillo inferior derecho con una protuberancla en la cara lingual grande, del tamaño .de ,una corona de in- cisivo, revestida de 'esmalte, aplastada. de dentro a fuera y terminada en una cara obtusa, que se extendía casi hasta el borde del mediano; 'la cara st.per ior tenía varias elevaciones y repliegues de esmalte, disposición que recordaba la de un incisivo equino de leche. La tabla dentaria (si así puede llamarse) de tal exhuberancia y de los dientes próximos contenían restos de alimentos. Como consecuencia de esta anomalía la arcada incisiva presentaba una inclinación' oblicua, con mayor desgaste en los incisivos interiores de la izquierda y más largos: los superiores correspondientes, de- bido a la irregularidad' del 'movimiento de presión y masticación de los ali- mentos. 'El autor propone se denomine esta anomalia Hemipolyodoniica aiypica bicoronalis dexteri .inferioris, ' ll. - En. el cadáver de un brabante. de 10 años se encontró con ocho incisivos superiores; el extremo derecho bastan te grande; y' a su lado un 670 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA pequeño incisivo, que no podía considerarse ni como de leche ni adulto- Detrás del mismo extremo se encontraba una pequeña producción Denta- -ria, que. crece como una pequeña gibosidad fuera de su alveolo. El 'autor recuerda también que en otra autopsia de un caballo' belga de 6 años encontró ocho incisivos inferiores bien conformados. En lbs dos . casos se trataba de una Polyodontia atypica. , I1L-En la autopsia de un caballo de tiro pesado, de 10 años, se en centró la arcada incisiva superior en onda, por ser el mediano y el extremo izquierdos más cortos que los homónimos derechos. En la parte externa de los dos extremos existía un pequeño diente, largo de 7 mm. el derecho y 4 mm. el izquierdo sobre la mucosa, y ancho 5 mm. el derecho y 3 el iz- quierdo .. Evidentemente se trataba de dientes de leche no caducos. IV. - Un.caballo de tiro ligero, de 7 .años, presentó en la autopsia: en- tre 103 incisivos medianos y extremos con excrecencias hues osas que tenían el aspecto de un largo incisivo de leche, pero que no llegaban al borde libre de la tabla de los otros incisivos. S~ trataba de la persistencia de un diente de leche. V. - En el cadáver de una yegua de 8 años, de tiro ligero, el autor encontró en la arcada mo.ar superior izquierda doble el primer premolar, ya que al lado interno del normal existía afro idéntico; también encontró al- guno más en el interior hacia el paladar. A esta anomalía la denomina: Polipodontia atypica praemolaris (Tierarztl. Zemrabi., 1914; extracto en Il N¡1oVO Ercolani, agosto 1914). PATOLOGÍA,Y CLÍNICA A. MAGAZZARI. Contribución al estudio de la tuberculosis del gato. - Los conocimientos que tenemos de la tuberculcsis de los carnívoros son recientes, siendo Cadiot quien más ha contribuído a este estudio. Si la tuberculosis en el perro y gato no tiene la importancia económica que en los .bóvidos, en cambio la ofrece muy interesante en el aspecto sanitario. ya que estos animales, por vivir en hogar humano, pueden contribuir a propa- gar esta enfermedad al hombre y, especialmente, al niño. Los trabajos de Cadiot, Bang ... , demostraron la frecuencia con que estos carnívoros pueden tuberculizarse y, sobre todo, demostraron la facilidad de transmisión de la enfermedad del hombre a los carnívoros, .pues Cadio t, Basset y otros, han demostrado que en el examen microscópico de los pro- ductos morbosos procedentes de los perros y gatos, en la mayor parte de las .veces, el bacilo era del tipo humano, también pudo encontrarse el tipo bo- virio, debido a haber alimentarlo losanirnales con vísceras tuberculosas. La sintomatologia de las observaciones recogidas se parece; la enfermedad se inicia porsíntomas confusos: apetito caprichoso, enflaquecimiento, pereza, alterac'ón respiratoria; si la localización es pulm~nar, aparece tos disneica y señales de broncopulmonía; si es abdominal, el enflaquecimiento se acentúa más, y la palpación permite distinguir los ganglios linfáticos tumefactados y de superficie irregular y aumento del Volumen del hígado; una lesión observó Cadiot, que le da gran importancia: la úlcera en la cara, que puede ser pri- mitiva o secundaria; posteriormente otros autores han descripto la tuberculosis cutánea. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 671 El autor, hace un pequeño resumen de las observaeíones recogidas de la tuberculosis del gato, y después relata cuatro casos que ha estudiado perso- nalmente en la clínica de Bolonia. L03 síntomas observados en los enfermos coinciden con los señalados por los autores; por su parte, Magazzari hace presente que en ningún caso ha en- contrado la lesión ulcerosa de que habla Cadiot, y que ha ensayado la tubercu- lina como medio de diagnóstico en 'tres casos, utilizando la oftalmo, la cutí- rreaccíón, y, por último, en inyección subcutánea o reacción clásica, siguiendo las indicaciones de Douvilte, sin haber obtenido ningún resultado práctico; para diagnosticar la tuberculosis bovina puede utilizarse la tuberculina; para el diagnóstico de la tuberculosis del gato debemos fijarnos en el estado de 103 ganglios mesentériccs. Las autopsias que el autor ha hecho de las cuatro observaciones que des- cribe, confirman el diagnóstico: en tres casos puso en evidencia que los ba- cilos causantes de las lesiones correspondían al tipo humano (en la casa de sus propietarios existían, o habían existido, tuberculosos) y sólo en un caso se trataba de bacilos bovinas, un gato de una compañía de circo alimentado CO'ndespo jos, o infectado por inhalación de otro gato que murió tuberculoso. La 'alteración de 103 ganglios mesentéricos demuestra claramente el ori- gen intestinal de la tuberculosis en estos animales; conforme con las ~es- cripciones que dan todos los autores coincide en que la vía principal de ingreso del bacilo de Koch es el aparato digestivo. De la localización mesentérica primitiva pueden pasar los bacilos al aparato respiratorio y causar lesio- nes pulmonares; esto no obstante, sin negar la importancia grandtsirna que supone el aparato digestivo en la patogénesis de la tuberculosis, hay que concederle cierta importancia a la inhalación directa de los gérmenes, como se demostró en el contagio entre 103 gatos de una compañía de circo. La tuberculosis en el gato debe evitarse con una previa esterilización de los .productos que sirven de alimento y alejándolos de los enfermos tu- berculosos. --'- C. S. E. - (Il Moderno Zooiairo, 31 de julio de 1914, pági- nas 289-301). F. FAVERO. ' La Intrapa1pebro-reacción en el diagnóstico de la tuberculo- sis. - Al mismo tiempo que Lanfanchi ensayó la intrapalpebrorreacción en el diagnótico del muermo, el autor intenta adaptar esta reacción al diagnós- tico de la tuberculosis. Los bóvidos objeto de la experiencia fueron sometidos primeramen te a la oftalmorreacción, según aconseja Vallée, primero con tuberculina diluída y después con tuberculina bruta, para asegurar su estado de salud. Determinada la temperatura media, procedióse a la intrapalpebrorreac- ción en los animales sanos y tuberculosos, inyectando en el espesor del pár- pado inferior 3 cm." de tuberculina diluída al 1 : 10 en solución fisiológica. Esta reacción ocasiona con frecuencia en los bóvidos sanos un edema, a veces limitado al punto de la inyección, a veces difuso en todo el párpado inferior, cuyo edema Se inicia de la primera a la segunda hora y dura hasta Ias doce horas. En los tuberculosos se observa un edema terso, caliente y muy doloroso, que se inicia de la primera a la segunda hora, que aumenta gradualmente hasta alcanzar a la sexta hora, el tamaño de un huevo de gallina y hacia la 672 REYISTA VETERINARIA D.E ESPA;ÑA doce el de un limón, tamaño que conserva hasta las veinticuatro y treinta y seis horas. La inflamación comprende to do el párpado inferior, hacia el ojo, y se difunde por la cresta zigomática, permanece estacionaria desde las doce horas y lentamente va disminuyendo hasta desaparecer por completo del quinto aLsexto día. La técnica seguida corresponde a la clásica; la reacción oftálmica se de- termina en la rriayor parte de las reses por un enrojecimiento de la conjuntiva, lagrimeo a veces, hacia las veinticuatro horas, una pequeña exudación rnuco- purulenta. . . Esta reacción local es asaz evidente para utilizarla en la práctica. C. S. E. - (Il Moderno Zooiatro, 31 mayo de 1914, pág. 193-196.) F. FAVERO. La intrapalpebrorreacción En el diagnóstico del muermo.- Recientemente el profesor Lanfranchi ha propuesto esta reacción. (Véase REV. VET. DE ESPAÑA,mayo, 1914, n.O 5). El objeto de esta prueba, es cc ad- yuvar en unión de la reacción clásica y de la oftalmorreacción a asegurar el ,diagnóstico del muermo. El autor, siguiendo los consejos de Lanfranchi, ha ,inyectado la dosis clásica de maleína en el espesor del párpado inferior en dos caballos considerados como muermosos . ., Los dos animales fueron sometidos en un principio a la oftalmorreacción con resultado positivo, abundante exudado conjuntival cuyo examen histo- lógico daba un 90 y 95 por 100 de polinucleares neutrófilos. Sometidos a la intrapalpebrorreacción en el oj? no tratado, dieron la triple reacción de la prueba clásica a la cual se agrega la oftalmorreacción. La elevación térmica en ambos casos fué precoz y muy notable, llegando al máximum de la séptima a la octava horas con 41 '4° Y 40'3°, con una diferen- cia de 3'6 y 2'2 de la inicial; entre el cuarto y quinto día recuperaron la normal. La reacción general se inició a las dos horas con tumefacción edematosa difusa de todo elpárpado inferior, que duró cuatro días; en otro caso apenas se conoció esta reacción, habiendo sólo abatimiento e inapetencia. La reacción local fué notable; de la tercera a la octava hora, apareció una t intensa conjuntivitis de aspecto purulento con gran aflujo de materia densa amarilla que duró cerca de treinta horas. El examen histológico de este ma- terial acusa el 92 y el 91 por 100 dt; polinucleares neutrófilos. La autopsia confirmó la infección muermosa. De lo expuesto se deduce, dice Favero, que la intrapalpebrorreacción re- presenta un óptimo procedimiento diagnóstico del muermo por comprender la prueba clásicay la of talrno, en sus manifestaciones sin tornáticas y en cuanto a las propiedades histológicas del exudado conjuntiva!. - C. S. E, - (La Clínica Veterinaria, 15-30 de agosto de 19141 págs. 648-654.) KAUPP., Las enferme dades de la sangre en las aves. - Con esta deno mi- nación, el autor estudia las enfermedades de las aves provocadas por gérmenes , que viven y se multiplican en la sangre. SEPTICEMIAAPOPLÉTICA LOSPOLLOSY PICHONES.- Debida al strep- DE OCOCllS gallinarum, microbio virulento para la gallina, el ratón, el conejo y el cerdo. Las gallinas mueren de doce a veinticuatro horas después de la aparición de los primeros síntomas. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 67.3 \ Las lesiones consisten en' congestión e hipertrofia del bazo, y a veces en tocos de necrosis en los riñones, bazo e hígado. Una vacuna obtenida con el agente .de la enfermedad, da buenos resul- tados. , SEPTICEMIA,DE. LAs_OCAS.- Producida por un microbio muy próximo al del cólera aviar. Los animales mueren en dos o tres días, puede observarse algunos casos de evoluciones crónicas. Las lesiones consisten principalmente en hemorragias de la mucosa in- testinal; a veces existe inflamación del hígado, del pericardio, del bazo y riñones. TIFOIDEA DE LAS AVE!? - Leucemia ·infecciosa. - El agente es un micro- bio corto y grueso, de extremidades redondas; llamado Bacierium sangui- narium. Los animales atacados tienen las mucosas pálidas, y lá muerte sobreviene generalmente en cuatro días. La sangre es asiento de una leucocitosis acen- tuada. El hígado, se presenta hipertrofiado, salpicado de manchas grisáceas debido al aflujo de leucocitos. Los riñones están congestionados. El bazo es de apariencia normal. ESPIROQUETOSIS. - Afección de la sangre debida a un parásito spiro; clzaeta gallinarum. . La enfermedad ataca con más frecuencia a las gallinas, pero las ocas, los patos y las palomas, también pueden enfermar. Como lesiones' aparecen la enteritis y la hepatitis. BLASTOMICOSIS DE LA PALOMA.- Enfermedad caracterizada por la pro- ducción de' una masa no dular en la parte superior del esófago y debida a la presencia de un germen análogo a las levaduras y denominado blastomices.· COCCIÓIOSISDE LOS PATos SALVAJES.-Enfermedad observada en el Co- lorado en los patos salvajes, que mueren en gran número. Las lesiones consis- ten, sobre todo, en ulceraciones del intestino yen la producción de los nódulos en el pulmón. Se ha aislado de estas lesiones una coccidia que se asemeja al Coccidium tenellun. - C. S. E. - (The v eierinary [ournal, diciembre, 1913.) , ' , UHLENHUTH,HAENDEL y GILDEMEISTER. Ulteriores estudios sobre la peste , porcina, - Los autores, completando los estudios sobre la peste porcina que iniciaron hace algunos años en el laboratorio de Sanidad pública de Berlín,' y que son conocidos en todas partes, se ocupan últimamente, y con preferen- cia, del problema que en la práctica se presen (a para combatir la epizootia. La primera serie de estudios se refiere a la resistencia que el virus de la peste presenta frente a los varios agentes clínicos de desinfección. De estos trabajos -resulta que el virus, en un medio albuminoso (sangre), es bastante ú~istente a todos los desinfectantes" exceptuando el cloruro' de calcio '; en cambio, el virus contenido en líquidos que 'carecen de albúmina (orina), pre- senta muy escasa resistencia. En la .práctica, como mejor desinfectante, debe emplearse el jabón de cre- so! en solución al f por 100 o el cloruro de calcio al 2 por 100. El virus de la peste resiste también bastante a las temperaturas altas: treinta a cuarenta minutos de calentamiento a 580 no destruye el filtrado de orina, pero 1<;> hace inactivo después de una hora de calentamiento a 650 ó 58°. Los procesos 674 -REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA de putrefacción destruyen rápidamente la actividad del virus pestoso, tanto, . que las heces fecales, una vez empezada la pu trefacción, se hacen pronto inócuas y no ofrecen peligro. de transmitir el contagio: La acción de la luz solar después de cinco a nueve horas disminuye la virulencia del virus. La carne de cerdo muerto de peste 'conservada al fresco, se muestra virulenta al cabo de varias semanas . . En una segunda serie de estudios, Uhlenhuth, Haendel y Gilderneíster, se ocupan de observar el comportamiento del virus en el organismo enfermo. Según resulta de sus observaciones en el animal infecto, el virus se encuentra en la sangre, en todos los órganos internos irrigados con sangre, en el corazón, cerebro, piel, en la bilis, y luego se elimina por la orina, con las heces fecales, y atraviesa la mucosa nasal y ocular. El virus se ha encontrado puro en las erupciones cutáneas y en la' secreción ocular. En las células conjuntivas de los cerdos atacados de peste se encuentra inclusiones celulares muy seme- jantes a los corpúsculos del tracoma. Su tercera serie de estudios, se refiere a la tentativa de producir una in- munidad contra la peste en los animales sanos. No se puede producir una inmunidad activa y se debe abandonar como infructuosas todas las tenta- tivas. Mejor resultado da la vacunación simultánea, aunque este método no se encuentra exento de peligros. La inmunización pasiva que hace tiempo se aconseja en la práctica, tiene el gran inconveniente de ser muy costosa. Los .autores intentaron hacer más económica la preparación de suero contra la peste, adoptando en la inmunización de los animales, orina antes que san- gre. No ha sido posible servirse del caballo como animal para producir suero aunque se ha' obtenido un notable progreso utilizando los filtrados de orina en las inoculaciones intravenosas del cerdo. Ulteriores pruebas demostraron que el suero antipestoso, obtenido con este método, no es inferior en activi- dad al obtenido mediante inyecciones de sangre de animal enfermo. . En la última serie de trabajos: los autores se ocuparon de la bacteriología de la peste porcina, comprobando el hecho de que al virus de la peste por- cina, se encuentran asociados otros gérmenes patógenos, como el b, typhi suis y el b. de Voldagsen, en animales aparentemente atacados de peste porcina. Los autores han querido estudiar detalladamente esta cuestión, y admiten que en la práctica -estos bacilos pueden tener alguna importancia, pero son de opinión que siempre el virus ultravisible es el causante principal de la enfermedad, míen tras que los demás bacilos al multiplicarse en dichas circunstancias, sólo tienen el significado de invasores secundarios. - C. S. E.- (Arb. aus dem Kais, Gesunüneitsamte, vol. XLV J J, fas. 2.) TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGÍA BEIER, veterinario mayor. Sobre. la conveniencia de usar en maniobras y llevar en la bolsa de grupa dos medicamentos 'nuevos : la perhidrita y el grotan. - La perhidrita con tiene de 34 a 35 por ·100 de peróxido de hi- drógeno. Se proporciona en polvo y en pastillas. En polvo es un excelente desinfectante de todas las heridas (incluso las de articulaciones y vainas tendinosas). En solución al 3 por 100 no .irrita. En concentración mayor no es tóxica. No ataca los instrumentos, es muy desodorante, y,'enlas heri- das pequeñas, 'obra también como hemostática. En tubos ocluidos con ta- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 675 pón de caucho se podrá llevar con ventaja en la bolsa de grupa. En cambio, Ias pastillas de perhidrita no se deben llevar para campaña por su escasa estabilidad y por ser difíciln1ente solubles. . Las pastillas de groian vienen a ser lisol sólido; son principalmente una combinación de cresol con cloro. Beier aconseja su ensayo.-P. F.-(Zeitsc/lr. J. v eierinork, 1914, p. 86, anal. por Rlchter en la « B. T. W.", n.v 34). L. LOCCATELI.I y J. GANDOLFINI. La inyección endovenosa de suero antiestreptocócico polivalente en el tratamiento de la· influenza tífica del ca- ballo.-Los primeros datos relativos al tratamiento de la pulmonía infecciosa con suero antiestreptocócico, son debidos en No card, Rohz, Joly, Walter, y es- pecialmente Drouin, que demuestra que este suero es eficacísimo adoptado al. iniciarse la enfermedad. Los resultados de Cadix y Bazterrica, les hicieron . pensar que el suero antiestreptocócico era un medicamento, no sólo cura- tivo, sino protector contra la fiebre tifoidea de los équidos. Otros autores, franceses en su mayoría, intentan la inyección de este suero como preventiva Consicjerando que afirmado por la sentencia recurrida en sus hechos probados que a' Ramón. RbYirá. se le ocupó. en su establecimiento un trozo de carne que tenía expuesto para la venta-y resultó contener nievelina, subs- tancia altamente. nociva a la salud, no cabe dudar que, a tenor de lo precep- tuado en el artículo 356 del Código penal.: este acto integra el delito en él comprendido', ya que, bien sea por alterar con esta mezcla comestibles des-o tinados al consumo público, o por venderlos en esas condiciones de insalu- bridad, 'su sanción le es aplicable en cualquiera de ambos casos y como la que se pretende en el recurso únicamente lo seria si, lo que no sucede en el actual, el hecho en cuestión no fuese constitutivo de delito, es visto que la Sala sentenciadora, al estimarlo como tal y prescindir del artículo 595 que se cita en su apoyo, se.ajustó extríctarnente a las disposiciones legales. )) « Considerando- que de igual forma es improcedente en cuanto al último motivo del.mismo; pues el Tribunal.. a qua, usando de Ja facultad que le con- cede el artículo 82· del Código penal y 'sin rebasar el límite del' grado medio que correspondía al delito, impuso la.pena que creyó oportuna; atendida a 'la mayoro menorextensión del daño causado, y en ese sentido utilizó un de- recho, y el recurso no. puede prosperar en ninguno de los extremos.)) c( Fallamos; que debemos .declar ar y declaramos, no-haber lugar al recur- so interpuesto -por Ramón Revira. .., etc. lY Este fallo nos parece muy justo. Es cierto que los artículos 356 y 595 del Código penal deberían redactarse con mayorclarídad.:a fin de- evitar. las opuestas interpretaciones de que son susceptibles, pues, en la actualidad, fundándose en un simple juego de pala- bras, .un mismo hecho puede ser' considerado como, delito o como falta. Sin embargo, los Tribunales de' justicia, llevados de un saludable criterio de ri- gor, 'inspirado en un alto ejemplo. de moralidad, suelen considerar siempre. el hecho en cuestión corno. delito. Con ello, a la vez que aplican una sanción lo suficientemente eficazpar a -que no se repitan con tanta.frecuencia los aten; tados..a 'la salud pública, evitan la anomalía de que, mientras en el Código de justicia militar se castigan siempre 'con severísimas penas (en ocasiones h3stacon la de. muerte) aquienes suministran a las tropas víveres averiados o adulterados 'con substancias nocivas, queden los demás ciudadanos' espa- ñoles poco. menos que 'desamparados contra iguales maquinaciones y-abusos, por una' interpretación- más o menos .arbitr aria de los artículos 356 y 595 del Código penal. '-- F. FARRERAS. ... 700 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA CRÓN ICA EXTRANJERA Ante la guerra POR EL DOCTOR P. F. 1 I Cuentan qr e Platón, en el dintel de su Academia, pU30 un letrero que decía: «No en tre quien ignore la Geometría». Yo creo que, también sería su- mamente acertado un aviso que dijese: «No entre quien no sspa Veterinar ia» en el fronstispicio de los 'Ateneos, Academias de Ciencias morales y políti- cas, etc. No de ahora; desde hace añcs (y hasta me parece que lo he di- cho ya otra vez) estoy persuadido de que s.n concclrníentos de Veterinaria no se' puede conocer a fondo el corazón humano. Nada más expuesto a equivocaciones tremendas que considerar al hombre como un animal racio- nal. En cambio, ¡cuántas cosas hallan explicación -con siderándole como la bestia más castigada por la locura! Esta misma guerra, que nadie quiere haber provocado ... pero, sobre todo el sentir de in.numerables pacifistas, progresistas y neutrales lo demuestran palmariamente. A muchos hombres que se han pasado la vida blasonando de pacifistas les he oído desear ahora el exterminio de todos los alemanes o de todos los franceses. A muchísi- mas personas que alardeaban y alardean de amantes del progreso les oímos decir, a diaria, que Alemania, eJ más adefantado de los pueblos, es un país bárbaro. Y no hablemos de la bestia neu tral, ¿ Es posible llamarse neutrales ante una hecatombe como ésta? ¿ Es posible contemplar pasiva- mente semejante matanza de los mejores ejemplares de la especie humana? j Como late la bestia cobarde y loca en el fondo de todo esto! Se nos tachará de, misántropos, No podemos dejar de serlo; aborrecemos con toda el alma todo lo vil. Pero no se nos clasificará, sin error, entre las germcnófobos, los francófobos o los anglófobos, porque Alemania, Fran- cia e Inglaterra son para nosotros los tres pueblas más nobles de nuestros días. No podernas dejar de sentir veneracíón y gratitud intensas hacia esos tres pueblos admirables, que acaban de producir bienhechores tan gran- des como Lister, Pasteur y Koch, • •• A causa de la guerra europea la inmensa mayoría de los veterinarios ,de Alemania, Austria, Francia, Bélgica y Rusia, se han visto precisados a tras- ladarse a los campos de batalla y las revistas profesionales han perdido nu- merosos colaboradores y lectores. Las francesas han dejado de publicarse. Las alemanas han disminuído el número de sus páginas, pero siguen publicándose. En los países inmediatos a los beligerantes, cama Suiza y Holanda; se han producido efectos análogos, a consecuencia de la movilización. ~l Schweizer Archiv [iir Tierheilkuntie se lamenta ya de ello y anuncia que seguirá saliendo , R¡;;VISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 701 si la 'situación de Suiza no empeora, peroreducido al mínimum 'y apareciendo con arreglo a las circunstancias. La prensa veterinaria de países neutrales', como Italia' y España, también ~ se resíente de la.íalta de fuentes de información, sobre todo francesas y belgas. Por éstas razones nosotros nos vemos precisados a r ecurr ir, de modo casi ex- clusivo, a las publicaciones germánicas. No se tome,pues, como francóf'oba nuestra revista porque no hable ahora mucho de Francia, que si es grande la veneración que nos inspiran los veterinarios eminentes' de Alemania; no es menor la que .sentímos por la memoria de Arloing, Galtier, Nocar d', etc., etc" y por 'sabios como Chauveau.iLeclaínche, Vallée y muchísimos más, no su- perados en Alemania. *** Hechas estas aclaraciones empezaremos por traducir el discurso con que Schmalz' despidió a-sus alumnos en 31 de julio último, con motivo de la ter- minación del curso: • « Condiscípulos: Al ter rnínarho y las lecciones, debo decir algunas palabras. Ninguno de nosotros es como el avestruz de la fábula, que no quiere .ver el peligro. Nosotros vernos-claramente que nos hallamos ante un 'porvenir fatal. Lo que cada uno espere de semejante porvenir" que se lo conteste a si mismo. A mí, que en caso de necesidad ya no tendría que ir a la primera linea, no me estaría bien usarahora palabras' gruesas. , Pero sería demasiado banal que me limitara sólo a desearos buenas fiestas. " Tampoco digo simplemente « hasta la vísta ». Este deseo me parece dema- siado blando, en un tiempo en el que ha de guiarnos este principio: pugnare necesse esi, vivere non necesse. As], pues, .ter mino expresando un deseo común a todos nosotros: Que, podamos viví, en lo futuro como hombres alemanes. Y sinos volvemos a ver, que sólo .sea con honor. En este sentido os ¡:ligo « hasta la vista .')J , J .* * * Así que comenzó la guerra, el doctor Bach, secretario de la redacción de la Berlina Tieriirzüictte Woclzensclzl:ift, hubo de dejar la mesa de redacción y trasladarse al teatro de la guerra dela frontera Oriental, Schrnaltz, director del semanario veterinario berlinés, lo substituyó hasta que, a su vez, cuatro semanas más tarde, hubo, de dejar la pluma para ir a mandar la 6.a compañía del regimiento de reserva 1}.0 201 en el campo, de batalla, substituyéndole en la redacción el ilustre bacteriólogo veterinario profesor Glage, de Hamburgo. Al estallar la guerra, el director de la Sección veterinaria del Negociado Imperial de, Sanidad y consejero secreto Van Oster tag, yel asesor y encargado de I~ estadística, zooátrica del Ministerio de Agricultura, doctor Neverrnann, se alistaron voluntariamente como veterinarios de' regimiento. Ambos han asistido a numerosas batalÍas y Oster tag ha obtenido ya la Cruz de Hierro. Schmaltz lamentó que fuesen a campaña dos hombres como éstos, tan útiles en sus anterloresdesttnos, para vigilar y mantener la salud del ganado, cosa de suma irnpor tancia para la alimentación del pueblo y del ejército, alemanes durante la guerra. « Aunque sea 'un sacrificio para ellos el permanecer en su casa, sen mucho más útiles enella para la patria, que en-un destino que lo pueden desempeñar otros cien )J. 702 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Nevermann hubo de volver a -Berlín en seguida, no sin haber intervenido en muchos combates, para ser utilizado en los Ministerios de la Guerra y -de Agr ie u I r 3. tu / Son muchísimos los veterinarios alemanes que se han alistado voluntaria- mente. Tantos, que-no ha habido sufientes destinos para todos. Schrnaltz también lo lamentó. "Va tendréis ocasión de prestar servicio -les decía - no tengáis prisa. Hoy los puestos de veterinarios están cubiertos con creces, pero dejad pasar unas cuantas semanas, que para todoshabrá. » Como vemos; el furor teutónico también perdura entré los veterinarios alemanes. Éste· furor se adivina ya en el discurso de Schmaltz, traducido más arriba, cuando, a pesar de todo su comedimiento, dice: pugnare necesse est, vivere non necesse, V estalla con extremada violencia en el artículo que pone al frente del número siguiente al dedicado al congreso de Londres (que es una diatriba furiosa contra los rusos e ingleses), y sobre todo en otro, publicado en el mismo número-del 27 de agosto, que termina con estas palabras: « En lo sucesivo, la oración de la noche de los hombres y muchachos alemanes, debe terminar así: y haz Dios que podamos llegar a la garganta de los ín- gleses. » Este furor teu tónico ha hecho morir ya en el campo del honor a muchos veterinarios germánicos. Cerremos esta crónica con sus nombres: GEORG HERRFFURTH, veterinario del tercer regimiento prusiano de hulanos DOCTOR BRErscHNEIDER, veterinario del regimiento de húsares del rey Alberto de Sajonia, n:o 18. DOCTOR WILHELM HAMMERSCHMIDT, veterinario práctico en Pating (Ba- viera Alta). GEORG SCHMID, veterinario en el cuarto regimiento de caballería ligera. WALTER Runl;·veterinario en el regimiento de granaderos montados n.O 3. THEODOR SCHUI":jDER, vetertnario segundo, voluntario por un año, de la sección de telégrafos. . . DOCTOR GLAESMER, veterinario mayor en el 56 regimiento de artillería de campaña. DOCTOR LEVEDAG, veterínarío de la reserva. R. J. GERSTER, veterinario de la reserva. GOTTH WANNER, veterinario primero en el 44 regimiento de artillería de campaña. R. MITTMANN, de Elbeffeld, veterinario mayor. SMALAKIES, veterinario segundo del 10 regimiento de reserva de Artillería (en la batalla de Romange). DOCTOR H .. KEIM, veterinario primero en el 7 regimiento de reserva de artillería de campaña (veterinario .de la ciudad de Swarzenberg). WILH. LAMBARD, veterinario de Hamburgo. SCHAUFFELE, veterinario del tercer regimiento de artillería de campaña de Wurtemberg. MERGELL, muerto' en Vltry le Francois. KARL SCHON,' veterinario primero del 10· regimiento' de húsares de Magde- burgo __ DOCTOR P: NEYSES, del regimiento de artillería de campaña n ..O 26. JANZON, alumno de la Academia de veterinaria militar, voluntario. por un año. RBVISTA VETERINARIA DE ,ESPAÑA 703 KURT KÁ'RNBACH, ~ctcrinario mayor y profesor de la Escuela de vete- , rinaria de, Berlín. K. KÜSTER, veterinario mayor en el Regimiento de dragones, n.« 5. La lista de veterinarios alemanes heridos es, 'corno se puede imaginar, mu- chísimo más larga. ' i Honor a todos ellos, así ~omo, a todoslos colegas de los demás países be- ligerantes que sucumban por su deber y por su patria! SECCIÓN OFICIAL Real orden dispiniendo que si los gobernadores civiles lo estiman necesario, ordenen a, los Subdelegados de Veterinaria las visitas que previene la' Real orden de 2I de marzo del año actual. "Por Real orden de 21 de marzo último, yen vista de los muchos casos de triquinosis ocurridos en la especie humana durante la pasada temporada de matanza de ganado de 'cerda, se ordenó que se hicieran observar con todo rigor las disposiciones del Reglamento de Policía sanitaria de 3 de julloríe 1904" en lo .que a la triquinosis y cisticercosis se refiere (artículos 180, 181 y,182), que todos los Municipios habilitasen locales para mataderos, en los que será obligatorio el sacrificio de todas las-reses destinadas al consumo público, provistos de gabinete micrográfico suficiente para el diagnóstico de la tri- quinosis; que 'los Municipios de' escaso vecindario se agrupen para sufragar este servicio; que haya profesor veterinario encargado del reconocimiento de las carnes, y que se prohiba el sacrificio de los ,ganadas vacuno, lanar, ca- brío y de cerda en las caséis particulares. También se mandaba que los Municipios organizaran este servicio en un -plazo que no excediera' de tres meses, encomendando la inspección del mismo al Subdelegado-de Veterinaria. Transcurrido' con exceso el plazo señalado y al objeto de, comprobar si se ha cumplido lo preceptuado en la mencionada disposición, Su Majestad el Rey (q. D. g.) se ha servido disponer: 1.° Que si V. S. 'lo estima necesario, y previo su mandato, practiquen los Subdelegados de Veterinaria de esa provincia las visitas que previene la Real orden de 21 de marzo último, dando cuenta a V: S. del resultado de las mismas. 2.0 Que los .gastos que ocasionen dichas visitas se abonen con arreglo a lo dispuesto en la Real orden de este Ministerio de 13 de febrero de 1913 (1). 3.° Que V. S., dentro de sus facultades, imponga los debidos correctivos a aquellos Municipios que no hubiesen cumplido lo dispuesto por la mencio- nada Real orden de 21 de marzo, de gran trascendencia para los intereses de la salud pública. " De Real-orden lo digo a V. S., para su conocimiento y efectos que se in- teresan. Dios guarde a V. S. muchos años. Madrid 19 .de setiembre de 1914. Stutchez Guerra. - Señores Gobernadores de todas las provincias." (1) Estos derechos son a razón de una peseta por kilómetro dll. distancia fuera de su residencia legal.,- (N, de la R .), 104 .REVISTA VETEIUNARIA DE ESPAÑA CURIOSIDADES' J!mmy y Wilkie POR PEDRO MILLE El uno se llamaba [immy, el otro Wilkie, y eran herma~os. Anchos de pecho, largos de grupa y de dientes largos y amarillentos, pues ya estaban cerca de los diez años. Siete hacía que se hallaban' en la mina. Su cuadra es- taba situada a la derecha, en la galería grande, que forma un octógono írre- gutar, junto él. los 'pozo~ de negrura impenetrable. No los esquilaban nunca; . pero los lavaban todos los lunes, yen esos días podía verse que sus pelos-ala- zanes, antes largos, ahora habían tomado un color plateado. La noche eterna en que vivían les había encanecido de aquel modo. La obscuridad perpetua a qué estaban condenados les había revestido también de una especie de grasa que les. daba una apariencia de rusticidad que, no suelen tener los de su raza. y como ya iban siendo viejos, la humedad.y las corrientes de aire de la mina empezaban a endurecer sus músculos: tenían reuma. Los dos animales, de expresión obtusa, tenían, sin embargo, su inteligen- cia y cierta curiosidad por enterarse de todo; así, por ejemplo, cuando los obreros abrían una nueva .galería, los dos echaban una mirada a los trabajos y se decían para sus adentros, como cosa sabida: - Dentro de poco' nos harán pasar por ahí. Aquello les agradaba mucho; era un cambio en su existencia monótona- Desde que. ponían las patas en una. de esas rutas subterráneas, que no la ol- vidaban jamás, la reconocian sin necesidad de las linternas, inútiles para ellos; de que se servían sus conductores en aquella obscuridad siniestra. Para ellos era la mina todo el universo y en ella permanecían satisfechos. Sin embargo, algunas veces se decían uno a otro en su lenguaje especial, confuso y pobre, compuesto de miradas, movimientos de orejas y 'de cola: - Debe de haber algo más ;. me parece que en otros tiempos había' algo más .. Pero ¿qué? No lo sabían. El recuerdo de aquel otro mundo en que nacie- ron había muerto en el fondo de sus pequeños cráneos. [Hacía tantos años que estaban allí! Los animales también sueñan, y aquello era algo así como un sueño que en vano trataban de recordar. Una mañana se sorprendieron de ver que nadie iba a buscarlos y engan- char)os en las vagonetas. Al principio se regodearon con aquellos momentos de holganza; pero no tardaron en aburrirse. Además, el silencio y la soledad inusitados de la mina empezó a inquietarles; aquello estaba aún más negro y más triste que de costumbre, no se veían aquella infinidad de lucecitas que iban y venían de uno aotro lado a lo largo de las galerías; no se oía el tumulto de las brigadas que subían y bajaban tres veces cada veinticuatro horas y que les servía para contar el tiempo. Por fin, algunos días después sus encar- gados les desataron de los pesebres. Sueltos, se dirigieron, como de costurn- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 705 bre, al' lugar donde parten los rails de hierro que se pierden en la galería principal; pero les cogieron del ronzal para hacerles entrar en la gran caja que había encima de los pozos, y uno de los hombres dijo riendo al otro: - No .hay desgracia que no sirva a alguien de provecho, El otro contestó ': - La luz del sol les va a deslumbrar; debiéramos taparles los' ojos. ---'j Bah! 'Que .se acostumbren cuanto antes ... Se oyó un timbre y la caja empezó a elevarse, -jimmy y Wilkie experi- mentaron una emoción tan grande, que sus' patas, flaCjuearon. Aquello era nuevo por completo para ellos, una aventura cuyo recuerdo registrarían en sus obscuros cerebros. Pero al cabo de dos minutos su viaje a las alturas había terminado. Hi- cieron pie en' una galería en pendiente, al fin de la cual se veía un, fenómeno desconocido. Una luz blanca y rosada que se agrandaba a cada uno de sus pasos, Una fragua sin duda, la luz de una fragua debía sé!" ;'en la mina habían visto algunas frag;¡as, Sirr.embargo, un misterioso presentimiento les decía que no' era tal. Tuvieron miedo y recularon, 'pero les hicieron seguir lante.: Como tenían' absoluta confianza en sus conductores, reanudaron la . marcha, ' , 'Y de pronto salieron a la luz del' día, . La luz del día hiriendo sus pobres ojos, que el polvo del carbón había enrojecido y que la obscuridad perpetua había atrofiado, agrandando sus pupilas. La luz del día, la terrible luz del amanecer, con una cosa redonda suspendida en el espacio" que brillaba, despedía cen tellas, anonadaba, abra- saba ... Locos de terror, afianzaron sus patas traseras en el húmedo suelo, levantaron la cabeza, zarandeando a los hombres, que se colgaban de sus ronzales. Querían huir, volver grupas, volver a la obscuridad maternal, hos- pitalaria, convenida ... - Llevadles corriendo a la cuadra del sótano, que está casi a obscuras - gritó una voz; - allí se irán acostumbrando, Y, en efecto, insensiblemente se fueron acostumbrando. Había en aquella cuadra cosas verdaderamente extraordinarias: moscas, por ejemplo, y tam- bién animales más grandes que volaban como las moscas ; gorriones que iban a picar un grano de cebada y que después permanecían en equilibrio en el espacio cuanto tiempo querían. Hasta que sacaron a los pobres caballos y los llevaron a una pradera. . Entonces vieron los colores que desconocían. Nunca habían visto el verde. Algunas veces, en la mina, les habían llevado hierba, pero les parecía casi tan negra como' todas' las cosas' que les rodeaban; mientras que aquel prado era verde, pero un verde brillante, 'lleno de manchitas amarillas y blancas, que eran las flores. Aprendieron también que se puede apreciar el gusto de las cosas por' sus matices, cosa que les sumió en la más hondade las medita- ciones .. Otras experiencias les demostraron que se debe asociar la impresión de la luz con la del color, la de la obscuridad con la del frío. En fin, en aquel mundo que acababan de descubrir la vtsta no tenía límites, se extendía ¡'1O se sabía hasta dónde, rodeada siempre de azulo de gris; pero. aquel azul y aquel gris no se alcanzaba jamás, permanecía siempre inaccesible. 706 RevISTA: VETE~INARIA DE' ESPAÑA Pero era el caso que todas aquellas maravillas, aquellas magias )10 dura- ban siempre; pasadas una docena de horas, las cosas volvían a ser lo que eran antes, es decir, naturales, normales, razonables. Sin embargo, las noches les parecían tristes, pues todos los juegos de colores y de luces les llenaban de una alegría incomprensible . . A vece? corrían por los prados como si fuesen caballos pequeños. Es de- cir, que no había sido un sueño, que todas aquellas cosas existían. Volvieron a ellos los' recuerdos de los primeros años. Y fueron, al fin, unos caballos como todos los demás, que vivían ce dia y dormían de noche. Alg~nos días después' las cercanías de la mina se llenaron de hombres .. La huelga había 'terminado. Cansados de su holganza, los trabajadores es- taban contentísimos. Penetraron riendo en la mina con sus linternas en la mano. [immy y Wilkie entraron con ellos. 'Les hicieron entrar en la caja, y, sin saber cómo, se hallaron otra vez en la noche subterránea y volvieron a hacer la vida de antes. Pero ahora asociaban los fenómenos vistos que antes permanecían ignorados; cuando veían cubrir la caja sabían que, iba hacia aquel lugar infinito. lleno de luz y de colores, y relirichaban al verla partir. *** Unos meses después, Jimmy cogió un enfriamiento. Languideció durante cinco o seis días, y murió. Wilkie no acertaba a comprender por qué su .com- pañero permanecía echado y con fas patas estiradas. Cuando notó que me- tían al muerto en la caja, tuvo envidia. - Va hacia el sitio que los dos habíamos soñado y que existe - se dijo. y no supo jamás que Jim111Y no había encontrado más que otra mina, aún más sombría y verdaderamente eterna: .. BIBLIOGRAFíA Tratado de Zootecnia, por P. DECHAMBRE. Traducción de F. OORDÓN Y ORDÁS. - Editor, Felipe Oonzález Rojas, Madrid. Tomo l [L Los Bovinos La Casa editorial de Rojas ha publicado recientemente el tomo 1 [1 de la traducción española del tratado deZoo tecnia, en el que el profesor Decharn- bre recopila los conocimientos científicos 'sobre la explotación de los anima- les domésticos. El tomo que ahora presen tamos a nuestros lectores se' ocupa de los bo- vinos; el trabajo que el autor desarrolla en este volumen comprende dos gran- des secciones, según él mismo dice: La, La descripción de. las razas. 2.'" Los \ procedimientos de cría, de explotación y de mejora. A la primera parte, 'la más extensa, precede un interesante capítulo so- bre etnografía bovina, en donde se estudian los' diversos caracteres generales de los bóvidos, que después pueden utilizarse en la clasificación de los mis- mos'. En .estos animales domésticos, como ya indicábamos en los équidos, se estudian las variaciones de perfil, de la proporción, del peso y Jos pelajes'. ' En los bóvidos, con las variaciones del 'perfil cefálico, guarda una relación morfológica muy estrecha la figura de los cuernos, de la nalga yel nacimiento de la cola', siendo -la más importante en la práctica la forma de los cuernos. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA' 707 El genial Barón hizo una terminología especial para cada agrupación 'd.e fas figuras con que pueden aparecer Ios.cuernos ;'Iazootecnia, continuando Jas corrtentes baroníanas, describirá, en lo futuro; un :aninlal con fórmulas, como' si fuese- un cuerpo' químico, y si á esto se le suma los progresos rápidos que hace el sistema de mediciones .y puntos, tan titilizado en los concursos, 110 tardaremo's en tener un le'nguaje algor ítrnico-algebr áico para definir, los animales domésticos, y entonces la zootecnia será una verdadera ciencia, tecnológica. _, Continuando con el libro, diremos que a las variaciones de 'la propor- ción y peso el 'profesor Dechambre les concede poca importancia como ele- mento de clasificación; los incesantes 'progresos de la industria animal ha derivado en todas partes las formas primitivas de los bovinos hacia un mis- mo sentido, hacia la producción de carne; si las proporciones tienen poco valor en bovitecnia, en cambio, los valores de los 'pelajes « son más nota- bles y, más 'precisos en el buey que en el caballo»; la uniformidad de las capas, la mayor persistencia de éstas entre los, bóvidos, elevan el coeficiente del valor étnico del color de la piel y e~tremidades como factor de clasificación. En I~ parte descrlptíva, el autor agrupa los bovinos en tres g/andes sec- dones, atendiendo al perf'il i razas rectilíneas, concavilíneas y. convexilíneas secciones que subdivide, atendiendo alas' proporciones y al tamaño. El estudio de cada raza comprende varios .párrafos : caracteres, aptitud, 'área geográfica, explotación, comercio, etc. ; una serie de datos' sumamente interesantes y metódicamente expuesto para llegar a obtener un conocimiento lo más exacto posible de la raza estudiada, dando mayor irnpor tancia y extensión, naturalmente, a aquellas, razas 'que, como la Holandesa, Duh- ram, etc., se han difundido por todo el mundo, que a las razas locales de ex- pansión circunscripta. ' En esta parte el autor, siguiendo un sesgo eminentemente práctico, ha sacrificado la' parte zoológica, 'descl:iptiva de tipos y razas, para estudia'!"' el ambiente y el régimen de vida y explotación a que están so metidosIos ani- males en las diversas regiones, con lo cual el lector va ganando, pues recoge provechosas enseñanzas utilizables en el sitio que deba vivir. [Cuántos lec- ~ores se pasarán sin ver una res flamenca, 'por ejemplo" y, en cambio, pueden sacar numerosas enseñanzas de las costumbres de Flandes en la explotación del ganado vacuno! A la descripción de las razas acompaña fotografías y croquis de la exten- sión que ocupan, con lo cual se hace más comprensible la prosa, Termina esta parte descriptiva con un'capítulo sobre condiciones genera- , les de la producción bovina en los principales países de Europa y América, recogidos en el curso de viajes de estudio; en 'esta parte. no figura España; si .el profesor Dechambre hubiere venido a visitar nuestra patria, de seguro hubiera dedicado un interesante capítulo al toro de lidia, afrenta nacional y ruina de nuestra agricultura, La segunda sección se divide .en dos partes, Producción de terneros y explotación del ganado bovino, ambas partes están pletóricas de enseñanzas, aunque es preciso que el lector se imagine siempre que en todo lo referente a la cría de ganado 'se hace referencia a países de gran cultivo, Francia, prin- cipalmente, y si .querernos transportar estas costumbres a nuestro suelo los éxitos se pueden transformarse en fracasos; de 'todos modos los fundamentos 703' , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA científicos que se exponen, tanto para la cría de jóvenes como en la explota- ción de adultos, son de aplicación general. El señor Gordón y Ordás, que tan escrupulosamente traduce este Tratado. en la ocasión presente se ha excedido en su misión, poniendo' un apéndice describiendo, nuestras principales razas bovinas; un resumen muy preciado de los datos que han aportado unos cuantos zootecnistas españoles, a la des- cripción de la ganader ía patria .. - C. SANZ y EOAÑA. NOTICIAS Publicamos juntos los números de octubre y noviembre, con objeto de no fraccionar los extensos trabajos que en los mismos aparecen. Desde hace muchos días se halla enfermo, a causa de la epidemia rei- nante en esta capital, don José Farreras, jefe de redacción de esta RE- VISTA. Esto le ha impedido redactar el pliego del Manual del Veterinario Inspector de mataderos, mercados y vaquerías, que deber íamos publicar en este número. Cuando se encuentre restablecido (cosa que pedimos a Dios sea pronto), publicaremos dos pliegos de dicha obra en cada número' del periódíco, a fin de que en nada salgan perjudicados nuestros subscriptores. En las Escuelas. - Se ha nombrado a don Tiburcio Alar eón, Catedrático de Histología normal, Patología general y Anatomía patológica de la Escue- la de Madrid. También se ha nombrado a don José López Flores, don Juan Morros García y a don Ramón Garcia Suárez, profesores interinos de Enfermedades parasitarias e infectocontagiosas, Histología normal y Anatomía patológica de las Escuelas de veterinaria de Zaragoza, León y Córdoba, y a don Emi- lio Tejedor y a don Antonio Moreno, también profesores interinos de En- fermedades parasitarias e infectocontagiosas de las de León y Córdoba. Nuestro censo hípico. - Copiamos de La Industria Pecuaria esta intere- sante noticia: ' Las estadísticas publicadas en fecha reciente por la Junta central del' Censo del ganado caballar y mular de España, relativas al año último de 1913, hacen subir el efectivo en ese ramo a las cifras siguientes: Ganado caballar. " 437,466 cabezas )) mular , 791,317 ». O sea, en otros términos, unos 8,000 caballos y cosa de 40,000 inulas me- nos de los consignados en la estadística formada el. año de 1908 por la "Aso- ciación general de Ganaderos». . Ampliando esos informes, veremos que el número de animales de ambas. especies empleadas por la agriculturaen sus trabajos, es como sigue: Caballos: .' : .. ,60,511 Yeguas : . . . . . . . . . . 52,486 Mular. , , . . . . .. 729,388 Total _.,....... 842,385 REVISTA VETERINARIA DE 'ESPAÑA 7Q9 El total de animales' destinados a la reproducción serán, según las men- donadas estadísticas, de 90,328 yeguas y solamente de 2,669 caballos semen- tales, que nos parece más cercano a la verdad, teniendo en cuenta la gran importancia que tiene aquí, de muy atrás y seguramente por mucho.tiempo, la cría de mulares. ) Por su parte, el-ramo de Guerra, aparece con los siguientes efectivos: Caballos sementales .. " . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 670 . de servicio .... :. . . . . . . . . . . . . . . . . .. 23,187 Potros en los depósitos de remonta.. 2,153' Ganado mular. : :....... 8,457 Total. '. . . . . . . . . . . . . . . . .. 34,467 Cosa de 25,000 cabezas, entre las cualesno figuran, y es omisión imper-' donable, las pocas :o muchas hembras de vientre existentes en la' yeguada de Moratalla. Véase, pues, cómo ante el número' de cabezas de ganado híbrido que los servicios de la guerra necesitan, no sería nada descaminado pedir la admi- sión en los depósitos de sementales de algunos garañones selectos de Cataluña o de Baleares, que asegurasen a la Comisión de Guerra un número sufi-' ciente de mulos superiores sin tener, como ha tenido que hacer con los caba- llos, que ir al extranjero, a cada nueva adquisición ordenada. '. Hay que fijarse también cómo por una de tantas anomalías trecuentes 'en España, una parte muy importante de nuestra producción hípica procede precisamente de zonas y Jugares- donde se ha hecho hasta hoy muy poco o nada para su mejoramiento. . . No es en las provincias andaluzas donde hallaremos la 'mayor densidad de población hípica, a pesar de las ventajas del suelo y clima, del amor que .allí existe todavía por el caballo y de la misma fama legendaria que asignaba en otra época al caballo de la Cartuja de Jerez, de la loma de Ubeda o de los campos de Córdoba, la primacia en belleza, en apostura y calidad sobre todos los caballos del mundo. Las' mismas provincias de Andalucía .más mentadas tienen, en efecto,' menor efectivo que algunas del Norte, en la región húmeda de las estribacio- nes cantabropirenaicas y en la misma región del Pirineo. Así, por 21,OáO cabezas de ganado caballar que tiene Sevilla, por 19,000 , el Director general, CAshL' C. Tipografía La Académlc~, de Serra Hnos. y'RusseÚ, Ronda, Universidad, 6; Tel9fono 861 JOSÉ FARRERAS SAMPERA Fundador de la «Revista Veterinaria de España»