REVIS,TA VETERINARIA 'DE, ESPAÑA Vol. VIII Barcelona: 1.0 Diciembre de 1914 .Núm. 12 José Farreras Sampera El día 21 de noviembre último, a las seis menos cuarto de la tar- de, falleció, en Masnou, don José Farreras Sampera, fundador y jefe de redacción de esta REVIST -,» a crue epidemia que ha sufrido Barcelona, que ha segado en 'lor tantos cientos y cientos de existencias, ha venido también a llamar a nuestra puerta para arrebatarnos a un compañero in- /J substituíble, a un amigo cariñoso y bueno, dejando un hondo va- do ell estas páginas y un inm-enso pesar en nuestro corazón. Si morir es triste, es doloroso siempre, resulta inexplicable y monstruosamente absurdo morir como ha muerto nuestro infor- funado amigo, ala'edad de 34 años, en pleno vigor 'intelectual y físico' cuan o la vida le era más risueña, cuando empezaba a sa- {( orear los r~lta~cis de una Iabo~ tenaz y ruda ¡ Cuando, con su ac ¡v¡dae' y su talento, se había conquistado un lugar distinguido en la elase veterinaria nacional, unporvenir brillante y el cariño y la admiración de cuantos le tratah ny'"' ¡Cúán leJOSestáoarnos fiósotros de suponer quenas abandonase tan prestolSu cernplexíón robusta' y su salud excelente nos asegu- raban que viviría muchos años, para poder desarrollar las iniciati- vas de su inteligencia poderosa. '1:, sin embargo, en menos de tres 'semanas ha bajado a la tumba. * ** on José Farreras nació él 16 de septiembre de 1880 en Mas- no u, pintoresco pueblecillo inmediato a Barcelona. En 1896, a los 16 años, ingresó en la Escuela de Veterinaria de Zaragoza, donde siguió sus estudios con singular aprovechamiento y con brillantí- simas. calificaciones en todos los cursos, y en. 1901, cuando apenas contaba 21 años, terminó la carrera con la nota de sobresaliente y alcanzó, por oposición, el premio extraordinario. , ,.- .Entonces pasó a ejercer la profesión en su pueblo natal, al lado de su señor padre, veterinario de primera clase y práctico de gran 714 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA valía, que gozaba en toda la comarca de merecídísimá reputación, Al poco tiempo fué nombrado inspector de carnes de varios pue- blos inmediatos, hasta que, en 1906, al fallecer su padre, pasó a ocupar su lugar, con tanto acierto, que, cuando se- trasladó a' Bar~, celona, por haber ganado una plaza de Veterinario municipal de esta ciudad, el Ayuntamiento de Masnou hizo constar en, acta el sentimiento que Ieprodujo la marcha de don José Farreras. Durante los años que fué veterinario rural sufrió las .penali-: dades inherentes a tal estado; conoció, por experiencia propia, la injusticia con que se trata a nuestra profesión, y deseando con- tribuir al enaltecimiento de la misma, cuyos prestigios defendió siempre con fiereza? su cerebro fecundo concibió la' idea de fun- dar un periódico profesional a la moderna, que señalase orienta- ciones nuevas y que demostrase, aun a los ciegos de conveniencia, qué la veterinaria puede parangonarse sin desdoro con las demás profesiones liberales. y sin otros elementos que una fuerza de voluntad a prueba de desengaños, un insuperable amor al trabajo y al estudio y una fe absoluta en el éxito de su em resa, fundó en septiembre de 1906 , esta ~. r - ' entre verracos' y .cerdas.grandes, can el suero Gans: Todos estosanimales recio, .. ' bieron 20 cm." de suero 'cada: uno, . RESULTADO. - De las l34teses tratadas c:on el suero Gans, o JÚl11 muerto .tres; . de oIó~ 12 machas' tratados con el .suero H utyra, -. no ha muerto 'ninguno. . .' COMENT-ARIOS, En esta segunda prueba resalta más, el efecto . ...:.... :' inrnunizarrte del suero, Hutyra : pues.sí bien es cierto que los 12 ", •. machos 'tratadcs 'Por él-no fueron conducidos como los anteriores , al focode infección- de las enchiqueras infectadas de la sierra; no '10 es meno.s que el 21 de febrero, f'echa.en que recibieron el suero, " ya había hecho: su aparic-ión la 'peste en esta piara y, por consi-, guíente, estaban expuestos al contagio. Posteriormente la intéc- cién ha aumentado Y' no' obstante la.gravedad alcanzada, como 'luego veremos, los 1;2verracos no han tenido novedad. ., ., .~egun.~a ,prueba profiláctica . vaciuuicion de.una piara de lechones recié,i destetados compuesta de Por N.O de Por . casos ciento --- casos --- ciento Número total de casos .................... ---so - 56 - Conejos con orina en la vejiga ............. 63 79 50 89 Reacción positiva de azúcar en la orina .... 21 33'3 28 56 Conejos con alteraciones intensas en la rnu- cosa .gástrica ........................... 21 39 39 70 Conejos con equimosis y hemorragias en la mucosa gástrica ....................... 55 61 48 85'7 Resulta del cuadro que de 80 casos de rabia de pasajes,' 1.0 En 17 conejos, la vejiga urinaria no contenía orina = 21 por 100 2.0 En 63 conejos con orina en la v~jiga, se apreció veintiuna veces la existencia de azúcar = 33'3 por 100. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 731 3.0 Cincuenta y cinco conejos tenían equimosis y hemorragias en la mucosa gástrica ~ 61 por 'roo. Por lo que se refiere a los 56 casos de rabia callejera, tenernos : 1.0 Que seis conejos no tenían orina = 12 por 100 de los casos. 2.0 Que en veintiocho conejos la reacción del azúcar fué positiva = 56 por 100 de los casas. 3.0 Que el número. de los conejos con equimosis y hemorragias en la mucosa gástrica fué de 48 = 85'7 por 100. Par lo tanto,' nuestras, investigaciones confirman desde luego los asertos de Nocard, Rabieaux y Nicolás; de que los animales hidrófobos y señalada- mente los conejos muertos de rabia callejera o de pasajes, presentan azúcar en la orina.' Según, las indagaciones nuestras, la glucosuria se presenta en considerable número de los animales y parece más frecuente en la rabia callejera (56 por 100), que en la de pasajes (33'3 por 100). Sin embargo, por lo menos en el conejo, no se puede hablar de una glucosuria constante en la rabia. , De todos modos, es tan frecuente, que se puede utilizar para el diagnós- tico. Ya se comprende que de los resultados experimentales no se puede inferir todavía la frecuencia de la glucosuria en los animales enfermos natu- ralmente de rabia callejera. Pero no nos parece superfluo llamar especialmente la atención una vez más hacia esto, pues, en las comarcas infectadas, con seguridad que se dan casos en los cuales el veterinario práctico desea poder hacer el diagnóstico de la rabia lo' más pronto posible, para que se puedan tomar oportunamente las medidas precisas. Para esto basta que, después de abrir el vientre, tome la orina de la vejiga de preferencia con una jeringuilla y, con las pruebas conocidas, vea si con- tiene azúcar. ' Según nuestra experiencia, la cantidad de orina no importa, pues en el conejo pudimos descubrir el azúcar hasta en cantidades pequeñas, en 1/2 cm." de orina. En muchos casos la cantidad de azúcar es muy considerable. Pero, según nuestras observaciones experimentales y según la experiencia de la práctica, las alteraciones de la mucosa gástrica no' deben ser desaten- didas en el diagnóstico postrnortal, puesto que resulta de nuestros estudios que los equimosis y hemorragias de la mucosa gástrica casi siempre coexisten con la glucosuria. De 49 casos, únicamente no coexistieron en 3. Desde' el punto de vista puramente científico, la glucosuria despierta gran interés. Las opiniones acerca del origen de la glucosuria discrepan to- davia mucho, pero sabemos que ciertas lesiones del cuarto ventrículo pueden determinarla. En la rabia, probablemente se produce, porque los agentes físicos, que son parásitos, que prefieren de modo marcado la substancia gris del cerebro, producen alteraciones en dicho punto del encéfalo. Es 'ciertamente interesante que una enfermedad infecciosa pueda producir glucosuria. Es tanto más interesante por cuanto la infección lísica no es la única que origina la presencia de azúcar en la orina de los animales, sino que, según Jos. Koch, otros procesos infecciosos del encéfalo pueden producir el mismo síntoma, como lo demuestran otras investigaciones que Jos. Koch y yo hemos hecho con bacilos tuberculígenos humanos' y bovinos. La infección de conejos con bacilos tuberculígenos, por inoculación sub- dur al o intracerebral, determina, en gran número de casos, una verdadera 732 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA . meningitis tuberculosa. Al propio tiempo algunos animales, no sólo presentan· glucosuria, sino, además; hemorragias de la mucosa gástrica. De 13 casos, en 5 hemos observado, junto a las manifestaciones de meningitis, con parálisis y trastornos vésico-rectales, la existencia de azúcar en la orina y hemorragias en la mucosa gástrica. Puede concluirse de ello, que, no sólo la glucosuria, sino también las alteraciones de la mucosa gástrica, tienen una causa central, constituida por alteraciones de los centros nerviosos, hecho import1nte desde el punto de vista cien tífico. Que esto es realmente así, lo confirman muchos. experimentos de compro- bación hechos por nosotros, en conejos, con los agentes más variados, por ejemplo, el pneumococo, el estreptococo de la erisipela, el de la papera y los bacilos del tifus, del cólera y del carbunco esencial. Para los experimentos de comprobación se usaron animales que habían padecido enfermedades in- determinadas; no se halló, en caso alguno, azúcar en la orina, ni hemorragias en la mucosa gástrica. Hasta qué punto la glucosuria puede utilizarse para el diagnóstico .prác- tico de la r.abia, debe decirlo la experiencia. El objeto de estas líneas es llamar la atención de los veterinarios prácticos hacia el síntoma glucosuria y excitarles a investigar la utilidad de la glucosuria para.el diagnóstico, principalmente de la rabia callejera de los mamíferos. Juntamente con otros hallazgos necróp- tícos, como cuerpos extraños en el estómago y equimosis y hemorragias de la mucosa gástrica, la presencia del azúcar en la orina permitirá, muchas veces, al práctico, el diagnóstico de la infección' lísica, inmediatamente después de practicar la necropsia. Y, de todos modos, ulteriormente se podrá. siempre llevar a cabo una demostración segura, investigando microscópicamente los corpúsculos de Negri o mediante las inoculaciones en animales de experi- mentación, realizadas en Institutos antirrábicos.- (Berliner Tiertirzüicne wocnenscnrtft, 1914, n.O 35.) -,Trad, por P. F. TRABAJOS EXTRACTADOS (1) JOHN MAC FADYEAN, director de la Escuela Veterinaria de Londres. Tu- berculosis. - La frecuencia con que se habla de la tuberculosis en los cougre- sos, muestra lo difícil de la lucha contra ella, ya para curarla, Ya para preve- nirla. De las tu berculosis de los animales domésticos, la bovina es la de mayor }mportancia, por ser la más frecuente y por ser el origen de la enfermedad en otras especies. Pero la causa principal de la importancia de la tuberculosis bovina v,por ende, de "la lucha contra ella, es la creencia de su transmisión al hombre. Mientras fué considerada como enfermedad exclusiva del ganado, interesaba' sólo a los agricultores y ganaderos, pero la sospecha o la creencia (1) The f ournal 01 Comp arative Pathology and Tlterapeuiics ha empezado a publicar trabajos del 'X Congreso internacíona l de Veterinaria~· "Los resurriímos extensamente y; junto con los extractos de otros pubticados en otras revistas, los reunimos en esta sección. (N. de la R.). REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 733' ¡ de que podía tr ansrnitlrse al hombre, mediante la leche o la 'carne, despertó el interés de' la humanidad entera, Mas este interés checa con el de los agri- cultores y ganaderos y esto dificulta la intervención de los gobiernos contra esta enfermedad. Este último interés encontró apoyo en la famosa comunicación de Koch al Congreso Internacionalde la Tuberculosis celebrado en Londres en 1901, al sostener que no era necesario tomar medidas contra la tuberculosis bovina para evitar su trasmisión al hombre. Pero la idea de Koch es inexacta. Desde 1901 se han publicado en diferentes partes del mundo muchas observaciones que demuestran la frecuencia con que son infectadas las personas por bacilos tuberculígenos bovinos. Los resultados obtenidos por la reciente «Royal Com- mission of Tuberculosis», eran ya bastante inquietantes, pero no alarmaban tanto como los hechos "revelados por las investigaciones más recientes de East- wood, F. Griffith, Stanley Griffith y Mitchell. Eastwood y F. Griffith (Reporte of the Local Governmeni Board, New Series, n.« 88, 1914.), encontraron que, en 150 niños muertos por toda clase de, cau- sas, desde los 2 a los 10 años, la causa de 'la muerte era, en 9 casos, el bacilo tuberculígeno de tipo bovino, y que, en otros4 casos, muertos por otras causas que la tuberculosis, existía también la infección por bacilos tuberculígenos de igual tipo. En otra investigación hecha-por Stanley Griffith (¿bid.) que comprende 13 autopsias de niños de menos de 12 años, logró aislar cultivos en 35 casos, en 6 de los cuales los bacilos tuberculígenos eran del tipo 'bovino y en 28 casos del tipo humano: En el caso restante había los dos tipos. En 4 casos, de los 6 en los cuales logró aislar el bacilo del tipo bovino, la tuberculo- sis había sido' la causa de la muerte. Sumando los resultados de las dos inves- tigaciones, resulta' que los bacilos del tipo' bovino existían en 18 por 100 d los casos de tuberculosis de los niños de menos de 12 años. Mitchell (British Medical journal, 17 enero; 1914) investigó en Edimburgo la frecuencia de la infección con bacilos bovino y humano en la tuberculosis de los ganglios cer- vicales de los niños. De 72 casos estudiados, en 65 el bacilo responsable de la enfermedad era del tipo bovino yen los otros 7 restantes del tipo humano. De acuerdo con las ideas anunciadas en 1901 por Kcch, se ha confirmado la existencia de dos 'tipos de bacilos tuberculígenos, el bovino y el humano, además del aviario. Sería prolijo discutir si estos tipos constituyen o no espe- cies distintas. Lo que importa es dilucidar si los caracteres peculiares de cada tipo son fijos o variables, en condiciones naturales, de tal manera que, en po- cas generaciones, puedan ser transformados unos en otros. Si tales mutaciones ocurriesen ccrnúnmente.Ta frecuencia de los bacilos de tipo bovino en las le- siones tuberculosas del hombre daría una idea sumamente imperfecta de la frecuencia de la infección bovina en la especie humana. Pero se ha visto de modo evidente que no tienen lugar 'tales mutaciones, pues, en los experimentos de pasajes, los tipos conservan su estabilidad. Por lo tanto, no cabe la menor duda de que muchas tuberculosis humanas contienen bacilos bovinos y esto justifica ampliamente una serie de medidas encaminadas a evitar tal infec- ción. La segunda Comisión Real Británica de la Tubercilosis manifestó ya en 1898 que « todas las precauciones contra la transmisión de la tuberculosis al hombre por el consumo d~ carne o leche de animales enfermos, debían ser con- sideradas como transitorias e inciertas, mientras no se redujera de modo siste-, 734 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA mático la existencia de la enfermedad en los animales mismos». Esto es muy cierto, pero hay que tener en cuenta el coste de semejante lucha. Ya en los mataderos habíase visto que muchos bóvidos, al parecer sanos, estaban afec- tos de tuberculosis, pero la extensión enorme de la misma entre los bóvidos de Europa se descubrió .al someter numerosos rebaños a la prueba de la tu- berculina ; en la mayoría de los países reaccionan de 25 a 30 por 100 de las reses bovinas. Sólo existe un método para extinguir la tuberculosis radicalmente: el uso sistemático de la tuberculina para el diagnóstico y. la separación permanente de los animales que no reaccionan de los que no han sido examinados o han' reaccionado. Este 'modo de luchar contra la enfermedad fué popularizado pri- meramente por Bang, y su practicabilidad se ha demostrado ampliamente por este sabio en muchas granjas de Dinamarca y, últimamente, por Regner en Suecia. En afros países únicamente se ha practicado en una proporción insignificante de ganaderías. Entre estos países figura Inglaterra. Las razones de ello son: .r.» la falta de incentivo que compense los gastos y per-turbaciones que la extinción de la enfermedad requiere, y 2.a las dificultades para rnante- ner completamente separados los animales enfermos y los sanos. Los propietarios de ganado vacuno no encuentran remuneradora la extin- ción de la tuberculosis de su ganado, porque no se les pide o se les pide poca leche derivada exclusivamente de vacas no tuberculosas y, además, porque el público no halia garantías que le aseguren que la leche que se le da como exenta de tuberculosis, lo esté realmente. Recientemente un comité que ha estudiado esta cuestión en Londres, ha llegado a la conclusión de que el ma- yor obstáculo en Inglaterra es la imposibilidad, con las leyes actuales, de evi- tar la venta de leche falsamente llamada « no tuberculosa». Y por esto ha creído que lo mejor, para resolver esta dificultad, es lo que ha hecho la llamada Co- misión de la leche de New York-y de otras ciudades de los Estados Unidos. En esencia, se reduce a que el uso del adjetivo « garantizada» aplicado a la leche, se halla protegido por la Ley, y está reservado exclusivamente para la leche producida en las condiciones prescriptas e inspeccionada por un co- mité especial, que no tiene interés monetario en el negocio de la leche. Por otra parte, no se suele exigir de los ganaderos el que los bóvidos que venden, estén evidentemente libres de tuberculosis y no se les ofrece un precio mayor para estos animales. Además, en la Gran Bretaña, .especialmente, .Ios ganaderos no tienen la perspectiva de la compensación de los gastos que les ocasionaría la extinción de la tuberculosis. En fin, la separaciónde los anima- les enfermos de los sanos no es posible siempre y, por otra parte, los terneros hijos de vacas que reaccionan a latuberculina deben ser separados de sus ma- dres y alimentados por vacas nodrizas, cosa costosa, Ó mediante leche' cocida, y en Inglaterra el vulgo cree que la leche que ha sido sometida a la tempera- tura de 800 C. pierde gran parte de su valor nutritivo y por esto los criadores no quieren usarla para' sus terneros. Las condiciones no son idénticas en todos los países: .en la dificultad de la ex- tinción de la tuberculosis de un país influyen factores de mucha importancia, como el desarrollo de la ganadería, el valor medio de cada rebaño y de cada individuo bovino, la frecuencia del intercambio de animales de unos rebaños a otros y la proporción de rebaños exentos de la enfermedad. Según las esta- dísticas publicadas por Regner, al principio de la campaña contra la enferme- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 735 dad, en Suecia, de 1;336 rebaños sometidos a la tuberculina, se .hallaron 534 {31 por 100) sin reactores. En cambio, es indudable que en la Gran Bretaña la proporción de rebaños exentos de tuberculosis es mucho menor que ésta Y' en los centros lecheros principales (Shorthorn, Ayrshire Y Jersey), es dudoso que sea de más de 5 por 100. La inoculación preventiva o la vacunación de los terneros no ha dado re- sultado. La principal objeción a la vacunación con bacilos tuberculígenos hu- manos es el hecho de que tales bacilos a veces persisten largo tiempo en los animales vacunados 'y, en las vacas, pueden eliminarse por la leche, incluso cuando la vacunación fué practicada desde el nacimiento. Esta razón suscita la idea de si tal vacunación debe ser prohibida por la Ley en los bóvidos hem- bras. Recientemente se han publicado experimentos de los que resulta que se puede obtener un grado considerable de inmunidad contra la 'infección con bacilos bovinos, .de la vacunación de los terneros con bacilos de tipo aviario, pero la resistencia lograda, de todos modos, es considerablemente inter íor a la obtenida de la vacunación con bacilos humanos. Por todo esto, en Inglaterra la extinción de la tuberculosis es difícil, 'cos- tosa y, en muchos puntos, económicamente Imposible. De aquí la necesidad de medidas encaminadas a evitar la infección del hombre mediante bacilos procedentes de los bóvidos. Para esto, podemos prescindir del riesgo que su-' pone la infección humana por el consumo de carnes de animales tuberculosos. En cambio, es mucho mayor el peligro de la infección de la leche de vacas tuberculosas. Pero éstas pueden ser tuberculosas y reaccionar a la tubercu- lina, sin que su leche contenga .bacilos tuberculígenos. El peligro de tales va- cas es más potencial que actual. El peligro inminente se halla en la leche de . vacas con tuberculosis mamaria y en la de vacas con tuberculosis avanzada, porque suelen contener bacilos. Además, un origen secundario, pero no des- preciable, de bacilos en la leche, .se halla en la posibilidad de que caigan en ella en el acto del ordeño o después, procedentes del suelo al que llegaron con la expectoración, las heces o las exudaciones de las vías genitales de las vacas., Es evidente que semejante acceso de bacilos puede ser evitado sin gran tras- torno ni gasto. Puede afirmarse que si la leche procede de vacas clínicamente' sanas, el riesgo de la infección con bacilos bovinos puede reducirse apropor- dones despreciables. Además, debe recomendarse continuamente al público que hierva o, al menos, caliente la leche a 85°, cosa que basta para preservarse del peligro que supone la presencia posible del bacilo bovino en este alimento. Debe hacér- sele saber también que la leche así tratada, desde el punto de vista de su po- der nutritivo, no es inferior a la leche cruda, Esto, empero, no ha de ser causa de que las autoridades dejen de tomar precauciones contra la tuberculosis bovina, La Tuberculosis Order en vigor desde 1.0 de mayo de 1913, tiene por o'b-. jeto evitar la venta de leche de vacas con mastitis tuberculosa, o con tuber- culosis avanzada y las ubres, al parecer, indemnes. Para este fin, prescribe la declaración de tales casos de tuberculosis y ordena el sacrificio de los animales enfermos con indemnización parcial de sus propietarios. Según la estadística, el número de vacas, becerras y terneras de Inglaterra era,en 1913, de 2.695,391. Durante los doce meses terminados el 30 de abril de 1914, se declaró la tu- berculosis de las ubres, o la tuberculosis con. emaciación o con leche tuber- 736 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA culosa, de 6,738, es decir, de 1 por 400. Estos números permiten juzgar de modo aproximado el éxito probable de dicha Ley, pero indican también que una gran mayoría de vaqueros han evadido las disposiciones de la misma y que, probablemente, no se han declarado más de 25 por 100 de los animales clín icamen te tu bercu losas. Para evitar que pasen por alto sin declararse tales casos de tuberculosis, lo mejor y lo única eficaz es la inspección periódica de las vacas lecheras por veterinarios delegados por las autoridades locales. Algunas grandes compa- ñíasde lecheros de Londres hacen que sus vacas sean inspeccionadas mensual- mente por veterinarios. Desde luego, las inspecciones anuales o semestrales no son suficientes, pues.es innegable que una vaca puede pasar, en tres meses, desde una salud aparente-a un período avanzado y peligroso de tuberculosis. En fin, en la inspección hay que apelar, no sólo al examen clínico y bacterio- lógico, sino al usode la tuberculina. Se debe abandonarJa funesta división de las tuberculosis abiertas y cerradas. El examen clínico y bacterioiógico puede decirnos cuando la tuberculosis es abierta, pero no cuando es cerrada. Pueden 'eliminarse bacilos y no' encontr ars e. En el Noveno Congreso Internacional de Veterinaria se recomendó que se trataran en el Congreso siguiente de las medidas que hay que tomar contra los bóvidos que hayan reaccionado a la tubercuLina, desde el punto de vista del comercio internacional. Es evidente que la importación de animales tu- berculosos no debe tolerarla ningún Estado, máxime si la tuberculosís no existe en él o si ha tomado medidas para extinguirla. Hay otra razón para pro- hibir la importación de animales tuberculosos: la de que si no se hace así, un país puede ser el refugio del ganado tuberculoso de los países ínmediatos. Un Estado en el cual se luche vigorosamente y de modo voluntario contra la tu- berculosis; puede ser un vecino muy peligroso.. Los ganaderos de libran de los animales que reaccionan a la tuberculina llevándolos al país vecino. Para pro- hibir la importación de animales tuberculosos es indispensable una especie de cuarentena durantela cual sean sometidos a la tuberculína. ~ P. F. -(X Congo Ini. de Vet.). jOLY, Acerca de la iníosura. --La palabra infosura comprende, como otras de la veterinaria antigua, la reunión de var ios síntomas poco preci- sos.. Brecy Clark observó dos, formas completamente díversas : una que afecta violentamente el tejido po dof iloso, y otra, no muy grave; de curso lento con alteraciones de los bordes de la tercera falange. Los autores ha- bían estudiado con preferencia la primera forma, hasta que la « Escuela de Saurnur « hizo notar que existía otra forma que tenía asiento en el tejuelo de difusió'n centrífuga, frecuente e. íntimamente relacionada con otras ma- nifestaciones de osteitis, de la que es una simple localización. • La infosura de carácter podofiloso y de difusíón centrípeta produce en el caballo una complicación con osteítis aguda secundaria de la .tercera fa- lange, debído a que este hueso es particularmente rtco eh vasos arteriales. Esta osteitis secundaria de los solípedos, debe ser la pr irtcipal causa de intenso dolor que presentan estos a la percusión, el cual no se observa en los simples estados inflamatorios de Ia podofilia. El tratamiento tiende a la eÚminacíón del exudado, aplicando remedios que estrechen la luz de los vasos (sangría, baños fríos, herraduras especiales etc.). _ REV.I-STA VETERINARIA DE ESPAÑA 737 .La infosura que asienta en los huesos es de propagación" centrífuga. Dé entre, todos los huesos del esqueleto, la tercera falange esel más rico en vasos y estos los más expuestos á los "desgarros. Considerando su posición dentro del estuche córneo; y el hecho de' que es atravesado por, toda la sangre del" pie, se comprende fácilmente que sus alteraciones han de afectar los demás" tejidos del pie'. La infosura "con osteitís de la tercera falange es de curso suave y lento: puede deformar" el pié sin que se presente cojera. A veces", el notarse algún desorden a¡"- andar el animal, hace sospechar la enfermedad, que "pasaba in- advertida. El pie está siempre bajo el peligro de la inf'osura aguda. Las alteraciones anatóinicas consisten en una osteítis rarefaciente de las capas óseas perttérícas con fractura conrninuta del borde plantar y formación de osteofitos en la cara anterior : osteítis condensante consecutiva o fractura "de la parte neoformada. Pueden faltar las alteracíonnes de la lámina córnea. Las causas que la 'ocasionan son las que producen una osteítis de fatiga, como una alimentación intensiva, el, trabajo exagerado en los caballos, jó- venes y la herencia. En los, caballos adultos es menos grave" que en los jó- venes. Se cura eliminando ras~'causas~ suprimiendo la influencia hereditaria, escogiendo los reproductores, corrigiendo la alimentación y disminuyendo el trabajo. Al pié se aplican herraduras anchas y planas: La ligadura, siem- pre inocua, de una de las arterias del pie, ejerce, a veces, una influencia bienhechora en la norrnal nutr ición del hueso.-(Comunicacíón al X Con{Jreso internacional de Veterinaria de Londres; extract. por M. en la Sett. Vet. de 10 diciembre 1914). MALM (doctor O., Director general de la Administración Veterinaria de Cristianía). Tuberculosis. - La comunicación de Sir M. Fadyean es de la ma- yor importancia, porque demuestra las grandes dificultades prácticas de la "lucha contra la tuberculosis bovina, desde el punto de vista económico, en particular en un país como la Gran Bretaña. Existen cuatro sistemas distin- tos para luchar contra la tuberculosis bovina: el más antiguo es el danés, de Bang, que data: de 1892, y que "se practica en Suecia y en Hungría; se funda en la prueba dela tuberculina y se reduce al aislamiento de los animales que reaccionan. El segundo sistema es él noruego; iniciado en 1895; se funda en someter los bóvidos a la tuberculina por, cuenta del Estado y en sacrificar los animales que reaccionan indemnizando al propietario (antes; con la mitad del valor y ahora con 3/4 partes). No"puede sér importado bóvido alguno eh No- ruega sin sufrir unacuarentena y ser so metido.a la tuberculina. El tercer sis- tema e,s el alemán, llamado método de Oster tag,: instituido por la Ley de 26 de ~\ulio'de "1909 y regulado por la de 7 de diciembre de 1911. El principio capital del sistema es la separación de los animales tuberculosos, yla lucha se flúida "en la acción conjunta del Estado; las Asociaciones agrícolas y los due- " ños deganadovPor último, el sistema inglés, basado en la Tuberculosis Order, en vigor desde.j.,« de mayo de 1913, tiende a evitar la venta de leche de va- "caoscon mastitis tuberculosa o con tuberculosis avanzada, prescribe la decla- ración obJigatoria de tales casos y ordena el sacrificio de los animales afectos, con indemnización parcial a los dueños. Mc. Fadyean critica los"sistemas danés y alemán y dice que no pueden ser usados en Inglaterra por la falta del incentivo de la remuneración de los gas- 738 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tos ocasionados por las medidas extintivas y por las dificultades que ofrece la separación entre el ganado enfermo y el sano. Estas I razones tienen valor en países en los cuales la ganadería está muy- desarrollada y compuesta de rebaños numerosos y con mucha tuberculosis. En Noruega existen unos 160,000 rebaños y el número de reses es de 1.000,000. Los rebaños son pequeños, muchos constan sólo de 1 a 4 cabezas, la mayoría de lOa 20 y pocos tienen más de 100. Claro que en ganados pe- queños y que viven mucho apacentados en la montaña, la tuberculosis ha de ser escasa y los gastos de aislamiento, desinfección de locales y sacrificio de reses tuberculosas, también han de ser pequeños. Los noruegos están acostumbrados a tomar la leche cruda y en las ciuda- des reclaman, preferentemente, leche garantizada, libre de tuberculosis, por proceder de vacas sometidas a la tuberculina. Esta leche se paga mejor. Desde 1895 a fines de 1913 se han.so metido a la tu berculina 39,672 rebaños y 324,422 reses; es decir, de 1,600 a 3,500 rebaños y de 12,000 a 27,000 reses por año. En 1897, de 2,136 rebaños hallár onse con tuberculosis 577 (27 por 100) y de 24,766 reses halláronse tuberculosas 2,056, (8'3 por 100). El número de reba- ños y de animales infectados ha disminuído posteriormente-cada año, de modo que, en 1912, de 3,463 rebaños examinados, halláronse sólo 288 con tubercu- losis (8'3 por 100), y de 20,439 animales únicamente reaccionaron 829 (4'8 por 100). Como estas pruebas de la tuberculina se han hecho en las provincias en las cuales la ganadería se halla más desarrollada, es indudable que la tu- berculosis bovina disminuye año tras año en Noruega y que el sistema noruego es eficaz en esta nación. Considero como infalible la prueba subcutánea con tuberculina, si se hace por las autoridades, y sila tuberculina no está deter íor ada y es diluída en el momento de aplicarla. No debe inyectarse menos de medio gramo, y si se sos- . pecha que se ha inyectado antes, de 1 a 2 gramos. La observación debe co- menzar, lo más tarde, nueve horas después de la inyección y, .si se sospecha una inyección previa, a las tres horas, porque la reacción, en tales casos, es un fenómeno anafiláctico. La temperatura debe tomarse cada dos horas, a veces cada hora; el establo debe mantenerse completamente tranquilo y debe darse de beber a los animales, pues la temperatura de los sedientos aumenta. Por último, to das las reses con temperatura anormal, causada por otras enferme- dades, deben ser excluidas de la: prueba. Procediendo así, los métodos oftál- mico e intradérmico no son menester. Mc. Fadyean ha dicho que la leche pasteurizada a 85° no es inferior; desde el punto de vista nutritivo,· a la leche cruda. Malm opina que la clínica y la experimentación han demostrado que la leche no hervida contiene substan- cias de carácter enzímico, que hacen mucho mayor el valor nutritivo de la le- che cruda que el de la cocida. . Tampoco está conforme Malm con Mc. Fadyean en la tesis de que los ti- pos del bacilo tuberculígeno se perpetúan, en circunstancias naturales, de mo- do independiente. Al contrario, las l1amadas formas atípicas de bacilo tuber- culígeno demuestran que se hallan en la naturaleza formas de transición de unos tipos a otros. Además, en todo el mundo, yen particular en Inglaterra, se ha visto que la tuberculosis infantil es extraordinariamente frecuente y que la cifra de casos debidos al tipo bovino es niuy grande. En Cristianía se han encontrado 10 por 100 de casos debidos al tipo bovino, en otros lugares REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑÁ 739 20' por 100; y Fraser y Mitchell, en Edimburgo, han hallado hasta 61 por 100. En cambio, en los adultos, los bacilos del tipo bovino se hallan sólo en 1 ó 2 por 100 de los casos. Si en 1,000 casos de tuberculosis infantil se halla bacilos bovino en 100, 200 ó 600 y en 1,000 tuberculosos adultos, únicamente se hallan en 10 ó 20, ¿qué ha sido de los bacilos del tipo bovino de los otros centenares de, casos? La experiencia demuestra que la escrófula de los niños es debida, generalmente, a bacilos bovinos y qué, en pocos casos, acaba por producir en el adulto la tisis pulmonar crónica. El que sean tan raros los bacilos bovinos en los adultos y en los niños tan frecuentes, es debido, indudablemente, aque se han transformado en humanos por su permanencia en el organismo del hom- bre durante la infancia y ulteriores edades. - P. F. - (X. Congo Int. de Vet.) METTAM, A. La fiebre aftosa: CAUSA DE LA ENFERMEDAD.- El autor se detiene a hablar de la etiología de la glosopeda y del virus ul tramicros- cópico que la produce, el cual pasa a través de )os filtros bacteriológicos y que hasta hoy no se ha podido cultivar. El virus. aftoso puede, sin embargo, ser detenido por el filtro .de Kitasato que es más denso y menos permeable. Se encuentra en el líquido de las aftas y si se diluye en agua para facilitar la filtración, también el filtrado resulta virulento. Inoculando el filtrado a , animales receptibles, se observa, tras algún tiempo de incubación, que la en-' fermedad se reproduce con todos 'Ios síntomas característicos. Durante el período de incubación, y mientras .se desarrollan los síntomas morbosos, el virus se encuentra en la sangre y ésta se hace virulenta. Más adelante, con La aparición 'de las vesículas, desaparece la virulencia de parte de la masa sanguínea. Algunos suponen que, en el primer período de la enfermedad, la . saliva es también virulenta, según demostró Loeffler, aunque, a juicio del autor, este hecho debería ser ulteriormente estudiado. La transmisión de la enfermedad, experimentalmente, no siempre se 'consigue con la. inyección subcutánea del virus; mientras que da siempre re~ultado positivo la inyección en el torrente circulatorio, en el peritoneo y profundamente en los músculos: Igualmente se consigue la infección llevando saliva de animales enfermos a la boca de 'animales sanos. En tal caso, favorecen la infección las pequeñas lesiones de la mucosa bucal, por más' que tales lesiones son innecesarias. Ani- males recién nacidos, pueden infectarse con la leche de su madre atacada de fiebre aftosa, y, precisarnen te, es por medio de la leche que la glosopeda se transmite al hombre. . Para producir la infección bastan pequeñísimas dosis de virus. SE: cree que el ganado que desde su nacimiento estuvo frecuentemente expuesto al contagio o que nació en establos donde, por mucho tiempo y durante varias generaciones existe la infección, posee notable resistencia hacia laf iebre af- tosa. . Existen' animales o razas muy resistentes. Así en la India (Neverrnann), el ganado indígena se ha mostrado refractario a dosis cien veces más altas de las que bastarian para infectar en Europa. Entre los ganados de la India la glosopeda causa poquísimos daños, y transcurre en forma tan benigna, que apenas puede observarse. Indudablemente,' estos animales poseen un notable grado de- resistencia natural. INFEC<;:IÓN. Si el mecanismo de infección en la glosopeda se explica - fácilmente cuando se trata de animales sanos que están en contacto' con otros 740 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA enfermos, permanece obscuro cuando la infección aparece de golpe en regio- nes que, durante muchos, años estaban exentas de fiebre aftosa. Tal ocurrió con la última epizootia en Irlanda. No había posibilidad de que la glosopeda se hubiese importado con ganado procedente de regiones infectadas; se sa-. crificaron los animales atacados y los que estuvieron en contacto con ellos - se tomaron todas las, precauciones para destruir el virus y para aislar comple- tamente el foco, y, a pesar de todo ello, periódicamente se presentan nuevos casos en lugares exentos hasta ahora. El autor se pregunta: de dónde procede el virus en tales casos y cómo puede llegar a regiones tan distantes. INMUNIDAD E lNMUNIZACIÓN. - Los animales que han padecido la fiebre aftosa, parecer poseer un cierto grado de inmunidad para una nueva infec- ción. No se conoce de un modo cierto la duración de esta inmunidad, pero se supone que es de algunos años. Bang opina que dicha inmunidad dura, todo lo más, uno o dos años y que la duración de la misma está en relación con la energía del virus. La contagiosidad del virus es muy distinta en las diversas epizootias y, probablemente, la inmunidad producida por un virus de moderado poder infeccioso, no resistiría mucho un virus muy pote .. te . . En las investigaciones experimentales, la inmunidad producida por un virus determinado puede ser vencida por la infección de un virus mucho más enérgico (por ejemplo, la vacunación anticarbuncosa) y así también el suero obtenido de 'un animal hiperinmunizado con un determinado virus protege pocoo no protege apenas a los animales contra la inoculación de otros virus de la misma especie, pero de potencia infecciosa superior. Con la variabilidad del virus se explica, precisamente, la poca actividad del suero antiaftoso. El autor recuerde, qué también varía la sensibilidad de los animales a la infección; el ganado procedente de regiones donde la glosopeda es poco fre- cuente, o casi desconocida, es mucho más receptible a la infección que el pro- cedente de lugares donde la glosopeda es endémica. Cuando los animales poseen cierto grado de inmunidad espontánea, la epizootia transcurre de un modo benigno y sin causar grandes daños. Algunos autores, antiguos y modernos, aseguran que tales animales pueden infec- tarse varias veces en poco tiempo; dos o tres veces en un mismo año. Si por un lado opinan algunos que los terneros nacidos de vacas aftosas son siempre inmunes, otros creen haber observado síntomas de la enfermedad pocos días después de haber nacido aquéllos y también en el mismo momento de nacer., Al igual que en otras enfermedades infecciosas, también se ha buscado en a glosopeda el modo de producir la inmunidad pasiva mediante el suero antiattoso. Sin embargo, se ha comprobado que el suero, sólo confiere inmu- nidad por un período brevísimo de quince días a tres semanas, como máximo. El uso del suero está indicado tan sólo para proteger los animales de un in- mediato contagio o para' ayudarles a soportar la infección. Para producir la, linfa aftosa, se emplean lechoncillos de 30 a 40 libras de peso a los que ~e inyecta 1/15 de cm." de linfa. Los primeros síntomas morbosos, se presentan al segundo o tercer día; entonces se reccge el virus y se trata el' animal con 10 cm." de suero antiaftoso obtenido del buey. De este modo, la mortalidad de los lechones es muy escasa y la obtención del virus resulta barata. A pesar de todo, el uso del suero antiaftoso, en la práctica es muy costoso y de poca utilidad en la lucha contra la glosopeda. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 741 -t U, inmunización activa la intentó Lüeffler y sus colaboradores, mediante una mezcla de suero antíattoso y linfa 'virulenta. ' Llevada a la práctica se ha visto que, semejante método de vacunación, no da resultados satisfactorios, pues, crea la posibilidad de un contagio, puede dar lugar a focos de infección y no compensa los gastos y trabajos que requiere. El autor opina, que el tratamiento especifico de la glosopeda deja, hasta hoy, mucho que desear, por cuya razón, en Inglaterra yen' Irlanda, se pretende todavía combatir la infección o desalojarla de su territorio, con el sistema llamado siamping-oui, que consiste en el sacrificio de los animales enfermos y de los que 'estuvieron en contacto con ellos, 'quemando luego 'sus cadáveres, Pero el sacrificio obligatorio no puede adoptarse sin tener todo 'el sistema de política sanitaria, estrechamente proteccionista, que rige, 'en Inglaterra, el cual comienza con la defensa absoluta de sus fronteras, mediante la prohi- bición de importar animales vivos u otras materias capaces de difundir el contagio. ' Si por razones econorrncas no puede combatirse la infección con este método, se acude al aislamiento riguroso, a la severa limitación del tráfico y a la vigilancia de las personas que tratan con animales infectados. . El autor se ocupa .luego' ,del' diagnóstico diferencial entre la glosopeda y algunas formas de estomatitis observadas en Europa. La estomatitis puede transmitirse a los bóvidos mediante inyecciones, aunque esto no ocurre en los cerdos y carneros. El agente infeccioso es ig- norado todavía aunque, probablemente, se trata de un virus no filtrable de, naturaleza todavía desconocida, Por último, el autor expone la necesidad de que se establezca un labora- torio internacional para el estudio de la glosopeda y demás enfermedades infecciosas del ganado, y cree que los Gobiernos de' los Estados deberían publicar, periódicamente, un boletín que diese noticia del estado sanitario de los animales en sus respectivos países, nó tificando la aparición de las epi- zootias y especialmente el recrudecimiento y la desaparición de la'glosop eda, en las distintas regiones. - (Comunicación al X Congreso Internacional de Veterinaria de Londres ,. extr. en la Clínica Vet., 30 de noviembre de 1914.) Moussu. El' aborto infeccioso. - El aborto infeccioso suele presentarse en Francia en las vacas, yeguas, ovejas, cabras y verracas, siendo en las vacas dónde se producen mayores danos. El aborto tiene lugar en cualquier período de la preñez y se presenta en tres formas: el aborto precoz, el nor- mal y el tardío. Estas formas parecen estar relacionadas con un particular , modo de infección. Durante el invierno en que las hembras son fecundadas en el establo, el aborto es más f.recuenteque cuando están en los pastos al aire libre. En los primeros casos parece que la causa se debe a una infección externa; en los demás casos el virus penetra por el 'aparató digestivo. El origen por contagio se deduce de la frecuencia de los, casos; pero en ocasiones tal ori- gen no puede demostrarse y resulta difícil admitirlo cuando la infección se detiene de una vez. Entonces la hipótesis de que la enfermedad es producida por microorganismos saprofitos que tienen propiedades 'patógenas es la única explicación de tales casos. 1. 742 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA \ Las alteraciones que se encuentran en las envolturas fetales y en el feto, inducen a admitir la posibilidad de la Infección por las vías genitales, por el intestino" por la sangre o, eventualmente, por otras vías. El grado y la extensión de tales alteraciones explican si, el aborto se debe a gérmenes vi- vos de breve existencia, o al feto muerto, sea o no infecto. De todo ello se desprende que son varias las posibilidades del contagio, y que la virulen- cia del virus sufre diversas oscilaciones. El aborto infeccioso' de las vacas es P.foducido por el bacilo de Bang y por otras bacterias del grupo del colibacilo, pudiendo determinarse experi- mentalmente en las hembras de las especies animales de laboratorio. repro- duciendo la forma de curso rápido. El diagnóstico de la naturaleza infecciosa del aborto es, generalmente, fácil, excepto en los-casos de aborto precoz; pero la noción precisa de la infección que es causa del aborto, presenta todavía dificultades insupera- bles. Los métodos diagnósticos fundados en el empleo de medios especiales abortivos, no tienen hasta ahora valor práctico. Igual puede decirse de las pruebas diagnósticas hechas con los métodos de aglutinación y fijación del complemento. No hay remedio conocido para curar el aborto infeccioso: La infección se combate con una rigurosa y racional profllaxis en los establos constante- mente vigilados. Pero, estas condiciones favorables son excepcionales, por- que los ganaderos carecen de instrucción técnica suficiente. En la actualidad parece innecesario adoptar medidas de policia sanita- ria. Los ensayos de vacunaciones no han dado, hasta hoy, resultados sa- tisfactorios. - (Comunicación al X Congreso internacional de Veterina- ria). SCHNURER. Acerca' del muermo. - La medidas sanitarias que general- merite adoptan los Estados cuando se trata de luchar contra esta epízootia, suelen consistir en el sacrificio inmediato de los animales visiblemente en- fermos y de los que se consideran infectados, según los procedimientos de diagnóstico. Los trabajos sobre la inmunización, de Lewy, Blumerithal y Marxer, Koneff, Mohler 'Y Eichorn y tantos otros, mediante cultivos de bacilos muer- mosos muertos (Malleas, Far asi), parecen concluyentes y son realmente interesantes, desde el punto de vista científico, porque han esclarecido un poco el campo, hasta hoy obscuro, de la inmunidad del muermo. Sin embargo, , no han aportado ninguna ventaja en la práctica ni han hecho variar las nor- mas de la lucha contra dicha epizootia, reducidas, como hemos indicado, al sacrif.icio de todos los animales enfermos, o de los que así se considere, me- , diante los métodos de diagnóstico. La cuestión se reduce; pues, a determinar qué método diagnóstico es más útil, práctico, económico y fácil. Los métodos serológicos que pueden usarse para diagriosticar el muermo, son: la aglutinación, la fijación del complemento, la precipitación, la con- glutinación y 'el método dialítico de Abderhalden. Hay, además, la reacción de la hipersensibilidad (inyección de' suero de un animal sospechoso a cóne- jillos de Indias y la prueba de éstos con la malleínai.ry, finalmente, la reac- ción malleín ica. . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 743 En la práctica, los métodos serológicos más empleados" son la fijación del complemento y la aglutinación. La prueba que, según nuestros conocimientos, tiene un valor práctico más eficaz, es la reacción conjuntival con la malleína bruta. En Austr ia.idesde 1910 a 1913, se hicieron, en 76,220 caballos, 93,552 prue- bas conjuntívales, sacrificándose, en dicho período, 341 caballos muermosos, de los cuales, 303 (88 por .100), dieron reacción conjuntival positiva; 26 (7'6 por 100), resultado dudoso y 12 (3'5.por 100), resultado negativo. Los 26 du- dosos, sometidos a ulteriores pruebas, resultaron enfermos, con lo cual los casos positivos han dado un porcentaje de 96'4 .. De estas estadísticas se deduce. que : 1.0 La prueba ocular es completa- mente inocua parael ojo. 2.° El r'esultado de la prueba es casi absolutamente seguro, tanto en los enfermos como en los sanos, y se- aprecia a las doce o a las veinticuatro hor.as lo más tarde. El .coste de cada reacción es de pocos céntimos. 3.° Los resultados más seguros; se obtienen únicamente, con la malleína bruta y no con diluciones preparadas. Para aplicada es mejor un pequeño pincel que instilar algunas gotas. 4.° Al practicar la. prueba, es· de gran valor tomar la- temperatura. En el 70 por 100 de los casos positivos o dudosos, el termómetro marca más de,38'5°. En 308 caballos sanos, única- mente en 9'4 por 100 con reacción positiva o dudosa, hubo una temperatura superior a 38'50. En los casos de reacción ocular negativa, tan sólo en 28 por 100, hubo una temperatura superior a 38'5°. Por tanto, un aumento de tem- peratura superior a 38'50, refuerza el significado de la prueba. Una reacción ocular notable, sin que lá temperatura sea super lor a 38'5°, no es señal posi- tivo ..5.° La inmediata repetición de la prueba, en el otro ojo, en los casos du- dosos o negativos, alimenta la seguridad de la prueba. En 100 caballos muer- mosos, sometidos varias veces a la prueba conjuntival, en la primera prueba 4;4 dieron resultado positivo, 20, dudoso, y 36, negativo. En la segunda prueba los resultados positivos fueron 82, los dudosos 6, y los negativos 12. 6.° La prueba ocular a la malleína, aunque se repita varias veces, no impide las prue- bas serológicas (aglutinación). De todo esto resulta que puede evitarse la difusión del muermo, simple- mente con el empleo de la reacción conjuntíval y atendiendo a las variaciones de temperatura. . . . La prueba de la' aglutinación, en Austria, fué practicada. desde '1910 . a 1913, en 2,966 caballos. Poniendo corno-límite el título de 1 : 1,000, se ob- tuvieron el 115por 100 de indicaciones erróneas, tanto en los' animales sanos como en los infectados. La ventaja del empleo simultáneo de la prueba hemática está en que, cuando no se. obtienen resultados precisos con la prueba conjuntival, puede , completarse el diagnóstico con el método 'ele la aglutinación. Es digno de notarse que, según los experimentos hechos hasta ahora con el método de la aglutinación, puede evitarse en la mayor parte de los casos el sacrificio de caballos sanoa..a consecuencia de una pretendida reacción positiva. Igual- mente se evita que caballos que no. reaccionaron a la malleína, sean sacrifi- cados por el solo hecho de ofrecer una notable' reacción aglutinante. y cuando las dos pruebas combinadas no ofrecen suficientes garantías de seguridad, se recurre al método clásico de la inyección subcutánea de la malleína. . • 744 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA - En Austria se emplea la malleína seca de Fost, a la dosis de 2 centigramos. El juicio se funda en los siguientes datos: 1.° Los caballos que al día siguiente de la inoculación, en diez exploracio- nes termométricas, de las cinco de la mariana a loasseis de la tarde, dan una temperatura media de 39'5° o más, se conceptúan muermosos. 2.° Se conceptúan sanos los caballos que, siguiendo el mismo sistema, dan una temperatura media inferior a 390. 3.° Se juzga positiva la reacción cuando con el sistema indicado el caballo presenta una temperatura media entre 390 y 39'40, Y al segundo día, entre las diez y once _horas, tiene una temperatura de 38'50 y más. 4.° S:)11 sanos los caballos 'que en las mismas condiciones de explora- ciones termométricas dan una temperatura media inferior a 390. Con este método, en 5) O caballos, se obtuvo' resultado positivo en todos los animales muermosos (46) y, el) 453 de sanos, se obtuvo un solo resultado negativo. De estos datos se deduce la eficacia del método que permite, en pocas se- manas, extinguir una infección ya difundida, y puede evitarse la infección de los caballos indígenas por medio de los importados, como ha ocurrido en Austria con la importación de caballos de Rusia. CONCLUSIONES.- l.a El muermo puede extinguirse, mediante el sa- crificio de los caballos clínicamente reconocidos, y de los conceptuados muermosos con los métodos diagnósticos. Todos los métodos de inmuniz-a- ción son superfluos. 2.- Entre los métodos diagnósticos, el mejor, es el que en menos tiempo da resultados atendibles y puede usarse con facilidad y con poco coste. 3." A estas exigencias no responden los métodos serológicos, ni solos, ni combinados, porque requieren unIaborator io. 4." Por el contrario, responde a todas las exigencias el método de la reacción conjuntival, usando la malleína bruta, aplicada mediante un pincel o un copo de algodón, y,nunca con un cuentagotas. 5." Para una pronta decisión en los casos dudosos, puede usarse una reacción serológica, la aglutinación o la fijación del complemento. La prueba conjuntival no impide la de la aglutinación. 6.a Si el auxilio del método serológico no aclara el diagnóstico, se em- plea entonces el de la reacción malleínica por inyección subcutánea. 7.'" Los casos de error en el empleo de la reacción 'conjuntiva! y subcu- tánea en caballos sanos, deben atribuirse a la sensibilidad exagerada del su- jeto por haber padecido antes una infección muermosa. 8." ,Con estos criterios, en Austria se llegó a hacer desaparecer el muermo en los caballos indígenas (excepto los de Gal itzia), y mantener, durante mu- chos meses, el teritor io sano, a pesar de la gran importación de caballos de países extranjeros fuertemente infectados. 9. a La aplicación de un plazo de garantía mínima en las ventas -de ca- ballos sospechosos (en Austria, 16 días; en Alemania; 6 meses), es completa- mente supérfluo. Tal período debe reducirse al tiempo préciso para aplicar el método escogido con fines diagnósticos. 10. No es justo sacrificar los caballos "con indicios de muermo, revelados por medio de la malleína o simplemente por la prueba de la aglutinación, sino presentan señales clínicos de la enfermedad, ni su temperatura- media • REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 745 es superior ¿t38~ C. Con ,gr!lndí,imas probahilidades, tales caballos' nó están en condiciones de infectar ypuedén tratarse con iguales' normas que las que se aplican a la tuberculosis bovina. (Comunicación del X Congreso Interna- cional de Veterinaria, de Londres, extr., por M., en UÍ Seii. Vet., n.O 34,1914.) STOCKMAN(STEWART), Director del servicio Veterinario del Consejo de Agricultura y Piscicultura de Londres, Abortoe pizoótico. -;- Hay que distin- guir él aborto bovino, el ovino y eÍ 'equino. Experimentalmente, todas las es- pecies domésticas pueden ser infectadas con el germen del aborto bovino (ba- cilo de.Bang), pero, en condieiones naturales, este-germen sólo hace abortar especies bovinas. Además, aunque un bóvido pueda ser infectado experimental o naturalmente' con el germen del aborto de los óvidos (vibrión deMc. Fadyea:n y Stockman), no es común hallar en los bóvidos muchos casos de infección natural. debidos al vibr ión. El aborto de la yegua es debido a microbios total- mente-distintos-de losque causan el aborto en las demás especies. La enfermedad bovina es esen~ialmente crónica, pues transcurre mucho tiempo, entre la infección y el aborto. El aborto de los óvidos puede ocurrir inmediatamente, después de la infección o tardar' algunas semanas. El aborto de la yegua, por el contrario, suele ocurrir inmediatamente después de la in- fección. El aborto bovino es de carácter epizoótico, y, en cambio, el ovino y el equino suelen ser enzoóticos, pero esto más bien parece depender de las transacciones comerciales y del método de cría' peculiares de las distintas especies, que \le otras causas. El ,intercambio de yeguas u ovejas preña- das no es comparable al 'de vacas' y este intercambio, según Stockman,,' es el factor capital er; la diseminación de la enfermedad; además, tiene lugar, preferentemente, con vacas recién paridas o que h'an abortado re- cie'ntemente., . . Puede decirse que n.o se produce un gran acúmulo de, material virulento en parte alguna del cuerpo, salvo en el útero grávido del animal afecto. De aquí que la infección máxima de los pastos, establos.ietc., .sólo tiene lugar du- r anteel aborto o.subsiguienternente .. El material infeccioso del aborto bovino puede permanecer virulento varios meses fuera del cuerpo del animal' vivo ,(nueve meses o más). No se sabe si puede vivir saprofítico fuera del cuerpo de los animales. En cambio, el vibr ión del aborto de los óvidos puede vivir sapro- fíticp en los pastos (Mc. Fadyean y Stockman). Pero, además, Stockman ha encontrado grandes cantidades de vibrión en la matriz de una oveja muerta ríe otra enfermedad. Es posible, por lo' tanto, que los vibriones permanezcan largo tiempo 'en los órganos genitales' de algunos animales y es probable que u 110 de los principales diseminadores de la ehfermedad entre las ovejas sea el morueco. 'El material infeccioso del útero infectado de una vaca, no es excretado .du~ante mucho tiempo antes del aborto. En' cambio, en los órganos genitales de la oveja' puede producirse una secreción que contenga vibriones y pase a los pastos, desde pocos días después de la infección, y durante muchas sema- rías, antes de qye se descubra que el animal está infectado, La vaca elimina material infectado durante dos o tres meses después del aborto. El autor ha visto que 'si se inyecta subcutáneamente . . una dosis colosal de bacilos. a una res . ,no preñada y esta res concibe dos meses después, rara vez aborta. Este hecho . puede interpretarse admitiendo que los bacilos .'están presentes .en el cuerpo; .:, ( REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 'pero el. organismo se ha hecho tan resistente a ellos que no pueden atacar al -útero grávido. Los, descubrimientos recientes de Zwick, Schroeder y Cotton, de que los bacilos del aborto bovino se pueden hallar durante tiempo en la le- che de los animales que fueron infectados, permite considerar las vacas que abortaron, como portadoras y difusoras de la infección. El aborto equino pa- rece diseminado por el comercio sexual. El bovino puede originarse' por una infección que penetre por la vía digestiva. Es posible, teóricamente, que una vaca sea infectada por el pene contaminado de un toro, pero parece muy du- so que la matriz grávida de una vaca no infectada se pueda infectar por el ba- cilo del aborto bovino, al través de los órganos genitales, desde fuera, máxi- me no siendo móvil el bacilo de Bang. El aborto de las ovejas, causado por un vibrión muy. móvil, parece más probable que pueda derivar de una infección genital precedente del exterior, pero, experimentalmente, la infección puede producirse también por el tubo digestivo. El diagnóstico del aborto contagioso es fácil, porque rara vez permanece confinado a un solo animal. Sin embargo, en los rebaños de ovejas y en las yeguas, muchos casos de aborto pueden derivar del envenenamiento de los pastos por el plomo, en las cercanías de las fundiciones. Esto conviene tenerlo en cuenta, pero no hay que olvidar que también, en .tales casos, la en- fermedad puede derivar del contagio y, por lo tanto, también conviene pro- ceder en ellos al examen microscópico y serológico. En la vaca son excelentes guías para el diagnóstico los caracteres de la placenta (corión engrosado o edematoso y cotiledones a menudo amarillos y necróticos) y el carácter del líquido amniótico (coposo, espeso, amarillo o de co- lor de chocolate). Enla oveja el líquido amniótico es de color obscuro, herrum- broso, pero puede ser sólo líger arnente teñido y rnucoide. No tiene caracteres valiosos. Pero, si se puede obtener líquido amniótico, placenta o el feto en es-o tado relativamente fresco para uIJ. examen microscópico, se puede hacer un diagnóstico en poco tiempo. El contenido del estómago fe-tal, los frotes de co- tiledones y el líquido amniótico fresco, contienen muy a menudo el microbio. Tanto el bacilo de Bang como el vibrión ovino, pueden teñirse por los coloran- tes básicos ordinarios. El examen de preparaciones líquidas no teñidas de vi- brión, tiene ciertas ventajas, por ser móvil este microbio. Sin embargo, hacían falta métodos prácticos para diagnosticar la infec- ción en los anirnles que no presentan síntomas objetives y, para esto, Mc. Fad- yean y Stockman prepararon un material de la naturaleza de la tuberculina, que denominaron « abortina », pero, en la práctica, no ha dado, resultado sa- tisfactorio y por esto hay que apelar al de los métodos aglutinantes y al de la fijación del complemento. Según las observaciones de Mc. Fadyean, Shea- ther y Minett, las aglutininas aparecen en la sangre de una a dos, semanas después de la infección. Un animal que 'aglutine con diluciones de suero de 1 por 50 o más, generalmente puede considerarse infectado. Para la profilaxia, todo animal que reaccione debe considerarse infectado. Con la fijación- del complemento debe considerarse infectado todo animal cuyo suero fije dicho complemento en la dosis de 0'2'centimetros cúbicos o menos. p'ero la agluti- nación es más fácil de JIevar a cabo por los veterinarios prácticos. . Para prevenir la enfermedad convendrá separar los animales que resulten infectados, después de 'Ser examinados por 'Jos méto dos.serológtcos, destruir;' 19 antes posible, los materiales- infectados (feto,' membranas, terneros nacidos 747 prematuramente), desinfectar los establos y utensilios, irrigar diariamente, con soluciones antisépticas, lasvías genitales de los animales que abortaron y, en fin, 'desinfectar los ór-ganos genitales externos. del :toro, después de cubrir una vaca sospechosa o que ha abortado recientemente. Pero, lo mejor sería la inmunización. La mayoría de las vacas no abortan duran te dos gestaciones sucesivas, debido a que adquirieron cierta resistencia la primera vez. Mas, por. desgracia, son todavía muchas las vacas que abortan dos veces consecutivas. Una proporción menor puede abortar tres veces. Es posible que sea esto debido a que los animales no hayan recibido una dosis de material bastante gr-ande para hacerlos lo suficiente resistentes a la infección, Además, el aborto bovino es una enfermedad esencialmente crónica, en el sen- tido de que las vacas infectadas llevan el virus en su matriz desde un mes, y comúnmente más, antes' de abortar. Teniendo esto en cuenta' y que muchos animales que abortaron,' abortan de nuevo en la gestación siguiente, parece lógico pensar que la resistencia.de las vacas a la eníermedád.requier e, no sólo algún tiempo, sino también la presencia de una gran cantidad de virus en el cuerpo. Por esto Mc. Fadyean y Stockman, en sus experimentos de inmuniza- ción de 1908, decidieron ya ..usar grandés dosi~ de cultivo. . Pana esto inyectaron medios de cultivo líquidos -(caldo-suero glicerinado) en grandes dósís, pero eran difíciles de transportar y producían abscesos. El laboratorio veterinario del. Consejo de Agricultura hizo investigaciones para obtener un medio sólido que permitiera cultivos masivos y ha logrado el sí- guiente, dado aconocer en el X Congreso por primera vez: poner 500 gra- mos de patata cruda, en trozos pequeños, en 2 litros de agua, macerar en una incubadora doce horas a· 600 C., filtrar por una franela, añadir al filtrado 10 gramos' de extracto de carne (Lerneo), 10 gramos de sal y 20 gramos de peptona (Witte), hervir una hora, volver a filtrar por una franela, alcalinizar lioera- mente, y volver a hervir hora y media, Si forma precipitado, separarlo por fil- tración por papel de filtro. El filtrado se esteriliza en autoclave y e suarda como solución madre. Sí se le añade 1 por 100 de azúcar y 1 por 100 de gJi e- rina, constituye un medio líquido excelente para cultivar el bacilo del aborto. Para hacer el medio sólido se agregan 60 gramos de agar a los 2 litros de .solución 'madre y se funde, clarifica y neutraliza de nuevo. Luego se añaden , 1 por 'lOO de glucosa y 1 por 100 de glicerina, se esteriliza en autoclave y se distribuye en botellas baratas de 15 x 8 centímetros, que se llenan de modo que sobre su fondo ha.ya una' capa de medio de cultivo de 010 1 centímetro de grosor. Las botellas que contienen el medio de cultivo se esterilizan en el autoclave, luego. se ponen verticales y se deja solidificar II contenido, Se siembran, con cultivos. desarrollados en matraces que contengan 200 centí- metros cúbicos del caldo' de patata mencionado antes. Estos cultivos en caldo deben haber permanecido en la estufa, por lo menos tres semanas o un me . De este 'líquido se .siernbr a en cada botella una cantidad que cubra del todo e'l medio sólido, se ponen las botellas en la estufa y a las tres emanas se ob- tienen cultivos' masivos 'de bacilos del aborto. Las botellas con el cultivo desarrollado pueden enviarse a 'lo veteri- narios prácticos, con instrucciones 'para el uso, Simplemente, lo prá ti- cos, .mediante una jeringuilla de inyecciones hipodérmicas esterilizada, aña- dirán a la botella unos 30 centímetros cúbicos de solución alina fisiológica esterilizada por ebullición, luego agitarán violentamente la botella para u 748 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA " se desprendan todos los bacilos del agar, filtrarán la emulsión bacilar-así ob- tenida por papel 'en, un embudo e inyectarán el filtrado hipo dér micarnente. ,Así se han inoculado ya. miles de animales por veterinarios pr áctícos y no se ha producido accidente alguno serio, debido a contaminaciones realizadas durante la operación, Se han preparado .dos cIases de vacuna: la antiabortiva A, compuesta de bacilos vivos, y la antiaborti.va B, compuesta de bacilos muertos por la tempe- ratura de 650 C., durante media hora. La A, se inyecta .sólo a reses no preña- das, en una-sola-dosis, y las vacas inoculadas así no se dan al toro, sino dos me- ses después de la inoculación, como mínimum, La BJ se inyecta en vacas ya preñadas en la dosis. de media botella de cultivo cada mes, a partir del sexto de la gestación. De 227 vacas inmunizadas con la vacuna A, abor tarorr 4'9 .por 100 Y pa- rieron correctamente 95'1 por 100; de 262, no inmunizadas, dej adas como testi- gos, ~bortarori 20'1- por 1ro y parieron bien 79',9 por 100, y. de 105 inmunizadas con bacilos muertos (vacuna B), abortaron 21 por 100 Y dieron a luz, nor- malmente, 79 por 100. De 43 vacas inmunizadas con A, que habían abortado antes, abortaron ahora 6'4 po( 10D y parieron, perfectamente 93'6 por 1-0; de'lO dejadas como contrastes, no inmunizadas, abortaron 66'6 por 100 y pa- rieron de modo normal 33'4 por 100. De 13 inmunizadas con B, y que habían abortado antes; abortaron ahor a 54'5 por 100 y no abortaron 45'5 por ICO. De 70 novillas inmunizadas con bacilos vivos abortaron 6'1 por 100 y dieron a luz bien 93'9 por 100, Y.de 51 novillas no injnunizadas, contrastes, .abortaron 14'8 por 100 Y parieron de modo normal 85,2 por 100. . , En otro grupo de rebaños, de 377 vacas inmunizadas con bacilos vivos, abortaron 7'5 por 100 y no abortaron 92'5; de. 210, contrastes, no- inmuniza- das, abortar-on 27'5 por 1.00 y no abortaron 72'5, y de 41 inmunizadas con ba- cilos muertos abortaron 20.por lOQ y dieron a luz correctamente 80 por 100. El tanto por Ciento medio de los abortos ocurridos durante cinco años (1908-13) fué 'de 15'6 por 100. En, fin, de 426 reses (vacas y becerras) .inmunizadascon bacilos vivos.ien los años 1913-14, abortaron 5 por 100 Y dieron a luz normal: ment~95por 100.-P, F.-(XCong. Int.de V~t.) .. WILLIAJI;l.S (W., L. ), Profesoren, la Escuela de Veterinaria 'de New- York, ¡ y FROST (J L.), ·Profesor, asistente. Técnica de la 'operación 'del estridor la- ríngeo. - Después de resumir la experiencia de'otros autores y especialmente los estudios del Profesor Günther (según el cual nada se consiguecon.las diver- sas operaciones, propuestas para remediar el silbido laríngeo),'y después de exponer diversas tentativas hechas por los veterinarios americanos 'para r:e~ mediar la -quir úrgicarnente, xíescr íbeIa' técnica.usada por .él desde .1905 y los . cambios que ha sufrido. La idea básica, de la misma es la excisión de. la mucosa ventricular .. Al princip'ió, practicaba la :operación estando el animalechado en decúbtto-Iateraf y anestesiado .con clorotormo., pero, últimamente,' opera teniendo el ariirnal.de pie, anestesiado localmente con ,0"3 gramos de clorhidrato de cocaína en 10 centímetros cúbicos .de agua sr 2 centímetros cúbicos de so- -luciónde.adrenalina al.milésimo; ,, .. " En suma, hoy se practicaIa oper aciórr.con arreglo 'a Íos siguientes prtnci- pios: J..o;'el páciente seoper a depreferenciá-estando.rle.p.ie y conel minírnurn de sujeciones; 2.0, la laringótomía se reduce a una incisión al tr avés del ,Ii~a·-;." l. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 749 mento c¡;"icotiroideo, sin herir car tilago alguno (antes las heridas del cartílago cricoides ocasionaban condritis, per icondr itis, detorrnldades, dificultades res- piratorias, etc.); 3.0, la. mucosa ventricular de ambos ventriculos deberá fe- moverse teniendo cuidado de no introducir en los ventriculos instrumento alguno cortante, angular o áspero, capaz de herir El p er icondr ioo el cartílago, 'y' 4.0,.el paciente se preservará de la asfixia posteper ator ia-por medio, deun; tubo introducido al través' de la incisión del ligamen te cricotiroicteo, que se deja cuanto tiempo sea menester. - P. F. - (X Cong.. Int. de v et.), SEcctON PROFESIONAL' La aprobaclén de la ley de ~pi,zootias Al conocer la noticia de que [as Cortes han aprobado la ley de Epizootias, se ha llenado de júbilo la clase veterinaria. Han sido precisos muchos años de labor continua para convencer a nuestros políticos, a nuestros go bernantes.: de la necesidad de una ley que dispusiese todo Ío necesario 'para defender la salud de los animales domés- ticos, que garantizase el desarrollo de la riqueza -ganadera, libre del constante ataque 'de, gérmenes, destructores, y en.estelaogo per.ío do de tiempo, hemos, agotado todos .los razonamientos; todos los' argumentos en favor de esta causa, la más patr iótica porque ha luchado la veterinaria: la defensa de la ganadería. . En la ley de Epizootias se concretaba una de las aspiraciones más gran- diosas de la carrera, .la conquista de nuestra independencia 'en nuestra in- tervención oficial, en las relaciones' con el Estado; con la. aprobación de la ley hemos conseguido la emancipación total y absoluta de los servicios vete- rinarios, que en lo sucesivo serán dirigidos por nuestras propias iniciativas, .sin jefaturas ni ingerencias extrañas, que achican y desvirtuan nuestra acción. Con la aprobación dé, esta ley hemos puesto una vez más en evidencia, el , empuje enorme que la clase puede desarrcllar cuando se muestra unida en 'un común pensamiento; cierto que hemos tenido .algunos-traidor es, pero así el tr iunto hasido- más-sabroso, por-el éxito en.sí y por haber aplastado los JLtdas, que antela promesa 'de un puñado .de calderilla' vendían su honr~ pro- fesional ; vencimos, pero guardemos un gesto de desprecio para esos cornpa- fieros. '. Si continuarnos acrecentando el movimiento 'colectivo que tan felizmente' se, jia iniciado en nuestra profesión, traducido en una asociación magna - corno, quieren, Gordón y otros - o sencillamente mantenido en un estado latente y siempre .dispuesto a exteriorizarse en los momentos oportunos, llegaremos a realizar .muchos ideales precísos para nuestro mejoramiento; des- brozaremos los obstácu los que constantemente. se nos presentan para nuestro desarrollo profesional, tanto. en el orden práctico: ejercicio de la profesión; como en el orden oficial: inspecciones municipales,' pecuarias, etc. 750 REVISTA VETERINARJ:A DE' ESPAÑA Nos hemos desviado un poco del pensamiento principal que informa el principio de estas líneas, pero no importa"; si Nietzchedijo que hacia filosofía a mazazos, estas cuestiones de colectivismo profesional, deben entrar á golpes en el ánimo de muchos compañeros, y precisa golpear constantemente para que 'no se olviden: Pero volvamos a nuestro tema y digamos que de "todos los proyectos de sanidad veterinaria que circularon, durante este período de convencimiento, 'Por la prensa profesional y se leyeron en asambleas para la organización de los servicios veterinarios en relación con la defensa de),os intereses ganaderos, el proyecto aprobado en las Cortes, con el nombre de « Ley dé Epizootias ", sin ser de úna perfección acabada, tiene indiscutible aciertos. El primero, el más fu ndarnental, es el de constituir en Fomento un cantón independiente- para disgusto del señor Call y C.a - que nosotros señalamos como un gran triunfo de la Veterinaria; tarde se han convencido los gobernantes españo- les. de la trascendencia económica de las cuestiones higiopecuarias, pero hagamos notar en su favor que empiezan bien; con tales auspicios, debemos esperar mucho y bueno, , , Siempre anduvo nuestra' clase desorientada (lo hemos repetido varias veces y conviene insistir), al reclamar un puesto en la Sanidad oficial y formar en las avanzadas del ejército que defiende la salud 'pública. A este 'deseo, a está noble aspiraciónde todos lbs veterinarios han contestado los directores de la sanidad COn una humillación, con un desprecio; y lo más que nos han concedido ha sido unas migajas vergonzosas a cambio dé sujetar nuestra libertad y nuestra independencia al yugo de la servidumbre de la cual ellos eran jefes; y mientras nosotros pensábamos en puestos sanitarios, teníamos abandonada la verdadera misión veter inar ia, la acción pecuaria que beneficia a la ganadería. La ley, creando al servicio de 'higiene pecuaria en Foínento, ha venido a colocar las cosas en su orden natural; los Veterinarios,' antetodo, seremos pecuarios, cuidaremos de ·Ía: salud de, los ganados en cuanto son riqueza que se destruye, pues pocas veces las epizootias constituyen grave peligro para el hombre)', en cambio, causangr andes perjuicios a la economía nacional. . Que las cosas deben ser- así, y que la campaña que los sanitarios hicieron .al proyecto de ésta leyera' monstruosamente injusta, ha-quedado demostrado recientemente; el Ministro de la Gobernación, sígu'iéndo las huellas ,del de Fomento, ha presentado alas Cortes el nuevo proyecto de rey de epidemias, 'cuyo fundamento y articulado co inciden con el de épizcotias '; 'lógica pur a: Al hombre debe preservársele de-las epidemias con un completo servicio' ~a:' nitario; a los ganados deben evitárseleslas epizootias con un servicio pecuario bien, organizado. . , Hemos citado, la sistemática oposición que los sanitarios hicieron a la , ley, y esta oposición Ha servido; en primer término,' para poner 'de manifiesto, la vitalidad de la.clase veterinaria, 'Y demostrar que la capa-de modestia con que siempre hemos envuelto nuestras -intervenciones .públicasnos perjudica. ' Para imponerrespeto hay que ser fuerte y parecerlo; con ser importante está lección para, norma de lo futuro, tiene más'fmportaneia la sacudida que ,' ha producido en 'la opinión pública nuestra campaña pró pecuaria 1 pruebas jialp ahles han sido 'los millares de telegramas, de comunicados que' de toda E paña llegaron al M'inistéfio, '~ la Presidencia del :Consejó, al Senado';' los R¡;;V,IS,TA VETERINARIA' DE ESPAÑA, 7bl particulares, las entidades y corporaciones que representan intereses gana- deros, se han mostrado, en la presente ocasión, propicios a nuestra causa; esta fuerza que. hemos puesto a nuestro ,servicio, será.segur a garantía para ulteriores y .beneñciosas reformas. Mientras los veterinarios andábamos suel- tos, desparramados, trabajando en intereses particulares, no encontraban eco en la opinión pública nuestras quejas; pero cuando nos unimos todos y nuestra petición fué para el bien nacional,. entonces encontramos arnígos, defensóres de nuestras ideas. Veterinarios, levantemos la mirada, alcemos la frente, que en nuestro horizonte-se anuncian señales' de triunfo: El primer efecto de la ley de Epizoo tias, será facilita; las relaciones ofi- ciales entre la veterinaria y el Estado; hasta el presente, no teníamos un significado papel en -la 'administración pública; en . adelante, el servicio de Higi~ne Pecuaria, será el fruto de la actividad de la veterinaria. No todo se ha conseguido con laapro,bación de esta ley; quedan cuestiones importantes en el campo-veter inar io sin resolver, pero es cierto que la ley ha sido muy bien planteada y, por lo tanto, consecutivamente irán solucionán- dose nuestras aspiraciones. Al presente hemos demostrado fuerza, apoyo en' la. opinión pública, poderosas palancas que vencerán los obstáculos que se han opuesto a nuestro. engrandecimien too • Para terminar, citaremos cuatro nombres que no.debernos olvidar 'nunca: el excelentísirrio señor don Javier Ugarte, Ministro de Fomento, el Marqués de la Frontera, Diputado, don Antonio Santa Cruz, Seriadorvy don Dalrnacio Garcia Izcara. Y recordemos siempr-e una 'fecha, 'el 7 de noviembre de 1914, en que fué aprobada en España la primera ley de Epizootias. CRÓNICA . EXTRANJERA Noticias inglesas de la guerra POR P; F. Así como de Alemania tenemos abundantes noticias de interés veterinario, tenemos .muy 'pocas de la Oran' Bretaña y ,ninguna de Francia ni de Rusia. Las mismas revístas inglesas, a pesar de publicarse corno-normalmente, ape- nas contienen datos ni, enseñanzas de la campaña presente, que sean de interés para 'los veterinarios. Tanto es así, que The v eterinary [ouriuü de noviembre último" dirigió un llamamiento a los vetertnar íos.mtlttar esque se hallan en los .campos de batalla, para que le manden' extractos o copias de las páginas 'de su « diario bélicoa'de más interés veterinario. ' ,* * * Ahora en Inglaterra se ha reconocido especialmente la- importancia del Cuerpo de: veterinarios militares. The Veterihdry J ournai, de noviembre, re- o cuerda un reciente artículo editorial del Times en el 'que 'se reconoce la exce- ·. 752, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA lentelabor que se realiza en los hospitales veterinarios, yen los campamentos. Dice que, particularmente los caballos ({causan la admiración de quién los ve » y que ({no cabe duda de que las condiciones excelentes de los animales en gran parte se deben a los servicios del .Cuerpo veterinario del Ejército.» Después de recordar que miles de caballos han sido salvados y hechos de nuevo útiles, escribe que « la labor del Cuerpo veterinario del Ejército; es todavía mucho más valiosa en campaña», pues «un caballo salvado ahora por nuestro Army veterinary Corps puede valer después por seis, )) The Veterinary journal añade con razón: ({que nadie mejor que el soldado de caballería sabe que su existencia depende realmente de la condición de su montura. Para mantener su caballo apto y para obtener el efecto útil máximo de la caballería, el oficial veterinario de hoy, científico y a la vez práctico, al aplicar sus ideas modernas, es tan esencial para las demás partes de un gran ejército, como el oficial de ingenieros, el de administración y el médico ». ** * Así como en el número anterior nos hacíamos eco del odio de los alemanes contra los ingleses, ahora hemos de hacérnoslo del reciproco. The Veterinary journal, en la editorial de su número de novienbre, dice que: ({en la pre- sente guerra contra el despotismo rnilitar » los veterinarios ingleses, ({como profesión, están tan ansiosos de cumplir con su deber como cualquier otra, corporación de Inglaterra en defensa de la civilización y de las libertades de la Europa Occidental, contra los discípulos de Treitschke y van Bernhardi y). Tlze Veterinary News del 28 de noviembre se congratula también de los elogios que ha merecido el Cuerpo veterinar lo del ejército inglés y .dir ige un Manifiestq él. JQs veterjn~los civiIe_s,~~ !!!g@t~rra Jl-ªr!l_ qge_~~ aJj~ten.grl e! ejército, porque hacen falta muchos veterinarios. ({No es tiempo de pensar en la pérdida financiera-que sufran .~dice- «Son miles -añade -los mineros que antes de la guerra ganaban tres libras por semana y que ahora sirven gus- tosos a su patria por una libra, semanal: No es ,ocasión de hacer dinero. Es hora de sacrificarse por-la libertad-de-su patria y-de-contribuir al castigo del militarismo prusiano. » The v eierinary Record, también del 28 de noviembre, con ocasión de la guerra, hace un resumen de la Veterinaria en Europa, Francia se ha mante- nida siempre 'a gran altura desde que, hace más-de ciento cincuenta años/creó la' pr irner.a escuela de Veterinaria. Bélgica también ha figurado, mucho. Su escuela fué famosa durante largo tiempo y la revista veterinaria belga se halla en 'el 63.0 año de su publicación. Rusia nos es en' gran parte desconocida, pero, es de creer que la profesión veterinaria ocupa una buena posición en dicho país ;,sabido es que allí tuvo lugar el gran descubrimiento de la malleina. Pasando de los amigos a los enemigos ~dice la citada revista - encon- tramos, alguna variación en ~I calibre (sic iveterina~io de nuestros contrarios." Cualquiera concederá la elevación de Alemania y que algo muy bueno se ha hecho 'en Hungría; pero la ciencia veterinar ia no ha florecido en Austria. Habla después de Ios países neutrales. Lo hace con elogio de la veterinaria de Italia, Holanda,' Suiza, Suecia y Rumania, y termina considerando a Di- namatca como el primer país veter ínar ío del mundo, .« Evic Viborg, su primer REVISTA V:EPE'RINARIA DE ESPAiiiA 751 gran veterinario ~ dice, - falleció. hace .noventa y «íos .años ; Stockfleth, muerto hac.e media centuria, fué uno de los mejores hombres de Europa, Y los" nombres de Bang, Jensen y Schmidt son hoy conocldos en todas par.tes. )) 'Como se ve, no habla de nuestra España, ni de Portugal ¿Injustamente? Creo que sí. Un albéitar de por acá, Reina, tenía un concepto bastante claro de la circulación de la sangre, siglos antes que: Har vey-Más cerca de nosotros merecen recordarse con respeto muchísimos más. Y hoy, si, quisiéramos ... ¡Arriba, compañeros! Explotemos zooteénia y la fabricación de sueros y va- cunas. Hagamos investigaciones experimentales. Y,. sobre todo, exhibamos nuestros 'trabajos y publiquemos nuestras opiniones. ** * Para terminar. esta sarta de noticias .inglesas, vamos a copiar un relato de A B e del 27 del actual; comunicado por su corresponsal de El Havre, B, Ba- diz. Dice así': « UN CABALLOBENI:MÉRITO Entre los heridos ingleses traídos recientemente a esta ciudad (El Havre) para ser transportados a la Gran Bretaña, figuraba ún soldado del regimiento de Lanceros Reales de Escocia. El infeliz herido, que a estas horas se hallará en un hospital de York, debe la vida a su caballo. La historia es interesante ... Podrán reputarla de inverosímil los que des- conozcan el culto que los ingleses rinden al caballo y los prodigios que realizan en la educación .del noble bruto; El soldado en cuestión se destacó voluntariamente de su regimiento para cumplir una difícil misión. , A galope tendido .de su caballo se separó de sus filas para salvar una.dis- tancia de das kilómetros y llevar una orden. A la mitad del camino le sorprendió una lluvia de proyectiles del campo enemigo. Le alcanzó uno que le hizo caer de su cabalgadura: El caballo paró ,en seco, se volvió hacia su jinete y guiado por su instinto o por las lecciones previamente recibidas en el picadero, cogió con los dientes las ropas del sol- dado y levantando' de este modo el cuerpo del herido le condujo a las filas del regimiento de -donde había partido, mamen tos an tes . 'Testigo p'e esta hazaña-de la noble bestia' todo el regimiento, su Jefe'le consignó en el parte dado a.la superiortdad, y por acuerdo unánime de los sol- dados, el caballo ha.sido declarado benemérito de la caballeriza del r egirniento.» " ' ',SECCIÓN' OFICIAL Ley de epizootias Don ALFONSOXII l.por la gracia de Dios yla Constitución REY DE ESPAÑA., A todos-los que' la presente vieren y entendieren, sabed :. que las Cortes h~n decretado y Nos sancionado lo siguiente: 754 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Artículo 1.0 Tiene por objeto esta ley evitar la aparición, propagación y difusión de las enfermedades infectocontagiosas y parasitarias que atacan a 103animales domésticos. Las enfermedades infectocontagiosas y parasitarias que dan lugar a me- didas sanitarias y que quedan sometidas a los preceptos de esta ley y sus dis- posiciones reglamentarias, son: la rabia y el carbunco bacteridiano en todas las especies; el coriza. gangrenoso, el carbunco sintomático, la peste bovina, la perineumonía exudativa contagiosa y la tuberculosis en la bovina; el muer- mo y la influenza o fiebre tifoidea en la equina; la fiebre aftosa en la bovina, ovina, caprina y porcina; la viruela y la agalaxia contagiosa en la ovina y ca- prina; la durina en la equina; el mal rojo, la pulmonía contagiosa, la peste, la triquinosis y la cisticercosis en la porcina; el 'cólera, la peste y la difteria en las aves; la sarna en 13s especies ovina y caprina; la distomatosis hepática y la estrongilosis en 'la ovina -. Al número de las enfermedades mencionadas podrá añadirse-por el Minis- tro de Fomento, a propuesta de la Junta de epizootias, aquellas otras, cono- cidas o no, que aparezcan con carácter contagioso. Art.2.0 L3s medidas sanitarias aplicables son: la visita o reconocimiento; la declaración oficial de Ia infección; el aislamiento; la cuarentena; la inocu- lación preventiva, reveladora y curativa; la prohibición de importación y exportación; la reseña; la prohíbición y reglamentación del transporte y cir- culación de ganados; la prohibición de que se celebren ferias, exposiciones y mercados de ganados; el sacrificio; la destrucción de los cadáveres; la des- infección, la indemnización; la estadística y la penalidad, Todo dueño de reses atacadas de enfermedades infectocontagiosas o pa- rasitarias, deberá dar parte a la autoridad municipal y cumplimentar cuantas medidas se ordenen en esta ley y sus disposiciones complementarias. Igual obligación tendrá el veterinario que hubiere asistido a los animales enfermos y todo funcionario o autoridad que tuviera conocimiento del hecho. Todo ciu- dadano deberá poner en conocimiento de la autoridad la aparición o existen- cia de cualquiera de las enfermedades objeto de esta ley. La autoridad municipal adoptará los acuerdos que sean de su incumbencia, cumplimentará los de los gobernadores civiles y cuidará de la ejecución de las instruccionesaconsejadas por los inspectores de Higiene y Sanidad pecuarias. El reconocimiento de las reses por los inspectores provinciales, municipales o cualquier otro delegado técnico de la autoridad, será de oficio. Los gastos que ocasionen .lo·s reconocimientos por los inspectores provinciales se abona- rán con cargo al presupuesto del Estado, y los que ocasionen los demás fun- cionarios, sesatistarán por los Ayuntamientos respectívos-: .. Art. 3,0 En los Cuarteles, Granjas del Estado, Escuelas de Veterinaria y cualesquiera otros establecimientos públicos en los que existan o ingresen ani- males atacados de enfermedades infectocontagiosas, - se adoptarán desde luego, por el personal facultativo' de' esos Centros, 'Ias medidas prescriptas en esta ..leyy su reglamento, estando los dtrectoreso jefes de aquellos establecimientos . .obligadosa dar cuenta al Director gene,ral de Agricultura de la aparición o existencia de cualquiera de esas enfermedades, Las Escuelas de Veterinaria, con autorización para el caso de la Dirección de Agricultura, podrán conser- var, para.estudios científicos, animales afectos de cualquiera de las. enferme- dades contagiosas .mencionadas en el 'ar t, 1,0 REVISTA, VETEf-JNARJA DE ESPAÑA 755 Por el Director general de Agricultura, previo' -informe del inspector Ge- neral" podrá acordarse con carácter obligatorio el empleo .de inoculaciones preventivas o reveladoras. , En las paradas de sementales del Estado en que no existan Veterinarios Militares; se autorizará por la Dirección de la Cría Caballar, por modo gene- ral, que sean visitadas por los Inspectores provinciales de Higiene y Sanidad pecuaria. En caso de que éstos comprobasen la existencia de enfermedades infectocontagiosas, lo pondrán en conocimiento del' Ministro de Fomento, y éste se dirigiríá al de la Guerra para que adopte las oportunas disposiciones conforme a esta ley, af in de evitar, el contagio. Ar t.' 4.0 -Las paridas particulares de sementales serán periódicamente visitadas por los Inspectores, Con su informe podrá la Dirección de Agr icu- tura pro hibirJa cubrición o per rnanencia en ellas de animales atacados de en- fermedades infecto contagiosas o parasitarias. En caso de peligro de contagio o desobediencia a las disposiciones sanita- iras, deberá acordarse por la Dirección general de Agricultura, a propuesta del Inspector general, el cierre de la par aoa y la castración del semental enfermo. Art. 5,0 En las zonas en donde reine alguna epizootia -de las dotadas de gran poder contagioso, la Junta de epizootias propondrá a la Autoridad gu- bernativa, y ésta acordará la suspensión temporal de la celebración de ferias, mercados, exposiciones o concursos, -Art. 6.0 Las reses que, procedentes del extranjero, se presenten en las aduanas para su lmportacióri, serán reconocidas por los Inspectores de Hi- giene y Sanidad pecuarias. No se permitirá la entrada de reses atacadas de algunas de Ias enfermedades enumeradas en el arto 1.° Cuando existieran du- das sobre el estado sanitario y haya fundadas sospechas de que padecieran cualquiera de esas epizootias, se someterán las reses a un período de observa" ción« En' todo caso, se dará inmediatamente cuenta al, Inspector general Jefe del Cuerpo de Higiene y Sanidad pecuarias'. Si el importador no se hace cargo de los animales rechazados, una ve-z con- iirmada por la Dirección de-Agricultura; después de oído el interesado, la pro- hibición de entrada: de los animales, serán éstos sacrificados sin derecho a in- .demnizaclón. 'Ar t. 7.0 Tan pronto como el Ministerio de Fomento tenga .conocirniento oficial de la existencia en los ganados 'de cualquier nación de alguna de las en- fermedades infectocontagidsas y parasitarias mencionadas en el arto 1.°, se acordará la prohibición total de importáción de ganados de esa procedencia o el establecimiento en puertos y fronteras de los períodos de observación que se fijen en el reglamento' de esta ley. Por los Ministerios de Fomento y de Hacienda se señalarán las aduanas habilitadas para la importación y exportación de ganados, él fin de que exista en cáda una un Inspector, que será de quien dependa cuanto se relacione con la entrada y salida' de ganado. . Art. 8.0 Los importadores de animales abonaránen las Aduanas, en c;.¡¿y_~IP.Ii!o.... cepto de derechos d,e reconocimiento, 2 pesetas por cada animal de las ~~VZ caballar, mular, asnal y vacuna; 1 peseta por cada res porcina; 25, rO'rl!os ,(- de peseta por res ovina y caprina, y 5 céntimos de. peseta por av~' N . ~ ""Y0 En'los presupuestos de.ca.da año se consignará un crédit? igual Importe ,~~' de los derechos de reconocímíento cobrados en el año anterior. E mporte de ~ ¿, ~ ~"' .r, v' (y~ " ¿, N/~:1l3" ">~:'/. 756 REVISTA VETERfNARIA DE ESPAÑA dicha crédito se destinará exclusivamente a la construcción y datación de Lazaretos y Laborator ios en las puertas y fronteras habilitadas para la .im- . "por tación, a la extinción de facas de infección, a la' indemnización par sacr i- ficia de reses' enfermas y a la ampliación y' mejora del servicio. Art. '9.0 Previa- aprobación de -Ia Dirección general de Agricultura, Mi-. nasy Merites, podrá disponerse el sacrificio de animales atacadas de enferme-o dades íntectocontagíosas median te indemnización al dueña en la torrna y cuan tia de la tasación 'que par cada enfermedad se determinará en el regla- menta: Na tendrári derecha a esta indemnización las propietarios que na hubieren dada parte de la 'existencia de la enfermedad a hubieran infringida las dispo- siciones reglamentarias, Ptocederá también la indemnización y can iguales excepciones par las ani- males que mueran a consecuencia de inoculaciones ordenadas a propuesta del- inspector general, par la Dirección de Agricultura, que será la única campe- tente para acordarlas. Ar t. 10 Será obligator-ia y de cuenta de las' Compañías de f'errocarr iles y navieras la desinfección de tada vagón a barca destinada al transporte' de ganada i¡ de las muelles de embarque, etc, Dicha desinfección se realizará tan arregla a las instrucciones que se dicten par la Dirección general de Agricul- tura a propuesta del Inspector general y can las substancias que par la misma se determinen; cama compensación al gasta que la realización perfecta de este servicia ocasione, las Compañías podrán percibir las cantidades que en el re- glamenta se determinen, teniendo obligación de invertir, al menas el'50 par . 100, de la. ta.taLrecaudación par este concepto, en la adqu isición, de desinfec- tantes y material.de desinfección, El Ministra de Fomento exigirá la oportuna justificación del cumplimiento. de este' precepto. . Será también abligataria y sometida a igual inspección la desinfección de .locales destinadas en ferias', mercadas y demás sitias públicas, al albergue y contratación de ganadas, Ni. l.l ' Las transgresiones de esta' ley y de su reglamento serán. castiga- das can multas ·de·50 a 500 pesetas, las cuales' habrán dé ser satisfechas en todo casa en papel de pagas al Estada, siempre que no sea aplicable la precep- tuado en el núm. '2,° del ar t. 576 del Código. penal, cuyo precepto. será aplica- ble, cualquiera que sea el ímpor.te del daño: En el reglamento seestablecer á la penalidad correspondiente a cada in- fracción, que-será, en tado casa, doble para los reincidentes, autoridades y furicianarios. La ocultación de las eplzootias por las autoridades yla tercera infracción de la ley a su reglamento.. tanto por.las airtor idades coma par los particulares, serán considerados toma .delitos. de desobediencia y entregados sus autores a los Tribunales de justicia: Las lnspectoresde Higiene y Sanidad pecuarias pondrán en conocimiento . de las goberqadores civiles, las transgresiones de esta: Ley y su Reglamento y por- estas ..autortdadee se impondrán las multas previa iriforrne del Inspec- tor provitrci?:! ~FI-figiehe ySanidad pecuarias, y contra su aplicación se -podrá interpone{f.ehl~50~de alzada ante el Ministro de Fornento.iquien podrá oir a la Junta Central. de epizootias. . Art. '12. La aplicación de esta Ley, la publicación del Reglamento y l? ~dapción.de·cuantas medidas se relacionen con la higiene y sanidad pecuarias, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 757 corresponderá al Ministerio de Fomento, quien dispondrá para ello de los si- guientes organismos: . a) Una junta central de epizoo tias, que presidirá el Ministro, de. Fomen- to, quien podrá delegar en eldirector general de Agricultura, Minas y Montes, y de la que formarán parte: el Inspector general de Higiene y Sanidad pecua-: ' rias; los profesores de Higiene y policía sanitarias de la Escuela de Veterina- ria de Madrid; un subinspector de primera del Cuerpo de veterinaria militar, desigriado por el Ministerio de la Guerra; un vocal designado por la Direccíón de 'la Cria Caballar y Remonta; dos nombrados-por la Asociación general de Ganaderos ;, el director general de Aduanas; dos consejeros del Real de Sa, nidad; el jefe del Centro de información comercial del Ministerio de Estado- y el presidente de la junta consultiva agronómica, Esta junta informará siempre que lo ordene el Ministro de Fomento, y, en-todo caso, para adoptar las' medidas siguientes: publicación y reforma del reglamento; prohjbición de impor tación o expor tación ; establecimiento de períodos .de observación en puertos-y fronteras; prnhibición y reglamenta- ción del transporte y. circulación de ganados; prohibición de la celebración de ferias y.exposiciones e indemnización. La junta decidirá sobre todo lo. re- feren teal empleo del crédito de que trata ~l ar t, 8,0 La junta podrá elevar al Ministro de Fomento las' mociones. que considere oportunas para la buena marcha o funcionamiento del servicio. b) El actual Cuerpo -de . Inspectores de Higiene y Sanidad pecuarjas, compuesto de un Inspector general jefe, con los inspectores auxiliares que :sean necesarios para el mejor servicio; de 49 inspectores provinciales' y del riúmero necesario de Inspectores de puertos y fronteras, . .. Estos funcionados disfru taran los haberes que se consignen ep las leyes de Presupuestos e ingresarán por oposición .. _ e). Y.)osinspec~or~s: municipales de ljigiene y'.Sg11!Q, el Director general, C. CASTEL OCTUBRE Enfermos Invasio- Muertos que nes en el Quedan Enfermedades existían Curados o enfermos en el mes mes de sacrifica- anterior la fecha dos --- --- Perineumonía contagiosa .... 24 29 ,17 22 14 Glosopeda. ................ - - - - - Viruela .................. ',. 33,22a 29,330 24,551 1,955 36,044 Carbunco bacteridiáno ...... - ' 892 25. 867 - Carbunco sintomático .. , .... - 11 2 9 - Mal rojo o roseola ......... 80 431 136 202 173 Pulmonía contagiosa ....... : 53 52 11 90 4 Cólera de los porcinos ....... 249 891 12D 868 152 Tuberculosis ............... - 45 - 45 - Pasterelosis . " ............. 212 ' 391 416 70 117 Cólera y difteria de las aves. 823 571 17 1,328 49 Muermo .................... - - - - - Durina ..................... 47 3 6 3 41 Rabia ............. '......... - 19 19 - Sarna ..................... 35 - '17 4 14 Triquinosis ................. - 7 - 7 '- Císticercosis .......... , .... - 29 - 29 - Madrid 25 octubre 1914.- El Inspector Jefe del Servício de Higíene pe cuaria, D. GARCÍA E IZCARA. V.o B.O, el Director general, C, CASTEL. -