< [TI ...1 ~ .; Biblioteca ~~tt~ - ~~ , PASTEIJR MEDALLA DE ORO en la exposición Hispanofrancesa de 1908 MEDICINA EXPERIMENTAL y. COMPARADA: VETERINARIA PRÁCTICA HIGIENE GENERAL ZOOPATÍAS TRANSMISIBLES AL HOMBRE : INSPECCIÓN' DE CARNES DIRECTOR Dr.R. Turró Director del ,Labor~torio Bacteriológlco Municipal de Barcelona REpACTORES J. Arderius J. Rof Codi~a Dr. P. Farreras . Veterinario en Figueras (Gerona) Inspector de Higiene pecuaria Médico Militar y Veterinario y Sanidad Veterinaria de la Coruña (Barcelona) , C. Sanz Egaña Inspector de Higiene pecuaria y Sanidad Veterinaria de Málaga J.Barceló· F. Farreras J. Farreras Veterinario Municipal de Barcelona Abogado Veterinario Municipal de Barcelona Secretario de Redacción Administrador Redactor responsable .~ . ~ Volumen VIII 'de la Revista REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. VIII . Barcelona: .1. 0 Enero de 1914 N.O 1 TRABAJOS OR IG INALES . Acerca de la Anafilaxia inversa PQR R. TURRÓ y P. GONZÁLEZ Del Laboratorio Bacteriológico municipal de Barcelona En una comunicación anterior (1) hemos establecido que, lo mismo que el suero (antígeno), por el cual "se ha sensibilizado un conejito de Indias es anafilactizante para este conejito de, Indias (anafilaxia directa), la sangre del conejito de Indias sensibilizado es a su vez anañlactizante' para el animal del que procede. el antígeno (anafilaxia inv:ersa). Esta sangre contiene la' toxogenina, pura (Richet); nosotros nos hemos propuesto investigar algunas de sus propiedades físicas. Se recoge la sangre de un conejo, .sensibillzado con suero -de conejito de Indias en un frasco provisto de bolas de yidrio para desfibrinarla con facilidad, se filtra en algodón y se ensaya su dosis mínima mortal que es de 2'50 cm.' Esta sangre recogida y conser- vada en condiciones asépticas,. continúa anafilactizante 'durante veinte días al menos .. Hemos demostrado' (2) en la anafilaxia' in vitro, que, bajo la acción del aire, el veneno se descompone .al cabo de tres horas, fenómeno comprobado por Mi!1et y Leclerq (3); además, la toxogenina aislada subsiste potencialmente, como se ve durante largo tiempo. . . , INFLÚENCIA DEL CALOR.- Cuando se calienta la sangre toxi- génica a 55°, .durante treinta minutos" y se inyecta luego a la dosis·' de 2'50 cm.", determina fuertes ataques de anafilaxia, mortales al cabo de cuatro o cinco minutos, en muchos casos; los conejitos de Indias que se restablecen sufren grandes convulsiones o pará- . OOVU~:? (1) (2) de 1910. sesión del 30 marzo de 1912, Comples rendus de la Soco de Biologie, Turró y González. Comples rendus de la Soco de Biolo~íe, sesión de . Al\; 6 noviembre ~.C "j..1 n , (3) Minet y Leclerq. Comples rendus de la· Soco de Biologie, sesión '::$18 fe~~O\ e de 1911. rJ., ~f.J ,..... ¿ i;¡!; r1z e l: 'O'.:JJ 3 A ~. ' 4 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA lisis del tercio posterior y los machos experimentan frecuentes .eyaculaciones. Los mismos efectos sé obtienen calentando la san- gre y- probando la duración del calentamiento durante cuarenta y cinco minutos. Si el calentamiento a 55° se prolonga durante . setenta minutos, el síndrome de la anafilaxia no se presenta, mu- riendo, no obstante, algunos conejitos de Indias al cabo de doce a setenta y ocho horas. Repitiendo el experimento en 12 coneji- tos' de Indias con 12 conejitos de Indias testigos a los cuales se inyectan 2'50' cm.' de sangre no toxigénica, cuatro de los primeros murieron entre diez .y diez y seis horas; de los testigos no murió ninguno. INFLUENCIA DEL FRÍO. - La 'potencia anafilactizante de la sangre toxigénica, enfriada hasta la congelación, no se pierde ni modifica en nada .. La sangre toxigénica es más activa en los conejitos de Indias de gran alzada que en los de pequeña. En un lote de conejitos de Indias de 30'0' a 350' gramos, la inyección de 2'50' cm.", los mata en , el espacio de, diez a sesenta minutos, después de un período de estupor o soñolencia interrumpido por ligeras convulsiones; en otro lote de conejitos de Indias de 60'0', 650' Y 70'0' gramos, la misma dosis mata todos los conejitos de indias, en el espacio de tres a cinco minutos; con los síndromes clásicos de la anafilaxia sé- rica. En nuestra comunicación anterior, digimos que el síndrome de la anafilaxia inversa, en los conejitos de Indias se parece al de la anafilaxia de los conejos, tal como fa describe Arthus. Nuestra atención, no había sido llamada por el hecho. que acabamos de exponer; de ello proviene nuestro error que hoy rectificamos, y nos abstenemos de someter a ninguna interpretación los hechos con- signados en la presente flota. .- RE:ViSTA VETERINARIA DE ESPAÑA 5 De Bromatología POR, ANGEL SABATÉS Veterinario municipal de Barcelona Los problemas de la alimentación deben abrogar con privilegio a otros, el interés de las municipalidades, aunque se demuestra que no todas ellas dedican las debidas miras ni los recursos suficientes . a la protección de semejante elemento biológico. Porque la alimen- tación .o, .por mejor decir, los factores alimenticios abandonados al libr.e albedrío de la especulación; serían convertidos indef'ecti- blemen.te en motivos de perturbación orgánica en lugar de concu- rrir a la vida de nutrición individual, base y sostén de la raza y de la especie. Y hemos de convenir en que la administración comunal cuando ha planteado resoluciones de esta índole, mas .bien ha mi- rado hacia los números que hacia la sanidad, dato probado por un ejemplo bastante demasiado generalizado, por desgracia, en Espa- ña y especialmente en Barcelona, donde la suprema dirección de los mataderos y los mercados, está conferida a personas muy idó- neas si se quiere en materias financieras, pero obtusas,' de obtusi- dad absoluta en 16 que se refiere a conocimientos higiotécnicos, que son los únicos indicados para el objeto porque fueron .creados aquellos establecimientos, de un modo principal. Ante semejante contrasentido, ¿qué derivaciones hemos de es- .perar emergidas de una obra que adolece de error de origen,' si los que por deber de clase y exigencias de cargo no nos convertimos el) portavoz de lo que la Higiene y la Lógica, de consuno, reclaman? Los principales mataderos del mundo se rigen por Iasinflexi- bies ordenanzas sanitarias' que relegan el término secundario las operaciones mercantiles consecutivas, reguladas, claro está, por re- glamentos que nunca se imponena las primeras bajo ningún con- cepto. ¿Es, por ventura que en España estamos condenados a ser los eternos filisteos de la leyenda tradicional, por obra y gracia de una docena de personajes influyentes? ... Las carnes examinadas en las naves de matanza tienen su pu- reza garantizada en los conocimientos técnicos y la honradez acri- solada del inspector (mal retribuido en unos sitios y en otros peor), y, sin embargo, Se dan casos, explicables por la forma especial de la 6 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA arg~nización 'burocrática española,' en que personas ajenas, per- fectamente ignorantes en la materia, se permiten fiscalizar, opinar y aun juzgar la labor del facultativa, cuya influjo, justificado par el respeta a sus abras, debiera- estar cien codos par encima de todas las maquinaciones interesadas de las faranduleras del negocio. Así se explica el par qué mientras unas carnes merecen la debí- dá atención par parte de las autoridades para que su 'usa dé las ópi- mas, frutas que de ellas se esperan en la salud pública, otras, de más importancia si cabe, merecen elmenosprecio de las que par categoría y significación de carga (que desconocen), debieran ha- - berlasadjudicada el grada de escrupulosidad que se merecen en e servicio de investigación 'sanitaria, Nos referimos a las carnes de v:alatería, para las cuales, sin que, hasta el presente nos hayamos podido explicar el por qué, no reza la definición y objeto de los ma- taderos, según los cuales, sirven para que ,TODAS las carnes des- tinadas a la alimentación' pública sean debidamente examinadas conforme .las reglas científicas, a fin de separar de ellas toda impureza morbosa que 'pudiera alterar el OBJETO ÚNICO, por que fueron creadas. ' y si esto es así,' no se cornprertde cómo las aves gallináceas tan susceptibles en su salud de alteraciones de' carácter fulminante, sean abandonadas a la -libre can ciencia del mercader, que, ad- quirida una partida determinada, sucumben todos o' parte de sus individuos, merrnándole o anulándole la ganancia que de la transacción contaba obtener'. ¿Es lógico pensar 'que el infeliz ne- ' gociante va a entregar por sus propias manos e iniciativa al mu- ladar los restos mortales queen vida le costaron sus buenas pesetas, sabiendo, como' sabrá de sobra, dónde puede enagenarlos irn- ' punernente? Si sabemos lo que por desgracia se hace cori parte de reses fenecidas de las otras especies sometidas a derechos de matadero, las cuales son objeto de escandaloso contrabando, contra cuyos ardides se estrellan casi siempre los más abnegados esfuerzos, ¿qué no hemos de pensar podrá suceder con estas otras, cuya libertad de sacrificio se traduce y convierte en homicida: libertinaje? ' La atención dedicada al cuidado de las mataderos, con ser' mucha como apuntamos al principio, no es tanta ni de la índole que debieran de hacerles objeto los municipios de España 'en ge- neral y el de Barcelona, ciudad la' más progresiva, en particular. No es la atención prestada a las 'estadísticas de recaudación por consumos y -arbitrios' de, época a época 'en diversos años; no' es REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 7 precisamente el aurriento o la disminución de la cantidad de ma- tanza 10 que debiera preocupar más a las respectivas comisiones municipales, sino el acertado, el armónico funcionalismo de la organizaeión sanitaria; la .excelencia de sus efectos sobre .el ve- cindario; ~l perfeccionamiento de sus métodos con relación a sus buenas consecuencias; la pureza bromatológica, en fin, y en este sentido no mostrarse egoístas jamás a las más pueriles necesidades, a fin de poder exigir, en su. caso, las debidas responsabilidades a los factores de' tan importante organismo que.. participando de un sueldo mejor, que el actual, fueran reos de indelicadas 'ac- titudes, Para qué se han ideado los planos de aquellos mataderos. que, por su rara implantación, parecen ideales fantásticos, donde to- das las operaciones de matanza van reguladas por la acción me- tódica de la mecánica combinada por el ingenio del hombre; donde las carnes se proyectan' en pantallas ql}e ofrecen las jntimidades estructurales para que el técnico aprecie con exactitud la normali- dad de su composición; donde estas mismas carnes se almacenan en depósitos refrigerantes, capaces de conservar su. integridad sanitaria tiempo y. más tiempo; donde las reses son cómodamente conducidas desde el inmediato mercado o lonja de ganados do- tado de toda suerte de facilidades bursátiles y de donde arrancan las líneas tranviarias o de camionaje automóvil a la perfección surtidas para el reparto rápido de los canales a los mercados de la ciudad, únicos lugares de expendición de- las carnes al detall, con 10' cual quedan anuladas todas las abacerías particulares, que, salvando raras excepciones, son destartalados antros re- ceptores de 16s productos. nocivos del contrabando. No; no dis- ponemos en España, ni sabemos punto del extranjero, que de un modo absoluto, disfrute de tales perfecciones conjuntas, y es por . 10 que dejamos dicho respecto a la dirección de tales organismos confiada, a personas indoctas, cuyo criterio, resabiado por el tor- cido consejo (cuando no por la propia egolatría), ha de ¿hocar forzosamente contra la ilustración cien-tífica del profesional, por una. parte, y por otra, este espíritu de simio que nos inspira a los españoles, instándonos a imitar todo 10 extranjero que pueda per- judicarnos; pero despreciando lo mucho bueno que de allende la frontera pudiéramos traer. No hay que insistir, pues, en que la . - originalidad es desconocida en nuestro. suelo y así resulta inútil todo propósito que 1)0 pueda traer como marchamo de garantía la utilidad reconocida ya en sitio ajeno. 8 REVISTA VETERINAR·iA DE ESPAÑA Así se explica la inercia que se apodera del funcionario de bue- na fe que propone mejoras de indiscutible mérito y al paso le 'sale una pléyade de' enciclopedistas moderti stil que le discuten y nie- gan la bondad de sus propósitos, cuando no se permiten incluso el derecho abusivo de opinar malévólarnente respecto la intención de los mismos. y como nuevo eslabón de esta cadena mal forjada, se des- prende de aquí la forma rudimentaria corno se verifica la produc- , ' ción láctea en' las principales ciudades; mal vigiladas y' peor ex- ploradas las resesa su entrada cuando se importan del extranje- ro; mal estabuladas después en plena producción de caldo dieté- tico y medicinal,' y no hablemos de épocas epizoóticas, durante las que no se dispone de lugares aisladores convenientes, ni se lleva inscripción clínica alguna para averiguar el paradero defi- nitix o de la res, que casi siempre es el matadero clandestino. Y como podría objetársenos, por algún suspicaz, si el descubrimiento de estos focos de insalubridad es imposible o poco menos, yaque son contados los casos de sorpresas dadas, debemos atajar el paso curioso, advirtiéndole que la lenidad de las penas aplicadas a tan punible industria, engríe la vanidad de sus profesos instándoles a la profusión de las mismas al tiempo que siembra la indolencia en el ánimo de la ronda policíaca. Tenemos" pues, con esto, otra demostración de la ignorancia corí que se rigen los asuntos de sa ni dad, ya que, de comprenderse bien los destructores efectos pro- vinentes de tan anómala conducta, la' inflexibilidad de la ley fue- , ra absoluta, rigurosa, y el ejemplo cundiría para escarmiento de los intoxicadores anónimos, Tampoco existirían, si la suprema dirección sanitaria muni- cipal o gubernativa, estuviera vinculada en persona o grupo de idoneidad reconocida CON PERFECTA INDEPENDENCIA, esos mu- ladares marítimos dispersos por el interior de las urbes y que son. constituídos por depósitos insalubres de pescado al adobo, sino , que, con la reforma cabal de los demás mercados, se organizaría la pescadería central, donde, con todos los adelantos preconiza- dos por la higiene más escrupulosa, se recibirían 'y transacciona- rían las expediciones de género "para ser conducidas directamente a su detallada expendición. y o propio sucedería con las frutas; huevos, caza, y,princi~ palmente, toda suerte de conservas importadas que hoy pasan al , consumo sin una segura garantía de pureza. Pero es muy ardua la resolución definitiva de este problema, REVI¡3TA VETERINARIA DE 'ESPAÑA 9 ¿ de por sí complicado, y lo será á .nuestro entender mientras con la creación' de un Ministerio de higiene y salubridad no se cimente la verdadera' sanidad española, Ministerio que no sea ocupado (como pudiera darse el caso en el país de los viceversas), por un tenedor de libros que, atendieia más ala recaudación que a los libramientos, en la idea que hoy impera de convertir la sanidad en objeto de lucro para las municipalidades y para el Estado. De está idea equivocada arranca el mal de que nos lamenta- mos, y siendo esto así, es deber de todos los veterinarios higienis- tas demostrar a los gobernantes que la sanidad, como -madre de la Sfllud pública, cuesta dinero a 'los pueblos, progresivos y que si realmente es delitoregatearle los medios necesariospara su sa- grada misión, lo es más querer traficar con ella para obtener beneficios de carácter financiero. , ,.' TRABAJOS TRADUCIDOS Algunos puntos de patología comparada de la tuberculosis (1) POR EL PROF.' B. HUGUENIN , Director. del Instituto de patología veterinaria de la Universidad de Berna Señores: Los: problemas relativos a la tuberculosis figuran entre 'los más interesan- tes; son de gran importancia para los biólogos, los patólogos y los' político- sociólogos. Por esto elegí este tema para lección inaugural. Por falta de tiempo no estudio lo relativo a las puertas de entrada de la enfermedad y rénuncio también a conclusiones' de carácter higiénico. , 1 No es este sitio el indicado para exponer la historia de la tuberculosis: Sólo diré que hace más de un siglo esta enfermedad se conocía en lo relativo al horn- , bre, que su progreso científico no ha cesado, desde que Bayle descubrió el tu- bérculo y que únicamente más tarde se fué conociendo la enfermedad en los animales. En el hombre la tuberculosis es extraordinariamente frecuente, pues" to que, según resulta de las necropsias, 99 por 10Ó,de los adultos son tubercu- osos (Nageli). O\! los bóvidos, cuya tuberculosis !leva el nombre de tisis per- lada, estáninfectados de 20 por 100 hasta 70 por 100, según los países. (1) Lección pública inaugural dada en 5 de julio de, 1913 en el Aula de la Escuela Su- perior. 10 ,REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En otros animales domésticos la enfermedad se conoció 'más lentamente por lomar. en ellos forrnas distintas de las de los hombres y bóvidos, Por lo demás en los restantes animales domésticos la tuberculosis es más rara que en los dos mamíferos mencionados, En los cerdos alimentados con residuos de industrias lecheras la tuberculosis existe hasta en el 50 por 100 de los casos; en cambios casi no se presenta enlos alimentados de otro modo. 'La tuberculosis es relativamente rara en el, caballo, el gato y el perro. En París, la tuberculosis canina se.ha observado,' según. los años, en 3'9 por 100 de los casos; en Holanda, en 2'50 por 100 de los casos. La tuberculosis del gato se presenta en 3 por 100 de los casos (según datos de Petit, de París); Acerca de la frecuencia en Suiza no puedo dar cifras, pero sé.por experiencia propia, que también se presenta, Las investigaciones de VilIemin, quien transmitió la tuberculosis del hombre a los pequeños animales de laboratorio en el año 60 del siglo pasado, enseñaron que la tuberculosis también se puede presentar' en conejos y conejillos de Indias. Los casos espontáneos de la misma no son raTOSen estas animales. Los bóvidos, que son los rumiantes más a menudo atacados de tuberculo- sis, no son los únicos rumiantes que la padecen. La tuberculosis espontánea' se ha visto en la cabra, en el búfalo y en el venado. Nuestro paisano Theiler, que, tanto ha trabajado por la patología de los animales, me decía en una conversa- 'ción privada, que tuvo unavez ocasión de practicar la necropsia de un antílope- que había sido cazado y sólo había vivido poéo tiempo en el jardín zoológico' y en el cual halló tuberculosis. En general se ha encontrado la tuberculosis en, todas-las especies animales de los jardines zoológicos y casas de fieras. La tuberculosis de las aves, como lesión, esconocida desde largo tiempo; péro su naturaleza tuberculosa es una adquisición científica relativamente re- ciente. Se ha encontrado tuberculosis espontánea no sólo en gallináceas, sino también en otras aves, por ejemplo en perdices; y Lydia Rabinowitsch, que ha tenido ocasión de practicar la necropsia de 459 aves del jardín zoológico de Berlín, halló alteraciones tuberculosas más o menos pronunciadas en 25'9 por 100 de los casos. Los animales enfermos pertenecían a todos los órdenes de la clase, pero eran especialmente gallináceas, .aves de' rapiña, patos, zancudas, palomas, aves canoras y papagayos. ' Se han observado casos espontáneos' de tuberculosis en peces; en las carpas, primeramente. Más tarde se 'ha visto tuberculosis espontánea en serpientes di- versas, en lagartos y en la serpiente quebradiza (1). La tuberculosis de la tor- tuga es bastante frecuente. En la rana también se ha observado y lo mismo en el python reiiculatus. Si, recapitulamos esta.Iarga enumeración, veremos que la tuberculosis, realmente se presenta en todas las clases de los vertebrados. Además, experimentalmente se ha' producido también en muchos otros animales. II El cuadro anatómico y clínico de la tuberculosis varía en los distintos animales. Además de la formación tuberculosa, que constituye la característica (1) Anguisfragilis , rep til muy- frecuente en Alemania, 'parecido a una serpiente, pero de m~vimientos, rígidos porque su piel está cubierta dé escamas óseas.-j Nota del traductor.) REVIST'A VETERINARIA D'E ESPAÑA, anatómica del mal, existen otras formas de lesión protíucidas- ~diretta o irid-' rectamente por el bacilo' tuberculígeno. " , Ante todo algo acerca del lado fisiológico. En el hombre la tuberculosis es unaenfermedad :s:ncialmen~e pírógena y las 'cur,:"as tér~i~as( tiene las más veces una formatípica, conocida con el nombre de fiebre héctica, en la que hay grandes diferencias entre las temperaturas matutina y vespertina. En los bó-' vidos la fiebre sólo-existe por accesos. El hombre y los animales reaccionan por elevación de la temperatura cuando se les-inyecta tuberculina. Por desgracia- ígnorarnosel comportamiento de la temperatura en' los' animales de sangre fría tuberculosos. Creo' que 'sería una tarea grata someter este punto a un examen preciso. ' '.. ' En los hombres y bóvidos tuberculosos existe una exaltación del apetito sexual; en la vaca-La 'lascivia:' es tan intensa, que la tuberculosis de la misma en otro tiempo füé sinónima ,de ninfomanía; 'en el hombre esta exaltacióri pato- lógica del apetito genital-es conocida no solo' por los- médicos, sino también en otros campos. Un escritorha escogido este asuntopara una novela '(Les embra- sés) en la que relata: la:'vida de nuestros .sanatorios antituberculosos. Los cambios nutritivos, cuy.a modificación se traducepor enflaquecimien- to, son' también anormales: 'Reno n da gran' importarrcia a la decalcificación, pero este-fenómeno-sólo es una parte .de la constituclórr quimicá anormal del cuerpo perturbado; en el estado' actual de la ciencia no es posible la exposición comparada' de 'toda la perturbación metabólica. ' La enfermedad ora causa la muerte, ora produce sólo alteraciones locales ql!e permanecen crónicas 'sin 'extenderse mucho: ", III , Anatórnicamerrte la 1:uberculosis está caracterizada por la formación de tubérculos, tanto si' se -investiga las alteraciones a" simple vista como con microscopio., Estas formas anatómicas' especiales han dadoa la enfermedad el nombre que lleva. Pero no se crea que las alteraciones tuberculosas constituyen todas las particularidades morfológicas causadas por el bacilo tuberculígeno. Los tubérculos pequeños están formados por un tejido gris, incoloro; los ma- yores tienenurr foco amarillento enel centro. La relación entre el tejido 'gris y la substancia amarillenta -es distinta 'en los diversos animales: en la: gallina casi todo el tubérculo está compuesto de substancia amarillenta. Con el microscopio-se ve 'en' el' centro del tubérculo una masa necrótica, ,finamente 'granulosa.vque corresponde a la zona amarillenta del tubérculo microscópicamente considerado. Al rededordeeste centro necrótico hay leuco- citos polinucleares, células plasmáticas, linfocitos, células epitelioides y células gigantes que, las má's veces, en el'tubérculo,tienen unaestructura muy típica- Estas últimas son células con muchos núcleos en forma de vesictilas dispuestos en la periferia. El resto de la célula es una masa prótoplásmica más o menos homogénea, Esta forma celular especial, casi patognomónica del tubérculo, es, conocida en todas partes, col} el nombre de célula de Langhans, fuera del Ins- tituto patológico de la Facultad de Medicina de Berna; donde su descubridor, el profesor Langhans, por modestia, la denomina siempre célula gigante' bor- deada, de núcleos. Los componentes celulares del tubérculo 'varían en sus proporciones recíprocas. En los animales de sangre fria, por ejemplo, y tarn- 12 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA bién, por lo. demás, en las gallináceas, predomina la necrosis; en los bóvidos tienen una estructura muy a menudo diferente, pues hay muchos tubérculos 'que sólo están compuestos de células fusiformes y esféricas, Esta estructura fué la causa de que Virchow, en otro tiempo, supusiera que la tisis perlada \ ' " era un sarcoma. En algunos puntos el tubérculo experimenta una, transformación hialina, de modo que ha se caseifica, No se sabe todavía porque tiene lugar en algunos casos esta forma especial de necrosis, Macroscópicamente se hallan ya tubérculos del tamaño de granos de mijo, llamados miliares, o tubérculos menores aún, llamados subrniliares. Cuando no sobreviene la curación, los primeros constituyen el llamado tubérculo con- glomerado, compuesto de varios tubérculos miliares, El tubérculo conglome- rados puede alcanzar dimensiones muy grandes; en el hígado del hombre se han visto tubérculos conglomerados grandes como cabezas de niño, En el centro del tubérculo conglomerado hay una masa amarilla, el caseurn. En' la periferia existe una corona más o menos gruesa de tubérculos elementales, En las membranas mucosas los tubérculos conglomerados se destruyen y originan úlceras. La úlcera tuberculosa es de bordes irregulares, que parecen como roídos e indefinidos, yel fondo de la misma es desigual; estos tres caracteres de la úlcera tuberculosa se explican por su origen en tubérculos elementales. En las gallináceas, cuya tuberculosis toma una forma neoplásica muy mar- cada, no se producen úlceras, sino fístulas, que hacen comunicar el interior del tubérculo con la luz del, intestino. En órganos parenquimatosos, como los pulmones, el hígado, los riñones, ocurre que los tubérculos caseificados comu- nican con los bronquios o con las vías excretoras, y así 'se originan las cavernas. La tuberculosis produce generalmente caseificación, pero también puede originar supuración. Así pasa en las cavernas, donde quizá interviene la infec- ción mixta con bacterias piógenas. ' La tuberculosis de los huesos y arti~ula- ciones, especialmente del hombre, puede originar acúmulos de pus que al- _canzan grandes dimensiones y originan lejos del foco primitivo los llamados abscesos por congestión O por declividad. En el hombre se hallan tuberculosís anatómicamente atípicas, en las que . faltan el tubérculo y las células gigantes de Langhans. En tales casos es a veces difícil el hallazgo del bacilo tuberculígeno. Este cuadro, que tiene, la mayor semejanza con el de la linfogranulomatosis (Sterberg), también se presenta en los animales. En el hombre se producen, además, lesiones difusas, en las que no se halla tubérculos típicos y cuyos órganos experimentan una induración, Estas tuber- , culosis, anatómicamente atípicas, se presentan en los riñones, donde pueden simular una nefritis ordinaria. En los ovarios he visto yo una tuberculosis di- fusa que simulaba una esclerosis atrófica. Es dudoso que la tuberculosis pueda producir una induración típica del hígado (hepatitis granular crónica), Peto casi en todos los casos de tuberculosis crónica existe un grado ligero de cirrosis hepática, cuya relación directa o indirecta con el 'bacilo tuberculigeno es discutible. Como en casi todos ios casos de tuberculosis el hígado contiene tubérculo subrniliares; es posible que su curación 'deje un ligero grado de in- flamación intersticial hiperplásíca. Las alteraciones descritas se deben exclusivamente a:1bacilo de la tuberculo- sis y éste se halla en ellas bien que dificflrnente. Pero hay también alteraciones REVISTÁ ,VETERINARIA DE"EsPAÑA 13 ' que pestenecen 'a la tuberculosis, aunque anatómicamente no contienen tu- bérculos ni bacilos. Tales alteraciones fueron descritas 'primero por los derma-. tólogos, Las denominaron tuberculosis, Microscópicamente no se halla en ella~ tubérculo, ni céluía gigante, ni bacilo tubcrculígeno alguno; macroscópicarnen- te son induraciones de la piel, ya planas, ya nodulares, que tienen un tono rojo azulado en su' mayor parte. La presencia de tales lesiones .sólo en tuberculosos prueba que pertenecen a la tuberculosis. Esto, se nos ha hecho comprensible desde que conocernos las alteraciones 'producidas' CDIl inyecciones de tubercu- ~ lina en hombres 'l animales, (mando estos están ya enfermos de tuberculosis. Este 'fenómeno pertenece al dominio de la anafilaxia y de la alergía. Estas alteraciohes,que no son tuberculosas histológica ni bacteriológica- men,te,no sólo se presentan' ~n la piel, sino también en otros órganos. En las articulaciones del hombre (yo sospecho -también su presencia en los animales). existen alteraciones quePoncet ha denominado reumatismo tuberculoso. Esta hipótesis del cirujano lionés, atacada violentamente primero, ha sido acogida ya por 'todos los- médicos. En las membranas serosas también se presentan al- teraciones.análogas exentas de-bacilos. En mi tesis de habilitación describí toda' da una serie de serositis múltiples deformantes (polirrornenitis). Entonces no encontré la explicaciónde su patogenia" Hoy-creo, que estas induraciones, como cortezas (en las que no se puede hallar bacilo tuberculígeno ni tubérculo algu- no) dependen de' lá tuberculosis, pues en todos los casos he podido encontrar' tubérculos típicos en Ios.órganos: más diversos, Probablemente tales tormacío- ries fibrosas gruesas deben atribuirse ala acción de las toxinas del bacilo de ,~~; , , IV La distribución de la tuberculosis por el cuerpo difiere' según los animales. En el hombre y ,en los bóvidos predomina la localización pulmonar. En' otros , , animales, ,por ejemplo en el, caballo, en los peces" en la rana, es mas frecuente ta tuberculosis abdominal': En las ubres que segregan leche, la fuberculosís es I ) más 'frecuente que .en las que no la segregan, En los animales en vías de creci- miento, latuberculosis 'aparece muy a: menudo en los órganos que crecen rápidamente; la tuberculosis de los ganglios linfáticos es más frecuente en los individuos jóvenes que en los adultos: Detengámonos ahora un poco en la tuberculosis de los niños y de los terne- ros.En ambos I;¡ tuberculosisse halla en todas las edades, Se la observa ya en los primer,os .días que siguen al nacimiento y también se presenta en los fetos, En los fetos y en los niños, que s(Ílo tienen un-par de días, hállanse o bien una tuberculosis generala una tuberculosis circunscrita al hígado y a los ganglios, linfáticos del hilio del hígado, El número de casos no es grande si sólo se con- sidera.aquellos en los 'cuales existe tuberculosis, macroscópica. Pero son mucho más numerosos los casos, cuando se.buscalos bacilos tuberculígenos. He tenido ocasión de investigar los órgan os-internos 'de fetos humanos cuyas madres pa- decreto del 22 de di- l' I ciembre. de_1908 y se obligue el reconocimiento de los forrajes y semillas ex- tranjeros para evitar fraudes y alteraciones peligrosas para el ganado, el veterinario necesitará conocer la agricultura para hacer la debida inspección. Pensando así, creemos que el señor Ruiz Girnénez ha subsanado otro ol- vido quizá también voluntario del plan, del señor Alba, y que vendría en favor de los intereses agronómicos, La Veterinaria patria está de enhorabuena; el señor Ruiz Giménez, como Ministro de Instrucción Pública, firmante del Real decreto de 18 de Octubre, ha realizado un acto de. justicia a la cultura y a la enseñanza veterinaria; si es de corazones nobles guardar gratitud, como consecuencia inmediata a la realización de un hecho justo y legal, nosotros guardaremos ese senti- miento de lodo bien nacido, al señor Rúiz Girnénez. Movimiento Escolar Escuela de Veterinaria de Madrid. - Alumnos que han ingresado en el presente curso: don -julián M., Sampedro y Madrigal, don Abundio Anat y Nieto, don Servando J. Ena y Salcedo, don Julio Hierro y Carmona, don Juan Ruiz y Folgado, don Enrique Fernández Sánchez y Recio, don Ale- . jandro Eustano Martínez y Domínguez, don Félix Hernán y Miguel, don Anastasia Gonzalo y Sangas, don Fidel Corral y Sánchez, don Francisco Cerrada y Laya, don Eladio Gómez y Díez, don Víctor Alonso y Castiñeyra, don Ramón Galán y Rodríguez, don Julián Navarro y Magraner, Alumnos que terminaron la carrera en enero de 1913: don Agustín García Cruz y don Pablo Moreno y Fernández, En junio: don Ramón García y Megía, don Isidro Bejarano Gutiérrez don José Lozano Pardo, don Victoriano Navarro Pérez, don Jesús Olmedo y Almeida, don Luis Arciniega y Cerrada, don Francisco Ortega y Jiménez, don Agustín Malina y Serrano, don José A. Millana y' Blanco, don Segunde Cano y Martín, don Benigno García y Díaz, don Antonio Gimbernat y Ser- viá, don Jaime Causa y Suñé, don Valentín Marchena y Gozálo, don Enri- que Arche y Prado, don Vicente Barquero y Aranda, don José Aledón y Plaza, don Santiago Nombela y Gallardo, don Marcelino R. Pino y Calde- rón, don Ramiro Guillén y' Ariza, don Tomás López y Sánchez, don Ma- nuel Hidalgo y Morillo, don Francisco Blázquez y Argueso, don Manuel Garzón y Marín, don Erneterio Martínez y Arribat, don Baltasar González y Villagarcía, don Francisco Sánchez y López, don Daniel Galina y Far.' Terminaron en septiembre: don Clodoveo Carreña y Tapias, don Fran- cisco Toyos y Barahona, don Indalecio Hernando y Martín, don Joaquín Carrandi y Fasinaga, don Marcial Blanco y Garzón, ' Escuela de Veterinaria de Zaragoza. - Alumnos que han ingresado en junio: don Antonio Márquez, don Alfredo Albiol, don Tomás Correché, don Alberto Vidal, don Antonio Conellón, don Juan Miguel Bergua, don REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA &I Juan Bta. Sánchez, don ~Mario López, don Plácido Bayo, don José M. Her- nández, don Rafael González. En septiembre: don' Antonio García, don Miguél Esteban, don Vicente Jiménez don Edmundo Ferrer, don José Monzalbaje. Alumnos que han terminado la carrera en junio: don Miguel Contestí, don Eloy España, don Alfonso Rodríguez, don Manuel Lapeña, don Fran- cisco Orga, don Mariano Espuig, don, Cromacio Abadía, don Antonio Be- riain; don Juan Gallaga, 'don José Cabañas, don Cayetano Cortés, don Gui- llermo Más, don Gabriel Darder, don Pío Olea, don Ramón las Heras, don José Vil alta, don Ernesto Mestre, don Lucas Basterrechea, don Luis Quin- tana, don David Bosque, don Domingo Arregui, don Emilio Canals, don Juan Torrent, don José Bequé, don Aniceto Puigdollers, don Celestino' Andrés, don Francisco Pérez, don Celestino Lacunza, don José Séculi, don José Ricart, don José Llobet, don Jaime Corominas, don Jaime Corcay, don José Fábrega, don Salvia Ayart, don Patricio Lorente, don Santiago González, don Miguel Gordas, 'don Pedro Ventosa, don Francisco Centrich, 'don Joaquín Jiménez, don Mauricío López, don Antonio Cascante, don Miguel J~ncá, don Emeterio Gracía, don Teófilo Pérez. En septiembre: don Antonio Gili, don José Morelló, don Gregorio Blas- ca, don Gonzalo Ruíz, don Ernesto López, don Pedro Gallaga, don Elíseo Peser, don Aniano Ortega, don Luis Bu], don Jaime Chal meta, don Jaime Comas, don Antonio Saiz, don Pedro Galán. Escuela de Veterinaria de Córdoba - Alumnos que han ingresado en el curso actual: don Francisco Sevilla Blanco, don Andrés Delgado Machim- barrena, don Rafael Carretero Raigán, don Juan José del Moral Medina don Manuel Morales García, don Francisco Guerrero, Real, don José Mar- tínez Ortega, don Alfonso Reínoso Fernández y don Antonio Gómez Casco. , Alumnos que terminaron la carrera en Junio: don Luis Cabello Pamos, don Manuel Jiménez Morales, don Adolfo Herrera Sánchez, don Manuel, Díez la Rubia, don José M. Pérez Escudero, don José Antonio Ojeda Gue- rra, don Manuel Velasco Aguilar, don Antonio Gallego Pérez, don Rafael Casteión y Martínez de Arízola y don Rafael de la Linde Torres.' En septiembre: don Santiago Blanco Garrón y don Adolfo Clérico Medel, Escuela de Veterinaria de León - En la convocatoria del mes de junio ingresaron los señores: don Simón Pérez Rodríguez, don Teódulo Torbado Huidobro, don Eulogio Fernández Martínez y don, Benito González Al- varez. En 'la de septiembre: don Valentin Belinchón Fernández, don Julio de la Torre Martín, don Luís Gonzá!ez Sánchez, don Justo Antigüedad Gon- zález. Termínaron la carreta en junio: don Gregario Díez Gutiérrez, don Eduar- do Carmona Naranjo, don Plinio Martín Ufano, don Juan Gomeza Eche- varría, don Marce!ino Gutierrez Santiago, don Andrés J. Diez Astraín, don José Améz Améz, don Damián Hernández Montes, don Fernando Hernández Gutiérrez, don Manuel Gallego Lucas, don Restituto Corada Redondo, don Pedro Becerril Rodríguez, don' Andrés' Morillo Alfageme, don Amando 52 REVISTA VETERINARIA 'DE ESPAÑA Guada Rodríguez, don' Demetrio • Bertomeu Orenga y don José Palacios' Ruiz. En septiembre: don Mariano lásez Menéndez. Escuela de Veferinaria de Santiago - Durante el presente curso han ingresado en esta Escuela los alumnos: don José Quiroga Valcarce, don José Francesch Carrillo y don José García Fernández. Terminaron sus estudios: don Federico Pérez Iglesias, don José Ríos, don, Manuel Núñez Cotón" don David Fernández Nóvoa, don José Fontela Vázquez y don Ramón Pérez Muñoz. CRONICA EXTRANJERA El radium en patoíogta comparada. - El radium, feliz descubrimiento que la química debe a Curie, ha sido objeto de interesantes estudios y de admirables aplicaciones, siendo las más importantes para nosotros las terapéuticas y en particular aquellas relacionadas con la veterinaria. El profesor Petit de Alfort ha presentado una interesante comunicación al pasado Congreso de patología comparada sobre las aplicaciones del radium en medicina comparada, y sus estudios se dirigen en esta tiple orientación. 1.0 A la obtención de un suero radioactiva por inyecciones intravenosas. de sulfato de radium insoluble (trabajos empezados en colaboración con MM. Dominici y Jaboin y proseguidos con la de MM. Dominici y Chéron). En la sangre del caballo perdura la radioactiva por la presencia del radium más de un año después de la infección y el suero utilizado por la vía hipodérmica pareceaumentar seguidamente la resistencia a la infección. 2.0 Los estudios empezados en lejana fecha sobre los barros radioactivos aainiferos ponen en evidencia las propiedades muy favorables higiénicas y curativas de estos barros, principalmente en el caballo en los casos de osteo- artropatias y lesiones tan frecuentes en el caballo de carrera, del ligamento tendinoso de los miembros. El profesor Petít hace resaltar el interés que supone la utilización de los barros actiníferos, empleados en forma de baños y emplastos en higiene y terapéutica hípicas. _ 3.0 Por último, M. Petit ha empezado interesantes estudios con un cernen- to radioactiva inventado por M. Farjas y utilizable como barniz de tuberías de barro, pilas, baños, habitaciones, caballerizas, etc., etc., para las curas prác- ticas por la radioactividad en el hombre y los animales, utilizando el aire y el agua, administrada esta última como bebida o 'baños. El profesor Petít ha puesto de manifiesto la utilidad de este cemento para, las aplicaciones múl- tiples de la radioactividad y ganaderia. "v Las tenias y la tuberculosis. - Ha sido aceptado por muchos observado- res y hasta' se ha querido demostrar experimentalmente que los sujetos atacados de teniasis gozaban:.de cierta resistencia o inmunidad para cier- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 53 tas enfermedades infecciosas y-principalmente para la tuberculosis, y se en- sayaron algunos tratamientos antituberculosos a bases de extractos de te- nias; recientemente Aldo, Perroncito, han demostrado que el extracto de tenia en contacto con los bacilos tuberculosos no modifica en nada la viru- lencia de estos gérmenes. 'Eh una completa comunicación de Ch. Pérard a la « Socíeté de Biologie ", de París, se encuentran conclusiones definitivas de este asunto. En 600 bóvi- dos sacríficados para el consumo se han recogido las siguientes observaciones en cuanto a relación entre la teniasis y la tuberculosis: I.a Los bóvidos por- tadores de tenias pueden estar al, mismo tiempo atacados de turberculosís. !l.a Los bóvidos tuberculosos están 'infectados de tenias en la misma propor- ción que los animales indemnes de' tuberculosis. No es raro encontrar en el mismo ganglio lesiones tuberculosas y lesiones parasitarias (linguatulos de los ganglios mesentéricos). Corno 'se ve, las observaciones de Ch. Pérard son contrarias a la influencia favorable que se suponen ejercen los cesto des sobre la evolución de la tuber- culosis. La consanguinidad - El doctor E. Weber de a Escuela de Dresde ha publicado en unas hojas divulgadoras de la Sociedad alemana de zootec- nia, tinas observaciones experimentales sobre el debatido tema de la con- sanguinidad, como método o ley de reproducción. I El, autor- relata los resultados obtenidos hasta el presente en 'ganadería, utilizando las .uníones consanguíneas y llega .a la conclusión de que este método de reproducción ha dado excelentes resultados en la formación de a raza Shorthorn y en ciertas razas caninas inglesas y americanas: Después de haber practicado los acoplamientos consanguíneos durante más de un siglo, da Remonta Imperial austriaca de Kladrub, en Bohemia, confiesa ha- ber obtenido buenos resultados. En la vaquería real de' Rosenstein próxima a Stuttgart (Alemania) este sistema de reproducción empieza a dar buenos resultados en los bóvidos, pero produce en seguida una disminución en el número de fecundaciones y de nacimientos, y también desórdenes físicos que acarrean una disminución en el peso. Igúales resultados se observan en los conejos, ratas y ratones. , Finalmente Weber, expone el resultado una serie' de uniones incestuosas, ' realizadas por indicación del profesor Pusch de la Escuela de Veterinaria de Dresde, entre 9 machos cabríos y 18; cabras: el número de acoplarnien- tos fué de 42, que produjeron 77 cabritos. En cuanto a 'los resultados; se pueden distribuirse en esta forma, según el parentesco ele los reproductores' y según el resultado del producto: ' 1. 12 acoplamientos entre individuos no parientes, en seis cabras, pro- ducen 26 cabritos, de los cuales 25 eran normales. 1 (= 3'85 %) anormal. 11. 9 acoplamientos entre individuos cuya línea de parentesco es muy próxima, producen '18 cabritos, de los cuales 15 normales y 3 (=16'67 %). anormales. , , iII. 8 acoplamientos entre madre e hijos en 3 cabras, producen 15 ca- britos, de los cuales 10 normales y 5 (=33'33 %)- anormales. , ,IV. 6 acoplamientos entre padre e hijas, en 6 cabras, producen 'J ca- britos, de los cuales 2 son normales y 5,(=71'04,%) anormales. 54 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA V. 5 acoplamientos entre. hermanos gemelos, en 5 cabras, producen 6 cabritos, de los cuales 1 es normal y 5 (=83'3 %) anormales. VI. 2 acoplamientos entre hermanos uterinos en 2 cabras, producen 5 cabritos, de íos cuales 2 son normales y 3 (=60 %) anormales. . Es de advertir que las experiencias 'se hicieron en dos series y año sdis- tintos; en la primera serie, .Ios cabritos procedentes: de uniones consanguíneas, fueron en su mayor parte defectuosos .o no viables. En la segunda serie, por el contrario se obtienen en acoplamientos incestuosos, algunos animales ex- cepcionalmente buenos'. Los animales empleados en la reproducción de la segunda serie, eran' cabras de Erzgebirge, de calidad impecable. Como consecuencia de estas observaciones, Weber se cree autorizada para manifestar que la unión de parientes más o menos próximos puede te- ner malas consecuencias, como lo demuestra la primera serie de experiencias, pero también por consanguinidad se consiguen productos excepcionales. SECCION OFICIAL Real decreto disponiendo" que las vacantes que ocurran en las Escuelas de Vete- rinaria del Reino, tanto de profesores numerarios como de auxiliares, se provean en la forma que determinan las disposiciones vigentes sobre provi- 'sién ie cátedras y auxiliarías. EXPOSICIÓN.- Señor : En la III Asamblea Nacional Veterinaria celebrada .en esta Corte en el' mes de mayo último, después de proclamar los beneficios producidos a tan importante clase sanitaria por el Real decreto de 27 de, septiembre de 1912 y de exteriorizar la gratitud con que fué acogido, se acordó solicitar de este Ministerio, y así se ha hecho, algunas modificaciones que, a juicio del Ministro que suscribe, por no afectar en nada a lo funda- mental del Real decreto en cuestión y por constituir en realidad modifica- ciones .encamínadas a que sea cumplida la ley de 9 de septiembre de 1857, no debe haber inconveniente alguno en decretarlas. En su consecuencia, el Ministro que subscribe tiene el honor de someter a la aprobación de V. M. el adjunto proyecto de decreto. Ma.drid 17 de octubre de 1913. - Señor: A L. R. P. de V. M-, JOAQUÍN , RUIZ GIMENEZ, REAL DECRETO.- En atención a las razones expuestas por el Ministro de Instrucción pública y BeJJa~ Artes, . Vengo en decretar .lo siguiente; Artículo 1,0. Las vacantes que ocurran en las Escuelas de Veterinaria del Reino, tanto de Profesores numerarios como de Auxiliares, se proveerán en la forma que determinen las disposiciones vigentes sobre provisión de cátedras y auxiliarías, siendo preciso que los aspirantes reúnanlascondi·· ciones que establece el art. 214 de la ley de 9 de septiembre ·de 1857. REVISTA VETERINARIA DE "ESPAÑA 55 -Art. 2.0 " En las Escuelas de Veterinaria se dará, según dispone el art. 62 de dicha ley, la asignatura de Elementos de Agricultura aplicada. Su ex- plícación estará a cargo -de los actuales Catedráticos de Zootecnia. Art. 3.0 Se derogan cuantas disposiciones se opongan a lo, establecido en este' decreto,quedando encargado el Ministro de Instrucción pública y Bellas Artes 'de dictar las disposiciones complementarias o aclaratorias del mismo. Dado en San Sebastián a diez, y ocho de octubre de mil novecientos trece. - ALFONSO. - El Ministro de Instrucción pública V Bellas Artes, jOAQUIN Rurz GIMEN"EZ: (Gaceta de Madrid, núm. 295, del día 22.) JURISPRUDENCIA VETERINARIA Responsabilidad de los alumnos 'de las Escuelas de Veterinaria. - No es un hecho muy corriente el tener que exigir responsabilidades a los alumnos de- las Escuelas de Veterinaria, a consecuencia de actos derivados, por de- cirlo así, del ejercicio prematuro de la profesión" En' tal' sentido, nos parece interesante relatar el siguiente caso ocurtido hace poco en la Escuela de Veterinaria de Alfort: Una, hermosa perrita japonesa; afectada de incontinencia de oriná, fué llevada por su dueño al consultorio' de la Escuela de Veterinaria de Alfort, a fin de someterla a un tratamiento adecuado. Visitó al animal el profesor Charmoy, quien indicó a un alumno de cuarto año, agregado al servicio de aquella Escuela, el plan terapéutico a seguir. El referido alumno, interpretando de modo equivocado las indicaciones de su profesor, al redactar la receta prescribió, erróneamente, 25 miligramos de arseniato de estricnina en lugar de un cuarto de miligramo, y sin hacer fir- mar dicha receta por su maestro, como así .ordena el reglamento. interior de aquella Escuela, la rubricó él y la, 'entregó al dueño de la perra. , Este, cuando en la farmacia le, hubieron despachado el medicamento, lo administró al animal, que poco' tiempo después murió a consecuencia de aqueo lIa dosis, de estricnina. En 'estas condiciones presentó ,el dueño demanda j udiciat .contra el Direc- tor de la Escuela de Veterinaria de Alfort para que subsidiariamente respon- diera de los daños y perjuicios causados por el referido alumno, y que, en su consecuencia, se le abonase el valor de la perrita japonesa, que fi ió en 2,000 francos. Apoyaba sus .pretensiones en el: artículo 1,384 del Código civil francés, equivalente al 1,903 ,de nuestro Código civil, a cuyo tenor los maestros son responsables de los perjuicios causados por sus alumnos 'mientras. permane- cen bajo'su custodia, a no ser que prueben aquéllos que emplearon la debida diligencia para evitar. aquel daño y 'no lo consiguieron impedir. 56 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Seguido el pleito, el Tribunal civil del Sena dictó sentencia absolviendo de la demanda al Director de la Escuela de' Alfort, en atención a que no le afectaba ninguna responsabilidad, porque durante el litigio se probó que en aquella Escuela se prohibe terminantemente a los alumnos que entreguen ninguna receta sin haberla firmado antes un profesor. En su consecuencia, se condenó tan sólo al referido alumno al pago de 300 trancos en que estimó el Tribunal los daños y perjuicios causados' al dueño de la perrita japonesa. Este fallo nos parece muy acertado, si bien creemos que la responsabili- dad podía haberse hecho extensiva al farmacéutico que despachó la citada receta, porque la legislación francesa, al igual que el artículo 19 de nuestras Ordenanzas de Farmacia, prohibe a los farmacéuticos vender medicamentos venenosos sin una receta firmada por un facultativo autorizado legalmen- te. - F. F. Responsabilidad del Veterinario por los daños causados al practicar el herrado de un animal. - La práctica del herrado, a la que algunos suelen mirar con indiferencia, puede motivar serias responsabilidades-cuando al eje- cutarla se ha procedido con cierta negligencia y sin observar todas las reglas que exige aquella operación. Si siempre fuesen los veterinarios quienes la practicasen personalmente, serían muy raros los casos en que se íes habría de exigir responsabilidad por daños derivados de aquel .acto, puesto que .el título que posee el profesor es garantía suficiente de su pericia, Mas el problema adquiere mayor vuelo si se considera que muchos vete- rinarios confían el herrado a sus dependientes, que pueden ser más o menos idóneos, más o menos peritos, pero de cuyos actos ha 'de responder siempre el veterinario que los tiene bajo sus órdenes, según en términos generales dispone el artículo 1,904 del Código civil, y de una manera concreta las Rea- les órdenes efe 13 de diciembre de 1859, 5 de enero de 1886 Y 18 de febrero de 1888~ , La .cuestión estriba en determinar hasta dónde ha de extenderse esta res- ponsabilidad y cuándo podrá decirse que los daños ocasionados al propíeta-: rio de un animal son lógica derivación del herrado de éste, para hacer res- ponsable de los mismos al veterinario. El Tribunal civil de Montdidier (Francia) acaba de fallar un pleito en el que, a nuestro' entender, sienta la verdadera doctrin a aplicable en tales .casos. El hecho fué el siguiente: en 24 de junio' de 1912 un herrador 'procedió al herrado de una yeEua de cinco años llamada' « Rapidine lJ, propiedad de un particular. ' , Al practicar esta operación el herrador, ya fuese por descuido, ignorancia o impericia, rebajó mucho la palma, cortó muy a fondo la parte anterior del casco, que, además, quemó con la herradura, a consecuencia de lo cual que- daron destruidos los tejid os podofilosos. Como resultado de todo ello, la yegua empezó a cojear luego de' ser he- rrada, y aunque se 'le prodigaron los cuidados propios del, caso, falleció en 8 de julio víctima del tétanos. El dueño de la misma presentó demanda contra el herrador pidiendo se condena ra a éste a pagarle 1,750 ,francos, importe de los daños y perjuicios , , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA, 57 causados, en virtud de la cual, y después de seguido ~I pleito, el 'Tribunal civil de Montdidier dictó sentencia reduciendo a 1,200 francos el importe de los daños y perjuicios, y sentando en uno de los considerandos de la misma la siguiente doctrina : Si bien, en principio, la herida, a consecuencia de la cual se presentó el tétanos que ocasionó la muerte de la yegua, puede consi- derarse como un riesgo, normal inherente a la práctica del herrado, riesgo al que se somete voluntariamente el dueño del animal, porque conoce ya de entemano los inconvenientes que a tal operación van unidos, no' debe esti- marse así en el caso presente porque en él se ha probado que el herrador ha cometido una imprudenoia manifiesta. Este criterio; como hace observar Laquerriere, de cuyo excelente Réper- toire tomamos estos datos, 'no puede ser más acertado. El dueño del animal ha de sufri¡' los accidentes que puedan presentarse a consecuencia del .herrado, por ejemplo, la' puntura" enclavadura, pié algo rebajado o, quemadura de la palma, etc. siempre que éste se haya verifica- . do con "sujeción a Jodas .las reglas ctel arte, puesto que estos accidentes se producen casi todos los días aun por los herradores más expertos, especíal- mente cuando se trata de pies delicados o mal conformados o de caballos difíciles de herrar. El dueño üel animalconoce ya estos riesgos de antemano y se conforma con sufrir sus consecuencias. ' Si así no fuese, si por tales accidentes se exigiese responsabilidad al vete- rinario e indemnización de 'daños y perjuicios, la práctica del herrado sería imposible. Pero no ocurre lo propio cuando -el daño causado. es consecuencia inmediata de una imprudencia grave, de una torpeza manífiesta. En talcaso, es justo exigir la correspondiente indemnización al que lo ha causado, y creernos que en tal .sentido los Tribunales de justicia españoles deberían in- terpretar el articulo 1,902 del Código civil cuando se tratase de exigir a los veterinarios responsabilidades de esta naturaleza. - F_ F. CURIOSIDADES Nuevas trampas contra las moscas POR EL DOCTOR P. F. Acaso se nos diga que abusamos de la benovolencia de los lectores, al dedicar a, las moscas gran parte" del presente número. Sin embargo, está muy lejos de nuestro ánimo cometer abuso alguno. Si quisiéremos co- meterlo, reproduciríamos, .por ejemplo, con este pretexto, algunos' 'cantos íntegros de La Mosquea del doctor don José de Villaviciosa. Mas nos guar- daremos de hacerlo y únicamente, nos contentaremos con comentar otro día dos de sus versos relativos a la luz de las luciérnagas. En este número estu- diamos varios de los aspectos de la lucha contra las moscas porque lo juz- gamos necesario, 58 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA No 'repetiremos las infecciones que transmiten, pero sí añadiremos que las moscas, además de perjudicar por este concepto, también son funestas desde otros, puntos de vísta.. Así, en contracciones y movimientos . . defensi- vos, .hacen gastar a los animales parte' de su energía y, además, les difi- cultan el descanso y por ende les debilitan. Para el herrado, por .ejemplo, hacen precisas, a .veces, una·o dos personas exclusivamente dedicadas a espantarlas. De 1.0 contrario, el. animal, picado por ellas, puede contraer FIG. 2. Sección trans- FIG. 1. • Minnesota Fly Trap' versal (esquemática) del (vista general) " Minnesota Fly Trap. bruscamente la extremidad y causar una luxación o algo parecido a la per- sona que se la sostiene. Y, si al encoger de un modo brusco, el miembro que se le hierra, escapa este de las manos-que lo sostienen, y en aquel momento sale por la tapa del casco la punta de un clavo no retorcido aún, puede pro- . ducír.iamén de desgarros en las ropas, graves heridas en los muslos y manos de la persona que sujetaba la extremidad. En fin, por causa de las moscas,' los animales efectúan a veces movimientos violentos que les hacen romper las guarniciones, aflojar las herraduras, etc. Por .lo tanto, es evidente que no abusamos al insistir en este asunto. 'Hablemos, pues, de las trampas cazamoscas. Las antiguas ya son cono- cidas. Conviene, sin embargo, defender dos de las más importantes: la bo- tellade cristal en forma de nasa y los papeles' cazarnoscas. Se ha dicho que' son repugnantes y he visto gentes, que por 'esto no los usan. ¡Oh absurdo! les repugna. menos. ver posarse ..!as moscas en los alimentos que van a. in- gerir, que contemplarlas pegadas en el papel o encerradas en la botella de cristal. Para evitar esta repugnancia sé 'ha deslustrado la parte inferior de las' nasas 'de vidrio. También se han propuesto vasos de beber, llenes hasta la mitad con agua jabonosa y tapados con un papel untado con miel por su cara interna y con un agujerito en 'el centro. Pero a !TIí este procedimiento no me ha resultado. Veamos ahora las últimas novedades en punto a trampas. para cazar moscas. Una de ellas es la «Minnesota 'Fly Trap", ensayada en la Estación experimental del Estado ,de dV1innesota, -que acaba de dar a conocer el; ento- mólogo F, L. Washburn y.que representamos .en. las figuras 1 y 2. Estatram- . pa se funda 'en el mismo principio de las- botellas en forma .de nasa.' Por entre a:f b las moscas entran en K·y por aquí al espacio superior, delque no saben salir. Esta traínpa está-hecha de madera-y tela metálica' y tiene 60 centímetros de largo, 30 de alto y 20 de ancho. En el suelo de la misma se pone pan rno- REVISTA VETERIN.ARIA DE ESPAÑA jada con leche. Este pan debe' renovarse con frecuencia para que no se seque.' Ya se comprende que la trampa debe ser eficaz,' pues en esencia, no difiere de las botellas d~ cristal en forma de nasa. En efecto, puesta no lejos de la FIG, '3, Vista genera del ',EI-In-To' con re- FIG. 4, ,El, EI-In-To', combinado con cipi~nte inferior' una lámpara puerta de una' cuadra con dos caballos, apresó, en un dia, 8,700 moscas. en otro 1'2,000 i¡ en día y medio 18,000. , Otras trampas más origínales para.extermrnar moscas y otros insectos, son los aparatos eléctricos representados en las' figuras 3 y 4, llamados EL- In-To, primeras silabas de las tres palabras alemanas. Etekiriscñer Insekien Toier (matador eléctrico de' insectos), Én estos aparafos los insectos mueren , electrocutados. Consisten en dos alambres muy buenos conductores arrolla- dos en espiral, muy cerca uno de otro, en 'comunicación 'con la red eléctrica por un extremo y libres por el' otro. Ahora bien, como por este otro extre- mo no se continúan, la electricidad no puede pasar del uno al otro y está en tensión de modo 'permanente. Gracias a esto, el aparato 'resulta baratísimo, pues la corriente no circula por él sino en los brevísimos instantes en que realiza la electrocucióhinsecticida. Veamos como. Ante todo hay que atraer los insectos. Para esto se recurre a las golosinas "ya conocidas (agua con le- che, miel, etc.), que se colocan cerca del aparato. También se les puede atraer por medio de la luz, combinándolo con una lámpara como en la fig. 4. Ahora' bien, así que un insecto se posa sobre los dos alambres en espiral, establece la comunicación entre ambos, cierra "el circuito y cae side- rada en' un' recipiente con agua que hay debajo 'del 'aparato, La corriente pasa durante momentos tan cortos que' ni siquiera la 'registran los conta- dores eléctricos más sensibles. Esta trampa, según dicen, es de una eficacia descomunal. (. • Jo." ¡' 60 . REVISTA VETERINARIA D,E ESPAÑA NOTICIAS A nuestros lectores,- Por -causas que nuestros lectores ya conocen (la huelga de tipógrafos) los últimos números de la REVISTA han aparecido con algún retraso, Aprovechando esta circunstancia, .Y a fin de normalizar de- finitivamente la salida del periódico, hemos decidido adaptar, la publicación del mismo al año natural, a' partir de este número, que es el primero del volumen VIII. Hasta ahora, la subscripción empezaba en el mes de septiembre de un año y terminaba en el de agosto del año siguiente, lo cual originaba bas- tante confusión a muchos subscriptores, sobre todo al computar sus pagos y muy especialmente cuando nos reclamaban números atrasados, puesto que, dada la manera en que hasta ahora venía contándose la subscripción, cada volumen contenía números de dos años distintos. Para evitar estos incon- venientes, determinamos también aplazar hasta el primero de enero de 1914, la aparición del primer número del volumen VIII, con lo cual, la subscrip- ción a nuestro periódico se armonizará con el año natural, es decir, empe- zará en enero y terminará en diciembre. Sin embargo nos hemos visto obligados a publicar este número, que ya lleva la fecha del mes de enero, con algunos días de antelación, para calmar la impaciencia de muchísimos subscriptores que nos han manifestado sus vehe- mentes deseos de teer nuestra modesta publicacíón., y su viva inquietud al no reci birla, Este interés que hacia la misma sienten nuestros compañeros nos honra sobremanera. Si fuésemos vanidosos, ello serviría para envanecernos. Somos únicamente agradecidos y estas manifestaciones de simpatía, que genero- samente nos han prodigado, nos obligan a proseguir con mayor brío nues- tra labor. Periódicos nuevos.-Hemos'recibido el primer número de Murcia Pecuaria, interesante publicación mensual que aparece en Murcia bajo la dirección del Inspector de Higiene Pecuaria de aquella provincia, nuestro buen amigo don Antonio Panés, . Asimismo hemos leído con el mayor agrado el primer número de Ciencia y Trabajo, periódico que publica el meritísimo zootecnísta don Santos Arán en unión de otros distinguidos compañeros. Como la 'ñnalídad a que tienden ambos colegas,,no puede ser más desinteresada, les auguramos el mayor éxito. Nuevos veterinarios militares.-En las oposiciones celebradas últimamen- te,han sido aprobados 24 aspirantes por el orden que sigue: don Rafael Castejón, don Francisco Centrich, don Jaime Causa, don Federico Pérez, don Benigno Oarcia, don Santiago González, don Adolfo Herrera, don Francisco Sanchez, don Amado Izquierdo, don Teófilo Pérez, don Tomás López, don REVISTA VETERINARIA IYE ESPAÑA 6 Rafael de 'la Linde, don Ramiro Guillén, don Gonzalo Maria Arroyo, don Francisco Blázquez, don Juan Pérez, don Manuel Larrea, don Eduardo Carmona, don Antonio Guirnbernat, don David Fernáridez, -don Luís Arciniega y don Manuel Pino. También quedaron aprobados. sin plaza don Jesús Sobrado y don Manuel Pino. , Nuestra más entusiasta felicitación a todos. Ch. Tellier. - Este bienhechor de la humanidad, creador de las in- dustrias frigoríficas; acaba de. morir, casi en la miseria, a los 85 años de edad. Había nacido en Amiens, en 1828. Primero trató de inventar 'una máquina frigorífica que funcionara con vapor de agua, cosa que sólo ha po- dido resolver Mauricio Leblanc en nuestros días. Después utilizó el amo" níaco, que, al ser disuelto en el agua, produce-frío. Posteriormente construyó las máquinas que obran' por compresión y demostró las ventajas del éter metílico como agente trígorlñco. Después de preconizar en 1868 el emplea , del frío para la elaboración de vinos y liquídos alcohólicos, decidió resolver - el problema de la conservación frigorífica de las carnes. La guerra de 1810, le hizo interrumpir los' trabajos; 'entonces propuso, sin éxito, el empleo del frío para practicar las amputaciones con menos dolor. En 1876 logró fundar una Sociedad y equipar un barco, el célebre Frigorifique, primer transporte trasatlántico de carnes. En él se obtenía -el frío por evaporación 'del éter metílico. -La expedición tuvo el mayor éxito. Entonces la Sociedad que Te- lIier había logrado fundar, procuró deshacerse de él. También inició la aplicación del frío la la fabricación de la cerveza,' el uso del mismo para retardar la floración de las plantas (y hacer floreceo por ejemplo, en septiembre, vegetales que suelen florecer en abríl), para conservar la leche, la' manteca, el queso, etc. Por todas estas y otras mu- chas invenciones y aplicaciones de las bajas temperaturas, ha sido llamado el padre del frío. Pero también imaginó el alquitranado de las carreteras e inició muchas otras prácticas útiles. Fué un gran precursor de muchas industrias contemporáneas y un hombre digno de suerte infinitamente mejor. Pensión para el extranjero. - Por el Ministerio de Instrucción pública se ha otorgado al culto veterinario, hábil periodista y maestro normal, D. José Fontela Vázquez, la pensión concedida al distrito universitario de Compos- tela, para ampliación de estudios en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de La Plata (República Argentina) sobre prácticas de Bacteriología y. orga- nización y funcionamiento de frigoríficos, con aplicación a la inspección, transportes y mercados de carnes. Esta pensión, que durará hasta el 30 de septiembre venidero, es de 4,000 pesetas, además de los gastos de viaje de ida y vuelta en. segunda clase. " Muy de, veras felicitamos a nuestro querido amigo Sr. Fnntela, cuyo talento y amor al estudio le hacen en justicia merecedor de la pensión que 'acaba de concederle el Estado, Resumen de las enfermedades infecto contagiosas que han atacado a los animales domésticos en Fspaña durante los meses de julio y agosto de 1913, según datos remitidos por los Inspectores de Higiene' Pecuaria. REVISTA VETERINARIA. DE ESPAÑA JULIO r Enfermos Invasio- Muertos Quedan que nes en el Curados o Enfermedades existían mes de sacrifica- enfermos en el mes la fecha dos anterior --- Perineumonía contagiosa .... 17 39 13 35 8 Glosopeda. ..... ........... ' 3,124 8,533 5,548 119 5,990 Viruela ........... ' ......... 3,394 4,008 2,752 225 4,425 Carbunco bacteridiano ...... - 2,168 30 2,136 2 Carbunco sintomático ... , ... - 39 I 2 37 - Mal rojo o roseo la ......... 178 1,242 276 732 412 Pulmonía contagiosa ........ 522 5,619 1,775 2,514 1,852 Cólera de los porcínos ....... 747 3,557 1,422 1,597 1,285 Tuberculosis ............... - 58 - 58 - Pasterelosis . " ............. 19 173 101 27 64 Cólera y difteria de las aves. - 514 11 503 - 7 10 - 15 2 ~~~¡~~'.': : : : : : : :':: : : : : : : : : 59 8 2 16 .49 Rabia ............... '...... - 42 - 42 - Sarna ..................... 1,544 - 977 22 545 Triquinosis ................. - 4 - 4 - Cisticercosis. .............. - 2 - 2 - I Madrid, 27 agosto de 1913. - El Inspector Jefe del Servicio de Higiene Pecuaria, D. GARCÍ... E IzeARA. - V.o B.O, el Director general, T. GALLEGO. AGOSTO Enfermos Invasio- Muertos que Enfermedades existían nes en el Curados mes de o sacrifica- Quedan enfermos en el mes la fecha doS anterior Perineumonía contagiosa . 8 33 3 26 12 Glosopeda . 5,990 1,895 4,863 108 2,914 Viruela : . 4,425 14,541 , 4.653 572 13,741 '::arbunco bacteridiano . 2 1,207 64 1,136 9 Carbunco sintomático . 7 1 6 Mal rojo o roseola . 412 r 668 254 423 403 Pulmonía contagiosa.'.' .. : . 1,852 1,998 928 1,608 1,314 Cólera de los porcinos . 1,285 1,568 717 1,278 858 Tuberculosis ' . - 40 40 Pasterelosis . 64 I 94 83 27 48 Cólera y difteria de las aves. 1,091 244 816 31 Muermo ' ', 2 2 Durina . 49 3 10 36 Rabia ,.•.......... , . 21 21 Sarna . 545 142 490 87 110 Triquinosis .. , . 1. ·1 Cisticercosis. . . 7 7 Madrid, 24 de septiembre ge 1913. - El Inspector Jefe del Servició de Hígiene pecuaria; D. GARCÍA E IZCARA.-·V.o B.«, "el Director general, GALLEGO. REVISTA VETERINARIA DE .ESPAÑA 63 Material bacteriológico. - La AsocÍación' general de Ganaderos se propo- ne pedir al Gobierno, así que se abra el Parlamento, una subvención para adquirir el material necesario para instalar laboratorios, por ahora tan sólo en unas cuantas provincias, para que los Inspectores de Higiene pecuaria puedan practicar los análisis necesarios cuando se presenta una epizootla, sin necesidad de tener que enviar a Madrid los productos que tengan de ser analizados, adonde casi siempre llegan en 'mal estado de conservación. La idea es digna de aplauso, porque, aumentando los laboratorios, po- . drán hacerse. los análisis con mucha mayor rapidez Y" en mejores condiciones que ahora . . Congreso Nacional de riegos. - En este congreso celebrado en Zaragoza durante el mes de octubre, en la Sección tercera se discutió la siguiente ponencia: eÓ: "Influencia del regadío en el aumento de la riqueza pecuaria y medios de industriaÚzar esta producción." Ponente: don Santos Arán, Inspector de Higiene Pecuaria de, Sevilla. Las conclusiones' aprobadas fueron-las siguientes: I.a El riego influye .en el fomento pecuario, porque mejora la condi- ción de quienes practican cultivos de regadío, elevando su cultura y su bienestar, factores indispensables a todo género de empresas. 2." El riego es el único medio de restablecer la armonía perturbada entre la agricultura y la ganadería. 3.a Tener riegos. es tener prados, y tener -prados es disponer de' carne, de ¡'eche, de lana, de salud y riqueza para intensificar los cultivos. . 4.a Por una ley natural y automática, los prados perfeccionan y aumen- tan los animales, y los animales perfeccionan e intensifican los cul- tivos. S.a La existencia de' recursos alimenticios, no sólo influye en Ia-canti- dad y calidad de los productos, sino que se refleja poderosamente en la con- formación dejos animales, en sU capacidad para transformar-ventajosamente cuanto comen, en la rapidez con que evolucionan o se desarrollan (preco- cidad) en. la mayor eficacia procreativa del capital, en. su rendimiento y en . su seguridad. 6.a El riego divide la propiedad pecuaria, suprimiendo el régimen pastoral de alimentación escasa e intermitente, y haciendo, en cambio, efi- caces y fáciles las atenciones del homb-re en la reproducción, alimentación racional, preceptos higiénicos, etc., indispensables para producir y mejorar la ganadería. 7."' La división de la propiedad pecuaria significaría, además, .aumento enorme en la capacidad productiva de la nación, pues no sólo crecería el número de cabezas por la necesidad de máquinas q-ue transformaran la hier- ba, tubérculos, raíces, granos, etc., obtenidos en régimen de regadío, sino que efecto de la racional alimentación, los animales alcanzarían un peso medio mucho mayor que el actual, con superior rendimiento, y no sólo en carne sino también en leche, lana etc, 8." Dividida la propiedad pecuaria, y suprimida por innecesaria la trashumación; no ¡tendría r~zón de existencia muchas veredas y cañadas, cuyo valor serviría para- empresas de fomento pecuario. 64 REVISTA VETERINAR!A DE ESPAÑA 9.a Hacer industriales. Tal empeño reclama: enseñanza técnica práctica; medios económicos para desenvolver las iniciativas que derivan de esas enseñanzas; garaniias para la conservación, circulación" y consumo de la riqueza obtenida. a) La enseñanza- técnica se alcanza: modificando en absoluto nuestra "tradición pedagógica en materia pecuaria y especializando la enseñanza según las regiones y condición de los habitantes, de modo que se dé cultura que aproveche, no títulos que destruyan. Creando" escuelas agropecuarias rurales, esencialmente gratuitas, fo- mentando la idea del ahorro! para impedir que los jóvenes emigren a otras profesiones, y acumulen, por el contrario, un pequeño capital con el que puedan dar independencia al trabajo y realidad a sus iniciativas. Buscando la racional cooperación de la mujer agrícola, educándola en consonancia con su misión para la vida rural. Organizando concursos de ganados y productos pecuarios, facilitando r las, excursiones de enseñanza pecuaria, creando el intercambio intelectual entre los organismos de defensa y fomento pecuario. b) Los medios económicos se consiguen: . Defendiendo Ja producción pecuaria con las seguridades de¡ riego. Buscando la solidaridad, tanto más eficaz cuanto mayores son las ga- rantías y solvencia que se ofrece. c) Las garantías para la conservación y circulación de la riqueza ob- tenida se conquistan: , Alejando la ruina del ganadero por medio de instituciones de seguros contra la mortalidad de animales. Concediendo subvenciones el Estado a las Sociedades mutuas de se- guros, que en sus reglamentos consignáran garantías proñláctícasy sani- tarias contra la difusión de las enfermedades. Promulgando una ley de epizootias esencialmente española, con el de- cidido propósito de hacerla cumplir, pues el actual Reglamento de Policía sanitaria es imperfecto e inadecuado para nuestra tradición pecuaria. Reglamentando los mercados y mataderos. Confeccionando estadísticas verídicas de producción, consumo y mor- alidad, como baee racional de toda índustria. Ofertas y demandas En esta sección publicaremos gratuitamente tres veces consecutivas los anuncios de arácter profesional que nos envíen nuestros suscriptores. , - Veterinario soltero, de 32 años de edad y ocho de práctica, se ofrece para ejercer la profesión en población importante y mejor en Barcelona. Para más detalles dirigirse" a esta Administración. - Se cede en traspaso un establecimiento de Veterinario en un pueblo del reino de Valencia que da un rendimiento líquido de 3,500 pesetas. Para ínformes en la Administración de este per.iódico. - Veterinario joven con ocho aI10s de práctica, se ofrece para ejercer en cualquier pueblo de Cataluña o de Valencia. Informarán en esta Administración. - Veterinario con varios. aI10s de práctica, aceptaría partido en el que no tuviera que encargarse de la práctica del herrado. Envías mismas condi- ciones se ofrece también como auxiliar de otro profesor. Informes en esta Administración. Tipografía La Académica, de Serra Hnos y RusseIl, Ronda Universidad, 6; Teléfono 861