REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA . Vol. VIII Barcelona : }..o Febrero de 1914 N.O 2 TRABAJOS ORIGINALES Algunas 'consideraciones sobre el empleo de la tinta china en B-acteriología (1) ~OR JosÉ T AR'AJ'lCO' (}ONZÁLEZ Alumno de la,-Eseuela de Veterinaria de Santiago El método de tinción por lá tinta china, es debido a Burri , pero es justo indicar que el empleo de la misma en microsco- pia, sobre todo para el estudio de los. microorganismos con o sin cápsula gelatinosa, fué ya aconsejado por L. Errera en ]884, en ún notable artículo que apareció en el Boletín de la Sociedad belga de microscopia, y titulado: « Sobre el empleo de la ti,nta chineen micr6S(wwiia;»,. -El -métodode Burri, utisizado pri-ncipalmente para el exa- men baeteFi,eMgilc0' de los lílq¡uidos orgánicos, se practica del modo si'ghlieFlte: UN:a g,0b clle'l líquido a examinar se mezcla con otra de tinta clrina, y ell todo se extiende inmediatamente sobre un' portaobjetos -, Hecha ya' la preparación, no resta más qu,f,!,diejléilldaseca.¡: para poderla' examinar a inmersión. Los microorganismos resaltan en blanco sobre el fondo negro' o morenuzco d'e la Unta; el resultado obtenido es, sobre poco más Q menos, el 111is1110 que ,con la iluminación de fondo negro. No todas las clases de, tinta china convienen. La mejor pa- reee ser la de GüntérWagner, Wa'l11ada «Pelikantusclre n.v 541» de Grübler. Esta tinta es muy espesa para emplearla pura; hay, pues, que .diluirl'a. en cinco veces su volumen de agua desti- lada; o en la mitad según Gins; repartirla en porciones de 2 Ó' '3 centímetros cúbicos en tubos de ensayo bien tapa- dos con a]:O'(i)d'ól1', esterrlizar dos o tres veces durante Ll11a hora , 1::< y a 1000. HecI10 'esto, se deja reposar dos o tres semanas por lo menos antes de su empleo, o en caso de, necesidad, se centri- (1) Trabajo del Laboratorio d~ HistolOgfa y Anatomía patológica de la Escuela dé Veterinaria de Santiago, que dirige el profesor don' A. Gallego. ' ·66 < REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ~l:itl:i::{ fuga ele..rnanera L."_ que se obtenga una suspensión ¿~.:.~:::·3~ L'~"()~ "':'~, 10_ más fina fii;::?tI\7 posible. Para hacer 'uso de la tinta, ·no deben sacudirse jamás' los ttlbot\i~io"':' servirse de una pipeta esterilizada', ó bien de una -asa de -platino previamente flameada. (Langeron. Téc- nica microscópica! 1913). Contando con métodos de tinción especiales, para los di- versos estudios que efectúo eri elIaborátoriode Histología y Anatomía patológica de la Escuela de Veterinaria de Sa)1- tiago, no había hecho 'uso de la tinta 'china por resultarme- enojosa la técnica antes ·des.crita. Recientemente me enteré de un trabajo publicado por P. van der Elst en los Annales de Medecine Vétéri:nqéJ:el_CXII, resumido-en-los siguientes tér- minos el} el ¡llúmero-Jde_'septiembre_próxinlo-pasado de la Revue Généi ole de Médecine Vétérinaire: , ' __ _ .' __ o ;' < J .- ._ ' , P. van, der Elst ha experimentado el vmétodo preconizado por Burri, proíésor-delJnstituto de Liebefeld (Bern~); para poner en" evidencia-los mi- crobios e;l una preparación. El colorante empleado es latinta china. El autor- ... "", . ~ . '\ '. ----¡~ Ji ." - ~ .... ' .'~" : ¡/... - t ( " ~'J~ .~ . __-...,~...... ~ FIG. l. Estafilococos 'piógenos pro- FIG. 2.. Estreptococos de una rnarnitis cedentes de la orina ele-una perra de vaca ha conseguido excelentes resultados utilizando la tinta china preparada es- pecialmente para bacteriología y algunas tintas chinas que usan los dibujan- tes, tales como la marca «La Perla», de - Günther, Hanover, y también la de Paillard, de París. ' : Por este' método, se obtiene- 'una coloración negativa de los germen es. En efecto, al contrario de los demás procedimientos, por los cuales se colorea el microbio; con este-queda sin. cOlorear,_ refringente sobre un ,fondo negro for mado por la tinta china, base del método. . . He aquí la técnica: ' , _ ' En un cristal muy limpio se deja caer con un tallo o con una pipeta una gotj-ta_ de.tintachjna. y una, cantidad igual de agua destilada ode agua co- mún hervida. A esta solución ,se agrega ~111' pedacito. 'del tamaño de una ca- REV.ISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 67 I.beza'de alfiler," del produeto a exariíinar (sangre, pus, moco cultivo,' etc.), se . m ezcl a todo 'en el cristal y se hace dos o tres .frotisen nuevos.' cristales con la mezcla ,y se deja secar; la desecación ·al aire exige unos treinta' segun- dos, á lit llama es casi instantánea. Cuando el frotis esta seco se deposíta so- bre el porta una.gota.de bálsamo' de Canada i¡ se cubre: Lit preparación está ultimada y dispuesta a ser examinada a distintos aumentos; es inatacable e inalterable al alcohol, al xilol... etc. El ~"éto(jo,.. S6m? :~ie. 'é, "es 's~fíclj¡ísimo P~!l,O v precisa ·tomarun1Lj?recauc.p: l~.de cuidar.que e1.e~pesor de, lac~pa de. tirita chinano ,e~"ceda a'Ú~ de)o~n'!lli- . .:»: .>' .~I· /0 '(~'I..:::tf! • ; ..l .,'!, • .• 1! " . FIG. 3. Te'trágenos. áislados 'de la iex- FI G, 4 .•. 'Bacterias ovoides de 'las pas- . pectoración ..,deoull caballo" Cultivo ett .terelosis. ~asterelosis porcina; septi- " gelatina que muestra perfectamente el cerriia herriorrágtca del conejo, cólera te,t,rág~no;en 'seis :varios'aspectos :"ªs.o- av'ij¡r,: e~c:", ;1';1centro 'de cada' el,e~, elación en tétrados, en diplococos y en mento, claro e,OI1 los rnétodosordina- :' cócos aislados :\,./' rios.raparece bajo la. forma de purito negro '"' ~'Yi.~. -- :' ,....-"." . . , ~~, crobios aexamínar,' para'Io cual-se- ha de.hacer, uJ,l,~rotis de .capa muy d~l". gadá. Macroséópicaménté 'esta tendrá UÍ1ti¡jte pardu~g,,¡nás 5ién' quénegro:, porquesí la':l?repa¡:aCión'a!Jéirece negra es que J1L~cap9,de, tinta' es 'muy' espesa y los microbios en estas condiciones están anégados '1: con.el microscopio se- distinguen' muy poco o nada; "por el contrario," si "el frotís es párduzco claro- el campo microscópico no será "lo suficienteobscuro para mostrar la refrin-' gencía 'de los géimenes.' ", .;: ,':, \', , ., Esta-refringencia de' los gérmenes sobre un' fgndo obscU/;o hace qué,~~: des- taquen cori tal' claridad que, hasta pOI' un observador poco 'acostumbrado, la: bacteridia carbuncosa puede distinguirse aun con débiles aumentos, POl" ejemplo, 80 diámetros. ,', ". ' Con frecuencia los' gérmenes están rodead.os de un reborde 111ásobscuro 'de tinta 'china, ' 'Para', estás preparaciones noJiay necesidad de tener productos frescos: Aun cuando se invierta el' orden de la técnica no 'hay inconveniente, elfrotis puede hacerse primero y'colo'rear después' con tina mezcla de la tinta y agua destilada en partes iguales, pero hay necesidad de 'sacar un segundo frotis del primero. 'Con la pequeña cantidad de tinta' china que queda en el cristal sobre el cual se hizo la primera preparacién, pueden- colorearse todavía me- dia docenade preparaciones antiguas." ,. . 68 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La conservación de los productos virulentos en un antiséptico diluido (formol, por ejemplo) no influye de ninguna manera sobre la nitidez de los microbios. ' Este método tiene grandes ventajas sobre los procedimientos ~rdinarios de tinción que hacen darle la preferencia en numerosos casos. FIG.5. Carbunco bacteridiano del buey. .F!G. 6. Spirillum. dentium, Parásito Frotis de sangre que muestra bacterias hallada en los productos de. la caries libres y tres de ellas fagocitadas dentaria del caballo . El-autor ha aplicado este método para poner en evidencia el estafilococo piogenes procedente de la orina de una perra; el estreptococo procedente de una mamitis de la vaca; el tetrágeno de un cultivo aislado del moco de, un ca- ballo; la bacteria ovoide de la pasterelosis (el centro de cada elemento, que aparece de claro con los métodos habi- tuales, aparece en estas preparaciones en forma de punto negro), la bacteridia del carbunco de los bóvidos, y ,el Spi- rillum deniium, parásito encontrado' en los productos de la caries dentaria del caballo. Además de este método de coloración 'única, existe otro un poco más complí- Icado, complemento del procedimiento Burri dedicado exclusivamente al car- bunco bacteridiano y para evidenciar s-u FIG. 7. Frotis de sangre carbuncosa cápsula. . tratado por la tinta china y la tionina Djoubelieff', de Sofía, en un artículo muy completo y muy documentado sobre el carbunco bacteridiano, cita los diterentes procedimientos de coloración positiva y negativa de la cápsula y dice «la cápsula puede evidenciarse también por el empleo de la tinta china; recolorear después de fijar al alcohol, o al alcohol-éter, por la tia ni na, la fue- sina, etc .. Van der Elst, en tanto, ha .procedido a usarlo en Irotis de sangre carbun- cosa que databan de' varios .meses. 'Los resultados son verdaderamente dig- nos de llamar la atención, sobre el fondo obscuro se destacan las bacteridias: la cápsula incolora se ve pertectarnente bien rodeando al microbio teñido en azul, violeta, verde, rojo, etc., según el color antes elegido. Todos los colores de .anilina pueden ser empleados, lo mismo que al azul alcalino de Kühne y el pardo de Bismark. ' La fijación al alcohol, o al alcohol-eter, en partes iguales antes de la se- gunda coloración 'no es 'indispensable. '- A modo de comparación, se han ensayado quince procedimientos de colo- ración de la cápsula de la oactertdia carbuncosa esta doble 'coloración es Ia que mejor muestra las cápsula. . . Por analogía con el carbunco, el autor tia 'coloreado de la misma forma fro- tís de esputos humanos' neumónicos, El neumococo de 'F~iedlarider ITIl\estra igualmente su' cápsula.' Los 'frotis databan de enero de ¡9.¡i ' Admirado de: la" r-apidez y facilidad' de este procedimiento, .intenté ponerte en práctlca.sCon un pus procedente :de un 'fle- rnón.coronario.. ef€du'é varlás extensiones sobre urí 'pórtaobje- tos, sequé y fijé luego la preparación a la lámpara, hice un Gram-Nicolle y'mez.clé la tinta, china yagua destilada a par- tes iguales, verificando con esto U\1 segundo frotis sobre el pri- mero. Examiné la preparación a inmersión y' vi destacarse sobre el fondo negro, o mejor dicho, morenuzco de la tinta, unos bacilos que estaban sin teñir (Gra111 negativo), resal- tando en blanco y comunicando bello aspecto a la preparación, y además unos diplococos teñidos en violeta obscuro (Gram po- sitivo). Con un producto, sifilítico hice varios frotis, siguiendo la misma técnica que en el caso anterior, y ai examinar la ' preparación a inmersión, encontré, no elSpirochoete pallida, sino un bacilo que me' hizo sospechar si- dicho producto ade- más de sifilítico sería tuberculoso. Pero lo que más' llamó mi atención' fué la presencia de unos diplococos,' cuya existen- . cia no 'sabía a que, atribuir. Sospeché si estaría infectada la tinta china, 'y, para' comprobarlo", limpié escrupulosamente 'unos portaobjetos, los pasé por alcohol-éter, y, tomando di- cha tinta con una pipeta previamente .esterilizada, mezclé la tinta con agua destilada a partes iguales e hice ¡1I10S frotis con esta substancia. Procedí al examen microscópico de estas' preparaciones,' y, 'en efecto, confirmé mis sospechas, pues' pare- cían los mismos bacilos y diplococos que antes' había visto, ,y que, claro está, no podían ser más que de la tinta china. Es de notar que el frasco de la tinta empleada para estos ensa- yos era abierto por' vez primera. Este' éxito y fracaso a la vez me decidieron a publicar esta pequeña nota, para lla- mar la atención de los que, como yo, hayan tenido o tengan 70 " -REVJSTA,VETERINARIA' DE,. ESPAÑA Ja.preteJJ'si.Ó!J de utilizar la tinta. china, en substitución de otros colorantes, cuyo empleo exige Una técnica muy corn- :plicad-a. ..,.... 'L' \ " , En resumen: el, procedimiento de tinción de los micro- -bias 'por la tinta china, no es nada sen'cillo ni rápido. 'Es un .procedirniento ge Iaboratorio, que exige una esterilización es- .crupulosa, y una perfecta centrifugación 'de la -tinta. Este procedimiento rha sido aconsejado 'en .el diagnóstico "de la 'slfilis, y puede servir. para . observar todas. las espe- cíes de microorganismos. Gins_ 'enel. Centralbl. f. .Bukteriol., Orig., LVII de 1911, la indica para demostrar las pestañas .del bacilo, tífico, y de otrasciertas bacterias j para Ias cápsu- Jas, mezclar sobre .un portaobjetos. una gota del Jlquido que .se trata de examinar con igual cantidad de tinta china pre- parada según técnica de microscopia de Langeron.: Extender .con esto. 'una capa delgada, sirviéndose para. ello de otro .porta corno en la sangre; dejar secar, fijar- al sublimado con- centrado, lavar al agua y después teñir con la. tionina feni- cada: Las cápsulas ·quedan sin teñir sobre fondo negro y las .bacterias son teñidas. E. Rulison en. el [ournal amero medo assoc., L IV de 1910, dice emplear para las cápsulas esta -téc- .nica : hacer un Grarn, colorar el fondo con I~ fucsina ácida, lavar, secar y extender una .capa de tinta sobre el frotis así teñido. Sangiorgi y.Eisenberg en el Cetttralbl. f. Bakteriol., Orig., LV y. LVI de 1910, hace notar que las bacterias que .no toman el Gram,presentan con la· tinta una parte central opaca, rodeada por una orladura clara francamente limitada. Jagic. en el Wien. medo Woch., de 1910, dice servirse del procedimiento de Burri,. pará hacer preparaciones definitivas de bacterias aglutinadas . . Más recientemente Nitsche en Ceniralbl. f. Bakteriol., Orig., LXUI de 1912, y Harrison en Brit. medo journ., de 1912, pro- . pusieron reemplazarla tinta china por el colargol.. Las imá- genes obtenidas .son más finas, pero las preparaciones no se . conservan. Y, en. fin, diversos autores la reemplazan por solu- ciones concentradas de colorantes que no obran sobre, las bacterias .. Fischer [según Ztschr. f.. Wiss. Mikr., XXV 11 d-e '1910 y Centralbl. f. Bakteriol., Ref.,LI, emplea el rojo congo, el azul de anilina, la nigrosina. y la fucsina ácida. Eisemberg .en CentralbL. f. Bakteriot., Ref., Beilage zur Band., LJV de 1912, p~opone una mezcla de tres partes de solución' acuosa sa- REVI'STA VETERLNA,R1A DE. ESPAÑA :7.1 turada dechinablauycori una parte.ríe solución . acuosa satu- lrádá: decianosina. Esta-mezcla se halla-en 'el corrlercio (GrU- bler), bajnel-rtcmbre ¿'e Cyanochin. ;E's deteconlentlar 'que lo, mismo (rÚe '1'a'~ finta china, estos '~olórúlt~sdeberj"'se'r , perfectamente esterilizados y sedimentados, antes de su" empleo. , " :'El'CystiCert1-t's'ovis, 'como 'causa .dela tenia; cístic~ en 'el-carnero • . ~ ." ... '. 1'. _. l. • .' • ... . I ',; (1)' , ' POR " ':1 '" ..:'~';·B,.,'H'JRANSOM "',,' .. Jefe ,de la .División .Zoológica.de-la oficina d,e Industria ani,~nal:'- Wáshingtol1:. : , . Se 'sabe, desde hace próximamente. mediosiglo, .qneaparecen cisticercos en el carnero,pero han sido consideradoscomocario- 'sielades' . zoológícas, 'más que, como parásitos de ~,importancia económica real;', en efecto, parece que esta opinión ha sido acep- .tada comúnmente, Goma una: verdad; .probada.vpues Ias auto- -ridades sanitarias de la inspección de carnes,' no han considerado 'necesario urrexamen sistemático, del carnero como del buey y cerdo. 'Por laque concierne. a este país, sin embargo, la creencia 'de que el cisticerco del carnero es raro, se ha podido demostrar . es completamente errónea. En lugar de ser excepcional, se' ha encontrado con tanta frecuencia como lacistecircosis del buey y con mucha más que la del cerdo, casi desconocida en los' Es- tados Unidos. Donde 'se ha investigadó cuidadosamente la: pre- sencia delcisticerco, el tanto por ciento de los carneros atacados, se ha elevado a un dos por ciento y-aún más, y durante el año 1912, '20,000 carneros aproximadamente, fueron' detenidos por la ins- pécción federal 'de varios mataderos a causa de cisticercosis, - muchos de ellos en los últimos meses del año'. ' Es evidente, por lo tanto, que el cisticerco del carnero está , lejos .de ser un parásito sin importancia como se le considera generalmente.iy es .natural pensar que; a-medida que los Inspec- , tares se hagan más familiares con este parásito y con los métodos 'propios para' denunciar' su presencia, el tanto por ciento de los ..casos presentados aumentará. , ' , No hay suficientes datos para indicar en la hora actual la magnitud de los perjuicios y daños causados al carne~o _recono- ,(1) [oumat 01 'Agricuílurat Researcl», :- Octubre, 191;l, 72 REVISTA VETERINAR ~ v • ',\ • ,.¡) simplemente,. ,elJ .. ¡:¡pa'-' : .FI~.;!. Cysticercus oviporiens (tragrnentode cabeza) .riericia sin ..degenerar;" . ~;, " . .-" presente' en el .corazón '-'. , .de un.cárnero.y de otro similar en el de' un ·c~:\;J.rito:Lcis casos presentados, pÓf', OlJ, y Bongert demuestran numerosos cisticer- cos, .algunos. vivos en apariencia.,' . ',En otros, vistos por, Olt, estaban todos degenerados. :Ann- ,brüster encontró .cisticercos -degenerados en, dos.·o tres .carneros de un cargamento de M3. Otro caso fué denunciado pO!; Colberg, hallando, ,nu.meros9s de degenerados. ' , " ' . ., ." , . , En un caso eje' cisticerco, el) ,el' oorazón.Tndicado por Railliet, los parásitos eran muy jóvenes, sin ganchos, .Glage es el único autor que ha (lado acabada .cuenta de la frecuencia del cisticerco muscular en efcarnero. Esta cornunicacíón está basada, sin em- bargo" en la, presencia de- cisticercos degenerados y es probable -que, él examinase muchos casos de cisticercos vivos. Encontró - }2·.easos, 1'45 por 100, entre 2; 198 .carneros cuya cabeza- y cora- .zón fueron examinados, ytücases, 0'8 por 100; entre 1,.984,. en los" que" únicamente examinó-el' corazón. Rickrnann no establece ,el, número de casos observados. 'El' cisticerco. denunciado' por el autor .en 1908; estaba. degenerado y en crecimiento. parcial úni- camente. Herter menciorra iun caso, Y dice' que únicamente se encuentran 9 ernlas.relaciones de. la inspección-de carnes en Prusia por todo, el. año 19.09., . ¡'" : .' Haeiendo .una concesión amplia-podría decirse que el número total de casos-individuales de cisticercosis del carnero, introdu- cidos enla literatura .con prioridad a las recientes investigaciones del autor y país, es,considerablemente menor de 100 y únicamente algunos de ellos , estaban' bien, desenvueltos y no degenerados. -No es 'sorprendente, que la identidad de estos parásitos haya 76 RiVI'STA VETERINARIA J;)E, ES'PAÑÁ permanecido tanto tiempo sin descubrir, particularmente en virtud del hecho de haber recibido poca atención de los parasi- tólogos experimentados, los -que, además, no han dispuesto de material conveniente para experimentar. > Cobbold, por ejemplo, estudió aparentemente un solo ejem- plar (imperfecto), y Railliet parece haber' tenido una sola mues- , tra, sin degenerar, para el exa- men crítico. Hasta la época actual, el cisticerco del carnero ha sido encontrado en 1'0 siguientes s países: Inglaterra, Alemania, Francia, Algeria, Sudoeste afri- cano alemán, Nueva Zelandia y Estados Unidos. Para completar este resu- men literario, tan sólo nece- sitamos agregar unas pocas palabras acerca de la morfolo- gía de los parásitos. Como ya hemos indicado, se han omitido FIG,3. Cyst icercus avis (según una microfotografía de Bongert, los detalles morfológicos. Las 1899) medidas de los'ganchos, dadas por Railliet y Morot, correspon- den al Cysticercus ovis como las de Bongert y su microfotografía. Maddox fué el primero en observar la superficie mamellada de la vejiga caudal, la que, sin embargo, no ha sido reconocida como una diferencia distintiva entre el Cysticercus ovis y el tenuicollis, excepto por el autor y aparentemente ha escapado a la atención de los observadores. HiST.oRIA DE LAS INVESTIGACIONES En 29 de febrero de 1912"el doctor S. E. Bennett, inspector en Chicago, comunicó a la Oficina de Industria Animal, que se habían encontrado cierto número de carneros con cisticercos,. y en 1.° de marzo, el doctor O. B. Hess, de Seattle, también co- municó haber notado varios. Las especies fueron enviadas a Wáshington para estudios de laboratorio. Los quistes enviados, estaban degenerados, pero «se encontró» la vejiga caudal del cisticerco, y en vista de la presencia de la papilla cuticular, pre- sente en el Cysticercuscellulosae, y en concordancia con las auto- ridades alemanas respecto a la identidad del cisticerco, se diag- nosticó Cysticerciis cellulosae. Prontamen.te se recibieron co- municaciones confirmando que de 4,537 carneros sacrificados en Seattle, 79 fueron detenidos a causa del cisticerco y que en un mes se habían presentado 224 casos en Chicago. Con estos datos inmediatamente se vió con claridad que, el diagnóstico del Cysticercus ce/lulosae no había sido exacto, por REVISTA VE~ERINARIA DE ESPAÑA , 77 la razón de que éste y su tenia la Taenia solium, son excepcio- nales en los Estados Unidos. Probablemente sólo se encuentran ) U11;05 12 casos de cisticerco porcino en los grandes departamentos, donde el' número de cerdos sacrificados asciende a centenares de miles. Era increible que üi1 parásito fuese tan raro en su huésped habitual 'J tan común en el carnero. - 'Alguños alas dedicados al 'estudio' de los-rrurnerosns ejempla- res obtenidqs .en los mataderos de 'Chicago, nos llevaron al heclro de que, el parásito del músculo del carnero, no era ciertamente el Céuiuosae, aunque fuesen similares ciertos-caracteres. En ciertos detalles de estructura, el cisticerco muscülarse parecía al Cysti- cercus tenuieollis, pero en afros no concordaban. En consecuencia se emprendieron, 'experimentos para, determinar si .los parásitos ,se' desenvolvían en perros,' y si las tenias, caso positivo, eran hidatigenas (la tenia correspondiente al Cysticercus tenuicollis, también' conocida corno Taenia murginaia, la tenia marginata del perro), como fué ',afirn'lado por Chatin(1886), el cual ,dijo había obtenido Taenia. marginaia, alimentando perros con c1S- ticerco de carnero, o si ellos probaban ser otra especie. Siete perros estuvieron 'en -observacíón en 1912. Cinco de ellos fueron alimentados con cisticereos musculares det: carnero, mientras dos, como testigos, fueron alimentados con' Tenuicoüis del mesen- terio del, carnero.. Con tres excepciones, I se dió a los perros una dosis de aceite de ricino y' se examinaron previamente sus excre- meatos. para ver si contentan huevos de parásitos antes. de 'ser ali- mentados .con cisticercos. Se nutrió a los perros con biscuits de perro, puches de harina de maíz y alguna carne cocida, no de car- nero, y fueron.coloeados en' jaulas separadas (l'L .: ~ 'A continuación .del experirnento' ton perrosvse hizo otro eon el fin de recojer las formas críticas de las tenias- Y eligieron 10 corderos de un lote de 39,; losrestantes fueron sacrificados al instante 'en un establecimiento .de conservas de Chicago, no encontrándose císticercos musculares ni Tenuicoüis .. Uno de los 10 murió poco después de comprarle, los restantes se pusieron en condiciones adecuadas. , Se hicierou otresexperimentos para' demostrar la p.osibilidad de desenvolverse en el hombre, y el autor fué objeto de ellos. SIN.OPSIS DEL MODOQE VIVIR El adulto del, Cysticetcus avis .es una tenia (Taenia avis) que se presenta 'en el. intestino d.el perro, Teniendo en cuenta que los parásitos que viven en, el' perro, por regla general, también se , desenvuelven en el lobo, y que los .coyotes y otros lobos devoran carneros con frecuencia, es muy probable que la Taenia avis se -presente también en ellos. Si consideramos que los perros viven (1) No rel~tamos aquí los experimentos demllados' por no tener importancia esen- cial.- (N. del T.) , · ~ -. , FIG.4 1.- Cystieercus avis de un cordero alimentado con huevos de T'aen ia ovis. 2. - Cystieercus cellulose. Los cisticercos han sido extraidos efe sus quistes •. 3. - Taeniaovís desenvuelta en un perro por ingestión de Cyslieercus ovis, 4 . ...:... Taen iañydati gen a, " .'; ; ," 5. - Taenia tiydatigena de UI1 perro alimentado con cysticercus tenuicollisc 79"- en íntimo contacto con el carpero, nada.de particular. ti~ne que los perros s~ar los 'agent:e,S::'Ht· la transmisión del parásito al carnero. T.?ú1:bi,én es pO'sÚYllé, unque no' en tanto ,grado, que la a -tenia se presente ,en"ofro's "carnívoros, 'además del perro y lobo. Hay pocas probabilidades de que sea transmisible 'aJ;J:l!Hl)bre y, desde el ,P(lÍ1;to' de vis'tá'?pl"cáctico, puede considerarse-la' no-trans- misibilidad" corno un hecl)D"esJablecido." :No se ha' registrado tenia del hombre y además no'Iray casos auténticos, de la presen- cia en el .hornbre de tenia alguna, perteneciente al género;T>61enia. Por añadidura" Chatin ",pr9b'ó que la ingestión cle'cisticercos musculares' de carnero frustrael resultado en este' caso. El autor ha demostrado, .además, e~ tres ocasiones,', que, ingeriendo cisti- cercos musculares vivos, 'no resulta intestado. Siguiendojla in- gestión de. huevos-de tenia. 'P'o¡" 'el carnéro, los parásitos llegan a los, rnúsculoserí menea de.trece días; ellos, 9:;-nopasan por el hí- 'gado, o, a-diferencia def Cysticercus tenuicoliis, no 'd-ejan Indicios de su paso porel órgano. En -menosde, tres meses (ochenta y tres días) los cisticercos adquierentodo su desenvolvimiento; siete semanas después 'a e' la in-gestión de uncisticerco por; 'el perro, su desenvol- vimiento en tenia productora de huevos, puede ser conlpleto. El desenvolvimiento, por consiguiente, parece ser"alg,o 111ás'rápido que en el caso de TaeniahydatigeH(l¡,quenecesita, según Leuckart(1856) de diez a gOGe- semanas. .No púédé' dudarse, sin embargo" ,que el pe- ríodo necesario para desenvolverse está sujeto, a grandes varia- ciones y tal vez-las siete. semanas, son el mínimum para la T'aenia ovis, el periodo puede alargarse grandemente.,con toda probabi- lidad, come füé'notado .por Hall (--1911), en el caso-de teriia cenuro , , '. !, ~' ~. 1 f ..," .r: .: - ~ .- DESCRIPáON ZOOLÓGICA ,DE~,gARÁSITO MUSCULAR DEL CARNERO . ..' ' . Tenia avis (Cobbold, 1869) Ransorn 19 13. 1869 : Cysticerons ovis 'Cobbold. . 1873 : Cysticercus ovipariens Maddox. , 1878 : Cysticercus cellulosae: aries Kücherneister. 1885 : .CysticeU(IS, oviparus Lauckart. 1885' : 'Cysticercus "tenuicollis "de Chatin , Railliet. 1913 : .Tenia ot,ís,(Cobbol,d).Ransom., ESTADO Lt\RV~\.RIÓ. :, Un: cistícerco 'oval-.de 3!)5.por 2 milímetros a 9 por 4 milímetros de diámetro, Cabeza y cuello invaginados, en las paredes de la vejiga caudal, no al final, sino en el medio, entre los dos extremos. La membra- na de la vejiga muy delgada; con pequeñas proyecciones mamelladas, no arru- gadas acanaladas, transversalmente. El cuello acanalado: .transversalrnente, enroll~do en espiral-cuando .está .invagiriado y de' 1 .a -5 milímetros de largo. La cabeza de 500 a 800 micras de ancha; ventosa oval de 240 a 320 micras de diámetro. De rostrurn prominente, 275 a 375 micras en diámetro. De 24, a 36 ganchos; comúnmente 28 a 32, 'colocados' en doble corona de ganchos largos y' pequeños que alternan. Ganchos más bien d~~gados, débiles (más del- gadosy más ligeramente colocados que los del Cy~f¡cercus cellulosae : la base dorsal de los ganchos largos' más larga que la hoja ;' en ambos, grandes y pequeños ganchos; bordes mas o menos salientes en la.región transitoria entre la hoja y base dorsal: ,la cara central de los ganchos pequeños, aumentada , 80 REVIST-A VETERINARIA DE ESPAÑA ~. ~ ~ .~ Taenia solium (larva) Taenia hydatigena (larva) Taenia avis (larva) Taenia balaniceps (adulta) T'aenia Krabbei (larva) FIG. 5. Ganchos de Taenia avis, Taenia nydatigena, T'aenia solium y Taenia Krabbei Los ganchos grandes y pequeños, designados por las mismas letras, son de las mismas cabezas. Los ganchos en V y en VI son de material de tipo Taenia Krabbei transversalmente, no. bífidos, pero presentando, en ocasiones, un surco débil medio. Los grandes, de 156 a 188 micras de longitud, término medio 173; la hoja (desde la base a la punta de la base ventral, midiendo en línea recta), 68 a 84 micras, término' medio 78 (basados en la medición de 24ganctlOs, bien desenvueltos o casi, en .pleno desenvolvimiento, de 10 cisticercos tomados de vados carneros y de 13 ganchos de 4 cabezas de adultos). Los pequeños de 96 a 128 micras de longitud, pnóxlmamente 113, la hoja 48 a 60 micras, tér- mino medio 57 (basadas en la medición de 26 ganchos, total o casi en com- pleto desenvolvimiento, de JI cisticercos tomados 'de varios carneros y .]O ganchos de 4 cabezas de adultos). REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 81 .. Numerosos corpúsculos calcáreos en el cuello, menos numerosos en la cabeza y. muy raros en la vejiga caudal. , ESTAD? ADULTO: La longitud de las tenias vivas con segmentos preñados es de 45 a 110 centímetros. La longitud (material conservado) de 14a 53 centí- metros anchura máxima 4 a 8'5 milímetros, seg- mentos terminales 2'5 a 15 milímetros de longi- tud por 4 a 6 milime-, tros de ancho, común- mente más largas que anchas (medidas de 17 muestras con segmen- tos preñados). Cabeza 0'8 a 1'25". milímetros de anchura;' cuello 0'65 a 0'9 mílímetros an- cho (medidas de 26 muestras conservadas) FIG.6. Segmentos sexualmente maduros de Taenia avis Rostellum 375 a 430 micras en' diámetro (8 ejemplares). Ventosas 270 a 320 micras en diámetro (4 ejemplares). Número, disposición forma y tamaño de los ganchos como en la larva. Segmentos con bordes l~terales convexos; como consecuencia, los bordes del estrobilo presentan comúnmente perfil, contorno festoneado, cuya regularidad es rota por la protuberan- cia de la papila genital. Las papilas genitales son irregularmente alternantes y están situadas posteriormente al medio del-.segmento : en los segmentos . preñados puede alcanzar un díárnetro de más de 1 milímetro, y una eleva- .ción de 3/4 de milímetro. Gran seno genital, variando en profundidad v anchura hasta un máximum de unas 400 micras. SACO CIRROSO:. 450 a 550 micras de longitud: interior y cerca del lado exterior del vaso escretorio longitudi- nal del vientre. Los testículos están FIG. 7. Segmentos sexualmente maduros distribuidos en un área que se ex: .de Taenia hydatigena tiende anteriormente a los límites an- teriores del segmento y lateralmente a los vasos escretorios longitudinales. Esta área está limitada posteriormente por una línea curva que en los seg- mentos sexualrnente maduros, interesa la línea media a una distancia del borde anterior del segmento, variando de un poco más de un tercio a un poco menos de la mitad, de la longitud. del segmento e interesa los vasos secretores longitudinales a corta distancia en frente de los bordes posteriores del segmento, dejando ast un, espacio aproximadamente se:r!icircular, com- pletamente libre para los testículos, gran parte del cual esta ocupado por el . ovario. Detrás de este está la llamada glándula seminal. El ovario es biloba- do, el lóbulo antiporal es ligeramente mayor que el otro. Lateralmente el ovario se extiende al campo testicular, pero anteriormente está separado de él por un espacio que es mayor en la línea media. Posteriormente el campo testicular se extiende detrás de los límites posteriores del ovario, pero li,ge- ramente, y desciende un pocode una línea transversal que arranca del. borde posterior de la glándula seminal. Útero preñado con 20 a 25 ramas latera- les del tronco medio. Huevos (embrioforos) ovales, ,30 por 24 a 84 micras de diámetro.. . HI,'ÉSPED : Estado larvario: carnero (avis artes); cabra ( Capra hircus). Estado adulto: perro (canis familiaris). LOCALIZACION:Estado larvario: MúscuI9s.(corazÓn, músculos voluntarios , 82 REVISTA, VETERINARIA bE ESPAÑA exótago), más raramente pulmones, pared del estómago (?), riñones (?). Es- tado adulto : intestino delgado. ' EJEMPLARES, TIPOS: Probablemente no existen. OBSERVACIONES ACERCA DE LA MORFOLOGiA y SU COMPARACIÓN . CON OTRAS ESPECIES El estadolarvario de Ia tenia del cisticerco muscular del car- nero, se parece algún tanto' 'aI Cysiicercus cetlulosae en, su morfo- logía. La disposiciónespiral del cuello y cabeza y la' superficie mamellada de la base caudal, 'recuerdan el cisticerco del cerdo. El ; .' tamaño medio menor y la es-. ' tructura mas delicada del cis- ticerco, la forma y número de los ganchos le diferencian, sin embargo, del Custicercus cellu- lasae. Los ganchos son de cons- titución más débil, tienen ho- jas más pequeñas y son dife- rentes en el contorno; el nú- mero excede de ordinario al número usual hallado en el Cellulasae aunque los límites de variación en .núrnero, son tales en las dos formas (24 a 32 en el' Cysticercus cellulasde, según varios autores y 24. a 36 en el Cysticercus avis), que un diagnóstico definitivo no puede hacerse en los casos indi- viduales, bajo las bases del nú- FIG. S. Superficie de la hoja candal del mero-de los ganchos, si este Cysiicercus tenuicolis , d,emostrando las arrugas o canales transversales. número llega a 32 ó menos. Aparte de que su localización normal es el músculo y no la membranas serosas, el Cysiicercus avis puede distinguirse de1 Te- nuicallis por su menor tamaño, las diferentes relaciones de la ca- beza y cuello, eónla base caudal, la presencia de proyecciones' ma- melladas en la superficie de la base ,caudal, en lugar de arrugas transversales' y en el tamaño diferente de los ganchos. En el Cysti- cercus tenuicallis la cabeza y cuello están invaginados en una ter- minación de la base caudal, en lugar de un lado, como en el ovis. Las proyecciones mamelladas de la superficie del Cysticercus avis están, en gran contraste 'con las arrugas, transversales del' Cys- ticercus tenuicollis. Habiendo encontrado por varios observadores que el número de ganchos del Cysiicercus tenuicollis varía de 26 a 40, no puede hacerse una distinción marcada entre esta forma y elCysticercus REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 83 avis, la cual hubiera sido' aplicable en . todas los casos, porque, como regla, el número de ganchos encontrados en el Cystieereus avis es menor que el número habitual presente en el, Cystieercus ienui- collis. Hay, además, el tamaño de los ganchos, pues recordando los límites vemos son 170 a 220 micras en los largos del Cysiieercus ienuicollis (larva y adulto) y 156 a 188 en el Cystieercus avis (larva. y adulto) y para los pe- . queños 110 a 160 micras en el Cystieercus tenui- cotlis (larva y adulto), y 96 a 128 en el Cystieercus avis (larva y adulto} Los ganchos del Cysticercus ienuicollis son, sin ern- - bargo, por término me-, dio, considerablemente: mayores que los del Cys-' tieercus avis, .tanto en la longitud total como en la longitud de la base, 25 grandes ganchos de: .FIG.9. Superficie de la hoja candal del Cyslicercus avis demostrando las papilas cuatro . adultos y .dos larvas individuales, de I Taenia liyaaiigena (Cystieereus tenuieollis)~oscilan entre 180 y 212 micras, término medio 197; la base varía de 72 a 108 micras de longitud, término medio 93; ,y 20' ganchos peque- ños de los mismos ej emplares oscilan de 116 a 136 micras, término medio 129,tiene base, oscilando de 60 a 70 micras en longitud, término medio 68. La longitud aproximada de 31' gran- des-ganchos de Taenia avis (adulto y larva), teniendo una exten- sión de 15~ a 188 micras fué de 173 con la raiz, oscilando de 68 a 84, término medio 78. La longitud media de 36 ganchos pequeños de Taenia avis (larva y adulto), de 96-a 128 micras fué de 113, con una base oscilante de 48 a 60, término medio 57 .:En la forma los ganchos de la Taenia hytiaiigena y Cysiicercus avis, son muy simi- lares. Los ganchos pequeños' pueden distinguirse unos de otros, porque la base ventral aunque transversalmente aumentada en ambas especies, es bastante bífida en la Taenia hytiatigena, condi- ción que falta en la Taenia avis o cuando más, está ligeramente señalada. De las tenias más comunes del perro la única con la que' la T'aenia avis parece más fácil de confundirse es la Taenia ityda- iigena (Taenia marginauis, el adulto del Cystieercus ienuicollis. Aparte de las diferencias de los ganchos, ya indicadas, los segmen- tos del estrobilo muestran ciertos caracteres por los que pueden diferenciarse las dos especies. El estrobilo de Taenia hydatigena es más grueso (dorsoventralmente), en proporción a las otras .dimensiones, que el de Taenia avis, mientras éste tiene tendencia a enrollarse en espiral. Los segmentos de Taenia hydaiigena, tie- nen forma cuadrilateral, bastante regular, y los bordes del estro- , 84 REVISTA VETERINARI,A pE ESPAÑA FIG,IO Segmentos preñados de Taenia ovis Segmentos preñados de Taenia hvdatigena . . bilo son comparativamente estrechos, mientras que en la Taenia avis, los segmentos tienen bordes laterales convexos, estando bien marcada la convexidad usual, los bordes del estróbilo presentan un perfil festoneado. La extremidad o borde posterior del seg- mento se presenta más prominentemente en el primero que en el último. En la Taenia avis el poro genital es una gran papilla pro- minente y hay>un seno genital grande y profundo; en la Taenia tiydaiigena la papila genital es pequeña y el seno genital poco pro- fundo y no prominente. Los. testículos en la Tcenia avis no se ex- tienden posteriormente de una línea tirada desde el borde anterior de la glándula seminal paralela con el borde posterior del seg- mento; en la Taenia liydaiigena se extienden por detrás de los límites posteriores del ovario y glándula seminal prácticamente a los bordes .posteriores del segmento. Con respecto a las ramas del útero, la Taenia avis y la T'aenia hydaiigena son completa- mente diferentes, el útero de.la primera tiene 20 a 25 ramas late- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA , 85 rales a cada lado 'del tronco, mientras el útero de la segunda sola- mente tiene de 5 a 8 de tales ramas. Otras tenias del perro bien .conocidas como la Taenia 'pisifor- mis (Taenia serraia}, Multiceps muliiceps (Taenia cenurus ), Mul- iice ps seriaiis (Taenia serialis ), Echinococcus granulosus (Taenia ecninococcus ), y Dipylidiutn caninum, son de más difícil confusión qué la Taenia hydatigena. En atención a las diferencias morfológi- cas, el pequeño tamaño del Echinococcus granuiosus y Dipyiidium caninum, excluye la confusióri con la Taenia ovis. La Taenia pisi- [ormis puede ser distinguida por el gran tamaño de sus ganchos y el 'número menor de las ramas laterales del útero. La MUl- ticeps serialis puede ser distinguida de la Taenia ovis por el hecho de ser los ganchos considerablemente más pequeños; recordando los límites de la longitud de los grandes ganchos, son 135 micras y 157, la base ventral de los pequeños es bífida, distintivamente y la papilla genital pequeña y no prominente. La Muüiceps muliiceps , tiene los ganchos grandes del mismo tamaño aproximadamente . en longitud como los de la Taenia ovis, pero con hoja más larga que la mitad de la longitud total del gancha, y como la papila y seno genital son muy pequeños, las dos especies pueden fácil- mente distinguirse una de otra. . . ' De las tenias del perro menos comunes o peor conocidas, las especies Dibothriocephalus y Mesocestoides, se distinguen inme- diatamente de la Taenia ovis, por la ausencia de ganchos cefálicos y rostellum y por la localización de los poros genitales en la línea ventral media de los segmentos. Además, la ausencia de ganchos y rostellum distingue a la Ophidiotaenia punica (Proteocephalus . punicuss (1) de la Taenia ovis. Las restantes especies de tenias que . sabemos se presentan en el perro, son: la Taenia balaniceps Hall (1910), Taenia brauni, Taenia brachysoma y Taenia krabbei, todas las que, con excepción de la última, pueden distinguirse realmente de la Taenia ovis bajo las bases de las descripciones publicadas. . La Taenia balatiiceps difiere de la Taenia ovis por varias par- ./ .ticularidades, entre las que mencionaremos las siguientes : La tenia es más pequeña, la longitud de los mayores ejemplares es únicamente de 24 centímetros; la cabeza es más pequeña, no ex- cede de 752 micras de ancho, y los segmentos en los correspon- dientes estados de desenvolvimiento son más pequeños. Los gan- chos son más pequeños, 93 a 98 micras como límite de longitud de los pequeños y 145 los mayores. Los testículos se extienden prácticamente al borde posterior del segmento como de ser más en la Taenia hydaiigena. Las ramas laterales del útero, en lugar de delgadas y más o menos separadas por espacios intermedios, como en la Toenia ovis, son comparativamente gruesas y están' apretadas. La Taenia brauni (Setti 1897), difiere dela Taetiia ovis por ser más pequeña, su longitud total es de 15 a 18 centímetros y el (1) Esta especie, como se señaló por Hall (1910), problamente no es un parásito ver- dadero del perro. 86 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA \ tamaño de los segmentos posteriores 5 a 6 milímetros de largo por 3 a 5 de anchura. La Taenia brauni se creyó carecía de ros- tellum verdadero, peco poseyendo una doble corona de 30 ganchos, midiendo los grandes 130 a 140, micras" aunque en algunos casos solamente 95 a 100 ,y los, pequeños ordinariamente de 85 a 90, en ocasiones.Zü a 75. La Taenia ovis, sin embargo, tiene un ros- . telium bien 'desenvuelto y los ganchos, consideralilemente mayóres que las .dimensiories dadas para la Taenia brauni, además, las dos , formas concuerdan en .la posesión de papilas genitales prominen- tes y tal vez son similares tocante a las ramas del útero, pues Setti dice, que las, ramas laterales son numerosas, .débiles y perpen- diculares al tronco medio. . , '. La Toenia brachysoma Setti es también una especie más pe- queña que la Taenia ovis, los 'ejemplares con segmentos preñados, no. tienen más de, 10 centímetros, de longitud por 3 milímetros como máximum de anchura. El número de los ganchos es de 20 a,32 .. Los ,ganchos grandes miden de 135 a 145 micras y los peque- .ños 95 a lQ5de longitud.Tos primerosson más pequeños, por lo tanto, que los de la Taenia 'ovis y 10's segundos más pequeños también proporcionalmente. Las raices ventrales de los pequeños, se describen como teniendo acanaladuras medias, presentando así una condición intermedia entre la simple y bífida, al mismo tiempo se enroscan, de manera que las asas laterales tienden a descansar en el plano de la cara de la base ventral. . . Las papilas genitales son pequeñas yno salientes en la Taenia brachysoma, y el seno genital mide menos de 170 micras; como . máximum, de profundidad. Las ramas laterales del útero, única- mente en número de 10 a 12, a cada. lado del- tronco central. La Taenia krabbei (Moniez 1879), que se produce en el perro .por la, ingestión de .cisticercosprocedentes de los músculos del reno,' se considera mucho mayor, ancha y gruesa que la Taeniá coenurus y Taenia -serraia, y tiene' segmentos mucho, más anchos proporcionalmente a su longitud, pero su cabeza es más delicada Es también mucho más larga-que la marginata, la cabeza es más. grande, los segmentos más anchos en proporción a su longitud . .Los poros genitales .están localizados en grandes papilas, a menudo . alcanzan, un diámetro de un milímetro, igual a la longitud del segmentocontractado. El cisticerco, según, Moniez, es mucho más 'pequeño .que el, cisticerco de la Taenia solium. El número de los ganchos varía. de 26 a 34., La vesícula caudal comparada al tamaño de ,la' cabeza y cuello, está ligeramente desenvuelta y no tiene mucho flúido. El orificio de invaginación del cisticerco puede estar, ora en un polo ora en el otro. El cuello y cabeza invaginados, comúnmente .en .curva espiral, como en .el Cysiicercus ceuuiosae, pero en menor grado. El tamaño de los ganchos no se ha dado por Moniez, . . ' Sí los datos suministrados por Moniez son correctos, la .lon- gitud de los ganchos sería de unas 215 y 160, respectivamente, pero considerando como los grandes ganchos del Cysiicercus tenui REVISTA VETERiNARIA DE ESPAÑA 87 coitis, medida según la ampliación dada de unas 350 micras de longitud, porcuanto el máximum de longitud es menos de 250 micras, es probable haya habido algún error en la ampliación de los ganchos de Taenia krabbei, de manera que el tamaño calcu- lado, teniendo en cuenta las ampliaciones de los grabados de Mo- niez., no puede considerarse exacto del todo. , Los .cisticercos de la colección Helmintológica de la Oficina de Industria Animal, encontra- dos en renos 'en Alaska por el doctor don S. Neuman y correspondiendo .a la Taenia krab- bei, tan lejos como puede, determinarse con las descripciones y, figuras de Moniez, excepto por lo que se refiere al tamaf:ío de los ganchos, tienen ganchos de las siguientes dimensiones: , grandes: de 150 a 170 micras, término medio FIG, 11, Ganchos de Cysticercus 62, con hojas de 75 a 80, término medio 77; ovipariens 'pequeños: 85 a 120 micras, término medio 107, con, hojas de 52 a 60, término medio 57 (medi- ciones hechas en 34 grandes ganchos y[24 pequeños, procedentes de 8 cisticercos.) , El tamaño medio de los ganchos .es también menor que el promedio de los ganchos en el Cystieercus ovis, pero no presentan , diferencias morfológicas esenciales. -Teniendo en cuenta estrecha- mente las indicaciones de Moniez, el número contado en 8 cabezas, varía .de 26 a 32. El cuello y cabeza invaginada del cisticerco, forma una estructura mucho mayor que en el Cystieercus ovis, ambos actualmente y con relación .al tamaño de 'la hoja caudal. A causa de su condición encogida, el tamaño de los cisticercos no puede determinarse exactamente; aparentemente, sin embargo, son un poco más pequeños que el Cystieereus celiuloeae, bastante más delgados y considerablemente. alargados. El cisticerco de la Taetiia krabbei puede distinguirse realmente del Cystieercus ovis por su forma alargada" por el hecho de estar el orificio de invagi-, nación de la cabeza y cuello, a un extremo del cisticercoen lugar del' costado y por el .tamaño mayor del cuerpo, formado por la invaginación, ambos eh, la actualidad y ton relación, al tamaño de la hoja caudal. A causa de ciertas analogías evidentes, como la papilla genital prominente y .teniendo en cuenta la descripción de la Taenia krabbei no pueden establecerse distinciones-claras en- tre la Taenia krabbei y T'aenia ovis aun que sin duda se podrán obtener 'comparando los eJerilplares de ambas especies. , Escrito el párrafo anterior, se han recibido del profesor R. Blan- chard, .algunos ejemplares de Moniez, uno de adulto y dos de cisticereos. .Los cisticercos considerablemente contraídos miden unos 2 por 3 milímetros. La superficie de la cara 'Caudal es mame- llada (como también en el cisticerco de Alaska) y el cisticerco en sus caracteres se parece al Cysticercusovís.. No se determinó el número de ganchos. Dos de, los 'grandes medían 148 micras y tenía caras de 70., Uno pequeño medía 105 y 60 de b~se. Se dernues- 88 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tra así que, el tamaño asignado a los ganchos de la Taenia krabbei, basado en los dibujos de Moniez, era erróneo y la aparente dis- crepancia entre la Taenia krabbei y el Cysticercus de Alaska, no- tado en' el párrafo anterior, se ha alejado. La base ventral de los ganchos pequeños está alargada transversalmente, pero no es distintivamente bífida. Se ha observado, sin embargo, cierta ten- dencia a la condición bífida en algunas muestras de Alaska. Los datos hasta ahora expuestos, no indican una diferencia específica entre las especies de Moniez y las formas de Alaska y el peso de la evidencia está aun en favor de la corrección de la presunción de que el Cysticercus de Alaska y la Taenia krabbei eran idénticas. El ejemplar adulto corresponde extrictamente a los estudiados por Moniez (1880). Los segmentos son notables por su gran anchura, cuando se les compara con su longitud y son también conspicuas las grandes papilas genitales, de 1 milímetro de diámetro aproximadamente. Parece probable, sin embargo, que hay diferencias más o me- ·nos marcadas entre las dos formas. LoS dos segmentos posterio- res, en los ejemplares de Taenia krabbei los que estaban preñados son casi tan largos como anchos, miden 4 mílímetros de lon- gitud por 4'5 de anchura. Ellos son considerablemente más pe- queños que los segmentos de Taenia avis. Hay una diferencia dis- tintiva aparente en el útero preñado. En lugar de 20 a 30 ramas laterales vistas en la Taenia avis, hay únicamente 10, en cada lacio del tronco, en la Taenia krabbei. Es completamente claro el estu- dio hecho con material tipo Taenia krabbei, que es específicamente distinta de la Taenia avis, aunque la semejanza entre las dos espe- cies es muy estrecha en muchas ocasiones .. ASPECTO MACROSCÓPICO· DEL «CVSTICERCUS ovis» El quiste de un cisticerco bien desenvuelto y no degenerado, tal como se enclava en los músculos-de su huesped, es oval y varía en tamaño de 4 por 2'5 milímetros a 9 por 4 milímetros o ligera- mente más largo. Es blanquecino y varía en trasparencia según el grosor de su cápsula fibrosa que puede ser muy delgada y bas- tante transparente o comparativamente gruesa y bastante opaca. En los quistes transparentes, la cabeza y cuello del cisticerco apa- recen como un punto blanco pequeño, brillante que se aprecia a través de la pared del quiste. Removido de su quiste el cisticerco aparece como una pequeña vesícula oval, muy transparente y delicada, llena de líquido claro y variando en tamaño, cuando está bien desenvuelta, de 3'5 por2 milímetros a 9 por 4 rnilimetros. Se puede ver de un lado la cabeza blanca, opaca y el cuello invaginado en la vesícula, o comúnmente, 'parcialmente desinva- ginada y entonces proyectándose por encima de la superficie de la vesícula. El Cysiicercus avis es. más delicado en apariencia y .de tamaño medio menor que el Cysticercus cellulosae. Es conside- . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 89 rablemente más pequeño que un Cysticercus tenuicollis bien des- envuelto. . Los quistes degenerados varían en tamaño, forma, grosor de la cápsula, consistencia y color del contenido. El tamaño de 50 quistes degenerados tomados al azar, varía de 3'5 a 15 milímetros en diámetro; 7 por 4 era el tamaño medio. Diferentes autores han observado quistes que varían del tamaño de un grano de mijo al de un guisante. La forma es común- mente oval o esferoidal, pero pueden presentarse varias irregularidades . La cápsula fibrosa del quiste degene- rado puede ser muy delgada o muy grue- sa. Por ejemplo, la cápsula de un quiste de un músculo masetero que medía 7 por 4 .milimetros, era próximamente un tercio de milímetro de gruesa. Otro quis- te, 5 por 2'5 rnilímetros en diámetro del FIG. 12 Cysiicercus ovipariens mismo músculo, tiene una cápsula de unas- a. Ganchos. b, Quiste con- tres cuartas partes de milímetro de gruesa; teniendo un cisticerco cor- tado al través otro, 10 por 7 milímetros, del corazón, una de 3 milímetros, y la cápsula de otro, .' 8·por 6 en diámetro, también del corazón, midió un tercio de mi- límetro en grosor. La cavidad del quiste es comúnmente irregular en su forma, y contiene además del cisticerco,una ·masa caseosa, caseocaleárea o material calcáreo, en ocasiones un coágulo albu- minoso o una substancia purulenta blanda. El color del contenido puede ser blanco, amarillento, verduzco, anaranjado o moreno, pudiendo observarse varios de estos colores en el contenido de un - solo quiste. En muchos casos el cisticerco más o menos arrugado y comúnmente con cabeza, desinvaginada, puede distinguirse realmente con escrutinio delicado, pero, en general, se ve con difi- cultad eJ;1los quistes degenerados. Los cisticercos muertos encon- trados en los qu.istes degenerados, generalmente son de un color blanquecino brillante que le hace más aparente cuando el conte- , nido .del quiste es de un color de contraste. En algunos de los gran- des quistes degenerados es notable que el cisticerco sea ,mayor que los encontrados en muchos quistes pequeños: Por ejemplo, los cisticercos encontrados en dos quistes degenerados, 10 por 9 y ID por 7 milímetros de diámetro, respectivamente miden, cuando están arrugados, 2 milímetros 'de diámetro en un caso y 2 1/2 mi- límetros en diámetro en otro; fueron, por 'tanto, más pequeños que los cisticercos de un quiste 5 por 4 milímetros de diámetro, el cual midió 3 por 2 milímetros. . DISTRIBUCIÓN EN EL ORGANISMO Los. quistes de Cysticercus avis, como se encuentran en el car- nero, son de ordinario y comparativamente, pocos en número y están limitados comúnmente al corazón y di~fragma, aunque en rnuchos I I 90 REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA casos se encuentran quistes adicionales si se corta en los músculos. No es raro encontrar quistes en los músculos de la masticación y en la lengua. En ocasiones aparecen superficialmente en los músculos bajo la piel" y a veces en el panículo ca.rnoso. Los músculos ·abdominales no son comúnmente afectados. Pueden encontrarse quistes degenerados en los pulmones, y en este caso n9 pueden distinguirse.macroscópicarnente de los pequeños quistes degenerados del Cysücercus tenuicoilis. Se han encontrado pará- . sitos degenerados en las paredes del esófago. Los quistes degene- radas' encontrados en las paredes del rumen y cuarto estómago, en un cordero que ha ingerido segmentos de tenia, fueron proba- blernente Cystieercus ovis. Cisticercos degenerados en el hígado no son probablemente Cystieercus ovis, si no Cysiicercus tenui- collis, que aparecen frecuentemente en esta colocación. En los experimentos del autor ninguno de los varios corderos alimenta- dos con segmentos de Cysticercus ovis en estado de tenia, presentó invasión del hígado, mientras el hígado fué infestado en uno o dos corderos alimentados con segmento de Taenia hydatigena. El Cysiicercus ovis es, por consiguiente, un. parásito esencial del tejido conectivo intermuscular y raramente se localiza en otra región. Excepto el corazón y diafragma, el parásito no parece tener predilección por alguna localización particular; son prefe- ridas las partes indicadas, simplemente porque son las más fácil- mente examinadas en la inspección post-mortem, de manera que los animales que presentan infestadas estas regiones, son, con toda probabilidad, los detenidos por la inspección, mientras que los otros pasan desapercibidos por no presentarse los quistes en par- tes accesibles. Los músculos de la cabeza, particularmente los músculos de la masticación, son, con frecuencia, asiento de infes- tación, y pueden ser considerados tal vez como una localización preferente, aunque esto es incierto. Que la, lengua. es la localización común, fué bien 'establecido por el doctor W. J. Stewart, de la Oficina. de Industria Animal, que encontró cerca del medio por , ciento de lenguas infestadas en su departamento. DEG'ENERACIóN DEL «CVSTICERCUS aVIS», Los cisticercos observados en el, curso de la' inspección ruti- naria post-mortem, están comúnmente' más' o menos degenerados y están, ·ora caseificados, ora calcificados. Esto no significa nece- sariamente que los cisticercos vivos son relativamente raros. Puede ser _calculado de una parte por el hecho de ser los cisticer- cos degenerados mucho' más conspicuos que los parásitos vivos. De otro lado la validez de esta, explanación es algún tanto com- pensada por la posibilidad de que los cisticercos permanezcan vivos, únicamente por, un corto periodo,' comparado con la duración que tienen cuando están degenerados, en cuyo caso es más proba- ble encontrar cisticercos degenerados que vivos. Cuan pronto ern- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 91 , ' pieza la degeneración o cuan rápido es el proceso es incierto, pero es probable que en diferentes ocasiones varíe el proceso considera- , blemente en su aspecto y caracter.es. La degeneración puede pre- sentars:e antes de estar completamente desarrollados. Es probable que se deje. influir a menudo por la presencia de bacterias introdu- cidas por el parásito mismo o llevadas al quiste por la corriente sanguínea y la acción bacteriana tal vez puede tener gran impor- tancia en .el gran tamaño comúnmente alcanzado por los 'quistes degenerados .del Cysiicercus ovis. , Los resultados de los experimentos citados ya, prueban que . la degeneración 'puede empezar en menos de tres meses después de la íntestación.vpero. no hay dato para demostrar cuan pronto puede completarse el proceso; no' se conoce, además, cuanto tiempo puede permanecer en los tejidos de su huesped antes de morir y degenerarse. ',' . Los diversos procesos degenerativos que se presentan en 'el Cysticercus ovis no se saben al detalle, por lo. tanto, no serán con- siderados finalmente. Ellos son completamente similares, al me- nos en algunas de sus. variaciones, .a los procesos .de degeneración que afectan al. Cysiicercus bovis y .Cysticercus cellulosae. Una pre- sentación común ,en, el Cysiicercus ovis, .que río parece ser corriente en las otras dos especies, es la tendencia del. quiste degenerado a .alcanzar un tamaño que es muy grande .en comparación con e! cisticerco mismo.' En algunos casos parece que .el aumento del quiste puede ser indefinidamente material .calcáreo fresco, depo- sitándose en el quiste, asociado con un .desgaje de las capas inter- nas 'de .la cápsula.ycon nuevo crecimiento periférico, Como el císticerco del buey, el Cysticercus ovis,tiende a dege- nerar comparativamente más -pronto, cuando se localiza -en el corazón. Por ejemplo, los quistes en el corazón de un cordero matado ochenta' y tres días después de la infestación, estaban degenerados. A)gU\10S de 10.s cisticercos de, otras localizaciones, in- cluyendo los músculos de la masticación, estaban también dege- nerados, pero la gran mayoría estaban vivos. Excepto el caso del corazón, no se .ha observado relación definitiva entre la, locali- zación de los cisticercos y el.ríesgo a la más pronta degeneración . . La asociación de los cisticercos vivos y degenerados en el..rnis- moanimal es asunto de interés, aunque de menor importancia que en el caso de císticercos del buey y cerdo. En los músculos del buey, la .asociación de los cisticercos vivos y degenerados, es justamente común. Se ha dicho a menudo, que. si uno de los pará- sitos en un animal. infestado está degenerado, era probable que todos los demás estuviesen en. la misma condición ... Esta no es una verdad invariable. En el. caso de cisticerco del cerdo, visto por el autor en octubre de 1912, en un matadero de Chicago, mu- chos de los cisticercos estaban sin degenerar, mientras eran bas- tante comunes los degenerados, particularmente en el diafragma' y músculos superficiales, En el caso del Cysticercus ovis, según la experiencia del autor, si los cisticercos e~contrados en el corazón, 92 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA diafragma, músculos de la masticación y otras partes fácilmente accesibles al examen, estaban degenerados, los cisticercos en otras partes del cuerpo, estaban también en condición idéntica. No obs- tan te, si los Cysticercus avis fuesen transmisibles al hombre, hu- biera sido peligroso, cuando se encuentran únicamente quistes degenerados en la itispección, dar de paso a la carne, bajo la creen- cia de estar todos degenerados. Cisticercos vivos, degenerados, ocasionalmente al menos, se presentan juntos en el mismo animal. Como hemos 'indicado, un número considerable de cisticercos dege- nerados fueron encontrados en un carnero ochenta y tres días des- pués de la infección, aunque muchos de los parásitos estaban aun vivos y sin degenerar. Otro caso-es recordado en el cual los cisticer- cos estaban asociados. En el caso de cisticercos en el corazón, dia- fragma, y músculos de la masticación, estaban .degenerados y en parte calcificados, como también varios encontrados en diver- sas partes musculares, pero en la profundidad de los músculos de una extremidad posterior había un cisticerco vivo no mostrando signos de degeneración alguna. Esto es, naturalmente, lo que se esperaba. Y pueden presentarse en el mismo animal cisticercos vivos y degenerados como resul- tado, primero, de las variaciones de longevidad del cisticerco, como en el caso del carnero experimental primeramente indicado, y segundo, como resultado de la infestación, presentándose en tiempos diferentes. Este último parece que debe -ocurrir a menu- do. Eri vista de la estrecha asociación que existe comúnmente entre el carnero y perro,el carnero en un rebaño atacado por un perro infestado, está expuesto a infestaciones repetidas y, por lo tanto, puede albergar simultáneamente cisticercos procedentes de huevos ingeridos en varias ocasiones. DIAGNÓSTICO DE LA CISTICERCOSIS DEL CARNERO Por lo que se conoce, no puede determinarse la presencia del Cysticercus avis en el animal vivo, y el diagnótico depende del examen post-moriem. No es siempre posible determinar defini- tivamente, cuando los cisticercos encontrados en el carnerq o cabra son o no Cysticercus avis sin acudir al microscopio, pero el examen microscópico usual no es necesario. _. La localización del Cysticercus avis en el tejido muscular, le diferencia claramente del Cysticercus ienuicollis, el cual, tan lejos como se ha probado hasta ahora, se encuentra únicamente en las membranas serosas. Se presentan casos sin embargo, en los que -Ia regla no puede ser aplicada con certeza, como por ejemplo, cuando estánen el diafragma o músculos abdominales y es en ocasiones prácticamente imposible establecer, sólo por las bases de la localización, cuando el parásito en cuestión es el Cysticercus avis o el Cysticercus ienuicollis, esto es, el parásito puede aparecer en relación directa en ambos con la. musculatura HEVIS'fA VETERINARIA DE ESPAÑA 93 y las membranas serosas que la cubren. El tamaño puede ayudar a la identificación : si es más de 10 milímetros en diámetro, es el Cysticercus ienuicodis : si, menor 'de' este tamaño, es probable- ' mente el Cysiicercus avis, pero puede ser también un Cysticercus tenuicollis joven, . La relación de la cabeza a la hoja' caudal - término medio entre los dos extremos' en el Cysiicercus avis y a un extremo en el Cysticercus tenuicollis, - indicará la especie, si el parásito presenta bien marcada la forma oval. Aun en los cisticercos muy jóvenes, en los que la cabeza es aun rudimentaria, la porción relativa a la cabeza es la misma que en los completamente des- arrollados. Los cisticercos que afecten el hígado del carnero o de la cabra, puede presumirse pertenecen al. Cysticercus. tenuicollis. El Cysticercus avis no se ha encontrado aún en el hígado. Aun en los severamente infestados en los músculos, el hígado ha permanecido indemne. Los pequeños cisticercos de los pulmones, . sin embargo, tanto pueden ser Cysticercus avis, como cisticercos degenerados; de esta especie se han encontrado en esta localiza- CiÓl1, en casos de infestación acentuada. ' . Más dificultad. existe en la experiencia de identificación de los cisticercos degenerados que en los parásitos vivos, y más aun que en el caso de cisticercos vivos d'ependerá la localización bajo la distinción macroscópica entre el Cysticercus. avis y el Cysticercus 'tenuicouie. , La naturaleza cisticercosa de los quistes degenerados puede 'confirmarse a menudo, comprimiendo los cisticercos o fragmen-' tos de ellos. Es necesario recordar que los cisticercos degenerados pueden ser de tamaño mucho mayor .que los cisticercos, de ma- nera que un quiste mayor que el tamaño máximo del Cysticercus ovis no excluye necesariamente esta especie, Los quistes dege- nerados del Cysiicercus tenuicollis en los músculos abdominales o diafragma, vienen a estar comúnmente .más calcificados que los del Cysiicercus ovis y muestran una superficie blanca, no arrugada, no vista en el caso último. " , No considerando los casos de invasión del músculo por el . carnero, cuya verdadera naturaleza se revelará por el examen del cerebro y el descubrimiento de las lesiones características, hay dos condiciones conocidas que pueden ser confundidas con los quistes degenerados del Cysticercus avis. Particularmente, los grandes nódulos sarco cístico s Y los cuerpos extraños enquis- , tados, como las púas de 'ciertas plantas, que se abren camino por los tejidos y, -finalmente, reposan en cualquier parte de los músculos y se enquistan. En el caso de nódulos del Sarcocysiis eran en número consi- derable los nódulos en el diafragma y corazón y su diámetro de 5 milímetros. Las paredes de estos quistes eran firmes y grue- sas, con contenido de naturaleza purulenta. No se encontraron cisticercos o vestigios de ellos, ,en lugar de encontrarse en cada quiste, una o más 'pequeñas vesículas transparentés no visibles 94 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA sino microscópicarnente. Estas vesículas, con .delicadas pare- redes membranosas de estructura homogénea sin núcleos, con- tenían una substancia finamente granular y numerosos esporas calciformes de unas 15 micras de longitud, lo que demostraba, en conclusión, que eran quistes sarcocísticos. Los quistes comu- nes de Sarcocistes en el carnero, son tan pequeños, que' no son visibles macroscópicamente, y los quistes' grandes, lo bastante para ser vistos asimple vista, son müy raros. El conocimiento de las características de las formas no comunes de quistes de Sarcocystis, como los descritos anteriormente, es demasiado limi- tado para permitir definitivamente establecer los puntos por los que pueden ser diferenciados macroscópicamente de quistes de- generados de Cysticercus avis. En el caso del último, sin em- bargo, es, con frecuencia, posible; abriendo el quiste y compri- miendo el contenido demostrar la presencia de un cisticercoo de fragmentos visibles reconocidos. Los quistes de Sacocystis simu- lando quistes degenerados de Cysticercus avis, como se desprende de nuestro conocimiento actual, son de rara presentación, y, por consiguiente, si se presentan quistes en los músculos del tamaño . y aspecto general de los Cysticercus avis degenerados, son, por presunción, Cysticercus avis. Ilustrando la posibilidad de confundir las púas de plantas enquistadas conquistes degenerados de Cysticercus avis, hay un caso observado recientemente en el que había un nódulo peque- ño de unos 5 por' 4 milímetros en diámetro, en el diafragma y .en el tejido muscular inmediatamente bajo la serosa. Este nódulo tenía una cápsula delgada y su contenido de consistencia algo caseosa y pudiera tomarse al examen superficial por un quiste pequeño de un Cysiicercus avis degenerado. Un examen detenido, sin embargo; no evidencia diferencia alguna morfológica de un cisticerco, en lugar. del cual se encontraron en medio del mate- rial caseoso tres o cuatro púas pequeñas de alguna planta, muy finamente afiladas y arrolladas en espiral.' Se veían apenas a simple vista en medio d-el material caseoso, pero su naturaleza se hizo aparente al examen microscópico. EDAD DEL CARNERO INFESTADO Una información acerca de la edad en que los carneros son más fácilmente infestados, sería insuficiente. A priori es natural pensar que los.anirnales jóvenes sean los más fácilmente atacados" probablemente porque sus tejidos ofr.ecen menos resistencia a la migración de los parásitos que 10s de los animales adultos o viejos. Esta mayor susceptibilidad es compensada hasta cierto punto, por el hecho de que, a mayor duración de 'la vida, más oportunidad de infestarse. Entre un total de' 189 carneros infestados, cuya edad (aproxi- madamente) se recuerda por los, inspectores de la oficina de In- REYIS'ÍA VET.E~INARI~· DE ESPAÑA dustria Animal, en diferentes' departamentos, la distribución de los casos por la edad, era la siguiente: Núm. de casos Núm. de casos .6 meses., ,! ••••••••••• 20 2 años _ ; 63 8 meses . 57 2 a 4 años.. 12 'lO meses .. ; : . 3 3 a 5 -años, . . . . . . . . . . . . . . . . . 14 1 año / : . 4 I 4' a 5 'a~os. . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 , 1 \/2 años ,' .. 3, 5 anos .... : .. : ¡ .. .. .. .. . 10 Esta tabla no' prueba nada. Parece indicar, sin embargo; que el Cysticercus avis es más-común enIosjóvenes que en los viejos. Como una explanación posible de 'la rareza aparente del Cysticercus avis en los carneros viejos, es razonable suponer que, viviendo mucho, los parásitos. que pudiesen tomar ert los pri- meros meses de' vida, tiendan a desaparecer 'más o menos com- pletamente, como resultado de la degeneración- y absorción por ' los tejidos circundantes. ' ' Miehtras tanto, - la susceptibilidad a la infestación' dismi- nuye a medida que la edad avanza y esto, combinado con la muerte y desaparición de 'los parásitos 'adquiridos en la j uven- .tud, tiende aestablecer la' inmunidad. SIGNIFICACIÓN EN LA lNSPE;GCIóN DE CARNES ,'I.ÑA 97 . , en cuyo caso, 'se desecharán, aunque' el consumidor no encuentre 'objeciones para la carne desde el punto de vista estético. Con el fin de evitar una mayor propagación de los parásitos, las carnes 'cisticercosicas prohibidas como alimento del, hombre, deben reducirse a' fragmentos pequeños, no excediendo de 2 ,a 3 libras cada uno, y hervirse com~leta111ente. SUPERVIVENCIA DEL CVSTICERCUs.. OVIS DESPUÉS DE ·LA MUERTE 'DEL HU,ÉSPED -No. se ha determinado aun. Vivirá, sin embargo, por lo menos; seis' días. Los cisticercos de trozos de carne enviados a Chicago en 25 de marzo de 1913, 'probablemente el día del- sacrificio,y recibidos en Wásliington en marzo 28, estaban aún vivos el 31 , de dicho mes. Después de su llegada a Washington,' la carne fué puesta en la nevera á una temperatura no más baja de 40° F .. Con respecto a la supervivencia cuando están congelados, sé probó, queIoscisticercos de un carnero sacrificado en 15 de octubre de 1912, murieron en 7 de noviembre, es decir, veinti- trés días después del sacrificio del animal, a pesar de 'haberse , conservado en tales condiciones. Por un descuido no se 'examinó el carnero de los datos intermedios, dé manera que no se obtuvo información" acerca de la duración actual de la vida de los pará- sitos. Fueron observados los cisticercos por el-doctor L. E. Day, que se hizo cargo de este experimento en 7 de noviembre, es- tando ·ligeramente encojidos después del deshielo. En 7 de noviembre, se dió ' a un perro media libra de carne infestada y cantidades similares el 8, 9, 10 Y 11. En- época posterior también se dió a otro perro. La autopsia del 'primero, veinticuatro días después, no demo tró parásitos de írrdclealguna en el canal alimenticio. El otro examinado en 4 de enero, .cincuenta y tres días después 'de la alimentación, 'presentó algunos Dipyiidiuin caninum, pero no otros parásitos. Parece, problable segun este experimento, que es suficiente un períodc de tres semanas, como en el. caso del Cystieereus avis, para asegurar :la muerte de los cisticercos en los carneros. Desde, que se vió que el Cystieercus ovis no es.transmisible al hombre, JílO es necesario retener' los ligeramente' infestados en cámaras frías para destruir la vitalidad de 'algún cisticerco, que pudo pasardesapercibidó. En este aspecto no es tan importante como en el Cysiicercus .oovis, conocer cuanto tiempo pueden sobre" vivir los cisticercos al huésped que los' alberga. ' RESUMEN El cisticerco muscular o tenia cístjca en el, carnero, se regis- tró primeramente. en Inglaterra en 1886 y fué llamado Cysticer- cus avis, en 1869 p-or Cobbold. Se le ha considerado,' en ·general, 98 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA . como idéntico al Cysticercus cellulosae, el parásito muscular del . cerdo, habiéndose confundido también con el Cysticercus tenui- collis. Ha sido considerado como un estado intermedio de la tenia humana, Taenia tenella, o Taenia solium y también de la Taenia hydatigena o Taenia marginata del perro. . El Cysticercus ovis es el estado intermedio de una tenia del perro, la Taenia ovis (Cobbold, Ransom). Puede alcanzar su completo desenvolvimiento en el carnero en menos de tres me- ses, y la tenia puede llegar-a. la madurez en el perro, en siete semanas después de la ingestión del cisticerco. El Cysiicercus ovis está limitado de ordinario al corazón y diafragma, presentándose con frecuencia en los músculos de la masticación y lengua, y en ocasiones, en localizaciones variadas del sistema muscular. Puede presentarse en los pulmones, pared del esófago o pared del estómago. Son localizaciones dudosas, los riñones y el hígado. Es esencialmente un parásito del tejido conectivo intermuscular y es evidentemente raro en otras loca- lizaciones. Los cisticercos vistos por los inspectores de carnes, estaban degenerados de ordinario. Los localizados. en el corazón tienden a degenerar con prontitud. La degeneración puede establecerse en menos de tres meses. Los cisticercos pueden degenerar aunque no estén totalmente desenvueltos y pueden estar asociados con cisticercos vivos como resultado de las variaciones de longevidad de los parásitos e infestaciones repetidas. No hay método conocido para diagnosticar la presencia del Cysticercus ovis en el animai vivo. Se reconocen en el cadáver por su localización muscular, pequeño tamaño, y por la posición lateral de la cabeza del Cysticercus. El Cysticercus tenuicotds se encuentra en las membranas serosas, es de mayor tamaño, tiene su cabeza en posición apical con referencia a la hoja caudal. En algunos casos es necesario el examen microscópico para di- ferenciar ambos parásitos. Existe posibilidad de confundir los quistes de cisticercos degenerados con los quistes del Sarco- cystis y con los cuerpos extraños enquistados, como púas de plantas. . El cisticerco ha sido encontrado. en Inglaterra, Francia, Ale- mania, Algeria, Africa alemana, Nueva Zelandia y en siete Es- tados del Oeste de los Estados Unidos. Se presenta probable- mente donde quiera que se cuidan perros y carneros" pero no se les ha encontrado aun en carneros conocidos como originarios del Este de los Estados Unidos. En el año 1912 se encontraron, afectados con él, por la ins- pección federal, más de 17,000 carneros. Con el desenvolvimiento de los métodos de inspección, el número de casos será relativa- mente mucho mayor. El número de infestados en los Estados del Oeste, excede probablemente, a un promedio del 2 por 100 del número total. Los animales jóvenes, menores de dos años, s?n más predispuestos aparentemente. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 99 El Cysiicercus avis es de importancia económica: primero, por las pérdidas resultantes de la condenación de las carnes por el Inspecto.r, más o menos severamente ir'lfectadas, y, segundo, por las pérdidas directas que probablemente ocurren entre los carneros, como resultado de la invasión de los parásitos. La cuan- tía de estas pérdidas no puede determinarse al presente. El Cysticercus avis es de especial interés en la inspección de carnes, por afeétar a la musculatura y ser bastante prepon- derante. Puede pe-rmitirse el consumo de las carnes ligeramente infectadas después de la extirpación de los parásitos, pero se condenarán las severamente infestadas. Los animales modera- mente infestados pueden destinarse a sebo comestible, pero son tratados de ordinario como los anteriores y son transformados en productos fertilizantes u otros abonos. Como el Cysticercus avis no es transmisible al hombre, los reglamentos concernientes a la inspección de carnes 'no necesitan ser tan severos en este asunto como los que rigen para el del buey o cerdo.' No se ha determinado ,el tiempo que el Cysticercus avis puede vivir, después de la muerte de su huésped. Las medidas preventivas más importantes contra la infes- tación del. carnero por ~I Cysticercus avis, consisten: primero, en destruir por el fuego las carnes de carneros muertos en las granjas o colocarles en forma de que no puedan ser comidas por los perros o lobos; y, segundo, en librar a los perros de tenias por un tratamiento medicinal sistemático. Estas medidas proteje- rán también al carnero de la infestación con tenias quísticas de otras varias clases que ellos adquieran de los perros. Trad. por C. LÓPEZ LÓPEZ Inspector de Higiene Pecuaria de Barcelona- NOTA -: En la traducción del interesante trabajo de Ransom, no se han te- 'nido muy en cuenta las regias gramaticales y nos hemos permitido ciertas libertades qué no alteran en nada el contenido del artículo, haciéndole, por el contrario, más comprensible. Además, hemos omitido algunos apartados cual los experimentos, profi- laxia, etc., con todos sus detalles porque no sólo son innecesarios por deducirse del estudio del parásito, sino también por la premura del tiempo, por la _ex- tensión y por entresacar lo más útil desde el punto de vista de la parasitolo- gía e inspección de carnes. - C. L. L. 100 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA REVISTA DE ACTUALIDAD Más del tratamiento antituberculoso de Friedrnann POR EL DOCTOR PEDRO FARRERAS En la REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA del mes de marzo último expuse cuanto se había publicado hasta entonces del tratamiento antitu- berculoso de Friedmann. Posteriormente han ocurrido hechos .ínteresantes que conviene referir. En la sesión de 11 de julio de la « Sociedad Médica Berlinesa», el doctor WestenhOffer expuso el siguiente caso: El 14 de febrero un médico americano, presa de una hemoptisis, en medio de la calle, fué llevado moribundo al hospital. Era un tuberculoso q.ue había ido a Berlín a someterse al tratamiento de Friedmann, según declaró su médico, que vino con él de América. El paciente había recibido 'tres sema- nas antes una inyección intraglútea del remedio de Friedmann. Este le ha- bía prometido la curación. En la necropsia se le hallaron grandes cavernas en los pulmones y tubérculos miliares, algunos caseificados, en los pulmones y en otros órganos. Era un predispuesto a la tuberculosis, pues tenía el co- razón muy pequeño y la aorta muy estrecha. En el sitio de la inyección se hallaron tubérculos, mitosis, células gigantes de Langhans y numerosos bacilos algo más cortos y grue~os que los de la tuberculosis humana. Esta tuberculosis local ¿era expresión de la tuberculosis miliar generalizada? Probablemente no; la tuberculosis muscular primitiva es muy rara. ¿Era efecto de la inyección? Es probable que sí, pues, en el Instituto Patológico, un conejillo de Indias inoculado por el propio Friedmann, contrajo una tu- berculosis localizada en el sitio de la inoculación, y con material procedente de dicho conejillo se pudieron -infectar otros animales. Esto contradice lo afirmado por Friedmann, de quy su preparado no es virulento para el ca nejillo de Indias. Puesto a discusión este caso, Lydia Rabinowitsch dijo que el doctor F. Klernperer le -había proporcionado, hacia cuatro meses, material proce- dente -de un absceso producido después de una inyección de Friedmann, en el que halló bacilos ácidorresistentes, y que, posteriormente, recibió ma- terial análogo del "doctor Barness, quién el 30 de abril aisló de un absceso por inoculación, además de un bacilo ácidorresistente, otro no ácidorresis- ten te, por lo ql!e sospecha Barness que Ftiedmann emplea una mezcla de dos bacilos. Lydia Rabinowitsch dice haber visto que el bacilo de Friedrnann es virulento para los animales, contra lo que afirma este. Recordó, además, que, hace más de quince años,el doctor Dubard, con los doctores Bataillon y Terre, hicieron ensayos de inmunización con cultivos puros de bacilos de . tuberculosis de una carpa y que más tarde Kúster, Moeller, Edwin y Klebs ensayaron la inmunización con bacilos de animales de sangre fría. Los resul- tados que obtuvieron estos autores no fueron muy notables. A juicio de Ly- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 101 día Rabinowítsch, con todas las bacterias y substancias químicas dejas mis- mas, únicamente se' puede lograr cierto aumento de resistencia, pero no -in- rnunidad contra la tuberculosis, El doctor Schleich .se lamentó de la resistencia del cuerpo médico al tra- tamiento de Friedmann, de la indiferencia y del desdén de los periódicos alemanes y de los, ataques que algunos dirigían a este tratamiento. Censuró que la señora Rabinowitsch juzgase tan pronto el cultivo de Friedrnann , cuando el doctor Ehnich, a quien se remitió para su estudio, dijo que para ello .necesitaba, por lo menos, nueve meses. Añadió que todas las consideracio- nes teóricas quedaban obscurecidas, ante los brillantes resultados prácticos, del remedio, y. pTOpUSOa la Sociedad el nombramiento de una comisión encargada de comprobar estos resultados. Max Wolff dijo haber visto dos tuberculosos tratados por el producto de Friedrnann sin resultado y que, también sin resultado, había ensayado, en animales, bacil-os de tuberculosis de tortuga, -que· .le' proporcionó Piorkowski. Karfunkel declaró que Friedrnann, al principio, no 'quería, que ~e in7, vestigara el pus de -los abcesos que producia su remedio, pero que pudo investigarlo así, que Friedmann se.fué a los Estados Unidos, No encontró bac- terias ácidorresistentes.sino unos bacilos que, algún tiempo después, producian esporas. Los ensayos practicados con estos bacilos daban iguales resultados que' el producto de Friedmann. Por esto' abriga la convicción de que Friedmann trabaja con bacilos no ácidorresístentes. Fritz Lesser hizo notar que las inyecciones de tuberculina antigua pro- ducen tubérculos, con células, gigantes, en el sitio de la inoculación, Fritz M~yer lP.anifestó, que 'un solo casó no basta para resolver problema, tan importante .. Recordó que' después de las' inoculaciones .cutáneas de Pirquet aparecen alteraciones microscópicas iguales a las expuestas por Wes- tenhoffer, en el punto de la -inoculación. Agregó que Piorkowski posee .un cultivo,. en su opinión idéntico al de Friedrnann, con él no se puede pro- ducir tuberculosis alguna en 'conejillos de indias y del que se ha obtenido una tuberculina con la que tampoco se logra "e!11peOrar conejillos de Indias gravemente; atacados, Con. esta emulsión ha' tratado sin éxito una serie de' casos desesperados. ,"' " Piorkowski dijO"'que' los bacilos tuberculígenos de la tortuga difieren, esencialmente de los humanos y que con aquellos ha preparado una tubercu- lina con la' que Bandelier ha obtenido. buenos resultados en casos en los cuales no iban bien otras tuberculinas, ' , Por último Schwalbe re~hazÓenérgicamente las .acusacíones de Schieich relativas, a los periódicos, alemanes .. "Nunca, expresaremos bastante claro -.::, -dijo --'- que 'no50tro~, los 'médic~s" alemanes, .no estamos .en. n10dO alguno conformes con la propaganda' hecha del remedio de Friedmann, y protesto de, que" para esta propaganda se' usara ,el nombre de la "Sociedad Médica Berlinesa». Hizo resaltar que Friedmann había incumplido la promesa que hizo de dar a conocer a esta Sociedad más detalles de su procedimiento, y que también hizo igual promesa y tampoco la cumplió, al Consejo de Sa- nidad de Wáshíngton .. En fin~l~izo notar que la Fronkfurier Zeitung, publi- caba pocos días antes "unt~legl:.ama de New York en el que se decia que todos los resultados de las inoculaciones practicadas por Friedmann, desde marzo, eran desfavorables, lú2 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En la sección de noticias de la Berliner Klinische Wochensc/lrift de 14 , de Berlín, Weissensee, Lcders- trasse, 97-100, en cuatro clases de ampollas: I (verdes), que contienen 0'5 cm." (concentración fuerte)'; lI (azules), que contienen 0'5 cm." (concentración débil); I I I (amarillas), que contienen 1 cm." (concentración fuerte); y IV (rojas), que 'contienen 2 cm." (concentración fuerte). Se practican cuatro clases distintas de inyecciones: 1.3, la intramuscular sola (1 verde); 2.a, la simultánea, es decir, la intravenosa (l! azul) + la intra- muscular (1 I 1 amarilla); 3. a, la intravenosa sola (11 azul); y'4. a, la intrafistular Q intramuscular ,(IV'roja). Las inyecciones deben hacerse con jeringuillas graduadas, inmediatamente antes esterilizadas en agua hirviendo, a ser posible destilada. Las jeringuillas' no deben contener en caso alguno restos de alcohol, éter u otros antíséptlcos. El agua en la que se aseptizan debe ca- recer de sal común, de sosa y de todo aditamento. Las inyecciones intramusculares aisladas o únicas (1 verde) se practican en intersticios de los glúteos, previa desinfección con tintura de iodo; pero 104 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA sin ocluir después la picadura con colodión o "cosa parecida y alternando los glúteos derechos con los izquierdos. Están indicadas en tuberculosis pulmonares leves y en las muy graves (con cavernas e infecciones mixtas). La primera inyección se hace .con 0'2 - 0'3 cm.", y la segunda, que sólo se practicará muchas "semanas después, con 0'4 - 0'5 cm." En las tuberculosis cutáneas leves, la primera inyección intramuscular se practica con 0'5 cm." de 1 (verde) y. en las fístulas óseas y articulares con 2 cm." de IV (roja). Algunas formas de lupus también deben ser tratadas primero con una' inyección intramuscular de 0'5 cm." de 1 (verde), pero teniendo especial cuidado en vigilar" la infiltración producida en el punto de la inyección; así que se advierte que aumenta, enrojece y se pone dolorosa, debe practí- ~arse inmediatamente la inyección intravenosa única intermedia descrita más abajo. "La segunda inyección de los casos de lupus conviene, a menudo que sea simultán~a"(intravenosa, de 0'5 C~1.3 de II o azul, e intramuscular, d~ 1 cm." de lila amarilla); pero "nunca debe practicarse antes de transcurri- das unas ocho semanas después de la primera inyección, y esto sólo cuando no queda infiltración alguna de la inyección primera y la curación iniciada por ella no continúa. Contra las fístulas del ano, inyecciones intramusculares de 0'5 cm.> de I (verde) y contra las adenitis caseosas (con o sin fístulas), de' 1 cm." de '1 I (amarilla). Si algún tiempo después (días o semanas) la infiltración, antes indolora, se pone roja y dolorosa, inmediatamente, es decir, antes de que se inicie el reblandecimiento, practíquese la inyección intravenosa inter- media única descrita más abajo, 9ue determina una reabsorción rápida del exudado. El tratamiento se continúa mediante inyecciones intramuscu- lares de 1 cm." de 111 (amarilla) pero jamás antes de la reabsorción completa . de la infiltración primera y en modo alguno antes de transcurrir siete se- manas más. La segunda inyección intramuscular (1 cm." de lÚa amarilla) sólo debe practicarse cuando ,la infiltración primera se ha reabsorbido bien (sin enrojecimiento ni dolor) y el proceso curativo se ha detenido, pero nunca tampoco antes de haber transcurrido siete, u ocho semanas" después de la primera inyección. Las inyecciones si.multánea~ se componen de la inyección intravenosa de 0'5 cm." de l·' o azul + la intramuscular de 1 cm." 'de 111 o amarilla, y están indicadas -en todas las tuberculosis quirúrgicas cerradas, óseas; ar- ticulares, tendinosas, glandulares, Iintórnas , urogenitales e intestinales (con tal de que ~n las últimas pueda ser excluído en .cierto modo el peligro de una ruptura en la cavidad abdominal), y, por último, en las pulmonares sin propensión .a hemorragias copiosas y en -Ias cuales el síntoma principal es la disnea. La inyección 'simultánea obra sobre, las tuberculosis hernató- gen as y linfógenas y se practica en' una sola sesión (primero intravenosa y en seguida intramuscular). La inyección intravenosa se practica en las venas medianas del pliegue del codo. En los niños de teta.y en los mayorcitos puede hacerse, a menudo, en una vena lateral del cuello accesible al tacto. La inyección simultánea determina, de cinco a nueve horas después, fiebre (hasta más, de 400), cefalalgia, náuseas, a veces vómitos, 'gran postración y, en los casos pulmonares, aumento pasajero de la tos y de la expectoración. La fiebre y los demás fenómenos tóxí cos '.desaparecen, por Jo 'regular, en dos o tres días, sin dejar la menor molestia; la postración y ~I aumento de REVI¡;;TA VETERINARIA DE ESP,AÑ'A 105 la expectoración, sobre todo en los casos progresivos, persisten algunos días, pero también desaparecen. Durante la fiebre, naturalmente, hay que procurar el reposo en la, cama y la dieta hídrica, pero no se deben dar anti- piréficos ; a lo sumo se aplica hielo a la cabeza. . Las inyecciones intrave,!os(1s aisladas (l I o azul) sólo están indicadas cuando la infiltración que había en' el punto donde se practicó la inyección intramuscular, después de haber permanecido indolora y acaso después de haber empezado a disminuir, dé pronto se hincha rápidamente y s~ pone dolorosa o roja. Esto conviene vigilarlo con la mayor atención, y para ello deben observarse los enfermos cada tres días, durante varias semanas. Así que, se adviertan 'las citadas manifestaciones, hay' que inyectar inmediatamente, 0'3 cm." de Il o azul en las' venas: De este modo se logra evitar con seguridad la jarmacián de un absceso y se consigue la disminución y la reabsorción rápidas de dichas infiltraciones,' verbigracia, reducción en pocos días de tumefacciones grandes como cabezas de niño, al. tamaño de cerezas.' Al mismo tiempo se acelera la curación. Esta inyección intravenosa se debe hacer antes de rjup haya comenzado a .reblantiecerse la infíliracion, por.que, sino, ' sueleser inevitable la ruptura de la misma. ,_ . En la t~berculosis pulmonar se practica: primero una inyección intra- muscular de 0'2 - 0'3 cm." de 1 (yerde). La segunda, inyección, en los casos .tf~tados ante~ con algún preparado tuberculínico, no. debe hacerse hasta transcurridas de ocho-a diez semanas, y sobre todo .cuando. la primera se ha reabsorbido, ya del todo y el proceso curativo ,determinado por ella se ha interrumpido. Los enfermos tratados previamente éon alguna de las tubercu- linas, con frecuencia so-n refractarios a la 'primera inyección, del remedio .de Friedmann, pero no a la .segunda, En estos casos excepcionales debe prac- ticarse una segunda inyección .intramuscular de 0'4 - 0'5 cm." de 1 (verde) a .las cuatro o cinco semanas, En los casos no tuberculinizados, la primera inyección determina .una rápida disminución de los fenómenos tóxicos (do- lor, de costado, cefalalgia, palpitaciones, sudores nocturnos, fiebre, tos) y exageración de los estertores existentes o manifestación de otros nuevos, pero siempre de modo pasajero, y llevando consigo una mayor claridad en las partes pulmonares afectas. Si diez o doce semanas después de la segunda inyección intramuscular todavía no ha sobrevenido una mejoría decisiva, practíquese.una inyección simultánea (0'5 -cm." de I 1 o aZL;1 + 1 cm." de 1I [ o amarilla), qU,e suele ser de resultados rápidos. Si en ~ste último Faso es menester todavía otra inyección, se hará intramuscular: pero, lo más pronto, al cabo de otros. tres o cuatro meses y con solo' 0'3 cm." de I () verde. , Las tuberculosis tratadas por la inyección simultánea (urogenitaí, aro, ticular cerrada, etc.), sólo deben recibir' otra inyección' al cabo, de .ocho se- manás" -corno mínimum, si se .ha reabsorbido por completo la infiltración: En este' caso, sólo debe practicarse tina inyección intramuscular de 1 cm." de !Ir'o amarilla. La simultánea suele obrar favorablemente dur~nte varios mese~'. Cuando después- de la segunda intramuscular, '0 (cosa extraordina- riamente rara), después de la simultánea, se presenta en la región glú- tea una tumefacción dolorosa o ún enrojecimiento' que no, menguan en tres o cuatro días con embrocaciones .de tintura de iodo, es menester activar la reabsorción del infiltrado mediante la inyección intravenosa de 0'3 cm ,3" de 11 o azul expuesta más arriba. ,J 106 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En algunos casos raros (reumatismo articular paratuberculoso de Ponce t, ciática tuberculosa, etc.), se combinará el tratamiento con el empleo de .tu- berculina de .bacilos de tortuga (que también proporcionará la fábrica in- dicada). Antes o después de la primera inyección intramuscular se inyecta, con intervalos de una semana, 0'3 -0'5 cm." de tuberculina de bacilos de tortuga, que también resulta completamente inocua. . Friedmann termina su exposición con estas « Reglas capitales del trata- miento: ¡No practicar las inyecciones segunda y siguientes demasiado pron- to! ¡Vale más esperar mucho! [Nunca practicar nuevas inyecciones mientras quede la menor infiltración de la inyección anterior! [Nunca practicar nue- vas inyecciones mientras el proceso curativo siga progresando, aunque con la mayor lentitud! iJamás debe usarse ampolla alguna cuarenta y ocho horas después de la fecha que todas ellas llevan! » • En fin, para la inmunización' de niños' dé teta y recién nacidos aconseja una sola inyecciónintraglútea de 0'2 cm." de la concentración débil, usada también para las inyecciones intravenosas (11 o azul). Los doctores L. Schleich, Erich Müller, Hans, Thalheirn, Immelmann y F. Kraus, expusieron detalladamente numerosos casos de curaciones brillantisimas. Finalmente, Friedrnann cerró la sesión declarando que su re- medio es específico y verdaderamentei nocuo,c amo han demostrado ya más de cinco mil observaciones y que cada caso debe tratarse' inclividualmente, no pudiendo darse un esquema general aplicable a todos ellos. Añadió que por esto su método no debería ser aplicado sin un estudio personal profundo y perseverante, y que, por lo mismo, sólo lo deberían aplicar los médicos que hubiesen estudiado en los Institutos fundados con este objeto y asistido a los cursos especiales de los médicos instruidos por él; pero como' que los mé- dicos y pacientes que anhelaban ensayarlo eran ya muchísimos, había llegado el momento de ponerlo a la disposición de todos los médicos alemanes. Ter- minó insistiendo en la gran importancia de atenerse rigurosamente a las indicaciones y ofreciéndose para dar su parecer en los casos dificultosos. El método de Friedmann ésta ya sometido á uná vastísima serie de com- probaciones extremadamente caujelosas. "Los desengaños producidos por la tuberculina de Koch y por la tulasa de Behring y el mismo proceder miste- rioso de Friedmann, sobre todo al ocultar al principio la composición de su remedio a la Sociedad Médica de Berlín, hacen sumamente cautos y desconfia- 'dos a los médicos comprobadores y críticos. Por de pronto, H. Lee Barnes ha publicado, en The Providence merlo jour. de noviembre último, los resultados obtenidos en ciento veinte tuberculosos pulmonares de su sanatorio (de Wallum Lake), la mayoría' de ellos tratados por Friedrnann mismo. En un caso con tuberculosis articular la mejoría fué sorprendente, pero los ciento veinte tu- berculosos pulmonares no mejoraron; al contrario, 17 por 100 parecieron em- peorar. Sin embargo, Barnes añade que « hasta pasados tres años no se po- drá decir, con alguna precisión, si el remedio ha resultado útil o nocivo », ¿ Qué dirá el porvenir, del tratamiento de Friedmann? Probablemente reducirá su importancia, mas no se la quitará del todo, pues es racional y tiene ya el apoyo de autoridades y. experiencias dignas de gran consideración. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 107 REVISTA PRÁCTICA .El tratamiento quírúrgíco de la vaginitis granulosa contagiosa de la vaca POR F. QUEYRON Partiendo del príncípío de que la vaginitis contagiosa es una afección localizada en las pequeñas granulaciones que se observan en la mucosa vagi- , nal de las vacas afectadas de dicha enfermedad, el profesor Nopitsch, cree que 'para combatirla y curarla, basta extirpar esos folículos linfáticos hiper- trofiados que constituyen la vaginitis granulosa. A tal efecto, Nopitsch ha hecho construir a la casa Hauptner, de Berlín, un raspador especial que consiste en una especie de cucharilla cortante con la que se extirpan 'las pequeñas granulaciones que se encuentran en las paredes de la vagina de las vacas enfermas de vaginitis contagiosa. Este raspador se compone de una hoja de acero de 3 1/2 centímetros de largo por 1 1/2 de ancho, encorvado en el sentido de su longitud y enman- gado en ángulo casi recto en un vástago de acero de 15 a 20 centímetros de largo.. , La parte inferior de la hoja es cortante; la superior, los ángulos superiores y los lados derecho e izquierdo de la hoja son romos y redondeados. En conjunto, el instrumento es perfecto y muy manejable. He aquí como se opera: Se sujetan en 'un potro, en un árbol O en una' ca- rreta, las vacas que hayan de operarse, debiendo preferirse para la sujeción el potro siempre que se disponga de él, y solamente se operan las vacas que haga algunas semanas que hayan parido o 'las que haga poco tiempo que hayan sido cubiertas, con el objeto de evitar posibles abortos. Se desinfecta con cuidado la región vaginal, un ayudante sujeta la cola de la vaca con una mano, y con la otra, reunidos los cuatro dedos, separa un labio de la vulva y la entrada de la vagina. El operador hace lo mismo, separa con la mano izquierda el labio vulvar de 'este lado y con la mano derecha, opera. Con el raspador se extirpan todas las granulaciones que se vean en las paredes y suelo de la vagina, clítoris Y proximidades del mismo: Al hacer esto, se pre- senta una ligera hemorragia, que se cohibe pronto taponando la vagina con al- godón hidrófilo. Luego de cohibida la hemorragia, se extrae el algodón de la vagina y con una cucharilla bien cortante se extirpan los folículos linfáticos o granulaciones que hubieran 'escapado a la primera intervención. Se vuelve a taponar otra vez dando antes algunos toques sobre las partes operadas, con un pincel impregnado de tintura de iodo pura. Por espacio de algunos días, se lava la vagina con una' solución tibia de permanganato de potasa al 1 por 1,000, sirviendo para ello un embudo y un tubo de caucho. Al cabo de cinco o seis días, se examina la vaca operada REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA y si se observa en la mucosa vaginal la presencia de folículos linfáticos hiper- trofiados, 'se les raspa otra vez y se irriga la vagina con una solución tibia de permanganato potásico, durante cinco o seis días. Conviene hacer otro exa- men a los quince días de haber operado. Generalmente, no se ven vestigios de vaginitis granulosa, pero si se observara alguna 'parte afectada, debe rasparse inmediatamente. Pero si 'pasado este tiempo las vacas operadas presentan un flujo mocopurulento que aglutina los pelos de la vulva y vagina, a nivel del clítoris, no cabe esperar la curación, puesto que se trata de una rnetritis infecciosa. Si las vacas son recién paridas o han sido cubiertas de poco tiempo (un mes o un mes y medio) el raspado de la mucosa vaginal no ofrece jamás con- secuencias graves _en la vaca. Después de la operación la mucosa vaginal está enrojecida, tumefacta durante uno o dos días, pero los lavajes calientes y repetidos durante tres o cuatro días con una solución antiséptica (permanga- nato jíe potasa, creolina, sublimado 0'50 gramos por ¡;000), hacen desaparecer esta inflamación. Es raro que haya recidivas, pues la enfermedad después del tratamiento de Nopítsch, no se presenta. si se tiene cuidado en desinfectar el establo des- pués de -haber hecho la operación. Por mi parte, he visto buenos resultados pulverizando las paredes y suelo del establo con cresil o lisol, en solución fuer- te, y blanqueando con una lechada de cal y liso!. También debe recomendarse esparcir sulfato de Itierto en polvo sobre la tierra removida .. Hace tres años he operado varias vacas enfermas de vaginitis granulosa contagiosa por el procedimiento de Nopitsch y los resultados. obtenidos han sido excelentes. En las grandes explotaciones agrícolas en las que, se: encuen- tra un personal bastante abundante para ayudar al veterinario en sus opera- ciones,'o bien cuando se lleva a los animales en casa del veterinario puede emplearse.el tratamiento de Nopitsch para combatir la enfermedad. . Antes de operar las vacas afectadas de vaginitis granulosa, el. veterinario debe asegurarse de que las vacas están bien sujetas sea en un potro o bien en un' árbol, puesto que reaccionan' con vigor así que el raspador extirpa los folículos hipertrofiados de la mucosa vaginal. Si no es precavido, el operador . corre riesgo de recibir en la cara o en el pecho un chorro de orina, así que el ráspador ataca los folículos hipertrofiados que se hallan alrededor del clítoris. Por lo .demás. la vaginitis granulosa, comienza casi siempre .por la aparición de granulacíones alrededor del clítoris. Así como las paredes vaginales pre- sentan granulaciones de volumen normal, los folículos del clítoris están siern- pre hipertrofiados .. Estos folículos son los que sangran después de haber prac-, ticado el raspado. La ,hemorragia consecutiva a la operación no es de cuidado y los f'énómenos .posioper aiorios (inflamación, flujo sera purulento) tampoco deben temerse, toda .vez que la mucosa vaginal queda exangüe después de haber hecho una o dos irrigaciones con una solución tibia de permanganato de potasa. La operación de Nopitsch debe practicarse para combatir la vaginitis granulosa eje la vaca. Proporciona resultados más claros, más rápidos y más ciertos que el procedimiento de tratar la enfermedad con bujías () suposito- rios, pomadas ypolvos antisépticos introducidos en la vagina. Con un poco de costumbre, un buen potro y un ayudante bien adiestrado, la operación se practica con rapidez; pero exige la visita de las operadas durante algunos REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 109 días, para examinarlas y ordenar y dirigir los lavados vaginales; después de la operación. No he visto nunca recidivas enlas vacas operadas; en cambio, he presen- ciado dos abortos, dos semanas-después de la operación. Hay que,decir, en honor a la verdad', que lasvacas operadas habían sido afectadas de aborto epizoó- tico y que los abortos lo mísrno podíanachacarse al primero, como a: la ope- 'ración propiamente dicha: (Progrés Vétérinaire, 25 de diciembre de 1913.). - J. F. TRABAJOS EXTRACTADOS BACTERIOLOGÍA, KONRADI. ¿Cutinto tiempo resiste el virus de la rabia en el suelo en contacto con el aire y el fr'ío? - El virus rábico se conservá ségurarnente virulento du;'ante cinco semanas en la tierra arcillosa.rseca y a una profundi- dad de un metro.Ep la superficie d'el suelo mantiene su virulencia durante tres meses entre+ 20 Y 16°; durante sesenta y siete dias entre + 16° Y 35°; setenta y ocho dias entre + 70, Y 17°; Y durante dos meses, entre 00 y ..8.0 Parece que la atenuación se produce durante la putrefacción. Queda ahora ., en pfe otra cuestión; la de saber si se trata-de una disminución de gérmenes o 'de una atenuación: en las experiencias del autor el, período de incubación sólo .en el primerpase, es más largo; al segundo pase la muerte sobreviene después del período normal. Es lógico suponer que verdaderamente se trata de una disminución numérica pe los gérmenes. especificas, aunque en el segundo pase se debía notar un mayor perlodode incubación. ~ (Cenit, f. Baaeriol., 1913, t. J, Orig. B., 68, pág. 483)., ANATOMIA y FISIOLOGÍA AMANTEA, G. - La zona cutáríea reflexógena del pene del perro para el acto sexual. - Baglióni descubrió, a "nivel del bulbo del p,ene humano, una -zona cutánea 'en la que se hallan series de papilas dispuestas de modo longi- -tudinal y radial. Amantea ha encontrado 'una zona de papilas cutáneas aná- -logas 'en el bulbo del pene del perro. Las excitaciones ordinarias (pellizcos, 'pinchazos, calor, frío, .electricidad, etc.), aplicadas a dicha zona, producen, ala sumo, movimientos de detensa.vy; si el miembro estáen erección, la su- , 'primen. , - Pero ilas excitaciones de presión superficiales, extensas y seguidas,' de la 'zona indicada, provocan todos los 'fenómenos que acompañan al acto del coito (movimientos copulativos, erección; eyaculación) '; en cambio, las mis- mas excitaciones en zonas cutáneas exentas de las' papilas mencionadas no los producen.iPor otra parte, la anestesia de la zona papilar, del bulbo penia- "no con "estovaína, impide rla producción de las reacciones coitales expuestas. 110· REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Por lo tanto, la región papilar del bulbo es una zona cutánea reñexogena para el acto. generador. - P. F. - (Pfliiger's Arch., t. 154, cuadernos 4 a 7). DOBLIN y FLEISCHMANN. - Papel de las glándulas anterrenales en la regulación de la temperatura. - Es muy probable que la suprarrenina o adre- nalina desempeñe un papel de importancia en la conservación del calor animal. Si falta, no sólo desciende la temperatura del cuerpo hasta causar la muerte por algidez, sino que también desaparece la capacidad orgánica normal de reaccionar con hipertermias a los estímulos elevadores de la tem- peratura del organismo, como picaduras o punturas termógenas en los cen- tros nerviosos, etc. En tales casos, únicamente se consigue que aparezca di- cha capacidad reactiva mediante adrenalina. Cuando ésta falta en las glán- . dulas anterrenales, la fiebre no puede producirse. Otros productos de secre- ción interna, como la pituitrina y el pituglandol, procedentes de la glándula pituitaria, obran, en cambio, disminuyendo la temperatura. Lo mismo hace la pilocarpina. La nicotina, por el contrario, la eleva. - P. F. - (Zeitz f. klin. Med., t. 78, cuadernos 3 y 4). THOMAS, E. - Contribución al estudio de la biología de los corpúsculos del calostro. - Resulta de las investigaciones del autor, que tanto las células de núcleo polimorfo como las mononucleares del calostro y entre estas últimas' también los cuerpos epitelioides granulosos, muestran una notable virtuali- dad f'agocitaria de diversas bacterias patógenas. Esto tiende a excluir el ori- gen epitelial de las células del calostro" contra lo que parecía desprenderse de algunos trabajos recientes. Ambas especies celulares tienen casi la misma capacidad fagocítica en oposición a lo que ocurre con la sangre, cuyos leuco- citos mononucleares poseen un poder fagocitaría mucho menor. Por lo tanto, el calostro sería una condición favorecedora de la vida del recién nacido, porque dificultaría la de las bacterias de las vías digestivas y por ende la entrada de las mismas en la sangre (cosa fácil. porque todavía falta la capa de moco protectora en la mucosa gastrointestinal y las células de la última oponen poca resistencia a los microbios), y, además, supliría la insuficiencia fagocitaria de la sarigre del nuevo ser. - P. F. - (Zeiischr, f. Kindesheilkutuie, 1913, t. VI /1, cuaderno ,4). PATOLOGIA y CLÍNICA CARPANO, M. Algunas observaciones sobre el valor del examen mi- croscópico, de la prueba cultural y de la inoculación experimental en el diag- nóstico del muermo. - En el ejercito italiano cuando un équido presen- ta síntomas de muermo es aislado y sometido a la meleinización; igual precaución se tiene en toda compra de ganado; cuando el animal responde de un modo dudoso a la inyección de maleina, se mantiene aislado y nuevamente sufre la prueba al cabo de algún tiempo: cuando 'da reacclón positiva-se sa- crifica, después se practica la autopsia y se recoge del cadáver material pato- lógico, .que .se remite al Laboratorio bacteriológico Veterinario Militar .que dirige el autor. El análisis que sufren los productos en el laboratorio es triple: examen mi- croscópico, prueba de cultivo e inoculación en los animales de experimenta- R,EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 111 ción; sobre el valor de estos tres medios diagnósticos Carpano ha recopilado sus experiencias en este articulo. El examen microscópico de los productos patológicos es el menos decisivo para formar el diagnóstico; en caso negativo carece de todo valor; la escasa cantidad. de gérmenes en algunas lesiones crónicas, la gran variabilidad mor- . fológica impide con frecuencia demostrar el B. mallei, máxime sabiendo que tampoco tenernos un procedimiento de coloración específico de este bacilo que permita diferenciarlo de otros, microgérmenes. De mayor.interés para el fin diagnóstico son el cultivo y las inoculaciones al conejillo de Indias. Los cultivos pueden, hacerse en agar glicerinado o en patata, en cualquiera de ambos medios, en las veinticuatro a cuarenta y ocho horas se tienen-colonias visibles que a los cuatro o cinco días tiene los ca- , racteres típicos del cultivo del bacilo muermoso. La inoculación al conejillo , de Indias macho hecha en el peritoneo o' en la nalga, si es positiva, a las vein- ticuatro horas de la inoculación empieza a presentarse una tumefacción pas- tosa y dolorosa: en' la regíónescrotat, que aumenta en los días .sucesivos, le- siónque, por su acrecentamiento, termitía por acarrear la muerte del animal; para el diagnóstico no hay que esperar el fin del animal, pues el quinto o sexto día puede matarse y se encuentran las lesiones características. La importancia de este trabajo es saber a cual método debe dársele valor diagnóstico en caso negativo: El autor de los numerosos analisis extracta tres historias donde hUBO·mayor discrepancia entre las pruebas, y de su examen saca estas ccnclúsiones: . 1.a El examen microscópico de. los productos patológicos, ciertamente muermosos, no siempre pone en evidencia el B. Mallei, 2.a La prueba de cultivo puede alguna vez, parcial o totalmente, fallar aún con material positivamente muermoso. :;l.a La inoculación lntraperitoneal en el conejillo de Indias macho da mayor probabilidad de resultados que lasubcutánea practicada en el mismo animal. ... 4.a Las producciones nodulares procedentes de caballos atacados de muer- mo y con caracteres' típicos de esta infección, puederi dar resultados negativos aun cuando se inoculen al conejillo de Indias intr aperitonealmente. 5.a, Los órganos glandulares linfáticos apenas tumefactados y, por tanto, sin mostrar lesiones macroscópicas evidentes, son virulentos. 6.'" Algunas veces la lesión del sarco cele muermoso del conejillo de Indias puede presentarse limitada y no ser visible en vida, En este caso, el animal puede sobrevivirmás tiempo que el habitualmente señalado, -C. S. E. -(La Clinica Veterinaria, 30 de agosto de 1913, páginas 707 a.716). GRASSBERGER,R. Y SCHAÚENFROH, A. Contribución al diagnóstico del carbunco enfisematoso. - 'ES dificilísimo distinguir los bacilos del carbunco ,enfisematóso, de los del edema mali,gno yde. los de los flemones gaseosos, pues hay variedades de caracteres morfológicos y culturales muy parecidos. La única propiedad .peculiar de los bacilos del carbunco enfísernatoso es la . de otiginar tox}nas solubles, tanto cultivados en determinadas condiciones como en el cuerpo de los animales (en los bóvidos Infectados de modo natu- ral y en los conejitos de Indias infectados ·artificialmente). Pero es muy di- fícil obtener soluciones superactivas de dichas toxinas, y por esto los auto- 112 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA res creen mucho más práctico y fácil valerse de un suero antitóxico contra él carbunco enfisematoso. Las diferencias se aprecian, sobre" todo, en ·conejos. Estos sucumben fácil- mente a la infección subcutánea con bacilos del edema maligno y con baci- los esporulados de los flemones gaseosos; pero sólo por excepción se les lo- gra infectar con bacilos de carbunco enfisematoso. En cambio, se les logra infectar fácilmente con cultivos de bacilos de carbunco enfisematoso que contengan toxinas ; estos cultivos ies produce un carbunco enfisematoso mortal, También son muy sensibles a las toxinas citadas, especialmente si se les inyectan en las venas; tras la inyección intravenosa de dosis grandes mueren al cabo de una hora (jjamás antes!), y tras las de dosis menores en un plazo de varias horas a dos días. La'muerte ocurre con convulsiones y gritos. La necropsia revela la existencia de edema pulmonar. El suero anti- tóxico contra el carbunco enfisematoso puede neutralizar tanto la injecciosituui de los cultivos tóxicos como los efectos de las inyecciones intravenosas de to- xinas. He aquí cómo aconsejan proceder: Con instrumentos estériles desmenu- zan un trozo de músculo de bóvido con carbunco enfisematoso, y una vez desmenuzado le exprimen el jugo que ponen en un tubo y lo calientan en baño de maria durante una hora. Luego se mezcla con yeso en polvo estéril en una cápsula de Petri hasta formar una masa espesa que se pone a secar en el vacio (dentro de una cápsula de Petri) encima de ácido sulfúrico. Así se obtiene una especie de ,cal con esporos de carbunco enfisematoso. De esta cal se frota un trozo del tamaño de un guisante contra un fragmento de músculo estéril y fresco de bóvido, conservado en un tubo cerrado. Se agre- ga luego 5 a 10 cm." de caldo recién hervido y adicionado con 2 a 3 por 100 de glucosa, y todo e!lo cerrado en tubos de Buchsser, se pone a 370 en la es- tufa. . A las veinticuatro horas aparecen abundantes colonias envueltas en es~ puma. El líquido tomado del músculo con una pipeta, inyectado bajo la piel del conejo en dosis 'de uno o varios centímetros cúbicos es altamente paté- geno. Pero el conejo no enferma si se le inyecta 0'05 -c O, 1 cm» de un suero antitóxico. Esto es característico y distintivo de ios bacilos del carbunco enfi- sematoso. Los del edema maligno y los del flemón gaseoso no son influidos por dicho suero antitóxico. ~ no se dispone de músculo carbuncoso de bó- vido, se inocula carbunco enfisematoso a un conejito de indias y se procede con un trozo de músculo del último, como con el de bóvido. También se puede inocular el jugo muscular directamente al conejo, sin, pasarlo por el cultivo, pues en ocasiones se halla material de carbunco enfi- sematoso patógeno para el conejo; pero este proceder no es tan seguro. Asi- mismo se puede admitir como válida, de modo general" esta regla: Si un ma- terial sospechoso, procedente de un bóvido atacado y patógeno para el co- nejito de Indias no es virulento'par.a el conejo, no contiene bacilos del edema maligno ni del flemón gaseoso. El jugo de músculo carbuncoso (de bóvido o de conejito de Indias) cen- trifugado y filtrado por algodón da un lfquido claro, que sirve para inyec- ciones intravenosas al conejo. Previo jabonado y afeitado de la región. se le inyecta en la vena de la oreja 1 a 2 cm." de jugo o menos cantidad (en este "caso diluido en suero artificial): Si es patógeno para el conejo, Ji deja de serlo - REVISTA VETERINARIA DE ES~AÑA 113 merced a dosis mínimas de suero antitóxico, se trata de carbunco enfisematoso. (A veces el jugo muscular de conejito de' Indias carbuncoso no contiene toxina disuelta; en cambio, el de bóvido,' por lo regular, sí.) Los autores creen que su procedimiento puede ser útil para el diagnóstico del carbunco enfisematoso y contribuir al esclarecjmiento, todavía litigioso, de la naturaleza de la gangrena enfisematosa obstétrica. - P. F. (Serl. trerarztl. WOclz., 11 de diciernbne de 1913). MICHIELS, J. Influencia de la fiebre sobre la formación de los anticuer- pos. - Se ha conceptuado por todos los patólogos, a la fiebre, como ~II1 fenó- meno defensivo; ahora se trata de demostrar si la fiebre ejerce una influencia útil o dañosa en la lucha contra las infecciones. La hipertermia produce una acción funesta sobre la virulencia y la vita- lidad de la flora micrebiana cultivada in viiro; algunos autores, fundándose en este .hedío, admiten que la fiebre tiene una influencia beneficiosa en las infecciones, gracias a la acción, hípertérrníca orgánica sobre las toxinas y por la' modificación del medio animal que es menos favorable a 'Ia vitalidad microbiana, . . Otros autores han comprobado que la hipertermia favorece la autoinfec- ción del organismo, y demostrado en el hecho que el conejo -f'ebril pierde la i.\1m.hll1icláclnatural frente al neurnobacílo de Frienlander. En cuanto a la influencia de la fiebre en la formación de los, anticuerpos la experiencia ha proporcionado resultados variables de los cuales no se pue- den sacar .c0nclusiol'le~ fij-as. El autor, en una serie de experiencias sistema- ticas, ha podido señalar estos hechos. 1.° En la vacunación del conejo con la toxina diftérica la fiebre no es indispensable a la formación de la antitoxina. 2.° La fiebre no ejerce ninguna influencia en la producción de estos an- ticuerpos. 3.0 Es manifiestamente ventajoso, tanto desde el punto de vista de la nutrición como de la mortalidad de los animales, evitár la fiebre durante el período de esta vacunación. 4.° 'La hipertermia ,no es un factor necesario para la producción de las aglutinas tíñcas en el conejo. . 5.° La producción de la aglutina en el perro y en el conejo no tiene nin- guna infbuencia en la reacción hipertérmica .. 6.0 La apirexia ejerce una acción netamente favorable sobre la nutrición }j sobre la vitalidad del perro. y del conejo intoxicado de veneno tífico.- C. S. E. (Annales de Médecine Vétérinaire, de « Arch. int. de Pharrn, et de Ther.ll, XX I I. fas. II I " IV). TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGÍA JENSEN, D. Inoculaciones pneventívas y curativas contra el moquillo- La etiología del maquille aún no está bien aclarada. En un principio se conside- raron corno agentes, numerosos y variados microbios; últimamente, Carré atri- buye la enfermedad aun virus filtrable. Jensen ha notado que, según la forma clíníca en que se desarrolla la. enfermedad, predominan diversas bacterias: en la pulmonar los estreptococos, en la cutánea los estajilicocos; en otras localizacio- . . . J14 REVISTA VETERINARIA DE· ESPAÑA· nes, especialmente en la conjuntival, una bacteria muy semejante a la de la gripe humana. Esta bacteria la ha encontrado el autor al iniciarse la infección. A pesar de este descubrimiento no le asigna ninguna acción específica. . El autor ha ensayado con fin preventivo y curativo las diversas vacunas que se encuentran en.el-comercio, cuyos resultados resume en estas conclu- siones: . Suero y vacuna Ligniéres. Estos productos están preparados con una bacte- ria ovoide, que, según Lignieres, es el agente causal del moquillo. Sólo se usan en la Argentina. Vqcuna Pysalix. Es un cultivo envejecido de un bacilo ovoide; se usa como preventivo. . Suero antimoquilloso de S. Meneeton Copernaus. Preparado en el Insti- tuto Jenner de Londres, es un líquido con gérmenes. Se usa como preventivo y curativo a la dosis de 2 a 31/2 cm.", según la alzada del animal. Suero de Piorkowski. De acción curativa y preventiva. Se obtiene del caballo inoculándole un bacilo capsulado que Piorkowski conceptúa como congénito del maquilló. Suero de Gans. Se usa como preventivo y curativo. Se obtiene de los gran- des domésticos inoculandoles bacterias todavía no descritas. (1.) Acerca del valor real de estos sueros se citan estos hechos. 1.0 Una comisión .inglesa ha demostrado que el suero Pysaliz y Coper- naus carecen de toda acción curativa y preventiva. . 2.° Puttkamer, en la clínica canina de Berlín, ha podido comprobar que . los sueros Piorkowsky y Gans no tienen ninguna acción terapéutica. Iguales resultados negativos se citan de la preparación obtenida por Richter. Algunos resultados favorables han anunciado Joly y Bissauge -Naudin, usando el suero aniiestreptocécico, especialmente al principio de la enfermedad y cuando aparece en forma bronconeurnónica. Ultimamente, ha aparecido una nueva preparación: el suero Deuischman, Este suero tiene, al parecer, acción curativa en la forma broncopulmonar; pero ninguna en las complicaciones del aparato digestivo. - C.S.E. (Annales de métiecine V étérinaire. - 1913.) KNAPP. Colirio acuoso de resorcina. - El uso de la resorcina en las enfermedades de los ojos del hombre y de los animales domésticos es muy antiguo. La propiedad irritante especial que en la forma de pomada tiene la resorcina ha hecho que se abandone en la práctica. Los experimentos de Knapp han demostrado. que adoptando el colorio acuoso de resorcina al 2-3 por 100 dos-o tres veces al día, se puede COmbatir eficazmente la conjun- tivitis crónica. Este colirio es preferible al de sulfato de cinc porque siempre lo toleran los enfermos y porque no se altera a la acción del tiempo. El colirio de resor- cina obra donde el de cinc no ha producido efecto alguno. Como· las soluciones de resorcina se alcalinizan con facilidad, el autor para evitar este inconveniente aconseja acidificar la solución adoptando, en v~z de agua pura, agua boricada.-C. S. E. (Berliner Tierortz Wochens. 1911). (1) El autor no habla del suero b. W. obtenido del caballo inoculándole estreptoco- cos aislados del perro mo quitloso, de resultados muy diversos. - (N. de T.) REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA' 115 INFECCIÓN DE ALIMENTOS LENI<, E. Un método para determinar la edad de una muestra de ca¡'ne.- Sumergiendo en agua o en una 'so'lución salina neutra un trozo de carne, expe- rimenta ésta variaciones de peso que pueden utilizarse para determinar hasta cierto punto la fecha de la misma. En efecto, en dichas condiciones la carne aumenta de peso hasta las treinta horas después de la muerte del animal; después, el músculo pierde, no sólo el agua absorbida, sino parte de la que ya contenía prevíamente. La curva de hinchamiento y relajación parece corres- ponder a las dos fases de 'rigidez y relajación cadavéricas; la rama aseen- dente de la curva corresponde ala absorción de agua por los coloides, debido al ácido láctico producido después de la 'muerte. A .rnedida que se concen- tra el ácido láctico en el músculo, las substancias albuminoideas, reducidas cada vez más; a copos, hácense incapaces. de retener el agua que antes las hinchó.' La presión osmótica, del músculo vivo corresponde, como se, sabe, .a la solución llamada fisiológica de sal común, es decir, a, la solución al 0'9 por 100. Esta.presión varía por completo después de la muerte, según han demostrado recientemente Fürth y Lenk, por la formación del ácido láctico. Asi, niientras que la presión osmótica del músculo vivo corresponde aproxi- madamente a una solución de sal común al 1 por 100, la del músculo muerto y envejecido de buey del comercio corresponde a una solución de 25 a 30 por IDO. En general, cuanto más vieja es una muestra 'de carne, tanto ma- yor será la concentración de la solución salina necesaria para compensar la presión osmótica. El método interesa, no sólo para la inspección de carnes, sino también desde el punto de vista médico legal. - P. F. (Die Naiurws- senschaften, 1913, números 5, 4 Y 33. Analizados por A. G. en la Rev, Scientif de 1.0 de noviembre de i913.) SECCIÓN PRO FES IONAL Consultas por escrito POR C. SANZ y EGAÑA Inspector de Higiene pecuaria en Málaga Quizá por inopia intelectual, quizá por torpeza, siempre he' conceptuado un atrevimiento el resolver consultas fundándose en la descripción sinto- matol?gica que un particular hace de la dolencia para .la cual busca remedio. Este mal lo .hernos copiado, los veterinarios, de los médicos, y los españoles quizá de los extranjeros; parece que el prurito industrial ha empañado la sagrada misión de curar y aliviar al enfermo .. 116 REVISTA VETERIN'ARIA DE ESPAÑA Cuando en los grandes rotativos o revistas populares leo no sólo anuncios, sino hasta secciones tituladas "Consultorio Médico», formo un concepto muy ruin de sus directores. El abogado, el ingeniero, etc., pueden resolver asuntos con la simple na- rración escrita del cliente; pero en medicina, donde todo son «casos», donde el médico necesita mucho de inspiración personal ante la vista del enfermo, no puede aplicarse el formulario y copiar la receta; diagnosticar, sin explorar el enfermo, sin analizar sus productos, sin verlo, es conducta que no puede apro- barse en recta deontología profesional: dejemos a los médicos con su conciencia y librérnosnos de caer en la tentación de semejantes anuncios y consultorios, pues los conceptúo peligrosos para el consultante, para el consultado y para la profesión. En muchas revistas de agricultura y ganadería aparece una sección o con- sultorio de veterinaria y en las cuales he leído contestaciones que me han de- jado admirado. El redactor de esa sección, con una seguridad y con una cer, teza en sus juicios que hace presumir reúne condiciones excepcionales, que soy el primero en admirar, con la simple lectura de una carta de un ganadero, sin haber visto un órgano ni un producto del enfermo o enfermos, hace un diagnóstico, prescribe un tratamiento y firma muy tranquilo. Todos conoce- réis estas consultas. Suelen empezar: "Sr. N. P. Según se desprende de los. datos que me refiere en su carta la enfermedad que ataca a su ganado (aqui la especie) es tal (el nombre cientifico de la enfermedad con toda su si- nonimia vulgar) y después ... después un capítulo largo tomado, generalmente, del Cagny, Nocard o Cadeac, describiendo la enfermedad, desde la etiología a las medidas sanitarias. Francamente, no he tenido la suerte que ninguna revista agrícola o pe- cuaria haya querido mi colaboración y menos que me haya solicitado para en- cargarme de un consultorio de veterinaria; pero hubiera renunciado a tant¿ honor después de haber hecho examen de conciencia, porque no podría haber desempeñado a satisfacción tal cometido. Y todo menos el fracaso. No podría dirigir una sección de consultas porque ninguna resolvería por la simple lectura de una carta; cuando a esta Inspección llega alguna consul- ta por carta (son las menos), ose presenta un ganadero pidiendo mi opinión sobre la enfermedad que mata su ganado, empiezo por manifestar que mis co- nocimientos veterinarios no IÍegan tan lejos que puedan diagnosticar sin ver los enfermos y les recomiendo que los visite un veterinario y, si no existe nin- guno cerca (cosa frecuente en esta región), me ofrezco a visitar el ganado, y sólo así me atrevo a establecer un diagnóstico y prescribir un tratamiento, y unas veces acierto y otras me equivoco. Las consultas por escrito causa un doble mal, uno al ganadero y otro a la veterinaria. Un ganadero que se dirige en consulta a la revista que lee, al cabo de algunos dias ve resuelta su consulta y con fe practica lo que le aconse- jan, y sin diagnóstico cierto no puede haber tratamiento racional; como aquél no es seguro puede fracasar éste, y el ganadero ,sale perjudicado porque trata a sus ganados de un modo empírico y quizá perjudicial. Que es fácil equivo- carse en el diagnóstico, eso, todos lo sabemos; las primeras consultas que tuve en esta provincia eran de patología porcina; llega el verano y unas diarreas pertinaces causan la muerte de muchos cerdos, algunos ganaderos me piden tratamiento; mi opinión, al oir la narración de la enfermedad, fué sospechar REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 117 en el cólera: veo algunos enfermos, pregunto, indago, me documento y veo que no ~ay tal cólera, son diarreas alimenticias, quizá tóxicas, que, con cambio de alimentación, pastos, etc., quedan cortadas. Suponed 'que desde mi despa- cho hubiera diagnesticado y recomiendo la vacunación anticolérica; los ga- naderos la aceptan y la vacuna fracasa; el único fracasado era yo, no la vacu- 'na. Estas consultas perjudican al veterinario rural, porque muchas veces, las más, ha sido ,consultado por el ganadero, y entre las dificultades de poder ha- cer un diagnóstico cierto, ha preferido catlar y aconsejar un método dietético u otra medida higíénica q.ue favorece en todos los casos la curación de las , enfermedades; pero se ha abstenido de todo tratamiento médico por no poderlo basar en diagnóstico firme. El propietario ha visto las dudas del veterinario, y para salvar sus intereses escribe en consulta a: una revista y lee contento en la sección de consultas que le han resuelto sus dudas, y ya sabe de qué se mueren sus ganados y cómo ha de curarlos; orgulloso y satisfecho (y con un poco de socarronería) le manda la revista al veterinario del pueblo, cuya cautela y buen criterio ha tomado por ignorancia: . Como el redactor de la: revista no ha de vivir en el pueblo ni depender de , los ganaderos, que acierte o se equivoque tia ha de tener importancia; pero para el veterinario rural que diariamente ha de convivir con ellos, una equivocación de este orden es funesta para su buen nombre, y es lástima que un compa- ñero, con menos elementos de juicio que él, desde la tribuna de una publica- cíón le enmiende la plana o le ponga en evidencia. Cierto que hay muchos pueblos sin veterinario y los ganaderos necesitan consultar con alguien las dolencias de sus animales, y si en este caso no hay pe- ligro para el compañero siempre existe el temor de equivocarse y en vez de favorecer al ganadero contribuir a agravar sus pérdidas con un tratamiento equivocado. Es grande la labor que pueden hacer los que forman parte de una redac- ción en un periódico de agricultura o ganadería; muchos son los problemas agropecuarios que la veterinaria puede resolver, y es lástima que pierdan energias en resolver consultas de dudoso .resultado con falta de elementos de juicio. Antes de terminar quiero hacer una advertencia importante: las consul- tas que se resuelven en las revistas profesionales citad~s son de dos clases, según los elementos de juicio; en unas el consultante sólo hace una 'relación es- ' crita u oral de la sintomatología de sus enfermos; en otros casos, el consultan- te manda productos patológicos para su análisis y formación del diagnóstico. Claro que yo creo que sólo aquellas consultas son las perjudiciales, porque el profesor no tiene ningún elemento cierto para, formar el diagnóstico; por lo demás, cuando a la relación escrita acompaña un enfermo o productos, en- toncesno sólo conceptúo beneficiosa la consulta, sino que deseo se repita muchas veces; y sería un gran progreso que las revistas montasen labora- torios para análisis histológicos y bacteriológicos para ayudar al diagnóstico , de las enfermedades de los ganados de sus suscriptores. 118 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Pensionado español al extranjero Labor que proyecta realizar POR JUAN ROF CODINA Inspector de Higiene pecuaria en la Coruña Al despedir en el puerto de la Coruña, a ,bordo del hermoso trasatlántico holandés De/ría al culto escritor e ilustrado veterinario don José Fontela Vázquez que,a propuesta del claustro de la Escuela 'de' Veterinaria de San- tiago, acaba de obtener la pensión extraordina- ria que el Gobierno es- pañol señaló al distrito' Universitario de Com- postela y que ha elegido como punto del extran- jero para ampliación de estudios, la República Argentina, he creído interesante conocer el plan de trabajo que mi querido compañero llevaba trazado para darlo a conocer por me- dio de REVISTA VETERI- NARIA DE ESPAÑA a toda la clase que se preocupa _de estas ma- nifestaciones de progre- so" de las' que están dando prueba gallarda los que, poseídos del más' noble entusiasmo e-irnponiéndose grandes sacrificios se atreven a exhibir el título de Ve- o JaSE FO,"TEl.A 'VAZQUEZ Veterinario pensionado por el Ministerio de Instruc- terinario muy lejos de ción Pública para ampliar estudios en la República la patria ya' exponer Argentiua sus conoci mientas ad- quiridos en los centros de enseñansa nacional, fuera de, ella, El joven veterinario español, encari- ñado como el que más con su carrera, me expuso en pocas palabras como aspira a cooperar a su engrandecimiento, aportando a ella cuantos conoci- mientos pueda adquirir en las Facultades de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires y La Plata, establecimientos científicos donde piensa estudiar REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 119 « Prácticas de Bacteriologia, organización y funcionamiento de trigoríñcos, con aplicación a la inspección, transportes y mercado de carnes", especiali- zaciones que ha señalado como objeto de.la pensión. Me demostró que posee perfecto conocimiento de la importancia que para. la región Noroeste de España representa la industrialización de la ganadería, la necesidad apremiante' de organizar en ella mataderos industriales a base de frigorificos para enviar a los centros consumidores las carnes enfriadas, en buenas condíciones-de higiene y salubridad y deseando contribuir a medida de sus fuerzas a la 'implantación de tan progresivo sistema de abasto.vatendíendo las enseñanzas recibidas del ilustrado Claustro que le ha propuesto para tan importantes estudios, el pensionado 'español, ha formado el firme propósito de imponerse en todos cuantos problemas guarden relación con la aplicación del frío a la conservación y transporte de carnes, etigíendo como país apropia- do, por contar con las industrias frigoríficas mejor organizadas, la República Argentina. Pero el señor Fontela Vázque.z, nos ha manifestado como, además de per- feccionar sus cOI~ocimientos relacionados con los trabajos de investigación para que ha sido designado, se propone realizar el estudio de las mndificacio- nes que encierra en la Argentina la enseñanza veterinaria; la marcha de sus. explotaciones pecuarias; el fun~ionami~nto de los Servicios de Ganadería y "Policía veterinaria dependientes de los Ministerios de Agriculturay de la Guerra; la organización de las principales industrias pecuarias; de los mata- deros públicos y particulares; de la inspección de substancias alirnenticias; de los laboratorios bacteriológicos; averiguar. el estadoríe perfeccionamiento de la producción forrajera argentina';' e( de las 'razas de las diversas especies domésticas que en ella se explotan; los medios 'dé 'fomentó pecuario que con mayor éxito emplean; organismos ganaderos con que cuentan; asociaciones de carácter científico; publicaciones, etc.,' etc. . Sorprendidos y entusiasmadils'pór los nobles propósitos que hemos descu- bierto en el digno pensionado, lepedimos una copiadel programa que de an- teman o se había trazado, con la aprobación del Claustro de la Escuela de Ve- terinaria de Santiago para desarrollar en su día, y venciendo su gran modestia hemos conseguido que antes de partir nos entregase una copia de él, que con verdadera satisfacción ofrecernos _a la consideración de nuestros compañeros para que juzguen de los nobles propósitos que al partir abriga el joven vete- rinario gallego. He aquí el plan de trabajo que el señor .Fon tela ie ha trazado: PROGRAMA DE ESTUDIOS QUE EN LA REPÚBLICA ARGENTINA ;ROYECTA REA- LIZAR' DON JOSÉ FONTELA VÁZQUEZ, VETERINARIO PENSIONADO POR EL GOBIERNO ESPAÑOL A PROPUESTA DE LA ESCUELA ESPECIAL DE VETERI- NARIA DE SANTIAGO. Centros de enseñanza A. FACULTAD DE AGRONOMíA y VETERINARIA DE LA PLATA: Ingreso.- Asignaturns que se cursan en ambas carreras. -.: Profesorado. Auxiliares. Agregados. Alumnos. Administrativos. Bedeles. Personal de servicio. - Ga- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA binetes. - Laboratorios. - Museos. - Clínicas. ~ Sala de operaciones.- Campos de experimentación agrícola. - Estación pecuaria. - Trabajos prácticos y experiencias que realizan profesores y alumnos:' - Excursiones. _ Centros que acostumbran visitar., - Obras de texto y consulta que em- plean para las enseñanzas. - Reglamento interior de la Facultad. B. FACULTAD SUPERIOR DE AGRONOMÍA y VETERINARIA DE BUENOS- AIRES. - (Iguales consideraciones). C. ESCUELAS PRÁCTICAS DE AGRICULTURA y GANADERÍA. - (Iguales consideraciones). D.' ESCUELAS DE INDUSTRIAS DEHIVADAS DE L'A GANA'DERÍA.-(Iguales consideraciones). ' 1;. MUSEO NACIONAL DE HISTORIA NATURAL. F. JARDÍN ZOOLÓGICO. II Centros de investigación A. INSTITUTO BACTERIOLÓGICO « LA PATERNAL ", QUE DIRIGE EL DOC- TOR DON JOSÉ LIGNIÉRES. - Personal técnico de que consta. - Secciones en que se divide. - Servicios oficiales y particulares que presta. - Sueros, vacunas y productos que elabora. - Procedimientos de estudios que le son propios. - Trabajos de investigación que tiene en estudio. - Organización y reglamento interior. . B. o.FICINA QUÍMICA NACIONAL. - Personal técnico de que consta. - Secciones en que se divide. - Servicios oficiales y particulares que presta. - Trabajos de investigación que tiene en estudio. - Organización y regla- mento interior. C. LABORATORIOS MUNICIPALES DE BUENOS AIRES y LA PLATA.- (Iguales consideraciones). 'D. LABORATORIOS PARTICULARES. - (Iguales consideraciones), 111 Servicios de Ganadería. Ministerio de Agricultura A. ORGAl':JIZACIÓN CENTRAL. - Servicios que comprende. - Leyes de mejora pecuaria. - Leyes de Policía Sanitaria, en vigor. - Inspección gene- ral de Ganadería. - Inspección general de Policía y Veterinaria. - Perso- nal técnico que ras desempeña. - Reglamentos por que se rigen. B. LAZARETOS CUARENTENARIOS. - Organización. - Servicios que pres- tan. - Departamentos de que constan. - Locales y material de desinfec- ción. - Locales y material de observación. - Horno crematorio. - Labo- ratorio. - Personal técnico. - Reglamentos. C. SERVICIO DE GANADER ÍA EN LAS PROVINCIAS. - Inspecciones zoo- técnicas. -'- Establecimientos pecuarios oficiales. - Servicios que compren- den: - Personal técnico. - Reglamentos. - Inspección de Policía Veteri- naria. - Servicíos que comprenden. -' Laboratorios de investigación. Personal técnico. - Reglamentos.' . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 121 . D. SERVICIOS DE ,GANADERÍA EN LOS MUNICIPIOS. - Inspecciones zoo- técnicas. - Inspecciones zootécnicas de Policía Veterinaria. Ministerio de la Guerra A. CUERPO DE VETERINARIA MILITAR. - Servicio que presta. - Esta-· blecimientos pecuarios que rige. - Hospitales hípicos. - Personal técnico. - Categorías. - Organizacíónv--e Reglamento. IV Inspección de substancias alimenticias A. MATADE~OS PÚBLICOS. - Organización. - Laboratorio. - Hornos crematorios. - Personal técnico. - Reglamentos. E. FRIGORÍFICOS. - Relación de los existentes. - Organización de los más importantes. - Procedimientos de matanza y conservación de las car- nes. - Servicio de Inspección. - Gabinetes sarcológicos. - Personal 'téc-. nico. - Reglamentos. - Sistemas de inutilización de las carnes decomisadas. Hornos crematorios. - Aprovechamiento de los despojos. -.Aprovecha- miento de. la sangre. - Aprovechamiento de los' cuernos y pezuñas. - . Aprovechamiento del sebo. - Aprovechamiento de los cueros. - Aprove- chamiento de los pelos. - Protección de las carnes congeladas y enfriadas. Transporte y embarque de las mismas. C. MERCADOS DE GANADOS,. - Or ganiz ación de los mercados munici- pales. - Documentación sanitaria que acompaña al ganado:- Inspección sanitaria. - Sistemas de conipraventa. - Leyes y costumbres por qué se rigen. ~ En qué consisten los remates. - Enfermedades y vicios redhiblto- ríos que figuran en el Derecho Veterinario arg-entino. D. TRANSPORTES DE. GANADOS. -' Por carretera y travesía. - Por fe, rrocarril. - Po~ rilar, y vía fluvial. - Inspección del material de transportes . . Procedimientos de desinfección de los vehículos destinados al transporte de animales. .' .' . De. PLAZAS DE ABASTOS. - Organización que tienen en las ciudades.- Inspección sanitaria de las substancias que en ellas se expenden. E. ALMACENES. - Conservas de carnes. - Conservas de pescados.- Inspección Sanitaria. F. VAQUERíAS y LECHERíAS. - Higiene de los establos. G. INSPECCIÓN DE ALIMENTOS DEL GANADO. V Agricultura Argentina • Estado de desarrollo en. que se encuentra. - Cultivo de cereales: Maíz .. Cebada. Trigo. - Cultivos forrajeros: Alfalfares. - Exportaciones. -'- Bolsa de granos. - Organización. - Reglamento. - Muestras de productos de exportación a España. - Maquinaria agrícola. - Catálogos. de las casa" veridedoras de maquinaria. 122 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA VI Ganadería Argentina A. ESTADO DE DESARROLLO EN QUE SE ENCUENTRA. - Orgamzación de las explotaciones pecuarias. - Cría en pie y. a galpón. Haciendas. Haras. Especie bovina. Razas que crían. --' Especie ovina. Razas que crían.- Especie caballar. Razas que crían. - Especie porcina. Razas que crían.- Especie caprina. Razas que crían. - Avicultura. Apicultura. Cunicultura.- Perros de ganados, etc., etc. - Estadísticas pecuarias. B. ENFERMEDADES INFECTOCONTAGIOSAS. y ESPORÁDICAS MÁS FRE- CUENTES EN LAS ESPECIES DOMÉSTICAS QUE SE EXPLOTAN EN LA ARGENTINA. Fiebre de Tejas. (Piroplasmosis). - Mal de caderas. (Tripanosomiasis ), Garrapatas. - Cara hinchada. (Osteomalacia). - Mal de pezuña: (Gloso- peda. C. INDUSTRIAS PECUARIAS. - a) Derivadas de la carne. - Carne dese- cada y salada. (Tasajo). Principales fábricas. - Carne en polvo. Principales fábricas. - Extracto de carne Líebig. Principales fábricas. - Carne líquida Valdés. Principales fábricas ..- Conservas de carne. Principales fábricas.- Salazón y embutidos. b) Derivadas de la leche. - Leche esterilizada.- Leche pasteurizada.- -Leche concentrada. - Lecheen polvo. (Harina lacteada). - Fábricas de que- sos. ~ Tipos de quesos que se elaboran y consumen en la Argentina. - Fá- bricas de mantecas.t--; Marcas dé mantecas que se elaboran y consumen en ia Argentina. c) Derivadas de los tegumentos. - Lanas. -. Cueros. - Carnaza.- Pieles. Plumas. - Cuernos. - Pezuñas. VII Fomento de la Ganadería A ORGANISMOS GANADEROS. - Sociedad rura- Argentina. - Su orga- nización y funcionamiento. - Trabajos que realiza. - Personal técnico que a asesora. - Publicaciones. -.!. Reglamento. - Sindicatos Agrícolas y Ga- naderos que funcionan en la Argentina. - Disposiciones legales por qué se rigen. B. CONCURSOS DE GANADOS. - Programas, Reglamentos y Memorias de los que se hayan celebrado. - Exposición de Palermo. Su funcionamiento. Sistemas de apreciación y calificación que se emplean en los Concursos Ar- gentinos, -, C. SP·ORTS. - Concursos y carreras hípicas. - Juegos de Polo. - Ex- posiciones caninas. - Certámene.s die índole análoga. VIII Publicaciones A. PRENSA AGRÍCOLA. - Revistas de Agricultura, - Libros de Agri· cultura, de interés. ,; \ ·REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 123 B. PRENSA GANADERA.·- Revistas 'de Ganadería. - Libros de Gana- dería de algún valor. C. PRENSA PROFESIONAL. - Revistas de Veterinaria. - Libros de Veterinaria publicados en la Argentina. D.. PEIÜÓDICOS QUE DEDICAN SU ATENCIÓN A LOS ASUNTOS A'GRopÉeUA- RIOS. ' E. PUBLICACIONES DE CARÁCTER ESPAÑOL. F. PUBLICACIONES DE CARÁCTER REGIONAL. IX Veterinaria civil A. ESTADO ~OCIAL DE LA VETERINARIA EN LA ARGENTINA. - Ejercicio particular de la profesión. - Organización de los establecimientos de Vete- riuaria. - Clínicas Veterinarias. - Clases de auxiliares que tienen los Vete- rinarios. - Tarifa de emolumentos . .,..,..Especialidades. (Perras, gatos, aves enjauladas, etc., etc.). B. ACADEMIAS VETERINARIAS D.E CARÁCTER CIENTíFICO. - Su regla- mentación. ' C. SOCIEDAD DE VETERINARIOS DE CARÁCTER PROFESIONAL, DE SOCORRO, MUTUALIDAb, ETC., ETC. - Su reglamentación. D .. RELACIONES ENTRE LOS. VETERINARIOS CIVILES Y LOS SERVICIOS OFIC1ALES DE GANADERÍA. X Trabajos diversos A ·PROFESIONALES. - Proporcionarse fotografías de .cuanto crea inte- resante. - Proporcionarse gráficos. -.Proporcionarse mapas. - Proporcio- .narse ' estadísticas. - Proporcionarse' libros. - Proporcionarse modelos de documentación oficial de todos los servicios. - Proporcionarse catálogos. - Biografía de los Veterinarios más 'ilustres de la Argentina. B DE GANADERÍA. - Biografía de los ganaderos más ilustres de la Argentina. - Noticias de los trabajos que relacionados con la ganaderia, hayan realizado los españoles y especialmente los gallegos. - Productos agrícolas y pecuarios que España podría enviar a la Argentina. - Conservas . alimenticias que con marcas españolas se consumen en la Argentina. C. ESTADO DE SAN PABLO (BRASIL). - Conveniencia de visitar al re- greso la Estación pecuaria de Carlos Botella; observar la raza bovina Caracú que es la gallega exportada al Brasil, y estudiar la organización de tan irn- portante Centro de Industria Animal.' XI Investigaciones realizadas por el pensionado XII Conclusiones *** En el expresado programa aparece claramente trazada la moderna orlen- tación de las enseñanzas que pers~glIe la ciencia veterinaria, hacia la aplíca- 124 REVISTA VETERINARIA DE ESPA¡;¡A cion de sus conocimientos al fomento de la ganadería y al desarrollo de las industrias pecuarias. De él, se-d'espremle que' los modernos veterinarios-españoles, sin menos- preciar la clínica, desean ocupar el puesto de honor que de derecho corres- ponde a sus estudios y cenocirníerrtos, interviniendo en la resolución de los grandes problemas de orden social, ligados con el mejoramiento de la ali- mentación humana, contribuyendo al aumento de las fuentes de riqueza y trabajo nacionales. La veterinaria moderna aspira a realizar la transformación de nuestra ganadería, convirtiéndola en fuente de riqueza próspera; a implantar en España industrias derivadas de la ganadería que nos libren 'del papel de tri- 'butarios de los países, extranjeros, aplicándoles las enseñanzas del Laborato- rio, de la Cátedra, del libro y de la visita a las naciones más adelantadas. Concebida la ciencia veterinaria con tan amplio criterio, es como se aprecia toda la inmensidad de conocimientos que abarca y el importante papel que le está reservada dentro de la sociedad; si alcanza a cumplir la noble misión en que actualmente inspiran sus trabajos un buen número de jóvenes que la práctican tal como la entiende y desea estudiar el señor Fontela Vázquez. A la Escuela de Veterinaria de Santiago, cabe la honra de ser el primer es- , tablecimiento de su clase, que ha iniciado el intercambio intelectual con sus congéneres de la América del Sud, proponiendo que uno de sus más aventaja- dos discípulos vaya a ampliar estudios de inmenso interés para la riqueza pecuaria nacional, en la nación que ha conseguido dar mayor impulso a su ganadería y que ha logrado industrializar mejor sus productos. El Ministerio de Instrucción Pública, y Bellas Artes, había señalado un año como' plazo de duración de esta pensión extraordinaria, que debió haber empezado el Lo de octubre, pero por' causas diversas, 110 ha empezado a regir hasta el 1.0 de diciembre del año último, y terminará el 30 dé septiembre del presente. Tamaña empresa, consideramos imposible pueda ser llevada a cabo por el veterinario español con el detenimiento y estudio profundo que precisa en el plazo de diez meses, de los cuales hay que deducir la duración de los viajes y nos permitimos indicar se gestione sin dilación por quien corresponda, que se prorrogue, por lo menos, por ~1I1 año más, la pensión otorgada al señor don José' Fontela Vázquez, a fin de que realice, sin precipitaciones, estudios tan importantes, que encierran grandes problemas de interés nacional y que tanto pueden contribuir al mejoramiento y transformación de la anímalicultura española, deseando al expedicionario un feliz viaje y el mayor acierto en el , desempeño de la noble misión que se le ha confiado, que hará concebir risue- , ñas esperanzas a los veterinarios españoles que luchan para alcanzar días de gloria para la madre patria. REViSTA VETERINARIA OE ESPAÑA 125 CRON ICA EXTRANJERA '~I peligro de las, moscas. ~ Como consecuencia principalmente de la , propaganda del doctor Vaillard, el Consejo de Higiene pública y de salubri- dad del Sena ha acordado repartir en las escuelas, alcaldías, talleres, etc., el siguiente prospecto en donde se resumen las medidas que debe tomar el pú- blico para cornbatrreñcazrnente las moscas. , El pelivro de las moscas para la salud pública. Estos insectos viven en los estiércoles, en las materias fecales, en los esputos, en las substancias 'en descomposición; las moscas pueden depositar en 'los alimentos los microbios que recogen y difundir por este medio la fiebre tifoidea, la disenteria, el có- lera, la diarrea infantil, la tuberculosis, etc. 1. Proteger los alimentos centra las moscas. . En los almacenes y tiendas de comestibles, principalmente en los esca- parates, el comerciante debe preservar las materias alimenticias de su con- tacto. En las cocinas es indispensable tener un guardaviandas con tela me- tálica. 11. Jmpedir la entrada en nuestro hogar. -Hacer que penetre poca luz en las habitaciones qüe deseamos proteger contra las moscas; defender las entradas con sencillas telas metálicas de malla tupida. i 11. Destruirlas en todas partes donde quiera que se encuentren, Los mosqueros de cristal, los -papeles matamoscas, el polvo de pelitre fresco y de buena .calidad y el formol, son excelentes medios para destruir las moscas. Los vapores de cresil, cresol, matan las moscas en los locales que más frecuentan y' donde ellas pasan el invierno: cuadras, letrinas, etc . . Para el empleo de estos insecticidas dan unas instrucciones aparte a los, alcaldes. IV. Impedir su reproducción. Las moscas palien sus huevos en los depósitos de inmundicias y de subs- tancias en descomposición . . Alejar de las habitaciones los detritus de toda clase: estiércoles, depósí- tos de basuras, porquerías, etc, Las caballerizas, establos, todos los aloja- mientos para. animales deben estar limpios. . Al comenzar el invierno se harán fumigaciones de cresol para destruir las moscas en su albergue. Los estiércoles deben sacarse tres veces por semana en verano y depositarlos lejos de 'las viviendas. Rociar las inmundicias que eligen las moscas 'para su puesta y matar sus larvas; para estas aspersiones sirve muy bien el cloruro de cal, la lechada de cal reciente, el sulfato de hierro en polvo o en solución al 20 por 100, el aceite verde de esquiste mezclado en partes iguales con el agua. Verter en las letrinas substancias capaces de impedir la puesta de huevos. Cada seis meses echar en los retretes un litro de petróleo, o mejor, un litro de aceite verde de esquiste adicionado de la misma cantidad de agua. 126 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Una buena norma de salud será no comprar los-alimentos alterados (car- nes, frutas, pasteles), expuestos a la venta sin protección de las moscas y del polvo de la calle. • Los hipodermas, parásitos de los bóvidos. Sus costumbres, su evolu- ción, sus peligros, medios de destruirlos. - L' Asociation Franeaise pour la destruriion du varron ha repartido entre los agricultores franceses una hoja dando instrucciones de corno pueden evitarse los daños que causa el hipo- derma (barros) a la ganadería bovina y en particular a la industria de los curtidos. He aquí el contenido de esa hoja: 1.0 Los animales de la especie bovina que pasan el verano en las pra- deras son atacados por un tábano llamado hipoderma, cuyas. dos especies más interesantes para el agricultor son: el hipoderma del buey o hipotierma bovis y el hipoderma lineado o bipoderma lineaia. El hipotierma bovis tiene el aspecto de una mosca, de 15,a 17 milímetros de longitud; sus alas son Iígeramente obscuras o ahumadas; su cuerpo, con frecuencia cubierto de pelos, es negro, con una banda transversal grisácea, detrás de la cabeza, .otra delante del abdomen y una tercera amarilla detrás. El hipoderma lineal a es más 'pequeño (12 a 13 milímetros) y sus alas son menos obscuras. Igualmente velludo, no tiene banda gris detrás de la cabeza y la parte posterior de su abdomen es muy rojiza. Los dos viven de julio a septiembre sobre las hojas de las plantas, de los árboles y en los tallos de las hierbas. Ágiles, corren con velocidad y sólo vuelan en las horas de más calor del día para efectuar la puesta; elegida la víctima, el insecto revolotea a su al rededor para caer rápidamente sobre ella y depositar un huevo que se adhiere perfectamente a los pelos; efectua- da la puesta, se aleja y vuelve a revolotear y caer de nuevo sobre la res y po- ner otro huevo; Esta operación se repite diez o doce veces en un cuarto de hora o media hora. Terminada su puesta, el insecto muere. 2.0 Los huevos de este tábano tienen "la forma de huso y miden, pró- ximamente, 1 milímetro de largo. Tragados por los animales al lamerse dan nacimiento a pequeñas larvas grisáceas y provistas de finas espinas, con ayu- da de las cuales se fijan en el esófago, perforándolo, atravesándolo, penetran en otros órganos. y al cabo de algunos meses ganan el canal medular donde permanecen dé sesenta a ochentá días. ' Por la primavera estas larvas emigran bajo la piel a la región dorsal, lumbar, bragadas, y provocan la formación de tumores purulentos especia- les, en cuyo centro perforan, para respirar primero y para escaparse después, una pequeña abertura circular corno hecha con un sacabocados. Al llegar a junio alcanzan su madurez, se desprenden de las reses donde han evolucionado durante un año y caen al suelo. En esta fase alcanzan una longitud de 20 a 25 milímetros (larvas del hipoderma lineaiav o de 22 a 28 milímetros (larva.del hipoderma. bovis) y una anchura de 10 a 15 milímetros, y tienen un tinte gris amarillo o moreno obscuro; escondidas entre la tierra inculta o la maleza se transforman en ninfas o crisálidas. . En fin, veinticinco o treinta días después de estas ninfas salen los hipo- dermas adultos, machos y. hembras, que .se acoplan, efectúan la puesta y mueren, y el ciclo descrito, indispensable para la formación del nuevo ser, empieza. Así evolucionan y se perpetúan los hipodermas. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 127 3.0 Por mucho tiempo se creyó que este parasitismo o hipoderrniosis no- causaba ningún daño a las reses que atacaba. Esto es un grave error, pues en realidad los hipoderrnas causan pérdidas que ascienden a varios millones. La acción pejudicial que sus larvas ejercen sobre el organismo de los bó- vidos que los albergan, los accidentes inflamatorios que determinan, I.a su- puración de los tumores, el dolor como consecuencia, provocan, en efecto, un retardo manifiesto en el crecimiento' y engorde, una disminución muy notable de leche, un enflaquecimiento marcado y con frecuencia serios fe- nómenos piohémicos que determinan el decomiso de la carne. Además, la piel conserva marca indeleble de la alteración que ha pade- cido y es causa de una depreciación muy. importante del cuero. Estas pérdidas se explican perfectamente sabiendo que en ciertas regio- nes todos los animales SO)l atacados de este parásito y que un solo individuo presenta, a veces y durante varios meses, más de cincu.enta abscesos, conte- niendo. cada uno una larva. 4.0 En Alemania, Dinamarca, Italia, etc., donde estos daños son bien conocidos, se preocupan hace algunos años de la destrucción del hipodermo o barros (como vulgarmente se' dice), destrucción .fácil, y que ,donde metódi- camente se ha proseguido ha dado resultados excelentes. Los medios, utilizados en esta destrucción están al alcance, de todos y no ocasionan' gastos, A. Sabido que este insecto no efectúa su .puesta más que en -Ia fase de alado' perfecto. y durante los calores de julio a septiembre y solamente sobre los bóvidos que han de servir de albergue para que evolucionen sus larvas, se puede impedir su reproducción dificultando la puesta. Será suficiente, si el sistema de explotación lo permite, retener los' ani- males en el establo durante las horas de sol más ardiente. ' B. Sila destrucción del insecto. alado es difícil, en cambio es muy fácil matar las larvas-que se desarrollan bajo la pi el de los bóvidos 'infestados; , la destrucción de las larvas matan los insectos; para, ello basta extraer de los tumores, antes de su maduración, el gusano (larva) que albergan; con li- 'geras presiones laterales ejercidas con las manos sobre los tumores, o mejor dilatando un poco. la boca con, un bisturí o cortaplumas, se extrae la larva que vive en el centra del barro. En resumen: el hipoderma bovis, que corno insecto perfecto vive pocos días, necesita, para llegar a esta fase y para que su especie se reproduzca, que sus larvas pasen muchos meses en el organismo de los bóvidos, a expensas de los cuales viven y a quienes provocan diversos accidentes. Impidiendo su puesta, y sobre todo destruyendo sus larvas antes que dejen el albergue, se consigue, si no la completa desaparición de este perju- dicial insecto, al menos -reducir las pérdidas enormes que causa a la agri- cultura y a la industria del cuero, pérdidas que a la hora actual y por indi- ferencia general, acrecientan todos los días en razón del aumento progresivo del ganado y, por tanto, del mayor número de individuos infestados de pa- rásitos. ,]'28 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA JURISPRUDENCIA VETERINARIA La retrlbucíón de los Inspectores de carnes. - En el [ournal du Palais (n,O W, 1913), se inserta un fallo dictado por la Corte de Casación de , Francia, que merece ser conocido por la interesante doctrina que establece, -UB cortante.de carne de caballo había celebrado un contrato con el veteri- nario Inspector del matadero donde sacrificaba sus animales, a tenor del cual se obligaba a satisfacer al Inspector 5 francos por cada animal de especie equina que sacrificase en dicho matadero. A cambio de esta suma el veterí- -nario debía inspeccionar aquellos animales durante las horas ordinarias de la matanza y además' en horas extraordinarias, es decir, siempre yen todo mo- mento que le requiriese para ello el indicado carnicero. Después de cuatro años de regir este contrato, quiso el carnicero dejarla sin efecto, a cuyo fin, ,demandó judicialmente al veterinario para que le res- tituyera la suma de 3,240 francos que le había entregado por razón de aquel servicio, Fundaba su pretensión en que tal contrato era nulo porque había pagado indebidamente dicha suma, por ignorar que el Municipio retribuyese al veterinario 'Inspector por sus funciones sanitarias, Fácilmente pudo' descubrirse lo absurdo de esta pretendida ignorancia, porque se demostró durante el litigio, que el carnicero tenía motivos más que suficientes para conocer que el Inspector percibía su retribución del Municipio -y que los 5 francos por cabeza que se habían estipulado para todos los anima- les que aquél sacrificase, tanto en las horas reglamentarias como fuera de ellas, eran para indemnizar al veterinario delas molestias que sufría cuando el cor- tante en cuestión, sacrificaba, para su mayor comodidad, dichos animales fuera de las horas reglamentarias de matanza, en cuyo caso él veterinario le pres- -taba voluntariamente un servicio que aquél no tenía ningún derecho a exigir.' En primera instancia se falló el 'pleito a favor del veterinario, declarando válido tal contrato; pero recurrió de esta sentencia el carnicero, la Corte de Casación dió lugar al recurso, y fundándose en el artículo 1131 del Código Civil francés (equivalente al '1275 de nuestro Código), que considera inefica- ces los contratos con causa ilícita, declaró nulo el referido contrato por ser ilícita la causa del mismo, En su consecuencia, se condenó al veterinario' a restituir al carnicero la suma que había percibido, *** La cuestión que resuelve esta sentencia, es tan delicada como difícil. Desde luego, se comprende que no es lícito que un veterinario que ya cobra del Munícípío, perciba! además, una retribución de un carnicero por inspeccio- nar las reses que éste sacrifica durante las horas reglamentarias de la matanza, Esta parte del fallo es perfectamente clara, porque ningún funcionario pú- blico tiene derecho a cobrar doble remuneración por un servicio que está obligado a desempeñar. Pero, ¿es ilícito igualmente que el veterinario perciba una retribución cuando ejerce sus funciones en horas extraordinarias para complacer a un particular? He aquí un punto que el tribunal no ha apurado mucho, dejándolo con cierta imprecisión. Lógicamente, no puede esto ser REVISTA 'VETERINARIA DE ESPAÑA 129: ilícito; y probablemente si el contrato entre el carnicero y el. veterinario se hubiese limitado a este solo aspecto, quizá no' lo -habría ..anulado el tribuna!'. Peroen el caso' de 'autos.se involucraban los conceptos, 'porque. la remunera- ción pactada la percibía el veterinario indistintarnente, ·t?I]to pqr los animales sacrificados en las horas ordinarias como en las extracrdinarias. El Tribunal, sin embargo, no hace distinción alguna, sino que declara ilícito. todo contrato del que resulte que paga .el servicio de inspeccián el dueño de los animales que deban sufrirla. Un criterio tan extremado sólo puede explicarse teniendo en cuenta' que si. se generalizaban tales contratos la misión fiscalizadora del Inspector podría resultar' ilusoria, porqué siempre 'habría egoistas que antepondrían alos in-o tereses de la 'colectividad, Ios intereses del ganadero. que les retribuyese. Todo- cuanto.sea rodear al Inspector de garantías que faciliten: su delicada misión, ha de' redundar en beneficio de la salud pública. Por. esto jamásserá bastante cuanto se haga para conseguir que los Inspectores de carJ1es'seaIJ retribuidos- por el' Estado. Esta medida, a la ,par que mejoraría la condición de muchos; sería la rnejor. manera de asegurar su independencia. - F. F. " CURIOSIDADES -Claudio Bernard y la ñlosoñá, según Bergson ., ' POR EL DR. P. F.' En la' tarde del 31 de diciernbre último se celebró el centenario de Clan> dio Bernard en el College de France. Hablaron los señores Croiset, admínis-. trador, Bergson, profesor' de filosofía moderna y Henneguy., profesor de ern-: . briogeniacoinparada del Collége de 'France ; Dastre, profesor de fisiología en la Sorbona ; d'Arsonval, antiguo discípulo y. preparador de Claudio Ber- nard, y Viviani, Ministro de Instrucción pública. De todos estos discursos el único interesante y original fué el del gran filósofo Henri Bergson, Disertó de modo general acerca .de la influencia de Claudia Bernard en la filosofía :' « Lo que la filosofía debe a Claudio Bernard -. dijo - es la teoría del método expertrnental. La ciencia moderna se ha fundado siempre en la ex> periencía ; sólo que, como se inició por la: mecánica y la astronomía, que es' lo más cercano a las matemáticas, durante largo tiempo no apeló a la expe- rienciarnás que para proporcionar un punto de partida.a sus cálculos y una comprobaclón de los resultados. Las ciencias de laboratorio, las que siguen a la experiencia en todas sus sinuosidades, 'sin perder jamás el contacto. con ella, datan del siglo XIX, A estas investigaciones más concretas les dió Clau- dia Bernard la fórmula metódica,' como antes Descartes a las ciencias abs- tractas de la materia. En este sentido, la ']ntro,duction a la niédecine expéri- meniale es paranosotros algo así como lo que fué para los siglos XVII .y XVIII el.Discours de la Méinode. Tanto en un caso Goma en otro nos hallamos ante' un hombre genial, que comenzó por hacer grandes descubrimientos y se 130 REVISTA VETERINARIA DE ·ESPAÑA preguntó en seguida cómo había que proceder para realizarlos; proceso al parecer paradógíco, y, sin embargo, el único natural, pues el proceso con- trario se ha intentado mucho más a menudo y jamás ha resultado fecundo ... Con harta frecuencia consideramos la experiencia como destinada a pro- porcionarnos hechos brutos: apoderándose de los mismos, acercándolos unos a otros, la inteligencia se remontaría a leyes cada vez más altas. Generalizar, sería, pues, una función, y observar, otra distinta. Nada más erróneo que esta concepción del trabajo de síntesis; riada más funesto para la ciencia y para la filosofía. Ella hizo creer que tenía interés científico el reunir hechos porque sí, por el gusto de anotarlos de modo perezoso y aún pasivo, en es- pera de. que llegase un espíritu capaz de dominarlos y someterlos a leyes. ¡Como· si una observación científica no fuese siempre la contestación a una pregunta distinta o contusa: ¡Como si la? observaciones recogidas pasivamen- te unas tras otras fuesen otra cosa que respuestas sueltas a preguntas hechas al azar! ¡Como si el. trabajo de generalización consistiera en hallar después un sentido plausible a este discurso incoherente! La verdad es que el discur- so debe tener, desde luego, un sentido. La significación del mismo podrá variar a medida qué se profundicen más los hechos, pero es preciso que tenga una desde un principio. Generalizar no es utilizar, para no sé qué trabajo de condensación, hechos ya recogidos, anotados ya. La síntesis es otra cosa muy distinta. Es menos una operación especial que cierta fuerza del pensa- miento, que la capacidad de penetrar en el interior de un hecho que se juzga significativo y en donde se hallará la explicación de muchos otros. En suma, el espíritu de síntesis no es otra cosa que un espíritu de análisis de mayor potencia. Este concepto de la investigación científica disminuye de modo singu- lar la distancia que solemos figurarnos que media del maestro al aprendiz. Ya no nos consentirá distinguir más dos categorías de .investigadores, una de peones y otra de inventores. La invención se deberá encontrar en todo, hasta en la investigación del. hecho más humilde, ·hasta en la experiencia más sencilla. Don.de no hay esfuerzo personal y aún original, no hay un co- mienzo de ciencia. Tal es la gran máxima pedagógica que se desprende de la obra de Claudia Bernard ». Añade que Claudia Bernard no fué un vitalista de los que creían que el organismo poseía una « fuerza vital » capaz de luchar contra las fuerzas nsi- cas o de contrariar su acción, sino que defendió siempre que los hechos fisio- lógicos estaban sometidos a un determinismo inflexible, tan rigoroso como el de los hechos físicos o químicos y que de todas las operaciones. que se reali- zan en la máquina animal no había una sola que no debiera explicarse un día por la física y por la química. Pero también sostuvo que la fisiología era una ciencia distinta de la física y de la química' En opinión de Claudia Ber- nar d, no es fisiólogo quien carece del sentido de la organización, es decir, de esta .coordínación especial de las partes a un todo, que es Jo característlco del fenómeno vital. En un ser vivo las cosas pasan como si interviniese cier- ta « idea que diera cuenta del orden en que .se agrupan los elementos. Pór )J, lo demás, esta idea no es una fuerza, sino simplemente un principio de expli- cación ; si realmente interviniera, si pudiese contrariar en .algún modo el juego de las fuerzas físicas y químicas,no habría fisiología experimental. El fisiólogo no sólo debe tomar en consideración. esta idea organizadora en REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA' 131 el estudio que hace de los fenómenos de la vida, sino que debe recordar, además, que, según Claudia Bernard, los hechos que le ocupan tienen por . teatro un organismo ya construído, y que la construcción o, como él. decía, la' « creación» de este organismo, es una operación muy diferente. Bergson glosa después la frase de Claudia Bernard « La filosofía y la ciencia no deben ser sistemáticas », y exclama: « [l.a filosofía no debe ser sistemática! » Esto es una verdad 'de la que nos penetraremos cada vez más, a medida que se desarrolle una filosofía capaz de seguir la realidad en todas sus sinuosida- des, Entonces no asistiremos ya más a una sucesión de doctrinas cada una' de las cuales pretende contener la totalidad de las cosas en fórmulas sen- .. cillas, Tendremos una filosofía única, que se desarrollará poco a poco al lado de la clenciay a la que todos los pensadores aportarán su grano de are- na. No diremos más : « la naturaleza ,es una; veamos en qué idea de las que poseemos ya podemos inéluirla », sino que diremos: « la naturaleza es lo que es, y como nuestra inteligencia es menos vasta que ella, por formar parte d'e 'la naturaleza, es dudoso que alguna de nuestras ideas actuales sea bas- tante amplia para' comprenderla». Trabajemos, pues, para ensanchar nues- tros pensarnientos ; pero no pretendamos reducir la realidad a la medida de nuestras 'ideas, cuando lo que debemos hacer es lo contrario, adaptar nuestras ideas a la realidad. Y al seguir esta senda hemos de recordar siem- pre que Claudia Bernard contribuyó a trazarla. Por esto nunca le agrade- ceremos bastante lo que hizo por nosotros. Y por esto no vacilamos - con- cluye diciendo Bergson - en saludar en él, al lado del fisiólogo genial, que fué uno de los experimentadores más grandes, al filósofo, que habrá sido uno de los maestros del pensamiento contemporáneo. » - NOTICIAS Víctimas de la triquina. - En Algar, pueblo de la provincia de Murcia, han enfermado mas de cien personas, eritre ellas el médico de la población y su familia, a consecuencia de haber comido carne de cerdo triquinoso. Según los telegramas de la prensa diaria, han fallecido. seis .de las per- sanas atacadas y hay muchísimas más en gravísimo estado. El alcalde de Algar, para calmar la indignación del pueblo, ha destituido al veterinario inspector de carnes' don Ignacio Torres; y el Juzgado que in. t erviene para depurar -responsabilidades ha decretado la prisión del mismo. Ignoramos. las condiciones enque se verifica la inspección de carnes en aquel pueblo, pero si, como furídadarnente suponemos,' se practica en la forma deficientísirna que es costumbre en los mataderos rurales, donde el veterínario carece de microscopio y demás elementos de investigación, la destitución del compañero de Algar y su procesamiento nos parece un acto arbitrario, tiránico y absurdo, del que protestamos enérgicamente. No es al veterinario a quién se debe castigar por, un hecho del que es rresponsable, sino a las autoridades locales, que, olvidándose de los debe- 132 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA res que la. ley les jmpone. de, velar por la salud pública, regatean .al .vete- rinario los medios indispensables para que pueda 'desempeñar a conciencia !iU cometido. . Para Marruecos . ....:...- la sesión celebrada en 30 de diciembre último por En la Liga Africanista Española que preside el ilustre político, señor Sánchez Toca, tué .aprobado, entre otros, el siguiente acuerdo: « Que en Tetuán' En la capital de Aragón, con , mutivo de la jubilación ,del. veterano inspeétor don Rufino Sáenz de Buruaga y .otrasvacantes que ,ya existían, 'se -han verificado oposiciones para .cubrir tres plazas. :de inspectores numerarios",del « Cuerpo de.Veterinarios rnunici- pales », , Para juzgar los ejercicios fué nombrado el Tribunal compuesto poi' don Pedro Moyana y, Moyana, concejal, del excelentísímo-Ayuntanuento y. los inspectores, señores Echevarría, Pi, Serena.y Martln., • ,_:',1 .:, 134 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Fueron verificadas entre los supernumerarios, siendo propuestos para ocu- par dichas plazas de numerarios los se~ores Mosquera, Puig y Gimeno de la Parra, y quedando como supernumerarios los señores Marín, Pinilla, Ibáñez y,Sampietro. . En lo sucesivo la provisión de plazas será por oposición libre. Las oposiciones tuvieron lugar en la Escuela de Veterinaria y a visitar al Tribunal y presenciarlas fué el alcalde de Zaragoza don Mariano Calvo, dis- tinguido médico de la capital, y con tal motivo recorrió todas las dependencias de la Escuela, en compañía del director de la misma señor Aramburu, sacando excelente impresión de la referida visita. Entre los opositores reinó gran entusiasmo en hacer la preparación debida en lo referente a los análisis de la leche, porque presidiendo el Tribunal el señor Moyana que tanto acaricia todas Ías prácticas de la Higiene de la leche, suponían que habían de figurar temas y ejercicios sobre tales asuntos, como así sucedió. El resultado no pudo ser más satisfactorio. El referido Cuerpo de Inspectores consta, en la actualidad, de once nume- rarios y cuatro supemumerarios, y -son los siguientes: Don José Palacio, Jefe del Cuerpo, 2,500 pesetas; don Francisco Paraíso, Jefe de vaquerías, 2,000 .. Inspectores numerarios: don Gregario Echevarría, 2,500 pesetas; don Rafael Pí y Cervera, 2,000 ; don Carlos Serena, 1,500; don Francisco Martín, 1,250; don Ignacio Buera, 1,250; don Antonio F. Velasco,l ,000; don José Mosquera, 1,000; don José Puig y Preciado, 1,000; don' Mariano Girneno de la Parra, 1,000. lnspectores supernumerarios: don Francisco Marín, 1,000 pesetas; don Dionisia Pinilla, 1,000; don Manuel Ibáñez, 1,000; don Joaquín Sampietro, 1,000. Hasta. el año 1901, hubo en Zaragoza dos inspectores en el Matadero con 1,250 pesetas, otros dos en Mercados con 2,000 y uno en Vaquerías con 1,250. De entonces a la fécha, el número de inspectores y el presupuesto municipal ha sido aumentado como se deja expuesto; per9 es indudable que aunque mejorado, no puede satisfacer completamente. Hace tarta aún más, porque así lo piden las necesidades del acrecentamiento de la población, y las exi- gencias de la viga moderna traducida en el' mayor aumento de matanza. En 1913 se han sacrificado las siguientes cabezas de ganado: 1,427 vacunas mayores, que pesaron 260,600'400 kilogramos; '2,250 vacunas menores, con peso de 213,780; 175,445 carneros y 16,708 ovejas, con peso de 2.025,222; 9,888 cerdos, con peso de 830,377; 51,358 ternas- cos, con peso de 299,840; 3.,536 corderos de Pascua, con 21,900; 157 reses de Iidia con un peso de 32,640. En junto, 3.684,452'500 kilogramos. El "Cuerpo de Veterinarios Municipales » de Zaragoza, debe ser objeto de una organi- zación 'completa de sus servicios, en bien de la salubridad pública. No debe regatearle nada el municipio si se tiene en cuenta que el servicio de ma- taderos es uno d:e los que' mayores rendimientos le produce. En 1913 ha obtenido 51,571 '69 pesetas más de .beneficio que en el año 1912. Resumen de las enfermedades infecto contagiosas que han atacado a los animales domésticos en España durante los meses de septiembre y octubre de 1913, según datos remitidos por los inspectores de Higiene Pecuaria: REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 135 SEPTIEMBRE Enfermos Invasío- Muertos que o Quedan Enfermedades existían nl~e~~~~ Curados en el mes sacrifica- enfermos' la fecha dos anterior Perineumonía contagiosa .... 12 44 3 30 21 Glosopeda . ............... . 2,914 752 2,698 218 750 Viruela ........... : ........ 14,095 17,302 12,352 843 '18,202 Carbunco bacteridiano ...... 9 843 69 7~3 - Carbunco' sintomático ....... - - - - - MaJ rojo'o roseola ... ~...... 403 1,322 510 613 602 Pulmonía contagiosa ........ 1,314 1,432 652 1,145 949 Cólera de los porcinos ...... 858 1,334 461 1,362 369 Tuberculosis ............... - 53 - 52 1 Pasterelosis ................ 48 79 58 55 14 Cólera y difteria de las aves. 31 469 152 282 66 Muermo ................... 2 6 - 6 2 Durina .................... 36 1 2 1 34 Rabia ...................... - 48 - 48 - Sarna ..................... 110 35 62 2 81 Triquinosis .................. - 7 - 7 - Cisticercosis. .............. - 5 - 5 - Madrid, .25 de octubre de 1913. - El Inspector Jefe del Servicio de Higiene pecuaria, D. GARcíA E IZCARA.- V.o B.>, el Director general, T. GALLEGO. OCTUBRE Enfermos que lnvasio- Muertos nes en el Quedan Enfermedades existían Curados o mes de sacrifica- enfermos en el mes la fecha dos anterior --- Perineumonía coritagíosa .... 23 10 3 22 8. Glosopeda. ................ 750 38 750 1 37 Viruela .................... 18,202 16,319 18,850 1,467 14,204 Carbunco bacteridiano ...... - 629 53 575 1 Carbunco sintomático ....... - - - - - Mal rojo. o roseola ......... 602 1,803 624 1,176 605 Pulmonía contagiosa ........ 949 3,159 720 2,111 1,277 Cólera de los porcinos ..... '.. 369 2,011 502. 1,560 318 Tuberculosis ............... 1 59 - 60 - Pasterelosis ................ 14 ,59 39 28' 6' Cólera y difteria de las aves. 66 126 38 143 11 Muermo .................... 2 1 - 2 1 Durina .......... , ......... 34 4 ,- 5 33 Rabia ..................... - 20 - 20 - Sarna ........... ,l....... '.' 81 90 75 49 47 Triquinosis ................. - 11 - 11 - Cisticercosis ............... - 22 - 22 I - .. - Madrid, 27 de noviembre de 1913. =: El Inspector Jefe del Servicio de Higiene Pecuaria, D. GARCíA E IZCARA.- v»- B.O, el Director general, T. GALLEGO. . 136 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Hipopótamos saneadores: - Asesorado por el médico mayor Louiss L. Sea- mann, el director del Canal de Panamá, coronel Goethals, ha solicitado del Gobierno yanki la aclimatación de hipopótamos en la zona 'del Gatunsees, El citado médico mayor cree' que hallarán en la zona del canal condiciones cliinatológicas extraordinariamente favorables y que al- destruir' la vegeta- ción que influye haciendo mefítico el clima, contribuirán mucho al sanea- --._. - -- --- miento de la expresada zona, e,amblo .:de' nombre, .,'. La: Gacc(a de Medicina zoológica,' quehace ,I.argqs' afias viene publicando el insigne leade¡' de la veterinaria' españolá,' 'don Eu- sebi.o~Molina,:,ha cambiado desde el presente año su .anJigua:denominacióñ por la de Gaceta de e iencias pecuarias. " Correspondemos gustosamente al saludo que tan apreciable colega dirige con este motivo a la ,p_rensa profesional, y le ofrecemos toao"mlesho 'entu-' siasmo para 'contribuir a implantar su programa que, 'segú'J1 ~eélara, se éUra en defender los acuerdos de' la tercera Asamblea Veterinaria, de 'gloriosa recordación,' " ' ,,,.,, Pequeñas noticias. - El docto catedrático de la escuela de Zaragoia,don Pedro Moyano, ha sido proclamado Teniente alcalde de uno de lqs distritos de aquella ciudad. ; Este cargo ofrecido espontáneamente al señor Moyano; quien, además, es Vicepresidente de 'la junta local' de primera enseñanza, 'y de la' Comisión de gobernación, demuestra las 'muchas simpatias de que goza nuestro que- rido amigo en la invicta capital aragonesa, ' Don Carlos Serena Sanz, ha sido 'nombrado auxiliar de Histologia de la Escuela- de Veterinaria de Zaragoza,' ' En la propia escuela ha tomado posesión de la cátedra de Anatomía, en virtud de concurso de traslado, don josé jimén,ez Gacto.. ql!e .desernpe- ñaba igual' cátedra en la escuela de León, ,1 - -En reñidas 'oposiciones ha sido nombrado inspectorjefe de los ser- vicios deveterinaria-del municipio de Valladolid) nuestro distingui~o amigo, donSiro Azcona, a quien felicitamos por su tri u nfo, Ofertas y demandas En esta 'sección publicaremos gratuitamente tres veces consecutivas los anuncios de' carácter profesional que 110S envíen nuestros suscriptores. - Veterinario soltero, de 32 años de edad y ocho de.práctica., se ofrece para ejercer la profesión en población importante yrnejor en Barcelona. ' , Para más detalles"dirigirse a esta Administración, ' ' " - Se cede en traspaso un establecimiento' de Veterinario -en 'un pueblo' del reino de Valencia que da un rendimiento líquido dé 3,500 pesetas," , Para informes enla Adrninistración de este periódico'j - Veterinario joven con ocho años de práctica, se' ofrece pará ' ejercer en cualquíer pueblo de Cataluña o, de Valencia, ' 'Informarán en, estáAdrninístración. ,' - Veterinario con' varios años de práctica, aceptaría partido' el), el que no tuviera que encargarse de la' práctica del herrado, En las mismas condi- ciones se ofrece también GOma auxiliar de, ótro profesor.' , Informes en esta Administración.' . Tipografía La Académica. de Serra Hnos y Russell, Ronda Universidad, 6; Teléf~no 861