REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. VI Il Barcelona: 1.0 Szptlembre de 1914 N.o 9 . TRABAJOS ORIGINALES e u r i o s ida d e s d'e m a t a d er o s , POR E. TRULL Veterinario municipal de Barcelona Entados los mataderos al practicar las diferentes operaciones de matanza de las reses, de preferencia la evisceración, se ofrecen a la vista del inspector .de carnes (con mayor o menor frecuencia) casos patológicos o teratológicos que, por tener poco interés desde el punto de vista sanitario, no-se les presta más atención que la necesaria para disponer el deco miso total o parcial del órgano afectado o del objeto hallado. Otras veces su intervención se limita a la recogida y pronto abandono de cálculos de diferen- tes Clases, de anomalías o monstruosidades y de objetos extraños hallados en el diafragma, pulmones, corazón, riñones, bazo, hígado y estómago ;, no faltando tampoco algún caso en que por hallarse el Inspector ante una incógnita, contribuye a su des- aparición con el deliberado propósito de no hacer patente su ig- norancia,' aun cuando luego 'proceda a' la busca y captura de datos en las obras en donde confía. hallar la solución que despeje, aquélla. Sucede entonces que unas incógnitas se despejan, al paso que 'otras, principalmente en las poblaciones rurales, siguen sin solu- ción por no tener' el Inspector a SLi alcance una buena biblioteca profesional. El resultado de todo esto conduce a la imposibilidad en que nos hallamos de recoger datos ciertos y llevar estadísticas, a que tan refractarios somos los españoles en todos los ramos del saber; puesto que frecuentemente nuestra nación brilla por su ausen- cia o cuando más figura después de Turquía y Montenegro. En cambio, el profesor Gurlt, de la Escuela de Veterinaria, de Berlín, nos habla de .haber observado 239 monstruosidades en la vaca, -í79 ,en la oveja y·87 en la cerda, sin citar aquí otros 538, REVISTA VETERINARIA DE ES'PAÑA datos referentes a hembras de otras especies, porque no caen de lleno, 'en el terreno de la inspección de carnes en los mataderos. Esto hace recordar al a u tor de estas líneas el easo sigu ien- te: habiendo mandado a la Escuela en que hacía sus estu- dios un monstruo celosomiano de vaca, tuvo el sentimiento y la decepción de ver que ni siquiera se había conservado el esqueleto, , Figura l en el cual se habría podido apreciar pei fectarnenteIa desviación de la columna vertebral y como consecuencia de ella la del tórax y extremidades anteriores. Enemigos de esta manera de proceder y con el objeto de ver si se puede llegar a constituir un museo que sirva de enseñanza al mismo tiempo que de curiosidad para colegas y profanos, nos impusimos la tarea de recoger todo cuanto se presentase en 111 a taderos, escogiendo luego lo que fuese digno de ser conservado. Del número de piezas recogidas en pocos años se deduce la im- portancia que podría llegar a tener si se persistiera en la recogida, dado el n úrnero de reses que se sacrifican en los mataderos de esta ciudad; máxime siestas líneas sirvieran de estímulo a otros com- pañeros de fuera y nos honraban con algún envío. En el número 6 del volumen 11 de esta REVISTA fué publicado el grabado de un hígado plagado de equinococus, que pesaba 'la frie- lera de 90 kilogramos, cuya fotcgraña se guarda así como la de REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 539 varios maxilares con las lesiones propias de la actinorrricosis. Hoy damos a conocer algunos ejemplares recogidos en el Mata- dero general, ayudados por varios compañeros, que, incluso impo- niéndose algún sacrificio pecuniario, no han 'vacilado en colabo- rar a la labor emprendida por nosotros, Aparecen,en pri mer lugar (fig .. 1), varios casos de potidactitia Figura 2 porcina; en dos de ellos se ven perfecta mente los cinco dedos y en el otro un pie complementarlo; Siguen después (fig. 2) dos ejemplares de monstruos simples, variedad perocephalus agnaius hiposiomus, caracterizados por la ausencia de mandíbula inferior, estando la baca representada por una fisura longitudinal debajo de la posición ordinaria. Entre los dos ejemplares está el cráneo disecado de i.1110 de ellos, para apre- ciar Ja no existencia de la citada mandíbula. La figura .3 representa un curioso caso de keraioma auricular ,de carnera, yla fig. 4 un 'caso patológico que no hemos encontrado descrito en ninguna de las obras 'que hemos hojeado en busca de datos concretos, Se trata de una porción de bolsa quística hallada al descuarti- zar una vz.ca, la cual ya en vivo había llamado la atención por presentar un a bultarníento bilateral en la parte su per ior de las tablas del cuello, haciendo suponer si se trataría de una infiltra- ción edematosa o de algún absceso. 540 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA . SEparada la Cabeza de la res, al abrirla en dos mitades, por la vértebra atlas en primer lugar, y cervicales después, se interesó una membrana alojada .entre las dos láminas del ligamento cervi- -cal y debajo de la porción funicular del mismo, derramándose un líquido de color cetrino, acompañado de unas bolitas que parecían ,esp,onjitas,~de un tamaño aproximado al de una nuez. Se fué dise- Figura 3 Figura 4 cando .el quiste, pudiendo observar qué no quedaba lesión apa- rente ni en los ligamentos antes citados, ni en la masa muscular de la región, así como tampoco entre 'las citadas vértebras. Partidas unas cuantas bolitas pudimos observar que todas contenían un núcleo calcificado, además de infinito número de P\111 titos blancos que presenta ban los mis mas caracteres tísicos que el componente del núcleo. Se puede juzgar aproximadamente acerca del número total de bolitas teniendo en cuenta que la porción, aquí reproducida era' poco más o menos la quinta parte del quiste hallado. ¿E~taremos desacertados al suponer que se debe tratar de un higrorna crónico o esponja quistica, Parecida a las neoplasias que se forman en ciertas codilleras del caballo? Esto parece ser si se 'tiene en cuenta la etiología de estos jurnores, ocasionados casi siempre por frecuentes roces.vpr esiones, contusiones, artri- tis, etc., etc.; causas que dan por resultado un engrosamiento del tejido celular subcutáneo y formación de quiste" en cuyo conte-' nido se pueden hallar focos ñbrinosos y concreciones . . Primeramente nos inclinamos .a creerse tra tapa del higroma o matadura de la 'cruz, teniendo. en ' cuenta que la vaca era de labor y; por lo tanto, debió estar uncida al yugo; pero desecha- mos este diagnóstico al observar que no existía necrosis de nin- 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 541" guno de los tejidos fibrosos cartilagi- nosos, ni óseos de la región' de refe-' rencia. En otra ocasión habíamos, presen- dado la abertura de un depósito for- mado en la misma región, pe~o su con- tenido blancoa rna- , Figura 5 rillento era paree cido a la leche cuajada. También se apreciaba en vivo, el abultamientoera bila- teral y su temperatura análoga a la gel cuerpo; siendo su .canti- dad aproximada a un litro o algo más. . También se guarda un feto vacuno (fig. 5), de-todo el tiempo, completamente momificado y' de presentación anormal, cuyas envolturas fetales estaban apergaminadas y completamente adhe- ridas a la piel del mismo. .' Figura además.Ta reproducción en yeso (fig. 6) de un lipoma o fumar grasoso, debido' seguramente, como todos ellos, a hipertro- fia del tejido adiposo de la región en que tienen asiento. Este turnar que pesaba 10 kilogramos, estaba situado en la región.sublurnbar, en contacto in media to con el ri ñón derecho yo brando mecánicamente, provocaba su distensión y la de todos los tejidos con él relacionados, hasta el punto de haber oca-o sionado ya. algunas rotu- ras vasculares, seguidas .de hemorragias bastan te considerables, . como :10 demostraba la existencia de·. coágulos sanguíneos localizados entre el tu- mor y el riñón. Es curiosísima la co- lección cuya fotografía Figura 6 aparece en la figura 7, . ·542 REVISTA VETERINARM. DE ESPAÑA REVISTA VETI;:RIl'iARIA DE' ESPAÑA 543 de cuerpos extraños hallados en diferentes órganos de las ca- vidades torácica y, abdominal; sin que podamos hacer excep- ción del corazón y pulmones en los, cuales hemos hallado infini- Dad de, objetos punzantes que ,empujados por las, contracciones de los estómagos, perforan SL\S paredes, atraviesan elidiafrag- ma, terminando su progresión en el pulmón, pericardio: y hasta en el espesor del miocardio. Tanto enun caso cornoen otro dan I Jugar a inflamaciones y abscesos de mayor o menor importan- cia, según las condiciones del objeto. Entre estos objetos punzantes se han recogido clavos de va- , rias cIas es, anzuelos, alfileres de, corbata, imperdibles, agujas de coser de las llamadas saqueras, tijeras,trozos de herradura; hor- quillas, etc., etc. L de Londres, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 545 che de vaca sólo la consumen los vecinos de las grandes' ciu- dades y los habitantes. de la costa cantábrica; el consumo de la leche de cabra está muy extendido, no sólo entre los campesinos, sino también entre los habitantes dé populosas ciudades como Gra- nada, Málaga y otras de Andalucía. En esta región más del 90 por 100 de la leche que se vende para el abasto público, es leche' de cabra; por esta razón el fin principal de1 control sanitario de la leche debe recaer sobre la cabra lechera. Además de las citadas razones, debemos agregar para .justifi- car la existencia de la cabra lechera en nuestra patria : las cos- tumbres de nuestro país, y ante todo, la tradición muy arraigada entre la opinión, de creer que esta gentil res es muy refractaria a todas las epizootias y suministra una leche saludable y sana. Esta creencia popular era la opinión científica' hasta estos últimos años. En 1904, el Gobierno inglés, organizó una Comisión oficial' para que estudiase enIa isla de Malta unaepídemia de fiebre mediterránea; en el transcurso de estos estudios Zarnrnit de- mostró que la cabra puede infectarse por micrococus melitensis, .mostrando .un aparente/estado de salud, y que .este microbio se propaga .principalmente por la leche, y que el origen más común del contagio .melitocócico, se efectúa en las poblaciones urbanas. por la ingestión de leche cruda de cabras infectadas. Esta noción ha sido confirmada por varios autores y en diversos países; ac- tualmente se admite sin discusión que la mayor parte de las veces, el hombre contrae la enfermedad por la ingestión de la leche de cabra. Determinado el origen de la fiebre en Malta, así como las causas que intervienen para asegurar su propagación, el Gobierno inglés tomó medidas preventivas para poner al hombre al abrigo, de esta peligrosa infección; la principal medida fué la supresión del ,uso de la leche de cabra en las tropas que guarnecen la isla, y la morbilidad cedió rápidamente. Estos estudios _fueron bien pronto confirmados en España" en cuyo litoral mediterráneo es muy frecuente la fiebre ondulante- en el hombre y muy importante el consumo de leche y queso de cabra; en 1906, empezó el señor Durán de Cottes, sus 'trabajos para confirmar la 'existencia 'del micrococus de Bruce en las ca- bras españolas, y las observaciones recogidas, tanto en el hombre como en los ~nimales, demuestran que las epidemias observadas son siempre la consecuencia directa de la epizootia caprina. !.í46 Re:visTA VETERINARIA DE E5.PAÑ,A No obstante los estudios de este autor, la septicemia rneli- tense de la cabra, es desconocida, por la gran parte del público y no se han preocupado nuestras autoridades en concederle irn- portancia sanitaria dentro de' nuestra legislación de policía ve- terinaria ; durante estos últimos años nuestras revistas, importan las ideas que circulan por el extranjero sobre la naturaleza y sobre las condiciones etiológicas .de esta, enfermedad, sobre los progresos que se hacen en su 'diagnóstico y en la prevención de su contagio, Algunos municipios han redactado Reglamentos para el con- trol de la leche que se vende al público, y en ninguno hacen men- ción de los peligros de la melitococia, a pesar de que el consumo de leche de cabra es muy importante. ' , En los artículos de vulgarización que publican los médicos y los higienistas, hablan de los peligros de la leche por la presencia de diversos microbios. El público se imagina también fácilmente los peligros que corre con iel consumo de leche cruda de vacas, pero nadie se previene de la 'posibilidad del contagio por el agente de la rnelitococia. Se habla mucho de leche tuberculosa y se ha recomendado la leche de cabra por estar exenta del temible .microbio de Koch, pero nadie habla de leche melitocócica; la cabra presenta una resistencia muy grande a la infección tuberculosa, pero también presenta: una particular reéeptividad a la septicemia de Bruce. En varias ciudades españolas, el servicio veterinario practica la tuberculización de las vacas lecheras, pero en ninguna se han tomado disposiciones encaminadas a conocer la salud de las cabras. Sin embargo, la amenaza de la leche melitocócica existe, la apatia y el olvido de, las autoridades, ha contribuido a sostener y a propagar este peligro ; el porcentaje de cabras infectadas por el melitococo es mucho mayor que con cualquier otra epizootia, 'nlya aparición obliga a tomar medidas profilácticas para co m- batirla ; se prohibe la venta de leche de vaca o de cabra aftosa pata evitar un peligro que en los adultos, se puede despreciar y no se hace nada para, contener el peligro de la leche de cabras atacadas de melitococia. ' La evolución crónica, silenciosa, la escasa importancia de los síntomas, no hace sospechar la infección, el estado general de la res aparece excelente ; estocontribuye a sembrar la tranquilidad en el público, y éste no puede comprender que la leche de estas reses esté maculada por tan nefasto microbio. REVISTA VETERINARIA PE ESPAÑA 5,47 En los países de la cuenca mediterránea, el problema más importante para la policía veterinaria en sus relaciones con el control público de la leche, es la septicemia de Bruce ; en cuanto a España estamos convencidos de. su importancia y hemos que- rido determinar el número dé reses lecheras a tacadas del micro- cocus melitensis, y designar la.extensión -del foco; nuestros estudios basados en observaciones experimentales, pueden servir para re- dactar las medidas profilácticas a fin de combatir esta enferme- dad antes de que se con vierta en un temible azote de la huma- nidad. Para el diagnóstico hemos rehusado el examen clínico y tam- bién el de las lesiones, porque los síntomas no tienen ninguna significación precisa y las lesiones son poco conocidas y no tienen nada de patognomónicas; hemos recurrido al laboratorio en busca .de la solución que no nos podía dar la clínica. En nuestros estudios diagnósticos, hemos elegido la agluti- nación; algunos autores recomiendan la desviación del comple- men to, pero nosotros creemos que esta prueba no presta .ninguna indicación especial como garantía del diagnóstico. .La aglutinación en la cabra se produce con suero (reacción Wright), con leche (reacción Zarnmit) y con. orina; nosotros hemos utilizado con predilección la primera;' la leche y la orina son sospechosas por su riqueza en sales, albúmina, etc.; por eso hemos dado la preferencia a la seroaglutinación, cuyos resulta- dos son más constantes, Hemos practicado nuestros estudios separadamente en B3.r- celona y en Málaga y las pruebas efectuadas son bastante nume- rosas para poder sacar conclusiones precisas. Resumen de las pruebas de aglutinación con suero y leche de cabra : CABRAS Barcelona Málaga Por Por Núm. + 100 Núm. + 100 -- -- -- -- -- -- Seroaglu tinací ón ........... 200 51 25'5 248 111 45 Lacto aglutinación o', ••••• · • 170 18 18 25 3 12 En Málaga, el porcentaje de Ias, cabras infectadas es más elevado, pOI: la gran abundancia de cabras maltesas que desde hace años se importan para cruzarlas con las razas del país; la 548 REVISTA VETERINARIA DE E¡;PAÑA cabra maltesa tiene mucha aceptación por sus buenas cualidades. lecheras. Las co rnpro baciones que hemos hecho en Espa ña, están de' acuerdo que las efectuadas por otros autores en los diversos países del litoral mediterráneo; la septicemia de Bruce se ha eri- contra do en las especies animales, .en .particular en las cabras en Malta (Horro ks, Kennedy, Ora wford, Eyre, Zammit...) ; en Italia (Catani, Fiorentini, LeviVida, Spagnolio, Vallillo ... ); en Fran- cia (Conor, Houn, Dubois, Martel. ..); en Córcega (Léger, Dorni- nici, Urbani ... ); en Túnez (Nicolle); en Argelia (Serget, Sejou- nant...), para no citar sino los más importantes. Se podrá discutir si la reacción de aglutinación está siempre con la presencia de microbios en la leche; esta objeción no cons-- tituye un inconveniente en la práctica, estas pruebas diagnósticas demuestran' que la infección melitense está muy difundida entre la población caprina' del litoral mediterráneo, y sirve pata denun- ciar el animal peligroso, señala la posibilidad de infectar los habi- tantes de esta región bebiendo leche de cabra. Un control vete-- rinario de las reses lecheras y de b leche, debe por interés público prevenir'todo contagio a la población humana. ' CqNCLUSIONES De los hechos expuestos, podemos sacar las siguientes con- clusiones : I. La septicemia melitocócica o melitense, simplemente melitococia (mejor dicho que fiebre de Malta), debe agregarse- a la lista de las enfermedades contagiosas, cuya declaración sea, obligatoria. Si así lo estima el Congreso, el Comité permanente debe llevar esta resolución a conocimiento de los gobiernos en cuyos Estados. ya no se haya acordado con anterioridad. 11. Proponemos a la consideración del Congreso, la siguiente proposición : que para la próxima reunión se redacte un tema oficial sobre el « Valor científico de los diversos métodos diagnós- ticos de la melitococía en los animales domésticos» para llegar' a conclusiones prácticas. 'lI I. Fl Congreso acordará recomendar a los países donde se- ha comprobado estaenfermedad, la adopción de medidas sanita- rias para prevenir y. suprimir su propagación por las cabras. " REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 549 Estas medidas tendrán por base el control periódico de las re- ses lecheras, ejecutado por el servicio veterinario; las cabras que reaccionen al suero-diagnóstico, serán separadas definitivamente' , es más sencillo ser intruso, y, sobre todo, más barato . . Con este porvenir no merece estudiarse veterinaria; así se lo han dicho al señor Ministro de Instrucción pública, ¡Qué protesta más viril! ¡Imitemos a estos jóvenes y esas ambiciones que- darán destruídas y libre el fecundo campo de la Veterinaria de tanto malan- drín que quiere saquearla! *** Todo es anormal; todo lo referente a la enseñanza de la Veterinaria sale del Ministerio con el sello del atropello, de la injusticia; en la convocatoria de las cátedras de Anatomía. y 'de Física y Química de Santiago - que pu- blicamos en el número anterior, - se ha faltado abiertamente al reglamento . de oposiciones; 'esas cátedras correspondían al turno de auxiliares y se han convocado a turno libre. ¿Por qué? Si la cátedra de Física y Química se con- voca entre auxiliares, los universitarios tienen que ahogar sus apetitos, no pueden satisfacer sus hambres, y por complacerlos se ha pasado por alto . todo lo legislado. ¡Así da gusto! ¡El flamenquismo del Ministro espanta! ¡Las ambiciones de los universitarios asustan por los voraces! [Están usías com- placidos, señores buitres! ¿Comprendéis ahora, veterinarios, la trascendencia que el señor .Fenta- nes .interponga el recurso? ¿Comprendéis ahora la necesidad de unirnos to- dos en defensa propia de las rapacidades de los universitarios? Los caciques instruccioneros han visto nuestra debilidad; han visto que nos con ten tábamos con firmar telegramas e ins tancias y ellos se han creído fuertes púa cometer atropellos, para no respetar el derecho que QOs con- cede la ley; había que satisfacer ambiciones de los suyos, de los universita- rios. Los auxiliares habrán acudido a estas horas con peticiones 01 Ministerio, pero ya sabemos cómo se .resuelven nuestras demandas. Ya sabemos que no se nos escucha; sólo nos puede salvar el recurso contencioso-administrativo. *** Todos estamos compenetrados de la trascendencia que este recurso su- pone para nuestra profesión; sean los hechos los .que hablen y los actos' los que confirmen nuestros pensamientos ;' que las gestiones de la Comisión en- cuentren eco en todos los compañeros; su triunfo será el nuestro, será el de la 'veterinaria ; un deber moral nos obliga a cooperar con lo que pida. No lo olvidéis, luchamos por el fuero y por el huevo. REVISTAyETERINARIA .DE ESPAÑA 591 , . CRON ICA EXTRANJERA El Congreso de Londres y la guerra europea, - De todos 'los Congresos internacionales de Medicina Veterinaria que se han celebrado, el' que debía tener lugar en Londres del 3 al 8 de agosto último, habría sido, sin duda, el más concurrido, sin esa guerra tristísima, horrendo conato de suicidio de la inmortal Europa. Era especialmente crecida la, cifra de los veterinarios españoles, portu- gueses e iberoamericanos inscriptos, cifra muy superior a la de los colegas de nuestra lengua que concurrieron a los Congresos internacionales anteriores, en muchos de los cuales ni siquiera figuró miembro alguno de los idiomas español o portugués. ' El Congreso de Londres, que tan mala suerte ha tenido, debía conmemo- rar el cincuentenario de los Congresos internacionales de zooiatría, iniciados por el profesor de la Escuela de Veterinaria de Edimburgo, john Gamgee, gracias a quien se celebró el primero en Hamburgo, del 14 al 18 de, julio de 1863. Por tener en cuenta este origen inglés de los Congresos internacionales de medicina pecuaria, el profesor doctor Schmalz, insigne profesor de ana- tomía de la Escuela de Veterinaria de Berlín, gran pensador y director de la Berliner Tieriirziliche Woclzensclzri/t,'consideró como un deber honroso que la idea de celebrar el Congreso del cincuentenario en Inglaterra, en honor de Gamgee, partiese de Alemania. Esta idea la sometió Schrnaltz al Con- greso de Budapest, el cual acogióla con entusiasmo. El de Londres debía celebrarse ya en 1913, año del cincuentenario, pero, por tener lugar otro de medicina humana en aquella jecha, se aplazó un año. , Este aplazamiento ha sido fatal. La inmensa mayoría de los miembros inscriptos nopudieron llegar a Londres; otros no emprendieron el viaje porque no sabían si el Congreso se celebraría o se aplazaría otra vez, y ,los menos llegaron a 'la capital de Inglaterra, para regresar inmediatamente o; poco menos, a sus respectivos lares. Schmaltz, preparó y publicó un magnífico número de su Berliner Tie- . riirziliche wocnenscñritt, para contribuír al jubileo. En este número reunió trabajos importantes de L. van Es" Glage, Hu tyra, Neverrnann, Ostertag, Paukut, Schimmel, j. y Th. Schrnidt, Theiler, y Wissmann, que resumiremos en la, revista de actualidad del próximo número. * * * Dos palabras, ahora, de esta guerra que, ha hecho imposible la celebra- ción del Congreso de Londres. Es una guerra estúpida, ludibriosa, in to- lerable . Es plausible una guerra civilizadora, una guerra que determine un progreso; no se puede aplaudir una guerra como ésta, en la que- han de sucumbir en cifra espantosa los alemanes, franceses e ingleses, es decir, los hombres actualmente más útiles para la causa del progreso. 592 REV.ISTA VSTERINARIA DE ESPAÑA. Pero no invadamos nosotros, pobres veterinarios, el terreno de los polí- ticos y de los diplomáticos, de esos políticos y diplomáticos que seguramente han hablado alguna vez con desdén de nosotros y que ahora quedan muy por debajo. Tratemos de nuestras cosas. Esta guerra tendrá indudablemente consecuencias veterinarias intere- santes. Desde luego, producirá en Europa un recrudecimiento de la gloso- peda, que ahora estaba casi a punto de ser extinguida; También es muy probable que ocasione una gran difusión de la peste bovina oriental, enfer- medad qué "siempre ha seguido a todas las grandes guerras. En fin, el muermo, que acababa de ser extinguido del todo en Prusia, reaparecerá, desde luego, en ella, y se recrudecerá en todos los países beligerantes. La tuberculosis bovina, la viruela, la rabia, etc., también tomarán incremento. Todo esto causará enormes daños económicos. y no hablemos de los perjuicios que puede originar en otros órdenes, por no ser de nuestra incumbencia. Pero no queremos dejar-nuestra humilde pluma sin hacer votos ~orque acabe pronto esta guerra insensata. - Dr. P. p. CURIOSIDADES El nuevo arte de cuatrería POR FRANCISCO' RODRÍGUEZ MARíN Decíame largo tiempo ha cierto cura de almas de mucho saber y de mucha virtud, que para conocer bien una feligresía y lo que pudiese dar de. . sí en punto a progreso espiritual, era menester haber nacido y criádose en ella, y aun haber sido en su iglesia monaguillo y sacr-istán. Estos días pasa- dos me acudió a la memoria el dicho de aquel buen eclesiástico, al ojear unos párrafos del discurso que leyó el señor Ugarte, docto fiscal del Tr-ibunal Supremo de Justicia, en la solemne apertura de los Tribúnales. He aquí al- gunos de esos párrafos: .« A la impunidad contribuye también, en sentir del fiscal de Sevilla, la facilidad con que los cuatreros obtienen las guías, que les sirven para recatar sus robos de caballerías, y aun el encubrimiento que prestan a los bandidos en los que éstos cometen. De aquellos documentos - escribe - debe hacerse un tráfico escandaloso, y lo presumo porque en causa Instruida por robo de caballerías que se supone cometido por los bandidos Vivillo, Niño Gloria y otro, dos de cuyas caballerías se encontraron en. poder de un chalán o cua- trero, éste presentó UBa guía de adquisición, y de las diligencias practic-adas aparece que el supuesto vendedor no existe, a pesar de que en ella se citaba la fecha y el número del talón de su cédula personal, que; --en efecto, se ex- pidió. » REVISTA VETERINARI A DE ESPAÑA 593 y ahora digo yo que si el señor Fiscal del Tribunal Supremo y el de la Audiencia de Sevilla 'hubiesen ejercido la abogacía años y años y platicado millares de veces con los delincuentes para estudiarlos fuera del papel de oficio, porque en él nunca se llega a conocerlos bien, se darían cuenta clara de . cómo y por qué sucede eso que les causa extrañeza. Y como yo, cabalmente;' puedo explicar el caso, contando a la vez uno muy curioso del inventor, del patríarca de esa especialidad de hurtos, delincuente que ya andará por el otro mundo viendo cómo afana las constelaciones del Caballo y las Siete Cabrillas, y haciendo abrir tanto ojo, de puro escamados, al Cochero y al Boyero, quiero referirlo y esbozar la biografía de aquel conspicuo carcelario, que tanto la merece como pudieron merecerla Rinconete y Giriés de Pasamonte, sujetos arrancados a la realidad por Cervantes y de cuya cepa debió de descender aquél por línea más derecha que un -huso. Al mediar el año de 1891, andando 'yo a pleito con mis pleitos y mis causas en un juzgado de ascenso y en una de aquellas audiencias que el vulgp llamó de perr.o chico, pero en las cuales solía trabajarse más y mejor que en otras de niuchas campanillas, me correspondió en el, turno de oficio la, defensa de un tal Huete, procesado por el hurto de una yegua, Examinada la causa, fuí a la cárcel a ver a mi hombre, como era piadosa costumbre y es imperioso deber profesional, siquiera en pocas' partes Jo cumplan. H¡'ce llamar al proce- sado, y su aspecto me persuadió de que no me las había con un cuatrero: . era hombre de unos sesenta años, alto y cenceño, de rostro simpático y gran- des ojos pardos, que medio velaban una gafas de míope. Como, sobre ser calvo, se había dejado crecer las blancas barbas, cualquier pintor se hubiera servido de. Huete tomándolo por modelo para una buena imagen del Prín- ' cipe de los Apóstoles. Le hablé de su causa, y se indignó, y lloró copiosamente. ¿Cómo había él de confesarse autor de un delito no cometido? El compró la yegua de marras en la feria de Ecija ; su guía, pues, era Iegitirna, y harta desgracia tenía él en perder lo adquirido con sus ahorros, ya que la tal yegua había resultado hurtada, para que a ese mal se añadiese el de privar de su libertad al perju- dicado y exponerlo al peligro deuna injusta condena. Daba lástima el pobre hombre, y llegado el día de la vista, le defendí con calor y tuve la suerte de ver absuelto a mi patrocinado . . Absuelto, sí; pero no en libertad: porque, según después supe, quedaba : preso en méritos de otra causa ... , también por' hurto de caballerías; y 'como el defenderlo en esta otra tocó de oficio a un mi pasante, la examiné con curiosidad tan pronto como la envió el procurador a mi estudio. Y ¡cosa más rara ... ! Aparte la fecha y el lugar en que sucedió el hecho, y la clase y número de' caballerías (ahora fueron dos mulas), el sumado parecía co- piado, calcado, fotografiado del de la primera causa. ¡Aquello era para 'ha- cerse cruces! . Presencié la vista en juicio oral. Huete,'.al ser examinado, lloró como la 'otra vez, doliéndose de Sil mala estrella: ¡todo lo que compraba le salía mal veníol'Compraba dondé todos, en las ferias; compraba como 'casi todos: a personas desconocidas, a forasteros como él, ·que son los que acuden a las ferias a traficar; compraba con las formalidades de rigor: obteniendo sus' guías en la oficina correspondíente ; « y mire usté - añadía - qué perra desgracia é~t~ : que en seguía que compro argo, ¡ya!» El Fiscal no se dejó 594 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA conmover por la pintoresca elocuencia de Huete ; acusó con notable pujanza y dijo que aquel hombre que tanto lloraba allí, tanto y más hurtaba de feria en feria; que era pájaro de mucha cuenta y, sobre todo, de mucho riesgo; que le acusaba convencidísimo .de no equivocarse, aunque, a la verdad, Huete había inventado un nuevo procedimiento para hurtar impunemente} por el cual podría pedir privilegio de invención, si fuera lícito concederlo para tales cosas. « Este hombre - decía el Fiscal - no hurta más que en el real de las ferias: están tratando allí la venta de una caballería, la examinan, la pasean, entran en regateos, y para rematar el trato en el cafetín próximo con unas copas de aguardiente, se van todos allá, dejándola amarrada a la vara de un carro. Eso es lo que esperaba Huete : aparécese entonces como por ensalmo, desátala y parte con ella .como una exhalación; y cuando, ultimado el trato, vuelven por la bestia, i el sitio! Huete, con su cara de hombre de bien, ·obtiene la guía a su propio nombre y con su propia cédula personal, figurando como vendedor cualquier compinche suyo, con cédula sa- cada a nombre de un sujeto imaginario. Así, el riesgo inminente de una condena le dur~ a Huete cinco minutos, desde que hurta hasta que obtiene título legítimo de lo hurtado; y después vende a toda prisa, y por lo que le dén, en otra feria próxima, y si alguna vez .tropieza con la tal caballería su dueño, y es detenido y procesado H1,1~te... , ¡ahí le tenéis!: llora, invoca sus perjuicios, se proclama damnificado amén de inocente, y yo, el fiscal, que le acuso; estoy dudando si le impondréis condena. iTan taimado es ese. hombre! » Así, poco más o menos, informaba el representante de la Ley, y, en efecto, .el tribunal absolvió a Huete y lo ,mandó echar de la cárcel. Una tarde" pocos meses después, iba yo a Ecija desde Osuna, y como éste viniese por la carre- tera a pie, me conoció al pasar y me saludó a voces. Hice parar el coche, ya no decirme Huete quién era, no ,le hubiera conocido. Iba rasurado como un torero, y desapostolado enteramente. - ¡Cómo! ¿Usted a pie? - le pregunté: - ¿Es que ya no hay caballerías en el mundo, ni ferias en ninguna parte de él? y me respondió, sonriendo: - Padrino, entoabía no ha criao ná la arrnásíga. . .Aún vi otra vez a Huete, dos'"hnos más tarde, entrando yo a hablar con un defendido mío en la cárcel de Estepa, y entablamos este diálogo : ~ Hombre, ¿otra vez preso? iPor vida de .. ,! - [Otr a vez, padrino! - me respondió reposadamente, - [Siempre trom- pesando y cayendo! - Pero no habrá cuidado - añadí, aludiendo a su sistema de hurtar. - La Virgen de la Guía sacará a usted con bien .. , - ¡Ay, padrino! - exclamó con edificante conformidad, - Ni toa la corte der sielo me saca ahora en parrnitas. Yo me tengo la curpa, por ·no haser·caso del reflán que dise : « Andate a lo que sabes, y pasarás la bida su abe, » Tenía yo mi mañita, imbentaíta por mí pa andar de feria en feria, como tortolita de rama en rama, y [misté por dónde los demonios confiscaos me sacaron de mi linde triyá! Ahora me' tienen aquí preso unas yegüesitas, mar .fin tengan eyas, que estaban en er campo, en su cuadrita, enserrás con yabe y tó, pa que esto Isea robo en despoblao y de noche .. , [Las muliyas, que me arrastren ya, como a toro matao! ¿Qué quié usté? ¡Era mi sino! REVISTA VETERINARIA DE ES'PAÑA 595 Le di unos pitillos y unas monedas, se despidió de mí con los ojos hú- medos, y se alejó cantando a media voz: « Ya no hay más remedio , Que conformarse a la boluntarsita De Undebé der sielo.)) ¡La cuatrería andaluza con ventanas a la resignación cristiana, al estoicismo griego y al fatalismo árabe! iEl colmo! ' Y dice el señor Ugarte en su elocuente y muy discreto discurso: « Esa omisión podría suplirse previniendo para las falsedades cometidas) en las guías penas el) armonía con el fin criininal a que tienden, que es el de encubrir el delito de robo de caballerías, facilitando al delincuente el medio , el Director general" C. CASTEL. Ofertas y demandas En esta sección publicaremos gratuitamente tres veces consecutivas los' anuncios ele carácter profesional' que nos, envíen nuestros suscriptores. - S~ ofrece un veteririario de 35 años de edad, catalán, para ejercer en un partido o traspaso de establecimiento o permuta con otro profesor, en las provincias de Cataluña o Valencia. Se darán informes en esta Administración. Tipografla La Académica, de Serra Hnos. y Russell, Ronda Universidad, 6; Teléfono 861 ..