REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. IX. Barcelona: Octubre: 1915 N.O 1tO TRABAJOS ORIGINALES El gabarro tendinoso de Jos équidos POR D. ANTONIO DARDER SINONIM[A: Tendonitis supurada, gabarro nervioso panadizo. equino. Los tendones, aponeurosis y ligamentos. ~rticulares d~ los remos locomotores, desde la rodilla o corvej ón hasta la región podal o digitada, pueden ser objeto de contusiones, traumatismos y procesos inflamatorios, pueden presentar puntos necrosados y sinuosidades fistulosas con aberturasal exterior, constituyendo lo que conocemos con los nombres anotados más arriba.. .. El gabarro tendinoso era conocido en época remota; así es que 'los antiguos albéitares o hipiatras, dábanle impropiamente el nombre de. gabarro nervioso, confundiendo, como ocurre hoy entre aficionados y profanos, el tejido tendinoso con el nervioso, señalando como nervios de las extremidades a los tendones, sobre todo los flexores, de los miembros y demás, visibles al exterior. La etiología del gabarro tendinoso puede reducirse a cualquier causa susceptible de producir una inflamación necrósica o supu- rativa de las regiones tendinosas o. falangianas de los remos, ocasionando desde un simple forúnculo del tejido celular sub- cutáneo, a la caries te~dinosa. o necrosis' ósea de dichas regiones. Así es que puede ser superficial o. profundo y debe acompañarlo un trayecto .fistuloso, con abertura cutánea. En buen número de casos esta variedad es consecutiva a la superficial, en la cual. debido a una falsa cicatrización o infección, el proceso ha in va- dido profundamente, alcanzando los tendones o aponeurosis del sitio infecto. . . . También hemos observado este gabarro más raramente que el SImplecutáneo o guaja y se presenta. de preferencia, en la región falangiana de las manos o extremidades torácicas del caballo. Los de raza común Ydestinados al tiro pesado, son especialmente predestinados a esta variedad de gabarro. 59.4 " REVISTA VETE,RINARIA PE ~SPAÑA Los síntomas que. caracterizan la tendonitis. supurada son: la tumefacción, el dolor, el trayecto fistuloso y la supuración dé! proceso. La variable intensidad del dolor ocasiona diversos grados de cojera, consistentes desde una ligera claudicación, hasta, y más frecuentemente, la imposibilidad del apoyo del remo afecto, todo en relación al 'sitio, pr.ofundidad y complicidad de la necrosis tendinosa. . _. - :.. :.., -_. La tumefacción, que suele revestir carácter inflamatorio, se extiende desde el punto de presentación e invade la región falan- giana y en algunos casos hasta d.carpe;> tarso. de la extremidad o enferma. Esta induración, más pronunciada alrededor del tra- yecto fistuloso, es de carácter edematoso en el estado prodrómico de la- enfermedad, disminuyendo su extensión durante el curso favorable para persistir tenazmente en el sitio inicial de la do- lencia. ' La fístula característica del gabarro que nos ocupa, .ofrece también diversos aspectos. Si bien en algunos casos es fácilmente sondable para el' clínico, por presentar ' una' 'dirección recta, en otros preséntanse sinuosidades curvas, curándose aparentemente al exterior para' abrirse luego en sitio 'próximo al obliterado. - - La fístula abierta en el órgano cutáneo segrega una supura- ción fétida, ligeramente corrosiva, flúida y conteniendo coágulos y detritus tendinosos en suspensión. Por la cantidad y aspecto de esta materia purulenta puede el práctico apreciar la profun- didad del canal fistuloso, sitio riecrosado y la importancia o gravedad del panadizo equino. La resistencia a los medios de tratamiento obliga a una inercia prolongada del remo afecto y por consecuencia a una voluntaria retracción del mismo por parte del animal, dando lugar apresentación de emballestadura por contracción tendinosa, de difícil curación. Este estado, cuando se prolonga, acarrea la emaciación o atrofia de las regiones musculares de la espalda o anca,' según la; extremidad afecta. También ocurren accidentes al remo opuesto al lesionado en virtud del exceso de gravitación del peso, dando lugar a relajaciones, arqueadura e'infosura lenta, en perjuicio de la estabilidad del caballo. , , Cuando reviste cierta gravedad, el gabarro nervioso produce un estado febril al individuo, que puede conducirlo, en ra~os casos, a la muerte, por fiebre héctica o de consunción, puohemía, septicemia, etc., etc. De todos modos, el caballo tiende 'a perma- necer en posición decúbita, echándose del lado opuesto al remo enfermo mientras persiste con cierta intensidad el dolor y la fiebre traumática que entraña la dolencia, dando lugar a exco- riaciones y mataduras en las' partes salientes' de-los presoy "bfre~ ciendo un aspecto miserable, con decaimiento orgánico que transforma el tipo y condiciones del animal enfermo. El pronóstico del gabarro tendinoso debe formularse como reservado, con vistas a la gravedad, siempre que el proceso ofrezca TRABAJOS ORIGTNALES .' 595 extensa tumefacción, induración localizada y abundante supu- ración, la cual se observa en la humedad de la Piel y apósito aplicado al tratamiento; generalmente el curso es lento y persiste largo tiempo o indefinidamente la induración de la región y la .cojera del remó. Para el tratamiento de esta dolencia equina, recúrrese a los medios medicamentosos o a la intervención quirúrgica según la: profundidad del proceso. El clínico debe atender preferen- temente ala salida urgente del pus resultante del flemón y concurrente del trayecto fistuloso, procurando al propio tiempo impedir su invasión a las capas profundas y demás tejidos en donde ha iniciado su formación. A este objeto, nosotros, en la mayoría de los casos, prescri- bimos durarite los primeros días el empleo' de cataplasmas de harina de linaza preparada con solución de timol al 1 por mil, y más tarde sondeos diarios de las fístulas para facilitar inyec- ciones detersivas o ligeramente escaróticas al fondo de sus tra- yectos, procurando no producir irritación local. con estas mani- pulaciones empleando jeringas con cánula 'blanda de caucho o gutapercha. Consideramos secupdario. el agente terapéutico para la curación del gabarro, por cuanto hemos observado la bondad de cualquier solución antiséptica siempre que ha presidido un buen método e inteligente dirección para el tratamiento. Así es que pueden emplearse para las indicadas inyecciones las soluciones al timol 1 por mil, sublimado alIó z por mil; agua oxigenada (a 8 volúmenes) 1 por cinco; ácido fénico del 3 a 5 por ciento con agua alcoholizada; licor de Villate limpio o adicio- nado de partes iguales del agua fenicada antes apuntada; yodo- formo en solución etérea o pomada, etc., etc. También conviene, durante el curso del tratamiento, el empleo de calas o barritas de pasta o polvo de sublimado, para introdu- cirlas en el trayecto fistuloso a fin de evitar una prematura o falsa obliteración, en cuyo caso se impone abrirlo nuevamente retardando el curso natural del proceso y la definitiva cicatriza- ción en perjuicio del buen éxito del método y tratamiento em- pleado. Cuando el clínico puede apreciar la ineficacia de los medios terapéuticos que hemos expuesto, considerando que las inyec- ciones no actúan a bastante profundidad, por estrechez o si- nuosidad del trayecto, debe recurrir al empleo de la sonda aca- nalada y por medio de instrumento cortante H(bisturí recto) practicar incisiones o desbridamientos, salvando en lo posible vasos y nervios, en sentido longitudinal del remo para poner al descubierto la caries del tendón o aponeurosis lesionada. Por nuestra parte recurrimos comúnmente a esta intervención y. cuando verdaderamente acusa notoria gravedad la profundidad y desarrollo del proceso y que suele ocurrir en 'la región póstero- lateral de la cuartilla. La tumefacción resultante del proceso puede a m REVISTA VETERINAI lesiones de esplenomegalia. Existen casos en los cuales el diagnóstico es dudoso, sobre todo cuando la infección está en su fase inicial o cuando ha tomado los caracteres de crónica. Se pueden encontrar en la infección inicial manifestaciones anatomopatoló- gicas que recuerdan la forma septicémica o la pulmonía pura causada por el bacilo de la septicemia hemorrágica. Para distinguirlo, recordaremos que en el- primer caso falta la inflamación crupal característica en 'el pulmón e intestino; también se observan lesiones de septicemia {hiperhemia, equimosis, tumefacción 'del bazo y de los ganglios), asociadas a Una gastroenteritis de carácter hemorrágico, que puede ser representada por una inflamación sanguinolenta difusa de la mucosa, con contenido intestinal hemorrágico. ya hemorragia poco intensa, de preferencia en el peritoneo, pero también en el estómago, acompañado de un catarro agudo sencillo. En otros casos se comprueban lesiones de inflamación crupal en el pulmón con o sin ente- ritis catarral hemorrágíca. Si los datos que suministra la autopsia dejasen dudas para el diagnóstico, obsérvese que la peste es una epizootia muy difusiva y la septicemia hemorrágica (pulmonía] es de escasa difusión, al menos en nuestra región, en los cerdos de 4 a 5 meses. Si la autopsia se practica con oportunidad, permite, en la mayor parte de - los casos, establecer un diagnóstico, porque en algunos animales se encuentran las lesiones típicas; pero no debe sorprendernos que pueda tratarse de peste, y de peste grave, aunque las lesiones encontradas en algunos cerdos, 'l a veces en casi todos los de un foco, presenten sólo alteraciones neumónicas, sin señales de lesiones ulcerativas o .diítéricas en el intestino. En este caso, sólo debemos atenernos al dato epidemiológico: el número de animales en- fermos, el número de muertos y la difusión del contagio. Cuandoel numere de. animales atacados o muertos es considerable, se impone el diagnósticGl de la peste, aunque las lesiones .indiquen una pulmonía primitiva del b. ovoide. También el elemento epizootiológico permite diferenciar la peste crónica de la forma clínica y anatómicamente similar a ella, cual es 91 paratifus o peste bacilar de los cerdos, que es bastante frecuente en nuestras porquerizas, Es fácil diferenciar la peste del paratifus, cuando aquélla se presenta en la forma ordinaria aguda o' subaguda, por los síntomas clíníeos y datos aná.tomopatológicos muy distintos: en el paratifus la evolución es lenta, el enflaquecimiento y la anemia son progresivos; en la peste, por el contrario, la ev:olución generalmente es aguda y el animal muere en buen estado de TRABAJOS TRADUCIDOS carnes; además, 'en elparatifus se observa constantemente engrosamiento del tubo intestinal que interesa. en una mayal' o menor porción de su espesor; el intestino adquiere en este caso la consistencia de un tubo de gGlmacocido, y, como ésta, se hace quebradizo; mientras que en la parte aguda las úlceras ordinariamente se encuentran en la mucosa congestionada pero elástica; en el paratiíus los ganglios están frecuentemente caseificados; en la peste están sólo congestionados. y' edematosos. Pero existen casos' de peste de marcha crónica, que simulan clínica y anatómicamente el paratifus. Son aquellas formas de peste en que los cerdos enflaquecen y mueren después de un largo período de enfermedad, en es- tado marasmático; en estos casos los ganglios mesentéricos y cervicales parecen focos .grisáceos. reblandecidos 'por la caseificación; y en ellos se en- cuentran constantemente bacilos del grupo suipestifer; en el intestino apa- re.cenfocos supurativos, case osos, con frecuencia confluentes, y la submucosa que les corresponde es blanca, lardácea, resistente; pero la tnucosa del in- testino grueso, parcialmente o en toda su extensión, es asiento de una infla- mación caseosa pulpácea. En estos casos, más qul' en otros, son los antecedentes epizootiológicos los que nos permiten formular de un, modo rápido el diagnóstico diferencial. El paratifus y la peste bacilar en nuestra ¡¡egión tienen carácter netamente enzoótico, pues s010 se difunden (y siempre en 'pequeñas proporciones) en las cochiqueras donde se albergan cerdos menores de cuatro meses; se presenta a veces CON caracteres esporádicos' que atacan a los cerdos más viejos, En conclusión: el diagnóstico de la peste por~~ii.aes, en las condiciones' ordinarias, bastante fáei1; sólo. en algunos casos, ¿bando la infección se pre- ,-' .l- senta con caracteres de la septicemia 'aguda o. Gbh caracteres más propios de la peste bacilar (peste crónica}, puede el diagnóstico presentar alguna difi- cuitad, que puede- fácilmente oríllarse si setienen en cuenta 10Sdatos clíni- cos y epizootiológicos. De todos modos; es cierto que no debemos reconocer la importancia. que se concedía en otros tiempos, para el diagnóstico, de esta infección, a los proeesos diftéricos (úlceras, batalles) de la: mucosa intestinal, y menos a la ca:seificación de los ganglios linfáticos. ** * En las condiciones naturales la infección proviene como consecuencia de la ingestión de material virulento, .el cual.. en la ~nayoría de los casos, está constituido por la orina de: los animales infectados, que siempre trenemavor virulencia que las heces, Hasta el presente, resultan inciertos o negativos los experimentos intentados con el fin de demostrar si los ectoparásitos hematófagos del cerdo pueden servir como medio de tranmisión. de la enfer- medad . . En las pérquerizas sanas la .infección es producida por la adquisición de nuevos ejemplares que hace poco tiempo curaron de .peste. Y entonces se nota un hecho curioso: mientras los cerdos'últimamenteadquiridos permane- cen sanos, después deocho a diez) seis días de la compra aparece la infección en los cerdos que de antiguo poblaban la porqueriza. 630 REVIST.'>: VETERI~ARIA .PE ESPAÑA ------~~----------------------------------------- · .La infección puede ser transportada de una o otra localidad por el agua corriente en la cual se tiran los cadáveres de los animales muertos de cólera; la infección puede propagarse por abandonar ,los muertos en los' pastos o por insuficiente enterramiento de los cadáveres. El transporte de cerdos en vagones infectados y no desinfectados con atención, la entrada en la por- queriza de hombres y animales que tuvieron contacto con pórcidos infectos, son medios que aseguran la difusión del contagio. Además, la peste es una de las enfermedades infecciosas del ganado en que, como en la glosopeda, tiene una grandísima importancia el contagio indirecto. En las. porquerizas en que anteriormente se ha presentado la infección, puede el virus conservar su actividad fuera del organismo animal, un tiempo bastante largo;' 'sobre'to- do en un ambiente húmedo y sin. ventilación, puede aparecer la peste repen- tinamente sin que haya habido importación de otra localidad infectada. A sostener la infección en algunas localidades, contribuyen los cerdos curados, los cuales, según numerosas experiencias, resulta que conservan el poder infectante aun después de mucho tiempo .de curados" especialmente los cerdos atacados de la forma crónica y con síntomas de caquexia consecutiva a la infección. U n hecho' notable y de gran importancia en la .diíusión del contagio, aun en porquerizas bien cuidadas y vigiladas, es la costumbre subsistente entre nosotros de permitir al encargado, el cebo de un cerdo casi en libertad; generalmente. este cerdo vaga continuamente por la finca y los pastos; con frecuencia contrae la enfermedad, que a-menudosuele evolucionar en forma crónica; y este cerdo propaga la infección, con su deambular, a las reses que se explotan en la hacienda .. Todavía no podemos ·formular una hipótesis satisfactoria sobre el meca- nismo de la acción-del virus filtrable, porque.tanto en las condiciones. natura- rales como en las experiencias de inoculación vemos que' muy -pronto y constantemente intervienen en la evolución de la enfermedad-otros microor- ganismos de 10s cuales dependen en gran parte las. lesiones características de la peste. Con toda clase de 'probabilidades, el virus específico del Hog- cholera (cólera porcino), una vez penetrado en el organismo se multiplica, produciendo un proceso febril acompañado. de catarro agudo de la mucosa y sólo en casos excepcionales puede determinar la muerte en pocos días con fenómenos de septicemia (forma septicémica de la peste); con más fre- cuencia.acarrea una disminución en el poder defensivo del organismo, acom- pañada de lesiones catarrales en la pared gastro-entérica y en la mucosa bronco-pulmonar, proporcionando a los microbios, .que viven en sstado de virulencia latente en el organismo del cerdo, la posibilidad de un desarnollo anormal .1' .una efectiva acción patógena. La enfermedad producida .por. el virus filtrable vienea complicarse muy rápidamente con la interveneióE!de microbios diversos; eb más frecuente el b. sui-pestitcr y similares 'o el de la septicemia hemorrágica. Hay que tener en cuenta, por este hecho, que el suero específico'contra la peste.suina no constituye, sino excepcionalmente, un tratamiento éura:tivo aun .empleado a altas- dosis; y se explica, por qué los cerdos clínicamente enfermos; además del -.vírus. filtrable contienen oíros: gérmenes., los bacIlos del grupo. de la -septicemia ·hembrrágica •.del-paratifus 'Y del grupo ·coH. . t \ .:. :. I TRABAJOS ,TRADUC1DD~. El estudio epizootiológico de la peste ha demostrado de un modo irrefu- table que los cerdos curados' de un ataque de esta enfermedad se muestran durante toda su vida, refractarios a una nueva 'infección, Hutyra y Marek dicen que los cebadores de cerdos de Hungría hace tiempo tienen esa opinión, prefiriendo comprar cerdos procedentes de porque- rizas infectadas, ' j" • Se supone que tal inmunidad es producto de una substancia protectora circulante en la sangre del cerdo curado, y por esto' se ha pensado en utilizar esta sangre para proteger contra la infección a los cerdos sanos. Los trabajos hechos en Hungría" después de algunas experiencias de Preizs, en Budapest, han tenido como resultado demostrar la acción preventiva del suero sanguíneo de los cerdos atacados de peste ,y sacrificados durante el período de conva- lecencia avanzada, y 'se han practicado en gran escala inyecciones preventi- vas" utilizando suero sanguíneo de cerdos 'sacrihcados después de haber pa- sado la enfermedad: los resultados fueron desiguales: se pudo, comprobar que esta ino'culádón teníamayor eficacia cuanto más grave había sido la enfer- medad sufrida por el cerdo que suministraba rel suero, porque' el. cerdo curado de, una infección natural proporciona, aun después de alg únfiempo de estar curado. suero que contiene elementos :preciosas de defensa contra esta"infección'. E'nton'ces surgió espontáneamente la idea de aumentar estos, anticuerpos inoculando a, íos, cerdos curados grandes dosis de virus, esto es,' notables-cantidades de sangre de cerdos .sacrificados en período preag ónico, atacados', de peste contraída por infección .natural o transmitida artificial~ mente. . ' ,," ' Esto íué lo primero 'que hicieron ~n América'Dos~t""Mac Bride y Nelis; después en Alemania, Uhlenhuth, 'en Hungría 'Hutyra, . '. . ,~ :.". . . . ) en ,1 HolandaiPoels .," y en Italia la Estación, experimental contra, la ,enferm,edades infecciosas del ganado, de Milán, que con buenresultado ha preparado yexperimentado el suero antipestoso. ", " ' (:". ',' , El :mét.o.dQ de preparación' Del suero contra la peste porcina es bastante sencillo; se trata, de cerdos que han sufrido una infección natural o eXPeri- mental provocada por estos .dos modos: o inoculando por vía subcutánea o endoperrtoneal ~n una sola vez goo ó i,500 c. c. de' suero (mejor s¡¡¡.ngre)' virulento; o .inoculando en intervalos de dos semanas cuando más, 'dosis crecientes de' roo a goo ~.' c. de suero o sangre virulenta. I . Quince, o veinte días después de esta inoculación se-practica una sangría' .en la Gola" Y séI>~ede,obt'lJ;l,á.d,~i'cel~dositero que puede s~rvir'para laapli- cacióuprofiláctica., , " ,: ' . " " ' ., " . Las dos condiciones necesarias, según nuestras experiencias. para tener un buen su~rQ, sop.:, ' ,', ,. " ' ." , I.a 'U:n~' cepade ~írus dotado de tan gran virulencia, que 2 a 3'om'- cúb. de suero o' sangre sean suficientes para matar por inyección subcutánea mí ceid~ de ,20 kg. en un plazo detiempo que no pase deroa' I2 días, '.co,n los sínt omaade una 'peste aguda.· ' . _. 2.a .Dnagran cantidad de virus; esto s,e consigue sangrando en el:pe~íodo preagóníco 'el 'cerdo que natural o artificialmente ha contraído la peste" .... , ,., ' L, ' ',' ','. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA mediante una punzada en el corazón con una fuerte aguja que lleve directa- mente la sangre a un vaso esterilizado. La primera condición es la más dificil de satisfacer. Un hecho observado con frecuencia, que deben conocer todos los que se dedican al estudio de la peste porcina, es que la actividad del virus pestoso en el laboratorio, después del pase de cerdo a cerdo se atenúa notablemente. Hecho análogo que se ob- serva en el virus glosopédico: en los pases practicados en el laboratorio de bóvido a bóvido, o de cerdo a cerdo, sufre una rápida atenuación. Esto obliga, para tener un buen virus pestoso y por lo tanto un buen suero, a renovar ton mucha frecuencia el material infectante recogiéndole de cerdos atacados de infección natural grave. De mis observaciones comparativas sobre la ac- ción de varios sueros preparados, puedo deducir que el suero posee acción protectora más enérgica cuando se ha obtenido la hiperinmunización del -cerdo productor, no con virus del laboratorio, sino con virus recogido di- rectamente de cerdos naturalmente contagiados, sangrados en 'el período agónico; pero no siempre se pueden conseguir estas condiciones, Es tan grande la dificultad de obtener sangre u otro material pestoso dotado de gran viru- lencia, que hace que la producción de suero contra la peste .porcina sea empresa ardua y costosa. Por lo que respecta a la cantidad de virus producida con el fin de obtener de un modo económico la mayor cantidad posible, hemos adoptado este método, modificación del usado por Kolle y otros en la peste bovina: los cerdos infectados- artificialmente (por inoculación subcutánea o por ingestión de virus) o naturalmente (cuando procedan de un foco de infección pestosa) son sometidos cuando los síntomas clínicos (temperatura o diarrea) indican que se ha desarrollado el proceso morboso, a una inyección en el peritoneo de solución fisiológica filtrada o de caldo de cultivo a la dosis de 1,000 a I,500 cm: cúb. Después' de 6 ó 7 horas se procede a la extracción del líquido; que es' opalescente, espeso, mezclado con copos de fibrina (ordinariamente, en el cultivo resulta infectado con el b. del grupo suipestijer. ) Esta operación se repite dos o tres veces seguidas en los días sucesivos hasta que el cerdo es sacrificado y completamente sangrado. Todo el líquido recogido en el peritoneo, mezclado a la sangre sirve para la hiperinmuniza- ción por inoculación subcutánea o endoperitoneal a los cerdos refractarios a la peste. El poder defensivo del suero antipestoso del cerdo, se' puede controlar de dos modos: 1.0 Por :el método de inoculación simultánea de suero y uiru s: para-esto se elige 'un grupo de cerdos de 20 a 25 kg., ya unos se les inocula 10 c. C. de suero antipestoso y I/2 Ó '1 C. c. de virus (suero de cerdo pestoso): a otros se les inocula sólo el virus: 2.° Por el método de inoculución de suero a cerdos qae después se ponen en condiciones de una injecdón 'segura; para, esta prueba se eligeun grupo de cerdos de 20 a'25 kg.; cierto número de ellos se inoculan éon suero, y otro húmero igual se dejan sin inyección protectora, y todos se ponen en contaoto con cerdos pestosos. El suero' probado será tanto más activo cuando proporcionalmente sea mayor el número de cerdos, que, inoculados con suero, resistan la infección •. ' , TRA.BÁJOS TRADUCIDOS pestosa por inoculación o por contagio, la cual mata o infecciona gravemente a los cerdos que no recibieron el suero protector. De los dos métodos expuestos, actualmente se sigue con preferencia el segundo; está perfectamente demostrado (Uhlenhuth, Stazzi) que muchos sueros que en lac práctica dan óptimos resultados protegiendo a los cerdos sanos contra el peligro de una infección que representa un cerdo muerto de peste aguda en una' pocilga, no siempre estos sueros confieren una inmunidad contra la infección experimental proporcionalmente demasiado virulenta, como es la inoculación subcutánea de dosis de virus pestoso, aunque sean pequeñas. Numerosas han sido las pruebas de control de sueros que hemos tenido necesidad de hacer antes de llevar a la práctica un determinado tipo de suero, ya fuese preparado por nosotros, o bien de preparación extraña. Estas pruebas no creemos necesario relatarlas en detalle; baste decir que en las pruebas de control, tanto los sueros Hutyra (Phylaxia) Uhlenhuth (Gans) o nuestro (Stazione sperimentale e Istituto sieroterapico), han dado resultados sorprendentes y constantes, y casi siempre iguales; como término medio, tanto unos como otros estos sueros protegen de un modo seguro del 85 por roo al 90 por 100 de los cerdos sanos contra la infección en convi- vencia con uno o más cerdos infectados de peste .aguda. De todos estos sueros, la Stazione ha distribuí do gratuitamente para experimentarlos más de So litros; ro litros de Gans, la de Phylaxia y unos 30 de nuestra preparación,. y se han inoculado más de 2,500 cerdos. Ahora bien, los resultados recogidos en estos experimentos sólo se refieren a una parte de los mismos: de muchos hemos tenido que prescindir por no tener noticias precisas, por faltar nuestra comprobación personal o en fin porque más tarde dudamos de la certeza del diagnóstico. Los casos recopilados (1) no sólo fueron observados: por nosotros paso ra paso, sino que siempre el diagnóstico fué formulado a base de' numerosas _autopsias en cada foco, y confirmado las más -de las veces por otras investigaciones: experiencias de inoculación o de ingestión en cerdos de la Stazione. El total de cerdos observados asciende á. 1,854; los inoculados con sueros suman 1,{01, de ellos muertos 238 (igual al 17 por 100); los no inoculados suman 453, con 263 m{¡ertos,. o sea el S8 por 100. Como conclusión de estas experiencias sobre la acción del suero anti- pestoso, experimentado- en las condiciones más diversas de la prática, bien al iniciarse los' primeros focos, o bien en una explotación de hempo infectada, tanto en cerdos flacos como en los cebados, se deduce que el suero presenta indudable acción protectora;· la mortalidad en los cerdos no tratados' llegó al 60 por 100 (de 453 murieron 263); ·en los suero-inoculados la mortalidad llegó sólo alr8 por 100 (de l,{OI murieron 238). Se nota también que mientras en varios focos de peste el porcentaje de mortalidad en los cerdos no tra- tados fué constante, oscilando en límites l'l'lUy próximos (del SS al 65 por IQO), en-los -inoculados .tal percentaje+de mortalidad fué muy diverso -de foco (1) Stazzi, incluye en este tra-bajo unos cuadros estadísticos de 19experiencias, bechas desde el28 de Abri>!de 1913al 18de Febrero de 1915;en ellas se detallan la IDealidad de la fnfecCión,el veterinario que inoculó el suero, la marca del suero, número de infectados, de vacunados, etc., y curiosas observaciones. Hacemos omisión de estos detalles, ya que el autor estudia conctenzudamente las conclusiones y los resultados generales, suficientes pará formar conocimiento de este trabajo.-(N. del T,) REVISTA VE:rERHm~~~c~~!l: con .pulmonía hy en- la .sangrexencontcé numerosos' bacilos. -de. la ,septleem1a- liéili¿r~~gíta;'¡fue:'p'r6I5üs;;"inoc~la;,' ·i<1}-.1ÍI{·Rti.e!J¡·,,¡}Y:~~¡;'ci~:~lf~Q;~eHR~·:I·~ antipestoso y, suero antisuísepticue por mi preparado en el 'Instituto Suero" terápico Milanés (suero polivalente Wasserma=-Ostertag).· Estos sueros, q:ue en la bronconeumonía -enzoótica de los "lechones; ocasionada por .el bacilo ol'pide,.proporc.i.onan resultados óptimos como preventivos, ycomo curativos, ]JO han. conseguido.i en la-presente ocasión.i.aumentarIa acción' útilque se obtiene con .sólo el. suero antipestoso. y lo mismo ocurrió enotro caso '(expec riencia n. o 15), en que habiendo 'aislado de los ganglios .y la sangre el bacilo del g.;rupq suipestifer, se asoció el suero antipestoso con el suero obtenido en la oveja preparada con, .gérmenes diversos de suipestifer y b, Voldagsen,' *,* *. r , ~:.:-. Decuanto llevo dicho y: del análisisde los resultados de las experiencias, es evidente que para obtener los mejores resultados del uso del suero anti- pestosodebe utilizarse al-prrncipío de la infección; cuando es.mayor la proba- bilidad de que sean pocos-los cerdos' que ya esténinfectados al.inocularles el suero, "j menor, por tanto, la cantidad de virus existente en.la porqueriza. , Esta condición -es más difícil. 'de conseguir. de 10 que. parece; no tanto por la. negligencia de los .ganaderos· eu+denúnciar la enfermedad qué ,lila invadido. su porqueriza, sino mucho más 'por los' 'caracteres de' la peste" que se inicia de. una forms.rriuy insidiosa y confusa: '<; , !:. '. En gran número de casos de .peste la enfermedad se manifiesta al principie por síntomas vagos .de ·malestar y las. más de las veces por; disminución' del apetito; síntomas todos gue pueden atribuirse a .cambios. de 'alimentación Q a otras -causas banales (frío, fatiga del viaje.: etc.}:: ' Cuando muere alguno .deIos cerdos enfermos ty.Ja .autcpsia-revela Ias lesiones de peste, se puede-tener la 'certeza de que ya la. epizootia ha atacado a muchos animales; y su .'difusión .está favorecida no.rsólc por la duración de la enfermedad en los 'cerdos enfermos, 'Ya qu~ algunos. .tardan en morir bastantes días y otros, curan .después del transcurso de meses y' :diseminan el contagio, sino también porque están aglomerados enla porqueriza en que viven, donde la orina, los excrementos, etc., de las reses enfermas están necesariamente en continuo contacto con los cerdos sanos. Debido a esto.ven la mayoría.de.Ias epizootias pestosas. cuando se ha po- dido establecer e¡ diagnístico mediante la autopsia de los' primeros cerdos muertos, es .muy probable. que 'ya' haya .en la porqueriza-un. número considerable, de cerdos contagiados; ,por .eso el suero .dará en la, práctica, cuando se- usa Por. necesidad, . resultados me~10S brillantes y eficaces que los .conseguides .en las -Pruebas, de control en el laboratorio. 'al. medir: su poder defensivo, .. , '.) . . Racionalmente pensando;' se debería aconsejar .someter a la inoculación preventivade suero antipestoso a todos.Ios.cerdos que pueblan porquerizas donde anualmente. aparece la. infección ... -Pero la inmunidad conferida por este suero tiene una duración.relativamente, corta. No dura 'más de un mes, y ppr tanto' sería necesario, dadas las: frecuentes rachas . de la infección pestosa, en nuestra región;, repetir varias veces tales, inyecciones, lo' cual resulta costoso. " , 'j , Sería mucho, más útil, .como se' hace: cori otras iníecciones.Yíntentar pr?lqngar la duración de la inn~uniclad .pasiva producida .por·el suero; me REVISTA VETERINARIA bE' ESPAÑA diante la inyección de virus o sangre de cerdo infecto, mientras dura la acción defensiva del suero. Tal método tiene el inconveniente de que no siempre es posible dosar la energía patógena del virus' que debe asociarse al suero para producir una inmunización activa; porque puede ocurrir, a veces, que el virus inoculado logre vencer la acción defensiva del suero, y el cerdo, en vez de inmunizarse, contraiga la peste de forma aguda o crónica. Pero el método suero-vacuna contra la peste del cerdo, no obstante este peligro, en parte se ha llevado ya a la práctica en Hungría y América, al pa- recer, según las pocas relaciones conocidas, con buenos resultados. Nosotros hemos hecho algunas pruebas de inoculación de suero y virus usando el suero Phylaxia y el nuestro y virus obtenido en cerdos muertos de peste en el laboratorio a consecuencia de haberles inoculado material virulento. Las experiencias se hicieron en 12 cerdos de 20 kg.; 10 recibieron suero (12 c. c.) y virus (1/4 c. c.); dos, sólo virus (1 c. c.). Con el suero Phylaxia se empleó virus de un cerdo muerto por inoculación de material virulento de una res muerta de infección natural. El resultado de los inoculados con suero fué que uno enfermó y murió de peste aguda y dos contrajeron una forma de peste crónica caracterizada por enflaqueci- miento. Con nuestro suero, el vfrus era de un cerdo- inoculado con producto pestoso de otra res y el resultado no fué más satisfactorio: de diez, cuatro adquirieron la peste en forma crónica. Los cuatro testigos murieron entre el 10.0 ~' 16.0 días con peste aguda. En vista de estos resultados, no me parece que en el estado actual sea prudente aconsejar, en la práctica, la inoculación simultánea de suero y virus contra ti peste, corno se hace en América y en Hungría, hasta tanto no dispongamos de un suero muy enérgico u 'obtengamos por pases o pOf otro medio un tipo de virus pestoso de virulencia fija, como parece se logra obtener en algunos laboratorios sueroterápicos 'americanos. Con el conocimiento que tenemos de la acción del suero aniipestoso, y, por otra parte, en la imposibilidad, por ahora, de disponer de una vacuna que a.demás de tener acción inmunizante no sea peligrosa para los cerdos, dada' la difusión de la enfermedad en nuestra región y el precio.relativamente caro que tiene 'el suero, me parece prudente aconsejar las siguientes normas de con- ducta en el uso del suero arrtipestoso; apenas se tenga conocimiento de que en una porqueriza, un cerdo o varios cerdos presentan alteraciones que puedan atribuirse a. la peste', las reses enfermas deben sacrificarse para precisar: el diagnóstico a base de un. examen anatoraopatológíco de las le- siones;. convencidos de que se trata de Ia..peste, se procede a la inoculación de.todo el efectivo con suero antipestoso: de estos cerdos, gran parte estarán todavía libres de la infección, y mucho de ellos serán protegidos por el suero; otros, los menos, estarán CONtagiados, y éstos, en todo o en parte, sacarán poco beneficio de la inyección de suero y la enfermedad seguirá en muchos de ellos su evolución ordinaria en forma aguda o crónica según la resist.encia del animal y la actividad del virus. Estas reses ya infectadas, a medida que TR--\.'IBJOSTRADUCIDOS presenten síntomas manifiestos de la enfermedad, serán separadas y sacri- • ficadas; pero mientras permanecen en la porqueriza, eliminan con la orina y los excrementos el virus pestoso, que la mayor parte de las veces y en la ma yoría de los animales no puede vencer la resistencia proporcionada por la, inyección de suero, y, en cambio, puede transformar automáticamente en duradera y activa la inmunidad contra la peste de los cerdos inocula- dos con suero, No hay nada que impida usar el suero aun cuando no exista la infección en una porqueriza, pero debemos recordar que si la inoculación a cerdos sanos les pone, en los días siguientes a la vacunación, a cubierto de todo contagio, pasados 20 Ó 30 días, si estos ganados se ponen en contacto con animales infectos, pueden contraer la enfermedad, También es inútil el uso del suero en las porquerizas en donde la epizootia se ha cebado intensamente, porque el suero tiene una acción curativa muy escasa, Sólo es oportuno el uso de este suero cuando la infección apenas se ha iniciado y son muy pocos los cerdos atacados o cuando en una porqueriza han existido o existen restos de alguna piara que pasó la peste y quiere repoblarse con ganado de nueva adquisición; en estos casos es indicadísimo el uso del suero antipestoso,- (La Clínica Veterinaria, 15-30 julio y 30 agosto 1915, Números 13-14 y 16,) Traducoión de C. SANZ'EGA~A, TRABAJOS EXTRACTADOS PATOLOGÍA Y CLINICA BIERLING,-Anemia pemiciosa.e=B. describe dos casos de anemia per- niciosa-en dos potros comprados a fines del verano, En invierno empezaron a desnutrirse, A principios de la primavera uno de ellos tenia edemas en el bajo vientre hacia las ubres. Las mucosas estaban pálidas y el animal decaí- do. El examen de su sangre acuosa reveló glóbulos rojos normales, junto con otros' deformados, y aumento. considerable del número de leucocitos. El animal sucumbió, El otro tenía síntomas análogos, Fué tratado con fricciones de alcohol alcanforado y esencia de trementina; con hierro, arsénico y estomáquicos, al interior, y con pequeñas emisiones de sangre cada ocho días, Al prin- cipio mejoró, pero después empeoró tanto que hubo de ser sacrificad~ en oto- ño. La necropsia reveló anemia pronunciada. de todos los órganos.-R. (Münch. medo Woch., n.v 46, 1914). RE-INHARDT Y GANSS, K-Estudios R. sobre la presencia de anticuerpos de (,Bacillusaborl,us íntectíosí» en la sangre y en la leche de' las vacas leche- ras propensas al aborto.c-Deapués-de comprobar Bang y Stribolt que el abor- to epizoótico de las vacas es. producido 'por un agente específico,' se trató de aclarar estos tres interesantes extremos: 1. o si en la sangre de las hembras propensas.alaborto, infectadas sin haber abortado, se -forrnan, corno en otras enfermedades infecciosas, anticuerpos específicos; 2,° si los 'métodos: seroló- -gícos (especialmente las reacciones de"aglutinación y de fijación del complé- mento) pueden utilizarse para diagnosticar los animales atacados; y' 3,0 si dichos métodos pueden proporcionar -resultadosrpositivos, utilizables en la práctica. . Los autores resumen los resultados de los ensayos practicados por Holth, Grinstedt, Sven, Wall, Hadley, Beach, Zwich, Zeller y otros, sobre Iautili- dad de los .dos métodos; todos están de acuerdo en. reconocer que los 'proce- dimientos de aglutinación y fijación -del complemento con suero sanguíneo, sirven para demostrar la infección causada por el B, abortus infectiosi. Luego tratan de inquirir que en la leche' de vacas propensas al abor- to hay anticuerpos específicos que pueden descubrirse por las reacciones co- nocidas, cuestión interesante desde el punto' de vista' no sólo científico sino también práctico, En efecto, se comprende que si por medio de un sencillo análisis de la. leche, fácil de obtener, se pudiese averiguar si ésta contenía o no aglutininas o substancias fijadoras del complemento, entonces-se podría asegurar, en un rebaño, la presencia o la ausencia del aborto-epizoótico. Como las experiencias 'hechas con este 'objeto .por Me. Fadyean, Stokman, Sven, Wall, no han proporcionado resultados utilizables, los autores se pro- pusieron continuar los estudios sobre esta cuestión. Las.experiencias+-cuyos detalles están resumidos en varios cuadros-se hicieron con leche de vacas inf~ctadas e pontánearnerrte y que habían abo~tado,' y con leche de cabras contagiadas artificialmente; el objeto de estas pruebas tendía a fijar estos puntos: 1, ° si la leche de reses. propensas al aborto contiene a:glutininas ysubs- tancias fijadoras.del complemento que puedan descubrirse: 2,° si el examen de la leche sirve para diagnosticar el aborto contagioso; 3. ° cuál es la rela- ción entre la cantidad de substancias .inmuniaantes ,en la sangre y la leche; 4.° en qué tiempo después de la infección los anticuerpos aparecen en la leche y 5.° cuándo alcanzan sus valores máximos y cuánto tiempo perma- necen en la leche, Del conjunto de los resultados obtenidos, los autores sacan las siguientes conclusiones, de importancia manifiesta: , En las reses propensas al aborto, los anticuerpos específicos pasan eri ge- neral a la leche yen ella parmanecen mucho tiempo. Su presencia puede des- cubrirse en el suero por los métodos de la aglutinaci6n y de la fijación del complemento, Para obtener el suero de la feche, conviene coagularla con fer- inento del cuaj.o al baño de maría a 450. En el suero de la leche los anti- cuerpos se encuentran en menor cantidad que en el suero sanguíneo. La valoración del poder aglutinante del suero de la leche' en las hembras pro- pensas al aborto, oscila entre 1:20 y 1:100, debe admitirse como término normal' 1':100 a 1 1:500, La reacción de fijación del complemento puede considerarse como positiva cuando se produce con la adición' de 0'2 cent. cúb. o menos. Con 'el suero de· leche procedente de animales sanos: no se .producen ni ,lare.acción de aglutinación ,ni' la fijaci6n 'del .. omplemento .. Según esto el c suero de leche en.las dos reacciones de aglutinación ,o fijación del comple- .mento, sirve muy bien en la práctica para diagnosticar el aborto infeccioso. Se comprende que" dando buen resultado el suero· de leche sea prefericia • .... ;TR \llAJ0S{ EXTR·ACTAD.DS:: '1.' su utilización en la práctica, por ser más fácil de obtener que la sangre y porque los propietarios no se-oponen a que se ordeñen las reses y muchas ve- ces no 'consienten la toma de sangre. En la práctica y para mayor certeza en los juicios, conviene. el empleo simultáneo deIa aglutinación y de la fijación delcomplemento: conIa re- petición de estas pruebas se puede llegar a diagnosticar el aborto infeccio- so con tanta certeza como con el análisis de la sangre.-c. S. E.-(Zeits. f. Lnfektionskrankeiten, vol. XVI, 1915, p. 219-238.) RrEGER, J.-El carácter de la glosopeda.-Sabido es que hay glosopeda maligna ,y benigna. ¿De que depende la malignidad? Se ha dicho q,ue de la cantidad y de la índole de las toxinas bacterianas. Riegel da otra expli- cación ..La malignidad, según él, se debe a fa deglución de 'la saliva infectada. En.armonía COIl esto recomienda lavar laboca de los enfermos 8-10 veces al día con' solución de cr.eolina al 1-2 % y administrar laxantes.. P. F. (Allator osi Lapok, números 34-35, .dé 19'14: R. .por Kh, -a la Oesterreicliische Wochenschritt. Tierheilk., n.v 6, 1915:) .. W~NscIÍH-~IM.-Acerca del moquillo del pe~ro.-El autor en la Deutsche Medizinische W.~chenschrift, dice que el germen del moquillo es una bacteria que no pertenece al gruf>o de las bacterias ovoides de las septicemias hemo- rrágicas, sino a las del grupo del bacilo paratífico B. Añade que se ha logra- do .aislar este bacilo en más de cien casos de la: sangre y. de los órganos internos de perros enfermos o muertos de moquillo y que se le ha logrado cultivar y que inoculado a perros sanos les 'ha producido el anoquillo. Si todo esto fuese cierto, el perro sería un foco de contaminación para el hombre, y muchos envenenamientos ocasionados por carnes podrían atri- buirse, al .perro. Pero todo esto dista mucho de hallarse comprobado. P. F. (Osterreich. Woch. t. Tierheilk., 1915, n.v 4, 21 enero.) TERAPÉUTICA y F ÁRMACOLOGIA LEWISOHN,R.-Nuevo método muy sencillo de transfusión de sangre.- La transfusión de la sa-ngre, hasta hoy compleja y temible (por Jo que se refiere a la coagulación) sería tan sencilla' como una inyección intravenosa .de suero artificial, si se hallase una. substancia que hiciese incoagulable la sangre durante media hora. El A. ha encontrado esta substancia. Es el citra- tosódico neutro, Lewisohn lo ha ensayado en el hombre y en el perro, y ha visto que me- -diarrte una solución de citrato sódico al 2 por 1000 se inantiene la sangre si-ncoagular el tiempo: suficiente para transfundirla. El citrato sódico intro- . .ducido con ella es inofensivo. Esta transfusión a veces origina un poco de fiebre pasajera, como la que produce la solución salina fisiológica, y, en al- 'guuos casos.vIigera poliuria. P. F. (Münch. med, Woch., 1915, n.v 21.) MOTTo~.~La cocaína y la amputación de la cola en el caballo.-El autor. recomienda la anestesia local mediante la cocaína, cuando debe amputarse -la cola de un caballo con objeto de que la operación sea lo menos dolorosa posible para el paciente y a la vez menos peligrosa para el veterinario que la • REvrSTA VETERINARIADE ESPAÑA ejecuta. A este objeto Motton preconiza los dos procedimientos siguientes: 1.° Se inyecta bajo la piel de la cola 15 c. c. de una solución de cocaína a14 % en cuatro puntos-equidistantes unos dos centímetros/del punto elegi- do para practicar la amputación. Al cabo de cinco minutos ya puede cortarse la cola y practicar la cauterización sin que el animal demuestre sufrir ningún dolor. A veces hay caballos tan nerviosos y sensibles, que al clavarles la aguja_en la piel fina y tensa del rabo se defienden con violencia. Esto se corrige ponién- doles el acial y manteniéndoles una pata levantada. Si todavía de este modo es difícil o. imposible clavar la aguja a causa de una reacción excesiva del animal, puede recurrirse al segundo procedimiento: 2.° Inmediatamente de haber amputado la cola, se aplica sobre la sección del muñón producido por el corte, un tampón de algodón hidrófilo chupado en una solución de cocaína a14 %. Después se cauteriza el muñón. P. F. (The Veto Journal y La Pres. Vét. Marzo, 1915.) NELSON,S. B.-Resultados obtenidos en los Estados Unidos con las inyec- ciones prolongadas de tuberculina en los bóvidos tuberculosos.-La División Veterinaria de la Estación experimental agraria de Pullman, Washington (E. U.), ha realizado una serie de experimentos para estudiar el efecto de las inyecciones subcutáneas de tuberculina en bóvidos tuberculosos tenidos en las condiciones en que de ordinario se crian, o sea en el establo durante el invierno, y parte del día en el campo y' parte en el establo durante el ve- rano. La primera serie de ensayos se realizó en 1900, y la segunda en los años de 1903 a 1907. Los principales resultados fueron los siguientes: 1.0 La inyección a bó- vidos tuberculosos de fuertes dosis mens~ales o de débiles dosis semanales de tuberculina, carece de valo~ terapéutico. Las dosis mens-uales fueron, en una vaca, 4 C. C. el 14 de enero, 8 C. C. el 13 de febrero y en otra vaca 4c. C. el 14 de enero de 1904, doblando la dosis anterior en cada una de las sucesivas inyecciones mensuales, para llegar a un total de 2048 C. C. el 25 de noviembre de 1914.-2.° La inyección de dosis de tuberculina diarias o semanales aumentadas constantemente parece tener valor profiláctico. Las dosis semanales fueron: la primera de 2 C. c., aumentando las sucesivas en 1 c. c.· En una vaca, la última inyección fué de 16 C. C. y en otra' de ISO C. C. Las inyecciones diarias fueron precedidas de una semanal de 2 C. C. y el interva:10 entre las inyecciones sucesivas fué disminuyendo cada vez en un día, hasta que las inyecciones Ilegaron a ser diarias. La dosis fué aumentada entonces en 0'5 C. C. por d,ía.-3.0 En las vacas tuberculosas, la temperatura por la noche es más alta de ordinario que por la mañana.-4.0 Cuanto más fre- cuente sea la aplicación de inyecciones de tuberculina a los bóvidos tuber- culosos, más pronto empieza la reacción de la temperatura y antes llegan a su máximum.-C. S. E. (B!iJl. de Estación Experimental de Agricultura de Pullman». n.O II4, 1914. Extr. Bol. de Infor. Agrícolas y de Pat. vegetal; de Junio, 1915.) SCHAFFNER,VELENTIN, Veto militar.---=-Tratamiento de los cólicos.- Según el autor hay 16 clases de cólicos: 1.0 por obstrucción, 2.° por sobreali- mentación, 3.° 'espasmódico, 4.° por enfriamiento, 5.0 trombo-embólico, ,Tl{ABA]OS EXTRACTADOS 6.0.re.umático, 7.0 sintomático, 8.0 por irritación, 9.0 periódico, 10 habitual, .11 falso, 12 simple, 13 verdadero, 14 crónico, 15 uterino y 16 gaseoso. Conviene diagnosticar bien la clase de cólico, porque según ella el tra- tamiento es distinto. Así, una inyección de morfina en los cólicos de las dos clases primeras, y una inyección de arecolina. eserina y pilocarpina en el principio de los cólicos de las clases 3.a A." y 16, tienen malas consecuen- cias, cosa que jamás ha observado el autor de la inyección (intramuscular o subcutánea) de IO gramos de éter alcanforado (4:I),,,d~spué~ de la cual se quedan los pacientes tranquilos, También dice haber obtenido buenos resultados de una sangría copiosa, que, según él, obra como analgésica, porque descongestiona los órganos internos turgentes, en los cuales 19s vasos .ingurgitados comprimen. a los tejidos en los que se distribuyen los nervios sensitivos, causando así el dolor. Añade, que cuando se trata de cólicos por sobrealimentación con maíz, trigo, centeno, cebada, etc., la sangría evita la infosura .. En cambio, dice que si en estos casos, la sangría se practica demasiado tarde, la curación es impo- sible: Además, en 'los cólicos por sobrealimentación usa purgantes, (250 gramos de sulfato de sosa Ó,35 gra~os de extracto de.áloes, en electuario), fricciones abdominales, lavativas y Pa.-seos. La sonda gástrica no la emplea en el ca- ball~ pqr ser difícil introducirla cuarido son violentos los cólicos. En los espasmódicos ,y en los producidos por enfriamiento, prescribe fricciones con alcohol alcanforado, envolturas abdominales calientes, eventualmente clisteres :de agua jabqnos~, caliente, y, al interio~,' nada.-P. F. (Osterrei- chische Woch. I ;Tier~eilk., 1915, n.v 13. 25 marzo.) SCHIA5SI.-Nueva solución fisiológica.-El profesor Schiassi, de Bolonia, substituye la clásica' solución de cloruro de sodio al 7.50 por 1000. por. la siguiente preparación que inyecta debajo la piel o en las venas. Agua destilada esterilizada. . . . . . . . .. 1000 gramos Cloruro de sodio puro .......... 6.50 Cloruro de potasio puro 0'30 Cloruro de calcio pulverizado 1 Bicarbonato de sosa................ 0'50 ,Glucosa .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 '50 ~ El autor a¡fi,rma q~e esta. solución que propone ~s mejor y m,ás c?mpl~ta que la de Locke. P. F. i Biologica, junio 1914.) INSPECClON DE ALIMENTOS ,~ '} , • , I . ;¡.J , HOYBERJ.-pistip,~iqn enjre laleche de muier.y la de vj\ca.-Si a uncentí- metro cúbico de lechefresca ~e añade upa gota de solución decinormal de sosa y J,lna gota de, ácido rosólico (1: 100), se produ,ce" !fl?-acoloración rojo carmín cqn ,la,)eche de mujer y blancoamarillenta con la de vaca.,- (Tierarz,tliche Rundschau, n.O p.) , MATIR. OscAR.-:-~.esul~~dos,de,.la tr~q'Qip.os~op,ia en, ~!lnich.-Desde ,8 de julio, de 1913r hasta 10 de marzo de 1914. fueron examina dos I79.845 41 REVTSTA VETERTN.~RTA DE ESPAÑ .... cerdos y se hallaron triquinas en 14 de ellos, o sea en 0,008 %. De estos 14 cerdos t.riquinados uno procedía de Sarajevo, tres del norte de Alemania y 10 de Baviera. Por el número de triquinas encontradas, 5 cerdos fueron aceptados condicionalmente y los demás desechados. Como él desechar' estos cerdos causa perjuicios pecuniarios, los criadores de cerdos triq uinosos procuran venderlos en localidades en las que no se practica la triquinoscopia. De 64 perros examinados CQn el triquinoscopio, resultó triquinoso uno. (Sabido es que en Baviera se sacrifican y comen perros.) De los cerdos examinados con el microscopio, 83 (o'046 %) resultaron plagados de utrículos de Miescher. De los 83 fueron aceptados condicional- mente 74, y desechados 'del todo 9. Los primeros y algunos de los últimos, a simple vista, parecían sanos, y sin el examen microscópico habrían sido puestos a la venta y consumidos. Por lo tanto, el examen :microscópico de' las carnes es de utilidad suma.-P. (Münch. tierdrztliche Wochens., 1914, n.v 14.) N. N.-Investigaciones acerca de las triquinas.-Estas interesantes investigacione.s han tenido por objeto ver como se comportan las triquinas y sus cápsulas ante la putrefacción de las carnes que las contienen. En 16 de noviembre de 1912 se enterraron a un metro de profundidad ratas ;uerte- mente triquina das. Al, cabo de siete meses, fueron desenterradas y exami- nadas:Tenían los músculos hechos papilla y en ellos ya no se veían triquinas. Para 'cerciorarse de que no las había, se hizo comer parte de dicha papilla muscular a dos ratas grises, y se confirmó que no las había.~(Bericht des bakteriol, Institutes, Halle, a. S. 1913-14.) CURIOSIDADES Los perros en la guerra En los números 5 y 6 de esta REVISTAyen esta misma sección publicamos unos datos encomiásticos que los periódicos alemanes han hecho del perro como auxiliar en las ambulancias sanitarias. ' Recientemente P. Hachet-Soupley, Director del Instituto de psicología zoológica de Francia, ha publicado en la +Reuue Scientijique (julio 1915) un interesante trabajo sobre «la enseñanza del perro de guerra.), un verdade- ro capítulo de zoología canina. En el referido Instituto se' ha creado una sección llamada Association jrancaise pour le dressage des chiens de guerre, encargada de unificar la ense- ñanza y adoptar un método preciso en sus detalles y dictar un código único dé guías; para lo cual dispone de personal técnico y un laboratorio. El' trabajo contiene' interesantes enseñanzas sobre la inteligencia y volición del perro-alumno, pero más interesante es el conocimiento de los métodos empleados para su instrucción, que vamos a extractar. En Francia' 'existía, desde hace tiempo, el «perro sanitario» que buscaba CURIOSIDADES' heridos, de 'cuyo fomento .estaba encargada la Société Nationale du chien saniiaire, y era una dependencia de la Cruz Roja, . Todos reconocen la utilidad de esta Sociedad, pero existen discrepancias al apreciar los medios de «señalan> los heridos. Cuatro son los métodos pro- puestos: - lo o . Consiste en acostumbrar al perro a permanecer cerca del herido que ha 'descubierto y a 'ladrar para llamar al conductor o guía. Método muy criticado con justa razón, porque con los ladridos pueden atraer las balas enemigas. <, 2. o Traer el kepis cogido al herido. Este método era clásico en Francia antes de la guerra, y en muchos casos ha proporcionado excelentes resultados, pero tiene inconvenientes serios, sin contar con que los perros de boca dura, haciendo presa en el kepis sujetado por la carrillera, pueden lastima~ al· herido. Además, hay que considerar los casos en que el soldado ha perdido el kepis o lleva, casco; con este sistema de enseñanza los coraceros y en gene- ral los de caballería no son buscados por los perros sanitarios (1). 3.0 .El método del capitán Bonnard. El collar del' perro tiene un pasador, en el cual se ha prendido un trozo de tela que debe coger el herido. Elperro que vuelve sin la tela, iiidica al camillero que ha encontrado un herido y aquel le sigue. Pero si el herido está desmayado' en el momento que el perro lo descubre, el sistema no puede servir. 4.0 Método a' lo lazarillo. Muy preconizado por Prudhomeaux, pre- sidente del Club du Grijjon a poil duro El perro se tiene atado, y conduce al guía o camillero hacia el herido como los perros de los aduaneros los guían hacia los contrabandistas, como los lazarillos al ciego. Este procedimiento es bueno, porque es rápido" pero no puede ser empleado en sotos o donde abunda el 'monte bajo., ' En resumen, el primer método parece completamente abandonado; por el contrario, los otros tres tienen cada uno ventajas e-inconvenientes, y felizmente, es posible que den resultado en la práctica combinando. su empleo. Según ese principio la A s.sociation Iran~aise. instruye a sus perros. Se 'emplean sujetos nobles y no se les obliga a agarrar el kepis cuando las carrilleras resistan; todos llevan un trozo de tela roja que el herido debe quitar. Si un 'perro vuelve sin el trozo de tela y sin kepis, si o vuelve con kepis pero sin tela, indica que ha encontrado un herido. En las regiones sin matas y sin 'arbustos, el perro se emplea a lo lazarillo, para ganar tiempo. Recientemente el ejército francés ha suprimido el kepis por un casquete, y en su consecuencia la enseñanza de los perros ha variado; el método que se emplea es ~l siguiente, con resultados satisfactorios: si el perro ha encontrado un herido vuelve en seguida en busca de su amo y coge con los dientes la extremidad de una correa-fusta que el hombre ha cuidado de colocar en el Suelo, y se deja conducir a donde está el herido, Si el perro en su exploración no,ha encontrado nada, se tumba sencillamente delante de su amo, q Una particularidad importante en la enseñanza 'del <pedidos a don M:iximO de Castro: Veterinario. Calatayud (Zaragoza) . l!Tna carta.-El señor don José Rodado, Inspector me Higiene pecu.aria de Toledo, nos suplica la inserción de la siguiente carta: <1Sr.Director' de la: REVISTA VETERINARIA'DE ESPAÑA. Mi.rnuy estimado señor: H.aée' poeos días léí' efílel' número de su notable periódico oerréspondíente al mes de agosto último, un artículo titulado «El. sueldo, 'de los Inspeeteres NOTICIAS pecuarios municipaless.. y.al ocuparse su autor, don R, ·P. Reves, ..de una circular publicada por el señor gobernador de Toledo, lo hace de una .manera tan desconsiderada, errónea y mortificante, que véome obligado a suplicar a V. se digne insertar las presentes líneas o carta en su publicación profesional, con el fin de que resplandezca Ya verdad y, al propio. tiempo, pueda rechazar con toda energía las infundadas censuras que acumula el-crítico citado. contra una persona respetabilísima, cuya falta sólo ha iconsistido en autorizar, sin el menor reparo, una disposición propuesta por mí como Inspector provincial de Higiene pecuaria. y cumplido ya este deber .de consideración y respeto para con el superior y amigo que depositó en mí toda su confianza multitud de Veces, al tramitar los .asuntos veterinarios, con gran beneficio para los- compañeros de pro- vincia, poco más he de añadir a lo dicho, pues los .lectores sensatos que discurran con imparcialidad y sin pasiones ya juzgarán del vulnerado funesto que atolondradamente se atribuye a la circular gubernativa en cuestión, cual si tuviera fuerza para. derogar la ley de Epizootias y su: Reglamento. Afortunadamente ya sabemos a qué atenernos todos o, la mayoría de los Veterinarios por cuanto se refiere a las. mil críticas pesimistas y lacnimosas que se vienen haciendo sobre las disposiciones legislativas citadas. Leyén- dolas todas, bien pronto se aprecia, salvo raras excepciones, su inutilidad e -improcedencia, máxime cuando se trata de un Re glarnento provisiop,al en disposición de admitir cuantas adiciones y reformas aconsejen las circuns- tancias o las justas observ.aciones de quienes se crean perjudicados. MJ.1~ho más' práctico y cuerdo sería, en vez de repartir agrias censuras a diestro y siniestro, el estudiar bien los puntos que merezcan ser modificados el).cual- quier. sentido favorable y elevar proposiciones razonadas a la Junta¡ Central de epizootias, cuyo centro no. desechará, seguramente, cuanto signifique progreso verdadero y sea compatible con nuestros recursos económicos, ·El señor .Reves afirma que la circular propuesta por mí vulnera los únioos artículos. claros de la)~;y de Epizootias y su .Reglamento, .sin duda fundado en el hecho condenable de haber dado una norma para 19S sueldos de Inspectores municipales con el fin, de acelerar sus .nombramierrtos res- pectivos, y evitar en lo posible que todos los Ayuntamientos superiores a 2,000 habitantes señalen asignaciones .de 365 ptas. y que 101?pueblos de censo mferior fijen -sueldos de 50, ,25 ptas. o menos. Ateniéndome a la legislación .última, he procurado -indicar, 'sólp aproximadamente y provisionalmente, una escala proporcional de sueldos que corresponden al patrón mínimo. y único ·de 365, ptas. que nos ha fijado la superioridad para pueblos de 2,000, h. -por lo menos. Las demás circunstancias que mencionan Reglamento y.Iey, ·como riqueza ganadera y extensión superficial de ca<;latérmino, etc., resultan ·de mayor ambigüedad que. la ,del censo personal, prestándose por tanto a -infinitas arbitrariedades en cuanto no, se fija tipo de cantidad o sueldo por ·Gada roo cabezas de .ganado y -unidad superficial de término. Bien claro se ve que toda la ilegalidad .de micircular ha estribado .iien no salirse precisa- , mente de Ia ley¡ ni -del Reglamento donde se apoyall Yo no.tengo miedo 90que los veterinarios. toledanos, atendiendo las exci- taciones del señor Reves, protesten de mi .circular ante la DirecciónGeneral de Agricultura ni .ante el gobernador. En cambio estoy segurísimo _de que .muchos reclamarán su cumplimiento.' Saben mis compañeros de .provincia 654 REVISTA VETERIN;ARIA DE ESPAÑA y algunos otros más, que mientras llegamos a eso de los sueldos minimos de 3,000 ... o más? abonadas por el Estado, provisionalmente, verían con sumo gusto pudiera cumplirse mi circular y en tal sentido han de ayudarme cuanto puedan. No quiero ni aun suponer que haya podido llegar el Señor Reyes en sus sueños fantásticos al absurdo dé creerse que los pueblos cuyo censo sea inferior a 2000 h. vienen obligados a señalar al Inspector del grupo asociado asignaciones de 365 ptas. como mínimum. dando así falsa interpretación a lo legislado. Y sin embargo, su artículo parece demostrarlo bien claro. Si el legislador hubiera tenido tan hermosa intención, no hacía falta ninguna dividir los pueblos en dos categorías: superiores e inferiores a 2,000 habitantes. Pero aquél no poma olvidar que los pueblos cuyo censo no alcanza 2,000 h., son pobres en general y sus presupuestos tan mezquinos que, aun adminis- trados con moralidad, apenas pueden cubrir los servicios públicos más indispensables. Por tal razón, se les 'dan' facilidades para poder agruparse y disfrutar así de algunas- ventajas urbanas, que de otra manera les sería muy difícil o imposible conseguir. Sin duda convendría mucho más, para bien de todos, el no dar la categoría de pueblos más que·a las agrupaciones de aldeas, caseríos o barrios que reu- nieran por lo menos de 2,000 h. en adelante. Cualquiera otro poblado de menor vecindario, debía considerarse como un anejo del pueblo más cercano, fuera de casos excepcionales en que por la gran distancia conviniera dejar Muni- cipios con inferior censo del indicado. .Hay muchos Ayuntamientos en España, y no pocos en esta provincia, que no llegan a 300 h. ni a 2,000, y una gran mayoría de ellos disponen de presupuestos inferiores a 5,000 ptas. (hay varios que no alcanzan siquiera ¡¡3,000 ptas.!) para sufragar todas ,sus necesidade's públicas, como empleados, beneficencia, caminos- vecinales,' aguas, higiene, etc. Muy desacreditada está, ciertamente, la administración municipal. y no cabe -duda de que su descrédito tiene sobrada justificación. No tengo yo siquiera la. pretensión de intentar su defensa; pero sí quiero reconocer -que todos tenemos en tal desbarajuste alguna responsabilidad, más o menos directa, como ciudadanos que disfrutan de sus derechos políticos. Si en vez de censurar la desdichada gestión económica municipal con amargura-resignada nos dedicáramos a poner enmienda, según la parte que a cada cual corresponda, mucho. ganarían los intereses comunales, que a. ningún español deben ser indiferentes por afectarnos al bolsillo. Mas ya estamos viendo cuan distinto proceder se sigue desde todas las esferas y clases; que hacen leña sin compasión alguna del árbol que alimenta las haciendas municipales. Yo quisiera ver al señor Reves (y algunosmás), administrandoa cualquier pueblecito inferior-a 2,000 h., con presupuestos de ingresos que pasan apenas de 3,000 ptas. o no llegan, para. ver si se las adjudicaban íntegras al Inspector de Higiene y S.. pecuarias, residente. allá en otra localidad inmediata. Mis aplausos no habían de faltarle, siquiera fuese para demostrar que no me aventaja dicho señor, ni otro alguno, en amor verdadero a los veterinarios. Tan- sólo pondría una condición: que había de atender todos, los servicios municipales, incluso el flamante y- nuevo cargo, sin crear o imponer ningún otro arbitrio, de los existentes, contra el vecindario. Y acabaría forzosamente NOTICIAS 655 -rni estimado compañero el señor Reves, viéndose procesado (¿quizá?) por detentador de fondos públicos, si antes no inventaba la moneda o descubría la piedra filosofal. Precisa concluir diciendo, más en serio, que cuando se juzgan los cosas con marcado apasionamiento y sin: la debida reflexión, se obtienen lamenta- bles consecuencias, que, si nada resuelven, determinan en cambio profundos daños. Y tan singular manera de proceder quizá no pueda llamarse hacer el ridículo, porque merezca otro calificativo más apropiado. Perdone; señor Director; tanta molestia, y agradeciéndole por anticipado la concesión del favor que pido, -me ofrezco suyo .a:fmo. comp. o q. e s. m. -Ó, J osÉ RODADO GÓMEZ Toledo, 22 octubre 1915 (1). Nuestro compañero Reves nos suplica a Su vez la inserción de estas líneas: «El artículo 13 de la ley de Epizootias y el 302 de su Reglamento esta- blecen que el sueldo que deben asignar los municipios al Inspector de Higiene pecuaria municipal, no ,Puede ser' menor de 365 ptas. al año. Los municipios de más de 2,000 almas abonarán por sí solos esta cantidad; los de menos de 2,000 almas que por sí solos no puedan abonar dicha cantidad se asociarán con otros con objeto de reunir entre todos ellos la :referida suma. La parte con que ha de contribuir cada uno de esos Ayuntamientos que se agrupan a formar el sueldo mínimo de 365 ptas. que ha de cobrar el pecuario munici- cipal, no pueden fijarla ni el Gobernador civil ni mucho menos el Inspector provincial de Higiene pecuaria. La fijarán esos mismos Ayuntamientos con arreglo a los' recursos de cada: uno. Pero t~~to si los municipios se agrupan como si no se agrupan, el legis- lador ha querido que no haya en España ningún Inspector pecuario muni- cipal cuyo su~ldo sea inferior a 365 ptas. al año. Lo dicen la ley y el Regla- mento y lo ratifica la R. O. que se inserta en otro lugar de este número. Ahora bien: a pesar de tan categóricos -preceptos,' el Gobernador civil de Toledo, inspirado- por el señor Rodado según éste manifiesta, autoriza a los municipios. de menos de 2,000 habitantes para que abonen a su Inspector de 'Higiene pecuaria el sueldo de 100 ptas., ISO pesetas, etc.. al año, cuando lo legal seria que se agrupasen con 'otros, para abonar juntos' el sueldo mí- nimo de 365 pts. que la ley asigna al pecuario municipal. . Yeso es laque yo creía opuesto al criterio del legislador y lo seguiré creyendo salvo el mejor p~recer del Sr. Rodado ..-R. P. REVES.,) (1) Hemos publicado esta carta simplemente por la simpatía que nos merece su autor, pero de ntngún modo porque nuestra conciencia de perioiistas profesionales honrados nos haya obligado a Insertarla«para que resplandezca .Ia verdad», ni para que el señor Rodado «pueda rechazar con toda energía censuras Infundadas», ni mucho menos por entender que nuestro compañero Reves procediese, al comentar la circular del Gobernador de Toje do, «de una manera desconsiderada, errónea y morttficanre», ni «con marcado apasionamiento y sin reflexión.» _', Si nuestros lectores vuelven a-pasar la vista por el articulo «El sueldo de los Tnspec- tores pecuarios' muníctpa les,» inserto en el número de agosto último, se convencerán de que no esr j us tificada la dnreza que el señor Rodado emplea en su carta. á En esta REVISTA,.y: lo demuestran sus nueve años de existencia, jamás hallan hospita- lidad las censuras morttñcanrés, apasionadas O' injustas. Cuando criticamos: lo hacemos siempre serenamente, sin encono, con razones, no con ofensas, porque nos impide proceder de otra manera nuestra educaclon. Y dicho esto de una vez para todas, damos por ter m í-' nada la discusión de los señores Reves y Rod.do.-N. de la. R. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Error reetilícadu-=La cátedra de Anatomía descriptiva con nociones de Embriología y Teratología, vacante en la Escuela de Veterinaria de León, en vez de proveerse por oposición entre auxiliares, como errónea- mente apareció en la Gaceta de 26 de Agosto último, debe proveerse por oposición libre por ser este el turno que le corresponde, Así lo dispone, deshaciendo aquel error, una R. O. inserta en la Gaceta de 19 del corriente. Nueva publicación.-Hemos recibido el primer número de la Revista de Veterinaria M'ilitar, que aparecerá mensualmente bajo la dirección del ilustrado Veterinario 1,.0 D. Manuel Medina, Al nuevo colega, que nos ha pre ducido una excelente impresión, le deseamos larga vida. Aviso.-A los suscriptores 'que todavía han de abonar la anualidad corriente de su suscripción a la RE\ 1ST A, les suplicamos se sirvan remitir- la lo antes posible, con objeto de evitar que en el próximo Diciembre tengamos que girarles una letra cargándoles los. gastos del giro. El giro de letras, para pagar pequeñas sumas, resulta carisimo y. engorroso, y es lás- tima tener que acudir a este medio de cobro cuando tantas facilidades ofrece a nuestros, suscriptores el envío de dinero por medio del giro postal que es sencillísimo y económico. Resumen ,de las enfermedades íntectocontagtosas que han atacado a los animales domésticos el España durante el mes de agosto de 1915, según datos remitidos.por los Inspectores de Higiene Pecuaria: Enfermos Invasio- Muertos Quedan que Enfermedades existían nés 'enel Curados sacrifica- enfermos mesde, , o , en'elmes la fecha anterror dos Perineumonía contagiosa ,1 - ,56 10 .42 4 Viruela. ,', ,':, " ,1 10,938 31,°19 8AQ4 ,2,255 31,268 Carbunco bacteridiano 2 1,O24 13 ' 995 18 Carbunco síntómáiiéó - '28 2 26 - Mal rojo o roseo la , .. 431 505 ..291 476 169 Pulmonía contagiosa. 80 901 ,1~9 r~~2 150 Cólera de los porcinos 2)51 . 1,\25 609 1,392 1,275 . Tuberculosis, ' , 1 -51 " - 51 I Influenza, 4 55 49 5 5 Durina, ~ 75 45 22 28 70 Muermo 2 6 - 6 ,2 Rabia 1 20 - 20 1 Sarna .... 253 320 147 ,lOO 326 Coriza gangrenoso 1 4 1 4 - Distomatosis , ,43 91 .-- 86 48 42 - ! Estrongilosis. 1,02 - 60 ~ 1 Agalaxia contagíosa . n - ' 1 - 1 Triquinosis , '. ~ ' -' 8 . - 8 - Cisfíeércosis . , : - - 6 6 - Cólera y dífteria delas aves . , . - .. ,41 ,,' .... .l. ' 405' .. 59 ¡,505 -' . '" ' " Madrid 30 de septiembre de 1915,-EI',lnspe,etor .gerieralidel ServlclO.de ',' " Higiene y Sanidad pecuarias, D,GAReIA E,lzCARA,- V,o B.O: El 'Director general, C.'CASTÉL. . ,,',' ~,' '" " ' J. horta, imprelor Geecnn, 11 - Bn.rcelrml!..