REVISTA VETE"RINARIA DE ESPAÑA Vol. IX ,- Barcelona: Noviembre y Diciembre : ~g15 N.O 11 Y 12' ,~·th~~TRABAJOS ORIGINALES -Durlna: ;Una historia clínica 'curiosa" POR • PEDRO RINCÓN: Veterinario 1.0 det: Ejército El caballo Sdrak Habery, del 3. Dépósito de Sementales, e1 ingresa en la enfermería el día 28 de noviembre de I914 con los síntomas siguientes: temblores generales más acentuados por los 'muslos y piernas; hiperhidrosis o sudoración abundante por las tablas y base del cuello, pecho 'y' espaldas; el 'sudor forma charco en el suelo; ligero edema del péne (más acentuado por el" centro; donde se inicia la formación de un rodete o anillo) que, a su vez, se encuentra péndulo y paralítico. No hay más datos que señalar. ~ . Durante el tiempo que fué destinado el caballo' a la cubrición' de las yeguas del señor Barón de Velasco, había padecido una inflamación del pene y prepucio, acompañados estos fenómenos' flogísticos de úlceras y grietas supuradas y localizadas en el pene. Dicho enfermo fue tratado por el veterinario del pueblo y dado de alta veinte o veintidós días después. , 1 Volvió a desempeñar sus funciones reproductoras sin que a partir de aquella fecha haya vuelto a presentar más manifesta- ciones de dicha enfermedad. , Muchos autores señalan el hecho de que después de este primer perícdo ' el enfermo no parece estarlo y por eso se le sigue dedi- cando a sus funciones procreadoras. Indagando aun más sobre la etiología probable de aquella enfermedad, por si. ésta pudiera ser un recrudecimiento o segundo período de aquélla, se nos dice que de entre las yeguas procedentes de dicha ganadería fueron desechadas tres por 'padecer infla- mación de la vulva, manchas y úlceras en la misma yen la vagina. ; Hecho el diagnóstico por exclusión acogemos sólo la sospecha,' pues dada la larga fecha (8 meses) en que este enfermo padéció aquellas primeras manifestaciones en los órganos genitales, ofrecen escaso valor actual para poder asegurar una relación absoluta entre ellas y los fenómenos que observamos. REYISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Considerado como sospechoso, fué sometido a un aislamiento absoluto en la cuadra enfermería, tomadas además cuantas me- didas de policía sanitaria están recomendadas y estableciendo un tratamiento adecuado del que hablaremos después. , Día 29. Los síntomas locales del aparato genital se han acen- tuado más; el edema del pene es mayor y por su-superficie-deja exudar- serosidad sanguinolenta; la ternperatura ; 'Se.- !ileva 38°; J la sudoración y temblores sólo se ofrecen durante las primeras horas de la mañana. La parálisis peniana obliga a suprimir los paseos higiénicos recomendados, pues, pendiente en péndulo, se golpea y contunde contra las piernas. ." . Día 30. - Igual estado y vivacidad, que contrasta con los 38° y décimas de temperatura. Día 1.0 de diciembre. Nada de particular puede apreciarse en este enfermo, y aun cuando cree el clínico en la dificultad del examen del Tripanosoma equiperdum (ya que según los datos que del historial clínico de otros caballos de este Depósito confir- madamente durinados, que aquí se conservan muchas veces; faltó el parásito en los productos remitidos), se creyó conveniente la remisión al Instituto de Higiene Militar de un frasco conteniendo sangre .y serosidad, procedente, la primera, de la circulación ge- neral, -y' del edema peniano la segunda. Día .'5. El anillo duro e insensible que en estos últimos días se formó en la parte media del órgano y que rodea al glande, característico de durina según el señor López Flores, se ofrece voluminoso y poco vascularizado, pues de las múltiples escarifi- caciones que en él se practicaron para la extracción y examen microscópico de sus productos. sólo ocho o diez gotas de serosidad. fué posible obtener. ' Desde el día 6 hasta el 12 se observa que el miembro recobra algo. de poder retráctil y disminuye de volumen bastante, así como también son menos intensos los demás fenómenos sinto- maticos expuestos: sudores, temblores, etc., 'etc. El apetito es insaciable, como desde el primer día. Cuatro días más tarde se observa algo anormal en el aspecto de este caballo, .. algo difícil de explicar: aquella vivacidad y alegría en la mirada tan peculiares de caballo Sdrak Habery (raza árabe) han desaparecido; las córneas, transparentes están ligera- mente empañadas, el globo ocular está como atrofiado.vlos pár- pados flácidos, el superior oculta parte del ojo formando una espe- cie de ángulo característico en la fluxión periódica y amaurosis: las alas de la nariz también se encuentran flácidas y 0¡eprimidas, dando a la cara una expresión sombría y de tristeza, contrastando ello con la nerviosidad y viveza en sus movimientos generales; el labio anterior está ligeramente retraído sobre la fosa nasal derecha; también la grupa y muslos aparecen deprimidos, pero repetimos que es tan poco preciso este síndrome que sólo merece ser tenido en cuenta para la marcha de la enfermedad, pues no son TRABAJOS ORIGINALES aún lo suficientemente claros para decidirnos por el diagnóstico del mal del coito y todo-ello nos hace robustecer más la sospecha de la posibilidad de esta enfermedad en un segundo período. En los días sucesivos hasta el 29 de diciembre, en que ya se' hizo- un diagnóstico exacto de durina, hanse atenuado y desapa- recido los síntomas locales del aparato genital y aumentado en "cambio-ilos de carácter general; la temperatura asciende diaria- mente hasta la noche y llega a 39°7 para descender a la normal por la mañarrarIos temblores se hacen menos 'aparentes, lasudo- ración se localiza a la región de la nuca y frente, y aparece un ruido laringe-nasal demostrativo de las lesiones nerviosas; el enfla- quecimiento es rápido y el animal no asimila a pesar de las gran- des cantidades de alimento que consume; se presenta albuminuria que aumenta en gran proporción; se acentúan los síntomas ocu- lares y-bucales; hay rigidez constante en la región lumbar y ba- lanceo del tercio posterior que entorpece la marcha; hay contrac- turas musculares en las extremidades posteriores, teniendo cons- tantemente v alternando una de ellas en' elevación hasta el tarso del lado -opuesto. Si damos a todos estos síntomas el valor de su verdadero sig- nificado y los relacionamos con 16s antecedentes morbosos, puede asegurarse que, aun cuando en el análisis microscópico no se haya podido acusar la presencia del tripanosqma, el paciente' se encuen- tra durinado, como desde un principio sospechamos y después se confirma. " ';:':,~, ' Es cierto que la enfermedad no siguió su marcha con la regu- laridad que algunos autores exponen, y dado por sentado que la invasión y primer período de la enfermedad las sufrió en la pri- mavera anterior, debió ella no ofrecer un cuadro de síntomas apropiado a aquel período agudo, sino los fenómenos propios del segundo, esto es: parálisis, distrofia general, placas, etc., etc., síntomas que o faltaron en absoluto o se ofrecieron tan poco acentuados que quedaron borrados por la mayor intensidad y número de los correspondientes al primero. Ya que nos detenemos en el examen de los síntomas que debieron presentarse, permítasenos comentar el mecanismo de uno que se presentó y que no lo hemos visto anotado en nada de lo que hemos leído referente a esta enfermedad: la hiperhidrosis citada en el primer párrafo de esta historia. La sudoración en el cuello, base del mismo y pecho fué tan abundante, que, goteando continuamente, encharcaba el pavimento. Según Lingard.: «las placas de la durina deben su origen al aprisionamiento de lo's tripanosomas en los vasos cutáneos, seguido de producción de una toxina por parte del parásito. La toxina causaría, al parecer, la dilatación paralítica de las pequeñas arterias de la piel y como consecuencia la exudación del suero, la emigración de leucocitos y la formación de los edemas circunscritos». Indudablemente la toxina produce una excitación en las ramas 6qo REVISTA ,vET~RINAR\A PE ESPAÑA centrípetas y. un trastorno. en el centro correspondiente, .que se transmite por las. centrífugas, dando lugar a vaso dilataciones grandes. Recordemos que Marek. hablando de las lesiones produ- cidas en los nervios por esta enfermedad, la califica de. polineu- ritis. j Lamentamos mucho que no se nos ocurriera' ~sc!lrif~car la tabla del cuello, pues creemos que .allí se encontrariá·er-germyn, dado que es región donde las placas se presentan casi "siempre: ¿Por qué esta hiperhidrosis se localizó ,allí? I t Posiblemente porque allí permanecieron mucho tiempo los gérmenes. En ningún otro sitio se hallaron cuando se los buscó, a excepción de la próstata. , La toxina debe ser poco difusible. pues, en caso contrario, ex~ tendida por el medio interno, hubiera actuado sobre todo el eje gris de la médula, que según Francois Frank representa al centro sudoríparo, originando sudores generales. . Lo que no acertamos a explicamos es por qué este fenómeno. no se presenta con más frecuencia, aunque creernos que si bien es la primera vez que lo vemos y nadie lo menciona, no será la, única que haya ocurrido. . Sólo dos palabras diremcs del tratamiento,. que en una u otra forma es y ha sido casi siempre a base de arsenicales. Novikoíf ha experimentado con éxito las dos soluciones siguientes para inyecciones hipodérmicas: acido arsenioso. y carbonato de sosa cristalizado, aa. 5 grs.; agua· dest.. 75 c. c.; glicerina, 35 grs. Un gramo al día hasta 5; descanso de diez días y repetir. Después ácido cacodílico al 20 por ciento. . > López Flores obtuvo señalados éxitos con el salvarsán. y mi antecesor en. este Establecimiento señor Bernard logró un triunfo notable en otro caballo con el neosalvarsán Nosotros empezaIl).os con un método mixto, pues además de dar cincuenta cel).tigramos de ácido arsenioso, administrábamos un gramo, de yoduro sódico . por vía hipodérmica, proponiéndonos seguir después los métodos citados y por esta misma razón indicamos la conveniencia de la castración, operación que se efectuó el 12 de enero; pero en vista de la gran desnutrición del enfermo y de la persistencia de los. síntomas consecutivos a la durina (temblores, fiebre, sudoración, ruido nasal y albuminuria)· se procede a su sacrificio algún tiempo después y obedeciendo orden superior., ' . . Al practicar la autopsia, además de las lesiones que suponíamos encontrar nos llama la atención lo siguiente: la sangre recogIda (caliente aún), al coagularse, desprende un suero gelatinoso que se solidifica y retrae, despegándose de la pared del rec}piente.- , . Se.remite, entre otros productos, la próstata a un instituto.de higiene, cuyo ip.forme no copiamos. porque, como esta indag?-clOn no tuvo más valor .que el de nuestra curiosidad, no queremos co- meter una indiscreción, pero llamamos la atención sobre la con- firmación diagnóstica por la reacción de Wasserman usando la próstata como. extracto orgánico y sobre el hecho de haberse 66r encontrado' el germenen ella. Se presentaba degenerado a conse- cuencia deL tratamiento arsenical prolongádo. Está degeneración ha sido observada por muchos investigadores, desde Nocard hasta -hoy. " ," , Estos tripanosornas o'frecen la característica de haber perdido traD'~par~Ílcj,a,yen su examen (teñidos por el método de Leishman) el azul-iñipregna de tal modo él protoplasma que se hace difici- lísimo verel centrosorna, 'más bien se adivina, y 'el núcleo' casi desaparecúó; ** * Aunque de un caso clínico parezc,a que' no pueda deducirse nada de carácter general. permítasenos, sin embargo, sentar las siguientes conclusiones: , 1.a' Que aunque no suelen citarse las hiperhidrosis en el cuadro sintomático de esta enfermedad, deberi iser "frecuentes, 2,& Que esta sudoración debe ser a consecuencia de un fenómeno reflejo provocado por' l111atoxina de naturaleza poco diíusible. 3.11 Que cuando se trate de tonfitmar post mortem el diagnóstico, debe enviarse al laboratorio la próstata. Un tratamiento sencillo para' curar los cuartos y razas POli MÁXIMO bE CASTRO Vetetl~ár!o en CaJaiayud El procedimiénto nó es 'invención mía (ello es suficiente para que sea bueno) y aunque no constituya una panacea, tiene su parte racional. No pretendo sino que lo ensayen mis compañeros, ya que muchos de los 'tratamientos empleados fracasan en la práctica, Puedo decir que hasta la fecha no ha habido raza ni cuarto, simple o'complicado que haya resistido al sencillo método que voy 'aexponét: ' '" • ," ' . Ele~ir u~icautetio. ~~ for,ma,de ~u~ia (íig. '1) Y cautefiz~r ~l cuarto o raza en su ñacímiento (íig. 2), procurando queden dentro del semicírculo de tapa cauterizada. Si, en sucesivos herrados, el cuarto no' encabeza,' volver, de nuevo a cauterizar y siempre en su origen, respetando los .tejidos vivos, para que la delgada capa sin cauterizarIos proteja de los agentes exteriores, 662 REVISTA VETERIN.~RIA -DE ESPAÑA Casi todos los tratadistas están conformes en que el casco, en la' parte correspondiente al cuarto, debe fals-earse para- evitar el apoyo. . Muchos autores recomiendan la práctica de ranuras, Otros son partidarios de cauterizar el rodete y el origen del cuerto, Pues bien, coh el procedi-. miento que exponerqes se llenan todas estas indicacidnes. Falseando el casG~'en,.el sitio que ocupa el cua~to, _se evita que al hacer el apo~.o en el terre- no llegue la reacción nJ rodete, impidiendo con ello que la heri- da se' abra.· Cauterizando el cuarto en su parte superior.icomo iqueda den- tro de la bóveda que forma el cauterio en la tapa; al hacer el apoyo, la reacción se distribuye FIg.l Fig.2 en la ranura hecha, -e . impide que el cuarto se abra. . Por la acción del fuego se a:ctiva la queratogenesis- acelerando la formación del casco sobre el rodete. Es más fácil de-ejecutar el ranurado por este sistema, que si nos valemos del serrucho empleado por Cagny o de la escofina semicircular. Teniendo la ventaja, además, este método, de no reclamar he- rrado especial: Estado actual de los conocimientos sobre la herencia mendeliana y sexual (Conferencia leída en la Cátedra de Higiene y Bacteriología de la Facultad de Medicina de Barcelona) POR LEANDRO CERVERA ASTOR , Vet ertnardo y Médico Cenomene sí s; concepto y trascendencia de su estudio.-La herencia com4óley fat"J.~ Ley de Mendel; su genératizacion -Herencia sexual; resumen. histórico de los ccnoci- mlentos sobre el determinismo sexual. Las causas d-eterminantes del sexo son fellómenos de herencia tndtvídual. Intimo mecanismo de esta herenc'ía preponderante. ' La facultad que poseen los seres .vivos, todos, de transmitir a sus descen-' dientes sus caracteres morfológicos y fisiológicos, yen general su manera de ser biológica, ha recibido de antiguo él nombre de herencia. Para él vulgo. TRABAJOS ORIGIN ALES la palabra herencia y el calificar de hereditarios gran número de hechos y carac- teres; es razón sobrada para considerarlos en su génesis cómo fátales e inex- . plicables y esto basta a su vez para que, al igual que si de 'artículos de f~ se tratase, nose preocupe de investigar ni su mecanismo productor ni las cau- sas q1}:e actividad 'despierta. Para el vulgo, la palabra herencia vale 10 que su para el matemático la más convincente demostración de un teorema. Pero para el cie¿tHfic0-es de altísima importancia el conocer a fondo la 'trama mis- teriosa que 'rige la ley suprema de la persistencia de la forma en el reino orgá- nioo y la de la persistencia de la fuerza en el inorgánico-aceptando las palabras de Barón-e-para poder sentar principios ciertos que sirvan de base a bió- lagos, sociólogos e industriales. La Cenomenesis es el capítulo de las ciencias biológicas 'que se ocupa del estudio de todo lo que a herencia concierne, Verdad es que etimológicamente no es palabra-que significa fijación, permanencia-muy apropiada para ex- presar 10 que con ella quiere indicarse, pero el hecho de que la inmensa mayo- ría de los zootecnistas, que por otra parte son los que más en este punto han trabajado, la hayan adoptado sin escrúpulo alguno, nos basta para que nos entreguemos a la corriente general y la aceptemos también con el descar- go que nos proporciona la aclaración previa dela inexactitud del vocablo. HERENcIA.-Para Sansón (L' hérédité norm. et puthol., París, 1893, p. 2) la herencia biológica esIa transmisión de los ascendientes a los descendientes, por generación sexual, de los caracteres y propiedades, naturales o adquiridos Esta definición, que ha sido la más corrientemente aceptada, no puede ad- mitirse' en buen 'sentido biológico, porque' ¿acaso-los protozoos, que se pro- ducen asexualmente pOI" simple 'división protoplasmática post-pletórica y sin intermediación sexual, no conservan hereditariamente su forma y fisiologismo como los organismos dotados de, funciones sexuales? La heren- cia es una transmisión a los hijos de la manera de ser biológica 'de los padres; representa todo lo que hay de repetición y de memoria de la vida en la generación (Tr. philos.'de l'hérédité naturelle, París, 1847, V.!, p. 96, Lucas). La herencia en este concepto psicológico representa el principio de lo semejante en contraposición al principio de lo diverso, representado por la ley de la inneidad, que entraña los conceptos de imaginación, 'originalidad y libertad de vida: Es, como dice Haeckel, la fuerza formatriz, centrípeta. intensa que trabaja para sostener las formas orgánicas en el límite que seña- lan las diferentes especies, hace que los descendientes se parezcan a sus an-, tecesores y se produzcan generaciones siempre modeladas en la misma i~a- gen. Pero la herencia no es una fuerza exclusivamente conservatriz de las propiedades de la materia, sino que es a la par eminentemente euolutriz, porque siendo la vida una lucha con el medio-e-de la que resulta la adaptación -los caracteres que de esta lucha resultan son frecuentemente transmitidos a los descendientes por acción hereditaria. Este hecho' deja entrever la resul- tante de q~e los hijos no son la copia exacta de la manera de ser biológica de s,}1s adres líljúid'a i¡ dúos de combustión como ducé de combustión: ácido . úrico, creatina, etc.; etc. \ pleta. 19~h.en~'!o), .~RussQ ha demostrado .(Regnault, « Les . causes determinantes du sexe», Reu. -de Pat. Conup, París. Mayo 1912) que, el óvulo. maduro contiene lecitina y produce una hembra; pero a veces el unismo óvulo maduro- contiene ácidos grasos derivados de dicha lecitina y en este caso se .produce un macho. La. cantidad de -lecitina . acumulada en el óvulo, la rapidez de la transformación de dicha lecitina y por consiguiente, la maduración delóvulo, están. en relación con la edad, la .vitalidad, la ali- mentación, y el rnetabolismo- de -Ia,hembra. S~ésta es joven .. utiliza los materiales para nutrirse y para crecer, sus cambio.s moleculares son numeroso.s. y rápidos, sus combustiones orgánicas son completas, sus elementos de ahorro; como laIecitina, son raros y rápidamente transformados, sobre todo si la. 670 REVISTA YETERINARIA DE ESPAÑA alimentación es pobre en substancias nitrogenadas, las reservas ovulares son escasas, la maduración del óvulo es más rápida y hay mayor número de probabilidades de .obtener por la fecundación un producto masculino .• •• or otra parte se comprende la utilidad de la continencia absoluta P durante los días que precedan a la fecundación si se desea concebir un macho, ya que por efecto del coito el óvulo pudiera desprenderse antes de haber sufrido una madurez perfecta.» Por lo tanto, las teorías pueden sintetizarse diciendo: la determinación del sexo está en relación con la mayor o menor - -madurez de los elementos sexuelesr depende del-grarro de vitalidad -de-dichos - elementos y es función del metabolismo de los padres, el cual, como en cir- cunstanci~s ordinarias, es a su vez función del equilibrio perfecto de las secre- ciones internas. Parece, pues, que el papel dela opoterapia va a ser en tiempos no lejanos una orientación a seguir, y las leyes de Thury y de Van-Lint van a ser las más abundantes en excepciones. Sirvan como anticipo las experiencias de Friedmann, que inyecta ovarina con el fin de destruir los elementos hembras del protoplasma del huevo fecundado y espermina para descomponer los elementos machos, Esto es lo que se ha señalado corno .destellos de una nueva etapa en el Congreso de Patología comparada de 1912. Pero echando una- ojeada sobre el conjunto de-hechos apuntados, la' herencia sobresale sobre todos y vamos a intentar demostrarlo. LAS CAUSAS' DETERMINANTES DEL SEXO SON FENÓMENOS DE HERENCIA INDIVIDUAL. Seria de utilidad sociológica para la especie humana y espe- culativa en lo que a los animales domésticos hace .referencia, el poder pro-. ducir a voluntad' uno u otro sexo, 'y el factor. herencia indudabl~ment'e-de llegarse a conocer en lo íntimo-o-seda el gran medio para la resolución de tan trascendental problema. . E~ los países en que la cría caballar, y sobre todo mular, es un gran co- mercio, el nacimiento de productps hembras es más apreciado que el de pro- ductos machos, en tanto que en otras comarcas cuyos habitantes no se dedican a dicho negocio son preferibles los individuos machos. En cuanto al hombre, sabida es la preferencia sentida por los padres para uno u otro sexo. Por otra parte, el aumento del sexo masculino es una verdadera e interesante cuestión de Estado, cuestión de defensa yvitalidad cada dí~ más sentida, 'Y anulable sólo cuando tenga efecto el incomparable sueño de Víctor-Rugo, que trans- forme con un. desarme general estas agitadas naciones europeas en unos tran- quilos y florecientes Estados-Unidos de Europa. Remos pasado revista ante- riormente a una serie de ridículas y ábsu~cias teorías y prácticas que forman para nosotros un vasto legado de unos siglos de ignorancia y de superstición vividos por nuestros abuelos; prácticas que, transmitidas de generación en generación, han llegado hasta nuestros días, pero avergonzadas sin duda por las rajas que la ciencia con sus progresos ha practicado en sus delgados ropajes se han retirado hacia los montes a esconder su desnudez, y allí nuestros pobres montañeses siguen guardándolas como recuerdos de una cosa que fué· para no volver jamás. Yo creo que el medio influye algo en el determinismo sexual. Nos cuenta la leyenda que Napoleón, como gran aficionado a los caballos, hacía producir macho o hembra y con capa y pelos a medida de su antojo, haciendo sencilla- mente que la fecundación tuviese lugar en presencia del. modelo deseado. Pero toda esta serie de fecundaciones en vase clos nos llevarían de nuevo la TRABAJOS ORIGINALES atención hacia otros caminos; pasemos de lleno a ocuparnos de lo que es el objetivo de este estudio. En, el acto de la fecundación se entabla una lucha entre los elementos macho y hembra;' de la preponderancia de uno u otro de estos elementos, resulta el sexo. Es' esta una opinión justificada por los hechos y constituye la 'llamada 'ley de Colino Bastan solamente un poco de atención y buena voluntad para: comprobarla. En un rebaño de ovejas, si se divide la parturición total en tres períodos, '- - "se 'observa -que-entre- ios--prirneFos"reciérrnaeidos-predomina.el' sextr masculino» en el segundo abundan las hembras y en el tercero vuelven a dominar los machos. La práctica explica el por qué suceden así las cosas: Durante el tiempo de reposo delas ovejas, que comprende desde la concepción hasta el destete de los corderos y reaparición de los calores, el morueco vive aislado en estabu- lación y recibe la ración ordinaria del rebaño y a más una ración supletoria de gra:nq. Cuando llega la época dela monta, se le sueltan las amarras y se mezcla con las ovejas, de las que s<;m relativamente pocas las que desean el coito y se muestran, las más, indiferentes a las constantes y sostenidas incitaciones sexuales del morm¡co: Este.ardiente en deseos, cubre a las ovejas que. se hallan fatigadas por una lactancia prolongada y una alimentación menos abundante y reparadora que la del macho y por lo tanto el' sexo mas- culino se impone y prepondera sobre el femenino. En los partos de los pro- ductos concebidos en esta época preponderan notablemente los individuos de sexo masculino. Pero llega la primavera, y la acción estimulante de las funciones sexuales, que lleva consigo, de una parte, y la presencia más continuada del morueco, de otra, producen efectos notables de excitación genésica en las ovejas todas, yen este período no solamente no huyen de las ,acometidas .del macho sino que buscan sus caricias y solicitan el coito viva- mente. Pero el gasto de energías que el morueco ha tenido de continuo, hace que el sexo femenino prepondere en este período y los productos en él concebidos abundan en 'hembras por lo menos tanto como en el anterior dominaban los machos. Mas, después de estos abusos sexuales, al igual que tras las tormentas suceden períodos de calma, sobreviene un descanso repa- rador y se preparan para nuevas luchas ambos sexos. Y llega finalmente el tercer período: el morueco, repuesto de sus fatigas, casi tan poderoso como antes, torna a la lid, pero las ovejas, temerosas ante sus acometidas brutales, se muestran de nuevo dominadas, predomina otra vez el factor masculino y los productos engendrados dan un contingente de machos comparable al de la primera et3¡pa. , Lo que acabamos de relatar refiriéndonos al ganado ovino sucede también respecto al ganado caballar. Los ganaderos que se dedican a la cría de ye- guadas para obtener caballos 'para los concursos, siguen la práctica de pre- sentar la yegua al. semental nueve días después de haber parido y el sexo masculino prepondera. . Teniendo en cuenta estas observaciones, el distinguido zootecnista Eloire, de Coudry, con el fin de obtener yeguas, ha verificado el experimento de hacer cubrir seis hembras jóvenes, sanas, robustas y bien nutridas, por un semental de las yeguadas de Compiegne,dur:ante el mes de junio, época en q-ue esta yeguada acostumbra verificar la monta, Pues bien, como que el 11EVISTA' V$DERINARIA DE ESPAÑA semental empleado entra en escena fatigado por repetidos coitos y lás yeguas' no ofrecen indicio alguno de cansancio, predominan sobre él yobtiene Eloire como resultado seis magníficas potrancas. El propio Eloire cita el caso de otro ganadero que con una y:gmi fatigada por sostenido trabajo ha obtenido' todos los años invariablemente un potro (Revue de Pat. comp., Julio, 1912). Estos hechos, que proporciona a diario la observación, sonigualmente ciertos en lo que se refiere a la especie humana: echad una ligera ojeada a 'las fa- milias que os rodean, y podréis convenceros de que en un 90 por lOO de las familias cuyos individuos están sanos, el predominio de un sexo reconoce como causa un exceso de trabajo, una ponosis física o mental, una encubierta enfermedad, privaciones o en fin una menor potencia vital del sexo dominado. Entre las palomas los hechos no están bien esclarecidos 'todavía y cabe preguntarse si es, indefectiblemente el primer huevo 'el que encierra el sexo masculino, Entre las gallináceas: un galloadulto (dos años} y gallinas jóvenes (de, diez meses a un año) dan por la incubación abundante número de pollos, mientras que empleando para cubrir gallinas adultas un gallo joven, los-resul- tados' son totalmente opuestos. Giran" de Buzareingues (De la -génération, p, 133. París, 1828) había notado ya el hecho de que las ovejas que sienuo jóvenes eran cubiertas por moruecos vigorosos daban mayor número de productos machos' que hembras,' mientras que moruecos viejos y fatigados o enfermos 'cubriendo a ovejas vigorosas rendían un contingente considerable. de hembras. ' El gran fisiólogo Colín, de Alfort, poseía una perra cazadora, que siendo ya vieja, fué montada por un enorme Terranova y dióa luz seis cachorros parecidos al padre. Sansón, el ilustre profesor de Zootecnia (L'Hérédité normal et pathologique. París, Asselin, i:893), cita ¡otro caso notable: un asno semental ya viejo y muy extenuado, -baldado y casi paralítico que sólo podía tenerse de pie unos contados momentos, cubría las yeguas destinadas a la producción mular y,' terminada la cópula, caía desplomado. Era este' animal codiciadísimo por todos los ganaderos, pues los productos de la fe- cundación con él obtenidos eran siempre femeninos y ,por lo tanto más remu- neradores. , Un ganadero del Mediodía de Francia-Martegoute,~confi=ó en 1858 las observaciones de Giran de Buzareingues, Colín y Sansón. Habiendo divi- dido un rebaño en tres lotes, obtuvo en el primer periodo de la monta 13ma- chos por 3 hembras, en el segundo 3 machos por 15 hembras yen el tercero 9 machos y 4 hembras. En una segunda experiencia destinó un vigoroso y bien nutrido 'morueco para cubrir 34 ovejas -de edades comprerididas entre un año y 'teirrta meses; los -resultados fueron 25 machos por 9 hembras. Durante el mismo año, el mismo morueco cubrió las ovejas extenuadas por la lactancia y nacieron 8 cor- deros y 4 ovejas. Al año siguiente, las ovejas que terminaban la lactancia de los productos anteriores fueron de nuevo cubiertas 'en plena fatiga. y los re- sultados fueron 27 machos por 9 hembras. En 1873, Sansón pudo observar en la escuela de Griñón los mismos tesul-' tados: tomó dos moruecos, uno joven y otro adulto, les hizo cubrir un lote' de ovejas madres pero 'bien nutridas y no fatigadas, yobtuvo con el primero 16 rnacl os y 15 hembras yel segundo 42 machos y 29 hembras. El 'resultado' . TRABAJOS ·ORIG1N ALES obtenido por el prime. o se explica porque la ponosis y vejez dé 'las ovejas eran compensadas con la extremada juventud del morueco, que contaba escasamente año y medio, El mismo Sansón hizo en 1874 otro experimento: tomó un lote de'ovejas compuesto por sujetos jóvenes mezclando algunas ovejas ya viejas, pero escogiendo las menos fatigadas; hízolas cubrir todas por un solo morueco joven, pero vigoroso; el total de los 'nacidos al año siguiente fué 79, de entré los que 46 eran machos y 33 hembras. Hubo, por lo tanto, una tercera parte menos de hembras y correspondían numéricamente a las ovejas viejas aña- didas. . Las experiencias de Sansón se confirman exactamente en el ganado bovino. En el Stud Book de la cerrada escuela de Hubandiéres, está anotado el toro Beaumanoir 1I, de cuérnos coftos, el cual no produjo más que hembras. Este toro estaba destinado a cubrir no sólo las vacas del cerco de la escuela a que pertenecía, sino que servía a los agricultores de la comarca, que le-llevaban sus vacas a montar. Beaumanoir I L se debilitó precozmente, ofrecía notable aptitud para é'l 'cebo, era menos vigoroso que las vacas que cubría, y en efecto, al destiriarlo al engorde aumentó 2 kilos diariamente. (Sansón. A incuitewr, 1888.) , Las observaciones mencionadas 'tienen su confirmación en la especie humana, y el mismo Sansón en su obra sobre la Herenciadice: (,ES'muy ra:ro que el primer hijo de un matrimonio de' marido sano y':yigor:oso y esposa joven y bien oonstituída no sea un varÓ~l~i> la mujer da¡:'a,'luz otros hijos «Si ,.,~~ en intervalo~ relativamente cortos, se obs~rvan una serie d~~:"aronesseguida .' de una serie de hembras.i Otro hecho constantemente cotrifl'íinado es que el ·primer hijo de una mujer clorótica es siempre un muchacho, sea cual sea la constitución del marido; y si la vida matrimonial la cura de su clorosis, es lo común que en su embarazo siguiente dé a luz una niña. . . Finalmente, hay tres hechos 'de observación no despreciables: en los países en que la poligamia es la forma de la familia, los nacimientos de hembras son mayores que los 'de varones: en los que la familia se constituye por la poliandria, abundan los machos, y en los que la monogamia es la 'forma establecida, los resultados son eh conjunto casi iguales para ambos sexos. Creo que por-todo lo dicho estamos autorizados para afirmar que el repro-. ductor que se "halle en mejores condiciones fisiológicas transmitirá por un acto de simple herencia individual el sexo al producto de la concepción. Sí todo sucediera' oomo hasta aquí, las explicaciones dadas 'bastarían para dejar cumplido el objeto propuesto; pero hay ciertos hechos que pa- recen escapar a nuestra teoría y requiesen atención más fija y sólo alguna mayor- buena 'voluntad para ser comprendidos. Vamos a pasar 'revista de ellos: Landois,' en' :[867, fijándose en la experiencia citada .anterícrmente sobre lo que hacen las abejas al perder su reina, había atribuído el sexo a cíecunstancias extrínsecas. al simple hecho cÍe un cambio de nutrición .. Pero Sansón y Bastian en una memoria presentada a la Academia de Ciencias de París al año 'siguiente, demostraron que la afirmación de Landois estaba fundaría en un error de observación, ya que-dejando aparte la absurdaidea de, la preexistencia del sexo en el óvulo+-ninguna circunstancia de' la: vida del embrión, ni su alimentación. ni las dimensiones de la celda en que se des- arrollase,' resultaban capaces pata' impedir que el huevo' fecundado, diese 43 REVISTA.VETE.RINARIA. ESPAÑA DE origen a una obr~ra y el nofecundado originase un falso zángano. Pero donde se rebate por completo la idea de la acción de las causas extrínsecas, defendida por Landois y los suyos, es en el examen de las mutaciones experimentadas por un huevo de gallina, p. e. En la cicatrícula de un huevo fecundado y recién puesto. nada se observa ql1e semeje un embrión, y sin embargo es indudable que existe en estado latente una fuerza desconocida que espera la acción de una causa ,física externa para ponerse en función manifiesta. Esta causa física esla incubación, pero, en tanto no se verifique, puede el huevo fecundado permanecer días y aun algunas semanas inalterable o latente. L.rofesor de una Escuela, une el más importante de ser nuestro primer histólogo. ¡Con cuánta alegría observaba a aquel grupo de Doctores e Histólogos contemplando en el lienzo las magistrales prepa- raciones! Yeso que no se leyeron sus trabajos, pues bastó para el triunfo saber en qué consistían, tener la seguridad de que se les entré~?-rían copias, de las que' me comprometieron unas 12 de cada uno y examirr1i,fias-;prepara- ciones. Cierto que otro compañero, el amigo Gordon, había pronunciado una frase gráfica: «Estas preparaciones tiran de espalda.» . Para juzgar de si es o no afrevimiento el mío al llamar :;g''I'all:'t~i;¡,¡nf.o el de Gallego, me permito trasladar aq uí los acuerdos tomados por aclamacíón: 1.0 Felicitar al autor, haciéndolo oonstar al interesado por carta del Presidente. 2.° Nombrarle Socio Corresponsal, r- 3.° Suplicarle ceda sus preparaciones a la Sociedad y para la obtención de tricromías. 4.° Rogarle que sin perjuicio de atender otros compromisos, remita cuantos trabajos haga en lo sucesivo. 5, o Concederme, un v.oto de gracias por haber hecho esta conquista para la Sociedad.Además y partjcularmente. se me indicó la conveniencia de hacer un llamamiento a los Veterinarios en general, lo cual cumplo en este mo- mento con satisfacción, pues entiendo ha de ser muy .beneficioso para el prestigio científico de la profesión y para el mismo interesado, quien sin perjuicio. de atender con las Revistas que estime conveniente, 'puede re- gist¡;a¡ sus trabajos en libros que se reparten profusamente en España 'y en el extranjero, entregándole, po¡- añadidura, 50 copias de-cada trapajo. En tres años que cuenta de existencia esta Sociedad, y a pesar' de asistir a la casi totalidad de las' reuniones, 'no he podido registrar tantosaeuerdos para un solo comunicante. ' Para dar fin a esta reseña, quiero llamar. la, atención de los Directores de las Revistas profesionales aoerca de. este, hecho. Abelardo Gallego; nuestro ilustre compañero; presta. S1JS servicios . en una Escuela donde no pueden ser, por escaso número de .alumnos (perdón les pido), tan benefi- ciosos como nos conviene: hay cátedras vacantes en.otras escuelas, que cons- rtituyen su especialidad y precedente de permuta "de asignaturas menos relacionadas que la Patología. la Anatomía patológica y. la . Histología: ¿No ha llegado el momento de emprender una ,oruzada para llevarle, quiera o no, a: otra Escuela, aIa central si es posible? , , Ti(ABA'JOS. ORiGiNALES 681 ,. '-- INTERESES NACIONALES· Un abuso que debe corregirse POR F. FARRERAS Entre los aciertos que contiene la ley de Epizootias, figura su artículo 15 que deroga todas las leyes, ordenanzas, reales órdenes, reales decretos, re- glamentos y demás disposiciones relativas a higiene pecuaria y policía sanie taria de los animaels domésticos, publicadas con anterioridad a la referida ley. Ciertamente que se imponía una medida de esta naturaleza; era preciso poner un poco de orden en nuestra heterogénea legislación sanitaria: con venia hacer una selección y agrupar en un cuerpo de doctrina la legisiación sobre' aquella materia. Como diría Maura, la ley de Epizootiasha venido en este punto a hacer borrón y cuenta nueva. Pero, como una ley no puede ser casuística, como no puede contener en detalle todas las fases y modalidades que su aplicación en la práctica puede ofrecer, necesita de disposiciones complementarias que desmenucen, por decirlo así, los preceptos generales contenidos en ella, y por esto en el mismo artículo 15 ordena a los Ministerios de Fomento y de la Gobernacióñ que dentro el plazo improrrogable de tres meses dicten las disposiciones regla- mentarias precisas en la parte que afecta a cada uno de dichos Ministerios, para la aplicación de la indicada ley. . El Ministerio de Fomento cumplió ya su cometido;' el único moroso, el que todavía se halla en descubierto, es el Ministerio de la Gobernación. El- artículo 15 de la ley de Epizootias es categórico; el Ministerio de 'la Gobernación debía publicar, en el improrrogable plazo de tres meses, las oportu- tunas disposiciones reglamentarias en lo referente a las materias, que, con- forme al arto '14 de la misma, caen bajo su jurisdicción. Y efectivamente, han pasado tres meses, y hall pasado seis y han pasado nueve y ha pasado un año, y el Ministerio de la Gobernación todavía ha de -publicar las oportunas' disposiciones reglamentarias en 10- referente a las materias que conforme a la ley de Epizootías cae~ bajo su jurisdicción. En otropaís-que no fuese este, donde parece que los preceptos de la ley tienen igual eficacia que las coplas de Calaínos, el proceder del Ministerio de la Gobernación causaría asombro. Aquí nos limitamos a sonreir cG.nun poco d~ socarronería, porque ya estamos acostumbrados a estos actos de forma- lidad ministerial., Pero, no obstante, el hecho es doloroso. Las leyes generales' obligan a todos sin distinción; nadie puede eximirse de su cumplimiento, y es triste cosa ver como los más qirectamente afectados, como los que, por· razón del cargo que ocupan, deberían dar el ejemplo a los demás, sonJos primeros que dejan de cumplir un precepto terminante de la ley con la mayor frescura, Si la parsimonia con que el Ministerio de ·la Gobernación cumple sil 682 REVlSTA VETERINARIA DE ESPA~A cometido es garantía de acierto y de bondad, no hay duda de que las dispo- siciones reglamentarias que dicte sobre la ley de .Epíeootiás han de resultar inmejorables, El fruto de tan prolongada gestación ha de resultar una obra perfecta. Sin tener la pretensión de actuar de profetas, porque es oficio muy desacreditado, queremos creer que en ese futuro Reglamento vendrá resuelto el interesante problema de la codificación de las causas que pueden motivar el decomiso de los animales de matadero. Hoy día reina en este punto una lamentable confusión. El inspector no tiene más norma en que apoyarse que la que le dicta su criterio, y, como éste varía entre los individuos, ocasio- na divergencias en cuanto a la apreciación de las referidas cansas, que en .nada aumentan el prestigio del Inspector. Intimamente unida a esta materia, o.mejor dicho, comosu lógica deriva- ción, surge la cuestión del aprovechamiento ,total o parcial de. las reses que se decomisan en los mataderos. Actualmente van a parar al quemadero o al muladar cantidades enormes de carne, grasa, etc., etc., que podrían apro- vecharse 'para nuestra alimentación, después de sometidas a un procedimien- to de esterilización que las hiciera innocuas . . ' Este problema, que muchos países lo tienen ya resuelto. debemos resol- verlo nosotros también. La ocasión se presenta a propósitorla carne escasea y no debemos despreciarla. Por esto quiero igualmente creer que en las instrucciones que dicte el Ministerio de la Gobernación en cumplimiento de lo que preceptúa la ley de Epizootias, figurará un articulo oblirando con toda energía a los Ayuntamientos (por lo menos a los de las poblaciones donde la matanza es considerable) a que se provean de aparatos para; esterilizar la carne y la 'grasa de las reses que total o parcialmente sean decomisadas, a fin de que lo que hoy se desecha pueda destinarse al consumo público. El asunto no es nuevo: lo que conviene es tener energía para llevar a la práctica soluciones eficaces. , El Reglamento de Policía Sanitaria de los animales domésticos de 1904, hoy derogado' por la ley de Epizootias, al tratar de las medidas sanitarias aplicables a las enfermedades infecciosas que el mismo comprendía, indicaba incidentalmente el destino que debía darse a la carne de los animales enfer- mos. y el art.v 179 decía en uno de sus .párrafos que «para compensar equi- tativamente los intereses de la higiene. pública con los de los ganaderos e industriales, se instalarán en todos los mataderos de España aparatos espe- ciales para la esterilización de las carnes que puedan ser consumidas previa es- ta operación y calderas para fundir las grasas, cuando sólo esta parte de los animales sea utilizable, bien para el consumo, bien para usos industriales.' Pues bien, durante los diez años que el reglamento de Policía sanitaria ha estado vigente, ape.nas si se han preocupado los Ayuntamientos ele insta- lar en los mataderos municipales aquellos aparatos pa'ra esterilizar la. carne o para fundir la grasa. Por tal motivo, diariamente van a parar al muladar o quemadero grandes. cantidades de carne y de grasa, que, sometidas a las manipulaciones- necesarias, se podrían 'destinar al consumo público. Esta cuestión tiene más interés de 10 que parece, no sólo desde el punto de vista económico, en cuanto se destruye una riqueza susceptible de ap.ro- vechamiento, sino desde el punto de vista jurídico, en contemplación al respeto que nos debe inspirar 1Ft propiedad ..ajena. "'- TRAB!\.jOS ORIGINALES Digámoslo de una vez y sin rodeos: los municipios que por carecer de los aparatos necesarios obligan a los ganaderos o abastecedores a que 'arrojen al muladar carnes o grasas decomisadas en el matadero, pero que mediante la esterilización o la fusión podrían destinarse al consumo publico, cometen 'un verdadero despoje. El artículo 349 del Código civil, 'en armonía con 'el la, de la Cons- titución, establece que «nadie podrá ser privado de su propiedad sino por au- toridad competente y por causa justificada de utilidad pública, previa siempre la correspondiente indemnización.r.Si no precediese este requisito, los, jueces ampararán y en su caso reintegrarán en la posesión al expropiado», y el artículo 1902 del mismo Código establece que «el que por acción u omisión- causa daño a otro interviniendo .culpa ónegligencia, 'está obligado ,a: reparar el daño causado», Teniendo a mano unos preceptos tan 'claros' y terminantes, yo no me explico como los directamente 'perjudicados (abastecedores tratantes, ,ganaderos, etc" etc.) no han demandado judicialmente a los Ay¡untamientos qUe con su desidia y abandono lesionan sus legítimos intereses. Conviene comprender bien el fundamento jurídico y el alcance que tie- ne el decomiso que se' practica en los mataderos.' Cuando el inspector el'ecarnes, asistido de la autoridad local a quien com- pete el hacer cumplir las leyes sanitarias, ordena el decomiso total o parcial de una res sacrificada 'en el matadero, no quiere decir que el dueño de aquella res quede privado de los derechos qne tenía sobre.la misma; no significa que se le arrebata el dominio que tenía sobre aquella res, porque esto, sin mediar 19,correspondiente indemnización, .seria un atropello. El dueño de la res continua en su dominio. Lo que ocurre es que la autoridad local, -asesorada por el dictamen delveterinario, impide en aras del supremointerés.de la colec- tividad que el: ganadero, tablajero o abastecedor puedan 'destinar total o parcialmente al consumo -público la carne de aquella res enferma, Aparentemente se produce una coÚsión de derechos, una lucha entre el interés del público y el interés particular del 'ganadero; que debe supedi- tarse a aquél. Aparentemente digo, porque en el fondo no es difícil armonizar ambos intereses" siempre que se lleve a-su justo límite el decomiso, La auto- ridad no debe excederse ni-abusar de su fuerza; sólo puede prohibir la venta de lo estrictamente nocivo, y tiene' e1 deber de entregar al ganadero toda aquella parte de la res 'que sin .peligro alguno se pueda aprovechar. Haciéndolo así, que es como debe procederse en justicia, la autoridad, al ordenar un decomiso, no vulnera ningún derecho ni ocasiona legalmente ningún perjuicio al ganadero o abastecedor, En efecto, aun en el caso más desfavorable, cuando la res se decomisa totalmente y no tiene en absoluto otra aplicación que la de ser 'arrojada al muladar, la autorídad en nada le- siona los derechos 'del ganadero, nada le quita-toda 'vez que .suponemos que la res decomisada carece por completo de valor. Su único destino, al ser llevad';' al matadero. era servir de alimento sano; .. en 'esta 'circunstancia concentraba toda su utilidad; si no puede llenar este fin, para nada sirve ya. El valor que tenía 'en vivo.Ta cantidad que representaba dentro del patrimonio de su dueño, ha quedado destruido por la enfermedad que padecía la res y que ha descubierto el veterinario en el acto de la inspec- ción.fAquél,es, pues,!, quien debe sufrir las consecuencias, porque se trata H.EVISTX VETER:rNARI~-\ DE ESPAÑA de un accidente ocurrido en una cosa de su' propiedad; es un quebranto .de.su industria, o si quiere, una desgracia que le ha acaecido y que. nadie _. más que el debe soportar, pero nunca una usurpación, .un despojo o un atentado a su' derecho de propiedad. Las COSCtS ocurren de manera muy distinta cuando la autoridad, abusando de su fuerza o .debido a su negligencia y abandono; ordena la destrucción total de' unaires :que, por lo menos parcialmente" se podría aprovechar. En este .. aso se obliga al ganadero a sufrir una pérdida inj usta, la autoridad c le perjudica a sabiendas, porque decomisa una cosa que, dentro del patrimo- nio de su dueño, tiene todavía positivo valor, y esto sólo es permitido en la esfera del derecho penal.· Elcdecomiso, o mejor dicho, el comiso (corno le llama nuestro Código), que equivale a la pérdida de los objetos o efectos del delito, es una pena accesoria inherente a las otras, llamadas principales, que se imponen por razón de unrhecho punible. En el delito de contrabando de tabaco, por ejemplo, al autor del mismo se le -decomisa este producto; en los delitos de imprenta se le decomisan a su autor todos los ejemplares delict uosos, y, en general, en todos-los delitos o' faltas caen siempre en comiso las armas, instrumentos, etc" que han servido para cometerlos. En todos estos casos, tanto el ta- baco, como los ejemplares, como las armas, tienen un vaior positivo, y sin embargo la 'autoridad se apodera de ellos porque la pérdida de esos efec- tos es una pena de las-llamadas accesorias, comprendida en la escala del ar- tículo 26 del código penal. En l~ esfera ~~)o priminal, __ pérdida de los instrumentos la o efectos del delito tiene lugar. de pleno derecho por ministerio de la ley; sólo en este caso se legítima lo que en circunstancias normales se reputa Fía atentado al derecho de propiedad; en el orden civil jamás se le puede quitar a uno las cosas de su dominio, a no ser por -causa de utilidad pública y previa siempre la debida indemnización. Por estas razones, aplicando racionalmente esta doctrina, el Reglamento de policía sanitaria de los animales domésticos de 1904' condicionaba los motivos del decomiso. Al tratar de la tuberculosis, por ejemplo, autorizaba .en ciertos casos la venta de la 'carne procedente de animales -tuberculoscs mediante su esterilización; al tratar de la triquinosis disponía que la carne debía des" truirse totalmente, pero que la grasa resultante de la fusión de la res tenía que entregarse a su dueño sin 'desnaturalizar; y al tratar de la cisticercosis, aludía a la R. O. de 26 de octubre 'de 1899, a-tenor de la cual, según el des- arrollo de la enfermedad y del. número -de cisticercos que contuviese la carne, unas veces debía: entregarse al dueño' de la res eltocino y la manteca en rama, otras veces la grasa fundida, y en fin, en otros casos, s6lo elproducto de la fusión de la res, que únicamente podía destinarse a uso industrial. Ninguno de estos preceptos se ha cumplido en la práctica, En el matadero de Bar" celona, según me consta por observación propia; tÚl el' matadero de Madrid, según refieren los señores Chamorro y Santa Olalla, en un trabajo pub1icado en la Revista de especialidades médicas de. I. 0-' de noviembre de 1:914, yen la inmensa mayoría de los mataderos de España, según todos sabemos, los animales tuberculosos, cisticercosos o triquinosos que en ellos se sacrifican van a parar¡ínt~g.ramente al muladar. De nada han servido las prudentes TRABAJOS OR1GINNLES 685 distinciones que-en unos y otros casos hacía el' Reglamento policía sani- de taria, porque los municipios no han dotado a los mataderos de los' necesarios aparatos de esterilización. Total: unos' miles de duros que al ..cabo del año se pierden, y.una serie constante de atentados al derecho de propiedad de los abastecedores y ganaderos.. ' .. Es neoesardo acabar .con esos abusos. Yo quiero suponer que el-Ministerio de' la Gobernación. percatándose de la importancia económica y jurídica de este' problema, .10 resolverá de una vez y con acierto en las instrucciones que ha de dictar en cumplimiento- de la ley de Epizootias.r Resulta paradó- jico y absurdo el abandono en que los municipios tienen el servicio de mataderos" una de sus .fuentes de ingresos más saneadas y abundantes. El mata.dqro de cerdos de Madrid, según afirman los señores Chamarra y Santa Olalla en el trabajo citado, hay días que renta al Ayuntamiento de la Corte unos 3.000 DUROS, y sns gastos, todo comprendido, no alcanzan a 500 pesetas diarias. En los mataderos' de Barcelona se recaudan anual- mente por arbitrios y derechos de consumos de las reses: que se' sacrifican en ellos, más de NUEVE MIl.LO]';ES de pesetas. Y, no obstante esas cantidades enormes' que produce el servicio de mata deros, no quieren los: Ayuntamientos desteaar unos centenares de pesetas para dotarlos de aparatos deesterilización y de fusión de carnes-y grasas. Los tablajeros, abastecedores, ganaderos y demás industriales que por arbitrios, impuestos y derechos· abonan esas sumas inmensas, .pueden exclamar alterando un p,oco un-conocido adagio: ¡Así sirve el diablo a quien bien le paga!... ' Y quien dice diablo, dice Ayuntamiento.' . NTERESES' PliOFÉSIONALES .1 - (. \ ..' :.; POR C. SANZ' Y'EGAÑA '. Inspector de Higiene Pecuarta en Málag,a .En una reunión que celebramos lo~ ~eterinarios 'malagueños en octubre pasado, hube .de hablarles de la valoración' de nuestra actividad. Párrafos de aquel discurso son 1,0'5que transcribo: '. -" " . «El vete,rinario se mueve. dentrC? de su medi o, pero aunque os parezca algo paradójico, necesita conocer y que se' conozca su actividad fuera de su medio; si nosotros evaluamos el poderíor.Ia riqueza y la importaricia.ique tiene ~ada . uno, de los .factores a quien ayudamos conmuestra '~ie~'iCi~,con' nuestro i;~ab~je;. tendremos un.dato precioso y. preciso para, justipreciar ~l valor de nuestra misión . • ' ~. _ H • ) •• 686 REVIST.A VETERINARIA DE ESP!\.ÑA »Otro tópico que debemos desterrar, es la argumentación de nuestrasps- ticiones en la demanda; la lógica ha.y que substituirla con las matemá-. ticas. en estos. tiempos de materialismo. »El veterinario.curando animales.tiene un valor económico, representado por la riqueza salvada; toda la acción del veterinario se' puede reducir a números. La higiene pecuaria, que es números, ahorra pérdidas ganaderas; la. clínica, salva-capitales representados por el animal enfe;rmo; la inspección veterinaria garantiza la salud pública, la mayor riqueza de todo pueblo; como veis, todo ,es de una importancia económica trascendental. .>Esees el trabajo que debemos hacer: reducir a números nuestra activi- dad, los números son argumentos perpetuos, perennes y a todos con- vencen; contra los números no hay argucias posibles.» Ahora, detallando un poco más, diré que es indispensable que hagamos estadísticas y cuando se hagan que se les dé la debida publicidad. Una de las muchas razones que se han esgrimido en la campaña pro higie-. ne pecuaria, han sido los números; desde el primer momento se emp'ezaron a publicar estadísticas nosológicas, y, aunque incompletas, se tUYOun arma poderosa en: nuestro favor. Con razón y con números ha podido. repetir muchas veces nuestro querido jefe señor García Izcara: eia higiene se traduce en pesetas», cuantas más pesetas se gasten en prevenir enfermedades, mayore.s: ahorros tendremos en la ganadería; evitaremos pérdidas. y g¡¡,naremos pe- setas. Esto lo comprende todo el mundo; y es de: un efecto aplastante .. El legislador y la opinión pública se. aterran con las cosas catastróficas, se convencen ante las hileras de guarismos que representan millones de pesetas. Este ejemplo debe servirnos para. estimular nuestro trabajo procurando aproximarnos más a la 'rnavor exactitud, y entonces será 'mayorIa veracidad de nuestros argumentos. Una columna de números, una plana de gráficos (la imprenta nos ayuda con sus tipos negrillos para los números de sensación, y con sus tintas rojas para las líneas fatídicas que deberr impresionar al público) convence y conmueve mucho más que un folleto, de razonada prosa; aunque se haga en el un derroche de' galas literarias. '. Para leer hay que esforzar la atención mucho más que para mirar; además, el recuerdo es mayor, es más fácil, puesto que el argumento es simplicísimo: las epizootias en 191... causaron ... tantos millones de pérdidas a la ganadería. Esto se recuerda bien; o, una línea roja que indique en sus distintas cotas esos millones de pérdidas; esta visión .: e, rememora bien. Hay que huir' de la prosa, s en estas profesiones en que.tanto abunda el-léxico técnico desconocido del público profano-y profanos son la. mayoría-y reducir nuestros argumentos a guarismos, a líneas, que exijan sólo una ojeada para su comprensión y recuerdo. No creo necesario hacer la prueba; con enunciarla se convencerá "el lector. Publíquense conjuntamente un folleto' con lujo inclusive, escrito 'con gusto '! cuidado, intitulado «Las ventajas de la higiene ante la ganadería»; y una hoja con números y gráficos que demuestre ·estas ventajas.' ¿Quién tendría más lectores? '¿Quién haría mayor propaganda? Naturalmente, los números no han de ser imaginarios, sino-que han de ser resultado de nuestro trabajo. Además, son argumentos que los' profanos no pueden recoger ni manejar, llevan la expresión gráfica de nuestra au- TRAB'A]OS ORTG'INALES toridad y al veterinario no le cuestan ninguna molestia; basta el cuidado de apuntar diariamente lo que hace, y después resumir al mes sus notas. Cuando todos los compañeros tengamos ese cuidado; cuando nosotros. procuremos hacer, estos resúmenes y les demos publicidad, habremos -hecho por nuestra profesión una labor más intensa y más profunda que en muchos articulos y. conferenoias. *** La higiene. pecuaria debe marchar por estos derroteros; la estadística será una vía que le dará acceso a mayores conquistas y mejoras más impor- tantes. Han quedado entre nosotros rezagados de .una manera lamentable los servicios de inspección .veterinaria: no hay manifestación de la actividad pro.esional que se preste a mayor lucimiento, a mejor trabajo estadístico, .que estos servicios, pero no todos han sabido comprenderlo así. Cierto que en la mayoría de los mataderos.unercados, etc., el veterinario Inspector redacta partes con su trabajo, número y calidad del alimento inspeccionado.de comi- sado, etc., pero estos parles duermen el sueño de lo inédito entre los legajos del archivo municipal; sueño más profundo que el inocente sueño del olvido. Actualmente los Municipios de las capitales publican un Boletín mensual o semanal de estadística municipal, y, en un capítulo que se dedica a la Higiene Bromatológica, se incluye la estadística del matadero. Esto,' con ser mucho, no. es· bastante, pues ya -dernostramos en otras ocasiones (r) lo incompleta que es. esta estadística, que no refleja. la actividad del veterinario inspector, y al!l1lque'ülese ·más completa tampoco es suficiente. .Laestadistica, en publi- cación oficial, tiene la garantía de la autoridad, y es preciso que se haga, .pero todos sabemos que, en el tribunal dé la opinión esta clase de publicaciones 'suelen tener poco eco;' precisa que los veterinarios, muy interesados en dar publicidad a nuestros trabajos hagamos mucho por que estas estadísticas lleguen al gran mundo y se conozcan en todas partes. La prensa polftica y profesional pueden ser nuestros auxiliares; editemos publicaciones espe- ciales, en son de reclamo, y sobre todo aprovechemos los certámenes, exposiciones, etc., donde concurra mucho público, y no olvidemos que los gráficos rojos y los números muy visibles son argumentos que entran por los ojos, según expresión vulgar. Mientras trabajemos en la sombra, no busquemos el aprecio extraño; se juzga lo que se ve y cuapdo 'se ve; .y para presentarnos, nada más decoroso que la estadística. . .No: quiero terminar sin transcribir una autorizada opinión- para. ava- lorar más este artículo, Mr. Martel, jefe del servicio veterinario de París, me presta su pluma. Dice este autor: «La estadística es la base indispen- sable que permite apreciar los peligros a que. ha-estado expuesto el con- sumidor y el valor de los servidos que presta la inspección .• Estas palabras son todo un programa, que debe seguir el Inspector veterinario, (1') C, S.E., REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA, mayo de 1914, pág. 327. 688 REVISTA VET~R¡I\ARIA 'EJE ESPAÑA * ** Grande es la evolución que en poco tiempo se ha efectuado en las ideas, en los conocimientos veterinarios; si este cambio, fruto de constantes esfuer- ZOS, ha de ser productivo para nosotros, precisa una evolución también en los procedimientos de nuestra labor. La estadística, que con tanta facilidad se puede hacer en nuestra pro- fesión, debe merecer de nosotros una atención -preferente, un cuidado exqui- sito; las sumas de estos trabajos serán argumentos decisivos que nos ayuda- rán en nuestra progresión. Hagamos números y estadísticas, que nos han de beneficiar mucho. La dirección de los mataderos,' ••. _ •• 1 PQR R. -P. REVES Nuestro q uerjdo compañero Sanz Egaña ha' pu blicado con este mismo título..en el n,. o 'de noviembre de la Revista de Higiene y Sanidad Veterinaria un .interesante artículo, demostrando ~que los Mataderos: públicos .de España deben ser dirigidos po·r los veterinarios, según OCUTre n otras naciones más e progresivas y de mejor organización sanitaria municipal. El asunto no puede ser de m~yoF actualidad, pues precis amente ahora el Ayuntamiento 'de Barcelona acaba de anunciar la vacante' de director delmatadero general de nuestra ciudad en la siguiente forma; ;: .. ; ¡,Se halla vacante 'la plaza de .director o administrador del Matadero' general de Barcelona y la plaza de director o administrador delde San Martín. Ambos cargos -han de proveerse por concurso público. '<' L ' .. Los aspirantes a dichos cargos deberán acreditar que reúnen las circuns- tancias siguientes: '. ! ,', '.. ¡ Ser español, tener buena conducta, hallarse al corriente con la:obligaciÓll del-servicio militar, comprender; el-idioma catalán, ser mayor de veirrticinco años de edad- y menor de cuarenta-y cinco y poseen nociones de contabilidad. Los aspirantes deberán presentar sus instancias debidamente documen- tadas en el Registro, durante las horas de despacho, hasta el 23 del actual. El nuevo director y administrador del Matadero general disfrutará el. haber anual de 3,000 pesetas y el que resulte nombrado director o admi- nistrador del Matadero de San Martín, 2,500 pesetas, de conformidad con lo establecido en el vigente presupuesto.y tendrán las obligaciones y gozarán los' derechos que estatuye el vigente Reglamento' de Empleados, excepto el aumento gradual de sueldo por razón' de antigüedad ~i nodisírutaren actualmente de este derecho.i Los términos en que está redactado este anuncio, prescindiendo de la equivocación que supone confundir la -función. administrativa con la de, di- TRABAJOS ORIGINALE,., 689 reccion. dan una idea pobrísima de la importancia que atribuye el Ayunta- miento de esta capital al cargo de Director de matadero: le asimila al de un oficial de' cualquier negociado. Para tomar parte en el concurso, no .requiere el menor título académico, ni exige que los aspirantes posean conocimientos especiales sobre la. materia: basta y sobra con que posean nociones de contabilidad, es decir, los mismos conocimientos que se exigen al último meritorio sin sueldo de la más insig- nificante casa de comercio. .,- El sistema adoptado por nuestro Ayuntamiento es un verdadero sistema de selección al revés, con lo cual resulta que los' veterinarios, únicos campe;' tentes en cuestiones de mataderos, han de estar supeditados. al criterio de un buen 'serrar que tal vez no .ha visto 'un matadero ni en fotografía. Se .mombra director, árbitro y jefe del servicio de mataderos a un hombre tuyo caudal de conocimientos se reduce a poseer "nociones de contabilidad, Los concursos que convocan' los Ayuntamientos suelen encubrir, la mayor parte de las veces, el regalo de un destino que se otorga aun correli- gionario, a un amigo político influyente, para que chupe del presupuesto municipal. Por esto, al señalar las condiciones del concurso, no se atiende a las necesidades que debe llenar el cargo, sino que sólo se mira las condi- ciones personales que precisamente reúne el concursante a quien se quiere favorecer. . " Esta sencilla explicación basta para descifrar los mayores enigmas. Pero, volviendo al artículo del señor Sanz Egaña, quiero insistir un poco sobre el tema que motiva estas líneas, cuya trascendencia parece .haber pasado inadvertida po:¡-la clase, enfrascada a veces en discusiones estériles sin reparar como un servicio tan importante como es la Dirección de los ma- t aderos, se ha escapado de nuestra jurisdicción. '. ¡" . Aceptando un símil de actualidad,' diremos que la veterinaria ha de formar un nuevo frente: el administrativo. Ya teníamos antes a los sanitarios (muy quebrantados); a los universitarios (de quienes hemos de triunfar si hay justicia), y a los agrónomos, ,que quieren soplarnos la Zootecnia y en donde nada hemos avanzado. Esta nueva lucha será contra los administra- tivos; los empleados que los municipios destacan como administradores del Matadero, en calidad de jefes de todos los servicios de este establecimiento. En un artículo que nuestro estimado amigo señor Sabatés publicó en la citada Revísta (octubre de I9I4), retrató con una frase lapidaria el estado del Matadero de esta ciudad, al decir que «tenía un empacho de administración»: es todo un síntoma. ¡Unos señorescu ya única habilidad consiste' en redactar una minuta, abrir un expediente y poner un oficio o una comunicación. dirigiendo un Matadero donde tan diversos intereses, tan distintas cuestiones se ventilan y precisamente en ninguna de ellas se debe redactar minutas, ni tramitar expedientes! El Matadero es el único establecimiento municipal, la única dependencia oficial donde la resolución de los asuntos se hace sin escribir expedientes ni papelotes; y tal vez la dependencia municipal más im- portante por la cuantía de los intereses que concurren y se ponen en juego y por los enormes ingresos que. proporciona: Pues bien: esa' dependencia la dirige un administrativo. ¡Así están' en España . nuestros Mataderos! Así son modelos de latrocinios, chanchullos y demás abusos! . Si ·el fundamento' legal-r-una vez que las Cortes de. Cádiz decretaron la 44 REVISTA 'vETERINARIA DE ESPAÑA .libertad de comercio-s-de la existencia del Matadero municipal es un criterio higiénico, de salubridad pública, sea pues un técnico competente en esos asuntos quien lo dirija, quien lo gobierne, y retírense los p,-dministrativos a las covachuelas donde reinan el expediente y el balduque . . Decía que la Veterinaria tiene necesidad de formar un nuevo frente: contra los administrativos, y, contagiado de la fiebre bélica que actualmente impera, he de seguir las comparanzas guerreras, ya que con ello se harán más comprensibles mis ideas. He-pensado a lo Estado mayor (perdón por haberme investido de tan alta jerarquía) y antes de aventurarnos en esta campaña, he compulsado las armas de que disponen nuestros enemigos, he recorrido sus fuertes y después las he' comparado con las nuestras. El resultado de ese estudio son las 'presentes líneas. -. Los más serios argumentos de que disponen los administrativos se en- cuentran en los intereses creados. Desde antiguo, los Ayuntamientos explo- taron los Mataderos, y al frente hubo alcaides, mayordomos, etc., que tenían la representación del Concejo, y queen los tiempos modernos se transforman en administradores, con delegación del Ayuntamiento: La Veterinaria, de moderna creación, encontró organizado este servicio; pero hemos de seña- ñalar un hecho, en el cual no han reparado ni ellegislador ni los concejales: con la Veterinaria entró la ciencia en el matadero. Hasta entonces 'impe- raba la rutina, con una serie de prácticas viciosas, en el reconocimiento de las carnes, pero' gracias a los conocimientos veterinarios se han transformado los Mataderos de antros inmundos y repugnantes que sólo servían para matar reses, en establecimientos higiénicos, centros industriales donde no sólo se sacrifican reses, sino que se clasifican e inspeccionan sus carnes, se . conservan y transforman a medida que lo demanda el consumo, se industria- lizan los despojos, los restos, que antaño se desperdiciaban con pérdida para el ganadero, y lo que es IIÍás importante, el matadero moderno ni huele mal, ni es un peligro para el vecindario. La Veterinaria, haciendo aplica- ción de sus conocimientos, ha planeado problemas, necesidades, y la arqui- tectura y la ingeniería le han prestado su auxilio poderoso. El Matadero se ha transformado gracias a la Veterinaria, y por no hacer este artículo interminable no traemos datos demostrando como a medida que la ciencia veterinaria progresaba en Alemania en Francia, en Italia ... el Matadero también se transforma de antro pestilencial en establecimiento higiénico; de centro de corruptela, en organismo 'de buen gobierno. Los administrativos, generalmente favorecidos por caciques, gobiernan nuestros mataderos y han dado pruebas de su ineptitud y de su falta de base cien- tífica y de sólidos fundamentos; ¿por qué no intentar una modificación? ¿Por qué perpetuar esta abominación, 'este arcaísmo funesto? El Ayuntamiento de esta ciudad cuenta con dignísimos veterinarios de muchos años de servicios y muy~competentes en estos asuntos de Mataderos. ¿Por qué no encomienda a su pericia la dirección del Matadero? ¿Creen los señores concejales, que un jefe de Negociado de cédulas, pongo por caso, por ser amigo ríel alcalde,conocerá las complicadas cuestiones que se ventilan en el Matadero? Error lamentable. Ya lo dice el refrán: «Zapatero, a tus zapatos.» El Veterinario. es el único capacitado para dirigir el Matadero; lean ,TRABAJOS ORIGINALES 6(JI nuestros ediles lo que ocurre en otros países, entérense de la legislación extranj era y, verán como son veterinarios los Directores del Matadero, El señor Sanz Egaña citaba las disposiciones que rigen en Alemania, Francia e Italia. En Alemania la ley del 23 de j unro de 1880, reformada en 1 de marzo de 1896, dice en el arto II: «Todos los mercados de ganado vacuno y caballar, así como también los Mataderos públicos, estarán bajo la dirección de un Veterinario oficial», Y,cops~e q¡ueA.-l~I?aniada la pauta en cuestiones de Ma- taderos; en Francia no es menos terminante la disposición legal, pues el de- creto-de 22 dé julio de 1"882, en su arto 90, dice que los Mataderos públicos o privados estarán de una manera permanente bajo la vigilancia de un veterinario delegado al efecto. En Italia, la legislción también es categórica: el Reglamento de 3 de agosto de 1890 en su arto 8 dice: «La dirección e inspec- ción sanitaria de los Mataderos públicos debe confiarse a'Ios veterinarios:» En Dinamarca, Suecia y Rusia; aunque en deta:lle nos es desconocida su legis- lación, los Mataderos están dirigidos por Veterinarios; sólo en España, la Cenicienta de la sanidad, donde todo se hace burocracia, impera el carácter administrativo en el Matadero con desprecio de la ciencia y del elemento técnico. , , El articulista ya citado nos da sobre el particular una opinión de' Mallet, Director del Matadero de. Angers (Francia), .pero nosotros vamos a buscar opiniones en nuestro propio terruño. El señor -Peña y Valle. (1), autor .de un famoso tratado de inspección de carnes y ql)e. durante mucho tiempo Iué administrador del Matadero de Madrid, se expresa en estos términos: , «El mayordomo de un Matadero debe ser persona de activa vigilancia' en el cumplimiento de sus deberes, desempeñando todos aquellos puntos propios de su inspección y relativos, al orden y policía que se hallen establecidos para dicho objeto, »Por tanto, asistirá puntualmente a las horas de las matanzas, para celar sobre la asistencia de, los individuos operarios, sin consentir jamás que se maten carnes, sean de la especie vacuna, o lanar, que no sean de per- fecta condición y salubridad, sobre cuyo punto ha de tener conocimientos, para no alegar ignorancia en los casos de tener que responder de un cargo. »... finalmente, un mayordomo mirará por todo lo perteneciente a la limpieza y aseo del matadero.') Cuando el autor escribía esta obra, la Veterinaria estaba todavía en mantillas, pues de hallarse en el estado en que hoy se encuentra es seguro que al finalizar el capítulo hubiera dicho que los únicos que tienen conoci- mientos completos sobre la materia, los únicos que pueden vigilar la policía y la higiene del Matadero son los veterinarios. Si el Estado, p.or haber confiado a 'los Ayuntamientos la explotación del Matadero, no ha legislada nada so~re este asunto, los municipios deben su bsanar este defecto'. Acepten lo más racional y \científico, y lleven a la dirección ele los Mataderos a veterinarios. , ". ' Será un beneficio para el abastecimiento y una. garantía para el pú- blico. (1) V. dela Peña y Valle, «Tratado general de Car ne s», Madrid, 1835, pág. 2;!7. REVISTA VETEJ'UNARIA .DE ESPAÑA VETERINARIA MILITAR Datos y noticias de Italia . POR·XI. DOCTOR P. F. ,.. 1. Los VETERINARIOS MILITARES ITALIANOS EN TIEMPO D.E I'A.Z El cuerpo de Veterinaria Militar del ejército de Italia fué creado durante la' guerra que sostuvo este país por su unidad nacional.a mediados del siglo pasado. Hasta aquella época los veterinarios prestaban sus servicios en 10s Regimientos de caballería. sin orden ni jerarquía alguna, pero en '1861 se dispuso que los veterinarios adscritos a los Regimientos montados constitu- yesen un Cuerpo especial con la denominación desCuerpo Veterinario .milítar», La jerarquía de que constaba la naciente institución era esta: veterinario inspector, asimilado a· comandante, veterinarios con el grado de. capitán .y veterinarios primeros y segundos tenientes. '. -t Ya en esa: época de turbulencias-y luchas por que pasó' Italia; se distin- guieron sus veterinarios militares por su' abnegación y por su valor. Moder- namente no sólo han conservado esas cualidades del más acendrado patrie- tismo, sino: que con sus investigaciones y sus estudios -han contribuído al progreso de la ciencia. vete~inaria y. han reducido por modo considerable las enfermedades infecciosas que antiguamente diezmaban el ganado. del Ejército. A tan excelentes resultados ha contribuido mucho el Iaboratorio de Bacteriología de que. está dotado el referido Cuerpo ... Mas, con ser tan brillante su labor, la situación· de nuestros compqñe- ros militares italianos es poco envidiable. Son tratados con una desigual- dad irritante y sus ansias de mejora,' su deseo de que '~l Cuerpo de Vete- rinaria .mi'litar responda cumplidamente a las múlt.iples exigencias de los servicios modernos, no hallan el eco debido en .lasaltas ~qerq,s de .la nación. El Cuerpo de Sanidad militar de ltalia tiene cuatro generales;' e~Cuerpo de Veterinaria militar no tiene ni uno solo; el mayor' ascenso que puede alcanc zar en Italia el veterinario militar es el grado de.'Coro¿~I,como en España. Según datos .publicados en el Giornale de .medicinaoeterinaria dé 6 de febrero último, el Cuerpo Veterinario militar del Ejército italiano, al 00- menzar el año actual, se componía de los jefes y oficiales siguientes:' 1 co-' Tonel, 4 tenientes coroneles, 17 veterinarios mayores (comandantes), 106 capitanes y 124 tenientes. Total, 252. . En diferentes ocasiones rv con diversos motivos, nuestros compañeros italianos han pedido la creación de un inspector, con el grado de general. encargado de la dirección suprema de los servicios veterinarios del ejército, pero, hasta hoy, sus justas-aspiraciones no 'han sido atendidas. ,TRABAJOS ORIGI~~I;JtS 11. LA GUERRA Y LOS PROFESO~ES y ALUMNOS' I Cuando Italia movilizó su ejército, gran número de alumnos de las Es- cuelas de veterinaria tuvieron que abandonar sus estudios para cumplir sus deberes militares. Se incorporaron a filas, y ya entonces fueron obj eto de otra iniquidad ..Asícomo losalumnós de Medicina, incluso Ios+que estudiaban el: primer .año, iban destinados. al.Cuerpo de Sanidad militar con diversos grados, los alumnos de Veterinaria eran incorporados al ej ército corn- batiente como 'simples soldados. Sus lamentaciones-contra' esa falta dejus- ticia también han caído en el vacío. Algo parecido ocurrió con los profesores de las Escuelas de Veterinaria .. Alser llamados a.las armas se les confería 'el grado de teniente. con lo cual se daba la anomalía. de que, no obstante su edad y su titulo de catedrático, dependían como .subalternos de otros veterinarios militares .que pocos años anteshabían sido sus alumnos. El). cambio, alos médicos, al ser llamados . a filas se les .concedia- en el acto el grado decapitán, comandante, y.hasta de coronel. .Esta injusticia quedó en. parte .subsanada; puesto que' en, 23 de agosto último se publicó UN R. D. queotorgaba el grado de capitán a. los profesores de las Escuelas de Veterinaria. . Pero no obstante esa relegación y: esas humillaciones de que han sido objeto, los catedráticos de Veterinaria italianos han-dado las: mayores pruec bas de patriotismo, abnegación y desinterés, llevados por su entusiasmo en pro de esa guerra que ellos califican de redentora. y justa. Ya' mucho antes de que Italia se decidiese a entrar' en la . lucha, los profesores de las Escuelas" organizaron diversos cursillos gratuitos para los veterinarács.idonde se daban enseñanzas de veterinaria de guerra, explicando la organización y funcionamiento -de los servicios veterinarios en campaña. Posteriormente, .alrtornar Italia parte en la .guerra, su, intervención. ha sid~ mucho .más-activa.: La Escuela de Bolonia ha transformado sus. clínicas,' en enfermerías para el ganado del ejército, en las que han sido tratados y operados gran número de équidos. que merced a ello han podido ser.rejntegrados al servicio militar; la Escuela de Milán tiene en la zona de .guerra, .entre .otros, a-los profesores-Stazzi y Guerrini: la Escuela de, Módena a los profesores Rá- venna, Reggiani, Levi, Gazzetti, Ferretti, Ronco y Goldoni; de Las Escuelas de Nápoles y¡ Parma han sido llamados 'casi todos sus profesores; la Escuela de Turín tiene en el ejército a los. profesores Mensa, Mobilio, Barile y Pomella; la Escuela ·de Perugia tiene en el frente de combate al profesor Caradonna y de la -Escuela de Pisa hasta ahora han sido .llamados los pro_o fes¿res Galli, Favilli, Selmi '/ Riset to. Además, entre los profesores se han abierto, suscripciones para recaudar fondos-en- beneficio de las familias de los soldados. que están en las líneas de COmbate, El 15 de. octubre .comenzó el nuevo curso académico en las Escuelas de Veterinaria de Italia.. pero en. algunas de ella.~difíciJmente se podrán reanudar las clases por falta: de' profesores o ·de alumnos, pues la mayoría de ellos están cumpliendo. sus deberes .militares .. En la Es}uela de Pisa, por ejemplo, se ~a matriculado en el' cúarto año un. soló alumna, Por este rno- REVISTA VETER!NARIA'DE' ESPAÑA tivo tal vez se cerrarán temporalmente algunas de las ocho Escuelas de Vete~ rínaria-que hay 'en Italia,,· rrI- 'OBSERvACIONES VETERINARIASHECHASEN CAMPAÑ.'" 'Hasta el momento actual no' se han publicado las observaciones o los es' tudios que hayanpodido hacer nuestros colegas; sin embargo, segúp"cuenta Pucci, veterinario y diputado del Parlamento italiano, en.una reciente visita hecha en la zona de güerra, los servicios veterinarios' en 'campaña -son en general excelentes y se van perfeccionando a medida; que se subsanan las deficiencias que demuestra la práctica. \...'. , , Aparte de las heridas y contusiones producidas por las' armas .de fuego, hay en el ganado del ejército bastantes' casos de muermo. Para luchar contra esta epizootia, el coronel Cattani, que ocupa el cargo más elevado dentro el, cuerpo veterinario militar, ha publicado, - cori autorización del Ministerio de la Guerra, una circular dando instrucciones para la práctica' de" la intrapalpebroreacción para el diagnóstico' del muermo según el proceder ideado por' el profesor Lanfranchi. Ya "oportullamente dimos a conocer en esta REVISTAla técnica del nuevo método, pero "'como esas instrucciones del coronel Cattani son muy claras y precisas, noestará de más' reproducirlas aquí. ' 1 ntrapa.lpebrorreaccifm en el diagnástico del muermo I Este método consiste en la inyección en el tejido conectivo de-une de los dos párpados inferiores de 25 centigramos de maleína bruta diluídaen dos gramos de solución de ácido fénico al 5 por 1000. Ventajas 'de la intrapalpebl'orreacción.~l.o Sencillez y facilidad del mé- todo, que suprime el trabajo engorroso de la toma de temperaturas antes y después de la inyección. 2.0 'Posibilidad de emplearlo en IQs équidos febri- citantes. 3,o Posibilidad;' en los casos dudosos, de repetir la prueba a los tres o cuatro días en el párpado inferior del otro ojo. 4.0 La inyección se practi- ca por la mañana y noa 'la caidavde la tarde como en la prueba clásica. Técnica. L Si el animal no está q nieto, se le aplica el acial 'en el labio inferior. 2. Se desinfecta como de ordinario la piel del párpado en el que se va a practicar la inyección. 3. Con la mano izquierda se levanta un pliegue de la piel.: 4 Con la mano derecha se introduce la aguja de la jeringuilla hori- zontalmente a un centímetro del borde del párpado hacia el centro del mis- mo, 5. Se' enchufa la jeringa y se inyectan 2 centímetros cúbicos de la solución. A'preciacián de tos jenámenos reactivos A). Reacción positiva: J. Edema lo- cal (caliente.rtensó, sensibilísimo), que ya puede apreciarse al cabo de dos ho- ras y va aumentando difundiéndose y reduciendo bastante la hendidura pal- pebral, hasta 12 Ó 14 horas y 'persiste unas 48 horas; 2. Formación en el saco conjuntiva.l, ya a la segunda o tercera hora, de un material muco-purulento que se deposita en el ángulo interno del ojo, Dicha producción va en aumento y sale fuera del ángulo interno del ojo al cabo de 24 horas.o a veces hasta a cabo dé 30 Ó más. 3,0Abatimiento general del enfermo. TRABAJOS ORIGINALES E) Reacción negativa: 1.0 Ligero edema local, que va disminuyendo a las 10 Ó 12 horas y desa.parece al cabo de 24-30.2. ° Ligero lagrimeo ya veees ligera formación de material seromucoso. 3.° El animal no se halla abatido. e) Reacción dudosa. Algunas veces, por la notable difusión del edema (que en los équidos sanos nunca es muy sensible) y por la producción de cierta cantidad de material purulento que sale fuera del ángulo interno del ojo, hay dudas sobre la interpretación de los fenómenos reactivos y entonces debe repetirse la prueba al cabo de tres o cuatro días en el párpado inferior del otro ojo. Esto no obstante, si ya hubiesen desaparecido todos los fenó- menos reactivos, puede repetirse la inyección en el mismo párpado ya tratado en la primera prueba, puesto que las investigaciones han demostrado que en los' équidos muermosos los fenómenos locales reactivos se acentúan en la segunda inyección, mientras que, por el contrario, se atenúan en los animales sanos .» IV, , VETERINARIOS MUERTus EN CAMPAÑA Como los colegas de los otros paises beligerantes, también los,veterinarios italianos han sacrificado generosos su existencia en holocausto a su patria. Hasta el momento presente, se tiene -noticia del fallecimiento de Carlos Francisco -Trevisan.ique halló la muerte en uno de los combates del Carso; Ermido Scorcioni, agregado al tercer Regimiento de Artillería y Ettore Pelizzaro que se había distinguido en numerosos combates. De entre los estudiantes, han muerto: Césare Bitini, alumno de la Escuela de veteri- naria de Parma y Quirico de Logu, alumno de la Escuela de Veterinaria de Bolonia, muerto el día 3 de septiembre en la batalla de Cadore, después de haber conquistado a dos mil metros de altura una trinchera enemiga al frente ele su compañía, que mandaba haciendo las veces de capitán. Sean cualesquiera las simpatía.s que cada uno sienta por los diversos países beligerantes, hemos de descubrirnos ante esos héroes y sentirnos orgullosos de que pertenezcan a la gran familia veterinaria. TRABAJOS TRADUCIDOS ¿De qué factores depende la acción de nuestros antisépticos? PROFESOR DOCTOR WALTER FREI Director del Instituto patOlógico-veterinario de la Universidad de Zur ich REVISTA V'ETERIl'¡ARIA 'D;F; -ESPAÑA infecciosas está por encima de toda duda,' y la desinfección interna, llamada quimioterapia, -es una frondosa rama de la ciencia. La ciencia de Ia desinfección ha sido muy cultivada desde que comenzó la era bacteriológica, pero modernamente se ha estudiado con' atención especial. Sólo en el año I9I3 han aparecido dos tratados de desinfección (I). Por esto será interesante para el veterinario práctico exponer algo de los resultados de las ·investigaciones últimas acerca del asunto. Queremos tratar de las condiciones en que operan .nuestros desinfec- tantes y analizar la rea.cción antiséptica, la muerte celular, desde el punto de vista de nuestros conocimientos químicos y ñsico-qulmicos xle los dos componentes de la reacción, el desinfectante y la bacteria. Al propio tiempo indicaremos qué factores determinan la marcha de la reacción, cómo actúan nuestros antisépticos, qué' podemos esperar de los mismos, qué hay que tener en cuenta para juzgar de los antisépticos nuevos y qué orientación debe seguir la industria-si quiere proceder de modo científico y no con grosero empirismo-para elaborar nuevos antisépticos. Desinfectar es matar células. Este proceso tiene \ugar, ora en medio ga- seoso (desinfección con vapor de agua o con vapores {le formalina), ora la en superficie de medios sólidos, ora":""'yesto es lo más general en la práctica- en un 'medio liquido. Este caso es el que vamos a estudiar detalladamente. Ante todo, aclaremos la situación. En el líquido hay, por un lado, las bacterias y, por otro, las moléculas' o los elementos coloides del desinfectante. Para que se produzca la intoxicación celular, es menester que se pongan en contacto ambos componentes de la reacción. Por lo tanto, ha de haber un movimiento del desinfectante hacia las células, de éstas' hacia el desinfectante o ambos movimientos a la vez. Los .componentes han de recorrer un camino breve o largo. Este camino es el medio, bien sea el agua común o bien una solución acuosa, incluso cuando han de; se, desinfectados objetos sólidos, pues, en este caso, el objeto debe ser humedecido o empapado con la solución desin- fectante, por lo que también podemos-hablar aquí de una reacciÓn en un . medio liquido-El mencionado movimiento de los componentes de la reacción. en el cual desempeña un gran' papel el movimiento molecular browniano. como fuerza propulsora, se llama difusión. Los procesos de difusión necesitan tiempo para llevarse a' cabo. -La velocidad depende de la naturaleza de las substancias que se difunden y del estado de las vías de difusión, es decir, del medio y de la temperatura. Las partículas pequeñas pueden moverse mis aprisa que las grandes y, por lo tanto, el veneno, en igual tiempo, puede recorrer más espacio qne las células o las bacterias que ha de matar. En un medio 'viscoso, espeso, como p, e. el moco nasal y los exudados catarrales mucosos, dicho movimiento está muy dificultado y por esto el proceso re- quiere más tiempo y la desinfección se hace más lentamente. La elevación de la temperatura favorece la intoxicación celular, no sólo pOi acelerar la difusión, sino también, sobre todo cuando pasa de 370; por activar los pro- cesos físico-químicos productores de la muerte celular. Toda intoxicación depende de una determinada concentración de veneno, distinta para cada especie celular. Para la desinfección o antisepsia, es (1) Croner, Lehrbuch del' Desin_ ktron; Grassberoer, Die Deslnfek tloa in Theorle und Ie Praxis. TRAI1AJOS ·.TRADUCIDOS . necesario ·que¡;e acumule cierta cantidad. mínima' de t'óxicoen la célula; para que muera ésta.i.Esta cantidad podemos llamarla dosis .letal de . .la célula. Por lo tanto, desde que llega el primer elemento tóxico' a. la célula hasta que se ha reunido en ell~ la dosis letal, transcurre cierto tiempo, .que varía, por. una parte, según la composición y las propiedades físicas del veneno, y por otra, según la estructura y la especie celular. El resultado de la reacción antiséptica, especialmente la rapidez de la misma, o, en otras palabras, la acción deun antiséptico, además de depen- der de. la temperatura, depende de tres grupos de factores. ; :r.O DeIas-propiedades- del-desinfectante, < 2. o De las propiedades del medio y 3.0 De las propiedades del microorganismo." (En principio, lo que aquí se ha dicho y lo. que todavía se dirá, puede aplicarse también a ·la intoxicación de otras células, incluso de. organismos superiores.). ' . .' .' , Dividimos, pues, el proceso antiséptico en el más amplio sentido. endos períodos (Disertación de Morgadant, de mi Instituto): 1.ti 'Unión física (fe los componentes de la reacción. a) -difusión del desinfectante hacia' la celula. b) acúmulo del tóxico en la superficie de la célula (con alteración de la cubierta bacteriana) hasta llegar 'a. la dosis letal; más. 2. o Alteración o muerte de la célula bacteriana. Pú.'ede consistir: a) . en la combinación química del desinfectaú'te con componentes de la bacteria. b) . en la influencia físico-química, que puede consistir: . aa): en modificaciones de la perrneabilrdad de la -cubierta celular (coa- gulación, hinchazón y disolución). ' bb) 'en cambio del protoplasma (endoplasma),constitnído también por coagulaciones o hinchazones. Estos procesos, naturalmente, 'sólo-tienen lugar después de' haberse alterado la cubierta bacteriana. En todos los casos los cambios- materiales de la célula se trastornan. Las modificaciones' producidas p:ueden ser reversibles o· irreversibles, es decir, pueden curar o ser definitivas, La curación puede tener lugar cuando, por variar el medio, se produce una difusión en sentido contrario del veneno todavía no combinado firmemente con la bacteria, o cuando el medio altera la composición química del tóxico. (sublimado por el sulfuro amónico (S (NH4)2) en susbtancias en· putrefacción o en e 1 agua. del estiércol). Importancia de la composición y de las propiedades del desinfectante para la marcha dei proceso antiséptico. Las relaciones entre la composioión quimica de una substancia y su poder bactericida fueron investigadas bastante pronto en diversos sentidos. A pesar de ello, este campo no está todavía estudiadodel. todo. Aquí, natu- ralmente, s610 expondré los principales hechos conocidos. En todo campo es de importancia la investigación cient.ífica para se- ñalar la dirección que ha de seguir la práctica; por lo mismo lo es para 'Orientar 698 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA a la industria química en la elaboración de antisépticos. El conocimiento de las leyes que presiden 'las relaciones entre la 'constitución química y el poder antiséptico; permite predecir de modo aproximado el poder bactericida de muchas substancias. En. primer término hay que mencionar las substancias oxidantes. Todas ellas obran como antisépticas por oxidar rápidamente y, por lo mismo, desorganizar y matar la substancia organizada. Así obran el ozono' (Os), el agua oxigenada (Hz O2), el cloro, el ácido hípoclorosó (HOC1), el hipo- clorito sódico (Na OC1) o agua de ]avelle, la antiformina (solución que contiene partes casi iguales de bipoclorito sódico e hidróxido de sodio (Na OH), el cloruro de cal (Ca Clz+Ca (OClz), el permanganato potásico (KMnO,), etcetera. . Entre los compuestos' inorgánicos, desempeñan un papel importante como antisépticos lis sales de metal pesado. Más adelante hablaremos de' las relaciones entre la composición físico-química de las mismas y su acción antiséptica. ' Mientras que los compuestos de la serie de los hidroc;rburos saturados (Cz H.n+.) tienen muy poco poder antiséptico (p. e. la lígroína), de' sus derivados halógenos, cloroformo (CH Cls) e yodoformo (CHIs), el segundo logró cierta importancia en cirugía. Sin embargo, su' poder antiséptico es pequeño; según investigaciones recientes de Hambur gor, obra principal- mente por excitar la fagocitosis . . Los alcoholes _obran como antisépticos .tanto más enérgicos cuanto lJ].a0'oJ_' número de átomos de carbono tienen. Así, el metílico (CHa OH), es menos antiséptico que el etílico (Cz H6 O H), Y §!\ amílico (C6 H16 OH) más que los otros dos. Esto no quiere decir que los miembros más elevados de la serie tengan todavía más poder bactericida, .Es más probable que semejante poder disminuya a partir de cierta proporción de carbono. En cambio,en la serie de los aldehidos ocurre lo contrario. El primero, esto es, el que tiene menor peso molecular, el formaldehido (HCOH), tan en uso, es el más enérgico (5tadler). En la serie aromática, en la que figuran los antisépticos más populares, tales como el líquido jabonoso cresolado, el Iisol, la creolina, etc., ocurre que el fenol (C6 H6 OH) es más antiséptico-que las combinaciones del benzol con dos átomos de oxígeno (pirocatequina, resorcina bidroquinona C6H,(OH)z y éstas 16 son más que las combinaciones del benzol, con tres átomos de O (pirogalol y foroglucina C6 Ha (OH)a)' según 'investiga- ciones de 11,1[ ittelhol :er, hechas en mi Instituto y no publicadas to- davía . . Substitu yendo en' el Ienol 'uno o dos átomos dé hidrógeno por grupoS metílicos (CHa) se obtienen los cresoles 'y- xilen'ol~s,' de" poder antiséptico superior al del fenol. -Y substituyéndolos por otros grupos alquílicos (etilo C2 H¡¡, pro pilo Cs H7, 'butilo C,Hg, amilo C~ Hu), 'sé' obtienen 'también antisépticos muy enérgicos, mucho más que el ácido fénico (Laubenhúmer; Bechhold y Ehrlich). Y no sólo influyen la clase y el número de grupos alquí- licos, sino también su posición en la molécula. De los tres cresoles isomeros (componentes principales dé la creolina, del lisol, etc.). el yaracre- OH QH ~í·~s ;m~s'antiséptico ,/"'- ~-í • '; ,• . , .. sol i.( que el metacrésél-. ·l-- I y quL1L.octb.- ,,/ '>,j CHs CHs OH " . /, 'CRa cresol I I ,/ (Mittelholzer) Para poner mejer de manifiesto la relación entre la constitución química y el poder antiséptico de los fenoles y sus derivados, expongo la serie siguiente de antisépticos, ·cuyo poder ha sido probado para con l6S estafilococos. Todos los antisépticos han sido, ensayados disueltos en sulforricinato potá- sico, a la concentración de 1 % y están ordenados con arreglo al poder anti- séptico decreciente. Minutos necesarios para matar r: los gérmenes' Antisépticos Fórmula de constitución CHs /" 0.5 metaxilenol asimétrico I I ,,/ CHa OH CH3 /" I I :'1- propilmetacresol CHs' CH2· CH2 <:> OH / 4 propilparacresol 4 isopropilparacresol (5 lisol z % : . mezcla de los 3 cresoles) 6 " isopropilmetacresol 7.00 REVISTA V.ETERIKA¡¡tJ;A. ,DE ESFA;';A -------------------------------------------------------- Minutos necesarios para matar los gérmenes" Antisépticos F6rmula de consti tuci6n CHs /'\ CH I I 6 iso butil paracresol CHa> CH,CH2 ,,/ a OH COa /". OH I I 7 propilortocresol CHa, CH2· CH2 -, / CH3 /". OH CH l' I 8 isopropilortocresol CHa> CH -, / s CHa CH> CH"s ' a/". 12 Isopropilfenol I I "" .. j OH CHa CH CH> ,CH2 S /". 15 isobutilfenol I I "./ OH CHs' CH2, CH2, CH2, CH¡¡ / ........... 18 Amilfenol : I I ........... / OH CHa' / ........... Amilmetacresol 20 I I -, / OH eH3 /"-. Amilparacresol 20 I I "/ OH CH3 / -, OH isobutilortocresol 25 I I CHs ' "-./ . CH > CH. CH2 a TRABAJa, TAADT:JCIDaS Minutos necesarios para tnatar . los. g érmenes Fórmuia de constitución en, '. , .~¡" ~; ! :{ ~i -r>. ·OH 3.0 Amil. ortoresol ; , I i.; .' '.' 1 1 en; eHz' CHz·CHz· CH2, <.> .sublimadoo. 1 % Hgelz) (según Laubenheimer¡ . .La 'introducción de halógenas (el, Br). en el fenal, en combinación- can las átomos de carbono. del .núcleo, aumenta el poder .antiséptica en razón directa- del.inúmero de átomos, halógenas. El 'triclorofenol <::6H;z els OH abra sobre el bacilo diftérica más enérgicamente que el fenal, pero menos que el pentaclorofenol e6 eló OH.. Una molécula de pentabromofenol, abra sobre las bacilos. diftéricas corno 500 moléculas de fenal.(Bechold y Ehrlich). La introducción de halógenas en .las cadenas laterales, también aumenta el peder antiséptica. El cloruro de bencilo C6 H5" eHz el, abra sobre las bacilos coli con una energía más de siete veces mayorque la del alcohol bencílico e¿ Es' .ca, OH, (Mittelholzer). Substituyen da en Ios.cresoles.tc., H4. eHa OH) átomos de hidrógeno par halógenas, se obtienen antisépticas todavía más enérgicas: las cresoles haló- genas. y Su poder antiséptica también depende de la posición de las diversos grupas atómicos enIa molécula, .. Dicha poder .es máximo en el claro meta- en, el -<: cresol, I 1 <> OH· .. -;\-:::1": .. - , CH3' v">. el 'más débil en el cloroparacresol, I 1 "'-/ OH crr, r-: OH y más aún en el cloroortocresol, l. I ~/ el (Las cresoles disgregadas can jabón, Laubenheimer.¡ De modo semejante se pueden obtener xilenoles de maya,r poder antisép- tica, substituyendo una a más átomos de hidrógeno par halógenas . .Los compuestos formados por das núcleos de benzol, tienen más poder OH /"'-/"'- antiséptica que las formados par uno sala, p. e. elnaftol alfa, 1 1 1 "'-/"'-/ OH ./"'- es más antiséptico queel fenol 'o"~ i I .En lugar de' unirse las' núcleos ,,/ REVISTA ,V:¡;;,TERINARIA ,DE )~SPAÑA de benzol directamente, pueden unirse mediante grupos de CH2, p.' e. OH, C6H,. CH2. C6H4 OH, o de CHOH, CHOCHa o CHOC~5' 'púa 'ob- tener, ahtiséptícos .más enérgicos, cuyo poder todavía. puede aumentarse introduciendo halógenos, p. e. tetrac1oroorlobifenol, OHC5 H2 Cl2---C6 H2 CI20H; hexabromodioxidifenilcarbinol, HOC6 HBra-CHOH-C6 HBraOH; hexabromodioxidifeniletoximetano HO. C6HBr3 - CHOC2H6- C6HBraOH, etcétera. (Bechold y Ehrlich). Si se unen los dos núcleos de benzol por medio dé CO o de S02' el poder antiséptico del nuevo compuesto es menor - que cuando se' unen los' núcÍeos' - de benzol por uno de los grupos mencionados antes. El grupo COOH también hace disminuir el poder desinfectante del fenol. Es curioso que la variación de la toxicidad para las bacterias no coincide con la misma variación para los animales superiores, esto es, que la fuerza desinfectante puede aumentar, Laubenheimer) . . al compás que disminuye la toxicidad paralos rriamíferos:(Bechold \ y Ebrlich, Se ha tratado de unir estas combinaciones aromáticas, tan activas, con el mercurio, de tan- alto poder antiséptico, habiéndose logrado algo con los carbonatos aromáticos complejos o con sus sales sódicas (p. e. oximercurio benzoato sódico, HO.HgC6H4COONa), La introducción de halógenos, alquilas; COOH, etc., en estos compuestos, modifica' el poder desinfectante, como en los derivados fenólicos citados más arriba (Scholle'Y y Schrauth). El conocimiento de todos -estos hechos es muy importante. Nos permite predecir con cierta: seguridad el poder antiséptico de una combinación o de un desinfectante nuevos, Por otra parle; orienta la industria química en la preparación de nuevos desinfectantes, marcándole qué debe y qué no debe hacer. * ** Tratemos ahora de la importancia de las propiedades físicas y físico- químicos del desinfectante, para su poder bactericida. En los antisépticos que se disocian de modo electrolítico son decisivos el número y la clase de los iones, es decir, el grado de disociación (1). Son, sobre todo, antisépticos, los ácidos, bases y sales de metales pesados. Lá parte verdaderamente anti- séptica, nociva en alto grado, para las bacterias es, en los ácidos, el ion H, en las bases, el ion OH, yen las sales de metal pesado, el ion metálico (por lo tanto en el sublimado el ion Hg). Todos los factores qué dificultan la disociación disminuyen el número de iones libres y reducen por lo mismo el poder antiséptico. Son.. sobre todo, las sales con iones de igual signo, l por lo tarrtq, para el HgCl, el NaCl. En las soluciones acuosas eJ poder anti- séptico del sublimado está disminuido 'por la sal común. Elque a pesar' de esto se añada en la práctica sal, común al sublimado tiene. su razón, porque la sal común impide algo la coagulación de los albuminoides, que, por ab- sorber mercurio, disminuye la desinfección; por esto la adición de sal común es del todo conveniente cuando hay que desinfectar materiales que contengan albúmina (sangre, heces, esputos). ' . (1) Disociación electrolítica es la propiedad de los ácidos, bases y sales en disolución de dividirse en dos parres, de carga eléétrlca opuesta, ,el catíon, poaitívo, y danlón, nega· tlvo. Por ej .: HCI=H+ + CI- ; KOH= K+ + OH- ; !\'aNO.= Na+ + N03-· , TRABAJ,OS TRADUI::;IDOS, Hemos dicho más arriba que 1013 iones H, OH Y metálico, eran los real- mente desinfectantes. Pero esto no quiere decir que los demás iones, espe- cialmente los aniones de los ácidos y, sales de metal pesado (cloro del ácido clorbM~ico y del bibloruro de mercurio, anhídrido nítrico deLnitrato arg éntico. anhídrido sulfúrico del sulfato de cobre), no tengan influencia. Influyen" y su .acción puede ser antagónica o sinérgica de la del catión. . En general, es de gran importancia para poder emplear un antiséptico en la desinfección, el que se disuelva en el agua. Corpora non agunt ni si 50- luta. El-estado-de- disolueión-hace q-ue las 'moléculas -estén sueltas en-el; medio, garantiza cierta movilidad de las mismas y facilita el que se puedan difundir por el disolvente ,y por el interior de las bacterias. Es evidente que del veneno disuelto en el medio (agua), sólo actúa la parte que llega a. las bacterias y, como hemos dicho más arriba, para que se produzca la intoxicación total, es preciso que se produzca cierta concentración mínima sobre o dentro de la célula. Esta concentración sólo podrá obtenerse si la concentración alcanza cierto grado en el disolvente, porqu~ las bacterias, naturalmente, no pueden atraer hacia ellas toda la cantidad de veneno del medio. Por lo tanto, se alcanzará tanto más pronto la concentración letal en. las bacterias¿uanto mayor sea la concentración 'en el disolvente, y, por lo tanto, el rendimiento de la misma, y cuanto- mejor-seala movilidad de cada una de las moléculas tóxicas y, por ende, cuanto menor sea la resis- tencia opuesta por la viscosidad del medio. Pero, no sólo es de importancia la, solubilidad del antiséptico en el medio, sino tambien la de aquél en las bacterias. La solubilidad supone atracción recíproca entre la substancia qu.y se disuelve y el disolvente. Entre el veneno y las células que ha de intoxicar, debe también existir tal atracción. Ahora bien, es una ley física que cuando una substancia se ha de disolver, a la vez, en dos disolventes, se distribuye en ellos en la medida de su solubilidad, de manera que la relación de las concentraciones permanece siempre cons- tante, aunque varíen las cantidades absolutas del disolvente o de las substan- cias disueltas (~==k, ley (de Íadistribución). El coeficiente de la distribución, esto es, la velación, entre las dos concentraciones, varía tan pronto como varía la solubilidad en uno de ambos disolventes. Por lo tanto, un antisép- ,tico se distribuirá entre el medio y las bacterias, esto es, entre sus dos disol- ventes,' en la medida de su solubilidad en ambos, La concentración ,será mayor en el disolvente que tenga más afinidad disolvente para' el veneno. Las mejores condiciones para. lograr el fin práctico de matar las bacterias, tienen lugar cuando 'el poder disolvente de las substancias bacterianas supera todo lo posible al del agua, para el desinfectante. Naturalmente, cuando el antiséptico es ,difícilmente soluble en el agua, es cuando se da 'el caso más favorable. Este fenómeno, que contradice de modo algoparadójico lo-que antes 'hemos dicho, se observa especialmente con los principales anti- sépticos, en particular con los cresoles y cuerpos. afines. Todos éstos son poco solubles 'en el agua Por esto se les disgrega con ácidos o sales, pero, de preferencia, con jabón, para que sean miscibles con el agua. Semejantes jabones cresolados son la creolina,el lisol, el bacilol, etc., que no forman con el agua una solución completamente clara, sino unaemulsión más o menos lechosa. En las gotitas que flot~n en el medio. el microscopio descubre REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA una mezcla de cresol con jabón (Margada.nl). La adición de jabón permite, pues .. una distribución más firme del antiséptico en el líquido y aproxima el veneno-a las' bacterias todo lo posible, de modo que los cresoles que se difunden . fuera de las gotitas pueden llegar en el plazo mínimo a las células que han de intoxicar. Cada gotita de la emulsión representa una solución de cresol en jabón, y el medio una solución de cresol en agua. Aq1fí, pues, tambiénse trata de la distribución de una substancia, el cresol, eh dos disolventes, con arreglo a su solubilidad. Si 'se añaden bacterias a este sistema, se introduce un' disol- vente nuevo y. debe realizarse una difusión de los cresoles del medio a las bacterias y, consiguientemente, de las gotitas al medio, hasta que se produzca un estado de equilibrio en los diversos líquidos (W. Freí). Era necesario explicar esto, para comprender cómo pudo influirse sobre la energía desin- fectante de las soluciones jabonosas de cresol añadiendo al medio substancias llamadas indiferentes. Como ya hemos' advertido antes y como repetiremos, todo aditamento al agua y al jabón, que disminuya la. solubilidad del cresol en estos dos disolventes, 'rechaza el cresol de los mismos y facilita su solución en el 'otro disolvente, constituído por las bacterias, y el resultado final es un aumento en la rapidez de ia desinfección, -consecutivo al aumento de la concentración-tóxica sobre o en las bacterias. Sin embargo, según esta inter- pretación, los cresoles llegarían, al fin, como moléculas disueltas, a las células que han de intoxicar. (V. acerca de esto mis disquisiciones en el opúsculo que se halla en prensa, Zeitschr . f. Tnf s. k«. d. Haustiere.) . Algunos de nuestros antisépticos están en estado coloide, es decir, no se distribuyen pOTel agua formando moléculas aisladas o sueltas, sino formando grupos molecularesmayores o menores, que como tales se ponen en contacto con los microorganismos y desarrollan su acción. A este grupo pertenecen los' coloides metálicos, p. e.. el colargol, el protargol, la albargina. Ahora bien, es una manifestación general de los coloides la de variar mucho en sus propiedades con el modo de preparación, los aditamentos y otros factores, de manera que es muy dificil obtener dos coloides en absoluto idénticos físicamente, incluso cuando es la misma la composición química. Así se explican las discrepancias de la. acclón del colargol y de otros antisépticos coloides empleados para la desinfección interna. En principio las disoluciones mencionadas de jabón cresolado. también son coloides en los cuales la fase dispersa está formada por gotitas líquidas, por lasesferitas de jabón cresola(\o. Y, en realidad, estas emulsiones coloides, por lo que se refiere al tamaño de las gotitas y a las demás propiedades, tam- bién dependen del modo de .prepararlas y de los aditamentos. Nosotros hemos observado que cuando la creolina o el terapógenó se dejan caer lentamente al agua, se produce una emulsión mucho más leohosa que cuando se les¡mezela de una vez. En el primer caso se .produce una distribución más fina, cada gotita es menor. Yero no hemos logrado descubrir diferencias en el poder antiséptico. Se ha visto, además, que la adición de sales o soluciones de japón cresolado aumenta extraordinariamente su poder antiséptico cinco, diez y hasta veinte veces., Este hecho, conocido ya desde antiguo para deter- minadas sales, ha sido investigado de modo sistemático en mi Instituto .en más de 50 sales (lVlargadant), resultando que éstas influyen, tanto en..el antiséptico, como en el medio y en las bacterias, y que la influencia es, TRABAJOS TRADUCIDOS en parte, dificultadora y, en parte, activadora, pero predomina esta última. El estado coloide de la solución jabonosa de cresol varía de tal modo por me- -dio de algunas sales, que se produce un conglomerado visible de partículas y con él una disminución de la suma de superficies, que retarda la difusión del cresol descrita más arriba desde las gotitas al medio y retrasa el acú- .mulo del cresol en las bacterias, pues, naturalmente, la cantidad de cresol difundida en la unidad de tiempo por la. superficie de separción es proporcio- nal a la extensión de la misma. Realmente las sales que menos favorecen la desinfección, 'son las qU'e-producen el aumento más-pronunciado-de las gotitas. Importancia de la descomposición y de las propiedades del medio para la marcha de la desinfección, En general,' hasta hoy, se ha considerado principalmente la composición . y las propiedades del desinfectante como los factores principales de la desin- fección y se ha tenido poco en cuenta el papel del medio. En cambio, nosotros intentamos probar a continuación que el medio desempeña un papel esencial por sus propiedades físicas naturales y por fas modificaciones que los aditamentos producen en ellas. También estudiaremos la función de las substancias·-teFCeras. • El medio, que en la inmensa mayoría de los casos es el agua, es, ante todo, el disolvente del antiséptico, elvehículo del mismo y el intermediario entre el veneno y las células. Cierto que, p. e., también se desinfectan una su- perficie seca contaminada por bacterias, una capa de suciedad, heces deseca- das etc., pero en estos casos el antiséptico esllevado a las ma,tet.ias por el me- dio que las reblandece y las empapa, y la desinfección, ~0fin y al cabo, tiene lugar en un medio líquido. Este medio es el camino que las moléculas Q las partículas coloides han de recorrer, y en este recorrido, llamado 'difusión, pueden encontrar diversos obstáculos. La difusión está dificul- tada, en un medio muy viscoso, espeso, como en las masas mucosas (esputos, exudados mucosos, etc.) y, en general, en las soluciones albumi- nosas. Estudiemos las diversas funciones del medio, en relación con su importancia para la desinfección. , El medio como disolvente. -Ya hemos dicho que los desinfectantes úni- camente pueden obrar cuando están disueltos de modo molecular o coloide, () sea cuando están muy divididos, porque sólo en este estado es posible su aproximación a las células que han de intoxicar; sólo así las partículas de ve- neno pueden recorrer en el menor tiempo posible la distancia que las separa de las células. Ahora bien: hemos dicho asimismo que las bacterias también constituyen disolventes del antiséptico, y que éste, con arreglo a la ley de ,distribución, es disuelto, tanto en las bacterias como en el medio, con arreglo .a su respectiva solubilidad en ambos disolventes. Por lo tanto, la concentra- ción en las bacterias sólo es grande cuando éstas disuelven el veneno mejor que el medio. Como que, mediante aditamentos apropiados, podemos modifi- ,cal' la solubilidad del último, disminuyéndola o aumentándola, podemos va- riar también la distribución de modo favorable o desfavorable, o, en otras palabras, aumentar o disminuir la concentración del veneno en las bacterias y", por lo tanto, acelerar o retrasar la desinfección sin modificar la canti- 45 706 REVISTA VETERINARIA DÉ ESPAÑA dad absoluta del desinfectante. Recuérdese que la rapidez de la muerte celular no depende de la cantidad absoluta de veneno contenida en la mezcla desinfectante, sino de la concentración tóxica en cada célula y de .la velocidad con que se alcanza la dosis letal mínima para cada célula, Si, después, añadimos al medio una substancia que disminuya su poder disolvente para el antisép- tico, éste sera en parte rechazado del medio y, por lo tanto, aumentará sobre o en 12.sbacterias (en la hipótesis de que sea en éstas bastante soluble, cosa que realmente sucede con los antisépticos ordinarios). Parlo tanto, la concen- tración aumentará en las bacterias y será más rápida la muerte de las mismas. Y, naturalemente, la substancia que se a.gregue no es preciso que sea un antiséptico. Para que favorezca las propiedades del desinfectante ba.sta sim- plemente eón que disminuya su solubilidad. De los desinfectantes modernos, especialmente los cresoles y otros derivados del benzol o del fenal se pueden influir del modo dicho, p. e. mediante una serie de sales neutras nada o poco bactericidas de suyo. tales como el cloruro , dicen los pequeños ganaderos. Y, al fermentar, produce grandes cantidades de anhí- drido carbónico por las transformaciones de los hidratos de carbono, hidró- geno sulfurado, gas de los pantanos o· formeno y amoníaco. La hemoglobina-puede fijar el oxígeno cuando este sé halla en la atmósfera en cantidad superior a 4 %, y es incapaz de fijarlo cuando dicho gas tiene una tensión exterior igual a 3 '3 de atmósfera. El anhídrido carbónico aban. dona la sangre cuando en el aire de los alvéolos existe menos de 26 %. Claro que nunca llega la viciación a estos extremos que anulan rápidamente la vida, pues el consumo del oxígeno no pasa de la tercera parte del contenído en el aire.mi el anhídrido carbónico ,producido pasa del 4 %. Pero sin el oxí- geno no hay yida y el anhídrido carbóníco es un veneno narcótico. A medida que el oxígeno se enrarece, la vida disminuye de actividad, y a esta dismi- nución concurre también el aumento del anhídrido carbónico. Las dos ac- ciones tienden, pues, a disminuir la intensidad vital y las defensas 'contra las causas patógenas. A esto se agrega la influencia tóxica persistente del hidrógeno sulfurado, del amoníaco y del formeno. Los bóvidos que viven al aire libre no enferman de tuberculosis, a menos que la falta de alimentación haga lo que el aire viciado. Pero la pobre vaca lechera que durante doce o más horas diarias ha de respirar una atmósfera en la que falta la mitad del oxígeno necesario y abundan tantas substancias tóxicas ¿qué resistencia ha de oponer al bacilo tuberculoso? Esto explica que sea el pulmón un locus minoris resistentice. ¿No es· natural que obrando. durante horas y ,liaras el amoníaco acabe' por· poner la mucosa respiratoria en la indefensión que el bacilo de Koch necesita para producir la tubercu- losis? «Seimpone, pues, una campaña de higienización del establo, si se quiere hacer algo útil y práctico en la lucha contra ese azote de-la ganadería vacuna. Todas las medidas consignadas en Reglamentos oficiales fracasarán, como fracasaron en Francia el sacrificio y la indemnización, después' de costar al Estado muchos millones de francos, porque la lucha directa contra el bacilo es una insensatez, dado lo enormemente esparcido que se encuentra.i En esta .campaña hemos de ser muy prácticos; no debemos perseguir utopías. Seria una quimera pretender que los ganaderos construyeran establos higiénicos de nueva planta. Pero, en cambio, no será tan difícil convencerles de que los establos no deben ser estercoleros y de que deben tener dos ven- tanas. Esta campaña es particularmente necesaria en Galicia, pues .el 60 % de las vacas gallegas sacrificadas en el matadero de León, durante la perma- nencia del autor al frente de dicho establecimiento: presentaban lesiones tuberculosas. Afortunadamente, cada día se tiene más tolerancia para la carne de las vacas tuberculosas; pero ¿qué sería de 'una ganadería tan próspera como la gallega si un cambio brusco, tan frecuente en el criterio científico, obligase a los inspectores de carnes a ser inexorables? P. F. (Rev. de Hig. y San Vet.,·T. V., n.P 8, noviembre 1915.) SUGRAÑES,F.-Las vaquerías de Barcelona. Sugrañes demuestra en. este trabajo que ninguna de las vaquerías de Barcelona puede cumplir lo 740 REVISTA VETERINARIA: DE 'ESPAÑA que para ellas disponen las ordenanzas municipales, por ser, algunas de estas, impracticables. Así disponen, p. e., que no haya más de 6 vacas en cada establo, cosa imposible, porque no puede haber vida económica posible para el vaquero con tan reducido número de reses, cuyo rendimiento no compen- saría los gastos inherentes a la explotación. Otra disposición de dichas ordenanzas es la instalación de un departamento destinado a enfermería. Ahora bien, en los casos de enfermedad contagiosa, este departamento no aisla bien si está bajo el mismo techo del establo y en los casos crónicos no hace falta, porque al vaquero le .tiene más cuenta vender la res .para.carne , que tenerla en el establo sin producir y gastando. También prescriben, las ordenanzas que se deposite el estiércol diariamente producido en' un hoyo practicado en algún punto del pavimento del. local, cosa que no está de acuerdo con la limpieza que exigen estos locales porque dicho depósito no se puede limpiar bien y es un foco permanente de infección del subsuelo. En fin, la instalación de tubos ventiladores que, partiendo del techo del· establo,· se ele~en dos metros por encima del mismo, es otra disposición de las orde- nanzas en muchos casos impracticable y en la mayoría de los establos -in- necesaria. Si no pueden cumplir lo que las ordenanzas municipales exigen ¿sería útil abolir las vaquerías de las ciudades e instalarlas en las aldeas y pueblos? No; serían mucho más peligrosas todavía, porque muchos de tales pueblos y aldeas no tienen inspección sanitaria o la tienen deficiente. Hoy los vaqueros de la ciudad procuran seguir muchos preceptos higiénicos (limpieza esmerada, desinfecciones frecuentes), que caerían en desuso en los pueblos y aldeas, donde 'hay ciertas mal llamadas granjas en las .que toda suciedad tiene su asiento y al lado de las cuales nuestros establos urbanos resultan de una esplendidez sanitaria incomparable. Podrían crearse barriadas vaqueras en las afueras de la ciudad. Si no, se podría ordenar una reforma general de las vaquerías, pero antes habría que anular las disposiciones vigentes de las ordenanzas municipales y dictar otras que fueran factibles y hermanaran los intereses de los vaqueros con los de la higiene. Como complemento de la inspección de vaquerías habría que instaurar un Lazareto cuarentenario destinado a depósito de las vacas enfermas o sospechosas de . las vaquerías y de las venidas de fuera de la urbe, para ser tubercuIinizadas y observadas. También habría que crear un Laboratorio de lechería, dedicado a la Inspección precisa de la leche y de sus envases, antes de ponerles a la venta:. En fin, para la salud pública sería muy conveniente la municipalización de la leche. P. F. ( El Noticiero Universal, 29 novÍembre Í9IS, edición de la noche.) ZOOTECNIA MARTlNOLI, C.-El valor de las harinas de pescado y de carne en el en- gorde de los cerdos.En este trabajo experimental se ha tratado de determinar, en condiciones perfectamente comparables, el valor de una buena ración vegetal respecto a otra mixta cuyo componente animal fuese la harina de pescado. En su segundo ensayo se compararon entre sí dos raciones mixtas, una de las cuales contenía harina de pescado y otra harina de carne. ·TR.(\BAJOS EXTRACTADO? í'41 En ros ensayos hechos por el autor en el parque zootécnico de la Facultad de V~terinaria de Buenos Aires, empleó una harina .de pescado llamada- «Schweingold», que se hace con albur y breca recién pescados y se Jelabora· bajo la inspección municipal; es un alimento muy rico en albuminoides. y' fosfatos y pobre en gras;¡,s. La harina de carne empleada en estas experiencias- .procedía de la compañía Liebig; esta es más rica en materias albuminoides'· y materias grasas, y mucho menos en cenizas y substancia seca que la de' 'pescado. Para realizar los ensayos se formaron dos grupos 'de cerdos lo más seme- jantes posibles de edad y más parecidos en tamaño, voracidad, etc., grupos . bastante numerosos cada uno de ellos para evitar la influencia de la indi vi-: dualidad, alimentándolos «ad libitum» con raciones equivalentes en su valor: alimenticio, una exclusivamente vegetal y la otra compuesta de granos' y harina de pescado. Establecido el valor com:\?a¡;ativo de estas raciones, se substituyó en la ración del primer grupo un componente vegetal con, harina de carne para establecer" a su vez, el valor de esta última. No se trataba de formar raciones más económicas, pues esto será objeto de ensayos poste- riores, sino de las más completas y comparables .. se hicieron los dos ensayos con 10 Iechones mestizos middle whites, hijos de un yorkshire puro, sin pedrigé, y de 'dos cerdas mestizas de la misma raza, divididos en dos grupos de 5 reses, pero en el segundo grupo se hubo de prescindir de uno por enfermo. En el segundo ensayo, en el <;].ue e experi- S mentaba la harina de carne, como ésta es más pobre en sales minerales, en comparación con-la de-pescado y los lechones del segundo grupo indicaban insuficiencia en el desarrollo del esqueleto, se agregó a la ración 80 grs. de fosfato bicálcico precipitado para los cuatro animales, Expone el autor todos los datos relativos a los .dos ensayos, indicando las raciones administradas, tiempo durante el que se administraron, su composición, peso de los animales, aumento de peso parcial y total, etc.: , de todo ello deduce las conclusiones siguientes que copiamos integras. 1, o En el engorde de los cerdos, desde su edad más joven, la harina de pescado h~ resultado un alimento concentrado muy valioso, porque, además de estimular el apetito y 'los procesos asimilativos de los animales, ha permitido un excelente desarrollo del esqueleto que no ha resultado volu- minoso pero sí muy denso y fuerte. Esto está en contraposición con lo que pasó con los otros cerdos alimen- tados con forrajes comunes y después con harina de carne. El engorde los ha sorprendido con el esqueleto en formación y demasiado débil, razón por la cual no han podido resistir al peso del cuerpo y los animales se que- daban siempre echados y andaban con dificultad. 2.0 Los cerdos, alimentados con harina de pescado han crecido mucho 'más que 10s otros, y la clase de carne y de tocino y grasas ha resultado supe- rior, vendiéndose los lechones .a 0'10 más el kilo de peso vivo. No se ha percibido que las harinas de pescado y de carne hayan determinado olor o sabor alguno en las carnes, tocinos y grasas. 3.0 Los resultados económicos han sido también favorables en alimen- tación con harina de pescado. / 4. o Será interesante plantear otros ensayos para estudiar la, acción de las harinas de carne y de pescado en raciones más económicas y en condiciones 742 REVISTA, VETERINARI:A DE ESPAÑA más ordinarias de cría y engorde, C. S. E. (Re:'. del Centro de Estudiantes de Agronomía y Veterinaria, año 7. Buenos Aires, septiembre 1914, p, 258- ,270.) I PROFESORRICHTER y DOCTOR J. A. BAuER.-Variación del peso vivo de los terneros; corderos y cerdos inmediatamente después de nacer -. Sabido es que el peso de los niños decrece durante los primeros días después del naci- miento, pero hasta ahora se han hecho muy pocas observaciones sobre la variación de peso vivo .de los recien nacidos de los 'mamíferos domésticos. Los autores han efectuado en el Instituto Zootécnico de la Escuela Superior de Veterinaria de Dresde (Institut für Tierzucht und Geburtskunde, Tierar- zliche Hochschule) investigaciones sistemáticas sobre la modificación sufrida por el-peso vivo de las terneras, corderos, cabritos y cerdos, en los primeros-días después de su nacimiento. Se hicieron pesadas en 25 terneras, 12 corderos, lO cabritos y 36' cerdos; 4 terneras procedan de cruzamiento: las otras pertenecían a la raza frisona berrenda en negro; 8 corderos perte- necían a la razón lechera de la Frisia oriental y 4 a la raza Hampshiredown; los cabritos eran productos del cruzamiento 'de diversas razas; los cerdos eran de la raza .alemana mejorada. Las terneras, corderos y cabritos recién nacidos se dejaron con las madres para que los lamieran.iy una vez secos, es decir, 1/2 Ó 1 Y 1'/2 horas después del nacimiento se pesaron por primera vez. La segunda pesada se efectuó por término medio 7 y 1/2 horas después de la primera. A contar del primer día del nacimiento, los animales- fueron pesados regularmente entre 7 y 8 horas de la 'mañana y 6 Y 7 horas de la -tarde antes de mamar. Los cerdos fueron pesados por primera vez media hora después del nacimiento del últimoanimal. La segunda pesada se hizo. término medio, 7 horas después de la primera, A contar del primer, día después del nacimiento, los cerdos se pesaron en general 3 veces al día, á las 7 de la mañana, a las 12 del día ya las 6 de"la tarde, Aparte de algunas terneras criadas con biberón, todos los 'animales de la experiencia fueron criadosporsusmadres, Los rumiantes pequeños se entregaban a sus madres en el momento preciso para que mamaran, mientras que los cerdos, después del 3.el' 'día, estuvieron siempre con las madres. Las experiencias duraron 6 días en conjunto y dieron los resultados siguientes: la mayor parte (80 %) de las terneras sufrieron durante las pri- meras·horas y los primeros días después del nacimiento una pérdida de peso; los menos (20 %), conservaron su peso inicial, o por excepción, empezaron a aumentar desde el principio de su vida extra-uterina. No teniendo en cuenta más que las' terneras que disminuyeron de peso, esta disminución alcanzó, término medio, l'jl kg. osea j % del peso vivo inicial; pero comprendiendo también en las medidas las terneras cuyo peso no había disminuído, las pérdidas se convirtieron en 0'875 kg. o sea el 2 % por cada ternera normal; ,corno término medio de duración de la disminución se reduce en 21.8 horas; el aumentodepeso (en las terneras que habían suÚido pérdida) se inició, término medio, a las 38'5 horas,I'I5 de día próximamente, El peso inicial, por lo general se volvió a alcanzar a:l cabo de 6 .días, y, por término medio, después de 2 '6 días, no teniendo en cuenta más que las terneras que habían .sufrido pérdidas y después de 2~04 días incluyendo todas las reses, Los ter- neros en general sufrieron una pérdida de peso inferior a la de las hembras, -TRABAJOS EXTRACTADOS 743 y alcanzaban de nuevo su peso inicial en un período de tiempo más corto. La mayoría (6~'%) de los corderos y cabritos recien nacidos disminuyeron , de peso durante las primeras horas - y los -primeros días después del naci- miento; una minoría conservaba el peso inicial o empezaba a aumentar des- pués del nacimiento. La pérdida llegaba, término medio, a 138'8 grs. por-ca- beza o sea 41 % del peso vivo. El período de disminución oscilaba alrededor de II'6 horas. El aumento -de peso, porIo general, empezaba 23'4 horas o sea 1 'día después del nacimiento, teniendo en cuenta solamente los .animales que sufrían pérdidas y después de 13'8 horas comprendiendo a todos. El peso inicial se alcanzaba nuevamente a los 4 días y por término medio después de 1'7 días; o bien después de 1 día (en números redondos) contando todos los animales. Los corderos y chivillas perdieron, por término medio, menos peso que los machos, y adquirieron más pronto su peso inicial.' La mayor parte de los cerdos aumentaron de peso a partir de su naci- miento. Una minor-ía tuvo pérdidas, después del nacimiento, disminución que alcanzó como término medio 43 grs. o sea 3,'6 % del peso vivo y durante -7 horas; el peso inicial se restableció en general 15'6 horas después del naci- -miento. C. S, E. (J ahrbuch für wissenschaftliche u.nd praktische Tierzucbt, -1914. Reí, Bol. Lnjors. Agrícolas, mayo 1915.) INSPECCION DE ALIMENTOS MELVIN,A. D.-El examen oficial de la leche. La producción y la venta de la leche se complican cada vez _más, porque los puntos donde se produce se alejan cada día más de los puntos de consumo y la leche pasa cada vez por má'~ manos. La leche es un medio de cultivo ideal paralas bacterias, -y si no se la obtiene con cuidado, la impurifican con suma facilidad, En los Estados Unidos de Nor-teamérica existen una inspección oficial y otra comunal. Sólo las ciudades grandes tienen organización propia. Las ciudades medianas de los Estados Unidos únicamente gastan 4 cén- , timos anuales por habitante para la inspección de la industria lechera y de la leche. Los inspectores de las grandes ciudades perciben un sueldo anual de 1000 a 1500 dólares y los de las pequeñas uno de 200 a 900 dólares. Las dis- 'posiciones oficiales de los distintos estados y municipios difieren mucho. Se impone la inspección sistemática de las lecherías y el aleccionamiento de los lecheros. El llamado «score-card» ha dado resultados excelente. Los rebaños-de reses Iecheras y sus establos deben someterse periódicamente a la inspección veterinaria. La leche puede transmitir tuberculosis, fiebre de Malta, fiebre aftosa, enteritis, etc. Se ha publicado una serie de ca sos de 'angina séptica producida por leche de vacas com mastitis séptica. Es preciso examinar bien si la leche contiene estreptococos patógenos y excluir, _ toda en ocasión, la de animales enfermos de alguna de las diversas formas de mastitis. La leche de reses con mastitis séptica ha causado catarros gástricos graves, fiebre, vómitos, etc.' La leche de reses tuberculosas puede transmitir la tu- berculosis, particularmente a los niños de teta. Por esto es de gran impor- tancia eliminar las vacas tuberculosas, máxime si padecen tuberculosis mamaria. También se 'debe pasteurizar la leche de todas las vacas que .7-44 REVIS1;A VETERINARIA .DE ESPAÑA reaccionen a la tuberculina. Pero, además, 'la leche, una vez ordeñada, puede infectarse y transmitir tifus, difteria, escarlatina, paratifus, disenteria, etc. L1;tleche comprobada (certified milk) es aquella cuya producción está dirigida por una.comisiónnombrada por una sociedad médica. En los Estados Unidos se expenden diariamente unos lOO,OOO litros de leche 'comprobada y se tiende, cada vez más, a vender esterilizada .la leche no comprobada y la de reses tuberculizadas que no dieron reacción negativa ..En siete grandes ciudades se pasteuriza o esteriliza el 50 % de la leche y en ,¡¡.lgunosEstados .hasta el 80 %:El tanto por ciento correspondiente a las pobla~ione.qJ?equeñas .es mucho menor. Dada 11;tmposibilidad práctica de proporcionar i a precios módicos grandes cantidades de leche absolutamente irreprochable para el consumo general, el autor considera la inspección seguida de la pasteuri- zación como lo único práctico, En los Estados Unidos se usan actualmente tres clases de pasteurización. En la primera se somete la leche..a 71° C. o más durante sólo 30 segundos o un minuto y Iuego se la enfría rápidamente. En la segunda se lacalienta, durante media hora a 62 '8-65 f6° C. y luego se la enfría también rápidamente En la tercera se pone-la leche cruda en frascos tapados con tapones imper- meables que se calientan en baño de maría hasta 62 '8° C. y luego se dejan enfriar paulatinamente. MclviJ) dice que se impone imperiosamente la uni- formidad en los procedimientos de pasteurización y la vigilancia de los mismos. . Las objeciones hechas últimamente a la pasteurización de la leche, no pueden sostenerse después de las investigaciones- del -Bureau- 01- -amimnl; Industry. La acción de la temperatura de 62'8° C. durante media .hora. no mata las bacterias ácidolácticas, y la leche así tratada se coagula como la cruda, pero un poco más lentamente. Semejante pasteurización tampoco altera la composición química de modo digno de mención, y las diferencias entre el aumento diario del peso de los niños alimentados con leche cruda y el de los alimentados .con leche pasteurizada, son insignificantes.-P. F. (X Congreso Lniernacional de Veterinaria.) OSTERTAG, DoqoR.-La inspección oficial del comercio de leche. El examen del comercio de la -leche constituye. una de las tareas del veterinario: La leche de la vaca .es la más importante. Los agentes de las septicemias de los animales domésticos que, como enseñan muchos .casos colectivos de enfermedad, .consecutivos al consumo de carnes, en parte son ¡también patógenos para el hombre.rpueden llegar a la leche por dos vías. Ora producen hemorragias en -las ubres y asíIlegan a la leche, con la sangre, donde se hallan, ora ocasionan procesos en la matriz o en el intestino, y las eliminaciones de estos órganos llegan a la leche cuando ésta no se obtiene con la pulcritud necesaria. El, carbunco esencial es una septicemia específica de los animales domésticos. Que la fiebre aftosa se puede transmitir al hombre por medio de la leche, lo demostró Hertwig hace 57 años, con experimentos en sí mismo. La fiebre mediterránea se puede 'transmi tir al hombre por leche de cabras y también de ovejas enfermas de igual infección. . Ya no cabe duda de que la tuberculosis de los animales domésticos es .transmisible .al .hombre; sólo se discute la importancia del peligro. ,Se ha TRABAJOS EXTRACTADOS 745 visto que la leche y la mantequilla procedentes de las explotaciones pequeñas - rara- vez contienen bacilos de: Koch. En cambio, la leche y la mantequilla de las grandes explotaciones los contienen con relativa frecuencia. Pero, las investigaciones demuestra~ gran diversidad en el hallazgo de bacilos tuberculígenos en la leche, siri duda porque la eliminación de los mismos tiene lugar en condiciones determinadas. Según Ostertag, Breidert, Kaestner y Kraustrunk, en los casos de uberculosis avanzada de.las ubres, la secreción de las mismas puede contener tal número de bacilos tubercullgenos que, a la dilución de 1 por 1 billón, todavía .produce tuberculosis por inoculación al conejillo de Indias. Pero. en la tuberculosis dncipiente de las mamas, y, en ocasiones, en la tuberculosis avanzada', la proporción de bacilos tuber- culígenos de la secreción procedente de los cuartos tuberculosos es tan pe- queña, que deja .de ser virulenta por una dilución de r.rooo.e=La leche de vacas con otras formas clínicas de tuberculosis abierta (pulmonar, uterina, intestinal), puede infectarse con bacilos de Koch, si no se la ordeña con ( pulcritud.-En cambio, la leche de las vacas que sólo reaccionan a la tuber- culina no suele contener bacilos de la tuberculosis. Se ha querido excluir del mercado la leche de los animales tuberculosos, incluso la de los q.ue simplemente reaccionan a la tuberculina y no presentan síntomas clínicos. Pero esto último es una enormidad, pues en las grandes ganaderías bovinas, nada menos que 50, 70 Y hasta 90 % de {as reses reac- cionan a la tuberculina. Por fortuna, semejante resolución es infundada. Sólo es peligrosa la lech~ de vacas con tuberculosis niamaria y, en mucho menor grado, .la- de-las que padecen ..otrasformas de- tuberculosis ..abierta. En la leche de vacas con tuberculosis mamaria, no es raro que haya de 50,000 a roo.ooo bacilos tuberculígenos por centímetro cúbico, y puede haber hasta un millón o más. La proporción es mucho menor en el período inicial de la tuberculosis mamaria y cuando la leche se impurifica con bacilos en las demás formas de la tuberculosis bovina. Según Ostermann, esta leche, que sólo contiene 1,000 bacilos por centímetro cúbico y un millón, aproxi- madamente, por .litro, .puede ingerirse sin peligro repetidas veces. Es indu- dable, sin embargo, ,que la tuberculosis bovina es transmisible al hombre, sobre todo al niño. Por esto se imponen medidas para preservarnos de la transmisión de la tuberculosis por medio de la leche de vacas con tuber- culosis mamaria u otras abiertas. La 'prueba tuberculínica en las vacas e)1 las que se sospeche tuberculosis abierta, no demuestra que se trate real- mente de la última, pues puede revelar un foco cerrado, p. e. en un ganglio. Hay que advertir, además, que la tuberculina falta. o marra con especial frecuencia en la tuberculosis mamaria. . La leche puede transmitir viruela, rabia, tétanos y actinomicosis, pero, especialmente, puede contener substancias tóxicas procedentes de alimentos inadecuados. Según Fróhner, de los medicamentos, el alcanfor, el aceite de trementina y la manzanilla, se advierten en seguida en la leche. Después de administrar áloes, ajenjo y otros amargos, la leche tiene sabor amargo; la leche de vacas que han ingerido áloes, obra en los niños como purgante. El alcohol, el arsénico, el plomo, el cobre, el tártaro emético, el iodo, el zinc; el antimonio, el mercurio, la eserina, la ,pilocarpina, la estricnina, la arecolina y la veratrina, también pasan a la leche. Por lo tanto, hay que ex- cluir del consumo la leche de animales tratados con estos' medicamentos. REVISTA VETERI1'AIUA DE ESPAÑA La leche de vacas y otras "hembras domésticas que, a consecuencia del "tratamiento medicamentoso, tiene olor O" sabor desagradables, debe consi- derarse como de menos valor y no se debe usar para niños de teta. La leche de animales que, sin la intervención del veterinario, han "sido tratados con medicamentos, "debe ser excluída del consumo. La leche procedente de reses sanas puede impurificarse-por las malas con- diciones del ordeño, y contener, principalmente, pelos y excrementos de vaca. 'Para obtener leche limpia, es preciso tener las vacas en planos más altos :que las atarjeas; alimentarlas con pienso que no les produzca diarrea, secarles 'las ubres con un paño antes de ordeñarlas y luego frotárselas con otro engra- "sado ligeramente; que los ordeñadores se laven las manos antes del ordeño .y durante el mismo; que lleven ropa limpia, y que impidan que se levante polvo antes y en el acto de ordeñar, rerrioviendo alimentos, limpiando el establo o abriendo inoportunamente puertas y ventanas. Si, a pesar" de todas las precauciones, la leche se impurifica, se la filtrará inmediatamente después .de ordeñada, por filtros de algodón y se la pondrá en seguida en aparatos frigoríficos. En general, toda la leche se deberá guardar en 'sitios frescos y ventilados y transportar en vasijas que no puedan recibir impurezas. La leche puede contaminarse con gérmenes de·tifus, paratifus, cólera, di- sentería, escarlatina y difteria, si se usan para camas del ganado pajas de "lechos de personas enfermas o si los ordeñadores están' infectados o son por- ·tadores de gérmenes, o si se lavan las vasijas destinadas a la leche con aguas infectadas. Según Scordo y Bohn, los bacilos del tifus y de la difteria también pueden eliminarse por las ubres de las reses. Pero esto 'necesita confirmarse, y, desde luego, Hailer y Ungelmann no lo han confirmado pa!-a , los bacilos tíficos. Para obtener, pues, leche sana, es menester inspeccionar con regularidad el estado sanitario de las reses lecheras, vigilar su" alimentación e higiene y fiscalizar la obtención y la conservación de la leche hasta que se la vende. Para evitar las epidemias producidas por la leche, las autoridades médicas deben tomar. las medidas convenientes, de la incumbencia del veterinario, quien inspeccionará los establos y hará las debidas pruebas de laboratorio (investigaciones cito lógica y bacteriológica de la leche, pruebas de Tromms- dorff, de la catalasa, de la reductasa, de la fermentación, de la reacción, 'de la impurificación etc.) Además, los químicos dosificarán la grasa-y demás -componentes de la leche y examinarán si se han añadido substancias extra- ñas para conservarla. Como ejemplo de armonía, digno de imitación, entre químicos y veterinarios, puede aducirse la organización implantada 'por el municipio de Munich del servicio de higiene de la leche. Lo- difícil es realizar la inspección de todas las lecherías. Haria falta un ejército de funcionarios. El número de personas que intervienen en la in- dustria lechera es enorme, y las ubres de la vaca se impurifican con extrema Jacilidad. Lo mejor serían comisiones inspectoras de ·la- leche, compuestas de veterinarios, médicos y lecheros. Sobre todo hay que distinguir entre la leche"para el consumo general y la destinada a los niños y enfermos. A esta última pueden aplicarse con todo rigor todas las "medidas higiénicas, porque se paga mejor, indemnizando así a los productores. P: F.' (X Congre-so interna- úonal de Vetcrindria.¡ J'RABAJOS "ÉXTRACTAD OS' 74} RAYNAL.-Lá carne congelada.' La carne congelada tiene un gusto es- pecial pew poco acentuado y no siempre característico, al que es fácil acos- tumbrarse. En general, cuando la carne congelada proviene' de animales . sanos, bien alimentados, sacrificados en condiciones higiénicas.: no ha per- manecido mucho tiempo (más de tres meses) en las cámaras frigoríficas; y 'ha sido bien descongelada -y preparada, su· sabor pasa inadvertido para aquellos consumidores que desconocen el origen dela misma. La sensación del 'sabor particular viene después de haberla comido cuando no se ,está acos- tumbrado, o cuando se sabe que dicha carne era congelada .. El autor le llama .a' esta sensación, .gusto reflejo. La carne congelada es un poco más insípida que la carne fresca, y por 'esto requiere mayor condimentación. Todavía es más sosa cuando se ha descongelado, porqué pierde jugo muscular. . Las causas que determinan el mal olor y el mal sabor de la carne conge- lada, son, entre otras, la alimentación del ganado con tortas rancias, la hume- dad, que es el mayor enemigo de la carne congelada, y la manera como se hace la- descongelación. La carne congelada jamás tendrá mal gusto ni mal olor si se conserva en cámaras cuyo aire sea seco y se renueve suficiente- mente. La humedad provoca el olor a estadizo, llamado también olor de 'almacén, depósito o buque. La descongelación provoca los mismos resultados, ·cuando es mal hecha. 'El olor a estadizo desmerece la calidad de la carne, pero no implica su decomiso. Sin embargo, se debe utilizar a su debido tiempo, sino, se avería por completo. La humedad ·favorece, además, el enmohecimiento. Los mohos, al princi- pio, son blanquecinos y no tienen importancia, pero luego, al envejecer, se hacen morenos o negros, penetran en los instersticios musculares y dan a la carne un gusto y un olor mohoso: En el primer 'caso, basta limpiar la carne con un .lienzo" empapado con agua y 'vinagre, para que desaparezca; en el' segundo, se debe rascar fuertemente para quitarle su olor desagradable, En ciertas ocasiones se deberá decomisar. Estos olores a estadizo, mo- hoso, etc., desaparecen o se atenúan mediante una ventilación seca de las cámaras de conservación. El olor y el sabor a rancio (oxidación de la grasa en contacto con el oxígeno del aire), que se- producen siempre del exterior al interior; son muy desagra- dables aunque no sean muy acentuados. Para evitar esto, cree el autor que convendría emplear para la congelación carnes desprovistas de grasa exterior, escogiendo. para ello ganado de segunda calidad, es decir; animales en buen estado de' 'carnes, pero que no han sido cebados y por lo tanto tienen poca grasa. No es·necesario- en absoluto descongelar la carne- arrtes de cocer-la: Muchas veces, dice Raynal, he comido puchero (caldo y cocido) y asado de carnero preparados con carne no descongelada o descongelada naturalmente en la cocina mientras esperaba el momento de ser puesta a cocer, y confieso que era muy buena. No obstante, las carnes que todavía están congeladas, en el momento de ir a cocerlas, deben prepararse· con mayor cuidado. Para el puchero conviene no llenar la olla por completo de agua, porque hay que tener en cuenta el agua que producirá la carne descongelándose con la cocción. Si la carne estaba ya superficialmente descongelada, y sobre todo, si presenta manchas, se debe tirar el primer caldo después de algunos minutos de coc- REVISTA VETERINARIA DE ESPA~A C10U. Para el asado, es indispensable tirar el primer jugo, siempre que la . carne 'esté sucia+o mal descongelada .. La descongelación se efectúa en cámaras apropiadas con aire seco ya la temperatura de 12 a 15 grados. Al descongelarse la carne .pierde una parte de su peso. Mientras dura esta operación, no deben practicarse cortes profundos con objeto de acelerarla, porque estas incisiones hacen perder jugo muscular y emprobrecen ·el valor nutritivo de la carne .. Tampoco debe mojarse ésta con agua caliente si no se'l~ utiliza inmediatamente para el puchero. . La duración de la descongelación depende de varios factores: 1.0 del grado de congelación;, 2. o de las dimensiones del aposento donde se practica; 3.0 de la temperatura ambiente; 4.0 del estado higrométrico del aire y 5.0 de las dimensiones de los trozos de carne. El autor termina lamentándose de que en Francia, en vez de dedicarse a la construción de frigoríficos para carne congelada, se hayan ideado otros procedimientos como la carne semiseca, deshidratada, etc., que no son prácticos ni económicos. P. F. (Rec. de Med. Vet., 15 octubre 1915.) SPJI.RAPM.ir, C.-:-La carne de cerdo atacada de cisticercus cellulosse G. y la precipitorreacción. Determinar con certezá cuando una carne porcina presenta cisticercos, suele ofrecer en ocasiones ciertas dificultades, aun en los mataderos bien organizados; pero éstas son mucho mayores cuando se trata de reses sacrificadas en el domicilio de los particulares, los cuales sólo -llevan-al-Inspector un -trozo de- carne, con frecuencia elno-infestader-que :': permita reconocer el parásito. La observación microscópica de la sangre. de cerdos cisticercosos ha mostrado un grado mayor o menor de eosinofilia en relación con la gravedad de la intoxicación parasitaria . . Weinberger ha obtenido resultados positivos utilizando la prueba diag- nóstica de' Bordet-Gengou. Cauchemer ha experimentado clínicamente la instilación en el ojo del líquido vesicular del C. cellulosa, pero la prueba de -Ia eosinofilia, y la oftalmorreacción no le bastan al inspector de carnes, pues necesita, para emitir su juico, un criterio basado en la especificidad y aplicable no 'sólo el animal vivo, sino a sus carnes. El autor ha querido buscar esta solución en la precipitación. He aquí su técnica: De un cerdo cisticercoso, se corta un trozo de carne de unos 12 grs.; después se pica en rajas delgadisimas que se machacan en un mortero de porcelana, y se deja macerar un día en .solución fisiológica en la. proporción 1:3. Se exprime a través de una tela estéril, luego se filtra y refiltra el líquido en papel hasta obtenerlo completamente límpido. Como antígeno precipitable utiliza el líquido cístico que se recoge en pequeña cantidad con una minúscula jeringuilla de Prava? esterilizada, me- diante puntura y aspiración 'de los quistes, depositando este líquido en una probeta esterilizada y tapada con algodón y capuchón de caucho. Se emplea a las 12 horas de recogido. En seis probetas de 5 milímetros cada una se pone I cm. c. de solución albuminosa de carne, y se añade 6 gotas del antí- geno, preparado en la forma indicada. En algunos casos el autor empleó como antígeno el líquido cístico de los equinococos. ' Hecha la mezcla de la solución albuminosa y del antígeno, se ponen las probetas en la estufa a 380 y se observan cada cuatro horas. Pasada una hora , TRABAJOS EXTRACTADOS 749 se pueden observar precipitaciones positivas o enturbiamientos; sacadas de la estufa las probetas, continúa a la temperatura ambiente la precipita- ción. Las observaciones de Sparapani son 15, de las cuales resultan que mediante la precipitación se puede encontrar en el suero de las carnes cisti- cercosas anticuerpos parasitarios; que estos anticuerpos no son absolutamente específicos, pues en 5 casos, positivos con antígeno cellulosce dan también precipitación con antígeno de equinococo y en 4 casos ha obtenido precipi- tación positiva con solución albuminosa de carne atacada de equinococosis, ..- con -.a:-ntígeno-eíst-iee-de"equinococo' y-d-e -C, -ce-lfulo-sce~-T-a{es- -arrtieuerposrse : manifestaron también en 3 casos de cisticercosis degenerada; pero aparecieron cuando la forma parasitaria no era producida por cestodes, como lo ha probad'o en 2 casos, de distomatosis, e, S. E., (La Clínica. Veterinaria.¡ n.v 21,' 15 noviembre 19I5, pág. 845-85 " Las setas venenosas=-Con motivo de los desgraciados accidentes de que ha poco fueron víctimas en Madrid .diversas personas que comieron setas tóxicas, el Laboratorio municipal de dicha localidad ha publicado las siguientes instrucciones prácticas para vulgarizar el reconocimiento y pre- paración de las setas comestibles: En el estado actual de la ciencia no existe ningúnmedio seguro, rápido y práctico, al alcance de todos" que permita diferenciar las setas u hongos comestibles de los venenosos, El único eficaz está basado en el conocimiento individual y nominativo de los caracteres botánicos, forma, tamaño, colon aspecto, especie, etc.; pero esto es, en la práctica, imposible. Aconsejamos que en el reconocimiento de las setas se desechen como pueriles las pruebas de la cuchara de plata, la cebolla, la leche cuajada, etc. No debe concederse ninguna seguridad a la maceración preventiva de agua salada o vinagre y recordarse que la acción tóxica no es debida a un solo veneno, sino a una serie de ellos cuyo efecto es más o menos 'rápido y violento. Desconfíese 'de las setas que cambian cite' color 'cuando se las parte o corta; de las que tienen carne viscosa o pegajosa, un olor' o un sabor desagradable y jngo lechoso; de las que teniendo un tallo largo, un cerco o collar raído por debajo del sombrerete. bolillas o laminitas blancas, poseen al mismo tiempo una. bolsa en la base del tallo o bien verrugas blancas o grisáceas encima de aquél; de las que tengan por debajo del sombrerete agujeros semejantes a:los de la esponja, que azulean o enverdecen cuando se rompen o cortan; y, por último, de las que tienen colores brillantes susceptibles de bruscos cambios en contacto con el aire. Deben desecharse en absoluto las especies que tengan alguna semejanza con las venenosas, las que por su aspecto se conozca han sido recolectadas 'hace tiempo las que aparezcan atacadas por gusanos y las recubiertas de moho. Téngase presente que cuando las setas comestibles se hallan alteradas vuélvense peligrosas, lo que se reconoce en las manchas que aparecen de una coloración violeta obscura, afectando vagamente sobre el .tallo la: forma de la H. Las setas deben siempre consumirse lo más pronto, posible después de la recolección, pues se alteran rápidamente. De todo lo expuesto se deduce la imperiosa necesidad de que en las casás 759' REVISTA VETERl.NA.RJA DE ESPA:¡:lA se sometan siempre los hongos o setas .que se compran con destino a la alimentación a un tratamiento adecuado que les prive, en el caso de ser perjudiciales, de sus principios t.óxicos. . La cocción. desempeña excelentes servicios preservadores y debeernpiearse siempre, porque aun tratándose de especies comestibles tienen un jugo tóxico al estado crudo. que se vuelve inofensivo después de algunos minutos de ebullición; otros hongos pierden también por la cocción-su sabor ardiente y sus propiedades tóxicas, pues se sabe que el-veneno de los hongos es soluble en agua hirviendo, y este dato debe utilizarse siempre recurriendo a la cocción y arrojando el agua empleada. Para cada medio kilo de hongos cortados . en trozos se po:pe un litro de agua con dos cucharadas de vinagre o de sal, se dejan. las setas macerar en el liquido durante dos horas, se lavan luego con agua abundante, se ponen después en agua fría, se hace hervir y al cabo de media hora se retiran del. fuego, se lavan en agua fría, enjugan y aderezan de la manera que hayan de comerse. Los hongos o setas así tratados, a la vez que su veneno, pierden el aroma y otras cualidades apreciables para los aficionados; mas les evita gravísimo s accidentes.. o tal vez la muerte. CURIOSIDADES La sensibilidad y los pájaros fritos PEDRO MATA En 'una reciente discusión sostenida en el Congreso de los diputados ha quedado solemnemente decretada la prohibición de vender en Madrid, pájaros fritos. Como .no leo el Diario de Sesiones, .y los cronistas parlamen- tarios. no se dignaron conceder importancia al asunto, desconozco en absolu- to las razones en que el señor .Sánchez Guerra se apoyó para otorgar esta amnistía general a los pájaros. No sé siquiera qué pájaros son éstos. Tordo montaraz, .calandria campesina o gorrión ciudadano, sospecho que se trata exclusivamente de estas pequeñas aves y que todas las demás han quedado preteridas y desamparadas de la protección oficial, y seguirán, por tanto, siendo víctimas propiciatorias de la humana glotonería. Me permito, pues, aun con riesgo de aparecer como una nota discordante en este ·coro de sen- siblería, protestar enérgicamente contra la medida, por desigual y por in- justa. Me permito protestar segunda vez. Puesto que la cuestión es la misma" iguales serán los argumentos. Donde cabe un frito, bien puede _caber un'· erefritr» . , No es la primera vez que elsentimentalismo parlamentario se ha manifes- tado en favor de las pequeñas avecillas. Hace muy. ]!locos años la Cámara. inglesa, doblegándose ante la presión de una campaña emprendida por un. puñado de damas piadosas, a cuyo frente figuraba nada menos que la Reina Alejandra, prohibió en los territorios del Reino Unido la caza de pájaros para el aprovechamiento de sus plumas. Entonces, como ahora, me permití 7 SI: dudar un poco de la honradez, de la lealtad, de la sinceridad de este sentimen- . talismo. El enternecimiento ante un lindo sombrero adornado de plumas .. e m parece tan sensiblero y tan hipócrita como el gesto de, indignación' ante un barreño atestado de pájaros. A mí no me gustan los pájaros fritos. El espectáculo de esos barreños me repugna gastronómicamente, y hasta podría decir que estéticamente; pero desde el punto de vista sentimental, ¿qué di- . ferencia puede haber entre un pájaro frito y una ternera colgada de la puerta de una tablajería? ¿Por qué ha de ser ·,cru~l comerse un pájaro y no ha de serlo comerse una perdiz? ¿En donde está la línea~ divisoria que separa a un gorrión de una gallina ya. una calandria de un faisán? Me parece muy bien que los. vegetarianos condenen el uso de la carne. Proclamado por los vegetarianos, el horror a los pájaros fritos estaría jus- tificadísimo. Pero enternecerse ante un pájaro y regodearse ante una reba- nada de [oie gras me parece 'de una inconsecuencia lamentable. A pesar de, su espíritu refinado Y culto, el ministro de la Gobernación ha caído esta vez en el mismo pecado de sensiblería de las damas inglesas, Nada más loable que aspiremos a ser buenos; pero empecemos por ser justos; seamos, ante to- do, consecuentes y lógicos. Respetemos a los pájaros, pero respetemos tam- bién a las perdices, Abominemos de las plumas, pero abominemos al mismo tiempo de las pieles y de las lanas, ¿Por qué ha de tener derecho a la vida un avestruz y no ha de tenerlo una vicuña? ¿Por qué-otorgar un privilegio al colibrí y no otorgárselo al armiño? ?Por qué una alpaca ha de ser de peor condición que un pavo real y una nutria que un .ave del Paraíso? ¿Qué delito han cometido los corderos? . No confundamos la senibilidad con la sensiblería, No pretendamos tor- cer por un mal entendido sentimentalismo la corriente fatal e inexorable de la vida. La vida es como es, y resultaría ri diculo pretender reformarla, Todo está en ella pesado y medido, Todo, hasta lo que parece más abominable, responde a una razón inescrutable de justicia. Todo en el fondo es bueno, Todo en el fondo es justo, Un ejemplo: el escorpión es vivíparo, La hembra pare pequeñuelos vivos, que en seguida de 'nacer se quedan como adherido¿ a todas las partes del cuerpo de su madre. No se vé como los alimenta, pero es lo cierto que la hembra va enflaqueciendo cada día más y al fin muere, Entonces los pequeñuelos, que ya han crecido y tienen la piel dura, se hacen independientes y se dispersan, Aplicando este hecho al criterio sentimental corriente, este criterio que lleva a los parlamentarios ingleses a restringir el comercio de plumas y al ministro de la Gobernación a prohibir la venta de pájaros fritos, habría que deducir que estos escorpioncitos son unos seres crue- les, criminales y odiosos, ¿Puede haber nada más cruel, más odioso, que co- merse a su madre? Y, sin embargo, no hay tal crueldad, Estos pobres anima- litos se concretan a cumplir las órdenes de la naturaleza. Si una persona, en un impulso de sentimentalismo, los apartase del cuerpo de su madre, se morirían indefectiblemente, porque están inadaptados para la vida. En- tonces es cuando se cometería el verdadero crimen, porque por encima de la conservación del individuo está la conservación de la especie, Ahora bien, ¿quiere decir que pprque los escorpiones se coman a su madre los demás \ animalitos están autorizados para hacer lo propio? No, El mal s610 esmal cuando es innecesario. El criterio contrario nos conduciría a imitar a esos 75'2 pobres faquires de la India que se abstienen de andar por miedo de aplastar a los bichos que' pululan sobre la tierra. Neces'itamos vivir. Para vivir es preciso que nos alimentemos, que cu- bramos nuestro cuerpo con lanas y con pieles. ¿Podemos prescindir de la car- ne? ¿Podemos suprimir el vestido? ¿Sí? Pues hagámoslo total y radicalmen- te. Seamos humildes y sencillos, abstemios y vegetarianos. ¿No podemos? Pues aceptemos la vida como es. Dejemos a los escorpiones que se coman a . su madre, dejemos a los lobos que degüellen a los corderos ya los milanos que apresen a 'las palomas, atíornémonos con plumas y atraquémonos rde --, pájaros fritos. (De Blanco y Negro.) Las palomas mensajeras y la guerra En noviembre de 1870 París, sitiado, no disponía de otro medio de co- municación que las palomas mensajeras. El procedimiento consistía en concentrar en Tours todos los telegramas de los departamentos destinados a París sin cambiar su forma ordinaria, condensándolos después en caracteres tipográficos en, columnas parecidas a las de los periódicos. Luego se sacaba una fotografía microscópica, que se arrollaba para que pudieran conducirla las palomas. 'Las fieles aves llevaban ese diario fotográfico a la Administración de Comu- nicaciones de París y por medio de una ampliación se hacía el texto legible. Era tan diminuto ese despacho,. que e n una superficie de doce centíme- tros cuadrados cabían 226 telegramas particulares. Este sistema de transmisión fué ideado por un químico llamado Barres- ville y el primer ej emplar llegado a París fué celebrado como un aconteci- miento público extraordinario, mirándose desde entonces en toda Francia las palomas mensajeras como una especie de aves sagradas. Consideróse esta comunicación aérea viviente como un «aprovisionamien- to moral» que llevó la alegría o el consuelo a muchas familias y prestó gran- des servicios al Estado en aquellas horas críticas. Un inspirado poeta, Eugenio Maurel, cantó sentidísimas endechas a los "pichones de la república». Cha.mpfleur'y decía que el blasón de la ciudad de París debía transfor- marse, introduciendo en él una paloma volando contemplada por los ojos de toda Europa. . Pablo de Saint Víctor llegó a proponer hasta la consagración de las palo- mas mensajeras, dedicándoles un templo y cultos especiales, y mantenién- doselas por el Estado, como los animales sagrados de los pueblos antiguos ... La imaginación francesa siempre ha ido muy lejos, y también ha vuelto, traspasando el punto de partida. Así lo hace observar el Temps, 'recordando que, después de haber ento- nado aquellos himnos a la paloma durante las angustias del sitio de París y las amarguras de la invasión y trrunfo-prusianos, yen el espacio de no mu- ehos años, e.l Ayuntamiento de París autorizaba la fundación, en el ponde- rado Bois de Boulogne, del primer tiro de pichón. En eso vino a parar la consagración de las palomas y el culto que había de tributárseles. BIBL16GRAFiA 753 BIBLIOGRAFfA BALBINO SANz.-Guía del Veterinario Higienista. Madrid, 1915. Un tomo encuadernado de 29! págs. 5 pesetas. La publicación de toda Ley y Reglamento supone innovaciones y cambios en las costumbre, implantación de nuevos servicios y ejecuciones de prácticas desconocidas. Para que esta aplicación sea perfecta, para -evitar las dificultades que en todo principio se observan, se hace preciso la publi- cación de manuales que sirvan de guía, que sean norma de esa nueva legis- lación. L~ leyes terminante, inflexible; en cambio la aplicación práctica requiere adaptaciones y amoldamientos según los casos. Para eso sirven los manuales; para resolver las dudas, para explicar cuantos complementos son preciso para la buena ejecución de la ley. Promulgada la ley de Epizootias y su Reglamento, era preciso un libro que nos guiase al hacer su aplicación. Balbino Sanz, ha escrito ese libro para que lo consultaran los veterinarios en el desempeño del nuevo servicio de epizootias. La obra se divide en dos partes: en la primera, Higiene pecuaria, el autor va estudiando sucintamente todas las cuestiones que abarca la ley de Epizootias con un orden metódico: 1. Enfermedades epizoóticas. U.Medidas sanitarias. IU. Legislación. IV. Formularios. Como se ve por este resunien del índice, el programa es completo, y el veterinario encuentra resuelta cualquier duda: que le ocurra en la práctica y dispone de un completo formulario que le guiará para comunicarse con las diversas autoridades y superiores. La segunda parte comprende la Sanidad Veterinaria, yen ella se estudia, aunque con mucha concisión, todo lo referente a Mataderos, a Inspección de carnes, de leches y demás substancias alimenticias, terminando con un índice legislativo. Todo ello es muy compendiado pero, claro y muy bien escrito. La obra tiene un tamaño propio para llevarla en el bolsillo y consultarla en el momento oportuno; mi ilustre jefe, el Inspector general, señor García Izcara, hace la presentación en un prólogo muy sentido, modelo de con- cisión y sobriedad. . El autor, mi querido amigo y homónimo, ha prestado un señalado favor a los veterinarios españoles, y éstos corresponderán a este trabajo comprando el libro que tan útil les ha de ser. C. SANZ y EGAKA P. RUBAY.-Anatomía topográfica del caballo. Traducción española por Juan García Cobacho. Un tomo de 316 páginas, 7 pesetas. Melilla, 1915. La introducción en el nuevo plan de estudios de nuestra carrera de la Anatomía topográfica del caballo, como asignatura independiente, ha hecho sentir la necesidad de aumentar la literatura veterinaria patria con una 7.54 REVISTA VET;ERINARIA ESPAÑA DE obra donde se estudiase la Anatomía topográfica con la debida extensión, ampliando las breves nociones que se exponen en los tratados de cirugía. Para satisfacer esta necesidad, ha dado a luz el señor García Cobacho la obra que nos ocupa, publicada en francés en 1904 por el profesor Rubay, de la Escuela de Veterinaria de Curegehm (Bélgica), En el prólogo, dice el traductor que quería escribir una Anatomía topo- gráfica original, pero que al medir sus fuerzas las halló débiles para tal empresa y prefirió traducir una obra de UI). autor de fama reconocida. En esto aplaudimos al señor García Cobacho, pues es más digno aceptar con la frente alta el modesto papel de traductor, que seguir las bu ellas de los que, sin decirlo, desempeñan a maravilla el deslucido papel de rapsodistas. El plan de la obra es metódico y ordenado. Está dividida en tres secciones que comprenden el estudio de la cabeza, tronco y extremidades, cada una de las cuales se subdivide en capítulos donde se detallan la configuración, situación, relaciones, planos anatómicos, nervios, vasos, etc., de los órganos comprendidos en cada una de ellas. Las descripciones son muy' concisas y. claras, "lo que contribuye a dar a la obra un carácter marcadamente sinóptico. La traducción es cuidada y correcta, NOTICIAS José Farreras.-El 2I de noviembre ha hecho un año que murió José Farreras, fundador de la REVISTAVETERINARIA DE ESPAÑA.Esta prueba terrible' demostró una vez más el cariño que la clase sentía por él y por esta REVISTA, su obra predi- lecta. Para corresponder a este afecto, que tanto nos obliga, persis- . tiremos, cada vez con más ahinco, en el empeño de contribuir. en la medida de nuestras fuerzas, al enaltecimiento de la me- dicina veterinaria inspirándonos en el ejemplo de nuestro inol- vidable fundador. Un llamamiento del señor 'Gordón Ordás.-Con el título Un aniversario triste. José Farreras Sam-pera, el señor Gordón Ordás ha publicado en el número de noviembre de su excelente Reuista de Higiene y Sanidad Veteri- naria, el admirable artículo que copiamos íntegro a continuación y que es un fervoroso llamamiento a los veterinarios españoles, para costear por suscripción una corona que se colocará sobre la tumba del malogrado funda- dor de la REVISTAVETERINARIADE ESPAÑA. Dice así el Sr. Gordón: • «Mañana 21 se cumple el primer aniversario de la muerte de este luchador tan aguerrido como modesto. La clase veterinaria le d"ebe la creación de una Revista admirable, orientada hacia los sanos principios de la ciencia moderna, .cuya Revista puede sufrir de frente la comparación con sus similares más notables del extranjero. Quizá haya muchos veterinarios que ignoren el tesón que hace falta para lograr, en una clase tan reducida y tan pobre como la nuestra, la creación de una Revista en el seno de la ciencia pura/y con el NOTICIAS 755 propósito altruista de levantar el espíritu profesional de nuestra patria a la altura de las regiones serenas del raciocinio y de la experimentación. Pero los que hemos pasado por un tormento análogo, podemos asegurar que esa labor es de las que anonadan. Es preciso meter en ella todas las energías disponibles y entregarse a ella con la misma honestidad que a un sacerdocio. 'La Veterinaria española de hoy, tan distinta én sus matices culturales y en sus aspiraciones ideológicas a la de hace veinte años, debe mucho de su estado, y quizá no se ha ya percatado de ello lo suficiente, a José Farreras Sampera, el veterinario ilustre, el amigo excelente, el compañero ideal, todo sensibilidad y corazón. A través de su cerebro pasaron Siempre los tormentos de la concupiscencia profesional sin romperlo ni mancharlo. Púdiendo haberlo sido todo en Veterinaria, se conformó con ser un perio- dista, uno de estos pobres periodistas a quien los genios hiperclorhídricos-con menos genio que hiperclorhídia-miran en nuestra profesión con desprecio. Desde las columnas de su Revista Pasteur primero, y de su REVISTA VETERI- NARIADE E;PAÑA después, ha volcado sobre la mentalidad enmohecida de la clase, vagones repletos de ciencia y ha ido traduciendo, en una labor persis- tente y ciclópea, todo el movimiento veterinario de Europa para presentarlo ante nuestra indigencia y despertar así las inquietudes del espíritu y el santo deseo de saber. Lo digo sin hipérbole, con la misma sinceridad que lo siento: a José Farreras le debe la Veterinaria española más de su etiqueta moderna que a todas las Escuelas juntas. Y a este hombre extraordinario, jamás conta- minado por las luchas innobles del partidismo, que sufría en silencio cada vez que presenciaba una escisión, generoso y desinteresado, como nadie, le hemos dejado morir sin hacerle un homeriaj e colectivo de gratitud y de adhesión. Es posible que él lo hubiera rehusado, porque era enemigo de la . exhibición y del ruido; pero nuestro deber era el de ofrecérselo, y estando en deuda con su memoria, debemos realizar ahora ese homenaje, cuando des- graciadamente ya no lo puede rehusar. ' La Revista de Higiene y Sanidad Veterinaria ruega a todosIos veterina- rios españoles que' contribuyan a la realización de este homenaje pós- tumo, que ha de consistir sencillamente en adquirir y depositar sobre la tumba de José Farreras una corona en recuerdo a su trabajo y como sím- bolo de nuestro agradecimiento, Yo me ofrezco a ir a Barcelona-si quien puede y debe me otorga permiso para ello--en representación de los que se adhieran a este acto de piedad y de justicia ya depositar sobre la tumba, en nombre de todos, la corona que se adquiera por suscripción entre la clase. Encabezo esta suscripción con diez pesetas, y estoy bien seguro de que los veterinarios español~s se apresurarán a remitirme sus óbolos de gratitud. La suscripción estará abierta en las oficinas de esta Revista.. Cava Alta, 17, 2.° derecha, durante los meses de diciembre y enero exclusivamente, I y a ella se puede contribuir con cualquier cantidad, por modesta que sea. Espero de las demás Revistas profesionales que den cuenta en sus columnas de esta suscripción abierta por mí en honor de la memoria de aquel escla- recido compañero en la prensa, que hasta pocos días antes de su muerte estuvo laborando en pro de la Clase con talento, abnegación y desinterés.'} REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA No sabemos cómo agradecer este rasgo generoso del señor Gordón, ese sublime gesto que revela su grandeza de espíritu y sus nobles sentimientos. Cuando hace un año el Colegio de Veterinarios de Barcelona dedicó una sesión necrológica a enaltecer la memoria de José Farreras, algunos compa- ñeros asistentes al acto propusieron adquirir una corona y depositarla en su tumba. Entonces procuramos disuadirles, creyendo con ello interpretar fielmente el carácter de nuestro malogrado fundador. Hombre sencillo y modestísimo, jamás quiso honores ni distinciones; gustaba de vivir ignorado y despreciaba la adulación y las pompas y vanidades del mundo que tanto seducen a los espíritus superficiales y frívolos. Hoy no podemos seguir igual criterio. Se trata de un tributo de piedad y de simpatía que desea rendirle la clase, acudiendo al llamamiento que le hace su más esforzado paladino Y, José Farreras, que en vida consagró a su profesión un culto fervoroso, que le dió los mejores años de su existen- cia y.el tesoro inagotable de su talento y de su actividad, le ofrece ahora lo único que puede darle, su nombre inmarcesible y glorioso, para que la clase tenga ocasión de demostrar que sabe hacer justicia a sus preclaros JUjos. Avisos.-A ruegos de algunos suscriptores hemos aplazado hasta el 3I de enero el giro de letras (cargándoles los gastos) para cobrar el importe de su suscripción al volumen IX de la REVISTA,correspondiente a 1915. Si a pesar de esta prórroga hay todavía algún compañero que no esté en condi- ciones d'e abonar la letra en la indicada fecha, le agradeceremos nos lo comu- nique, a fin de suspender su giro. . . Nosotros (lo repetimos una vez más) giramos las letras contra nuestro deseo, pues nos duele que nuestros compañeros tengan que pagar 1'25 ptas. por gastos de giro de cada una de ellas, cuando remitiendo el dinero por giro postal les costarían los gastos de envío tan sólo 15 céntimos. -A cuantos hayan dejado de recibir algún número de la REVISTA, les suplicamos lo manifiestan a esta Administración y les será remitido gratis a vuelta de correo. Dimisión sentída.e--Nuestro distinguido amigo don Francisco Sugrañes ha presentado la dimisión de la presidencia de la Federación Veterinaria Catalana-balear .. y del Colegio de Veterinarios de esta capital. Es de lamentar la determinación del"señor Sugrañes, precisamente ahora en que tanto nece- sita la clase de compañeros de su actividad y de su temple. Pequeñas noticias.-Después de brillantes estudios, ha obtenido el título de veterinario don José Más y Elias, hijo de nuestro estimado compañero y amigo don José Mas Alemany. .. -Ha sido nombrado subdelegado del distrito de Atarazanas de esta capital, nuestro amigo y compañero de Redacción don Esteban Trull, a quien sinceramente felicitamos. -Ha fallecido .don Adolfo M. Arroyo, aventajado alumno de tercer año, hermano de nuestro amigo el veterinario don Gonzalo, a quien enviamos nuestra pésame. Igualmente acompañamos en el dolor por que pasa en estos momentos / NOTICIAS 757 nuestro insigne colega y amigo don Joaquín Ravetllat, que acaba de perder a su virtuosa madre. -Ha contraído matrimonio con doña Ramona Montforte Arguedas , nuestro apreciable compañero don Baíbino López Segura. Mil felicidades. La Junta de Epizootias.-La Junta de Epizootias se ha reunido en el ministerio de Fomento, y entre otros asuntos de interés que resolvió, figuran varios acuerdos que adoptó para conseguir sea eficaz la desinfección del material ferroviario. Resolvió confirmar unas multas impuestas a las Com- pañías de ferrocarril por falta de desinfección de vagones destinados al trans- porte de ganado. Se ocupó también de la 'construcción de lazaretos y estaciones sanitarias, acordándose la adquisición de terrenos por el Estado para su establecimiento en Irún y en S~ntander; y, por último, despachó algunos expedientes de indemnizaciones por sacrificio de reses atacadas de durina y peripneu- monía. Patología y Terapéutica especiales de los animales domésticos, de Hutyr,1 y lVIarek.-Está muy adelantada la composición de los fascículos IV y V de esta obra, que aparecerán dentro de poco. Sirva esto de contestación a los muchísimos suscriptores que nos escriben diariamente pidiendo noticias sobre el particular. Su impaciencia, plenamente justificada, confirma una vez más el interés .que en ellos ha despertado aquella obra, de mérito excepcional. Por nuestra parte, haremos todo lo posible r ara que nuestros suscriptores la tengan completa en 1916. ' lVIanualde Terapéutica general, del doctor Frohner.-Se está procediendo a la encuadernación de esta obra, que tendrán en S~l poder dentro muy breves días los suscriptores que la han solicitado en nuestra Administración. Víctima de la proiesión.-En la Línea (Cádiz] ha fallecido el veterinario don Victoriano Sánchez a consecuencia de haber sido mordido por un perro hidrófobo, mientras 'le estaba reconociendo. Nuevos. veterinarios militares.-En las oposiciones convocadas última- mente para proveer 12 plazas de veterinario tercero, han sido aprobados los señores siguientes: Número 1, don Luis Mármol de la Torre; 2, D. Isidro Rabinal Casamayor; 3, D. 'Luis del Pino Huertas; 4, D. José del Campo Oset; 5, D. Valentín Belinchón Fernández: 6, D. Ramón Barnadas Pujolar; 7, D. José Virgós Aguilar; 8, D. Fernando Osuna Doblas; 9, D. Miguel Sáenz de Pipaón Con- zález San Pedro; 10, D. Teófilo Alvarez j iménez, y II, D. Manuel Ulierte Torres. Estas oposiciones fueron muy reñidas, puesto que concurrieron a ellas 39 aspirantes. Nuestra sincera enhorabuena a los nuevos veterinarios castrenses, y de un modo especial a nuestro querido amigo don Luis Mármol de la Torre. 758 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Necrología Gregorío ArZOZ.-En 24 de noviembre último falleció este ilustre vete- rinario, que por espacio de muchos años honró con su trabajo a nuestra. profesión. Nació en 1842, en un pueblo de la provincia de Navarra y cursó sus estu- dios en la Escuela de Madrid, donde obtuvo el título de veterinario de primera clase. A su vuelta a Navarra, fundó la Asociación científico-veterinaria, que presidió durante algunos años. Tomó parte muy activa en el Congreso Na- cional de Veterinarios celebrado en Madrid en 1883, donde presentó, con otros compañeros, una moción pidiendo la implantación del grado de Ba- chiller para ingresar en nuestra carrera. En aquel tiempo, la fiebre carbun- cosa causaba estragos en el ganado del pueblo de Obanos, donde ejercía el señor Arzoz, y éste fué el primero que practicó en nuestra patria la inocula- ción preventiva con el virus atenuado, de Pasteur. Por tales trabajos el Rey Alfonso XII le otorgó el título ele caballero de Isabel la Católica. En IgOO fundó el Colegio de Veterinarios de Navarra, uno de los primeros que se crearon, y La Veterinaria Regional, órgano del mismo, que dirigió por espacio de muchos años, Desempeñó diversos cargos dentro ele la profe- sión, a la que procuró enaltecer con su espíritu progresivo y su amor al es- tudio y al trabajo, Descanse en paz, Resumen de las enfermedades infectocontagiosas que han atacado a los animales domésticos en España durante el mes de septiembre de 1915, según datos remitidos por los Inspectores de Higiene Pecuaria: Enfermos Invasio- Muertos Quedan que nes en el Curados o enfermedades e s istfa n mes de en el mes la fecha sacrifica" enfermos ~ anterior dos - Perineumonía contagiosa 4 103 6 61 40 Viruela" " :! 31,224 36,774 27,804 1,9:H 38,263 Carbunco bacteridiano 18 770 36 633 119 Carbunco sintomático - R - 8 - Mal rojo o roseo la . 169 381 230 233 87 Pulmonía contagiosa 150 789 86 588 265 Cólera de los porcinos 1,346 1,213 539 1,327 693 Tuberculosis. 1 69' _. 69 1 Influenza. 5 31 14 15 7 Durina. 70 11 - 4 77 Muermo 2 7 - 8 1 Rabia 1 21 - 22 - Sarna 326 27 139 33 181 Coriza gangrenoso - - .- - - Distomatosis . 48 227 - 100 175 Estrongüosís. ., 42 25 r-: 17 51 Agalaxia contagiosa, - 27 6 4 17 Triquinosis , - 3 - 3 - Cisticercosis - 10 - 10 - Cólera y difteria de las aves 59 426 19 441 25 Madrid 31 de octubre de 1915, - El Inspector general del SerVICIO de ~'I Higiene y Sanidad pecuarias, D. GA:RCIA E IZCARA.- V.o 8,0: El Director general, e. CASTEL. ';'".---.-._. ",.,.,=!!~ .. <: °ñort&1 in¡W;' Gerona, 11 - Barcelone, I -) . CLl Biblioteca ~ ~ ~ - u ~ (/) ZkR~GOZA l.1J ":':1 '.