,REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol.. IX Barcelona: Julio: 1915 N.O 7 TRABAJOS ORIGINALES Fisiología patológica integral El intestino y el organismo POR 'EL DOCTOR B, DANÉS CASABOSCH La idea de unidad donde los órga nos se r e- suelven todos en un organismo, las funciones todas en una vida, o lo anatómico yIo fisioló- gico en una entidad teórtco-pr ácttca, llama- da Naturaleza o Phisis, ésto es Ioque hay de cardinal, de positivo, de indestructible, en el fondo del pensamiento de Hipócrates. (Letamendi. Dí sc , pron, en la inaugura- ción del «Centro Médico Reformista».) INTRODUCCION: EL INTESTINO Y EL COSMOS Siendo la vida la resultante dinámica de la energía individual del organismo y de la's energías cósmicas, el punto de aplicación de dicha resul- tante será, por un lado, el que reciba directamente las energías orgánicas, y por otro, el que reciba también directamente los efectos de las energías cósmicas; es decir, la membrana de las células y, en el hombre y los animales complejos, la piel y las mucosas. Poco esfuerzo debe hacerse para compren- der que la significación de la membrana protoplásmica de la célula es la misma que la de la piel y mucosas de los organismos superiores, pero que, por la división del trabajo y por la.ley de adaptación, la membrana primiti- va se ha ido diferenciando y así empezó por formar sencillas cavidades por las que la célula digiere mejor' (tubo digestivo esbozada), y, en organismos más elevados y pluricelulares, aparecieron ciertas manchas en la cutícula, por las ,que se realiza la función visual de un modo rudimentario (princi- pio filog énico de los órganos, de los sentidos) y así.sucesi~amente, hasta llegar a la perfección de la cutícula humana, diferenciada en multitud de órganos, todos apropiados para llevar a cabo la función específica que les está encomendada y que, eh los más sencillos organismos, se verifica de un modo elemental por cualquier punto indiferenciado de la membrana, que" todo 'lo más, sufre acomodaciones en el momento de verificar la función. Asíes como los amibos forman cavidades accidentales pala llenarlasfuncio- nes de digestión, y .así se han diferenciado las diversas partes de la mem- brana hmitante, adaptándose a las diversas modalidades de relaciones con el medio. En grandes rasgos, se ve que, para las relaciones fisio-mecá- 4°2 REVISTA VETERINARIK DE EspAÑA nicas, se ha conformado debidamente la piel; para las relaciones fisio-ga- seosas, la mucosa respiratoria, y para las químicas, la mucosa digestiva. Hasta él modo de adaptarse de unas partes y otras 'és idéntico (bien que preferentemente se realiza de la manera más adecuada para la función a que se destina la parte diferenciada), y así encontramos glándulas en el tubo digestivo; las papilas de la piel, representadas por vellosidades en el intes- tino, cuya significación es la misma, pues aquéllas recogen una forma de manifestación de las fuerzas del cosmos, recibieri.do impr~siones sensiti- vas que nutren el sistema nervioso, esfera noble del organismo y éstas sorben fuerza en forma de alimentos, que contribuyen al funcionamiento del aparato circulatorio, que nutre a la esfera vegetativa. De aquí se desprende, pues, que el intestino se encuentra en contacto con el medio cósmico, siendo una de las partes encargadas poi: el organismo para regularlos cambios. que se establecen entre éste y el cosmos: pero como es la parte más noble y delicada de todo el tubo digestivo, el organismo ha procurado no establecer un contacto demasiado directo con él, pues Siendo sus funciones tan perfeccionadas, debe poseer una delicadeza de estructura y de reacción que se avendrían muy mal si tuviese que soportar todos los determinismos del cosmos, algunos de ellos muy dañinos, y para esto, para tamizar, preparar y vigilar la pue,rta del intestino, colocada en el píloro, están el estómago, el esófago, y la boca con su aparato gustativo. Para no escapar a la ley biológica del integralismo funcional que hay en la fisiología de los seres, también lo hay entre todas las partes del tubo digestivo, tanto de orden químico como motor, y por ende adaptaciones y suplencia de funciones, de tal modo, que si todos los tramos anteriores al intestino tienen potencialidad rugestiva intensa y normalidad funcio- nal, el trabajo del intestino disminuye, pero cuando la potencialidad diges- tiva de las partes altas se encuentra arninorarada con relación a los materiales recibidos del medio, ya sea por exceso de cantidad o por mala calidad, él intestino tiene que exagerar su trabajo, y se verá imposibilitado de llevarlo a cabo cuando la claudicación de las anteriores funciones llegue a cierto grado. Cuando el intestino no puede con los materiales cósmicos a él llegados, como el no digeridos quiere decir no absorberlos (también por funcionalismo defensivo orgánico) y no absorberlos quiere decir haber una' gran masa en disposición de sufrir los fenómenos de fermentación, dañinos para el intestino ypara el organismo, así qué se inician fénómenos dé descomposición, el intestino reacciona ya del único y mej or medio qúe puede hacerlo para mantener la salud orgánica, estableciéndose la diarrea, que devuelve al medio los materiales no aprovechados, dejando al intes- tino libre de tóxicos. Estas son, a grandes rasgos, las relaciones del intestino con el cosmos. La fisiología patológica del intestino comienza cuando se alteran las funciones propias y naturales de éste órgano. Ahora bien, el fisiologisrno intestinal, en tanto que coordinado con el complexo vital, si se peiturba modificará a éste, según hemos admitido ya, e igualmente toda modificación perturbadora del integralismo funcionai orgánico trastornará el fisiologisrno 'intestinal. Estas coórdihaciones morbosas son el objetivo de nuestros razonamientos .. 'Se ha dicho que todo órgano se reláciona con el complexo de tres 'maneraS: ', ..-, / TRABAJOS ORIGIl\,"LES por intermedio de los órganos contiguos o continuos, por el medio interno y por el intermedio del sistema nervioso, y de aquí que dividamos el trabajo "rt en las siguientes pa es: t &lQjcJa!:l~ provenientes de la alimentación en materiales propios de a . ¡!(er, es deci~ que la digestión verdadera, la esencial, la que es capaz d poner los alimen- ~ -10\ -r.\C(¡ \1:: » (') ('¿, ~')~ r-» 4. . ~ ~<:Y. c>4'v. ~./;¡A :1(\ 404 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tos en condiciones de convertirse en substancia organizada poseída de los atributos vitales, es la que tiene lugar en el seno de los tejidos. El organismo es una célula en grande, y p~r lo tanto, la llamada digestión de los organís. mos superiores lo es, en cuanto se refiere a incorporar materiales al ser orgánico, no a sus elementos componentes, pues para formar parte de éstos es menester una nueva digestión. ., El papel, pues, de los organismos superiores, en cuanto a la digestión, es el de transformar los alimentos en cuerpos que, por una parte, sean ino- fensivos al penetrar en el medio interno y, por otra, sean utilizables pala aprovecharlos la economía, transformándolos ya en energía, ya en substancia propi:a. De tal modo es así, que el trabajo de la digestión que hace el tubo digestivo podemos ahorrarlo inyectando directamente al torrente circula- torio alimentos convenientemente preparados, mientras que nada podemos sobre la verdadera labor digestiva: la celular en el seno de los tejidos. Para hacernos cargo de cómo pueden influir las perturbaciones del funcionalismo intestinal sobre el organismo, haremos primero un ligero estudio de conjunto de aquél, tanto fisiológico como patológico. Para la transformación de los alimentos emplea el organismo los llamados fermentos, substancias que, acompañadas de las diversas circunstancias que ya la _misma economía les proporciona, obran sobre los alimentos, transformán- dolos mediante el proceso químico de la hidratación (en general). Efecti- vamente, por este mecanismo químico los hidratos de carbono se sacarifican, el azúcar se invierte, las grasas se saponifican y las albúminas se peptonizan (Hoppe-Seyler). . La cantidad y la calidad de los fermentos dependen del influjo psíquico del individuo (Pawlow), de la cantidad y calidad de los alimentos y de las relaciones excitadoras, coadyuvantes, activantes y suplentes de unos fer- mentos sobre otros. Los alimentos, a medida que se van transformando, se van absorbiendo, lo que favorece múcho el que los alimentos que quedan sin sufrir acción digestiva puedan ponerse en contacto con los fermentos que se van fabricando. Además,la función motora del tubo digestivo viene a cooperar sinérgicamente a gue la digestión se haga en las circunstancias más abonadas para ser lo más completa posible y lo hace regulando admi- rablemente el cierre y la abertura del píloro, según la mayor o menor exci- tación ácida de la mucosa post-pilórica, amasando el contenido intestinal, para que se mezclen íntimamente los alimentos y los fermentos, extendiendo los alimentos a todo el intestino delgado para aumentar el área de super- ficie de digestión y absorción y expulsando de su seno al exterior cuantos materiales son inservibles y frecuentemente nocivos al intestino y al indi- viduo: Los alimentos que han sufrido la acción de los fermentos. están en con- diciones de ser absorbidos, y aquí entra en funciones el fisiologismo específico de la mucosa intestinal. Efectivamente, téngase en cuenta que la mucosa ·no hace el papel pasivo de una membrana orgánica, que sólo se deja atra- vesar por los cuerpos dializables con arreglo a las leyes de la ósmosis, sino que tiene un poder de selección de los materiales absorbibles; un poder específico de absorción unilateral del intestino hacia el medio internO Y no de éste a aquél y que, además de poseer funciones importantes, que sólo conocemos en esquema (antitoxia), lleva a cabo la síntesis de ciertos cuerpos, TRABAJOS 'ORIGINALES productos de la digestión, que, para poder atravesar el epitelio, han tenido que descomponerse para luego integrarse rápidamente, porque sino de-,' terminarían efectos tóxicos, y así las grasas que no pueden absorberse eíno descompuestas en ácidos grasos, glicerina y jabones, inmediatamente que han atravesado esta membrana, por este poder sintético-orgánico que tiene lugar' en la mucosa, se convierten en grasas neutras propias de la especie, con la particularidad que si hacemos absorber a un epitelio intes-, tinal ácidos grasos sin glicerina, también se forman grasas neutras propias de la' especie, con la glicerina que proporciona el organismo. Efectúa también la síntesis de los albuminoides que tan desintegrados están en el inomento de la absorción y los convierte en' albúminas propias de aquel organismo. Debe ser, a la vez, de importancia el papel de los glóbulos blancos en todas estas funciones del epitelio intestinal, pues durante el acto de la digestión aumenta mucho el aflujo de estos glóbulos hacia la mucosa. Re- cordemos, además, que son células, que conservan en alto grado el' poder de la digestión celular (así contienen mucho más fermento proteolítico los leucocitos de los animales carnívoros que los de los herbívoros). La constitución y propiedades de la mucosa intestinal varían según los' diversos segmentos, por el especial cometido, de cada uno (absorción, ant~- toxia, receptáculo, heces, etc.). No insistiremos sobre la importancia de los fermentos, mucosa, flora intestinal y leucocitos, en su obra de defensa contra' los venenos y la invasión microbiana; ej.: la pepsina neutraliza venenos' tan activos como los del tétanos, la difteria y el veneno de las serpientes (innocuo si se ingiere); Metchnikoff atribuye la inmunidad de algunos individuos contra el cólera a la acción impeditiva que la flora intestinal: ejerce sobre el desarrollo del vibrión colérico, etc. Poco diremos de la función motora del intestino, Con sus movimientos vermiculares (peristálticos y antiperistálticos), de péndulo, etc., cuando está su funcionalismo dentro de lo fisiológico, actúa del modo más con- veniente y apropiado para la digestión de los alimentos y p,ara la expulsión de los residuos dé la digestión. Supeditemos todas estas funciones al sistema nervioso, que es el que regula, en su autemefismo funcional, todas las funciones orgánicas, coordi- nándolas del mejor modo posible, para mantener el equilibrio orgánico y tendremos un esbozo de 10 que es la 'digestión en el tubo digestivo de los organismos superiores, Toda's estas acciones tienen por objeto transformar los hidratos de carbono 'en glucosa-que, será absorbida de este modo, para ser luego almacenada en forma de glucógeno (un almidón),-las grasas en ácidos grasos, glicerina y j abones, antes de absorberse, y en grasas neutras específicas del animal, después de la absorción, y los albuminoides, hasta llegar a peptonas y amino-ácidos antes de absorberse, y en albúmina de la sangre, después de absorbidos.' " Los hidratos de carbono y las grasas 'sólo sirven para prestar energías a la economía e indirectamente para evitar el consumo de albúmina, y los albuminoides, tanto para prestar energías como para reponer las cantidades de nitrógeno de la molécula orgánica, que se desgastan. Digamos última- menteque en el intestino hay numerosas colonias microbianas de las cuales unas contribuyen a la digestión y otras son nocivas por descomponer' los 406 REViSTA VETE"fl.INAR14 Dlj: ESPAÑA alimentos, por medio de la fermentación, en substancias no útiles para el organismo. De todo esto se deduce la consecuencia de que cualquier perturbación de¡ acto digestivo ha de llevar a la formación de cuerpos que por no ser aptos para la nutrición y siempre nocivos, han de provocar perturbaciones . qlle obrarán, primero sobre la mucosa con una excitación irritante que determinará la inflamación, impidiendo en más o en menos la absorción (acto defensivo), disminuirá la función antitóxica y de síntesis alimenticia y aun, en ciertos casos (catarro agudo), provocará el acúmulo de leucocitos (Poeta defensivo) y la exudación en ~l intestino que, aumentando el título de la disolución de la substancia tóxica y favoreciendo su salida al exterior por el mecanismo de la diarrea, librará la mucosa de sus efectos perniciosos. Añádanse a esto los trastornos debidos a los actos reflejos que motiven e¡ fisiologismo patológico del intestino y tendremos los grandes rasgos tiva-~te y de la, intensidad de reacción 'de la mw;o,a (defecto de absorci ón absoluto o relativo, exudación en poca o en gral! TRABAJOS 0RIGINALES cantidad). Tómese como ejemplo de proceso agudísimo de inanición el cólera, en el cual es indiscutible que, además de efectos tóxicos especiales, tiene la mayor importancia la pérdida de agua y albúmina, Y es por este doble proceder de' anulación de absorción y producción de exudados, por lo que son tan intensamente debilitantes y profundamente consuntivas las enfermedades del intestino. Sin embargo, un enfermo que no se alimente por dificultades de fisio- logismo (enfermedad) intestinal, puede vivir bastante tiempo por no tener sensación de hambre y por poder absorber agua por el estómago. Según Chossat, se pierde hasta el 40 por ciento de peso. Hemos dicho que las alteraciones de la digestión motivan la producción de substancias nocivas para el organismo, por producir catarros de la mu- cosa que dificultan la absorción y que disminuyen el poder antrtóxicode aquélla, y como el defecto de absorción no puede ser absoluto (en casos que no son agudos), pues vendría la muerte por inanición, y el poder de selección absorbente es limitado, de aquí que los tóxicos consecutivos a digestiones morbosas o insuficientes podrán penetrar en el epitelio intestinal, en donde la mucosa desarrollará su poder, que podrá impedir la penetración ,d~ venenos en el torrente, circulatorio. La !llucpsa~ en su trabajo antit óxico, está poderosamente ayudada por la barrer¡:t linfática, tanto fija como móvil que, por excesiva cantidad de tóxicos o por demasiada perseverancia p'e la función antitóxica acabará por ceder, abriendo camino a los VeneljOS para llegar a la sangre. . Autointoxicación de oriljen intestinal.- En el intestino hay cuatro órdenes de tóxicos: L0 Alimentos que se han introducido. 2,° Secreciones que a él abocan. 3.0 Tóxicos producidos por fermentos normales y 4.° Tóxicos debidos a la acción de agentes vivos (Bouchard). Los primeros son tóxicos, pero teniendo en cuenta que, si no sufren la acción de los fermentos, la rica flora intestinal se encargará de hacerlos fermentar por medio de la putrefacción, podernos reducirlos a los del 4.° orden. Las secreciones nor- males son de una toxicidad bastante elevada, que pierden en el momento en que atraviesan el epitelio, Las substancias en que han convertido. a los alimentos, también son tóxicas, carácter que pierden, como las secreciones, al ser modificadas en S1:1 paso por el susodicho epitelio (las albumosas, los ácidos, grasas, etc.). En' casos de' inhibición de las funciones del epitelio intestinal, seguirán' siendo tóxicas, pues no serán modificadas, desanro- lIanao sus nocivos efectos al encontrarse en pleno medio interno. Prácticamente todos estos tóxicos no tienen importancia, sobre todo COmparándolos con la que tienen los productos de las putrefacciones intes- tinales. Si los hidratos de carbono no son convenientemente convertidos en glucosa y absorbidos al llegar a los últimos tramos del intestino delgado, son atacados por diversas bacterias 6lue producirán en ellos la fermentación láctica, acética, butírica, principalmente, pudiendo llegar hasta la formación del alcohol etílico, que luego será absorbido (éste se halla en el cerebro y en el hígado de animales que 'jamás lo han ingerido); se producirán 'enteritis y diarrea (diarrea flor fermentación), en la que se encontrará el quimo del ciego, ácido. Lo mismo repetiremos de los albuminoides que, al ser atacados por bacterias proteolíticas, 'darán nacimiento, durante el proceso putre-' faciente, a una serie de cuerpos de diversa toxicidad. en algunos muy elevada, REVISTA VE~ERJNARIA DE ESPAÑA Los albuminoides, bajo la influencia de los fermentos antes citados, se convierten en proteosas, propeptonas y peptonas, siendo cada uno de estos cuerpos de constitución molecular cada vez más sencilla.. hasta llegar a ser peptona, en cuyo caso se absorben, según unos experimentadores, convir- tiéndose inmediatamente en albúmina de la sangre. Según Colmheim, la absorción no tiene lugar con las peptonas, sino que la tripsina, arguinasa, etc., llevan la desintegración molecular del albumi- noide hasta las' moléculas elementales de los aminoácidos, .en cuya .forma atraviesan el epitelio para integrarse en él rápidamente, en albúminas de la sangre. Véase el siguiente cuadro de la descomposición de las albúminas en aminoácidos: Glicocola. Acido aspartico. Alanina. Acído glutámico. Vanina. Leudna. ~ <:t:'.1 Mono. a. a. 1 Isolencina. Serina. ¡ O _ ~ Acido diaminoacét lco; ti Di a. a. o Lts in a : bases exonlcas Arpitina. '1 <:t: g ~ i Argulnlna. Fenilamlna (ácido fen!lami~o pr o píón co). ~ e . í Tlrosinl;l ~ ácido paraoxilfenilac.étlco·par~cresol. '" A. a. aromáticos. (a.oxífenü- ~ . ~~~~~,;.ro.» paraoxilfenil propiónico. ¡re~;¡~resol. ~ Prolina. Aminoácidos Oxiprollna. Eteroacíclicos. { Tríptofano j indol t escatol i Indoxil , I . AMONiACO Además de estos productos finales de desintegración molecular, se han descrito otros: pirocatequina C6 H4-(OH)2 (Ebstein y Muller), alcaptona Cg H4 HI4 (?H) (Langstein), hidro quino na C.¡¡ H4 (OH)! (Hoppe-Seyler), etc.. siendo los más frecuentes los comprendidos en el cuadro sinÓl?tico. Repetido tenemos la existencia de una numerosa colonia microbiana en el intestino que, en estado normal, es saprofita (unos cuantos millones por decigramo de materias fecales en los últimos segmentos intestinales) y que coadyuva a la digestión, la que lleva hasta los grados más avanzados. Entre estas colonias hay el colibacilo, hasta cinco especies de paracoli. el entero coco de Thiercelin o estreptococo intestinal de Escherich, el bacílus butirícus, b. putrificus coli, b. coprogenus parvus, b. subtilis, etc., y no hablamos del sinnúmero que pueden existir en casos patológicos. Todos estos microbios tienen un poder digestivo indiscutible ypoderoso sobre los hidratos de carbono, grasas y albuminoides, que indudablemente favorece la digestión, de tal modo que Pasteur creía que eran necesarios estos microbios a la vida del individuo. En ciertas ocasiones y cuando por efecto de la meiopragia de las funciones digestivas adquiere alguna im- portancia la flora intestinal, por existir las condiciones que favorecen su pululación, de inofensivos saprofitos se convierten en bacterias patógenas, y entonces su papel coadyuvante de la digestión es substituido por la pro- TRABAJOS ORIGINALES, ducción de la fermentación putrefacta de los alimentos, proceso que, en su esencia, no es diferente de la 'fermentación digestiva, pero que, por ser más enérgico que aquélla y de distinta calidad los fermentos procedentes dé los microbios que intervienen, se forman una serie de compuestos, algunos de ellosmuy tóxicos para el organismo. El contenido, pues, del intestino, es tóxico hasta en los animales sanos. Ordinariamente se admite que la toxicidad de este contenido va en aumento desde el píloro hasta el. ciego, sitio en que se encuentra en su máximum para decrecer luego progresivamente hasta llegar al recto. Modernamente Rog'er y Alsleben en animales y Falloise en el hombre, han demostrado que en la digestión normal en los primeros tramos del intestino se forman cuerpos de elevada toxicidad, que decrecen a medida que nos acercamos al intestino grueso. Bouchard dice que con el extracto de 17 gramos de materias fecales mata un kilo de conejo con diarrea y con- vulsiones. Este mismo autor ha encontrado· 15 miligramos de ptomaínas porkilo de materias fecales en un diarreico (todas las diarreas se acompañan de violentas putrefacciones). Korentchewski vió que el contenido del intes- tino delgado filtrado y no esterilizado era más tóxico cuanto más cerca del ciego y halló todavía más tóxico el contenido del intestino grueso: en todas las experiencias encontró efectos narcóticos, pero en muy diferentes grados (sueño profundo con el contenido del colon); a veces anestesia, nunca convulsiones. El extracto. del intestino delgado esterilizado casi no es tóxico; en cambio, el del grueso lo es igualmente sin esterilizar y tiene gran acción sobre la circulación, disminuyendo la presión arterial y acelerando el pulso. De sus experiencias dedujo también la débil acción antitóxica del hígado para estos extractos (inyección en la vena porta). El extracto de paredes del intestino delgado tenía toxicidad débil y el de las del grueso era tan tóxico como contenido tenía, llegando al coma y muerte del perro. Le' Play encontró también, en sus modernos trabajos experimentales, la toxicidad más elevada para el contenido del ciego, sitio en el que se encuentra más desarrollada la flora yen donde la mucosa tiene un poder antitóxico más elevado (comprobado experimentalmente tratando toxina diftérica con trozos diversos de mucqsa e inyectándola después en conejos). Este autor lleva.a cabo una serie de instructivas y bellas experiencias, en cuyos deta- llesno podemos entrar en gracia a la brevedad. ¿A- qué es debida la toxicidad del contenido intestinal? Según Le Play, lo más morbígeno es la parte del contenido insoluble en el alcohol. Entre los compuestos minerales, la potasa es muy tóxica, pero' debe de haberla en exceso, pues mientras ·hay cloruro de sodio en la sangre, Seforma cloruro potásico, que se elimina por el riñón. Para neutralizar 18 gramosde potasa un hombre pierde en veinticuatro horas 6 gramos de clo- ruro de sodio (2 gramos de sodio). La potasa es un veneno circulatorio y no Se detiene 'en el hígado. Es decir, que las sales de. potasio, por una parte causan 'intoxicación y, por otra, motivan 'pérdidas de cloruro de sodio. De entre los fermentos la saliva es tóxica, pero su toxicidad no es debida al sulfocianuro de potasio, pues sólo contiene 0.15 a 0.60 gramos por mil, y 'esta disolución es innocua. La pepsina y tripsina son tóxicas, provocan hemorragias difusas y trastornos nerviosos, destruyen el fermento coagu- lante de la fibrina y producen flogosis en diversos órganos. La bilis es muy ,po REvrSTA VETERl~ARIA DE ESPAÑA t.óxica, siendo vulgar el conocimiento de las consecuencias del paso de la bilis a la sangre. Son tóxiccs los alimentos indigeridos y los productos finales de la digestión (albumosas, peptonas). Los ácidos acético, láctico, butirico, valérico o propiónico son dañinos, pudiendo provocar accidentes inmediatos o bien lentos (degeneraciones celulares, cirrosis del hígado). El ácido butí- rico es capaz, según Boix, de determinar cirrosis atrófica; el láctico, según 'algunos autores, produce lesiones en el sistema óseo (raquitismo. ósteoma- lacia o simplemente nudosidades articulares), el valérico tiene menos acción morbosa y el acético es esclerógeno y causante de degeneraciones celulares, La mayoría de los productos de las fermentaciones es tóxica: el amo- níaco puede producir también trombosis de los capilares (trombosis fermen- tativa de Hlava) y secundariamente enteritis pseudomembranosa cqn necrosis superficial de la mucosa. Son muy t.óxicos el ácido sulfhídrico, los compuestos aromáticos, indol, fenol, etc., y, especialmente, los alcaloides resulta.ntes de la putrefacción: a estas bases de la putrefacción, Selmi, en 1881 las llamó ptomaínas, reconoció que había muchas diversas, unas tóxicas y otras no, y que se parecían a los alcaloides vegetales (según él, producían trastornos pupilares, arritmia, narcosis o convulsiones y detenían al cora- zón en sístole). En la clasificación de 'ptomaínas de Gautier hay 37, cuyo grado tóxico ss variable, unas de grado tóxico nulo, como la neuridina C5 Ha Ni' que s.e encuentran en todas las putrefacciones, cerebro fresco, etc.; la metilarnina C. H5N (pescado putrefacto), hasta llegar a las más tóxicas como la parvolina Cg H8 N2 (bacalao putrefacto), y cada matería organísada en putrefacción fabrica unas ptomaínas .corp.unes a todas las putre- facciones y otras propias, específicas de aquella substancia. En resumen, la toxicidad no es sólo de las ptomaínas, si bien todos los trabajos modernos orientan en el sentido de hacer admitir que entre los 'tóxicos, los que tienen más importancia sor¡ alcaloides. En el estreñimiento hay fenómenos de autointoxicación, que se parllcen , , a los originados por las putrefacciones que hay enIas diarreas, El estreñi- miento obra favoreciendo la absorción, po¡:qlle, !!stando las heces rnuchq tiempo en contacto con la mucosa, ésta absorbe toda 51] ¡:¡.gua y subst¡:tP.-C¡il¡¡ con ella disueltas, desecando las materias, después de lo que no provocan más intoxicación, pues no puede absorber nada la mucosa y la seq~e4a4 impide procesos fermentativos microbianos, Entonces elesc~Qalo produce una irritación constante de la mucosa, que, o bien contribuye a espq.sm0cjizar el intestino a-su alrededor inmovilizándolo (siendo ya difícil Su deslizamiento por la sequedad). o 'bien acaba p.or provocar un pujo de enteritjs con graIl / exudación promovedora de una débácle diarreica qJle limpiará e! ip.te~tino, Por coprostasis provocada en animales, Vanni, en I~93, yió que los glóbulqs rojos disminuían en número y eran menos resistentes a los agent~s de~, tructores, estando, por esto, aumentada, la hemolisis. La intoxicación por copr.ostasis puede llegar a tal violencia en hembras embarazadas o despllé$ de laparotomias, que puede simular 'l1n estado . septicémico grave. perq desaparece .después del uso' de un purgante. Hay muchos autores que ¡;:it¡¡.g corno manifestación aguda e inten~<} de intoxicación intestinal, la obstrucción en sus (Hv~rs¡l.~ formas. qn¡.«¡¡.tar su opini.ón en el hecho .de atenuarse y aun de desaparecer del todo e~ cUg,drR del íleo, por medio de] lavado del estómago (Senator}, R,@eJmep.te}p, teor¡~ TBABAJQS p~rG1N ALES 4I1 I de los reflejos no. lo explica todo. Un tipo también bastante puro de into- ¡.¡icaciónaguda es el botulismo (las carnes averiadas pueden ya contener los tóxicos formados o bien los microbios qu,e han de formarlos) .. En el organismo, la intoxicación por uno solo de los tóxicos antes enu- merados no existe: siempr-e intervienen varios: de aquí la dificultad para estucl,iar en grupos clasificados por su etiología, las intoxicaciones de origen intestinal: de aquí que siendo producidas por substancias múltiples, los síntomas son también variados, simulando unas veces intoxicación por atropina, otras erupciones' escarlatiniformes, midriasis, sequedad de gar- ganta, supresión de sudores, etc. Las autointoxicacíones. intestinales son muy frecuentes .y ·dependen, ya de la débil acción de los fermentos, ya de una excesiva cantidad de alimentos, \ ya de la anormalidad del ñsiologismo intestinal stmsiti'vomotor que, de~ terminando estreñimiento, contribuye a' 190 formación y absorción de tóxicos, 0 bien ª. causas que, corno [os alimentos, proceden del medio ambiente (infección, alimentos averiados, tóxicos). Tienen tanta importancia, pariJ.un organismo las anteriores intoxicaciones endodigestivas, .que Roger dice qu.(O siempre ~e n¡.ller~ por intoxicación, y Metcl¡.¡:¡.!#.pff, en sus trabajos modernos, t¡3.rnsi~!'l concede gr¡¡,n importancig, a este orden de autointoxi- caciones. ,A. la, intoxicación, el organismo op0l!e: J. o La eliminación de tóxicos por líquidos excrementicios, :f.o L¡¡. producción de antit óxicos y -3. q La transformación de ven,enGS (Bouchard). . Hemos tratado ya de la pqcl.~rosa¡¡,cción €J,ntitó:l;áca de la mucosa intes- tinal, q):!!'lhace que, siendo to Q.() , tóxico, hasta ~p útil en el momento de la absorción, una vez aquélla ha cumplido su trabajo fisiológico, pierden su toxicidad las substancias procedentes de 'la digestión normal y la dismi- nuyen grandemente los procedentes de una digestión patológica. En l¡¡.san- gre, el plasma y los glóbulosblancos, sobre todo éstos, tienen el poder de neutn¡Jiz.a.r venenos por la producción de antrtóxicos que podrían pertene- cer al grupo de los terI)l.ep.t.os. :E;S natural que con estos venenos q' tóxicos pueda tener lugar el mismo proceso antitóxico que producen diferentes toxi- nas y que constituye la esencia de la inmunidad adquiridp. para estas mis- ma.stoxinas. Además Q.e la importancia que tiene esta acción, también tienen lugar transformaciones 'q neutralizaciones de los venenos e¡:¡.el interior de los tejidos y .entre éstos goza ide elevada reputación el t ejido hepático. La dosis mortal de 'e~tp!,c~O alcohólico de ma,t~¡:j¡lR putrefactas producidas el).!a, putrefacción de 4PO gr~mos de carne, e¡;, 'inyectada en up,.a vena peri- f,é¡-iga, e 9I gramos, yen la vena porta, ·q.e ~i6 ,gr¡¡.mos. L-¡¡, dosis mortal de d materias tifica,s es de 4!i>I gsamos, en la iayesción de la vena periférica y de . 991 gramos en la practicada en la vena porta. La' ma yoría de los experimen- tq.40re~ cr,eep,. que lOS productos aromáticos de la desintegración de los alb\l-mip.oide.'! (indo], escatol, etc.,) S~G,o~l?in.¡¡.n col}. SO. Jiz en el Ngado, fOffflandolos llamados éteres snlfoconjugados, -9.#e ~o ~,G¡n tóxicos. . L;¡. ap.-tit0xiq.hel',áti~q. .corre parejas' con la glucogenia; de aquí q¡.¡e se ~tiliG.e~fl. prueba de lp. glucosuria -¡¡.l~ffl.~¡:¡.ti¡;~a {l,e;v/llo~;:t¡.l.'~íl) eJf.,a.W:\inar para el fJlllCioIl¡¡.li,s!Ro ep~tico. L¡¡. tuI).~ipn Slr-¡.titóxiG~del p-jg~go qisr¡:¡.i¡.wyeen h la fi~!;>Fe, en e¡ ayune, en otras ¡¡.1te!,~~,0p,.esuncionales del organismo y en f las enfermedaaes orgánicas g.el )3..íg¡1dp" . }. _. 41'2 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Las funciones antitóxicas del organismo están dispuestas de admira- ble modo para defenderse de la manera más estratégica contra los tóxicos. La función antitóxica empieza en cuanto entra el veneno en el orga- nismo, el cual tiene luego dispuestas una serie de líneas de defensa, colocadas cada una de ellas de manera que entren en juego cuando han claudicado' las anteriores, para poder así anular los efectos tóxicos del cuerpo dañino o aminorar sus efectos. '.. Una vez estos t óxicos en el medio interno, producen anemia, y defor- mación de los hematíes (los hay grandes y pequeños). El valor globular baja a 0,14. Pueden hasta dar origen a anemias perniciosas: muchas clorosis tienen su etiología en una intoxicación intestinal mantenida ordinariamente por estreñimiento inveterado. Varía la coagulación según la clase de tóxicos y la formación por el intestino de antitrombina (Doyon y Du brule}, que puede estar perturbada, es aumentada por los componentes de las heces insolu- bles en el alcohol, que son precisamente los más tóxicos y modificadores de la crasis sanguínea, ca paces 'de motivarlas trombosis que se presenten en cier- tas afecciones de los intestinos. Disminuyen la coagulación los elementos de las heces que son termolábiles, solubles en el alcohol y dializables. La alcalinidad de la sangre cambia según los caracteres químicos de los cuerpos principales de la intoxicación y de la reacción de éstos sobre los tejidos. Como estos tóxicos son hemolíticos, determinan hemorragias en diver- sos órganos (enfermedad' de Werloff). Consecuencia de todo esquese veri- fica la hematosis en malas condiciones; en las intoxicaciones por los ácidos, el aumento de acidez de la sangre impide que ésta recoja la cantidad necesaria de ca! de los tejidos y es pequeña la cantidadquese elimina por los pulmones. Por todo esto se resiente la nutrición general orgánica, limi- tándose consecutivamente en grado enorme el poder vital de todo el indi- viduo. Es por esto que los niños con afecciones gastrointestinales se hacen adenoides con frecuencia y sufren un retraso en su desarrollo. La leucocitosis no se trastorna y el número de leucocitos más parece aumentar que dismi- nuir. Estos tóxicos es lógico que obren sobre las paredes vasculares, sobre las que determinan hipertrofia de la ca¡;a músculoelástica. turgencia de vasavasórum e induración de las paredes. Atacan también a los vasos peri- féricos de tal modo, que la vaso dilatación y la vasoconstrícción de los vasos cerebrales explican la variada y numerosa sintomatología que da el sistema nervioso. El' corazón se resiente en su funcionalismo, por una parte. por irritación refleja o mecánica en las dispepsias intestinales (ataques de arritmia paroxística en la defecación) y, porla otra parte, por la acción de los venenos sobre él: el ·corazón se congestiona y se hipertrofia (ven-. . trículo izquierdo). Ha y lesiones de degeneración celular parenquimatosa (fibra muscular), la estriación se hace borrosa, el núcleo está pálido, tumefacto. la cromatina' disociada, difícil de reconocer: en conjunto.fenómenos de mio- carditis. Hay intermitencias, palpitaciones, crisis de angina pectoris, ama- gos de insuficiencia cardíaca, aortitis, insuficiencia mitral, todo debido a reflejos o tÓXiC0S,algunos parecidos a la muscarina (Grossman). Sobre el aparato respiratoriopuede tener-influencia por la eliminación de cuerpos volátiles y .sobre todo por la influencia' sobre .Ios vasoinotores; también . los hay Po]; vía .refleja; asma, polipnea paroxística. Jo, Sobre el hígado se observa congestión y aun parece hipertrofiarse, pero .en conejos tratados por esta clase de tóxicos la glándula es más atrofiada y en su superficie se ven manchas amarillas Indicadoras de la degeneración ~~]lfridapor aquel órgano, Las células son poco modificadas, algo tumefactas, impregnadas de un pigmento color de oro, o bien de grasa. A veces, en la autopsia, se han ,visto hemorragias y gran aumento de leucocitos. Ya hemos .reseñado la capacidad ,de producir cirrosis hepática los ácidos orgánicos, ,)áctico, acético, propiónico, butírico (este último cirrosis' atrófica) y en la . clínica sabernos que el hígado sufre alteraciones patológicas muy frecuentes, 'consecutivas a dispepsias intestinales que sobrecargan al hígado de vene- '"nos que, impotente para neutralizarlos, sufre las consecuencias .de. su pre- sencia, enfermando. En .los 'órganos Iiématopoyéticos hay hiperemia en el ..bazo, hemorragias en la, pulpa esplénica; como consecuencia de la hemolisis, ',en la pulpa se encuentran gran número de glóbulos rojos más o menos defor- •ruados; la .Iormación .de linfocitos es retardada y la carioquinesis es casi nula. La macrofagia está muy debilitada, como silos macrófagos estuviesen paralizados por acción de los venenos. Según Klemperer, muchos procesos crónicos del bazo, cuyas causas seignoran, pueden muy bien ser debidos a intoxicaciones de origen intestinal.' EIl cortes practicados el). huesos de animales intoxicados por materias , fecales, se observa que en la medula del ,hueso casi ha desaparecido toda la grasa (lo que se observa también en la anemia perniciosa) y hay tenden- , cia a la esclerosis;' en el examen, al niiscrocopio se encuentran abundantes mastzellen, disminución de células gigantes y, en caso de obstrucción intestinal provocada; macrofagia intensa, como si hubiera un trabajo su- pletorio de la disminución de la macrofagia en el bazo. Las hemorragias han impedido el estudio de los hematíes en la medula ósea" pero el trabaj o de formación de hematíes parece inhibido. En la: glándula tiroides se encuen- tran degeneraciones quísticas celulares, hecho que podemos relacionar perfectamente con el. detenimiento del desarrollo observado en niños afee- , tos de gastroenteritis; en los cuales, además del rebajamiento de la función nutritiva por la falta de entrada de cuerpos, preparados por la digestión , en la sangre, sumado a la, entrama de los tóxicos hijos de la putrefacción intestinal, hemos de admitir que, alterando la intoxicación al tiroides' y teniendo este ,órgano una indiscutible importancia manifiesta sobre los procesos nutritivos y del desarrollo, la patogenia de la atrepsia en estos casos hemos de relacionarla, directamente y en gran parte con la pertur- , baci@ndel fisiologismo de esta glándula. En 'el aparato genital femenino Seha podido comprobar el retraso de las funciones del .ovario (insuficiencia de madurez del .óvulo, folículos de Graaf sin evolucionar). En el sistema óseo de los animales en período 'de crecimiento, se han encontrado lesiones par,ecidas a las del raquitismo o atrepsia (desmineralización, mayor fragi- lidad, 'etc,). En la piel, puede determinar la intoxicación intestinal muchas lesiones:, piel rugo$a" seca, pelos frágiles, prurito, eczema, foruriculosis, acné seborreico, urticarias recidivantes, a cada crisis de diarrea. o consti-; paci0n,' eritemas escarlatiniformes. Stokvis dice que hay cianosis de origen tóxico-intesti:p.al(poJ;transJiormación de hemoglobina en metahemoglobina). Estos estados de la piel són muy frecuentes, " o En el sistema-nervioso, de animales de experiencia muertos por into- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA xicación aguda, se encuentra congestión meningoespinal y pequeñas hemo- rragias medulares. En caso de intoxicación crónica, se descubren pequeñas heniorragias entre la neuroglia de la substandia gris de la medula cérvico- dorsal. Se observa degeneración de la mielina en la misma región, en los cordones laterales. Los corpúsculos de Nissl pierden la precisión de sus contornos, hasta llegar a desaparecer. Tod'as estas lesiones corroboran los síntomas encontrados en la clínica, correspondientes a ellas y que ya se consideraban debidos a la toxemía de origen intestinal. La acción de estos venenos sobre el sistema nervioso 'es muy corriente: sabido es el papel etioló ico importantísimo de este orden de autointoxicaciones en psi- quiatria (motivan melancolía, confusión, mental, síndrome de parálisis general y aun ésta), habiendo formado Regis el grupo de las psicopatias de las autointoxicaciones. No parece sino que éstas tienen una electividad especial para el sistema nervioso, pues en todos los casos de intoxicación proveniente del intestino sufre menoscabo el funcionalismo del sistema nervioso, La reacción del tejido noble varía según la clase desubstancias veneno- \ sas que predominan en cada caso, simulando unas veces intoxicación por muscarina, otras por atropina, manifestándose por narcosis (coma dispép- tico), efectos soporíferos, cefalalgias intolerables, vértigos, convulsiones, tetania, I etc., etc. Hay estrecha relación con las neurosis (neurastenia, histerismo, epilepsia). En los animales en los cuales se ha hecho la experiencia de la intoxi- cación aguda, se han visto los riñones congestionados; en los casos de intoxicación crónica el riñón es gris, la substancia medular es pálida, se de- cortica fácilmente, hay hiperemia, sobre todo en las asas vasculares del glomérulo, y, en algunos puntos, hemorragias intersticiales. Las células secretantes están tumefactas, granulosas; se ven en las paredes de los tubos excretores células en carioquinesis, cilindros en la luz del tubo, éstos están estrechados y aún en casos graves destruídos; al lado de éstos los hay en estado sano. Hay desarrollo especial del tejido intersticial, de tal modo que, a veces, el riñón tiene el aspecto cirrótico; estas lesiones concuerdan perfectamente/con las encontradas por Offel y Merklen en los riñones ~e , niños muertos a consecuencia de gastroenteritis. En casos en que la intoxi- cación es muy intensa, haY, URa' necrosis' de todo ~l órgano, que impide reconocer lesión especial al~una. Después de esto encuéntrase natural que las orinas de los intoxicados tengan 'muy a menudo albúmina, algunas veces hasta sin haber ver dadera , fermedad renal, sino sólo una debilitación del . funcionalismo del riñón inhibido por los tóxicos del intestino (albuminuna intermitente; Rathery). Habrá oliguria, cilindros y, además, como el riñóD 'o f,. es vía de eliminación, de depuración orgánica, muchos de los tóxicos se eliminarán por la orina y ésta será hiper tóxica y encontraremos albúmina, ptomaínas, toxalbúminas, cistina que acompaña a las diaminas, putrescina, cadaverina, etc. También hallaremos urobilina, y aquí se nos presenta un hecho basta hace poco indiscutible y puesto hoy día en tela de juicio: la presencia de los sulfo éteres en la orina. La cantidad de sulfoéteres es correlativa a la de albúmi~as ingerida, pero al pasar de cierto grado, esta relación se pierde y debería ocurrir lo contrario si fueran debid"o~ a putrefacción, pues cuanta másalbúmina existe, TRABAjOS ORIGJNALES y sobre todo si hay cantidad excesiva, más se favorece la putrefacción, y se explica la pérdida de aquella relación porque pasando ciertos límites la albúmina ingerida, no podrá digerirse y absorberse toda. Además, que si en el intestino no se formaran Íos sulfoéteres tóxicos como san el indol, el cresol, etc., determinarían grandes lesiones antes de llegar al hígado. Én la orina se encuentran: el fenil'sulfato de potasio, el cresilsulfato .y el indoxil- sulfato de ídem. Labbé y Vitry, con la cantidad de sulfoéteres eliminados por ia orina, relacionados con' el nitrógeno total eliminado, forman un cce- íiciente que nos servirá para darnos noticia de la asimilación, que siempre está disminuí do en autoiritoxicaciones endodigestivas, pues disminuye el nitrógeno total. En la ictericia por retención también aumentan los sulíoéteres, pues pasan a la "Orina los que existen en la -bilis, Eh algunos casos de gastro- enteritis y otros de coma dispéptico, se ha .hallado la reacción diacética de la orina. En las cápsulas suprarrenales encuéntrase rlegeneración grasosa de las células, islotes de tej ido desaparecido C! necrosado, procesos hemo- rrágicos. ¿No podrá explicar esto la acción hipotensíva ele los venenos sobre el aparato circulatorio? Por lo menos debe contribuir a ella. Reunido este- estudio analítico en un conjunto, se observa que, primero, por acción defensiva del organismo, los dos tejidos que más sufren en este orden de intoxicación son los encargados de la defensa antitóxica orgánica: el tejido hemático y órganos hématopoyéticos y el tejido hepático; una vez fracasados éstos, la intoxicación se extiende por todo el organismo, haciendo entonces blanco de sus tiros al tejido nervioso y al de eliminación o renal y después a todos los demás, siendo difícil precisar; llegados a este punto, cuál. es la parte que corresponde a los tóxicos intestinales y cuál al hipofuncionalismo hepático, sobreañadido más tarde a la mala tl'epuración orgánica que practicará el riñón enfermo. El conjunto de estas lesiones nos explicará los desequilibrios funcionales del nexo coordinatorio general y el de cada grupo de funciones en particular, y para que veamos este encaja- miento reproduciremos en grandes trazos un cuadro abstracto de intoxi- cación crónica, dejando de lado las intoxicaciones agudas, porque ellas siempre son consecutivas a causas morbosas procedentes muy directamente del cosmos y de éstas no nos hemos propuesto tratar, razón por la que sólo hemos mencionado lo relativo a infecciones intestinales que no pueden de ningún modo desligarse del todo del estudio del fisiopatologismo irrtes- tinal. La' intoxicación intestina'l se hermana muchas veces con defectos {feabsorción (por enteritis) y ésta junto con aquélla contribuyen a que el individuo se aúemie, se desnutra, presentándose a la inspección muy demacrado, hasta llegar, en los casos graves, a la caquexia; movimientos lentos, aspecto decaído, mirada sin expresión o melancólica, piel terrosa característica, mucosas pálidas; el apetito se encuentra disminuí do, más, quizá, por la enfermedad intestinal en sí, que por la intoxicación; trastornos -del gusto, lengua seca y encendida, sed, pirosis; hiper o hipoclorhidria, náuseas, digestiones pesadas con gran somnolencia, a veces dolores por 1iiperexcitabilidad de los plexos del abdomen; tímpanismo, estreñimiento o alternativas de estreñimiento y diarrea; hemorroides; hígado infartado, a veces, algo doloroso, a veces con atrofia esclerosa, tinte subictérico: neu- :rosis cardíaca con gran acopio de molestias, palpitaciones, miocarditis, .t REVISTA_ VET;ERINARIA D-E ESPAÑA hipotensión vascular, hemorragias en diversos órganos (púrpura, epista- xis, etc.), más tarde, y quizá por la cooperación de otras autointoxicaciones; , arterioesclerosis (estenocardia), sensación de frío, ligeras elevaciones de .temperatura, congestionabilidad fácil de. todos, los. órganos, cansancio, aminoración de la resistencia del aparato respiratorio al frío e infecciones (gran disposición a tuberculizarse), cambios respiratorios debilitados, trastornos del funcionalismo úteroovárico con menstruaciones difíciles, ·en poca cantidad; leucorrea (por cloroanemia}, disminución de las orinas, que están encendidas, contienen albúmina y mucha cantidad de uro- bilina; oliguria, fuerza muscular débil y poco sostenida,. trastornos tróficos diversos del esqueleto; postración, fatiga por las mañanas, cefa- lalgias, insomnio o somnolencia, vértigos, diferentes formas de trastornos mentales, fobias diversas y, en casos graves, hasta llegar a la tetania yal coma. Añádase a todo lo dicho las múltiples y variadas complicaciones a que puede conducir un desequilibrio tal de un organismo y habremos paseado nuestra mirada por el ilimitado campo, por el variadísimo y complicado cuadro ·de las 'manifestaciones morbosas en que puede caer un ·organismo cuyo medio interno ha perdido su normalidgd fisiológica por haberse des- equilibrado las funciones de aprovisionamiento de energias y defensas contra el medio encomendadas al intestino. Pero en clínica, es decir, en realidad, el tipo puro de anémico e into- xicado por desequilibrio fisiológico del tubo digestivo no se encuentra; siempre coexisten las otras concausas de la perturbación orgánica, que dan el tipo frecuente en las clinicas. Las enfermedades que reconocen por origen .lejano y primitivo las alteraciones del fisiologismo intestinal, son muchísimo más numerosas que las independientes de esta causa, Y nunca se ponderará suficientemente la importancia de dichas alteraciones, como etiología de los más diversos y complicados estados morbosos, en aumento cada· día. B) El intestino, como argano integrante del organismo, se encuentra bañado en el medio interno, con el medio interno común a todos los órganos y que siendo manantial de donde los tejidos todos han de procurarse los elementos necesarios para producir las energías sostén de la vida y para suplir en el continuo hacer y deshacer de los procesos vitales las partes com- ponentes de la materia orgánica desintegrados, la vida de todos los órganos depende absolutamente de la composición y propiedades de este medio. La cantidad de sangre que corre por los vasos de un intestino no es siempre la misma, .pues como los vasos tienen la facultad .de cambiar de diámetro, también cambia la cantidad de sangre que por ellos corre. De la misma manera varía la velocidad, pues cuanto más. diámetro tengan los vasOS, la velocidad de la sangre,' que lleva el mismo impulso, también varía, retar- dándose. Pero esta velocidad variará también, como es lógico, según la fuerza impulsiva del corazón y la resistencia y elasticidad de los vasOS, si no se modifica la cantidad de sangre.. , Por lo tanto, la cantidad de sangre contenida en el intestino es propor- cional a la vasodilatación de sus vasos y ésta se halla supeditada. a la acción de los vasomotores ya las condiciones de la circulación general. pUy~ en-el caso de que la fuerza impulsiva; cardíaca sea insuficiente, se au.mentara TRABA] OS ORIGIN ALES 417 la presión venosa, es decir, la de la porción de lá rama circulatoria anterior al corazón, y este aumento de presión de los grandes troncos venosos inva- dirá los pequeños vasos de los órganos, que, al último, cederán a la elevada tensión dilatándose y por ende aumentando la masa sanguínea contenida encada órgano en particular (asistolia de los órganos). En pos de este aumento de masa sanguínea y retardo de su velocidad deberá suceder .al intestino que como la renovación sanguínea se halla dificultada y.es ella la.que lleva los elementos nutritivos para los tejidos y la que arrastra los productos de los procesos catabólicos, disminuirán los elementos biogénicos en contacto con los tejidos y aumentarán los productos de la desasimilación, que por su acción sostenida y obrando en gran cantidad, tendrán efectos tóxicos en mayor o menor grado, lo que alterará profundamente la nutrición de los tejidos del órgano .. Dedúzcase de lo dicho que, mal nutridos e intoxicados los elementos de los tejidos intestinales, cumplirán su trabajo de un modo deficiente (absorción defectuosa, poder de sintetizar los productos de la digestión anulado o disminuido, función antitóxica atenuada o abolida), y aquellos que tengan misiones especiales que llenar, las llenarán imperfectamente (supresión, disminución o composición anormal del jugo intestinal con sus fermentos); de aquí se deduce que la digestión se encontrará perturbada, y encontrándose perturbada tomarán incremento en su desarrollo y acción los microbios de la flora microbiana (putrefacción) y vendrá la formación de substancias tóxicas determinantes de enteritís (con diarrea, o con estreñimiento, principalmente con diarrea),. absorción de tóxicos e intoxi- cación de procedencia intestinal, encontrándonos en el punto de partida de nuestro estudio .del ciclo de las relaciones fisiopatológicas entre el intestino y el medio interno. A consecuencia de los trastornos citados estará grandemente dificultarla la absorción, esto suponiendo que persiste-la integridad ríel epitelio, pues en cuanto éste se halla necrosado o desprendido, el intestino pierde todas aquellas propiedades específicas de la absorción unilateral, presidiendo entonces solamente a la absorción las leyes de la tensión osmótica de los liquidos, que quedan rotas cuando se mortifica y desaparece toda barrera entre el medio interno y la luz del intestino (hemorragias), acarreando gravísimo daño y poniendo en peligro la estabilidad vital del organismo si, al mismo tiempo, están disminuídas las propiedades coagulantes de la sangre. Este proceso dé vasodilatación, llamémosle congestión del intestino, tiene lugar, cuando es persistente, de dos maneras: o bien por reflejo sobre los vasomotores partidos de irritaciones locales sobre las terminaciones nerviosas del intestino por venenos y.a de procedencia exógena o endógena (inflamación), o de excitaciones nerviosas de los centros, consecuentes a variadas causas (enfriamiento, emoción, etc.), o bien. por el mecanismo antes explicado de la insuficiencia mecánica de la .circulación. Todas las dificultades que se opongan a que se sostenga el equilibrio circulatorio (insuficiencia del miocardio, en pari;icular en lesiones mitrales) obrarán perjudicando al funcionalismo intestinal del modo explicado. En clínica se constata esta acción entre el estasis sanguíneo de los vasos ab- dominales y las insuficiencias cardíacas,. pues con' el uso de purgantes disminuye la cantidad de líquido que hay en estos vasos, y el corazón, n REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA teniendo que vencer menos resistencias, llena· su cometido más perfecta- mente. La composición delIíquido sanguíneo tiene capital importancia para la vida del intestino y para la de los otros órganos. Como los órganos digestivos, para la secreción de sus jugos, tienen que tomar los elementos de la sangre, según sea la composición de ésta será la 'de los jugos, y así no sé da jamás el caso de que con un líquido hemático en malas condiciones parala nutrí- ción celular, las células elaboren a la perfección ·los productos que deberían fabricar con arreglo a las leyes de la división del trabajo que reinan en las organizaciones biológicas. Ya hemos hecho notar el -papel importante que los leucocitos tienen en la digestión y antitoxia. Tendrán, pues, también gran- importancia en el buen funcionalismo, la cantidad y calidad de aqué- llos, y apoyándose sobre las propiedades de la mucinasa leucocitaria de Roger y Tremollieres, se llega a la concepción de catarros intestinales con glerosidades y. membranas de origen leucopático, sin causa intestinal. También tienen importancia la cantidad y calidad de los hematíes (anemia, anemia perniciosa, clorosis), ya que ellos son los elementos vectores del oxí- geno, fuente de toda energía vital. En casos de gran hemolisis, degran destrucción de éstos, no es raro que haya extravasaciones sanguíneas en la superficie intestinal (formación de úlceras en casos de quemaduras graves) y en estos casos se encuentra la reacción del Weber positiva en las heces fecales. El grado de coagulabilidad desempeña también gran papel (difi- cultad de cohibirse las hemorragias); los cambios de carácter químico, (alcalinidad, disminuída o aumentada), de la sangre, quizá sean capaces de provocar diferencias de alcalinidad en el jugo intestinal. Además de las variaciones en cantidad de los componentes habituales de la sangre, las hay también en calidad, hallándose en ésta cuerpos que ordinariamente no existen en ella. En el perfecto articularse dé todas las funciones, no es sólo el sistema nervioso la cadena de unión de todos ellos y el regulador de las relaciones que tienen entre sí, sino que, aparte del sistema nervioso, unas. funciones influencian a ·otras por la formación de ciertos cuerpos que, transportados a los órganos en donde tiene lugar otra función orgánica, gozan de un poder sobre ésta,' ya de excitación, ya de inhibición de la función, y aun sobre la función general trófica de aquel órgano (secretinas, hormonas, acción del páncreas sobre hígado, etc.). La mayoría de extractos de .órganos tienen influencias diversas sobre la motilidad intestinal, pero los extractos pros- táticos siempre tienen acción inhibitoria. El extracto de duodeno es muy activo, pero las experiencias modernas eliminan la idea de que lo sea por el intermedio de una hormona. El principio activo de extracto hipofisario provoca contracción del intestino (Haussay). También puede habel"'aumento de cantidad de autotóxicos de fabricación orgánica que permanecen en· este estado por depauperación de la virtud antrtóxica. Pero, ·además de estos venenos de procedencia intraorgánica, los hay que proceden del cosmos y que, por eliminarse específicamente por el intestino, determinan estados de enfermedad en éste (mercurio, plomo, nicotina, etc.) Contribuyen también a perturbar el fisiologismo intestinal ciertas con- diciones generales del organismo. Ciertos temperamentos y diátesis pre· disponen a padecer trastornos del canal intestinal. Los individuos perle· TRABAJOS ORIGINALES necientes a los temperamentos patológicos de Letamendi, bilioso y linfá- tico, propenden a contraer enfermedades del órgano de que venimos ocupán- donos, por trastornos del hígado en el bilioso y por hipotonía e hipopepsia en el linfático; en la diátesis artrítica se está predispuesto a la inflamación en general, que es de evolución tórpida, con tendencia a la cronicidad y motivada por la más mínima causa; en general, son hiperclorhídricos que pueden alternar con la hipoclorhidria (y por intermedio de estos trastornos obran sobre el trabajo fisiológico del último tramo del tubo digestivo); en ellos frecuentemente está disminuída la alcalinidad de la bilis. En la diátesis escrofulosa fácilmente habría hipoacidez del jugo gástrico, y por ende gran disposición a sufrir desarreglos intestinales. . En los primeros períodos de la vida (lactancia), es notable la predispo- sición a enfermar el aparato digestivo por la preponderancia que adquiere esteaparato sobre los demás, ya él se atribuyen las insuficiencias relativas al desarrollo osteogénico en su desequilibrio funcional (raquitismo, atrepsia). En la vejez, muy a menudo, hay trastornos de la motilidad intestinal, por efecto de la disminución del tono musculat general orgánico. Siendo ésta, también, una de las causas que en este caso obran sólo localmente, comosucede en las hembras que han parido repetidas veces, I con la enfer- medad de Glenard. Factor importantísimo, que yo he podido comprobar infinidad de. veces en la clínica, es la herencia, que seguramente deja una menor resistencia del órgano. a las causas morbosas, y así la .constipación atónica' puede resultar de la debilidad muscular congénita (enfermedad de Hirschprung), debiendo considerar que todos los temperamentos y muchas diátesis obran por intermedio o determinados por la herencia. Además de los venenos consecutivos a la infección y de los de pro- cedencia exógena no consecutivos a ésta (venenos inorgánicos y orgánicos: mercurio, plomo, nicotina, morfina, atropina, etc.), existen otros derivados de autointoxicaciones por desequilibrio funcional particular o. general o por dificultad de eliminación de tóxicos. y así, la gota, el artritismo, la diabetes, son productores de enteritis; la arterioesclerosis (la de las arterias mesentéricas, enfermedad hasta ahora no descrita y bastante frecuente, provoca enteralgia),' Claudicación intermitente, úlceras y trombosis arte- riales. I . Son causas también de enfermedad todas las enfermedades del hígado, obrando unas por provocar dificultades circulatorias en el territorio de la venaporta, otras por estar en 'defecto la intervención hepática en .su papel coadyuvante de la digestión, y otras por no cumplir debidamente sus fun- cionespropias de antitoxia, transformaciones de substancias en otras, etc., yen este caso obran por vía sanguínea (ictericia). En· los casos de tubercu- losis,salpingitis, fibromas, quistes, ya por reflejo, ) a por intermedio de lostóXicos se producen enteritis o se inhiben las funciones delíntestino, conlo que se favorece grandemente la putrefacción .. Todos, conocemos las diarreas de la uremia, puerta salvadora que el organismo abre para dar salidaa los productos destinados a ser eliminados y. encerrados en el orga- nismopor mal funcionamiento del riñón: la uremia determina enteritis ulcerosao exudativa (serosa, membranosa o sangninolenta). 42'0 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA EL INTESTINO Y EL SISTEMA NERVIOSO A) Todas las partes del organismo que están en contacto directo con el medio cósmico gozan de una trama nerviosa extensa y perfeccionada, con el objeto de transmitir a los centros las más pequeñas excitaciones surgidas del medio, ya sean de orden químico, psíquico o mecánico, y la relación de .los centros con esta trama es estrechísima para poder reaccio- nar a los excitantes externos del modo más conveniente para el ser orgánico. Pero de todas las partes qUE'tiene el organismo en relación con el cosmos, el intestino es la que está más resguardada, es la que menos sufre las acciones directas de aquél, por estar al abrigo de sus groseras · / variaciones, pues entre él y el citado órgano ha y la acción interferente de otros órganos que amortiguan y tamizan los violentos estímulos del medio, preparándolos para que puedan sufrir las modificaciones que les puede imprimir el intestino en su completa y minuciosa actividad. A esto se debe el hecho de que el sistema nervioso del intestino no tiene la misma disposición, actividad y estrecha dependencia con los centros que el corres- pondiente a las demás partes de la cutícula externa, excepción hecha de su porción terminal, que pierde el carácter del sistema nervioso del intes- tino delgado para adquirir los caracteres generales al sistema nervioso correspondiente a la mayor parte de piel y mucosas. Es 'por estas razones que el sistema nervioso, que se halla extendido 'por el intestino formando los plexos de Auerbach y Meissner, tiene una gran independencia, 'porque si bien en los albores de la escala filogénica hemos de suponerle siempre bajo el íntimo influjo' de los centros, como el intestino no ha necesitado de reacciones variadas y constantes por venir ya de antemano muy preparado su trabajo, se han elementalizado los refle- jos, y empezando por ser inconscientes y de gran circuito (hasta el cerebro), por el hecho del funcionalismo intestinal (en su automatismo), se fueron acortando. y desde los de gI;an circuito, cuyo punto de reflexión de la exci- tación primero se encontró en el cerebro y después en la medula, se han ido reduciendo a los de pequeño circuito, cuyos puntos de reflexión han sido cada vez más cercanos del punto de excitación, pasando desde los gangliflS simpáticos prevertebrales y parietales acortándose hasta hacerse la refle- xión en los ganglios contenidos en el mismo espesor de las paredes del órgano. Mejor dicho: por el motivo del automatismo de sus funciones, los reflejos se han elementalizado todo lo posible. Por el contrario, el colon, particularmente su porción terminal, como necesita reguladores de los cam- bios que en él se verifican con el medio externo, tiene conexión manifiesta con los centros cerebrales y medulares. He aquí la razón de la concomitancia de colitis con neurosis, por íntima reciprocidad del colon con el sistema nervioso central, el cual, como está también en íntima r~lación con el estó- mago, estómago y colon se 'hallan coordinados en su fisiologismo, dejando en relativa independencia y libertad al nervosismo del intestino delgado (la diarrea que tienen muchos enfermos de colitis en los momentos de las comidas reconoce por causa una acción refleja partida del estómago). Los nervios correspondientes al intestino se entrelazan formando una TRABAJOS ORlGlN ALES rica red formadora de los plexos de Auerbach, destinados a la capa mus- culosa del intestino, yel de Meissner, que se desarrolla en la sub mucosa y mucosa, siendo sus fibras vasomotoras, excitadoras de la secreción y sensitivas, siendo motoras indirectamente. Todos estos nervios proceden del plexo mesentérico superior, que forma parte del plexo solar, excepto losdel último segmento intestinal, que van a parar a los plexos hipogástrico, lumbosacro y sacro. Este plexo mesentérico superior sigue los trayectos arteriales y proviene del"plexo solar, que procede a su vez de los ganglios semilunares, formados por los nervios esplácnicos, que proceden de los gan- glios del gran simpático y el derecho está al mismo tiempo formado por la terminación del pneumogástrico derecho. El pneumogástrico, con sus ramas aferentes, tiene una acción excitante de la motivida.d, y los esplác- nicos frenatriz. La secreción, según modernísimas experiencias de Lombroso, estaría determinada por la excitación de los filetes nerviosos terminales, cuya excitación sólo es local, es decir, el circuito del reflejo sería tan pequeño que el punto de reflexión estaría en los mismos ganglios de las paredes intestinales ..Es decir, que ni por vía humoral, ni por vía nerviosa, hayexci- taciones secretorias en territorios nerviosos alejados y aun de los vecinos de aquellos en los cuales obran los estímulos secretorios, Véase, pues, cómo puedeintervenir el intestino sobre el sistema nervioso: las excitaciones intes- tinales patológicas, ya por lo sostenidas o exageradas o por primitivo,' 'exceso de excitabilidad de los plexos, deberán provocar la formación de reflejos, que podrán ser de diferente longitud de circuito y según ésta podrán terminar ya en el mismo intestino, ya en las demás vísceras independientes del plexo solar, ya en territorios orgánicos dependientes del simpático, ya en los territorios medulares, ya en el organismo todo (orgánica y psí- quicamente), si llega la excitación a las lejanas regiones del cerebro (cir- cuito más largo). Hemos hecho notar ya la importancia q¡;¡e tenía para que el reflejo lleguea un punto o a otro, además de la intensidad y persistencia de aquél, el estado funcional del sistema nervioso, pues estas sensaciones cenestésicas que tanto molestan a los neuróticos, no producen ninguna sensación al sistema nervioso normal, y de la predisposición a romper el sano funciona- lismo,es decir, del grado de irritabilidad nerviosa, dependerá en gran manera la intensidad del reflejo, pero además el sistema nervioso puede no estar sobreexcitado en su totalidad.vsino que puede hacerse anormal alguna parte deél, sin que lo sea el todo, y de esto dependerá el punto en donde se haga el reflejo y la dirección que tome éste, pues en la complicada red y entre- lazamiento' de las fibras y la relacionabilidad de las neuronas, una excita- ciónque corra por una fibra al entrecruzarse con un grupo de fibras en estado deexcitahilidad, lógico es suponer que la excitación se desvíe a éstas; quizá tengaesto lugar por el defecto de poder aislarse unas fibras de otras por medio desus cubiertas, y perdida la propiedad de aislar la corriente nerviosa, claro esque entonces ésta pasará de un grupo de fibras a otro (del mismo modo quelo hace la electricidad) y la existencia de esos contactos, el sitio de ellos o el paso de la corriente .excitadora por algunas o todas de las neuronas, colocadasa diferentes alturas, que pueden encontrarse en estado de sobre- • excitabilidad, determinarán el sitio donde se reflej ará Ía excitación y el 422 REVISTA VETERINARI""- DE' ESP!\ÑA punto a donde se dirigirá para manifestarse en sus propiedades excitadoras, ya sea del dolor, de la motilidad, de las secreciones, etc. Por la vía del pneumogástrico está en relación directa con los centros circulatorio y respiratorio, y así la respiración se modifica de varias ma- neras; no es raro que haya estados disneiformes (asma dispéptico). retardo del pulso clásico en estas afecciones, arritmia y provocación de ataques de taquicardia paroxística en el estreñimiento y en las, digestiones, aun más en las abundantes, en las que también se producen en ciertos enfermos extrasístoles que están al mismo tiempo favorecidos por el estreñimiento. La existencia de los reflejos es indudable para explicarnos todo esto, pero puede cooperar a ello el aumento de la presión arterial. También hemos de admitir la intervención, además de los reflejos, del aumento de tensión por exceso de absorción intestinal en las hiperemias de la extremidad cefálica, después de las comidas abundantes que, en casos de estar algo lesionados los vasos, pueden hasta producir hemorragia cerebral. Estas excitaciones pueden ser motivadas bien por inflamación de la mucosa intestinal o bien por irritación de las terminaciones nerviosas y aun del plexo, y no sería nada extraordinario que la helmintiasis, al producir dolores, ansiedad, desfallecimiento, perturbación del apetito y de las digestiones, cefalalgia, agitación, convulsiones, etc., no obrase más que por la excita- ción mecánica de los helmintos sobre los filetes de la mucosa. Una de las causas más corrientes de irritación son estiramientos que sufren los plexos en las diferentes afecciones que los pueden provocar, figu- rando en primera línea las ptosis. Las vísceras ptosadas, al caer, estiran al peritoneo y los plexos, exagerando la irritabilidad de éstos y de los ganglios simpáticos, partiendo de estos puntos 105 numerosos reflejos que en forma de mil variadas molestias, especialmente de orden .doloroso, atacan a los enfermos, llegando hasta comprometer señaladamente la nutrición que, haciendo enflaquecer al enfermo, facilita la ptosis, moviéndose aquél en un CÍrculo vicioso (los ptosados son presa de enterospasmo, hiperestesia intestinal y gástrica, perversión de las secreciones digestivas, trastornos psíquicos y nerviosos, etc.). Los estados morbosos que puede motivar el intestino en el organismo por vía nerviosa, se infieren de lo dicho; mas, aun a fuerza de repetirlo hasta. la saciedad, recordaremos que jamás obra la fisiopatología del intestino sobre la totalidad de'l individuo por una sola de las maneras dichas, sino que siempre se entrelazan, se 'combinan las acciones del intestino sobre el organismo que tienen lugar por intermedio del medio interno, del sistema nervioso y de sus órganos continuos o contiguos y jamás hay en absoluto una pura neurosis intestinal o una pura dispepsia, sin nada de intervención del sistema nervioso. Este mismo nunca sufrirá un desequilibrio morbosO originado por reflejos de irritaciones nerviosas partidas del intestino, sino que la causa que motivará estas irritaciones obrará perturbando la diges- tión, de lo que resultarán forzosamente cambios del medio interno que tam- bién llevarán su acción hasta el sistema nervioso ya atacado. Combínese, pues, de' mil modos estos diversos procedimientos de influenciarse mutua- mente intestinos y organismo. y tendremos los infinitos tipos de enfermo, • que podremos encontrar en' clínica, cuyas formas patológicas pueden com- plicar-se más, si cabe, 'por la concomitancia de complicaciones o bien de TRABAJOS ORIGIN ALES 423 otros estados de enfermedad intercurrente con aquéllos, en un mismo organismo. B) Invirtamos el orden de lo expuesto; hagamos partir una excitación nerviosa de cualquier región orgánica, por separada que esté y por irrte-. rrupciones o contactos motivados por la excesiva irritabilidadide ciertos. puntos de la trama nerviosa, hagamos que el punto de aplicación de la reflexión del estímulo sea el intestino y veremos claramente cuáles son los determinismos que el sistema nervioso puede tener sobre el intestino, y como aquél preside la motilidad de éste, y esta función no es tan autónoma como la secretoria, tendremos que un modo de reacción frecuente del intestino a múltiples clases de excitaciones nerviosas lo constituyen los tras- tornos de la motilidad (estreñimiento o diarrea), siguiendo en orden los' trastornos de la sensibilidad. Si la excitación viene por la vía del vago, entonces encontraremos exagerada la función motora (espasmo) y si viene por vía de los esplácnícos será frenatriz de la nombrada función motora (atonía). Si se combinan las dos, encontrándose ambas vías portadoras de corrientes, entonces habrá atonía espasmódica. El que las corrientes nervio- sas pasen por una vía u otra, depende del punto de, emergencia de la excita- ción y del funcionalismo sano o enfermo de las vías conductoras y los cruces de las fibras de estas vías. Ambas vías son conductoras de sensibilidad. Tales reflejos pueden tener acción combinada (vasomotores) y de estas combinaciones son consecuencia las diarreas llamadas nerviosas que se encuentran en la tabes, parálisis cerebral, -reblandecimiento general, enfer- . medad de Addison, pues en estos casos no hay verdadera enteritis. En la epilepsia hay auras rectales. En el histerismo hay e~pasmos y parálisis intestinales, que se traducen por borborigmos, timpanismo e íleo nervioso, dolores de espasmo rectal. , En las enfermedades orgánicas del sistema, nervioso habrá trastornos intestinales según el sitio y calidad ele la lesión (destrucción e irritación): En la apoplejía cerebral hay incontinencia rectal y urinaria (por suspensión decoordinación por el shoc). En la meningitis hay estreñimiento rebelde por espasmo intestinal. En las mielitis, estreñimiento e incontinencia, En la ataxia hay tenesmo, diarrea tabética, cólicos intestinales sin diarrea y con vivosdolores (representante de las crisis gástricas) y, además, estreñimiento . Condificultad en la defecación, incontinencia, sensación de cuerpo extraño, anestesia anorrectal, etc. Hay también dispepsias intestinales en la pará- lisis general, en la hemiplejia, etc. Todos estos síntomas los podemos rela- cionar debidamente con lo dicho, pues se relacionarán según el lugar y clase de la lesi ón.. '. Las excitaciones pueden. partir de otros órganos que no. sean los d'el mismo sistema nervioso (metrrtis, salpingitis, desviaciones uterinas-retro- fle~ión particularmente-fibromas, quistes, enfermedad de Basedow, etc.). Una forma ele manifestaciones fisiopatológicas entre el sistema nervioso y el intestino, consiste en la enfermedad llamada enterocolitis mucomern- branosa, y aunque Enríquez y 'Grenet dan, mucha importancia al fondo diatésico, Gaston Lyon cree que juegan en ella un papel importante los trastornos del simpático abdominal, pues el elemento primordial de la e~- fermedad es el moco, análogo al segregado por .excitacíón del simpático en la glándula submaxilar: admiten lo mismo Soupault, Bernard, Tremol- REVISTA VETERINARiA DE ;ESPAÑA liéres, etc. Dubois, de Berna, cree que la enterocolitis es una psiconeurosis y por eso aparecería después de un traumatismo moral. Infinidad de auto- res aceptan en la etiología de las enteritis la neurosis, ya sea local o genera- lizada; y sea ésta la causa o no, el hecho de coexistir siempre que ha) ente- rocolitis mucomembranosa un estado neuropático, es irrefutable. Coexiste muchas veces con enteroptosis, traumatismo, embarazo, hepatismo, dis- minución de tensión por desequilibrio motor en atonía digestiva (Mathieu, Vincent Loeper). El punto de partida de la irritación causante puede encontrarse en el mismo intestino (escibalo, cuerpos extraños, parásito, fermentaciones, hiperclorhidrias), o más lejos (estómago, hígado, riñón, útero, anexos, etc.). EL INTESTINO Y LOS ÓRGANOS CONTINUOS Y CONTIGUOS A) Con los órganos continuos y contiguos, además de las relaciones que se establecen por vía sanguínea y nerviosa, el intestino está relacionado con ellos por razones de vecindad, siendo dos las maneras como se mani- fiestan estas relaciones fisiopatológicas, relaciones mecánicas, y de propa- gación de procesos flogístícos que se irradian del intestino. Por el primer proceso, cuando hay meteorismo, si es intenso, puede provocar el aumento de la convexidad diafragmática, determinando trastornos en el funciona- lismo respiratorio y cardíaco sobre todo. El estreñimiento, determinando trastornos circulatorios, causa muchas veces várices de las venas del ano (hemorroides). Por propagación de procesos inflamatorios tendremos una multitud de enfermedades de los órganos adyacentes al intestino; gastritis en las enteritis; obstrucción del colédoco por duodenitis y como consecuencia. retención biliar; en los procesos infectivos del intestino, propagación de la infección al hígado (colelitíasis, colecistitis, colangitis, abscesos hepáticos); en el páncreas oclusión del conducto de Wirsung y accesorio (pancreatitis por propagación); en el peritoneo las tan frecuentes peritonitis por procesos flegmásicos destructivos de las paredes intestinales (en úlcera, perforación y necrosis) en casos agudos y de gran violencia inflamatoria, y en casos menos intensos o subagudos, peritonitis localizada, con gran profusión de adherencias qué pueden dañar al mismo intestino por una estenosis por compresión, acodadura, etc. Estos modos de interesar a sus órganos continuos y contiguos el intestino, por relaciones de vecindad, se combinan con las acciones que el intestino tendrá sobre ellos por el intermedio del medio interno y del sistema nervioso, y de esta compenetración de acción nacerán las mismas completas del intestino sobre cada uno de estos órganos. Advirtiendo que hasta por las vías inmediatas obrará el intestino sobre sus órganos limítrofes con más intensidad que no sobre los lejanos, piles teniendo todas las vísceras abdominales un sistema local circulatorio Y nerviosoy considerando estos sistemascorno órganos contiguos del intestino y por lo tanto modificables directamente por aquél (provocación de ataques de claudicación intermitente por digestiones laboriosas, por exceso de ali- mentación), cualquiera modificación que imprima a estos sistemas hará resentirse primera y más intensamente los órganos que tienen de común los sistemas locales circulatorio y nervioso. TRAill'. J OS ORIGJN ALES 425 Por ejemplo: el hígado puede estar influí do poderosamente por el intestino, primero por su contigüidad, segundo por afluir toda la sangre procedente del intestino a la vena porta y al hígado, sangre que hará sufrir: al hígado la acción de las modificaciones que ha determinado en el medio interno el funcionalismo del intestino. (El papel del hígado consiste en trans- formar de tal modo la sangre procedente del intestino, que cuando salga del hígado y entre en la circulación general quede modificada lo suficiente para ser útil o menos dañina para el organismo.) Añá.dese por último la acción que tiene sobre el hígado por la vía nerviosa, ya que fácilmente se producen reflejos en él, que sólo tienen que ser de corto circuito. Por este cúmulo de acciones, el funcionalismo hepático es sin duda el más relacio- nado con el funcionalismo intestinal. B) Al principio de este artículo fijábamos la atención sobre la coordi- nación perfecta y regulada del funcionalismo del tubo digestivo en sus funciones sensoriales, secretorias y motoras. No parece sino que una inte- ligencia superior tiene bajo su acción una serie de manivelas, cada una regidora de una función parcial y que dispone y gradúa la marcha de cada una de las funciones según las conveniencias- exigidas 'por los estímulos surgidos del medio cósmico. Teniendo en cuenta este hecho, es como nos podremos explicar las relaciones funcionales que tienen entre sí todos los órganos y funciones que contribuyen al integralismo de la función digestiva y las que tienen todos ellos sobre el órgano-función, intestino. Recordar el papel de la boca con su .aparato gustativo, el del esófag o y del estómago, de ' I . reguladores, preparadores y defensores de la acción cósmica sobre el intesti- no, y que sólo cuando viene la claudicación de éstos sufre el intestino accio- nesintemperantes del me"dio externo, estando, por otra parte, el intestino, encargado de suplir las debilidades de los tramos superiores digestivos cuando son impotentes para cumplir sus deberes de amortiguación de las acciones cósmicas. El estómago, pues, no es ningún órgano esencial, como se creía antigua- mente, para la digestión, pero tampoco un órg ario inútil como pretenden muchos hoy día: la verdadera significación del estómago es la que represen- tamos diciendo que el estómago es en propiedad la vanguardia del intestino. Quede bien sentado, por fin, el hecho de que en el aparato digestivo unos órganos pueden suplir a otros en defecto del trabajo de éstos. Como el intestino perfecciona la acción químicoferrnentativa del estómago, siendo tallactiva que no puede' compararse con la de éste la del intestino, por esto producen más trastornos de la digestión intestinal los trastornos de la motilidad gástrica que los de su secreción. De todos modos, el jugo gástrico normal tiene: acción antiséptica. . Además, un buen jugo gástrico, por su acidez, es un buen excitante de la formación de la secretina ypor ende del jugo pancreático, de la bilis y del jugo mtestinal. Si ha y exceso de ácido clorhídrico, preponderan trastornos motores pOF mecanismo especial de cierre del píloro y entonces se producen enér- el gicas fermentaciones de los hidratos de carbono: en la hipoacidez, se produce fermentación láctica que en medio de todo es un acto de defensa, pues el ácidoláctico impedirá la putrefacción de. albúminas, más grave que aquélla. La Supresión de la bilis, cuyo papel es emulsionar grasas neutras y ácidos grasos para ser absorbidos, excitar el peristaltismo intestinal y contribuir 426 REVISTA VETERINARIA "DE ESPAÑA a la progresión de materias en el intestino, dificultará la absorción de las" grasas, provocará estreñimiento y putrefacción. Las enfermedades del hígado obran, además, por vía refleja y por iá.s modificaciones quemotivan en la crasis sanguínea. En casos de perturbación del páncreas se dificulta enormemente la absorción de las grasas e hidratos de carbono, es disminuida la absorción de las albúminas y todo esto por el especial trabajofermenta- tivo del jugo pancreático. A consecuencia de estas profundas alteraciones de la digestión, e¡"intes- tino sufre intensamente enteritis graves por mala digestión de los alimentos y por producción de putrefacciones de acción muy irritante sobre la mucosa). Para concluir, citemos el influjo que, ya mecánicamente, ya por propagación de inflamaciones, ejercen ciertos órganos sobre el intestino (parálisis motora por peritonitis, etc., adherencia por procesos flogisticos con estos órganos y estenosis consecutiva) y habremos estudiado, aunque a la ligera, las mutuas acciones de las vísceras en contacto con el intestino. VETERINARIA MILITAR Una visita al Instituto 'de Higiene Militar POR UN ALUMNO DE 5.0 AÑO Aunque muy conocido por muchos de los lectores de esta revista, como no lo será por todos, perrnitásenos hacer una ligera información de este centro, para que aquellos compañeros que estudiaron en otras escuelasy no vinieron a Madrid más que en calidad de excursionistas, tengan siquiera una idea de alguno de los sitios donde en la capital se trabaja. No hay datos ciertos donde documentarse para hacer historia de su origen; sólo de referencias se sabe que en un torreón del antiguo hospital habia un pequeño laboratorio, con un mal microsopio, antes de su ,creación oficial. Data ésta del año 1885, en virtud de la real orden de 14 de enero: siendo Director general de Sanidad y/Administración el Excmo. Sr. general Salamanca. Recibió el nombre de «Laboratorio Histológico» hasta el año ¡888, en que, por R. O. de 9 de julio, se aprobó el «Reglamento del Instituto Aná- tomo-Patológico», y desde entonces tomó carácter docente. En el año 1890 se creó el laboratorio' de vacunación antivariólica. yen 1898 se trasladó desde el hospital a un local alquilado en la calle de Rosales y cambió el nombre por el de' «Instituto de Higiene Militan>, que hoy lleva. En 1900 se estableció el servicio sueroterápico, y al año siguiente se dis- puso que se pusiese a la venta en las farmacias 'militares el suero antidif- térico para su utilización por las familias de j efes Ji oficiales. TRABAJOS ORIGINALES 427 En 1902 se ordenó que se produjera la maleína necesaria para el ganado del Ejército. Desde 1907 los oficiales veterinarios, al ingresar, cursan mi corto período de prácticas en este centro Instituto de Higiene Militar ( Por ser insuficiente el local. se dispuso el traslado al que hoy ocupa desde septiembre de 1909. ** * A fin de curso visitan éste, entre otros establecimientos, casi todos los años; alumnos del último de estudios de varias Academias Militares , Es- , cuelas Especiales y Facultades. Todos guardan grato recuerdo de la visita y de la amabilidad con que el señor Director Ios recibe Ji acompaña. Apro- vechando estas facilidades de que se disfruta, como en ningúnotro centro REVISTA VETER1NA!{{22 productos. TRABAJOS OKIGINALES 429 La elaboración de la vacuna antitífica. está a cargo de don Domingo Coma. Los resultados de la creación de este servicioson tan admirables, que basta ver una estadística sanitaria de nuestro ejército para convencerse. Todo el que conozca un hospital militar sabe las bajas que produce la tifoidea; pues bien, creemos que en cuanto en todo él se haga obligatoria la vacunación cómo en el de África, esta enfermedad desaparecerá del cuadro de morbo- sidad. Para que esta vacuna puedan utilizarla los jefes, oficiales y sus familias, se preparan dosis en estuches individuales. De éstos hasta los de 10 c. c., se han remitido a diversos puntos, el año pasado, 25.430 envases. En la planta baja se hallan instalados l~s laboratorios siguientes: Vacuna antivariólica, en la que trabaja don Wistano Roldán, tan acer- ~ :tadamente, que logra tal virulencia en elÍa que los médicos civiles de la:: .capital la prefieren y recomiendan a sus clientes, los cuales hacen cuantos ~:¡ :esfuerzos pueden por procurársela de las farmacias militares. Este es su .,¡ mayor 'elogio, el cual lo he recogido de un' especialista que presta servicio ' en un. centro oficial de puericultura, al despedirme de él al terminar mis estudios en Madrid. El señor Roldán es autor de un precioso trabajo original, con experiencias llevadas a cabo' en esta casa, sobre la transformación de la viruela en va- . cuna, después de inoculada a varios animales. Durante el año 1914 se pre- pararon 5.436 tubos y 5,857 viale.. s. Laboratorio de Sueros. En este saludamos al sabio naturalista don Antonio Casares Gil (cuyo apellido da nombre a algunas variedades de hongos y musgos por él descubiertas) ya su auxiliar el señor Barbero. Como se ve en el título de esta: sala de trabajo, aquí se verifican suero- . 'diagnósticos por los diferentes medios conocidos: aglutinación, fijación del complemento, etc.. etc., y se elabora el suero antidiftérico. Para la produc- ción de toxina tiene una magnífica estufa de cultivo modelo grande, mucho mayor que en los demás laboratorios, pues así lo exige el número y tamaño de los frascos. '~'''''''Dutante-el año 1914 sehicieron por esta: sección 292 análisis-y se despa-. charon 5,397 frascos de suero antidiftérico. Laboratorio de 'Histología. Es la 's~la' más pequeña, pero frecuentada, en cambio, por enfermos militares y sus familias. Tuvimos ocasión de ,pre- senciar la extracción de sangre de un oficial por, don Santos Rubiano y el recuento de glóbulos y la indagación de la fórmula leucocitaria. • Se hacen diagnósticos de neoplasias y de cuanto a tejidos orgánicos se refiere. En el período de tiempo ya citado, se despacharon 132 informes. Bajo el nombre de Servicios generales hay un departamento que dirige el Farmacéutico Mayor don Benjamín Martín, Sorprendimos a este señor reconociendo la pureza de «un oxígeno» que para su informe había remitido un fabricante vascongado, y no pudimos menos 'de exclamar: (<¡Gracias a Dios que nuestra industria química trata de hacernos independientes de la fabricación extranjera!s Porque el producto era inmejorable. Los armarios de la habitación inmediata son' un museo de aparatos nsados en bacteriología y química y guardan ta.mbién los tubos y matraces con medios de cultivo que facilita a los demás laboratorios de la casa. Sección de veterinaria. En esta 'se prestan servicios auxiliares a otros REVISTA VETER!NARIA DE ESPAÑA laboratorios de la casa y cuantos tienen relación con el ganado del Ejército. De los primeros citaremos la práctica de sangrías para la obtención de los eritrocitos necesarios para la reacción de Wasserman y para la recolec- ción del suero antidiftérico (suministro a la sección de sueros); la extracción aséptica de sangre de carnero para la preparación de suero como medio de cultivo (suministro a la sección de servicios generales); las inyecciones. de toxinas y vacunas en los animales y el suministro de éstos a las otras secciones. El señor Mut extrayendo sangre de un carnero En lo relacionado con el ganado del Ejército se llevan a cabo: análisis bacteriológicos-de productos patológicos y cadavéricos; análisis histológicos; sueroaglutinaciones y reacciones de fijación del complemento, según los casos: diagnósticos de rabia en los casos de mordeduras al personal militar, y por último trabajos de investigación. Se elabora la maleína para las necesidades diagnósticas del. ganado militar y la venta al público. Es el único establecimiento de España que la produce y, en su consecuencia, está, autorizado para su expendición directa, que alcanzó el año último a 1-483 dosis. El método clásico de obtención ha sufrido aqui algunas modificaciones, de las que es autor el jefe del laboratorio, .Subinspector veterinario de segunda Ilmo. Sr. D. j ulián Mut, persona bien conocida en el mundo cien- tífico, por lo cual no tenemos necesidad de hablar de ella a nuestros com- pañeros. TRABAJOS ORIGI!'ALES 431 Atento en extremo y comprendiendonuestro deseo de «ver algunas cosas» que en este laboratorio hay, nos enseñó cultivos que no habíamos visto antes y de los que teníamos una idea por los libros de texto: muermo, lamparón del buey, tuberculosis aviar, botriomicosís, etc., etc., y una regular colección de cultivos cromógenos .. Pero ya que de colección hablamos, no dejaremos de citar dos curiosísimas: la de B. ma.llei y la de pasterela equina. Con un precioso microscopio Reichert, que usa el auxiliar señor Huerta, vimos la serie de preparaciones hecha con productos y con cultivos muer- El señor Mut practicando ~na Inoculación a un conejo. masas ye.n ella las formas diversas del bacilo, desde la dekorinebacterium hasta en las filamentosas más variadas. Los portaobjetos que contienen pasterela equina procedente del enfermo y de cultivos en .:p:¡.edios distintos, nos demostraron que esteproteiforrne agente llega a presentarse como un estreptococo capaz de hacer dudar de su procedencia a un aficionado o a un alumno. Mientras así nos entreteníamos, extrajo sangre de un conejillo de Indias quetenía inoculado con tripanosoma gambiense. Puesta en la platina, pudimos verla asombrosa movilidad del agente del mal del sueño . .Y para no hacer interminable' este artículo, recordaremos sólo 'que, al salir, vimos unas cuan- taspiezas anatómicas perfectamente conservadas en un medio sólido trans- parente, a base de gelatina, que facilita el examen sin desituaciones moles- tas, como ocurre con los líquidos conservadores. . De esta sección pasamos alcuarto de animales inoculados. Los conejos y 432 REVISTA VETERiNARIA DE ESPAÑ.~· conejillos, en magníficas jaulas dispuestas sobre mesas de cemento, padecen ..... I sus enfermedades con relativa comodidad, buena manutención y extre- madas ventilación y limpieza . .Ha y cuatro establos para terneras; un cuarto de inoculaciones y trabajos jennerianos; pen:eras para observación; departamento para carneros; una El señor Mut extrayendo sang re de un ca bailo, para recoger suero antldlftérico. cuadra donde actualmente se albergan cinco caballos destinados a la pro- ducción de suero antidiftérico; otra de aislamientos, conejeras con madri- gueras y dos almacenes. Excusado es decir la perfecta instalación y condiciones higiénicas de todo ello. Completamente independientes están: el gabinete . micrpfotográficO; la oficina contaduría; la de recepción de productos, y una buena biblioteca en cuya mesa de revistas las vimos alemanas, inglesas, francesas, italianas, y entre TRAB.qOS ORIGENALES Animales para la experimentación. las nacionales ésta, donde pone sus manos pecadoras el autor del presente trabajo. . D. Juan Téllez y López POR J. ROF CODINA La clase veterinaria española acaba de experimentar una pérdida irre- parable con la muerte. de don Juan Téllez y López. Cantadísimas son los veterinarios que a los 36 años de edad hayan rea- lizado una labor tan intensa, positiva y grande como Ya llevada a cabo porTéllez y poquísimos los que han logrado conquistar un puesto tan. ele- vado en el campo de la tribuna, de la prensa y de la ciencia. Bija del sabio Catedrático don Juan Téllez Vicén, gloria ilustre de la c¡¡nciaveterinaria del siglo pasado, fué .fiel continuador de los amores y sueñosde su progenitor. . Casi un niño, alcanzó el grado de. Bachiller en el Instituto de San Isidro, Ingresandoen la Escuela de Veterinaria de Madrid, en la que aprobó todas 28 434 REVISTA ,VETERINARIA DE ESPAÑA las asignaturas de la carrera con las notas de sobresaliente, obteniendo en - todos los cursos premios, matrículas de honor y el título a mérito. Al terminar la ~arrera hizo oposiciones a Veterinaria Militar, obteniendo plaza de aspirante. . Después de reñidas oposiciones ganó la Cátedra de Fisiología e Higiene de la Escuela de Veterinaria de Santiago. Observando que todas las Facultades contaban con bibliotecas económi- cas que servían de guía al estudiante y de recordatorio a los profesionales, llenó esta laguna de la bibliografía veterinaria escribiendo una «Encielo- pedia de Veterinaria» que consta de veinte tomos, acreditándose como uno de los escritores de la clase de mayor cultura, y de más fácil y galana pluma. Durante su estancia en Santiago publicó una Revista profesional y un semanario, Ciencia y Arte, cuyas campañas causaron honda sensación entre las personas intelectuales, que no .querían reconocer como hombre de ciencia a un veterinario, casi un niño; pero cada día demostraba Téllez una nueva fase de su gran cultura, ha~ta que logró conquistar el puesto de honor a que tenía derecho. Enamorado de su Madrid, cuando fué llamado para ingresar' en el Cuerpo de Vete- rinaria Militar, con el pensamiento de pres- tar servicio en la guarnición de la Corte, solicitó la excedencia de Catedrático y pasó a vestir el honroso uniforme. A poco de ingresar fué destinado a Casa- blanca; a su regreso pasó a servir al Norte de Africa, tomando parte en numerosos l~echos de armas; más tarde sirvió en Cana- rias y últimamente se encontraba en Madrid como Oficial ;r eterinario primero del cuarto Regimiento montado de arti- llería. ' D. j uan Téllez y López. En esta peregrinación, todos cuantos Generales, Jefes· y Oficiales del ejército tuvieron la dicha de tratara Téllez, fueron sus admiradores, dejando imbo- rrable recuerdo y afectos eternos. Recién ingresado en el ejército, publicó su obra magistral.' única de su clase en España, que prueba que el cerebro de Téllez era un cerebro pri- vilegiado y sus conocimientos vastisimos. La Enciclopedia de cultura general es un libro que consultarán durante muchos .años como obra maestra lo mismo los hombres de ciencia que los dedicados a las artes, que los aficionados a leer, siempre que precisen aumentar su bagaje de conocimientos. En la Biblioteca de las grandes eminencias intelectuales figura la obra de Téllez en lugar preferente. Pero si brilló como estrella de primera magnitud Téllez en la bibliografía científica, mucho más habría brillado en la de la literatura, por la que sentía inmensa pasión, a no .haberle sorprendido la muerte en la flor de su vida. Así lo inducen a creer sus novelas Cuentos para M imí, .De· espaldas al sol, M aier dolorosa, Vidas sin vida, y otras, y los notables trabajos insertos TRABAJOS ORIGINALES 435 en La Ilustraciá«Artistica, Nuevo Mundo, Diario Universal, La Publis cidad, La Idea Moderna, y revistas y periódicos de todas las poblacione- por donde pasó. Hubo un tiempo en, quefirmaba sus trabajos literarios con el seudónimo de Guer Bañas JI Dicas y actualmente empleaba el de [utelo , que era popu- larísimo entre los asiduos lectores de Diario Universal, de cuya redacción formaba parte y cuyo hueco será muy difícil detIlenar. ' El último acto público en que Téllez ha, tomado parte fué el banquete celebrado por la clase en honor de los señores ministro de Fomento, Director General de Agricultura, Marqués de la Frontera, Antonio Santa Cruz y Dalmacio García e Izcara. Ya entonces se sentía algo indispuesto, primeros sintomas de la enfermedad que le acechaba traidoramente, pero compren- diendo la trascendencia del acto no quiso que \altase su persona a la coronación del primer peldaño conquistado para el edificio de la veterinaria moderna. . . , Esposo eternamente enamorado de su fiei compañera, amante de los suyos y siempre amigo de sus compañeros, Téllez,'al bajar al sepulcro, ha dejado un vacío que jamás se llenará en todos los corazones que le que- ríamos, admirábamos y aplaudiamos. INTERESES PROFESIONALES Apostillas al Reglamento de ía ley de Epizootias POR R. P. REVES En los ligeros comentarios hechos en el número anterior, decíamos que la crítica del Reglamentó de la ley de Epizootias .requería un estudio más meditado y más detallado que la simple lectura del mismo. Esta disposición ministerial, que tan prolija y abundante se muestra en artículos y párrafos, tiene cosas verdaderamente admirables merecedoras de alabanza, pero dentro de tanta bondad se encuentran olvidos y equivocaciones que conviene poner de relieve para que la Junta' central de Epizootias presente al mi- nistro de Fomento las oportunas reformas y mejoras. Nosotros, que en nuestra breve existencia periodística venimos trabajando constantemente por el mejoramiento' profesional, hemos reconocido desde un principio la gran trascendencia que tienen para la veterinaria patria disposiciones como la estudiada, puesto que este Reglamento ha de ser el guía, la norma de conducta de todos los veterinarios españoles en sus rela- ciones con las autoridades. Por ello queremos poner algunos comentarios de aplauso en aquello que lo merezca y de censura en los errores y equi- vocaciones, creyendo servir así fielmente a nuestra profesión. Siempre fuimos perennes optimistas; creemos que el servicio pecuario es el salvador de la Veterinaria, 'pero en su organización encontramos , REYISTA VETERINAli.IA DE ESPAÑA algunos defectos que vamos a exponer razonadamente por si quieren subsanarlos quienes pueden hacerlo. Para proceder con orden, estudiaremos el Reglamento en sus dos aspectos: el técnico, que también podríamos llamar veterinario, y el admi- nistrativo o relativo a la organización del personal. 1 . Carácter técnico El carácter técnico que informa la ley'y el Reglamento es el desarrollo de la acción higio-pecuaria en favor de la ganadería. Este es el primer acierto; hemos sacudido la tutela sanitaria que tantos disgustos nos ha cos- tado y tantos vejamenes nos ha producido en la honra profesional. Muy bien; pero el pensamiento no ha acompañado a la obra. Para pro- barlo, fij émonos en la lista de epizootias-aceptemos este vocablo en su más lata extensión, comprendiendo enfermedades infecciosas y parasitarias, aunque con ello padezca la pureza del lenguaje, en aras de lo gráfico y comprensible de la frase-y consultando esa lista, vemos que la triquinosis, la cisticercosis, la distomatosis, etc., son enfermedades en que el servicio pecuario difícilmente puede hacer nada y su importancia es grande, incon- mensurable, en la sanidad bromatológica y por lo tanto ha de preocupar a la inspección de carnes, en el matadero, cuando ha cesado "toda acción higio-pecuaria. En cambio, no se cita el aborto epizoótico, la vaginitis gra- nulosa de las vacas, hoy incluida en casi todos los Reglamentos de policía veterinaria. Pero, además, con este criterio de amplitud se ha despreciado la fiebre de Malta de las cab'ras, según vimos en el número anterior, cuyos argumentos no queremos repetir. I POCA HIGIENE I El artículo 1.0 trata de «propagar entre los ganaderos las prácticas de higiene y sanidad pecuarias indispensables para la conservación y mejora de la ganadería nacional», - Fíj ese el lector que en todo el Reglamento no ha y un artículo que se ocu- pe en regular la práctica de esta propaganda. En los comentarios del núme- ro anterior se ponía de relieve el carácter policíaco del Reglamento y el olvido de la higiene: el viajante de higiene que había de personificar el Ins- pector no aparece por parte alguna. Un buen deseo del legislador, que no tiene existencia real y que no sirve para nada en la práctica. El Real decreto del señor Besada, piedra sillar del edificio pecuario, ins- pirado en un deseo más pecuario que policíaco, encomendaba a los Inspec- tores el estudio de las enfermedades que más daños causaban a la ganadería de la comarca; el nuevo Reglamento no sólo se olvida de ello, sino que tampoco se preocupa para nada de la acción vulgarizadora que con tanto éxito y con aplauso de la Dirección de Agricultura han venido hac~endo los pecuarios con la cooperación de los Consejos de Fomento. Esta misión educativa bien encauzada y con persistente constancia, hubiera sido mucho más eficaz que las multas 'para la difusión de las prácticas higiénicas, Y de mejores resultados en el cumplimiento de las disposiciones de sanidad TRABAJOS ORIGINALES 437 pecuaria, Lo contrario es desconocimiento de los pueblos. La higiene no se propaga con el palo, sino por la persuasión, por el convencimiento. Mucho tememos que tanto la Jefatura general como las provinciales serán poco beneficiosas a los intereses ganaderos si no se hace propaganda higiénica: folletos, conferencias, etc., para ilustrar al ganadero, paLa darle a conocer 'las prácticas higiénicas y sanitario-pecuarias, y aun el mismo Reglamento, de cuyo cumplimiento se hace depender la salvación de sus intereses; de esto no se habla una palabra. LAS DENUNCIAS En el capítulo II vemos una interesante innovación digna de aplauso, un verdadero acierto: nos referimos a la obligación que tienen los Inspecto- res de Mataderos, .jefes de Laboratorios, de denunciar la aparición o presen- cia de animales enfermos; también es un acierto que los jefes militares denuncien la aparición de las enfermedades epizoóticas de sus efectivos. Conocida: es de todos, y ello nos ahorra escribir algunas cuartillas, la importancia que tiene la denuncia de las enfermedades para la rápida adop- ción de medidas que eviten su difusión; por eso cuanto mayor sea el núme- ro a quien obligue la denuncia, mayores probabilidades tendremos de cono- . cer con rapidez la aparición de una enfermedad. LAS DOS ZONAS En el capitulo IV, al hablar de la declaración oficial de una epizootia, encontramos otra grata novedad: nos referimos a las dos zonas en que debe dividirse una comarca infectada, la zona infectada y la zona sospechosa. Este criterio, inaugurado por Leclainche en Francia cuando la epizootia glosopédica de 19II-I2, con resultados aceptables y para evitar el régimen de rigor que tanto perjudicaba a la ganadería y tantas reclamaciones moti- .vó en el Senado francés, ha querido nuestro legislador hacerlo general, 'y creemos que ha de ser muy ventajoso' en la práctica, cuando la demar- cación de la zona sospechosa se haga con criterio sano y no rigorista; de lo contrario, daría origen a serios disgustos y a continuas reclamaciones. 'LA EXPORTACIÓN Si nuestros ganaderos, tratantes, etc., hiciesen caso del arto 69 del Regla- mento, no conseguirían nunca 'exportar un animal; el tal artículo parece redactado para prohibir la exportación de ganados; ninguna nación admite comocertificado de origen el expedido por un inspector municipal o por un veterinario, y ningún c'ónsul visa un certificado en esas condiciones. En la Dirección de Agricultura saben, que cuando en este puerto se han embarcado algunos garañones para la Argentina, el Director general de Agricultura ha tenido que autorizar la firma del Inspector de Barcelona, porque el cónsul argentino en esta plaza se negaba a visar los certificados y por tanto no podía embarcar el ganado; nosotros podríamos citar casos de Inspectores que l-;an tenido que reconocer su firma y sello en los consula- dos para que esa autoridad visase sus certificados. ) REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Tengan por seguro en el Ministerio de Fomento que ese artículo está mal redactado y que los exportadores buscarán al Inspector provincial o al de frontera para que certifique, única manera de que los cónsules firmen. Además, ese' artículo debía quedar en sentido más ambiguo, supuesto que quien. marca la conducta en la exportación es la regla;mentación que rige en la nación que recibe el ganado y no la exportadora. Lo que sí debía hacer la flamante Inspección general de Higiene y Sani- dad Pecuarias, era dar en forma de instrucciones a todas las inspecciones de puertos y fronteras la legislación extranj era que rige en cada país para redac- tar los certificados. Nosotros sabemos que la Argentina pide muchos deta- lles, que Inglaterra se contenta con menos, que Alemania tiene interés en asuntos que no preocupan en las anteriores naciones. Así los Inspectores, .cuando tienen que expedir un certificado de exportación, antes de hacer el ridículo tienen que preguntar al cónsul qué extremos ha de abarcar el certificado. Esto se explica, considerando que Madrid, centro administrativo, está muy distante de las fronteras y los puertos, y que la Junta Central de epi- zootias y la Inspección general de Higiene Pecuaria están muy elevadas para consultar a los que estarnos al nivel del mar. . Ya 'veremos como con el tiempo este capítulo tendrá que modificarse por completo porque así lo exige la práctica. EL TRANSPORTE El capítulo IX trata una cuestión tan importante en la difusión de las epizootias como el transporte, yen verdad que han querido los ponentes atar numerosos cabos referentes a esta cuestión. En lo referente al transporte por ferrocarril, está muy completo en cuan- to a la desinfección, y si en el Ministerio hay energía suficiente para obligar a las Compañías ferroviarias, será un hecho la desinfección de vagones, desembarcaderos, etc., En donde vacila un poco el legislador es al pedir el certificado o guía de sanidad. No se ha atrevido a hacerlo obligatorio como en Inglaterra, pero además se da el caso genial, en el arto 97, de que el citado certificado pueden expedirlo el Inspector pecuario, el veterinario o el alcalde. ¡Admira- ble unidad de criterio! En Francia, cuando es obligatorio el certificado sani- tario, lo expiden las alcaldías; si no se cuenta con suficientes veterinarios, hubiera sido preferible adoptar este método; todo, mejor que mezclar fun- ciones y funcionarios. Sigamos leyendo; el arto 100 obliga a los vendedores ambulantes a proveerse de una guía de origen y sanidad expedida por un Inspector o veterinario y visada por el alcalde. Si el vendedor de ganados transporta los animales por ferrocarril, la guía puede darla el alcalde; si los transporta por camino, carretera; etc., tiene que ser un veterinario. ¡Sigue la unidad de criterio! . I En donde el legislador o los ponentes del Reglamento han retrocedido es en la parte destinada al transporte por barco: en España, lo poquito que tenemos de sanidad es lo referente a sanidad exterior. Los convenios internacionales nos obligan a no desentonar. de las naciones cultas; pues bien, TRABAJOS ORIGINALES 439 una R. O. de 9 marzo de 1908 determinaba el régimen a que debían someter- selos ganados que iban en cabotaje, y aquella R. O- hubiese sido completa con añadirle la desinfección; el Reglamento deroga esa disposición, para poner las cosas peor que estaban: 10$ ganados, al embarcar necesitaban un certificado de origen y la inspección veterinaria se hacía muy bien en los puertos; ahora podrán embarcar sin esta inspección y sin ese certificado: con este nuevo régimen nosotros nos figuramos el trabajo que tendrán losnuevos inspectores de puertos en donde apenas se importan y exportan ganados y en cambio es importante el comercio de cabotaje. ' Para este viaje, bien estábamos con la legislación antigua, pues la mo- derna no la ha mejorado en nada . . FERIAS y MERCADOS Hace tiempo que venía preocupando al servicio pecuario la organización sanitaria de las ferias y mercados de ganados, y por todos era esperada una reglamentación uniforme de estos centros de contratación. El Reglamento se arranca en el arto lag pidiendo el certificado 'sanitario para todo ganado que concurra a feria; repetidas veces habíamos leído que algunos gobernadores, a instancia del pecuario. habían dispuesto esta me- dida; y siempre pensamos que en España es un absurdo pedir semejante guía;este artículo quedará incumplido en toda la nación. Regiones enteras: Calicia, Andalucía, sin veterinarios ¡quien va a certificar! La vida rural, a gran distancia de las poblaciones, de la mayoría de los ganaderos que concurren a feria, hace imposible este cumplimiento; ¿se va a obligar al veterinario a que vaya a los caseríos, a las parroquias, a los cortijos, o por el contrario tendrán los ganaderos la obligación de recorrer muchas leguas enbusca del veterinario para que certifique? Mediten sobre esto los vocales de la Junta de Epizootias. Si se pide certificado en las ferias y los ganados que no lo lleven se ponen a parte, será preciso ponerlos a parte todos; lo quesí auguramos es un magnifico ingreso a los Inspectores pecuarios de la feria si las autoridades se. atreven a ayudarles en la cobranza' de las cincopesetas por partida. Se ha querido apretar tanto que no se puede cumplir con lo legislado, y malos ratos han de pasar los Inspectores provincial y municipal al cuidar, bajo su responsabilidad, de que en las ferias y mercados se cumplan las medidas sanitarias ordenadas en el Reglamento. Aunque hemos visto que elprimer artículo del capítulo no se cumplirá nunca, no todo ha de ser cen- surable;en este asunto, el arto r r S es un acierto; la desinfección, a-posteriori , delos mercados, ferias, etc., es medida de gran valor profiláctico y de gran importancia práctica. PARADAS DE SEMENTALES Todo el capítulo que se ocupa de este asunto. está muy en su lugar; además,es una verdadera conquista la intervención pecuaria en las paradas dela Cría Caballar. Como el legislador promete una reglamentación especial, esperamos su publicación para hacer la crítica. 440 REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA EL SACRIFICIO Es la gran novedad del nuevo Reglamento el sacrificio G indemnización de los animales cuyas enfermedades son incurables, y por lo tanto se cons- titu yen en focos permanentes de infección. No ofrece duda que el Stam-ping-out es arma poderosa para combatir epizootias, pero Sl1 aplicación se presta a grandes abusos y no tardará el ministro de Fomento en aclarar y detallar esta parte del Reglamento. En Alemania, en Francia y demás países en donde venía indemnizándose los sacrificios de animales enfermos, constituía un 'buen negocio para los tratantes poco escrupulosos; compraban reses enfermas, tuberculosas prin- cipalmente, y las pagaban muy mal; pero por ellas recibían buenas indemnizaciones del Estado, porque conocían los rincones de la ley y sabían ponerse a cubierto. Han sido tan grandes los escándalos y tantos los aprovechados, que actualmente se ha modificado el régimen de indemnización, invirtiendo esas cantidades entre los ganaderos en forma de lucha antituberculosa ... u otras, para evitar enriquecer al intermediario sin provecho para la nación. No sería extraño que en España surgiesen. algunos tratantes que com- prando caballos muermosos, vacas tuberculosas, hiciesen su declaración, sometiesen los animales a. cuantas disposiciones dicta el Reglamento, y al amparo del .capítulo XII que comentamos y de algún cacique, hubiera que sacrificarse los ganados y pagárselos. Total. un bonito negocio. . Será preciso que en el Ministerio se preparen a evitar estos abusos exigiendo determinadas condiciones a los propietarios de ganados para tener derecho a indemnización por sacrificio, ya que la ley de Epizootias v su Re¡)amento se han hecho en favor del ganadero y no para favorecer . a los V1·VOS. . - , Los LABORATORIOS , Otra importante novedad en nuestra legislación y una interesante reforma en el servicio pecuario, son los laboratorios. En el número 4- de esta REVISTAcorrespondiente al mes de abril pasado, se hicieron algunos comentarios sobre la organización y funcionamiento que debía darse a estos centros para que respondiesen a las necesidades de la práctica. El tema es tan interesante, tanta su trascendencia, que aun a trueque de pesados queremos insistir en este asunto. Ante todo digamos que la implantación de estos laboratorios no ha sido todo lo equitativa que debía ser, según han demostrado los colegas Revista de Higiene y Sanidad Veterinaria, La 'Veterina1,ia Toledana y .Jaén Pecuario. Pasando estas protestas por alto, pues siempre las habría cualquiera que fuese la distribución, nosotros nos hemos de fijar principalmente en su misión. Repetiremos lo dicho anteriormente: los laboratorios según el capítulo XV . son incompletos y sirven para muy poco en favor de la ganadería. . El laboratorio, además del estudio clínico de las epizootias, ha de=: car remedios; es una vergüenza nacional que sólo el Instituto de Alfan- TRABAJOS ORJGINALES 44I so XIII fabrique' en España sueros y vacunas y tengamos que ser tribu- tarios del extranjero en estos productos; el servicio pecuario debe tener centros de producción de estos recursos terapéuticos. En este asunto de los laboratorios, cuya trascendencia profesional es mayor de lo que parece, precisa que insistamos mucho para gloria del ser- vicio de higiene pecuaria. Extraña mucho que en una' nación eminentemente centralista, al crear los laboratorios se dejase Madrid sin ninguno, o no se crease uno central, y extraña mucho más porque en el arto 38, se dispone que para confirmar un diagnóstico puedan mandarse productos patológicos a la Inspección general o a los laboratorios regionales, Si la Inspección general' no cuenta con laboratorio, ¿cómo va a analizar productos? Esta pregunta tiene su contestación leyendo' los presupuestos y viendo que hay una partida de 25,000 pesetas de subvención para el Instituto de Alfonso XIII para investigaciones científicas de las enfermedades de los ganados, fabricación de sueros y vacunas e indemnización del personal facultativo de la sección de sueroterapia; la Inspección general de Higiene y Sanidad Pecuarias dispone del referido Instituto para el estudio de las epizootias. Pero aquí hay una gran paradoja: este centro es dependiente de la Di- rección de Sanidad, es un centro sanitario de Gobernación, y la veterinaria, que ha sostenido durante estos últimos años una descomunal batalla: contra los sanitarios de Gobernación para conseguir nuestra independencia, para constituir .la soberanía pecuaria, no va a consentir que el servicio pecuario subvencione con 25,000 pesetas a un centro dirigido por nuestros enemigos íel citado Instifuto lo dirige el sabio Cajal, pero administrativamente depende "del servicio sanitario de Gob.ernación.) Para 6 laboratorios regionales (instalación y conservción)-las casas las pondrá el pecuario 'o el Ayuntamiento o Diputación, porque en el presu- puesto no hay para casa-se han presupuestado I5,000 ptas. y en cambio hay 25,000 para subvenciones a un extra.ño!l! Nosotros creemos que con esas 25,000 ptas. debía hacerse en Madrid un laboratorio-central pecuario y con eso romperíamos la última amarra con los sanitarios y sus servicios. Los vocales veterinarios de la Junta de epizootias que tan paladines defensores se mostraron en la campaña pecuaria que libramos en la prensa, Congreso y Senado, deben defender este asunto y dar al César lo que es del César, única manera que la defensa de los intereses ganaderos esté en Fo- mento y obedezca a un plan único dirigido por veterinarios. El servicio de higiene pecuaria, que tiene personalidad científica y admí- nistrativa propia, debe dirigir-sin prestación ajena-todo lo ata.ñente a estos asuntos, tanto en el orden técnico como en el burocrático. . Un asunto se ha escapado al legislador en el capítulo de los laboratorios eu su afán de hacei:los chiquitos, reducidos en sus funciones: nos referimos al control de los sueros y vacunas empleados en la ganadería. Tema fué é.Btedesarrollado en la Asamblea de Toledo, y Iué ponente el señor Medí- na (M.). Conocidas son las conclusiones y el autor mereció aplausos por su admirable labor y tuvo como triunfo la aprobación de sus conclusiones; pero no obstante la resonancia de aquella Asamblea, no obstante la. publi- cación de su libro, no han tenido eco en el Ministerio aquellos acuerdos 442 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA y aquellas conclusiones; en España se vacunará con lo que quieran mandar- nos los Institutos extranjeros. Los laboratorios que pudieron ser centros importantes de labor científica de investigación y estudio de nuestra nosología pecuaria han nacido tan raquíticos, tan mermados, que esperamos muy poco de su acción. Y si no, al tiempo. Los CASTIGOS Siete artículos sobre penalidad; hasta para los intrusos, que gozan de todas las libertades, hay su correspondiente palo; también anteriormente hemos dicho algo sobre este asunto; el rayo de Júpiter está presto a herir a quien se desmande; no creemos que la renta. del timbre suba mucho con las multas a causa de las infracciones de este Reglamento, porque esperamos que la cultura del público, sobre todo veterinario (como dicen los alcaldes en los bandos), sabrá cumplir con sus deberes. Así sea, porque a los gana- deros caciques y alcaldes no hay modo de multados. ¡Desgraciados del Ins- pector y del Gobernador que lo intentasen! EPIZOOTIAS y ENZOOTIAS El título 'lII, la parte más técnica de todo el Reglamento, está bien en general: .no se conocen actualmente otros medios policiacos p~ra com- batir las epizootias. Pero nosotros, quizá por estar alejados del servicio pecuario y ver el mundo científico veterinario a través de las revistas y los libros, teníamos pensado que la misión de tal organismo era de más trascendencia para la economía pecuaria nacional; el servicio pecuario no entra en acción hasta que no se «presente», no se «declare. tal enfermedad. Esto será eficaz en la mayor parte de las epizootias-aquí conviene restringir el vocablo a su verdadero concepto patológieo-que ataquen a nuestros ganados, pero en España tenemos muchas enzootias. que constantemente causan pérdidas a la ganadería y que hoy mismo podría el ministro de Fomento declararlas oficialmente en la Gaceta: la tuberculosis, el carbunco, el muermo, la peste porcina, la perineumonía exudativa, .y alguna otra, son enfermedades que merecen una lucha constante, permanente, sin esperar que por causaS diversas se agudicen y con ello alarmen a la opinión. La lucha contra la tuberculosis que se ha instituí do en todas las naciones europeas y americanas no ha merecido atención especial de parte de nues- tros legisladores: los trabajos de alemanes, daneses, suecos y últimamente ingleses y argentinos, sin despreciar a, Francia, no han preocupado a los . directores del Servicio pecuario. La tuberculosis seguirá atacando nuestras vacas, esperando que los gobernadores y que el ministro hagan la decla- ración oficial de su existencia, y entonces aplicar unas medidas sanitarias completamente desacreditadas por su eficacia profiláctica. Tantos años en Congresos veterinarios y en la prensa profesional mundial hablando de combatir la tuberculosisbovina, y cuando el Estado se ha decidido. a poner remedio a las enfermedades infecciosas se olvidade este movimiento universal, como si España fuese nación del planeta Marte o como si nuestra ganadería tuviese salud a prueba de microbios de Koch. TRABAJOS ORIGINALES 443 Algo parecido se puede decir del muermo, aunque afortunadamente no abunda tanto como la tuberculosis: los trabajos que Alemania y particu- larmente Austria-Hungría han venido haciendo estos últimos años para I librar a su ganadería caballar de grandes pérdidas han tenido eco hasta en los países balcánicos; pero aquí, nuestros gobernantes siguen sin enterarse o por lo menos sin procurar adaptar nuestra ganadería a seme- jante criterio profiláctico. También hemos de esperar a que sea declarada estaenfermedad para combatirla y sería más práctico y más eficaz emprender una campaña preventiva destruyendo todos los focos existentes antes de que hagan explosión y sean 'del dominio público. El carbunco, que tantos estragos hace en los bóvidos y óvidos, merece que el servicio pecuario intentase, como se ha hecho en muchas regiones de Italia, una acción preventiva, vacunando e inmunizando las reses en evitación de que aparezcan enfermos. Lo mismo puede decirse del cólera porcinoy de la perineumonía'., En una palabra, las disposiciones que trae nuestro Reglamento son de orden policíaco, defecto general de toda la disposición, propias para enfer- medades de importación y gran poder difusivo (glosopeda, viruela) y que, brotan y se ven en seguida, pero no para combatir las enzootias de marcha crónica, silenciosa, de acción continua y constante, que causan grandes pérdidas. Es preciso que la Dirección de Agricultura piense en organizar en España la lucha contra la tuberculosis, contra el carbunco, la perineumonía, el muermo,con un criterio preventivo, no policiacode lo contrario, seguiremos lo mismo que antes, y la ganadería no habrá notado los efectos de una legislacióntan rigorista y de un servicio tan completo con el de higiene pecuaria. II Servicio pecuario \ Llegamos a la parte segunda en que hemos dividido el estudio del Re- glamento, parte que afecta al veterinario, como aquélla afectaba- a la gana- deria.Muy difícil nos es resumir en unas cuartillas, por muy numerosas que sean,todo lo que nos sugiere la lectura de los artículos comprendidos en el titulo IV; además, creemos qlJe por mucho que de ello se escriba siempre quedarán muchas novedades que descubrirá la práctica. Es un acierto, y por ello debemos alegrarnos los veterinarios, el que la Higiene y Sanidad Pecuarias correspondan al Ministerio de Fomento, formando'un cantón independiente, genuinamente veterinario, con sus tres organismos Central, Provincial y Municipal. JUNTA DE EPIZOOTIAS Nosotros hubiéramos preferido que la Junta Central de Epizootias no hubiesecopiado su organización de Francia, sino de España, inspirándose enservicios análogos y dentro de la misma Dirección de Agricultura: en las Juntas Consultivas de Montes, Agronómica, Minas, que las integran exclu- sIvamente ingenieros de los respectivos cuerpos, sin personas extra fías , 444 REVIS1'A VETERINARIA DE ESPAÑA La Junta consultiva de Epizootias debía estar formada por pecuarios; parece que la veterinaria no ha llegado a mayor edad y necesita de esos tutores; así se verá que en la casa, la única [wnta técnica, compuesta por no técnicos,esladeEpizootias, el único pecuario que hay es el jefe; los demás señores respetables nada tienen que ver con el servicio pecuario y serán los directores e informadores en casos de reformas, de consultas, según disponen los artículos 275 y 276: es decir, serán el cerebro del servicio pecuario. ¿Qué tan' . SERVICIO PROVINCIAL " Mucho ha y" que hablar de los arts. 278 Y siguientes. Por el primero de ellos se ha sacrificado al Inspector señor Gordón Ordás, que figura con el número primero en el "escalafón, alejándole de la Jefatura, También es arbitrario lo dispuesto en el artículo siguiente, o sea que los Inspectores auxi- liares puedan ser de primera o segunda. ¿Por qué no de tercera? Pues para sancionar legalmente el atropello cometido con siete Inspectores al nombrar al señor Sanz García Inspector auxiliar. ¡Así da gusto! Esto son trapitos sucios que deben quedar entre los compañeros inte- resados y por esto hacemos punto. Por fin, el arto 282 suponemos habrá llevado la tranquilidad a los Ins- pectores pecuarios; el escalafón riguroso, y concurso; es decir, justicia, única manera de evitar disgustos y atropellos. Para que no sea todo perfecto, está ahí la excepción del arto 278, ignominioso inri de la ley de Epizootias. Gato escaldado ... Sin querer, nos ha sugerido este comentario la lectura elel arto 289. Ya se ha visto la equidad con que procede la superioridad; recuérdese la polvareda justisirria que produjo el Real decreto de 22 ge enero pasado. - El ministro de Fomento, previo informe de la Inspección general. dirá los Inspectores que deben 'asistir a los certámenes científicos; acuérdate, lector, de esto, y verás que al primero que se celebre irá el menos adecuado, pero con más simpatías; por si se te olvida, nosotros te lo recordaremos. Nada, que huimos del agua fría. Ya hemos visto cómo procede la supe- rioridad, en cuanto se queda libre del freno de lo legislado. El famoso artículo 279 sig ue trayendo cola. Según el arto 294, los Ins- pectores auxiliares efectuarán las visitas de inspección que sean necesarias y se ordenen por la Dirección de Agricultura. ¡Muy bien! Un señor Inspector de segunda, inspeccionando asuntos de un Inspector de primera ¡Vivala democracia pecuaria! No es que neguemos competencia a un Inspector de categoría inferior, pero si las categorías sirven de algo, si las jerarquías no son un mito, no puede consentirse esa intromisión de un inferior en asuntos de un superior; busquen antecedentes en el Ministerio de Fomento, y siempre verán que los ingenieros Inspectores-que son numerosos e infinitas sus 'visitas de inspección-s-son de categoría superior al inspeccionado. Era preciso la crea- ción del servicio pecuario para romper esa "gloriosa tradición de la casa cap. esa disposición administrativa.' " Esto acarreará disgustos, que no serán ostensibles por la disciplina, pero romperá la envidiable armonía que reinaba entre los Inspectores y I " TRABAJOS ORIGINALES. 445 que nosotros tanto envidiábamos y deseábamos para los demás organismos de la clase. Pasemos por alto las alfabéticas obligaciones de los Inspectores provin- ciales, pues para eso cobran. INSPECTORES MUNICIPALES .y llegamos al verdadero nudo gordiano de la cuestión en el servicio pecuario, a las Inspecciones munícípeles. verdaderas cenicientas de la profesión. . Todos los veterinarios rurales esperaban que el nuevo servicio traería alguna mejora en su situación material y se encuentran con que siguen lo mismo que 'estaban, mejor dicho, peor que estaban, pues aumentan las obligaciones y las responsabilidades. Sostener una campaña durante muchos años para que el Estado se encargue de pagar los titulares, los servicios al municipio, y ahora encontrarse que al ser nombrados Inspectores muni- cipales de Higiene y Sanidad pecuarias, tendrán como sueldo el haber que se consigne en los presupuestos municipales, es desconsolador. En esto no hay engaño, porque la ley lo decía muy terminantemente; pero aun se esperaba que el Reglamento pusiese las cosas de cierto modo que fuese posible en un porvenir no lejano modificar la ley; las cosas han sucedido de tal manera, que no hay resquicio ni posibilidad de semejante reforma. Cierto que el Reglamento dice que cobrarán como mínimum 365 pesetas por el nuevo servicio pecuario; mas se conoce que los ponentes de1 Regla- mento han olvidado que los Ayuntamientos presupuestan pero no pagan, únicarazón porque los veterinarios municipales quieren cobrar del Estado, porque los Municipios pagan mal, tarde o nunca. Ha sido una falta de acierto, y la práctica lo pondrá de manifiesto, que elnombramiento de los Inspectores municipales lo hagan los Ayuntamientos; estoquiere decir que seguirán las mismas tretas, que imperará al caciquismo y que el Inspector se deberá a la merced del monterilla de tanda, y que la Dirección de Agricultura no podrá dispone.r de un personal que no nombra y no paga. En resumen: casi estaremos como antes, y el servicio pecuario quedará reducido a los Inspectores provinciales y los de fronteras. Si la Dirección hubiese nombrado los Inspectores municipales, andando el tiempo estos funcio·narios tendrían razones para pedir fuesen pagados sus servicios por el Estado, supuesto que al Estado sirven; pero después de la lectura del Reglamento hay que alejar toda esperanza: la veterinaria rural está condenada a perpetuo irredentismo. Nos parece bien que para premiar los servicios que gratuitamente venían prestando los subdelegados de Veterinaria, sean preferidos éstos para Ocupar .las plazas de pecuarios municipales. Pero con igual espíritu de justicia, se habría tenido que preferir a los veterinarios titulares allí donde no hubiese subdelegados. A los veterinarios titulares se les ha obli- gado durante muchos años a remitir estados de sanidad mensuales sin percibir remuneración alguna. Ahora era ocasión de recompensarles este tr~bajo, y, sin embargo, no se hace así, sino que se faculta a los Ayunta- mientos para que nombren a su antojo el pecuario municipal, y como no REVISTA VETERINARIA 'DE ESPAÑA se les sujeta a ningún freno, pueden nombrar, no a quien más lo merezca por sus conocimientos o servicios, sino a quien tenga más simpatías o amistad con el Alcalde. IMPUESTO PECUARIO Párrafo aparte merece el arto 306, que ha venido a destruir una bella ilusión de la veterinaria, una de las ideas que más defendía el señor Malina y que más adeptos tuvo dentro de la clase: los Municipios no podrán crear arbitrios nuevos para cubrir los gastos que impone la nueva ley de Epizootias. Veterinarios, municipales pagados por Ayuntamientos, negán- doles a éstos crear nuevos arbitrios, equivale a dejar las cosas como estaban; si los. Inspectores municipales auxilian al provincial, será por simpatía, por compañerismo, pero no POl- los nuevos emolumentos e ingresos que aumenten su gaveta. Ténganlo presente en el Ministerio de Fomento. .** * Una reforma tan extensa, naturalmente que debía tener imperfecciones. pero éstas son' meros accidentes de forma, de detalle, que paulatinamente el Ministro de Fomento, con la Junta Central de Epizootias-sirl pecuarios,- irá modificando en sentido más perfecto porque así lo exige la ganadería, que se trata de defender y la veterinaria que como clase social merece aten- ciones; lo único que ofrece peor solución, y es lástima, es el asunto de los inspectores municipales; pero sus voces, que son las de los humildes, encon- trarán eco en todos los compañeros, en la prensa y enlas reuniones de la clase; todos estaremos a su lado, y aunque en muchos años no se ha conseguido nada en el orden práctico, no por eso conviene cesar en la lucha, porque quizá otros tiempos y otros hombres les hagan justicia. TRABAJOS TRADUCIDOS Aparato para. inyectar suero artificial POR W. GOTTSCHALK Los aparatos existentes para inyectar grandes cantidades de líquido bajo la piel con fines terapéuticos, adolecen de algunos defectos que impiden su generalización en la práctica. Sobre todo su complejidad y su fragilidad (son de vidrio) impiden que los lleve consigo el veterinario, máxime 'si, como hacen muchos, visita montado en motociclo. Además, todos funcionau lentamente, porque la inyección sól~ se hace por una aguja. Por último, el precio de 'algunos componentes no es bastante bajo. Si se quiere acelerar la operación' mediante una jeringa inyectora--el modelo Aubing-se complica todavía más Y. en la mayoría de los casos es indispensable un TRABAJOS EXTRACTADOS 447 ayudante, Hay que tener también en cuenta que una presión demasiado grande puede obrar nocivamente sobre el tejido subcutáneo y originar abscesos y necrosis que desacreditan. Por esto, para inyectar solución fisiológica de CINa, que desde hace años prefiero a los demás sueros artificiales, empleo desde hace· tiempo, con resultados satisfactorios, un aparato caracterizado por: l. o . Poderse transportar cómodamente y sin el' menor b peligro. 2.0 Trabajar con rapidez. 3.0' Ser dé precio lo más bajo posible. e Se compone, como se puede ver en la figura adjunta, de: a) Un embudo de goma. b) Un trozo de tubo metálico de unión. d e) Tres trozos de tubo de caucho endurecido. d) Una horquilla hueca de metal y e) Dos agujas fuertes huecas. Estas últimas van en una bolsa de cuero, y todo el con- e e junto se lleva .con comodidad y pulcritud en un saquito de lona cerrado mediante botones de presión. Para usarlo suelo enganchar la horquilla en la nuca del paciente y clavo las agujas en las' tablas del cuello, una en cada lado, en el tejido conjuntivo subcutáneo. Si el embudo está e suficientemente alto, se pueden inyectar con comodidad de 2 a 3 litros de líquido en veinte ó treinta minutos, para lo cual sólo es menester un ayudante que mantenga. elevada la cabeza del animal. El aparato completo cuesta IO'25 marco)' en la casa Hauptner. (Be?'l. Tierérst Woch., 5 febrero 1914.)' '" Trad. por P. F. TRABAJOS EXTRACTADOS ANA TOMÍA y FISIOLOGÍA' A, MENSA.~Sobre las glándulas ceruminosas del gato y del cerdo.- El autor cita a los anatómicos Ellenberger y Günther como los únicos tratadistas que se ocupan de estas glándulas. Las glándulas ce~uminosa~ Son'de dos órdenes: tubulares, análogas a las sudoríparas, y racimosas, semejantes a las sebáceas. En el gato y en el cerdo se encuentran las dos variedades; en el gato en proporciones casi iguales, salvo el tamaño de los elementos; en el cerdo con un gran. predominio de las racimosas; las glándulas sebáceas, en el gato, están desarrolladisimas; en los cortes Senota una gran desproporción entre la zona dérmica por ellas ocupada y 'laCorrespondiente a la hipodérmica de las tubulares. El cerdo tiene un número ba8tante inferior de estas glándulas en relación con el gato. En cuanto a la histología de los elementos celulares glandulares, no o-frecen excepción REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA con los caracteres comunes y propios de las glándulas de los demás animales. La existencia de dos variedades de glándulas en el conducto auditivo, plantea la cuestión sobre la génesis del cerumen. Según la teoría de Valentin, avalorada 'por Schwalbe, el cerumen es producto de 'la glándula sebácea que, además, produce un pigmento amarillo-obscuro que colorea el cerumen; esta teoría se apoya en la falta de glándulas tubulares en la piel del oído de muchos animales que, no obstante, tienen cerumen; modernamente se quiso imputar la secreción del cerumen a las glándulas racimosas (de ahí su mayor tamaño y número) y a las tubulares se les confía la función pigmentaria. Los tratadistas de anatomía veterinaria más prestigiosos, admiten la secre- ción del cerumen como actividad de los folículos o glándulas ceruminosas, sin distinción de forma; por lo tanto, corresponde el nombre de «glándulas ceruminosas. a todas las que existen en el conducto auditivo externo, con la diferencia de que hay una variedad racimosa y otra tubular.-C. S. E . . (Arch. Scie .. di' Medicinu. Veterinaria" núms, Il-12 nov.vdbre. 1914, pág. 161-169.) MIECKLEY.-Los defectos visuales en los caballos.-Se ha comprobado con frecuencia: y con ocasión de las carreras de caballos, que muchos de .ellos distinguían mal los obstáculos, lo cual hízo suponer que podían estar atacados de alteraciones visuales. Para comprobar esto, el secretario de la «Deutsche Gesellschaft Iür Z üchtungskunde, (Sociedad alemana de Gana- dería) 'sometió todos los caballos del R. depósito central de Beberbech a \111 examen ocular que determinase los defectos visuales (alteraciones en la refracción luminosa). Se propuso determinar si los caballos criados en condiciones perfectamente naturales pueden ser atacados de defectos en la vista tan graves que produzcan aminoramiento en la percepción visual y además determinar si esos defectos se pueden transmitir por herencia. El autor no tuvo presente las alteraciones producidas por la fluxión periódica (por ser enfermedad muy conocida y estudiada); sólo fueron tema de su estudio los caballos que no presentaban trastornos patológicos y podían tener defectos en la visión, causados por miopía, presbicia o astigmatismo. Las observaciones recayeron en 322 caballos, de edad entre 1 'ji 20 años; los sujetos fueron examinados con un aparato construido por Klingelhofkr 'ji Holterboch. Los animales se agruparon 'en las siguientes categorías: 8 sementales; 106 yeguas de vientre; 28 caballos nacidos en 1910 aestinados a la venta; 21 caballos de silla, tiro y trabajo; 50 potros nacidos en 19I1; 46 nacidos en 1912 y '54 .nacidos en 1913. Se obtuvieron los resultados siguientes: de 322 caballos, 200 aparecen con una vista normal, 90 miopes y el resto 32 présbites o atacados de otros defectos visuales; es decir, que se obtuvo una media de 28,13 % de miopes y 6,52 % de présbites, Tanto U11acomo otra proporción son bastante consi- derables, y el autor rechaza como gratuita la afirmación de que la miopí~ en el caballo es una excepción y la presbicia es rara. Además se comproba que existe tanto en la edad joven como en la adulta; be comprobó por ejem- J plo que de los 54 caballos nacidos en 1913, había 16 miopes, mientras que de las 106 yeguas de vientre, sólo había 29. La miopía era en general de 1 a 2 dioptrías; la presbicia también era de 1 a 2 dioptrías, pero llegó una TRABAJOS EXTRACTADOS 449 vez a 4 dioptrías. Los caballos atacados de astigmatismo fueron, en general, muy poco numerosos. Para estudiar la transmisibilidad por herencia, se pusieron en una lista los descendientes de una familia que presentaban ojos anormales, y pudo comprobarse que, en la casos, la miopía de las madres se transmitió a los descendientes, y la presbicia fué comprobada en 2 casos. En los demás casos una yegua miope dió un potro présbite o normal y viceversa. El autor considera, prematuro deducir conclusiones respecto a la herencia, porque si es cierto que las anomalías visuales pueden presentarse en la pri- mera edad, también pueden ser innatas. Tampoco el autor pudo 'comprobar hasta qué punto los defectos encontrados dan lugar a inconvenientes prác- ticos; hay que' manifestar que II caballos de silla y tiro que presentaban una vista defectuosa, sometidos a pruebas delicadas y minuciosas, no presentaron ningún inconveniente que pudiese ser causa para desecharlos del servicio.-(Zeitschrijt lür Gestiuhunde und Pierdesucht. v. 12. diciembre 1914. p. 241-247.) PATOLOGÍA Y CLÍNICA FERRY.-Sobre la etiología de la influenza del caballo.v-Ante el estado de incertidumbre en que nos hallamos en lo relativo al agente específico de la fiebre tifoidea del caballo (influenza). y en vista de la confusión que reina entre esta enfermedad y ciertas formas de papera, Ferry ha querido emprender el estudio bacteriológico de las diferentes secreciones recogidas en los enfermos de este grupo. Se ha dedicado especialmente al examen de las mucosidades traqueales obtenidas mediante una punción practicada en la base del cuello, a fin de evitar los agentes de la infección secundaria procedentes del aire inspirado. Ha hecho igualmente numerosos cultivos de sangre, y de sus trabajos saca las siguientes conclusiones: Un estreptococo, probablemente el de Schütz, ha sido cultivado en estado puro de los productos recogidos en la tráquea en las primeras horas de la enfermedad en casi todos los animales examinados. De 24 casos entre 33, fué aislado de la sangre un organismo que pre- sentaba los mismos caracteres. . La asociación en simbiosis de este' agente con el estafilococo, parece favorecer su cultivo. El bacillus equisepticus no 'ha sido visto ni aislado de la tráquea ni de la sangre en caso alguno de influenza, Por consiguiente, no han podido comprobarse las afirmaciones de Lignieres. No existe ninguna diferencia manifiesta entre el estreptococo hallado y el procedente de los abscesos de la papera. . Las experiencias de inoculación no han sido lo suficientemente numerosas para deducir conclusiones ciertas. Pero, por lo menos en un caso, una inyección intravenosa de cultivo ha provocado la fiebre, tos y secreción características de la. influenza. Sin embargo, Ferry no quiere afirmar categóricamente la especificidad del estreptococo en la fiebre tifoidea del caballo; pero se inclina hacia esta Conclusión y afirma las estrechas relaciones que existen entre esta enfer- 29 45° REVISTA V:¡;;TERINARIA PE ESPAÑA medad, la papera y la neumonía infecciosa.-(Amer. Veto Reinem, Ref. p. V. F. D. Rev-. Gen. de Med. Vet., L° julio 1915.) HUTYRA, F.-Inoculación contra la peste porcina.-La peste porcina puede ser cqmbatida con éxito mediante inyecciones de suero y mediante inoculaciones simultáneas. Un suero potente confiere inmunidad contra la infección experimental y contra la natural con el virus filtrable J' de modo indirecto, contra las infecciones bacterianas secundarias (infecciones mixtas). Los anímales inyectados con suero y simultánea' o posteriormente expuestos a la infección natural; adquieren una inmunidad permanente. Por lo tanto. la inyección de suero está indicada en los casos de infección reciente, y .si las inyecciones se practican inm.ediatamente después de descubrir la presencia de la enfermedad, yugulan rápidamente la epizootia. La5 inocu- laciones, empero, producen, a veces, reacciones, y es menester gran cuidado hasta que se han apagado, para evitar la difusión de la enfermedad. (Con- clusiones de su trabajo presentado al X Congreso Internacional de Veten- naria.) TERAPÉUTICA Y F ARMACOLOGIA HANCOCK, R C. G.-La esencia de trementina en el tratamiento de las heridas.-Admirado el autor de la rápida curación de un caballo coronado en las rodillas con abertura de las cavidades articulares, ha dado a conocer el método que, en muy breve tiempo, le ha permitido obtener excelentes resultados. El primer apósito lo había hecho con pomada boricada.. pero po~- teriormente hizo aplicar una mezcla de esencia de trementina y aceite de olivas en partes iguales. Las heridas se habían lavado' con esta mezcla y recubierto con algodón empapado en la misma; el algodón se había recubierto con tela impermeable para evitar la evaporación de la tremen- tina. El apósito se renovó cada día. Los buenos resultados obtenidos han sido confirmados en el tratamiento de una fístula qL\e se insinuaba debajo la escápula, por una úlcera rebelde en el labio. de un caballo árabe y por otros casos. Hancock insiste acerca la necesidad de emplear el aceite de olivas; el aceite de linaza, y otros, desecan y recubren las llagas de un barniz espeso que irrita en lugar de fa-Jorecer la curación. (The Veto News. Ref. p. L. P. Rev. Gen. de Med. Vet., 1.0 julio 1915.) HAUER.-Sobre la antiflogistina.-La antiflogistina es un silicato de aluminio con glicerina pura y antisépticos (ácido bórico, áci-do salicílico y iodo). Es una pasta gris envasada en botes de hoja de lata. Para usarla se sumerge los botes en agua caliente y 'se extiende la pasta, en un grosor de dos dedos, por el sitio correspondiente. Luego se pone una capa de algodón y, si es menester, una venda. Obra principalmente produciendo una hiper- emia actriz, porque atrae mucho al agua. Constituye una forma exoelente y eficaz del uso terapéutico de la arcilla en veterinaria. Sirve sobre todo para el tratamiento de las enfermedades agudas y.crónicas de la pi~l Y del tejido subcutáneo. No daña la piel, antes la tonifica. Calma el dolor. Si el l' TkABAJOS EXTRACTADOS 451 vendaje está bien puesto, los caballos pueden seguir trabajando, (ZeitscVr. [. Veterinark.,.I9I3, pág. III, Ref. por Richter en B. T. W. 1914, pág. 62.) MAREK, ]., de Budapest.-Lafasciolina, específico contra Ia dístomatosís hepática.-La fasciolina es un extracto de helecho, recomendado primero por Railliet, Moussu y Henry contra la distomatosis hepática de los óvidos, y del cual Molphatas dijo haber obtenido buenos resultados en Grecia, con- tra dicha enfermedad. Marek ha ensayado el medicamento en la clínica de Budapest, en numerosos óvidos y bóvidos 'con distomatosis hepática, y no ha obtenido resultados curativos, ni aun de dosis de fasciolina, capaces de producir envenenamiento. No sólo no conceptúa adecuado dicho medicamento contra la distomatosis hepática sino que lo considera peligro- so por su gran toxicidad. (Allat Lapoh, 1914, n.v 48, R. pOI' el Dr. Z. en B. T. W. de 4 de febrero de 1915.) ROMERO HERNÁNDEZ, F.-Tratamiento medicamentoso de la pastere- losis porcina.c-El autor ha tímido ocasión de ensayar, con buenos resultados el tratamiento de la peste porcina con los calomelanos, apoyado en los experimentos de Ficai y Ceccherelli, que publicamos nosotros en el n.O 7 elel volumen VIII de esta REVISTA. , Desde el momento en que hubo diagnosticado perfectamente la enfer- medad, aisló a los enfermos colocándolos en condiciones higiénicas. En ayunas, ' administraba a éstos las siguientes dosis de calomelanos: cerdos grandes, ele3 a 4 gramos; medianos, de 1 1/2 a 2 gramos, ya los pequeños, de 75 centigrarnos a 1 gramo. Diariamente y en el caso de que los cerdos no presentasen suma gravedad, inyectaba en la piel del muslo la fórmula siguiente: Hidroxibenzol . 1 gramos Glicerina . 3 » Agua destilada 30 En los cerdos grandes la inyección era de 10 c. c. cada vez; en los media- nos de 7 c. c. y en los pequeños de 4 c. c. Los efectos de este tratamiento no pueden ser más halagüeños. A las poéas hor'as de practicada la inyección, la temperatura rectal desciende de rO a 1'70; el estado general de gravedad se atenúa y paulatinamente des- aparecen la tos, disnea, inapetencia y tristeza .. En los casos graves, tales síntomas no desaparecen del todo, peTO suele notarse una mejoría Ínicial que se acentúa si al cabo de cinco o seis horas se practica una segunda inyección a igual dosis que la primera. Desde el tercero o cuarto día, las elevaciones térmicas desaparecen, la temperatura se,hace normal y los animales recobran la alegría, desapareciendo los síntomas respiratorios a los diez ó doce días que .dura el tratamiento'. El autor concluye afirmando que este tratamiento es eficaz en las formas po.co. raves de septicemia porcina; en las formas crónicas es de resultado g y elUdos.o resulta ineficaz en las formas subagudas de carácter grave.- (Rev. de Hig. JI Sanid. Veto Enero 1915.) 452 REyISTA VETERINARIADE ESPAÑA \ ROOK, O.-La ascitis hidrópica en el perro y la cura por la sed.-En el mes de enero del año pasado fué presentado a la Clinica de la Escuela de Veterinaria de Pisa un perro de caza de unos diez años que presentaba un abultamiento enorme del abdomen. También presentaba edemas difusos en los miembros posteriores, en el prepucio y en la región esternal, La respiración era muy frecuente. # El animal estaba flaco, su temperatura era de 39°. Corazón y pulmones sanos; mucosas aparentes cianóticas, boca fría, aliento fétido, pulso pequeño, rítmico; respiración frecuente. Diagnóstico: hidropesía. A causa de la enorme cantidad de líquido, de los trastornos circulatorios, del estado del pulso, de la respiración frecuente, se practicó asépticamente la paracentesis con el aspirador ,de Potain. Salió un líquido amarillo rosáceo, de reacción alcalina. El autor quiso probar en este caso el tratamiento preconizado por Oreste en 1899, llamado cura por la sed, que consiste en suprimir absolutamente el agua y toda clase de alimento líquido, como leche, caldo, etc. del régimen alimenticio del enfermo, dándole como alimento pulpa de carne cruda en cantidad conveniente. aderezada con sal de cocina. En los primeros 'días, el animal sale de su aposento y husmea por todas partes como buscando agua, pero pronto deja de sentir tal necesidad. A los cuatro días de este tratamiento el perro continúa igual. Al quinto día se le hace una nueva extracción de líquido. El animal pesa 28 1/~ kgs. Cuatro días más tarde el perro respira. más fácilmente, se mueve piejor y el edema del prepucio tiende a disminuir. Se practica una nueva extracción de liquido y el peso del animal desciende a 271/2 kgs. En los días sucesivos las condiciones locales y g'enerales mejoran sensiblemente: los edemas disminuyen yel perro está más alegre. A la percusión s,enota que en el abdo- men hay todavía cierta cantidad de líquido (2 litros y medio), que se extrae por última vez. El perro pesa entonces 21 kgs. 60 gramos. El tratamiento se continúa diez días; la ración diaria es esta: carne cruda, 200 gramos; cloruro de sodio, 50 gramos; nitrato potásico, Is gramoS; pan a discreción, y supresión absoluta del agua y líquidos alimenticios. En este, período se observa una discreta diuresis, que al final se hace abundante. La orina, que al principio' del tratamiento era escasa, obscura, contenía albúmina (I:IOOO) y carecía por completo de cloruros, al sexto día de iniciado aquel era amarilla, clara, sin albúmina y rica en cloruros. Al cabo de diez días la hidropesía ab dominal había desaparecido por completo. No obstante, se continuó durante unos días este régimen alimenticio, aña- diendo una pequeña cantidad de agua. Al cabo de diez y ocho días, el perro salió de la clínica completamente curado. P. F. (La Sett. Vet., 5 noviembre 19I4.) SCHAHNER, .-Tratamiento V de la hemoglobinemia.-Durante su larga práctica, el autor ha tenido ocasión de tratar muchos caballos y perros afec- tos de hemoglobinemia. Ante todo practica una abundante sangría al aní- mal (tres litros en un caballo de mediana talla), cuando, éste está echado al suelo. Mientras un ayudante recoge la sangre, el autor inyecta en 105 músculos afectos de la grupa IO gramos de una mezcla de éter y alcanfor TRABA]o.S EXTRACTÁDOS (4: 1). Después de esto> se practica un masaje durante diez a quince minutos en el punto de la inyección. Para completar la cura> pone en un recipiente 5 ó 6 litros de agua .. medio kilogramo de azúcar y 50 gramos de bicarbonato de sosa. Se levanta al ani- malque Está echado> y se le da a beber esta solución. Al día siguiente se re- pite la inyección y la administración de esta bebida. La eficacia del éter y del alcanfor es muy grande, por su influencia directa sobre los músculos atacados y porque, a consecuencia de su acción, se produce una defecación espontánea y emisión de orina. He aquí detallados algunos de los casos que refiere el autor: 1."' caso.-En el mes de enero de 19I2 fué llamado por un propietario cuyo caballo había caído en el camino y no podía levantarse. En efecto, cualquier esfuerzo pa~a ponerlo en pie, era inútil. Comprobado por el autor que se trataba de un caso de hemoglobinemia, usó el tratamiento indicado, yal cabo de veinte o treinta minutos el caballo se tenía en pie, y_con el auxilio de algunos hombres llegó a la cuadra, donde se tendió sobre paja. A la media noche se levantó y al día siguiente presentaba su aspecto normal. 2.° caso.-En febrero de I9I5 fué llamado el autor para asistir a un caballo que desde hacía dos días había caído por el camino sin poder levan- tarse. El animal estaba cubierto de sudor. Una vez comprobado que se tra- taba de un caso de hemogobinemia, empleó sin pérdida de tiempo el tra- tamiento indicado. Al cabo de veinte minutos el caballo defecó varias veces, sepuso de pie, y, con gran asombro de los presentes, pudo volver a su cua- dra, que distaba 25 minutos. . . 3.·r. caso.-Un caso muy parecido al anterior 'se ha observado en el teatro de la guerra, junto a Semlin, en un caballo perteneciente a artillería de sitio. En este caso el tratamiento hubo de repetirse tres veces, pero a los veinte días el caballo estaba en condiciones de volver a su antiguo trabajo. 4.° caso.-En L° de marzo de I9I5 fué llamado el autor para visitar un caballo militar> caído al suelo sin poder levantarse. Presentaba. .una grave llaga purulenta en la corona del pie izquierdo posterior, que le hacía coj ear, y permanecía echado desde las nueve de la mañana a las cuatro de la tarde. El autor instituyó el mismo tratamiento, ya los quince minutos el animal pudo levantarse y regresar a su cuadra, que distaba tres cuartos de hora. Apenas hubo llegado a ella, emitió gran cantidad de orina sanguinolenta, COsa que corroboró el diagnóstico de hemoglobinemia. El caballo comió y parecía muy mejorado, pero la lesión del pie empeoró tanto que fué preciso sacrificarle. s,o caso.-'-En 20 de junio de I9I4 le fué traído un perro de caza que parecía paralizado. Sospechando que se trataba de hemoglobinemia, le inyectó 2 gramos de la mezcla éter-alcanfor, se hizo un prolongado masaje y se le administró por la boca té con azúcar y bicarbonato sódico. Al día siguiente el perro empezaba a andar, pero inclinándose hacia la pata poste- rior izquierda. Se repitió el tratamiento clos veces seguidas y al cabo de ocho días el animal estaba completamente curado. . Por carecer de microscopio, etc.,' el autor no pudo estudiar la etiología de los casos referidos, pero cree que en todos ellos se trataba de intoxica- 454 REVISTA VETERJ:KARIADE ESPAÑA cion miogena, a consecuencia de un enfriamiento, o intoxicación intestinal. i Osterreich, Woch. f. Thier. I9IS, n.v 2 y La Clin. Veto IS junio I9I5.) ZOOTECNIA NEMESHEGYIOSKAR.~La fecundación artificial en la yegua: resultados obtenidos en Rusia y en Hungría.-La fecundación artificial de la yegua en estos últimos años ha sido objeto de preferente atención y escrupulosas experiencias; ha adquirido verdadera importancia desde que se divulgaron los trabajos del prof -Ivanoff, director de la Estación fisiológica del Instituto veterinario de Petrogrado. Desde I899 a I9IO, dicho autor practicó la fecundación artificial, con esperma en estado natural, en 579 yeguas, con excelentes resultados. La mayor parte de los potros así engendrados está constituí da por buenos animales; los caballos originados por la fecundación artificial. en una caballeriza de trotadores rusos, ganaron un premio en dis- cutidas carreras; también los caballos de la remonta y de ganaderos parti- culares obtenidos por este método, tienen buena aceptación en el mercado. El método de Ivanoff tiene sobre los otros la ventaja de no perturbar las 'funciones de los órganos genitales y ser de fácil ejecución. Ultimamente se ha adoptado con éxito en las caballerizas del Estado en Kisber (Hungría) por el veterinario Treisz. En la adopción ha modificado los instrumentos y los desinfecta sencillamente colocándolos en agua hervida. El semen es inyectado no diluído en solución fisiológica o en leche, sino en estado natural, y no a la dosis de 10 c. C. como prescribe Ivanoff. La inyección de 5. C-. C. en el cuello del útero, según las experiencias de Kisber, está demostrado que .es suficiente. Las experiencias hechas en Hungría, hasta ahora se limitan a 5 yeguas media sangre, que Treisz ha fecundado con el esperma de un pura sangre inglés. Estas yeguas, que fueron siempre mantenidas separadas del semental, parieron, hace poco tiempo, 5 potros perfectamente viables, Estos resultados tan halagüeños animan a proseguir en Hungría los experimentos comenza- dos, porque han de ser muy beneficiosos para su riqueza caballar.-C. S. E. (Deutsche Landwirtschafltiche Tiereucht, n.c 32, 1914, Y Boll . Int. d'Ag1'icol- tura; 1915.) HIGIENE DIXON SOM, G.-La eficacia del pato para evitar el paludismo y la fiebre amariÚa.-El pato, que se encuentra en todas las regiones del globo, es uno de los mayores enemigos de los mosquitos y por consiguiente de la fiebre amarilla y del paludismo. El autor experimentó de la manera siguiente la eficacia de los patos y los peces para destruir los mosquitos. Mediante diques formó en una corriente de agua dos estanques de igual ~mperficie, en uno de los cuales colocó patos y en otro peces. El primero fué pronto desembarazado de mosquitos; en cambio en el segundo se encontraron siempre insectos en diferentes fases de su desarrollo. Entonces introdujo patos salvajes; éstos prefirieron los mosquitos a cualquier otro alimento Y al cabo de veinticuatro horas ya no quedaban crisálidas en el estanque Y BIBLIOGRAFíA 45~' dosdías después tampoco se hallaron larvas. Estas experiencias confirman: L olas opiniones análogas' enunciadas por otros sabios; 2.0 las observaciones de William Locwood, que había señalado que el pato tiene una particular aptitud para devorar las larvas que se encuentran en la superficie del agua; lO las observaciones de Me. Atel, que había encontrado mosquitos en la molleja de un pato salvaje. Los animales enemigos de los mosquitos son numerosos, pero el pato es el más difundido de todos y por consiguiente el más adecuado para sanear las regiones pantanosas expuestas a esta plaga, cuya destrucción sería muy costosa.-c. S. E. (Bull. de l'oitice u«. d!Hig. publique, t. VI, diciembre 1914, p. 2083-2084. LÓPEZ y LÓPEZ, C'.-Resumen de Bacteriología geileraL-Volmnen 1 de la Biblioteca del Veterinario Moderno, dirigida por Gordón Ordás. Madrid, 1915. Un tomo de 542 páginas, con grabados y láminas, 12 pesetas, En Madrid y bajo la dirección de Cordón Ordás ha empezado la publi- cación de la Biblioteca del Veterinario Moderno cuya finalidad se reduce a renovar el ambiente científico sin apelar a los autores extranjeros, según palabras del propio director. Para ello cuenta con Juan Morros, Pedro Pérez Sánchez, Ramón Coderque, Pedro M. Baselga, Cayetano López, Abelardo Gallego, Pedro Conzález, José López Flores, Juan Rof, José Rodado, Silvestre Miranda, Cesáreo Sanz Egaña, Santos Arán, Crisanto Sáez, Tomás Rodríguez, Juan Monserrat, Leandro F. Turégano, Justino Velasco y otros jóvenes que darán cima a su obra. El pensamiento no puede ser más hermoso, ni más patriótico; la cola- boración no puede ser más selecta; sólo mi nombre desentona entre tantos ilustres compañeros, todos jóvenes, todos animosos en elevar el prestigio profesional, en dar al mundo científico una prueba de la vitalidad de la vete- rinaria' española. En todas las naciones existen bibliotecas veterinarias redactadas por i Ios veterinarios: del país; España ha sido una excepción, ypara mayor oprobio se ha destrozado por traductores poco escrupulosos J ayunos de conocimien- tos la obra más hermosa. de la veterinaria contemporánea, la Enciclopedia C.,adeac. La Biblioteca del Veterinario Moderno será atendida tanto en su redac- ción como en su edición, y seguramente será digna hermana de sus similares extranj eras. Estamos seguros de que los veterinarios españoles responderán debida- mente al esfuerzo económico e intelectual que supone la publicación de semejante Biblioteca. ** * El volumen inaugural de la Biblioteca lleva por tjtulo: Resumen de Bacteriología general, firmado por C. López, Inspector de Higiene y Sanidad REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA Pecuarias de Barcelona. El autor es un joven muy' conocido del público veterinario por haber .figurado su nombre al pie de interesantes trabajos publicados en la Revista de Higiene y Sanidad Veterinaria, en la Reuista de Terapéutica, de Madrid y en las páginas de esta REVISTA y otras publica- ciones. En todos sus trabajos se distingue al hombre laborioso y al inves- tigador concienzudo que siempre busca la verdad. C. López ha tropezado, en el transcurso de su labor, con grandes dificultades, que debía resolver con- sultando obras y revistas extranjeras en su mayoría. La recopilación de esos trabajos con las observaciones que le sugirió la práctica constituyen el Resumen de Bacteriología que hoy ofrece a prácticos y estudiantes. La obra se compone de tres partes: I Bacterias, Ir Inmunidad y III Téc- nica bacteriológica, desarrolladas con un lujo de detalles y un conocimiento del tema que puede decirse que el trabajo es' definitivo. Lo que constituye una verdadera novedad que difícilmente podrá estu- diarse en obra alguna, es la parte referente a la inmunidad. Es tan completa la documentación, tan sencilla la exposición y tan diáfana la explicación, que su lectura ahorra' mucho tiempo de estudio para conocer tan importan- tes cuestiones. Esto no quiere decir que las partes restantes no tengan su debido desarrollo. Es difícil dar una impresión de la obra completa. pues abarca 540 pá- ginas; pero noostrosque hemos tenido necesidad de consultar muchas de las obras que se citan en la bibliografía, podemos asegurar que la obra de López no desmerece en valor práctico y en méritos científicos, de las consultadas, pudiendo muy bien sostener con ellas la competencia. Respecto a su edición, hemos de decir que Gordón Ordás ha hecho un verdadero derroche de lujo; una profusión de grabados y diez láminas en colores avaloran el texto. La impresión y encuadernación de la obra son de verdadero gusto. Así se triunfa.-C. S. E. MERCADER, JosÉ.-La triquinosis, la psorospermosís y la cisticercosis de la raza porcina.-Un folleto de 42 páginas, Cartagena, I9I5· El señor Mercader, que por espacio de treinta años viene desempeñando con exquisito celo el delicado cargo de Inspector de carnes del matadero de Cartagena, ha reunido en este folleto las observaciones relativas a dichas enfermedades, que ha podido 'recoger durante su larga práctica. Sin pretensiones de ningún género y con gran claridad de expresión~ el autor de este folleto vulgariza algunos conocimientos sobre ti iquinosis, cisticercosis y psorospermosis, que a la vez que ilustran a la opinión deshacén errores y .prejuicios que el vulgo cree como dogma de fe. Mucho nos holgaría que la labor del señor Mercader hallase imitadores, pues ello contribuiría indudablemente a que el público se diese cuenta de la importantísima función del veterinario Inspector de mataderos, CURIOQDADES 457 CURIO~IDADES Los caballos pensantes de Blberíeld ¿Han oído ustedes hablar de los caballos pensantes de Elberfeld? El padre de estos caballos :'le llamaba Hans, y hace cosa de quince años vivía modestamente en las afueras de Berlín de un trabajo que pudiéramos de- nominar manual. Hans, sin embargo, era un intelectual. Paeíentemente, su dueño le había iniciado en el cultivo de las ciencias, y Hans no sólo su- maba, restaba, multiplicaba y dividía, sino que extraía raíces cuadradas y raíces cúbicas con una rapidez maravillosa. Se le planteaba cualquier problema en una pizarra, y Hans indicaba el resultado golpeando sobre unpupitre ad hoc con sus patas delanteras. Los golpes de una pata indicaban las unidades, y los de la otra las decenas. Poco a poco, los vecinos del barrio comenzaron a hacerse lenguas de los talentos de Hans. Luego, su fama invadió Berlín. Las gentes acudían enperegrinación a la cuadra de Hans, quien acogía a todo el mundo con una verdadera dignidad de s~bio. Muchas madres les enseñaban Hans a sus chicos como un ejemplo en el que debían inspirarse. Los periódicos publicaban frecuentemente retratos de Hans, ya en público, ya en la intimidad; bien dedicado a las altas especulaciones científicas, o tirando de un carro. Era la celebridad, la gloria. y los hombres de ciencia se conmovieron. Ellos conocían, seguramente, colegasque eran asnos; pero no habían conocido jamás un colega que fuese un caballo. Vino la envidia, la pálida envidia. CO)110 los grandes hombres; Hans, el gran caballo, fué víctima de calumnias innobles. Se habló de trucos; pero 110 tardó en demostrarse la. falsedad de esta acusación. Hans trabajaba lo mismo en la cuadra que"fuera de ella, y con su maestro que con cualquier otra persona. Un sabio encontró la explicación en los signos inconscientes. Segúneste sabio, cuando se le preguntaba a Hans cuántas son dos y dos y Hans comenzaba a dar golpes sobre su pupitre, al llegar al cuarto golpe, el interrogante, de un modo maquinal, le hacía señaspara que se detuviera. El propio sabio se prestó a hacer de caballo y a contestar a cosas que él ignoraba, por el. procedimiento de Hans; esto es, dando golpes con un pie sobre un pupitre. Fué todo un espectáculo el de aquel sabio que se ponía a cUatro patas por amor al método experimental. En cuanto a la explica- ción,ella no influyó en modo alguno sobre los admiradores de Hans, por- que si se necesita talento para calcular raíces cúbicas, se necesita mucho más talento todavía para comprender signos inconscientes. Hans murió lleno de gloria y legándole él- la posteridad un nombre .hon- rada, Fué un sabio desinteresado, que trabajaba sólo por amor a la ciencia. Nadiele había visto explotar sus dotes intelectuales en un teatro de uarietés, Nose le OCurrió nunca solicitar una cátedra. Con una verdadera humildad de sabio, que debiera hacerse ejemplar, Hans pasó su vida entera tirando de un carro ... Hans f1,lé,como digo, el padre de los caballos de ElberfeÚl.. Los caballos deElberfeld son lo que se llama una generación de sabios. No sólo calculan, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA sino que hablan. Su propietario, Sr. Kral, les ha enseñado el alfabeto. Pueden leer, y luego, marcando sobre el pupitre cifras que se corresponden con las letras del abecedario, contestan a lo que han leído. Un sabio italiano, pro- fesor en la Universidad de Bolonia, cuenta que uno de los famosos caballos .se negaba un día a trabajar. . -¿Por qué te niegas a trabajar?-le preguntó. -Porque es domingo--contestó el caballo. El profesor garantiza en absoluto la autenticidad de este diálogo, que continúa en los siguientes .términos: -¿Y cómo sabes tu que es domingo? -Pues porque la hoja del almanaque tiene hoy una cifra roja. No es la superstición popular quien cuenta maravillas de los caballos de Elberfeld, Es la ciencia. Es, entre otros, el profesor Claparede, de la Universidad de Ginebra. Es Ma.uricio Maeterlinck. -Pregúntele usted-le decía a Maeterlinck el propietario de los caba- llos,-pregúntele usted a este caballo la 'raíz cuadrada de mi número cual- quiera ... Pero Maeterlink no sabía extraer raíces cuadradas. El caballo era más sabio que él. Creo que fué un profesor de Jena quien se presentó un día en Elberfeld para conocer a los caballos pensantes, y fué recibido con una coz. Esta acogida le predispuso en contra de los famosos animales: pero luego tuvo que inclinarse a la evidencia y reconocer sus méritos. Otro profesorle en- señó a un caballo una postal que representaba a un caballo. El caballo miró la postal y dijo: ' -Yo. Luego, el profesor le enseñó otra postal que representaba un burro, y el caballo dijo: -Tú. Claparede, el célebre profesor de psicología experimental. es quien cuenta esta anécdota. El propio Claparede le dijo un día a un caballo: -Ven aquí. Te vaya dar una zanahoria que tengo en el bolsillo. Pero, con 'gran asombro, aquel caballo, que contestaba cuerdamente a preguntas de una tendencia filosófica, no entendía una cosa tan fácil Y que debía interesarle tanto como lo de la zanahoria. Por lo demás, parece que esta dificultad de comprensión para las cosas prosaicas de la vida es muy frecuente entre los verdaderos sabios. , Se podrían escribir volúmenes sobre los caballos de Elberíeld, y se han escrito ya. 'Si yo hablo hoy de estos caballos extraordinarios es porque ha circulado en la Prensa el rumor de que las autoridades alemanas los habían movilizado, llevándolos a la guerra. Un periódico italiano llegó hasta a asegurar que todos ellos han muerto. Afortunadamente, los caballospensan- +es piensan todavía. Y, puesto que piensan, viven. Siguen en Elberfeld, como una muestra de lo que puede la pedagogía alemana. Porque yo creo que la sabiduría de los caballos de Elberfeld es cuestión de pedagogía únicamente, y que, con el método alemán, igual se puede hacer un sabio de un caballo que de un hombre o que de una ostra. (A B e) JULIO CAMBA. CRÓNICA EXTRANJERA 459 CRÓNICA EXTRANJERA \ Generoso ofrecimiento.-Los profesores de la Escuela de Veterinaria de Turín (Italia) señores Zimmerl, Faelli, Gbisleni, Mazzini, Foa, Finzi, Mello, Mobilio, y De Gasperi, han acordado entregar todos los meses un día de su haber, mientras dure 'la guerra, en beneficio de las familia de los soldados italianos que están en el campo de batalla. Aprovechamiento de la. carne.-Para contrarrestar en lo posible' la esca- sezde carne en Francia, el ministro de Agricultura ha publicado reciente- mente una circular encaminada a vencer la resistencia que opone la pobla- ciónde la República vecina al consumo de carnes tuberculosas. Las razones -dice-que impiden el empleo entre nosotros de carnes esterilizadas, tan extendido en otros países, son de orden puramente sentimental, son pre- juicios que importa destruir. Hay muchas carnes que se decomisan y des- truyen, que, después de esterilizadas serían un alimento de excelente calidad. Talesson las tuberculosas y las cisticercosas. La esterilización por la coc- ción,es decir, por el agua hirviendo, es lo más práctico. Previo un espurgo de las partes afectadas (huesos, ganglios, serosas, \¡ grandes vasos) se corta-la carne en pedazos' de un kilogramo aproximada- mente. Para cocerl~ hay dos procedimientos: el rápido yel lento. El primero consiste en echar uno a uno los pedazos de carne en agua hirviendo y dejarlos hervir durante bastante tiempo, para que los últimos trozos echados hayan permanecido por lo menos una hora y media en el agua hirviendo. Luego se sazonan con sal y especias. La .cocción lenta se obtiene colocando la carne en recipientes, que se llenanhasta sus dos terceras partes. El testo se llena de agua fría, que luego se calienta hasta que entra en ebullición y allí se tiene la carne durante cuatro o cinco horas. Mientras se cuece se echan especias y sal. Sólo podrán someterse a la esterilización las carnes que en tal forma pue- dan ser utilizadas a juicio de los Veterinarios inspectores. Un cuarto posterior de un bovino, conservado durante diez y ocho años. +Según cuenta A Estancia, de I5 de febrero último, periódico agrícola- zootécnico que se publica en el Brasil, ha sido expuesto en el mercado de Smithfield (Londres) un cuarto posterior congelado de un bóvido, que pro- cedía de un frigorífico australiano, donde había permanecido durante diez y ocho años. La carne estaba en buen estado de conservación; su super- ficieera ligeramente negra, tenía buen gusto y apenas había perdido su valor nutritivo. . Este hecho, si es exacto, sería la mayor demostración de la enorme Importancia que puede llegar a alcanzar la industria frigorífica. --====================================== NOTICIAS lIomenaje en proyecto.-EI Colegio de Veterinarios de Jaén ha acordado en Junta General abrir una suscripción para regalar un objeto de arte al REVISTA VET.b:RINARIA DE ESPAÑA que hasta ahora fué dignísimo presidente de dicha corporación don Emiliano Siena, Inspector' de Higiene pecuaria de aquella provincia. Este obsequio que los compañeros jaenenses quieren ofrecer al señor Sierra es en extremo justificado, pues este señor, durante el tiempo que ha ocupado la presidencia de dicho Colegio, ha contraído para ello méritos más que suficientes. A él se debe la primera clasificación de partidos de aquella provincia, labor tan completa, que podría servir de modelo a la Junta de Patronato, que no ha hecho tal clasificación a pesar de su obligación de hacerla. Y con su actividad y su talento ha convertido el Colegio de Veteri- narios de Jaén en un organismo disciplinado y entusiasta como hay pocos en España. Los que deseen contribuir a dicha suscripción pueden remitir la cantidad que crean conveniente, cuyo mínimo se na fijado en cinco pesetas, al señor Tesorero don Manuel Gutiérrez Uribarri, Puerta Barrera, 25, Jaén, quien acusará el oportuno recibo. Nuevos veterinarios municipales++El Ayuntamiento de Barcelona, en' virtud del fallo del Tribunal censor de las oposiciones, ha nombrado veteri- narios supernumerarios a los señores don Juan Baiges Tarrida; don Pablo Martí Fi eixas: don Magín Furriol Arderius, don Evaristo Agrás Martorelí. don Jaime Xirinachs Mora, don Bartolomé Palmer Vidal y don Jaime Mata Segarra. Los dos primeros percibirá 1,000 ptas. al año, cada uno y los cuatro, restantes trabajarán gratis 'et amare. ¡Yeso que en el programa aprobado por el Ayuntamiento, que ha regido en estas oposiciones. había un tema ponderando la necesidad de retribuir bien al Inspector de carnes para que este cargo pudiese ser incompatible con el ejercicio público de la profesión! , Pero, lo que dirá el Ayuntamiento para su capote: Una cosa es predicar, y otra dar trigo. De todos modos, nuestra enhorabuena a los opositores t.riuñfantes. La exportación de carnes y embutidos a los Estados Unidos.-El embao jador de España en Washington ha' enviado una comunicación al ministro de Estado señor Marqués de Lema, exponiéndole las dificultades que surgen cuando se envían a dicho país carnes y embutidos procedentes de España, El Departamento de Agricultura de Washington insiste implacablemente en que las carnes, embutidos y similares que allí se' exportan vayan acompa-. ñados de un certificado de un veterinario cuya firma esté registrada en el «Bureau of Animal Industr y», en el que se haga constar que el veterina.rio ha visto la carne, o lo que sea, antes y después de sacrificar la res y que estaba en buenas condiciones, Dicho certificado ha de estar redactado en inglés. «En este Departamento de Agricultura, dice el embajador, sólo tienen reconocida la firma los siguientes veterinarios: don Emilio A, Ibáñez, de Alicante; don FranciscO Nú ñez, de .Orense: don José Orensanz, de Valencia: don Francisco Sugrañes, de Barcelona y don Miguel Vilarrasa, de Vich. . Las autoridades norteamericanas. añade, se oponen al examen 'f adnll- sión de artículos con certificado de veterinarios no registrados en este departamento de Agricultura, por lo que convendría se remitiera a la eUl- NOTICIAS bajada de los Estados Unidos una lista con destino a dicho Departa- mento con los nombres y firma de los veterinarios de las ciudades más importantes en la preparación de alimentos en conserva y de los puertos eleexportación.: Los compañeros que prestan sus servicios en poblaciones de tal natu- raleza, harán bien en dar a conocer esta noticia a las casas exportadoras. Un folleto.-Hemos recibido de la casa LiÍnousin Hermanos, de Tolosa (Guipúzcoa), un interesante folleto relativo a la Vergotinina, medicamento muy acreditado y recomendado en las afecciones del aparato respiratorio elelcaballo. Nos hace presente la citada casa que este folleto será repartido profu- samente a los señores veterinarios de España, y por si sufriera algún olvido, ruega a los señores profesores que no lo reciban lo soliciten directamente y les será remitido a vuelta de correo. Una protesta.-El Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona, en Junta general celebrada recientemente acordó protestar de la forma con que la Mancomunidad catalana quiere crear la proyectada Escuela de Veterinaria en nuestra capital. Tal protesta no puede ser más justa. La Patología y Terapéutica de Hutyra y Marek.-No hemos podido publicar el fascículo IV, por no haber recibido todavía los gálvanos ne- cesarios para imprimirlo. La casa alemana nos anunció hace más de tres meses el envío de los mismos, pero, sin duda por las contingencias de la guerra, no han llegado aún a nuestro poder. Reiteradamente los hemos reclamado, y ahora nos contestan de Alemania que vuelven a mandarlos por segunda vez. ' Para compensar esta demora, debida a fuerza mayor, publicaremos los fascículos restantes con intervalos más cortos, a fin de que nuestros subscriptores puedan tener completa, lo antes posible, la magistral obra de Hutyra y Marek. ¿Un nuevo afropello i-e-En algunas revistas de farmacia hemos leído la noticia siguiente, que nos ha dejado estupefactos: (iP01! ser 'de interés para los farmacéuticos damos la siguiente relación de auxiliarías vacantes en las Escuela~ de Veterinaria: En las Escuelas de Madrid, León, Zaragoza, Córdoba y Santiago, ha de proveerse por oposición la auxiliaria de: Histo- logía normal, Patología" general, Anatomía patológica, Patología especial médica de enfermedades esporádicas, Terapéutica farmacológica y Medicina , legal. »A estas oposiciones pueden concurrir veterinarios y licenciados o doc- tores en medicina. . »En la Escuela .de Madrid ha ,de 'proveerse la Auxiliaría, de Física micros- cópica, Química, Toxicología, Vivisecciones e Higiene. »A estas oposiciones pueden tomar parte, además de los veterinarios, los licenciados o doctores en Medicina y Farmacia y licenciados o doctores en Ciencias físico-químicas. >IEnlas Escuelas de Santiago, Córdoba, y León ha de proveerse la auxi- liaría de: Historia natural, Parasitología y Bacteriología, Morfología y REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Zootecnia. A estas oposiciones pueden concurrir, junto con los veterinarios, los licenciados y doctores en Medicina o Farmacia y los licenciados y doctores en ciencias naturales.» . No. podemos creer en la certeza de esta noticia. Facultar a los médicos, farmacéuticos y licenciados en ciencias físico-químicas para que puedan enseñar, aunque sea como auxiliares, Morfología y ¡¡¡Zootecnia!!! es un absurdo q;ue no se le ocurre ni al que asó la manteca. Esto aparte de que el funesto artículo 12 del Real decreto del señor Alba no autoriza seme- jante despropósito. De todas maneras, llamamos la atención de la Junta de defensa de la Clase para que esté prevenida contra este atropello, Oposiciones al cuerpo de Veterinaria militar.-Por Real orden de 28 de julio se convoca a oposiciones para cubrir doce plazas de veterinarios terceros. Sólo pueden tomar parte en las mismas los veterinarios españoles que tengan menos de 28 años y que sean solteros o viudos sin hijos. Las instancias documentadas SE- admitirán en el Ministerio de la Guerra hasta el 22 de' octubre a la una de la. tarde. Los ejercicios comenzarán el" día 3 de noviembre próximo con arreglo a las nuevas bases y programas aprobados por R.O. de 9 de julio y publica- dos en el Diario oiicial del Ministerio de la Guerra del 'día 10 j en la Gaceta de Madrid del día 14 del actual mes de julio. Resultado de las oposiciones a Inspectores de Higiene pecuaria.-A estas oposiciones que habían despertado gran interés en la clase, se inscribieron 111 aspirantes, pero en el momento de actuar sólo se presentarno 82 opo- sitores. En el primer ejercicio fueron aprobados todos ellos; en el segundo sólo fueron aprobados 49 y 'al finalizar el tercero el tribunal propuso a los señores cuyos nombres publicamos a continuación para cubrir las 30 plazas anunciadas. Como en el Cuerpo hay actualmente cinco vacantes, los cinco primeros números de la propuesta entrarán a prestar servicio desde luego. Re aquí los nombres de los nuevos Inspectores:' N.O 1, D. Santiago Tapias Martín.- 2, Teodosio Esteban Antón.- 3, Tomás Pérez de Tudela. - 4, José Gracia Judería. - 5, Juan Carballal Palmeiro. - 6, Horacio Ruiz Fernández. -7, Juan Victoriano Lozano Calvo.-8, Calixto Moraleda Martín.e=e, Bartolomé Darder Pericás.-IO, Hilario Bidasolo. - 11, Aniceto Puigdollers. - 12, ·D. Ricardo González Marco. - 13, Manuel Fabra Capote. - 14, Daniel Romero Rerrera.- 15, Ramón Rodrígez Font.- 16,' José Moreno Martín.- 17, Miguel Mon·' tero.-I8, César Rojas Martinezv--cr o, Gregorio Blasco Julián.-20, Balbino López Segura.-2I, Antonio Oñate Dumas.-22, Nicolás Garcia Carrasc?- 23, Marcos Quin:tero Cobo.- 24, Antonio Eraña Maquivar.- 25, Cesareo Angulo Navamuel.c=z ó, Francisco Lorenzo Fernández.v+z y, Claudia Sansa a Carballo. - 28, Juan Ros Pie. - 29, Angel Gabás Saura.- 30, José M. Aguinaga Font. Reciban todos ellos nuestra enhorabuena más cordial, NqTICIAS Resumen de las enfermedades infectocontagiosas que han atacado a los animales domésticos en España durante los meses de abril y mayo de 1915,según datos remitidos por los Inspectores de Higiene Pecuaria: ABRIL Enfermos Invasio- Muertos Quedan que nes en el Curados o Enfermedades existían mes de sacrifica- enfermos en el mes dos anterior la 'fecha Perineumonía contagiosa 2 28 5 19 6 Viruela. . ", : . . 9,496 4,432 6,609 600 6,719 Carbunco bacteridiano - 263 1 262 '- ~ Carbunco sintomático - 1 - 1 - Mal rojo o roseola . 42 557 134 332 133 Pulmonía contagiosa ' 25 283 36 220 52 : Cólera de los porcinos 277 1,080 123 1,082 152 ' Tuberculosis. . . . - 54 - 54 -- Influenza. 12 48 26 8 26 Durina. 49 25 - 13 61 Muermo - 1 - 1 - Rabia l: - 48 - 48 - Sarna 589 533 416 17 689 Triquinosis - 7 - 7 - Cisticercosis - 16 - 16 - Agalaxia contagio~a: : .: - 70 20 - 50 Cólera y difteria de las aves - 18 - 18 - Madrid 30 de mayo de 1915.- El Inspector general del Servicio de Higiene' y Sanidad pecuarias, D. GARCIA E IZCARA.- V.o B.»: El Director general, C, CASTEL, MAYO Enfermos Invasio- Muertos Quedan que nes en el Curados o Enfermedades existfan mes de sacr ífíca- enfermos en el mes dos anterior la fecha P~rineumonía contagiosa " 6 17 5 16 2 VIruela 6,719 3,684 3,522 168 6,713 Carbunco 'ba~te'ri(j¡a~o: . - 213 3 208 2 Carbunco sintomático . - - - - - Mal rojo o roseola . . 133 550 190 411 82 P~lmonía contagiosa. . 52 604 306 193 - 157 Colera de los porcinos. 152 827 96 701 182 Tuberculosis . . . . - 50 - 49 1 Pasterelosis . - - - - - Durina. . . 61 33 1 4 89 Muermo . . - 9 - 8 1 Rabia -- 93 - 93 -- Sarna 689 1434 1.551 100 872 Distom~to'si~ - 3 - 3 - " Triquinosis. . ' .,- 5 - 5 - Cisticercosis, . . . - 1 - i - A~alaxia contagiosa. . . . 50 - 30 - 20 Colera y difteria de las aves. - 203 - 203 I - ------= Ma.dTld 30 de junio de 1915.-EI Inspector general del SerVICIO de Higiene ySantdad pecuarias, D. GARCiA E IZCARA.-· V,o B.». El Director general, C, CASTEL, REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA Necrología :M.ISTER SIDNEY SMlTH.-Este ilustre veterinario inglés nació en Hales- worth (Suffolk) en I847 y ha fallecido de modo súbito en 26 de febrero. Acabó la carrera en I869 Y empezó a ej ercerla en 1870 en Oowestoft. Práctico y teórico a la vez, listo, de buen humor, lo mismo cultivaba los asuntos científicos generales, que los profesionales y que los deportes. Fué uno de los primeros miembros y más tarde presidente de la Sociedad Médico-Veterinaria de los dis- tritos del Este. Agricultor y zootecnista de hecho, fué ponente, durante machos años, de varios congresos agrícolas y expositor de con- cursos de ganado. Formó parte del admirable cuerpo de húsares de- Suffolk, del que se retiró con el grado de sargento mayor. Desempeñó, además, cargos municipales importantes y se distinguió Goma publicista de alto ingenio. En todas partes enalteció la veterinaria, de la que tenía un conocimien'l:o acabado. Pero no sólo era un. veterinario completo, sino también un hombre de gran cultura general. Como dice The Veterinary [ournal (abril 1915), reconocía Mister Sí dney Smith le evidencia del ádagio inglés que dice: «He who knows only his own side of the quest]ou knows very little of that» (el que sólo conoce una cuestión desde un punto de vista, conoce muy poco de ella), refrán que acaso inspiró el famoso afo- rismo de Letamendi que diée: «El médico qne no sabe mas que Medicina, ten por cierto que ni sabe ni puede saber Medicina.. A. LAQUERRlERE.-En abril último falleció en Mers-sur-Mer. a la avan- zada edad de 78 años, ese ilustre veterinario francés. De origen humilde, fu'é en los primeros años de su carrera un bravo veterinario militar. Después abandonó la milicia y fundó su revista Repertoire de policie sanitaire uétérinaire el d' higiene publiqúe, que por espacio de 30 años venía publicando cada mes. . Son notables sus trabajos sobre la durina, el muermo, la tuberculosis y la glosopeda, y merecen citarse muy especialmente los artículos sobre jurisprudencia veterinaria que publicaba en su Repertoire, señalando las imperfecciones y nebulosidades de muchas sentencias dictadas por los tribunales en litigios -promovidos por la venta de animales enfermos. Sus vastos conocimientos sobre tan delicada materia le hicieron redactar un proyecto de ley reguladora de los vicios considerados como redhibitorios, y de la venta de los animales atacados de enfermedades infecciosas. Fué un excelente periodista profesional y sobre todo un gran patriota, J. Hortu., impro,ol Gerona, 11 - Bnrcelonc,