Revista Veterinaria
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Fundada por D. lOSÉ FAR.RER.AS eni 1906
PASTEUR MEDAllA DE ORO en la exposición Hispanofrancesa de 1908
MEDICINA HIGIENE Y TECJ:-lICA PECUARIAS : VETERINARIA MILITAR
•~ INSPECCION DE ALI-
MENTOS : JURISPRUDENCIA VETERINARIA : INTERESES NACIONALES' Y PROFESIONALES
DIRECTOR
R· Turró
Director del Laboratorio Bacter.io16gico Municipal ~e Barcelona
'" DE rT!
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-;:¡ líbtioteca ~
~¡
CLl
GERENTE ADMINISTRADOR
-,
Dr. P. Farreras F. Farreras ().~ r-
Médico Militar y Veterinario Abogado (f) n~~'Ol -
(.t.l ~.~
REDACTORES
J. Arderíus A. Gallego
Veterinario en 'Eig'ueras (Gerona) Decano de los Subdelegados de Barcelona Catedrático de la Escuela Veterinaria
de Santiago
A. Huerta C.López J. Mas Alemany
Veterinario Militar Inspector de Higiene pecuaria Veterinario Municipal de Barcelona
. , de Barcelona
R. Pérez Baselga J. RavetJlat J. Rof
Yeterínar¡o Militar Veterinario en Salt (Gerona) Inspector de Higiene pecuaria
de la Coruña
'..,,A. Sabatés
, C. Sanz Egaña E.Trull
Veterinario Municipal de Barcelona Inspector de Higiene pecuaria de Málaga Veteri nar io Municipal 'de Barcelona
y Subdelegado J
y Farmacéutico
Volumen X de la Revista PASTEUR
REVIST A.-. -VETERINARIA DE ESp·AÑA
Vol. X Barcelona: Enero y Febrero: 1916 N.OS 1 Y 2
ARTÍCULOS ORIGINALES
Aislamiento y estudio experimental de un micrococo;
frecuentemente agrupado en dos (diplococo),
patógeno para la cabra y especialmente para. el cabrito
POR
y E. TRULL
Inspector de Higiene Pecuaria Veterinario municipal
No podemos afirmar si el micrococo cuyo estudio bacterio-
lógico trazamos en este capítulo, es o no, una especie nueva.
Nuestrosmedios de experimentación son limitados, proporcional-
mente a la complejidad y extensión de un estudio como el nece-
sario para una afirmación de esta índole.
Este micrococo fué aislado de lesiones patológicas per-
tenecientes a un cabrito de unos tres meses, decomisado en el
matadero general de esta ciudad, por presentar en los órganos
torácicos y abdominales lesiones análogas en un todo a las de
Ia tuberculosis de la cabra; cuyo diagnóstico quisimos averi-
guar experimentalmente, tanto por ser poco frecuente esta en-
fermedad en individuos caprinos tan jóvenes, como por si se
trataba de pseudo-tuberculosis. Inoculado el micrococo en cues-
tión, provoca en los animales de la misma especie, bien síntomas
locales, ·ora la muerte en pocas horas, pero encontrándosele nue-
vamente en los productos de secreción, en el cadáver, etc., etc,
cumpliéndose así las condiciones que Henle, Pasteur y Koch
estipularon como necesarias para considerar a un microbio co-
mo específico de una enfermedad, Mas, por otra parte, sabemos
que hay enfermedades en las que aquellas no se cumplen y lo
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fácil que es exaltar ciertos gérmenes, inofensivos de ordinario,
dándoles un acentuado carácter de patogeneidad.
A pesar de esto, nuestro trabajo merece publicarse '.'
p.~ra demostar cuan necesaria es la experimentació ~~ins ~{' :\.
cien de carnes; en segundo lugar, porque nos p ~e .estu .. r <..(' \
. el diplococcus caprinus productor de la «takos () enfermJ!ad -;. '.
del agotamiento (eWasting de los americanos»), ~ve do:@l.cia o'
de las cabras de Angora, cuyo germen especí ~ fué ~ado . o-}
por Mohler y Washburn en I902 y, por último, Il.'fc> de i~n~ifi- ~
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cación con el microccocus pyogenes albus, presentar con toda cla-
ridad la importancia: de Jos micrococos pyogenos y su fácil exal-
tación:
Bacteriología
Forma y dimensf,ones.-Tanto en caldo, como en agar, predo-
minan las formas en micrococo y diplococo; son en mucho menor
número los cocos reunidos en tres, tetrada, etc.; en ocasiones
se encuentran tres o cuatro elementos, nunca más, unidos lon-
gitudinalmente,siñ que lleguen a formar cadenas. Es móvil y
muy pequeño.
Tinción.-Se tiñe fácilmente 'por violeta de genciana y con
Ziehl diluido, tomando peor el color azul; es grampositivo.
Cultivos.~Caldo.-Crecimierito rápido, enturbiamento uni-
forme y pertinaz a la estufa, ligero sedimento que, en tubos,
forma un circulito en el fondó. Cuando el cultivo germinado
se deja a la temperatura ambiente una noche, empieza a aclarar-
se en la parte superior, tal vez por no cultivar a temperaturas in-
feriores a 20°.
Agar.-Crecimientoabundante, colonias o estría viscosa,
sin modificación especial digna de mención. En algunos tubos
- antiguos cierta tendencia a la coloración amarillenta; en los
· recientes color blanco azulado, nada valioso.
Suero sanguíneo coagulado.-Cultivo blanquecino en estría,
tan íntimamente adherido al medio nutritivo, que se hace di-
· fícil tomar una pequeña parte sin arrancar con ella un pedacito
de suero. No licua.
Gelatina.-Por picadura profunda en tubo antiguo, desa-
rrollo lento, colonias redondeadas y a,isladas la mayor parte del
trayecto. No licua, por lo, menos en doce días.
Patata.-Aparenternente no hay germinación.
Leche.-Germina bien. En las primeras siembras no se ob-
tuvo coagulación. Ultimamente se ha obtenido intensa,en menos
- de 48 horas. En los ocho días que ha durado la observación, no
hubo redisolución del coágulo.
Acción patógena
.'
SERIE PRIMERA
El micrococo que estudiamos fué aislado de un cabrito de-
comisado .e inutilizado para el 'consumo público por presentar
focos de pus blanco amarillento, caseificado, en pulmón, hígado
y bazo; ganglios mediastínicos infartados, caseosos también y
granulaciones ..'en la pleura costal, así como también en la hoja
parietaldel, peritoneo. Como en la inspección, tanto del ganado
· vacuno como, 'cabrío, flemas visto que muchos casos con lesiones
·' >"; ,. AR.tÍcULOS ORIGINALES 5
análogas han resultado tuberculosos; procedimos primeramente .
. al examen microscópico; en busca del bacilo de Koch, habiendo
obtenido resultado negativo. La inoculación subcutánea al cobayo
de unas gotas de emulsión en agua destilada, va seguida de la-
formación de un edema local y la muerte en tres días. Aislado;
sembrando sangre del corazón, se inocula a un cabrito y una
cabra.
Cabra.-Inoculación intravenosa (yugular) de I '/. c. c. de
cultivo en caldo.
Temperatura al inocular 39°
})a las 8 horas 4I'3
}) a las 24 » 40'6
»: a las 32 }) 40'5
» a las 48 » 40'I .
}) a las 60 }) 39'9
A los cuatro, cinco, seis y siete días, de' 39' 2 a 39'9.
Probablemente por haberse derramado líquido puro de la
vena, se forma una tumefacción dura y dolorosa en el sitio de
la inoculación, formándose costra que, al caerse; deja al descu-
bierto una superficie rojiza.
Por picadura en la oreja, tumefacción muy dolorosa del ór-
gano, formación de pus y costra en el sitio de la picadura. Heri-
da proporcionalmente profunda que, al caerse la costra, deja al
descubierto una superficie rojiza intensa.
Cabrito.-La inoculación intraperitoneal de un c. c. se sigue
de las siguientes manifestaciones:,
Temperatura al inocular 39°
» a las 8 horas 39'7
}) a las 24 .}) 40'I
}) a las 32» 40'I
» a las 48» 39'9
» a las 60}) 39'9
En los tres días siguientes, 40'I
En los cuatro, cinco, seis y siete siguientes, de 39'2 a 39'8.
Al cuarto día oftalmía purulenta, catarro nasal concmoco abun-
dante y un absceso en la oreja en el punto de la picadura.
En la autopsia congestión de la mucosa nasal y hepatización
de un lóbulo pulmonar. ~ .
El micrococo es aislado fácilmente del moco y pus.
SERIE SEGUNDA
Micrococo aislado del cabrito que presentó oftalmía purulenta
y catarro nasal, después de inoculado artificialmente.
Cobayo.-Por inoculaciórt subcutánea; tanto en las paredes
del pecho, como en la parte interna del muslo, muerte en menos de
Q' T$EVISTA, YETERI:\ARIA RE ESPA >:;A
48 horas, obteniéndose el mismo resultado en inoculación m-
traperitcneal.
" Autopsia.-Abul).dante serosidad en la' cavidad torácica y
congestión de los órganos en ella contenidos. Hepatización pul-
!flonar e hipertrofia del .hígado. .
.El- microbio es aislado de lasangre del corazón y de la serosi-
dad del pecho. En el sitio de la inoculación subcutánea, conges-
tión de las partes próximas , , _
Cabrito n.O r.-Inyección intraperitoneal de 3 c. c. de culti-
vo del microbio aislado de la sangre del cobayo. Muerte en me-
nos de 20 horas. A la autopsia, congestiónlocal intensa, ídem ge-
neralizada, principalmente ,en los pulmones; líquido ambarino
abundante en la pleura, extravasación biliar e hígado ligeramen-
te alterado:
Cabrito n.O 2.-Inoculación subcutánea de 2 c. c. del mis-
mo c~ltivo. Muerte en menos de 20 horas. No hay la congestión
del anterior, en los órganos del pecho. Congestión-local intensa,
permitiendo precisar el lugar de la inoculación. No se observan
alteraciones en el hígado, ni existe. líquido pleurítico, Ligera
congestión de parte de un lóbulo pulmonar. '. .,
De sangre tornada del corazón y del líquido, pleurítico, se
aisla el micrococo.
Conel usiones ~
Él micrococo (diplococo) que hemos aisladoiyestudiado, es
patógeno. para el cobayo, cabrito 'Y cabra, únicos animales in-
oculados, En la cabra no produjo, como tampoco en el primer
cabrito, más que elevación brusca de temperatura y síntomas
locales. De haber podido .inocular auna segunda, con la siembra
aislada del cabrito con oftalmía y moco nasal, seguramente
hubieran bastado unos centímetros para matarla.
La inoculación subcutánea e, intraperitoneal matan por sep-
ticemia al cabrito en menos de 20 horas; con dosis menores se
ha provocado un fuerte catarro nasal y oftalmía purulenta.
Aunque estos experimentos sean suficientes; podemos permi-
tirnos una incursión en la 'patología caprina, razonandosobre la
.. osibilidad de. una, especie nueva o( de,:u,n germen idéntico al
p
diplococu$ caprinus de Mohler. -Con esto daremos tiempo nue;- a
"vas experiencias, para las cuales solicitaremos el apoyo de: indi-
viduos con más medios deexperimentación. de los qaie .nosotros
tenemos" '..1
Discusión
• J _.'j.
,:' , Trataremos. de :-dem.0s,tra·f." ~s posible confundirle con el
no
agente específico de' la pulmenía jnfecciosa de la .cabra, ni con
.rnicroooco específico p,eenfer)J)e,da.!i' animal,' salvo, con las mi-
~CIOCOG,OS' o .estafilococos de la .sup1lra,ción, particularmente con
." A RTÍCUL0S . ORIGIN ALE':; , 7
la variedad m. albus. Haremos hincapié en algunas relaciones que
guarda con el diPlococuscaprinus, estudiando' de paso esta en-
fermedad, y por' último haremos mención solamente de la pleuro-
neumonía de la ..cabra.
PNEUMONÍA' éONTAGI03A.-La cabra padece una enfermedad
que, por sus manifestaciones clínicas y por los resultados de la
experimentación; tiene cierto parecido con lo que acabamos de
exponer. No obstante se diferencia, entre otras cosas, por estar
demostrado, que esta enfermedad es producida por la pasteurella
o bacilo bipolar.
El germen estudiado río es una pasteurela. No hay coloracion
bipolar, sus dimensiones son menores, coagula la leche, es móvil (r)
y toma el Gram.
MICROCOCOS DIPLOCOCOS
y ESPEcíFICOs.-Como micrococos
específicos debemos indicar el micrococo que, según algunos,
produce la 'botriomicosis, que otros atribuyen a una amceba. Con
él no podría confundirse.
El micrococcus tetragenus del cual se diferencia Úcilmente:
el micrococo de la mamitis de la oueja y el melitensis, bien di-
ferentes.
Tampoco cabe confusión con el enierococo, el diplococcus pneu-
moniie, meningococo, etc., etc., ni con los estreptococos piógenos,
de la mamitis, p a-pera, etc.
MICROCOCO ESTAFILOCOCO
O PIÓGENO
Los caracteres diferenciales pueden resumirse en los siguientes:
Estafilococo Piógeno Micrococo aislado
Forma. Coco redondo, grue- Coco redondo pequeñísimo: no
so, agrupado en masas y con se agrupa en masas .sino en ele-
formas diplocócicas excepciona- mentos sueltos: abundan las
les.-Inmovil. formas diplocócicas.
Móvil (véase la nota).
Cu!tivos. En caldo forma de- El depósito es insignificante
pósito bastante abundante y y nunca es de color acentuado.
coloreado.
Patata. Buen cúltivo ycolo- Aparentemente no hay ger-
ración neta. minación"
'Leche. Coagulación rápida. Las primeras siembras no le
coagulan.
Gelatina. Cultivo granuloso: Colonias redondeadas y aisla-
a los pocos días liquidificación das. No licua por lo menos en
eh forma de cono reinvertido al doce días ..
principio, cilíndrica después,
(11 En la moviliclad de los cocos, como ha pasado con el melitensis, hay' que-tener muy
en cuenta el movimiento brownlano. A.pesar de éste, el micrococo estudiado cr.eemos debe
cons dera rse móvil.
í ' ..
8 REVISTA VETERINARIÁ' DE ESPA.51A
Si concediésemos valor. absoluto a estos caracteres, se im-
pondría una separación, No siendo así y, por otra parte; teniendo
en cuentan nos faltan datos para profundizar en la acción pató-
gena, creemos preferible no aventurar juicio alguno acerca de
la ideritidad, con mayor motivo 'cuanto que admitimos el
género Coccus, mas' estamos lejos de hacer lo mismo con los gér-
menes en él incluídos, en cuanto a tratarse de especies diferentes.
No siendo posible la confusión con la pasteurella, y sin datos
suficientes para· identificarle con' los estafilococos piógenos,
continuaremos la discusión.
Como micrococos patógenos animales (dejando a un lado
los estafilos, el botriococo, tetrágeno, estreptos, etc.) tan sólo nos
restan el micrococo de la mamitis de la oveja (micrococcus ovis),
el micrococcus pyogenes bovis al que se ha culpado de ser en el buey
el agente ordinario de la supuración, el micrococcus epidermidis
albus (de significacióri incierta los dos últimos) y todos consi-
derados una variedad del pyogenes albus. De los diplococos ani-:
males, algunos, estudiados en el carnero; nada tienen de parti-
cular; otros, aislados en diferentes especies, o se diferencian por
su forma (diPlococcus intracelularis) o carecen dé acción pató-
gena tan marcada. Resta únicamente el micrococcus o diplo-
coccus caprinus de Mohler, cuyo estudio trazamos a continuación.
MICROCOCCUS CAPRlNUS
(Mohler y Washburn, r903)
Este microorganismo es la causa específica de una enfermedad
de las cabras de Angora que en los Estados Unidos llaman «Ta-
kosis: o «Wasting disease», ,cuya traducción podría ser «enfer-
medad del agotamiento». '
Según R. E. Buchanan (r) la enfermedad es conocida en los
Estados Unidos particularmente en el Norte; es una enfermedad
que existe, con toda probabilidad, en otros países y que se cree
enzcótica en el Asia Menor. «La enfermedad, observada ya por
Pegler (r885), causa en los correspondientes rebaños pérdidas de
30-85 por rQO, que disminuyen en 'grado sumo por medio del
aislamiento precoz de los animales' atacados (2).
Bacteriología.-En la sangre, y lo mismo en los trasudados,
se presenta un coco pequeño frecuentemente agrupado en dos;
así se presenta en los medios de cultivo «raramente en cadenas
de tres Q cuatro elementos». No hay formación de cápsulas.
Se tiñe bien, salvo con el azul de metileno y es grampositivo.
Cultivos.-En caldo hay, primero, enturbiamento, seguido de'
sedimentación, aclarándose el líquido. En los primeros pases
, '.
(l) Verertnary Bacterlology 19l1. Págs. ~23y siguientes.
(2) Hutyra y Marek. Pat. y Terap. especiales. T. 1, página ll9.
<)
no licua la gelatina. Se obtiene buen crecimiento en patata y
suero sanguíneo. Coagula la leche con redisolución. «Muchos de
los caracteres apuntados le aproximan estrechamente al m .
albus.t .
Acción patógena.-Es patógeno para «las cabras, pollos,
conejos, conejillos de Indias y ratas blancas» (Hutyra y Marek,
Herzog), «pero no para el carnero, perro y rata» (Herzog). '
«La tinoculáción de la cabra-dice Buchanan-revela el he-
cho de que la enfermedad únicamente se reproduce con difi-
cultad.i Hutyra y Marek y Herzog, por el contrario, afirman que
«después de la inoculación intraabdominal se desarrolló en una
cabra de Angora un proceso mortal semejante al natural».
Síntomas y lesiones.-Se «caracteriza principalmente por tem-
peratura del cuerpo, al principio moderadamente alta, más tar-
de subnormal,' debilidad pronunciada, enflaquecimiento y ane-
mia, gradualmente crecientes, y después diarrea y signos de pul-
monía».
«La necropsia descubría, junto a URa intensa anemia general,'
pequeñas hemorragias en las membranas serosas, focos de neu-
monía catarral, acúmulo de trasudación en el pericardio, y, por
último, catarro crónico, y, en' algunos puntos, necrosis super-
ficial de la mucosa entérica.» «Cambios de 'degeneración se ob-
servan también en el corazón y riñones.:
No se conocen los medios de transmisión ni de inmunización.
Por sus reducidas dimensiones, por la tendencia a agruparse
en dos, tanto en la sangre como en los medios de cultivo, por
teñirse mal con el azul de metileno, por su patogeneidad para
el' conejillo, cabra y cabritos, únicos animales que hemos ino-
culada" y por algunas lesiones (catarro, focos de neumonía,
trasudación,procesos degenerativos), se asemeja al aislado por
nosotros. Por algunos de sus caracteres culturales, se parece más
al estafilococo, hasta el 'extremo que hay autores que los dan
como idénticos (variedad al bus) .
Por 13. acción patógena desarrollada en los cobayos y cabritos,
que; RO deja lugar a dudas, es marcadísima: parlas lesiones (en
el cobayo serosidad en la cavidad torácica, hepatización pulmo-
nar e hipertrofia del hígado; en los cabritos congestión p ulrno-
nar, líquido ambarino en-la pleura (en uno), hígado ligeramente
alterado, etc.), podría diferenciarse de todos, si es que, con toda
probabilidad, no nos estamos moviendo en un círculo vicioso,
cuyos límites es el género Coccus, encerrándose en su interior
variedades únicamente, algunas de las que se presentan com o
específicas de una enfermedad (mamitis oveja) por una sim-
ple adáptación. No obstante, la variedad aislada tiene mnoho
interés, .por los caracteres de forma y tendencia a la agrubaci cu
en dos, y por la acción patógena tan nefasta para los casir. td9
10 REVISTA VETERJ!-;ARIA DE .ESPAÑA
PLEURÜPNEUMONÍA INFECCIOSA
(según Hutyra y Marek, loe. cit., pág. 386)
Síntomas-La enfermedad comienza, después de un, período
de inoculación de 8 a ro días (Pusch}, con fiebre y catarro de las
vías respiratorias (tos, flujo nasal, acentuación del murmullo
vesicular). (Esto mismo hemos observado en el primer cabrito
sometido a prueba.) «Al cabo de 3-5 días, la respiración está ya
notablemente perturbada y, por el examen físico de la jaula to-
rácica, se aprecia, por lo regular sólo en un costado, una pleuresía
exudativa o hepatización de una parte del pulmón», etc. El primer
cabrito inoculado fué sacrificado prematuramente; encontróse
un lóbulo pulmonar hepatizado.
«La necropsia revela, ya sólo hepatización de una porción
pulmonar menor o.rnayor, en la que, al mismo tiempo, están in-
filtrados los tabiques intersticiales, por lo que la superficie de
sección recuerda la de la pleuroneumonía contagiosa, ya tam-
bién, más a menudo por cierto; pleuresía .serofibrinosa con exu-
dado copioso en la cavidad torácica (en el cobayo y en uno de los
cabritos hemos observado esto misrno).. «Al propio tiempo los
ganglios linfáticos peribroriquiales y el bazo presentan infarto
agudc ren cambio los demás órganos no muestran alteraciones
especiales .» .
Por la investigación bacteriológica, «solamente Schellhase
vió , en frotes de .pulrnón, múltiPles formas eocicas de diverso
tamaño, fáciles de teñir, pero cuyo significado no pudo escla-
recer. También logró transmitir la enfermedad a cabras/ sanas
mediante la inoculación intrapulmonar de exudado de pulmón;
en cambio no lo consiguió mediante la inoculación subcutánea».
Demasiado extenso este trabajo para continuar con discu-
siones teóricas, tan sólo nos resta preguntarnos si el micrococo
frecuentemente agrupado en dos, aislado y' superficialmente
estudiado por nosotros, no podría ser .el agente causal de la
pleuropneumonía de, la cabra ..
A esta como a otras varias preguntas q.ue podríameshacer,
no es posible contestar con las pruebas hechas. Como la pleuro-
pneumonía de -este animal existe en España, rogamos a los corn-
pañeros 'que la observen" lo mismo en vivo que al hacer la- ins-
pección de carnes, nos remitan material de estudio (pulmón,
serosidad, etc)'. .
, Por nuestra parte, aprovecharemos cuantos casos se presen-
ten en el matadero de Barcelona.
ARTICULOS ORIGINALES 11
Sobre un método ,-(eoJítención'de vacuna an tívariolosa
L>OR
A, HUERTA
Nada más que' con el carácter de nota de laboratorio o como
noticia anticipada de lo que más tarde dará motivo a una publi-
cación más detallada, diremos dos palabras acerca de ,li'no~ tra-
bajos de comprobación que está llevando a cabo el Dr. Morales
(del Instituto, de' Higiene Militar) sobre vacuna antivariclosa.
Noguchi publicó unas ligeras notas sobre un nuevo método
de obtención de vacuna por medio del testículo del conejo común.
Pocos datos daba, pero 'con los pocos recogidos se ha procedido
a lo siguiente: se ha esterilizado pulpa vacuna, procedente de
ternera', por medio del éter, hasta comprobar por siembras que
no hay reproducción de bacterias visibles; este producto, fina-
mente emulsionado, se ha inyectado en el testículo del conejo.
, A los cinco días la orquitis es voluminosa; se castra al animal,
y con 'emulsión de pulpa testicular se procede a probar en un
conejo de piel blanca, inoculando en tres regiones: dorso, córnea
transparente y hocico, '
Las lesiones de las dos últimas son como -las producidas en
conejo con vacuna ordinaria; la del dorso es una pustulosa muy
fina. ,
Nuestro modesto papel de ayudante nos excusa el detenernos
a reflexiones y comentarios; sólo nos resta decir que, por lo visto,
y si hechos posteriores confirman con una gran estadística lo
que exponemos, el testículo obra como conservador del virus
y depurador de él; que este virus resiste a la acción del éter y, por
último, que el problema económico de la obtención del virus
vacunífero por 'este nuevo medio entra en una nueva fase fa-
vorable por extremo,
La acción del suero danés en la fiebre petequial
POR EJ,
DOCTOR PEDRO F ARRERAS
En el número de 'agosto de I9I4 de la REVISTAVETERINARIA
DEESPAÑA,expuse los notables resultados obtenidos por Frohner
del tratamiento d~, la fiebre .maculosa de los équidos con el. suero
danés' o dé' Jensen," usado, ' hasta "éfitonces, por'..:'Fiohn~r'en
12 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA
I2 casos, 9 de los cuales curaron. En opinión de Frohner, el suero
danés, de un poder curativo específico a menudo sorprendente,
inició una nueva era en la terapéutica del anasarca.
Este juicio, tan lisonjero, todavía lo mejoró. Al siguiente
año, empleó dicho suero en otros' 8 casos de fiebre maculosa, los
cuales curaron todos. De manera que, de los 20 casos tratados
en la, clínica de la Escuela de Berlín, sólo murieron 3, o sea I5 %.
y si a los 20 casos de Fróhner se añade otro, también curado,
del veterinario militar alemán Sauvan, resulta que de 2I casos
tratados por el suero de J ensen únicamente fallecieron 3, es
decir, 14,02 %. (Antes del uso del suero danés la mortalidad era
de 40-50 %.)
Según Fróhner, este suero puede considerarse precisamente
como un reactivo terapéutico de la fiebre petequial. Incluso cura
enfermos con hemorragias pulmonares e intestinales, de pronós-
tico, al parecer, desesperado. Y los nuevos casos han demostrado
que la fiebre petequial recidivante, pertinaz, también acaba por
ser vencida por el suero danés, aplicado de modo perseverante,
día tras día.
* **
¿Cómo obra este suero? Fro hner dice que las historias clí~
nicas de sus I7 casos curados demuestran todas una manifiesta
relación antitóxica entre las alteraciones hemáticas de la fiebre
petequial yel suero de Jensen. Desde luego es lógico interpretar-
lo así. La inmensa mayoría de las enfermedades. agudas y casi'
todas las crónicas tienen mucho de intoxicación, y, por lo tanto;
el proceso de su curación o alivio es un proceso antitóxico.
Ahora bien, el proceso antitóxico de la curación de la fiebre
petequial .por el suero Jensen ¿es un proceso an#toxínico? Más
concreto: el suero danés ¿cura la enfermedad maculosa sólo me-
diante antiestreptotoxinas? Cuando han fracasado todos los inten-
tos de sueroterapia específica contra estreptococias tan evidentes
como la erisipela del hombre y la sepsis, es muy extraño quesueros
preferentemente antiestreptocócicos triunfen de una enfermedad
como la maculosa, que no se sabe de seguro, no ya si es o no una'
estreptococia, sino si es o no una infección. Pero 'la enfermedad
maculosa no/sólo cura con el suero de Jensen, sino también con
el antiestreptocócico de Marmoreck. Recordemos que según
Heitz (r), antes de la sueroterapia con este suero de Marrnoreck,
la mortalidad era de 45 %, y, después, de sólo I9 %. Es decir,
que un suero como el llamado antiestreptocócico de Marmoreck;
ineficaz contra estreptococias corn.o la erisipela humana y la
sepsis, resulta casi tan heroico como el de Jensen contra la fie-
bre petequial de los équidos. Y es más todavía: Cadiot ha cu-
rado casos de anasarca i con suero normal]
(1) Ueber. Morbus macu losus equorum und setne Behandlung. Schw. Arch, f. TierheiÚ.:.
LV. Bd.-II. H. P. 619,
!'
ARTICULaS ORIGINALES
* **
Todo esto hac~ pensar que la curación de la enfermedad ma-
culosa por medio del suero danés, no se debe sólo a discutibles
antiestreptotoxinas. Este suero, y tal vez otros de los tenidos
por antitoxínicos, probablemente obran de modo más complejo;
acaso suministran al organismo enfermo, además de antitoxinas,
otros elementos de combate.
Desde luego el suero sanguíneo normal, solo, sin mezcla de an-
titoxinas reales o supuestas, es ya un importante recurso tera-
péutico contra el escorbuto, la hemofilia, las .hemorragias, las
anemias y aún el raquitismo. Y las alteraciones anatómicas (he-
morragias) de la enfermedad maculosa o púrpura hemorrágica,
recuerdan mucho a las de la hemofilia y del escorbuto.
y no sólo las alteraciones anatómicas: también la etiología.
Hoy se tiende a considerar el escorbuto como debido a la falta
de vitaminas, y Reinhardt (1) sospecha que la enfermedad maculo-
sa puede tener igual causa. Yo añado que Dorsprung (citado por
Heitz) observó la fiebre petequial después de alimentar ganado
con heno ennegrecido, y sabido es que una de las causas princi-
pales de las avitaminosis de los herbívoros, es la alimentación
monótona o exclusiva con heno seco.
* **.
El suero de ]ensen, pues, curaría la fiebre petequial, no sólo
por ser antitoxínico, sino también por llevar vitaminas... y otras
cosas; que una substancia tan compleja, inyectada en grandes
dosis en las venas (y así se usa el suero danés contra la enfer-
medad maculosa), es algo más que una medicación antitóxica:
es una medicación hemoplástica; es un tratamiento restaurador
. de la sangre; casi una transfusión.
Por lo tanto, a falta de suero de ]ensen, caro y difícil de ob-
tener, las inyecciones intravenosas de grandes dosis (zoo c. c.) de
suero equino [isiolágico, practicadas durante 3 04 días (o más) con-
secutivos, en équidos enfermos de [iebre petequial, serían absoluta-
mente racionales .
. (1) Véase su trabajo: Algunas zoopatías de causa oscura a la luz de la teoría de las
vitarnínas, trad. en la REV. VET. DE ESPAÑA. Vol. IX n .? 9 (Septbr e. de 1915), pág. 562. .
14. 1{_E_-\_' __ \_'_E_T_E_R_I_N_'A_RD _E __E_·~_·P_A_N_-_A
__ S_T_A
I __IA__ _ __
Informe' acerca una enfermedad de los terneros
POR
C. LÓPEz LÓPEz y J. 'MAS ALEMANY
Inspector de Higiene Pecuaria de Barcelona Ve tertnarto municipal de Barcelona
En nuestro deseo de estudiar y contribuir con nuestro trabajo a la de-
fensa de los intereses pecuarios, no vacilamos en ofrecernos para coadyu-
var al esclarecimiento de la etiología de la enfermedad que padecían los
terneros de algunas granjas que surten de leche y de vacas lecheras a Bar-
celona.
Sabíamos que el estudio de las enfermedades de los terneros recién na-
. cidos estaba poco adelantado y que carecíamos de medios de experimenta-
ción y estudio suficientes para un trabajo experimental, lo' que nos impedía
emitir juicio concreto acerca de lo que se podría conseguir en ellaborato-
Tia en provecho de la defensa de esa riqueza, pero, así Ytodo, no dudábamos
que se llegaría a descifrar la causa de la enfermedad, lo cual es mucho
aventurar en enfermedades de esta naturaleza .
.' De los datos proporcionados acerca de las manifestaciones sintomáticas,
por otra parte muy confusos, sospechamos a priori que debía tratarse de
una de estas dos enfermedades: «diarrea de los recién nacidos» o
que los concursos que tenían seña-
lada su celebración en el verano y no disponían de entidades que adelan-
taran el dinero de las subvenciones, fueron aplazadoshasta cobrarlas.
Estos aplazamientos que los .pequeños ganaderos no podían compren-
der a qué obedecían, desanimaron a muchos criadores que tenían reses pre-
paradas para los concursos y ante la demanda de anim,ales de carne que·se
ha registrado el presente año, vendieron para el matadero productos mag-
níficos, que de haberse celebrado los concursos lograrían buenas recompen-
sas, que habrían estimulado al ganadero-a 'conservar el ejemplar para se-
milla.
Los aplazamientos de los concursos han perjudicado grandemente a la
ganadería que se trata de fomentar y debe procurarse que no se repitan,
aunque el aplazamiento no ha sido debido a .las comisiones organizadoras
sino a las entidades oficiales, 9.ue no han librado a tiempo la~ subvenciones
concedidas.
También ha restado animación a-algunos concursos la premura con que
han sido anunciados, pues dando plazos cortos, dada la dificultad de comu-
nicaciones en el campo gallego, muchos criadores que poseían reses de mé-
rito no se enteraron hasta última hora, cuando ya no les era posible inscri-
bir los ganados. . .
En la provincia de Lugo ha habido este año escasa concurrencia de ga-
naderos, precisamente en aquellas comarcas que celebraban concursos nu-
merosos. La causa la atribuimos a que la Diputación provincial acordó en-
tregar máquinas agrícolas como premios, en lugar de recompensas en me-
tálico. De los concursos de la provincia de Lugo tan sólo dos alcanzaron
subvenciones del Ministerio de Fomento, aunque insignificantes; dándose
en ellos algunos premios en dinero, pero como todos fueron subvencionados
con máquinas por valor de 1.000 a 2.000 pesetas, en todos ellos predominó
la maquinaria agrícola. .
y como los ganaderos gallegos no sienten todavía la necesidad .de ciertas
máquinas agrícolas que se les ofrecían y todos temían que les otorgasen má-
quinas \lue no les interesaban o cuyo manejo, aplicación y utilidad ignoran,
se abstuvieron la mayor parte de concurrir a los concursos, Los pocos que
~ concurrieron, en su .mayoría, al mismo tiempo de percibir la máquina que
les otorgaba el jurado, la vendían a menor precio al primer ferretero, co-
merciante o labrador de los que habían previsto cazar gangas y estaban
presentes acechando a los infelices ganaderos.
Suponemos que -los que guiados con fines y miras altamente plausibles,
aconsejaron a la Diputación de Lugo esta innovación, ante los hechos, se
hallarán convencidos de ql,le no es práctica la substitución de los premios
metálicos, porque éstos son los que hoy por hoy estimulan al ganadero en-
la forma que es conveniente y los que le. inducen a realizar la obra de pro-
greso que se le marca y confía mediante los concursos.
Las causas citadas han motivado que el presente. año no se haya podido
dar a la labor de los concursos 1!1mitad de. acción que fué la característica
de los anteriores y que los progresos observado's hayan sido tan sólo par-
ciales. . . .
'. En aquellascomareas, en que,. pOr COl1t?;F'
con recursos y personal .orga-
nizador entusiasta se han', celebrado -concursos en, su época, anunciándolo
con tiempo suficiente y siguiendo la' orientación trazada en los' anteriores;
han revestidodichos actos excepcional importancía, se han observado .pro-
gresos parciales' notabilísimos y de conjunto, en algunas secciones, lIluy
ostensibles.: registrándose en favor .de la: ganadería gallega una nota favo-:
rable. de mejora muy .satisfactoria. .
Se ha utilizado para-la apreciación y calificación del ganado vacuno el}
todos los.concursos el método de mediciones y puntos, habiéndose ensayado
en los principales unas nuevas .tablas de calificación racional de, la raza
bovina gallega, confeccionadas por el Servicio provincial deHigiene y Sani-
dad pecuarias de ,La Coruña, que han, merecido la aprobación .de todos los
jurados técnicos que han tenido ocasión de utilizarlas ...
En los concursos donde se han utilizado las nuevas tablas de puntuación
los jurados: han otorgado premios a las reses que alcanzaban puntuaciones
de más de 50 'puntos y, en casi todos ellos se han establecido categorías de
5 en 5 puntos, considerándose como premios extraordinarios las califica-
ciones mayores de 65 purrtos., primeros premios de 60 a 65; segundos, de
'55 a 60, yterceros de 50. a 55, y como caso excepcional algún jurado otorgó
cuartos premios a las reses ql.1e se aproximaron a 50 puntos pero que D,o
habían. llegado' a, dicha cifra.
Se ha conservado y llevado a cabo con todo rigor la agrupación de las
reses bovinas por secciones, atendiendo a los signos dentarios, asignándose
a cada grupo para su admisión una alzada mínima a la cruz o un Peso mí-
nimo, procedimientos basados en los estudios de la raza y en las observa-
ciones recogidas ,en los concursos celebrados estos últimos años,
Los excelentes resultados obtenidos demuestran ,que estos grupos son
los naturales en la ganadería bovina del país y que deben conservarse para
lo sucesivo. '
"
10. o Concurso deganado vacuno celebrado en Ortigueíra el 1, o agosto de 1915
j. :. . í : •
1 '
Fueron inscritos a este concurso 3- machos y 40 hembras de raza gallega,
4 machos y 2 hembras de raza suizo-Sim;rnenthal"l n machos y 22 hem-
bras mestizas, Simmenthal-gallegas, Total, 90 cabezas, y 'il.ler.0n premia-
das 5I. .. ... "
La comarca de.Ortigueira.,·:(igura a la .cabeza de las demás. de. Ga:licia
por la constancia, entusiasmo y excelente orden con que, viene celebrando
concursos de ganados diez años consecutivos con ,el actual, estando cada
vez mis arraigada la convicción de Ia utilidad e importancia de estos actos:
Hasta la .fecha estos concursos habían conseguido crear un-notable grupo
de vacas, pero. no se conseguía dotar al; país' del núcleo de toros, de, buena
calidad que precisa población bovina tan numerosa y extensa.. '
.: , En el décimo concurso. se -ha conseguido: ver realizado este ideal, puesto
quea él Se han jpresentado 24 reproductores machos, -corrtingente solamente
superado por el concurso 'provincial de Lugo donde fueron expuestos 29 be-
cerros y toros. .
REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA
Cada toro reproductor influye anualmente unos cientos de productos y,
por consiguiente, la obra de selección de un macho representa. el mismo
valor que si se seleccionan unos cientos de hembras.
Déslumbrados los ganaderos de Ortigueira p0r el cruzamiento indus-
trial que vienen practicando, aprovechándose de la raza suiza Simmenthal,
intentan mejorar la ganadería por mestizaje absorbente, práctica que es de
más duración que la que exige la mejora por selección. Si conservan el núcleo
de vacas y toros puros otros diez años, no dudamos que -€.0nseguirán su
objeto y que dotaran al país de tilla población bovina de gran rendimiento
para producir crías y trabajo. Pero, si por cualquier contingencia el Estado
suprimiese los dos toros Simmenthal puros del campo experimental de
Senra o desapareciesen las vacas de esta raza que cría un rico hacendado,
seguramente correría un grave riesgo el edificio pecuario que se intenta
construir y la obra empezada quizá se desmoronaría, como otras de la
misma índole, perdiéndose toda o la mayor parte de la labor realizada.
Esta observación se nos ha ocurrido al, observar que después del tiempo
transcurrido tan sólo se han presentado al décimo concurso 6 reses de raza
suizo.Simmenthal, dos propiedad del Estado.
Siendo la alzada media de las vacas de raza del país de aquella comar-
ca lIS centímetros, estimamos muy elevada la de 120 que se exigió en este
concurso a las hembras. En cambio dicha alzada favorece la entrada del
ganado mestizo cuyos remos son más largos que en el del país: Esto nos -
explica que quedaran excluidas magníficas vacas gallegas y fuesen admi-
tidas, en cambio, algunas mestizas de menos mérito.
De todos modos, el décimo concurso de Ortigueira representa un paso
más de progreso de aquella notable ganadería, por lo que merecen efusivos
plácemes sus organizadores.
1.er Concurso de ganados de Pantón celebrado el 22 de agosto de 1915
La comarca de Pant6n es una de las más abundantes en pastos del valle
de Lemus y como consecuencia en ella se encuentra una población bovina
de relativa importancia. -
Durante muchos años la corporación municipal sostuvo un toro repro-
ductor para mejora de la raza. Los toros que sostenía el. concejo eran mes-
tizos de Schwitz-Simmentbal-gallegos y las vacas de .Ios labradores eran
en su mayoría barrocao-gallegas, Con las mezclas de estas sangres sé creó
un núcleo de animales sumamente heterogéneo que ni servía para dar leche,
ni crías, ni carne, ni trabajo.
Uno de los propietarios más ilustrados y cultos de Galicia, malogrado
en la flor de su vida, don Manuel Soto Trelles, quiso llevar a los ganaderos-
de Parrtón por el camino de la reconstitución de la ganadería bovina por
medio de la selección, estableciendo en su casa de Villa-Cándida una pa-
rada con el toro «Petrus» premiado en el Concurso provincial de Lugo de 19O5.
Las crías de aquel magnífico reproductor de raz!1 gallega que se criaron
en la comarca fueron el primer paso que dieron 'Ios ganaderos de Pant ón
hacia la mejora 'de sus reses bovinas ..
ARTICULaS ORIGINALES 25
El segundo paso lo han dado el presente año con la celebración del pri-
mer concurso de ganados al cual subvencionó la Diputación provincial
con .mil pesetas en maquinaria agrícola.
Como primer concurso, no se podía esperar éxito más lisonjero, puesto
que .de 25 reses premiadas el jurado encontró méritos para otorgar 'ocho
primeros y ocho segundos premios, si bien tan sólo pertenecieron a la 'raza
bovina gallega cuatro primeros y cuatro segundos, por haber admitido tam-
bién las. reses mestizas. .
Todos los primeros concursos son de orientación; los ganaderos asisten
sin estar enterados de lo que se les pide y a lo mejor dejan en casa una res
del país magnífica, porque creen que el jurado no le concederá mérito ni
valor y presentan una mestiza de muchas pintas por si agrada más ..Este es
el motivo de que los concursos que se celebren por primera vez resulten
poco uniformes y en ellos no se vean los buenos ejemplares de la comarca.
En los sucesivos se salvan. estos defectos y se aprecia mejor la obra de los
ganaderos.
Dado el éxito del primer concurso de Pantón esperamos que el segundo
revestirá excepcional importancia.
4.° Concurso de ganados celebrado en Noya el 26 de agosto de 1915
El Ayuntamiento de Noya y el de Lousame han comprendido, como
otros pocos, que su engrandecimiento está en fomentar los elementos pro-
pios del país y siendo la ganadería el medio de proporcionarse el sustento
de la mayoría de sus administrados, todo cuanto hagan para favorecer tan
importante producción redundará en beneficio de los intereses comunales.
Observados en tres concursos notables progresos se ha llevado a cabo
el cuarto certamen que ha superado a todos los anteriores.
El núcleo de becerros y toros' presentados ofrecía mayor uniformidad
y caracteres de pureza de raza que los de los primeros concursos. Casi todos
ellos procedían de semental premiado, lo cual es una garantía y demostra-
ción de las ventajas que proporcionan a la ganadería los concursos. e
La sección de becerras era más numerosa que la del cuarto concurso,
todas ellas con los caracteres típicos de pureza de raza que prueba que los
ganaderos han .aprendido en poquísimo tiempo a seleccionar las hembras
que cría la cotriarca.
El éxito dei .concurso anterior se ha visto demostrado en la sección de
vacas de dos : ':~:; .;( l': ,::; t' J " "
Q. o. OoncurSQ de g anados .eelebrado en Otero. del Rey el ,3,1,d,e octubre -de ,1915
,¡." ',' I _
Se inscribieron a este concurso 33 reses. Fueron premiadas· 1:7. " .
'·El Sindicato Agrtcola de la villa de Otero-de Rey, después de des- un
.cansodetresaños.i ha reanudado 'sus tareas en pro del fomento de-la gana-
dería de aquella fértil comarca. Este organismo cuenta en su historia pági-
nas brillantísimas en pro del desarrollo de 'la riqueza pecuaria. En el con-
. cursoque organizóen -¡gag sé ensayó por primera vez en Galicia el método
'.de,'medicibnes'y puntos-que, después de experimentar pequeñas modifica-
ciones, ha sido aceptado para la calificación del ganado bovino de todas
las'regi6nes:cte España que crían ganado manso, ·excepto las Vascongadas,
Concurso' dé ganados de 'Otero'del Rey
Vaca «Teíxa» 62'06 puntos.-Raza gallega,-Prem!o extraordinario
-:.JI!.' ! ', .r ~";~ '.) 1. ..
que ya lo usaba, y por varias naciones de Europa y América que se han apro-
·.Viec'hadé>na vez más de trabajos de la.intelec:tual!dad.espa.ñola,.teniendo
u
. :·ouen>cuidado ..de; ocultar la procedencia.' Tárn biéri 'algunos escritores 'espa-
.''ñoles se han lanzado 'a' explicar. el método de' los .puntos, copiando, los, ha-
: bajos- de los. veterinarios de .Galicia, sin: citar la procedencia ;y, atribuyendo
paternidades que-no existen a las escalas de puntos, modelos de hojaszoomé-
. tricas y 'cuadros de puntuación que aquí se emplean y se van.perfeccionando
32 . I{EV!ST," VETERI);AR!¡\ DE ¡';SPAÑ.~
1 ,.
cada vez más, como si el pueblo ganadero estuviese ciego y no compren-
diese donde se encuentra acumulada la verdadera ciencia zootécnica.
El concurso de ganados de Otero de Rey se ha visto poco concurrido en
reproductores machos y becerras, que constituyen las secciones más inte-
resantes para crear la ganadería del porvenir.
Los grupos de vacas estuvieron algo más animados, presentándose algu-
nos ejemplares notables producto de los concursos iniciados en Ig0g y en
mal hora suspendidos.
Iniciar la obra de mejoramiento de una ganadería comarcal y suspen-
derla en sus comienzos es contraproducente; por tal razón estimamos este
concurso como el preliminar del primero que organizó el Sindicato agrícola
de Otero de Rey.
El cambio de especie en los premios, que fueron máquinas agrícolas,
tampoco estimuló la concurrencia, como ha ocurrido con todos los restan-
tes concursos de la provincia.
Las secciones de ganado de cerda, siguiendo la tradición de los concur-
sos de la provincia de Lugo carecieron de importancia, cosa inexplicable
en un país donde el ganado porcino constituye una riqueza de tanto valor
y quizá mayor' que la del ganado bovino.
***
Como resumen de los concursos reseñados, creemos que se impone como
una gran necesidad llevarlos a cabo en las cuatro provincias de Galicia con
mayor intensidad.
Ello puede realizarse fácilmente con la cooperación de las Diputaciones
provinciales, los Ayuntamientos y las Sociedades agrícolas, mediante el
eficaz auxilio de la Escuela de Veterinaria de Santiago, la Granja escuela
práctica de agricultura regional, las secciones agronómicas y el servicio de
higiene y sanidad pecuarias.
.
Datos y noticias veterinario-militares de Austrfa-Hungría
POR EL
DOCTOR p. FARRERAS
1. Los VETERINARIOSMILITARESAUSTRO-HÚNGAROS T-IEMPODE PAZ
EN
Según las notas puestas corno apéndice pOF el' médico. -milítar señor
- Gamero a su traducción de la obra del Dr. Franz Howárd, Organización
sanitaria de los ejércitos extranjeros (especialmente en campa.ña), «el:personal
activo del cuerpo de veterinaria militar del ejército-austro húngaro consta
de unos 160 profesores veterinarios y cerca de 80 profesores auxiliares,
: distribuídos entre las categorías de segundo teniente y' comandante, pero
:.' ..ArU¡C1,JLOS ORIGINALES
3~
sin asimilación absoluta». En el Imperio Austro-Húngaro hay un Instituto
Militar de Veterinaria. que «tiene por objeto proporcionar a los jóvenes ve-
terinarios la instrucción suficiente para completar, mediante dos cursos
escolares, los conocimientos profesionales de su carrera antes de ocupar
puesto definitivo en el escalafón de su cuerpo».
Como vemos, los veterinarios no están mej or considerados en el ej ército
austro-húngaro que en el italiano, por -ejemplo. Mientras los oficiales mé-
dicos pueden llegar a generales de brigada y hasta disfrutar el sueldo de
generales de división, y son considerados como oficiales combatientes y lle-
van estrellas y cordón dorado en el sable, los veterinarios, a lo sumo, pue-
den llegar a ser asimilados a comandantes (y aun de modo relativo) y no
llevan estrellas ni cordón dorado, ni sable, sino espadín con vaina de cuero.
Verdad es que la medicina veterinaria en Austria dista mucho 'le rayar
a la gran altura en que rayó y sigue rayando la medicina humana, y acaso
esto explique la diferencia señalada entre 10s médicos y veterinarios del
ejército austro-húngaro. Mas este argumento no puede aplicarse a Hungría,
donde la medicina pecuaria tiene muchos observadores, investigadores y
eruditos, que figuran entre los primeros de Europa y cuyo mérito científico
no contrasta con el de sus colegas de la medicina humana.
De todos modos, hoy no tiene ya razón de ser el que los veterinarios
mihfares no tengan las .mismas consideraciones y ventajas que los médicos
y los oficiales combatientes. Ya' en .otros artículos hemos demostrado y
lamentado la enorme injusticia de no asimilar en absoluto los veterinarios
militares a los médicos, y unos y otros a los oficiales. No corren menos peli-
gros, ni trabajan menos, ni es menos trascendental su misión para la vic-
toria. El veterinario militar se halla entre las tropas combatientes, tan
expuesto como ellas al fuego enemigo y soporta iguales penalidades. Pero,
además, está expuesto a las zoopatías transmisibles al hombre, que tanto
menudean y tanto que hacer dan al veterinario durante las guerras, y no
está protegido por la convención de Ginebra.
La guerra presente ha. puesto muchísimas veces de relieve, hasta la
evidencia, la importancia ,enorme del caballo y, por lo tanto, del veterina-
rio, para el éxito de las. operaciones militares. A -pesar de tanta evidencia,
en Austria los veterinarios del ejército siguen siendo considerados algo así
como practicantes, o, a lo sumo, como algo entre los practicantes y los ofi-
.ciales. Y esto, como todas las injusticias, es contraproducente. Así ocurrió
que, al principio de la guerra, y aun después, el servicio veterinario de los
ejércitos austro-húngaros era deficientísimo, por la falta de personal direc-
tor. Cierto que acudieron a las filas y prestaron excelente servicio los vete-
rinarios civiles, pero el núcleo de los veterinarios militares en activo, que
habían de dirigirlos y organizarlos, era, como dice Béla Bahnmüller (1),
terriblemente pequeño para ello. (Conviene que tengamos esto presente,
ahora que se trata de reducir las plantillas en Espa.ña.)
(l) BÉLA BANUMÜLLER.
Felde.Osterre/ich,
Jefe Veterinario,
Woch. f. Tierñeük: 1915, N. 049.
Esfa.hrungen über Rotz und 'seine Tngu~g
•
1m
3
34 H.E\"l~TA VETERINARIA DE ESPAÑA
11. LAS ESCUELAS Y LOS ALUMNOS DE VETERINARIA DURANTE LA GUERRA
En el Imperio Austro-Húngaro hay tres escuelas de veterinaria: la de
Viena, la de Budapest y la de Lemberg. La primera es frecuentada por
estudiantes procedentes de los países meridionales y de las regiones alpi-
nas; la segunda por escolares húngaros y la tercera por habitantes de la
Catitzia. de la Bucovina y de la Silesia austriaca. Se habla de crear otra
escuela en los países .alpinos, _pero encuentra oposición en el deseo de otros
colegas que prefieren que se construya un edificio nuevo para la Escuela
de que la escuela de Viena se traslade a una ciudad más rural, para
<¡ue los alumnos puedan aprender mejor la práctica de las industrias zootéc-
:nicas.
A pesar de la conquista de la. Galitzia por los rusos, la escuela de Lem-
berg estaba completamente intacta, cuando la Galitzia fué reconquistada
por los austro-húngara-alemanes. Pocos días después de la reconquista de
Lemberg, un veterinario vienés, anónimo (1), que se hallaba con los ej ér-
citos de operaciones, visitó la escuela. Fué recibido por el catedrático de
anatomía doctor Kulczycki, quien le dijo que no fué cosa fácil salvar las
preciosas colecciones de la escuela. El visitante admiró preparaciones ana-
tómicas de gran mérito. (Preparaciones por inyección de los vasos de los
más diversos órganos (riñones, hígado, pie, pezuñas); de los vasos más finos
de la piel, puestos de manifiesto por medio del bario; de las ramificaciones'
bronquiales hasta los alvéolos del pulmón del perro, puestos de relieve por
medio de cadmio; un pulmón de caballo repleto de parafina y otro de
perro relleno de parafina teñida con carmín; preparaciones por congelación
U'CIDOS
H 63
v disminuidas, activa el metabolismo y la resorción, reblandece los pro-
ductos inflamatorio~ duros, favorece la emigración de los glóbulos blancos
de la sangre (fagocitosis, histolisis), acelera la proliferación del tejido con-
juntivo y la cicatrización y excita la formación de antitoxinas:
2. Estados generales febriles. La acción antipirética del agua fría, en
forma de compresas frías, abluciones frías, duchas frías, baños fríos, lo-
ciones frías y enemas fríos, depende de la substracción 'del calor; pero el frío
ha de obrar durante largo tiempo, porque, si se aplica de modo pasajero,
eleva, primeramente, la temperatura interna. También se obtiene antipi-
resis por medio de compresas húmedas calientes; bajo su acción, la sangre
va desde el centro del cuerpo a la periferia, donde es enfriada, y, además,
influyen sobre los centros vasomotores y calorigenos (1).
3. Inflamaciones del pulmón, de la pleura" del peritoneo, del encéfalo,
de la médula espinal, del estómago, del intestino, del riñón, del hígado y de
la matriz. La acción hidropática de las compresas húmedas calientes,
estriba en el estrechamiento de los vasos dilatados por 'la inflamación
de los órganos internos enfermos y en la derivación de la 'sangre hacia
la piel.
4. Edemas pulmonar, encefálico y glótico. La 'acción es la misma.
5. Reumatismo muscular. Las compresas húmedas y calientes de-
rivan y calman.
6. Cólicos y tos. La acción es la misma.
7. Estados paralíticos en el dominio del sistema nervioso (parálisis cere-
brales, espinales y periféricas, 'debilidad de la grupa, paresia puerperal,
envenenamientos, paresia de la musculatura gástrica e intestinal). Aquí
está indicada el agua caliente o fría (excitación cutánea, contraestímulo).
8. Estados de excitación en el dominio del sistema nervioso (dolores,
convulsiones, hiperestesia, hiperexcitabilidad refleja). Se usa contra ellos
el agua caliente (acción sedante).
9. Exudados (líquidos y sólidos) en los órganos internos. Las compresas
húmedas calientes activan la circulación, la leucocitosis, los cambios nutri-
tivos y la resorción.
IQ. Enfermedades renales- y hepáticas (excitación de la secreción, deri-
vación).
11. Catarros del aparato respiratorio (inhalaciones de vapor de agua).
12. Obesidad (excitación de los cambios nutritivos).
Formas de aplicación. l. ,COMPRESAS PRIESSNITZ. hacen del modo
DE Se
siguiente: Se aplican a la piel trapos de tela o de algodón o vendas mojados
en agua fría, y encima vendas o éubiertas de lana secas, de modo que la
capa superior del apósito permanezca seca (apósito húmedo caliente). Al
cabo de 1-3 horas, aproximadamente, se produce debajo del apósito una
hiperemia cutánea reactiva del modo descrito anteriormente; .por esto
entonces el apósito debe renovarse. También se debe renovar cuando la
capa inferior o interna del apósito se ha secado. Las compresas de Priessnitz
no deben prolongarse de modo continuo demasiado tiempo, porque ma-
(1) En 1701 el m~dico AnronioMaurtcto Escuer , de Tauste, publicó un tratado acerca
del U80~e la.8ayua. trta« en la curaczon tU lag calwt¡¡ra8 ardiente8. (Nota del T.)
REVISTA VETEIUNAJ
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~
66 REVISTA VETERIKARIA DE ESPAÑA
el desarrollo de gas en los tejidos. La especificida.d del vibrión séptico no
debía permanecer en pie por mucho tiempo; los estudios sobre la bacte-
riología de las heridas de guerra le han dado el último golpe. La clínica y
el laboratorio han llevado a describir diversas modalidades de infección
gangrenosa de las heridas de guerra; uno de los tipos, sería función del vi-
brión séptico; otro tipo del bacillus pertriwgen«; otra forma, dependería de
un microbio particular estudiado y aislado por Sacquepée, idéntico sin duda
al bacillus pseudo-cedematis maligno de San Felice. El bacillus perfringens (r)
parece desempeñar un papel preponderante; Weinberg lo encuentra en
So casos, mientras que el vibrión séptico sólo una vez; el hecho lo han con-
firmado Sartory y Spillman, Orkioni, Reverchon y Vaucher. Por el contra-
rio, Sacquepée acusa al vibrión séptico en la cuarta o quinta parte de los
casos de gangrena gaseosa.
La Piocultura (z).-El examen bacteriológico que se practica de ordi-
nario (preparaciones microscópicas y cultivos), indica el origen de ciertas
formas de infección, pero, en cambio, puede revelar la presencia de micro-
bios, agentes habituales de ciertas infecciones bien determinadas, en heri-
das que novpresentan ninguna señal de tales infecciones. Por esto P. Delbet
afirma haber hallado el vibrión séptico y el bacillus pertringens en focos
traumáticos que no ofrecían ninguno de los. síntomas de la gangrena ga-
seosa. Los hechos de esta naturaleza demuestran una vez más que la viru-
lencia, .es decir, la manifestación de las aptitudes patógenas, es una función
que depende de muchas variables: el microbio, el enfermo, la región donde
el microbio ha penetrado, etc.
P. Delbet se preguntó si podría darnos indicios en esta complejidad de
elementos, el cultivo de los microbios en las secreciones de la herida. Estas
secreciones dependen del estado general del enfermo, de las lesiones trau-
máticas y de los microbios. El autor .creía que el pus, puesto en la estufa
y protegido contra la desecación, sería la sede in uitro de fenómenos de
orden vital, variables según los casos, y que la piocultura permitiría apre-
-ciar de manera bastante precisa las relaciones de los microbios con la
herida y con el enfermo.
Me figuraba, dice Delbet, que si las condiciones generales y locales eran
tales que el enfermo no pudiese luchar contra los microbios, éstos existi-
rían en gran número y se cultivarían en abundancia en las secreciones de
la herida. Si, por el contrario, las condiciones permitían la lucha, los mi-
crobios cultivarían poco, y menos, por ejemplo, que en el caldo ordinario.
Finalmente,' si las condiciones hubiesen permitido el triunfo del enfermo,
los microbios no cultivarían en las secreciones de la herida y tal vez serían
-destruídos. De este modo tendríamos tres estados que corresponderían: al
triunfo del microbio, a la lucha y al triunfo del enfermo.
La técnica de la piocultura es 'la siguiente: se toma el pus de la herida
-como de ordinario: y con el contenido de la pipeta se hace un frote sobre
un cristal, y una siembra en caldo peptonado. La pipeta ·se cierra a la llama
y se coloca en la estufa junto con el tubo sembrado. Al cabo de veinticuatro
(I). Se han hecho algunos ensayos de sueroterapia y vacunoterapia contra la
gangrena gaseosa del bacillus p erfringens, (Weinberg).
(2). P. Delbet: La Pyocultura.-La Presse médicale, I Julio I9IS.
ARTICULQS TRADUCIDOS
, ,
67
horas se hacen preparaciones con el contenido de la pipeta y con el caldo.
Comparando estas:p~eparaciones y los frotes hechos directamente, pueden
sacarse deducciones sobre el pronóstico, y, por consiguiente, sobre las indi-
caciones terapéuticas. ,
En los casos' más graves, la primera preparación, es decir, la que se ha
hecho inmediatamente después de la toma, ofrece gran cantidad de micro-
bios. En este caso la intervención debe ser inmediata, sin aguardar los re-
sultados de la piocultura.
En otros enfermos los microbios son más o menos numerosos y variados
en la primera preparación. En tal caso nada puede deducirse. ni desde' el
punto de vista pronóstico, ni desde el punto de vista de las indicaciones ope-
·ratorias. La piocultura nos lo dirá. '
Los resultados pueden ser diferentes, En ciertos casos los microbios
se multiplican en abundancia en el pus; la piocultura es positiva. Sobre todo,
si el desarrollo es más abundante en el pus que en el caldo, el pronóstico
es serio.
En otros casos los microbios no se desarrollan en el pus, al paso que se
desarrollan bien en el caldo. La piocuitura es nula. Esto indica que el en-
fermo lucha con provecho y la terapéutica debe limitarse a contribuir a
esta lucha sin entorpecerla.
En fin, en otros casos la piocultura es negativa.' El número de microbios
de la pipeta, lejos de aumentar; disminuye; los humores son, no sólo bacteri-
cidas, sinó bacteriolíticos. El enfermo cura por sí mismo, por auto vacuna-
'ción. La terapéutica entorpecería ese feliz proceso; conviene abstenerse.
Se podría creer que concuerdan siempre los resultados de la clínica ordi-
naria con los ,de la piocultura. Si así fuese, esta último carecería de interés
práctico; pero no ocurre así.
. Cuando la piocultura y la clínica están en desacuerdo (lo cual no es
raro), debe confiarse en la piocultura, dice P. Delbet. Esta, añade, permite,
por un lado, practicar ciertas intervenciones precoces que no aparecen indi-
cadas por la clínica, y por otra parte, evita practicar otras que parecían
indicadas por la clínica y.que, por lo menos habrían sido inútiles.
La piocultura no debe considerarse como un .método ideal de pronós-
tico bacteriológico. Nos lleva, una vez más, a comparar las reacciones in
l.'1'tro·a los fenómenos que pasan en el organismo; los trabajos de Metchnikoff
,y de sus discípulos han demostrado el peligro de este modo de proceder.
Por tanto, le ha parecido a P. Delbet que la piocultura permitiría. interpre-
tar el papel de los agentes terapéuticos y llevar cierta precisión, la preci-
.sión experimental, en el tratamiento de las heridas de guerra.
Terapéutica de las heridas de guerra.-A la luz de la piocultura, P. Delbet
.ha estudiado el iodoformo, el éter, las soluciones de nitrato de plata al
.milésimo, la lactosa y sobre todo el agua oxigenada (1).
En las observaciones llevadas a cabo por P. Delbet, si no puede decirse
-que el iodoiormo no ha agravado la infección, puede afirmarse que no la
ha detenido, Los lavados y las curas con éter no han producido ningún re-
sultado feliz: no han modificado la vitalidad 'de los microbios los cuales,
(1). Pedro Delbet Estudios sobre la terapéutica de las heridas de guerra.-Acade-
mi~ de 'Medicina, 8 de Junio 1915. .:
REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA
en dos casos, aumentaron en número. Con el nitrato de plata al milésimo el,
resultado ha sido más, bien la,mentable que feliz: la cantidad de microbios
'áumentó; la piocultura que al principio era negativa, se hizo positiva des-
pués. La lactosa ejerce una innegable acción sobre el hedor, pero carece
de eficacia terapéutica; los microbios han pululado, creciendo su riúmero
y su vitalidad. El agua oxigenada, usada en irrigaciones, ejerce tina acción
detersiva muy notable, merced a las numerosas burbujas de [as que des-
prende. Pero tal vez ofrece inconvenientes que no compensan esta ventaja.
Los experimentos realizados por P. Delbet le permiten afirmar que las
inyecciones de agua oxigenada en el tejido celular son peligrosas; seme-
jante terapéutica debe proscribirse en absoluto,
En vista de estos resultados se llega a la conclusión de que ningún anti-
séptico puede desinfectar una herida que ya esté infectarla, es decir, una
herida donde los microbios hayan formado colonias en los tejidos. Ningún
antiséptico que realmente sea activo contra los microbios, es indiferente
para las células de los enfermos.
Las dificultades de la: desinfección y las condiciones múltiples que debe
llenar un antiséptico para ser eficaz, sin ser nocivo, las expone Dakin (r ),
del Instituto Rockefeller de New York, en una nota acerca de ciertas subs-
tancias cloradas antis¡,pti;as.
El poder germicida. relativamente bajo, de la mayor parte de los anti-
sépticos, se reduce desde luego, como es sabido, cuando estos antisépticos
obran en presencia de suero o de otras materias protéicas, Probablemente
la destrucción de los microorganismos por los antisépticos se debe sobre
todo a una reacción química entre el antiséptico y las proteínas micro-
bianas, En la elección de una substancia antiséptica para el tratamiento
de las heridas infectadas, parecen de gran importancia los siguientes puntos:
a). Emplear substancias dotadas de un poder germicida tan elevado,
que, aunque se reduzca su actividad por la presencia' de suero o de otras
substancias proteicas" posean i;odavía una acción antiséptica poderosa. En
otros términos: emplear substancias que, luego de combinadas con las ma-
terias proteicas, den compuestos activamente antisépticos. Como ejemplo
de un cuerpo que en absoluto carece de esta condición, se puede citar el
bic1oruro de mercurio.
b). Parece que las sales solubles no precipitables por las materias
proteicas, que en cierta cantidad pueden penetra!' en los tejidos y ser ab-
sorbidas por los mismos, son' preferibles a las substancias cuyo poder de
penetración y de absorción por los tejidos es poco acentuado.
e). La toxicidad de un .antiséptico y su acción irritante local, deben
ser lo más débiles que sea posible, en relación con su actividad bactericida.
Esta condición permite usar sin peligro cantidades de la substancia sufi-
cientemente grandes. Si la acción germicida de una substancia antiséptica
es el resultado de una reacción química, en la que toman parte otras ma-
terias proteicas ade~ás de las bacterianas, es muy importante que la can-
tidad de dicha substancia sea lo mayor: q~e se pueda.
\
, (1). Enrique D. Dakin Sobre el empleo de ciertas substancias asüisépticas en el
'tratamiento de las heridas infecciosas.-Com. red, de la Academia de Ciencias, 2 Agos-
to 1915 y La Presse Médicale 30 Septiembre 1915.
ARTICULO!? TRADUCIDOS
--~----------~------
Entre los antisépticos que ya se han, estudiado en el tratamiento de
las heridas infectadas, los hipocloritos, sobre todo, 1lenan las condiciones
que acabamos de enumerar. Pero, por desgracia, los hipocloritos del co-
mercio tienen una composición muy inconstante y contienen generalmente
álcali o cloro libres. Tales soluciones son irritantes. Cuando se usan a una
concentración moderada, pueden' producir resultados poco'. favorables.
Convenía, pues, ha1lar el medio de preparar un hipoclorito de composi-,
ción constante, .que tuviese gran actividad bactericida y una débil ac-
ción irritante y tóxica para los tejidos. Este resultado se ha logrado con
el siguiente método: 200 gramos de cloruro de cal se mezclan a 10 litros
de agua que contenga en disolución 140 gramos de carbonato de sosa (sal
Solvay). La mezcla es agitada cuidadosamente, y, al cabo de treinta
minutos, se separa por aspiración el líquido claro del precipitado de carbo-
nato de cal y se filtra por algodón. Al líquido claro así obtenido, se le añade
una cantidad de ácido bórico sólido, la suficiente para hacer el líquido ácido
o neutro. Se titula con una solución acuosa de fenolftaleína. Generalmente
se emplean de 25 a 40 gr¡:¡.mosde ácido bórico. La cantidad exacta de ácido
bórico que se ha de añadir, puede determinarse fácilmente por titulación
de JO c. c. de hipoclorito alcalino con una solución de ácido bórico de fuerza
conocida (31 gramos por litro). En la preparación de una solución diluida
como la que se acaba de describir y que contiene cerca del 5 por 100 de
hipoclorito, no· hay inconveniente en que tenga un exceso de ácido bórico,
pero si la solución no es concentrada, debe evitarse tal exceso.
Una solución' así preparada mata los estafilococos en dos horas, en
una concentración de hipoclo;rito inferior a 1¡IOO,OOO, mientras que en pre-
sencia del suero sanguíneo, la concentración de hipoclorito debe ser, para
producir igual resultado, de 1/1000 a 1/2500. Se ha visto que esta solución
es un antiséptico útil en el tratamiento de heridas infectadas cuando se
aplica siguiendo el método estudiado y usado por el Dr. Carrel (1).
4s heridas pueden irrigarse de una manera continua durante muchos
días con esta solución, sin irritar mucho la piel. El examen bacteriológico
de la secreción de las heridas ha demostrado que la solución posee un poder
antiséptico enérgico. Además, la ¡¡0luciÓi1Üene la propiedad de disolver
los tejidos necrosados y posee igualmente cierta acción hemostática. Pro-
bablemente la acción de los hipocloritos se debe a que contienen cloro, que
puede reemplazar los átomos de.. idrógeno eri los grupos (H, N.) de las pro-
h
teínas, y formar substancias del grupo de las cloraminas. Era interesante
examinar la acción de estas substancias, Con la cooperación del profesor
J. B. Cohen, de la Universidad de Leeds, se han preparado y estudiado un
gran número de estos derivados. Los más alentadores resultados se han
obtenido con las sales de sosa de sulfocloramidas aromáticas, y en parti-'
cular con los derivados del benzeno y del tolueno (benzeno-sodio-sulfo-
cloramida y paratolueno-sodio-sulfocloramida).
Estas. substancias obran sobre los tejidos como antisépticos activos y
muy poco tóxicos, Sus soluciones acuosas pueden usarse en el tratamiento
de las heridas en mayo; concentración que los hipocloritos. Como, en estas
(r). A. Carrel.-Tratamiento abortivo de la infcccion. de las heridas. La Presse
mérlicale, II Octubre I9IS.
substancias, el cloro se ha unido ya el ázoe, no tienen la propiedad. de di-
solver. los tejidos necrosados. El paratolueno-sodio-sulfocloramida, a una
concentración inferior a 1/10.000,000 mata en dos horas al perfringens
en suspensión en el agua, mientras que si el pertringens está en presencia
del suero de caballo, la concentración de la substancia debe elevarseI
de 1/2500 a 1/5000 para producir igual resultado. Los estafilococos en .sus-
pensión en el agua son muertos por una solución de l/IOOO.OOO'; y, 'en pre-
sencia de suero de caballo por una solución a 1/2000. El bacilo piociánico
, en 'suspensión en el agua sucumbe por una solución' al l/IO,OOO yen pre-
sencia del suero de caballo por una-solución a 1/1500. La esterilización es
completa en dos horas.
Una solución acuosa conteniendo 4 por 100 de paratolueno-sodio-sulfo-
cloramida puede aplicarse sobre una herida sin irritación apreciable. Como
estas substancias tienen naturalmente un poder hemolítico marcado, no
deben inyectarse en las venas.
P. Delbet es partidario absoluto de la asepsia; debe reemplazar- a. la'
antisepsia, no sólo cuando se opera sobre tejidos normales, sino también en
el tratamiento de las heridas infectadas.
Inmediatamente después del tratamiento, 'antes de que los microbios
hayan formado colonias, tal vez sea posible desinfectar una herida: Lo que'
conviene desinfectar sobre todo, es la piel de los alrededores de la herida,
para evitar infecciones secundarias. Lo más conveniente parece ser el em-
pleo de la tintura de iodo.
Más tarde, es imposible desinfectar la herida completamente. Lanoción
primordial, debe ser respetar las defensas naturales del organismo, por ata-
cadas que estén. Los lavados tan sólo son útiles cuando la piocultura es
positiva, a fin de quitar las secreciones de la herida; en los demás casos, son
inútiles. '
La primera cualidad de los líquidos para lavajes' es que sean inofensivos
por los tejidos profundamente alterados. Deben carecer de toda acción
perturbadora tanto física como química sobre las células.
Tampoco deben' contener otras substancias que las que existen en los
humores y en los tejidos, y su concentración molecular debe ser igual a la'
del suero sanguíneo. Si la mayor parte de los clínicos y experimentadores
están de acuerdo en substituir la asepsia por la antisepsia, según los prin-
cipios expuestos modernamente, no existe uniformidad en cuanto a 'la
elección de los medios. Las divergencias son menos aparentes de lo que se
nota desde luego, pues se trata, en todo caso, de economizar las' defensas
naturales más que intentar vanamente destruir los microbios.
El suero polivalente de Leclainehev Vallée.-El problema consiste esen-
cialmente en hallar un medio favorable a las células y desfavorable a' los
microbios. El suero Leclainche y Vall'ée parece responder a ese desideratum:
Las propiedades de ese suero han sido expuestas extensamente i sus apli-
caciones en el tratamiento 'de las heridas de los animales han sido estu-
diadas por L. Cuveiller. El suero de caballo constituye el medio ideal para
las células; activa por si mismo la leucocitosis )' la fagocitosis; todos estos
hechos han sido confirmados en la práctica por los estudios del DI. Ra vmond
Petit. Si a estas propiedades' leucocitógenas se añaden las cualidades espe-
cíficas desarrolladas -en los caballos productores del suero por inyecciones
ARTICULOS TRADUCIDOS
repetidas de microbios encontrados en las heridas, se dispone de un medio
ideal que reúne las estimulinas que favorecen el englobamiento fagocitario,
a las sensibilizatrices que dirigen laquimiotaxia y presiden el acto digestivo
de la fagocitosis. Una experiencia prolongada ha establecido la innocuidad
indiscutible naturalmente, o mejor, la eficacia y la especificidad del suero
de Lec1ainche y Vallée. Se pueden leer de nuevo con provecho y con interés,
las notas en las que sus autores dieron a conocer su procedimiento de ob-
tención, desde marzo de 1912, así como sus propiedades, modos de utiliza-
ción, indicaciones y aplicaciones del suero polivalente (1). Su empleo es
muy sencillo: lavado de la herida con agua fisiológica; desbridamiento y de"
tersión de las partes mortificadas; el suero polivalente se pone en contac-
to con los tejidos mediante inyecciones o lechinos de gasa esterilizada y
se recubre con una. ligera capa de huata.
Las únicas críticas que ha merecido son en ventaja del método. En
efecto, el rebrote es tan rápido que se pueden producir pequeñas retencio-
nes purulentas en las heridas anfractuosas (O. Pasteau). Un tratamiento
bien dirigido puede atenuar con facilidad esos pequeños inconvenientes.
Los buenos resultados obtenidos en el caballo con el suero de Lec1ainche
y Vallée, hablan en favor de sus propiedades específicas. Si el suero obrase
solamente como elemento leucocitógeno, carecería ele acción en el caballo,
que es el animal que produce el suero polivalente, pero ocurre todo lo con-
trario, según atestiguan las observaciones de Ramón y de Cuvillier.
El suero normal de caballo.-El suero normal de caballo, cuyas pro-
piedades ha dado a conocer R. Petit, cuenta aún con numerosos partida-
rios. El hermoso estudio que este cirújano acaba de dedicar a los Fagocitos
en cirugía (2), va seguido de un apéndice de actualidad sobre el «suero ca-
lentado en cirugía de guerra». El tratamiento quirúrgico de las complica-
ciones infecciosas conserva el primer lugar: buscar los restos de los pro-
yectiles 6 de los vestidos, desbridamientos, drenajes, con obj eto de ofrecer
extensas y múltiples superficies de contacto al suero de caballo usado en
las curas. Su acción es todavía más favorable si, desde luego, se espolvorea
la herida con suero seco, antes de poner las compresas empapadas de suero
líquido. Por su volumen reducido y por su transporte v conservación. más
fáciles, en cirugía de guerra tiene el suero seco ventajas sobre las que e;
inútil insistir. Siempre se tiene la posibilidad de hacer una cura húmeda
con agua hervida, salada, isotónica, sobre las heridas Espolvoreadas con
suero seco. A falta de suero de caballo calentado, las compresas pueden
'empaparse de .suero antitetánico, o antidiftérico, que obran de la misma
manera (3).
A priori es de temer que el suero normal de caballo se muestre in ucho
menos eficaz en el tratamiento de las heridas del caballo que en el trata-
(1): Leclainche y Vallée. Comp. rend. de la Academia de Ciencias, M~rzo 1912.
Acerca del tratamiento suérico específico de las heridas. Rev. Gen. de Med. Veto 15
mayo 1915. y REVISTA VETERINARIA Df ESPAÑA n.v 9. Septiembre 1915.
L. Cuví llier. Del empleo del suero polivalente en medicina veterinaria. Rev. Géne.
de Med. Veto 1.° Julio 1915 y REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA. Agosto 1915.
(2). Raymond Petit Les fagocytes en Cliiru gie. Masson et Cie, 1915.
(3). De sus estudios sobre el empleo del suero de caballo en el tratamiento de las
heridas, <;leduce Lignieres, que se debe 'preferir el suero fresco de la segunda sangría,
cuya acción cicatr izan te es muy superior a la del suero' fresco.
REVISTA VETERINARIA. DE ESPAÑA
miento de las heridas del hombre; su actividad, en aquellas, haría entre-
ver la posibilidad de una curación espontánea de las mismas por el tra-
sudado seroso que impregna los elementos celulares de los focos trauma-
tizados, curación espontánea que está muy lejos de ser la regla.
Las soluciones iisiológicas.-Sólo las dificultades de orden práctico pue-
den inducir a los cirujanos que se preocupan de proporcionar a las células
un medio eminentemente favorable, a recurrir a los sueros artificiales.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, los fisiólogos :y los médicos,
firmes en la noción de la isotonia, han usado soluciones salinas que no des-
truían el glóbulo rojo. Mas la experiencia de los últimos veinte años ha
puesto de manifiesto la importancia de otros- elementos, además del factor
físico. para que hoy la terapéutica introdujera en su arsenal, con conoci-
miento de causa, sueros artificiales que responden a todos los deseos.
El suero de Locke o de Locke-Ringer (nombres de los fisiólogos ingle-
ses que han dado la fórmula), es el prototipo de los sueros verdaderamente
fisiológicos, a la vez que un líquido susceptible de llenar íntegramente las
funciones de la sangre circulante y de asegurar y restablecer el funciona-
miento de los órganos, especialmente del corazón.
La composición del suero de Locke, es prácticamente la siguiente:
Cloruro de sodio . 8 gramos.
Cloruro de calcio . 0''20 gr.
Cloruro de potasio .. . 0'20 gr.
Bicarbonato de sosa . 0'20 gr.
Glucosa ' . 1 gr.
Agua destilada , . 1000 c. cúbicos.
Se prepara por la simple disolución de los elementos que lo componen
y su filtración consecutiva; la esterilización se hace mediante la ebullición,
o mejor en 'el autoclave. Se conserva en un frasco esterilizado. Su precio
es muy reducido y es fácil procurarse los productos químicamente puros
que entran en la fórmula.
Este líquido permite realizar lo que el profesor Delbet decía recientemente:
«el respeto a las defensas .naturales». A su juicio no deben usarse, tanto
en el lavado de las heridas- infectadas, como de los tejidos normales, más
que soluciones de concentración molecular iguales a las de la sangre, y que
no ejerzan ninguna acción química sobre las células. Tanto si más tarde se
usan antisépticos como -si no se emplean, el suero de Locke , adecuado al
medio interno, no sólo físicamente, sino fisiológicamente, reemplazará COIL
ventaja, en los lavados y curas delasheridasydelos tejidos.va las soluciones
salinas empleadas hasta hoy. Provocando la excitabilidad celular, antici-,
pará la cicatrización (j. Gautrelet) (1). _
Gley y Roberto Loevy preconizan el empleo de un líquido de Ringer-
Locke cuya fórmula es un poco diferente de la adoptada por J. Gautrelet.
La composición dedicho líquido es la siguiente: .
(r). J. Gautrelet, Tratamiento de las- hemorragias traumáticas y lavado ·de las
heridas con el suero fisiológico de Loche. La Presse médicale 22 Julio r9I5.
ARTICULaS TRADUCIDOS 73
Cloruro de sodio . 9 gramos.
Cloruro de potasio . 0'42 gr.
Cloruro de calcio . . . 0'24 gr.
Bicarbonato de sosa . 0'15 gr.
Agua destilada . 1000 gramos.
Este Iiquido es muy superior al agua salada, y con mayor razón al agua
hervida, en todos sus usos quirúrgicos.
El agua destilada hervida, a causa de su osmonocividad, debería des-
terrarse de las salas de curación y operaciones.
Desde hace nueve meses los autores empleaneste líquido, ya sólo o como
vehículo de substancias antisépticas, en todas las intervenciones, curas,
inyecciones hipodérmicas o intravenosas. Se ha visto que los dolores dismi-
nuyen, la supuración .desaparece más rápidamente y las heridas cicatri-
zan con mayor rapidez.
El agua salada fisiológica simple, tiene todavía partidarios (Ch. Manad),
y sus resultados son del todo satisfactorios, con tal de que la asepsia de la
cura sea completa. Wallich, que preconiza el método, recomienda supri-
mir los drenajes tan pronto como sea posible. Al principio se lava la herida
con una solución. salada, hervida un cuarto de hora, que contenga una cu-
charada sopera. de sal de cocina por litro. La superficie de la herida se re-
cubre con pequeñas compresas de gasa, hervida en la misma solución.
La asepsia será completa; la cura, como si fuese una manipulación de
bacteriología, se hará con instrumentos esterilizados, sin tocarla con las
manos, que es difícil conservar asépticas durante una serie de curas.
En tres o cuatro días las secreciones de la herida desaparecen; ésta toma
un aspecto ajamonado, rodeada de un extenso cordón cicatricial.
El examen del exudado revela una creciente vitalidad de los leucocitos,
una disminución de los elementos microbianos que son cada 'vez más fago-
citados. Finalmente, los microbios desaparecen; sólo quedan los leucocitos
vivos, bien colorados y en vía de proliferación (1).
P. Delbet (2) se ha esforzado en hallar una solución favorable a los gló-
bulos blancos. Los resultados experimentales más favorables los ha obte-
nido con cloruro de magnesio al 12'1 por 1000. Est.a concentración molecu-
lar, idéntica a la del cloruro de sodio al 8 por 1000, favorece al máximum
el englobamiento de los microbios y deja intactas las defensas naturales del
organismo. En sus experimentos, P. Delbet y Karajanopoulo, notan el
englobamiento de los microbios' por los polinucleares, siendo posible ob-
servarlo al microscopio en preparaciones coloreadas. En algún punto de su
trabajo, se adivina la, preocupación de estos experimentadores de distin-
guir entre el englobamiento de los microbios y su digestión, acto esencial
de la fagocitosis. Esta confusión basta a explicar ciertos resultados regis-
trados y aconseja no dar más que un crédito limitado a la citoíilaxia (pro-
tección de las células) por el cloruro de magnesio al 12'1 por 1000.
(I). V. Wallich. Swpresum. de la swpwracio n en al gwnas hendas de Guerr a. (Comp.
rend. Acad. de Ciencias IO j ulio I9IS).
(2). Pedro Delbet y Karajanopoulo. Citojiláx ia, La Prsse Médicale 27 Sep-
tiembre I9I5.
REVISTA VETERINARIA VE ESPAÑA
El agua del mar esterilizada poi ebullición durante veinte minutos y
filtrada, ha sido recomendada por M. de Fleury. Su acción en el tratamiento
de las heridas no parece superior a la del suero fisiológico, pero su concen-
tración salina, bastante alta, y los grandes lavados renovados y abundantes
preconizados por M. de Fleury, nos llevan a hablar del método generalmente
usado por los Cirujanos ingleses y adoptado ya por algunos médicos del
continente.
Las soluciones concentradas de sal.-En su memoria sobre el tratamien-
to de las infecciones bacterianas de las heridas por proyectiles, Leishman
y Wright (1), se esfuerzan en buscar un medio capaz de eliminar la linfa de
las heridas, que se hace tóxica para los leucocitos, y substituirla por otra linfa
más favorable a la actividad íagocitaria y desfavorable. a los microbios.
Los autores creen haber resuelto este problema. con el empleo de una solu-
ción hipertónica de sal. Recomiendan una solución al. 5 por 100, adicionada
del medio por ciento de citrato de sodio, para hacer la linfa incoagulable.
El agua del mar, que equivale a una solución al 2 '5 por 100, también puede
usarse. Las soluciones más concentradas (de más del 10 por IOO), pueden
favorecer la resolución de las induraciones y deterger las. heridas mucho
más rápidamente que las soluciones menos concentradas. Desde que la
herida se recubre de granulaciones, se abandonan los lavados y. se la deja
expuesta al contacto del aire y la luz.
P. Delbet completa los desbridamientos, cuando, en los casos graves, se
debe recurrir a ellos, mediante una exposición lo más extensa posible de las
heridas, al aire y. a la luz. Como esta exposición en una sala de hospital no
está exenta de peligro, recubre la herida con cuatro tiras de gasa super-
puestas, sin algodón ni vendas. Este tratamiento, tan sencillo, ofrece resul-
tados al parecer. notables.
El empleo de soluciones concentradas de sal, cuenta con numerosos
adeptos. V. Legros, adopta el título de 5 por 100, preconizado por los ingle-
ses; en cambio Abadíe usa una solución al 14 por IOO. Para responder a las
indicaciones del método,. Page usa la sal marina al natural.
Los antísépticos.c-El método antiséptico tiene sus partidarios, y Pozzi (2),
respondiendo a la comunicación de Delbet, ha proclamado su confianza en el
iodoforrno .. Todos los agentes químicos conocidos han sido de nuevo pre-
conizados .. Algunos cirujanos han recomendado el empleo de soluciones
extremadamente diluídas, todavía microbicidas, pero no nocivas. Recorde-
mos lo que hemos dicho de (.ciertas substancias cloradas antisépticas» pre-
paradas por Dankin y señalemos los resultados excelentes obtenidos por
Danysz del empleo de nitrato de plata en solución extremadamente diluida
al 1 por 200,000 y 1 por 5°0,000. A esta proporción, el nitrato de plata es
antiséptico todavía y ejerce una 'acción excitante sobre el crecimiento de
los tej idos.
Entre los antisépticos de actualidad, citaremos el éter débilmente iodo-
formado o la mezcla en partes iguales de éter y de tintura de iodo al vigé-
(1).. F. F. Burgharard, W. B. Leihman, B. Maynihan yA. Wrigbt. Memorandum.
01 2. Febr. 1915,' págs. SI-56.
BACTERIOLOGIA
GlESZCZYKIEWICZ SlERAKOWSKI.-Un vibrión análogo al del cólera.
y
El cólera índico humano, es producido, como se sabe, por el vibrión de
Koch llamado también bacilo' coma o vírgula. Se han descrito ya varios
vibriones análogos llamados pseudocolerígenos. Los autores describen uno
patógeno para los conejillos de Indias y aves. P. F. (Zbl. f. Bakt. T. 76,
Cuad. 7.)
ZWICK y ZELLER.-Sobre la transformación del Bacillus tuberculosis
var. mammalis en Bacillus tuberculosis varo gallinaceus. Según los recientes
trabajos de Bang y Bongert, se consigue fácilmente la transformación del
B. tuberculosis var. mammalis en B. tuberculosis var. gallinaceus, con una
simple inoculación del primer tipo en gallinas. Los autores estudiaron esta
cuestión en la Oficina Imperial de Sanidad de Berlín, inoculando en galli-
nas, unas veces cultivos del tipo mammalis, otras embriones de órg'l-nos
infectados. Emplearon en los trabajos más de 109 gallinas, que fueron in-
fectadas con bacilos obtenidos del cobayo, 'de los bóvidos, del cerdo y del
hombre. En ningún caso, ni aun favoreciendo las condiciones necesarias
~n~.~pi¡Ls.
y,
Añádase a esto la dificultad de descubrir el o.r:ig,ep. el t¡;?txec~0 recorrido
por los animales q\l~ van sembrando el contagio,
La supresión <;l.,e epizoofia sólo podría cop.!;,eguiryeag.p,pta;?¡dowed,id,as
la
m,\lY enérgicas, como la, mat;¡lm;~ (;l.y lo? <;tta,c't~9s,lo cual ocasionaría ~raJ?--
des gastos, o una severa restricción en la circulación de~ ganado que sería
ruinosa a la cría de cerdos.
En las circunstancias actuales no hay que esperar la desapariciór:t de la
peste porcina.
A petición de la Comisión, el veterinario jefe de la Oficina (Chi,ef Vete-
rinary Officer of the Board), hizo numerosas experiencias cuyos resultados
pueden resumirse en las siguientes conclusiones:
r.a Las heces de los cerdos contaminados. son contagiosas.
2.a Se considera como suficiente un período de 14 días para la este-
TÜización natural de las heces co~tagiosas.· ,. ,
3.a Las ratas no son, como se había sospechado, agentes transmisores
de la peste porcina. .
4.a Hasta el presente no se ha podido demostrar que la peste porcina
se transmita por parásitos exteriores.
SR Si bien las personas, los vehículos y los animales que hayan
estado en contacto con cerdos o' en locales contaminados, pueden transpor-
tar los gérmenes contagiosos a los lugares por donde pasen, la comisión, en
vista de sus datos, considera que en la práctica corriente la difusión de
la epizootia es debida a la circulación de cerdos infectados.'
6.a La incubación de la enfermedad es corta: un cerdo, tres días des-
pués de infectado, es peligroso aunque no presente síntomas clínicos. Un
cerdo que ha sufrido un ataque de la enfermedad puede continuar siendo
peligroso por un tiempo 1p.uy variable, que aun no ha, podido fijarse, por
lo general mu y largo.
7.a Existen casos de cerdos al parecer sanos, que no presentan ningún
síntoma, que al examen po<;t-mortem no ofrecen ninguna señal de haber
.sufrido la enfermedad y no obstante son peligrosos durante muchofiempo.
La Comisión da los siguientes consejos:
ID Es preciso renunciar, por el momento, a toda intención de suprimir
'la epizootia por una matanza general. '
2.0 El objeto inmediato de la futura reglamentación debe ser: a), redu-
-cir la mortalidad debida 'a la epizootia: b), impedir la propagación de ésta.
3. o Con el fin de reducir la mortalidad, debe recurrirse al empleo del
'suero preventivo, desde los primeros momentos, en toda piara contami-
nada; debe fomentarse la vacunación todo lo posible y facilitar la adqui-
sición del suero. '
4.0 La explotación de piaras inmunizadas,' por administración simul-
tánea de suero y vacuna, debe hacerse en locales apropiados y bajo restric-
-ciones y una atenta inspección,
5· o Con obj eto de impedir la propagación de la enfermedad, el aisla-
.mierrto de las porquerizas contaminadas debe ser riguroso según las regla
-estableci das: sin embargo, debe autorizarse introducir en estas porquerizas
-cerdos inm,unizados o que deben ser tratados. '
6. o Es conveniente examinar, con arreglo a los nuevos conocimientos,
~A,.. . ,
_ REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA
'hasta 'qué 'punto pueden admitirse las restricciones actualmente en vigor
sobre' ia circulación de cerdos.
7,0 Después de las experiencias anteriores se puede admitir que es
suficiente un lapso de tiempo bastante corto para la desinfección espon-
tánea de los locales; y que esta desinfección natural es preferible a la que
se hace con substancias químicas en los casos que haya una gran cantidad
de estiércol. o se trate de porquerizas que no puedan desinfectarse fácil-
mente por medios artificiales.
La. Comisión cree que es posible luchar contra la enfermedad por medio
de una: vacuna artificial, y considerando que el descubrimiento de una prueba
diagnóstica que merezca, confianza sería de enorme ventaja, recomienda
continuar las investigaciones por estos derroteros. (Final Re-port oi the
Departmental Committe appointed by the Board 01 Agriculture and Fisheries
Otoinquiere into swine Feuer, Londres, 1915).
BERTANT, .-El contagio de la tuberculosis en los perros. El autor men-
M
ciona un caso en el que ha podido provocar la tubercJlosis en un perro
trasplantando a su cavidad abdominal, tejido tuberculoso procedente de
un bovino. Ha comprobado que de esta manera los perros pueden contraer
la tuberculosis. (Zblatt. f. Bah, Parse. u. Lniektionskrankñeiten, julio, 1915.
N.o 6. p. 401-4°2.)
MAY.-Peligros de colocar cerdos en pocilgas recién tratadas con lechada
de caL May refiere que un jueves por la tarde fueron desinfectadas varias
pocilgas con lechada de cal, y hacia las II de la noche del viernes, esto es,
al cabo de unas 30 horas, estando el suelo blanco y humedecido todavía,
fueron alojados en ellas varios cerdos, los cuales, al día siguiente, presen-
taban quemaduras de todos los grados, naturalmente, máximas, en el vien-
tre y los jamones, partes que más contacto habían tenido con la cal. Algu-
nas de las quemaduras afectaban el tocino profundamente, y como exigieron
la extirpación, disminuyeron mucho el valor de las reses.
El autor echa de menos en las Instrucciones oficiales alemanas para la
desinfección en las enfermedades infecciosas (que se pueden ver en el "Ma-
nual de Terapéutica general del Prof. Fr óhner, pág. 193 de la Trad. espa-
ñola), las precauciones para evitar estos percances. Claro que ningún vete-
rinarioignora gue la lechada de cal fresca es cáustica, Pero, del mismo modo
que dichas instrucciones aconsejan-e-dice-e-que, sobre todo en los establos
de bóvidos, conviene lavar, 24 horas después, los objetos tratados con su-
blimado, con solución de sulfuro de potasio, podrían aconsejar precauciones
para evitar las quemaduras producidas por la cal, que se reducirían a recu-
brir el suelo con una capa de paja. P. F. (Zeitschr, f. Fleisch, u., Milchhvg,
XXV,12.)
MARCONE, rof. G.-La inyección subconjuntival de maleína para diag-
p
nosticar el muermo. El autor cree que un método capaz de ofrecer absoluta
certeza, asociando la reacción clásica, es decir, la introducción de la maleí-
na en el tejido conectivo, a la reacción oftálmica, debería consistir en llevar
la maleina junto a la conjuntiva óculo-palpebral, inyectándola en el tejido
subconjuntival. Si se presume que la maleina, en la intrapalpebrorreacción
ARTICULaS EXTRACTADOS ..
ideada por Lanfranchi.. atraviesa el espesor del párpado y llega a la con-
juntiva, donde provoca .la reacción específica, con mayor razón se debe
considerar que la maleína impresiona la mucosa conj ímtival, cuando se la
deposita en el ·tejido conectivo subyacente. He aquí la nueva técnica: Es
indiferente operar en uno oven otro ojo, aunque es preferible operar sobre
el derecho. El operador se coloca al lado de la cabeza del caballo, aplica
la segunda y tercera falange del índice de la mano izquierda. sobre el pár-
pado superior con objeto de inmovilizarlo, mientras que con el pulgar de
la misma mano se ranversa el párpado inferior; así queda de manifiesto
gran parte de su cara interna y aparece también gran parte del cuerpo
clignotante.
Se toma la jeringuilla, que ya tiene colocada la aguja, con la mano de-
recha; y sepone el dedo índice sobre el émbolo; la aguja se mantiene casi
tangente al bulbo y casi tendida sobre el párpado inferior vuelto al revés;
se clava la aguja en la conjuntiva, lo más lejos que se pueda del margen
ciliar, y se hace penetrar un centím~tro aproximadamente: se empuja el
émbolo y se ve levantarse una bola conjuntival, señal de que el líquido ha
penetrado en el tejido conectivo submucoso. . . .
Siguiendo atentamente estas normas y especialmente cuidando. de .no
dirigir nunca la aguja contra el bulbo, se evita el único inconveniente (por
lo demás muy problemático), de herir la es~lerótica. .'
No es necesario anestesiar la conjuntiva, pero sí es indispensable
aplicar el acial, para lograr la inmovilización de la cabeza por los breves
momentos que dura la operación. Tampoco es necesario hacer masaje ni
en el párpado ni en la conjuntiva,
Hasta ahora el autor ha ensayado su método en seis caballos, ya reserva
de discutir Su valor, en comparación con los otros métodos .hasta hoy cono-
cidos, ha gestionado del Ministerio de la Guerra de Italia que autorice a los
veterinarios militares para ensayarlo en los caballos del ej ército, donde se
practican en gran escala varios métodos basados en el empleo de lamaleí n a
para diagnosticar el muermo. P. F . , (La Sett. Vet., 20 novbr. I915.) .
NELLO MORI.-Nuevo método diagnóstico de la tuberculosis. La reacción
subconiuntival a la tuberculina. Apoyándose Nello Mari en el proceder ideado
por Marcone para diagnosticar ~l muermo, ha querido aplicarlo al diagnós-
tico de la tuberculosis bovina y caprina. A este efecto inyectó 2 l/i c.c.
a los bóvidos y 1 e.e. a las ovejas Y cabras, deuna solución de tubercnlina
diluida en el momentode utilizarla' en-solución fisiológica '0 e~ agua desti-
lada estéril, al 10 por 100. En los bóvidos practicó la inyección debajo la
mucosa del párpado superior y en las ov.ejas y cabras en la del inferior.
La inyección. subconjuntival se hace rápidamente y sin 'inconve~entes;
en 20 minutos pudo inyectar cómodamente 28 vacas. . .
La técnica seguida por el autor es casi la misma descrita por Marcene:
Dos ayudantes mantienen quieta la cabeza del animal, un poco inclinada
hacia la izquierda; se coge el párpado superior y se vuelve del revés; con lo
cual queda al descubierto gran parte de la. conjuntiva de dicho párpado.
Se clava una aguja muy delgada en el tejido conectivo. subconjuntival, pa-
ralelament ea.l. borde ciliar, haciéndola penetrar un centímetro aproxima-
. damente. Se suelta el párpado, y el animal, al cerrar .el ojo, deja salir por el
tí:HguTÓ e'xterho Clel ñ1íshl'6 e1 -ex'tfemo libre 'd'e lá: agujá, en el '(¡·bes'e enchúfá
la j'ert1\gflil'ia y s€ 11a'ce,'ra:iny~¿6ón 'emptjañ'do suavemente' '1. €fuMI0, EÍl
l'as' cáJtra<§y ov~fas s'if pra'c'i:1'cala ínyec'ción en el Pá:r:FJa~do inleñoL
Ü ~iiy'é&'í0ri su1Jconl1u:n1lVal'tífociúc:e, tanto a 'ros afiiífuilés sa~('ls; 'como
a lds tüi¡)é~rculoios, 'Cierto lagffmeo, qíré, hÍíe'nhas en ros p'ii.fuer~s',;ces'a ál
'cab6 de poco Ú~mpó, en los segu'iJ:¿fosse convrérte en secreéíón p{¡ru1enta,
'Cdil 'este nuevo proceder. la rea'ccioU: dé la 'córíjún'tiva r;uéde lilihla·rse a la'
quinta 'liora de la inyeccróñ 'y durar, coñ mas o m'Mós iñt'eiísiilad, de 5 a
7 dIas,
Én el párpado correspondieñ'te se inicia' l'ttego tina túñíéfácción que
ordinariamente alcanza su máximo- a las dos horas, En los aniIÍlMes sanos
,va dísrhin1Yyehdo poco a poco, hasta qué 'aésaparéé c6fuplétam.'ente 'entre
las 24 y 3'6"ti:oras, Én 105' anirnálés 1:uOé{ci'ilos2is,po'i- ei contrario, 'puede au-
mentar despú'és de las uds horas y dúrár 'cie 3 a 10 días, e'ómo ocurre con
la piúeba intrá-palpebrál,
Pór lo que 'se refiere a la reacción t'eriÍlica, en argü'nos casos en qué la
tem'pe'fá'tuta nó se pudo tomar con la asiduidad qué se 'ern.ple'a en la prueba
clásica, no se observó variación alguna. Péró, aunque en e¡se nuevo prc;¡ce-
dimÜ:nto f~rtase la reaccróú f érmicá, en nada disminúirfá su viÜ0r, :puesto
que tanto este o'mo lá ~ntfap~1p'ebto:héacci6n,se oasa'Íí én la: réá;(;ci,óÍilocal.
Es digno de notarse 'que la inyección súbcónjurrtivál no IiiZ0 aisminuir
la secreción láctea en las 11 vacas en que se practicó, ~'i tampo'i::o eJerció
influencia nociva aÍ'guna en otras que estaban en período avanzado '('léges-
tación, '
En las, ovejas y cabras la inoculación subconjúntival fu'é seguida de
ligero lagriméo y dé una tumefacción lo tal, que desapárecieroñ lino y otra
en todos esos añirnaíes entré 1'6 y 20 horas, Es {fe advef tif que la prueba
conjuntival y la intrapalpebral, que anteriorfuente se había practicado en
los mismos, también había resultado negativa.
Si ensayos ulteriores y más nu-merosos, añade el autor, confirrríán el
resultado obtenido en es'tosexpefimeritos, deberá considetarse la prueba
subconjuntival como preferible a los demás métodos tuberculínicos cono-
cidos hasta: hoy, para diagnosticar la tuberculosis en Jos oóvid'o's, ovejas
y cabras, P. F, (Aren, Scievü. di Méd, Vet" diciembre 19'1'5,)
FARMÁCbLÓGIA. i fE~APEUTItA
A,-Trat3:miento dél edeihágÍÓtico, El edema 'glótrco selogró combatir
de modo definitivo en un tábanó de la clínica de la Escuela efe Veterimüia
de Dresde, primero con 'Un enema de hidrato dé cloral, para sosegar pa- al
ciehte y después con inhalaciones repetidas, fricciones con ac'ei'té de laurel
y dos dOSIS de 2' gramos' de tá'Ha}o estibiádo. r. F, (VIiI Mern.otia de la
Escuela Superior de Dresde.)
A,-Cilná:sln'a, nUevo tÓitic'o 'carÍlíaco, Lii cimasma es un medicamento
extraído dé la raíz del cáñamo. Sus ín'dítaciones son lak de la digital. Es de
acción más rápida, pero más fugaz que la última, No se acumula, Se usa
:A:RT1GtJLOSXTRíi:CT1..Dd"S
E
en inyecciones intramusculares, de 0'001. P. F. (Münch. Med, Woch. 1.914,
número 14.)
HERCHER, F.-PreparaCiÓn aé
sóiüéi6ñ de sáÍ éciñiiÜi con el agua ordi-
naria de fuente o de pozo. Se disuelven 2 cucharaditas de sal de cocina en
1 litro de agua: se hierve media h6~a y lmego se fHtta por :l:lgeo:'6n estéril,
El autor ha üSado ti"ta solución en inyecciones hipo,ª~t.¡1tlitá:se i41t1:averlosas."
Estas únicamente se acompañan de urí ligero escaloíríé: En casar-de apuro,
se puede, pues, imjírovisar la solución s<Í:lilia:
físiológíca: pa:ra el caso urgente
de una hemorragia copiosa, etc., ert si~ro~ donde no haya farmacias 'O labo-
ratorios para prepararla. P. F. (Münch. M~d. Woch, 1914, n.v 14.)
HrOF·FMÁNN.-AhuYeñtamiefit6.d"e los piojós del caballb.:Aña:dir 1 litro
de creseptón y 3/4 de litro dé petróleo a 15 cubos "deá:gua caliente y 5 por JOO
de agua de tabaco por cubo. Locínnar con este líquido. En algunos caba-
llos, dos O tres días después de las lociones aparecen erupciones en las
partes :bajas de los rriiertibros: pero curan pronto. Weit!Schr. f. Vetertnar-
ku.nrU, n.v 12, 1"915.)
NiDHR1NG,R.-Nuevo tratamiento de 'la tl1D~rculbsis. Nohring ensaya,
desde hace tres años, un producto aislado de la bilis, que se él.isuelve.con 'faci-
lidad en los ácidos, pero no en los álcalis y que, inyectado subcutáneamente
a los tuberculosos. les produce reacciones locales, hiperemias en los ganglios,
etcétera, que desaparecen rápidamente. A esta substancia iá dénofuiná l,B. '1.1>.
Los efectos de cada inyeccién duran, por lo menos, q días. No 'está con-
traindicada en los casos de fiebre: Destruye los bacilos. Estos desaparecen
rápidarrrente 'de los esputos. Nc aumenta la temperatura: Suprime la fiebre,
la tos y la expectoración. Sobre todo la fiebre y totías las manifestaciones
desaparecen tanto más fácilmente, cuanto rnenbs avanzado .está el proceso.
Los casos avanzados rro curan. El tratamiento de los casos inci pientes no
debe durar- menos de dos meses y se debe hacer én el sanatorio. Una vez
dacios de alta és conveniente CiJ.uebs enfermos perinanézcan todavía du-
l
rante un año bajo la acción del remedio. E'l autor se ha inoculado adrede
bacilos de 'Roch, súbcutáneamente y sé ha curado con l,B. 4.» P. F. (Klin-
therao. Wqph:, X:XII~ 9(10.)
PINÁRD.-Tratathi'ento tle las heridas pbr la solución "del Prdí. Delbet
(clorurb de niágnesio). La solución 'del DI. Delbet contiene 18 gramos de
cloruro de magnesio por rooo gramos de agua esterilizada. Pinard ha usado
de modo exclusivo 'esta solucidn, désde hace algún tiempo, para el trata-
miento de las heridas, en el servido de cirugía que dirige: Lava todas las
heridas con la solución de cloruro magnésico y luego 'las recubre con una
delgada 'capa de algedón hidrófilo estéril impregnado de la misma soiuóon.
Todos los casos ton supuración abundante o 'de lesiones musculares u óseas
anfractudsas, fueron cura'dos dos vecés al día durante los cinco primeros
días. Les demás casos una sola vez al día: Los resultados fueron excelentes;
lasupuracióh disminuye rápidamente' Jj las heridas curan pronto. P. F.
(A'Ciui. d'e Med. 'Y [our. de Med. et Chir. prC/¡tiqúie, 10 enero 1916.)
88' REVISTA V:ETEIUNl\RfA DE ESPAÑA
INSPECCION QE ALIMENTOS
BIRó, G.-Composición de la leche de oveja. El autor,de la estación de
investigaciones 2cmatíca aranselnueuarnen
y re bp "",,,'''''',,,''''',
cbo poi fua mageftadea poz eéde loa berradores Oc
1\Iiii.\1~11 tasoudadesz "lllaa '11ugarca OCft06 fus rc~noG
teanoe rcgirfobzel00 bcrrajea:fceba ypzego
nada cilla euta oc t0caña a "cynre y fiere
Olas 0(1mesee ~(tnero oc mIl '1qUI.
mentce 1trefnta 1en años.
~
Don Carlos, por la divina clemencia Emperador siempre augusto, Rey
de Alemania. Doña Juana su madre y el mismo Don Carlos por la Gracia
de Dios, Reyes de Castilla, de León, de Arag ón, de las dos Sicilias, de J eru-
salen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Ma-
d ·M~9.~:
llo~:c~s, de Sevilla, de Cerdeña, de :Córdob¡¡¡., e Córcega, de de Jaé~,
de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, y de las Is,la!?de Canaria, de Ias
Indias, Islas y tierra firme del mar Océano, Condes de Barcelona, señores
de Vizcaya y de Malina, Duques de Atenas y de Neopatria, Condes de Ro-
sellón y de Cerdeña, Marqueses de Oristan y de Gociano, Archiduques d.e
Austria, Duques de Borgoña y de Brabante, Condes de Flandes y de Ti-
'rol, etc. A todos los corregidores, alcaldes, aguaciles, merinos, y otras jus-
ticias y jueces cualesquier de todas las ciudades, villas y lugares, así del
nuestro Reyno de Galicia y de Granada y principado de Asturias, de Oviedo
y de las provincias de Guipúzcoa y Alava, y del nuestro condado y seño-
río de Vizcaya, y del ma.rquesado de Santillana, como de todas las otras ciu-
dades, villas y lugares de los nuestros reinos y señoríos y a otras cualesquier
personas nuestros súbditos y naturales a quien lo contenido en esta nuestra
carta toca y carla uno y cualquier de vuestros lugares y jurisdicciones
a quien esta nuestra carta fuere mostrada o su traslado signado de Escri-
bano público, Salud y gracia: sepades que los católicos reyes, nuestros seño-
res padres y abuelos, que santa gloria hayan, mandaron dar y dieron una
su carta pragmática sanción y cierta declaración de ella, firmada de sus
nombres y señalada de los del Consejo; su tenor de la cual es este que sigue:
Don Fernando y doña Isabel por la Gracia de Dios rey y reina de Castilla,
de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Toledo, de Valencia, de
Galicia, de Mallorcas, d'e Sevilla, de Cerdeña. de Córdoba, de Córcega, de
Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar y de las Islas
de Canaria, Condes de Barcelona, señores de Vizcaya y de Molina: Duques
de Atenas y de Neopatria, Condes de Rosellón y de Cerdaña, Marqueses
de Oristan y de Gociano. A los nuestros corregidores, Alcaldes, merinos, y
. otras justicias y jueces cualesquier de todas las ciudades, villas y lugares,
así del nuestro principado de Asturias de Oviedo y del nuestro condado y
señorío de Vizcaya y de las· provincias de Guipúzcoa y Alava y del marque-
sado de Sarrtillana, como de todas las otras ciudades, villas y lugares de los
nuestros' reinos y señoríos y'a otras cualesquier personas nuestros vasallos,
súbditos y naturales a quien lo de suso en esta nuestra cart~ c~ntenido toca
y atañe y atañer pueda en cualquier manera, ya cada ~no y cualquier de
.vos a quien esta nuestra carta fuere mostrada o de ella supierais en cualquier
manera, Salud y gracia. Sepades que nos somos informados que el herraje y
-clavazón que para herrar se hace en este ,dicho principado y condado y pli9"
-vincias y marquesado de Sarrtillana y en otras partes y se trae a estos nues-
tras reinos, es muy malo y tal, que con ello se mancan muchas bestias ,a
-causa de no ser del marco y peso que antiguamente solia ser, porque anti-
guamente en la docena de las herraduras caballares valadis había trece
libras, yen la de las herraduras para mulas doce ~~bra:s,y en las herraduras
asnales diez l~br?-s, y en la docena de herraje caballar que se decía hechizo,
quince libras y media y que en el millar de clavo de herrar había nueve libras
y en el millar de clavo que se dice hechizo para herrar, había diez libras, Y
.que ahora todo el dicho herraje y clavazón es de mucho menos peso a causa que
9,5
~~~~(@"C~rloG PO!L1 Giuína ezteméeia
.lEmperadoz femperuugufto 1l,\eync~Uem~nia. ~oñll
JU9na fumadre ~ el rntñno DonCarlos 'p02 la Sn1cia ti
/l!Dí0911\efes Det:aftma/oe'1!.eon/~e-nf~só:t?ela9 OOf
feeiha9:óe19ierufalem/oelAauarra I oeJOlanada / ee
:iroled%e élalench'l/oe J!5ali3ia/oe4DI11102cas/oe Se
ullltlloe j(erdeiía/oc COldoua oe .tCozcesa/oe4Durda
ne 3ae¡jiOdo~ alsa1"ucs/oe 1í15e~ir4lfoei51blalmr:yoe
~==5!:§::=~;:!J las rfkls oc ~anarla:bela8 tndlas/yrtas o:tierra firme
--oel mar óceano.:CCides1iJe 16a.rcelona.6eñózes Deéli3caya '4be4Dolina.lIl>~
qlJca i:)e~ubensg i oelReo\?-atria.(' ondes ce ·1J\uffello~.'4ee Cerdania.4Dar::
quefes ee ~híftai1., oe )5octano.~rcbldllqlJes ee 1llJftníl.lDuqu.estl~ 18ozso
ña -:De:l>zauantt.iCondes oe llandes 'ltlCír írol "C.~tOqOBlos corregtdoaes
'élcaldeS/alsua311e~/mer1Jl,?St orrae jufttCla~ 'lIU~3eSqualefquíeró rodes 191J
Ciudades \'lllas '.z lU~9res affi eet nueftro remoce sah319 f ee J!5zanada 'lpZÍll
ctptadooe ~U1:unasoi cI clauo \'aladt paraberrarfea be pefo
oc "uro e libzas y no menos. E mandamos alas perfonas qtt~bt;léi'erl elmcbo
herraje y dautl;on que rengan y guarden enel baser oeüo la fonna l! orden ene
fta nueftra carta córentda!y que ellos ni los berradozes ocftcs nueñros rerno; .
ni otras perfonas al!)Unas no fean orados oc ba;cr el eícbo berraie y daua;on
"e menos pe(ooei queeneña Ilueftra carta va litc1arado!tft celo eender m bers --
rar cóeüoropenaqporta pztmera\'e5q lótórrario bi;itrcntayga 1 incurra ca-
dil\moquecontradlofuercopafTareenpenaoeoie3mHntarauedíSj~poi la (e
sunda ve; cayga en pena ocios oícbos nie; mil niarauedís:'qHerda todo el ber
raje queruutere/o bmere o eendíere. ,e pozla tercera \'t; pierda todos fus bte-
nes:las qualesoicbas penas (e partan enefta-nianera.lta tércía parte nellas pa
raelque lo~cufal'e:Y'la otra tercia parteparadhKJ qutlóftntecüt"re: r la otra
tercia parte para la nueflra camal'Q({t)ero permtnmosqueneloía quedtá nue
Ura carta ruere pzegonada 'Í publt(ada en nueftra corre bMla (crs tne(es compü
dos pnmeros fi5Ui~tes fepueda eender todo el berratey clauajón que ef'tumc:1
rebecbo.baüa el oia oda nicba notilkáció fin que POl ello las perronas quelo
eendteren cayganni incurran en pena algung, ;Entandamos a \'ÓG úÜn)tcbá~
nueñrae ;uflictí1a t a cadavno ee \1os que pañado el otcbo termino fJUái'dede~
t cumplllde~:t bag\1desguardar 'l cumplir todo lo eneüa nueñra -carta éont~
nido 't cada cofa oeUo:r que eñccuredes y bagadeG elfetutar lá5tlicbáf penas ~n
laG perfonaa que contra ello fuereruo pafTaren:y qué contra él ttnóz r fonna oe:::
Ita no \'arades ni pllfTe4es : ni conñnrades rz l1ipaffarenttempoalgtmo ni 1'01
alguna manera. fE. potqÚe lo fufo etcbo feapubtíce 'lnoreno a rodosee ~tngrlQ
O~UOpUed~pze~ettderyg"Oianriíl!mandamos que éfta nueftt,a cirta fea pi~go¡:-
nada publtcametetnefla nudlra carta 1>0% tnc~ol1ero eanre efCftUarto publico
pozqus,todoalo fepan t ninguno eello pueda pretender r(\ftótrtttcía. ~ lOé '9"0>
-nilos orrcsno fagadett ni fagá ende al pOlalguna msuerafo pena eeta nueftta:
merced rotUle; mH marauedís para la nueftra camera a cada \'nó póz qutélin,
eareeelo affi ba3enc:umplír.iE.oc mas mandamor alome que \'os eft~ nueñra
carta moñrare que \'olumpla;e que parercadee ante noaenla nueñra coaeeo
qu~er que nos r~ílmas eet oía qut\?OS emptesare bafta qUIn;e OÜlt1 pnmeros Ii
gIncmesfo la mcba pClJíl:fola qpál.mandamos a qualquíer efcriuano publico.
quepara ello fuere llamado que ee ende al que ~OG la moftrare ufttmóltio Ag.
nadoconü, fignopozquCt1oG (~lJntoa en corno fecüple nueftromandado,li!)a'"
da enla mut nombzada t (iran ciudad ee I6ranada a ~ntc r n01l i)tllS nel fJ1(G-
llU
98 REVISTA VETERI~ARIA DE ESPA>;-A
su cristo de mil quinientos un años. Yo el Rey. Yo la Reina. Yo Gaspar de
Gricio, secretario' del Rey y de la Reina nuestros señores, la hice escribir por
su mandado. Johannes episcopus ovetensis, Philippusdoctor. j ohannes licen-
ciatus. Ma.rtinus doctor, y archidiacon ns de Talavera. Licenciatus Zapata,
Fernandus Tello, licenciatus, Licenciatus Mujica. Registrada Alonso Perez,
Francisco Diaz, canciller.-Don Fernando y Doña Isabel por la Gracia de
Dios Rey y Reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada,
de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorcas, de Sevilla, de Cerdeña,
de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras,
de Gibraltar y de las Islas de Canaria, Condes de Barcelona, señores de
Vizcaya y de Molina, duques de Atenas y Neopatria, Condes' de Rosellón
y de Cerdaña, marqueses de Oristan y de Gociano. A todos los corregidores
asistentes, alcaldes, merinos, y otras justicias y jueces cualesquier de todas
las ciudades villas y lugares de nuestro principado de Asturias, de Oviedo,
y del nuestro condado y señorio de Vizcaya y de las provincias de Guipúz-
coa y Alava y del marquesado de Santillana y de todas las otras ciudades,
villas y lugares de los nuestros reinos y señoríos ya otras cualesquier perso-
nas nuestros vasallos, súbditos y naturales a quien lo de suso en esta nues-
tra carta fuere contenido y toca y atañe y a cada uno y cualquier de vos
a quien esta nuestra carta fuese mostrada o de ella supiere des en cualquier
manera, Salud y gracia: Bien sabeis como nos, mandamos dar y dimos una
nuestra carta y pragmática sanción por la cual ordenamos y mandamos
que de aqui adelante en el hacer y labrar del herraje de los caballos y mulas
y asnos y clavazón de ello, todas las personas que lo hiciesen y labraren
y vendiesen tuviesen y guardasen la forma y orden siguiente: que la docena
del herraje caballar valadí fuese de trece libras y la docena de herraje caba-
llar o mular hechizo fuese de quince libras y media. Y la docena de herraje
mular valadi de a diez libras, y la docena de herraje valadí asnal de diez
libras y no menos. Y el millar de clavo que fuese hechizo para herrar, 'que
fuese de peso de diez libras 'y el millar de clavo valadi para herrar que fuese
de peso de nueve libras y no menos, según que esto y otras cosas más larga-
mente en la dicha nuestra carta pragmática sanción se contiene. Y ahora a
nos es hecha relación que antiguamente la docena de herraje mular solía ser
de doce o trece libras y la docena de herraduras asnales de catorce libras y
que este mismo peso conviene que sea ahora para que se haga como debe
y las bestias no se manquen. Y visto por los del nuestro consejo y sido lla-
madas para ello personas expertas en el dicho oficio, y platicado con ellas
la forma que en lo susodicho se debía tener para que el dicho herraje se
'hiciese mejor y más provechoso, fué acordado que debíamos mandar dar
esta nuestra carta en la dicha razón. Y nos, t uvimoslo por bien. Por lo cual
declaramos y mandamos que de aquí adelante todas las personas que hi-
-cieren y labraren y vendieren el dicho herraje mular, y asnal hayan de hacer
y hagan la docena de herraje mular, de a doce libras, y la docena de herraje
asnal de catorce libras. No embargarrte que por. la dicha nuestra carta y
pragmática sanción habíamos mandado que la docena del dicho herraje
mular y asnal, fuese de diez libras. Y con esta declaración mandamos a vos
las dichas nuestras justicias y a cada uno de vos en vuestros lugares y
jurisdicciones, que guardades y cumpla des todo lo contenido en esta
nuestra carta y en la dicha nuestra carta y pragmática sanción que de
CURIOSIDADES
92
t)t ~ar~o.llño t>dnllrdmietone nueftrofaluado2 leru !vo .t>emíI1qut~iell.
tos 'l\maños. yo el 1/te-e.yo la.metna. Y'o gafpar ee .onelo fecrerano eet
reH oda reyna nueftros feñozee la fi$eefcreUlr por fu mandado. 30banes epif
copus ouetenfis.1Pbdippus ooc~e2. ~obanes Hcenctatua . .dDartanus oocron
"'.llrcbldiaconus be :1ralauera.1!.lcennatus ~apgta;fernandus ¡(ello ücenna-
tus.1!.icentiatus munca, ·ll\dhflrada. ZUonfo pere;.franClfeo 01013bancüter.
c
l!!>on ¡cmando yooña )7fabel 1'02 la gfa DeDIOS rey zrel'"a oecafti~la/oe 1I.eon
ne 1ll'agon/oe5eciha/oe )f5ranada/oe toledo/De '{:1alencta/De.oah31a/De 41)a
HOleas/oeSeuma/oe JCerdeña/oe Jfozdoua/oe €ozcegal De4Duma/ oe Jaen!
oetoe Blgarues/oe 1l11)e3iralDelOiblaltar:roelas l'fl~s ee Jt:anana. -ródes oe
16arcelona.5eñozes oe tilt3cal'a ~oe 4Dohna.lDuques oe ~tbellas l' De1Reo
patria.JEondes oe 11\urfdlór oe .l!.:erdama.4Darqfes ee crraduras afllalefoe .ruu.hbzas
tq eeíte mtñno pefo céurenc éj fe~agoza para é¡ fehaga como oeué:l:' las bcftla5
nofe maquen, lE vifto poz loaoel nroconfeJo:'l.feyMo llamadas para ello perfo
naacrpertaaenelercbccfficto zplaticadocóellos la forma q enlo fufo 01(1;0fe
~euta tener P'1ra q el erebo berraiefe bl;lcfTc mcior z mas 'purcbofol fue acoida
doq eeuíamoa mádar oarella nueñra carta enla otcba ra3ó . .E n06 rouimoato
pOl ~lC'.l:polla qual oc~aramos tmádamos q oc aqm adclñte rodas las perfOs
~g q bíjteren r lablare l' vendteré el mcbo bcrrarc mular 'Z afha Iafa n oc b03C1'
't basá la oQJcnll oc hcrralcmularoe a OO3e ltbzas. \7 la eoscna ól bcrrarc afnat
oca catol;e Iib2as.1Ro embars-áteq porta oicba nra carral' prcmanca fancron
outmos mádado q la oo;ena eet oumo berrare mutan afnal fueffe oc.r. It b2as.
1E. con eña neclaració rnádamosa voalasmcbae nras Jufttciattt a cada "110oc
\,OS en vucñres lugares 'l JUrtfdiclones q guardedcs 'Z cúpladc~ rodo lo contera
do cncña _"ucflra carta:l' enla mcba nfa carta y pierna nca ranció q ocfufo fe ba
;1"lRennolf()lag penas encHas córemdas. tf pozq (ofufo mcbo fea publico z no
tono a todos 'l ninguno De110 pueda pretender rgllolácta / mádamoa q ella nfa
ama feaP1~onadíJpubh~amcntc pOllaS pla~as y mercados r otros lugares
100 REVISTA VETERIl'iARIA DE ESPAÑA
suso se hace mención, so las penas en ella contenidas. Y porque lo suso-
dicho sea público y notorio a todos, y ninguno de ello pueda pretender
. ignorancia, mandamos' que esta nuestra carta. sea pregonada públicamente
por las plazas y mercados y otros lugares acostumbrados' de esas dichas.
ciudades, villas y lugares, por pregonero y ante escribano público. y los
unos ni los otros no haga des ni hagan ende al por alguna manera, so pena
de la nuestra merced de diez mil maravedís para la nuestra cámara.
Además, mandamos al hombre que esta nuestra. carta 'lllostrare, que vos
emplace, que parezcades ante nos en la nuestra corte doquier que nos
seamos del día que os emplazare hasta quince días primeros siguientes,
so la dicha 'Pen¡¡.,so la cual m andamos-a cualquier escribano público que
para. esto fuese llamado, que dé ende al que vos la mostrare testimonio
signado con 'su signe, porque nos sepamos en como se cumple nuestro man-
dado. Dada en la muy nombrada y gran ciudad de Granada a trece días del
mes de Septiembre, año del nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo de
mil quinientos y un años. Yo el Rey. Yo la Reina. Yo Gaspar Gricio,
secretario del Rey y de la Reina nuestros señores la hice escribir por su
mandato. ]ohanes episcopus ovetensis. Martinus doctor Archidiáconus de
Talavera. Licenciatus. Zapata. Fernandus Tello, licenciatus. Licenciatus
Mujica. Registrada: Alonso Perez. Francisco Díaz, canciller.-Y ahora
somos' informados que las dichas nuestras cartas no se guardan ni se
ejecutan según y como deben y que así por esto como porque después
acá, se han empedrado muchas calles de algunas ciudades, villas y lugares
de estos nuestros reinos y señoríos, hay mucha necesidad que las dichas
pragmáticas se guarden. y el clavo que hasta ahora era tajadizo, se haga
de otra manera po,que por experiencia se ha visto q¡;¡e·el clavo que hasta
ahora se echaba, se descabeza luego, y por no ser hecho en clavera mu-
. .chas bestias se enclavan y se siguen otros inconvenientes. Y queriendo'
proveer en el remedio de ello, visto y platicado por los del nuestro consejo,
habida información de personas expertas en el dicho arte, de lo que conve-
nía proveerse, y consultado con la emperatriz y la Reina, nuestra muy.
cara hija y mujer, fué acordado que debíamos mandardar esta nuestra
carta para vos en la dicha razón; y nos, tuvímoslo por bien. Por que,
vos mandamos a todos y a cada uno de vos en vuestros lugares
y jurisdicciones según dicho es, que veais la dicha nuestra carta y
pragmática sancióny declaración .de ella que de suso van incorporadas
y las guardeis ,'y cumplais y ejecuteis, y hagáis guardar cumplir y
ejecutar en todo y por todo según y cama en ella se contiene con tanto
que el clavo de aquí en adelante se hubiere de hacer,' sea del peso
que la dicha pragmática y. declaración de ella manda, y de cabeza de dado
o llano y de dadl1'Cnlamuy nomtnada r gran ciudad oc i15ranodo a tt:c~c
t)Ü19oct mesoe$etiembzc:!lñoocl nafcmuenro oc nueñro faluadot 3cfu lpo
ec mtl .. quinientos 'l en años. Vo el 1l\ey. yo lo reyna. yo gafpar if)ncio ffe
actanooel1ltey'l oela reynl1 nucñrosfcñorcs la ñjecfcreutrpOl fu mandado.
30baÍles epífcopüs ouetcnlis.4J)Olrttnus ooctozllrcbldi9conus oeítalauerll.
'l.iccnli9tus ~apata. fernádus reUo lkcnna tus.1l..tcclttíatu sll1upca.1Re51I1rIJ
da.llionfo pcrej.frannfco oia; cbanClller.JE ágola fomos mfozmados que las
mcbas nueftras cartas no fe !,;uurd an ni crccuran fcgun t cómo ~tite: r <}JJé affi
1'01 filo corno porque ocfpucs aca fe an empedrado m~cbaíl C\!lUts oé glgunás
cíudadcsreíllaa r tugares neftos nueítros rtrr:sos r fcüonos al' mucha neccffi,
dad éí lna oicbllapzcm
do fcgun 'Z como epellas fe conncnc.con tanto que el ctauo qur oe aqui addan-
-re fe óuícrc oc baycr fea oc! pcfo que la mcba plclh~nca f occlaractóoella man~
da yoccabe,aocoad% llano oc 009 !,;olpcs ranto oc '9110como oc otro metido
en dauera a"Ho vno corno lo otro: fo pena que el que hlJicrc el erebo dauo ee
otra manera cayga 'l incurraenles penas contenidos cnín otcba ·¡Plemanca y
oedaracton odia. '9 mondarnos que elclanoy herraje quebaf1:a" aqut cita b~
cbo /109 Offictl*S r otrosl:Jmon(1~_quc lo ruuíercnto puedan vender l'591lar
eenrro OC (eya mefcs pnmeros ft6UlC1ltes/los qua les corran f fe cuenten oefde
el oio oda oara ncfla nueftro carta en adelante. tE. paffodo el erebo tiempo oc"
los ~icbos feys 41')cfes mn ndarnos a vos toa mcbos nucltrol;l1[ozregllÍOlcs 'f
jufttclas oe todas las ciudadcamllasl' lugares ~clos nucítros í/tcynos y Se::
ñOlt091 a cada eno en fu )urifdlClon que ,enSIl¡) efpectat curdcdo oc bajer 't
cumplir YCJ;ectltartodo lo eneña nudlracarra~oncenulo'lcada vnacofa 'l por
te ocllo como cnctla feconrlcne.~ pozq 10fufo eícbo fea publico 't norono a ro
dos z mngüo odio pueda pretender r6JÍ0lancla¡míidáíllOS q cna tifa cóftú (ta
pzegonada publícamére poi las pla~as r mercadosn ottoslu!,;áres acofttíbia"
dOí olas oicbas cíndadcs/villafl lusarefPo: psoncro r ante I!rcriuáno publíco,
11 itl
102 REVISTA" ETERINARIA
V DE ESPAÑA
y señoríos y a cada uno en su jurisdicción, que tengan especial cuidado de
hacer y cumplir y ejecutar todo lo en esta nuestra carta contenido y cada
una cosa y parte de ello, como en ella se contiene. Y porque lo susodicho
sea público y notorio a todos, y ninguno de ello pueda pretender ignoran-
cia, mandamos que esta nuestra carta sea pregonada públicarneñte por las
plazas y mercados y otros lugares acostumbrados de las dichas ciudades
villas y lugares por pregonero y ante escribano público. y lag-unos ni los
otros no 'hagais ni haga ende, al so pena de la nuestra merced y de diez mil
maravedís para la cámara nuestra. Y además mandamos al hombre que
vos esta' nuestra carta mostrare que os emplace que parezcais ante nos en
la nuestra corte do quier que nos seamos del día que os emplazare hasta
quince días primeros siguientes so la. dicha pena. So la cual mandamos a
cualquier escribano público que para esto fuere llamado, que dé ende al
que vos la mostrare, testimonio signado con su signo po.rque nos sepamos
en como se cumple nuestro mandado.-Dada en la villa de Ocaña a vein-
tisiete días del mes de Febrero, año del nacimiento de Nuestro Salvador Je-
sucrísto de mil quinientos treinta y un años. Yo la Reina. Yo Juan Vázquez
de Malina, secretario de sus cesárea y católicas majestades, la hice escribir
por mandato de su majestad. J Compostelanus. Lícenciatus Aguirre. Acu-
ña, licenciatns. Licenciatus Medina. Doctor Corral. Registrada: Martin de
Vergara. Martín Ortiz, por chanciller. q
En la Villa de Ocaña veintisiete días del mes de Febrero demil quinién-
tos treinta y UI). años, estando en dicha villaIa Emperatriz y Reina nuestra
señora, se pregonó esta carta de sus majestades públicamente, estando en
ello presente el licenciado Juan Sánchez de Briviesca, alcalde de la casa
y corte de sus majestades, y fueron testigos: Vergara, escribano del crimen,
de la Corte de sus Altezas y Sancho de la Calle, Alguacil de su casa y corte
y otras muchas personas. Lo cual pasó ante rni, Francisco del Castillo,
secretario del Consejo de sus, majestades.e=Francisco del Castillo.»
CONSULTAS
Con' mucha frecuencia nos escriben los suscriptores de la REVISTAsoli-·
citando nuestro parecer sobre algunos casos dudosos que se les ofrecen en
la práctica. Hasta hoy, resolvíamos todas las consultas por medio de carta
particular, con lo cual isólo conocía nuestra opinión el consultante. Pero
hemos 'podido' observar que sobre un mismo punto nos .han consultado en
un lapso de tiempo relativamente corto, tres y hasta cuatro suscriptores
distintos. Esto nos ha inducido a inaugurar la presente sección con objeto
de .simplificar nuestro trabajo. De aquí en adelante, aparecerán en ella
todas las consultas que nos hagan nuestros suscriptores, reservándonos tan
CONSULTAS
l1:10s \'nM nltOG otros no (.tglldCGtiifa gá endé <\1 (o pena riCIa ttue/ira merced
toe blC;l1lilmaraucdíG para la nueüra camera. lE oemas mandamos alome
ucvoe cllallUeftra carramoñtare que vos emplescque patcJcadcs ente 1106
~n\a nucfbra corre 00 quíer que ItOS fcamos oc! bta q vos emplajare baña qutn-
5e~iaGPlímeroa ñgtncnrcs ro la oícba pena.ío la qualmandamos ,1 qualqtner
efci'iunno publico que pata cfto fuere llamado que be ende al que vos la moüra
re tefh'mónto fignado ton (u figno porque nos fepamos en cómo fe cumple nue-
fil'Omandado. JIDadaenla \'illa oe qj)caña a verme t flete nías eet mes oc feblc
ro.llño nel naíctrntenro oc nueltro Ialuador 3cfu 'cbüfto oc mil 't qutmentos 't
tre\!Ilta 'tvl'láñoG. )'0 lú 1!tc\!na. yo Juan va511ueJoc ~ohnafecrctarío oc
fug'ceffareu \:catbotícae magcftades la tiJé efcreuír por mudado ó fu maseftad ..
.3. lCompoftellanus. 'lLícéncí.atu9aguítré.1lcuña ttccncíarus.
'JW:él1dadomcd.ltt1l.llDoétOl c()lral. 1l\égtftrada •
o•
••
.dD¡¡ttirt Dever5ara.4l)ártíll om;
pOlcbancillér • .
...
~
. 1l1a ~llabe !0cafia ",e~»tey fíete oías oet
mes oc 1l3eblel'O'OCmil 'lquirticntog~ trcynta tvn años citando en
la p.icba\'illa la l!:mperatl'í5 y 11\ernanucttra feñoza fe pregono efl¡¡
carta oefus ma seftadcspublícamentc eftado a ello piefenre crucen
,ci9d03uanfancbc;oc18ziuie(ca alcaldet>c!a cafa \:cosrece futlmageftadeg:!
fueron tefltgo5 acrsara efcríuano oel crímcn oela coste oc fus alt('3as:r 5'al1::
cbo nela calle a19ua5Unt fu cafa r cotte:r otras mucbas perfonas.llo qual par
Io ante mí franctfco tlcléaftillo Iecrcrarto oel ~onfelo oc fus llJasc1tadcs.
francl(conelcafttllo.
sólo evacuar por medio de carta aquellas que sean de interés meramente
privado, o aquellas otras cuya urgencia no consienta ninguna dilación.
INTRUSISMO EN LA PRÁCTICA DEL HERRADO
Consulta.-Me convendría conocer lo que recientemente haya habido
sobre intrusismo en el herrado y los fallos y disposiciones que sobre el asun-
to se hayan dictado, pues probablemente en ésta se tendrá queIlegar a
prohibir a los herreros que ejecuten la operación del herrado, y para tal
caso desearía estar prevenido.-F. F. A. (Provincia de Tarragona .. )
Contestación.-Como todavía en nuestra patria no es libre la práctica
del herrado, sino que forma parte integrante de la Veterinaria, es evidente
que el ejercicio del mismo por quienes no son veterinarios o no .están bajo
la dirección de un veterinario constituye un acto de intrusismo que, según
104 REVISTA VETERIKARJA DE ESPAÑ.~
----------.--------------------------------------.-------------
la gravedad que revista, podrá considerarse como delito o como falta, cas-
tigado respectivamente en el artículo 343 o en el 591 del Código penal. ¡.
La nota característica que distingue en este caso particular al delito
de la falta, consiste, según tiene declarado el Tribunal Supremo en senten-
cia de 21 de diciembre de 1900, en que «el culpable se haya atribuído públi-
camente la cualidad de Veterinario», elemento que existe «cuando el in-
truso manifiesta públicamente que puede herrar», con cuya contestación
. se da a entender, según dicha sentencia, que el intruso se atribuye implícita-
mente el título de profesor.
Sin este requisito, el solo hecho material de herrar ejecutado por quien
no es veterinario o no está bajo la dirección de un veterinario, se reputa
simple falta.
Este era el criterio que ha venido sustentando el Tribunal Supremo en
sus sentencias, a excepto en la de 28 de febrero de 1906, donde se sienta
la peregrina tesis de que ({para caer en la sanción del artículo 591 del Código
penal es necesario que los actos profesionales se hayan practicado econ pro-
pósito doloso y con fines opuestos a la ley» y anula la sentencia de un Juz-
gado municipal que condenó a un intruso que había herrado un jumento,
fundándose en que (ala constaba si el intruso herró con la voluntad delibe-
rada de ejercer la profesión de herrador, o sólo para remediar una necesi-
dad de momento por tratarse de un paraje donde no hubiere veterinario».
Posteriormente, sin embargo, el mismo Tribunal Supremo ha vuelto a
sentar la verdadera doctrina, yen sentencia de 20 de junio de 1907, declara
sin distingos de ninguna clase que «basta la práctica sin título de actos
propios de la profesión veterinaria, para caer en la sanción del artículo 591
del Código penal».
Resulta, pues, indudable, que si el herrero de esa localidad hierra sin
estar facultado para ello, puede usted denunciarle como intruso.
En el día señalado por ~l Tribunal municipal para celebrar el corres-
pondiente juicio de faltas, debe usted concurrir al mismo con todas las prue-
bas de que intente valerse para probar los actos cometidos por el intruso.
Pasado este momento, ya no le serían admitidas. Si usted se vale de 2 Ó 3 tes-
tigos, procure que no sean sus dependientes ni amigos muy íntimos, ni que
tampoco tengan manifiesta enemistad con el intruso, con objeto de que re-
sulten intachables. Debe, además, procurar que sean testigos presenciales
de los hechos y que sus declaraciones no se contradigan, a fin de que hagan
prueba plena. .
Es casi seguro que en el acto del juicio alegará el i~truso, para disculpar-
se, que él puede herrar porque paga la contribución industrial correspon-
diente. A esto debe replicar usted, que la R. O. de 8 de noviembre de 1906
declara que «los herradores sin título o meros obreros herradores, no pueden
ejercer el herrado por cuenta' propia sino bajo la dirección ya las órdenes
de. un Veterinario y que la tarifa 4.a número 1.0, del Reglamento vigente de
la contribución industrial, profesiones 'de orden civil, sólo puede referirse
a los albéitares herradores o herradores de ganado vacuno que ejercen con
títulos o licencias válidos todavía, en virtud de preceptos anteriores al
30 de septiembre de 185ó y 23 de julio de 1891, fechas en q)le, respectiva-
,fuente, dejaron de expedirse los mencionados documentos». El Tribunal
municipal, en la sentencia que dicte, puede condenar al intruso al pago de
CR6:-1ICA ExTRANJERA lOS
una multa que puede variar desde 5 a 125 pesetas, además de las costas
correspondientes.
DAÑOS CAUSADOS POR ANIMALEs. QUIEN DEBE INDEMNIZARLOS
Consulta.-Un vecino de. esta localidad que se dedica a la venta ambu-
lante utilizando para ello un carrito y un burro, fué a ofrecer sus géneros
a los colonos de una casa de campo apartada de la población. Dejó el carruaje
parado en él patio de dicha casa junto a una perrera en la que se alberga
un perro guardián de gran talla, cuyos dueños lo fienen atado durante el
día con una cadena.
Este animal salió de la perrera y mordió ferozmente al burro en el me-
nudillo, causándole heridas de bastante consideración que han tardado doce
días en curar. Ahora, al querer yo cobrar mis honorarios, el dueño del burro
.se niega a pagarlos porque dice que son de cuenta: del amo del perro. Este
también se niega, alegando que él no ti.ene culpa alguna porque el perro
·estaba ata·do. Y como yo estoy dispuesto a cobrar aunque sea acudiendo a
la vía judicial, deseo saber contra quien debo dirigirme, si contra el dueño
del burro o contra el del perro. J. S. (Prov. de Barcelona.)
Contestación.-Si el dueño del burro fué quien requirió los auxilios de
usted para que curase el referido animal, es indudable que debe usted diri-
'gir la demanda contra el mismo, pues es de sentido común que el obligado
él; satisfacer los servicios es aquel que los ha ordenado desempeñar y de los
cuales ha sacado provecho. Por consiguiente, debe usted dirigir la demanda
contra el dueño del burro, el cual a su vez tendrá derecho a reclamar del
dueño del perro la indemnización de los daños y perjuicios causados por
este último. y esto aun en el caso de que no haya mediado culpa o negli-
gencia por su parte, pues el artículo 1905 del Código civil obliga al poseedor
de un animal o al que se sirva de él a responder de los perjuicios que cau-
sare aun en el caso de que- se le escape o extravíe, salvo el caso en que el
daño se hubiese producido por fuerza mayor o por culpa del que lo haya
sufrido. El Tribunal Supremo, en sentencia de 19 de octubre de 1909, ha
declarado que basta que un animal cause perjuicio a las personas o a las
cosas para que nazca la responsabilidad del dueño, aun no imputándose
a éste ninguna clase de culpa o negligencia.
CRÓNICA EXTRANJERA
El socorro veterinario angto-Iranoo-belga.c-Los veterinarios franceses,
dando una prueba de fraternidad, han organizado una Sociedad para so-
-correr a los compañeros belgas y franceses víctimas de la invasión alemana.
I06 1(EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA
--~--------------------------------.---------------------------
He aquí algunos párrafos del llamamiento que han dirigido a la profe~'
sión: «La Sociedad de medicina veterinaria práctica ha dictaminado sobre
la laudable y generosa iniciativa del compañero M. Liautard, proponiendo la
creación de un. Comité cuya finalidad será buscar los medios de ayudar
durante y sobre todo después de la guerra a nuestros compañeros belgas
y franceses a quienes alcanzó la invasión o han sido víctimas de las hos-
tilidades. Una coordinación de esfuerzos individuales tendría más eficacia
y podría ser más ventajosa .• )
Después de algunos tanteos, inevitables en estos casos, nació definitiva-
mente el socorro anglo-franco-belga.
La finalidad 'de esta Sociedad es según el ar't. 1.0: «Socorrer a los vete-
rinarios franceses y belgas víctimas de la invasión alemana y a sus fami-
lias . (mujeres, niños y
ascendientes-a su cargo)
con donativos, présta-
mos en dinero o en espe-
cie y por todos los medios
materiales y morales de
ayuda»,
Como fondos, cuenta
con los donativos y 'sus-
cripciones de todos los
compañeros. .En Enero
último había recaudado
ya 19-468'35 francos.
Esta Sociedad es un
admirable ejemplo de fi-
lantropía profesional.
Una herradora inglesa.
En los paises beligeran-
tes las mujeres' se han
visto obligadas a desem-
peñar oficios que hasta
hoy parecían privilegio
exclusivo de los hombres,
La adjunta fotografía
que tomamos de Blanco
y Negro, representa una
herradora inglesa, Mis-
tress Saunders, que, como tantas otras, substituye a su marido en su oficio
de herrador.
Limitación de la venta de polvos nutritivos para el ganado, en Hungría .
.--El Ministro de Agricultura de Hungría ha, prohibido la 'elaboración y la
venta de todos los polvos alimenticios para el ganado porque son, las más
de las veces, un engaño, y no hay relación entre su precio y su valor nutrí-
BIBLIOGRAFíA
l·
tivo. En adelante, sólo se autorizará la elaboración y venta de los polvos
nutritivos que hayan sido analizados oficialmente y cuyo precio guarde
relación con las propiedades alimenticias del preparado.
Los perros sanitarios de Bélgica.-La Unión Internacional Cristiana
para la protección de animales, domiciliada en La Ha ya, ha publicado un
folleto en el cual se inserta un artículo de Bélgica hablando de perros al ser-
vicio-de la-Cruz Roja, donde se dice que estos perros se amaestran en el ejér-
cito belga de tal modo, que no recogen a ningún herido que lleve uniforme
gris, es decir, a ningún herido alemán.
El doctorado en Veterinaria en Inglaterra.s=El profesor Share- Jones, que
-desde hace once años dirige la sección de Anatomía veterinaria de la Uni-
_versidad de Liverpool, ha recibido el título de doctor en Medicina Veteri-
. naria, que le ha conferido dicha Universidad. Esta es, según dice la Revue
Générale, la primera vez que se otorga semejante título en Inglaterra. -
Nuevo tratamiento de las hendas.e-La Academia de Ciencias de París
-ha otorgado el «premio Lecomte», de 50,000 francos, que se da cada tres
- años, al bacteriólogo inglés Sir Almroth Wight. El nuevo método consiste
en favorecer la extravasación de la linfa bactericida. Para ello limpia bien
la herida y luego la humedece con su líquido linfa gago, que s una soluci6n
de sal común al 5 % con algo de citrato s6dico. También trata de preparar
un suero antiinfeccioso del que se promete los mejores resultados. Cuando
lo . tenga listo, se inoculará preventivamente a las hopas, antes de ir a
campaña, para evitar que se les infecten las heridas que reciban.
BIBLIOGRAFíA
A. BOUCHARDAT G. DESOUBRY.-Nuevo Formulario. de Veterinaria.
Y
Segunda edición española, traducida de la sexta edición francesa por don
Juan de Castro y Valero. Un tomo en 8.0 menor de 568 páginas, encuader-
, nado en tela, 7 ptas. Barcelona. Hijos de J. Espasa. Editores.
La frecuencia con que se suceden las ediciones de formularios en nues-
tra literatura- profesional prueba, con la elocuencia de los hechos. la in-
mensa utilidad que prestan las obras de esta- naturaleza. Por su forma, su
tamaño y su contenido, es el formulario un compañero inseparable del pro-
fesor, que lo lleva siempre consigo para disipar las dudas y vacilaciones
que puedan asaltarle en el momento crítico de tener que formular un ha-
- tamiento. -
'ro8 REV¡STA VETERINARIA DE ESPAÑA
La presente edición del libro de Bouchardat y Desoubry presenta, con
respecto . a las anteriores, interesantes innovaciones. Contiene un nuevo
capítulo sobre antídotos y contravenenos, describe detalladamente algunos
métodos de anestesia general y local, y en fin, sus autores han substituído
algunas fórmulas, ya ranticuadas. por otros medicamentos más eficaces y
modernos. Además, han adoptado en esta nueva edición, la clasificación
. de medicamentos admitida por el profesor Kaufmann. de la Escuela de
Alfort, y que ya es conocida de la mayor parte de los veterinarios.
El traductor Sr. Castro y Valero ha puesto en la versión española nu-
"merosas notas y además la ha enriquecido con un «Resumen de Vacunación
y Sueroterapia», donde se expone la técnica de las inoculaciones contra las
enfermed-.des infecciosas; con una serie de «medicamentos y productos
. nuevos y de nuevas indicaciones terapéuticas de productos conocidos», y
'por últ IDO d un índice de legislación e pañola de Veterinaria, en el que
se enumeran algunas disposiciones legales vigentes aplicables a nuestra
profesión.
El formulario lleva minuciosos indices que facilitan mucho el. manejo
del mismo. .
No dudamos que esta segunda edición española alcanzará un éxito si
cabe mayor que el que obtuvo la primera, y creemos prestar un buen ser-
vicio a nuestros compañeros recomendándoles la adquisición delFormulario
de Bouchardat y Desoubry.
NOTICIAS
Los mataderos de Barcelona en 1915.-Durante el año último se sacri-
ficaron en los mataderos de Barcelona las siguientes reses: bueyes, 9,681;
vacas, 1'8,696; temerás, 92-485. Total de ganado vacuno, 120,862 cabezas,
cuyo peso en kilogramos fué de 12.263,235.
Carneros, 225,223; ovejas, II4,814; corderos, 144,659; machos cabríos,
10,845; cabras, 12,440, y cabritos, 45,325, o sea un total de 553,306 ca-
bezas, cuyo peso Iué, en conjunto, de 6.345,156 kilogramos.
Además, se sacrificaron 81,688 cerdos' que dieron un peso de 8.775,222 ki-
logramos.
En resumen: durante el' año 1915 se sacrificaron 755,856 cabezas de
ganado, cuyo rendimiento en ~arne fué de 106.366,613 kilogramos.
En el indicado año obtuvo el Ayuntamiento los siguientes ingresos pro-
cedentes de los mataderos: por arbitrios, I.324-40 5 ptas.; por consumos,
8.019,054 ptas. Total: 9.343-459 ptas.
Por el personal vete;rinario fueron decomisadas totalmente las siguien-
tes reses: Ganado vacuno, 288 cabezas y 2,416 fetos; ganado lanar y ca-
brío, 2,922 id. Y 12,854 id.; ganado de cerda II2 y I,7f¿2, respectivamente.
NOTICIAS 109
Además, los decomisos parciales, espurgos y despojos, dieron un total
de 159,993 kilogramos.
En el mercado de ganado, en las estaciones y fielatos fueron reconocidas
I23,768 reses vacunas; 912,34° lanares y cabrías y 69,890 cerdos, o sea, en
resumen, 1.105,998 reses, de las cuáles fueron decomisadas 2,399, distri-
buidas aSÍ: 9I vacunas; 2,258 lanares y cabrías y 50 cerdos.
Nueva JllDta,.-El Colegio de '\ eterinarios de Barcelona ha elegido para
ocupar los cargos de la Junta, Directiva del mismo a los señores siguientes:
Presidente, D .• Antonio Darder: Vicepresidente, D. Benigno G. Neira; Te-
sorero, D. Jerónimo Marcó: Secretario, D. Angel Sabatés; Vicesecretario,
D. E teban Trull: Secretario de Actas, D. Miguel Escasany y Vocales a los
Sres. D. José Negrete, D. Pablo Marti y D. BUEna entura Marlet.
Medida acertada.-Al objeto de ev-itar la frecuente aparición de las en-
fermedades rojas en el ganado de cerda, de la perineumonía y carbunco en
los bóvidos y de .otras enfermedades microbianas y parasitarias en varias
especies de animales de los destinados al consumo público, el gobernador
civil de Gerona ha publicado una circular prohibiendo el tránsito de carnes
para el consumo si no van acompañadas de un certificado de origen, por
el que se atestigüe que proceden de un matadero provisto de material de
inspección y que han sido examinadas macro y rnicroscópicamente por el
veterinario encargado del servicio sanitario. Y al objeto de evitar que sean
presentados certificados falsos, firmados pór intrusos en la profesión vete-
rinaria, a las Compañías de transporte, dispone que sólo tengan valor aque-
llos en que la firma y sello del titular correspondiente vayan refrendados
por el sello oficial del Colegio provincial de Veterinaria.
Los conductores de carnes que contravengan estas disposiciones sufri-
rán el decomiso de la mercancía, y en el caso de que ésta no estuviese en
buenas condiciones para el consumo serán entregados a los tribunales.
Felicitamos al Gobernador de Gerona por tan acertadas medidas, y no
dudamos que sabrá desplegar 'la suficiente energía para hacerlas cumplir.
Veterinario asesinado.-En Ciguñuela, pueblo de la provincia de Valla-
dolid, donde ejercía la profesión, ha sido villanamente asesinado nuestro
querido compañero y suscriptor D. Juan Mendiluce y Marinero, El Sr. Men-
diluce desempeñaba en dicha localidad el cargo de Juez Municipal, y al m-
tervenir paq apaciguar los ánimos de unos vecinos que sostenían una aca-
lorada disputa, fué agredido por uno de ellos, causándole la muerte, Joven
aún, pues sólo contaba 3I años, el Sr. Mendiluce era un compañero muy
ilustrado, laborioso y entusiasta, cuya pérdida es doblemente dolorosa por
la forma criminal en que tuvo lugar.
Nuevas pu.blicaciones.-Hemos recibido el primer número de El Pecuario
Español, revista. profesional fundada y dirigida por el Sr. García Izcara,
y de cuya redacción forman parte los ilustrados Inspectores de Higiene Pe-
cuaria. D. Balbino Sanz y D. Santos Arán. Es una Revista muy interesante,
editada con gran pulcritud, y a la que deseamos otorgue la clase el apoyo
de que es merecedora. . •
IlO REVISTA VETERINAIUA DE ESPAÑA
También hemos recibido los primeros números del Boletín de Higiene'
y Sanidad pecuaria, notable publicación mensual que dirige el culto Ins-
pector de Higiene Pecuaria de Cuenca, D. Félix F. Turégano.
Deseamos al nuevo colega larga vida.
Conferencia notable.-La Cámara Oficial de comercio, industria y na-
vegación, de Málaga, ha organizado una serie de conferencias sobre temas
de gran interés, cuyo desarrollo ha sido confiado a distinguidas personali-
dades de reconocida pericia en cada una de ellas. Ultimamente ha ocupado
la tribuna de dicha Cámara nuestro entrañable compañero y amigo D. Ce-
sáreo Sanz Egaña, Inspector de Higiene pecuaria de la referida capital,
quien ante numeroso auditorio disertó magistralmsnta sobre «las industrias
pecuarias de la provincia de Málaga. Producción de carne y leche'). La pren-
sa de aquella hermosa capital andaluza, al dar cuenta del referido acto,
dedica entusiastas elogios a la brillante conferencia del Sr. Sanz Egaña.
El nuevo Reglamento delos mataderos de Barcelona.-En una de las últi-
mas sesiones celebradas por el Ayuntamiento en diciembre-último, se aprobó
con algunas enmiendas un proyecto de reglamento para el régimen sani-
tario-administrativo de los mataderos de esta ciudad. De su simple lectura
se desprende que no ha habido valentía para implantar de una manera re-
suelta la dirección técnica de los mismos; pues, si bien es verdad que en
dicho Reglamento se hace responsable al veterinario de todo cuanto a sani-
dan se refiere, y a la parte sanitaria se le señalan funciones y personal que
hasta ahora estaba a las órdenes de los Directores-administrativos, también
lo es que se imponen al personal facultativo ciertas obligaciones para con
estos señores, de las cuales se podía haber prescindido en absoluto.
También se observan en seguida sus muchas deficiencias, pareciendo
además que se ha hecho para que sus disposiciones no sean llevadas a la
práctica, pues contiene algunos artículos que se podrán cumplir cuando
las ranas críen pelo; a no ser que por fin sea un hecho próximo la construc-
ción del tan cacareado matadero, en cuyo caso tampoco tendrá ningún
valor dada la transformación que habrán de sufrir los servicios y las modi-
ficaciones que será necesario introducir en su nueva organización.
Como muestra, citaremos el artículo 3.° que dice: «Habrá en cada ma-
tadero un local ad hoc dedicado a la limpieza y preparación de despojos,
'quedando prohibido el establecimiento de triperías en locales fuera de los
mismos.') Pues bien, en los mataderos de esta capital no existe una caldera,
ni siquiera un mal hornillo, para fundir y aprovechar las grasas de los cer-
dos triquinosos, cisticercosos, etc. (a pesar de estar así legislado).
También se dispone que no podrá extraerse de los mataderos carne alguna
que .no haya sufrido, por lo menos cuatro horas de oreo en sus respecti-
vas naves, siendo asi que no existan naves adecuadas para ello.
Otros lunares podríamos señalar, pero como ya ha habido protestas y
se hacen trabajos para introducir modificaciones, tal vez no se llegará a .
poner en práctica. Y será lástima que esto ocurra, pues tal Reglamento, con
todo y sus defectos, concede cierta supremacia al veterinario sobre los
A dministratiuos hasta el punto de que, de hecho aquel sería el verdadero
director. .
NOTICIAS 111
Atentado contra un veterinario.c-Nuestro estimado compañero de Jumi-
Ha, D. Marcial Herrero, ha sido víctima de un cobarde atentado del que,
afortunadamente, pudo salir ileso. El Sr. Herrero, en cumplimiento de sus
funciones, decomisó una partida de pescado que era impropio para el con-
sumo, a un pescadero que lo vendía en dicha localidad. Este, creyéndose
injustamente perjudicado, se dirigió al domicilio del Sr. Herrero y allí hizo
contra éste varios. disparos de arma de fuego sin que, milagrosamente, le
causaran daño. Este acto de salvajismo, del que protestamos con energía,
no debe quedar impune. Es preciso que el Colegio de Veterinarios de Murcia
tome parte en la causa que se instruye contra el agresor del Sr. Herrero,
para que se le castigue 'con todo rigor. Si no se procura robustecer la auto-
ridad moral de los Inspectores de higiene bromatológica imponiendo un
duro escarmiento a los salvaj es que atentan contra ellos, no será este el último
hecho de tan repugnante naturaleza que tengamos que lamentar.
,
Dos telegramas.-El Comité provincial de Subdelegados de Sanidad de
Barcelona ha remitido al ministro de la Gobernación, el siguiente te-
tegrama,:
«Ministro Gobernación. -Madrid-Comité provincial subdelegados sa-
nidad Barcelona ruega vuecencia confirmación R. O. JO Febrero I9Il,
concediendo derecho exclusivo subdelegados veterinaria inspecciones ganado
.lidia como compensación cargo honorífico, dependiente Gobernador civil.-
Presidente, Dr. Mascaró.c-c Secreta i io, Sabatés.»
El cual fué contestado por el ministro, con este otro:
(Ministro de la Gobernación a Presidente y Secret ai io del C. P. S. S.
B.-Recibido su telegrama y aún cuando ya se resolvió que se diera co-
. nacimiento de cada hecho concreto de infracción de la Real Orden de
ro Febrero rgIl pa,:a resolver lo que procediera, a fin de evitar dudas o
-errores de interpretación en la próxima temporada taurina, prevengo a
.las autoridades gubernativas la ,más exacta observancia de aquella dis-
.posición, según ustedes se sirven irrteresar.»
Lo celebramos por ser de justicia.
Sellos para los inspectores de Higiene pecuaria municipales.-Se están
.repartiendo entre los inspectores municipales de higiene y sanidad y pe-
-cuaria unos prospectos-anuncios de la casa Manuel López, de Madrid, ofre-
-ciendo sellos de caucho con franquicia postal. Como hasta hoy los referidos
Inspectores no disfrutan de dicho beneficio, aunque tal vez más adelante
.se les conceda, damos la voz de alerta a nuestros compañeros para que se
.abstengan de usar el referido sello mientras el Ministro de la Gobernación
no resuel-va en sentido favorable la solicitud hecha por el de Fomento para
·que se otorgue franquicia postal a los referidos funcio~arios.
La Dirección de los mataderos de Barcelona.-En la última sesión que
"celebró el Ayuntamiento de Barcelona en el último diciembre, quedó sobre
la mesa un dictamen de la Comisión de mataderos relativo a los nombra-
:mientas de Director o Administrador de los mataderos general y de San Mar-
tín. En dicho dictamen se proponía nombrar para el primero, en virtud del
-concurso convocarlo, a un señor licenciado en derecho; y para el segundo
112 KU:V1STA VETERINARIA DE ESPAÑA
a un ex inspector de alumbrado, considerándolos mucho más aptos y cono-
cedores de los servicios del nuevo cargo (a pesar de que ni uno ni otro han
pisado un matadero) que a los directores actuales de matadero, empleados
de los mismos que han desempeñado interinamente el cargo, y a algunos
veterinarios que también tomaron parte en el concurso.
Esto era lo que proponía la Comisión anterior; la nueva Comisión ha
propuesto y el Ayuntamients ha aprobado, el nombramiento del primero
y ha substituido al segundo por un ex empleado ferroviario.
El lector hará los comentarios que le sugiera tan acertada designación.
Necrología
Charles Bouchard.-Nació en 1837 en Haute-Mame. Siendo interno hizo
notables estudios acerca de la tiña t.onsurante, la pelagra, el herpes circi-
nado. Colaborador de Charcot, escribió su tesis de los aneurismas miliares
que nos han explicado las hemorragias encefálicas e indagó las degenera-
ciones secundarias de la medula espinal. Sucedió a Lasegue en la cátedra
de Patología y Terapéutica generales. Fué quien introdujo la microbiolo-
gía en la Facultad de Medicina, y en su laboratorio sus discípulos Capitán
y Charrin cultivaron por primera vez el bacilo del muermo. Estudió espe-
cialmente las autointoxicaciones y las enfermedades por retardo de la nu-
trición, la patogenia, la dilatación gástrica, el poder bactericida de la san-
gre, las afecciones humorales y los humores vacunantes e inmunizantes.
Ha contribuí do mucho al restablecimiento de la Medicina humoral moderna
o el humorismo moderno. Murió el 28 de octubre último.
El Profesor Kon}1ii.user.-El día 16 de noviembre último falleció este
ilustre profesor de Viena. Nació en Leitmeritg (Bohemia alemana), en 16 de
julio de 1841. Estudió por, cuenta del Estado en el Instituto veterinario
militar de Viena yen 1862 fué destinado al 3.er Regimiento austro-húngaro
de artillería. En 1865 fué nombrado asistente y en 1873 agregado del Ins-
tituto dicho. Tres meses antes de su retiro forzoso del ej ército, por edad, en
febrero .de 1903, fué nombrado profesor extraordinario.
Era hombre de constancia y laboriosidad ejemplares. Trabajaba con-
tinua e incansablemente, tanto joven corno viejo; lo mismo en verano que
en invierno y tanto en los días de fiesta como en los de labor. Dominaba
todas las ramas de la ciencia veterinaria; lo mismo la clínica médica que la
quirúrgica, tanto la farmacología como la policía sanitaria. Ultimamente
tenía la cátedra de prosector de anatomía patológica.
En la práctica se consagró especialmente a la medicina canina, sobre
la cual escribió un libro muy estimado en su tiempo. Como especialista en
enfermedades de los perros tenía mucha fama y sus consejos eran muy soli-,
citados.
Fundó el M onaisschrijt des Vereines del' Tierdrzte in sterreich, del cual o
es continuación el Tierdrztiiche Zentralblatt. En estas revistas. y a otras pu-
blicó numerosos artículos científicos. .
J • .corta, imprclor Gerona, 11 - RIlTc 1'lnfl
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