Revista Veterinaria :::::::::::::::: p' a a:::::::::::::::: / de, Es ................ ñ . . Fundada por D. lOSÉ FAR.RER.AS eni 1906 PASTEUR MEDAllA DE ORO en la exposición Hispanofrancesa de 1908 MEDICINA HIGIENE Y TECJ:-lICA PECUARIAS : VETERINARIA MILITAR •~ INSPECCION DE ALI- MENTOS : JURISPRUDENCIA VETERINARIA : INTERESES NACIONALES' Y PROFESIONALES DIRECTOR R· Turró Director del Laboratorio Bacter.io16gico Municipal ~e Barcelona '" DE rT! ....l ~ -;:¡ líbtioteca ~ ~¡ CLl GERENTE ADMINISTRADOR -, Dr. P. Farreras F. Farreras ().~ r- Médico Militar y Veterinario Abogado (f) n~~'Ol - (.t.l ~.~ REDACTORES J. Arderíus A. Gallego Veterinario en 'Eig'ueras (Gerona) Decano de los Subdelegados de Barcelona Catedrático de la Escuela Veterinaria de Santiago A. Huerta C.López J. Mas Alemany Veterinario Militar Inspector de Higiene pecuaria Veterinario Municipal de Barcelona . , de Barcelona R. Pérez Baselga J. RavetJlat J. Rof Yeterínar¡o Militar Veterinario en Salt (Gerona) Inspector de Higiene pecuaria de la Coruña '..,,A. Sabatés , C. Sanz Egaña E.Trull Veterinario Municipal de Barcelona Inspector de Higiene pecuaria de Málaga Veteri nar io Municipal 'de Barcelona y Subdelegado J y Farmacéutico Volumen X de la Revista PASTEUR REVIST A.-. -VETERINARIA DE ESp·AÑA Vol. X Barcelona: Enero y Febrero: 1916 N.OS 1 Y 2 ARTÍCULOS ORIGINALES Aislamiento y estudio experimental de un micrococo; frecuentemente agrupado en dos (diplococo), patógeno para la cabra y especialmente para. el cabrito POR y E. TRULL Inspector de Higiene Pecuaria Veterinario municipal No podemos afirmar si el micrococo cuyo estudio bacterio- lógico trazamos en este capítulo, es o no, una especie nueva. Nuestrosmedios de experimentación son limitados, proporcional- mente a la complejidad y extensión de un estudio como el nece- sario para una afirmación de esta índole. Este micrococo fué aislado de lesiones patológicas per- tenecientes a un cabrito de unos tres meses, decomisado en el matadero general de esta ciudad, por presentar en los órganos torácicos y abdominales lesiones análogas en un todo a las de Ia tuberculosis de la cabra; cuyo diagnóstico quisimos averi- guar experimentalmente, tanto por ser poco frecuente esta en- fermedad en individuos caprinos tan jóvenes, como por si se trataba de pseudo-tuberculosis. Inoculado el micrococo en cues- tión, provoca en los animales de la misma especie, bien síntomas locales, ·ora la muerte en pocas horas, pero encontrándosele nue- vamente en los productos de secreción, en el cadáver, etc., etc, cumpliéndose así las condiciones que Henle, Pasteur y Koch estipularon como necesarias para considerar a un microbio co- mo específico de una enfermedad, Mas, por otra parte, sabemos que hay enfermedades en las que aquellas no se cumplen y lo i!~- fácil que es exaltar ciertos gérmenes, inofensivos de ordinario, dándoles un acentuado carácter de patogeneidad. A pesar de esto, nuestro trabajo merece publicarse '.' p.~ra demostar cuan necesaria es la experimentació ~~ins ~{' :\. cien de carnes; en segundo lugar, porque nos p ~e .estu .. r <..(' \ . el diplococcus caprinus productor de la «takos () enfermJ!ad -;. '. del agotamiento (eWasting de los americanos»), ~ve do:@l.cia o' de las cabras de Angora, cuyo germen especí ~ fué ~ado . o-} por Mohler y Washburn en I902 y, por último, Il.'fc> de i~n~ifi- ~ ~ #>-.Z'l, .. ..../ ,,>.:~·í~ ':!\..., '~/!= •. ; .. -\,.L cación con el microccocus pyogenes albus, presentar con toda cla- ridad la importancia: de Jos micrococos pyogenos y su fácil exal- tación: Bacteriología Forma y dimensf,ones.-Tanto en caldo, como en agar, predo- minan las formas en micrococo y diplococo; son en mucho menor número los cocos reunidos en tres, tetrada, etc.; en ocasiones se encuentran tres o cuatro elementos, nunca más, unidos lon- gitudinalmente,siñ que lleguen a formar cadenas. Es móvil y muy pequeño. Tinción.-Se tiñe fácilmente 'por violeta de genciana y con Ziehl diluido, tomando peor el color azul; es grampositivo. Cultivos.~Caldo.-Crecimierito rápido, enturbiamento uni- forme y pertinaz a la estufa, ligero sedimento que, en tubos, forma un circulito en el fondó. Cuando el cultivo germinado se deja a la temperatura ambiente una noche, empieza a aclarar- se en la parte superior, tal vez por no cultivar a temperaturas in- feriores a 20°. Agar.-Crecimientoabundante, colonias o estría viscosa, sin modificación especial digna de mención. En algunos tubos - antiguos cierta tendencia a la coloración amarillenta; en los · recientes color blanco azulado, nada valioso. Suero sanguíneo coagulado.-Cultivo blanquecino en estría, tan íntimamente adherido al medio nutritivo, que se hace di- · fícil tomar una pequeña parte sin arrancar con ella un pedacito de suero. No licua. Gelatina.-Por picadura profunda en tubo antiguo, desa- rrollo lento, colonias redondeadas y a,isladas la mayor parte del trayecto. No licua, por lo, menos en doce días. Patata.-Aparenternente no hay germinación. Leche.-Germina bien. En las primeras siembras no se ob- tuvo coagulación. Ultimamente se ha obtenido intensa,en menos - de 48 horas. En los ocho días que ha durado la observación, no hubo redisolución del coágulo. Acción patógena .' SERIE PRIMERA El micrococo que estudiamos fué aislado de un cabrito de- comisado .e inutilizado para el 'consumo público por presentar focos de pus blanco amarillento, caseificado, en pulmón, hígado y bazo; ganglios mediastínicos infartados, caseosos también y granulaciones ..'en la pleura costal, así como también en la hoja parietaldel, peritoneo. Como en la inspección, tanto del ganado · vacuno como, 'cabrío, flemas visto que muchos casos con lesiones ·' >"; ,. AR.tÍcULOS ORIGINALES 5 análogas han resultado tuberculosos; procedimos primeramente . . al examen microscópico; en busca del bacilo de Koch, habiendo obtenido resultado negativo. La inoculación subcutánea al cobayo de unas gotas de emulsión en agua destilada, va seguida de la- formación de un edema local y la muerte en tres días. Aislado; sembrando sangre del corazón, se inocula a un cabrito y una cabra. Cabra.-Inoculación intravenosa (yugular) de I '/. c. c. de cultivo en caldo. Temperatura al inocular 39° })a las 8 horas 4I'3 }) a las 24 » 40'6 »: a las 32 }) 40'5 » a las 48 » 40'I . }) a las 60 }) 39'9 A los cuatro, cinco, seis y siete días, de' 39' 2 a 39'9. Probablemente por haberse derramado líquido puro de la vena, se forma una tumefacción dura y dolorosa en el sitio de la inoculación, formándose costra que, al caerse; deja al descu- bierto una superficie rojiza. Por picadura en la oreja, tumefacción muy dolorosa del ór- gano, formación de pus y costra en el sitio de la picadura. Heri- da proporcionalmente profunda que, al caerse la costra, deja al descubierto una superficie rojiza intensa. Cabrito.-La inoculación intraperitoneal de un c. c. se sigue de las siguientes manifestaciones:, Temperatura al inocular 39° » a las 8 horas 39'7 }) a las 24 .}) 40'I }) a las 32» 40'I » a las 48» 39'9 » a las 60}) 39'9 En los tres días siguientes, 40'I En los cuatro, cinco, seis y siete siguientes, de 39'2 a 39'8. Al cuarto día oftalmía purulenta, catarro nasal concmoco abun- dante y un absceso en la oreja en el punto de la picadura. En la autopsia congestión de la mucosa nasal y hepatización de un lóbulo pulmonar. ~ . El micrococo es aislado fácilmente del moco y pus. SERIE SEGUNDA Micrococo aislado del cabrito que presentó oftalmía purulenta y catarro nasal, después de inoculado artificialmente. Cobayo.-Por inoculaciórt subcutánea; tanto en las paredes del pecho, como en la parte interna del muslo, muerte en menos de Q' T$EVISTA, YETERI:\ARIA RE ESPA >:;A 48 horas, obteniéndose el mismo resultado en inoculación m- traperitcneal. " Autopsia.-Abul).dante serosidad en la' cavidad torácica y congestión de los órganos en ella contenidos. Hepatización pul- !flonar e hipertrofia del .hígado. . .El- microbio es aislado de lasangre del corazón y de la serosi- dad del pecho. En el sitio de la inoculación subcutánea, conges- tión de las partes próximas , , _ Cabrito n.O r.-Inyección intraperitoneal de 3 c. c. de culti- vo del microbio aislado de la sangre del cobayo. Muerte en me- nos de 20 horas. A la autopsia, congestiónlocal intensa, ídem ge- neralizada, principalmente ,en los pulmones; líquido ambarino abundante en la pleura, extravasación biliar e hígado ligeramen- te alterado: Cabrito n.O 2.-Inoculación subcutánea de 2 c. c. del mis- mo c~ltivo. Muerte en menos de 20 horas. No hay la congestión del anterior, en los órganos del pecho. Congestión-local intensa, permitiendo precisar el lugar de la inoculación. No se observan alteraciones en el hígado, ni existe. líquido pleurítico, Ligera congestión de parte de un lóbulo pulmonar. '. ., De sangre tornada del corazón y del líquido, pleurítico, se aisla el micrococo. Conel usiones ~ Él micrococo (diplococo) que hemos aisladoiyestudiado, es patógeno. para el cobayo, cabrito 'Y cabra, únicos animales in- oculados, En la cabra no produjo, como tampoco en el primer cabrito, más que elevación brusca de temperatura y síntomas locales. De haber podido .inocular auna segunda, con la siembra aislada del cabrito con oftalmía y moco nasal, seguramente hubieran bastado unos centímetros para matarla. La inoculación subcutánea e, intraperitoneal matan por sep- ticemia al cabrito en menos de 20 horas; con dosis menores se ha provocado un fuerte catarro nasal y oftalmía purulenta. Aunque estos experimentos sean suficientes; podemos permi- tirnos una incursión en la 'patología caprina, razonandosobre la .. osibilidad de. una, especie nueva o( de,:u,n germen idéntico al p diplococu$ caprinus de Mohler. -Con esto daremos tiempo nue;- a "vas experiencias, para las cuales solicitaremos el apoyo de: indi- viduos con más medios deexperimentación. de los qaie .nosotros tenemos" '..1 Discusión • J _.'j. ,:' , Trataremos. de :-dem.0s,tra·f." ~s posible confundirle con el no agente específico de' la pulmenía jnfecciosa de la .cabra, ni con .rnicroooco específico p,eenfer)J)e,da.!i' animal,' salvo, con las mi- ~CIOCOG,OS' o .estafilococos de la .sup1lra,ción, particularmente con ." A RTÍCUL0S . ORIGIN ALE':; , 7 la variedad m. albus. Haremos hincapié en algunas relaciones que guarda con el diPlococuscaprinus, estudiando' de paso esta en- fermedad, y por' último haremos mención solamente de la pleuro- neumonía de la ..cabra. PNEUMONÍA' éONTAGI03A.-La cabra padece una enfermedad que, por sus manifestaciones clínicas y por los resultados de la experimentación; tiene cierto parecido con lo que acabamos de exponer. No obstante se diferencia, entre otras cosas, por estar demostrado, que esta enfermedad es producida por la pasteurella o bacilo bipolar. El germen estudiado río es una pasteurela. No hay coloracion bipolar, sus dimensiones son menores, coagula la leche, es móvil (r) y toma el Gram. MICROCOCOS DIPLOCOCOS y ESPEcíFICOs.-Como micrococos específicos debemos indicar el micrococo que, según algunos, produce la 'botriomicosis, que otros atribuyen a una amceba. Con él no podría confundirse. El micrococcus tetragenus del cual se diferencia Úcilmente: el micrococo de la mamitis de la oueja y el melitensis, bien di- ferentes. Tampoco cabe confusión con el enierococo, el diplococcus pneu- moniie, meningococo, etc., etc., ni con los estreptococos piógenos, de la mamitis, p a-pera, etc. MICROCOCO ESTAFILOCOCO O PIÓGENO Los caracteres diferenciales pueden resumirse en los siguientes: Estafilococo Piógeno Micrococo aislado Forma. Coco redondo, grue- Coco redondo pequeñísimo: no so, agrupado en masas y con se agrupa en masas .sino en ele- formas diplocócicas excepciona- mentos sueltos: abundan las les.-Inmovil. formas diplocócicas. Móvil (véase la nota). Cu!tivos. En caldo forma de- El depósito es insignificante pósito bastante abundante y y nunca es de color acentuado. coloreado. Patata. Buen cúltivo ycolo- Aparentemente no hay ger- ración neta. minación" 'Leche. Coagulación rápida. Las primeras siembras no le coagulan. Gelatina. Cultivo granuloso: Colonias redondeadas y aisla- a los pocos días liquidificación das. No licua por lo menos en eh forma de cono reinvertido al doce días .. principio, cilíndrica después, (11 En la moviliclad de los cocos, como ha pasado con el melitensis, hay' que-tener muy en cuenta el movimiento brownlano. A.pesar de éste, el micrococo estudiado cr.eemos debe cons dera rse móvil. í ' .. 8 REVISTA VETERINARIÁ' DE ESPA.51A Si concediésemos valor. absoluto a estos caracteres, se im- pondría una separación, No siendo así y, por otra parte; teniendo en cuentan nos faltan datos para profundizar en la acción pató- gena, creemos preferible no aventurar juicio alguno acerca de la ideritidad, con mayor motivo 'cuanto que admitimos el género Coccus, mas' estamos lejos de hacer lo mismo con los gér- menes en él incluídos, en cuanto a tratarse de especies diferentes. No siendo posible la confusión con la pasteurella, y sin datos suficientes para· identificarle con' los estafilococos piógenos, continuaremos la discusión. Como micrococos patógenos animales (dejando a un lado los estafilos, el botriococo, tetrágeno, estreptos, etc.) tan sólo nos restan el micrococo de la mamitis de la oveja (micrococcus ovis), el micrococcus pyogenes bovis al que se ha culpado de ser en el buey el agente ordinario de la supuración, el micrococcus epidermidis albus (de significacióri incierta los dos últimos) y todos consi- derados una variedad del pyogenes albus. De los diplococos ani-: males, algunos, estudiados en el carnero; nada tienen de parti- cular; otros, aislados en diferentes especies, o se diferencian por su forma (diPlococcus intracelularis) o carecen dé acción pató- gena tan marcada. Resta únicamente el micrococcus o diplo- coccus caprinus de Mohler, cuyo estudio trazamos a continuación. MICROCOCCUS CAPRlNUS (Mohler y Washburn, r903) Este microorganismo es la causa específica de una enfermedad de las cabras de Angora que en los Estados Unidos llaman «Ta- kosis: o «Wasting disease», ,cuya traducción podría ser «enfer- medad del agotamiento». ' Según R. E. Buchanan (r) la enfermedad es conocida en los Estados Unidos particularmente en el Norte; es una enfermedad que existe, con toda probabilidad, en otros países y que se cree enzcótica en el Asia Menor. «La enfermedad, observada ya por Pegler (r885), causa en los correspondientes rebaños pérdidas de 30-85 por rQO, que disminuyen en 'grado sumo por medio del aislamiento precoz de los animales' atacados (2). Bacteriología.-En la sangre, y lo mismo en los trasudados, se presenta un coco pequeño frecuentemente agrupado en dos; así se presenta en los medios de cultivo «raramente en cadenas de tres Q cuatro elementos». No hay formación de cápsulas. Se tiñe bien, salvo con el azul de metileno y es grampositivo. Cultivos.-En caldo hay, primero, enturbiamento, seguido de' sedimentación, aclarándose el líquido. En los primeros pases , '. (l) Verertnary Bacterlology 19l1. Págs. ~23y siguientes. (2) Hutyra y Marek. Pat. y Terap. especiales. T. 1, página ll9. <) no licua la gelatina. Se obtiene buen crecimiento en patata y suero sanguíneo. Coagula la leche con redisolución. «Muchos de los caracteres apuntados le aproximan estrechamente al m . albus.t . Acción patógena.-Es patógeno para «las cabras, pollos, conejos, conejillos de Indias y ratas blancas» (Hutyra y Marek, Herzog), «pero no para el carnero, perro y rata» (Herzog). ' «La tinoculáción de la cabra-dice Buchanan-revela el he- cho de que la enfermedad únicamente se reproduce con difi- cultad.i Hutyra y Marek y Herzog, por el contrario, afirman que «después de la inoculación intraabdominal se desarrolló en una cabra de Angora un proceso mortal semejante al natural». Síntomas y lesiones.-Se «caracteriza principalmente por tem- peratura del cuerpo, al principio moderadamente alta, más tar- de subnormal,' debilidad pronunciada, enflaquecimiento y ane- mia, gradualmente crecientes, y después diarrea y signos de pul- monía». «La necropsia descubría, junto a URa intensa anemia general,' pequeñas hemorragias en las membranas serosas, focos de neu- monía catarral, acúmulo de trasudación en el pericardio, y, por último, catarro crónico, y, en' algunos puntos, necrosis super- ficial de la mucosa entérica.» «Cambios de 'degeneración se ob- servan también en el corazón y riñones.: No se conocen los medios de transmisión ni de inmunización. Por sus reducidas dimensiones, por la tendencia a agruparse en dos, tanto en la sangre como en los medios de cultivo, por teñirse mal con el azul de metileno, por su patogeneidad para el' conejillo, cabra y cabritos, únicos animales que hemos ino- culada" y por algunas lesiones (catarro, focos de neumonía, trasudación,procesos degenerativos), se asemeja al aislado por nosotros. Por algunos de sus caracteres culturales, se parece más al estafilococo, hasta el 'extremo que hay autores que los dan como idénticos (variedad al bus) . Por 13. acción patógena desarrollada en los cobayos y cabritos, que; RO deja lugar a dudas, es marcadísima: parlas lesiones (en el cobayo serosidad en la cavidad torácica, hepatización pulmo- nar e hipertrofia del hígado; en los cabritos congestión p ulrno- nar, líquido ambarino en-la pleura (en uno), hígado ligeramente alterado, etc.), podría diferenciarse de todos, si es que, con toda probabilidad, no nos estamos moviendo en un círculo vicioso, cuyos límites es el género Coccus, encerrándose en su interior variedades únicamente, algunas de las que se presentan com o específicas de una enfermedad (mamitis oveja) por una sim- ple adáptación. No obstante, la variedad aislada tiene mnoho interés, .por los caracteres de forma y tendencia a la agrubaci cu en dos, y por la acción patógena tan nefasta para los casir. td9 10 REVISTA VETERJ!-;ARIA DE .ESPAÑA PLEURÜPNEUMONÍA INFECCIOSA (según Hutyra y Marek, loe. cit., pág. 386) Síntomas-La enfermedad comienza, después de un, período de inoculación de 8 a ro días (Pusch}, con fiebre y catarro de las vías respiratorias (tos, flujo nasal, acentuación del murmullo vesicular). (Esto mismo hemos observado en el primer cabrito sometido a prueba.) «Al cabo de 3-5 días, la respiración está ya notablemente perturbada y, por el examen físico de la jaula to- rácica, se aprecia, por lo regular sólo en un costado, una pleuresía exudativa o hepatización de una parte del pulmón», etc. El primer cabrito inoculado fué sacrificado prematuramente; encontróse un lóbulo pulmonar hepatizado. «La necropsia revela, ya sólo hepatización de una porción pulmonar menor o.rnayor, en la que, al mismo tiempo, están in- filtrados los tabiques intersticiales, por lo que la superficie de sección recuerda la de la pleuroneumonía contagiosa, ya tam- bién, más a menudo por cierto; pleuresía .serofibrinosa con exu- dado copioso en la cavidad torácica (en el cobayo y en uno de los cabritos hemos observado esto misrno).. «Al propio tiempo los ganglios linfáticos peribroriquiales y el bazo presentan infarto agudc ren cambio los demás órganos no muestran alteraciones especiales .» . Por la investigación bacteriológica, «solamente Schellhase vió , en frotes de .pulrnón, múltiPles formas eocicas de diverso tamaño, fáciles de teñir, pero cuyo significado no pudo escla- recer. También logró transmitir la enfermedad a cabras/ sanas mediante la inoculación intrapulmonar de exudado de pulmón; en cambio no lo consiguió mediante la inoculación subcutánea». Demasiado extenso este trabajo para continuar con discu- siones teóricas, tan sólo nos resta preguntarnos si el micrococo frecuentemente agrupado en dos, aislado y' superficialmente estudiado por nosotros, no podría ser .el agente causal de la pleuropneumonía de, la cabra .. A esta como a otras varias preguntas q.ue podríameshacer, no es posible contestar con las pruebas hechas. Como la pleuro- pneumonía de -este animal existe en España, rogamos a los corn- pañeros 'que la observen" lo mismo en vivo que al hacer la- ins- pección de carnes, nos remitan material de estudio (pulmón, serosidad, etc)'. . , Por nuestra parte, aprovecharemos cuantos casos se presen- ten en el matadero de Barcelona. ARTICULOS ORIGINALES 11 Sobre un método ,-(eoJítención'de vacuna an tívariolosa L>OR A, HUERTA Nada más que' con el carácter de nota de laboratorio o como noticia anticipada de lo que más tarde dará motivo a una publi- cación más detallada, diremos dos palabras acerca de ,li'no~ tra- bajos de comprobación que está llevando a cabo el Dr. Morales (del Instituto, de' Higiene Militar) sobre vacuna antivariclosa. Noguchi publicó unas ligeras notas sobre un nuevo método de obtención de vacuna por medio del testículo del conejo común. Pocos datos daba, pero 'con los pocos recogidos se ha procedido a lo siguiente: se ha esterilizado pulpa vacuna, procedente de ternera', por medio del éter, hasta comprobar por siembras que no hay reproducción de bacterias visibles; este producto, fina- mente emulsionado, se ha inyectado en el testículo del conejo. , A los cinco días la orquitis es voluminosa; se castra al animal, y con 'emulsión de pulpa testicular se procede a probar en un conejo de piel blanca, inoculando en tres regiones: dorso, córnea transparente y hocico, ' Las lesiones de las dos últimas son como -las producidas en conejo con vacuna ordinaria; la del dorso es una pustulosa muy fina. , Nuestro modesto papel de ayudante nos excusa el detenernos a reflexiones y comentarios; sólo nos resta decir que, por lo visto, y si hechos posteriores confirman con una gran estadística lo que exponemos, el testículo obra como conservador del virus y depurador de él; que este virus resiste a la acción del éter y, por último, que el problema económico de la obtención del virus vacunífero por 'este nuevo medio entra en una nueva fase fa- vorable por extremo, La acción del suero danés en la fiebre petequial POR EJ, DOCTOR PEDRO F ARRERAS En el número de 'agosto de I9I4 de la REVISTAVETERINARIA DEESPAÑA,expuse los notables resultados obtenidos por Frohner del tratamiento d~, la fiebre .maculosa de los équidos con el. suero danés' o dé' Jensen," usado, ' hasta "éfitonces, por'..:'Fiohn~r'en 12 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA I2 casos, 9 de los cuales curaron. En opinión de Frohner, el suero danés, de un poder curativo específico a menudo sorprendente, inició una nueva era en la terapéutica del anasarca. Este juicio, tan lisonjero, todavía lo mejoró. Al siguiente año, empleó dicho suero en otros' 8 casos de fiebre maculosa, los cuales curaron todos. De manera que, de los 20 casos tratados en la, clínica de la Escuela de Berlín, sólo murieron 3, o sea I5 %. y si a los 20 casos de Fróhner se añade otro, también curado, del veterinario militar alemán Sauvan, resulta que de 2I casos tratados por el suero de J ensen únicamente fallecieron 3, es decir, 14,02 %. (Antes del uso del suero danés la mortalidad era de 40-50 %.) Según Fróhner, este suero puede considerarse precisamente como un reactivo terapéutico de la fiebre petequial. Incluso cura enfermos con hemorragias pulmonares e intestinales, de pronós- tico, al parecer, desesperado. Y los nuevos casos han demostrado que la fiebre petequial recidivante, pertinaz, también acaba por ser vencida por el suero danés, aplicado de modo perseverante, día tras día. * ** ¿Cómo obra este suero? Fro hner dice que las historias clí~ nicas de sus I7 casos curados demuestran todas una manifiesta relación antitóxica entre las alteraciones hemáticas de la fiebre petequial yel suero de Jensen. Desde luego es lógico interpretar- lo así. La inmensa mayoría de las enfermedades. agudas y casi' todas las crónicas tienen mucho de intoxicación, y, por lo tanto; el proceso de su curación o alivio es un proceso antitóxico. Ahora bien, el proceso antitóxico de la curación de la fiebre petequial .por el suero Jensen ¿es un proceso an#toxínico? Más concreto: el suero danés ¿cura la enfermedad maculosa sólo me- diante antiestreptotoxinas? Cuando han fracasado todos los inten- tos de sueroterapia específica contra estreptococias tan evidentes como la erisipela del hombre y la sepsis, es muy extraño quesueros preferentemente antiestreptocócicos triunfen de una enfermedad como la maculosa, que no se sabe de seguro, no ya si es o no una' estreptococia, sino si es o no una infección. Pero 'la enfermedad maculosa no/sólo cura con el suero de Jensen, sino también con el antiestreptocócico de Marmoreck. Recordemos que según Heitz (r), antes de la sueroterapia con este suero de Marrnoreck, la mortalidad era de 45 %, y, después, de sólo I9 %. Es decir, que un suero como el llamado antiestreptocócico de Marmoreck; ineficaz contra estreptococias corn.o la erisipela humana y la sepsis, resulta casi tan heroico como el de Jensen contra la fie- bre petequial de los équidos. Y es más todavía: Cadiot ha cu- rado casos de anasarca i con suero normal] (1) Ueber. Morbus macu losus equorum und setne Behandlung. Schw. Arch, f. TierheiÚ.:. LV. Bd.-II. H. P. 619, !' ARTICULaS ORIGINALES * ** Todo esto hac~ pensar que la curación de la enfermedad ma- culosa por medio del suero danés, no se debe sólo a discutibles antiestreptotoxinas. Este suero, y tal vez otros de los tenidos por antitoxínicos, probablemente obran de modo más complejo; acaso suministran al organismo enfermo, además de antitoxinas, otros elementos de combate. Desde luego el suero sanguíneo normal, solo, sin mezcla de an- titoxinas reales o supuestas, es ya un importante recurso tera- péutico contra el escorbuto, la hemofilia, las .hemorragias, las anemias y aún el raquitismo. Y las alteraciones anatómicas (he- morragias) de la enfermedad maculosa o púrpura hemorrágica, recuerdan mucho a las de la hemofilia y del escorbuto. y no sólo las alteraciones anatómicas: también la etiología. Hoy se tiende a considerar el escorbuto como debido a la falta de vitaminas, y Reinhardt (1) sospecha que la enfermedad maculo- sa puede tener igual causa. Yo añado que Dorsprung (citado por Heitz) observó la fiebre petequial después de alimentar ganado con heno ennegrecido, y sabido es que una de las causas princi- pales de las avitaminosis de los herbívoros, es la alimentación monótona o exclusiva con heno seco. * **. El suero de ]ensen, pues, curaría la fiebre petequial, no sólo por ser antitoxínico, sino también por llevar vitaminas... y otras cosas; que una substancia tan compleja, inyectada en grandes dosis en las venas (y así se usa el suero danés contra la enfer- medad maculosa), es algo más que una medicación antitóxica: es una medicación hemoplástica; es un tratamiento restaurador . de la sangre; casi una transfusión. Por lo tanto, a falta de suero de ]ensen, caro y difícil de ob- tener, las inyecciones intravenosas de grandes dosis (zoo c. c.) de suero equino [isiolágico, practicadas durante 3 04 días (o más) con- secutivos, en équidos enfermos de [iebre petequial, serían absoluta- mente racionales . . (1) Véase su trabajo: Algunas zoopatías de causa oscura a la luz de la teoría de las vitarnínas, trad. en la REV. VET. DE ESPAÑA. Vol. IX n .? 9 (Septbr e. de 1915), pág. 562. . 14. 1{_E_-\_' __ \_'_E_T_E_R_I_N_'A_RD _E __E_·~_·P_A_N_-_A __ S_T_A I __IA__ _ __ Informe' acerca una enfermedad de los terneros POR C. LÓPEz LÓPEz y J. 'MAS ALEMANY Inspector de Higiene Pecuaria de Barcelona Ve tertnarto municipal de Barcelona En nuestro deseo de estudiar y contribuir con nuestro trabajo a la de- fensa de los intereses pecuarios, no vacilamos en ofrecernos para coadyu- var al esclarecimiento de la etiología de la enfermedad que padecían los terneros de algunas granjas que surten de leche y de vacas lecheras a Bar- celona. Sabíamos que el estudio de las enfermedades de los terneros recién na- . cidos estaba poco adelantado y que carecíamos de medios de experimenta- ción y estudio suficientes para un trabajo experimental, lo' que nos impedía emitir juicio concreto acerca de lo que se podría conseguir en ellaborato- Tia en provecho de la defensa de esa riqueza, pero, así Ytodo, no dudábamos que se llegaría a descifrar la causa de la enfermedad, lo cual es mucho aventurar en enfermedades de esta naturaleza . .' De los datos proporcionados acerca de las manifestaciones sintomáticas, por otra parte muy confusos, sospechamos a priori que debía tratarse de una de estas dos enfermedades: «diarrea de los recién nacidos» o que los concursos que tenían seña- lada su celebración en el verano y no disponían de entidades que adelan- taran el dinero de las subvenciones, fueron aplazadoshasta cobrarlas. Estos aplazamientos que los .pequeños ganaderos no podían compren- der a qué obedecían, desanimaron a muchos criadores que tenían reses pre- paradas para los concursos y ante la demanda de anim,ales de carne que·se ha registrado el presente año, vendieron para el matadero productos mag- níficos, que de haberse celebrado los concursos lograrían buenas recompen- sas, que habrían estimulado al ganadero-a 'conservar el ejemplar para se- milla. Los aplazamientos de los concursos han perjudicado grandemente a la ganadería que se trata de fomentar y debe procurarse que no se repitan, aunque el aplazamiento no ha sido debido a .las comisiones organizadoras sino a las entidades oficiales, 9.ue no han librado a tiempo la~ subvenciones concedidas. También ha restado animación a-algunos concursos la premura con que han sido anunciados, pues dando plazos cortos, dada la dificultad de comu- nicaciones en el campo gallego, muchos criadores que poseían reses de mé- rito no se enteraron hasta última hora, cuando ya no les era posible inscri- bir los ganados. . . En la provincia de Lugo ha habido este año escasa concurrencia de ga- naderos, precisamente en aquellas comarcas que celebraban concursos nu- merosos. La causa la atribuimos a que la Diputación provincial acordó en- tregar máquinas agrícolas como premios, en lugar de recompensas en me- tálico. De los concursos de la provincia de Lugo tan sólo dos alcanzaron subvenciones del Ministerio de Fomento, aunque insignificantes; dándose en ellos algunos premios en dinero, pero como todos fueron subvencionados con máquinas por valor de 1.000 a 2.000 pesetas, en todos ellos predominó la maquinaria agrícola. . y como los ganaderos gallegos no sienten todavía la necesidad .de ciertas máquinas agrícolas que se les ofrecían y todos temían que les otorgasen má- quinas \lue no les interesaban o cuyo manejo, aplicación y utilidad ignoran, se abstuvieron la mayor parte de concurrir a los concursos, Los pocos que ~ concurrieron, en su .mayoría, al mismo tiempo de percibir la máquina que les otorgaba el jurado, la vendían a menor precio al primer ferretero, co- merciante o labrador de los que habían previsto cazar gangas y estaban presentes acechando a los infelices ganaderos. Suponemos que -los que guiados con fines y miras altamente plausibles, aconsejaron a la Diputación de Lugo esta innovación, ante los hechos, se hallarán convencidos de ql,le no es práctica la substitución de los premios metálicos, porque éstos son los que hoy por hoy estimulan al ganadero en- la forma que es conveniente y los que le. inducen a realizar la obra de pro- greso que se le marca y confía mediante los concursos. Las causas citadas han motivado que el presente. año no se haya podido dar a la labor de los concursos 1!1mitad de. acción que fué la característica de los anteriores y que los progresos observado's hayan sido tan sólo par- ciales. . . . '. En aquellascomareas, en que,. pOr COl1t?;F' con recursos y personal .orga- nizador entusiasta se han', celebrado -concursos en, su época, anunciándolo con tiempo suficiente y siguiendo la' orientación trazada en los' anteriores; han revestidodichos actos excepcional importancía, se han observado .pro- gresos parciales' notabilísimos y de conjunto, en algunas secciones, lIluy ostensibles.: registrándose en favor .de la: ganadería gallega una nota favo-: rable. de mejora muy .satisfactoria. . Se ha utilizado para-la apreciación y calificación del ganado vacuno el} todos los.concursos el método de mediciones y puntos, habiéndose ensayado en los principales unas nuevas .tablas de calificación racional de, la raza bovina gallega, confeccionadas por el Servicio provincial deHigiene y Sani- dad pecuarias de ,La Coruña, que han, merecido la aprobación .de todos los jurados técnicos que han tenido ocasión de utilizarlas ... En los concursos donde se han utilizado las nuevas tablas de puntuación los jurados: han otorgado premios a las reses que alcanzaban puntuaciones de más de 50 'puntos y, en casi todos ellos se han establecido categorías de 5 en 5 puntos, considerándose como premios extraordinarios las califica- ciones mayores de 65 purrtos., primeros premios de 60 a 65; segundos, de '55 a 60, yterceros de 50. a 55, y como caso excepcional algún jurado otorgó cuartos premios a las reses ql.1e se aproximaron a 50 puntos pero que D,o habían. llegado' a, dicha cifra. Se ha conservado y llevado a cabo con todo rigor la agrupación de las reses bovinas por secciones, atendiendo a los signos dentarios, asignándose a cada grupo para su admisión una alzada mínima a la cruz o un Peso mí- nimo, procedimientos basados en los estudios de la raza y en las observa- ciones recogidas ,en los concursos celebrados estos últimos años, Los excelentes resultados obtenidos demuestran ,que estos grupos son los naturales en la ganadería bovina del país y que deben conservarse para lo sucesivo. ' " 10. o Concurso deganado vacuno celebrado en Ortigueíra el 1, o agosto de 1915 j. :. . í : • 1 ' Fueron inscritos a este concurso 3- machos y 40 hembras de raza gallega, 4 machos y 2 hembras de raza suizo-Sim;rnenthal"l n machos y 22 hem- bras mestizas, Simmenthal-gallegas, Total, 90 cabezas, y 'il.ler.0n premia- das 5I. .. ... " La comarca de.Ortigueira.,·:(igura a la .cabeza de las demás. de. Ga:licia por la constancia, entusiasmo y excelente orden con que, viene celebrando concursos de ganados diez años consecutivos con ,el actual, estando cada vez mis arraigada la convicción de Ia utilidad e importancia de estos actos: Hasta la .fecha estos concursos habían conseguido crear un-notable grupo de vacas, pero. no se conseguía dotar al; país' del núcleo de toros, de, buena calidad que precisa población bovina tan numerosa y extensa.. ' .: , En el décimo concurso. se -ha conseguido: ver realizado este ideal, puesto quea él Se han jpresentado 24 reproductores machos, -corrtingente solamente superado por el concurso 'provincial de Lugo donde fueron expuestos 29 be- cerros y toros. . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Cada toro reproductor influye anualmente unos cientos de productos y, por consiguiente, la obra de selección de un macho representa. el mismo valor que si se seleccionan unos cientos de hembras. Déslumbrados los ganaderos de Ortigueira p0r el cruzamiento indus- trial que vienen practicando, aprovechándose de la raza suiza Simmenthal, intentan mejorar la ganadería por mestizaje absorbente, práctica que es de más duración que la que exige la mejora por selección. Si conservan el núcleo de vacas y toros puros otros diez años, no dudamos que -€.0nseguirán su objeto y que dotaran al país de tilla población bovina de gran rendimiento para producir crías y trabajo. Pero, si por cualquier contingencia el Estado suprimiese los dos toros Simmenthal puros del campo experimental de Senra o desapareciesen las vacas de esta raza que cría un rico hacendado, seguramente correría un grave riesgo el edificio pecuario que se intenta construir y la obra empezada quizá se desmoronaría, como otras de la misma índole, perdiéndose toda o la mayor parte de la labor realizada. Esta observación se nos ha ocurrido al, observar que después del tiempo transcurrido tan sólo se han presentado al décimo concurso 6 reses de raza suizo.Simmenthal, dos propiedad del Estado. Siendo la alzada media de las vacas de raza del país de aquella comar- ca lIS centímetros, estimamos muy elevada la de 120 que se exigió en este concurso a las hembras. En cambio dicha alzada favorece la entrada del ganado mestizo cuyos remos son más largos que en el del país: Esto nos - explica que quedaran excluidas magníficas vacas gallegas y fuesen admi- tidas, en cambio, algunas mestizas de menos mérito. De todos modos, el décimo concurso de Ortigueira representa un paso más de progreso de aquella notable ganadería, por lo que merecen efusivos plácemes sus organizadores. 1.er Concurso de ganados de Pantón celebrado el 22 de agosto de 1915 La comarca de Pant6n es una de las más abundantes en pastos del valle de Lemus y como consecuencia en ella se encuentra una población bovina de relativa importancia. - Durante muchos años la corporación municipal sostuvo un toro repro- ductor para mejora de la raza. Los toros que sostenía el. concejo eran mes- tizos de Schwitz-Simmentbal-gallegos y las vacas de .Ios labradores eran en su mayoría barrocao-gallegas, Con las mezclas de estas sangres sé creó un núcleo de animales sumamente heterogéneo que ni servía para dar leche, ni crías, ni carne, ni trabajo. Uno de los propietarios más ilustrados y cultos de Galicia, malogrado en la flor de su vida, don Manuel Soto Trelles, quiso llevar a los ganaderos- de Parrtón por el camino de la reconstitución de la ganadería bovina por medio de la selección, estableciendo en su casa de Villa-Cándida una pa- rada con el toro «Petrus» premiado en el Concurso provincial de Lugo de 19O5. Las crías de aquel magnífico reproductor de raz!1 gallega que se criaron en la comarca fueron el primer paso que dieron 'Ios ganaderos de Pant ón hacia la mejora 'de sus reses bovinas .. ARTICULaS ORIGINALES 25 El segundo paso lo han dado el presente año con la celebración del pri- mer concurso de ganados al cual subvencionó la Diputación provincial con .mil pesetas en maquinaria agrícola. Como primer concurso, no se podía esperar éxito más lisonjero, puesto que .de 25 reses premiadas el jurado encontró méritos para otorgar 'ocho primeros y ocho segundos premios, si bien tan sólo pertenecieron a la 'raza bovina gallega cuatro primeros y cuatro segundos, por haber admitido tam- bién las. reses mestizas. . Todos los primeros concursos son de orientación; los ganaderos asisten sin estar enterados de lo que se les pide y a lo mejor dejan en casa una res del país magnífica, porque creen que el jurado no le concederá mérito ni valor y presentan una mestiza de muchas pintas por si agrada más ..Este es el motivo de que los concursos que se celebren por primera vez resulten poco uniformes y en ellos no se vean los buenos ejemplares de la comarca. En los sucesivos se salvan. estos defectos y se aprecia mejor la obra de los ganaderos. Dado el éxito del primer concurso de Pantón esperamos que el segundo revestirá excepcional importancia. 4.° Concurso de ganados celebrado en Noya el 26 de agosto de 1915 El Ayuntamiento de Noya y el de Lousame han comprendido, como otros pocos, que su engrandecimiento está en fomentar los elementos pro- pios del país y siendo la ganadería el medio de proporcionarse el sustento de la mayoría de sus administrados, todo cuanto hagan para favorecer tan importante producción redundará en beneficio de los intereses comunales. Observados en tres concursos notables progresos se ha llevado a cabo el cuarto certamen que ha superado a todos los anteriores. El núcleo de becerros y toros' presentados ofrecía mayor uniformidad y caracteres de pureza de raza que los de los primeros concursos. Casi todos ellos procedían de semental premiado, lo cual es una garantía y demostra- ción de las ventajas que proporcionan a la ganadería los concursos. e La sección de becerras era más numerosa que la del cuarto concurso, todas ellas con los caracteres típicos de pureza de raza que prueba que los ganaderos han .aprendido en poquísimo tiempo a seleccionar las hembras que cría la cotriarca. El éxito dei .concurso anterior se ha visto demostrado en la sección de vacas de dos : ':~:; .;( l': ,::; t' J " " Q. o. OoncurSQ de g anados .eelebrado en Otero. del Rey el ,3,1,d,e octubre -de ,1915 ,¡." ',' I _ Se inscribieron a este concurso 33 reses. Fueron premiadas· 1:7. " . '·El Sindicato Agrtcola de la villa de Otero-de Rey, después de des- un .cansodetresaños.i ha reanudado 'sus tareas en pro del fomento de-la gana- dería de aquella fértil comarca. Este organismo cuenta en su historia pági- nas brillantísimas en pro del desarrollo de 'la riqueza pecuaria. En el con- . cursoque organizóen -¡gag sé ensayó por primera vez en Galicia el método '.de,'medicibnes'y puntos-que, después de experimentar pequeñas modifica- ciones, ha sido aceptado para la calificación del ganado bovino de todas las'regi6nes:cte España que crían ganado manso, ·excepto las Vascongadas, Concurso' dé ganados de 'Otero'del Rey Vaca «Teíxa» 62'06 puntos.-Raza gallega,-Prem!o extraordinario -:.JI!.' ! ', .r ~";~ '.) 1. .. que ya lo usaba, y por varias naciones de Europa y América que se han apro- ·.Viec'hadé>na vez más de trabajos de la.intelec:tual!dad.espa.ñola,.teniendo u . :·ouen>cuidado ..de; ocultar la procedencia.' Tárn biéri 'algunos escritores 'espa- .''ñoles se han lanzado 'a' explicar. el método de' los .puntos, copiando, los, ha- : bajos- de los. veterinarios de .Galicia, sin: citar la procedencia ;y, atribuyendo paternidades que-no existen a las escalas de puntos, modelos de hojaszoomé- . tricas y 'cuadros de puntuación que aquí se emplean y se van.perfeccionando 32 . I{EV!ST," VETERI);AR!¡\ DE ¡';SPAÑ.~ 1 ,. cada vez más, como si el pueblo ganadero estuviese ciego y no compren- diese donde se encuentra acumulada la verdadera ciencia zootécnica. El concurso de ganados de Otero de Rey se ha visto poco concurrido en reproductores machos y becerras, que constituyen las secciones más inte- resantes para crear la ganadería del porvenir. Los grupos de vacas estuvieron algo más animados, presentándose algu- nos ejemplares notables producto de los concursos iniciados en Ig0g y en mal hora suspendidos. Iniciar la obra de mejoramiento de una ganadería comarcal y suspen- derla en sus comienzos es contraproducente; por tal razón estimamos este concurso como el preliminar del primero que organizó el Sindicato agrícola de Otero de Rey. El cambio de especie en los premios, que fueron máquinas agrícolas, tampoco estimuló la concurrencia, como ha ocurrido con todos los restan- tes concursos de la provincia. Las secciones de ganado de cerda, siguiendo la tradición de los concur- sos de la provincia de Lugo carecieron de importancia, cosa inexplicable en un país donde el ganado porcino constituye una riqueza de tanto valor y quizá mayor' que la del ganado bovino. *** Como resumen de los concursos reseñados, creemos que se impone como una gran necesidad llevarlos a cabo en las cuatro provincias de Galicia con mayor intensidad. Ello puede realizarse fácilmente con la cooperación de las Diputaciones provinciales, los Ayuntamientos y las Sociedades agrícolas, mediante el eficaz auxilio de la Escuela de Veterinaria de Santiago, la Granja escuela práctica de agricultura regional, las secciones agronómicas y el servicio de higiene y sanidad pecuarias. . Datos y noticias veterinario-militares de Austrfa-Hungría POR EL DOCTOR p. FARRERAS 1. Los VETERINARIOSMILITARESAUSTRO-HÚNGAROS T-IEMPODE PAZ EN Según las notas puestas corno apéndice pOF el' médico. -milítar señor - Gamero a su traducción de la obra del Dr. Franz Howárd, Organización sanitaria de los ejércitos extranjeros (especialmente en campa.ña), «el:personal activo del cuerpo de veterinaria militar del ejército-austro húngaro consta de unos 160 profesores veterinarios y cerca de 80 profesores auxiliares, : distribuídos entre las categorías de segundo teniente y' comandante, pero :.' ..ArU¡C1,JLOS ORIGINALES 3~ sin asimilación absoluta». En el Imperio Austro-Húngaro hay un Instituto Militar de Veterinaria. que «tiene por objeto proporcionar a los jóvenes ve- terinarios la instrucción suficiente para completar, mediante dos cursos escolares, los conocimientos profesionales de su carrera antes de ocupar puesto definitivo en el escalafón de su cuerpo». Como vemos, los veterinarios no están mej or considerados en el ej ército austro-húngaro que en el italiano, por -ejemplo. Mientras los oficiales mé- dicos pueden llegar a generales de brigada y hasta disfrutar el sueldo de generales de división, y son considerados como oficiales combatientes y lle- van estrellas y cordón dorado en el sable, los veterinarios, a lo sumo, pue- den llegar a ser asimilados a comandantes (y aun de modo relativo) y no llevan estrellas ni cordón dorado, ni sable, sino espadín con vaina de cuero. Verdad es que la medicina veterinaria en Austria dista mucho 'le rayar a la gran altura en que rayó y sigue rayando la medicina humana, y acaso esto explique la diferencia señalada entre 10s médicos y veterinarios del ejército austro-húngaro. Mas este argumento no puede aplicarse a Hungría, donde la medicina pecuaria tiene muchos observadores, investigadores y eruditos, que figuran entre los primeros de Europa y cuyo mérito científico no contrasta con el de sus colegas de la medicina humana. De todos modos, hoy no tiene ya razón de ser el que los veterinarios mihfares no tengan las .mismas consideraciones y ventajas que los médicos y los oficiales combatientes. Ya' en .otros artículos hemos demostrado y lamentado la enorme injusticia de no asimilar en absoluto los veterinarios militares a los médicos, y unos y otros a los oficiales. No corren menos peli- gros, ni trabajan menos, ni es menos trascendental su misión para la vic- toria. El veterinario militar se halla entre las tropas combatientes, tan expuesto como ellas al fuego enemigo y soporta iguales penalidades. Pero, además, está expuesto a las zoopatías transmisibles al hombre, que tanto menudean y tanto que hacer dan al veterinario durante las guerras, y no está protegido por la convención de Ginebra. La guerra presente ha. puesto muchísimas veces de relieve, hasta la evidencia, la importancia ,enorme del caballo y, por lo tanto, del veterina- rio, para el éxito de las. operaciones militares. A -pesar de tanta evidencia, en Austria los veterinarios del ejército siguen siendo considerados algo así como practicantes, o, a lo sumo, como algo entre los practicantes y los ofi- .ciales. Y esto, como todas las injusticias, es contraproducente. Así ocurrió que, al principio de la guerra, y aun después, el servicio veterinario de los ejércitos austro-húngaros era deficientísimo, por la falta de personal direc- tor. Cierto que acudieron a las filas y prestaron excelente servicio los vete- rinarios civiles, pero el núcleo de los veterinarios militares en activo, que habían de dirigirlos y organizarlos, era, como dice Béla Bahnmüller (1), terriblemente pequeño para ello. (Conviene que tengamos esto presente, ahora que se trata de reducir las plantillas en Espa.ña.) (l) BÉLA BANUMÜLLER. Felde.Osterre/ich, Jefe Veterinario, Woch. f. Tierñeük: 1915, N. 049. Esfa.hrungen über Rotz und 'seine Tngu~g • 1m 3 34 H.E\"l~TA VETERINARIA DE ESPAÑA 11. LAS ESCUELAS Y LOS ALUMNOS DE VETERINARIA DURANTE LA GUERRA En el Imperio Austro-Húngaro hay tres escuelas de veterinaria: la de Viena, la de Budapest y la de Lemberg. La primera es frecuentada por estudiantes procedentes de los países meridionales y de las regiones alpi- nas; la segunda por escolares húngaros y la tercera por habitantes de la Catitzia. de la Bucovina y de la Silesia austriaca. Se habla de crear otra escuela en los países .alpinos, _pero encuentra oposición en el deseo de otros colegas que prefieren que se construya un edificio nuevo para la Escuela de que la escuela de Viena se traslade a una ciudad más rural, para <¡ue los alumnos puedan aprender mejor la práctica de las industrias zootéc- :nicas. A pesar de la conquista de la. Galitzia por los rusos, la escuela de Lem- berg estaba completamente intacta, cuando la Galitzia fué reconquistada por los austro-húngara-alemanes. Pocos días después de la reconquista de Lemberg, un veterinario vienés, anónimo (1), que se hallaba con los ej ér- citos de operaciones, visitó la escuela. Fué recibido por el catedrático de anatomía doctor Kulczycki, quien le dijo que no fué cosa fácil salvar las preciosas colecciones de la escuela. El visitante admiró preparaciones ana- tómicas de gran mérito. (Preparaciones por inyección de los vasos de los más diversos órganos (riñones, hígado, pie, pezuñas); de los vasos más finos de la piel, puestos de manifiesto por medio del bario; de las ramificaciones' bronquiales hasta los alvéolos del pulmón del perro, puestos de relieve por medio de cadmio; un pulmón de caballo repleto de parafina y otro de perro relleno de parafina teñida con carmín; preparaciones por congelación U'CIDOS H 63 v disminuidas, activa el metabolismo y la resorción, reblandece los pro- ductos inflamatorio~ duros, favorece la emigración de los glóbulos blancos de la sangre (fagocitosis, histolisis), acelera la proliferación del tejido con- juntivo y la cicatrización y excita la formación de antitoxinas: 2. Estados generales febriles. La acción antipirética del agua fría, en forma de compresas frías, abluciones frías, duchas frías, baños fríos, lo- ciones frías y enemas fríos, depende de la substracción 'del calor; pero el frío ha de obrar durante largo tiempo, porque, si se aplica de modo pasajero, eleva, primeramente, la temperatura interna. También se obtiene antipi- resis por medio de compresas húmedas calientes; bajo su acción, la sangre va desde el centro del cuerpo a la periferia, donde es enfriada, y, además, influyen sobre los centros vasomotores y calorigenos (1). 3. Inflamaciones del pulmón, de la pleura" del peritoneo, del encéfalo, de la médula espinal, del estómago, del intestino, del riñón, del hígado y de la matriz. La acción hidropática de las compresas húmedas calientes, estriba en el estrechamiento de los vasos dilatados por 'la inflamación de los órganos internos enfermos y en la derivación de la 'sangre hacia la piel. 4. Edemas pulmonar, encefálico y glótico. La 'acción es la misma. 5. Reumatismo muscular. Las compresas húmedas y calientes de- rivan y calman. 6. Cólicos y tos. La acción es la misma. 7. Estados paralíticos en el dominio del sistema nervioso (parálisis cere- brales, espinales y periféricas, 'debilidad de la grupa, paresia puerperal, envenenamientos, paresia de la musculatura gástrica e intestinal). Aquí está indicada el agua caliente o fría (excitación cutánea, contraestímulo). 8. Estados de excitación en el dominio del sistema nervioso (dolores, convulsiones, hiperestesia, hiperexcitabilidad refleja). Se usa contra ellos el agua caliente (acción sedante). 9. Exudados (líquidos y sólidos) en los órganos internos. Las compresas húmedas calientes activan la circulación, la leucocitosis, los cambios nutri- tivos y la resorción. IQ. Enfermedades renales- y hepáticas (excitación de la secreción, deri- vación). 11. Catarros del aparato respiratorio (inhalaciones de vapor de agua). 12. Obesidad (excitación de los cambios nutritivos). Formas de aplicación. l. ,COMPRESAS PRIESSNITZ. hacen del modo DE Se siguiente: Se aplican a la piel trapos de tela o de algodón o vendas mojados en agua fría, y encima vendas o éubiertas de lana secas, de modo que la capa superior del apósito permanezca seca (apósito húmedo caliente). Al cabo de 1-3 horas, aproximadamente, se produce debajo del apósito una hiperemia cutánea reactiva del modo descrito anteriormente; .por esto entonces el apósito debe renovarse. También se debe renovar cuando la capa inferior o interna del apósito se ha secado. Las compresas de Priessnitz no deben prolongarse de modo continuo demasiado tiempo, porque ma- (1) En 1701 el m~dico AnronioMaurtcto Escuer , de Tauste, publicó un tratado acerca del U80~e la.8ayua. trta« en la curaczon tU lag calwt¡¡ra8 ardiente8. (Nota del T.) REVISTA VETEIUNAJ () ,,"Mj I'¡ ~ IY/~V ,/,,: ~ 66 REVISTA VETERIKARIA DE ESPAÑA el desarrollo de gas en los tejidos. La especificida.d del vibrión séptico no debía permanecer en pie por mucho tiempo; los estudios sobre la bacte- riología de las heridas de guerra le han dado el último golpe. La clínica y el laboratorio han llevado a describir diversas modalidades de infección gangrenosa de las heridas de guerra; uno de los tipos, sería función del vi- brión séptico; otro tipo del bacillus pertriwgen«; otra forma, dependería de un microbio particular estudiado y aislado por Sacquepée, idéntico sin duda al bacillus pseudo-cedematis maligno de San Felice. El bacillus perfringens (r) parece desempeñar un papel preponderante; Weinberg lo encuentra en So casos, mientras que el vibrión séptico sólo una vez; el hecho lo han con- firmado Sartory y Spillman, Orkioni, Reverchon y Vaucher. Por el contra- rio, Sacquepée acusa al vibrión séptico en la cuarta o quinta parte de los casos de gangrena gaseosa. La Piocultura (z).-El examen bacteriológico que se practica de ordi- nario (preparaciones microscópicas y cultivos), indica el origen de ciertas formas de infección, pero, en cambio, puede revelar la presencia de micro- bios, agentes habituales de ciertas infecciones bien determinadas, en heri- das que novpresentan ninguna señal de tales infecciones. Por esto P. Delbet afirma haber hallado el vibrión séptico y el bacillus pertringens en focos traumáticos que no ofrecían ninguno de los. síntomas de la gangrena ga- seosa. Los hechos de esta naturaleza demuestran una vez más que la viru- lencia, .es decir, la manifestación de las aptitudes patógenas, es una función que depende de muchas variables: el microbio, el enfermo, la región donde el microbio ha penetrado, etc. P. Delbet se preguntó si podría darnos indicios en esta complejidad de elementos, el cultivo de los microbios en las secreciones de la herida. Estas secreciones dependen del estado general del enfermo, de las lesiones trau- máticas y de los microbios. El autor .creía que el pus, puesto en la estufa y protegido contra la desecación, sería la sede in uitro de fenómenos de orden vital, variables según los casos, y que la piocultura permitiría apre- -ciar de manera bastante precisa las relaciones de los microbios con la herida y con el enfermo. Me figuraba, dice Delbet, que si las condiciones generales y locales eran tales que el enfermo no pudiese luchar contra los microbios, éstos existi- rían en gran número y se cultivarían en abundancia en las secreciones de la herida. Si, por el contrario, las condiciones permitían la lucha, los mi- crobios cultivarían poco, y menos, por ejemplo, que en el caldo ordinario. Finalmente,' si las condiciones hubiesen permitido el triunfo del enfermo, los microbios no cultivarían en las secreciones de la herida y tal vez serían -destruídos. De este modo tendríamos tres estados que corresponderían: al triunfo del microbio, a la lucha y al triunfo del enfermo. La técnica de la piocultura es 'la siguiente: se toma el pus de la herida -como de ordinario: y con el contenido de la pipeta se hace un frote sobre un cristal, y una siembra en caldo peptonado. La pipeta ·se cierra a la llama y se coloca en la estufa junto con el tubo sembrado. Al cabo de veinticuatro (I). Se han hecho algunos ensayos de sueroterapia y vacunoterapia contra la gangrena gaseosa del bacillus p erfringens, (Weinberg). (2). P. Delbet: La Pyocultura.-La Presse médicale, I Julio I9IS. ARTICULQS TRADUCIDOS , , 67 horas se hacen preparaciones con el contenido de la pipeta y con el caldo. Comparando estas:p~eparaciones y los frotes hechos directamente, pueden sacarse deducciones sobre el pronóstico, y, por consiguiente, sobre las indi- caciones terapéuticas. , En los casos' más graves, la primera preparación, es decir, la que se ha hecho inmediatamente después de la toma, ofrece gran cantidad de micro- bios. En este caso la intervención debe ser inmediata, sin aguardar los re- sultados de la piocultura. En otros enfermos los microbios son más o menos numerosos y variados en la primera preparación. En tal caso nada puede deducirse. ni desde' el punto de vista pronóstico, ni desde el punto de vista de las indicaciones ope- ·ratorias. La piocultura nos lo dirá. ' Los resultados pueden ser diferentes, En ciertos casos los microbios se multiplican en abundancia en el pus; la piocultura es positiva. Sobre todo, si el desarrollo es más abundante en el pus que en el caldo, el pronóstico es serio. En otros casos los microbios no se desarrollan en el pus, al paso que se desarrollan bien en el caldo. La piocuitura es nula. Esto indica que el en- fermo lucha con provecho y la terapéutica debe limitarse a contribuir a esta lucha sin entorpecerla. En fin, en otros casos la piocultura es negativa.' El número de microbios de la pipeta, lejos de aumentar; disminuye; los humores son, no sólo bacteri- cidas, sinó bacteriolíticos. El enfermo cura por sí mismo, por auto vacuna- 'ción. La terapéutica entorpecería ese feliz proceso; conviene abstenerse. Se podría creer que concuerdan siempre los resultados de la clínica ordi- naria con los ,de la piocultura. Si así fuese, esta último carecería de interés práctico; pero no ocurre así. . Cuando la piocultura y la clínica están en desacuerdo (lo cual no es raro), debe confiarse en la piocultura, dice P. Delbet. Esta, añade, permite, por un lado, practicar ciertas intervenciones precoces que no aparecen indi- cadas por la clínica, y por otra parte, evita practicar otras que parecían indicadas por la clínica y.que, por lo menos habrían sido inútiles. La piocultura no debe considerarse como un .método ideal de pronós- tico bacteriológico. Nos lleva, una vez más, a comparar las reacciones in l.'1'tro·a los fenómenos que pasan en el organismo; los trabajos de Metchnikoff ,y de sus discípulos han demostrado el peligro de este modo de proceder. Por tanto, le ha parecido a P. Delbet que la piocultura permitiría. interpre- tar el papel de los agentes terapéuticos y llevar cierta precisión, la preci- .sión experimental, en el tratamiento de las heridas de guerra. Terapéutica de las heridas de guerra.-A la luz de la piocultura, P. Delbet .ha estudiado el iodoformo, el éter, las soluciones de nitrato de plata al .milésimo, la lactosa y sobre todo el agua oxigenada (1). En las observaciones llevadas a cabo por P. Delbet, si no puede decirse -que el iodoiormo no ha agravado la infección, puede afirmarse que no la ha detenido, Los lavados y las curas con éter no han producido ningún re- sultado feliz: no han modificado la vitalidad 'de los microbios los cuales, (1). Pedro Delbet Estudios sobre la terapéutica de las heridas de guerra.-Acade- mi~ de 'Medicina, 8 de Junio 1915. .: REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA en dos casos, aumentaron en número. Con el nitrato de plata al milésimo el, resultado ha sido más, bien la,mentable que feliz: la cantidad de microbios 'áumentó; la piocultura que al principio era negativa, se hizo positiva des- pués. La lactosa ejerce una innegable acción sobre el hedor, pero carece de eficacia terapéutica; los microbios han pululado, creciendo su riúmero y su vitalidad. El agua oxigenada, usada en irrigaciones, ejerce tina acción detersiva muy notable, merced a las numerosas burbujas de [as que des- prende. Pero tal vez ofrece inconvenientes que no compensan esta ventaja. Los experimentos realizados por P. Delbet le permiten afirmar que las inyecciones de agua oxigenada en el tejido celular son peligrosas; seme- jante terapéutica debe proscribirse en absoluto, En vista de estos resultados se llega a la conclusión de que ningún anti- séptico puede desinfectar una herida que ya esté infectarla, es decir, una herida donde los microbios hayan formado colonias en los tejidos. Ningún antiséptico que realmente sea activo contra los microbios, es indiferente para las células de los enfermos. Las dificultades de la: desinfección y las condiciones múltiples que debe llenar un antiséptico para ser eficaz, sin ser nocivo, las expone Dakin (r ), del Instituto Rockefeller de New York, en una nota acerca de ciertas subs- tancias cloradas antis¡,pti;as. El poder germicida. relativamente bajo, de la mayor parte de los anti- sépticos, se reduce desde luego, como es sabido, cuando estos antisépticos obran en presencia de suero o de otras materias protéicas, Probablemente la destrucción de los microorganismos por los antisépticos se debe sobre todo a una reacción química entre el antiséptico y las proteínas micro- bianas, En la elección de una substancia antiséptica para el tratamiento de las heridas infectadas, parecen de gran importancia los siguientes puntos: a). Emplear substancias dotadas de un poder germicida tan elevado, que, aunque se reduzca su actividad por la presencia' de suero o de otras substancias proteicas" posean i;odavía una acción antiséptica poderosa. En otros términos: emplear substancias que, luego de combinadas con las ma- terias proteicas, den compuestos activamente antisépticos. Como ejemplo de un cuerpo que en absoluto carece de esta condición, se puede citar el bic1oruro de mercurio. b). Parece que las sales solubles no precipitables por las materias proteicas, que en cierta cantidad pueden penetra!' en los tejidos y ser ab- sorbidas por los mismos, son' preferibles a las substancias cuyo poder de penetración y de absorción por los tejidos es poco acentuado. e). La toxicidad de un .antiséptico y su acción irritante local, deben ser lo más débiles que sea posible, en relación con su actividad bactericida. Esta condición permite usar sin peligro cantidades de la substancia sufi- cientemente grandes. Si la acción germicida de una substancia antiséptica es el resultado de una reacción química, en la que toman parte otras ma- terias proteicas ade~ás de las bacterianas, es muy importante que la can- tidad de dicha substancia sea lo mayor: q~e se pueda. \ , (1). Enrique D. Dakin Sobre el empleo de ciertas substancias asüisépticas en el 'tratamiento de las heridas infecciosas.-Com. red, de la Academia de Ciencias, 2 Agos- to 1915 y La Presse Médicale 30 Septiembre 1915. ARTICULO!? TRADUCIDOS --~----------~------ Entre los antisépticos que ya se han, estudiado en el tratamiento de las heridas infectadas, los hipocloritos, sobre todo, 1lenan las condiciones que acabamos de enumerar. Pero, por desgracia, los hipocloritos del co- mercio tienen una composición muy inconstante y contienen generalmente álcali o cloro libres. Tales soluciones son irritantes. Cuando se usan a una concentración moderada, pueden' producir resultados poco'. favorables. Convenía, pues, ha1lar el medio de preparar un hipoclorito de composi-, ción constante, .que tuviese gran actividad bactericida y una débil ac- ción irritante y tóxica para los tejidos. Este resultado se ha logrado con el siguiente método: 200 gramos de cloruro de cal se mezclan a 10 litros de agua que contenga en disolución 140 gramos de carbonato de sosa (sal Solvay). La mezcla es agitada cuidadosamente, y, al cabo de treinta minutos, se separa por aspiración el líquido claro del precipitado de carbo- nato de cal y se filtra por algodón. Al líquido claro así obtenido, se le añade una cantidad de ácido bórico sólido, la suficiente para hacer el líquido ácido o neutro. Se titula con una solución acuosa de fenolftaleína. Generalmente se emplean de 25 a 40 gr¡:¡.mosde ácido bórico. La cantidad exacta de ácido bórico que se ha de añadir, puede determinarse fácilmente por titulación de JO c. c. de hipoclorito alcalino con una solución de ácido bórico de fuerza conocida (31 gramos por litro). En la preparación de una solución diluida como la que se acaba de describir y que contiene cerca del 5 por 100 de hipoclorito, no· hay inconveniente en que tenga un exceso de ácido bórico, pero si la solución no es concentrada, debe evitarse tal exceso. Una solución' así preparada mata los estafilococos en dos horas, en una concentración de hipoclo;rito inferior a 1¡IOO,OOO, mientras que en pre- sencia del suero sanguíneo, la concentración de hipoclorito debe ser, para producir igual resultado, de 1/1000 a 1/2500. Se ha visto que esta solución es un antiséptico útil en el tratamiento de heridas infectadas cuando se aplica siguiendo el método estudiado y usado por el Dr. Carrel (1). 4s heridas pueden irrigarse de una manera continua durante muchos días con esta solución, sin irritar mucho la piel. El examen bacteriológico de la secreción de las heridas ha demostrado que la solución posee un poder antiséptico enérgico. Además, la ¡¡0luciÓi1Üene la propiedad de disolver los tejidos necrosados y posee igualmente cierta acción hemostática. Pro- bablemente la acción de los hipocloritos se debe a que contienen cloro, que puede reemplazar los átomos de.. idrógeno eri los grupos (H, N.) de las pro- h teínas, y formar substancias del grupo de las cloraminas. Era interesante examinar la acción de estas substancias, Con la cooperación del profesor J. B. Cohen, de la Universidad de Leeds, se han preparado y estudiado un gran número de estos derivados. Los más alentadores resultados se han obtenido con las sales de sosa de sulfocloramidas aromáticas, y en parti-' cular con los derivados del benzeno y del tolueno (benzeno-sodio-sulfo- cloramida y paratolueno-sodio-sulfocloramida). Estas. substancias obran sobre los tejidos como antisépticos activos y muy poco tóxicos, Sus soluciones acuosas pueden usarse en el tratamiento de las heridas en mayo; concentración que los hipocloritos. Como, en estas (r). A. Carrel.-Tratamiento abortivo de la infcccion. de las heridas. La Presse mérlicale, II Octubre I9IS. substancias, el cloro se ha unido ya el ázoe, no tienen la propiedad. de di- solver. los tejidos necrosados. El paratolueno-sodio-sulfocloramida, a una concentración inferior a 1/10.000,000 mata en dos horas al perfringens en suspensión en el agua, mientras que si el pertringens está en presencia del suero de caballo, la concentración de la substancia debe elevarseI de 1/2500 a 1/5000 para producir igual resultado. Los estafilococos en .sus- pensión en el agua son muertos por una solución de l/IOOO.OOO'; y, 'en pre- sencia de suero de caballo por una solución a 1/2000. El bacilo piociánico , en 'suspensión en el agua sucumbe por una solución' al l/IO,OOO yen pre- sencia del suero de caballo por una-solución a 1/1500. La esterilización es completa en dos horas. Una solución acuosa conteniendo 4 por 100 de paratolueno-sodio-sulfo- cloramida puede aplicarse sobre una herida sin irritación apreciable. Como estas substancias tienen naturalmente un poder hemolítico marcado, no deben inyectarse en las venas. P. Delbet es partidario absoluto de la asepsia; debe reemplazar- a. la' antisepsia, no sólo cuando se opera sobre tejidos normales, sino también en el tratamiento de las heridas infectadas. Inmediatamente después del tratamiento, 'antes de que los microbios hayan formado colonias, tal vez sea posible desinfectar una herida: Lo que' conviene desinfectar sobre todo, es la piel de los alrededores de la herida, para evitar infecciones secundarias. Lo más conveniente parece ser el em- pleo de la tintura de iodo. Más tarde, es imposible desinfectar la herida completamente. Lanoción primordial, debe ser respetar las defensas naturales del organismo, por ata- cadas que estén. Los lavados tan sólo son útiles cuando la piocultura es positiva, a fin de quitar las secreciones de la herida; en los demás casos, son inútiles. ' La primera cualidad de los líquidos para lavajes' es que sean inofensivos por los tejidos profundamente alterados. Deben carecer de toda acción perturbadora tanto física como química sobre las células. Tampoco deben' contener otras substancias que las que existen en los humores y en los tejidos, y su concentración molecular debe ser igual a la' del suero sanguíneo. Si la mayor parte de los clínicos y experimentadores están de acuerdo en substituir la asepsia por la antisepsia, según los prin- cipios expuestos modernamente, no existe uniformidad en cuanto a 'la elección de los medios. Las divergencias son menos aparentes de lo que se nota desde luego, pues se trata, en todo caso, de economizar las' defensas naturales más que intentar vanamente destruir los microbios. El suero polivalente de Leclainehev Vallée.-El problema consiste esen- cialmente en hallar un medio favorable a las células y desfavorable a' los microbios. El suero Leclainche y Vall'ée parece responder a ese desideratum: Las propiedades de ese suero han sido expuestas extensamente i sus apli- caciones en el tratamiento 'de las heridas de los animales han sido estu- diadas por L. Cuveiller. El suero de caballo constituye el medio ideal para las células; activa por si mismo la leucocitosis )' la fagocitosis; todos estos hechos han sido confirmados en la práctica por los estudios del DI. Ra vmond Petit. Si a estas propiedades' leucocitógenas se añaden las cualidades espe- cíficas desarrolladas -en los caballos productores del suero por inyecciones ARTICULOS TRADUCIDOS repetidas de microbios encontrados en las heridas, se dispone de un medio ideal que reúne las estimulinas que favorecen el englobamiento fagocitario, a las sensibilizatrices que dirigen laquimiotaxia y presiden el acto digestivo de la fagocitosis. Una experiencia prolongada ha establecido la innocuidad indiscutible naturalmente, o mejor, la eficacia y la especificidad del suero de Lec1ainche y Vallée. Se pueden leer de nuevo con provecho y con interés, las notas en las que sus autores dieron a conocer su procedimiento de ob- tención, desde marzo de 1912, así como sus propiedades, modos de utiliza- ción, indicaciones y aplicaciones del suero polivalente (1). Su empleo es muy sencillo: lavado de la herida con agua fisiológica; desbridamiento y de" tersión de las partes mortificadas; el suero polivalente se pone en contac- to con los tejidos mediante inyecciones o lechinos de gasa esterilizada y se recubre con una. ligera capa de huata. Las únicas críticas que ha merecido son en ventaja del método. En efecto, el rebrote es tan rápido que se pueden producir pequeñas retencio- nes purulentas en las heridas anfractuosas (O. Pasteau). Un tratamiento bien dirigido puede atenuar con facilidad esos pequeños inconvenientes. Los buenos resultados obtenidos en el caballo con el suero de Lec1ainche y Vallée, hablan en favor de sus propiedades específicas. Si el suero obrase solamente como elemento leucocitógeno, carecería ele acción en el caballo, que es el animal que produce el suero polivalente, pero ocurre todo lo con- trario, según atestiguan las observaciones de Ramón y de Cuvillier. El suero normal de caballo.-El suero normal de caballo, cuyas pro- piedades ha dado a conocer R. Petit, cuenta aún con numerosos partida- rios. El hermoso estudio que este cirújano acaba de dedicar a los Fagocitos en cirugía (2), va seguido de un apéndice de actualidad sobre el «suero ca- lentado en cirugía de guerra». El tratamiento quirúrgico de las complica- ciones infecciosas conserva el primer lugar: buscar los restos de los pro- yectiles 6 de los vestidos, desbridamientos, drenajes, con obj eto de ofrecer extensas y múltiples superficies de contacto al suero de caballo usado en las curas. Su acción es todavía más favorable si, desde luego, se espolvorea la herida con suero seco, antes de poner las compresas empapadas de suero líquido. Por su volumen reducido y por su transporte v conservación. más fáciles, en cirugía de guerra tiene el suero seco ventajas sobre las que e; inútil insistir. Siempre se tiene la posibilidad de hacer una cura húmeda con agua hervida, salada, isotónica, sobre las heridas Espolvoreadas con suero seco. A falta de suero de caballo calentado, las compresas pueden 'empaparse de .suero antitetánico, o antidiftérico, que obran de la misma manera (3). A priori es de temer que el suero normal de caballo se muestre in ucho menos eficaz en el tratamiento de las heridas del caballo que en el trata- (1): Leclainche y Vallée. Comp. rend. de la Academia de Ciencias, M~rzo 1912. Acerca del tratamiento suérico específico de las heridas. Rev. Gen. de Med. Veto 15 mayo 1915. y REVISTA VETERINARIA Df ESPAÑA n.v 9. Septiembre 1915. L. Cuví llier. Del empleo del suero polivalente en medicina veterinaria. Rev. Géne. de Med. Veto 1.° Julio 1915 y REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA. Agosto 1915. (2). Raymond Petit Les fagocytes en Cliiru gie. Masson et Cie, 1915. (3). De sus estudios sobre el empleo del suero de caballo en el tratamiento de las heridas, <;leduce Lignieres, que se debe 'preferir el suero fresco de la segunda sangría, cuya acción cicatr izan te es muy superior a la del suero' fresco. REVISTA VETERINARIA. DE ESPAÑA miento de las heridas del hombre; su actividad, en aquellas, haría entre- ver la posibilidad de una curación espontánea de las mismas por el tra- sudado seroso que impregna los elementos celulares de los focos trauma- tizados, curación espontánea que está muy lejos de ser la regla. Las soluciones iisiológicas.-Sólo las dificultades de orden práctico pue- den inducir a los cirujanos que se preocupan de proporcionar a las células un medio eminentemente favorable, a recurrir a los sueros artificiales. Durante la segunda mitad del siglo XIX, los fisiólogos :y los médicos, firmes en la noción de la isotonia, han usado soluciones salinas que no des- truían el glóbulo rojo. Mas la experiencia de los últimos veinte años ha puesto de manifiesto la importancia de otros- elementos, además del factor físico. para que hoy la terapéutica introdujera en su arsenal, con conoci- miento de causa, sueros artificiales que responden a todos los deseos. El suero de Locke o de Locke-Ringer (nombres de los fisiólogos ingle- ses que han dado la fórmula), es el prototipo de los sueros verdaderamente fisiológicos, a la vez que un líquido susceptible de llenar íntegramente las funciones de la sangre circulante y de asegurar y restablecer el funciona- miento de los órganos, especialmente del corazón. La composición del suero de Locke, es prácticamente la siguiente: Cloruro de sodio . 8 gramos. Cloruro de calcio . 0''20 gr. Cloruro de potasio .. . 0'20 gr. Bicarbonato de sosa . 0'20 gr. Glucosa ' . 1 gr. Agua destilada , . 1000 c. cúbicos. Se prepara por la simple disolución de los elementos que lo componen y su filtración consecutiva; la esterilización se hace mediante la ebullición, o mejor en 'el autoclave. Se conserva en un frasco esterilizado. Su precio es muy reducido y es fácil procurarse los productos químicamente puros que entran en la fórmula. Este líquido permite realizar lo que el profesor Delbet decía recientemente: «el respeto a las defensas .naturales». A su juicio no deben usarse, tanto en el lavado de las heridas- infectadas, como de los tejidos normales, más que soluciones de concentración molecular iguales a las de la sangre, y que no ejerzan ninguna acción química sobre las células. Tanto si más tarde se usan antisépticos como -si no se emplean, el suero de Locke , adecuado al medio interno, no sólo físicamente, sino fisiológicamente, reemplazará COIL ventaja, en los lavados y curas delasheridasydelos tejidos.va las soluciones salinas empleadas hasta hoy. Provocando la excitabilidad celular, antici-, pará la cicatrización (j. Gautrelet) (1). _ Gley y Roberto Loevy preconizan el empleo de un líquido de Ringer- Locke cuya fórmula es un poco diferente de la adoptada por J. Gautrelet. La composición dedicho líquido es la siguiente: . (r). J. Gautrelet, Tratamiento de las- hemorragias traumáticas y lavado ·de las heridas con el suero fisiológico de Loche. La Presse médicale 22 Julio r9I5. ARTICULaS TRADUCIDOS 73 Cloruro de sodio . 9 gramos. Cloruro de potasio . 0'42 gr. Cloruro de calcio . . . 0'24 gr. Bicarbonato de sosa . 0'15 gr. Agua destilada . 1000 gramos. Este Iiquido es muy superior al agua salada, y con mayor razón al agua hervida, en todos sus usos quirúrgicos. El agua destilada hervida, a causa de su osmonocividad, debería des- terrarse de las salas de curación y operaciones. Desde hace nueve meses los autores empleaneste líquido, ya sólo o como vehículo de substancias antisépticas, en todas las intervenciones, curas, inyecciones hipodérmicas o intravenosas. Se ha visto que los dolores dismi- nuyen, la supuración .desaparece más rápidamente y las heridas cicatri- zan con mayor rapidez. El agua salada fisiológica simple, tiene todavía partidarios (Ch. Manad), y sus resultados son del todo satisfactorios, con tal de que la asepsia de la cura sea completa. Wallich, que preconiza el método, recomienda supri- mir los drenajes tan pronto como sea posible. Al principio se lava la herida con una solución. salada, hervida un cuarto de hora, que contenga una cu- charada sopera. de sal de cocina por litro. La superficie de la herida se re- cubre con pequeñas compresas de gasa, hervida en la misma solución. La asepsia será completa; la cura, como si fuese una manipulación de bacteriología, se hará con instrumentos esterilizados, sin tocarla con las manos, que es difícil conservar asépticas durante una serie de curas. En tres o cuatro días las secreciones de la herida desaparecen; ésta toma un aspecto ajamonado, rodeada de un extenso cordón cicatricial. El examen del exudado revela una creciente vitalidad de los leucocitos, una disminución de los elementos microbianos que son cada 'vez más fago- citados. Finalmente, los microbios desaparecen; sólo quedan los leucocitos vivos, bien colorados y en vía de proliferación (1). P. Delbet (2) se ha esforzado en hallar una solución favorable a los gló- bulos blancos. Los resultados experimentales más favorables los ha obte- nido con cloruro de magnesio al 12'1 por 1000. Est.a concentración molecu- lar, idéntica a la del cloruro de sodio al 8 por 1000, favorece al máximum el englobamiento de los microbios y deja intactas las defensas naturales del organismo. En sus experimentos, P. Delbet y Karajanopoulo, notan el englobamiento de los microbios' por los polinucleares, siendo posible ob- servarlo al microscopio en preparaciones coloreadas. En algún punto de su trabajo, se adivina la, preocupación de estos experimentadores de distin- guir entre el englobamiento de los microbios y su digestión, acto esencial de la fagocitosis. Esta confusión basta a explicar ciertos resultados regis- trados y aconseja no dar más que un crédito limitado a la citoíilaxia (pro- tección de las células) por el cloruro de magnesio al 12'1 por 1000. (I). V. Wallich. Swpresum. de la swpwracio n en al gwnas hendas de Guerr a. (Comp. rend. Acad. de Ciencias IO j ulio I9IS). (2). Pedro Delbet y Karajanopoulo. Citojiláx ia, La Prsse Médicale 27 Sep- tiembre I9I5. REVISTA VETERINARIA VE ESPAÑA El agua del mar esterilizada poi ebullición durante veinte minutos y filtrada, ha sido recomendada por M. de Fleury. Su acción en el tratamiento de las heridas no parece superior a la del suero fisiológico, pero su concen- tración salina, bastante alta, y los grandes lavados renovados y abundantes preconizados por M. de Fleury, nos llevan a hablar del método generalmente usado por los Cirujanos ingleses y adoptado ya por algunos médicos del continente. Las soluciones concentradas de sal.-En su memoria sobre el tratamien- to de las infecciones bacterianas de las heridas por proyectiles, Leishman y Wright (1), se esfuerzan en buscar un medio capaz de eliminar la linfa de las heridas, que se hace tóxica para los leucocitos, y substituirla por otra linfa más favorable a la actividad íagocitaria y desfavorable. a los microbios. Los autores creen haber resuelto este problema. con el empleo de una solu- ción hipertónica de sal. Recomiendan una solución al. 5 por 100, adicionada del medio por ciento de citrato de sodio, para hacer la linfa incoagulable. El agua del mar, que equivale a una solución al 2 '5 por 100, también puede usarse. Las soluciones más concentradas (de más del 10 por IOO), pueden favorecer la resolución de las induraciones y deterger las. heridas mucho más rápidamente que las soluciones menos concentradas. Desde que la herida se recubre de granulaciones, se abandonan los lavados y. se la deja expuesta al contacto del aire y la luz. P. Delbet completa los desbridamientos, cuando, en los casos graves, se debe recurrir a ellos, mediante una exposición lo más extensa posible de las heridas, al aire y. a la luz. Como esta exposición en una sala de hospital no está exenta de peligro, recubre la herida con cuatro tiras de gasa super- puestas, sin algodón ni vendas. Este tratamiento, tan sencillo, ofrece resul- tados al parecer. notables. El empleo de soluciones concentradas de sal, cuenta con numerosos adeptos. V. Legros, adopta el título de 5 por 100, preconizado por los ingle- ses; en cambio Abadíe usa una solución al 14 por IOO. Para responder a las indicaciones del método,. Page usa la sal marina al natural. Los antísépticos.c-El método antiséptico tiene sus partidarios, y Pozzi (2), respondiendo a la comunicación de Delbet, ha proclamado su confianza en el iodoforrno .. Todos los agentes químicos conocidos han sido de nuevo pre- conizados .. Algunos cirujanos han recomendado el empleo de soluciones extremadamente diluídas, todavía microbicidas, pero no nocivas. Recorde- mos lo que hemos dicho de (.ciertas substancias cloradas antisépticas» pre- paradas por Dankin y señalemos los resultados excelentes obtenidos por Danysz del empleo de nitrato de plata en solución extremadamente diluida al 1 por 200,000 y 1 por 5°0,000. A esta proporción, el nitrato de plata es antiséptico todavía y ejerce una 'acción excitante sobre el crecimiento de los tej idos. Entre los antisépticos de actualidad, citaremos el éter débilmente iodo- formado o la mezcla en partes iguales de éter y de tintura de iodo al vigé- (1).. F. F. Burgharard, W. B. Leihman, B. Maynihan yA. Wrigbt. Memorandum. 01 2. Febr. 1915,' págs. SI-56. BACTERIOLOGIA GlESZCZYKIEWICZ SlERAKOWSKI.-Un vibrión análogo al del cólera. y El cólera índico humano, es producido, como se sabe, por el vibrión de Koch llamado también bacilo' coma o vírgula. Se han descrito ya varios vibriones análogos llamados pseudocolerígenos. Los autores describen uno patógeno para los conejillos de Indias y aves. P. F. (Zbl. f. Bakt. T. 76, Cuad. 7.) ZWICK y ZELLER.-Sobre la transformación del Bacillus tuberculosis var. mammalis en Bacillus tuberculosis varo gallinaceus. Según los recientes trabajos de Bang y Bongert, se consigue fácilmente la transformación del B. tuberculosis var. mammalis en B. tuberculosis var. gallinaceus, con una simple inoculación del primer tipo en gallinas. Los autores estudiaron esta cuestión en la Oficina Imperial de Sanidad de Berlín, inoculando en galli- nas, unas veces cultivos del tipo mammalis, otras embriones de órg'l-nos infectados. Emplearon en los trabajos más de 109 gallinas, que fueron in- fectadas con bacilos obtenidos del cobayo, 'de los bóvidos, del cerdo y del hombre. En ningún caso, ni aun favoreciendo las condiciones necesarias ~n~.~pi¡Ls. y, Añádase a esto la dificultad de descubrir el o.r:ig,ep. el t¡;?txec~0 recorrido por los animales q\l~ van sembrando el contagio, La supresión <;l.,e epizoofia sólo podría cop.!;,eguiryeag.p,pta;?¡dowed,id,as la m,\lY enérgicas, como la, mat;¡lm;~ (;l.y lo? <;tta,c't~9s,lo cual ocasionaría ~raJ?-- des gastos, o una severa restricción en la circulación de~ ganado que sería ruinosa a la cría de cerdos. En las circunstancias actuales no hay que esperar la desapariciór:t de la peste porcina. A petición de la Comisión, el veterinario jefe de la Oficina (Chi,ef Vete- rinary Officer of the Board), hizo numerosas experiencias cuyos resultados pueden resumirse en las siguientes conclusiones: r.a Las heces de los cerdos contaminados. son contagiosas. 2.a Se considera como suficiente un período de 14 días para la este- TÜización natural de las heces co~tagiosas.· ,. , 3.a Las ratas no son, como se había sospechado, agentes transmisores de la peste porcina. . 4.a Hasta el presente no se ha podido demostrar que la peste porcina se transmita por parásitos exteriores. SR Si bien las personas, los vehículos y los animales que hayan estado en contacto con cerdos o' en locales contaminados, pueden transpor- tar los gérmenes contagiosos a los lugares por donde pasen, la comisión, en vista de sus datos, considera que en la práctica corriente la difusión de la epizootia es debida a la circulación de cerdos infectados.' 6.a La incubación de la enfermedad es corta: un cerdo, tres días des- pués de infectado, es peligroso aunque no presente síntomas clínicos. Un cerdo que ha sufrido un ataque de la enfermedad puede continuar siendo peligroso por un tiempo 1p.uy variable, que aun no ha, podido fijarse, por lo general mu y largo. 7.a Existen casos de cerdos al parecer sanos, que no presentan ningún síntoma, que al examen po<;t-mortem no ofrecen ninguna señal de haber .sufrido la enfermedad y no obstante son peligrosos durante muchofiempo. La Comisión da los siguientes consejos: ID Es preciso renunciar, por el momento, a toda intención de suprimir 'la epizootia por una matanza general. ' 2.0 El objeto inmediato de la futura reglamentación debe ser: a), redu- -cir la mortalidad debida 'a la epizootia: b), impedir la propagación de ésta. 3. o Con el fin de reducir la mortalidad, debe recurrirse al empleo del 'suero preventivo, desde los primeros momentos, en toda piara contami- nada; debe fomentarse la vacunación todo lo posible y facilitar la adqui- sición del suero. ' 4.0 La explotación de piaras inmunizadas,' por administración simul- tánea de suero y vacuna, debe hacerse en locales apropiados y bajo restric- -ciones y una atenta inspección, 5· o Con obj eto de impedir la propagación de la enfermedad, el aisla- .mierrto de las porquerizas contaminadas debe ser riguroso según las regla -estableci das: sin embargo, debe autorizarse introducir en estas porquerizas -cerdos inm,unizados o que deben ser tratados. ' 6. o Es conveniente examinar, con arreglo a los nuevos conocimientos, ~A,.. . , _ REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA 'hasta 'qué 'punto pueden admitirse las restricciones actualmente en vigor sobre' ia circulación de cerdos. 7,0 Después de las experiencias anteriores se puede admitir que es suficiente un lapso de tiempo bastante corto para la desinfección espon- tánea de los locales; y que esta desinfección natural es preferible a la que se hace con substancias químicas en los casos que haya una gran cantidad de estiércol. o se trate de porquerizas que no puedan desinfectarse fácil- mente por medios artificiales. La. Comisión cree que es posible luchar contra la enfermedad por medio de una: vacuna artificial, y considerando que el descubrimiento de una prueba diagnóstica que merezca, confianza sería de enorme ventaja, recomienda continuar las investigaciones por estos derroteros. (Final Re-port oi the Departmental Committe appointed by the Board 01 Agriculture and Fisheries Otoinquiere into swine Feuer, Londres, 1915). BERTANT, .-El contagio de la tuberculosis en los perros. El autor men- M ciona un caso en el que ha podido provocar la tubercJlosis en un perro trasplantando a su cavidad abdominal, tejido tuberculoso procedente de un bovino. Ha comprobado que de esta manera los perros pueden contraer la tuberculosis. (Zblatt. f. Bah, Parse. u. Lniektionskrankñeiten, julio, 1915. N.o 6. p. 401-4°2.) MAY.-Peligros de colocar cerdos en pocilgas recién tratadas con lechada de caL May refiere que un jueves por la tarde fueron desinfectadas varias pocilgas con lechada de cal, y hacia las II de la noche del viernes, esto es, al cabo de unas 30 horas, estando el suelo blanco y humedecido todavía, fueron alojados en ellas varios cerdos, los cuales, al día siguiente, presen- taban quemaduras de todos los grados, naturalmente, máximas, en el vien- tre y los jamones, partes que más contacto habían tenido con la cal. Algu- nas de las quemaduras afectaban el tocino profundamente, y como exigieron la extirpación, disminuyeron mucho el valor de las reses. El autor echa de menos en las Instrucciones oficiales alemanas para la desinfección en las enfermedades infecciosas (que se pueden ver en el "Ma- nual de Terapéutica general del Prof. Fr óhner, pág. 193 de la Trad. espa- ñola), las precauciones para evitar estos percances. Claro que ningún vete- rinarioignora gue la lechada de cal fresca es cáustica, Pero, del mismo modo que dichas instrucciones aconsejan-e-dice-e-que, sobre todo en los establos de bóvidos, conviene lavar, 24 horas después, los objetos tratados con su- blimado, con solución de sulfuro de potasio, podrían aconsejar precauciones para evitar las quemaduras producidas por la cal, que se reducirían a recu- brir el suelo con una capa de paja. P. F. (Zeitschr, f. Fleisch, u., Milchhvg, XXV,12.) MARCONE, rof. G.-La inyección subconjuntival de maleína para diag- p nosticar el muermo. El autor cree que un método capaz de ofrecer absoluta certeza, asociando la reacción clásica, es decir, la introducción de la maleí- na en el tejido conectivo, a la reacción oftálmica, debería consistir en llevar la maleina junto a la conjuntiva óculo-palpebral, inyectándola en el tejido subconjuntival. Si se presume que la maleina, en la intrapalpebrorreacción ARTICULaS EXTRACTADOS .. ideada por Lanfranchi.. atraviesa el espesor del párpado y llega a la con- juntiva, donde provoca .la reacción específica, con mayor razón se debe considerar que la maleína impresiona la mucosa conj ímtival, cuando se la deposita en el ·tejido conectivo subyacente. He aquí la nueva técnica: Es indiferente operar en uno oven otro ojo, aunque es preferible operar sobre el derecho. El operador se coloca al lado de la cabeza del caballo, aplica la segunda y tercera falange del índice de la mano izquierda. sobre el pár- pado superior con objeto de inmovilizarlo, mientras que con el pulgar de la misma mano se ranversa el párpado inferior; así queda de manifiesto gran parte de su cara interna y aparece también gran parte del cuerpo clignotante. Se toma la jeringuilla, que ya tiene colocada la aguja, con la mano de- recha; y sepone el dedo índice sobre el émbolo; la aguja se mantiene casi tangente al bulbo y casi tendida sobre el párpado inferior vuelto al revés; se clava la aguja en la conjuntiva, lo más lejos que se pueda del margen ciliar, y se hace penetrar un centím~tro aproximadamente: se empuja el émbolo y se ve levantarse una bola conjuntival, señal de que el líquido ha penetrado en el tejido conectivo submucoso. . . . Siguiendo atentamente estas normas y especialmente cuidando. de .no dirigir nunca la aguja contra el bulbo, se evita el único inconveniente (por lo demás muy problemático), de herir la es~lerótica. .' No es necesario anestesiar la conjuntiva, pero sí es indispensable aplicar el acial, para lograr la inmovilización de la cabeza por los breves momentos que dura la operación. Tampoco es necesario hacer masaje ni en el párpado ni en la conjuntiva, Hasta ahora el autor ha ensayado su método en seis caballos, ya reserva de discutir Su valor, en comparación con los otros métodos .hasta hoy cono- cidos, ha gestionado del Ministerio de la Guerra de Italia que autorice a los veterinarios militares para ensayarlo en los caballos del ej ército, donde se practican en gran escala varios métodos basados en el empleo de lamaleí n a para diagnosticar el muermo. P. F . , (La Sett. Vet., 20 novbr. I915.) . NELLO MORI.-Nuevo método diagnóstico de la tuberculosis. La reacción subconiuntival a la tuberculina. Apoyándose Nello Mari en el proceder ideado por Marcone para diagnosticar ~l muermo, ha querido aplicarlo al diagnós- tico de la tuberculosis bovina y caprina. A este efecto inyectó 2 l/i c.c. a los bóvidos y 1 e.e. a las ovejas Y cabras, deuna solución de tubercnlina diluida en el momentode utilizarla' en-solución fisiológica '0 e~ agua desti- lada estéril, al 10 por 100. En los bóvidos practicó la inyección debajo la mucosa del párpado superior y en las ov.ejas y cabras en la del inferior. La inyección. subconjuntival se hace rápidamente y sin 'inconve~entes; en 20 minutos pudo inyectar cómodamente 28 vacas. . . La técnica seguida por el autor es casi la misma descrita por Marcene: Dos ayudantes mantienen quieta la cabeza del animal, un poco inclinada hacia la izquierda; se coge el párpado superior y se vuelve del revés; con lo cual queda al descubierto gran parte de la. conjuntiva de dicho párpado. Se clava una aguja muy delgada en el tejido conectivo. subconjuntival, pa- ralelament ea.l. borde ciliar, haciéndola penetrar un centímetro aproxima- . damente. Se suelta el párpado, y el animal, al cerrar .el ojo, deja salir por el tí:HguTÓ e'xterho Clel ñ1íshl'6 e1 -ex'tfemo libre 'd'e lá: agujá, en el '(¡·bes'e enchúfá la j'ert1\gflil'ia y s€ 11a'ce,'ra:iny~¿6ón 'emptjañ'do suavemente' '1. €fuMI0, EÍl l'as' cáJtra<§y ov~fas s'if pra'c'i:1'cala ínyec'ción en el Pá:r:FJa~do inleñoL Ü ~iiy'é&'í0ri su1Jconl1u:n1lVal'tífociúc:e, tanto a 'ros afiiífuilés sa~('ls; 'como a lds tüi¡)é~rculoios, 'Cierto lagffmeo, qíré, hÍíe'nhas en ros p'ii.fuer~s',;ces'a ál 'cab6 de poco Ú~mpó, en los segu'iJ:¿fosse convrérte en secreéíón p{¡ru1enta, 'Cdil 'este nuevo proceder. la rea'ccioU: dé la 'córíjún'tiva r;uéde lilihla·rse a la' quinta 'liora de la inyeccróñ 'y durar, coñ mas o m'Mós iñt'eiísiilad, de 5 a 7 dIas, Én el párpado correspondieñ'te se inicia' l'ttego tina túñíéfácción que ordinariamente alcanza su máximo- a las dos horas, En los aniIÍlMes sanos ,va dísrhin1Yyehdo poco a poco, hasta qué 'aésaparéé c6fuplétam.'ente 'entre las 24 y 3'6"ti:oras, Én 105' anirnálés 1:uOé{ci'ilos2is,po'i- ei contrario, 'puede au- mentar despú'és de las uds horas y dúrár 'cie 3 a 10 días, e'ómo ocurre con la piúeba intrá-palpebrál, Pór lo que 'se refiere a la reacción t'eriÍlica, en argü'nos casos en qué la tem'pe'fá'tuta nó se pudo tomar con la asiduidad qué se 'ern.ple'a en la prueba clásica, no se observó variación alguna. Péró, aunque en e¡se nuevo prc;¡ce- dimÜ:nto f~rtase la reaccróú f érmicá, en nada disminúirfá su viÜ0r, :puesto que tanto este o'mo lá ~ntfap~1p'ebto:héacci6n,se oasa'Íí én la: réá;(;ci,óÍilocal. Es digno de notarse 'que la inyección súbcónjurrtivál no IiiZ0 aisminuir la secreción láctea en las 11 vacas en que se practicó, ~'i tampo'i::o eJerció influencia nociva aÍ'guna en otras que estaban en período avanzado '('léges- tación, ' En las, ovejas y cabras la inoculación subconjúntival fu'é seguida de ligero lagriméo y dé una tumefacción lo tal, que desapárecieroñ lino y otra en todos esos añirnaíes entré 1'6 y 20 horas, Es {fe advef tif que la prueba conjuntival y la intrapalpebral, que anteriorfuente se había practicado en los mismos, también había resultado negativa. Si ensayos ulteriores y más nu-merosos, añade el autor, confirrríán el resultado obtenido en es'tosexpefimeritos, deberá considetarse la prueba subconjuntival como preferible a los demás métodos tuberculínicos cono- cidos hasta: hoy, para diagnosticar la tuberculosis en Jos oóvid'o's, ovejas y cabras, P. F, (Aren, Scievü. di Méd, Vet" diciembre 19'1'5,) FARMÁCbLÓGIA. i fE~APEUTItA A,-Trat3:miento dél edeihágÍÓtico, El edema 'glótrco selogró combatir de modo definitivo en un tábanó de la clínica de la Escuela efe Veterimüia de Dresde, primero con 'Un enema de hidrato dé cloral, para sosegar pa- al ciehte y después con inhalaciones repetidas, fricciones con ac'ei'té de laurel y dos dOSIS de 2' gramos' de tá'Ha}o estibiádo. r. F, (VIiI Mern.otia de la Escuela Superior de Dresde.) A,-Cilná:sln'a, nUevo tÓitic'o 'carÍlíaco, Lii cimasma es un medicamento extraído dé la raíz del cáñamo. Sus ín'dítaciones son lak de la digital. Es de acción más rápida, pero más fugaz que la última, No se acumula, Se usa :A:RT1GtJLOSXTRíi:CT1..Dd"S E en inyecciones intramusculares, de 0'001. P. F. (Münch. Med, Woch. 1.914, número 14.) HERCHER, F.-PreparaCiÓn aé sóiüéi6ñ de sáÍ éciñiiÜi con el agua ordi- naria de fuente o de pozo. Se disuelven 2 cucharaditas de sal de cocina en 1 litro de agua: se hierve media h6~a y lmego se fHtta por :l:lgeo:'6n estéril, El autor ha üSado ti"ta solución en inyecciones hipo,ª~t.¡1tlitá:se i41t1:averlosas." Estas únicamente se acompañan de urí ligero escaloíríé: En casar-de apuro, se puede, pues, imjírovisar la solución s<Í:lilia: físiológíca: pa:ra el caso urgente de una hemorragia copiosa, etc., ert si~ro~ donde no haya farmacias 'O labo- ratorios para prepararla. P. F. (Münch. M~d. Woch, 1914, n.v 14.) HrOF·FMÁNN.-AhuYeñtamiefit6.d"e los piojós del caballb.:Aña:dir 1 litro de creseptón y 3/4 de litro dé petróleo a 15 cubos "deá:gua caliente y 5 por JOO de agua de tabaco por cubo. Locínnar con este líquido. En algunos caba- llos, dos O tres días después de las lociones aparecen erupciones en las partes :bajas de los rriiertibros: pero curan pronto. Weit!Schr. f. Vetertnar- ku.nrU, n.v 12, 1"915.) NiDHR1NG,R.-Nuevo tratamiento de 'la tl1D~rculbsis. Nohring ensaya, desde hace tres años, un producto aislado de la bilis, que se él.isuelve.con 'faci- lidad en los ácidos, pero no en los álcalis y que, inyectado subcutáneamente a los tuberculosos. les produce reacciones locales, hiperemias en los ganglios, etcétera, que desaparecen rápidamente. A esta substancia iá dénofuiná l,B. '1.1>. Los efectos de cada inyeccién duran, por lo menos, q días. No 'está con- traindicada en los casos de fiebre: Destruye los bacilos. Estos desaparecen rápidarrrente 'de los esputos. Nc aumenta la temperatura: Suprime la fiebre, la tos y la expectoración. Sobre todo la fiebre y totías las manifestaciones desaparecen tanto más fácilmente, cuanto rnenbs avanzado .está el proceso. Los casos avanzados rro curan. El tratamiento de los casos inci pientes no debe durar- menos de dos meses y se debe hacer én el sanatorio. Una vez dacios de alta és conveniente CiJ.uebs enfermos perinanézcan todavía du- l rante un año bajo la acción del remedio. E'l autor se ha inoculado adrede bacilos de 'Roch, súbcutáneamente y sé ha curado con l,B. 4.» P. F. (Klin- therao. Wqph:, X:XII~ 9(10.) PINÁRD.-Tratathi'ento tle las heridas pbr la solución "del Prdí. Delbet (clorurb de niágnesio). La solución 'del DI. Delbet contiene 18 gramos de cloruro de magnesio por rooo gramos de agua esterilizada. Pinard ha usado de modo exclusivo 'esta solucidn, désde hace algún tiempo, para el trata- miento de las heridas, en el servido de cirugía que dirige: Lava todas las heridas con la solución de cloruro magnésico y luego 'las recubre con una delgada 'capa de algedón hidrófilo estéril impregnado de la misma soiuóon. Todos los casos ton supuración abundante o 'de lesiones musculares u óseas anfractudsas, fueron cura'dos dos vecés al día durante los cinco primeros días. Les demás casos una sola vez al día: Los resultados fueron excelentes; lasupuracióh disminuye rápidamente' Jj las heridas curan pronto. P. F. (A'Ciui. d'e Med. 'Y [our. de Med. et Chir. prC/¡tiqúie, 10 enero 1916.) 88' REVISTA V:ETEIUNl\RfA DE ESPAÑA INSPECCION QE ALIMENTOS BIRó, G.-Composición de la leche de oveja. El autor,de la estación de investigaciones 2cmatíca aranselnueuarnen y re bp "",,,'''''',,,''''', cbo poi fua mageftadea poz eéde loa berradores Oc 1\Iiii.\1~11 tasoudadesz "lllaa '11ugarca OCft06 fus rc~noG teanoe rcgirfobzel00 bcrrajea:fceba ypzego nada cilla euta oc t0caña a "cynre y fiere Olas 0(1mesee ~(tnero oc mIl '1qUI. mentce 1trefnta 1en años. ~ Don Carlos, por la divina clemencia Emperador siempre augusto, Rey de Alemania. Doña Juana su madre y el mismo Don Carlos por la Gracia de Dios, Reyes de Castilla, de León, de Arag ón, de las dos Sicilias, de J eru- salen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Ma- d ·M~9.~: llo~:c~s, de Sevilla, de Cerdeña, de :Córdob¡¡¡., e Córcega, de de Jaé~, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, y de las Is,la!?de Canaria, de Ias Indias, Islas y tierra firme del mar Océano, Condes de Barcelona, señores de Vizcaya y de Malina, Duques de Atenas y de Neopatria, Condes de Ro- sellón y de Cerdeña, Marqueses de Oristan y de Gociano, Archiduques d.e Austria, Duques de Borgoña y de Brabante, Condes de Flandes y de Ti- 'rol, etc. A todos los corregidores, alcaldes, aguaciles, merinos, y otras jus- ticias y jueces cualesquier de todas las ciudades, villas y lugares, así del nuestro Reyno de Galicia y de Granada y principado de Asturias, de Oviedo y de las provincias de Guipúzcoa y Alava, y del nuestro condado y seño- río de Vizcaya, y del ma.rquesado de Santillana, como de todas las otras ciu- dades, villas y lugares de los nuestros reinos y señoríos y a otras cualesquier personas nuestros súbditos y naturales a quien lo contenido en esta nuestra carta toca y carla uno y cualquier de vuestros lugares y jurisdicciones a quien esta nuestra carta fuere mostrada o su traslado signado de Escri- bano público, Salud y gracia: sepades que los católicos reyes, nuestros seño- res padres y abuelos, que santa gloria hayan, mandaron dar y dieron una su carta pragmática sanción y cierta declaración de ella, firmada de sus nombres y señalada de los del Consejo; su tenor de la cual es este que sigue: Don Fernando y doña Isabel por la Gracia de Dios rey y reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorcas, d'e Sevilla, de Cerdeña. de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar y de las Islas de Canaria, Condes de Barcelona, señores de Vizcaya y de Molina: Duques de Atenas y de Neopatria, Condes de Rosellón y de Cerdaña, Marqueses de Oristan y de Gociano. A los nuestros corregidores, Alcaldes, merinos, y . otras justicias y jueces cualesquier de todas las ciudades, villas y lugares, así del nuestro principado de Asturias de Oviedo y del nuestro condado y señorío de Vizcaya y de las· provincias de Guipúzcoa y Alava y del marque- sado de Sarrtillana, como de todas las otras ciudades, villas y lugares de los nuestros' reinos y señoríos y'a otras cualesquier personas nuestros vasallos, súbditos y naturales a quien lo de suso en esta nuestra cart~ c~ntenido toca y atañe y atañer pueda en cualquier manera, ya cada ~no y cualquier de .vos a quien esta nuestra carta fuere mostrada o de ella supierais en cualquier manera, Salud y gracia. Sepades que nos somos informados que el herraje y -clavazón que para herrar se hace en este ,dicho principado y condado y pli9" -vincias y marquesado de Sarrtillana y en otras partes y se trae a estos nues- tras reinos, es muy malo y tal, que con ello se mancan muchas bestias ,a -causa de no ser del marco y peso que antiguamente solia ser, porque anti- guamente en la docena de las herraduras caballares valadis había trece libras, yen la de las herraduras para mulas doce ~~bra:s,y en las herraduras asnales diez l~br?-s, y en la docena de herraje caballar que se decía hechizo, quince libras y media y que en el millar de clavo de herrar había nueve libras y en el millar de clavo que se dice hechizo para herrar, había diez libras, Y .que ahora todo el dicho herraje y clavazón es de mucho menos peso a causa que 9,5 ~~~~(@"C~rloG PO!L1 Giuína ezteméeia .lEmperadoz femperuugufto 1l,\eync~Uem~nia. ~oñll JU9na fumadre ~ el rntñno DonCarlos 'p02 la Sn1cia ti /l!Dí0911\efes Det:aftma/oe'1!.eon/~e-nf~só:t?ela9 OOf feeiha9:óe19ierufalem/oelAauarra I oeJOlanada / ee :iroled%e élalench'l/oe J!5ali3ia/oe4DI11102cas/oe Se ullltlloe j(erdeiía/oc COldoua oe .tCozcesa/oe4Durda ne 3ae¡jiOdo~ alsa1"ucs/oe 1í15e~ir4lfoei51blalmr:yoe ~==5!:§::=~;:!J las rfkls oc ~anarla:bela8 tndlas/yrtas o:tierra firme --oel mar óceano.:CCides1iJe 16a.rcelona.6eñózes Deéli3caya '4be4Dolina.lIl>~ qlJca i:)e~ubensg i oelReo\?-atria.(' ondes ce ·1J\uffello~.'4ee Cerdania.4Dar:: quefes ee ~híftai1., oe )5octano.~rcbldllqlJes ee 1llJftníl.lDuqu.estl~ 18ozso ña -:De:l>zauantt.iCondes oe llandes 'ltlCír írol "C.~tOqOBlos corregtdoaes 'élcaldeS/alsua311e~/mer1Jl,?St orrae jufttCla~ 'lIU~3eSqualefquíeró rodes 191J Ciudades \'lllas '.z lU~9res affi eet nueftro remoce sah319 f ee J!5zanada 'lpZÍll ctptadooe ~U1:unasoi cI clauo \'aladt paraberrarfea be pefo oc "uro e libzas y no menos. E mandamos alas perfonas qtt~bt;léi'erl elmcbo herraje y dautl;on que rengan y guarden enel baser oeüo la fonna l! orden ene fta nueftra carta córentda!y que ellos ni los berradozes ocftcs nueñros rerno; . ni otras perfonas al!)Unas no fean orados oc ba;cr el eícbo berraie y daua;on "e menos pe(ooei queeneña Ilueftra carta va litc1arado!tft celo eender m bers -- rar cóeüoropenaqporta pztmera\'e5q lótórrario bi;itrcntayga 1 incurra ca- dil\moquecontradlofuercopafTareenpenaoeoie3mHntarauedíSj~poi la (e sunda ve; cayga en pena ocios oícbos nie; mil niarauedís:'qHerda todo el ber raje queruutere/o bmere o eendíere. ,e pozla tercera \'t; pierda todos fus bte- nes:las qualesoicbas penas (e partan enefta-nianera.lta tércía parte nellas pa raelque lo~cufal'e:Y'la otra tercia parteparadhKJ qutlóftntecüt"re: r la otra tercia parte para la nueflra camal'Q({t)ero permtnmosqueneloía quedtá nue Ura carta ruere pzegonada 'Í publt(ada en nueftra corre bMla (crs tne(es compü dos pnmeros fi5Ui~tes fepueda eender todo el berratey clauajón que ef'tumc:1 rebecbo.baüa el oia oda nicba notilkáció fin que POl ello las perronas quelo eendteren cayganni incurran en pena algung, ;Entandamos a \'ÓG úÜn)tcbá~ nueñrae ;uflictí1a t a cadavno ee \1os que pañado el otcbo termino fJUái'dede~ t cumplllde~:t bag\1desguardar 'l cumplir todo lo eneüa nueñra -carta éont~ nido 't cada cofa oeUo:r que eñccuredes y bagadeG elfetutar lá5tlicbáf penas ~n laG perfonaa que contra ello fuereruo pafTaren:y qué contra él ttnóz r fonna oe::: Ita no \'arades ni pllfTe4es : ni conñnrades rz l1ipaffarenttempoalgtmo ni 1'01 alguna manera. fE. potqÚe lo fufo etcbo feapubtíce 'lnoreno a rodosee ~tngrlQ O~UOpUed~pze~ettderyg"Oianriíl!mandamos que éfta nueftt,a cirta fea pi~go¡:- nada publtcametetnefla nudlra carta 1>0% tnc~ol1ero eanre efCftUarto publico pozqus,todoalo fepan t ninguno eello pueda pretender r(\ftótrtttcía. ~ lOé '9"0> -nilos orrcsno fagadett ni fagá ende al pOlalguna msuerafo pena eeta nueftta: merced rotUle; mH marauedís para la nueftra camera a cada \'nó póz qutélin, eareeelo affi ba3enc:umplír.iE.oc mas mandamor alome que \'os eft~ nueñra carta moñrare que \'olumpla;e que parercadee ante noaenla nueñra coaeeo qu~er que nos r~ílmas eet oía qut\?OS emptesare bafta qUIn;e OÜlt1 pnmeros Ii gIncmesfo la mcba pClJíl:fola qpál.mandamos a qualquíer efcriuano publico. quepara ello fuere llamado que ee ende al que ~OG la moftrare ufttmóltio Ag. nadoconü, fignopozquCt1oG (~lJntoa en corno fecüple nueftromandado,li!)a'" da enla mut nombzada t (iran ciudad ee I6ranada a ~ntc r n01l i)tllS nel fJ1(G- llU 98 REVISTA VETERI~ARIA DE ESPA>;-A su cristo de mil quinientos un años. Yo el Rey. Yo la Reina. Yo Gaspar de Gricio, secretario' del Rey y de la Reina nuestros señores, la hice escribir por su mandado. Johannes episcopus ovetensis, Philippusdoctor. j ohannes licen- ciatus. Ma.rtinus doctor, y archidiacon ns de Talavera. Licenciatus Zapata, Fernandus Tello, licenciatus, Licenciatus Mujica. Registrada Alonso Perez, Francisco Diaz, canciller.-Don Fernando y Doña Isabel por la Gracia de Dios Rey y Reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorcas, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar y de las Islas de Canaria, Condes de Barcelona, señores de Vizcaya y de Molina, duques de Atenas y Neopatria, Condes' de Rosellón y de Cerdaña, marqueses de Oristan y de Gociano. A todos los corregidores asistentes, alcaldes, merinos, y otras justicias y jueces cualesquier de todas las ciudades villas y lugares de nuestro principado de Asturias, de Oviedo, y del nuestro condado y señorio de Vizcaya y de las provincias de Guipúz- coa y Alava y del marquesado de Santillana y de todas las otras ciudades, villas y lugares de los nuestros reinos y señoríos ya otras cualesquier perso- nas nuestros vasallos, súbditos y naturales a quien lo de suso en esta nues- tra carta fuere contenido y toca y atañe y a cada uno y cualquier de vos a quien esta nuestra carta fuese mostrada o de ella supiere des en cualquier manera, Salud y gracia: Bien sabeis como nos, mandamos dar y dimos una nuestra carta y pragmática sanción por la cual ordenamos y mandamos que de aqui adelante en el hacer y labrar del herraje de los caballos y mulas y asnos y clavazón de ello, todas las personas que lo hiciesen y labraren y vendiesen tuviesen y guardasen la forma y orden siguiente: que la docena del herraje caballar valadí fuese de trece libras y la docena de herraje caba- llar o mular hechizo fuese de quince libras y media. Y la docena de herraje mular valadi de a diez libras, y la docena de herraje valadí asnal de diez libras y no menos. Y el millar de clavo que fuese hechizo para herrar, 'que fuese de peso de diez libras 'y el millar de clavo valadi para herrar que fuese de peso de nueve libras y no menos, según que esto y otras cosas más larga- mente en la dicha nuestra carta pragmática sanción se contiene. Y ahora a nos es hecha relación que antiguamente la docena de herraje mular solía ser de doce o trece libras y la docena de herraduras asnales de catorce libras y que este mismo peso conviene que sea ahora para que se haga como debe y las bestias no se manquen. Y visto por los del nuestro consejo y sido lla- madas para ello personas expertas en el dicho oficio, y platicado con ellas la forma que en lo susodicho se debía tener para que el dicho herraje se 'hiciese mejor y más provechoso, fué acordado que debíamos mandar dar esta nuestra carta en la dicha razón. Y nos, t uvimoslo por bien. Por lo cual declaramos y mandamos que de aquí adelante todas las personas que hi- -cieren y labraren y vendieren el dicho herraje mular, y asnal hayan de hacer y hagan la docena de herraje mular, de a doce libras, y la docena de herraje asnal de catorce libras. No embargarrte que por. la dicha nuestra carta y pragmática sanción habíamos mandado que la docena del dicho herraje mular y asnal, fuese de diez libras. Y con esta declaración mandamos a vos las dichas nuestras justicias y a cada uno de vos en vuestros lugares y jurisdicciones, que guardades y cumpla des todo lo contenido en esta nuestra carta y en la dicha nuestra carta y pragmática sanción que de CURIOSIDADES 92 t)t ~ar~o.llño t>dnllrdmietone nueftrofaluado2 leru !vo .t>emíI1qut~iell. tos 'l\maños. yo el 1/te-e.yo la.metna. Y'o gafpar ee .onelo fecrerano eet reH oda reyna nueftros feñozee la fi$eefcreUlr por fu mandado. 30banes epif copus ouetenfis.1Pbdippus ooc~e2. ~obanes Hcenctatua . .dDartanus oocron "'.llrcbldiaconus be :1ralauera.1!.lcennatus ~apgta;fernandus ¡(ello ücenna- tus.1!.icentiatus munca, ·ll\dhflrada. ZUonfo pere;.franClfeo 01013bancüter. c l!!>on ¡cmando yooña )7fabel 1'02 la gfa DeDIOS rey zrel'"a oecafti~la/oe 1I.eon ne 1ll'agon/oe5eciha/oe )f5ranada/oe toledo/De '{:1alencta/De.oah31a/De 41)a HOleas/oeSeuma/oe JCerdeña/oe Jfozdoua/oe €ozcegal De4Duma/ oe Jaen! oetoe Blgarues/oe 1l11)e3iralDelOiblaltar:roelas l'fl~s ee Jt:anana. -ródes oe 16arcelona.5eñozes oe tilt3cal'a ~oe 4Dohna.lDuques oe ~tbellas l' De1Reo patria.JEondes oe 11\urfdlór oe .l!.:erdama.4Darqfes ee crraduras afllalefoe .ruu.hbzas tq eeíte mtñno pefo céurenc éj fe~agoza para é¡ fehaga como oeué:l:' las bcftla5 nofe maquen, lE vifto poz loaoel nroconfeJo:'l.feyMo llamadas para ello perfo naacrpertaaenelercbccfficto zplaticadocóellos la forma q enlo fufo 01(1;0fe ~euta tener P'1ra q el erebo berraiefe bl;lcfTc mcior z mas 'purcbofol fue acoida doq eeuíamoa mádar oarella nueñra carta enla otcba ra3ó . .E n06 rouimoato pOl ~lC'.l:polla qual oc~aramos tmádamos q oc aqm adclñte rodas las perfOs ~g q bíjteren r lablare l' vendteré el mcbo bcrrarc mular 'Z afha Iafa n oc b03C1' 't basá la oQJcnll oc hcrralcmularoe a OO3e ltbzas. \7 la eoscna ól bcrrarc afnat oca catol;e Iib2as.1Ro embars-áteq porta oicba nra carral' prcmanca fancron outmos mádado q la oo;ena eet oumo berrare mutan afnal fueffe oc.r. It b2as. 1E. con eña neclaració rnádamosa voalasmcbae nras Jufttciattt a cada "110oc \,OS en vucñres lugares 'l JUrtfdiclones q guardedcs 'Z cúpladc~ rodo lo contera do cncña _"ucflra carta:l' enla mcba nfa carta y pierna nca ranció q ocfufo fe ba ;1"lRennolf()lag penas encHas córemdas. tf pozq (ofufo mcbo fea publico z no tono a todos 'l ninguno De110 pueda pretender rgllolácta / mádamoa q ella nfa ama feaP1~onadíJpubh~amcntc pOllaS pla~as y mercados r otros lugares 100 REVISTA VETERIl'iARIA DE ESPAÑA suso se hace mención, so las penas en ella contenidas. Y porque lo suso- dicho sea público y notorio a todos, y ninguno de ello pueda pretender . ignorancia, mandamos' que esta nuestra carta. sea pregonada públicamente por las plazas y mercados y otros lugares acostumbrados' de esas dichas. ciudades, villas y lugares, por pregonero y ante escribano público. y los unos ni los otros no haga des ni hagan ende al por alguna manera, so pena de la nuestra merced de diez mil maravedís para la nuestra cámara. Además, mandamos al hombre que esta nuestra. carta 'lllostrare, que vos emplace, que parezcades ante nos en la nuestra corte doquier que nos seamos del día que os emplazare hasta quince días primeros siguientes, so la dicha 'Pen¡¡.,so la cual m andamos-a cualquier escribano público que para. esto fuese llamado, que dé ende al que vos la mostrare testimonio signado con 'su signe, porque nos sepamos en como se cumple nuestro man- dado. Dada en la muy nombrada y gran ciudad de Granada a trece días del mes de Septiembre, año del nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mil quinientos y un años. Yo el Rey. Yo la Reina. Yo Gaspar Gricio, secretario del Rey y de la Reina nuestros señores la hice escribir por su mandato. ]ohanes episcopus ovetensis. Martinus doctor Archidiáconus de Talavera. Licenciatus. Zapata. Fernandus Tello, licenciatus. Licenciatus Mujica. Registrada: Alonso Perez. Francisco Díaz, canciller.-Y ahora somos' informados que las dichas nuestras cartas no se guardan ni se ejecutan según y como deben y que así por esto como porque después acá, se han empedrado muchas calles de algunas ciudades, villas y lugares de estos nuestros reinos y señoríos, hay mucha necesidad que las dichas pragmáticas se guarden. y el clavo que hasta ahora era tajadizo, se haga de otra manera po,que por experiencia se ha visto q¡;¡e·el clavo que hasta ahora se echaba, se descabeza luego, y por no ser hecho en clavera mu- . .chas bestias se enclavan y se siguen otros inconvenientes. Y queriendo' proveer en el remedio de ello, visto y platicado por los del nuestro consejo, habida información de personas expertas en el dicho arte, de lo que conve- nía proveerse, y consultado con la emperatriz y la Reina, nuestra muy. cara hija y mujer, fué acordado que debíamos mandardar esta nuestra carta para vos en la dicha razón; y nos, tuvímoslo por bien. Por que, vos mandamos a todos y a cada uno de vos en vuestros lugares y jurisdicciones según dicho es, que veais la dicha nuestra carta y pragmática sancióny declaración .de ella que de suso van incorporadas y las guardeis ,'y cumplais y ejecuteis, y hagáis guardar cumplir y ejecutar en todo y por todo según y cama en ella se contiene con tanto que el clavo de aquí en adelante se hubiere de hacer,' sea del peso que la dicha pragmática y. declaración de ella manda, y de cabeza de dado o llano y de dadl1'Cnlamuy nomtnada r gran ciudad oc i15ranodo a tt:c~c t)Ü19oct mesoe$etiembzc:!lñoocl nafcmuenro oc nueñro faluadot 3cfu lpo ec mtl .. quinientos 'l en años. Vo el 1l\ey. yo lo reyna. yo gafpar if)ncio ffe actanooel1ltey'l oela reynl1 nucñrosfcñorcs la ñjecfcreutrpOl fu mandado. 30baÍles epífcopüs ouetcnlis.4J)Olrttnus ooctozllrcbldi9conus oeítalauerll. 'l.iccnli9tus ~apata. fernádus reUo lkcnna tus.1l..tcclttíatu sll1upca.1Re51I1rIJ da.llionfo pcrej.frannfco oia; cbanClller.JE ágola fomos mfozmados que las mcbas nueftras cartas no fe !,;uurd an ni crccuran fcgun t cómo ~tite: r <}JJé affi 1'01 filo corno porque ocfpucs aca fe an empedrado m~cbaíl C\!lUts oé glgunás cíudadcsreíllaa r tugares neftos nueítros rtrr:sos r fcüonos al' mucha neccffi, dad éí lna oicbllapzcm do fcgun 'Z como epellas fe conncnc.con tanto que el ctauo qur oe aqui addan- -re fe óuícrc oc baycr fea oc! pcfo que la mcba plclh~nca f occlaractóoella man~ da yoccabe,aocoad% llano oc 009 !,;olpcs ranto oc '9110como oc otro metido en dauera a"Ho vno corno lo otro: fo pena que el que hlJicrc el erebo dauo ee otra manera cayga 'l incurraenles penas contenidos cnín otcba ·¡Plemanca y oedaracton odia. '9 mondarnos que elclanoy herraje quebaf1:a" aqut cita b~ cbo /109 Offictl*S r otrosl:Jmon(1~_quc lo ruuíercnto puedan vender l'591lar eenrro OC (eya mefcs pnmeros ft6UlC1ltes/los qua les corran f fe cuenten oefde el oio oda oara ncfla nueftro carta en adelante. tE. paffodo el erebo tiempo oc" los ~icbos feys 41')cfes mn ndarnos a vos toa mcbos nucltrol;l1[ozregllÍOlcs 'f jufttclas oe todas las ciudadcamllasl' lugares ~clos nucítros í/tcynos y Se:: ñOlt091 a cada eno en fu )urifdlClon que ,enSIl¡) efpectat curdcdo oc bajer 't cumplir YCJ;ectltartodo lo eneña nudlracarra~oncenulo'lcada vnacofa 'l por te ocllo como cnctla feconrlcne.~ pozq 10fufo eícbo fea publico 't norono a ro dos z mngüo odio pueda pretender r6JÍ0lancla¡míidáíllOS q cna tifa cóftú (ta pzegonada publícamére poi las pla~as r mercadosn ottoslu!,;áres acofttíbia" dOí olas oicbas cíndadcs/villafl lusarefPo: psoncro r ante I!rcriuáno publíco, 11 itl 102 REVISTA" ETERINARIA V DE ESPAÑA y señoríos y a cada uno en su jurisdicción, que tengan especial cuidado de hacer y cumplir y ejecutar todo lo en esta nuestra carta contenido y cada una cosa y parte de ello, como en ella se contiene. Y porque lo susodicho sea público y notorio a todos, y ninguno de ello pueda pretender ignoran- cia, mandamos que esta nuestra carta sea pregonada públicarneñte por las plazas y mercados y otros lugares acostumbrados de las dichas ciudades villas y lugares por pregonero y ante escribano público. y lag-unos ni los otros no 'hagais ni haga ende, al so pena de la nuestra merced y de diez mil maravedís para la cámara nuestra. Y además mandamos al hombre que vos esta' nuestra carta mostrare que os emplace que parezcais ante nos en la nuestra corte do quier que nos seamos del día que os emplazare hasta quince días primeros siguientes so la. dicha pena. So la cual mandamos a cualquier escribano público que para esto fuere llamado, que dé ende al que vos la mostrare, testimonio signado con su signo po.rque nos sepamos en como se cumple nuestro mandado.-Dada en la villa de Ocaña a vein- tisiete días del mes de Febrero, año del nacimiento de Nuestro Salvador Je- sucrísto de mil quinientos treinta y un años. Yo la Reina. Yo Juan Vázquez de Malina, secretario de sus cesárea y católicas majestades, la hice escribir por mandato de su majestad. J Compostelanus. Lícenciatus Aguirre. Acu- ña, licenciatns. Licenciatus Medina. Doctor Corral. Registrada: Martin de Vergara. Martín Ortiz, por chanciller. q En la Villa de Ocaña veintisiete días del mes de Febrero demil quinién- tos treinta y UI). años, estando en dicha villaIa Emperatriz y Reina nuestra señora, se pregonó esta carta de sus majestades públicamente, estando en ello presente el licenciado Juan Sánchez de Briviesca, alcalde de la casa y corte de sus majestades, y fueron testigos: Vergara, escribano del crimen, de la Corte de sus Altezas y Sancho de la Calle, Alguacil de su casa y corte y otras muchas personas. Lo cual pasó ante rni, Francisco del Castillo, secretario del Consejo de sus, majestades.e=Francisco del Castillo.» CONSULTAS Con' mucha frecuencia nos escriben los suscriptores de la REVISTAsoli-· citando nuestro parecer sobre algunos casos dudosos que se les ofrecen en la práctica. Hasta hoy, resolvíamos todas las consultas por medio de carta particular, con lo cual isólo conocía nuestra opinión el consultante. Pero hemos 'podido' observar que sobre un mismo punto nos .han consultado en un lapso de tiempo relativamente corto, tres y hasta cuatro suscriptores distintos. Esto nos ha inducido a inaugurar la presente sección con objeto de .simplificar nuestro trabajo. De aquí en adelante, aparecerán en ella todas las consultas que nos hagan nuestros suscriptores, reservándonos tan CONSULTAS l1:10s \'nM nltOG otros no (.tglldCGtiifa gá endé <\1 (o pena riCIa ttue/ira merced toe blC;l1lilmaraucdíG para la nueüra camera. lE oemas mandamos alome ucvoe cllallUeftra carramoñtare que vos emplescque patcJcadcs ente 1106 ~n\a nucfbra corre 00 quíer que ItOS fcamos oc! bta q vos emplajare baña qutn- 5e~iaGPlímeroa ñgtncnrcs ro la oícba pena.ío la qualmandamos ,1 qualqtner efci'iunno publico que pata cfto fuere llamado que be ende al que vos la moüra re tefh'mónto fignado ton (u figno porque nos fepamos en cómo fe cumple nue- fil'Omandado. JIDadaenla \'illa oe qj)caña a verme t flete nías eet mes oc feblc ro.llño nel naíctrntenro oc nueltro Ialuador 3cfu 'cbüfto oc mil 't qutmentos 't tre\!Ilta 'tvl'láñoG. )'0 lú 1!tc\!na. yo Juan va511ueJoc ~ohnafecrctarío oc fug'ceffareu \:catbotícae magcftades la tiJé efcreuír por mudado ó fu maseftad .. .3. lCompoftellanus. 'lLícéncí.atu9aguítré.1lcuña ttccncíarus. 'JW:él1dadomcd.ltt1l.llDoétOl c()lral. 1l\égtftrada • o• •• .dD¡¡ttirt Dever5ara.4l)ártíll om; pOlcbancillér • . ... ~ . 1l1a ~llabe !0cafia ",e~»tey fíete oías oet mes oc 1l3eblel'O'OCmil 'lquirticntog~ trcynta tvn años citando en la p.icba\'illa la l!:mperatl'í5 y 11\ernanucttra feñoza fe pregono efl¡¡ carta oefus ma seftadcspublícamentc eftado a ello piefenre crucen ,ci9d03uanfancbc;oc18ziuie(ca alcaldet>c!a cafa \:cosrece futlmageftadeg:! fueron tefltgo5 acrsara efcríuano oel crímcn oela coste oc fus alt('3as:r 5'al1:: cbo nela calle a19ua5Unt fu cafa r cotte:r otras mucbas perfonas.llo qual par Io ante mí franctfco tlcléaftillo Iecrcrarto oel ~onfelo oc fus llJasc1tadcs. francl(conelcafttllo. sólo evacuar por medio de carta aquellas que sean de interés meramente privado, o aquellas otras cuya urgencia no consienta ninguna dilación. INTRUSISMO EN LA PRÁCTICA DEL HERRADO Consulta.-Me convendría conocer lo que recientemente haya habido sobre intrusismo en el herrado y los fallos y disposiciones que sobre el asun- to se hayan dictado, pues probablemente en ésta se tendrá queIlegar a prohibir a los herreros que ejecuten la operación del herrado, y para tal caso desearía estar prevenido.-F. F. A. (Provincia de Tarragona .. ) Contestación.-Como todavía en nuestra patria no es libre la práctica del herrado, sino que forma parte integrante de la Veterinaria, es evidente que el ejercicio del mismo por quienes no son veterinarios o no .están bajo la dirección de un veterinario constituye un acto de intrusismo que, según 104 REVISTA VETERIKARJA DE ESPAÑ.~ ----------.--------------------------------------.------------- la gravedad que revista, podrá considerarse como delito o como falta, cas- tigado respectivamente en el artículo 343 o en el 591 del Código penal. ¡. La nota característica que distingue en este caso particular al delito de la falta, consiste, según tiene declarado el Tribunal Supremo en senten- cia de 21 de diciembre de 1900, en que «el culpable se haya atribuído públi- camente la cualidad de Veterinario», elemento que existe «cuando el in- truso manifiesta públicamente que puede herrar», con cuya contestación . se da a entender, según dicha sentencia, que el intruso se atribuye implícita- mente el título de profesor. Sin este requisito, el solo hecho material de herrar ejecutado por quien no es veterinario o no está bajo la dirección de un veterinario, se reputa simple falta. Este era el criterio que ha venido sustentando el Tribunal Supremo en sus sentencias, a excepto en la de 28 de febrero de 1906, donde se sienta la peregrina tesis de que ({para caer en la sanción del artículo 591 del Código penal es necesario que los actos profesionales se hayan practicado econ pro- pósito doloso y con fines opuestos a la ley» y anula la sentencia de un Juz- gado municipal que condenó a un intruso que había herrado un jumento, fundándose en que (ala constaba si el intruso herró con la voluntad delibe- rada de ejercer la profesión de herrador, o sólo para remediar una necesi- dad de momento por tratarse de un paraje donde no hubiere veterinario». Posteriormente, sin embargo, el mismo Tribunal Supremo ha vuelto a sentar la verdadera doctrina, yen sentencia de 20 de junio de 1907, declara sin distingos de ninguna clase que «basta la práctica sin título de actos propios de la profesión veterinaria, para caer en la sanción del artículo 591 del Código penal». Resulta, pues, indudable, que si el herrero de esa localidad hierra sin estar facultado para ello, puede usted denunciarle como intruso. En el día señalado por ~l Tribunal municipal para celebrar el corres- pondiente juicio de faltas, debe usted concurrir al mismo con todas las prue- bas de que intente valerse para probar los actos cometidos por el intruso. Pasado este momento, ya no le serían admitidas. Si usted se vale de 2 Ó 3 tes- tigos, procure que no sean sus dependientes ni amigos muy íntimos, ni que tampoco tengan manifiesta enemistad con el intruso, con objeto de que re- sulten intachables. Debe, además, procurar que sean testigos presenciales de los hechos y que sus declaraciones no se contradigan, a fin de que hagan prueba plena. . Es casi seguro que en el acto del juicio alegará el i~truso, para disculpar- se, que él puede herrar porque paga la contribución industrial correspon- diente. A esto debe replicar usted, que la R. O. de 8 de noviembre de 1906 declara que «los herradores sin título o meros obreros herradores, no pueden ejercer el herrado por cuenta' propia sino bajo la dirección ya las órdenes de. un Veterinario y que la tarifa 4.a número 1.0, del Reglamento vigente de la contribución industrial, profesiones 'de orden civil, sólo puede referirse a los albéitares herradores o herradores de ganado vacuno que ejercen con títulos o licencias válidos todavía, en virtud de preceptos anteriores al 30 de septiembre de 185ó y 23 de julio de 1891, fechas en q)le, respectiva- ,fuente, dejaron de expedirse los mencionados documentos». El Tribunal municipal, en la sentencia que dicte, puede condenar al intruso al pago de CR6:-1ICA ExTRANJERA lOS una multa que puede variar desde 5 a 125 pesetas, además de las costas correspondientes. DAÑOS CAUSADOS POR ANIMALEs. QUIEN DEBE INDEMNIZARLOS Consulta.-Un vecino de. esta localidad que se dedica a la venta ambu- lante utilizando para ello un carrito y un burro, fué a ofrecer sus géneros a los colonos de una casa de campo apartada de la población. Dejó el carruaje parado en él patio de dicha casa junto a una perrera en la que se alberga un perro guardián de gran talla, cuyos dueños lo fienen atado durante el día con una cadena. Este animal salió de la perrera y mordió ferozmente al burro en el me- nudillo, causándole heridas de bastante consideración que han tardado doce días en curar. Ahora, al querer yo cobrar mis honorarios, el dueño del burro .se niega a pagarlos porque dice que son de cuenta: del amo del perro. Este también se niega, alegando que él no ti.ene culpa alguna porque el perro ·estaba ata·do. Y como yo estoy dispuesto a cobrar aunque sea acudiendo a la vía judicial, deseo saber contra quien debo dirigirme, si contra el dueño del burro o contra el del perro. J. S. (Prov. de Barcelona.) Contestación.-Si el dueño del burro fué quien requirió los auxilios de usted para que curase el referido animal, es indudable que debe usted diri- 'gir la demanda contra el mismo, pues es de sentido común que el obligado él; satisfacer los servicios es aquel que los ha ordenado desempeñar y de los cuales ha sacado provecho. Por consiguiente, debe usted dirigir la demanda contra el dueño del burro, el cual a su vez tendrá derecho a reclamar del dueño del perro la indemnización de los daños y perjuicios causados por este último. y esto aun en el caso de que no haya mediado culpa o negli- gencia por su parte, pues el artículo 1905 del Código civil obliga al poseedor de un animal o al que se sirva de él a responder de los perjuicios que cau- sare aun en el caso de que- se le escape o extravíe, salvo el caso en que el daño se hubiese producido por fuerza mayor o por culpa del que lo haya sufrido. El Tribunal Supremo, en sentencia de 19 de octubre de 1909, ha declarado que basta que un animal cause perjuicio a las personas o a las cosas para que nazca la responsabilidad del dueño, aun no imputándose a éste ninguna clase de culpa o negligencia. CRÓNICA EXTRANJERA El socorro veterinario angto-Iranoo-belga.c-Los veterinarios franceses, dando una prueba de fraternidad, han organizado una Sociedad para so- -correr a los compañeros belgas y franceses víctimas de la invasión alemana. I06 1(EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA --~--------------------------------.--------------------------- He aquí algunos párrafos del llamamiento que han dirigido a la profe~' sión: «La Sociedad de medicina veterinaria práctica ha dictaminado sobre la laudable y generosa iniciativa del compañero M. Liautard, proponiendo la creación de un. Comité cuya finalidad será buscar los medios de ayudar durante y sobre todo después de la guerra a nuestros compañeros belgas y franceses a quienes alcanzó la invasión o han sido víctimas de las hos- tilidades. Una coordinación de esfuerzos individuales tendría más eficacia y podría ser más ventajosa .• ) Después de algunos tanteos, inevitables en estos casos, nació definitiva- mente el socorro anglo-franco-belga. La finalidad 'de esta Sociedad es según el ar't. 1.0: «Socorrer a los vete- rinarios franceses y belgas víctimas de la invasión alemana y a sus fami- lias . (mujeres, niños y ascendientes-a su cargo) con donativos, présta- mos en dinero o en espe- cie y por todos los medios materiales y morales de ayuda», Como fondos, cuenta con los donativos y 'sus- cripciones de todos los compañeros. .En Enero último había recaudado ya 19-468'35 francos. Esta Sociedad es un admirable ejemplo de fi- lantropía profesional. Una herradora inglesa. En los paises beligeran- tes las mujeres' se han visto obligadas a desem- peñar oficios que hasta hoy parecían privilegio exclusivo de los hombres, La adjunta fotografía que tomamos de Blanco y Negro, representa una herradora inglesa, Mis- tress Saunders, que, como tantas otras, substituye a su marido en su oficio de herrador. Limitación de la venta de polvos nutritivos para el ganado, en Hungría . .--El Ministro de Agricultura de Hungría ha, prohibido la 'elaboración y la venta de todos los polvos alimenticios para el ganado porque son, las más de las veces, un engaño, y no hay relación entre su precio y su valor nutrí- BIBLIOGRAFíA l· tivo. En adelante, sólo se autorizará la elaboración y venta de los polvos nutritivos que hayan sido analizados oficialmente y cuyo precio guarde relación con las propiedades alimenticias del preparado. Los perros sanitarios de Bélgica.-La Unión Internacional Cristiana para la protección de animales, domiciliada en La Ha ya, ha publicado un folleto en el cual se inserta un artículo de Bélgica hablando de perros al ser- vicio-de la-Cruz Roja, donde se dice que estos perros se amaestran en el ejér- cito belga de tal modo, que no recogen a ningún herido que lleve uniforme gris, es decir, a ningún herido alemán. El doctorado en Veterinaria en Inglaterra.s=El profesor Share- Jones, que -desde hace once años dirige la sección de Anatomía veterinaria de la Uni- _versidad de Liverpool, ha recibido el título de doctor en Medicina Veteri- . naria, que le ha conferido dicha Universidad. Esta es, según dice la Revue Générale, la primera vez que se otorga semejante título en Inglaterra. - Nuevo tratamiento de las hendas.e-La Academia de Ciencias de París -ha otorgado el «premio Lecomte», de 50,000 francos, que se da cada tres - años, al bacteriólogo inglés Sir Almroth Wight. El nuevo método consiste en favorecer la extravasación de la linfa bactericida. Para ello limpia bien la herida y luego la humedece con su líquido linfa gago, que s una soluci6n de sal común al 5 % con algo de citrato s6dico. También trata de preparar un suero antiinfeccioso del que se promete los mejores resultados. Cuando lo . tenga listo, se inoculará preventivamente a las hopas, antes de ir a campaña, para evitar que se les infecten las heridas que reciban. BIBLIOGRAFíA A. BOUCHARDAT G. DESOUBRY.-Nuevo Formulario. de Veterinaria. Y Segunda edición española, traducida de la sexta edición francesa por don Juan de Castro y Valero. Un tomo en 8.0 menor de 568 páginas, encuader- , nado en tela, 7 ptas. Barcelona. Hijos de J. Espasa. Editores. La frecuencia con que se suceden las ediciones de formularios en nues- tra literatura- profesional prueba, con la elocuencia de los hechos. la in- mensa utilidad que prestan las obras de esta- naturaleza. Por su forma, su tamaño y su contenido, es el formulario un compañero inseparable del pro- fesor, que lo lleva siempre consigo para disipar las dudas y vacilaciones que puedan asaltarle en el momento crítico de tener que formular un ha- - tamiento. - 'ro8 REV¡STA VETERINARIA DE ESPAÑA La presente edición del libro de Bouchardat y Desoubry presenta, con respecto . a las anteriores, interesantes innovaciones. Contiene un nuevo capítulo sobre antídotos y contravenenos, describe detalladamente algunos métodos de anestesia general y local, y en fin, sus autores han substituído algunas fórmulas, ya ranticuadas. por otros medicamentos más eficaces y modernos. Además, han adoptado en esta nueva edición, la clasificación . de medicamentos admitida por el profesor Kaufmann. de la Escuela de Alfort, y que ya es conocida de la mayor parte de los veterinarios. El traductor Sr. Castro y Valero ha puesto en la versión española nu- "merosas notas y además la ha enriquecido con un «Resumen de Vacunación y Sueroterapia», donde se expone la técnica de las inoculaciones contra las enfermed-.des infecciosas; con una serie de «medicamentos y productos . nuevos y de nuevas indicaciones terapéuticas de productos conocidos», y 'por últ IDO d un índice de legislación e pañola de Veterinaria, en el que se enumeran algunas disposiciones legales vigentes aplicables a nuestra profesión. El formulario lleva minuciosos indices que facilitan mucho el. manejo del mismo. . No dudamos que esta segunda edición española alcanzará un éxito si cabe mayor que el que obtuvo la primera, y creemos prestar un buen ser- vicio a nuestros compañeros recomendándoles la adquisición delFormulario de Bouchardat y Desoubry. NOTICIAS Los mataderos de Barcelona en 1915.-Durante el año último se sacri- ficaron en los mataderos de Barcelona las siguientes reses: bueyes, 9,681; vacas, 1'8,696; temerás, 92-485. Total de ganado vacuno, 120,862 cabezas, cuyo peso en kilogramos fué de 12.263,235. Carneros, 225,223; ovejas, II4,814; corderos, 144,659; machos cabríos, 10,845; cabras, 12,440, y cabritos, 45,325, o sea un total de 553,306 ca- bezas, cuyo peso Iué, en conjunto, de 6.345,156 kilogramos. Además, se sacrificaron 81,688 cerdos' que dieron un peso de 8.775,222 ki- logramos. En resumen: durante el' año 1915 se sacrificaron 755,856 cabezas de ganado, cuyo rendimiento en ~arne fué de 106.366,613 kilogramos. En el indicado año obtuvo el Ayuntamiento los siguientes ingresos pro- cedentes de los mataderos: por arbitrios, I.324-40 5 ptas.; por consumos, 8.019,054 ptas. Total: 9.343-459 ptas. Por el personal vete;rinario fueron decomisadas totalmente las siguien- tes reses: Ganado vacuno, 288 cabezas y 2,416 fetos; ganado lanar y ca- brío, 2,922 id. Y 12,854 id.; ganado de cerda II2 y I,7f¿2, respectivamente. NOTICIAS 109 Además, los decomisos parciales, espurgos y despojos, dieron un total de 159,993 kilogramos. En el mercado de ganado, en las estaciones y fielatos fueron reconocidas I23,768 reses vacunas; 912,34° lanares y cabrías y 69,890 cerdos, o sea, en resumen, 1.105,998 reses, de las cuáles fueron decomisadas 2,399, distri- buidas aSÍ: 9I vacunas; 2,258 lanares y cabrías y 50 cerdos. Nueva JllDta,.-El Colegio de '\ eterinarios de Barcelona ha elegido para ocupar los cargos de la Junta, Directiva del mismo a los señores siguientes: Presidente, D .• Antonio Darder: Vicepresidente, D. Benigno G. Neira; Te- sorero, D. Jerónimo Marcó: Secretario, D. Angel Sabatés; Vicesecretario, D. E teban Trull: Secretario de Actas, D. Miguel Escasany y Vocales a los Sres. D. José Negrete, D. Pablo Marti y D. BUEna entura Marlet. Medida acertada.-Al objeto de ev-itar la frecuente aparición de las en- fermedades rojas en el ganado de cerda, de la perineumonía y carbunco en los bóvidos y de .otras enfermedades microbianas y parasitarias en varias especies de animales de los destinados al consumo público, el gobernador civil de Gerona ha publicado una circular prohibiendo el tránsito de carnes para el consumo si no van acompañadas de un certificado de origen, por el que se atestigüe que proceden de un matadero provisto de material de inspección y que han sido examinadas macro y rnicroscópicamente por el veterinario encargado del servicio sanitario. Y al objeto de evitar que sean presentados certificados falsos, firmados pór intrusos en la profesión vete- rinaria, a las Compañías de transporte, dispone que sólo tengan valor aque- llos en que la firma y sello del titular correspondiente vayan refrendados por el sello oficial del Colegio provincial de Veterinaria. Los conductores de carnes que contravengan estas disposiciones sufri- rán el decomiso de la mercancía, y en el caso de que ésta no estuviese en buenas condiciones para el consumo serán entregados a los tribunales. Felicitamos al Gobernador de Gerona por tan acertadas medidas, y no dudamos que sabrá desplegar 'la suficiente energía para hacerlas cumplir. Veterinario asesinado.-En Ciguñuela, pueblo de la provincia de Valla- dolid, donde ejercía la profesión, ha sido villanamente asesinado nuestro querido compañero y suscriptor D. Juan Mendiluce y Marinero, El Sr. Men- diluce desempeñaba en dicha localidad el cargo de Juez Municipal, y al m- tervenir paq apaciguar los ánimos de unos vecinos que sostenían una aca- lorada disputa, fué agredido por uno de ellos, causándole la muerte, Joven aún, pues sólo contaba 3I años, el Sr. Mendiluce era un compañero muy ilustrado, laborioso y entusiasta, cuya pérdida es doblemente dolorosa por la forma criminal en que tuvo lugar. Nuevas pu.blicaciones.-Hemos recibido el primer número de El Pecuario Español, revista. profesional fundada y dirigida por el Sr. García Izcara, y de cuya redacción forman parte los ilustrados Inspectores de Higiene Pe- cuaria. D. Balbino Sanz y D. Santos Arán. Es una Revista muy interesante, editada con gran pulcritud, y a la que deseamos otorgue la clase el apoyo de que es merecedora. . • IlO REVISTA VETERINAIUA DE ESPAÑA También hemos recibido los primeros números del Boletín de Higiene' y Sanidad pecuaria, notable publicación mensual que dirige el culto Ins- pector de Higiene Pecuaria de Cuenca, D. Félix F. Turégano. Deseamos al nuevo colega larga vida. Conferencia notable.-La Cámara Oficial de comercio, industria y na- vegación, de Málaga, ha organizado una serie de conferencias sobre temas de gran interés, cuyo desarrollo ha sido confiado a distinguidas personali- dades de reconocida pericia en cada una de ellas. Ultimamente ha ocupado la tribuna de dicha Cámara nuestro entrañable compañero y amigo D. Ce- sáreo Sanz Egaña, Inspector de Higiene pecuaria de la referida capital, quien ante numeroso auditorio disertó magistralmsnta sobre «las industrias pecuarias de la provincia de Málaga. Producción de carne y leche'). La pren- sa de aquella hermosa capital andaluza, al dar cuenta del referido acto, dedica entusiastas elogios a la brillante conferencia del Sr. Sanz Egaña. El nuevo Reglamento delos mataderos de Barcelona.-En una de las últi- mas sesiones celebradas por el Ayuntamiento en diciembre-último, se aprobó con algunas enmiendas un proyecto de reglamento para el régimen sani- tario-administrativo de los mataderos de esta ciudad. De su simple lectura se desprende que no ha habido valentía para implantar de una manera re- suelta la dirección técnica de los mismos; pues, si bien es verdad que en dicho Reglamento se hace responsable al veterinario de todo cuanto a sani- dan se refiere, y a la parte sanitaria se le señalan funciones y personal que hasta ahora estaba a las órdenes de los Directores-administrativos, también lo es que se imponen al personal facultativo ciertas obligaciones para con estos señores, de las cuales se podía haber prescindido en absoluto. También se observan en seguida sus muchas deficiencias, pareciendo además que se ha hecho para que sus disposiciones no sean llevadas a la práctica, pues contiene algunos artículos que se podrán cumplir cuando las ranas críen pelo; a no ser que por fin sea un hecho próximo la construc- ción del tan cacareado matadero, en cuyo caso tampoco tendrá ningún valor dada la transformación que habrán de sufrir los servicios y las modi- ficaciones que será necesario introducir en su nueva organización. Como muestra, citaremos el artículo 3.° que dice: «Habrá en cada ma- tadero un local ad hoc dedicado a la limpieza y preparación de despojos, 'quedando prohibido el establecimiento de triperías en locales fuera de los mismos.') Pues bien, en los mataderos de esta capital no existe una caldera, ni siquiera un mal hornillo, para fundir y aprovechar las grasas de los cer- dos triquinosos, cisticercosos, etc. (a pesar de estar así legislado). También se dispone que no podrá extraerse de los mataderos carne alguna que .no haya sufrido, por lo menos cuatro horas de oreo en sus respecti- vas naves, siendo asi que no existan naves adecuadas para ello. Otros lunares podríamos señalar, pero como ya ha habido protestas y se hacen trabajos para introducir modificaciones, tal vez no se llegará a . poner en práctica. Y será lástima que esto ocurra, pues tal Reglamento, con todo y sus defectos, concede cierta supremacia al veterinario sobre los A dministratiuos hasta el punto de que, de hecho aquel sería el verdadero director. . NOTICIAS 111 Atentado contra un veterinario.c-Nuestro estimado compañero de Jumi- Ha, D. Marcial Herrero, ha sido víctima de un cobarde atentado del que, afortunadamente, pudo salir ileso. El Sr. Herrero, en cumplimiento de sus funciones, decomisó una partida de pescado que era impropio para el con- sumo, a un pescadero que lo vendía en dicha localidad. Este, creyéndose injustamente perjudicado, se dirigió al domicilio del Sr. Herrero y allí hizo contra éste varios. disparos de arma de fuego sin que, milagrosamente, le causaran daño. Este acto de salvajismo, del que protestamos con energía, no debe quedar impune. Es preciso que el Colegio de Veterinarios de Murcia tome parte en la causa que se instruye contra el agresor del Sr. Herrero, para que se le castigue 'con todo rigor. Si no se procura robustecer la auto- ridad moral de los Inspectores de higiene bromatológica imponiendo un duro escarmiento a los salvaj es que atentan contra ellos, no será este el último hecho de tan repugnante naturaleza que tengamos que lamentar. , Dos telegramas.-El Comité provincial de Subdelegados de Sanidad de Barcelona ha remitido al ministro de la Gobernación, el siguiente te- tegrama,: «Ministro Gobernación. -Madrid-Comité provincial subdelegados sa- nidad Barcelona ruega vuecencia confirmación R. O. JO Febrero I9Il, concediendo derecho exclusivo subdelegados veterinaria inspecciones ganado .lidia como compensación cargo honorífico, dependiente Gobernador civil.- Presidente, Dr. Mascaró.c-c Secreta i io, Sabatés.» El cual fué contestado por el ministro, con este otro: (Ministro de la Gobernación a Presidente y Secret ai io del C. P. S. S. B.-Recibido su telegrama y aún cuando ya se resolvió que se diera co- . nacimiento de cada hecho concreto de infracción de la Real Orden de ro Febrero rgIl pa,:a resolver lo que procediera, a fin de evitar dudas o -errores de interpretación en la próxima temporada taurina, prevengo a .las autoridades gubernativas la ,más exacta observancia de aquella dis- .posición, según ustedes se sirven irrteresar.» Lo celebramos por ser de justicia. Sellos para los inspectores de Higiene pecuaria municipales.-Se están .repartiendo entre los inspectores municipales de higiene y sanidad y pe- -cuaria unos prospectos-anuncios de la casa Manuel López, de Madrid, ofre- -ciendo sellos de caucho con franquicia postal. Como hasta hoy los referidos Inspectores no disfrutan de dicho beneficio, aunque tal vez más adelante .se les conceda, damos la voz de alerta a nuestros compañeros para que se .abstengan de usar el referido sello mientras el Ministro de la Gobernación no resuel-va en sentido favorable la solicitud hecha por el de Fomento para ·que se otorgue franquicia postal a los referidos funcio~arios. La Dirección de los mataderos de Barcelona.-En la última sesión que "celebró el Ayuntamiento de Barcelona en el último diciembre, quedó sobre la mesa un dictamen de la Comisión de mataderos relativo a los nombra- :mientas de Director o Administrador de los mataderos general y de San Mar- tín. En dicho dictamen se proponía nombrar para el primero, en virtud del -concurso convocarlo, a un señor licenciado en derecho; y para el segundo 112 KU:V1STA VETERINARIA DE ESPAÑA a un ex inspector de alumbrado, considerándolos mucho más aptos y cono- cedores de los servicios del nuevo cargo (a pesar de que ni uno ni otro han pisado un matadero) que a los directores actuales de matadero, empleados de los mismos que han desempeñado interinamente el cargo, y a algunos veterinarios que también tomaron parte en el concurso. Esto era lo que proponía la Comisión anterior; la nueva Comisión ha propuesto y el Ayuntamients ha aprobado, el nombramiento del primero y ha substituido al segundo por un ex empleado ferroviario. El lector hará los comentarios que le sugiera tan acertada designación. Necrología Charles Bouchard.-Nació en 1837 en Haute-Mame. Siendo interno hizo notables estudios acerca de la tiña t.onsurante, la pelagra, el herpes circi- nado. Colaborador de Charcot, escribió su tesis de los aneurismas miliares que nos han explicado las hemorragias encefálicas e indagó las degenera- ciones secundarias de la medula espinal. Sucedió a Lasegue en la cátedra de Patología y Terapéutica generales. Fué quien introdujo la microbiolo- gía en la Facultad de Medicina, y en su laboratorio sus discípulos Capitán y Charrin cultivaron por primera vez el bacilo del muermo. Estudió espe- cialmente las autointoxicaciones y las enfermedades por retardo de la nu- trición, la patogenia, la dilatación gástrica, el poder bactericida de la san- gre, las afecciones humorales y los humores vacunantes e inmunizantes. Ha contribuí do mucho al restablecimiento de la Medicina humoral moderna o el humorismo moderno. Murió el 28 de octubre último. El Profesor Kon}1ii.user.-El día 16 de noviembre último falleció este ilustre profesor de Viena. Nació en Leitmeritg (Bohemia alemana), en 16 de julio de 1841. Estudió por, cuenta del Estado en el Instituto veterinario militar de Viena yen 1862 fué destinado al 3.er Regimiento austro-húngaro de artillería. En 1865 fué nombrado asistente y en 1873 agregado del Ins- tituto dicho. Tres meses antes de su retiro forzoso del ej ército, por edad, en febrero .de 1903, fué nombrado profesor extraordinario. Era hombre de constancia y laboriosidad ejemplares. Trabajaba con- tinua e incansablemente, tanto joven corno viejo; lo mismo en verano que en invierno y tanto en los días de fiesta como en los de labor. Dominaba todas las ramas de la ciencia veterinaria; lo mismo la clínica médica que la quirúrgica, tanto la farmacología como la policía sanitaria. Ultimamente tenía la cátedra de prosector de anatomía patológica. En la práctica se consagró especialmente a la medicina canina, sobre la cual escribió un libro muy estimado en su tiempo. Como especialista en enfermedades de los perros tenía mucha fama y sus consejos eran muy soli-, citados. Fundó el M onaisschrijt des Vereines del' Tierdrzte in sterreich, del cual o es continuación el Tierdrztiiche Zentralblatt. En estas revistas. y a otras pu- blicó numerosos artículos científicos. . J • .corta, imprclor Gerona, 11 - RIlTc 1'lnfl ...