REVISTA VETERINARIA .DE ESPAÑA Vol. X . Barcelona.: Noviembre ;.1916 N.O rr ARTÍCULOS ORIGINALES Aparato para inyecciones intravenosas, modelo L. Coderque . , . POR H.- RADIUM Las inyecciones intravenosas han adquirido y siguen adqui- riendo gran importancia,' tanto en medicina humana, como en medicina veterinaria. En;')a primera se usan sobre todo para trata!' la sífilis y la fiebre recurrente con el salvar- sán y con el neosalvarsán, y en la segunda para combatir con estos medicamentos la durina y lapleu:ropneumonia de los , équidos, la enfermedad maculosa con el suero danés de J ensen, .el tétanos con soluciones diluidas de alcanfor, etc. La magnífica conquista del salvarsán motivó la construcción de numerosos aparatos para inyectar grandes canti- dades de líquidos' en las venas. En medicina humana, .nuestro compatriota el doctor Azúa - imaginó 'un'o que ha . : .," , tenido 'general acepta~i6n. Y en medi- cina veterinaria, otro compatriota nues- .tro, don L. Coderque, ha ideado tam- bién uno de los más prácticos. El aparato del señor Coderque, según se ve enelgrabado adjunto, se compone 2,' ;, -de una aguja hueca (L) en la que se introduce o enchufa una cánula (2) que se continúa o'comunica con el tubo de goma de .un irrigador.. La aguja tiene ~ un aplanamiento estriado (4), en el que se aplica la yema del dedo pulgar. El tubo de goma del irrigador se compone de dos trozos desiguales, (5-5) y (5-6), entre los que se intercala y enchufa otro corto de cristal (6), que sirve para saber si se ha introducido la cánula en la vena y para ver correr 40 "",' 6'26 la solución que se inyecta; 'en el primer caso la sangre refluye hacia él y se advierte claramente por su coloración roja. El tubo de goma del irrigador será de dos metros de largo, y entre el tubo de cristal intercalado y el irrigador, pero cerca del primero, estará provisto de una pinza cierra-tubos. El irrigador ha de ser de cristal y de 2 litros de capacidad. Estará provisto de un asa de hierro, para. su mejor suspensión. Esta última se puede hacer con ventaja en uno de los ganchos del aporte o pie representado en el n." 7, que se puede alargar v fijar al nivel que convenga. La técnica de la inyección es muy sencilla. 'Después de colocar la solución que hay que inyectar en el irrigador, se cuelga éste de uno de los ganchos del soporte y se pone al nivel que' sea menester. A continuación se introduce la cánula en la aguja, se la enchufa en el tubo de goma del irrigador y se abre la pinza cierra-tubos para ver si el aparato funciona bien. En eguidase vuelve a cerrar la pinza, se coge la aguja con los tres o cuatro primeros dedos, aplicando el pulgar al aplanamiento de aquélla para la mejor fijación de la misma y se la clava en la vena yugular. Si se ha penetrado en la luz del vaso, se advierte la sangre, ipso facto, en el tubo de cristal. Inmediatamente e abre la pinza cierra- tubo y se deja correr la solución del irrigador hacia la vena. Siguiendo los consejos e indicaciones del señor Coderque, han hecho inyecciones de salvar án y de neosalvarsán en la durina y en otras distintas enfermedades, seguidas siempre de éxito, los ilustrados comprofesores militares señores Bernardín, La Morena (difunto), Soler' y Salceda, ':i, entre los veterinarios civiles, el señor Vida1, de Zaragoza (r). ligeras consideraciones sobre los concursos de ganados celebrados en Gerona y su provincia PEDRO COíNDOM .. Veterinario en Rupíá Gerona) A pesar de ser, seguramelllte, de Cataluña, la provincia de Gerona la más mtensa en producción ganadera, especialmente en "amado mayor; a pesar de la 'infatigable labor de nuestro ilustrado Inspector provincial de Higiene pecuaria eñor Verdaguer y del celo desplegado por los veterínaríos de dicha provincia; es lo cierto que nuestro concursos de ganados, tanto comarcales como provinciales, ll\P han orientado, 'en general, al agricultor ganadero en el perfeccionamiento de sus ganado. ' -. (H Las agnjasy canal que acabamos de descrl irse pueden adquirir en Bsrce- , Iona, en la casa de Icente f'errer (pI""a de Cara Inña},v el:! Zarago¡¡;iII el Bazar Qmrñr- ea 'c~ de ~lanmcalle del COSO). • ARTICULQS ORIGINALES Para ello será preciso y .aun indispensable la celebración periódica y continua de concursos comarcales con orientaciones y programas idénticos y bien definidos, sin los cuales carecerán de base sólida y-no'darán resultado los concursos provinciales, como lo han demostrado hasta ahora los siete concursos pro,,:inciales que consecutivamente se han celebrado en Gerona, en estos últimos años, con motivo de las ferias y fiestas ele San Narciso, en los que, además de poco concurridos, no hemos visto, en ninguno de -ellos, orientaciones claras y bien definidas. Respecto al ganado caballar, que tanto abunda en esta provincia de Ge- rona, representando un valor inmenso, se inició, hace algunos años, por parte de algunos ganaderos, el deseo vehemente de mejorar sus ganados atraídos por el aumento de precio que constantemente ha ido adquiriendo semejante motor animado; para cuyo fin importaron sementales de nuestra vecina Francia, la mayoría de ellos representantes de la raza bretona, y algunos, los menos, de la percherona que, desgraciadamente algunos y aun muchos de ellos, -han sido débil representación de dichas razas por no reunir; en general" las condiciones prototípicas de todo semental perfeccionado, Así hemos visto desarrollarse en nuestro país de una manera alarmante enfermedades hereditarias como la fluxión periódica, tan frecuente en algunas razas hasta de las naciones del norte y antiguamente poco menos que desco- nocida en nuestro país; lo mismo que algunos defectos y enfermedades de las extremidades, como las hidartrosis, los osteomas, los carcinomas, etc., y que unido a la-libertad que han gozado hasta hoy los dueños de paradas .con semejantes sementales, han sido causa de que no se haya llegado al perfeccionamiento que era de esperar de nuestro ganado, y que demandan los conocímientos zootécnicos: actuales. Será ta,]. vez por tales causas que vemos e-n algunos concursos la tendencia de algunos juxados a preferir productos seleccionados procedentes de los sementales del Estado, lo que matará, a mi parecer, las escasas iniciativas particulares, que bi~~ encauzadas y dirigidas hoy por los Inspectores pe- cuarios, son indispensables todavía a la acción fncompleta del Estado, por no disponer éste de los sementajes necesarios a los menester-es comarcales. No olvidemos, pues, que las paradas particulares de sementaIes deben subsistir y desarrollarse, no con entera libertad como han sostenido algunos zootecnistas y al frente de ellos el quefué eminente zootecrrísta M, Sansón el cual decía «que las leyes econóraicas son las mismas para todas las industrias y que éstas deben desarrollarse bajo el aguijón 'de la libre concurrencia, de la iniciativa -y -responsabilidad privadas,. no tomando consejo más que de su propio interés»; sino, bajo eI control de la Administración, representada en este caso por los Inspectores pecuarios, a cuyo fin es de urg~p.:te.:necesídad la confección del Reglamento de paradas ,de sementales prometido en el artículo 125 del Reglamento para la ejecución de la vigente Ley de epi- zootias. Algo parecido podríamos indicar respecto al ganado vacuna, cuyo número ha duplicado en pocos años en nuestra provincia y del que no te- nemos sin embargo raza propia, y si bien ha mejoradc bastarrte en. propor- ,ciones -y buenas formas, estamos muy por debajo de la. región, gallega, a la que debiéramos imitar con respecto a la mejora de.dicho ganado; por contar. . especialmente en el Ampurdán, con elementos más que suñcientes para ello, 628 REVISTA VEtÉRIN~RIA' DE ESPAÑA Es cierto que el gran desarrollo que ha adquirido en Cataluña la industria lechera, cuyos establos están repletos de ganado suizo, ha contribuído a 'mejorar las condiciones Íactiferas de las vacas del país con la producción igualmente de toros mestizos, que son los que actualmente predominan, Pero es mis cierto aun que, perdiendo todas las razas sus 'cualidades carac- terísticas fuera de su país, sucede que altercero y cuarto grados, cu-ando las reses cuentan solamente con un octavo o menos de sangre mejorante, vuelve al punto de partida y en muchos casos resultan productos de peor confor- mación que la taza del país; motivo por 'el cual debiéramos aconsejar Lamejora de nuestro ganado vacuno por rigurosa, y constante selección, -haciendo comprender al agricultor ganadero el perjuicio inmenso que ellos mismos están causando a la ganadería por proceder' muchas veces a la selección al revés, esto es, vendiendo sus mejores productos para. carne y destinando a la cría las becerras de desecho o inferior calidad, 'creyendo que c-ubrién- dolas, con un buen reproductor alcanzarán el mismo buen resultado, y otra de las especies domésticas que por su importancia, como las dos anteriores,' suele figurar en los concursos de ganados, 'es la porcina, que, debido a su 'precoz desarrollo y acción prolífica, ha adquirido ya en todas las regiones de España notable mejora, sirviendo, en muchas localidades de tipo mejorador, "no sólo el seleccionado del país, sino también el de raza inglesa 'y orskhire. Debemos, pues, hacer comprender a cuantos se interesan porta prospe- 'ridad de nuestra ganadería y, especialmente a las entidades que moral o materialmente vienen obligadas a apoyar y su bvencionar nuestros concursos de ganados, "que éstos no sólo deben celebrarse, de una matrera periódica y constante, con programas idénticos y bien definidos, como ya he dicho, sino' que tales subvenciones detíen contarse por muchos miles de pesetas, como hacen los demás Estados, si queremos sacar de la apatía 'a nuestra clase agrícola ganadera, .a la que debemos hacer también comprender que la ganadería. no se improvisa, 'ni es obra de' un día, sino que además de S'uS esfuerzos personales, sabiamerrte dirigidos, se nececita, como ya se ha dicho y repetido muchas 'veces, constancia, tiempo y dinero, El Matadero, establecimiento municipal POR C. SANZ 'ÉGAÑA Inspector de Higiene pecuarfa en lifá)il'gá" 11 ".'. Los HECHOS En' el -ar'ticulo publicado en el-número anterior hemos recopilado eti 'sucinto 'resünren la legislación española referente a los mataderos;' y de su =interpretación hemos deducido el carácter municipal de estos e'sta15YeC'i- AR1JCULOS ORIGINALES Q29 mientes. Réstanos ahora razonar .nuestra opinión favorable .a esta idea, apcyándola en los hechos. ** * Antes de, entrar en mi tesis, a modo de exordioquiero hacer una rectifi- cación importante. Entusiasmado po¡;-la lectura de la ley de Policía de los animales, de la, República argentina, pedía )C0,en un artículo publicado en esta REVISTA en enero dé 1914, que se implantaran aquí los mataderos industriales, q. semejanza de los argentinos: pero un estudio. más concienzudo del asunto, enseñanzas recogidas en I;¡¡, práctica y sobre todo la o.bservación de 'n,uesi;ras, costumbres y nuestros hábitos, han contribuido -a formarme un criterio opuesto. Hoy creo que en España 19-siniciativas particulares, .en asuntos de abasto de carnes, deben estar vigiladas po:¡;la autoridad munici- pal, es decir.: que el Matadero debe ser administrado e inspeccionado por los Ayuntamientos para 'garantía del consumidor. - Cinco años ha estado vigente el R. D. de 6 abril de 190 ~ Y no se ha cons- truído ningún matadero-rural con sujeción al art. 6 de dicho decreto, pero en cambio. Se ha, creado. muchos mataderos clandestinos .huyendo de, toda fiscalización sanitaria de Ias carnes por parte del veterinarjq. Mientras rio cambien nuestro carácter y nuestra. idiosincrasia COnrespec- • to al cumplimiento de las leyes, el abasto de carnes no puede confiarse más que a tos Ayuntamientos. Esto es lo que .irrtentamos demostrar en este' art.culo. ** * La historia de los mataderos en España nos 'd,i<;eque desde tiempo inme- morial, los Consejos de los pueblos procuraron municipalizar no sólo la matanza sino 'hasta la venta de carne, y actualmente, en poblaciones tan importantes como Jaén, hay subastas semanales de carnes para cerrtra.lizar su venta .. En Sevilla, hasta estos últimos años, el. sacrificio de las reses no era público sino' del- rematente-s-el obligado, admirable institución caste- llana.i-=que es la encarnación 'genuina que ha sobrevivido a nuestros días, como '¡:ecuerd04el régimen. que' los antiguos Municipios emplearon en el abasto,' de las carnes. Hemos demostrado también como en los siglos 'XII y XIII el matadero era dependencia del Municipio, y í.a matanza y las tablas de venta .eran vigiladas por los administradores del procomún de vecinos, y también hemos visto que la revolución social qUE)hicieron las Cortes qons'ti tuyerrtes de Cádiz no. alteró en nada la organización del matadero, procurando que siempre. este establecimiento dependa del Municipio. Estas enseñanzas del pasado son argumentos poderosos que cada día adquieren mayor, raigambre y más pujante vitalidad con los progresos <;lela ciencia higiénica yo de las prácticas sanitarias. Celltr¡¡,l.!z'l,r:a matanza en un local, es, ventajoso en los dOS aspectos l higiénico y Comercial que informan la construcción y explotación del matadero. Vamos a demostrarlo: *** Cuando se matan en un sitio determinado todas las reses de.abasto es muy fácilcumplir lamisión sanitaria encomendada al Inspector Veterinario; REVISTA VETEJ{IN.-\RIA DE ESPA5IA el reconocimiento delas carnes hecho en el mismo. origen donde se producen es mucho más eficaz y ofrece mayores garantías que si se practica durante- la venta; además de su eficacia. resulta más económico y más rápido, En la mayoría. de nuestros mataderos,. uno o. dos Veterinarios en tres o cuatro horas reconocen las c'arrie;' que se consumen 'en 'la: ciudad, tanto dehebra como de chacina; si está. inspección hubiera que hacerse en las carnicerías, sería engorrosa e imposible; además, entorpecería la venta. porque los clien- tes deberían esperar y perder mucho 'tiempo hasta que el técnico dictam,i-· nase de la bondad de la mercancía; la clasificación debe hacerse antes de llegar al mercado. Esto es de una elementalidad que no necesita, defensa. La inspección en el matadero tiene un 'caudal de elementos de juicio que desaparecen en cuanto las reses se carnizan, y para apoyar esta idea nos bastaría copiar lo que dicen los tratadistas de inspección de carnes al hablar del reconocimiento en viday de los signos que este examen propor- ciona. Pero no es esto todo: el examen de una «canal» con sus visceras nos- dice de una manera casi indubitable y rápidamente las lesiones que padece la res, de cuyo reconocimiento podemos clasificar la' carne, al paso que la formulación de semejante juicio sería una labor muy penosa y, muy entretenida reconociendo un cuarto o media canal de la misma res, Este reconocimiento en vivo y en canal puede hacerse en los mataderos particulares, sin que para -ello sea necesario municipalizar .la matanza, El argumento parece tener gran valor, porque esta posibilidad existe y en la , práctica es frecuente, En los Estados Unidos y en la Argentina la casi tota- lidad de la carne que se consume procede de matadero§,industrialespropiedad de empresas particulares; en Inglatera no es obligatorio -el 'Matadero muni- cipai y estos ej emplos típicos pueden multiplicarse. cuando sii .estudia con .detenimiento al abasto de carnes en los países extranjeros. Pero-de este estu- dio también puede sacarse la consecuencia contraria a saber: que en España el Matadero debe ser municipal.. Todos sabemos que las compañías más importantes que explotan los Packing Houses, en los "Estados Unidos 'son los deSwift, Armour, Morris, Sulzberger y Cudahy, lo que los americanos llaman the si» [ulle «los seis grandess-s- las cuales giran con capitales que oscilan entre ,20 y 50 millones de dólares por Compañía, teniendo cada una de ellas diversos estableci- mientos en Chicago. Kansas, Omaha, San Luis, ~an José, 'San Pablo, Oaklaho- ma, .etc" y llegando a matar cada una de esas empresas, término .medio, al año, un millón de vacunos, tres de cerdos y millón y medio de ovinos, Las indicadas Compañías faenan así la mitad del ganado sacrificado en todos los Estados Unidos. (Muñoz Ximenez) (1). En las actuales circunstancias han duplicado 'el, trabajo. Igualmente se sabe que los saladeros y los frigoríficos argentinos y: urugr a-.' yos sacrifican en tiempo normal 300,000 a 700,000 cabezas que la mayor a seconsumen en Europa;· él Matadero industrial de Liniers C¡ueabastece a Buenos Aires y también exporta carne ·frigorifica, faena. 1.3°0,000 animales al año, esto en épocas normales . . Tantos loó>packin g houses yanquis como los frigorificos argentinos, en estos años de guerra han duplicado la producción. 11\ R. Mur'\o~ Ximenez. La industria de las carnes en los Estados Unidos, Bol. OI de Comercio, ln dust ria y Trabajo, Madrid, 191'4, p. 371. ARTICULaS ORIGINALES Las empresas explotadoras de tan monstruosos mataderos pueden disponer de 'personal veterinario suficiente para realizar la inspección de carnes. A pesar de esta poderosa organización, con frecuencia se pone veto a las carnes americanas: En' Igog, con motivo de unos envenenamientos y la publicación de una novela' de U. Sinclair, The Jungler (LosEnvenenad'ores de Chicago) llegó a .disminuir en el mercado europeo el consumo de carnes de los E. U. y con objeto de Informar al público y a las autoridades sanitarias de Europa de cómo' se practicaba la inspección de carnes' en los mataderos yankees, se publicó en Deutsche Schlaclü und Viehhoj-Zeitung una serie de artículos múrns, 13-14-15, r ooo) sobre la organización de estos servicios en dicho país: artículos ilustrados con documentos, reglamentos, fotogra- fías, etc., demostrando que la inspección' de carnes es sistemática y muy severa, que' en nada deja que envidiar a la inglesa y que todos los atribui- dos escándalos eran murmuraciones. Nuest~a legislación se muestra muy severa CO~l la importación de .carnes de los Estados U nidos por la misma razón, En estos momentos en que Francia necesita importar muchos miles de toneladas de carne congelada para abastecer no sólo al ejército sino también a la población' civil; en estos momentos, repito, la prensa profesional y las autoridades veterinarias han estado discutiendo qué 'trato merecía la carne de origen yanqui,' y en un artí¿ul~ del' señor Leclainche inserto en el número de mayo de la Revue Gé nérale de Médecine Vétérinaire se 11an propuestova~ias soluciones: la refrigeración a temperaturas muy bajas 18 a 20 CMoussu), la inspección microscópica en los puertos de llegada, y la elaboración de conservas previa cocción prolongada, pero' en ningún' caso l~ libre plática. Las carnes españolas tienen magnífica. aceptación y no se ha traslucido una queja: una duda respecto a su sanidad. El contraste es manifiesto. Las empresasindustriales siempre despiertan recelo' cuando' se trata del sumi- nistro de' carne-los franceses lo saben muy bien por sus tueries,-mientras que cuando él 'matadero está municipalizado hay mayor. garantía, no sólo por la i'ntervenció'il de la autoridad sino también por la actuación del pú- blico, por la libre' concurrencia que existe en el matadero municipal que es factor importante de fiscalización en la pureza de las carnes. ,En el matadero municipal,' llamado más generalmerite público, además de concurrir toda clase de ganaderos, tratantes, carniceros, y cuantos se relacionan con 'el comercio de la carne, todas las operaciones, toda la actividad del establecimiento, se hace, permítase la frase de Maura, con luz y taquígrafos, en un ambiente de publicidad de eficaz garantía. í~ r Los mataderos explotados por los Ayuntamientos no persiguen más fin que la salubridad de las carnes; la' misión higiénica se-sobrepone a todo lo demás. En los mataderos industriales se p~rsigue el lucro como función primordial, y como la acción sanitaria causa grandes mermas en el negocio,n se procura, eludir su cumplimiento cuanto se puede. Elpoder ejecutivo ee- los mataderos públicos reside en personas extr;'ñas al negocio, en los repros sentantes concejiles. En los mataderos industriales reside en los mism interesados en los beneficios del establecimiento. Suponiendo que estas sutiÍezas fuesen arrolladas por una rígida moral, quedan todavía razones qué podemos' llamar de orden material. Si por un 632 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA momento en nuestra patria se declarase libre la matanza de reses de abasto, con la obligación de ser reconocidas por el inspector veterinario, surgirían en cada población un sinnúmero de mataderos y seria un gran desconcierto. Cada uno desearía matar a la hora que más le conviniera y precisaría ampliar considerablemente el número de inspectores veterinarios de que hoy dis- ponen los Ayuntamientos para que el reconocimiento de Ias carnes pudiera hacerse; y a pesar de esto siempre se vendería mucha carne- sin reconocer. Fray EjemPlo (que invocaba aquel predicador) nos ayuda en esta suposición: en muchos pueblos, por capricho de los alcaldes, las reses se matan en las casas de los tablajeros, y el inspector, a pesar de no ser más que dos o tres las expendedurías que debe recorrer, pierde mucho tiempo en este ser- vicio y nunca es completo. El matute es muy frecuente, tan frecuente como las epidemias de triquina con que el 'pobre pueblo paga la incuria de sus administradores, Si la matanza fuese libre, la inspección de carnes sería un mito y costaría mucho más que actualmente. . En Inglaterra tenemos otro ejemplo: en esta nación, modelo en la libertad de comercio, los mataderos son industriasen manos de particulares, y el municipio no interviene más que para reconocer la carne; según las esta- dísticas más recientes, este país sólo tiene 134 mataderos' municipales, conservando algunas poblaciones los privados y dándose el 'casó de que en ellas muchos carniceros degüellen sus reses en los mataderos parti- culares, puesto que es potestativo hacerlo donde quieran. Pues bien; el ejemplo que yo quería traer, se observa en Londres; esta metrópoli contaba hace poco (19Il) con 393, mataderos particulares, y poco a poco, 103 Ínismos carnicéros van centralizando la matanza en determinados mata- deros y muchos cierran por falta de negocio: En 1875 existían en esta población 1638 establecimientos de esta clase; la, centralización es tan mani- fiesta y tan necesaria, que el matadero de Islington sobresale por su acti- vidad sobre todos los demás hasta el extremo de conceptuarlo como el matadero de Londres. Este .fenómeno es muy natural, pues la comunidad de trabajo economiza mucho tiempo y ahorra muchos gastos. En el orden económico, el matadero municipal tampoco es un desatino, porque resuelve perfectamente todas estas cuestiones de índole económico- social: La Suprime y reduce al mínimum los inconvenientes propios del mata- dero: malos olores, desmanes de ganado, al centralizar en un punto toda la matanza. 2,& Los locales pueden distribuirse de tal modo que el funcionamiento de los distintos servicios sea perfecto y permita: la implantación de maqui- naria y el trabajo de todo el personal necesario para. hacerlo con economia, 3." Permite una vigilancia perfecta de la sanidad de las reses y de la salu bridad de las carnes. . 4," Los servicios de administración y recaudación, etc" funcionan con sencillez) no permiten el fraude ni' el matute que perjudica a la caja municipal y al comercio honrado. . 5.' Facilita el comercio de la carne creando mercados de ganados establos que sirvan de depósito. frigoríficos; verdaderos'aímacenes de carne, bolsas de contratación, etc. ,ARTICUL.oS .oRIGINALES 6.11 Su instalación, al ser único, puede' elegirse· próxima a las grandes v.as de comunicación, ferrocarril, carreteras, cañadas, que faciliten el trans- porte del ganado. Estos considerandos se reducen a dos: economía en el. trabajo y pureza en la carne. ** * Como. en todo asunto: opinable, no han faltado autores que defiendan la innecesidad de centralizar la producción de carne por razones higiénicas. Duclaux, en una famosa conferencia (1890), sostenía que el ideal en higiene consiste en limitar al máximum .posible .las disposiciones gubernativas: «No es práctico colocar: a un ciudadano entre una pareja de guardias, sino enseñarle a-marchar solo en medio de los peligros de la vida»; es decir, que al consumidor debe -mostr ársele el modo de .evitar los peligros por el consumo de carnes insanas; esta norma no es práctica, porque el hombre no puede saber de todo, ni es posible disponga de tiempo para estos menesteres, Los ingleses defienden ~~:c.onLluct - - miento con.Jas mismas Iorrnaltdades y requisitos que Iós libros de Actas y demás documentos.encomendados a su custodia, siendo responsables estos funcionarías, con los alcaldes, de los delitos de falsedad que en dichos ,docu- mentos .pnd ierarr cometerse. . 2. o Que las .ventas y permutas de los ganados caballar, mular y asnal, sean necesariamente autOl:izadas por un profesor ve+eririario, bien del domicilio de los contratantes, o del punto en que se verifique er~c:5ñttatb~ debiendo clvcndedor 'presentar: una. certiíicacióuexpedída por el'alcaJde, , ' ~.." ,~ -, - -~ . ARTICULaS ORIGINALES del pueblo de su domicilio por la que acredite ser su legítimo dueño, sin cuYo esencial requisito no pueda legalizarse el contrató. 3. o Que esta clase de contratos sean necesariamente extendidos en una, clase de papel con timbre 'especial, en que figure un. ejemplar de ganado caballar, llevando impreso lo más esencial para la redacción del. documento y su coste no pueda, exceder de una peseta por pliego.. 4. o Que dichos contratos sean autorizados por un profesor veterinario, que se haga responsable de las omisiones que en ellos se cometan y por dos testigos presenciales, con obligación del comprador de presentar dicho docu- mento al Jefe del puesto de la Guardia civil, para que, silo encuentra con- forme, estampe en él el sello respectivo y lo autorice también con su firma, sin cuyos requisitos no pueda inscribirse a nombre delcomprador. 5. o Que cuando las enaj enaciones de ganados se realicen en las ferias, tengan obligación de concurrir a éstas todos los veterinarios que existan en la localidad, pudiendo, si tuvieren duda. sobre. la personalidad de alguno de los contratantes, exigir que -éstos presenten ·un testig.o de conocimiento. 6. o Que los conductores de ganado que salgan de su término municipal, vayan provistos de la correspondiente certificación acreditativa de ser los legítimos propietarios .. 7.0 Que los dueños de ganados que se sacrifiquen en los mataderos públicos.no puedan cobrarelimporte delvalor de los mismos si no acreditan tenerlos inscritos a su nombre, por medio de la correspondiente certificación. 8. o .Que los ganados que se, .encuentren abandonados por extravío o faltos de documentación, sean entregados a los' alcaldes de los términos en que se 'encuentren, cuidando .dichas autoridades de averiguar .quienes sean los legítimos 'propietarios, y de resultar éstos, lospongan en su P?der, no cobrando otro- gasto que el.necesariamente invertido en su manutención. 9. o Que con el fin de facilitar la comprobación de las caballerías, costee cada municipio .de sus fondos u na marca o hierro especial que se ponga a los ganados ·en -el acto' de verificarse. su inscripción, sin perjuicio de que el ganadero fije también el de su uso.particular. ro. Que para-ser 9'~,egiHada una caballería. sea requisito indispensable la certificación mencionada, -enIa- ,base segunda. II: .:·Que.ios derechos que por. certíficaciones y Legalizaciones de los con- tratosdebanpercibir los 'secretarios de Ayunta.mierrto y los profesores vete- rinarios, se fijen de acuerdo con lo legislado sobre este punto .y oyendo la opinión de los. interesados.t Eh la discusión de este tema intervino nuestro compañero el ilustrado veterinario 'militar don RafaelCastejón, proponiendo que habiéndose creado un Cuerpo de Inspectores veterinarios de Higiene .pecuaria, éste debe ser el encargado de nevar .e,L Registro de ganados' y de autorizar las certificaciones , Q cédulasq.ueacrediten la-propiedad de los mismos. El razonamiento- convincente y lógico del señor Castejón fué tenido en cuenta por. la Asamblea, que adoptó sobre este tema la conclusión definitiva siguiente: . ({Quecomo medio de conseguir que las enajenaciones de ganados sean verificadas únicamente por sus legítimos dueños, se cree ,por el gobierne>, Con el carácter de obligatoria' observancia en todos los pueblos, un Registro especial del gariado caballar,' mular y asnal, encargándose al Cuerpo de Ins- REVIST.l VlITE1HNARIA DÉ ESPAÑA pectores de Higiene pecuaria de llevar dicho Registro y dé expedir a los dueños cédulas o certificaciones de propiedad que acrediten la legítima pertenencia. ,}Quelos dueños de- ganados que se sacrifiquen en los. mataderos públicos> que no sean de reconocido crédito, no puedan cobrar el importe del valor de' los mismos .si no acreditan de manera fehaciente ser los legítimos propie- tarios.» ** * El hurto o el robo de ganados es un atentado al derecho depropiedad tan antiguo y extendido, que ha sido considerado dentro el campo delderechq· penal como un delito especial, o su,i generis, conocido con· el nombre de abigeato. Esta palabra se deriva del verbo latino abigere, que significa llevar ade- lante; aguijonear, arrear las bestias para que caminen. Ei abigeato consistía pues, en la. substracción de caballos, bueyes u otra clase de ganado, por lo cual en nuestro idioma se. le conoció también con el, nombre de cuatrería y se llamó cuatreros a los que cometían aquel delito, queriendo significa,' COJ;t estos términos que se trataba del hurtó o robo de animales de cuatro pies. Tan extendido llegó a ser este delito, que nuestros, antepasados se vieron obligados a tomar enérgicas medidas para reprimirle>, llegando a castigarlo con pena de muerte según se ve rebuscando entre los textos de la legislación antigua, donde se encuentra la ley 19, título XIV., Partida 7.a, que dice así: «E si acaesciese que alguno Iurtase diez ovejas o ende arriba, o cinco puercos o otras tantas bestias o- ganados de los que nascen de estas, porque de tanto cuen a como sobre dicha es, cada una de estas' cosas facen grey, cualquier que t~l furto faga debe morir por ende, magüer non oviese usado a facerlo o ras vegadas.s Pos teriorrnerrte, ese excesivo rigor Iué mitigado" ya seaporqueel hurto de ganados disminuyera, ya sea porque S.eCOnsiderase desproporcionado el castigo establecido en las Leyes de Partida, y así vemos que 'en la ley 2.'\ tí- tulo· XL de la Novtsima Recopilación no se castiga ya .corno delito especial el abigeato, sino que se hace extensivas al mismo las penas· aplicables a los . hurtos y robos calificados, las cuales podían ser conmutadas por la de servir en las galeras p.or el tiempo que la justicia estimase conveniente según la gravedad del delito. .' El Código penal de 1870, reformado en 1<;'07, que es el que rige en la actua lidad, sigue un criterio análogo: tampoco enumera el abigeato como delito especial sino que lo' engloba entre los delitos contra la propiedad -de que tratan los artículos 521 Y siguientes. Pero, aun cuando nuestro Código no castiga .el abigeato como un delito especial, no se crea por esto que deje de figurar en la patología de nuestras costumbres. El hurto y el robo de ganados, especialmente -de caballerías, es frecuentisímo, sobre todo en la región andaluza. Para. convencerse de ello, basta leer el anexo 2. o de la Gaceta. de NI adrid, donde los Juzgados de Ins-. trucción publican casi todos los días requisitorias dando las señas de caba- llerías desaparecidas. La plaga de los cuatreros está muy extendida, y para realizar sus hazañas acuden a toda clase de medios, desde el atrevido faba en cuadrilla y a: mano armada practicado por €)lVivillo '; el Nifw de la Gloria, ARTIGUr,OS '0RIGINALES ' 63"7 hasta -el más ingenioso procedimiento de escamoteo' efectuado en las ferias por gitanos y chalanes, a cuyo lado aprendería mucho el más diestro presti- digitador. Cuando el señor Ugarte ·era Fiscal del Tribunal Supremo, en la memoria leída en la apertura de tribunales en 1907 se ocupó incidentalmente de este asunto, y haciéndose eC0 de la opinión delFiscal de la Audiencia de Sevilla, se lamentaba de .10poco eficaces que resultan 16s medios 'empleados en la actualidad para evitar el robo de caballerías, y sobretodo, para impedir que sus ilegítimos poseedores puedan traficar con las 'mismas v sacar provecho de su 'delito. A juicio del señor Ugarte, deberían establec;rse penas en M'- manía con 'la gravedad del delito, las cuales. deberían alcanzar a cuantos trafican con animales de procedencia ilegítima, porque es indudable que el abigeato se multiplica y se fomeuta.cuanto más fácil es a sus autores vender impunemente ros animales robados. Con objeto' de dificultar ese 'comercio illoit0: que es el incentivo principal del abigeato, .se publicó una Real orden de 2'2 de agosto de 1847 según la cual los gitanos deberían ll~var una relación con el número y señas de sus caballerías.cauterizada 'por los alcaldes de 10s pueblos, y otro ,documento en que -debían anotar los cambios, compras y ventas que suoe- ivamente verifi- casen, 'conminando a quienes no llenasen estos requisitos, con el decomiso de las Caballerías, las 'cuales debían quedar en poder de la autoridad para q1,leaveriguase si eran-de procedencia ilegítima. Esta Real orden 'oayó -en desuso y posteríormente fué derogada por otra de 8 de septiembre de 1878 'que .reglamentó el tráfico de 'ca:ballerías aproxi- madamente 'en la 'forma que 10 está en la actualidad, Según 'dicha, Real 'orden 'lbs gitanos, chalanes y cuantos se dedioan a la compra, venta y cambio de .caballerías, deberán .ir provistos de cédula y llevarán una guía por cada animal que pretendan enaj enar autorizada por la autoridad local, eh .la que conste la edad, clase, procedencia y señas del mismo, Verificado el cambio o la venta, se hará constar 'así en el 'expresado documento, el Cual se entregará como resguardo al nuevo adquirente, Todo traficante de caballerías a 'quien la guardia civil encontrase sin los documentos expresados, será detenido y puesto a dIsposición del Gober- nador -con las caballerías que conduzca, las cuales serán consideradas como mostreneaay vendidas -en la forina que determina el Reglamento de 24 de abril de 1905, Tales son, en resumen, las -disposiciones legales dictadas por el poder público para impedir o ·dificultar el comercio de, animales de prooedencia ilíoita. Pero 'en la práctica resultan insuficientes, según demuestmn las maní- festaciones 'del 'Fiscall del Tribunal Supremo, que dejamos consignadas y esas conclusiones de la Asamblea Agrícola y Pecuaria de Córdoba, a que aludim0s al prit10'i,'pi(') este trabajo, de ' Conviene, pues, adoptar medidasmáseficaces, que,impid'analos ladrones de ganado que puedan traficar y por tanto sacar provecho del froto de su delito, *'* * La duatrel'ía (:)el abigeato.eotao formaatentatoria'al derecho depr-Opiedad, no es 'sólo un 'tris te privilegio de 'nuestra patria; existe en otros muchos REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA pueblos, y quizá donde está más extendido y ofrece caracteres agudos es en Italia, en el próspero y fértil país siciliano. Desde antiguo, las á1.1toridades de la isla de Sicilia se preocuparon de atajar el mal, dictando pragmáticas y ordenanzas 'en las que se imponían ciertas restricciones' a la circulación y venta de animales que no iban acam- panados de mi certificado de identidad. Pero como esto resultaba insufi- ciente, se pensó en adoptar medidas más eficaces, que son las que han ve- nido rigiendo hasta la actualidad. . . Los bóvidos y los équidos que han alcanzado la edad, de' un año son marcados a fuego en la espalda en presencia de un funcionario dela autoridad, con un sello de forma circular que encierra dos letras mayúsculas, una de las cuales indica el distrito y la otra el municipio de origen del animal. Esa marca, junto con otra particular del dueño, que si se quiere se estampa también a fuego en la otra espalda o en el muslo, se imprimen en la boleta, que viene a ser el título que acredita la propiedad del animal, en la que consta la reseña del mismo firmada por su dueño, y firmada y sellada por la autoridad. Esta boleta, en las sucesivas transferencias del animal." (venta permuta, préstamo, etc.), se transmite por endoso a semejanza de lo que ocurre con las letras de cambio en la vida mercantil. Mas, con este sistema no se ha logrado tampoco extinguir la plaga de los cuatreros. Estos que conocensobradamenJe la confusión que reina en las ferias y la rapidez con. que- en ellas' se basen las transacciones, aprovechan estas circunstancias' para vender los animales robado . Los delegados-de la autoridad, a-causa de las múltiples operaciones en que han de intervenir, 'no pueden comprobar minuciosamente si las señas del animal vendido concuerdan exactamente con las que constan en la boleta que el vendedor les exhibe, y al compradorque a menudo suele ser ignorante y analfabeto, es fácil hacerle creer que la boleta que se le entrega es la, que corresponde al animal que compra, aunque éste concuerde sólo en parte con los datos que en aquélla se consignan. Otras veces alegan los cuatreros que la boleta se les ha extraviado y ofrecen acreditar su derecho mediante la declaración de varios testigos, que . juran y perjuran que el. animal por que se les pregunta es de legítima pro- piedad de quien alega haber perdido la boleta; y en fin; a veces llega su atre- vimiento a falsificar las señas de la boleta o a destruir la marca del animal robado. Con objeto de acabar con estos abusos, en un Congreso celebrado en Girgenti en 19I1, se adoptaronJos siguientes acuerdos: 1.o Que se fijase un mínimo de pena para el delito de robo de animales. 2.0 Que se persiguiese a los cuatreros y a sus encubridores, sometién- dolos a una vigilancia especial. 3.° Que se regulase la boleta de posesión de animales, obligándose a sus poseedores a exhibirla a requerimierrtos de cualquier agente de la autoridad. Como con ecuencia de estas excitaciones, y de una erie de manifesta- ciones de la opinión pública, el Gobierno de Italia se decidió 'a presentar al Parlamento, en 9 de diciembre de 1914. un proyecto de le)' de represión del robo de animajesen .icilia, En este proyecto, debido a, Salandra, presi- dente del Consejo de Ministros, ya Orlando, ministro de Gracia y Justicia, ARTICULaS ORIG [NA LES se recogen los resultados de la experiencia y de las necesidades de la prác- tica, pretendiendo. armonizar la libertad de comercia, cjue no admite trabas ni icórtapisás. con lis: medidas que debe adaptar el. poder pública para impedir el 'negocio tan ilícita cama lucrativa de las cuatreras. 1, El referido proyecto de ley consta sólo. de i6 artículo, cuya' contenido 'es el siguiente: Las d~eñas'o poseedores de ganada caballa~ a bovino. están 'abligadas, cuando. dichas animale~ cumplan ocho meses de edad, a ponerlo en conocí- miento de la Oficina de Seguridad pública .0. en su defecto en la comandancia de carabineras dél lugar 'dónde se encuentren las animales. si' se 'trata de animales importados, deberá. hacerse esta declaración dentro. de' los .ocho. días SIguientes al' desembarco, La Oficina dc.séguridád pública hará lasoportunas averiguaciones para cerciorarse de que dichos animales na san de ilegítimaprocedencia, y hecha esto. se .aplicaráa la base de la -oreja derecha de cada animal una chapa o. botón de identidad inamovible, de aluminio. y se .entregará a su' dueña una boleta y un cupón, En las chapas de identidad 'figurará grabada el número' de matrícula, el nombre 'del respectiva municipio.' y además una a varias letras que sirvan. para distinguir las distintas especies animales La boleta es, cama si dijéramos, una especie de título. de propiedad que deberá s.er conservadacuidadosamente par el dueña de 19Sanimales, y en la que figuran todos los datas necesarios para la completa identificación de los .mismos; y'par último, élcup6n, que viene a ser una especie de copia dela baleta, que deberán llevar siempre' consigo las poseedores a conductores de animales·.p~ia, eihibirlci a requerimientos de ras' agentes de, la autoridad. Igualmente 'están obligados las dueñas de animales a comunicar a la Ofi- cina de Seguridad' pública a a la comandancia de carabineras, toda venta a enajenación 'de ganado caballar a·b()vib.a, dentro de las tres días de efec- tuada.' ' .'.'.,' ,.... Elsacrifi'¿io 'deI'giLnadQvacuno cl.'esti1:radol abasta, únicamente se podrá a hacer' en los' mataderos, siendo.' necesario que S1.1 dueña' entregue, previa- meriteIas baletas 'y cupones correspondientes a las animales sacrificados. 'Si se trata de sacrificios deurgencia y no es posible transportar la' res al matadero, entonces ~u'dueña puede matarla: 'eh: el lugar donde se encuentre, pero 'está obligado a llevar a la oficina de Seguridad, dentro el plaza de das días, la chapa, la boleta :ir el cupón córresparidiente.' " Las équidos a bóvidos muertos de enfermedad infecciosa. 'podrán ser quemados 6, enterradas sin necesidad de ciar avisa previo a: 'la: autoridad, pero sus dueños 'están obligadas a devolver a ésta, también dentro. del plaza de das días, la baleta y el cupón correspondiente a las animales muertas, ÉrÚOs'tasas de muerte natural, este plaza es de 24 horas. ' . Las capítanesopatronos de barcos na permitirán el embarque de ganada .caballaro vacuno sin ÚL presentación de un certificada especial, expedido por .la-oficina de Seg'uridad pública. b'par la comandancia de' carabineros reales "', . . . Los éIU:eiÍos' ganada están 'obligadas a denunciar a dicha Oficina' a co- dé' mandancia cualquier casa de pérdida,hllrta a robo de équidos a bóvidas D .de.las 'chapas de idenhdadde las mismos, 'dentro. de las das' días. siguiente: d~;:;~;';irid0 el hécho.La·~isma ~abÜgaci6n y de ntro :el misma plazo tienen REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA los que encontraren équidos o bóvidos errantes o abandonados o chapas de identidad o documentos relativos a dichos animales. ' Los artículos 10 y 11 del proyecto de ley que analizamos están dedícados a la sanción penal. El primero de dichos artículos castiga con la pena de uno a treinta días de arresto y multa de 50 a 3CO liras a cuantos infrinjan cual- quiera de los preceptos de esta ley. El articulo II castiga a los autores de hurtos de équidos o bóvidos con la pena de reclusión, que puede durar hasta seis años. Para Jos encubridores, el mínimo de la pena será de seis meses de prisión' y multa de 500 liras.' Además, tanto a éstos como a: los autores de hurtos de ganado de les someterá a una vigilancia especial y cuando se encuentre en poder de alguno de ellos una res cuya procedencia legítimano justifique será castigado con dos meses de arresto, y además serán confiscados los animales que tenga en su poder. En resumen, pues, el proyecto de ley para reprimir el robo de ganado , presentado al Parlamento por el gobierno italiano, ofrece las siguientes ventajas sobre el sistema que rige en la actualidad: substituye la marca a fuego por la «chapae 0 botón de identidad que ya se emplea en Alemania y aun en Italia. mismo por algunas sociedades de seguros .contra el robo de ganados. Perfecciona la «boleta» y hace posible, mediante el «cupón», que se pueda comprobar donde sea preciso la procedencia legítima del animal, Obliga a denunciar toda transmisión de, ganado (venta, cambio, etc.), procurando que esto 'entorpezca lo ,menos posible las relaciones mercantiles, y hace obligatoria la -denuncia no sólo del hurto o pérdida de los animales y de sus chapas y boletas, sino el hallazgo de los mismos. Por último, regula el servicio de matanza de reses y establece sánciones penales en armonia con la 'gravedad de los delitos -'¡Juetrata de reprimir. Claro está que este proyecto de ley tiene lagunas y deficiencias; muchas de las cuales desaparecerán cuando se discuta en el Parlamento italiano o cuando se publique el Reglamento para su ejecución, pero-desde luego nos sorprende que se haya 'prescindido en absoluto de la intervención del veterinario, cuando con sus -conocimierrtos técnicos podría ser un auxiliar poderoso y -eficaz. En efecto, el artículo 2. o del proyecto de ley establece que en la «boleta. correspondiente a cada animal deberán consignarse todos los datos necesarios para la-completa identificación del mismo, y, ¿cómo es posible que esta reseña sea exacta y esté libre de equivocaciones si no la hace un veterinario? Mucho más plausible .es en este sentido el criterio sustentado por 'la Asamblea agrícola y pecuaria de Córdoba al acordar que' sean los Inspectores de Higiene, pecuaria quienes expidan las certificaciones de iden- tidad del ganado, Si algún día -nuestros políticos se deciden a ·leglislarsobre la ¡;ep¡:esión del abigeato.. hemos «le pedir .nosotros la intervención. qué ::por.derecho .nos corresponde, tanto más 'cuanto en nuestra última Asamblea de' Madrid se .acordó 'que fuésemos los veterinarios quienes, debíamos Iormar ..la. esta- dística ganadera y llevar el censo pecuario de la nación. .Mas, no uosíonjemos ilusiones: -es .mu;y", probable que 'semejante ley en .España no se promulgue nunca, porque el individualismo rabioso de nuestras costumbres, 'encamación del gráfico hacer lo que 1ne da la real ga1ta, se cpondrían-a ello, alegando 'que se .creaban trabas a la .libertad comercial. Y ARTICULaS ORIGINALES mientras tanto, las compañías de seguro contra el robo de ganados van haciendo un sarreado negocio, y los discípulos de el ViviUo, el-Niño de la 'Gloria y demás pontífices del lucrativo arte de cuatrería siguen trabajando tranquilamente por los cortijos andaluces. Las plagas del campo y las epízootías (Comentando un acuerdo) . POR R. P.' REVES En la reciente Asamblea celebrada en Madrid por los Comisarios regios de Fomento, se aprobaron dos interesantes conclusiones del tema M odiji- cación de la ley de plagas, cuyos textos dicen así: <,Quinta. Que se aplique indistintamente lo recaudado por plagas a combatir las epizootias dominantes en cada provincia y en la masa forestal de propiedad particular, puesto. que se hace contribuir a los ganaderos y a los propietarios. . » Sexta, Se podrá .inver tir, previo presupuesto, lo sobrante de la re- caudación de plagas, en investigaciones y creación de laboratorios para el estudio de las enfermedades de las plantas y de los animales.'> Sobre estos acuerdos quiero hacer unos ligeros comentarios. Muchas veces hemos puesto de manifiesto en estas mismas páginas la enorme injusticia que se comete con la riqueza pecuaria obligándola a con- tribuir. a formar el fondo. para combatir plagas del campo y excluyéndola de los beneficios que reporta ,el empleode éstas cantidades. La riqueza agrí- cola, cuando se ve 'amenazada por una plaga o epiíitia, cuenta con poderosos recursos para combatirla, pues la ley obliga a todo propietario de rústica y pecuaria a pagar un recargo de 0,50 sobre la contribución para estas cam- pañas POI' una. de esas absurdas disposiciones de nuestra administración y por una gran incompetencia de nuestros legisladores quedó excluida la riqueza pecuaria de recursos para librarse de las .epizootias. Esta ley ha venido a.romper la armonía que siempre debe existir entre la agricultura y la: ganadería, riquezas ambas del campo, cuya armonía es necesaria para su mutuo progreso; la ley rompe esa armonía en los momen- tos más tristes, en los trances más apurados, cuando la desgracia devasta estas riquezas, cuando la miseria acosa al propietario. En trance tan apurado, el agricultor encuentra recursos para salvar su propiedad; el ,ganadero ha de sufrir las pérdidas, ha de arruinarse, sin encontrar protección oficial, pero ha de pagar para que el agricultor pueda defenderse de las plagas.' Semejante ley establece un irritante privilegio en favor de la agr.ic¡íl1- tura como no se ha conocido en la historia de nuestras instituciones, ¡{l/aun en los tiempos aquellos en que el conquistador era ganadero e i I óñla al indígena labrador sus fueros y privilegios. 41 REVISTA VETERINARIA VE ESPANA La ley de plagas, redactada en una época en que tenemos como fórmula constitucional «la igualdad ante la ley», ha venido a dividir la unión que se iba estableciendo entre cultivos y ganados, unión que tan beneficiosa era para la economía nacional. Cuando los Inspectores de higiene pecuaria llegaron a los Consejos de Fomento diéronse pronto cuenta de _ esta enormidad legislativa, de esta postergación de la riqueza pecuaria, y uno y, otro día, durante varios años, en sesiones, en escritos, en ponencias y exposiciones, han hecho pública esta desigualdad de la ley de plagas. Su continuado clamoreo ha adquirido rai- gambre ante la opinión productora, y todos, menos los legisladores, han comprendido que divorciar. la ganadería y la agricultura ante las amenazas de plagas y destr~cciones era funesto para el fomento y mejoramiento de la riqueza rural. Esta labor de los compañeros pecuarios la han recogido los Comisarios de Fomento en su última Asamblea y ha cristalizado en una conclusión.' El Ministro de Fomento ha de comprender la necesidad de esta reforma de la ley de plagas, y reparar la injusticia que gravita sobre la ganadería," permitiendo que los fondos' que se recauden por autorización de la referida ley puedan destinarse también a combatir epizootias. Los Comisarios de Fomento han hecho más en beneficio de la ganadería: han acordado 'que puedan crearse laboratorios de investigación de enfer- medades de los ganados, conclusión muy justa y digna de aplauso por su , excelente orientación. Sabido _es que la patología animal es más compleja que la vegetal; su conocimiento adolece de multitud de lagunas, requiere reiterados estu- dios y continuas investigaciones; la patología vegetal por referirse a seres de organización poco compleja es más conocida y son muy p.ocos los proble- mas que le restan por resolver; de aquí nace la mayor necesidad de un labo- ratorio de investigación de las zoonosis. . El Ministerio de Fomento, con la lentitud que imponen los recursos del presupuesto, va creando laboratorios pecuarios, pero. es tan pequeña su asignación que pocos problemas podrán desentrañar ni resolver, aun con- tando con pericia y voluntad del director. Si el-Ministro .de Fomento y las Cortes aprueban las conclusiones de los Comisarios de Fomento, éstos y otros laboratorios que se creen podrán disponer de fondos para hacer labor de investigación, labor creadora en el campo de la ciencia. ¿Qué mejor aplicación puede tener el dinero del contribuyente ganadero que utilizarlo en combatir epizootias y en investigaciones sobre enferme- dades y dolencias de los ganados? . El Cuerpo de Inspectores pecuarios poco hará si en su actuación no se le facilitan medios, yesos' medios los conseguirá cuandola Superioridad dis- ponga que los Consejos de Fomento puedan dedicar a épizoo tias la cantidad necesaria del fondo de plagas. Esta reforma, además de justa, tiene un alto interés patrio y es complemento obligado de la organización del cuerpo de Inspectores de Higiene pecuaria, organismo defensor de los intereses gana- deros. ARTICULOS ORIGINALES Los Subdelegados (Comentarios a un Re~1 decreto) Según podrán ver nuestros lectores en el Real decreto que insertamos en otro lugar de este número, se ha modificado radicalmente la legislación que regulaba la vida oficial de los Subdelegados. Cargos son estos que en la antigua legislación sanitaria tuvieron impor- tancia y acción definida, mas poco a poco, en disposiciones .posteriores, por evolución de los servicios sanitarios, habían quedado cercenados y muy reducida la intervención de estos funcionarios. La creación de las inspecciones provinciales o municipales-e-lo mismo en Sanidad humana que en Higiene pecuaria-ha mermado al Subdelegado de distrito muchas facultades. Según frise muy gráfica de un Subdele- gado amigo mio, el. cargo se parece a un buzón de paso entre los Ins- pectores del Municipio y el de la provincia, sin encaje en la administración civil, ya que unos dependen del Alcalde, y en esta autoridad encuentran ejecución sus disposiciones. ylos otros del Gobernador, que ejecuta cuanto los provinciales proponen en los asuntos que afectan a la salud del pueblo o de los ganados. El Subdelegado ha venido quedando un cargo honorario, sin emolumen- tos-esta es sin duda la más poderosa razón de su existencia-, algo así como el decano en lo docente y el arcipreste en lo eclesiástico, de un distrito dentro de la colectividad médica, farmacéutica y veterinaria, y estos car- gos.. que eran honorarios y gratuii:os: tenían una infinidad de cortapisas, una multitud de incompatibilidades: que inhabilitaban a los Subdelegados para intervenir en la vida pública y para poder desempeñar otros cargos oficiales de elección popular o de' nombramiento del Gobierno. Un cargo cuya función social era muy limitada tenía sin duda alguna restricciones, inoportunas la mayoría. El Real decreto a que hago mención ha venido a dar mayores facilida- des,. a"permitir una mayor intervención al Su~c\,elegado. Este cargo no oca- sionará ya contrariedades a cuantos sienten aspiraciones y se encuentran en condiciones de desempeñar otros destinos más-lucrativos . •El retiro forzoso tiene explicación en personas a quienes obligan una gran actividad física, por ejemplo el militar; pero los cargos que demandan más cerebro que músculo, más ideas que esfuerzos, no hay para que impo- ner esa obligación en el' retiro. Aunque no sea cierto el' "repetido dicho de Carlyle de que, «mientras más vieja es una inteligencia, mayor es su desarrollo», porque .son muchos los casos de chochez entre los viejos, también es cierto que la vejez atesora mayor experiencia y puede dar me- jores consejos. En la cátedra se permite la continuación de los viejos y es.indudable que la enseñanza es función más, transcendental que la encomendada al Subdelegado. Quizás este decreto haya venido a derrumbar muchas ilusiones de la gente moza, que esperaba impaciente el cese de ún viejo Subdelegado. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Los que somos jóvenes debemos el tributo de respeto a los viejos y nunca la edad puede 'ser el móvil que esgrimamos para echarlos de los cargos que ocupan; no son los años los que definen la aptitud de una persona: es su capacidad científica. - [Menguado estaría el mundo si el valor del hombre lo diese la edad! Ni el cerebro, ni el espíritu, suelen tener años, y es fácil, como lo fué a Benot, escribir un memorable artículo en defensa de Los Viejos inmortales, cuando él también era viej o e inmortal. Sigan, pues, los Subdelegados en sus cargos, aun cumplidos los sesenta y cinco años, pero no pretendan continuar desde el momento que les flaquee la aptitud física necesaria; la vejez tampoco debe ser égida invulnerable; la sociedad progresa porque se renueva. . El Subdelegado que ve entorpecer sus músculos, embotarse -el cerebro, que los movimientos son tardos, que sus ideas y los pensamientos no fluyen con lucidez y espontaneidad, no debe esperar a que el reconocimiento mé- dico lo descubra: dimitir es más decoroso, y su figura se hace venerable y adquiere el relieve de la estimación y respeto, porque dej ó paso libre a nue- vas energías, a nuevas iniciativas, que contribuyen al perfeccionamiento y mejora de las instituciones. Otra reforma importante ha introducido. este Real decreto, haciendo compatible el cargo de Subdelegado con otro municipal o .provincial que sea remunerado; de hecho ya era práctica corriente esta compatibilidad, y la mayoría de los Subdelegados eran titulares o médicos provinciales y algunos con cargos en el Estado, y es que la acción del Subdelegado es tan' pasiva, tiene tan escasa intervención en las cuestiones sanitarias, que en ningún caso podían presentarse conflictos ni incompatibilidades en el ejer- cicio simultáneo de estos dos cargos; es más: nuestra ley de epizootias con- ceptúa como mérito el cargo de Subdelegado para el nombramiento cÍe Inspector Municipal; con ello no vamos perdiendo nada. Esta incompatibilidad era arma que esgrimían con demasiada frecuen- cia los políticosy caciques para molestar a médicos- farmacéuticos y vete- rinarios, cuando no se prestaban voluntariosos' a satisfacer las exigencias de sus caprichos. Este decreto ha traído la tranquilidad a todos los compañeros Subdele- gados y ha hecho un poquito por su liberación de las garras caciquiles. De un tiempo a esta parte los Subdelegados se mueven mucho, trabajan bien y obtienen importantes concesiones, como son la ley de jubilación, el .actual decreto y otras que van colmando sus aspiraciones. ¡Lástima grande que todas esas energías se gasten en galvanizar unos cargos sin vida, sin encaje en la rueda administrativa! Solamente una tradición de setenta años los mantiene en la legislación y los conceptúa como cargos honorarios con que premiar a los profesores 9.ue se distinguen por su celo y actividad en el cumplimiento de sus deberes profesionales, y como cargos honorarios no debemos regatearles dádivas y prerrogativas: ARTICULOS TRADUCIDOS ARTíCULOS TRADUCIDOS La fagocitosis como preparación bélica de la economía POR W. H. BAILEY 'Profesor en la Escuela de Vetertnarta de Saint j ose ph , Missouri Aunque, sin duda, este asunto, tratado más extensamente,' ha recibido ya la atención del lector, podemos repasarlo con ventaja mutua. No se re- clama originalidad alguna: se ha consultado libremente a Ehrlich, Metch- nikoff, Wright, Noguchi, Ricketts y Dick. La gran obra del profesor Elías lVIetchnikoff acerca de la fagocitosis es un monumento perenne a su memoria, y, para nosotros, la conquista científica de uno de los métodos más importantes de la naturaleza en su defensa maravillosa contra las infecciones. La fagocitosis "es 'una función protectora efectuada por un grupo de cé- lulas especializado. En esencia, se reduce a la diapédesis y migración de los leucocitos hacia el interior de los tejidos para proteger al cuerpo contra varios organismos, toxinas y virus, mediante la ingestión, la 'absorción 'y la digestión de todas estas substancias nocivas. Hay tres clases de' fagocitosis: la nutritiva, la resorberrtey. la protectora. Esta última es la que tiene más interés práctico para nosotros. FAGOCITOSIS NUTRITIVA.-lVIetchnikoff la encontró mucho más desarro- llada en los organismos animales y vegetales unicelulares. Los. amibos y mixomicetos proporcionan ejemplos típicos. Estos orga- nismos rodean conve~ientemente con sus brazos protoplásmicos (ps.eudó- pedos) las materias animales o vegetales vivas o muertas. Una vez englobados, alrededor del material ingerido se forma una vacuola que puede ser' de reacción ácida o alcalina. Luego se realiza la digestión por medio de fermentos intracelulares (enzymas). La alcalinidad o la acidez de la vacuola tienen por objeto proporcionar el activador necesario '(kinasa) a los fermentos intracelulares (enzymas). Los estudios de lVIetchnikoff en los invertebrados inferiores revelaron que en ellos la digestión se realiza por células epiteliales especializadas (de acción fagocítica). . En los invertebrados más elevados y en todos los vertebrados existen abundantes células fagocíticas, pero no tienen relación directa con la nutri- ción d~l cuerpo. . . QUIMIOTAXIA.-Al estudiar la actividad celular, lVIetchnikoff descubrió una condición que se ha llamado quimiotaxia. Los mixomicet~s van hacia una solución- salina débil (quimiotaxia positiva) y se alejan de una solución fuerte (quimiotaxia negativa), ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Por lo tanto; una célula se mueve hacia y engloba una substancia para la que tiene afinidad química, y rehuye las substancias tóxicas . .Hay que advertir, por último" que esta quimiotaxia positiva (afinidad química) por parte de los leucocitos, se debe a una substancia llamada opso- runa. FAGOCITOSIS RÉSORBENTE.-Durante las metamórfosis de ciertos inver- tebrados, los tejidos de la fase de larva son englobados y digeridos por fago- citos emig.rantes. . En los animales viejos las células ganglionares.son atrofiadas por la.acción de ciertos fagocitos mononucleares (neurófagos). Además, en el pelo existen latentes ciertas células epiteliales (cromó-' fagos), de naturaleza fagocítica, las cuales, en la edad provecta, entran en acción y digieren las células pigmentarias del pelo, el cual, por esta causa, se vuelve gris o blanco. Lo dicho representa tres formas comunes de fagocitosis resorbente. FAGOCITOSISPROTECTORA.Si se inyectan a un animal hematíes de otra especie, se. produce un acrecentamiento de los fagocitos que ingieren: y digieren dichas células extrañas. Los leucocitos capaces de destruir así los hematíes extraños pueden contener un fermento especial (hemolislna). Los órganos y tejidos linfáticos, especialmente los ganglios linfáticos y el bazo, están encargados de la producción de leucocitos. Si se macera .un tejido linfático y se' añade un extracto del .mismo a un suero hemolítico inac- tivado, el suero readquiere su actividad hemolítica .. Se puede decir, por lo tanto, que el complemento (citasa) del suero hemolftico procede de los leucocitos. En armonía'. con esto; J.VI:etchnikoff creía que todas las citolisinas eran producidas por ciertos fag6"Ütos (ínacro- fagos). Metchnikoff dividía los fagocitos en dos gru'pos: . Primero, macrófagos, consti't;uídos por linfocitos .grandes y leucocitos mononucleares. Destruyen células extrañas de varios orígenes. Tienen función citolítica. . Segundo, micrófagos, formados por leucocitos de núcleo polimorfo. Tienen función antitóxica. Cada uno de ellos (macrófagos,' micrófagos) posee un fermento especial o enzyrna contenido en su protoplasma. El enzyrna de los macrófagos ha recibido el nombre de ·macrocitasa. Destruye las ~élulas extrañas; por lo tanto, es un enzyma citolítico. El enzyma de los micrófagos hase denominado microcitasa. 'Neutraliza toxinas; es, pues, un enzyma antitóxico. Estas dos clases de enzymas quedan en libertad' al ser atacados los -fago- citos. Estos pueden ser agredidos por células extrañas (bacterianas o de otra clase) y por ciertas toxinas .. La acción de las macro y microenzymas de los leucocitos es específica; por lo tanto, las citasas normales e inmunes del suero de la sangre son aná- logas al complemento normal y a los anticuerpos específicos (inmuncuerpos de Ehrlich). . OPSONINASNORMALES INMUNOPSONINAS E ESPECÍFICAs.-En I902 Wright y Douglas publicaron importantes observaciones hechas por ellos en la fagocitosis. Se había observado que los leucocitos, en la mayoría de los casos. no destruían los micro-organismos (y algunas toxinas) en ausencia del suero. ARTICULaSTRADUCIDOS Esto demostraba que el suero .d~bía contener alg.o que hada que los micro- organismos atrajesen a los leucocitos (quimiotaxia positiva). Wright y Douglas dieron el nombre de opsonina a este algo que se halla en el suero de la sangre y que no parece tener otro objeto que preparar los microorganismos para la fagocitosis. ' Todo suero normal contiene opsonina. El inmunsuero contiÉme opso- nina, que puede ser considerada más bien como de calidad concentrada, que como aumentadaen cantidad, La cpsonina del inmunsuero es especifica. El grado de fagocitosis depende.de la calidad de la substancia opsónica del suero y se denomina índice opsónico. Si al examinar microscópícamerite sangre de un paciente mezclada 'con una e;nulsión del agente patógeno se ve que no tiene lugar la ingestión de los microorganismos por los fagocitos o que sólo se realiza en pequeño grado, se dice que el paciente tiene un índice opsónico bajo. Al mismo tiempo se examina la sangre de un individuo normal, y así se puede determinar la relación del grado de fagocitosis de la sangre del paciente con el de la sangre normal. Si al verificar el examen se advierte una ingestión (fagocitosis) consi- derable o excesivade microorganismos, ei paciente posee un índice opsónico alto. Por lo tanto, si al tratar infecciones con sueros, bacterinas o vacunas, de- terminamos de vez en cuando el índice opsóriico, podremos i.nformarnos de la disminúción o del aumento de la" resistencia del cuerpo a la infección existente. Así se pueden regular. ias dosis de dichos productos biológicos. Se cree que hay dos clases de opsoninas: las normales y las inmúnicas. Ejemplo: el suero humano contiene 'ópsoninas normales para ros organismos que producen pulmonía, infecciones piogénicas, etc. Las inmunopsoninas u opsoninas inmúnicas son las producidas corno resultado de una infección (inmunización natural) o por inmunización artificial (vacunación). Algunas veces el organismo desarrolla cierta .resistencia a la fagocitosis, bastante para destruir prácticamente la defensa de la naturaleza. Las opsoninas normal e inrnúnica específica de Wright son anál<;>gas al complemento normal y a las substancias inmúnicas específicas (anti- cuerpos, etc.), de Ehrlich; asimismo la microcitasa de Metchnikoff que obra sobre las toxinas es análoga a la propiedad antitóxica del suero y la macro- citasa que obra sobre las células extrañas por citolisis es análoga a las hemo- lisinas, bacteriolisinas, etc., de Ehrlich. . . RE.CAPITULACIÓN,-Losanimales de gran resistencia a cierto organismo lo destruyen rápidamente por fagocitosis. b) Los leucocitos ingieren bacterias, pero no las destruyen en todos los casos; de aquí que los leucocitos pueden ser perjudiciales, por poder llevar la infección a otras partes del cuerpo. e) Los leucocitos pueden excretar sus propiedades germicidas (citasas) en el suero de la sangre. d) Pueden absorber toxinas bacterianas y destruirlas. e) A veces el suero exento de leucocitos puede poseer propiedades antitóxicas y antibactéricas. Esto se explica por la producción de anti- cuerpos cito-hísticos de Ehrlich (teoría de las cadenas laterales de la inmu- nidad, de Ehrlich). REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA 1) Los 'leucocitos enteramente separados del suero no destruyen los, microorganismos 'ni absorben y neutralizan las toxinas, La substancia del inmunsuero que prepara los microorganismos y sus toxinas para la acción fagocítica se llama opsoniná y es específica. g) Los leucocitos de núcleo polimorfo emigran a los puntos donde hay un proceso inflamatorio agudo y muestran gran actividad fagocítica.. 'Estos leucocitos, en los procesos febriles generales, absorben productos finales tóxicos. En los procesos inflamatorios agudos localizados, el exudado semisó- lido que llena los espacios intercelulares del área inflamada es licuefacto por los enzymas de los leucocitos de núcleo polimorfo (microcitasa) y los elementos digeridos son eliminados por las vías linfáticas. El acúmulo de leucocitos de núcleo polimorfo alrededor del área infec- tada forma una zona limitante que impide la invasión de los tejidos, Por lo tanto, los leucocitos de núcleo polimorfo forman el «ejército per- manente» de la naturaleza, que ataca inmediatamente al invasor (infección). h) Los leucocitos mononucleares, en su mayor parte, constituyen el ejército de reserva (,milicia») de la naturaleza. Actúan en las infecciones crónicas y en las toxemias. El arma de los leucocitos mononucleares es la macrocitasa, enzyma poderoso, muy resistente a los 'efectos de las toxinas, que sirve para llevar a cabo una rápida y completa digestión del exudado organizado. Los leucocitos mononucleares forman una zona limitante más resistente a la invasión del enemigo (infección), . En suma, los soldados de la naturaleza son, en las infecciones agudas, los leucocitos de núcleo polimorfo, y, en las crónicas, los mononucleares. CONCLUSIóN,-En algunos casos el terapeuta debe ayudar a la naturaleza en su defensa; aunque la naturaleza mantiene constantemente un ejército para su defensa, su ejército, como el de las naciones, a veces está falto de municiones (enzymas) o de soldados (leucocitos), La naturaleza sólo puede ser auxiliada por el uso inteligente de hiperin- munsueros, vacunas y bacterinas, acompañadas de una medicación sencilla, eliminadora, y de medidas higiénicas. En ocasiones podrán ser beneficiosos los procedimientos quirúrgicos, como en las infecciones localizadas. Conviene advertir que las teorías de Metchnikoff, Ehrlich y Wright armonizan unas con otras, y que desde que usamos con éxito sueros especí- ficos, vacunas, bacterinas y aun extractos glandulares, todo lo cual fué descubierto siguiendo los principios establecidos por estos hombres de ciencia, nos sentimos cada vez más inclinados a no seguir dándoles, el nombre de teorías, sino a llamarlas por su propio nombre: [hechos! Los aliados de los fagocitos, anticuerpos, etc" son la higiene y la sanidad, El Estado y los legisladores federales deben 'procurar que la producción. la' distribución y la administración de los productos biológicos estén vigi- lados por las profesiones médica y veterinaria, Am. [our. 01 Veto medo Octubre, 1916, Trad. por P. F,' ARTICULOS TRAD"uCIDOS Práctica' de la desinfección POR W. JDWETT Después de haber sacado el animal o los animales infectados de la cuadra o de otro local, se deben limpiar y desinfectar éstos completamente, antes de permitir de nuevo el, acceso de otros animales a ellos. La práctica de la limpieza ydesiníección hay que ha'cerla de una manera metódica y completa para que sea eficaz, pues de otra suerte sólo se consigue una falsa seguridad, que es Peor 'que inútil. En primer término, las paredes, ventanas, ventiladores y objetos fijos deben -barrerse' para 'quitarles :el 'polvo, las telarañas y la suciedad; luego debe rascarse la calo yeso de las paredes. Todo esto, juntamente con la cama, 'el estiércol y los alimentos que hayan quedado en los pesebres, se reunirá en un montón para quemarlo, ya en el interior del establo mismo, o, si esto 'fuese peligroso por los' materiales de que estuviese construido el edificio, fuera de la puerta del establo. Para facilitar la combustión de este material, se puede echar un poco de parafina sobre el mismo antes de prenderle fuego. ' . ' Aparte de esto, requieren atención los pesebres, los objetos de la cuadra y los tabiques de separación. Deben fregarse con una solución de jabón en agua, caliente que contenga alguno de los desinfectantes que se citan, preferentemente cresol (flúido' de J eyes, creolina Pearson, etc.). La solución también puede aplicarse a las paredes, particularmente a las que están próxi- mas al pesebre.y de un modo especial a la· que está frente' al mismo: por medio de escobas o brochas largas. En el caso de que 'los pesebres y demás objetos de la cuadrasean muy viejos y sucios, se puede emplear una solución de sosa (lejía de sosa o sosa cáustica) para remover la suciedad y la mugre. Una vez hecha esta limpieza preliminar, puede procederse a la desinfec- ción propiamente dicha. Para aplicar la solución desinfectante podrá usarse un pulverizador de bomba, pulverizando el desinfectante sobre la superficie total de paredes,' pavimento, pesebres y objetos de la cuadra; en suma, en todas las partes del interior del edificio. Cuando no se pueda utilizar un pulverizador o una manguera, se aplicará la solución desinfectante por medio de cepillos o escobas, Sea cualquiera el procedimiento que se adopte, hay que tener mucho cuidado en no dejar de introducir el desinfectante en todos los rincones, ángulos, intersticios y grietas. Las soluciones calientes del desinfec- tante (p, e. soluciones hechas con agua caliente o .hirviendo). se usarán con preferencia á las soluciones frías. Si se ha utilizado un: desinfectante venenoso, como el sublimado corro" sivo, puede eliminarse todo peligro (p. e. envenenamiento de los animales que lamen las paredes blanqueadas, etc.) practicando una nueva pulveri- zación o un segundo lavado de las superficies desinfectadas con agua fría limpia, algunas horas después de haber aplicado el desinfectante. Finalmente, todas las puertas, ventanas y ventiladores, deben abrirse para dar paso al aire y a la luz' y entonces puede procederse al blanqueo REVISTA VETERI~ARIA DE ESPAj:;A o enj albegado de las paredes y a pintar los utensilios de, la cuadra si es necesario, La lechada de cal sé preparará COI). ,cal viva fresea-ya cada: cubo delecha- da de cal es conveniente añadir medio .litro, poco 'más o menos, -de cresol, creolina, flúido de J eyes u' otro desinfectante de propiedades análogas, o, si se prefiere, pueden añadirse 200 gramos, aproximadamente, de formalina por cada cinco litros de lechada de cal. La lechada de cal se aplicará a las paredes, ya mediante ull pulverizador, o bien por medio de' brochas, Si el suelo de la cuadra o. del local es de tierra, es conveniente cavarlo y quitar la tierra unas 4 ó 6 pulgadas de profundidad, para después que- maria o mezclarla con cal viva, cloruro de cal u otro desinfectante seguro, La tierra extraída se substituirá por otra limpia procedente de un sitio no contaminado, o, todavía es mejor, cuando sea posible, un nuevo piso de cemento o extender otro material no absorbente, Si el piso era ya de argamasa o de otro material impermeable, se puede limpiar o desinfectar-de la manera indicada anteriormente para las paredes, pesebres y demás útiles de la cuadra, Los cubos, vasijas, brueas, almo hazas y demás utensilios de la cuadra que se hubiesen usado en animales enfermos, sedesinfectaránsumergi~n¡;io.los algunas horas en una solución de cresol, o de otro desinfectante análogo, tal como, el flúido' de J eyes, ' ,' " Las mantas y los paños de los caballos pueden desinfectarse de manera análoga, teniéndolos en el baño por, espacio de r zhoras o más, Una autoridad recomienda que "cuando estalla una, epizootia y no se tienen receptáculos para tales barios, ,pljede hacerse uno de tamaño ... .eonven,ient~.cavando un hoyo en la tierra y cubriendo el fondo y los lados del-mismo con "una;,tela' de lona o un toldo, Después de haber probado con agua que el líquido no .se escapa,' puede echarse la cantidad, de solución desinfectante 'necesaria, Las mantas deben ser desplegadas uña por una y colocadas en el baño, procu- , randa -que haya siempre suficiente desinfectante para cubrirlas, Los artículos y objetos de cuero no deben ser bañados ni hervidos ni tratados con [orrnaiina, El mejor procedimiento para desinfectar tales artículos es fregarlos con jabón blando yagua y luego tenerlos algunas horas. en un. baño de cresol o creolina. , ' , .. En la desinfección de los arneses que han sido usados por animales afec- tos de enfermedades parasitarias, tales como la sarna (brandziekte), merecen especial cuidado los fon:ados y .almohadillados, de -los cuai~s 'a menudo lo mejor es quitar los forros y quemarlos, desinfectando luego el cuero de la manera antes indicada, 'y después forrar y reÚenar de nuevo las sillas, ' collerones, etc. , La pafaza, el estiércol y el lecho que han estado en contacto con animales afectos de enfermedades infecciosas:tales-c~mo ántrax (mi-lziekte); muermo.r tuberculosis, carbunco enfisematoso (sponziekte) y de enfermedades para- sitarias tales como da sarna, se deben quemar en 'todos los casos, E~to puede llevarse fuera y reunirlo en un montón, al que se agrega parafina y se prende fuego, Si esto es impracticable por alguna razón, entonces d estiércol debe ser enteramente desinfectado y enterrado tan profundamente como sea ~~, ,. El estiércol, la pajaza y el lecho, se pueden desinfectar mezclándolos con cal ('cal viva) 'o cloruro de calo con 'un desinfectante 'como el cresol , 11 ARTICULaS EXTRACTADOS 651. o la creolina. A mi juicio son preferibles estos dos últimos desinfectantes. En tal caso, la 'cama o el estiércol debe contener la proporción indispensable del desinfectante; tia basta añadir a la masa solamente una cantidad de solución al 2 % de creolina o de cresol; es preciso que la masa contenga. 2 Ó 3 % de cresol o la proporción 'conveniente de cualquier otro desinfectante adecuado que se use .. -, Las [erias de' ganarlo, los corrales, apriscos y sitios de subastas de ganado, así como los uehiculos: para el transporte de ganado y jaulas, pueden ser desinfectados de una manera análoga a la que hemos descrito en páginas anteriores para la desinfección de cuadras y establos. El Stock Disease Regulations, de esta ciudad, dispone que tales recintos o locales deben ser limpiados y desinfectados.s cuando se usen, todos los días. al anochecen>, y cuando se trata de jáulas o vehículos, «antes que se usen de nuevo para ~l transporte de animales». La limpieza y la desinfección de estos últimos se efectuarán como sigue: Deben ser: a) barridos y rascados lo antes posible; b) lavados y fregados completamente con agua; c) pulverizados con un desinfectante; d) finalmente enj albegados,' . El desinfectante que se use COntal propósito, debe tener, por lo menos, un poder germicida igual al de la solución al 5 % de ácido fénico puro (cris- talizado). Para este fin, la formaliria- o una solución alcalina. de cresol son' lo más conveniente y seguro ..:....-Desinjectants and Disi-niection. i'Tbe Veteri- nary [ournal, noviembre 1916). Trad. por F. S. ARTfcULOS EXTRACTADOS BACTERIOLOGIA CSERNELL, DR, EUGEN.-EI agente del tifus exantemático.-EI autor ha logrado que los misteriosos. cocos semilúnares de l~ sangre de los enfermos de tifus exantemático se transformen pocoa poco en bacilos., cultivándolos en caldo .glicerinado. Tras largas y cuidadosas investigaciones, ha logrado aislar el bacilo. Pina identificarlo, hizo picar, por piojos, enfermos de tifus exantemático y luego en la sangre de dichos parásitos halló el agente de la enfermedad, La parte' más difícil de la tarea puede conceptuarse resuelta, pues ahora ya podemos practicar inoculaciones. El doctor Csernell mata los cultivos de bacilos con ácido fénico y luego los inocula de modo semejante a como se hace para inmunizar contra el cólera y contra el tifus. Después de la inoculación se produce tifus exantemático'local y más tarde se forman los «inmunizadores. que preservan d~ la enfermedad. El autor se dispone a REVISTA VETERI~ARrA DE ESPA':.>.' presentar su descubrimiento a la Facultad húngara, de medicina. iPesti Hirlap, 4 septiembre 1916 y Oesterreichische Wooh. f. Tierheilk., 14, septiem- bre 1916.) , • PA TOLOGIA y CLINICA FR1EZ, F.-Cólicos de arena.-Estas dolencias son frecuentes 'en los caballos .del ejército, debido al acúmulo de arena en la' curva pelviana del intestino grueso; como causas se invocan: la pica, la costumbre de echar el pienso en el suelo de modo que el caballo pueda ingerir aquél mezclado con tierra y arena, el agua cenagosa que puede ir cargada d~ partículas arenosas, el forraje, el mismo pienso si no se cuida de cribarlo, etc, Los síntomas son diversos según se, trate de' una obstrucción completa • o incompleta, En la obstrucción incompleta se observan síntomas de cólicos por sobrecarga, dolores,' cólicos sordos intermitentes;' el caballo toma' posturas' como, si quisiera 'mear. Cuando la obstrucción es completa, los do- lores son más frecuentes y de mayor duración, se observan disturbios se" cundarios en el aparato respiratorio y circulatorio; respiración' anhelante, ' pulso muy débil, casi filante; mucosa ocular inyectada; con las lavativas y con la exploraciónrectal (braceo), se sacan heces mezcladas con arena. El primer caso suele ser, de difícil diagnóstico: pero debe pensarse en esta clase de cólicos cuando el caballo toma con freouencia la postura de orinar. La exploración rectal ayuda al diagnóstico. Estos cólicos duran por término medio ocho días; en los casos graves mueren los enfermos a las dos horas. Si la obstrucción es incompleta, la curación puede obtenerse siempre q.ue se trate con oportunidad y de modo adecuado; cuando la obstrucción es completa, el pronóstico es muy grave. . Las lesiones más importantes 'se hallan en el intestino: se encuentra arena en la cur va.tura pelviana del colon y sobre todo en mayor cantidad en la segunda porción mucho más que en.la tercera; la. cantidad de arena varía, habiendo recogido el autor 'des'de r :i70 kgs. hasta. 12'250 kgs. La arena se presenta limpia o mezclada con los excrementos; lo más frecuente es que esté suelta, fina y homogénea. Algunas veces aparece aglomerada, como unida por un cemento y tambié;; se encuentran guijarrillos, piza-rra, etcétera, todo ello variable seg.ún la naturaleza del terreno: ' Como tratamiento preventivo se recomienda gran cuidado en las raciones; dar suficiente cantidad de forraje a los caballos grandes, que les sirva de bloque y-facilite el buen funcionamiento del intestino. Los caballos que tienen pica o costumbre de. Iamer el suelo, atarlos muy cortos, para que les sea imposible ingerir tierra; no dar la avena en el suelo, sino en-sacos o morrales 'cuando no se disponga de pesebres; dejar reposar el agua de los abrevaderos . durante una hora, antes de dársela al ganado, especialmente cuando se trate de aguas limosas y cenagosas. ,Cuando se inician repetidos casos de cólicos en una unidad, es norma aconsej able purgar a todos los animales con 500 grs. de sulfato de sosa en 4 litros de agua templada mezclada con 1 litro de aceite; la purga debe repetirse dos días después de la 'evacb ación; de' la arena. ' El tratamiento curativo,' cuando la obstrucción es incompleta; se reduce a suministrar 500 grs. de sulfato de sosa disuelto en 4 litros dé agua templada ARTl"CULOS EXTRACTADOS con I iitro de aceite de cacahuete, .(en España puede substituirlo con ventaja y economía el de oliva) y diez minutos después una inyección de:i centigramos de eserina. Cada media hora una lavativa de agua salada (IO litros) La exploración rectal asociada al masaje abdominal puede ser muy útil, porque así se consigue dar la salida a la arena que ha llegado a la dilatación rectal. .En los casos de obstrucción completa es muy difícil establecer un trata- miento eficaz, y, aunque no siempre se consigan curaciones, debe recurrirse a la siguiente prescripción: I. ° Administración del sulfato de sosa y aceite .. 2.°. Preparar IO litros de agua templada, con 75 grs. de sal común, y con esta solución se llena un irrigador desinfectado, provisto de una goma de 2 metros de largo y adaptada aun trocar que sirva-para la punción del ciego. 3.°. Clavar el, trocar. en el punto de elección de la puntu;ra intestinal; dar salida a un poco de gas, no en demasía, para que siempre contacte la pared cecal con la del ijar. , 4. ° Adaptar al trocar el tubo del irrigador; después se eleva el aparato a la altura que permita la gama y se deja correr al interior del intestino. 5.° Terminada la inyección-se saca el trocar y se tapona con algodón y tintura de iodo el orificio de entrada del trocar. Terminada esta inyección se traba y se acuesta al enfermo sobre el costado izquierdo. Los trabones deben sujetarse-bien para poder 'colocar el animal en decúbito dorso-lum- bar, inclinado a la izquierda. 6. ° En esta posición se le inyecta 5 centigrados de eserina y por la vía rectal.se practica masaje en la curvatura pelviana. La arena que se acumula) generalmente en la segunda porción del colon no puede caminar por insuficiencia de los movimientos peristálticos, pero se encuentra en condiciones inmejorables para progresar; el agua introducida por la inyección la disgrega, y la hace ganar la segunda porción una vez acostado el animal; así disgregada la arena camina en virtud de la acción purgativa y .por las contracciones intestinales provocadas por la esencia y por el masaje en la curvadura pelviana. 7. ° Cuando el caballo-se levante se .le dará a beber agua templada, quela tomará con avidez, se le friccionan con trementina y .alcohol alcan- forado los ijares, y se le pasea. Al poco rato presenta borborigmos y emisiones de gas; la obstrucción está vencida. Poco a poco (dos, tres horas y a veces al día siguiente) va expulsando la arena. El caballo debe someterse durante algunos días a un régimen alimen- ticio especial: hierba, gachuelas muy claras con sal común, café, etc., para favorecer la desintoxicaci'ón por la diuresis. C. S. E. (Rev. générale de lVI éd, Vét., I5 octubre: I9I6. págs. 478-438.) KUCHELBACHER,-Observaciones acerca de la extinción del muermo en un hospital de ganado.-Kuchelbacher infiere de sus observaciones: LO Que para la extinción del muermo, junto a las pruebas ocular, cutánea y. aglu- tinante, la exploración del interior de la nariz es de la mayor importancia, y que el espej o- nasal y, eventualmente, la lámpara eléctrica, son auxiliares imprescindibles para establecer el diagnóstico del muermo, porque permiten descubrir alteraciones que no se pueden ver sin ellos. 2.° Que'los caballos 654 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA profundamente atacados de muermo no reaccionan a 'la malleina, a pesar de someterlos a las pruebas ocular, cutánea y sensibilizadora. 3.0 Que los caballos con mataduras y heridas extensas pueden difundir el muermo por la infección de' las mismas, y por esto se debe poner atención especial en los caballos con lesiones abiertas pertinaces. Especialmente las necrosis progresi- vas con exudación abundante ydemal aspecto y la formadónde nódulos y úlceras en la piel de las inmediaciones de las úlceras por compresión, deben mirarse con gran sospecha, incluso cuando no baya reacción alguna malleínica ·positiva. 4.0 Qu..e·en las cuadras fuertemente infectadas tan sólo puede practicarse una extinción eficaz del muermo si.para establecer el diagnóstico, se recurre a todos:to procedimientos posibles, a saber, las pruebas mallei- nicas, la aglutinación, }~ exporación de la nariz, la consideración del estado de la nutrición del organismo, las variaciones de la temperatura y sobre todo el proceso de curación de las heridas (de 60 casos de muermo, 40 presen- taban, al mismo tiempo, úlceras por presión de la silla y en los caballos muermosos las úlceras no curan, a pesar del tratamiento). 5. o El diagnóstico tropieza con las mayores dificultades cuando todos los animales están muy a~atidos a consecuencia de fatigas excesivas, gran invasión de sarna o extensas ulceraciones por presión . Estos animales presentan, con frecuencia, variaciones en la temperatura' del cuerpo .. Los caballos con mucha sarna y, al mismo tiempo, afectos de úlceras por presión extensas, a pesar de tener -alteraciones muermosas pronunciadas, tanto agudas, como crónicas, no reaccionaron a la malleina. Las alteraciones. de la piel pueden ser enmas- caradas por el tratamiento de la sarna, pues muy a menudo produce dermitis, hinchazón 'de las partes bajas de los miembros y conjuntivitis. Tampoco es raro que los ánimales muy atacados de sarna en la cabeza se froten y res- treguen la nariz y se produzcan' hemorragias y heridas que fácilmente pueden hacer sospechar el muermo. P. F. i Oesterr. Woch. f. Tierheilk., 7 sep- ~iembre, I9I6). MARKUS, H.-Transmisión de la tuberculosis porcina al hombre; reino- culación al ternero.-En una conferencia dada por el autor en la Asociación holandesa de microbiología, relata este .interesarrte caso de transmisión de la tuberculosis. Se trata de un' joven veterinario .que por necesidad de su cargo practi- caba numerosas 'autopsias en cerdos tuberculosos, y en este servicio llegó' a herirse una vez en el pulgar de la mano derecha; sin dar importancia a esta lesión, la tapó con tafetán y seguía su labor inspectora, hasta- que a' causa de los dolores y molestias que le causaba requirió la visita de un mé- . dico, y con' una cura Priessnitz y la sajadura 'del tumor se calmaron los do- lores. Pasado algún tiempo, apareció en el dorso': del pulgar un tumor que requirió una nueva incisión, y durante la cura se inflamaron los ganglios axilares y no se reducían, ni con la pomada mercurial, ni con la solución Bürow. Consultado el caso con un cirujano, resolvió .extirparle el ganglio axilar. El enfermo mandó al autor un trozo de ganglio tumefacto para que lo analizase. El examen histológico del tejido ganglionar descubrió una tuber- . culosis difusa, con una multitud de focos caseosos. En los cortes se encontra- ron pocos bacilos tuberculosos. ARTICULaS EXTRACTADOS 655 Con una emulsión de substancia caseosa en agua esterilizada 'fueron inoculados dos conejillos de Indias; el primero murió a los 114' días y el segundo a los II5 días después de la inoculación, A la auto.psia presentaban una tuberculosis generalizada .. Para un caso de tuberculosis humana, la enfermedad era muy lenta, lo que indicaba un bacilo muy poco virulento o una gran resistencia individual en los conejillos: en pasajes sucesivos consi- guió determinar' en el conej illo de Indias una tu berculosis . generalizada en.40 días, - Los primeros cultivos en suero glicerinado y patata glicerinada fueron de vegetación lenta, cuyos caracteres eran: cultivo poco abundante, seco, amarillento verrucoso en el suero; protuberancias globosas blancas o grises en la patata. Trasplantado sobre suero, se consiguieron cultivos biendesarro- llados y visto. al miscrocopio, en preparaciones Ziehl, se presentaron bacilos muy largos y finos, coloreados, de una forma homogénea, Con estos cul tivos se inoculó a una ternera en la base del cuello, que murió al cabo de 53 días. La autopsia mostró una tuberculosis generalizada y el examen histológico de la mayoría de los órganos así lo confirmó, ,La virulencia con que, se mostró este bacilo en la ternera, da la certeza de ser "bacilo de origen bovino. El autor establece esta conclusión: El estudio de este caso de tuberculosis en el hombre ha demostrado que el bacilo de Koch procedente del cerdo tuberculoso, puede tener también poder-patógeno para el organismo humano. El veterinario enfermo, una ve'f extirpado el ganglio y terminada la cura, no tuvo novedad alguna. C. S.' E. i Reu. Générale de Méd. Veterinaire. 15 octubre, 1916. p: 466. PFEILER, W. Y WEBE:R, G.~Acción de la malleína en los caballos sanos e importancia' de la conglutinación para el diagnóstico del muermo.v-Los autores han 'examinado sistemáticamente las reacciones aglutinante, fija- dora del complemento y conglutinante: de 9 caballos sanos inoculados con malleína. Estos 9 caballos recibieron una inyección subcutánea de 0'05 gr. de malleína seca y luego, durante .muchos días consecutivos, fueron sometidos ,~laoftalmorreacció~.con 1 % de malleína seca disuelta 'en 0'5 % de agua 'fenicada. Fuera de la conglutinación, las demás reacciones pueden apare- cer en équidos no muermosos malleinizados. Schnürer objeta que las investigaciones de los aútorés tienen valor cien- tífico, mas' no valor práctico, por lo que se refiere a invalidar la reacción oftálmica, pues, en la práctica, no se somete los animales tan a menudo a la oftalmorreacción. La instilación repetida de solución fenicada, caldo, etc., puede producir conjuntivitis. Por otra parte, Pfeiler y "Weber no hablan de la temperatura de los équidos y Schnürer 'nos ha enseñado a mirar con des- confianza las pruebas oculares «positivas. no acompañadas de más de 38'5° de temperatura general. . Schnürer dice que los caballos que dan reacción positiva son casos de muermo curado y que, al contrario, caballos muermosos, sometidos du- rante 5-6 días consecutivos a lá prueba malleínica ocular, acaban por ser insensibles a ella.' En fin, dice que últimamente, mediante inoculaciones hipodérmicas de bacterias muérmicas desecadas, ha logrado que caballos no muermosos fuesen tan hipersensibles a las inyecciones intracutáneas de REVISTA VETERINARIA DE ESP,\,."'iA malleína que pueden servir para valorar ésta. Pero, cosa notable, la con- juntiva de tales caballos no es hipersensible, Tampoco ha logrado hacer hipersensibles caballos normales mediante pruebas conjuntivales frecuen- tes con malleína y con bacterias muérmicas muertas (5 caballos fuerou so- metidos a la reacción conjuntival 20 veces durante dos semanas). Pieiler contesta que no han querido resolver el problema práctico, sino .investigar objetivamente cuando aparecen los anticuerpos. En cuanto a los casos de caballos normales hipersensibles que Schnürer considera como dé curados de muermo, Pfeiler hace observa¡ que pueden interpretarse tam- bién como casos de caballos que fueron malleinizados antes o que poseen hipersensibilidad congénita. Añade que otra vez examinará si las soluciones fenicadas, el caldo, etc., pueden simular las reacciones y que se fijará en la temperatura orgánica de los casos. P. F. (Zeitschr. f. In[ektkrht1z. etc., der Haustiere, T. XV, Cua- derno 3-4 y T. X\lI, Cuadernos 4 y 5·) PFEILER, \oV.y"rEBER, G.. -Buerodiagnóstico del muermo en los asnos, - mulos, burdéganos y caballos con la iijación del complemento no específica, -El suero de todos los équidos contiene una substancia no específica capaz de fijar el -complemento. Esta substancia, en el caballo: se suele hallar en cantidad muy pequeña y no suele dificultar las pruebas de fijación del com- plemento, cuando no se usa para ellas más de 0'2 -ce. de suero equino. Pero en algunos caballos exentos de muermo abunda lo suficiente para fijar el complemento, como advirtieron ya Scb'ütz y Schubert en su primera comu- nicación acerca del diagnóstico del muermo po:r medio de la fijación del complemento. Estas substancias, en medicina, humana, se conocen desde hace tiempo con el nombre de anticoniplementarias. En medicina veterinaria Pfeiler fué quien primero las mencionó en trabajos acerca de la fijación del comple- mento con el diplococo de la pleuropneumonía de Schütz y la pasteurela equina de Ligniéres, publicados en 1909. Míessner y Trapp vieron después que 0'001 ce. de suero de un mulo; sin extracto, impedía la hemolísis. Las substancias anticomplementarias erandestruidas calentando el suero a 60° durante media hora. Por esto recomendaron inactivar el suero a 60°, en vez de a 560, durante media hora. Pfeiler y Neumanri demostraron que el suero normal del asno contiene constantemente abundancia de substancias anticomplementarias. Schütz y VvaldmanÍl lo confirmaron. Tales substancias abundan también en los mulos y burdéganos normales. Pfeiler y Neumann no lograron separar .Ias substancias específicas de las no especificas calentando el suero- a 600 media hora, como propusieron Miess- ner y Trapp, porque a esta temperatura se destruyen también las espe- cíficas. Había que buscar otro procedimiento, y Pfeiler y Weber 10 encontraron en su método de la conglutinación. Gracias a ella, siempre que haya subs- tancias no específicas en sueros de caballos, asnos y mulos, podemos averi- guar si un. determinado suero procede de un équido normal o de un équido muermoso, cosa que no era posible con los demás métodos empleados. P. F. (Zeitschrt. f. lnjektionskrnhn. etc., .der Haustiere, T. 16, Cuad.v 5.) , RESPALDIZA, E,-Tic aeroíágico en el eaballo.e--La palabra tic, tique o ticq-dice Respaldiza-procede, según algunos filólogos, de tick, cabri tillo, probablemente por las piruetas y contorsiones que hacen estos animalejos, Según otros, tiene su origen en 'la voz ticken, tocar suavemente. Meige y Feind'el consideran esta voz como un monosílabo onomatopéyico que en- vuelve la idea.de repetición, como' el tic tac del reloj, La palabra tic-afirma Respaldiza=-sírve para designar «un movimiento o un conjunto de movi- 'mientos de la cara, del cuerpo o de las extremidades, que se repiten con mucha frecuencia y de una manera inconsciente». (Esta definición es ine- xacta; muchísimos movimientos que se repiten de 'modo inconsciente no son ties, y ros tics no siempre son inconscientes, P. F.)- Según Goubaux y 'Barrier, los tics se dividen en motores Y' digestivos; los primeros' en activos y pasivos y los segundos comprenden los de roer, lamer, etc.. y sobre todo el aerojágico. El tic aerojágico, tiro de los veterinarios españoles, aerofagismo o aero- pinismo (Goubaux y Barrier), se divide en tiro con. o sin desgaste dentario, equivalente a con o sin apoyo, Hay un tic aerojágico mixto de ambos, un tic aerofágico sonoro y otro silencioso .Q sialojagismo, capaces de transformarse uno en otro y más a menudo el segundo en el primero, del ,cual parece un período anterior. ' Para Respaldiza el caballo 'tiqueador «es un tarado del sistema n~rvios'o y' probablemente cerebral», SIn tara nerviosa no hay tiqueador .posible, añade, El caballo tiqueador, según la comparación de Meige y Fein, es como un sujeto que porque el ~ueilo de la camisa le molestó una vez y le hizo sep~: rar el cuello propio' del de la camisa, sigue 'haciendo este movimiento sin necesidad, cuando 'fleva: otros' cuellos que ya no le molestan. Del mlsmd modo el cabillo, 'C9m6' dice Pecus, y Respaldiza con él, «comienza deglu- tierido saliva y aire, seguido' a veces di? eructos gástricos y;' más general: mente 'esbfá:gicos, que le hacen concebir la idea de Dolos alimenticios que le producen cierta satisfácción.: probablemente-e-vuelve ,3, decir p¡ú:us":'- calmando el ardor .o eldolor producido por la gastropatía que todos estos caballos padecen, al igual que Ios perros cuando ingieren todo cuanto en- cuentran a su paso' para calmar su. estómago irritado d para provocar el vómito. Corno veremos lf¡iego;' Respaldiza discrepa. 'de Pécus en este ori-' gen gástrico,' _' " , ! ' Coi:/Chomel 'y Pecus cree que ros cabaÍlos tiqueadores tienen una tara ce~ebf3¡l, una degeneración con&énita, que se manifiesta por los caracteres de lo que se llama injantilisme en medicina humana y que-según él~ podríamos llamar potrismo en veterinaria, Dice que tienen el cerebro a medio hacer durante la mayor parte o toda la vida, qúe son caprichosos, versátiles, olvidadizos, impacientes, medrosos, coléricos, imprudentes" te- merarios: degenerados de la ooluntad y de la reflexión, con 'anestesias e' hi: perestesias parciales, derrnografismo, etc, (Lo, qUE)se llama, infarrtil'ismo' en medicina humana difiere mucho de todo eso, p: F,) ..' , 'parp, diagnosticar 'eÍ caballo potro, dice Respaldiza-que s~ deben- invistr-' gar detenidamente los distintos grados de sensibilidad' y motiÚdacj., en dife:' rentes' zonas del cuerpo, señalando con precisión sus límites y examinar todos los reflejos (cutáneos, musculares, 'articulares. tendinosos), en p<Ír: ticular el anal y el puPilar, (¿Es que todos estos reflejos no soniguales o poco' 42 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA menos en los potros y en los caballos adultos? ¿Es que 19s potros normales tienen zonas 'anestésicas o hiperestésicas que no tengan los caballos adul- tos? La denominación de potrismo es altamente impropia, P. F.) Respecto a las causas determinantes, admite Respaldiza en parte la tesis de Zundel acerca del papel de la imitación. Las gastropatías y las gas- froenteropatías que, para Pecus, son las únicas causas determinantes del tiro, para Respaldiza son sólo causas agravantes. La verdadera causa deter- minante del tiro-agregar-he creído encontrarla en las afecciones crónicas de' la garganta que a la mayoría de los caballos les quedan como reliquias de la papera. Los caballos empiezan por deglutir saliva (sialofagismo) induda- blemente para apagar la irritación de la garganta (faringitis o laringitis), o para echar el estorbo que les producen las lesiones (fungosidades, vegeta- ciones adenoideas, 'etc.), situadas en esta región. Más tarde el animal de- glute saliva y eructa «desde el esófago». justamente cuando ya el tic está casi constituido, Por fin el tic se constituye; deglute y eructa, se altera el estómago y se provocan ciertas gastritis que vienen a s<:;rverdaderas cau- sas agravantes o por lo menos sostenedoras del tic, aun cuando la primitiva causa llegue a curarse. Después de ligeras consideraciones acerca de la anatomía patológica y del diagnóstico, habla extensamente del tratamiento y menciona los di-o versísimos aparatos imaginados contra el tic, las miotomías y .tenotomias de los miembros y tendones que intervienen en la producción de dicho vicio, la electroterapia, para preconizar como tratamiento verdaderamente ra- cional el reeducador, de Pecus .. Para combatir el tiro se coge al caballo in flagranti y se' le propina un castigo suave, pues el castigo excesivo es con- traproducente, encoleriza: y hace perder la noción del castigo. Hay caballos a los que con una simple amenaza, una palabra más alta, una voz algo fuerte, un ligero fustazo, Seles puede convencer de su mala accíón.tHay que co- 'nocer el temperamento. Nadiemejor que un buen domador consciente puede saber estas cosas. Uno de los mejores medios para corregü'el tic, es el collar de Pecus, que prov:oca movimientos antagónicos a los, del tic, porque; al ejecutar éste, comprime los músculos externo-maxilares. En fin, Respal- diza propone que a los équidos con tic se les hagan hacer 3 ó 4 veces al día ciertos y determinados movimientos, perfectamente normales; que se les aísle, se les quiten los objetos que puedan morder, se les haga trabajar mo- deradamente (nada de ociosidad) y se les traten las lesiones digestivas con régimen alimenticio higiénico, laxantes, estomáquicos, etc.-P. F. (Anales del Ateneo de Sani,dad militar, 19I6, n.v 2.) WALDMANN, O.-Investigaciones acerca de la utilización del método de la conglutinación para el suero-diagnóstico' del muermo .del caballo.-El método de la conglutinación, .preconizado ,por .Píeiler y Weber en I9I2, supera, según ellos, a.los de la aglutinación y de la fijación del complemento. A Stranigg, la conglutinación le ha dado mejores resultados que la aglu- tinación, la oftalmo y la cutimalleinación. Anderssen ha obtenido' iguales resultados con la conglutinación y con la fijación del complemento. La con- glutinación tiene la ventaja de que produce buenos resultados con antíge- nos diversos: Pfeiier y Weber usaban extractos de bacilos agitados o cocí- dos, Anderssen una simple dilución de bacilos y Stranigg malleína. ARTICULaS EXTRACTADOS 659 Waldmann ha, estudiado comparativamente 'la aglutinación, la des- viación del . \ complemento y la conglutinación. Para esta última siguió la técnica de Pfeiler y Weber, con la diferencia de que creyó necesario agitar el tubo para apreciar el grado en el que la conglutinación era impedida. Para esto hubo de introducir más cantidad de líquido en los tubos y esperar cua- tro horas para ver los resultados. De sus indagaciones infiere: 1.o Que la aparición de los. anticuerpos específicos en el suero de caba- llos infectados no se puede poner de manifiesto más pronto por el método de la conglutinación q-qe por el de la fijación del complemento. 2.0 Que el método de la conglutinación es más sensible que el de la fijación del corn- .plemento: pone de' manifiesto de modo más evidente la presencia de los anticuerpos específicos, 3.0 La dosis óptima de suero sospechoso necesaria para nvestigar su conglutinación es de 5 centésimas de centímetro cúbico. (Arch. t. Wiss. u. praht, 'TierheiZkunde, B., 40, H . .5 y 6.) ZEH, O.-El aborto infeccioso de la yegua en Alemania.-El descubri- miento del bacilo de Bang esclareció la etiología del aborto infeccioso de la vaca. Y aunque Bang, con su bacilo, produjo el aborto de modo experi-In' merrtal en la yegua, advirtió que su bacilo no era la. causa del aborto espon- "'!~ táneo de la yegua. Smrth y Kilborne observaron que el aborto epidémico , de la yegua era un bacilo paratífico, cosa que confirmaron de J ong, Heels- bergen y Lautenbach, En Alemania este punto no se ha estudiado. Unica- mente Ostertag halló un estreptococo como causa del aborto de la yegua. r~~II•• I.' ,1_IIIiIITIlH;ii~' . .':~..;' J~.l El autor ha investigado potros enviados al Instituto de Landsberg y ha encontrado bacilos paratíf.icos en un potro abortado procedente de la yeguada de Trakenen, en la placenta y en el contenido gástrico de otro procedente de Marienburg, en el exudado pleural y peritoneal de un feto abortado por la yegua n. o 7455 del depósito' de 'caballos, en los cultivos de sangre de dos potros abortados en yeguadas de la provincia de Posen. Ade- más en muchas yeguas ha observado gran poder aglutinante del bacilo paratífico. . Los gérmenes de los cultivos obtenidos de los cinco potros eran 'móviles, gramnegativos, no liquidaban la gelatina; no cQ~gulaban la leche, no enro- jecían el tornasol antes del 40 'día, decoloraban el agar con rojo neutro y lo hacían fluorescente, enturbiaban el caldo, formaban '.~na membrana en la superficie que luego descendía al fondo y el caldo se aclaraba, no hacían . fermentar la lactosa, la .dulcita y la adonita ,y hacían fermentar de modo mínimo la sacarosa, la maltosa, la sorbita, la arabinosa y la rhamnosa, Desarrollo de membranas en' agar, al cabo de algún tiempo. Agua de con- densación clara, sedi~ento membranoso; entre el agar y el tubo burbujas de .gas q;ue desaparecían a los dos días. Más tarde la superficie del agar se hacía claramente granulosa.s--La solución de verde de malaq uita 1 de Lóffler fermentaba y Se coagulaba y la 2 tornábase amarilla .. :-La inyección de - 0'05 ce. de cultivo en caldo mataba las ratas grises ~n 1-4 días. Los caracteres expuestos inducen a creer que se "frat~ de.llllgermen pare- cido a:l paratífico A, de cuyo grupo debe considerarse como variedad espe- cial, por su desarrollo singular enel caldo y.en el agar. Las reacciones aglu- tinantes también coinciden con las de los gérmenes paratíficos. REVISTA V1HE-R'Ó;ARTA DE ESPAÑ \ Heelsbergen :y Lautenbach no hallaron substancias fijadoras del com- plemento en el suero hemático de las yeguas que abortaron, y el autor tam- poco. Heelsbergen tampoco' logró preservar conejos con suero de una yegua inmunizada de modo artificial. Por esto dice que la sueroterapia es de poco valor en la lucha específica contra el aborto de la yegua; en cambio la inmu- nización activa promete mejores resultados. El Instituto suérico de Rotter- dam vende productos para las inmunizaciones activa y pasiva, pero no se' tienen detalles de sus efectos. El autor concluye afirmando que los bacilos paratíficos también oca- sionan el aborto de las yeguas en Alemania, y que hay que tenerlo encuenta para repoblar el ganado equino diezmado por la guerra. En la lucha contra dicho aborto y además de las medidas. higiénicas generales, el tratamiento específico debe figurar en primer término. P. F. (Berl. tier. Woch.,· g ju- lio, 1915.) TERAPÉUTICA Y FARMACQLOGIK - CARTIER, J.-Tratamiento de la limangitis 'epizoótica por el íoduro ' de potasio.-Aunque todos los tratadistas reconocen como agente de la linfangitis epizoótica el cr iptococo: de Rivolta, se discute todavía la natuFaleza de este parásito. El autor opina que se debe clasificar entre los blastornicetos, y habiendo tenido ocasión de tratar varios casos de liníangitís ha empleado un agente cuya eficacia es bien conocida en las micosis del hombre' y .de Jo~ anirnales.. el ioduro de potasio. Trypaz lo había usado ya por-vía intravenosa, pero, a juicio del autor, este método tiene el incon~enümte de exigir repetidas inyecciones y "de introducir en' la sangre. un agente químico de gran difusibilidad. Por esto ha creído mejor utilizar la vía digestiva. El ioduio potásico debe emplearse-a dosis masivas. El autor-ha a,dmi- .. nistrado diariamente 12, 15, 18 y. hasta 20 gramos a ciertos caballos, sin observar accidentes tóxicos que obligasen a suspender el tratamiento. Si al principio es necesario determinar la' sensibrlidad del animal en- fermo, conviene hacerlo con una dosis relativamente fuerte, de Iza 14 gra- mos, por ejemplo, a fin de averiguar lo más rápidamente posible la dosis curativa tolerada.' . POr razón dela gran diíusibilidad del medicamento, conviene igualmente fraccionar la dosis diaria y administrarla -por lo menos en dos .ueces, por la. mañana y por lá tarde. Se puede dar",por ejemplo, bajo la formadeuna solu- ción al ro por lC'0, agitaba ligeFamente, antes de- cáda iuna 'de 'las. (:;o~ inidas. . F;1 tratamiento "icdurado se debe seguir por espacio de algún tiempo. pero-no de úna manera continua, sino con ciertos intervalos de. reposo. Con este tratamiento el autor ha obtenido la curación en .ocho casos-y en todos ellos el diagnóstico éfu confirmado pOF el'-exárnen microscópico del pus. Se consideraban curados los animales que, además de la cicatrización completa de las lesiones cutáneas no presentaban .sensibilidad 'anormal. A veces 'persistían ciertas ·nudosidades fibrosas que desaparecían muy, len- tamente sin otras=perturbaciones. "_ ,. . . ARTICULaS EXTRACTADOS El tratamiento externo sólo consistió en los .desbridamientos y drena- jes necesarios .para la 'evacuación del pus, limp,ieza y lavados con una solución iodo-iodurada de: Iodo metalóidico . 1 gramó .. Ioduro potásico . la ,)' Agua ' ' , . 250 cent cúbicos. j y para destruir los parásitos in situ e .Jmpedir su diseminación, espol- voreaba las ulceraciones con: Ioduro mercúrico. . . . . . . . . . . 'I gramo Tálco tamizado ...... . . . . . ... 60 El autor vconcluye insistiendo' en que el ioduro potásico, administrado por lavía digestiva a Iadosis diaria de 12 a20 gramo.s; es un medicamento eficaz para combatir la Iiníangitis epizoótica. i Rec. de Méd . Vét., 15 nóviem- bre,1916.) HEIDUSCBKA, A.-Substituto del. jabón.-Fara suplir la falta de ,jabón ocasionada ~n Alemania por la guerra, el. autor. aconsej a cocer, en agua cas-: tañas ~erdes trrturadas g.roseramente, concentrar la solución resultante del cocimiento 11asta que adquiera consistencia de jarabej, pastarla con, arcilla blanca en polvo y darle forma: de barras o pastillas. Con un kilo de castañas no maduras pueden obtenerse 500 gramos-de jabón artificial.-(-1l1unch; tier Woch.; 1919, n.o'33 .. 'R., 'en la ·Oester~eich. lIVoch. f. 'Tiel'heilk, 1916, n.o 37.) , HE'iHE1MER, Frof.-Sobre la substitución del jabón.-Un succedáneo barato del jabón es el polvo de talco u otro silicato parecido.jpastado, con el auxilio de algún ingrediente que-permita el hacer una masa sólida .trabada. Con el nombre d~ «sapar tih. un farma¿éutico de Francíort ha puesto- en el comercio un preparado que tienela forma y algunas propiedades del jabón; 100 gramos cuestan 25 ~éritimós. (Bérl. klin. Woch. y Deutsc·h. Tienirstliche W6t;h. 1916, n.? 2'5') ,', JO~~PH, Frof. y NEUBERG, Í'rof.-Succedáneosde la glicerina.-Fara substituir a la glicerina, hoy carisima, la fábrica de productos químicos de Winkel a. R1l. ha puesto en, el comercio unos preparados llamados perglice- rina y percaglicerina, extraordinariamente parecidos a la glicerina, tanto , por sus propiedades físicas, como por sus propiedades químicas. For el as· pedo; no se distinguen de la glicerina verdadera, .de la que tienen las tres preciosas propiedades -de ser neutras. lubricantes e higr,oscópicas. Además, no son tóxicas y se pueden usar en dermatología (diI:l.lídas en agua hasta So %). La fórmula para la pasta de óxido de zinc de Unna es como sigue: de- óxido de .ZÚ1C·y'gelatina, aa.' IO Y de percaglicerina yagua destilada aa. 40. Mezclando la percaglicerina con talco en la proporción: de ,10 :, 20 s.e')obtienen buenos excipientes para pomadas. La fórmula es: Lanolina, o vaselina o .euceri na.. percaglicerina yagua destilada o 'bórica al 3 %, aa:-(Berl. Kl. W. y Deutsch, T'ieniretl, ¡¡Voch, 1916, n.? 25. R. por :R. en .. Oest, Wod!. [. T1:erheilk. 1916, n.v 28.) 662 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA KLEIN, G., de Munich=+Resultados de varios años de aetínoterapia com- binada en el'carcinoma del útero y de la mama.-El autor ha propuesto que se use la voz «actinoterapias, en vez de la voz «radio'terapian.> Esta última parece indicar sólo la terapéutica por medio del radium. En cambio, la voz actinoterapia expresa todo tratamiento con radiaciones, tanto de rayos Róntgen, como de radiurn, de mesotorio u otras. (Siempre lo creyó así el extractor, y en su tesis de doctorado, la Terapéutica médica dél cáncer (1903), encabezó con la voz actinoterapia el capítulo que trata del tratamiento del cáncer con rayos X, radium, etc.) . La actinoterapia combinada (que luego veremos en qué consiste) consti- tuye un indudable progreso en el tratamiento de los carcinomas inoperables del útero y de las mamas, pues los cánceres tratados por ella se han mante- nido curados durante dos años y nueve meses, y si se considera que también ha curado las recidivas,' resulta ,que ha mantenido la curación durante tres años y nueve meses. Antes del tratamiento actinoterápico, las mujeres con cáncer de la matriz o de la mama, solían morir al cabo de dos años, • por término medio, a pesar de todos los cuidados. La actinoterapia combinada consta, en lá mayoría de los casos, ·de tres partes: 1.0 Tratamiento pormedio del radium o del m·eso'torium. 2.° Inyección intravenosa de substancias químicas (radium, bario, selenio) y 3.° trata- miento con rayos Róntgen. .' No se crea, sin embargo, que semejante actinoterapia combinada cura todos los cánceres de la matriz y de las mamas, pues no cura los uterinos muy grandes, ni los mamarios 'com metástasis en los ganglios axilares. Tampoco suele curar los cánceres de la cara, de las amígdalas, del pulmón, del estómago y del recto. (Munch, medo Woch. 1915, n.v 15.) , " OLLENDORF. -«Merzalina'), vaselina artíñeial alemana. -Para economizar grasas en la preparación de pomadasy ungüentos y hacer frente a la presente crisis, la fábrica de productos químicos de Merz y C.ia. de Francfort, ha preparado una mezcla de talco albisimo finamente pulverizado con aceite de vaselina y parafina sólida. que se unta fácilmente por las manos, no se enrancia, no contiene materias nocivas y es un excipiente muy aprovechable para las pomadas.-(~lin. Terap, Woch. y Deutsche T'ierdrstl, Woch., 1916, n.? 25.)' , UNNA.-S'ubstitución de la glicerina.-Con 'el propósito de suprimir la glicerina deIos medicamentos, Unna hizo investigaciones, desde que dicha substancia cuesta tan cara. Como succedáneos de la misma se pueden em- I plear el jarabe común, el jarabe simple o una solución concentrada de II cloruro cálcico cristalizado. . La principal acción de la glicerina, que es la .deshidratarrte. se puede conseguir por medio del azúcar y más por el cloruro cálcico. Este, además, puede ser usado satisfactoriamente para lubrificar instrumentos o para embadurnar las manos del operador. Pueden emplearse las fórmulas siguientes: En vez de 100 gramos de glicerina, 40 de cloruro cálcico cristaÜzado mezclado con 40 de agua des- tilada y 20 de jarabe simple, y en vez de 80 gramos de glicerina, 40 de cloruro cálcico mezclados con 15 de agua destilada y 25 de jarabe simple. ARTICULaSEXTRACTADOS Al interior, las mencionadas mezcÍas también tienen acción semejante a la de la glicerina. i Fortschr . d. Med., 1916, nO 6 y. A 'm. ]0141'. of. veto med., 1916, n.o ro.) HIGIENE MARSCHALL."--Ensayosoficiales de inmunización de los bóvidos contra la tuberculosis' en Sajon:ia.~En 1913 'Se-prosiguieron .las investigaciones de inoculación profiláctica contra la tuberculosis. En' dos establos continuó .el ensayo del método de Klimmer juntamente-con medidas higiénicas, y en dos asociaciones de cría y en otro establo se usó el método de Heymans. En los 39 animales de una a varias semanas inoculados.por el método de Klim- mer se practicó, antes de la' inoculación; la prueba ocular con fimatina. De los z S'animales tratados con ~'ntifimatol y sacrificados en 'el matad él' o se hallaron tuberculosos 12 (42'9 %) y no tuberculosos 16 (57'1 %). Entre la última inoculación y la: muerte o el sacrificio mediaron de II días a 5 años yl mes. En total, de las reses inoculadas por el método de Klimmer, han sido sacrificadas 104, de las cuales resultaron tuberculosas 42 (40 %) contra 39'4 % en el año anterior. . De 5 reses inoculadas dos vecesintravenosamente, con arreglo al método' de Klimmer antiguo; resultaron tuberculosas 3' (60 %). Entre la última inoculación y el sacrificio mediaron 5 años y 1 mes, y 6 años y 5 meses. Sacrificios ulteriores confirmaron de nuevo el juicio desfavorable del mé- todo de Behring. . Las inoculaciones preventivas de Heymans también han fracasado, pues de 8 reses que fueron sacrificadas en r913 se hallaron 6 (75 %) tuber- culosas y 2 (25' %) no tuberculosas. De 20 bóvidos' hasta hoy sacrificados u objeto de necropsia, inoculados por el método de Heymans, resultaron .tuberculosos 12 (60 %), contra- 50 % .en el año anterior. Entre la última inoculación y el sacrificio mediaron'de 1 .1/. mes a 1 año y 3 meses. 54 reses fueron inoculadas por primera vez por elrnétodo de Heymans. La inoculación por este método, a pesar de las mayores precauciones y pulcritud, a menudo produce abscesos en el punto inoculado, que alcanzan el tamaño de huevos de gallina. La cápsula de gelatina no esterilizada con el saquito de junco introducida debajo de la: piel, produce la fusión purulenta del tejido conjuntivo subcutáneo. En el pus de tales abscesos hans e hallado masas de bacilos tuberculígenos, pero éstos no eran virulentos para los conejillos de Indias. (Sachs, Veto Bericht f. 1913, pág. 75.) INSPECCION DE ALIMENTOS FETTICK, O.-Leche con larvas de moscas.-En una muestra de leche que se remitió al laboratorio de higiene láctea de la escuela de Veterinaria de Budapest, hallában~e numerosas la~vas de una especiedemosca (proba- blemente de drosophila). Es posible que las larvas de mosca, que viven en el agua, lleguen a -Ios recipientes de la leche al ser éstos lavados con agua sucia o que se hayan 'desarr:ollado -en restos de leche que quedaron en las vasijas insuficientemente lavadas. Sea' como fuere, no hay duda de que REVISTA VETERDIARIADE ESPA;';A no conviene lavar las vasijas con agua sucia. Aparte de lo nauseabundo de la presencia de larvas de mosca en la leche, hay que tener en cuenta que las. moscas también pueden servectoras de gérmenes patógenos. (Zeitschr. f. Fleisch. u. Mzlchhygiene, 1913, n.v 15. R. por Gl. en B. T. W., 8 julio 1915.) NOTTBOHM,F. G. Y DORR, 6-.-Sobre la proporción de hierro de la leche de la vaca.-Calc\llada en óxido de hierro, la natural proporción del hierro de la leche de la vaca oscila entre 0'03 yO'13 miligramos por cada 100 ce, La mayoría de .los valores oscilan entre 0'03 y 0,07 miligramos. Hacia e\ final del período de la producción láctea" la proporción de hierro sube. No- está bien establecido si aumenta en Jos procesos inflamatorios de las ubres (mastitis, etc.). La 'proporción de hierro de las leches del mercado de Hamburgo se mantiene dentro de los límites expuestos para las pruebas hechas en ·los establos. . La 'propor"cion fisiológica de hierro en la leche de las vacas no puede aumentarse añadiendo '-al pienso de las mismas sacarato de óxido de' hierro (Zeitsch: I U'nters. d. Nohrungs u. Genussmütel, T. 28, pág. 417, R. por Gl. en B. T. W. '1915, n.? 27.) TANNER HEwLETT, Rvy CECIL Rsvrs.v-Sobre la presencia del llamado «complemento» enla leche.-P·or medio del sistema hemolítico «suero inac- tivado de bóvido y.hematíes de conejillo de Indias» (método, propuesto por Bauer y Sassenhagen para revelar la existencia de mastitís, como recuer- da Pfeiler, al extractar este trabajo) se advierte que la leche desde e¡ período calostral hasta el final de la lactación; contiene una subsÜncia semejante al complemento. La -leche calostral y la de las mastitis la coritienen en más cantidad que "laleche ordinaria. En la leche de las mastitis existen, tanto el amboceptor, como el complemento, pero éste no se halla en las leches mez-, cladas. Eri cambio, se pone de manifiesto' en la leche calostral, incluso cuando está disuelta en otras leches en la proporción deIs %. En las formas grave~ de mastitis, la substancia semejante al comple- mento suele apreciarse largo tiempo después de haber desaparecido los fenómenos inflamatorios; por lo tanto, la presencia de complemento no es patognomónica de flegmasía mamaría. No puede fijarse la relación entre la cifra de elementos celulares en una leche -alterada y la: presencia de complemento, si bien la presencia del último coincide, a menudo, con un aumento del número de los elementos celulares. ' . Por último, los autores declaran que no está esclarecido del todo el carácter de complemento de.Iasubstárioia estudíadapor 'ellos (Zb. f. Bht. [Orig], 75, 1915, pág. 337, Ex, por Pfeiler en B. T. W., 15 julio 1915.) T1LLMANS,J. SPLITTGERBE'R, . Y RIFFARDT, H.-Sobre A la c;nservación de las muestras de leche con ei Iín de investigarlas.-Los autores buscaban u~ medio. conservador adecuado que marrtuviese- por lo menos. durante . 72 horas, el grado de acidez, no produjese alteraciÓn alguna en presencia del alcohol y ·que, además, no modificara el aspecto y la composición deja leche ni ejerciese" acción alguna sobre la proporción de ácido nítrico ni sobre ARtIcuLaS EXT·RACTADOS. l" difenilamina. La creosota, el timol,. el fenol y 'el .'flurouro sódico, no' mes- trarori .sufic.iente poder' conservador. La adición de bicromato potásico no permitió la valoración deja acidez; por teñir la' lechede amarillo intenso. El cloroformo pareció aumentar la proporción de .grasa y la refracción. La creosota disminuía el peso especifico. Ella y el timol, y en menor gtado también el fenal y la esencia de mostaza, debilitaban 'la reacción a la fe- nildiamina. El bicromato potásico hace engañosa esta .reacción de los nitratos. Todos los .demás medios conservadores, excepto el sublimado, no impiden la des.composiciónde los nitratos. Tan sólo el cloruro mercúrico satisface todas las exigencias, .empleado en una concentr.ación de o '04---0 'o 3' %. Pero es tóxico y por: esto los autores' colorean con rojo del Congo las muestras de leche conservadas C011 sublimado. UI}a proporción; de o ',2 ce. de una s\')1ución de rojo del Congo al 1 % por cada 250 .cc, de leche, 'no dificulta la investigáción de la misma. (Zeitschr. f. Unter«. 4. Nohrunge-u, Genussmittel, 1914, T. 27, pág. 893; R. por ,GL en 13. T. W./I9I5, n:.O 27.) '. WEISS, , L.~La· rigide,z ¿adavérica de los peces de agua dulce y§U valor en Ia policía de los mercados--+Las branquias nos revelan bien si un pescado es o no fresco: si son grisáceas y sn epitelio se desprende, señalan la putrefacción. El examen de los ojos no tiene tanto valor, porque la córnea pierde su brillo y el. ojo se deprime a poco de permanecer el pez al aire. La prueba de la flotación (los pescados podridos flotan) ,tampoco vale gran cosa, porque sólo sé manifiesta 'en peces ya muy descompuestos.' En cambio, la' rigidez cadavérica suele traducir fielmente la frescura del pescado: , . L~s investigaciones hechas por Weiss en.el Instituto de Biología y Pato- logía de Jos ,peces de la Escuela de Veterinaria de Viena (dirigido p.or el Prof. Dr. Fiebiger),' han demostrado que la rigidez cadavérica de los ·p~ces empieza por la cabeza y se propaga gradualmente hasta la cola, y, al cabo de cierto tiempo, desaparece, también de modo gradual, en el mismo sentido, es decir, primero de la cabeza y sus inmediaciones y, sucesivamente. es~nt<:L y, cinco añ?s .. Considera.elh.i- rustro que suscribe q\!e .ningún inconveniente existe en 'q,)\e sean as.imila¡dos a',la generalidad de 'los funcionarios públicos, concediéndoles el beneficio de' que, si sometidos a reconocimiento 'facultativo resulta que se encuentran con aptitud física para ello, puedan continuar ejerciendo sus cargos hasta cumplir los setenta años, quedando no obstante.a 'la potestad de este Minis- terio su separación del servicio activo después de cumplir los sesenta y cinco. DISPOSICIONES OFIClALES Es asimismo una' limitación' que puede desaparecer para dichos faculta- tivos la incompatibilidad que determina la disposición 4.a del Real decreto ya citado para 'Contodo. otro cargo de elección municipalo provincial, puesto que sus funciones corno Subdelegados de distrito no son de tal extensión que requieranIes dediquen toda su actividad. En su consecuencia, y por las razones expuestas" el Ministro que suscribe tiene la honra de someter a la [irrna de V" M. el adjunto Real decreto, por el que.se modifican las disposiciones 2.a y 4.a del de 3 de febrero-de, I~II. Mad.rid .:,K9_d~' lioYitmll;E:~ d.~.lC!!.!9~. SEÑüR: , A L. R.- P. de V. M., '. JOAQUÍN ~UIZ JIMÉNEZ .¡., REAL p:¡;;CRETO A propuesta delMinistro de-la, Oobernación. Vengo en decretar lo siguiente: Artículo' 1.0 Los Subdelegados de Medicina, Farmacia y Veterinaria serán sujetos a UFl.- reconocímiento facultativo por una Comisiónde Médicos, presidida por_,el Inspector ]Jrovinc;ia~,de Sanidad respectivo, al. cumplir los sesenta y cinco años de edad, que motivará el cese en sus cargos cuando resultare que carecen 9.~ la aptitud física necesaria :gara ejercerlos. Art. 2.0 En el caso de que por el citado reconocimiento facultativo se comprobara que se hallaban en cóndiciones de' seguir desempeñandola Sub- delegación, podráncontinuar en sus puestos hasta la edad de setenta años, sin perjuicio de que puedan cesar antes de esta edad, bien por imposibilidad física, Ror propia instancia o ,Por disposición del Ministerio.de la Gobernación. Art.' 3.:0, El' cargo dé Subdelegado será compatible con cualquier otro empleo; que tenga asignado sueldo del Municipio o de :la Provincia, siempre que su desempeño no obligue a residencía distinta a la que como Subdelegado le corresponda. ' , ." . Art, 4. o . Quedan derogadas las disposicionesq ue se opongan a lo p¡;ecep- tuado en las que preceden. Dado en Palacio, a diez y nueve de noviembre de mil novecientos diez :sr 'seis. , ) . I} El Ministro de la Gobernación, J OAQ:JÍN RUIz JIMÉNEZ (Gaceta dei día 21 noviembre, 1916.) , ,.' CURIOSIDApES ~Acabarán los automóviles con los caballos?, '::·LoS\. errocarniles, tranvías eléctricos y automóviles han flecho desapa- f recer numerosos carros, diligencias y coches, tirados por caballos y mulos. Esto haIrechorcreer: 'que los équidos irían siendo' substituídos por las -rná- 670 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA quinas expresadas y disminuirían cada vez más. Nosotros mismos hemos expresado alguna vez .este temor. Paul Rousseau estudió esto en Francia, en 1914 y vió que la cifra de dichos équidos, en efecto, había disminuído en las ciudades grandes, pero, en cambio, había crecido en las poblaciones pequeñas, compensándola y aun superán- dola, como expresan estos dos cuadros: . Z. Relaoión entre las oifra.li de automóviles y équidoB en Francia NÚMERO DE CABALLOS Y DE MULOS Número Años de automóviles en toda la Francia En sólo París En toda la Francia 1899 1,672 12,845 1.238,016 1901 5,386 12,399 t 1.252,042- 1903 12,984 10,821 _ 1.275,092 1905 21,563 9,490 1.299,351 1907 31,286 7,989. 1.314,189 1909 44,769 6,482 1.339,598 1911 64,209 5,105 1.350,643 1913 90,959 4,524 1.355,310 11. Reiación entre' la cl.fra. de los équidos y la importancia. de la.s poblaoiones en Fra.ncia POBLACIONES Año 1899 Año 1913 De 5.000 habitantes o menos. 1.108;017 1.239,411 , 5.001 a 10.OOO. 44,439 , 49,985 • 10.001 • 20.000. 26,135 25,999 • 20.000 » 40.000. 19,394 17,993 » 40.000 o más 27,1(58 19,398 París 12,845 4,524 Estos dos cuadros demuestran claramente que si, en . Francia, el .número de caballos y mulos ha disminuido en las grandes ciudades, ha subido, en cambio, en las poblaciones pequeñas, hasta el punto de compensar con creces aquella disminución. El caballo de los toros -¿Eres tú el caballo Cid? -Sí, yo soy; ¿vienes a molestarme? -Vengo a que me expongas tus quejas, para transmitirlas a la Sociedad protectora de' animales y plantas. -Yo no me quejo de nada. -Lo sé. Lo he visto n:i.üchas veces. Cuando el cuerno del toro os arranca la asadura no protestáis. Pero hay ciertas personas a quienes conmueve vuestra suerte. -¿Y qué personas son esas? .. ¿Esa sociedad a que te referías? CURIOSIDADES 671 -No; esa sociedad ignora que todos los -años mueren seis mil caballos viejos en las plazas de. toros. Precisamente la constituyen gente rica, que venderá sus caballos a los chalanes para el arrastre. -Entonce~., ¿quién se interesa por nosotros? . -Fuera.de España, mucha gente. El doctor Guglielminetti y el senador Martín han ideado para defenderos unas corazas protectoras. En el último Congreso de protectores de animales se habló de vosotros. Aquí en España la protección a los animales es causa de chistes y burlas Proteger a un animal es cosa de orates, viejas y zamacucos. Sin embargo, yo, que llevo un látigo en la manó para fustigar a esos imbéciles de la burla, vengo a supli- carte me digas qué género de sufrimientos experimentas en las plazas de toros. -Pregunta y te responderé lo que proceda. -¿Por qué te llaman Cid? -Verás. Yo era un magnífico animal de tiro. Era muy bello y muy fuerte. Ese Cid debió ser también muy fuerte y muy bello. -¡Valiente caso hacen del Cid sus descendientes! Sigue. -No sé seguir ni quiero. Mi historia es la del trabajador. 'He trabajado mucho y riada más. He comido después de trabajar. Esto creo que no impor- tará a los hombres. 'Un día me trajeron aquí, me vendaron un ojo y de pronto sentí en el vientre un gran frío seguido de un dolor terrible. Luego he sentido eso muchas veces. Para curarme cosen la piel o meten estopa. Cuando no puedo andar, me pegan. ¿Te interesa saber algo más? -¿Cuántos años estuviste al servicio del hombre? -Treinta. -¿Recuerdas por qué .cantidad te vendieron? -Por doce duros. -¿Qué te parece del pago que te dan? -Si pudiera los mataría a coces; pero ellos tienen la fuerza.· -La fuerza es la razón de los hombres. Si hubieran nacido en Inglaterra te hubiera pintado. cariñosamente un Horacio Vernet o 'un Salvator Rosa. Allí tienen el Derby; aquí tenemos las corridas de ·torqs. Bien es verdad que también salís en los periódicos ilustrados y siempre hay algún discípulo de Perea.rMarcelino de Unceta, :Domingo o Esteban que OS copia en sus car- tones. . ., -¿Y dices que en Inglaterra?.. . , -Se os ama. Se reconoce vuestra utilidad y vuestra belle;a. Se aprecia vuestra docilidad, bravura, nobleza y gallardía, Se sabe también que sufrís y que vuestro .destino inferior os hace interesantes. -¡Qué diferencia! -Aquí·se ignora todo esto. Si nadie quiere a nadie, ¿cómo se van a com- padecer de vosotros? Ni siquiera recuerdan a Rocinante. Sólo en memoria de este caballo debían evitaros ese horrendo martirio de las plazas de toros. '-¿Quién fué Rocinante? ' -U n caballo que estaba en los huesos" como tú, y cuyo nombre. ni los niños ignoran. !Tanto. talento tenía!. .. -¿ Y no le recuerdan cuando nos .ven en las plazas? ~¡Oh, no! La característica de una plaza de toros es que todo el que entra en ella pierde la memoria. ~J. 2. _. _......• _ •. REVISTA VETERINARl'A DE ESPAÑA . '-:¡Qu6 malos deben ser los' hombres! ¡ ---:Ün poco, amigó; ']'leFo·ellos se creen muy buenos'. -¿ y en qué fundan su'bondad? -En que 'hacen lo .que les da la gana. Cuando el toro mata muchos ca- ballos piden más, 'y si no se los dan queman la plaza y hacen otras porque- rías muy dignas del siglo xx . ..--¿En qué siglo dices que vivimos? -=-En el veinte d'e la .Era Cristiana, según el Cómputo Gregoriano, ~ ¿y han hecho esto con nosotros en los otros siglos? - Jamás los. españoles fueron ingratos con los caballos. A ellos debe¡:{su independencia. ¡Ah, si lpe0 nos exige protestar contra todo martirio. " ·...LEs-que éréerán 'que "no tenemos alma. > ,. . , • -¿y el que martiriza o se goza en el sufrimíerito. la tiene? Si' el alrria' no es, como decía un filósofo griego, 'cierto' compuesto de algo que. se.:ignora, ¿g:t}~'0tra cosa debe ser que elrespeto y la:'vénera:ción de lo que en tOFn6 de ella existe, su uso moderado y sabio y su alteza de mir.as?· '. .- CONSULTAS' -Diles. que sufro aunque. no me queje., -Les diré eso por si me oyen; les diré más, Cui¡ les diré que su .propia dignidad ·les exige no presenciar esa crueldad estéril. ~¿Suelen compadecerse los' hombres? -Según les da .. Los verdaderamente enérgicos: sí; los débiles, no. Los' débiles. son' la causa de las guerras y de toda desdicha .. -¿Los débiles? -Los débiles. La fiesta.de los toros es.la fiesta de la cobardía, de la debi- lidad, del feminismo. Si los caballos .muer tos no fueran la prueba, .la ten- dríamos en que una fiesta en la .que sólo interviene una o dos cuadrillas mientras miran y azuzan veinte. mil personas es la fiesta de la ,impotencia . ¿Ytú se lo dices así?' -r-' •• . -Lo .llevo diciendo seis meses, lo diré toda lavida, -Tal vez no te hagan caso: . " -¡Yeso qué' importa! Mientras .ellos cometen sus crímenes .sin sanción penal, oirán la voz del que 'Predica' en el desierto y. les quedará el recurso de taparse los oídos para hacer que.no oyen. -Pero ¿y esas sociedades protectoras de animales .qué es-lo que protegen? -Lo ignoro. Para ellas hablo, para ellas escr-ibo, y no hacen caso. Suelen estar coristituídas. de 'políticos y de mujeres viejas, muy religiosas, para los cuales .la palabra' animal no debe tener importancia alguna. ~¿Entonces, qué es lo que protegen? -¡Y qué sé yo! 'Pero .debe ser tan hermoso decir que se pertenece a una sociedad protectora de animales, que muy bien sepuede arriesgar un billete del Banco; aunque no se arriesgue otra cosa, al placer de que nos tengan por bondadosos y espirituales .. -¡Cuánta hipocresía! .... -¡Cuánto crimen! -No hables más. Sufro oyéndote. -:Quédáte en paz; .Cid, y te deseo-una muerte rápida, -Eso deseo yo también. -Que los manes de Calígula te protejan. -Gl)árdate de los hombres. (Del libro Pan )' Toros, publicado por' EUGENIONOEL.) ~, CONSULTAS " LA PRÁCTICA DEL HERRADO. Consulta.-I. o Enterado de la. contestación publicada en el n.v 1-'2 d~ 'la REVISTAdel presente año sobre. intrusismo en. Ja práctica del herrado, desearía saber qué disposiciones vigentes confieren la dirección técnica J" 'el usufructo del herrado sólo. al veterínario, es decir, quisiera saber qué dis- posiciones vigentes declaran no. ser libre el herrado, sino propio de l;a pro~ fesión veterinaria. . . . , . 2.° En esta población existe un herrero. que está, herrando caballerías .de dos hermanos suyos y dice puede efectuarlo. por alegar que tales caba- 43 6;4 REvIsTA VETERINARIA DE ESPAÑ'A limas son suyas por habérselas dado a medias sus hermanos (costumbre muy frecuente en esta-localidad). Suponiendo que, efectivamente, tales caballerías sean de propiedad del herrero, ¿puede herradas?-A. B. (Prov. de Cáceres}, CotúestaciÓ1'1-.-Lo La prohibición de ejercer el herrado sin titulo tiene, dentro de nuestra Iegislacíón, un origen muy antiguo. Ya los reyes Don Fernando y Doña Isabel publicaron en el siglo xv una Pragmática prohi- biendo que ningún albéitar ni herrador, ni otra persona alguna, pueda poner tienda de herrado sin ser examinado previamente. Cuando las Cortes de Cádiz abolieron, en r813, todas las trabas y corta- pisas que imponía el régimen antiguo de los gremios, y ueclararon que todos los ciudadanos podían ejercer libremente cualquier industria, hubo algunos que creyeron erróneamente que dentro de este grupo estaba también- in- cluida la práctica del herrado, por lo cual fué preciso que el Duque de Ala- gón, director y Protector de la Facultad Veterinaria, publicase unacircular. eu r7 de marzo de 1837, en la cual declara que el arte de herrar no puede colocarse entre los industriales, sino que debe mirarse como científico y ecomo una parte esencial de la veterinarias. En la Real orden de 22 de junio de 1859, dictada para que ningún vete- rinario pueda tener más de un establecimiento abierto al público, se de- clara igualmente que da operación del herrado no puede reputarse ni como una industria ni como un arte mecánico, sino que es una de las partes cons- titutivas de la veterinaria~. Y, más modernamente, la Real orden de 8 d~ noviembre de rgo6, al disponer que los meros obreros -herradores no pueden ejercer sino bajo la dirección y las órdenes del veterinario, declara implícitamente que nuestra profesión es la única autorizada 'parq. la práctica del herrado. Asimismo lo ha reconocido el Tribunal Supremo en la sentencia de 22 de diciembre _de rgoo, en un9 de cuyos considerandos dice que, «por formar el herrado parte integrante de la veterinaria, se requiere para su ejercicio el título correspondientes. 2.° A nuestro juicio, el hecho de que el dueño de una caballería (sea o no herrador) la hierre-por sí mismo, no puede considerarse como un acto de intrusismo profesional, sino simplemente, como una manifestación del do- minio que tiene aquél sobre el animal de su propiedad. ' El dueño de un-animal puede hacer de él lo que crea conveniente, in- cluso en los casos de 'enfermedad tratarlo por sí mismo, prescindiendo del veterinario, sin que con ello cometa un acto de intrusismo como tampoco lo comete el hombre que, cuando está enfermo, se cura ~l mismo sin solici~ tar los servicios del médico. Pero estos actos, que ejecutados pOI' el propio interesado son lícitos, dejan de serlo cuando los ejecuta un tercero, porque éste invade entonces atribuciones que no le competen, por haberlas reservado la ley a 105 pro- fesionales. Si, pues, el dueño de un caballo puede hacer de él lo que crea por con- veniente, ¿podrá llevarlo a un intruso para que lo hierre, conformándose con los perjuicios que la impericia de éste le pueda ocasionar? Sin duda alguna. La ley no prohibe que cuando uno está enfermo se ponga en manos de un curandero: lo que prohibe es que haya quien ejerza de curanderó. CRÓ:-