REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. X Barcelona: Marzo: 1916 N.O 3 ARTíCULOS ORIGINALE~ Etnología zootécnica El atoidismo y las aptitudes de los ganados POR RAFAEL CASTEJÓN Veterinario Militar Es .de trascendencia tanta la influencia que marca el perNl sobre las, razas y los individuos, que viene a ser algo así como 'el eje fundamental de la Zootecnia, la base y la meta de todos los conocimientos, excepción hecha de los puramente brornato- lógicos, sobre que la misma asienta, y, a la vez, esclarecedora luz acercade muchos puntos obscuros de la Biología en sus ramas 'de las mutaciones, variaciones, herencia, etc. No es, como sus primeros observadores (Barón, Rossignol) dejaron sentado, una silueta o forma fundamental, de natura- leza desconocida, la integrante de un factor etnológico. Es un troquel que la, Naturaleza posee para modelar las formas vivas con sello inmutable, original y típico, y como ya el mismo Barón entrevió últimamente, director acaso de los restantes factores (proporciones, tamaño; faneróptica, etc.) que sólo divergirían de él, cuando agentes mesológicos de gran trascendencia obra- ,sen sobre él mismo durante períodos inmensos para dar a lo sumo un detalle o dos que en nada cambiaría la plástica total, dislocando sólo la armonicidad absoluta a que tienden las razas en condiciones normales, El perfil en las aptitudes motoras. En los tipos alóidi- cos que da la variación bilateral, tenemos dos conformaciones opuestas (convexa y cóncava) a partir de la recta o tipo medio, ,que parece marcar el equilibrio de la forma dentro de la especie, cuyas conformaciones podrían ser llamadas igualmente de ten- 'dencia cent1 íjuga la una y de tendencia centrípeta la otra. 1 . Parece, en efecto, como si la masa que forma las regiones del organismo tendiera en unos a escaparse o separarse del cen- tro según una dirección radial, produciendo el elevamiento de la superficie límite (convexa), en tanto que en los cóncavos se 114 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tratare de un movimiento opuesto de la masa que diere motivo a la depresión o hundimiento de la superficie mencionada. y esta conformación, denotada claramente en un examen del individuo atravesado, según la acepción corriente del perfil, encuentra su armonicidad en la conformación del. cuerpo según un corte transversal al eje del mismo, en construcciones no menos in teresan tes. . ' Limítese la observación al tronco, y, 'exteriormente, se com- probará, en el convexo, gran desarrollo de la cruz, apófisis espi- nosas de las dorsales y lumbares también mll;y desarrolladas, 10 cual, si no da el dorso de camello e los riñones abovedados, produce por lo menos una raspa muy descarnada y pronunciada, que unida al aplanamiento de las costillas, que sufren este efecto por su adaptación a la armonicidad del tipo, dan motivo a la construcción del tórax «a estilo ojival» según la expresión de Alasoniere y Barón, de forma de elipse muy aplanada como lo requiere la intensa convexidad de los extremos. Fenómeno con- trario se da en el cóncavo, cuyo tronco cilíndrico, de arco reba- jado por el acortamiento de las apófisis espinosas que marcan un surco entre las masas musculares del íleo-espinal, y por el -excesivo arqueamiento de las costillas, producen un tórax que parece tiende a hendirse, por la mitad, en dos medios cilindros. Mas, sucede, por la ley del balanceo orgánico, que estos ele- mentos que en espesor, en anchura, adquiere el tronco (fenómeno idéntico se da en la grupa y restantes regiones) sólo puede to- marlos a costa de, los elementos de longitud, originando como -consecuencia de ello un acortamiento de las distintas regiones del organismo, para subvenir al desarrollo, en espesor de las mismas. Y en el convexo tendremos el caso contrario: un estre- 'chamiento o aplanamiento de las regiones que viene balanceado :por el crecimiento en longitud de las mismas. De esta observación se deduce el postulado fundamental de -que: En las razas naturales, los perfiles cóncavos producen re- .giones cortas (proporciones brevilíneas),. en los convexos regio- nes largas (longilírieas), y en 105 rectos, proporciones medias (medrolíneas) . ' \ ¡ Cierto que estas correspondencias son destruídas por múlti- ples acciones que obran rápidamente (cruzamientos), o que, por -el contrario, necesitan de períodos sumamente largos, períodos :geológicos, para denotar su influjo (vida de estepa, de llanura). , Pero, aun en este último caso, la, persistencia del tipo natural viene sostenida por la preferencia del brevilíneo a vivir en la montaña y del longilíneo a vivir en la llanura. Tendencias ins- tintivas o naturales que en vano el hombre se esfuerza en hacer desaparecer. Servirían de ejemplo, a nuestro intento, de una parte el caballo bretón, la mayoría de los árabes cóncavos, los poneys cantábricos y los ingleses, el bos mauritanicus, el carnero merino, los cerdos chinos, el perro de presa y el pachón, como cóncavos brevilíneos; y de otra, el gran caballo acarnerado Ion- ARTÍCULOS ORIGINALES lIS gilíneo (tipo germánico, de los vándalos, dongolario), la raza bovina llamada de los celtas, el carnero asiático, el galgo o lebrel, como convexos alargados. Frente a la pureza y antigüedad de raza y armonicidad de tipo de los ejemplos citados, no creemos se puedan oponer otros más elocuentes. . La convergencia, pues, de los tipos étnicos en el perfil y las proporciones, da motivo a que las adaptaciones profesionales de los a~imales tengan aún mayor valor del que se. les venía con- cediendo. Un caballo subconvexo, a no ser que esté influído por muy recientes cruzamientos antagónicos, tenderá a ser sublongilíneo, y esta convergencia le da la construcción más apta para el ser- vicio de silla y en general para portear pesos, como el tórax ojival que asegura el máximum de resistencias al dorso, el cuello er- guido, la cruz destacada, las extremidades secas. y altas, y la elegante distinción de las regiones alargadas. Un cóncavo, por el contrario, será doble, ancho, musculoso, achaparrado, de línea dorsal blanda, grupa partida, potente, extremidades fuertes, gruesas, cortas, tronco recogido, apto, en un todo, para arrastrar pesos con el empuje de las espaldas. Y esta adaptación profesio- nal que depende del tipo étnico natural a que el individuo per- tenece, es borrada con. mucha frecuencia, a los 'Ojos del observa- dor, por un perfil cefálico inarmónico con el resto del organismo y que induce a muy torcidas equivocaciones ante un examen poco atento. Hace algún tiempo, Le Hello, veterinario francés (1), en un artículo acerca de las aptitudes del caballo, señalaba a los convexos de tórax ojival como de extensión de contraccion; y a los cóncavos de tórax rebajado les asignaba la intensidad de contraccion, invocando con estos conceptos las ideas de Barón y R. Alasoriiére, equivocadamente tal vez, puesto que tan emi- nentes zootécnicos adjudicaron tales tipos a las proporciones y no a los perfiles; pero demostrando con ello, Le Hello, una feliz observación, de significación equivocada acaso, pero de acuerdo completo con la correlación que en estas líneas hemos pretendido demostrar. Esta 'correlación entre el perfil y la aptitud motora que en- contramos en el caballo, pOI" intermedio de las proporciones, tiene igual significación en las restantes especies, restringida en gran escala por la menor aplicación de ellas para el trabajo. C?mo. ejemplos fecundos tenemos, sin embargo, la especial pre- dIleCCIón con que son buscados los bóvidos convexos para el tra- bajo por la mayor longitud de su paso que les hace más ágiles y veloces que los restantes tipos. Por lb que hace a los perros, basta remitirnos a los ejemplos de razas anteriormente citados, para hallar una cumplida aplicación de lo expuesto. Y para ter- (1) La SemaitM Vétérinaire, reproducido por la Rev. de Hig. y San. Veto Ma- -drid, mayo de 1913. II6 - REVFTA .- VETERINARIA -- DE E PAÑA minar, diremos que en Andalucía, donde la cría del cerdo y 'su engorde se verifica en la montanera, recorriendo los mentes de encinas para aprovechar su fruto que es apaleado en el árbol .para que el cerdo lo recoja en el suelo, se viene substituyendo la raza cóncava morena, desde hace pocos años a esta parte,por la llamada portuguesa o extremeña, que' es convexa rubia, ale- gando los ganaderos el motivo de que ésta, aun en pleno cebo, es .mucho más ágil y recorre mejor el monte que no la cóncava morena. Aquí vuelve a encontrarse a propósito del perfil, con muy feliz aplicación, la antigua división de las razas de cerdos en «de patas largas y de patas cortas». El perfil en la aptitud de cebo o engorde. Para expli- car esta influencia, hemos de volver al punto en que designába- mos los tipos aloidicos que ocupan los extremos, variando bila- teralmente a partir del recto, con las denominaciones de confor- mación ceniriiug« los convexos, y de condormaciow centrípeta los cóncavos. Ambas conformaciones se originan, la primera, a favor del sistema óseo primordialmente, por su excesivo desarrollo de los órganos duros del esquelet o, que los hace abultados fisiológica- mente: tal el acarnerado de la cabeza, el desarrollo de la espina dorsal hacia arriba, la grupa saliente, en pupitre, de relieves óseos marcados, las extremidades secas con gran desarrollo en las arti- culaciones, y otros mil detalles de preponderancia ósea manifiesta. En el extremo opuesto; en el tipo celoídico, sus rasgos se forman por un predominio de las masas musculares, mejor di- riamos, por una obesidad fisiológica. Los cóncavos son musculo- sos y g-rasientos. En la especie humana, alimentada siempre con mayor abundancia que las restantes especies animales, la gor- dura adiposa de los cóncavos, más perceptible aun por el escaso desarrollo del sistema muscular propio, .que presenta la gene- ralidad de la pobláción a causa 'del ejercicio escaso que verifica, es un rasgo que acompaña constantemente al perfil entrante. En los individuos animales, la concavidad se traduce por él desarrollo predominante de las masas musculares a costa tal vez de los órganos óseos que tienden a hundirse y ocultarse, cuya constitución produce las conformaciones llamadas riñón y grupa partida que se acompañan de un cuello corto y' muscu- loso, de un tercio anterior achaparrado, bajo, potente, de anchos pechos y espalda musculosa, gran desarrollo del vientre, y otros detalles, .en fin, que conducen la plástica total del individuo .hacia un engrasamiento que es sostenido por una alimentación ordinaria, y. acrecentado extraordinariamente por pequeños su- plementos a la ración. . '. Bajo estas consideraciones, podríamos sentar este otro pos- tulado: Los convexos son de constitución marcadamente ósea, y los cóncavos notablemente musculosos y grasientos. El tipo natural de estos últimos, cóncavo y brevilíneo, da un obeso fisiológico. ARTÍCULOS ORiGINALES 117 Mas esta 'tendencia natural al engorde y facilidad de cebo que se encuentra en las razas cóncavas, que ha dado motivo a que las razas especializadas se formen con tipos celoides (toro Durham, Augus, carnero Dishley, cerdo de York, Berkshire, Middlesex, etc.), trae aparejado el inconveniente de que sus carnes son excesivamente grasientas, muy infiltradas de grasa y sebo, y los mercados meridionales, el nuestro principalmente, repudian estas carnes, que no tienen aceptación. . Son los ingleses; principalmente, los que han especializado Sl1S razas bovinas en esta aptitud. El Durham o cuernos cortos, derivado de tipos cóncavos y brevilíneos, paralelepípedo de carne, que es el tipo casi perfecto del animal de carnicería, da un ren- dimierrto en canal del 70 y más por roo de su peso vivo, rendi- miento excesivo al lado del que dan nuestros bovinos, calculado en casi todos los mercados de la península en un 50 por roo, pero da también un ro por: roo del pesovivo, por término medio, de sebo, en tanto que nuestros bóvidos comunes sólo dan el 5 por roo. . Esta grap proporción de grasa de las razas especializadas, pertenecientes ~a tipos cóncavos, no se localiza exclusivamente en determinadas regiones, sino que, como es lógico, infiltra todas las del organismo, especialmente las musculares, dando esas carnes veteadas, jaspeadas, verdinosas, etc., de gran proporción de grasa, en suma, que son tan apreciadas, como ya se ha dicho, en los mercados septentrionales. " Cabe esperar que de ulteriores investigaciones se fije aún más el valor de estas carnes, por ·10 que hace al carácter que poseen según la raza de que procedan. Excepción hecha de la grasa, en las razas cóncavas, eminentemente morenas, existe .un predominio de pigmento que no puede por menos de refle- jarse en la carne. Esa carne blanca, mollar, apetitosa, de las razas convexas, rubias, s1rá siempre mucho más apreciada que la carne de las cóncavas,tie tinte rojo subido, no tan apreciable como la primera. Todavía, y a pesar de tener tan soberbias razas para. producir carne, vienen los ingleses por expediciones de ganado a Galicia, cuyas razas rubias dan una carne blanca, sá- pida, jugosa, sin grasa, que sirve para confeccionar los más sucu- lentos' platos, muy superior a la que pueda producir su raza CÓncava más selecta. . ~sí,. pues, y aunque las' razas cóncavas producen un mayor rendimiento de carne que las convexas, y más grasienta que la de éstas, su calidad, para nuestros paladares meridionales, no es tan buena como la de estas últimas que la tienen más blanca, más enjuta, más jugosa, más tierna v más apetecible que la de aquéllas. - Los franceses, al. mej orar sus razas bovinas nacionales en la aptitud de. cebo, predominando en su población los tipos con- vexos, rublOs (en un 63 por roo próximamente, según Decharn- bre) han sido sobre éstos, sobre los que han obrado para espe- lI8 REVISTA VETERINARIA DE 'ESPAÑA cializarlos en la producción de carne, y los resultados prácticos obtenidos no dejan de ser curiosos. Ellos pueden ser comproba- dos en sus razas limusina, charol esa, gascona, etc" tedas de perfil convexo. Digamos ante todo que los franceses, el mismo Dechambre, reconocen que las razas de su país no están tan especializadas como las inglesas en la aptitud de engorde. Este zootécnico, en tanto que a estas últimas las llama razas de grasa, coloca a las de su' país en un «tipo intermediario», porque ni dan un rendi- miento en canal tan elevado ni la proporción de la grasa que infiltra sus tejidos sube a cifra tan elevada como en aquellas. , Pero los, caracteres más originales derivan de su construc- ción aloídica. En las mencionadas razas francesas, su perfil con- vexo las ha hecho desarrollar centrífugamente sus regiones, dán- doles una conformación, que, donde se manifiesta más ostensible, . es en el tercio, posterior, produciendo -una nalga redondeada, fuertemente acusada, que tiene la forma de una gran media naranja aplicada al final del tronco, en tanto que en las razas inglesas la nalga es pobre, lavada, sin desarrollo, siendo las re- giones más especialmente amplificadas los solomillos y sus aná- logas; 'cuya distinta construcción, que antes se explicaba lisa y llanamente por la atención que daban los criadores a esta re- gión o la otra, según los gust.os del mercado, tiene hoy su único fundamento racional 'en la intervención del aloidismo, cuya in- fluencia en vano se esforzaría en' cont.rarrestar el más diestro ganadero. , Aun es más palpable el ejemplo que nos suministran los ga- naderos andaluces dando la'preferencia a los cerdos rubios, con- vexos, porque éstos, dicen ellos, desarrollan más las regiones altas (lomos), eminentemente musculares, como resultado de su conformación centrífuga hacia arriba 'y afuera, en tanto que los morenos, cóncavos, propenden a un excesivo desarrollo de las regiones bajas, son muy panzudos y de jamones- pobres, cuya conformación centrípeta hacia dentro y abajo los coloca en con- diciones de mucha inferioridad con relación a los primeros: No otra cosa sino la observancia ciega e inexplicable de estos hechos, ha sido la que ha conducido a los, ingleses a elegir los cerdos chinos, ultracóncavos, como creadores de sus razas de cebo (Yorkshire, Berkshire, etc.}, ya que con los mismos han dado la más sobresaliente aptitud grasienta y de rendimiento bruto. El perfil en la aptitud lechera. Al determinar el' perfil los rasgos más genuinos y originales de la conformación animal, como venimos viendo, hace también análoga determinación por lo que se refiere a otros detalles dependientes de los tegumentos externos, que viniendo a ser, por este modo, excelentes factores de diagnosis étnica, tienen igualmente importancia -grande el) la explotación industrial que de los animales hace Ia Zootecnia, ,dependiendo el rendimiento de los mismos .de la raza a que per- tenezcan. ' ARTICULOS ORIGINALES I 19 ----------------~ Los conocimientos que de estos hechos derivan, podrían ser sintetizados en el postulado siguiente: Los tipos cóncavos pro- penden al desarrollo excesivo de la piel y sus, depende!lcias (fa- neros), en tanto que en los convexos. tales organos henden al mínimum de reducción. Un análisis ligero de todos los detalles que a tales órganos .se refieren, viene a dar explicación cumplida de ello. Los replie- gues de la piel, si no privativos, son por lo menos muy caracte- rísticos de los cóncavós: talla gran papada del toro andaluz de lidia, los fuertes repliegues cutáneos del cuello del carnero me- rino, los grandes belfos colgantes del perro navarro, perdiguero o pachón, etc. Son referibles a igual significación el gran des- arrollo de otros apéndices, como la cola y las orejas, como se ve por lo que se refiere estas últimas, en el caballo árabe cóncavo., y más aún .en las razas pesadas de caballos cóncavos, en la vaca holandesa, en la cabra de Nubia y la granadina, en el cerdo cir- cunmediterráneo, en el. mismo perro pachón, etc. Indicaremos que acompañan a estos rasgos las grandes dimensiones de las aberturas 'naturales de las mucosas, ostensibles más especial- mente en los ojos, la boca y la vulva. No precisa apuntar que la conformación contraria es la que se da en los convexos. Pertenece también a los celoides o cóncavos el desarrollo preponderante del-sistema piloso y el de las glándulas ectodér- micas. Este último es el que nos va a ocupar en este apartado. No hablemos de las glándulas sebáceas, ceruminosas, etc., cuyo mayor desarrollo es notable especialmente en las razas humanas cóncavas. En las restantes especies se necesitarán com- probantes minuciosos, que demuestren este aserto. Incumbe a nuestro propósito hablar de las glándulas mama- rias, cuyo desarrollo, estrechamente unido al de la piel y los íane- ros en general, es carácter de raza principalmente, que a ultranza es influenciado por otros agentes, cuya acción viene siendo reco- nocida por la Zootecnia de modo bien amplio y algo exclusivo. Una ojeada sobre las razas especializadamente lecheras, nos demostraría su filiación cóncava. Pero en esta aptitud inter- viene un factor, la circumfusa, cuya acción es indudable. El medio húmedo, brumoso, de pastos muy acuosos, interviene in- dudablemente en la mayor producción de leche. (Países Bajos, Normandía, islas del canal de la Mancha); pero no deja de ser curioso que la población bovina de estas regiones sea casi exclu- sivamente de tipo cóncavo, asegurando así una coordinación de acciones que vienen a dar una resultante cada vez mayor. En esta concordancia de factores no cabe la invocación de una acción natural, como la repartición de animales por el monte o la llanura según sus proporciones corporales, pero sí la de una acción artificial, la del hombre, que habrá ido desechando desde tiempos .muy lejanos los individuos representantes de tipos cuy? aloidismo no convergiere hacia la aptitud de explotación cornente en el país. En suma, que en todas esas regiones los tipos 120 REV.ISTA VETEIUN!\.RIA DE ESP.~ÑA convexos han sido desechados sistemáticamente, ya que sus re- presentantes no podían ser forzados en la producción al extremo que lo eran los cóncavos, determinando' tal dualismo la prepon- derancia de estos últimos. 1 El hecho se encuentra correlativo en las restantes especies, a veces, sin que la circumíusa imprima su característica especial. En la provincia de Córdoba, por ejemplo, se explotan dos razas' de cabras principalmente: la granadina, cóncava, de mamas tan desarrolladas que a veces los pezones llegan casi al suelo, y la corda besa, fuertemente convexa, de J;llamas escondidas casi entre los muslos, y de tan poca producción lechera que corrientemente es llamada «cabra de carne». Y ambas son sostenidas, en general muy agrestemente, en el mismo medio natural. En la cerda, de variaciones numéricas en las mamas tan fre- cuentes, nosotros hemos observado el aumento de las mismas, casi exclusivamente, en el ganado cóncavo. En algunas piaras y transmitido 'ya como legado de familia, se nota la presencia de mamas algo rudimentarias en las mismas nalgas, una en cada una, en la parte posterior de ellas. y ahora encontraremos la explicación que nos da la ley de la armonicidad, y según los rasgos que antes hemos apuntado, de por qué los criadores y los zootécnicos en los caracteres gene- rales de una buena hembra lechera, piden insistentemente algu- nos como la longitud de la oreja, la flexibilidad de la piel y un- tuosidad de la misma, v otros muchos detalles calificados de empíricos y que en el ~loidismo armónico tienen. significación racional y exacta. Observaciones a unas notas clínicas I P.OR PEDRO CONDOM Veterinario en Rupiá (Gerona) Hace más de euatro años Ie], no recuerdo en qué revista pro- fesional, una. nota del muy distinguido colega y amigo Sr. Ra- vetllat, , respecto a 1a curación de las paraplejías . antepartum y post-partwm por medio de las' insuflaciones de aire esterilizado en las mamas, considerando a dichas enfermedades como fiebres vitulares; y que reprodujo nuestro querido cols za Revista de Higiene y Sanidad Veterina-ía, en su número de noviembre ú\.timo, y del que, por suponerlo inédito, hicimos un breve extracto en nuestro núme- ro de dicien:br~ próximo pasado, lo publicamos ya nosotros por primera vez en el 'número de abril de 1908, pá:g. 283, con el título de -Notas cHnicas>.-(N. de la R,J ARTICULaS ORIGINALES 123 de las referidas parálisis. ¿Ha observado el Sr. Condom si, entre los bóvidos, las referidas parálisis son privativas de la vaca pre- - ñada? Yo, por mi parte, las he 'observado también en el buey y en la vaca no preñada. Entremos en el fondo de la cuestión: en el ·conejo y cobayo tuberculosos, algunas veces, pocas por cierto, observé verdaderas paraplejías, sin que en tales casos - pudiera encontrar lesiones macroscópicas en el sistema nervioso, Expliqué todo esto al especialista en enfermedades del sistema nervioso D~. Alsina, quien me dijo que tendría sumo gusto en hacer el estudio de uno de estos casos. El que le presenté fué el siguiente: cobayo inocu- lado bajo la piel desde unos dos meses; parálisis completa del tercio posterior, sin que el tal cobayo, ni por falta de apetito ni por la viveza, pareciera afectado de enfermedad. El Dr. Alsina no encontró ni bacilos de Koch, ni lesiones histológicas típicas del tubérculo en la medula lumbar del referido cobayo. Las le- siones encontradas consistían en ligera inflamación de las me- ninges con inflamación y degeneración de la medula. Una vaca se me presenta con paresia del tercio posterior; le administro nuez vómica y el animal se alivia completamente. Al cabo de algunas semanas, parálisis completa del tercio posterior .. Acon- sejo al dueño envíe el animal al matadero: tuberculosis muy avan- zada de los órganos torácicos y abdominales; sin lesiones medu- lares. Un buey se me presenta con parálisis completa del tercio posterior, tos; desaparición completa del murmullo vesicular y soplo tubario. Muere a los quince días de iniciada la parálisis: tuberculosis muy avanzada del pulmón y de la pleura; sin le- siones medulares. Una estadística norteamericana presentada al Congreso de la Tuberculosis de Washington atribuye la primera causa de la locura en . ~l hClIr:bre a la tuberculo?is. Otra estadística inglesa presentada al mismo Congreso atribuye 'la segunda causa de la locura a la tuberculosis. 'Por estar situado. en el pueblo de Salt el manicomio provincial de Gerona y por mis buenas relaciones con los dos Directores' que en dicho establecimiento han exis- tido, he averiguado que en dicho manicomio. la tuberculosis exis- tía en un tanto por ciento rayante casi en lo absoluto. De manera que las toxinas del bacilo de Koch tienen afinidades especiales para la célula nerviosa y no sería extraño que' muchas de las paraplejias de los bóvidos fueran' de origen tuberculoso. Por otra parte, son muchos los casos de meningitis tuberculosa aguda, puramente tóxica, descritos en el hombre; y por lo tanto, sin que en las referidas meninges existieran ni tubérculos ni bacilos de Koch ni microbios de infección secundaria. Prácticamente, debemos considerar que en esta comarca, la tuberculosis, entre los animales domésticos,' es privativa de los ~óvidos, y las pa~álisis antepartl!mSOn también privativas de dichos animales: SI causas mecánicas fueran -la causa de la llama_da paraplejía' antepartum, no 'veo ninguna razón para que REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA dicha paraplejia no afectara a las demás hembras domésticas. En lo que se refiere a· esta comarca, una sola paraplejia afecta a· la yegua, preñada o no, y es la denominada paraplejia injec- ciosa, con fuerte edema de la vulva y orines sanguinolentos y purulentos, debida a infección de la vejiga de la orina por una variedad de bacterium coli, infección que se determina por el conducto de la uretra, condición anatómica que hace que el ca- ballo apenas sufra .dicha enfermedad; pero dicha paraplejia, que creo que como yo habrá observado muchas veces el Sr. Con- dom, no tiene ninguna relación con la paraplejia de la vaca. Hace años invité al Sr. Condom a estudiar si la parálisis ante- partum de la vaca tenía relaciones con la fiebre vitular, y de nues- tros estudios resulta que no tiene ninguna. Ahora le invito a estudiar si dichas parálisis tienen relación con la tuberculosis, y aunque los dos estamos en las peores condiciones para estu-' diar el problema, pues para ello necesitamos someter a las reses afectadas a la reacción de la tuberculosis, lo cual en las condicio- nes en que se ejerce nuestra profesión en los pueblos resulta bastante engorroso, algo podemos hacer sacrificando paciencia y tiempo en pos de la ciencia; y como mis observaciones están fundadas en casos prácticos, invito a los inspectores de los mata- deros donde se sacrifican gran número de reses bovinas a estu- diar igual problema. Salt, 4 marzo 1916. La lucha contra el muermo en el ejército austrohúngaro POR Er, DR. P. FARRERAS Así como en Alemania se investiga el muermo, de preferencia, por medio de reacciones hemáticas (aglutinación, fijación del complemento), en Austria se indaga preferentemente mediante la oftalmorreacción. Y si en Alemania, merced a 'los resultados del examen hemático, se había logrado ya extinguir el muermo del todo, hasta que la guerra presente lo ha hecho reaparecer y difundir, en Austria, gracias a la oftalmorreacción., se había conseguido dis- minuirlo enormemente, y se lo habría extinguido en absoluto, si no fuese importado constantemente de otros paises., ' . El campeón principal de la lucha contra el muermo por medio de la of- talmorreacción reveladora, no sólo en Austria, sino en toda la tierra, es el Dr. Josef Schriürer, profesor de' la Escuela de Veterinaria de' Viena. En el X Congreso internacional de Veterinaria presentó un her~oso trabajo SC~ ARTICULaS ORIGINALES' I25 bre «Laprueba ma.1leínica ocular en el muermo», del que dimos ya un extrac- to (REVISTAVETERINARIA DE ESPAÑA, vol. VIII, pág. 742) que no estará de más recordar y ampliar, 'porque sirve de punto de partida para muchas de las observaciones expuestas más adelante. Tanto en Austria, como en Alemania-dice Schnürer en su comunica- ción al Congreso de Londres-s-una experiencia de varios años ha demostra- do que,si se practican bien las pruebas diagnósticas, pueden descubrirse con seguridad todos los équidos muermosos, y que, una vez sacrificados, el muer- mo no reaparece más en las caballerizas a que pertenecieron. Ahora bien: ¿cuál es el método diagnóstico preferible? Schnürer aboga resueltamente por la prueba malleínica ocular. Las reacciones hemáticas-i-dice-c-sólo dan resultados fidedignos cuando se practican en buenos laboratorios por espe- cialistas duchos. Si se implantan oficialmente dos métodos suéricos (agluti- nación y fijación del complemento), como' se ha hecho en Prusia, se centraliza la lucha, con las ventajas y los inconvenientes de semejante centralización. Las ventajas son la unidad en el procedimiento y la experiencia enorme que del mismo puede adquirir el centro que lo practique. Los inconvenientes, la demora del diagnóstico, que a veces urge; la necesidad de remitir las mues- tras de sangre por correo, con las vicisitudes consiguientes, tales como la .interrupción de las comunicaciones por causa de guerras (¡esta previsión de Schn ürer se realizó bien pronto'), la facilidad mayor de las contusiones, y, sobre todo, su prolijidad y su elevado coste, que lo hacen inadecuado para 'la exploración de muchos miles de animales. Cierto que Alemania demuestra (sigue diciendo Schnürer) que se pueden investigar en un año algunos miles de caballerías por medio de la fijación del complemento y la aglutinación, pero, seguramente tropezaría con grandes dificultades, de tener que inves- tigar con estas reacciones 30,000 équidos, como hizo Austria en 1913 median- te la prueba ocular. l.a demora y las confusiones aumentarían hasta imposi- bilitarlo, dice Schnürer. (Haré observar, sin embargo, que no tiene tona la razón, porque se puederi obviar estos inconvenientes aumentando el número de laboratorios y situándolos en centros alas que sea dable llevar la" muestras de sangre con rapidez y de los que se pueda' comunicar el resultado telefó- nica o telegráücamente.) La única prueba práctica es, a juicio dé nuestro autor, la reacción coniwn- tival con malleina concentrada. Es inoiensira, segura, sencilla. precisa, rápida (el resultado se obtiene, lo más tarde, a las 24 horas y, en muchos casos, a las 8-16) y barata (cada prueba cuesta 25 céntimos). Pero', agrega que los buenos resultados únicamente se obtienen con un preparado' conc~ntrado y de confianza y untando la malleína con un pincelo con un hisopito de algo- dón, pues la instilación con una pipeta o con un frasco cuentagotas es in- segura. Schniirer concede gran valor diagnóstico a la medida de la temperatura. Dura.nte la prueba ocular, casi todos los équidos realmente mUermOSOS, aunque den oftalmorreacción malleínica negativa, ofrecen una temperatura de más de 38'5° C. Tanto valor concede a este aumento térmico, que dice 126 REVISTA VETER¡J-;ARIA DE ESP.\ÑA que una prueba ocular marcadamente positiva, sin que la temperatura llegue a 38'5° C., nosuele ser señal de muermo. En cambio, a veces, laoftalmorreacción es negativa o dudosa y los équidos padecen realmente muermo. En estos casos Schnürer aconseja la repetición inmediata de la prueba malleínica en el mismo ojo. En fin, en ocasiones-muy raras, animales verdaderamente muermosos tampoco reaccionan a una segunda prueba ocular. De 4 équidos muermosos que no reaccionaron a la segunda prueba ocular, Schnürer vió morir uno de -muerrno a los 2 Ó 3 días, y a este propósito recuerda que la hipersensiblidad a la tuberculina y a la malleína desaparecen in extremis. Los otros 3 presentaron temperatu- ras de 40, 39'4 Y 38'8°, de modo que no es inverosímil-dice-que la oftal- morrea.cción se hubiese interpretado malo que se hubiese quitado el pus del ojo. Fundado en la experiencia, Scbnürer afirma que la prueba ocular basta por sí sola p ara extingui« las más extensas y com-plejas epieootias del muermo, si se pone atención en la temperatura orgánica de los équidos y en las con- diciones epidemiológicas, y si se tiene cierta experiencia de la técnica y de la apreciación y repetición de la prueba. Sin embargo, hay casos excepcionales en 'los cuales no se produce la reacción ocular. Entonces hay que recurrir a las pruebas hemáticas o a la malleinización subcutánea. De las primeras, la aglutinación es infiel; ha he- cho tomar por muermoso y sacrificar mucho ganado sano. Por esto no se decreta ya el sacrificio de los équidos con gran poder aglutinante, pero in- sensibles a la malleína. Para la malleinización subcutánea Schnürer usa, desde 'I912, la malleína seca del modo aconsejado por Foth: hace pastillas o comprimidos con dosis de o '02 de malleína y o '23 de sal común pulverizada. Hace la inoculación a las nueve de la noche. Los équidos con una temperatura media de 39'5°C. o más, en diez exploraciones termométricas practicadas entre las 5 de 'la mañana y las 6 de la tarde del día siguiente, son muermosos. Los que durante dichas diez exploraciones alcanzan una temperatura media de 39° a 39'4° y, al 2.° día, en una sola exploración, practicada entre ro y 12 dela mañana, todavía la presentan de 38'5° o mayor, también son muermosos. En cambio están sanos los que durante las diez primeras exploraciones ofrecen una i:emperatura media menor de 39°, y los que ofreciéndola de 39° a 39'4° no alcanzan la de 38 '5° en una· exploración única .practicada el segundo día, entre la y 12 de la mañana. Algunos équidos no muermosos ni enfermos muestran una hipersensibi- lidad especial a la malleína en inyecci.ón subcutánea, y también suelen dar óculorreacción positiva. A medida que se repite la prueba, la temperatura sube cada vez más y la reacción es cada vez más intensa. Y, sin embargo, la necropsia de r ade tales casos no reveló a Schnürer la menpr lesión muér- mica, o sólo descubrió nódulos calcificados, enquistados, en los pulmones de algunos. Mas estos casos no son ele interpretación difícil. Si se toma la tempera- tura de los mismos algunos días antes y después de las reacciones y se prac- tican aglutinaciones, resulta que antes y, lo más tarde, al tercer día después de la reacción, la temperatura es menor de 38°, y el poder aglutinante, a pesar de la malleinización. persiste siendo bajo (300-700). Fundado Schnürer ARTICULaS ORIGINALES 12 7 en estas observaciones, dejó con vida un caballo que había reaccionado po- sitivamente dos veces a las pruebas ocular y subcutánea, pero presentaba temperaturas bajas antes y después de la reacción, y su poder aglutinante también era bajo. Pues bien, 'este caballo no infectó a los demás de su misma cuadra. Probablemente se trata de casos excepcionales de muermo curado. Los resultados obtenidos en Austria de las reacciones ocular y subcutá- nea fueron muy notables; en pocas semanas logróse acabar epidemias de muer- mo muy extensas y complejas, y se ha demostrado, además, que ahora, en todos los casos, el contagio de los caballos indígenas es debido a los impor- tados especialmente de Rusia; con excepción de la Galitzia, se ha conseguido librar de muermo durante semanas a todo Austria y al ej ército durante me- .ses, a pesar de introducir en el Reino muchísimo ganado procedente de países muy castigados por el muermo. Las ideas de Schnürer acerca del gran valor de la prueba ocular van sien- .do sancionadas en todas partes, en particular en Dinamarca, en los Estados Unidos de Norteamérica, en Alemania y en Italia. En Dinamarca, en Prusia, en Wur temberg yen Baviera, la oftalmorreacción es oficial y también lo es ahora en el ej ército alemán, como veremos en el número próximo. En los Estados Unidos de América del Norte, Mohler y Eichhorn abogan, como .Schnürer, por la prueba malleínica ocular, por ser práctica, fácil y segura. ,(Las principales ideas' de Mohler y Eichhorn, acerca de la oftalmorreacción -malleinica, también se pueden ver en este mismo número, entre los artículos .extractados). En Alemania, donde oficialmente se tiene gran predilección -por los métodos de laboratorio (fijación del complemento, aglutinación), se reconocen igualmente las ventajas de la prueba malleínica ocular, la que ,Frohner califica de adecuada, segura, sencilla, cómoda, barata y rápida, en ·su Manual de Terapéutica General para Veterinarios (pág. 278). *** El DI'. Schnürer, que dirige hoy la lucha contra el muermo en el ej ército .austro-húngaro, ha redactado unas instrucciones (que se puedan ver íntegras .en este mismo número, entre los artículos traducidos), en las que, con suma ·claridad y precisi ón , concreta todo lo concerniente a la profilaxis del muermo, 'fundada en el diagnóstico.' A su vez el ministro de Agricultura, de acuerdo con el de la Guerra, ]Ju- "blicó en 5 de mayo último un decreto en el que regulaba las medidas concer- 'nientes a la lucha contra las -zoopatías contagiosas (muermo, rabia, sarna, ·carbunco, glosopeda e influenza pectoral o pleuropneumonía contagiosa), espe- .cificando principalmente las relativas al muermo de los caballos del ej ército · que prestan servicios privados, y que consisten en precauciones para impe- dir la difusión del muermo, comunicación o parte a la Comandancia militar ..correspondiente, la cual ordena inmediatamente (si es preciso por telégra- fo) que vaya un funcionario veterinario a ver el animal sospechoso y sacriíi- · cio inmediato de los équidos evidentemente muermosos (incluso sin inter- vención de las autoridades militares), pero debiendo remitir al Ministerio .de la· Guerra el resultado de la necropsia. En el ejército austriaco la lucha contra el muermo se viene realizando · con extraordinaria energía, y casi siempre partiendo de las indicaciones 128 REvrSTA \tETERI!,;ARtA DE ·EsPAÑ.\ proporcionadas por el proc~dimiento austriaco, que así se podría llamar la prueba malieinioa ccular, por ser en Austria donde ha sido más y mejor estudiada: y utilizada. Los veterinarios del ejército austriaco han publicado numerosos trabajos acerca de dicha prueba. Expondrélo más interesante de . . los que han llegado a mi poder, que, con ser muchos, no son iodos, porque . algunos han sido interceptados por causa del bloqueo a que se hallan some- tidos los Imperios Centrales. ** * . En el número anterior, al hablar de las dificultades del servicio veteri- nario del ej ército austro-húngaro, indiqué algunas de las relativas a la prác- tica de reacciones malleínicas. Unzeitig (1) se vió en el caso de tener que practicar la oftalmorreacción en una masa de ganado sospechoso, en el sur de "Varsovia, lloviendo y bajo el fuego de los cañones de la artillería pesada del enemigo. Fué preciso retirar la batería y practicar las pruebas oculares más atrás. No hubo muchos casos de muermo. Sobre todo en las tropas del 'trep., se substrae a la vigilancia del veterinario mucho ganado requisado por las mismas tropas en el país. Vienen.luego las dificultades para poner en práctica las medidas de la policía veterinaria. La malleína se agota, los termómetros se rompen, etc. Los caballos padecen conjuntivitis que difi- cultan el diagnóstico. *** Kostrhun (1) advierte que siempre se presentan en campaña casos ais- lados de muermo, porque de todos los métodos diagnósticos utilizados en tiempo de paz, sólo se puede usar la prueba ocular, y aun con limitaciones, pues los animales padecen frecuentes catarros, están agotados, presentan temperaturas elevadas y la producida por la malleína no puede utilizarse para el diagnóstico. La prueba cutánea es prolija y no le dió resultados satisfa~~rios. No le fué posible remitir muestras de sangre a los labora- torios. l\:demás, la desinfección.de los atalajes ·es insuficiente, y los caballos cambian constantemente y se alojan en cuadras. no desinfectadas. Kostrhun observó la influencia del clima en el muermo. Primero su di- visión prestaba servicio en el clima suave del Sur: entonces los casos de muer- mo eran raros. Pero después fué al clima frío de los Cárpatos y en seguida se ".presentaron casos numerosos de muermo, incluso en secciones donde antes . no lo había. La mayoría del ganado procedía de Croacia y del sur de Hun- gría. Kostrhun cree que casos de muermo que se manti~nen crónicos, cerra- dos y larvados en un clima suave, se abren y agudizan en un clima crudo. Algunos revestian la forma de pulmonías. - .. ."\ (1) UNZEITrG: Ueber Umfung un.d Durchführung veterinárer Atbeit ím.Felde. Tierarztliches Zentralblatt, 1915,.N. o 13. (2) K08TRRUN: Weitere Erfahrungen über die tierarzt.llche Tiitigkeit im Felde . . Tie"i;irztlichea Zenfralblatt, 1915, N.o 14. ARTICULaS ORIGINALES 129 *** Stranigg (1) dice que la única manera de combatir las epidemias de muer- mo de sus caballos era la prueba ocular ..La solía empezar a las 2 de .la tarde .y a la, mañana siguiente la interpretaba. Esta interpretación era muy difí- cil, porque todos los caballos, por la permanencia prolongada al aire libre, padecían catarros conjuntivales.. y no eran raros los que presentaban supu- raciones oculares abundantes. Stranigg llegó a observar que algunas de tales conjuntivitis aparecían por la noche, sin que nada se hubiese notado en el ojo durante el día precedente. Además, al practicar las malleinizaciones, halló repetidas veces cuerpos extraños, tales como astillas, granos de avena, etc" en los sacos conjuntivales. Otra gran dificultad era la ininteligencia, dice Stranigg, de los cocheros civiles de la Bosnia y de la Dalmacia, los cuales, a peear de haberles dicho mil veces lo que tenían que hacer y lo que no, procedían siempre con la mayor i~racionalidad. Les había dicho y redicho, por ejemplo, que no debían lavar ni hacer nada en los ojos de los animales malleínizados, y ,,1 empezar la visita y ver ellos que se fijaba en los ojos, agrega, empezaban a lavarlos. En un caso solo descubrió por pura casualidad un éaballo que había reac- cionado positivamente. Mientras' interpretaba estas reacciones, un teniente , del tren ~e dijo que había visto una gran cantidad de pus en el ojo izquierdo de un caballo. Visitó todo el ganado y no halló tal enfermo, Pero el teniente conocía al encargado del animal. Le llamaron y dij o' que había quitado la secreción durante la visita. Una nueva prueba ocular en el mismo ojo resul- . tó claramente positiva. La lluvia también arrastraba el pus del ojo e imposibilitaba la interpre- tación de la' reacción. Muchas reacciones podían pasar inadvertidas fácil- mente, porque los animales, con los movimientos de la cabeza, desprendían el pus, cuyas huellas acababa de borrar un abundante lagrimeo; en otros casos el pus desaparecía por los conductos lagrimales hacia el conducto nasal; por esto Stranigg aconseja explorar siempre la nariz y, al menor vestigio de pus, practicar inmediatamente una nueva malleínización del mismo ojo y la cutirreacción, Stranigg lamenta la ignorancia irremediab1e ele los conductores y 'solda- dos, los cuales más bien estorbaban que ayudaban, sobre todo cuando había que practicar autopsias. Estas y las menores operaciones las teníaque hacer Stranigg por sí mismo, muchas veces bajo la lluvia, bajo la nieve o con al- gunos grados bajo cero. La mayoría de las necropsias revelaban muermo pulmonar primitivo. No era posible mandar trozos de cadáver ni muestras de sangre por correo, pues no se disponía de cajas adecuadas y las cartas tardaban catorce días en llegar a Viena y los paquetes postales aun más. Por otra parte, no había orden de hacerlo así, pues Stranigg no tuvo cono- cimiento de la existencia de las instruccíones para combatir el muermo hasta Illediados ele enero de 1915. Relata las penalidades ocasionadas por las lluvias. Cada noche sucumbían ele agotamiento 2 y hasta 5 y 6 caballos. A mediados de noviembre de 1914, después de una serie de marchas penosísimas por caminos totalmente inun- (2) Sl'&d.NIGG: Rotztilgung im Fe lde. Tieriirztliches Zentmlblatt, 19l5, N.os 15 y 16. 9 l<.EV1S1A VETERINARIA DE ESPAÑA dados y destruidos.llegaron a un punto fijado de antemano como de perma- nencia. Una vez aquí, empezó a practicar las malleinizaciones, pero, durante la noche, se recibió la orden de marchar a otro punto inmediatamente. Hubo que juzgar las pruebas malleínicas durante la marcha. Describe otras epidemias de muermo, entre ellas una en la que los caba- llos muermosos reaccionaban a la prueba ocular con una violencia extraer- dinaria, pues 48 horas después de practicarla, todavía tenían los párpados hinchados como puños de niño y conglutinados por pus desecado. Habla luego del cumplimiento de las instrucciones para combatir el muer- mo (instrucciones que, como he dicho, figuran entre los artículos traducidos del presente número) y dice que muchas, por desgracia, son irrealizables. No es posible, p. e., la cuarentena rigurosa de todos los équidos sospechosos de contagio, sin dar de baja casi todo el ganado de una t-ropa o de un fracción, y, si el muermo es algo difuso, sin hacer imposibles las operaciones militares. La cuarentena rigurosa únicamente puede aplicarse a los caballos que úl- timamente se hallaron en contacto inmediato con équidos muermosos, co- mo los i:!.e una misma cuadra o de un mismo tronco. En las tropas en marcha, tampoco es posible tomar diariamente las temperaturas. Esto sólo se puede hacer en los 'establecimientos fijos, tales como depósitos de reserva y hospi- tales de ganado. Hay qué tener en cuenta que, además de investigar y com- batir el muermo, el veterinario ha de curar al ganado enfermo. En una bri- gada, un solo veterinario ha de asistir a 2,500 caballos, dispersos.va veces, por una extensión de muchos kilómetros. No es más fácil enviar los trozos de cadáver muermoso. Trozos expedidos por Stranigg a Viena desde un punto unido a esta capital por ferrocarril y distante de la misma un día de tren, tardaron en llegar 20 días y esto en un tiempo en el que no se hacían operaciones militares. En verano llegaban en tal estado de putrefacción, ql¡le no era posible diagnóstico alguno. Por otra parte, no se disponía de papel pergamino para envolver dichos restos, ni de cajas adecuadas para el embalaje de los mismos. Asimismo_suele ser imposible someter a 4 semanas de cuarentena y a la oftalmorreacción, todos los équidos recién llegados incorporados a las tro- pas, excepto los procedentes de potreros y de comandancias y hospitales de ganado, porque los caballos nuevos urgen, en la mayoría de los casos, y se les utiliza inmediatamente. Pero, además, esta medida, en tiempo de guerra es inútil, porque la movilización y las operaciones determinan el trabajo y el contacto de grandes masas de ganado, y no se pueden considerar ya co- mo libres de muermo los ejércitos a los que van destinados los nuevos caba- llos. EÍl tiempo de guerra el peligro de infección es inmenso, y precisamente los caballos procedentes de comandancias y hospitales de ganado son muy peligrosos, porque se hallan en continuo contacto con animales que pueden padecer muermo latente. Stranigg opina que durante la movilización debería malleinizarse ya todo el ganado que se incorporase (sin tomar la temperatura) y desechar todo el que diese reacción positiva o dudosa. Esto, no sólo no se hizo así, sino que ni se disponía de malleína para ello. Fundado Stranigg en su experiencia, propone que se combata y extinga el muermo durante la movilización y la' guerra del siguiente modo: «1.0' En 'los cuadros de reserva habrá la malleína necesaria .para rnallei- ARTICULOS ORIGINALES 131 nizar ,en caso de movilización todo el ganado que se incorpore. (En sitio seco y obscuro la malleína se conserva indefinidamente.) 2.0 Los équidos clínicamente muermosos y los sospechosos se eliminarán v harán inofensivos.Los demás entrarán en los cuadros de reserva, donde se- ;án sometidos a una prueba ocular sin tomarles la temperatura, y todos los que reaccionen positiva y dudosamente serán eliminados y sometidos al procedimiento diagnóstico. Los demás équidos serán destinados a las tro- pas :y secciones móviles y en ei documento de entrega se hará constar que se practicó la prueba ocular y la fecha de la misma. 3.0 En las tropas, los 'veterinarios examinarán el ganado, si es posible, cada quince días, para someter inmediatamente al procedimiento diagnó~- tico a todos los caballos sospechosos. 4.0 Cada vez que se transfiera un caballo se le someterá previamente (o, si esto no es posible, inmediatamente después) a la prueba ocular y en el documento de entrega se hará constar que se le practicó y en qué fecha. Este mismo animal será sometido a la prueba ocular al cabo de tres sema- nas. Si las marchas y operaciones lo impiden, se hará lo antes posible. S, ° Durante una interrupci ón de las operaciones o durante una restauración. se malleinizarán con escrupulosidad todos los équidos del cuerpo de ej ército. 6. ° Además, los comandantes procurarán que se mantengan limpios y sean blanqueados con frecuencia los alojamientos elel ganado, evitarán el albergue del último en los que no hayan sido antes limpiados y blanqueados con .cal y cuyos pesebres y comederos no hayan sido desinfectarlos, y harán examinar por el veterinario los équidos civiles con los que junten caballos del erario. Durante las operaciones y marchas, la limpieza de los alojamien- tos del ganado incumbe a los comandantes de las estaciones. 7.0 Cuando haya muermo, se luchará contra él, en las tropas fijas, con 'arreglo a las instrucciones de Schnürer, pero en las móviles habrá que darlas ya mencionadas . Por lo tanto, los équidos que durante los últimos tiempos estuvieron en contacto inmediato con el enfermo (junto a él en la cuadra o formando tronco con él), se someterán a cuarentena rigurosa, y todos los demás de la sección o del establecimiento correspondiente que, durante las cuatro semanas últimas, estuvieron alojados en el mismo sitio que , el animal muermoso o pudieron tener con él algún contacto, se someterán a una cuarentena más ligera, que consistirá en evitar el contacto con équidos extraños y, sobretodo, el alojamiento de caballos extraños en las mismas cuadras de aquéllos. Todos 'los équidos de la sección o del establecimiento y, en caso necesario, también otros (por ejemplo, los alojados en la misma cua- dra), se someterán al procedimiento diagnóstico y se marcarán a fuego en un pie con números de orden. Los morralr-s, cubos de abrevar y demás uten- silios de cada caballo, se marcarán también. Es menester, además, estabili- zar o fijar desde un principio todo el ganado sometido a cuarentena rigurosa y también el sometido a cuarentena leve, si es posible. Los nuevamente in- corporados (en substitución de los sacrificados) también se aislarán perfec- tamente y se tendrán separados de los que se hallen en cuarentena, y sólo cuando ésta se baya levantado se reunirán con losdemás.» ** * ElDr.]. Kóstrhun, (r) subveterinario militar, ha publicado u;;' i;';:te~ trabajo acerca de la prueba oftálmica en campaña. Empieza por ponerJ!de (1) KÜS'fRHUN: Die Ophtalmoprobe im Felde, ''l'i~ra ztlic''e81Z~nt1·alblatt: .. 1915, número 31. REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA :relieve la gran importancia de un diagnóstico rápido y exacto de la jenfer- medad. Desde que comenzó la guerra hasta últimos de 1915, Kóstrhun tuvo unos 80 casos de muermo. Calculando en 1,000 coronas o pesetas el precio de cada caballo, cosa que hoy no es exagerada, resulta una pérdida de 80,000 coronas para el ~rario del ejército. Casi siempre se trata de epidemias de muermo directas. El primer caso 'sólo se descubrió por casualidad, pues casi todos los casos afectaban seccio- 'ne!' que no tenían veterinario, es decir, en primer término, regimientos dein- fantería (Stranigg cuenta también que, al principio de la guerra, vió en una 'sección de ganadería desprovista de veterinario, un caballo con un muermo 'nasal y cutáneo colosal, que. hacía ya dos semanas que iba infectando a otros caballos, habiendo recorrido más de 100 kms. en tal estado. Es preciso tener esto presente y escarmentar: en la guerra, la falta ·de veterinarios puede cos- tar muy cara).' . La prueba oftálmica, sigue diciendo Kóstrhun, es la mejor para campaña, 'no sólo por su sencillez, sino por sus buenos resultados. Alemania dispone de laboratorios móviles de campaña (que, por cierto, según el Dr. H. Miessner, en las tropas móviles no han dado resultado, y ahora funcionan en la sección -de etapa). Elenvio de muestras de sangre o de trozos de órganos a la patria, requiere demasiado tiempo y ha resultado inseguro. En campaña, la mallei- 'nización subcutánea sólo se puede practicar en casos rarísimos. Quedan sólo ·como prácticas la percutánea y la oftálmica. Kóstrhun recuerda que ya, en la escuela de veterinaria de Viena, el profesor Dr. Schriürer les había llamado- mucho la atención bacia la necesidad imperiosa de apreciar bien dichaprueba. Kostrhun compara su experiencia de la reacción ocular durante la gue- rra, con la experiencia de Stranigg, que acabamos de ver. Encuentra muy .acertada la exposición hecha por este de las dificultades con que ha de luchar el veterinario en campaña y, corno él, halla muy fiel y adecuada la reacción oftálmica. Pero advierte que Stranigg tarda demasiado en apreciar la reacción (recuérdese que la empieza a las 2 de la tarde y la juzga 18 horas -después, es decir a la mañana siguiente) y añade que el reglamento para el servicio veterinario militar del ej ército austriaco no expresa con claridad este 'punto; sólo dice que la reacción empieza 5-6 horas después, persiste 36-48 .y se debe juzgar, lo más tarde, dentro de las primeras 24. , Ahora bien: en campaña, en ocasiones, el tiempo es más que oro, y Kós- +hrun aboga, con razón, por que se haga un primer examen más pronto; a las 7 horas. El ha procedio así: ha practicado la malleinización ocular a las "] de la mañana, ha hecho un primer examen 7 horas después (a las 2 de la tarde) y otros exámenes a las 4, a las 7 y, si era menester, a las 9. tomando la temperatura eventualmente. En algunos casos avanzados Kóstrhun ha obtenido la reacción a las 3-3 1/2·boras, y sólo excepcionalmente ha observado que tardase más de 6 a 7 horas. Da más valor a la observación frecuente de la reacción local que al examen de la temperatura, que rarísima vez puede ser explorada debidamente. Cierto que a las 24 horas todavía está el ojo cubier- to de secreción desecada, pero también puede haber desaparecido ya y esto sucede sobre todo en tiempo de lluvia. En una ocasión, durante la visita, Kéistrhun vió un caballo con una reac- ción ocular magnífica. Terminada la vista, cosa de r/4 de hora después, qui- so enseñar el caso al oficial que se hallaba presente y no pudo; ya no había vestigio alguno de reacción. El soldado encargado del caballo había visto caer poco antes, de una sola vez, toda la masa de pus. La secreción purulen- ta ulterior fué muy escasa. Casos análogos ha tenido varios, y por esto Kós- 'trhun se afirma en su tesis de que no conviene demorar la observación del resultado de la prueba oftálmica. ARTICULOS ORIGINALES I33 Las moscas también pueden hacer que las reacciones oftálmicas positivas no lo parezcan. Además de devorar el pus con avidez, hacen quelosanirnales agiten la cabeza o se la froten contra los objetos, desfigurando así el resul- tado de la prueba. Para evitar las moscas, K6strhun practicaba las pruebas a las 3 de la madrugada ya las 12 del día, y las interpretaba, respectivamente, a las 10 de la mañana ya las 7 de tarde. Los resultados obtenidos por K6s- trhun fueron excelentes. También se los dió bastante buenos la prueba cu- tánea, pero nunca la empleó sola, sino siempre asociada con la oftalmica, cuando ésta no era decisiva. Relata una epidemia de muermo que comenzó en el caballo del comandan- te de un batallón de infantería v se transmitió directamente a otros seis ca- ballos, ya este propósito escribe: •••(ljCuán srandes ventajas materiales 01.- tendría el Estado si dotara mejor de veterinarios a la infantería! Concluye proponiendo que, sobre todo en campaña, cuando no se pueda explorar debida'mente la temperatura, se conceda. la importancia prinm'pal a la observación [recue-nte de tareoccion local, al cabo de 5 a 6 horas de prac- ticar la prueba ocular. Y en igual sentido cree que debería completar el Re- glamento para el servicio veterinario del ejército ele su país, que .dice que la interpretación de la prueba ocular se hará, lo más tarde, 24 horas después de practicada la malleinización del ojo. *** El DI. H. Stranigg (1), t:ontestando a los reparos del DI. Kóstrhuu, dice que practica las malleinizaciones a las dos de la tarde, para evitar el peligro del desprendimiento casual o intencionado de la secreción ocular purulenta, peligro mayor de día que de noche, cuando personas y caballos duermen. Añade Stranigg que se ha atenido a las Instrucciones de Dr. Schnürer, y que éstas dicen textualmente que Ji interpretación del resultado se hará, «lo más pronto, 12 y, lo más tarde, 24 horas después de practicar la malleinización ocular.» Declara que no ignora que la reacción suele producirse a las 5 ó 6 horas, pero esto no empece para que se pueda interpretar 18 horas más tarde, pues entonces todavía persiste. Reconoce que las inspecciones repetidas des- de la 7.a hora son de gran valor, pero en campaña roban mucho tiempo y son demasiado prolijas, cuando no imposibles, pues, a menudo, el veterina- rio, además de asistir al ganado, ha de malleinizar. no 'sólo caballos de su regimiento, sino de secciones muy distantes. Stranigg recuerda cómo practica la prueba: a las dos de la tarde comien- za por tomar las temperaturas, y, al terminar esta operación (entre tres y cuatro), practica las recciones, que a las ocho de la mañana siguiente inter- preta, tomando de nuevo las 'temperaturas. Y hace observar a Kóstrhun que la desecación de la secreción ocular es más intensa y rápida de día que de noche y que, por lo tanto, si la prueba se practica, como hace Kóstrhun, a las siete .de la mañana, la reacción empieza 5-6 horas después y la secreción purulenta se halla expuesta precisamente al influjo del calor del medio día, que es cuando es máxima la desecación; por estose deseca rápidamente. En cambio, si se malleiniza después del medio día, la reacción empieza por la ~oche y durante toda ella se conserva la secreción purulenta. Discrepa de Kóstrhun en lo relativo va l~ toma de temperaturas. Para Stranígg, las dos temperaturas que prescriben las Instrucciones no son difí- ciles de t?mar y tienen un valor colosal, pues permiten descubrir los casos 134 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA en los que se ha quitado artificialmente la. secreción purulenta o en los que la reacción oftálmica es anormal. Concede que Kóstrhun haya obtenido muy buenos resultados de .su método, pero esto no debe conceptuarse como méri- to de su método, sino como mérito de la prueba ocular, que generalmente da buenos resultados. *** Bela Bahnmüller (1), jefe veterinario de la comandancia n.v 4 del cuerpo de tren, también ha publicado sus observaciones acerca del muermo y de su ex- tinción en campaña. Empieza lamentando la escasez de personal veterina- rio al principio de la guerra. Expone las dificultades con que se tropieza en campaña para luchar contra el muermo, infección inseparable de toda gue- rra, pues hay que armonizar las necesidades tácticas y estratégicas con las de la policía veterinaria. Hace falta también persuadir al jefe de la fuerza, para que convierta en órdenes los consejos y medidas del veterinario. En fin, es menester el concurso del personal comandante subalterno, cosa difícil, pues ha ocurrido en muchos casos que los oficiales de la reserva nada sabían de caballos ni habían oído hablar de policía veterinaria. . De sus observaciones merecen citarse la de que la subida de la tempera- tura de los équidos malleinízados es mucho mayor en verano que en invier- no, y la de que caballos que, al ser malleinizados, no presentan síntomas de muermo, los presentan ostensibles al apreciarles el resultado de la malleini- zación, cosa que recuerda lo que se observa en algunos bóvidos tuberculosos. También ha observado varias veces que los équñíos muy decaídos y fatiga- dos no daban una reacción tan manifiesta como los descansados y bien ali- mentados. Y es más, ha visto équidos muermosos en los cuales la reacción local era tan poco manifiesta que podía pasar inadvertida y en los cuales faltaba lareaccióntérmica. Puede ocurrir, pues, en opinión de Bela Bahn- müller, que la malleinización resulte negativa en una sección y que, al cabo de algunos días, aparezcan en ella casos ostensibles de muermo. Por esto acon- seja IJ.osuprimir las secciones de sospechosos de contagio, ni siquiera en los casos en los cuales la malleinización no resulte positiva, para no exponerse a sorpresas desagradables. *** Por último, Valentín Schaffner (2) veterinario del Regimiento de artille- ría de campaña n.v 38, también 'acaba de publicar, en un extenso artículo, su experiencia de la malleinización ocular. Describe varias epidemias ycasos de muermo, y entre otras observaciones relata la de que, a veces, en los casos de muermo crónico latente, la reacción ocular, la. fiebre o el examen hemáti- ca son dudosos o hasta negativos, en la primera vez, pero se hacen positivos al cabo de 3 ó 4 malleinizaciones. Lo atribuye a que las malleinizaciones consecutivas van aumentando los cuerpos que reaccionan (aglutininas) y acaban por producir una reacción tan positiva, que permite diagnosticar el muermo, aun a' distancia iY en los casos de muermo-agudo que reaccionan dudosa o negativamente durante los primeros 15 días, admite que los cuer- pos reactivos (aglutininas) faltan todavía o se hallan tan escasos que no pue- den producir una reacción positiva en la primera malleinización. En 'estos casos, la primera malleinización provoca la formación de cuerpos reactivos (1) B~l.,A. B 'H~MULLER: Erfahl'Ungen über Rotz und seine Tilgung im Felde. O~terreichische Wochenschriftfür Tierheilkunde, 1915, N.O 49. (2) V A.LENTINSCHA.FFNII:R: Rotzdia.gnose mittels Malleinisi.erung (Ophtalmo- rellction). Osterreicñische Wochenecñrif: ti'r Tierheilkunde, 1916, N s. 3, 4 Y 5. ARTICULOS ORIGINALES I35 (aglutininas), de tal modo que, cuando se practica una segunda malleiniza- 'ción ocular, 3 ó 4 semanas más tarde, se obtiene una.reacción positiva muy ostensible. Schaffner dice que seria posible la extinción del muermo en la monarquía austro-húngara si se hiciera obligatoria la malleinización oftálmica. En Austria-Hungría se prescribe oficialmente la subcutánea y aun ésta sólo la deben practicar los veterinarios del Estado. Esto, según él, tiene dos gran- des inconvenientes: 1.0 es de más difícil ejecución, es deficiente, por lo' que atañe a las variaciones térmicas, y sus resultados no son tan decisivos, ni se ven a distancia como los de la malleinización ocular; 2.0 dada la gran exis- tencia de ganado en Austria-Hungría, no bastan los veterinarios del Estado para malleinizar con la rapidez necesaria. Lamenta el misoneísmo del pueblo y aun de muchos de sus colegas, que no se deciden por la oftalmorreacción a pesar de la sencillez y el valor diag- nóstico de la misma. Niega que sean los caballos militares los que difunden el muermo, como alguien afirma en su país. Esto no puede sostenerse desde que se ha implantado la malleinización obligatoria de las remontas de los ej ércitos. Por otra parte, la 'movilización demuestra claramente que hay muchos casos más de muermo entre los équidos civiles que entre los équidos militares. * ** Todos los trabajos indicados o resumidos en el presente artículo y algu- nos de los que se publican íntegros O extractados en este mismo número, prueban del modo más palmario que la malleinización ocular, por lo fácil de su ejecuciórí' y por la seguridad y elocuencia de sus resultados, es un medio excelente para descubrir el muermo y, por lo tanto, para facilitar la total extinción del mismo. Conviene que aquí, en España, tengamos esto en cuenta y. con arreglo a ello, procedamos a desterrar el muermo de nuestra nación. Inmunidad POR JosÉ SARAZÁ MURCIA Alumno de la Escuela de Veterinaria de Córdoba El problema de la inmunidad ha adquirido en nuestros días vuelos tan enormes, que lo mismo autores, nacionales ,' I • ,,- 1, " • • • de fila en los laboratorios municipales de higíene; la 'inspección 'veferiPada ARTICULaS ORIGINALES que nació como servicio autónomo, que llegó a los mataderos y mercados con independencia, es una sección de la sanidad municipal con directores extraños a nuestra profesión que nos mandan como jefes. A esta razón hemos de agregar otra que yo llamo fetichismo microbiano e idolatría del microscopio. Uno y otra nos han perjudicado grandemente; hemos pretendido hacer una inspección de carnes buscando microbios, con gran técnica micrográfica; mucho microbio y mucho microscopio, ¡ganas de complicar las cosas! La inspección de carnes será siempre Anatomía patológica; oj o clínico y descubrimiento de la triquina. ¡Para esto nos han llevado a los labora- torios! Volvamos por nuestros fueros y pidamos todos los veterinarios lo pro- puesto en la Asamblea de Santiago de Galicia: «Cuando en un municipio baya más de dos veterinarios, formarán cuerpo y uno de ellos será el jefe.» ** * La Veterinaria no será grande, no será respetada, mientras no cumpla- mos el precepto del libro sagrado, prescripto en su Salmo z, versículo 3: «Rompamos sus coyundas y echemos de nosotros sus cuerdas.s La Veterinaria y el Consejo de Instrucción Pública POR R. P. REVES Para el Excmo. Sr. D. Julio Burell, Ministrn de Instrucción Pública y Bellas A rtes Desde 'que el Sr. Alba, uno de sus antecesores, en 1912 intentó con mejor voluntad que acierto reformar los estudios de Veterinaria, todas las dispo- siciones emanadas de ese Ministerio se caracterizan por un desconocimiento comploto en lo que respecta a la enseñanza de la veterinaria. Muchas veces nos ha asaltado este malicioso pensamiento: ¿habrá un preconcebido propósito de destruir estos estudios, bastardeando sus enseñanzas con ingerencias extrañas que en nada mejoran la cultura profesional que necesita el vete- rinario? Esta duda se ha generalizado; sobre la enseñanza veterinaria pesa la amenaza de su destrucción, si siguen las corrientes imperantes en el Minis- terio de Instrucción Pública. Los veterinarios, con una tenacidad e insis- tencia poco frecuentes, hemos demandado enla prensa, en nuestras reunio- nes, mejoras para nuestras Escuelas; planes modernos de estudio, aumento 1. A la comandancia' de la estación militar. 2. A la comandancia militar. 3· A las autoridades políticas del distrito. 4. Al alcalde del lugar. S· A los establecimientos de cría caballar próximos, 6. Si se trata de caballos de Hungría.' al' departamento Ll I del Minis- terio de Agricultura de Budapest. C. MEDIDAS DE DESINFECCION ~ . ,, 4 .~' • -. , ' 1 1. En cada c. cubierto las yeguas (había uno de tal fecundidad. que de cada 24' yegu'as cubiertas pOI; él resultaban preñadas 20'-22) y si la monta se había efectua- do en forma. Se informaba también de si la monta se habla realizado a los 9 días después del parto, pues el celo post partum es el que da' mayor número de preñeces. También tenía presente que, como dice un refrán, «la yegu>> /1910 231Febrero ».» 1 :101 s~r:icioac»tivo León Vizcaya » »»» Valcarlos (Navarra) 3 » Tomás Rota Minorido Garralda (Navarra) 7 Agosto 1884 » » , 1 ) 4 » jesús Luque Arto Palencia 14 Enero 1877 »»" » '» » Logroño 5 » Pascual Luna, López Valpalraas (Zaragoza) 29 Mayo 1878 » » Navarra 6 » Diego Marín Ortiz Torreperogil (jaén) 3 Febrero ,1884 » }) » » Ciudad Real. 7 , Joaquín Castellanos García Bonillo (Albacete) 16 Enero 1871 » » » Albacete 8 » Manuel Prieto Briones Montalvanejo (Cuenca) 21 Marzo 1876 » » » , Salamanca 9 » Emiliano Sierra y Sierra Villamayor de Sant.sj Cuenca) 15 Septiembre 1883 » »{' » » jaén lO » Antonio Bosch Miralle Mallorca 19 Febrero 1859 ) » 1» » » » Baleares 11 » Enrique Arciniega Cerrada Val danzo (Soria) 18 Diciembre 1876 » » }) » Soria 12 » Domingo Aisa Sánchez Huesca 30 » 1885 " » » » » Huesca 13 » Luis Núñez Herrero Madrid, 21 Junio 1~7~ » » » Avila : 14 » Félix, Fernández Turégano :; » Cuenca Casas deBenítez (Cuenca) 31 Mayo 1~77 » » ,15 », Pelayo [irnénez de la Torre Espiel (Córdoba) 26 junio 1873 » » » Sevilla 16 » Victoriano López Guerrero Zarza juntoAlange (Badajoz) 12 Abril 1861 ,» 1» / » Badajoz REVISTA VETERINARIA DE l':SPAÑA DISPOSICIONES OFICIALE~ 1~ I FECHA SITUACIÓN NATURALEZA, del nacimiento delngraso en el Cuerpo del último empleo SERVICIO NOMBRES EN QUE SE .l'=' , '" ENCUENTRAN A QUE ESTÁN AFECTOS : 1------------- .~ 1 DfAI MES ~. II MES lAÑO DU MES lAÑO 17 D. Jitan Verdaguer Estrach Gerona 13 Enero 1860 23 febrero 1910 23 Febrero 1910 Servicio activo Gerona : '8 » Arturo Anadón y Peris Barcelona 27 Mayo 1883 » » » » » Lérida i i9 » Mateo Arciniega Añastro Alava 22 Septiembre 1860 ) ) » » » » » » " » » Alava , 20 » Esteban Gavín Abadía Biescas (Huesca) 26 Diciembre 1878 . » 2! • Guillermo Moreno Amador F. de la Sierra (Badajoz) 25 Julio 1873 ) » » , » » » » » » Canfranc (Huesca) » » » " » Huelva IT,m,' . 22 » Carlos Díez Bias Madrid 12 Mayo 1878 » » » » » » Valladolid ¡ 23 » Carlos Santiago Enriquez Málaga 7 Septiembre 1882 » » ,. " » » » » » " Santander ¡ 24 » Francisco Pastor Calvo Teruel 28 Diciembre 1879 » » » » » » » » I 1 25 » Froilán Fernández Silva Pozuelo de Tábara (Zamora) 22 Septiembre 1863 » » » » » » Zamora » " , 26 » Javier Prado Rodríguez ; 27 » Rufíno Portero López Orense Horcajo de las Torres (Avila) 12 1> 21 Noviembre 1874 1878 » » » » » » » » Orense I » ') » » » » » » Segovia : 28 » Juan Miralles Más Muro (Baleares) 5» 1881 » » » » » » » lO Castellón , 29 » Felipe Gómez Chamorro Madrid 1 Mayo 1885 » » » » » » » » Guipúzcoa 30 ~> Lázaro Lechuga Román Ubeda (jaén) 23 Noviembre 1874 » » » » » » » » Almería \ 31 » Angel Martín Puebla Blascosancho (Avila) 6 Septiembre 1876 » » » » » » » » Guadalajara 32 )} Fidel Ruiz de los Paños Orgaz (Toledo) 24 Abril 1863 » » » » » » » > . 33 » Agustín Fornells y Plana Cervera (Lérida) 28 Agosto 1873 » » » » » » » » Palencia : 34 » Antonio Panés Rodríguez Torrejón de Ardoz (Madrid) 17 Septiembre 1879 » » » » -~.' »_. - - » » » Cartagena (Murcia) 35 » Niceto J. García Armendariz Ablitas (Navarra) 20 Marzo 1884 » » » .» » » » » Murcia t 36 • Antonio Moraleda Buri1lo Madrid 18 Febrero 1875 » » » » » » » » Lugo \ 37 » Andrés Benito García Aguilar deCampóo(Palencia) 30 Noviembre 1878 » » » » » .. » » » Cáceres 38 » Martín Lázaro Calvo Sardón de Duero (Valladolid) 7' Diciembre 1871 » » » » » » » > Port-Bou (Gerona) 39 » Santiago Herrero González Mansilla de las Mulas (León) 1 Agosto 1875 Tuy (Pontevedra) · » » » » » » » > 40 » Román Ergueta y Sanz Arenillas (Soria) 4 Febrero 1887 » » » » » » » Irún (Guípúzcoa) 41 » José Rubio García Jaén 29 Marzo 1887 .» » » » » » » • Verín (Orense) 42 » Francisco Castillo Estremera Castillo de Locubín (jaén) 26 Abril 1R71 » » » » » , » » • vu- del. Fresno (BadajOZ~ 43 > Severo Curiá Martínez Ayora (Valencia) 26 Mayo 1868 » » » » » » » » Ftesde Oñoro (Salamanca 44 » Protasio Salmerón Rodríguez C. de Calatrava (Ciudad Real) 19 Julio 1865 » » » » » » > Benasque (Huesca) 45 » Teodoro Moreno Amador Fregenal (Badajoz) 26 Marzo 1880 » » » » » » » ,. » Córdoba t 49 » Santiago Tapias Martín Madrid 10 Diciembre 1893 » » » » » » > Paymogo ~Huelva) ( 47 > Teodosio Esteban Antón S. Martín Rubiales (Burgos) 29 Mayo 1873 20 Agosto 19'15 20 Agosto 1 1915 » > Alcañices Zamora) 1881 Puigcerdá (Gerona) ~ 48 » Tomás Pérez de Tudela Ortiz Alcantarilla (Murcia) 20 Octubre' 1 » » » .)} » » j 49 > José Gracia Juderías 50 • Juan Carballal Palmeiro Daroca (Zaragoza) Lugo' 23 Enero 30 Junio 1889 1892 » »/ » ) » »1 » » » » • Farga de Moles (Lérida) Valencia de A. (Cáceres) » » » » » » » > , » » » » » » » > Benasque (Huesca) ~ Inspectores COn derecho a ingresar en el Cuerpo I o ti o: ~ t -p z 1 2 D. Horaclc Ruiz Fernández » Juan V. Lozano Calvo 8 » Manuel Fabra Capote 14 » Gregorio Blasco julián - 20 » Cesáreo Angula Navamuel :3' .)} Calixto Mora1eda Martín 9 »Daniel Romero Herrera 15 » Balbino López Segura 21 » Francisco Lorenzo Fernández 11 í » Bartolomé Darder Pericás 10 » Ramón Rodríguez Font 16 » Antonio Oñate Dumas 22 » Claudio Sousa Carvallo ~)} Hilaría B. Aldámiz Echevarría 11 » José Moreno Martín 17 » Nicolás García Carrasco 23 » Juan Ros Pié 6 »Aniceto Puigdollers Rabell 12 »Miguel Montero Prieto 18 » Marcos Quintero Cobo 24 » Angel Gabás Saura 13 » César Rojas Martínez 19 José M.a Aguinaga Font íl ,,. Ricardo González Marco .' Antonio Eraña Maquivar 25 » l'v1adrid, 27 de Enero de 1916 El Director general, ESTANISLAO O'ANOELO (Gacela de 8 ele Marzo de 1916.' 166 REVISTA VETERINARIA DE" ESPAÑA CONSULTAS PARADAS DE SEMENTALES. COBRO DE LOS RECONOCIMIENTOS Consulta.-Desearía me contestasen esta pregunta: ¿Tenemo? derecho los Inspectores municipales de Higiene pecuaria a cobrar los reconocimien- tos y certificados de sanidad expedidos a las yeguas destinadas a la repro- ducción? Esta es una cuestión que, con motivo de lo dispuesto en la ley de Epizootías se suscita diariamente en las paradas de sementales. M. M, (Prov. de Burgos). Contestación.-Si se trata de Inspectores municipales que cobran un haber anual fijo con arreglo a lo dispuesto en el artículo 302. del Regla- mento de la ley de epizootias; entendemos que deben efectuar dichos reco- nocimientos sin poder exigir otra retribución. La expedición de certificados de sanidad en las paradas solo es obligatoria cuando se haya declarado la durina, según así lo dispone el artículo 242 del Reglamento. Si, por el contrario, se trata de Inspectores que no cobran un sueldo fijo, por haber hecho uso los respectivos Ayuntamientos de la facultad que les concede el artículo 305, entonces estos deben pagar los referidos reconoci- mientos, porque el artículo 13 de la ley de epizootias les obliga a satisfacer los honorarios que devenguen los Inspectores pecuarios municipales en los reconocimientos y demás servicios que dicha ley y su Reglamento esta- blecen, Pero, ¿cómo se regularán esos honorarios? ¿A cuánto pueden ascen- der? El Reglamento no lo dice de una manera concreta. En su artículo I21 se muestra severísimo para con los Inspectores municipales, pero, en cam- bio, al fijar en su artículo 305 la tarifa de derechos sanitarios, se olvidó de consignar taxativamente, lo que se debe percibir en el desempeño de los servicios que el artículo 121 señala, Por analogía podría aplicarse' el párrafo tercero de dicha tarifa y exigir la pesetas por cada reconocimiento, si bien en tal caso, tal vez le será difícil cobrarlas, 'si el Inspector no se procura previamente una orden escrita de la Alcaldía en la que le mande desem- peñar tal servicio. ELABORACIÓN DE ESPECiFICOS Consulta.-Para la elaboración de un específico veterinario, ¿se necesita la dirección de un farmacéutico, o es suficiente por si mismo el autor de tal específico? . Contestación.-El artículo 2.° de las Ordenanzas de Farmacia vigentes, dispone que «La elaboración y venta de medicamentos, corresponde exclu-' sivarnerrte aIos farmacéuticos-aprobados y con título legal para el ejercicio de su profesión», Aun cuando por R. D. de 12 \;le junio de 1894 se modificó este artículo en lo relativo a la venta y expendición de medicamentos y específicos, CRÓN1CA EXTRAN JERA r67 continúa no obstante en todo su vigor la parte relativa a la elaboración de los mismos, que es privilegio exclusivo de los farmacéuticos con título. CRÓNICA EXTRANJERA Salubridad americana.-El departamento sanitario de la ciudad de Nue- va York acaba de tomar nuevas inicitivas de salubridad pública, que tie- nen interés acá entre nosotros, donde los servicios de esta clase dejan no poco que desear. Algunos meses ha, se acordó proceder a la inspección del personal ocupado en las principales especialidades dé alimentación, esto es, restoranes, pana- derías y tiendas de comestibles, con objeto de impedir que los hombres y mujeres atacados de enfermedades contagiosas tocasen los alimentos y pla- tos en que se sirven. La tarea era larga porque, aparte los panaderos y vendedores callejeros, los cocineros y camareros de fondas y restoranes se elevan a la respetable cifra de noventa mil. . Ha habido necesidad de dividir la populosa ciudad en distritos de cerca de ocho por dos kilómetros de extensión, y después de los últimos meses, se ha llevado a cabo la inspección del primer distrito. Los establecimientos fueron avisados de que se iba a practicar la visita a sus empleados por un médico del departamento sanitario, pudiendo los interesados valerse de otro médico particular, bajo las órdenes de dicho servicio público. El hombre o mujer reconocidos y hallados exentos de toda enfermedad contagiosa, recibían 'un certificado que debía presentarse cada vez que el interesado sirviese otra plaza, Tocante a los que pa:deciesen afección contagiosa (tuberculosis, enfer- medades secretas, etc.) o en los cuales se reconociesen gérmenes ttficos, de- berían dejar de prestar sus servicios hasta después de los cuidados que demos- trasen y asegurasen su curación. De catorce mil individuos visitados en el distrito sólo doscientos resul- .taren afectados de males contagiosos. Según parece, salvo rarísimas excepciones, todos los dueños de los esta- blecimientos visitados se prestaron de muy buen grado a las formalida- des prescritas; y desde entonces se niegan a admitir dependientes que no pre- senten el certificado de sanidad. Por su parte, el Sindicato de mozos de restaurant ha reconocido la uti- lidad y ventajas del reconocimiento sanitario. Aparte de los empleados en fondas y restoranes, se ha procedido al exa- 168 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA men de cuarenta mil personas ocupadas en el suministro de substancias ali- menticias, y no solamente se ha prohibido que se dedicaran a este servicio los afectados de enfermedades contagiosas, sino que se les ha ocupado en otros trabajos que pudiesen desempeñar sin riesgo para el público. Créese, dado el carácter práctico de los americanos, que las medidas ad- ministratívas que irán aplicándose sucesiva y gradualmente, tocante a sa- lubridad, tendrán efectos educativos, haciendo sentir a los que se dedican a los oficios de alimentación la necesidad de cuidar de su salud y de confor- marse con los reglamentos' de higiene pública. Un médico de departamento ha dicho muy bien que de lo que se trata es de conservar la salud del empleado y del consumidor juntamente. Añade otro facultativo que no basta que las grandes poblaciones cuenten con buenos servicios de extinción de incendios, sino que es preciso que to- men medidas para prevenirlos, y aplica este criterio a los servicios sanitarios. Además de estas novedades, lléganos la noticia de que en varias ciuda- des americanas funciona la llamada semana de lim-piera, durante la cual las brigadas sanitarias se ocupan en barrer, desinfectar y limpiar las viviendas, ropas y mobiliarios de los pobres, quienes se esmeran en secundar la obra de los agentes de la autoridad, comprendiendo que son ellos los primeramen- te beneficiados. Al ocuparse la gran prensa americana en estas cosas, que no desdeñan ni mucho menos, en sus vastas columnas, anuncian que las medidas reseñadas anteriormente no son más que una simple muestra de las que se hallan en estudio, y no para dormir el sueño eterno en el seno de las ponencias y co- misiones, sino para ser llevadas a la práctica, despues de discutidas y acor- dadas, sin miras políticas o de bandería y con aplauso de todos por su carác- ter y fines humanitarios. Aprovechamiento de los animales muertos en Alemania.-Posee el Ayun- tamiento de Berlin, frente al ferrocarril del Norte yen la vecindad de la esta- ción de Rudnitz, un establecimiento destinado a recoger todos los animales muertos en la calle y desechos del matadero, así como los fallecidos por epi- zootias dé cualquiera clase que sea la enfermedad, y los desechos de animales o carnes en conserva averiadas, para transformarlos en substancias útiles a la industria, a la agricultura y a la crianza de animales, Consta el edificio de dos cuerpos paralelos, separados entre sí, situados en medio de los campos propiedad del Ayuntamiento de Berlín, a gran dis- tancia de todo lugar habitado, a fin de evitar todo peligro a la salubridad pública. Una de las alas se llama Departamento de recepción y la otra De- partamento de transformación. El Departamento de recepción está unido por una rampa con los rieles que van a la estación de Rudnitz, de donde viene diariamente una loco- motora con dos carros-tanques, herméticamente cerrados, llenos de los men-: cionados .materiales de desechos. El Departamento de transformación contiene únicamente los aparatos técnico-químicos usados en las manipulaciones a que son sometidos los res- tos animales, una vez preparados en el de recepción. Hay ocho sistemas de CR6'HCA E~TRANJERA aparatos, cada uno dotado de cinco depósitos extractores unidos entre sí. Los aparatos extractores consisten en una caldera cilíndrica de dobles paredes; por el espacio irrterparietal intuba una corriente de vapor constante a 138 grados centígrados. En el interior de la caldera se introducen los animales y restos animales hasta 50 dobles quintales para transformarlos en gelati- na y substacia sólida amorfa, aséptica e inodora. Tan pronto cama se descargan los carros tanques en el Departamento de recepción, es llevado su contenido al recinto de desollar, en donde se qui- ta el cuero a los cadáveres de animales y se separan los demás desperdicios Los cueros bajan a los sótanos para su limpieza y salazón, almacenándose después en las bodegas, hasta su venta en las tenerías. La salazón se hace con sal pura de Stafur, mezclada con 23 por 100 de petróleo desnaturalizado. Los cadáveres de animales desollados y demás restos se llevan al Depar- tamento de transformación, introduciéndolos en las calderas extractoras y manteniéndolos en ellas siete horas, al cabo de las cuales se extrae toda la substancia líquida que contienen y se deja la sólida dentro, hasta su comple- ta desecación. La substancia líquida es conducida al aparato separador de grasas, para recoger ésta. El resto de líquido marcha al través del aparato recipiente al evaporador, en donde se espesa hasta consistencia gelatinosa, constituyen- do una gelatina de color pardo obscuro, sin olor alguno y perfectamente asép- tica, la cual por su viscosidad es empleada en los trabajos de yeso, en la or- namentación arquitectónica. Solo, constituye un abono muy azoado. La grasa es depositada en unas cubetas decanta.doras. en donde se somete a re- petidas y sucesivas lociones de agua fria y cocción, hasta que, por último.se la filtra y libra al comercio destinada a la fabricación de jabones ordinarios. Ultimamente se vende el doble quintal de esta grasa a 174 marcos, en lugar de 75 a que se vendia en tiempo de paz. La substancia sólida desecada, extraída de la caldera extractora en for- ma de masa grumosa, de color negruzco, se paoa por entre dos magnetos para privarla de partículas metálicas-clavos, agujas, etc.-y se lleva a los molinos, situados en el piso alto, para triturar los huesos y partículas óseas que contiene, hasta reducirla a polvo fino, en cuyo estado se tamiza para quitarle los pelos y cerdas, quedando un producto harinoso, de color acho- colatado, completamente inodoro, el cual se vende como alimento para los animales grandes o chicos, por su gran valor nutritivo, pues contiene de 50 a 60 por ciento de albúmina, 12 por ciento de grasa y 7 por ciento de fósforo. Como se ve por lo expuesto anteriormente, nada se pierde y todo se utiliza hasta su último' extremo. Este establecimiento modelo en su clase, y el mejor de Europa, por su perfecta instalación y magnificas condiciones higiénicas, asi como por su habilísima dirección, es muy visitado por los es- pecialistas extranjeros anualmente, desde que se fundó en 190'8. Gracias a un perfecto sistema de ventilación, el aire se renueva rápida y constantemente· en todas las diferentes dependencias, evitándose así el mal olor. Además los obreros tienen trajes especiales de trabajo; baños y estufas, provistos con lo necesario para hacer diariamente la esterilización completa dé sus personas./ Los obreros de recepción no pasan a la transformación, ni se comunican con los otros departamentos, para evitar toda probabilidad de contagio, I7° REVIST.\. VETERE,!\lUA DE ESPAÑA ----------------------------------------.----~----- Con motivo de la guerra, recibe esta oficina aún más material. En I9I4 alcanzó la cifra de 4-450,000 kilos, contra 2.660,000 kilos en I9I3. A media- dos de I9I4, recibió más de 3°0,000 latas de carne conservada averiada. ,El mes de noviembre de I9I4 fué el más favorecido, llegando la recep- ción a 506.350 kilos, a causa de la matanza obligatoria de cerdos, ordenada por el gobierno imperial. De los 4.450,000 kilos recibidos en el citado I914 se obtuvieron 395,000 kilos de grasa, 440,000 kilos de gelatina y 440,000 kilos de polvos de carne, y como último producto una mezcla gelatinosa de pol- vo carbonizado animal de 40,000 kilos. Este establecimiento es una muestra viva del poder transformador y creador de la Química. mediante la cual se utiliza aquí hoy lo que antes se perdía enterrándolo ° quemándolo simplemente. Merced a la sabia trans- formación de la estructura física de esos asquerosos materiales, se obtienen grasas, gelatinas y harinas animales asépticas, inodoras y de agradable as- pecto, así como de las escorias del carbón de piedra se obtienen los brillan- tes colores de anilina, que decoran las lujosas telas con que se atavían las más encopetadas damas del mundo elegante. Los alemanes, haciendo uso de la famosa ley química de Lavoissier: «Na- da se crea, ni se pierde en la' Naturaleza; todo se transforma únicamente», han logrado desde hace años utilizarlo todo, no despreciar cosa alguna y enriquecer así sus industrias, su agricultura y su comercio, merced a la cons- tante alianza del laboratorio y el taller, de la ciencia y del trabajo. BIBLIOGRAFfA E. FROHNER.-Terapéutica general para Veterinarios.-Traducida y ampliada por el doctor P. Farreras, Barcelona, 1916. Un tomo de 318 páginas, encuadernado en tela, ro pesetas. Para nuestros subscriptores, 5 pesetas. \ El querido amigo y fecundo. publicista Dr. P. Farreras, ha enrique- cido la bibliografía patria con la traducción de esta obra alemana. Mucho debemos los veterinarios españoles a Pedro Farreras, Gracias a él, podemos conocer las obras alemanas (por traducción. directa), y los nombres y trabajos de Fróhner. Hutyra y Marek, Ostertag, etc., se nos han hecho familiares y han podido ser estudiados entre nosotros. La nueva traducción de. P. Farreras era el complemento obligado al Compendio de. Patologia, también de Fróhner, que tanto éxito alcanzó. En la intensa producción científica que caracteriza esta él?0c"=,: com el BIBLI0GRAFfA 171 pendio es una necesidad práctica. La enciclopedia refleja el estado de los conocimientos en aquel momento; su publicación supone un gran efuerzo y no puede renovarse con frecuencia; es la ciencia estancada, es el monumento que utilizarán las generaciones venideras para formar juicio de nuestra cultura; la monografía, admirable creación moderna, adolece de su minucio- sidad detallista; sirve para' la especialización. El M anual ~l Compendio, son las armas que el obrero intelectual maneja diariamente, son tomos ma- nejables, recopilan todos los bechos nuevos de aplicación, de inteligencia inmediata; permiten repetidas ediciones según los progresos que las ciencias hacen; el Manual y el Compendio se han hecho indispensables, no para la biblioteca, sino en la mesa de trabajo, en 'el estante de la clínica. Así se explica que Fróhner, además de las obras maestras de Patología y Terapéutica haya resumido en los Compendios los conocimientos que el veterinario necesita en la párcticadiaria, y el Dr. Farreras ha ya tenido el buen acuerdo de españolizarlos.· Ninguna ciencia médica 'se renueva con tanta intensidad como la Tera- péutica; los incesantes progresos de la química industrial, lanzan al mercado diariamente nuevas i-nas que si algunas sólo viven cuanto dura la propaganda, otras llegan a incrustarse en el petitorio oficial; por eso los compendios de terapéutica tienen tanta aceptación y se renuevan con tanta frecuencia. Aunque la terapéutica veterinaria no es tan influenciada por estas innovaciones, por lo menos aquí, en España, tampoco puede subs- traerse a los progresos del movimiento científico industrial. *** La obra de Fróhner ha obtenido un éxito inmenso en Alemania, como lo demuestran las cuatro ediciones que lleva publicadas: el Dr. Farreras ha hecho la traducción sobre la 4.a edición aparecida en 1912. ' La. obra de Fróhner tiene este -doble carácter: es práctica y veterinaria; el autor prescinde de teorías, de hipótesis y se limita a los hechos concre- tos, a lo demostrado y comprobado, lo que hemos convenido en llamar lo práctico. La obra es veterinaria; ya lo dice el traductor: las terapéuticas que con- sultamos los españoles, «suelen ser demasiado generales y muy poco veteri- narias». Fróhner ha escrito una obra para los veterinarios, de modo que el profesor puede aplicar a la clínica inmediatamente los conocimientos aprendidos en el libro. Los medicamentos y remedios están agrupados atendiendo al efecto que producen en el organismo, y la clasificación del profesor alemán dífiere al- go de las francesas que nosotros estudiamos, pero atendiendo muy bien a un fin práctico; la obra es muy manuable, porque al final lleva un índice alfa- bético que ayuda a buscar lo que se desea. *** La traducción esva.ñola, a más de su exactitud, está muy mejorada con notas del t.ra.ductor. Pedro Farreras ba seguido con escrupulosidad el texto original, y según sus palabras «ha procurado españolizarlo con muchos 172 REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA nombres y descubrimientos de compatriotas nuestros», con todo lo cual el texto ha sido muy avalorado. Los veterinarios hemos de encontar un auxiliar poderoso en este Manual al trazar el plan curativo en la clínica. Ni una palabra sobre condiciones editoriales; sómos de casa, yeso lo tie- ne que decir el público.v=C. SANZ y EGAÑA. DIONISIO GÓMEZREPI'-,o.-Legis1ación Sanitaria o e11ibro de las Consul- tas. Guía práctica de los titulares.-Un tomo de 240 páginas. 3 pesetas. Sa- lamanca. 1915. El Sr. Gómez Repiso ha tenido el acierto de reunir en un tomo la Ins- trucción General de Sanidad, la tarifa de emolumentos sanitarios, los Re- glamentos orgánicos de los cuerpos de médicos, farmacéuticos y veterina- rios titulares, junto con algunas otras disposiciones legales complementarias, demarcado interés para los facultativos titulares y muy especialmente para los médicos. Contiene además, a manera de agenda, el «Carriet del médico de partido», en el que pueden anotarse cuidadosamente las igualas, visitas, consultas, deudas, pagos, etc., hechos durante el año. , NOTICIAS -Nuestra riqueza .caballar y mular.v-La Junta centra!' del Censo del Ga- nado caballar y mular ha publicado el correspondiente al año 1915. Según dicho censo, existían en España, el año pasado,397,955 cabezas de ganado caballar y 770,124 de mular. Comparando estas cifras con las del censo de 1913, se observa.una disminución de 10,956 cabezas de ganado caballar, y 13,736 de ganado mular. Esta disminución obedece, en gran parte, a la enorme exportación que se ha hecho de dicho ganado a los países beligeran- tes, a. ciencia y paciencia de las autoridades y a despecho de los preceptos legales que prohibían tal exportación. ' La Federación Veterinaria Catalano-Balear.c-Se ha reunido el Consejo regional de la Federación veterinaria Catalano- Balear, acordando confir- mar en la presidencia del mismo a don Juan Arderius, de Fig ueras: reanudar la aparición de la revista órgano de las entidades federadas, en 'armonia con el estado económico dispuesto por este concepto; dirigirse a los ministros de la Gobernación y FOmento, exponiéndoles la necesidad de que todos los asuntos relacionados con la higiene y sanidad pecuarias, pasen, una vez re- gistrados en los Gobiernos civiles respectivos, a informe y resolución de los inspectores provinciales de Higiene y Sanidad pecuarias, y encaminar los trabajos necesarios para celebrar próximamente la segunda asamblea re- SOTIcrAS 173 • gional de la Federación en la ciñdad de Gerona, en la que cada colegio pro- "pondrá, pOl' lo menos, un tema esencial para la clase veterinaria, cuyas con- -clusiones elevadas a los poderes públicos serán firmemente defendidas por la Federación. ' El reconocimiento de caballos y toros de las corridas.-Com,o consecuen- -cia del telegrama que publicamos en el número anterior, dirigido por los .subdelegados de Veterinaria de esta capital al ministro de la Gobernación, reclamando a su exclusivo favor el reconocimiento de los caballos y del ga- .nado de las corridas de toros, el ministro de la Gobernación ha dirigido a los gobernadores civiles la siguiente circular: (,Conarreglo a la Real orden de la de Febrero de 1911, es indudable que .Ia autoridad gubernativa debe encomendar exclusivamente a los subdelega- -dos sanitarios el reconocimiento de los toros, novillos y caballos que se uti- licen en los espectáculos públicos de la corrida o lidia de aquéllos; y habién- dose producido algunas quejas por la inobservancia del citado precepto, prevengo a V. S. de la obligación de hacerlo cumplir, no consintiendo la desig- 'nación de otros veterinarios sino en el caso de que dichos subdelegados es- "tuviesen impedidos para asistir al acto del reconocimiento o cuando no hu- 'bies e más que uno en la localidad de que se trate y precise emplear o comple- "tal' el número de los llamados a efectuarlo, bien entendido que los honorarios .que la referida disposición fija corresponden sólo a cada uno de los subdele- gados y son independientes de los que puedan devengar los veterinarios -no investidos de tal carácter.» 'I'riquinosis.c-Leemos en el diario La Vanguardia, de esta capital: «Comunican de Cañete la Real (Málaga) que en una posada de aquel pue- blo ocurrieron ocho casos de triquinosis, muriendo uno de los atacados, 'llamado Cristóbal González Sánchez, presa de horribles dolores.') No se nos ocurre-otro comentario que la palabra de ritual en las novelas :"por entregas: So coniirnuirá. Voz de alerta.-Se nos suplica la inserción de la siguiente noticia: «En Porzuna (Ciudad Real) existe una señora viuda que tiene un establecimien- -to de Veterinaria regentado por un compañero de dignidad reconocida. No "estando conforme con él,.trata ahora de relevarle injustamente, a pesar de lo cual tanto este compañero como otro que también reside en la misma 10- ,calidad cuya titular desempeña, están dispuestos a continuar en ella mien- 'tras vivan, toda vez que sus clientes están muy satisfechos de ellos. Y como .. uiera que el pueblo de referencia produce escasamente' para poder vivir q ,dos veterinarios, lo ponemos en conocimiento de todos los colegas en general para que no. se dejen sorprender si se quiere contratar con ellos. El Colegio -oficial de Veterinarios de Ciudad Real está dispuesto a proceder con todo rigor contra los que atenten al compañerismo y a la moral profesional.s Nuevos catedráticos.-En virtud de oposició han sido nombrados ca- tedráticos de' Física V de' Anatomía de las Escuelas 'de Veterinaria de León -y de Santiago, D .. J ustino :velasco y D. Aureliano González, respectivamente. Reciban nuestra sincera enhorabuena. 174 I-{EVISTA VETERfN .. RI.t\ DE ESPAÑA Conferencias de divulgación pecuaria.o-Unos compañeros de la provin- cia de Segovia han tenido el buen acuerdo de dar varias conferencias de vulgarización pecuaria en el salón de sesiones del Ayuntamiento de Fuen- tepelayo, pueblo de la referida provincia. Presidió el acto el distinguido veterinario de Campo de San Pedro D. Pedro Arciniega, quien después de agradecer a las autoridades yal público su asistencia al acto, cedió la pala- bra al entusiasta compañero de Torrecilla del Pinar D. Gregario Fisac. Con palabra fácil y elocuente disertó sobre las enfermedades infecciosas. expo- niendo a los oyentes las reglas higiénicas y profilácticas que ha y que seguir para evitarlas y exhortándoles a que cumplan los preceptos de la moderna legislación sobre epizootias También abogó para que se provean todos los' municipios de microscopio para la inspección de carnes. Siguióle en el uso de la palabra el culto profesar veterinario de Fuerrtepi ñel. D. Cirilo Crespo, quien demostró de una manera clara y sencilla la utilidad de las conferen- cias y abogó por que fuesen impresas por cuenta de la Diputación provin- cial y repartidas entre los agricultores y ganaderos. Nuestro estimado compañero y amigo D. Gregario Martín Borreg ón. veterinario de Cantirnpalos, disertó finalmente, sobre la caquexia acuosa por distomatosis hepática, Explicó las vicisitudes por que pasa el distoma, Jos daños que causa en el organismo animal, y los medios profilácticos y terapéuticos que deben emplearse, bajo la dirección del veterinario. Todos los conferenciantes fueron muy felicitados y aplaudidos por ~l numeroso auditorio que llenaba el salón. Nosotros también les felicitamos y hacemos votos para que tales actos se repitan frecuentemente. Lo hemos dicho mil veces y lo repetiremos sin cesar: la sociedad nos mira con recelo y nos trata con injusticia porque no se ha dado exacta cuenta de la honda transformación que ha sufrido la veterinaria en esos últimos años. El veteri- nario de hoy sabe muchísimas cosas más que tratar uncólico y poner herra- duras, como hacían los albeitares del siglo pasado. Y para evidenciarlo, nada mejor que estas conferencias de divulgación pecuaria. No olvidemos que el movimiento se demuestra andando. Una conl'erencia notable.-Nuestro ilustre director D. Ramón Turró ha dado una notabilísima conferencia en la Real Academia de Medicina y Cirugía de esta capital, exponiendo un nuevo procedimiento de desinfección intraorgánica, con el ovi serum, que ha llamado poderosamente la aten- ción por su originalidad y por los resultados obtenidos en la práctica. Como en uno de los próximos números publicaremos íntegra dicha con- ferencia, nos abstenemos hoy de dar más detalles. I Pequeñas noticias.-El 22 de marzo falleció en Prat de Llobregat, D. Pablo Rof Xi rinachs. padre de nuestro querido amigo y compañero de Redacción D. Juan Rof Codina, a quien acompañamos en el dolor que le ha causado tan gran pérdida. -También ha fallecido en. Lérida a la avanzada edad de 80 años D. Juan Blavia Codolosa.vprestigioso Veterinario de dicha ciudad: Envia- mos nuestro pésame a la familia del difunto y de un modo especial .a sus sobrinos D. Fancisco y D. Mario. NOTTCIAS 175 Resumen de las enfermedades infectocontagiosas que han atacado a los animales domésticos en España durante los meses de octubre y noviembre de 1915, según datos remitidos por los Inspectores de Higiene Pecuaria: OCTUBRE ' Enfermos Invasio- Muertos 'que Enfermedades existían nes en el mes de Curados sacrlfica- Quedan o en el m e- enfermos anterior la fecha dos Perineumonía contagiosa 40 109 8 113 28 Viruela, . .' 38,262 30,172 32,355' 2,133 33,946 Carbunco bacteridiano 119 '579 22 676 - Carbunco sintornáticn - 36 - 36 - Mal rojo o roseo la 87 403 118 340 32 Pulmonía contagiosa 265 926 170 799 222 Cólera de los porcinos 693 1,662 139 1,58~ 634 Tuberculosis. 1 72 - 72 1 Influenza. : 7 180 26 15 146 Durina. 77' 9 - ID 76 Muermo 1 13 - 11 3 Rabia ,- 35 - 35 - Sarria . . . 181 19 7i 12 117 Distomatosis 175 159 69 lID 155 Estrongilosis. .' 51 - 10 8 33 Agalaxia contagiosa. 17 9 2 7 17 Triquinosis - 12 - 12 - Cisticercosis - 23 - 23 - Cólera y difteria de las aves 25 I 254 4 186 89 Madrid 30. de noviembre de 1915,-EI Inspector general del Servicio de Higiene y Sanidad pecuarias, D. GARCIA E IZCARA.- V.o B.O: El Director general, C. CASTEL, NOVIEMBRE Enfermos Invasto- Muertos que nes en el Curados o Quedan Enfermedades exístfan mes de sacrifica- enfermos en el mes la fecha do. anterior Perineumonía contagiosa 28 30 3 46 9 Viruela . . . . . . 33,946 26,487 29,306 1.760 29,367 Carbunco bacteridiano . - 236 3 233 - Carbunco sintomático - 31 - 31 - Mal roj o o roseola 32 243 83 150 42 Pulmonía contagiosa. . 222 1.426 222 1,005 421 Cólera de los porcinos. 634 804 283 781 374 Tuberculosis 1 36 - 36 1 'Influenza. 146 48 182 4 8 Durina. .. 76 8 - 19 65 Muermo 3 3 - 5 1 Rabia -- 49 - 49~ - Sarna - 117 268 144 10 231 Distomatosis 155 507 25 172 465 Estrcngilosis 33 - 33 -- - Agalaxia contagíosa . 17 '- 12 5 - Triquinosis. ,- 25 - 25 - Cisticercosis. . . - 32 -- 32 -- Cólera y difteria de las aves. 89 ' 241 26 240 64 Madrid 31 de diciembre d~ _t915,,---:::J~UQSp_e.cto-r_gen.e(aLdeLSer:v-Ício-de Higiene --Y"Sánidad pecuarias, D. OARCÍA E IZCARA.- V.o B.O: El Director general, C. _CASTEL. REVISTAVETERINARIADE ESPAÑA Se compra.-Si alguno de nuestros lectores tiene la obra Construction et Agencement des Abattoirs, por J. de Loverrio y desea venderla, puede manifestarlo a la Administración de esta REVISTA. El pleito de la 'clase, ganado.-Al entrar en máquina el presente número, llega hasta nosotros la gratísima noticia de que el Tribunal Supremo ha dictado sentencia resolviendo a nuestro favor el recurso contencioso admi- nistrativo que interpuso la clase contra el funesto artículo 12 del R. D. del Sr. Alba que entronizaba el intrusismo en nuestras Escuelas. El día 14 de marzo se celebró la vista ante la Sala Tercera de dicho Tribunal, en cuyo acto el ilustre abogado Sr. Menéndez Pallarés demostró en un brillantísimo informe la razón y el derecho que asiste a la clase ante los atropellos de .que la hicieron víctima dos ministros de infausta recordación. Celebramos el triunfo obtenido, con toda el alma, porque a la vez que viene a restablecer la autonomía y la independencia de nuestra carrera y se les cierra la puerta a los intrusos universitarios, se pone de manifiesto que si la clase se une como }la hecho ahora, alcanzará todo lo que se pro- ponga. En la victoria que acabamos de obtener, se destacan dos figuras de gran relieve a quien hay que testimoniar públicamente nuestra gratitud: el señor Menéndez Pallarés, abogado de nuestro. pleito y el Si. Gordón ,Ordás. El primero, con su elocuentísimo informe, ha decidido la victoria; el segundo, con sus incesantes campañas orales y escritas, supo despertar el aletargado espíritu de la clase, y mantener impetuosa y viril, la protesta que -nos-ha dado el triunfo. Ahora que el más alto Tribunal de la nación vuelve por los fueros de la verdad y de la justicia, hagamos también nosotros justicia a quienes tanto han laborado en la feliz victoria que acabamos de alcanzar. Necrología Luis Comenge y Ferrer.-El 12 de enero, a los 62'años de edad, ha falle- cido en Barcelona este gran escritor, gran higienista e historiador de la me- dicina española. Se distinguió mucho en 'la epidemia colérica de 1885, so- focó la peste bubónica en Canarias en 1907 y contribuyó a la extinción de focos de peste y de cólera índico en Barcelona repetidas veces ..Era director del Instituto y Laboratorio de Higiene Urbana y Secretario perpetuo de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona, Deja numerosos es- critos,. entre los' que merecen citarse los libros Clínica egregia, Curiosida- des médicas, Médicos de hogaño, Generación y crianza, Transcripción del receptare de Manresa, etc. En todos ellos hay mucho que aprender, aunql'\e no se puede aplaudir íntegramente sin reparo todo lo que contienen." (No compartimos, por ,ejemplo, su apreciación, desdeñosa e injusta, de la biblio- grafía Veterinaria del Ilustre Llorente y Lázaro.) En la sección de curiosi- dades del próximo número reproduciremos uno ele 'sus últimos escritos . .J.liorta., imprelo~ Gerona, 11- Bnre{llo~1I..