REVISTA. VETERINA.RIA D.E ESPAR~A Vol. XI .Bercelona .: Diciembre 1917 N,O'12 ARTíCULOS 'ORIGINALES , , ./ . , . I r La bipofa~ia y nuestras costumbres POR , C. SANZ EGAÑ A Inspector de Higiene pecuar ia en Málaga ./ l. ,OPORT~NIDAD DEL TEMA' , Escribir ahora, sobre el consumo de carne de caballo es tema impuesto por la actualidad; de vez en cuando, en la prensa rotativa, en los Municipios, • cuando la crisis de los 'alimentos se agudiza, y se encarece o falta carne para el . abasto, surge, un. periodista-s-que oy6 hablar de estos asuntos-o un conce- jal de buena fe, que defienden y .piden· el sacrificio de caballos para destinar sus carnes a la tablajería, y de este modo aumentar la cantidad de carne; que ~endida/a' precio económico'. el 'proletariado pueda comprar este alimento. La solución es sencilla, y, a.juicio'de los que la defienden, los resul- tados serían excelentes si se aprobasen estas proposiciones. ' Los partidarios y propagadores de estas jd~as se fIjan en el gran consumo que en otros, países hacen de carne de caballo y la baratura a que este ali- mento se vende en el merca:do;y algunos defensores de la hipofagía, para hobiar con: conocimiento de causa,: empezaron por' COmer carne de caballo, visitar mataderos hipofágícos, carnicerías. etc -.Así se .creen ~u~go-Schwerin marchan a , la cabeza de las estadísticas', Los habitantes' de Anholt y Lubeck souIos más hipóf agos.: En un principio cada carnicero 'mataba los caballos en su casa, en la misma carnicería, pero esto dificultaba 1á inspección sanitaria e impedía la vigilancia del despacho de las .carnes, ya que muchas 'pasaban, a las tablas del ganado vacuno, Para evitar' estas dificultades y fraudes se somete la matanza de los, caballos al régimen comúnpara las carnes de abasto cuya inspección se regula por una rey dé 1900, I , El consumo de carnes de caballo hizo grandes progresos en un principio, pero en estos últimos años no sigue el mismo incremento, no 'obstante la activa propaganda que hace la: «Pferdeschui:vereingung» (sociedad protecto- ra de caballos) en favor de esta carne. En esta propaganda no sólo la guían los sentimientos humanitarios, sino el procurar que los pobres tengan un alimento nutritivo y de poco ,\ , precio, Para demostrar la importancia de la hipofagía nada mejor que copiar las cifras de matanza en 1910 (tomadas deIa obra, de Schwarz-Heíss). En REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Berlin se sacrificaron 12,000, en Hamburgo 5,206, en. Breslau 3,921, en Ha1le 2,837, en Brema 2,{21; en Leipzig 2,638, en Munich 2,752, en Dresden 1,670, en Hannover . 1,{28, en Estrasburgo 1,255, en Madernburgo 1;256, en Francfort a M. 1,420, en Kiel 930. Hay que advertir que en estos últimos años aumenta muy poco la' matanza de caballos; .parece que se sostiene . .en estos límites. \' No sólo las poblaciones de gran censo, como las antes citadas, matan caballos para el consumo; también en pequeñas localidades está muy exten- dida. la hipofagía; .así en Berlin corresponde por cada 1,000 habitantes 5'4 caballos al año, en Lubeck 6'6 y en Stolp 8'6. . Cuando se habla de matanza de caballos no se quiere decir que toda. la carne se destine a la. venta en fa carnicería; hay dos clientes muy importantes: los parque zoológicos y las jaurías de perros; muchos' clientes de estas car- nicerías lo son por los perros. Hay además mucho cliente hipófago .sin saberlo, pues la mayor apli- cación de la carne de caballo es para el embutido, industria muy floreciente el Alemania, y estos embutidos deben venderse. especificando su com,posi- ción;' según cuenta Mañueco, esta disposición es bastante dudoso que se cumpla, Un inspector de Sanidad le confesó en conversación privada que los 'letreros: embutidos de caballo, no se ven por ninguna parte; sin embargo, gran cantidad de estas carnes se emplean en s'u fabricación; es indudable que en los embutidos alemanees se come mucha carne de caballo . sin que nadie se preocupe de ello. Ya hemos dicho que la ley de 1900 regula la matanza y venta de esta carne; sus principales disposiciones son: que la mata~za de caballos, 'mulos y asnos debe hacerse en el matadero municipal. La inspección sanitaria se ejercerá lo mismo que pata las demás reses. La venta debe hacerse en despá . chos especiales, con unos letreros muy visibles; las,'letIas tendrán un tamaño mínimo de 15 centímetros. que digan: «Pfederfleis~h-Verkanf» o ~Pfeder- fleischwaren-Verkanf» (Despacho de carne de caballo o .Despacho de géne- . ros de carne de caballo). ' \ Esta nueva organización ha dado, toda clase de garantías al comercio, de carne de caballo. . Quizá sea Viena, la capital de Austria la población que mayor consu- mo haga de carne de caballo; las siguientes cifras son muy manifiestas; ca- ballos sacrificados en el año 1862, 1,122; en 1890, 7,000; en 190,3,25,000, Y en 1910, 30,000. La .población cuenta con .un excelente matadero exclusivamente de caballos; su' Reglamento lo copia Piera en uno de sus folletos (1). No sólo en Viena: en, la mayorla de las -poblaciones austriacas se notan los progresos de la hipofagia: asi en Praga aumentó la matanza de caballos en esta forma: en 1903,1.160 caballosrer, 1910, 2'340 caball,os'.: ( La reglamentación en la matanza, venta, etc., está sometida a la inspec- ción del Estado y en principio es idéntica a la alemana. En Francia el veterinario Decroix, cuyo busto decora la portada del matadero hipofágico de Bracion, París, ha sido el verdadero apóstol de la hipofagía; en 1860 emprendió una activa propaganda en favor de la carne (\) A. Piera,-L3.S carnes de c aba llo y similares, Madrid, 1912. ARTÍCULC>S ORIGINALES 549 .\ de caballo; no escatimando medio, convenció primero a naturalistas, mé- dicos, higienistas ... en favor de su causa, hasta constituir en 1865 el Comité de la Viande de Cheual (Comité de la carne de caballo}: redactó impresos, folletos como el. titulado Ventafas de 'la Hipofagía; el Comité regalaba carne de caballo a las familias menesterosas: yen 1866 se inauguró en París la' primera carnicería hipofágica. El ejemplo de París cundió por' las provincias' y,en 1867 !'jesacrificaron caballos en Marsella, Nancy, Lion, Tcurs, Reims, Tolosa ... pasando en, todas de más g,e 1,000 cabezas: . En. un -principio hizo grandes progresos la hipofagía: la carne de caballo ha penetrado .poco a poco en la clase obrera y en los hogares de los modestos empleados. Durante el sitio ele París, en' 1870, consumieron sus habitantes más de 65,000 caballos; esta 'prueba fué muy favorable a Ía utilidad de la hipofagía. Las ~stadísticas de la región parisiense acusan el rápido crecimiento que hemos dicho en lbs primeros años, aunque en estos últimos tiempos se esta- ciona;' estas cifras son: en i872, 5,7'32; en 1878, 11,319; en 1888, 13-475; en 1898; 21-476; en 1902, 31,342; en 1907~ 63,003; en 19IO, 60,338; en 1912, 61,733· El mismo movimiento de aumento, pero mucho. menos rápido, se observa , en la mayoría de las provincias y la estadística general para Francia no , acusa .más que un débil aun;ento; el número. de solípedos sacrificados para el consumo, Iué: en 1909, iA6,618; en 1910, 145,19.I; en 19I1, 157-420; en I912, 159,567 (Moreau).' .' Lalegislación que regula la hipofagia en Par ises una ordenanza de 1866 autorizando laverrta de' carne de caballo y otra de 1905 regulando el funcio- namiento del matadero de Brancion: las carnicerías deben ostentar un letrero con la leyenda: (,Viande de Cheval» (Carne' de caballo). Las razones que abogan en favor ele,la hipofagia en París las resume .Pagés (1) en estas cinco conclusiones: I.a que muchas familias no pueden porier cocido, y cada vez aumenta más el uso de carne frita y asada, y corno- las carnes inferiores de vaca son' duras o gelatinosas y además más caras que las de caballo, el público prefiere éstas; (2.a la fabricación de sal- chichón fraudulento, no de caballo; 3.a el fraude que cocineros, hostale- ros, etc., cometen dando carne elecaballo sin indicar su pl'oc.edencia; 4.a la ali· mentación de los perros, que supone la quinta parte del despacho total y S.a,el consumo que hace la Beneficencia pública para los hospitales por razón de economía. . . . Como se ve, no todo es por Bondad y baratura de la mercancía. / En Italia la hipofagía ha' hecho pocos progresos'; según Pesce (2) el uso de la carne de caballo (,está sancionado por U11 reglamento especial de 3 de agosto de 1890, pero en algunas ciudades la hipofagía se había abierto cami- nó mucho antes; en Torino estaba, autorizada desde 1866,' en Milán en 1870. De tedas las ciudades italianas Milán es la que consume mayor cantidad de carne de caballo. La matanza en esta población alcanza a 8,000 cabezas al año; que se venden en 30 despachos esparcidos por toda la ciudad.» En Rusia la carne de caballo 'es muy estimada por los tártaros, que desde (1) Pag'és.-A Propos de¿a Viallde du Cheval. Hyg. de la V!ande et du Lait 1909. (2) Pesce.-Macelli Modern!. 1910. 550 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA antiguo son hip ófagos. "Rasan, cuya mayor población es tártara, tiene un matadero hipófágico que sacrifica más de 4,100 caballos al año. En España la hipofagía no ha' encontrado acogida en nuestro abasto; es cierto que muchos soldados qué componían el ejército colonial, a falta' de otros alimentos se 'comieron los caballos, y también, según me refería un mi antepasado, en el sitio de Bilbao se consumió mucha carne de caballo. Con frecuencia se descubre que fraudulentamente, en mataderos clandesti- nos, se sacrifican équidos cuyas carnes se introducen en embutidos; en Es- paña sólo hay hipófagos circunstanciales o platónicos que nada o muy poco hacen por propagar el consumo de carne de caballo; en una obra de Sáenz Díaz, que volveré a citar, encuentro esta curiosa noticia: que don Ramón Llorente, Catedrático de Veterinaria en Madrid, fué un propagandista de la hipofagia y organizó banquetes para demostrar' las excelencias de la carne de burro, propaganda que no tuvo imitadores ni trascendencia; pocos años ha (I9II-1912) el Ayuntamiento matritense dedicó gran atención a la carne de caballo y el resultado de aquella campaña ha sido dos .folletos de Piera y¡ una R. O" de ,6 de noviembre de 1914 autorizando la matanza ~e équidos y dictando reglas para la venta de su carne. Recientemente, me manifestaba el señor Arderius, que en vista: de la • escasez de ganado vacuno, se había implantado en Figueras y Gerona la hipofagía, con buenos resultados económicos. Para juzgar del valor- de I , este ensayo conviene esperar el restablecimiento normal del comercio de ganado vacuno. • Estos hechos aislados no desmienten nuestra afirmación de que en España. no se' ha establecido de ~odo general y permanente el consumo de carne de caballo. , Las 'naciones europeas en donde la hipofagía también,ha hecho muy pocos progresos o es casi desconocida, son: Inglaterra, Rumania y Grecia. Es indudable que la actu;;.l guerra, como ha ocurrido en todas, habrá sido un motivo para acrecentar el consumo de carne de caballo .. III. , VALOR ALIMEN~ICIO DE LA CARNE EQUINA Los équidos son animales herbívoros; tienen músculos jugosos, .tiernos ,. y sápidos, y pueden servir muy bien como animales de carnicería; la carne' equina reúne excelentes condiciones broma tológicas que la hacen apta para entrar en la alimentación del hombre. La vida y la explotación de los équi- dos no difiere en nada de la del rumiante de labor o trabajo; generalmente los équidos-y entre ellos el caballo-e-reclaman más atención 'en la higiene alimenticia que los rumiantps;, muchos alimentos industriales que reciben estas reses no entran en 'la composición de los piensos del caballo, La carneequina, en su concepto higiénico es nutritiva y sana para el hombre; la ciencia no encuentra razón para ,desechar del abasto estas car- nes, siempre que la matanza ele los équidos se someta a la inspección vete- rinaria para su reconocimiento y dictamen. La carne equina es suceptible de .muchos guisos, aunque los preferidos son biftecs y rosbif; también sirve m,uy bien para.Ia confección de salcñi- chón, salchichas, etc. Donde la carne equina no admite competencia es para • , .' I ARTiCULOS' ORIGINALES 55~' comerla en crudo-carne en pulpa.-Con este motivo ha sido muy recomen- dada por los médicos en la superalimentación: además, la innocuidad de esta carne, exenta siempre de cisticercos.' ha facilitado mucho su difusión. La zoomoterapía 11~encontrarlo en la carne de caballo 1;1nauxiliar poderoso, porque esta carne-se digiere mejor que la de vaca; la .escasez de grasa y su estarlo semilíqui,do facilita esta digestión, . '. , [811 general les defensores de -la carne de 'c;;tballo le atribuyen como su mejor característica que siempre es tierna y jugosa y se presta muy bien a 'la COCIDéf :rápida, de comida improvisada en poco tiempo. En los hogares donde la mujer tiene que atender a la' casa y otras ocupaciones: los bif- tecs, las 'chuletas, los asados, san 'comidas de. gran aceptación, por ser todas de fácil ejecución ,y 'prepararse sobre la marcha; el público menestral. qpe no puede gastar mucho dinero en buenas carnes vacunas, se dirige a la. carnicería equina, en donde por ppco precio con¡.pra lo que necesita para su alimentación. , .. . , Para demostrar el valor nutritivo de la carne equina es preciso recurrir al análisis; como ejemplo me' copiado uno español y otro francés. Composición de la carne equina· L AJ1álisis de Saenz Díaz, (1) ;.' Caballo Asno Mulo Agua . 77,87 77'152 75'66 Substancias proteicas : ' . 14'94 17'797 19'22 Compuestos no nitrogenados.' .: . 6'25 4'181 4'13 I Cenizas .. ' ' '.' . . 0'94 I 0,870 0'99 100'00 100'000 IOO'LlO n. .Análisistde Ballaud (2) qaballo Asno (filete) Mulo (filete) Agua . 74'27 76'50 74'20 Materias 'azoadas '.' . 21'71 19'14 20'18 ,gtasas .' . 2'55 ,1'60 2'13 l) extracti vas . : ~. ' . 0;4 6. 2'29 ' 2'38 Cenizas. ........................... . , 1'01 0'47 0'81 100'00 100'00 . 100'00 . A ;pesar de estos análisis tan favorables, ha' dicho Pagés (3): «Si se cree . en el. análisis qúímíco: la c~rne de caballo será .sa~a y n:-uy n~tritiva; si se , 'rerara, por el contrario, en la observación práctica, no es III una m otra cosa». (1) M. Saenz Díaz, «Estudio de los alimentos de España», Memoria de la R. Ac. de' Cíencíaa.w.B. Madrid, 187.8.. . (2) Cit., por A. Gautier. '. ' (3) C. Pages, «L' Hygiene pour rouss, Parls, 1905. . , 552. REVISTA VETERINARIA DE ESPA.."íA '\ En otro trabajo (1), el mismo autor ha dicho: «La carne de caballo es menos nutritiva que la de vaca; tiene tanto o más azoe, es más magra en general y aunque contenga: tanta grasa no lo está en el mismo estado que la de buey; la grasa de caballo es muy fusible a temperatura mucho más , baja que la de buey; por esta razón debe atribuirse a esto, en gran parte, el que la carne de caballo se digiera muy pronto; no se pega al riñón como dice el vulgo y produce una excrementación blanda; este hecho es' muy conocido de todos los criadores de perroso - La opinión de Moreau la estimo muy justa, cuando dice: «Aun cuando el estado de grasitud sea muy apreciable, el músculo del caballo usado o viejo, no puede Gompararse, desde ningún punto de vista, con el tejido mus- cular de un bóvido joven, nutrido y cebado para la carnicería.» Prescindiendo de toda pasión y para no hacer interminables las citas que podría aportar de uno u otro bando, se puede· decir que la carne equina es buen alimento para el hombre; inofensiva si procede de caballos sanos, muy sápida y de muy fácil digestión; que pueelereemplazar a la de vaca de , tercera categoría--comparable a la ele segunda-excepto para el cocido, pero nunca puede equipararse ni competir con la carne vacuna de primera calidad procedente de reses no trabajadas y cebadas para carne. "IV. Los ÉQUIDOS, ANIMALES DE CARNICEllIA El caballo es un buen animal de carnicería, y su .rendimiento es muy su- . perior al del ganado vacuno; se estima en los mataderos hipofágicos que un caballo flaco rinde el 45 por 100 de carne y ki está gordo 62-65 por 100; el ganado mular y asnal dan un rendimiento menor. Villain ha. encontrado en París, en animales selectos, un rendimiento del 63-65 en caballos de peque- .' ña alzada; las mulas dan 55.-56 por 100 y los burros capones el 56-60 por 100 La proporción de hueso y la carne magra guardan una relación del 28 por ciento. El rendimiento .de mi- caballo según Villain se calcula en París (2) de esta forma: un caballo que pese vivo, unos 500 kilos, como los de los ómnibus de, París, puede" 'estando en buen estado de carnes, dar un rendi- I ' miento de 60 por 100. Coticemos sobre esta probabilidad de 500 con el 60 de utilidad, deducien- . do una pérdida posible de 20 kilos, antes del.sacrificio, y tendremos un ren_ · . . 60. '1 dirniento en carne de 480X¡OO=288 kilos d~ carne q]le 'a 0,75 va en 219 .' ~ t;J' r'_~~ ._-. • francos. Al valor de la carpe hay que agregar ,él importe delcuero (10 a fran- :0 CQS, según cotización); los despojos que .valen 6 francos, comprenden: ' y sesos a 0'65, pulmones a 0'40,,: riñones a ~,50, lengua a 0'75,1 hígado a: 2'60,' raho a oco.vcorazóh 1'50 fraJeos. ' . El carnicero al por mayor o abastecedor tiene las siguientes ganancias: crines 1 franco; las tripas 0'40 yla sangre 0'30. (1) e Pag es «A prcpos de la v!ande de chevat.s--Hygvde la Viande et du La!Í:.» 1909.- (2) Rappart du senvíce veterinalre du departement de la Sein.e. París, 1907. \ - ' . ' , ARTICULaS ORIGINALES 553 El caballo da un rendimiento aproximado de.233 francos; cantidad sufi- ciente para acabar con la bárbara costumbre de agotar en el trabajo a los caballos hasta que caen muertos en·las calleso cuadras y entonces no tie-. nen ningún valor. Los caballos para carne que se sacrifican en París proceden, 'Ia mayor p~rte, de las regiones del Este; expiden grandes cantidades la Bretaña, Deux-Sevres, Eure y Loir. Las Compañías de F. C. los admiten a facturación barata con-la condición de llevar a fuego la marca B. C. (Boucherie chevali- ne}, carnicería caballar. .... La mayoría de los caballos que llegan a los mataderos hipofágicos están atacados de 'enfisema pulmonar; antes de sacrificarlos precisa tenerlos en las cuadras sometidos a ·reposo y un régimen verde para mejorar la calidad de, la 'carne. . El precio que alcanzan estos, caballos s{¡ele ser de 200 francos; excep- cionalmente llegan 8J 300 francos. En Alemania se pagan menos; uno de estos caballos vale )'0-100 marcos (87'50~125 Pesetas). Esto depende del precio de la carne; en Berlín se cotizaba a 50 céntimos el kilo; éstos, precios como los an'teriores se entienden en el matadero, pues al,detall.. son supe- riores, En Francia se paga el kilo por la Beneficencia a. 1'20 francos; en la car. nicer ía se vende a 2':20,1'80,0'80, según trozos. En Berlin, según Mañueco- se vende la carne de caballo a oróo céntimos la libra de filete. y o' 40 la demás, es decir, siempre una tercera parte más barata. La inspección veterinaria que se ejerce en los, mataderos hipofágicos es muy severa; en general la sanidad del. caballo aventaja a la del ganado vacuno. En Francia los decomisos de canales de caballo oscila en 3 y 4'50 I por 100; el muermo da un eontíngente de O'IO al 0'50 por 100. En Prusia el decomiso total oscila alrededor del.o'77 %, y en Sajonia el 0'76 %; el mayor contingente lo da el muermo.' . Los caballos de capas claras: blancos, tordos, isabelas, etc., tienen una depreciación en el mercado porque suelen aparecer con frecuencia atacados de melanosis. Los caballos, los burros y los mulos enteros. no se quieren en los mata- deros por tener' carnÉ; dura, obscura y. muy compacta; ios que han servido de sementales desprenden olor desagradable. Las carnes- flacas, magras, tienen una, gran estima en la fabricación de .salchichón; las carnes grasas no sirven porque ligan mal .y se enrancian pron~. . Con la· carne de burro, cuando esi joven, se prepara un excelente jamón salándolo y ahurnándólo. jamón qU,ees m,uy estimado y de muy buen tono en las mesas elegantes. Todos los tratadistas y defensores de la hipofagía nos cuentan que esta institución ha contribuido mucho a mejorar el trato de los caballos pata 'que tengan buena presencia y buen estado de carnes cuando lleguen a desecharse y' puedan tener buen preciocomo animales de abasto; por eso la Sociedad protectora de animales aconseja la hipofagía, para evitar que. se 'maltrate y se agote a los caballos.,· .' • 554 REVISTA VETERINARIA DE'EsPAÑA V .. LA HIPOFAGÍA EN ESPAÑA I He llegado a la parte de aplicación de esta memoria; en ella quiero estu- diar las posibilidades de adaptar .la hipofagía a nuestras costumbres, ana- lizar los factores qu~ se precisan para esta innovación y recontar los elemen- tos propios de que disponemos caso de instituirse esta costumbre; los ante- .. riores párrafos son lbs antecedentes', los ejemplos que nos citan para imitar y que he de comparar con nuestra realidad para establecer conclusiones definitivas. . Anteriormente he dicho que en España la hipofagia no ha contado más que con defensores con buenos propósitos y con tanteos tímidos, cuando no con repuganutes fraudes que la hacen odiosa; veamos ahora qué condiciones se necesitan para que prospere esta costumbre y para que la carne equina sea consumida por nuestro pueblo. . 1 . Estas condiciones se· reducen a dos: riqueza en caballos y-supresión de las corridas de toros, cuya trascendenci~ es decisiva para el triurrío 'de la hipofagía. r.a, Riqueza en caballos.-No puede ser más pobre nuestra estadística .. caballar; DO quiero copiar las distintas cifras que andan puestas en circu- lación, porque todas son falsas y no dan cuenta ni aproximada de nuestras existencias en caballos. Ya que no puedo emplear cifras engañosas, me basta fijarme en un detalle, que explica esta penuria caballar, en la fisiografia de nuestra nación. Muchos siglos llev~mos protegiendo la cría caballar y cada día .tenemos " menos caballos, .porque· el relieve de nuestro suelo 'no es apropiado para criar caballos; cuando el español de ahora y de todos los tiempos ha querido poseer un buen caballo; ha' recurrido. a comprarlo .en el extranjero; el caba- llo no es animal de montaña, ni de estepas, y España con Suiza-que tam- poco cuenta· con ningún buen caballo indígena-gozan en Europa deLpri-' vilegio de. la montuosidad, con la agravante de que las vertientes españolas son más colgadas que la" de ningún otro 'país euro pea, " Nuestra característica caballar no puede ser peor: pocos en número.: pequeños de alzada y flacos de carne; la sobriedad, resistencia, ... no son cualidades .apreciadas en la carnicería. de que ahora nos ocupamos. Pocos porque el terreno, los pastos, etc., no son favorables; pequeños porque en las regiones montañosas el tipo elipornétrico es el único que puede prestar ' buenos' servicios; flacos porque él tipo ib&rico es dolicornorfo o longilíneo," Del caballo español pudo salir Rocinonte, que' se. parecía, a aquel otro de Gonela, q)le tantum peüis el ossa [uit, pero no puede salir el Punch, cer-· vecero de Londres, . . \. , " ' El caballo es'parto!' es un mal animal de carnicería 'po~qüe da .1TI.UY poco" rendimiento de carne; ya hemos visto, que en Francia dan cáballos de carni- cería, las regiones del Este, donde se crían el bretón y el percherón, que son corpulentos: en Alemania, donde la hipofagiaalcanza su mayor apogeo, es en Meklemburgo, 'cuyo caballo es corpulento y de grandes dimensiones, y donde I~ cría caballar está muy extendida y de antiguo tienen fama.' . Los defensores teóricos de la hipofagía no han pensado que lo primero que se necesita para esta industria son caballos para abastecer las carnicerías. ARTÍCULOS • ORIGINALES , > 555 De todas las poblaciones españolas, Barcelona es la única población que puede contar-con un contingente regular de caballos de matadero y por tanto la hipofagíá podía 'alcanzar algún éxito; esta ciudad, por su actividad indus- trial" por su gran' tráfico comercial, demanda g~an número de caballos de I!" .arrastre,' la mayoría impostados de Francia (bretones, boloneses ... ) algunos de los llanos del Prat y de Vich, aunque de las razas' citadas; estos caballos pueden ser buenos caballos de matadero, porque pueden rendir 200 'y más kilos de car~e y dan margen a un comercio lucrativo vendiendo lél;carne' a precio moderado. .J I En el resto de la 'nación, incluso, en Madrid, contando con el caballo indí- gena no, puede .subsistir. el matadero; además, con librar al consumo carne de penco viejo y flaco no creose mejorase la alimentación del obrero. , So~t€ner la hipofagía con la' importación de caballos extranjeros, es un absurdo económico; además de.que el éxito de la carne equina no lo estimo muy bogan te, nuestra cocina es muy, casera, nuestras mujeres salen poco del· hogar 'y tienen tiempo de ocuparse de todos los menesteres domésticos; incluso 'de la cocina; el plato más nacional es- el cocido o puchero por antono- masía;' manjar muydespreciado-por muchos extranjeros y por nacionales extranjerrzados, quizás hartos de no comer otra cosa; la carne equina sirve J;lluy mal 'para, el cocido', 'tan nutritivo como gustoso manjar. Desterrar' el cocido de nuestra cocina es algo difícil mientras otras costumbres no pre- dominen en la vida española. '. '\" Quizá y por esta misma causa, en Barcelona y otras ciudades fabriles, la carne equina tendrá gran aceptación porque sirve muy bien para frita, asada' etc., cernidas que Ee' improvisan en poco tiempo; como en estas localidades la mujer comparte con el hombre un sitio en la fábrica, en el despacho, etc.; no tiene tiempo sobrado para cuidar de la cocina y las córni- , ., das- deben ser de fácil cochura. ' / , , El consumo de carne estan exiguo 'en nuestro pueblo, que no hay gram ,, demanda de este alimento, no se echa de menos la carne en muchas casas; " hay poblaciones y.poblaciones de censo crecido que nó sacrifican reses va- cunas porque' tardan "muchos dias en vender una res y suele echarse a perder; 'muchos pueblos de Castilla, Andalucía ... comen' carne vacuna cuando hay una «capea» o sé perniquiebra ~na res y no puede llegar a la ciudad , más próxima; el pueblo español es poco carnívoro, esto contribuiría a que la hipofagía no tu viese muchos clientes. La carnicería hipofágíca no sólo utiliza caballos: también aprovecha la mula' y. el 'burro; si nuestra riqueza caballar es escasa, en cambio somo\s el país europeo más rico' en mulas, \ ', La mula: es animal de menor 'rendimiento en carne; además, la carne de mula es peor porque su explotación en ,el trabajo llega' al doble .número de añbs que el caballo; esto es causa de -producir carne desaborida, de fibra dura y 'color 'obscuro. En un pueblo poco carnívoro y "que repudia la carne equina, iniciar una "" • 1, propaganda con carne de mula sería empeza.r por el fracaso; la mula-y más si es francesa, de gran alzada 'y corpulencia-e-pod-ía muy bien utilizarse en la carnicería conjuntamente c<;m él caballo, y si algún animal se des- graciaba en edad joven, el matadero sería un buen destino; .siempre partiendo d~l'hecho de que la propaganda, el cartel, debe hacerse con carne de caballo, " I REV1STA ,VE'TERINARIA DE ESPAÑA 'El burro. entre los équidos" ,es el mejor animal ~de'carnicería; la carne de burro es la más gustosa, muy apreciada en la fabricación de embutidos; la carne de burro. para, que sea buena debe proceder de una animal ca-pon; nuestros agricultores, arrieros, etc., prefieren los burros enteros: así pueden utilizarlós en la procreación y. además son más fuertes, más resistentes para' .......... el trabajo; el burro castrado pierdevigor y tuerza, La carne de tri/che ha sido muy empleada por los propagandistas de la bipofagia en; banquetes, convites, etc.; el truche es la ternera, de la carne equina, con mayor sapidez y mejor gusto, pero es manjar caro paravulgari- zar su consumo en~e las clases proletarias, 1 ' En España- contamos con excelentes razas de burros; cuyas hembras podrían emplearse en eLabasto .de carnes ¡pero cuesta tanto trabajo conven- cer al público de que este despreciado animal produce buena carne! Cuando se habla de consumir carne de .caballo, se 'dispone de muchos recursos efectistas: su nobleza,' su -alimentación, las atenciones de higiene que seIe prodigan ... sirven par;¡. que1e escuchen y aun son argumentos que' pueden convencer: un 'animal que así 'vi~e, sus cernes pueden, ser buenas paraIa aliriJ,entacil:'Jr;t; nadie escucha, nadie quiere oir hablar de la -carne d'e burro; haced la prueba y veréis qué gesto de extrañeza hice la gente, aun- que sea ilustrada; el burro,- pobre paria de la especie, compañero de todo desheredado, está mal cuidado y peor alimentado, sucio y matado; inspi- ra asco, y nadie puede, creer que un animal de aspecto tanrepugnan te pueda' tener, carne jugósa.! sana y alible. ' La aversión es unánime, y el hidalgo que todo español lleva j,ncrustado en su alma se subleva. cuando se le habla de comer carne de burro, yen cárn- bio todos los tratadistas asienten r;¡ manifiestan su' conformidad eb. que el burro tiene carpe suculenta que sirve muy bien para la alimentación del hombre. Para romper estos prejuicios y abrir surco 'en la opinión en favor de la carne de burro se necesita tenacidad y saliva que no tenemos los españoles i el final sería el fracaso. La carne .de burro, como lajm ula, seda aceptada por .nuestro público, cuando tuviese buena acogida y estuviese muy difundida el consumo de carne de caballo, " ' ," 2.° Las corridas de toros=-Et mayor enemigo que tiene en España la hipoíagía son las corridas de tóros,., . , No faltará algún taurófilo-que -tarnbién en veterinaria los hay-que crea exagerada la afirmación, ya queson muchos los p.l,ales que se le atri- buyeha la «fiesta nacionals: ' Para demostrar mi afirmación sólo tengo que decir que las corridas de toros son el principal cliente, el mejor comprador de cabalios de desecho, viejos e 'inservibles. , , Los caballos que se u tÚiz~ri. eú la «suerte' de varas: debe~ estar sanos ')1 , reunir ciertas condiciones que, el 'picador 'exige en la «prueba», 'y el nuevo I Reglamento de las corridas de toros de ter mina que .tengan la alzada corres- \ pendiente. Desde que Blasco Ibáñez publicó «Sangre i,Arena~ se vulgari zó cómo se convencen los infinitos Poiagcs que martirizan al toro con la pida .. y ,a~eptan' un viejo penco como si fuese brioso corcel; ,cue:!1toestepara decir "" que la «prueba de caballossno sue1e ser muy exigente una vez demostrada \, ", _ , •. 1 la sanidad .del examinando. , ,,' ,, , , ' A.RTÍCULOS ORIGINALES 557 Admira y espan ta el número de corridas que se' celebran anualmente: la afición se va ensanchando y amenaza convertir a España en un gran ruedo donde el pueblo admire' a su ídolo, un pobre pelele de carne que nada útil produce y ningún beneficio lega a su patria, ni contribuye" en ninguna for- ma, al progreso social: .donde hemos convertido al animal más, trabajador, el toro, en una' fiera y en donde el público pierde su conciencia y desen- frenado de toda fuerza moral ruge y chilla ante cualquier movimiento mal hecho y hasta se olvida de condolerse de la desgracia que ocurr('l a cualquier torero, - - - ..- f ,Este espectáculo tan abyecto, que produce efectos tan lamentables, se, .prodiga cada día con más insistencia, Copio de una obra de Noel (1), elapós- tal antiflamenquista, las' siguientes cifras, ,que asustan a los que aspiramos a' una España mejor: «Enesas 412 plazas, de, toros .., se dió en 1913 la enor- me cantidad de 872 corridas y en 191'4 la espantosa y fuera' de todo juicio ,de 726 novilladas, son novilleros de cartel, y 308 corridas'de toros de mata- dores de alternativa»; desde el año 14 desgraciadamente las corridas van "en aumento, . , «Los caballos muertos en los toros-dice el mismo aut9r-en 1913 fueron , 5,618, salvo errores' pequeños. En 1914 esa' cifra ha aumentado en 2,000 , más, según los 'técnicos* y según afirma el contratista de ca}>allosde Madrid, «en el número de caballos que pongo aquí "no 'cuento los que mueren en los corrales, el doble, tal vez, y los que. durante su penoso viaje revientan, pues no viajan en treñ~, ' Las corridas de toros consumen en España, según estos cálculos, más de 15,000 caballos.elos mismos que se pedriari destinar a la hipofagía. Según, .me infamia, 'un contratista de caballos de toros, se paga por cada caballo de 100 a'150 pesetas, según las circunstancias. en que se com- pra; este precio no puede pagarlo ningún carnicero para vender-carne de ca- ballo; los números no engañan: estos caballos, según apreciación que hemos hecho en la plaza de Málaga, pueden dar UD,rendimiento-de 150-,180 kilos de carne con hueso, que .a 0'75, cama se cotiza en Francia, más caro que en f Alemania, son 102 a' 135 pesetas, Quedan a su beneficio la piel, vísceras, etc.; la piel la pagan en los corrales. a, 10 pesetas una, .con la: obligación de deso- llarlos, pongamos 15 'pesetas, y 6 que pueden valer las vísceras, entre todo llegan a sumar 123-156 pesetas, con qi.le escasamente' si' pueden pagar el caballo en Vivo; si al gasto de compra se añade los impuestos de matadero, ,arbitrios de carnes.i. sel comprende que ei negocio es ruinoso o ha y necesidad de vender la carne de caballo al, precio de la de vaca, en cuyo caso las ventajas que se' quieren obtener de la hipofagía son ilusorias y si las clases menesterosas no' pueden comprar vaca o carnero porque es caro, , tampoco podrían comprar carne de caballo, ya que '. no ,puede' venderse barata. . En la lidi~ de los .toros se destruyen todos los caballos inservibles y los contratistas los pagan mejor que podria hacerlo el carnicero, Es una quimera pensar en implantar ia hipofagía en España, mientras las corridas de toros necesiten todos los caballos que salen de desecho de nuestras cuadras; la competencia es imposible; la nueva institución-Iucha en condiciones eco- (1) E. Noel. Piel de España, Madrid, (S. d.) / REVISTA VETERINARIA DE ESPAKA nómicas desventajosas. Para las corridas de toros, se pagarán los caballos al precio que sea preciso; en cambio el caballo del carnicero tiene un límite que le impone el rendimiento de cada animal. . , Desgraciadamente- estando en el pueblo de {fenninger). Mientras la tempera-tura no es demasiado alta ni la ele_O vadá demasiado prolongada. la fiebre no produce daño alguno. En cambio, las hipertermias altas y muy duraderas determinan degeneraciones paren- quima tosas .• Pero también la destrucción intensa- de los albuminoides parece nociva para las bacterias. Experimentalmente se ha visto que 'los productos de la destrucción de los albuminoides obran contra las bacterias (E! v. Esmarch, Zeitschr. 'f. Hyg. 7, I889, pág. 1. Konradi.. Hofrneisters Beitrage 1, I902, pág. I93). Cierto que todavía no sabernos cuáles, precisamente. Y es proba-j , b:e' que descubramos aquí otro mecanismo defensivo del organismo. y, la verdad, es inexplicable porque al mismo tiempo el apetito dismi- J' nuye; no 'concuerda' ello con la mayor destrucción de' materias coexistente. Con el aumento de la temperatura (I). . Se desconoce la significación que tienen para la resistencia la retención de agua y el aumento de acidez de los humores del cuerpo existentes en la fiebre. ' . ! M)dificación experimental O terapéutica y profiláctica de la resistencia , La imitación de los procesos naturales en forma de 'inmunización activa profiláctica y terapéutica ~e imponía. Pero la experiencia. ha enseñ'ado que sólo pocas eníermedadesl n~ todas ni mucho menos, curan o pueden evitarse, mediante la inmunizaeión específica. Por esto se h31buscado la, solución de otra manera y' se ha llegadea la quimioterapia o sea la desinfección del orga- nismo vivo. La investigación minuciosa ha enseñado que no todos los re~ cursos quimio terápicos empleados obran directamente COmOparasiticidas. Uno' de los más eficaces, elsalvarsán, no es ya bactericida en las concentra- , • - - v ciones alcanzadas, en el organismo. 'Luego se ha 'observado 'que muchos te- m sdios empleados' qüimioterápicamente influyen 'sobre' los factores de ra,' resistencia del osganismo. Llegaron así' al postulado quimio terápico dé que, para' la quimio terapia.Ldebemos emplear los medicamentos que influyen r fa vorablemerrte sobre los factores de la resistencia de'l organismo, es decir: '.' , . r ,', • • ~ 1 ". •• ~ f . • ' (1) Hace algunos años, con una técnica·primitiva, encontré un aumento de suero- " , globullna eh el curso'de la'infecclón e inmunización en la peste de les équidbs.i hecho con- nr madoen Ioa últ lmes.años en Amé rlca po r Hur:witz y K·F. Meyérmediante !nvastlgacio- nes pr ecrsa s en pequeños animales de Iabo r ator io infectados con.bacrertas. " ~ .' e TRADUCII¡OS J , ' bos que dan combinaciones muy bactericidas con 'los anticuerpos herná- \ tices preexistentes, . ', " los que estimulan la, pTo,dUcéión de, anticuerpos .hemáticoa,' ; los, que fa~orecen 'la' fagoÚtosi~ .y provocan la producción de leucocitos, , ~.los' que influyen.de tal: modo sobre l~s células del-organismo que dis;:ni- la .nüyen ria,nos"'i,,' .permeabilidad y la ':;finidad de las mismas paralos venenos bacte- ' > , ' .. ) , :Qe gr¡¡.n número de substancias es ya conocida ,l\na acción que favorece o .perjedica ,a:lgunos de los factores de la resistencia, ~Especiarmente .se ha investigado '~.uchas vece? la ácci6n sobre los anticuerpos hemáticos, la fagc- oitosis y la: pro,ducció~i ele Ieueocitos. pe¡;o nada sabemos estrictamente de su influel~cia sobre la rssistencia .celular. , De ln,U'~hos'recursos ~ empleados G[uirn,ioteráp'ica~,ente, ~abemos que au- 'mentan la resistencia, 'que excitan la producción de anticuerpos, que favo- recen.Ta fagocitosts. De mUG-h'Qs tros conocemos, po~ lo menos, la acción o favorable tortal, sin" que podamos 'prycisar sobre, cual de .los facto;es' de l~ resistencia influyen. Algunosejerrrplos aclararán esto, ' , ' ) .; , 'La'prG>d1icción dé' anticuerpos es favore'cida, por una serie de 'sales, inor- "\ gánicas, especia:lmente cloruro ele calcio, bromuro sódico, sulfato sódico. \,Est,a~ mismas sales favorecen 'tambíen la fagocitosis, El sublimado, el salvansán'y la .'p'uocarpina producen ,tin aumento err la cantidad de ciertos' - ' anticúerpcs hémáticos', En cierta cantidad, los narcóticos '(I), la mosta:za y losterp~n,o,s favorecenIa fágocrtosis: en cambio, los productos de Ia putre-, facción , obran efectos ,[ corrtrarios. El aceite de trementina .' y las fricciones /' irritarltes d'etetíllinan U'n .estímulo, la producción de ,leucocitos y -por ende • o o o ' • I o, o}:" ~ 00 c .1 ' produoen'Jeecocitcsis .; , . "" , 'l;'OF re demás, el modo de' obrar depende también de la concentración. Una, sTJ\bsq;anúa que en pequeña -concentración aumenta la resistencia, en- concerrtraciónxmayor puede .disrninuir la. . ' t Ultimali'\ente se han usado lós productos de' la destrucción de los albu- m.·i~oid'es.,Y ia:, hipertermia jun'tos terapéuticamimte,. mediarrte inye~ciones , d'~;albl?rÍlinoip.es sencillos natrves o poco disociades en jnyección s1'lbcu'tá,nea, , po~' ejem.plo; albumosas, suero, normal, leche. Se produce una reacción . febriL los alburrimoides SON destruídos y 'el jriflujo sobre la .E!Gonomía es '·'favorable. As] se ha tratado eón éxito el 'tifusryIa sífilis mediante inyec- " oiones SU.bCtlÚnea:s Q' intrarrlusculares de suero, albumosas o leche-esteri li- zada" 5e 'ha 'Ido a~í 'de la albumincterapia e~p~cífi'ca ,a réli no espécÚica, Esta ,,'1 ,st'\erbterapia sería, pues, una 'quimioterapia, ,con¡:¡o salvarsarrterapia. la ,', (r Nos llaillamos,' arte un campo nuevo de investigación apenas explo- tado todavía pero prometedonde resultados. ;, .,' SchUl. Ar.ch.- f.TiérheilB.;' ]9I7, l1ovi~mbre. Traducido por P.. F. I (.1) -Desde hace veinte año s, he observado-muchas veces qu~los narcóticos (Inyecc o- í -n es de m0t:finll¡q de pantopón. jlngestión de .opío, unciones laudanlzadas, etc.), no solo calman el dolor" sino que a .menudo determinan la curacíon completa de procesos, Infla- mator íos inf~cclosos, como si fuer anrmedtcameut cs específicos. Acaso elÍo tiene su expli- cación en su acción leucocit6~ica,-(Nota del T.J. , ' " REVISTA VETERINARIADE ESP-'rÑA ARTíCULOS EXTRACTADOS ANA TOMIÁ y FISIOLOGíA CH&USSE,P. Investigaciones acerca de la persistencia del orificio .de r Botal en algunos animales domésticos. (C. R. de Ac. de Sciencies, París, 27 marzo 1916.)-Excepto para' el perro; estas indagaciones fueron hechas en animales sacrificados para el consumo público, sin elección alguna. Las cifras relativas a la persistencia del orificio interauricular son: Orificios Por 100 de Bota! ,¡ 53° terneros de 3 meses . .. ' 161 30'37 540 bueyes, vacas o toros de todas las edades .. 87 .16'II 522 carneros, ídem, ídem . 11 2'10 545 cerdos de todas ,las edades. '. 103 i:8'89 \ 273 caball?s, ídem, ídem ',' . 1 0'36 62 perros, 'ídem, ídem ; .. :.: ; .. 3 4'83 Nótese la enorme frecuencia, desco~ocidá: hasta hoy, de la comunicación iuterauricular en 'los terneros, bóvidos adultos y cerdos. En estas especies, la comunicación perm~te pasar; por J.o menos, un estilete de 2'%, de diámetro, pero, por lo general. el índice o el pulgar. El trayecto de la comunicación es oblicuo, de tal suerte que a menudo la' pared dél tabique forma una válvula' . que impide total o parcialmente la marcha 'de la sangre 'de una aurícula a otra. Pero enun tercio o un cuarto de los casos la comunicación admite, pOFlo menos, el pu lgar en el buey, lo que, de todos modos, no, es consider able con relación al volumen -del órgano. ' En el buey, el agujero de Bo tal se cierra, normalmente, algunos .días 'o' una semana después del nacimiento; las cifras expuestas más arriba, recogidas . en ter~eros de'-3 més~s aproximadamente, de~uestran que,' con fr ecu encia, se cierra más tarde, pues laproporc ión de inoclusiones. de 30 '% en los ter-' neros, desciende a Í6 % en 'los bóvidos adultos, En estos la .persistencia del orificio de 'Bo tal no parece perturbar.la salud general; sólo provoca hiper- trofia cardí~ca muy moderada cuando es.muy,grar::de. . \ ,-. . En el cerdo. la estadística expuesta se reíierea sujetos de 6 a, la meses, 1 en general, y las cifnas son parecidas a las, de los bóvidos adultos, Propor- 'cionalmente al órgano, la comunicación es más amplia eh los porcinos y ". ' \" t ... " debe original' la mezcla' de las dos sangres, ' En cardbio en los -amimates que hacen: trabajar al máximum el múéciilo rr cardíaco, tales comoel caballo y el perro, y en el carnero, SOnexcepcionales "los casos de persistencia del agujero de Botal.-P. F, '. , DrSSELHoRS':\,R. ¿Se puede determinar la edad de los équidoS siguiendo el método de Pessina?-Hace un siglo, poco ~ás o menos que se acostumbra a determinar la edad de los 'équidos según -el método dé Péssiria, o sea por el examen de 'los dientes. Este método ha sido' muy combatido, pero Íos '. : \ ARTICULaS EX.TRACTADPS argumentos en contra: no han llegado a prevalecer. Sólo en estos últimos años 'se ha podido demostrar que las indicaciones del método de Pessina deben admitirse con ciertas reservas. Sobre este asunto han hecho importantes investigaciones Heinze, Ac ker knecht. von lVluller y Schwerdt. Para poder comprobar .el resultado de las recientes observaciones, ·el au tor hizo un examen escrupuloso de lbs dientes procedentes de los esqueletos de 42 caballos y mulos cuya edad se conoc ía exactamente. Además estudió Ir cráneos enteros de solípedos criados-en el Instituto zootécnico de la Universidad de Halle, lo que le permitió la determinación exacta de la edad. Estas investigaciones. fueron completadas por medidas cl.entaria~'en gran número de caballos, asnos y mulos vivos', también criados en el Instituto zootécnico y de edad conocida. Las mediciones las hizo va- liéndose de una regla graduada de Maillechor t, expresamente fabricada pa¡;a 'ello.' , . El au tor hace una relación muy detallada de los resultados que ha ob~ tenido -Y los compara con los datos de. Pessina. He aquí el resumen de los mismos: rO' En muchos casos las observaciones que se refieren a la COrona dentaria (desaparición y profu rldidad) no concu erdan can los datos de Pessina. La mayor parte de las veces, la edad determinada de este modo es superior a la verdadera. La profundidad de la corona es absolutamente irregular. . 2. o' La corona no desaparece siempre en las palas de la mandíbula superior, aunque los dientes sean más largos. No es raro hallarla más o menos 'maFcada, cuando nÓ se 'hallap rastros en los extremos, qBe, sin embargo, son más cortos'. , . Algunas veces, en los medianos y extremos se ha hallado vestigios de corona en caballos muy viejos (32 años). 3.o En el corte, tanto transversal como Ierigitu dinal, las superficies-de rozamiento de loscaballos.de tiro pesado son siempre mayores de r-z mili- metros; sin embargo, respecto a este punto los dientes presentan diferencias más o ¡penos grandes, ya sea entre sí o entre los de unay otra ·w,andíbula. "Se ha hallado la forma triangular en un caballo de 6 años y, por el contrario, lá .ovalada en la mandíbula .super ior de un caballo de r8 años. 4.0 En casi todas las mandíbulas, incluso en las de los potros muy jó- venes,el maxilar inferior es más alargado que el superior: también es muy /' rúa hallar un tipo puro de 'mandíbula arqueada. Se observa (en asnos y " mulos) mandíbulas arqueadas 'hasta 'edad muy avanzada, mientras que la mandíbula semi-arqueada predomina en todas las edades y puede ser obser- vada en la edad avanzada (32 años). No se puede u tilizar dicho dato ni si- quierapara las mandíbulas estudiadas en los esqueletos. El límite de edad que produce la aparición de la mandíbula angular, no puede determinarse. En los animales vivos, las encías dan a la mandíbula una 'configuración distinta. De todas maneras, en los sujetos examinados por el autor ha comprobado que la 'misma forma difiere desde el punto de vista de la. edad. 5-. o 'Las paredes labiales de 105 alvéolos son, en los potros de tres meses, más cortas que las paredes linguales a,l alargarse los dientes, es. decir, a medida que el sujeto avanzsr en edad, retroceden aún más. Las paredes laterales quedan casi siempre al mismo nivel. I 6.0 Respecto a los colmillos, a su aparición, su cambio de forma, su 568 REVISTA VETERI:'IARIA, DE ESPAÑA desgaste, presentan caracteres tan diferentes que no tienen ninguna impor- , tancia para determinar la edad. No es extraordinario que falten en las yegu ~s; . can frecuencia se. hallan en las dos mandíbulas. . 7.o El gavilán aparece en forma irregular, a menudo ya en los animales de 7 años yJlO puede utilizarse para determinar laédad.-R. (Kühn-Archw. 1916.) PEZARD, A. Transformación experimental de los caracteres sexuales secundaríos en las gallináceas. (C. R. de l' Ac. de Se. de París, 15 febrero 1915.) -En una nota presentada por el autor a esta .misma corporación en 16 de febrero de 1914 demostró que los espolones de las gallinas castradas (ovariectomizadas) crecen cama los de los gallos. De ello indujo la existen- cia de una acción ovárica'inhibitoria de dicho crecimiento. . En la nota de r5 de' febrero de 1915 dice que sus mediciones le han evidenciado que -los espolones de las gallinas castradas crecen, además, • de modo regular y continuo y con la misma velccidad que los de los gallos . (1 '%. 6 -por mes aproximadamente, o 2cm. por año). Pero no es esto solo, sino que también se desarrolla la plumazón como en el gallo. Este muestra, desde la pubertad, el cuello' y el dorso cubiel:to de unas plumas finas, afiladas, brillantes y suaves (los franceses llaman muceta (camail) a las del. Cuello .y lancetas ilanoeitesí a las del dorso) }tIa cola provista de otras largas Ji encor-' vadas como hoces (f aucilles lés llaman en Francia.) Semejante muceta, lancetas y hocecillas, que no se hallan en las gallinas normales, aparecen y se desarrollan en las gallinas .después de castradas. . Pezard concluye de sus experimentos que hay que dlvidir los caracteres sexuales secundarios del gallo en dos categorías: unos, condicionados por una secreción interna testicular (des9-rrollo y turgen.cia de la cresta, canto) y otros que escapan a "esta acción (plumazón, espolones). En realidad, estos últimos no son caracteres masculinos; las hembras los poseen en estado potencial, y si en éstas no se desarrollan en la pubertad, ello es debido a la acción inhibitoria del ovario. . Hace notar, además, que la gallina castrada y el capón se parecen tanto, que no 'es posible-conocer en un corral el sexo de un castrado. Esto le hace admitir, para las gallináceas, la hipótesis emitida ya, de una forma neutra, asexuada, de la qu e derivaría, Ora por adición, ora por substracción de carac- teres.rla forma sexual definitiva, masculina o femenina. Esta modificación, sometida a la acción positiva o 'negativa de las-glándulas genitales, se pro- duce siempre de modo integral y parece que el carcácier sexual secundario no puede fraccionarse. '. . , . . . En fin, estos experimentos pe-rmiten interpretar 'sin recurrir ala i~ter- vención de otras glándulas (q.nterrenat tiroides]. la masc\ulinización'd~ "Ciertas . hembras; este fenómeno se debe, a una insuficiencia ovárica; no se- puede ¡ - . '1 • " '- poner en duda, si la necropsia revela degeneración aa otra alteración de los ovarios.-P. F. - .., , ! P A TOLOGIA YCLINICA DOUVILLE. Algunas reílexíones sobre la sarna del caballo. t Reo, génér ale, de Méd. Vétér. 15 junio 1917, p. 225-Z37.)-Las observacicnes del au-tor son,' fruto de una permanencia de 18 rnes es en un gran depósito de caballos en- ARTÍCULOS EXTRACTADOS fermos atacadcs de sarna. donde ha.encontrado gran campo de observaciones clínicas y ·terapéuticas. La sarna ha adquirido en la: caballería francesa, desde el principio de la campaña, una difusión qU,eha llegado á preocupar y a causar perjuicios. Las razones .de esta extensión han sido múltiples: contagiosidad -insídiosa, diagnóstico tardío, dificultad por parte deIosvete- rinarios de los avanzadas para aislar .los atacados en su principio < • evacuación demasiado tardía de, los caballos gravemente enfermos a los depósitos' centrales' y en fin ía 'def~ctuosa organización d~ los depósitos de .caballos enferínos.. ' . El autor-participando de las ideas de Fayet-s-considera de gran impor- tancia el diagnóstico precoz de la sarna y la vigilancia ininterrumpida de los efectivos para d~scubrir todos los casos sospechosos y atajar su difusión, Cualquiera que sea la región donde' se implante el caso, el primer signo que llama la at-;;nción, antes 'que pueda verse el sarcopte en las depilaciones, es' el prurito: las manifestaciones de este prurito las reseña Neurnann diciendo que «el cáb~llo busca rascarse contra los cuerpos que le rodean: morderse en las regiones que alcanza C0n la boca: recibe con satisfacción las frotaciones de Ia almohaza, inclinándose sobre el hombre' para aumentar el contacto: , si se le rasca con la mano, el animalmanifiesta una sensación de bienestar por movimientos caracterí~ticos deja nariz; por este m,edio se puede asegurar la existencia de la enfermedad o la curación. Este prurito es más fuerte por la noche que por el día" con el calor que con el frío, en la cuadra que i a la intemperie.cen lugares techados que al raso.» t Lo's primeros síntomas de¡"prurito espontáneo exigen la visita sanitaria de todos los efectivos, y ésta no' tendrá gran valor si no es minuciosa e indi- vidual: n~ puede aguardarse a confirmar el diagnóstico por la aparición de las depilaciones, porque estas lesiones se confirman 5 ó 6 semanas después de la infestación, cuándo la invasión ha hecho progresosnotables. EJ examen' individua,l debe h;;cerse en las regiones donde 'la sarna hace su aparioiónnor uz.vcuello, cabeza, ijares. etc.: pasando la yema de los dedos, .'sobre la rsuperfície sospechosa se encuentran pequeñas nudosidades más ,o' menos diseminadas, for-madas por una pequeña costra que ag]utiha unos -cuantos pelos que fácilmente se arrancan: Si se estimula esta costra por frotamiento o- por rascado, ei animal demuestra su satisfacción con mani- fiestos movimientos de la. nariz, de los labios, acompañados en algunos caballos por rechinamiento 'de dientes. Es verdad que estas, manifestaciones pueden presentarse en tedas las afecciones acompañadas de prurito, en los caballos de ,tegumento grasoso. en los portadores de piojos o en los que recibieron aplicaciones de medica- , mento s irritantes;' pero' estos fenómenos, cuando son provocados artificial- 'mente sobre un punto circunscripto (];l?-pula), adquieren un valor mpy importante,' CÓn respecto a la sarna. cuando el veterinario sepa eliminar las diversas causas citadas. . \' , ,A .esta reacción origináda.por el rascado la llama el au tor «pruríto provo- cado) ylo 'estima como un signo prec0¡O; quees preciso recoger con cuidado para descubrir los prirrieros casos de contagio: «el prurito espontáneo) pasa inadvertido al principio' de la infestación; además, en cuestión de sarna es preciso interrogar cuanto antes al enfermo y no esperar q1,leél muestre la .enfermedad. Cuando se carezca de microscopio para poder diferenciar ·.\~EVISTA 'VETERINARIA 'DE ESPA,ÑA . -Ias afecciones cutáneas pruriginosas, Fayet da este consejo:' deben ser con- . "siderados 0011'1,0 sospechosos de sarna y tratados como tales los animales que presenten. depilaciones dudosas con prurrto intenso. El tratamiento ,de la sarna debe -subordinarse a estos dos elementos, '~ .a cual más importante: I.0 biología del sarcoptes (incubación: vivienda, U .costumbres): 2. o la. duración y la resistencia del contagio; en sus consejos el autor sigue las inspiraciones de Neumann. El-huevo es depositado por la hembra en la galería.sub-epi.dérmica y requiere de 2 a I~ días de incuba~i6n, según las estaciones, la circulación cutánea y el revestimiento piloso. El 'huevo se, transforma en larva, que por diversas metamorfosis llega a ninfa, a macho o hembra púber; en este período el macho-es fecundo, la hembra debe su frir una últimafase: la de hembra ovígena. La evolución del ciclo completo exige Í7-25 días. La hembra-pene los huevos. en las galerías y en ellas se .forman y viven las larvas; sólo las ninfas, machos y hembras púberes, viven debajo de l~s costras epidérmicas. Los sarcoptes son muy prolíficos: una hembra pare 15 individuos (5 machos. y ro hembras); al cabo de tres meses la descendencia de una cópula llega a , un-millón (Gerlach). . . Estos datos explican la tenacidad y la extensión de la enfermedad, los fracasos de las medicaciones superficiales y los de quienes pretenden matár los parásitos y los huevos con una sola aplicación de un párasiticida. Lbs .sarcoptes emigran cu-ando están sometidos a causas de destrucción, y eligen .para jes de difícil tratamiento (el vientre, cara interna de laa nalgas, arcadas orbitarias, faringe, base de las orejas). El autor ha encontrado ácaros en estos sitios en caballos dados como .curados, - . , El contagio está en relación con' la fase de intensidad de la enfermedad: al principio es débil y sé efectúa por vía indire¡:;ta: camas, arneses, utensilios de limpieza, etc. En la fas~ escamosa el sarcop tes pasa de caballo a c~balllo por un simple contacto; E~ sarcoptes aislado del ¿áballo puedevivir 8-jo.días: en /Jas cuadras hasta 12-14: el huevo conserva su facilItad' gerrninativa después de 4 semanas (Gerlach). .' ; .,' . . Esta. resistencia legitima la obligación- de desinfectar' periódicarnerrte los locales, «inundar con abundantes ,pulverizaciones antisépticas los muro.s y sueloide las cuadras» y disponer de dobles locales para que los caballos 'tratados no ocupen su plaza antes de este período, para evitar su reirífesta- " y . .cion. J ,,' El' tratamiento acaricida debeempeza~' con un esquileo completo y un a jabonadura de toda la piel. Las pomadas acarrean; generalmente, desÓ;denes nutritivos e intoxicaciones, según ha podido observarse en mu chos enfermos. La sulfo-petrolada, usada en zonas sucesivas con 'una duración de 3-4 .d:íás; , está indicada en las pieles elefantiásicas, escamosas. pero su repetición es irritante. El a~t6r. la emplea especialmente en los sitios donde 'los líquidos. son de dificil aplicación: faringe, pared abdominal, cara .interna de 19s mus- los; la mezcla: de aceite, petróleo y bencina, esun excelerrta antipsórico; pero irritante y depilatorio, por cuya causa fué abandonado. El aceite de cebadirla merece colocarse entre los mejores aritipsóricos: los sujetos curados presentan el tegumento limpio, flexible, sin! irritación ni depilación. El autor dfli la preferencia ia la siguiente emulsión, según la fórmula de Schlarneur: agu.a,- 1 litro; carbonato de sosa, 30 gramos; petróleo, 3'00 .gramos. Con semejante . ~ ! \ I . . P' l.. ---"'--~,"~,--------~~~--------~----~------------~ , ARTÍÓJLOS EXTRACTADOS 57I fórmula se consiguen mejores resultados que con la solución de polisulfuro de potasio. El petróleo se incorpora a la solución aicalina "en un frasco de 2 litros, cuyo tapón estará atravesado- por dos tubos .de cristal. Es-impor- tantísimo que la emulsión sea perfecta en el momento de aplicarla; la friccióñ se "hace :f¡0tando con un cepillo de crines mientras que un ayudante agita 'el frasco; la fricción deben renovarse cada 6 días y s'Uelebastar 6-7' fricciones, La preparación tiel).e la doble' ventaja de ser descamante y antipsórica; puede evitarse la previa jabonadura; es muy poco irritante y no causa depi- lación; la piel sigue respirando y sirviendo de emunctorio, los animales de sarna localizada o en 'Vías de curación pueden seguir el tratamiento y prestar servicios. El -empleo de este medicamento puede hacerse con. pelo rela ti va- mente largo )v~n la primavera no precisa el esquileo. ':E:nlos c~ballos de piel .fina o piel,trritada es muy conveniente rebaj a r la cantidad. de petróleo a 2ongra1nQs. Es medicamentofácil.de preparar y barato. Todos los tratamientos de la sarna d el.caballo exigen una mano de obra considerable-y miar ~vigilancia asidua y personal enfermero, lo qu· es causa frecuente dé abandono' o descuido .en las curas. Estos dos inconvenientes pretenden suprimirse con los baños medicamentosos en piscina preconizados 'pe>r'10samericanos y ensayados con éxito lisonjeró por Deseazeauxen Francia. La, medicación arrtips órica debe ser secundada con una alimentación rica y alible; cuando el tieN"po lo permita debe darse ejercicio a los enfermos, y cuando estén convalecientes debe Ilegarse a la provocación del sudor; la costumbre de los··hng-ex~rcice de los 'hospitales hípicos ingleses merece 1.. '\ \ .- • adoptarse en todos los casos. '. ' . .'La. higienegeneral y la higiene de la 'piel son poderosos auxiliares en el tratamiento y no deben despreciarse, pero el au'tor.-no cree. que por su sola aplicación conduzcan a la curación espontánea de la sarna como propone Rreton: (1), Es innegable que los animales sarnosos sometidos 'a la cura de airé 'pu'eden jnejorar en su aspecto exterior y cubrirse' de .pelo, pero no deben considerarse curados en el sentido científico de la palabra, Tales ani- males aparecerán atacados de parásitos en cuanto éstos encuentren con di- , ciones 'apropiadas para su desarrollo; tales caballos son los porta gérmenes mis peligrosos, que infestan insidiosamente, pero seguramente, la formación qqe los recibe.s=C, S. E. x, '. . " lVI' FA·DY.EI\,N, J O~N. Patog-enia, anatomía e histología patológicas, d~ la mamitis tuberculosa de la vaca.' (]our 01. Comp. Paih . ando Ther ap . Marzo y junio I 9I 7.)-Entre .los investigadores existen diversas opiniones acerca la penetración del bacilo tu berculoso en la mama de la vaca; El au tor reduce estas .opiniones a-Ios'itres grupossiguientes: el de los que sostienen que la . glándula mamaria se infecta directamente a; través de los pezones; el de los 'que sostienen que la infección es llevada 'a la mama por medio de la co- rriente sanguínea, desde un foco tu berculoso preexistente; y el de los' que creen _que la infección .se difunde mediante. los vasos linfáticos, que transportan a la mama los bacilos procedentes de' Iesiones tuberculosas abdominales, si guíendo un curso contrario al de la linfa normal, (1) Bretón, -La sarna y 13J cura 'de-aire», (Rev. gen. de Med. Vet., Nov. 1916Y EspAÑAenero-febrero, 1917). REVIS'FA, VET. DE 572 REVISTA VET.b:RINARIA DE ESPAÑA Examinando estas opiniones, <;:reeel autor que si bien no puede negarse la posibilidad de la penetración de los bacilos a través de los pezones, ha de conceptuarse, como muy rara, ' La teoría de la infección por medio de la corriente sanguínea es errónea a pesar de ser la más extendida. Su fundamento, está en creer que no es posible que los bacilos puedan llegar a la mama por otro camino; pero contra. esta opinión militan las siguientes razones: r.a La enfermedad, por regla general, comienza en uno de los cuartos de la ubre y no en todos ellos a la vez: (en la gran máyo:r:ía de les casos el primer atacado es un cuarto posterior) Z,a La enfermedad generalmente comienza 'Por la. parte superior de' uno de los cuartos; 3, a También por regla .general parece que Ias lesiones no resultan, del desarrollo, de los pequeños focos procedentes ,del cuarto primeramente atacado; y 4:a En cier-tos casos, aunque raros, los .ganglios linfáticos supramamarios se hallan visiblemente tuberculosos': mientras que el tejido de la ubre parece enteramente normal. ' ,Todos estos hechos no pueden explicarse 'admitiendo la teoría: hernatógena de la mamitis tuber- culosa, Es posible, no obstante que en algunos casos de tuberculosis genera- lizada los bacilos lleguen a la mama por la corriente sanguínea corno llegan a los demás \ órganos, en cuyo taso se desarrollan lesiones tu berculosas pe- queñas y diseminadas, Pero esto ocurre pocas veces, puesto 'que lares suele morir antes de que estas lesiones mamarias aparezcan al exterior. ' El autor opina que la teoría más conforme con la realidad de los hechos es la,linfáti,ca. Aunque se ~ea lo contrario, lo .cornún es que Jós ganglios suprarnamarios se infecten antes que la: ubre. Así se explica que Ia mamitis tuberculosa 'comience generalmente por la' parte superior de los- cuartos posteriores, es decir, inmediatamente debajo de Ios.ganglios linfáticos, y así se' explica también' 1,; ausencia de nódulos diseminados al comienzo de la infección, ' ' , r- ' ,', • Entrando a estudiar la anatomía patológica, de la mamitis tuberculoEa, M. Fadyean Ilarna la atención ~'obre el error, muy difundido. que.supone que esta.afecciórr es nodular y que por lo mismo basta la palpación 'de una u ore tuberculosa para descubrir nódulos tuberculosos consistentes', Lejos de esto;' . las lesiones son por lo general difusas desde su comienzo, formando una masa sólida y consiste;nte sin que presente tubérculos bien definidos, -Tal vez, explique aquel error la extensión irregular. de la caséificación' y de)a'c~lcifi- cación que en ciertos l?untos pueden dar ~ las lesiones antigu as una apariencia nodular o tuberculosa. Desde el punto de vista histológico cree el autor que las lesiones de la: mastitis tu berclllo~a'pasan por las cinco fases sucesivas siguientes: I,a fase 'de infiltración celular, caracterizada porlaaparición de n crecientenúmero ú de células en los espacios iutenac.ínioos.i z.e Fase histolític'a, que COnÜtÚ1Za l \ I I cuando la infiltración celular Mega a su máximo, dur arrte Ia cual .hay u na obliteración más o menos rápida de las formas histológicas: 3,a Fase del' , simplasma; qu e es la más característica de las les¡'ones tuberculosas. 'Se rna- , nifiesta por la fusión irregular del citoplasma de las células plasmáticas, , llegando a formar una red que envuelve los \lílúcleo~ de las, oélul~s y lo Sllle, .resta de los capilares, 4,a Fase de formación de las, células gigantes,'- que, según el autor" resultan de la' fusión pasiva ele Ios m0npnuCié'are's: Dii:lias células en Iaslesiories mamarias contienen pocos bacilos, S.a Fase de 'ntctosis, ARTÍCu.LoS E,XTRACTADOS 5/'3' en la que se produce ·1<;lJ calcificación y caseificación. En fas lesiones, muy . antiguas 0 de, evolución lenta las partes' necrosadas y caseificadas están " envueltas por itejido fibroso. en el ql!le se encuentran fibroblastos, pero no G leucocitos polinucleares.-F. S. - I r Motrsstr, G. La tube~'culosis de la cabra. (C. R. de A cad, d' A griculture. (T~ lII. p. 341-348. Marzo de 19l7.)-Aunque es muy raro' .enccntrar en'l~s mataderos' lesiones tuber~ulosas en .las cabras sacrificadas, sería un er:ror pensar; como cree el 'publico, que la cabra no padeée. la t~berculosi's. La cuestión -de la tuberculosis en la cabra tiene una importancia real I)Osólo desde el punto de vista científico, sino también desde el de lahigiene pública, porque' la cabra, calificada con frecuencia: de «la vaca del pobre», se explota en las cercanías de las ciudades, en particular París El), .para la 'lactancia artificial' de los -niños, y son. numerosas las familias obreras oar- .gadas de niños que crían y alimentan algunas c~bras de un modo muy precario. Esta economía 'en el trato 'y el gran rendimiento es motivo de la gran predilección que ¡as clases menesterosas sienten por la cabra . . Todos' están c0nf8rme en afirmar que la tuberculosis de la cabra es . muy rara, que ros sínj;QlUascÚnicos pueden dar lugar a confu'sión con otras afecciones, en particular la bronconeumonía verminosa y que la enfermedad pasa inadvertida. en las' re~es durante su vida y' sólo se' puede reconocer en .el matadero. Conviene que la tuberculósis bacilar no sea confundida con las pseudo- tuberculosis de naturaleza parasitaria, frecuentes en los pequ eñes 'rumiantes. ", .; . \ . . En la, biblia grafía veterinaria 11a recogidas 0 bservaciones ¡"lidiscu y tibies de tuberculosis en l~ cabra: ' ',- , Desde el punto de vista experimental, la cabra se contagia de la tuber- culosis bovina, no sin grandes díficultades, por inoculación intravenosa. I . Ta,n bién pu ede contagiarse por con vivencia prolongada COnvacas, tu bercu'lo- sas. 'El autor ha hecho sobre este a unto, experimentos concluyentes; dejando en 'libertad cabras jóvenes y dos carneros en un establo que albergaba vacas tu b~rc111os,as, udo observar, que era necesario, por término medio, un año p de convivencia en el establo para que la enfermedad se desarrollase en la cabra: al Paso preferido por Konradi, y.que les tiempc s de observación sólo han sido de cinco meses, que en a:lgún easo pudiera ser insuficiente, según pretende este autor, si se comprueban los largos plazosde incubación de la rabia que él admite, debo hacer constar que, hasta, eLp,resente, todos mis intentos para conseguir demostrar la transmisión de la rabia dela madre al feto han dado un resultado constan- témente negativo. Todo: epa, ínterin nuevos hechos no obliguen a unarectifi- cación, creo qjre me autoriza a resumir el estado actual de la cuestión en estas dos conclusiones: t.a De comprobarse los estudios de Konradi, puede admitirse que,. excepcionalmente, es transmisible la rabia de la rr,adre al feto, sufriendo una enorme atenuación su virus al pasar ai~ través de la pla9,enta. No he podido comprobar todo esto. / I . 2'.a El hecho .más frecuente parece.ser la no transmisión de la rabia de la madre alfeto. (Extr. en Los Progresos ~e.za Clínica,.febrero, 1917, página }\:LVlIq REMLINGER, P. El virus rábico en sus pasajes de unos. conejillos de In- dias a otros. iSoc, de -biol. de París, '30 junio 1917.)-Partiendo del perra mordedor, ia rabia parece recorrer, las más de las veces, el siguiente ciclo, en el curso de )<:s pasa j ~s de unos a otros 'conejillos de' Indias.. formas para- líticas; formas furiosas, primero violentas, luego atenuadas; formas disneicas o seudo septicémicas y de nuevo formas paraliticas. (Extr. en Reu. gén, des Scien, 15-31 agosto 1917,) , , J , TUTT, J. F. Infección supurante de la corona y de la cuartilla, (Vet. Re- cord, 31 de marzo de 19Ú).-Esta infección la haobservado él au tor en el caballo, y raramente en el mulo,' La causa primordial parece ser una herida, aunque sea' muy pequeña. '. 576 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La infección procede del fango y la causan los siguientes gérmenes en ,este orden-de frecuencia: estafilccocos, estreptococos, b, necrosis y b. pyocia- neus. En aquellos casos en qúe el tratamiento ha sido largo o ineficaz, el germen que prevalecía era ,el b, necrosis. ,, Los síntomas no se presentan hasta que se observa la secreción puru- lenta, pudiend6 confundir este diagnóstico con el del gabarro, La secreción ', de la herida es fétida, La enfermedad parece ser contagiosa, por lo cual se recomienda el aislamiento de los animales enfermos, En.el tratamiento de esta afección ha empleado con resultado negativo la solución de Dankin, el iodo, el percloruro de mercurio y el peróxido de hidrógeno, En cambio ha conseguido excelentes resultados con perman- ganato potásico, Después de limpiar la heridat lavándolo con solución tibia de c1esil al 2 y 1/2 % y de extirpar los tejidos mortificados, laespolvorea , diariamente con permanganato potásico, finamente pulverizado, hasta que cesa. la supuración, en..cuyo momento se suspende la aplicación del perman- gamito y se espolvorea: con ácido bórico.c= F. S, TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGíA, BRESSOU, Tratamiento del moquillo medíanteínveccíones de suero poli- valente, t Reu. Gén, de Méd. Vét., 15 noviembre 1917.)-Durante una epizoo tia . de moquillo desarrollada el invierno último en una perrera que albergaba unos 200 perros de los que se utilizan en la guerra, el autor ha ensayado el suerO polivalente de Leclainche y Vallée. A todos los perros atacados les practicó durante cirico días una inyección subcutánea masiva en el cuello, espalda o ingle de 40 a 50 centímetros cúbicos "de suero polivalente. Al cabo de este tiempo redujo la dosis a 15 ce. inyectados cada dos días, A dos perros'le~ inyectó 30 cc. por vía intravenosa sin gue ofreciesen nad9r Ha el medicamento no es tóxico. Si se emplea para destruir e parásitos de' la \,angre, debe administrarse por vía intravenosa. ' El arsénico contenido en el cocadilato es liberado m,uy suavemente. en el cuerpo y se elimina como un arseniato. al orinar: Para caballos y bóvidos. la dosis es de 2 a 4: gramos y para los perros es .~ de 6 a 20 centigramos. El autor disuelve tres gramos en treinta c. cúbicos de agua destilada y si es necesario en las afecciones agudas de los équidos, repite la dosis cada tres días. La' solución ha de ser estéril y debe prepararse antes de cada inyección. . Para el perro se usan la? ampollas que sirven para la especie humana. En su opinión, el cacodilato sódico es el más seguro de los preparados arsenicales y cree que se geueralrzar su uso ouando, sea más conocido su á valor terapéutico. I Es de gran u tilidad para mejorar la nutrición en los estados caquéxicos y para aumentar la resistencia a diversas enfermed'ades tales como la in- fluenza, la neumonía, la cojera qu.e afecta a las ar ticulacienes como secuela de la influenza, el r eu ma.tismo crónico, etc. Es también un tónico excelente. En los casos de influenza graves, aunque sin complicaciones peligrosas, los caballos se restablecen en tres días. Para ello administra una. dosis de tres gramos hipodérmicamenta y la repite cada tres días si la .temperatura no ha descendido notablemente y el animal no presenta una r'ápida mejoría. Igualmente ha obtenido excelentes resultados en las enfermedades 1 crónicas de Ia piel, En la papera, si se administra desde un principio, evita. _ la supuración, , Por último, en la septicemia hemorrágica de los bóvidos ha sido empleado, con gran éxito PQr el doctor M. Ewan. de lllinois, la dosis a de dos gramos, repitiéndola al cabo de cuatró días, " . En cambio, en el moquillo no ofrece resultados satisfactorios .., F. S. \ 1 \ •. OBS~ErRICIA '1 RENZO, G. Experiencia~ sobre eldiagnéstíeo de la preñea.en la vaea. yegua y cabra COl}' el método, de Abdérhalden. (La Clínica Veterina1éia, 15-;30 septiembre 1917, números :i7~I8.) ',\' ' 'El método' de A'bderhalden (1), basado en la presencia' de ierrrlentGls de- , fensivos en la sangre de las hembras preñadas, permite diagnosticar este estado en su fáse inicial. El 'autor ha querido comprobar el valor del método el en ganado del Instituto zootécnico de Milano. . ,. Los trabajos de Renzo se han encaminado a averiguar: t. Q~é valor ofrece el métod~ de la dialisis y~cu~íIpuede sersu 'aplica- ción en el campo de la práctica; II. Quétíempo precisa tiallscurrir después' de la fecundación, para demostrar. 'én 'la sangre los fermentos· proteoldticos y 'por oonsigiñente diagnosticar la preñez; f, . ' . III. ,Después de cuánto tiempo del parto se pueden encontrar fermentos. ¡ (1) ,. Vé ase la desc~ipci6n detalla a de la técndca de este mélod6 \ep la REV:,VE'';; D' ESPAÑA,¡Ol.,X (1916) pág. 270.-(N. de laR.) , ' ARTÍCULOS, EXTRACTADOS " , Para comprobar estos extremos el autor ha hecho pruebas con reses en diversas fases de' preñez, asegurando ,el resultado éon el parto. en hembras horras y en hembras recién 'paridas, v, ", ' , 1. ' Las' pr)'!ebas de dialisis fueron hechas siguiendo la técüica indicada por Abderhalden, evitando las causas de error que este autor aconseja en su obra A bW8hrfermente desiierische organismus (1), Las pruebas fueron en total 60, repartidas en está forma:' 40 vacas, 12 yeguas y8 cabras: todos lbs animales presentaban buenas condiciones de salud, ' ' - Ncr malmerite para cada hembra se hizo nina prueba corr;pleta (prueba , " I ' ,de reconocimiento y prueba de control}: en caso' de resultado dudoso, se hacía una segunda prueba, El resultado del dictamen del análisis se compro- , baba con el parto o el aborto, y cuando faltaba la 'preñez esperando' el pe- ríodo máximo de la gestación, p'e los resultados obtenidos se deduce que deóo hembras en las que se cornprobóIa presen€ia de fermentos pro teoliticos. fué posible di;agnosticar .con certeza la preñez en 46 casos; de los 14 restantes en 5 ,fué equivocado -el .dictamen y en 9' dudoso. En resumen: el diagnóstico fué exacto en 76'60 %' .equ.ivocado en 8'33 % y dudoso en 15 %:de las h~mbras, Repitiendo la prueba se aumenta el número de 'los diagnósticos exactos " .hasta '53 reses,' dudoso en 2 y equivocado en j, lo que dará la. siguiente proporción: diagnósticos exactos, ~8'33 %; equivocados, 8'33 %; dudosos 3'33 % de las hembras, , Estas cifras dernliestran que con el método de Abderhalde n es posible ,d'iagnosficar la preñez en la mayor parte dejas hembras que se reconozcan. Para dar mayor ,garantía' al dictamen precisa, además de la .prueba suero + placenta, practicar -ott as dos de' control: suero solo y suero inacti- vado -1- placenta (el suero seinactiva por calentamiento durante 1'5-20 mi- nutos a 60°), ' , ' 'Los casos dudoso el auto!' los atribuye a la presencia en el SUErO subs- de tancia dializ~ble capaz de dar 'reacción a la ninhydrina.; como lo demuestra .el hecho dé dar 'las tres reacciones positivas, es'decir: suero + placenta, suero • solo y sue~'o'iÍJ.activo' ({' l' + placenta. Otra, causa, debe atribuirse a Út presencia • probable en ,e1suero dé fermentos no específicos, y lo comprueba el hecho "de que la prueba S116rO +placenta'dióreacción negativa. y la prueba suero , inactivado + placenta positiva.' , , ' , En los casos de duda' debe extremarse los cuidados y repetir la prueba hasta obtener un dictamen segu] o. ir: Una cuestión: de gran importancia-especialmente en la práctica de la-fecundación artificial-c-es la de conocer la fecha de -la aparición, en la sangre de las hembras fecundadas, de los fermentos proteolíticos específi- 'C0S que 'atestigüen la preñez." v Para demostrar este .hecho el autor 'analizó la sangre de 8 vacas' en los días 'sucesivos después del salto; .en esta forma: el primer examen a los 8 días y los siguienees cada 2 Ó 3 días, hasta ,qu~ 'se comprobaba la presencia de los fermentos. , I , . "i ~ . , (1) En españo l esta traducida esta obra por M" Da lma u con el título: «Fer me m cs de- . fensivos del ór g anis mo animal», Colección Estudio, , ~ Barcelona, 1914,-N. de T. REVISTA VETERIN";RlA DE ESPAÑA Basándose en tos resultados ,obtenidos, Renzo dice que los fermentos proteoliticos aparecen en la sangre de la vaca entre los 16·a 18 días despu és del salto, Se puede ,diagnosticar la preñez con el método Abderhalden hacia al final de la;tercera semana despu és de la cubrición, ' \ 'IlL, Los fermentos pró teolíticos )10 desaparecen de la sangre inmedia- ) tamente después del parto, sino que permanecen en -ella por algún tiempo, La determinación de' ese período de tiempo tiene una importancia científica. y práctica, porque basándose en el dictamen del método de Ab- derhalden puede darse como preñada una res horra recién parida, Utilizando reses (vacas y-cabras) del Instituto, el autor examinó la sangre ydías después del partoy sucesivamente 2-3 días hasta comprobar la désa- - paríción completa de los fermentos pro teoliticos. Según estos exámenes, los citados fermentos persisten en la sangre du- rante 15-20 días después del parto. Por esto antes de aplicar el método dé Abderhaldenes preciso cerciorarse si la hembra-es recién parida y en caso afirmativo dejar transcurrir lo menos tres semanas ...-C, S, E, INSPÉCCIÓN ,DE ALIMENTOS' JIAGLAND, MAC BRYDE yiPowrcx. 'Cambios que experimenta la carne de/buey conservada en frigorífico a temperaturas superiores alpunto de con- .. gelación: Investigaciones realizadas" en los Estados Unidos, (BuU, 433. Dep. Agríe. febrero 1917.)-:En la práctica' hay dos métodos para conservar la carne mediante la refrigeración: 1 'l. ° A temperaturas superloresa cero, generabJ.lerite comprendidas en tre .0° y 3'3° C; 2.° A temperaturas inferiores a cero:' eñtre -uo y -130 C, Según Holmes (1913)' solamente el 3'1' % de los bueyes sacrificados en los mataderos industriales de los Estados Unid6s -en 1909, han sido con- servados en frigoríficos a temperaturas inferiores a 0° C. «[rosen. beet» (carne congelada); el 96'9 % fueron conservados a temperaturas superiores a 0° «chilled beeti (carnenifrigerada). Las experiencias realizadas por los autores se refieren únicamente a carnes refrigeradas, es decir, inantenidas a tempe- raturas sjrperiores a 0° siguiendo los métodos más en uso en las fábricas de conservas .(meatpacking' stablishments) de los Estados Unidos.' ,. El programa de é'stas experiencias comprendió los -siguientes puntos: 1) Estudiar los cambios ql]e 'se producen en la carne. de buey fresca . conservada a temperaturas superiores a 00, examinando especialme:qte -Ios efectos de tales, modificaciones sobre la calidad de los productos desde el punto de vista higiénico y brómatológk((.' • ' 2.° Determinar los efectos de-esos cambios enlas condiciones de conser- vación antedichas'. 3.°' Determinar el tiempo' durante' el cual las carnes frescas pueden ser conservadas' en los frigoríficos a temperaturas superiores a 0.0 sin que pierdan sus buenas condiciones R,ara el consumo- estudiando especialmente los efectos de los diferentes factores sobre la duración del período -de conser- vación. . , , Con este programa emprendieron los autorestresseriesdeinvestigacioness 1) experiencia? de au tolisis con carnes frescas (eroin regularidad; este aumento s 1 ,;'oprrespond:ía aproximadamente al aumento del fósforo soluble total. - - . I .".. _! .-.. . , La, acidez de la muestra aumentó bast~nte, sobre todo al final de la' expe- -riencia, Las modificaciones que se prodújercn en los ..compuestos riitrogenados consistieron en.general en un aumento del nitrógeno soluble total y en una vtransformación de las formas superiores de compuestos. nitrogenados en combinacíones más .sencillas. Se, cornprobóuna 'notable disminución de los compuestos, nitrogenados -coagulabíes; más 'del 50 _% de esta disminución sé produjo durante)? ,I,ÍJ. semana de la experiencia. La disminución total ,1 llegó: a cerca de;l 80-% .de los; compuestos nitrogenados coagulables de la " carne fresca, 'Los compuestos nitrogenados n? coagulables aumentaron con ,regularidad' durante elcurso de la experiencia y llegó al 173'8 %' La proteína aumentó rápidamente desde el principio· de la experiencia y la cantidad quedó prácticamente estaoionaria ,durante el. período siguiente a la incuba- cións : Los compuestos amídicos' sufrieron cambios absolutos y' relativos 'mayores' qtie~1:odós -los' demás compuestos nitrogenados, que constituían en-gran par,te una acumulación de lo~ últimos productos de la proteolisis. El aumento total del' nitrógeno amídico. llegó al 740 % y cerca de 1/4 del .nitrógeno total.se halló en la. forma amídica hacia .el final de la, experiencia. , Respecto a los compuestos de fósforo, sus modificaciones consistieron en a:~mentosapredab1-es de fósforo solu'ble total y de fósforo inorgánico soluble; ' (1) El procedimiento de auto¡isis es atribuido generalrtien{e al Saíkowskl que lo llama «Autodígesttcn» Zeit scbriftfur klinische Medillin. Vol. 17, Sup, p. 77·100,1890. ' -, , RÉVISIA VETEIÜNARIADE ESPAÑA, \ , , El fósforo insoluble disminuyó rápidamente en cantidad desde el prin- cipio de la experiericía. y más lentamente y muy regularrnerite dura~te ,el período siguiente, La disminución, total llegó al 9'1'89 % de la cantidad 'inicial, en 131 carne fresca, "La cantidad total de fósforo soluble 'presentó un ,aumento correspondiente a: la disminución del fósforo insolu ble. Este 'aumento se elevó a: 23 'o 5 % según la relación entre el fósforo soluble, y el fósforo total.> El fósforo i~6 gáuico ' solu ble aumento rápidamente desde ,el principio de ' la, experjencia. y en seguida más lentamente hacia el final; elaumento llegó 'al 65:27 %' El fósforo orgánico soluble presentó una disminución del 75'95 % correspondiente al aumento en fósforo inorgánico solu ble. Durante el proceso de la experiencia-no se desprendió hidrógeno sulfuroso, RESULTADOS, LAS EXPERIENCIAS DE DE REFRIGERACIÓN, .Las modifica- :, ciones químicas' observadas en el tejido muscular de la carne de buey con- servada en ei frigorífico a temperaturas superiores a: 0°;, durante períodos que variaron de 1:1- 177\días, consistieron principalmente en un aumento á de' la acidez': nitrógeno, pro,teico, cuerpos', nitrogenados 'no, coagulables, compuestos a1p.ídicos y amoniacales;' fósforo inorgánico soluble: disminución de los compuestos nitrogenados coagulables, y del. fósforo orgánico soluble. En general ,las modificaciones químicas e'xperimentadas por el tejido mu'scular de .la cq.rn~ de buey durante la conservación fueron sin efecto apreciable, tanto sobre el. valor nutritivo como respecto a la' calidad, ' desde eÍ punto de vista sanitario de las partes comestibles; pero 'los' cambios que se produ jeron en la ,grasa de los ri ñonesy en los tejidos externos, en los períodos más largos de conservación, los hicieron impropios P:lia. el consumo. , Las bacterias y las 1vegetaciones gue se desarrollaron en 1<)-capa de las carnes refrigeradas no penetraron mucho en lo profundo de los tejidos, Por la 'permanencia en locales fríos, las .carnes se vuelven muy tiernas, .perO este hecho no puede' atribuirse á la acción de .las bacterias; tampoco se pudo advertir piiJgún cambio no table en laestructura histológica de' las, .. fibras musculares.(despu~s dí" O:lC~semanas de frigorifico. ' ' " Las modificaciones .químicas que se manifestaron 'en los tejidos muscula- res durante la i efrigeración pueden ser atribuídas, en gran parte 'a la acción de las;'enzimas, ' "" ) , '. , ' El principal' efecto, de la conservacion sobre . las' 'propiedades organo- lépticas de la carne de buey, fu'é VOlverla más tienia! Este cambio no pro- gresa de un modo apreciable después de 2 Ó 3 semanas de frigorífico, Rdpecto a las modificaciones sufridas por el gusto, no se f • .• ha podido.establecer si tendian a mejorarlo o 'perjudicarlc.vLa carne fué conservada a 0° en un frigortfico -de experiencias durante,l77 días, mientras 'que I~ri ~l frigorífico de" una fábrica moderna sólo pudo conservarse 55 días a causa de la 'gran'huruedélJd, El tiempo durante, el' cual la carne .fres~a 'puede, .ser conservada,' sana" en el frigorífico a temperaturas superiores a ,<)0, depende de cierto número ' de factores/de los cuales los mis importantes SOi1:: la ténrperatura. la.hurriedad de la cámara fría y los caracteres de la carne. (Ref, en e\ Bol.ints: agrícolas, julio I917,)' "" ~ I ,