: Revista Veterinaria ................ de ' E·~,¡·span,..,a··········..···· ................ ................ I •••••••••••••••• • •••• a •••••••••• Fundada por D. JOSE FAR.RERAS '~n 1906 . ,~\ MBDALLA DE ORO en la exposicién ' H.ispanofrances8 de .1908 f'ASTEUR MEDICINA, fIIGIENE Y TECNICA PECUAR,IAS VETERINARIA MILITAR INSPECCION DE ALI- ,MENTOS : JUR¡S,PRUDENCIA VETERINARIA : INTERESES NACIONALES Y PROFESIONALES ,~. ~~ 'r' :E>IRECTORES: García "lzcara. D., Director de la Escuela de Veterinaria de Madrid; Turró" R., Director del Laboratorio Bacteriológico Municipal de Barcelona.c--Renccro- RES:Arderrus, J .• Veterinario en Figueras; Oampuzano, T.: Auxiliar de la Escuela de Veterinaria.de Madrid; Oolómo, V., Catedrático de la Escuela de Veterinaria de Madrid: ' Gallego, A., Catedrático. de la Escuela de Veterinaria de Santia~o; Hidalgo, J., Veteri- nario en el Instituto de Alfonso XIII; Huerta, A., Veterinario Militar; López, C. "Inspector de Higiene Pecuaria de Barcelona; Mal!!Alemany, J., Veterinario Municipal de Barcelona; Pérez Baselga, R., Veterinario Militar; Ravetllat, J., Veterinario en Salt (Gerona); Roí Codina, J., Inspector de Higiene Pecuaria de La Coruña; Sabatés, A., Veterinario Muni- cipal de Barcelona; Sanz Egaña; C•• Inspector de Higiene Pecuaria en Málaga; Sanz García, B.,Jnspector provincial de Higiene pecuaria agregado a la Inspección general; 'I'rutl, E."V1eterinario y Farmaceutico.c=Gansx'rs:' Dr. P., 'Farreras, Médico militar y veterinario.-ADMINlqTR}\DoR:·F• Farreras, Abogado. ' \ Volumen XII de la Revista PASTEUR ~ ~ 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. XII Barcelons : Enero 1918 N.o 1 ARTiCULGS ORIGINALES En la Real Academia Nacional de Medicina· . I Él latirismo en los animales domésticos (1)' .) SESIÓN DEL 14 DE ABRIL DE 1917 El señor PRESI~ENTE: Tie;e· la palabra el señor Garcia Izcara. El señor GARCÍAIzcARA: Señores Académicos: La interesantísima comu- nicación presentada a esta Real Academia.en la sesión última por el doctor Fernández Sanz acerca del latirismo, y que merecidamente fué tan aplaudida por todos los Señores Académicos;·y por mí el primero, sido el móvil que ha , me h a jimpulsado y decidido a tratar, siquiera sea de modo muy sucinto, cuanto concierne al latirismo, en los' animales domésticos, e indicar otras intoxicaciones, .también de origen vegetal, que ocasionan numerosas bajas y pérdidas cuantiosas a la riqueza pecuaria nacional. I:as intoxicaciones de los animales herbívoros, 'no obstante ser relativamente frecuentes, nunca llegan al grado y número que puede uno' imaginarse, dado el extraordinario número de plantas venenosas que en los campos vegetan entre las buenas y parecer que, por descuido, debieran ingerir los animales; pero, afortunada- mente, estas intoxicaciones, sobre todo en los solípedos, y' con plantas que ellos tomen voluntariamente en los campos, son III,uy raras, obedeciendo el hecho, sin duda, a que estos animales, guiados por su instinto y auxiliados por la finura de su olfato y la exquisitez de su gusto, no las comen, Así se ve" en los prados pastados por estos animales, que dejan sin, tocar los ra- núnculos, los euforbios, las cicutas y otrás plantas tóxicas, lo que hace que con- tinúen creciendo aisladas, mientras que la buena hierba está completamente I comida. Las gallinas saben distinguir muy bien los granos de la cizaña. de los . granos de~ trigo, cebada, etc., comiendo éstos y dejando aquéllos. En lo que atañe a las plantas venenosas, el.hombre se equivoca más que los animales. I / _ (11' Ofrecemos a nuestros lectores, seguros de que ha de ser de su agradgJ, o ' por tancta del asunto y por la competencia con que est tratado),á la brillal).;~;e . 'sgI"g:fc tt:- de nuestro Director señor Garcia e Iz car a en el más alto Centro intelecm ~ ""'- 'i %~ á nuestro asimismo Inter e sanre y erudita señor 'DiazV!Jlar. Además, peroración del también para más ca bal Información, académico insertamos mero un hermoso trapajo acerca de l.Iat ir smo en el caballo, escrito p~o,mAlogradO reSte mismo nú- c l'í- "':.k ~'" .sirrtoruático perfectamente determinado. En los grandes y pequeños rumiantes también se presenta elIatirísmo, a consecuencia de tomar las guijas enteras o alimentos asociados a la harina de almortas; sucede lo mismo que al hombre cuando come pan fabricado con harina de trigo' adulterada con la de almortas; porque cama la tempe- ratura interior de aquél no excede de 60°, no ha sido posible destruir el principio tóxico que es peculiar a la última .. N~ es probable que sufran el Iatirismo, según Se ha indicado, los individuos que se alimentan con gachas, puesto que a los 100 grados se destruye la latirína: y como en la confección de ese alimento interviene la ebullición, resulta que se somete a una tempe- ratura superior a la antes indicada, y no cabe admitir semejante hipótesis .: Por tanto, lo frecuente es que el hombre sólo adquiere el latirismo por comer pan fabricado con harina de trigo mezclada con la de almortas. Hace algún tiempo me consultaron de Jaén un caso de latirismo acaecido en animales alimentados con harina de almortas, los' cuales fueron sacrificados por efecto de intoxicaciones graves; pues los ganaderos acostumbran a llevar sus reses al matadero cuando se presenta en ellas la paraplejía espinal es- pástica (que también sufren los hombres, en quienes se .presenta esta en- fermedad), paraplejía que tan -conocida es en el ganado, en el cual suele ir acompañada de 'debilidad en el tercio anterior. 'Son contadas las veces en que los ganaderos someten a los animales de abasto a un tratamiento cura- tivo, a diferencia de lo que' ocurr,e .con el caballo, que como no lo ~s, se somete con más frecuencia a este tratamiento. Pues bien, en el caso a que me refiero, el cuadro sintomático del latirismo en et ganado vacuno y lanar consistía principalmente en tres gr upos de síntomas: los correspondientes a la paraplejía o .parálisis del tercio posterior, .alteraciones 'en la sensibilidad' y debilidad en el tercio anterior, hasta el punto de que las reses se echan en' decúbito esterno-abdcrninal: otro grupo' notable es el relativo a los' trastornos respiratorios, muyicaractertstico en los animales atacados de latirismo, que consisten principalmente\ en la pará- lisis de los músculos de la laringe y del nervio recurrente 0\ laríngeo inferior, disnea, y hasta puede sobrevenir la asfixia; en cuyo caso algunos veterinarios practican la traqueotomía en los équidos; y, por último se presentan sin- tomas-congestivos en las mucosas aparentes yen la piel, síntomas que proba- blemente reconocen como causas trastornos vasornotores, en los queno he de entrar.. porque repito que el latirismo en los animales es,exa<;-tamente igual o muy parecido al del hombre, hasta el punto de que casi todos los autores de Medicina humana que estudian esta enfermedad en la Toxicologia o en la Patología interna se refieren a aquél, al que llaman envenenamiento espontáneo, porque realmente. estos.seres se envenenan sin que lo noten los ganaderos. ARTÍCULOSORIGINALÉS 9 'Hay pocos tratados de, Higiene donde no se especifique la profilaxis del , latirismo. Brouardeí habla de esta enfermedad y establece su profilaxis en términos precisos. Yo, en mi obra elemental de Higiene, tra to muy superfi- Joialmente esta intoxicación, limitándome a indicar someramente sus efectos principales y el tratamiento profiláctico, que consiste en que los animales tomen poca cantidad de almortas, y que éstas se les den maceradas y cocidas no sólo porque el agua diluye el veneno; sino porque éste es destruído por la ebullición. " . Algunos confunden ",1latirismo con la lupinosis, porque los altramuce también tienen una substancia. venenosa muy semejante a la la.tirina: pero .se trata en, realidad de dos intoxicaciones completamenté distintas y perfec- tamente clasificadas y diagnosticadas. Voy a ocuparme muy someramente de lo que se refiere a las plantas tóxicas que se crían en los prados, artificiales y naturales. En mi obra ele- mental de Higiene cito unas treinta' de distintas especies, como la cizaña émbriagadora, cólchico de otoño; yero común¡ lechetrezna, centaura menor, salvia, cicuta, etc., efc.,; casi todas estas plantas son medicinales; los efectos fisiológicos que producen I se hallan 'perfectamente ,descritos en todas las obras de Materia. médica, y por consiguiente, entiendo que ese asunto, a pesar de su indudable importancia, no presenta para nosotros ninguna . novedad. ' Hace próximamente unos diez años recibí de la sierra de Córdoba varias plantas, que clasifiqué; pero' no teniendo confianza absoluta en mis cono, cimientos botánicos. acudí a:- mi querido amigo el doctor .Lázaro Ibiza, autoridad indiscutible en esta materia, para que éllas clasificara. Me maní- . . : festó que ,se trataba de un Astragalus Lusitanicus (garbancillo). Estas plantas 'produjeron en los 'animales que las comieron los efectos siguientes: -pri.mero una superexcitación: después una debilidad bastante acentuada de los nervioémo tores, y por fin una disminución muy ostensible en la fre- cuencia y energía de los latidos del corazón; de modo que las reses 'mueren por efecto de una, parálisis cardíaca. Estos son los datos adquirido s por referencia, pues no tuve el gusto de ver las reses atacadas, Aun no ha podido determinarse el veneno de esa planta; pero es probable que contenga un 'tóxico muy semejante al d'e casi todas las leguminosas. " El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el' señor García Izcara: El señor ,G.ARCÍ.AIZC.ARA: Experimento en estos momentos una verdadera satisfacción por haber recibido una felicitación de mi compañero el señor Díaz Villar, de' quien hace mucho tiempo no había recibido ninguna, Yo se la agradezco mu cho , a'pesar de que creo' que ha dado una interpretación algo torcida a algunas de mis palabras, Yo recomendé a la Academia la constitu hacer con los solípedos enferrnos.. y les contesté que los ,sometieran al régimen verde; 'les dieran diuréticos, algún que otro purgante y descanso.' Pues bien: los animales pasaron seis meses de 'conva- , \ lecencia, durante los cuales ~o' fué posible que trabajasen un solo día, y después de ese-tiempo poco a paGo fueron desapareciendo todos los síntomas. Es lo cierto que desde que comenzó lá aÚmentación' con esas semillas hasta que desaparecieron 19S sintonías, transcurrió un año. Otra particularidad del-latirismo, perfectamente explicada por la Fisio- logía, e~ Ia de entrañar mayor gravedad en los an~males jóvenes-que en los viejos. La parálisis laríngea siempre es más grave en los individuos jóvenes que en los viejos, porque el'! éstos ,el movimiento de los diversos 'cartílagos de la laringe, están más limitados, Con efecto, de estos cuatro animales r 12 REVISTA VETERINARIA'DE ESPAÑA / , atacados, el más grave, el que presentó más pronunciadas manifestaciones,' fué el más joven, terminando la intoxicación por la muerte. Decía yo en la sesión anterior que hubiera tratado de algunos casos 'más de intoxicación en los animales, principalmente de las que con más frecuencia se originan, pero que no lo hacía por no molestar la atención de la Academia; no se me había olvidado la intoxicación po~ los -altrarnuces (Lupinosis o Lupint"smo); pero aun produce mayores daños en nuestro país el Loleum temulentum, que produce la intoxicación que pudiéramos llamar el temu- lentismo, por la misma razón que se ha llamado latirismo a la intoxicación , \ \ producida por las semillas .de plantas pertenecientes al género Latbyrus. En cuanto a los efectos tóxicos que el señor Díaz Villar ha atribuído al garbancitlo, también me, surgen dudas de que puedan ser por él producidos, aun cuando no pueda llegar.a negarlo, He tenido consultas relativas al asunto, y be querido hacer la comprobación experimental, para lo 'cual he sometido a unos carneros 'a un régimen casi exclusivo de garbancillo.. haciéndoles pasar hambre, porque si no no lo comen; teniéndolos a una dieta rigurosa, y en tal forma 10s animales ingerían cantidades bastante considerables; pero desistí de darles 'más, porque al cabo de los ocho días de alimentación casi exclusiva; de esa planta no conseguí ver efecto tóxico alguno. ' Todo esto me hace insistir en lb que decía: hay puntos obscuros respecto a este particular; a mí me han surgido sospechas acerca' de si la hemiplejia lar íngea, desarrollada principalmente en los caballos ingleses, podrá tener su origen en alguna intoxicación de esa naturaleza. Pienso así, porque en los caballos españoles es muy rara; tanto, que al cabo del año opero un par de casos, mientras que vienen las estadísticas de los profesores ingleses y americanosacusando cientos de intervenciones. Hay que advertir que los casos que aquí en España se presentan casi todos recaen en caballos de iÜrigen inglés. Por esto se me J:1aocurrido pensar si rllatirismo podrá tener relación con los frecuentes casos de hemiplejia laríngea en los caballos ingleses, ya que en ese país suelen alimentar a sus animales con alguna de estas semillas peligrosas, sobre todo con galgana o ciceruela. ' Es cuanto tenía que manifestar sobre el particular, y concluyo· dando las gracias a la Academia por la atención con que me ha escuchado, no obstante ser la segunda vez que la molesto. El señor FERNÁNDEZSANZ: Pido la palabra. El señor PRESIDENTE: La tiene S. S, El señor Fl!RNÁNDEZSANZ: Rectifica, para expresar su gratitud hacía : los señores García Izcara y Díaz del Villar por su intervención en el asunto, a quienes felicita pOr sus brillantes disertaciones a'cerca del Iatir ismo en los animales, que han aportado datos que revelaú un detenidísimo estudio experimental sobre el particular. , ,'1' ARTICULOS TRADUCIDOS 13 ARTíCULOS TRADUCIDOS El Iatlrismo en los équidos POli LOS DOCTORES, KARNBACH y HABERSANG Director y Asistente de la Policlínica de animales domésticos grandes de la Escueta de Verer ínaría de Ber Iín. ' El latirismo eS una enfermedad producida por la alimentación con ciertas leguminosas, caracterizada por parálisis laríngea y espinal y por la evolución de UDa intoxicación crónica. En los équidos la estudiaron desde principios y del siglo XIX obsevadores in;gJ'ese¡¡ franceses, En Alemania fué menas estu- diada, Los autores de este ~rabajo' tuvieron ocasión de observar numerosos casos 'en caballos alimentadb>p con ¡Lathyrus satiuus y de investigar la na- ;(;pral~za del mal y el modo de obrar del veneno. l.-BOTÁNICA . Desde luego hay gran confusión en lo que se refiere a las plantas que producen latirismo. Así, al Cicer arietinum o garbanzo, alimento cotidiano , ' de los españoles, Pott, Dammann y Klimmer le atribuyen efectos nocivos yIe iDcu-lpan:com~ agente del latirismo, sin dar pruebas de,Ülo Lo cierto ll), es que los garbanzos son aceptados gustosamente por los añímales y sus efectos nocivos na se han demostrado. La planta verde está prpvista de pelos glandulares que segregan ácido oxálico y a veces producen' estomatitis al 'ganado (ll1c. Do~¡'gall) que, por esto, no la COme a gusto (2). Según Pott, la alimentación persistente de los caballos con el heno seco del garbanzo produce trastornos respiratorios que ponen la vida en peligro, temblar y rigidez elel tercio posterior, convulsiones, hiperestesia general 'y hasta la muerte, Estos efectps probablemente se deben al ácido oxálico, li bre contenido en las glándulas (3), pera quizá también "exista en esta planta un aloa,loide tóxico o algo así" Las semillas de la planta producen a veces efectos tóxicos cuando, se comen en gran cantidad (más de glibras alemanas pOl~día), sobre, todo en .estado fresco, porque entonces contienen, según (1) Hacia el éentro y el norte de Europa, los garbanzos y las guijas no son muy co- nocidos; po~ esto .se les confunde .fácilmente, máxime porque, tanto en francés, como en alemán, casi se denomina del mismo modó a las, almortas que a los garbanzos; as í en , a l-vmá n se llama guisantes esféricos"(Kichererbse) a los garbanzos, y guisantes planos (Ptattererbsei a las guijas, yen francés pois-chiches a los primeros y gesse-chfches a las segundas, además de «jar osse- y «jarzeau~.-N.'del T:' I (2) La planta verde del garbanzo no se suele dar al ganado l' por lo mismo no le suele producir estomatitis; ad emás vel zumo de la planta fresca str ve desde muy antiguo para preparar un refresco vulgarisimo.-N. del T. (3) Estos fenómenos no se observan' en España, yeso que la planta seca del gar- banzo se usa mucho como alimento del ganado,-N. del T, ., 14 REVISTA VETERINARIA DE ES!'A ÑA Dwme snil, mucho' ácido oxálico. Pero todo esto es muy discutible y no está demostrado. Ludeurig, Klimmer y Dammann también conceptúan los garbanzos como peligrosos para el caballo. El origen de este errar parece deberse atribuir a Damm ann, quien tomó sus observaciones de Lenglen, el cual no habla precisamente del garbanzo, sino del Latbyrus cícera. El Lathyrus saturus o almorta (1), se da como verde sin inconveniente al ganado. Su semilla cocida y tostada sirve para formar en la India una especie de pan, cuya efecto nocivo es allí generalmente conocido: por esto 'sólo lo comen Ú¡,S personas más pobres. De las diversas variedades de Laihyrus satiuus hay dos de gran impor- ranciapara nosotros: 1) la de senüllas pequeñas, obscuras o gris moreno su- cias, muchas veces moteadas y jaspeadas, de flores generalmente azules, importada de la India a Europa con el nombre de guisante japonés (cuyos efectos perjudiciales na son dudosos), por lo regular, mezclada con otros granos y semillas destinados al ganada, y 2) la de semillas grandes blanco- amarillentas, pálidas, cultivada sobre todo la Rumania, y también tóxica. El Latbyrus cicer a, oálmorta roja, especialmente cultivado'e,n el sj.1dde Francia y en el norte de Aíríca. nocivo para el hornbi e y los animales. , El Lathyrus clymenum abunda en España, Italia "Ij en el norte de Africa. Como el anterior, produce principalmente 10s casos de latirismo qlle se ob- servan en los países mediterráneos. ' Otras plantas producen también- fenómenos tóxicos a menudo con- ceptuados como latirismo. Así, la planta australiana Swainsoná Grey ana produce a los animales graves trastornos nerviosos (Bailey): mirada fija, movimientos atácticos 'y excitación general. Las especies de los géneros I .,. Astragalus y Oxytropis han causado pérdidas. en el ganado de varios distritos de América del Norte. Primero se les asignó un veneno orgánico desconocido, pera M ac Dougall pensó en un proceso fermentativo en el aparato digestivo que produce, a la vez o a consecuencia de trastornas digestivos crónicos, una autointoxicación crónica. Producen la -«enfermedad llamada «Loco-wee d». caracterizada por. erizamiento del pelo, amaurosis, ataxia, encefa- litis, parálisis, anemia general, inflamaciones del aparato digestivo y en- flaquecimiento. Los mismos síntomas producen en los conejos los ex- tractos de dichas plantas. La acción tóxica parece deberse a la presencia desales de bario solubles; Con ellas ha producida experimentalrrie'n.te Crasa- lord el mismo cuadro. También deben citarse el A brus precatorius o [eqwirüi, I . , cuyas semillas contienen una toxa.lbúrnina que produce la coagulación de la fibrina de la sangre, como la ricina. Se pueden hacer, también los animales inmunes a la abrina, y su suero' es entonces fuertemente antitóxico ( Frohr¡er). El Agrostemma pithago o neguil(ón, cuya acción tóxica se debe a la sapo- nina ya un ácido .agrostémico, produce inflamaciones en todas lasmucosas, cólicos, trastornos de la 'deglución, y hernolisis (F,;ohner);' fenómenos que, cama vemos, no t.ienen el menor parecido con el latn-ismo. La Coronilla varia, contiene un glucósido nitrogenado tóxico, la cororrillina. de acción seme- j ante a la de la digital. (1) La voz almorta deriva de la latina mola, muela, y corresponde a su forma. Las a+rnor tas, en castellano, se llaman también guijas, titos, pitos y muelas==N, del T. l}.RTICUr,.OS TRADUCID0S 15 La -Vicia sativa 'O aioerja, (r), comida en exceso, produce asma y ccnges- .t iones peligrosas, pérdida del' apetito, ep.flaquecimient?, debilidad' y gas- troenteritis. Cocida, es mejor soportada. Según Frobner, también han pro- ducido intoxicaciones la Vicia sativa y la Vicia inllosa, pero el cuadro clínico tóxico pertenece más bien a laJupinosis que al latirismo. La lujiínosis es una hapatifis con ictericia grave, que se presenta después de alimentar con altramuces (Lupinus albus, luteus, etc.). Estos contienen ~leáloides amargos. Tienen especial interés los alcaloides del altramuz estu- ~ diadcs por B~mert, Liebscher y otros. yon uno de ellos, cristalizable, hizo .Sieuiert experimentos en conejos y 'gatos. Con 0'2-0,5 gr., del cloruro del alcaloide, determinaba respiración acelerada,. díspnea y una parálisis, espe- cialmente de los miembros posteriores, qu'e duraba 3 horas. Lie bscñer demostró 'que los alcaloides no producían en caso alguno las alteraciones de la lupi- nosís en los órganos internos: más bien causaban espasmos y convulsiones. múltiples, parálisis de lbs miembros posteriores y raquicardia. Es intere- sante la observación de que la cantidad de alcaloide disminuye 16'r %, por l.' ARTÍCULOS TRADUCIDOS 27 'empezó, de pronto, a respirar estridentemenie y con gran disimea, llegando "casi a caer, por lo que hubo de ser desenganchado y llevado a la cuadra. Hasta entonces había estado ·perfectamente bien. Era un caballo de 8 años, en buen estado de carnes, con 36 pulsaciones, 11 inspiraciones y 381I de tern- peraturá. Cuando se le hacia trotar¡ su inspiración se hacia ruidosa, llegando a ser estridente. Bastaban menos de 2 minutos de trote para que se tamba- leara y apenas pudiese tenerse de pie, se le dilataran mucho los hollares, 'la m ucosa nasal se pusiera rojo-o bscura, la boca muy abierta y la lengua le colgase fuera de la boca. El animal, sudaba copiosamente, y su respiración y su pulso se ·aceleraban· mucho. Este caballo, desde hacía 6 semanas, con otros 35 de la misma cuadra, comía diariamente, al principio, de 3'a 5 libras de guijas, mas, 'coino no. las comiese con apetito, su dueño redujo la ración cada vez más, hasta ser' de 1 I/2 libras. Dia.gruistico: latirismo. Se aconsejó al dueño que suprimiese inmediatamente las almortas de la alimentación. El animal' mejoró y empeoró, alternativamente. Su estridor' laríngeo no desapareció. A las 3 semanas prestaba de nuevo servicio, pera, al cabo de medio año, su respiración era todavía estridulosa.-Suprimidas las alm9r- tas no se observaron más casos. E) En el mismo dia ingresó otra caballo can 'silbido laríngeo intenso. Este silbido habfa empezado 3 semanas antes, pronunciándose y obligando a cesar el trabajo del animal'. El caballo, por lo demás alegre, permaneció 3 semanas en, la' cuadra inactivo, donde muchas veces, ya con motivo de . movimientos vivos, como al, comer, o bien sin causa ostensible, respiraba ruidosamente. El dueño dijo que, de sus 4.0 caballos, en 6 semanas, habían enfermado además otros 5, una de los cuales murió en el primer ataque; los demás tenían silbido al trotar, pero en menor grado que el caballo. de que tratamos. Este tenía 7 años, estaba en buen estado de carnes y.no presen- taba trastorna alguno en el aparato respiratorio de naturaleza inflamatoria. El trote le producía silbido; tambaleo y disonea, le hacía caer gotas de sangre por ambos hollares y le aumentaba el pulso hasta 100 latidos por minuto. Al' intentar explorar la laringe can. laringoscopio, sobrevino una hemorragia .copiosa. Desde el verano, estos animales comían 5 libras de almortas. Estas eran la variedad blanco-amarillenta del'L. sativus. Diagnóstico: latirismo. El paciente fué .traqusotomizado. Los otros 4 caballos presentaban síntomas análogos, pero menos intensos. 1 murió de asfixia. e) En la de enero de 19I1 -vino a.Ia clínica otro caballo que, dos días ;;'nte~,1había enfermado repentinamente can silbido l~ríngeo. Era un caballo .de Il años, de una caballeriza donde había 16. Desde hacía 3 meses, eran alimentados diariamente con. 3 libras de la variedad ';la1~ca· del L. satious, Síntomas y diagnóstico .como los anteriores. En 1~ de febrero el mismo dueño vino CaDotros 2 caballos, con síntomas análogos. En uno de éstos, durante . largo tiempo, ,se ensayaron las inyecciones hipodérmicas de nitrato de es- tricnina sin resultado. Para poder utilizar .el animal, hubo que practicarle la traqueotomía 6 semanas después. . D) Otro propietario trajo 3 caballos que, desde hacia 3-4 meses ingerían, además' del pienso corriente, 1/2 (!I)' libra de guijas trituradas. El dueño " tenía 7 caballos. Todos enfermaron can silbido laríngeo y 5 con debilidad de la grupa y ataxia de los miembros posteriores, según declaración del ve- terinario Pifrement . , -\ 28 REVISTA V1!TEKIN>\RIA DE ESPAÑA './ E) , A fines de abril de 19II tuve ocasión de examinar numerosos casos de un propietario de unos 200 caballos, cada uno de los cuales comía diaria- mente, desde pnnciPios de diciembre de 1910,' además del pienso corriente, 1 1/2 libras de guiias. El silbido laríngeo apareció del 8 de maria a princi-pios de mayo y, más o menos acentuado, lo padecieron 31 animales. Al tenerocasión - I de investigarles yo, habían sucumbido ya 6, entre ellos 2 a los que se había practicado la tr aqueotomia días antes. Los síntomas eran los descritos para los casos anteriores. Tuve ocasión de examinar la laringe de 3 caballos de _este propietario, muertos de asfixia. En los 3 observé una notable atrofia de los dilatadores izquierdos de la laringe, especialmente de los' músculos crico-aritenoideos posteriores y laterales. Los músculos del lado derecho de la laringe contrastaban por su color rojo vivo con los.del izquierdo, flácidos, pálidos y aplanados. La mucosa laríngea estaba hinchada y s~mbrada de' numerosos puntitos hernorrágicos. En un caso estaban conservados en gran trayecto losnervios recurrentes, habiendo entre el derecho y el izquierdo una d~ferencia manifieSta de espesor y de estructura. Los daños causados por las almortas determinaron muchas reclamaciones [udiciaies, en las que intervino la Escuela de. Veterinaria de Berlín con in- formes pet;iciale's. En estos informes hay observaciones-que comprueban las r nuestras. He aquí lo esencial de ellas: -. F) Se trataba de una caballeriza con 20 caballos que, además de la alimentación común.' (20-22 libras de avena con paja de buena calidad, 2 libras de mela~a y unas 10 libras de buenheno}, desde principios de agosto de 1910, recibían 4-5 libras de guijas. Los primeros síntomas aparecierona principios de octubre de 1910. Estos síntomas eran los de siempre: respiración estrid,eníe, dispne'a, fenómenos asfícticos que requerían la traqueotomía, PalPitaciones, etc.: todo eÍlo Se acentuaba enormemente con el trote .. Uno de los caballos murió, de repente, asfixiado en la cuadra en 30 de octubre. El número de caballos enfermos tué de 9, todos. de 7 a, 1 Í años de 'edad. G) En otra caballeriza COn 18-20 caballos de tiro muy pesado que, desde mitad de agosto, recibían, además del alimento de costumbre,' 1 1'/2 libra de gui.J as, enfermaron, desde principios de noviem bre a enero, 9 caballos de 6- 14 años. De los 9' caballos, 5 fenían dispnea y siibidoLaringeo, 3 debi- lidad de la grupa y silbido laríngeo y'I debilidad de la grupa. Esta se mani- festaba por paso inseguro y movimientos' atácitcos de los miembros poste- rieres. Los -trastornos. del equilibrio eran. tan intensos, que los animales _ amenazaban caer. El movimiento acentuaba enormemente todos estos trastornos y el reposo los hacía desaparecer. En 4 la dispnea se acompañaba 'de hemorragi~ por ambos hollares. 1 murió, a pesar de la traqueotomía, y en su necropsia se observó espuma sanguinolenta en los hollares, enfisema - intersticial en algunos puntos de la pleura puimonar, puntos hemorrágicos bajo esta pleura y bajo la pleura costal, líquido; espumoso, blando en la laringe, los bronquios,' tráquea y laringe, -y musculatura laríngea isquiertia, 'especialmente los crícoaritenoideos posterior ,y 'lateral, más d'ébil querla 'de- recha. La necropsia de otra caballo descubrió alteraciones análogas, menos enfisema instersticial del pulmón. S610mejoF6 la debilidad de la gi upa, pero el silbido laríngeo era tan intenso al cabo de 3-8 semanas de tratamiento, que, hubo, que practicar la traqueotomía para poder h~cer trabajar los ani- males. ' , ARTÍCULOl TR,ADUClP(jS 29 De nuestras observaciones clínicas y anatómicas resulta: , L Que la variedad blanca del L saiiuus, llamada variedad del Continente, obra, en ocasiones, como veneno, en los caballos, pero no en todas las circuns- tancias, En años anteriores, las almortas o semillas del L, sativus fueron vendidas y consumidas en Berlín en grandes cantidades, a pesar de lo cual desde 1895, na se publicó en la literatura veterinaria nada-relativo a casos de latirismo producido por estas guijas, En pro de la idea de.que las semillas de L. sativus únicamente producen .errvenenarnierrtos en ciertas ocasiones, hállase la circunstancia de que las pu blicaciones relativamente raras de casos de latirisme se han' hecho sólo en determinados años; así en 1'869 (Verrier, KopP), 1885-86 t Letübe«, Mc, Call), 1893~95, (Mulotte, Wall., Abson, Bayne, Lies) y, por último; los numerosos casos.expuestos por nosotros en 1910-II. 2.' El envenenamiento por L' saiiuus se caracteriza por los siguientes fenómenos clínicos: a) Intenso silbido laríngeo, que se presenta. de improviso; animales que el día anterior todavía trabajaban sin el menor trastorno can rapidez y energía, presentan, de pronto, sin cambio alguno en el estado general- después de enganchados o al, menor movimiento-dispnea inspiratoria in- tensa qpe¡ si .el movimiento se prolonga, se transforma en una respiración estridulosa y difícil, durante la cual permanecen con los 'miembros diver- ' gentes, la, cabeza extendida o baja, los hollares dilatados y, no rara vez, la boca también abierta y CaD la lengua rojo-azulada fuera, Sus ojos están muy/abiertos y pro trusos, s.us :rpucosas cianóticas, a veces hasta salen gotas de sangre de su nariz; en fin, oscilan, casn.rpatalean, y muchas veces mueren de asfixia, '. .' . . 'q) Otro síntoma es la de bilidad de la grupa; los caballos andan can paso inseguro y débil, con movimientos atácticos de los miembros posteriores que, muchas veces, describen arcos hacia fuera; su tercio posterior se tambalea, sobre toda al cambiar de dirección, POr lo regular, la debilidad' de la grupa coexiste con el silbido laríngeo. Muchas veces aparece' más tarde como en nuestras observaciones E, F; en otros f:aSOSes el único sín- toma del envenenamiento (V): ·c). En algunos enfermos, 'en repasa, se advierte gran timidez, excitación general, aumento del número de pulsaciones y latidos cardíacos fuertes (Bayne,ob.servaciones propias en los casos E y F); a veces. después de un movimiento, sobrevienen espasmos 'tónico-clónícos de algunos grupos mus- culares. J d) Generalmente los primeros fenómenos del envenenamiento aparecen a los 3-4 meses (Verrier, Leather, Bayne, Le'l1glen, Secseponski, observaciones propias en los casos B, e, D, E, G), Pero los casos A y F prueban que la substancia tóxica de Iasguijas puede obrar ya al cabo de 6-8 semanas de' alimentación. En. los casos F, de 20 caballos, habían enfer~ado ya 9 a los 2 meses. En fin, en la literatura se hallan observaciones- de acción nociva de la alimentación Iatírica con sólo una semana (Braasch) (?) o 3 semanas (VaU) de alimentación con guijas (?). , La causa que hace aparecer la enfermedad más tarde o más temprano no parece ser· la carrtidad de serúillas de lathyrus ingeridas diari~mente, pues vernos que, tanto en las caballerizas donde diariamente sólo se daba media libra de almortas a los animales (casos P), C01110n las que se daban 3-4 kg., e 30 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA · \ transcurren aproximadamente 1/2 3 meses antes de aparece? l'os efectos de la alimentación. T9-1vez influye también el trabaqo del animal, pues en los casas F, que fueron en los' que más pronto apareció el silbido larínged,' se trataba de animales que debían efectuar un trabajo muy pesado, a juzgar por la cantidad de pienso que recibían. e) Por lo que se refiere a la relación entre el número de los caballos en- fermos y los alimentados con gui'fas, encontramos las mayores diferencias en los distintos autores. Pero todas las observaciones concuerdan en que sólo rara vez enferma» todos los caballos de una cuadra, después de alimentarlos con almortas., Si sumamos todo nuestro material y nos fijarnos en los casas en los que se ha expresado' el número de animales enfermos y sanas, nos encontrarnos can que, de 545 caballos alimentados con guijas, enfermaron 18r, es decir, que de los caballos alimentados con almortas enferman, P01' término medio, 33'3 %. S610 excepcionalmente se ven enfermar todos los ca- ballos de. una éaballeriza (Szczepanski y observaciones propias); una vez he observado que sólo enfermó r caballo de una caballeriza .en donde había 40. Pera en este caso (A), la enfermedad se presentó, por excepción.ió seÍnanas después, Iué inmediatamente diagnosticada y motivó la profilaxia.inmediata de prohibir la alimentación con guijas, evitándose así- seguramente.nuevos casos. Probablemente habrá ocurrido, lo mismo' en otras caballerizas y estas medidas profilácticas habrán disminu ído el tanto por ciento medio de cas.os de enferrnedad.. \ 'f) POI' último, nuestras observaciones, de acuerdo con las de. Verri~r" . Leather, Secse-panski, demuestran que los-casos pueden presentarse con frecuen- cia varias semanas despuéS (hasta 2 r/2 meses Leather y 3 meses nosotros) de suprimir la alimentación laiirica. Este hecho es de gran importancia en casos de compra-venta de, caballos alimentados con almortas. El pronóstico es, generalmente, muy ·desfavorable. Si bien se han publicado 'casos de mejoría y hasta de curación i Lenglen, Leaiher, Líes, caso G), se trata, sin, embargo, de excepciones. De 58 casos descritos en A-G, sólo cu- raron 2 (3 %)--de ellos r caballo sólo a los 4 meses de tratamiento-,sucum-, bieron 15 (22 %) y los demás permanecieron sincurar (75 %), algunos a pesar de meses de tratamiento y reposo en la cuadra. El examen anatomo-patológico reveló, en esencia, atrofía de los músculos laríngeos del lado izquierdo en diversa extensión iProust; en 9 casos, .de 'la, estaban afectos los músculos izquierdos; Líes, Sscseponski, observaciones pro- \ pías), excepcionalmente también los músculos laríngeos derechos iLeather 2 casos; observaciones propias' en .caballos de prueba). Se ha' observada; además, degeneracaon grasienta del corazón y edema de la mucosa laríngea. Por lo que concierne al sistema nervioso, hasta hoy sólo existe la publicación' , . de Leather, quien halló cnftamocián crónica de, los cordones m6torfs de Ia medul« y degener acion del núcelo deluago. El edema pulmonar ob'i.ervado En la ne- cropsia sólo tiene 'importancia secundaria. . , ' Como causa, sólo se ofrece un veneno contenido en las sem'illas del La- thyrus, que. 'ti~ne relaciones especificas con el sistema nervioso, particu- larmente con los, núcleos del vago JI -accesorio y con los. centros motores de la médula. Acie~ás; obra por acumulaciÓn, Los daños que produce pueden Permanecer latentes, hasta que se ponen de manifiesto por 'cwcunsta1¡cias exteriores, ya por fatigas transitorias o quizá por influjo de la intemperie. ARTÍCULOS TRADUCIDOS 31 ¿Cómo podernos interpretar o' ,comprender semejante acción cumula- tiva? Modernamente, Straub y Erlenmeyer la han investigado d.e modo r experim€ntal en el'envenenamMnto saturnano, que 'tiene muchas analogías con el latiricc. Ponían bajo la piel de un gato un depósito de sales de plomo difícilmente solubles y examinaban cuantitativamente la resorción y elimifación y las relaciones del.plomo con cada órgano, Contra la opinión reinante, no hallaron un depósito de plomo en órgano alguno cuando los gatos 'morían de intoxi- cación plúmbica crónica, Según ellos, existen 'tres posibilidades para el mecanismo del enverrenamiento crónico: " ,L Acumulación del veneno o concentración cada vez mayor del mismo en el organisrrio. , 2. ,Determinada, cantidad del veneno es incesantemente resorbida y eliminada sin residuo; peto, al cabo de determinado tiempo de circular el veneno por 'el organismo" estalla la. enfermedad. ' / 3. ,.A:finidad.espec~al delveneno para un órgano, cuyas manifestaciones perturben el organismo (d,' glándula tiroides). . Para nuestro caso, sólo caben las dos primeras posibilidades. La reso- ,lución experimental es .imposible, por ser imposible la 'demostración cuanti-: tativa de nuestro veneno, Las cosas, por lo que se refiere al plomo, san más factibles y, Strauby Erlenmeyer pudiefo~ 'decidirse por la teoría del veneno CIrculante" ' I , L ' Del, pienso dado diaria~ente se resorbe dete;minada cantidad de ¡alcaloide (V. más abajo) y parte 'se elimina~\Así se acumula en el cuerpo y cuando la cantidad existerrtebasra para perturbar la función de las células del centro del vago y de la medula; la enfermedad estalla, El hecho de que transcurra en muchos casos casi el mismo tiempo hasta manifestarse la en- 'fermedad, se explica por haber llegado a ser' la misma la 'cal~tidad absorbida; mas no es bastante constante (6 semanas a 6 meses) para constituir una demostración. Se explica que sea menester una cantidad diaria determinada .de guijas o venenos, porque no e~ retenida toda. 2. ras cantidades de veneno resorbidas-y eliminadas diariamente-dañan cada una de ellas de por sí las céh;üas nerviosas, hasta que 'estas degeneran y no pueden efectuar su función: Por esto, los efectos morbosos aparecen al , cabo de cierto fiempo de circular el veneno por el organismo (a pesar de'no acumularse en el cuerpo veneno alguno), por adición de efectos destructores. Pero debe existir una ~antidad tóxica mínima de veneno circula:nte:, si no es alcanzada, el animal HO enferma, Podrí.:t admrtirse que incluso cantidades \ .' mínimas de veneno despliegan cierta acción nociva, pero el organismo .dispone de mecanismos de defensa para' que las cantidades subtóxicas "de veneno no le dañen; de modo, que no pueden desplegar acción alguna.' Según la:'primera teoría, después de interrumpir la alimentación; la cu- ra~i6n sería la regla, por la' eliminación del veneno, a menos que éste se hubiese acumulado tanto, que hubiese producido una degeneración celular. Con arreglo a la segunda teoría, la curación sería imposible, porque, según ella,' existirían considerables alteraciones degenerativas irreparables en los nervios. Según las observaciones clínicas, únicamente han curado 3 % de los caballos, 'tras largo tratamiento, y sólo aquellos ligeramente afectos, A más, se han observado siempre. atrofias nerviosas de importancia. Por REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA, 32 esto podemos decidirnos por la teoría del veneno circulante. El que los animales enfermen más fácilmente cuando su trabajo es pesado y el tiempo .desfa- vorable (viento, frío), se explica por la ley patológica de que los órganos que realizan función intensa enferman más fácilmente; en efecto, cuando hace mal t iernpo y cuando el trabajo es pesado, se requiere actividad mayor de los órganos respiratorios y de los centros motores de la médula espinal, Que la función obra también éomo causa en las enfermedades nerviosas,', lo ha expuesto bien Edinger, y Erlenmeyer pudo igualmente hacer ob- servaciones 'análogas en sus gatos envenenados por elplomo. . Es difícil. 'precisar hasta qué punto predisponen a la enfe'rmedad la raza y el tipo de los caballos. De nuestras observaciones, entre 87 caballos ligeros y medianamente pesados, enfermaron 14, y de 256 pesados, 52. En general, predomina el número de caballos pesados, porque' a estos últimos 'se les dan piensos 'tónicos-e-formados, en primer lugar, por leguminosas-e-mucho más a menudo que a los caballos de tiro ligero, También es dudoso el influjo de la edad. Hemos visto caballos enfermos de todas las edades, El que ge- neralmente. no pasen de los 10 años, tiene su explicación' en el hecho. de . que el número de caballos pesados es en esta edad notablemente mayor l que en edades más altas. IV. ENSAYOS DE ALIME1'!TACIÓN Estos ensayos han sido hechos en caballos, palomos, gallinas y patos, cOIÍel objeto 'de averiguar si determinada preparació~ de las guijas era espe- cialmente- nociva para el caballo; cómo se desarrolla el cuadro clínico diariamente observado en los animales de prueba; y, finalmente, si las al- mortas, cuando no pueden utilizarse como pienso para el caballo, pueden aprovecharse para los pequeños animales 'domésticos, no' ya sin desventaja. sino como alimento precioso, rico en albúmina. Pára estos ensayos de ali- mentación y para las investigaciones químico-fisiológicas que siguen, se uti- lizaron guijas de las que habían producido casos de latirismo en los caballos. A) . Ensayos en caballos. Fueron hechos en 6 caballos de 8-15 años y de tiro pesado. Dos de ellos recibieron 3-4 libras de guijas. trituradas desde mayo de 19I1 a enero de 1912. No tuvieron novedad. Otros 2 caballos recibieron,' primero, 4 libras, y después,. por poco apetito, 2-3 de almortas remojadas en agua. Uno de estos caballos sufrió una operación en, un pie con fines científicos, es decir, para la enseñanza, y 5 días después moría. La necropsia descubrió endocarditis del ventrículo izquierdo, bioncopneu- manía bilateral y podo dermatitis aséptica en los 3 pies no operados. En la laringe no se hallaron alteraciones; especialmente no se vió atrofia de los dilatadores. El otro caballo tué alimentado durante 8 meses can las almortas ., ' remojadas y no experimentó alteración alguna. Otros 2 caballos de 15 años- de edad recibieron las guijas secas. desde 16 de 'marzo y J'de abril, respec- tivamente, de 1903, y al principio sólo 112-1 kg. Ambos caballos ~ascomían _ primero a disgusto, pero en el transcurso del día daban fin a la ración: En Il de mayo perdió uno de estos caballos el apetito, empezó a tener el pulso más frecuente, los latidos del corazón más fuertes y el 16 de mayo sucumbió. La necropsia encontró como causa de la: muerte fractura de las r ARTÍCULOS TRADUCIDOS 33 costillas 6.a, 7.a y 8.a izquierdas, <:on herida del pulmón Bor las esquirlas, v rotura de las arterias -costales y hemorragia inrern a. Entre otras 'lesiones de menor importancia, se observó que 'el músculo crico-aritenoideo posterior izquierdo aparecía algo más pdlido, 'mas no claramente atrofiado, 'y una hemo- rragia extensa en la piamadre de la medula oblongada. .Diagnóstico ana- romopatclógico: fractura conminu+a de la; 7." costilla, con lesión pulmonar y rotur a de las arterias intercostales; hemorragia de la piamadre de la medula; endocarditis crónica. Al otro caballo se le aumentó la ración el ro de abril a 2 kg. En 27 de septiembre comenzó a-presentar. de pronto, intenso ·esttido.I Iaríngeo. El laringoscopio reveló .parálisis bilateral de las cuerdas vocales. La alimentación del animal fU'é proseguida y el estridor aumentó notable- ,mente, tanto, que bastaba hacer marcharel caballo al paso o -tirarie de la cabeza estando en reposo para percibir su silbido laríngeo, que muchas veces tarnbién. se producía en ,la cuadra si'1- causCf manifiesta. El caballo fué: con- siguientemente sacrificado. \B) Ensayos en palomos. Un primer ensayo en dos palomos uno de los cuales recibió las guijas puras y otro mezcladas como vienen en el comercio. La mezcla contenía 90 % de L. sativus de la variedad blanca grande, 5 % de diversas variedades de 1;>isumsativum. 1/2 % aproximadamente de Vicia faba, granos de trigo, etc. Primero las comieron a disgusto, pero se acos- tumbraron pronto a ellas"; finalmente se les dieron remojadas en agua fría. El experimento duró 24 días. No produjo síntomas de envenenamiento. Otros; () palomos recibieran desde el 22 de abril la, mezcla de guijas exclusi- vamente. A mediados de mayo empezaron a poner: al cabo de 9 meses estaban sanas. C. Ensayos en gallinas. 1) 6 gallinas recibieron, a partir del 2 de abril, exclusivamente guijas como alimento. Las comían muy a disgusto. Tritu- radas, las comían mejor. Una,' gallina que rechazó el alimento, enfermó y t murió en Ir .de mayo. Una segunda gallina' murió el 8 de agosto. Las demás permanecían sanas, 9 meses después. L:¡¡, ecropsia de las gallinas muertas n nada revelÓ e lesiones latiricas. 2 j Iz gallinas recibieron durante 9 meses ' ó partes igu ales de avena y guijas, primero enteras, después trituradas y mez- cladas, porque se comían la avena y dejaban las guijas. Tampoco se observó en estos animales trastorna alguno" , ,D) Ensayos en' patos A p~riir del 14 de' .abril; '3 pa~os recibieron al- mortas trituradas amasadas con agua, como único 'alimel~to. Se acostum- braron muy pronto a ellas-y en seguida las comieron también: a gusto 'enteras. Engordaron progresivamente. El primero pesaba 2,000 gr. en 23 de abril y 1,300 en 1 de diciembre, el segundovr.voo.en 23 de abril y 2,500 en 1 de diciembre y el tercsro r.ooo en 23 de abril y 2,350 en 1 de diciembre. Estos experimentos demuestran que la .alimenuunón. de guijas no hace enfermar a, todos los caballos. Excluyendo los muertos al' 2,° y al 3.er mes de nuestros ensayos, tenemos que de 4 caballos alimentados con guijas dur anie 8 meses, únicamente i enfermó (25 %); además, es notable el retraso de la acción del 'veneno, pues en los, casos clíni'cos aparecía 3 meses aespués, ó 5, a lo sumo, y, en nuestros ensayos, tardá 6 meses. Ello se debe tal vez a que nuestro caballo ríe prueba no hacía trabajo pesado alguno, que, según la' , experiencia clínica, parece favorecer el desarrollo del silbido laríngeo. Es ele notar, en fin) que.en el caballo de prueba enferma estaban paralizadas 3 -, 34 REVISTA VETERINARIA ,DE ESPAÑA ambas cuerdas vocales', mientras que la necropsia de los casos 'clínicos úni- camento demostró.atrofia de los músculos laríngeos 'izquierdos. Los demás experimentos prueban qUE'las aves de corral parecen insensibles al veneno latírico, contra la opinión deHamelin, quien, al cabo de un día de ali~en- . tación, ya vió sucumbir 18 patos. can signos de borrachera, somnolencia y. parálisis. • V. INVESTIGACIONES QUÍMICO-FISIOLÓGICAS Como hemos visto al examinar la literatura, existe gran discrepancia de opiniones acerca de la substancia laiirismica. Para esclarecer cuál es ésta, hemos hecho muchas investigaciones. A continuación citaremos brevemente las más importantes. 1. Almortas maceradas en agua tria. Parecen fermentar, pues, a las pocas horas, desprenden un intenso y desagradable olor ácido. Para esto. se maceró 1 kg. de guijas trituradas en baño de maría a 50° durante 5 1/2 horas ;para evitar p:¡;ocesos fermentativos. Filtrada la maceración, se dió la mitad del filtrad e a un conejo can la sonda esofágica; permaneció sano. 2. Almortas trituradas fueron cocidas 4-5 horas can un litro de agua 'en baño demaría. Un perrito recibió al díasiguiente y durante otros dos más consecutivos 100 ce. del líquido, ISO el cuarto Y'200 cada una de los otros días, deIs al 9. Permaneció alegre. ' 3. Cocimiento de guisantes dióse durante 7 días a 1 conejo; permaneció sano. 4. Se maceró gran caniuiad de guijas trituradas como en el n.? 1, y se analizó químicamente la maceración filtrada. Se halló ácido acético; no ácido fórmico, ni ácido oxálico. . 5. Se comparó el proceso de producción de ácido en una maceración de guisantes y otra de guijas; no se vió diferencia, 6. Destilación con ,vapor de Í/2 kg. de guijas trituradas. Naqa' de par- , ticular. . 7. 1 perrito y 1 conejito recibieron, durante ~o días, 100 y óocc., res- pectivamente, diarios, del producto de la fermentación de las guijas. Perma- necieron incólumes. ' - 8. Se investigó el ácido oxálico en 350 gr .'de guijas trituradas tratadas con' 3-4 volumenes i1é alcohol. Esta investigación dió ausencia com-pleta de ácido oxálico en las semilla:s de Lath.yrus. , 9. a) 300 gr. de guijas trituradas fueron macerados can suficiente alcohol de 60° durante 24 horas. Filtróse la maceración y se concentró en baño ___ de maria, hasta quedar unos 100 ce. Este líquido, en inyección' su bcu táne a, producía desasosiego y latidos cardíácos [uerte s en el caballo: nada en el perro. 9 b) Un extracto análogo de Pisurn sativum sólo produjo un poco de inquietud a. un ca.ballo. ' 9 c) 3 kg. de guijas' trituradas fueron tratadas con alcohol de 60°. El ex- tracto iué concentrado en baño de maría. Un caballo recibió 5 cc..en inyección intravenosa; una hora después tenía ligero temblor muscular pasajero. Otro 'caballo, tratado del mismo modo, tuvo temblor muscular en la cabeza. mirada ansiosa y contracciones musculares en todo el cuerpo. Se trató el extracto can acetato de plomo y se filtró y neutralizó con sosa, previa eliminación del ARTÍCULOS TRADUCIDOS 35 plomo con ácido sulfúrico diluido. El líquido resultante nada produjo ni en grandes dosis-roo ce. de inyección intravenosa). I . 10 a) Se hizo un extracto de 3/4 de kg. de Lathyrus triturados con alcohol de 96°. Se concentró .el extracto y se le agregaron unos 50 ce. de agua. Se· precipitó con ácido fosfotúngstico, se agitó can éter, se evaporó ,éste y quedó un pequeño residuo, que se inyectó a un peno, bajo la piel, sin causarle reac- ción. 1 kg. de Lathyrus triturado, tratado como el anterior, precipitado con ácido fosfomolíbdico, desleído con carbonato de cal con alcohol, filtrado y fuertemente concentrado, se inyectó a 1 perro, bajo la piel: ninguna reacción 10 b) El extracto alcohólico del ensayo 10 a) fué concentrado en baño del maría-e inyectado bajo lapiel a un perrito y a 2 caballos. El primero nada experimentó. De los caballos, uno recibió 10 ce. y j ampoco experimentó nada, pero el otro recibió 30 cc. Y tuvo inolento temblor mslscular que duró .cerca de 10 horas y latidos cardíacos muy fuertes. Éste resultado es discutible, porque se formó un absceso voluminoso en el sitio de la inyección. - II. toan gr. de Lathyrus triturados, previamente desengrasados con éter, fueron tratados con gran cantidad de alcohol absoluto. El extracto exento de alcohol y lo mismo el extracto etéreo, no produjeron acción alguna en pelTas y caballos, en inyección intravenosa. . 12. a) 'r/2 kg. de guijas trituradas fué hatada por agua acidulada con ácido sulfúrico. El filtrado concentrado y neutralizado con sosa Y.filtrado de nuevo, fué inyectado 'a un perrito en cantidad de 20 ce. bajo la piel, sin resultado. Un caballo recibió bajo la piel 10 ce. por la mañana y 30' por la tarde -,La segunda inyección determinó un aumento en él número de pulsa- ciones y en la. fuerza de los latidos cardiacos.: . 12 b) Un .extracto análogo con 300 gr. de guisantes triturados nada produjo al caballo. 12 c) 1 kg. de guijas tr ituradas fué tratado por agua acidulada con ácido sulfúrzco, filtrado y concentrado. 70 cc. del filtrado' neutralizados con sosa, concentrados hasta 2'5 ce. e inyectados bajo la piel de un caballo, derer minarcn aumento en el número de pulsacwnes. Todo el filtrado fué precipitado can ácido fosfotúngstico y su precipitado, desleído con agua y barita, se dejó 24' horas, agitándolo con frecuencia; luego 'se filtró y por él se hizo pasar' durante largo tiempo ácido carbónico para quitar el bario. Este desapareció. La inyección subcutánea de 10 ce. produjo temblor muscular y aumento en el número de pulsaciones al caballo. Una segunda inyección de 25 ce. produjo grandes contracciones musculares en todo el cuerpo y gran taquicardia. Otro caballo recibió el resto de la solución (ISO ce.) en las venas. Durante la inyección presentó, bruscamente, g1'an tambaleo del tercio pos- tenor, dispnea rápidamente progresiva y res-pwacum abdominai rnwy penosa. Hubo que suspender la inyección porque los.signos eran amenazadores..a los 5 minutos habían desaparecido éstos. Se le inyectó el resto del líquido, y pronto aumentaron el número di! pidsaciones y la [uerza del-im-p-ulso cardíaco, el pulso se debz1itó y el sensorio se obscureció 'grandemente. AJa 1/2 hora cesa- ban los fenómenos de intoxicación. I 12 d) Extracto de 1/2 kg. de guijas trituradas hecho con agua acidu- lada con ácido sulfúrico. Una' pequeña par te de la solución fué neutralizada .. con, sosa. De ella se inyectaron 10 ce. en,las venas de un caballo. A los 2 mi- nutos, gran tambaleo del tercio posterior, se oía una especie de estridor laríngeo, 'REVISTA VETERINARI,A DE ESPAÑA el corasáw estaba débil, 'el sensorio confuso, había intensas contracciones mus: culares, la "espiración era penosa y el pulso frecuente. Al cabo de una hora todos estos fenómenos habían desaparecido. Un- conejo recibió con la-sonda esofágica 50 ce. de la solución sin experimentar novedad. Otra parte del .extracto fué precipitada' can ácido fosfotúngstico. tratada con barita, filtrada y tratada con ácido sulfúrico concentrado para quitar el bario su- perfluo. La inyección de este filtrado neutralizado fué negativa. Otra parte del precipitado tratado con barita durante .24 horas, precipitado el bario superfluo can ácido sulfúrico diluido y neutralizado can sosa, produjo temblor muscular y taquicardia a un caballo, en inyección intravenosa de la cc. 13 a) Extracto de 1 kg. de guijas hecho con alcohol clorbidrico, filtrado, neutralizado y tratado con éter. Después de evaporar éste quedó un residuo muy Pequeño que seinyectó intravenosamente a un caballo, sin trastorno alguno de su estado general. . 13 b) 500 gr. de guijas.trituradas fueron hatadas con .alcohol clorhídrico, evaporado el alcohol y agitado el extracto con éter. Concentróse la tercera parte del extracto. previa neutralización con sosa, hasta quedar 20 CC. que, filtrados, fueron inyectados bajo la piel de un caballo; al que produjeron temblor muscular inte"/'so y aumento en el número de pulsadones. El resto fué precipitado con ácido fosfotúngstico, tratado con barita,' filtrado 'y recorrido por el ácido carbónico. La inyección de la ce. en las venas de 1 caballo produjo ','espiración forzada y muy jreouenie, inspiraczón y ex-pir acum, ruidosa, temblor muscular, taquicardia y, finalmente, diarrea, Esta diarrea debióse a'que había bario todavía. Se precipitó con ácido sulfúrico y ú filtró y neutralizó. ro cc, de este fil'trado produjeron' a un caballo, en inyección intravenosa, aumento en el númerO de pulsaciones y temblor muscular. 20 ce. en las venas del. mismo caballo determinaron a la 1/2 hora 70 pulsaciones. No sobrevinieron trastornos respi.r.atorios. El resto de la solución primitiva fué precipitado can ácido sulfúrica diluído y luego filtrado y neutralizado con sosa, La inyección intravenosa de 15 ce. produjo a' un caballo; al-cabo de 1 minuto, intenso tambaleo del tercio posterior, respiración rápida, forzada, pulso pequeño y frecuente. La inspw,ación se .oia desde 6-7 l1asos. -La inyección intravenosa de la ce. a un perrito le produjo, a los 2 minutos, parálisis completa del tercio pos- terior, que luego se atenuó y le permitió andar tambaleándose; su respiración era penosa. Al día siguiente se le halló muerto, Necropsia: Entre otros fenó- menos de poca importancia, ligera hinchazón vítrea de la mucosa laríngea y ambos músculos posteriores rojo-claros y ge'latimformes. Al microscopio, degeneración granulosa de las fibras musculares del corazón, más manifiest a todauia en las 'de los músculos posteriores de la laringe. Diagnóstico: Edema pulmonar, degeneración albuminosa de los músculos laríngeos, ínfarto turbio del eor ason, Causa de la muerte: asjixia. . ' . . J o," j Se practicó la traqU'eotomíaa un perrito y se leipuso una cánulade cris- tal; 7 días después el perrito recibía 10 ce. de solución de veneno latírico en la vena yugular. A los 20 segundos, tambaleo súbito y caída del tercio-posterior; el animal sólo se sostenía sobre los miembros anteriores y arrastraba 105 posteriores. -k'--lcabo de 1 minuto, el_paso volvió a ser 'normal.' No hubo trastornos respiratorios. Al día siguiente se k halló·muerto, Necropsia: nada de particular. Causa de la muerte: porálisis cardíaca . .La inyección intravenosa de 7' 5 cc. a un caballo produjo, a los 2 minutos, ARTICULaS TRADUCIDOS 37 , \ ligero tambaleo del tercia postevior, aU1:nento d¡l número de respiraciones y pul'sacio~es, respiración penosa, y ligeros espasmos 'dI} los músculos [aciales. A' las 80 minutos el pulso era m'uy débil; a los 100 minutos 2Ínperceptible. Se inyectaren 50 gr. de aceite alcanforado fuerte; 3 horas después, elcorazón funcionaba normalmente y el animal estaba alegre. Con la misma solución se' hicieron otros ensayos en perros y caballos sin' resultado, ' 13 c) . Un extracto análogo con guisantes triturados no produjo Ienó- menos tóricos a caballos y perros. " .I3 d) 1 kg. de guijas .trituradas fué tratado can alcohol clorhldrico, filtrado, concentrado, alcalinizado y tratado por éter.' Evaporado éste, se inyectó el pequeño-residuo en las venas de u~ perro sin 'resultado. El líquido fué tratado COnácido fosfotúngstico y el precipitado CaDbarita y filtrado. En vano se indagó la substancia activa de esta' solución agitándola' con benzol ócloroformo, , 14- Una nueva investigación de los alcaloides volátiles por destilación , con vapor, adicionado de lejía de sosa, no dió resultado alguno. Haciendo la destilación con' cuidado, para que no arrastrara ninguna partícula, no se" halló en el destilado reacción :¡tlgun~ de alcaloide. , , , * ** ,J Con lás investigaciones que anteceden tratábase de extraer en cualquier forma: una substancia tóxica activa de las almortas. En la lite~atüra existen pocos 'dat~s d~ investigaciones químicas ~xperimentales. lVI~chos autores creen que ''íe trata de unaaoclón producida por el ácido oxálico,' y Astier, por medio del alcohol, ha extraído un cuerpo alcaloideo que proauce ciertos ,'fenóme:t\os (parálisis, espasmos ydíspnea), en pequeños animales de labora- torio. Teilleux describe r~sultadós parecidos., 'Pero, recientemente, Blaise ha combatido estos asertos" pues la extracción con alcohol de 940 le dió resultados negativos. Además; es extr~ordinal:iamente difícil obtener un valor +ipo paramedir la acción tóxica de nuestras subsÚmcias. En pequeños animales.Ta inyección subcutánea no daba reacción alguna; sólo los caballos , , reaccionaban con fenómenos cardíacos y sacudidas musculares y únicamente aparecen' fenómenos' precisos de intoxicación ,a consecuencia de inyecciones intravenosas: ' , Los experimentosa-o fueron hechos con guijas remojadas en agua y'en ellos intervinieron intensos, procesos de acidificación. Demostraron, sin em- bargo, que a estos procesos no les. corresponde accum alguna tóxica, y lo corroboró el experimento de comprobación 5, hecho con guisantes, El ex- perimento 11. o 8 demostró la falta completa de 'ácido oxálico enlas guijas y, \ por lo tanto, echa por el suelo todas las hipótesis que suponen que el Iati- rismo: es un envenenamiento crónico por el ácido o:Xálico (1). - Los extra..ct~s'i;on alcohoide 600 (experimentos 9 a Y c) resultaron relati- .~~. ---'-~"'r' (1) 'Probableme~te, cierta anaíogta entre la senieiótica de la intoxicación por el ácido oxálico (espasmos paresias, parálisis cardiaca )y la de la intoxicación Iat r c a , hizo atrio í í buir ésta, sin fundamento, al ácido oxálico, y como se mejante.áctdo se observó en los g a r- 'banzos, calumnióse a éstos y se les arr íbuyo efectos latlriccs, a lo cuál contribuyó quizá la confusión ontre garbanzos y almortas, fácil sobre todoen paí ses donde ambas legumbres no son vulgares y tienen deIiomineclones parecidas como he dicho en otra nota margtnat. -(N. del T,) . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA "amente J;Iluy tóxicos y, en cambio, un extracto enteramente análogo de guisantes no mostró a~ción alguna fisiológica (experimento 9 Q). La acción fisiológica de las inyecciones con extracto de lathyrus, aparece siempre hacia las 3 horas después de la inyección. Si se considera que la cantidad inyectada sólo corresponde a 100 gr. de guijas, debe conceptuarse la acción como muy notable, y esto es en cierto modo más interesante si se considera cuán largo tiempo transcurre (unos 3 meses), antes que. aparezcan Ias mani- festaciones morbosas. Es fácil de explicar, sin embargo. En la aiirnentación sólo es abso,·bida pequeña cantidad de la substancia; mas ya L1;~bscher, por ejem plo, en sus' investigaciones acerca. del alcaloide .de los altramuces, vió que la cantidad de alcaloide contenida en la ración diaria basta, en inyección subcutánea, para matar un carnero y, en cambio, ingerida es innocua. Nos he- mos preguntado, además: la taquicardia observada en los experimentos ¿debe considerarse como uno de los síntomas observados, especialmente como la parálisis laríngea. que tanto relieve adquiere? El efecto cardiaco debe atribuirse, indudablemente, a una parálisis del nervio vago, Asimismo el silbido laríngeo debe atribuirse a una paralisis del nervio recurrente, rama del vago. Muchos autores incluso han observado una degeneración .de las células del núcleo del vago, Me, Cali, en ensayos de alimentación, ha llegado a producir 80 pul- , saciones. Vemos, pues, que la acción card-íaca típica obtenida en el ensayo 9, corresponde perfectamente al cuadro clínico del latirismo; sólo que en el latirismo se ,trata de un cuadro morboso producido por acciones nocivas persistentes, y el' nuestro ensaya se trata sólo de una acción perjudicial única. Además de la acción cardíaca, tenemos las contracciones musculares. 'El ensayo y ,c. demuestra que el extracto, "por precipitación con acetato de plomo, pierde toda eficacia; por lo tanto, arrastra también al principio tóxico. .I El ensayo 10 enseña. que el extracto preparado con alcohol de 96 % es igualmente tóxico, aunque produce manifestaciones 'algo menos precisas. El 'éter no parece-disolver el véneno., Nada se logra tampoco extraer con alcohol absoluto \ensayo II). Éh cambio, la extracción con agua acidulada con ácido sulfúrico es fruc- tífera (ensayo 12 a.) Un ensayo de comprobación (12 b.) CO~l guisantes, prueba que'no tiene influjo alguno en la acción cardíaca obtenida en-nuestros . ensayos. En el extrae+o (12 a.) se hallan grandes cantidades de bases riitro:" genadas. El ensayo 12 c. muestra que la .acción tóxica corresponde a estas bases nitrogenadas que precipitan por el ácido fosfotúngstico. Se han observado también, como fenómenos del envenenamiento (ensayo ;12 c. d.}, ~ntenso tambaleo del tercio posterior, dispneo. rápidamente creciente y aceleración del corazón. El ensayo 12 eJ. confirma el anterior y, al m~smo tiempo, enseña que el ácido sulfúrico concentrado desti ,. \ ' uye o precipita el 'veneno. , Por lo tanto, los fenómenos del enuenenamienio corresponden. de manera notable al cuadro clínico del latirismo. ' Según' el ensayo T3, el veneno latírico puede obtenerse también con alcohol clorhidnco. El éter no lo disuelve (ensayo 13 a.). 'El ensayo 13 b. confirma, en primer término, la acción de las bases nitrogenadas precipi- tables con ácido fosfotúngstico en el caballo. En el perro producen parálisis p,,!-sajera del tercio posterior y muerte po,r,asfixia. Es interesante la degene- ración observada de los músculos laríngeos (13 b.). En un perro traqueo- ARTICULaS TRADUCIDOS 39 tomizado sobrevino la muerte por debilidad cardíaca (I3 b,). Estos dos expe- rimentos debían esclarecer si la muerte por asfixia.se produce a consecuencia de parálisis Iaríngea; se la puede explicar también así. La solución del veneno es poco estable (13 b.}, pues~ al cabo' de unos 14 días resulta ineficaz, a pesar de la mejor conservación. El ensayo 13 c. demuestra que los productos tóxicos no se deben al tratamiento químico, y que los reactivos empleados I • J san inofensivos y no influyen en los resultados de los ensayos fisiológicos. El veneno latírico no es soluble en éter, cloroformo y benzol (I3.d.). En las almortas no se' hallan alcaloides volátiles (ensayo 14). . Si resumimos los resultados de nuestras investigaciones, podemos decir quel"hemos lo gradó extraer de las semillas del Latbyrus una substancia tóxica de acción especifica. Los mejores resultados los pr-odujeron uh extracto con agua acidualda con ácido sulfúrico y otro con alcohol clorhídrico. La subs- tancia de que, se trata no se disolvía en alcohol, éter, cloroformo y benzol. Fué precipitada por los ácidos fosfotúngstico y fosfomolíbdico. De estos precipitados pudo de nuevo aislarse en forma, mediante los procedimientos químicos ;corr~spondientes. También precipitó por el acetato de plomo. De la .naturaleza química,' sólo podemos decir que la substancia tóxica es de carácter alcai6idico y qzte se descompone muy [ácilmente, No se pudieron hacer más investigaciones químicas, porque 'no se pudo' aislar el veneno. - Como acciones específicas, fueron observadas en los experimentos'; I. Apequeñas dosis, en particular en inyección subcu tánea, taquicardia '" hasta 70 y sacudidas musculares: 2. A grandes dosis, en particular en inyección. intravenosa, taquicardia . hasta 100 e intensas sacudidas en toda la musculatura del cuerpo; / 3. A dosis muy grandes, taquicardia, debilidad cardíaca, respiración frecuente, dispneaexpiratoria .e inspiratoria, intenso tambaleo o páralisis del tercio posterior y espasmos tónico-cló1zicos. r Tenernos, pues, acciones nerviosas específicas que interesan principal- merrteIa. medula espinal y e] nervio vago. Particularnrerrte la taquicardia debe atribuirse. a parálisis del vago. También .~e ha 'indagado la causa dela dispnea. Un perro de ensayo, como demostró la necropsia de modo evidente, murió de asfixia, después de haber presentado parálisis pasajera del tercio posterior 'y dispnea cada vez, más intensa. 'Como contraprueba, se traqueo- tornizó un segundo perro y se le inyectó la misma dosis; presentó los mismos fenómenos de intoxicación menos la dispnea. La muerte sobrevino por .'. " . I debilidad cardíaca. Parlo tanto, la causa de la dispnea parece radicar en la laringe. Si recordamos la parálisis del vago (demostrada en tantos casos), es fácil de: comprender qué coexista con ella (sobre todo cuando las dosis de veneno san grandes] una, parálisis del recurrente capaz de ocasionar la asfixia. \. . .., La sucesión d~ diversos fenómenos tóxicos íué la siguiente: primero se I observó, a lo sumo a los dos minutos, parálisis del tercio posterior; al cabo de hora y media, el máximum de dispnea: al mismo tiempo, pero algo más lentamente. aumentaba la frecuencia de los latidos del corazón, alcan- zando el máximum al cabo de una hora, poco más o menos y, por último, se presentaban las sacudidas musculares. 40 ' H.EVISTA VETERI 'ARTA DE ESPAÑA , VI" ASPECTO JURíDICO' Los casos descritos en la pág. 24 Y siguieIl:tes de intoxicación por las guijas y las pérdidas ocasionadas por ello, movieron a muchos propietarios \ de caballos a demandar a los provisionistas ante los Tribunales de justicia. El informe qu.e a este propósito dieron los profesores Frosch y Fráhner y el.fallo del tribunal de comercio, son interesantes, Se trataba de la demanda del propietaria Hennecke contra la casa Slubinski y Meyerhardt: El deman- dante ~eclamaba una indemnización de 29,160 marcos, pOr habérselo muer+o 10 caballos y mermado de valor otros 23 por enfermedades y por ser debidas dichas muertes y enfermedades ala ingestión de guijas vendidas como pienso de buena calidad. En el comercio de piensos.el peligro de las guijas es COno- cido y~ desde hace 10 años, por lo cual el demandado debería tener conocí- \ miento de dicho peligro y, no vender semejante pienso. El demandado había vendido -antes guijas de igual clase al propietario de caballos Lange, quien también tuvo casos de enfermedad, de los que tuvo conocimiento ya el demandado en 24 de noviembre de 1910. El acusado negó la toxicidad y la nocividad de las guijas proporcionadas por él. Dijo que había oído hablar de los casos de enfermedad de los caballos de Lange, pero que no se h bía creído en el deber de comunicarlo al demandante, porque no era indiscu- tible la opinión del veterinario Pifremeni, que había tratado dichos caballos. El veterinario Pi/rement hizo un informe sobre los cabal.os enfermos del propietario Hennecke, que consta en las actas. El contenido de su informe coincide en esencia con los resultados de mis investigaciones de los caballos de este propietario, que son los casos E, pág. 26. Nuestra Escuela fué consultada 'sobre los siguientes puntos: l. Sobre si las almortas contienen venenos nocivos para el organismo' animal, de modo que no sean apropiadas para pienso; 2. 'Si'los caballos alimentados con Lafhyrus sativus pueden experimentar un trastorno de sus órganos respi- ratorios, especialmente fenómenos de silbido laríngeo y, finalmente, la muerte por asfixia; 3. En caso afirmativo, hasta qué punto es conocida de modo general la nocividad del L. sativus y si especialmente antes de noviembre de 1910 se dieron a conocer al gran público semejantes peligros; 4. Si los fenómenos morbosos descritos en "Ia sumaria por el veterinario Pifrement y la enfermedad y la muerte de los caballos del demandante deben atribuirse a la alimentación COnL. sativus, 1 njorme da10 en 1'8 de nouiernbre de 1912 por la Escuela de Veterinaria de ss-u« l' \ CON,TESTA CION A LA PREGUNTA r .a La~ guijas, L. sativus, papilionácea, se cultivan y usan en Rusia, en el sur de Alemania y, en general, de Europa, para preparar pan y como pienso, por contener abundante albúmina. Ora solas, ora formando parte de mezclas de substancias alimenticias, se utilizan son bastante frecuencia para la alimentación de caballos, bóvidos, porcinos e otros animales. Pero, repetidamente, después de su consumo, se han ob- yer vado en el hombre y en los animales domésticos mencionados, én partí- ,,' ARTICULaS TRADUCIDOS 41 ' cular ,en los équidos, graves fenómenos de intoxicación, que han causado la muerte de' una proporción de .animales variable según los casos, Teniendo I eIÍ cuenta todos los casos publicados desde 'I885, 'entre ellos los del deman-, dante, podemos dividir las observaciones quefiguran en la literatura en dos grupos principales: el' primero y más numeroso, sólo comprende los, casos de intoxicación aislados, esporádicos, sin tener en cuenta la cuestión de si el L. sativus obra siempre corno tóxico o temporalmente Ji en qué, condi- ciones y circunstancias, , "',' " ,,' En el' segundo grupo figuran los autores que opinan que una alimentación a base de guijas, prolongada durante largo tiempo, es tóxica, o que cierta ca;tidad c1'eguijas no 'se puede dar en.unaración" sin daño parar el animal, Respecto a la especie sólo, existe acuerdo en que se .debe considerar al caballo como el más expuesto, mientras que l¿s bóvidos son, para unos, refractarios o poco receptibles y, para otros, también receptibles. También se han ob- • 1 . I I servado envenenamientos ,e,n cerdos y¡ personas, mas en ambos rara vez: en las personas principalmente porque e,l veneno de las 'guijas es destruido por el calor-s-por ende aniquilado en la panificación-y el hombre casi .no come las almortas más' que en forma de pan o 'de bollos o pastas, Pero ninguno de los observadores ha, demostrado' que sea tóxico el COnsumo de .las guijas en todas las circunstancias, es decir, que las guijas contengan siempre un veneno, Por lo tanto-y esto 'parece 'corresponder del mejor modo a los hechos, de fa literatura publicada se saca la impresión de que las guijas \ s6lo son venenosas temporal u ocasionalmente y a veces hasta después de 1'1(,.. ./ \ consumir cantidades relativamente pequeñas. Acerca de las circunstancias y condiciones de la toxicidad y los caracteres' de las guijas venenosas, na hay datos fehacientes o,"probatorios; tampoco vexisten investigaciones toxico- Iógicas sistemáticas acerca de este punto, Cierto que se han hecho tenta- tivas pariL obtener químicamente puro dicho 'veneno; entre ellas merece ci- tarse la preparación de un alcaloide tóxico reéordada por el demandante, " Sin embargo, todos estos asertos de Teilleux , Bourlier, A stier, Bay ne y otros, no han- logrado el reconocimiento científico, porque no corresponden a in- vestigáciories' bastante numerosas; ,porque, además, cada investigador ha obtenido un cuerpo distinto y sobre todo porque los' fenómenos tóxicos producidos en los .animales por el supuesto veneno no coinciden con el , cuadr,o del envenenamiento natura,l ("Y, los resultados de nuestras inves- 'ti:gaciones), La toxicidad de las guijas debe conceptuarse precisamente como la de los altramuces, -que también, sin causa ostensible, obran como veneno en ocasiorieas o como la de los mejillones o almejas y otros alimentos análogos r o condimentos, en ocasiones muy tóxicos, ,' . Aunque aislada, es muy notable la observación de J. Bayne (Veteri- narian I894), que tal v:ez esclarezca este asunto. Bayne recibió de un propie- tario cuyos caballos habían enfermado y muerto con, los fenómenos típicos del envenenamiento después de alimentarlos con guijas, muestras de esta' I semilla, procedente de Riga, para su investigación.' Después de sembrar estas semillas.y de comparar las plantas