1 REVlST! VETERINA.RIA DE ESPARA Vol. XII Barcelona: Febrero 1918' N.O 2 ARTfcULOS ORIGINALES , Problemas zootécnicos La aptitud de tiro mixto en el caballo POR JosÉ' ORENSANZ I~spector provincial de Higie;~ pecuaria. Averiguar la aptitud de un caballo; valorar sus, condiciones de forma, estáticas y dinámicas, para sacar en consecuencia "qué servicios puede prestar aquélla máquina, con el mayor rendimiento y con un esfuerzo mí- nimo.. es l}na de las cuestiones de la mayor importancia dentro del-más exacto conocimiento del caballo, zootécnicam,ente considerado. ,Los ingleses, maestros en todas fas cuestiones que la zootecnia abarca, que: han sabido moldear a su' antojo la materia, para formar, dentro de Í""s especies domésticas, las razas más variadas y acoplarlas a las necesidades del hombre; que conociendo perfectamente las leyes de herencia y practicando á la perfección la; gimnástica funcional, colocando", la vez a los productos, hijos de la selección, del crueamiento, del mestieaie y hasta de la hibridación, en las condiciones más a propósito para su fisiológico desenvolvimiento morfológico-dinámico, I han conseguido, Cama dejamos expuesto, hacer razas de animales para los diferentes servicios, han llegado en el caballo a espe~ cializar de tal modo sus aptitudés que, efectivamente, dentro del tipo caba- llo, lo han alargado, lo han encogido, le han dado masa, se la han cercenado, lo han dotado de una gran ligereza, lo han especializado para elsalto, para la caza, para 'la carrera, para el t.iro, para las labores agrícolas, étc., etc., y tienen actualmente, para cada-servicio. su' tipo de caballo ideal. [Diganlo sino los purasangre, los irlandeses, los clydesdal, Jos hackney, etc.! Las aptitudes todas del caballo las han especializado al máximum, y dentro de la aptitud silla y tiro, han hecho tipos para distintos servicios. El ideal zootécnico, en la explotación del caballo, ha sido conseguido por el inglés. Para llegar a esta finalidad, aparté de otros medios, que hemos apuntado, indudablemente que ha tenido que 'preCeder un acabado estudio de' las diferentes aptitudes del caballo; de aquí que la armonía o inarmonía de las condiciones de forma y dinamismo, tengan tanta importancia para 'el conocimiento del caballo: 4 . Hoja -de califiéación de, caballo Nombre, Chiquito; propietario, don José Moro der: procedencia, extran- jera (Francia); raza, perchara: sexo, macho entero; capa, negro azabache; edad, ocho años; hierro, no tiene; peso, 860 kilos. ' y 3.° .•.. 10.'35 2'50. 1'0.0. '2'50. 10 20 entre el 9.° y el 8.° ...... 0.'0.7 6'50. 0'50. 3'25 5 Id.' -I~ -- . 21 Iridice dactilo-torácico .............. 1:8 1'0.0. 10'0.0. 'la 22 Indice corporal ................•... ; 0.'84 9 0'50. 4'50. ,5 . . I 23 Indice de compacticidad ............ ' 1 : 11 8 1'0.0. 8'00. 10 -- -- -- --- -- 24 DAbito' kilogramétrico hipotético ..... 10.1 a 1.'32 3'50. 1'0.0 3'50 10 Suma de los puntos ........ 91 '75 la 77 ''Y! 10.0 Escala de Calificación. - 10, perfecto; 9, sobreealiente: 8, muy bueno; 7, bueno: 6, bastante regular; 5, justo; 4, ,mediano; 3, muy mediano; 2, malo; 1, muy malo. · Hoja de calificación de yegua Nombre, vtus, Propietario, 11.° Regimiento Montado Artillería; Proce- dencia, extranjera (Francia); raza, bretona modificada; sexo, hembra; capa, alazana; edad, 9 años; hierro, no tiene; peso, .48p kilos. o:l Ol", ~'" dOl ·6.~ .. '" s " .,g o~ o .e:~ d '" dO O' CONSIDERANDO S ~~- "'" .~E ::; '0 e> ~, E-<~ " .- <> o "" al <>~ o e- ~- '" dO CONSIDERANDO S 'Ob ~'O -". "i1 '0 e .e'~ -'" 'gS "'o o q::¡ ., 9 -;; r-- ~' _. ~ ~I:l Il. " - "" e A"', -- , ' ,o O --- --- 1L.Altura a la cruz ................... ; 1'45 - ; , I 2 Id. al dorso ................. :.' . 1'39 3 Id. a la grupa ....... . .......... '1'145 4 Id. del pecho ...... s .... '•••• :.;. 0'63 , 5 Id. del extremo del codo ....... . 0'83 '. 6 Longitud del tronco (eacápulo-Isquial). 1'44 7 Longitud angular' ............... : . : 2'13, I \ 8 Anchura'de los encuentros .......... 0'40 9 Id de las caderas ............ 0'55 I I 10 Perímetro torácico, ............... :. 171 I j 11 Id. de la 'cafia ................ 0'17 12 13 Id .. del abdomen ......... Cabeza y cuello ..... ! •••••••...•.•• :: ... 1'85 - -- - - 9 0'50 4'50 --', 5 14 Angula de la espalda y caderas ..... ', 8 1'00 8'00 '10 \ ., 15 Id. del corvejón y menudillos .... 7 1;00 1'00 10 " 16 Articulaciones, cascos y aplomos .... 9 1'00 9'00 10 , I 17 Fondo ........ ~. .............. .-.. :':' ' ,¡.o , ,'1:00 ·10'00· io 18 Diferencia entre el 4,° y el 6.° consi- ' ,~..- derandos .......... " .......... :.-.' . '. ~. 0'20 . 4'50 0'50 2'25 ' 5 , 19 Diferencia del 2. con el 1. o y 3.°,.:: .. 0'12 7 1'00 7'00 10 . 0 20 » entre el 9.° y el 8° ... .-.. '.. 21 Indice dáctilo-forácico. : ... ; ...... - --, -- :'. 1: 10 0'15 , 2'50 8 0'50 -- --- 1'00 1'25 8'09 - 10 5 22 Indice corporal-. ................ '.. '.. 0'80 ' r¡. 0'50 3'50 5 , J 23 Índice de compacticidad ........ ','.'.. ' '1'8 9 1'00 ' 9'00 10 24 Débito kilogramétrico hipotético .... '.. Swma de lo~ puntos •.... '... -- 75 !!: t08 - - -- - 3 84'00110 0'50, 3'00 72'50 -- 100 10" , . Es'cala de calificación. :- 10, perfecto; 9, sobresaliente; 8, muy búeno; 7, bueno; 6, bastante regular; 6, justo; 4, mediano; "3, muy mediano; 2, malo; 1, muy malo. ' AR~íCULOS ORIGINALES 55 Corno los índices se obtienen a base de las medidas, exponemos su signi- ficado y fórmula en primer lugar. El índice dáctilo-torácico nos indica la relación que existe entre el esque- leto y el sistema muscular. Su fórmula de obtención es: C. TO = Contorno torácico. caña. El índice corporal nos pone d~ manifiesto si el caballo es brevilíneo, . mediolíneo o longilíneo. Su fórmula es: 'L . Longitud escápulo-isquial. C. TO = Contorno torácico, El índice de '¿ompacticidad nos da: una idea de armonía o -inarmonía que existe entre el tronco y las extremidades locomotoras del caballo. Su fórmula es:- . ' P = Peso del caballo, + n metro l = Exceso en centímetros de un metro, en la alzada.l~-"~ Por último, -el débito kilograrnétrico nos dice la potencialidad de" la t.:";¡ máquina. Su fórmula. de obtención es: \ r 3 D"=22,HXC2 a-de A al paso. \ / 4' Es decir, que el débito kilogramétrico hipotético se obtiene multipli- .cando el coeficiente ,?2'II por el cuadrado del contorno torácico, dándonos Cuadro 1.0 -Caballo «Chfquito», el número de kilográmetros, y la:s tres cuartas partes de la Alzada nos da 1a distancia, 56 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Con la apreciación de estos índices y demás datos que dejamos anotados, tenemos más que suficiente para incluir un caballo dentro de la aptitud de tiro~ . La escala' de calificación. en el método que nos ocupa, es: IO puntos Cuadro 2.°.- Yegua: «Vi1I~.). Perfecto. 9 Sobre~aliente, S·Muy bueno.v y Bueno, 6 Bastante regular, 5 Justo, 4 Mediano, 2 Malo, 1 Muy malo. Para acoplar los datos que obtengamos por la medición de las distintas regiones y calificar los considerandos, hay que tener. en cuenta los extremos Cuadro 3.'- Yegua «Zulema», ARTÍCULOS ORIGINALES 57 siguientes: Los datos tipo, es decir, los que anteriormente hemos consigna-' do para caracterizar el caballo de tiro, nos' sirven de punto de partida, -v.' naturalmente, como al medir caballos_ y yeguas unos darán más centíme- tros: otros menos, éstos darán unas índices más altos, aquéllos más bajos; etc., hay que saber cómo hemos de manejar la escala de puntuación y cali- ficar uno por uno todos los considerandos. Excepción hecha de los que se califican a ojo, o sea los señalados en el ouadro con los números 13, 14, 15, 16 Y 17, los demás hay que calificarlos sujetándose a las siguientes reglas: La La diferencia del dOTSO con la cruz será perfecta cuando sea de 4 centímetros y la del dorso 'con la gr_upade S centímetros; pues bien, para juzgar ~ste considerando (línea dorsal) señalado can el n.v 19, hay que des- cender en la escala de valoración un punto por cada dos centímetros de di- ferencia, sumar los que resulten y. valorarla mitad. ¡ 2.a La diferencia entre la altura del pecho y del extremo del codo, será , " perfecta, cuando sea de 42 centímetros. Se califica el considerando n .> 18; quitando uno por cada cuatro centímetros, más o menos. La 3.a diferencia entre los encuentros y las caderas.será perfecta cuan- do sea de un centímetro. Valorando cada' dos. centímetros en más o en menos. p~r un punto, se califica el considerando n.v zc. 4.a 1'8 de índice dáctilo-torácico, es la perfección; los 'puntos hay que disminuirlos en relación con la unidad del denominador, tanto si pasa de 8, como si no llega: por cada unidad en más o en menos, Sé disminuye un punto. 5.a El índice corporal es perfecto cuando .arroja el cociente 0'86. Cada dos centésimas alto o bajo, s,e disminuye un punto. 6.a El índice de compacticidad es perfecto, cuando está representado por el quebrado 1/9: -Siresulta mayor o menor, por cada unidad, se disminuye ~~~. - ' . 7.a - El débito kilogramétrico es perrecto cuando .arroja 80 kilográme- tros a 1,20 metrospor segundo de tiempo. Cada tres kilográmetros de dife- , rencia, en más o en 'menos y de un centímetro de velocidad, se disminuirá medio punto. En nuestro deseo de observar la diferencia en índices que separan al caballo de tiro mixto del de silla y tiro pesado, y poder sentar fórmulas que nos indiquen la aptitud, perseveramos en la labor iniciada, y en los muchos caballos' que 'hemos medido y que vamos midiendo y conservando para su estudio, las correspondientes Hoja~ de calificación, échase de ver que efecti-, vamerrte las diferencias son apreciables y que llegaremos a obtener unos' índices que, podrán ser adaptables a cada aptitud, silla y. tiro pesado y que constituirán .e;lfundamento racional en la calificación de la aptitud. Prometemos tener al corriente de nuestro trabajo a nuestros benévolos lec~ores. Valencia, Noviembre de, 1917, -, { REVISTA VETltRI'NARIA D:I: ES:P.A.tt.A. Desgarro, de la pared abdominal y hernia uterina por los esfuerzos del, parto en una cabra POK EL DOCTOR r. F. El veterinario de Villafranca de Córdoba don Emilio Jurado, en una carta del 12 de enero, de 19'1.8, nos refiere la notable historia clínica que sigue: eEl día 20 de noviembre del año anterior fuí llamado+poi don Juan A. Cubero part que visitase a una cabra que, habiendo cumplido el tiempo "de preñez, hacía 2 días que había manifestado síntomas de parto, pero que éstos habían desaparecido y la encontraba inapetente y triste, sintiendo que se le desgraciase, por ser muy abundante en leche, En presencia de dicho, animal, le observo un estado adinámico, 38'5° de temperatura y unas mamas atroces, que exudaban alguna serosidad;' explorando éstas, noto, entre la glándula mamaria y ia piel que la cubre, una cosa que parecía moverse; ínsisto en .dicha exploración y me cercioro de que lo que palpaba era un feto, Manifiesto al dueño mi opinión y le aconsejo que había que incindir las mamas 'para extraerlo en seguida, puesto que, si tardábamos ,más, morirían madre e ~ijo, Atendido y autorizado por ·dicho señor y preparado lo necesario para la intervención quirúrgica, practiqué en la piel que cubre las mamas una in- cisión de unos 12 cm" por la que salió gran cantidad deIeche: después noté un cuerpo carnoso que, no dudando que era el útero, lo incindí +ambién y de su fondo extraje un chivo vivo y las envolturas fetales; noté, por la exploración, en la parte superior, otr? feto, que también extraje vivo; era una chiva, El gran público que preseJtcióla operación se desvivía por auxiliarme, y todos estábamos admirados de tan raro caso, La chiva vive, y está muy mona; la amamanta otra cabra ysu dueño la cuida mucho parla forrna en qub tuvo que nacer. El chivo murió, por no alimentarlo bien, y lo' mismo le ocurrió a la madre, a pesar de los excelentes cuidados y asistencia que se le prestó, I En la autopsia aprecié una estrechez del cuello del útero y la rotura de los músculos de la región abdominal inferior, no notando la existencia de hernia alguna, cosa que también pregunté al dueño, y me 'dijo q).le jamás había visto en su cabra, No existiendo esta .lesión ¿ serían los esfuerzos ,que .hizo el animal para vencer la estrechez del útero, unidos a"la tracción que ejercían, ' por ¡m, gran volumen, las mamas sobre los, músculos de la citada región, capaces de romperlos o ' ,* *' * En el caso, tan bien observado y descrito por el señor Jurado, los esfuerzos del parto determinaron un desgarro de la pared abdominal inferior (quizá debilitada congénitamente o por la presión pl'o,longada del útero grávido) - 1- ,1 ARTícULOS ORIGINALES .59. ppr el que salió parte del cuerpo de la matriz. Semejantes hernias de la matriz, producidas por esfuerzos de parto, se han observado muchas veces en yeguas, vacas y perras, pero son, sin duda, mucho más raras en las cabras. , ¿InIluyó en dicho desgarro, como sospecha el señor' Jurada, la tracción ejercida par la ubre voluminosa? Desde luego, en.la historia clínica expuesta, se consigna que la cabra era ernuy abundante, en lechee y de mamas «de gran volumen». (Estas, digámoslo de paso, debían ser sobre todo volumi- nasas después de producirse la hernia de la. matriz, pues así suele ocurrir en las yeguas y vacas, en las cuales la ubre puede llegar, en seni.e, jante caso, hasta el suelo.) Además de va- luminosas; .esta cabra tenía las mamas re- pletas de secreción; en la historia transcrita consta, qu e,salió ~(gran cantidad de leche» por. la incisión que se prac- ticó en ellas. Por lo tanto, es ra<;i0IJ;alad-' mitir que su gran va- lumen, su .mucho peso y su' excesiva disten- sión hu bies en contri- B buido a desgarrar ..la.'':'· Fig. 1.-Bituá.ción norlJ!.B.l el utero. d pared inferior del ,SecciÓn Iongttudíuat de una vaca- congelada en elll.o mes de la preñez. U, útero; V, vag ína: V', vejiga de la orina; vientre, acaso, ya de- R,recto; R', riñón; P, diversa. cavidades g áatrtcas; B, pared bilitada, como he dicho abdominal. Según Schmaltz. antes . . El señor .jurado apreció, además, el' la:necropsia, «Unaestrechez del cuello del útero». Ahora bien, según P';'imans (1), la estrechez del cuello uterino en' el término de la preñez, cuando na se debe a una alteración hística (ad- 'herencias, fibra mas; condromas; sarcomas, carcinomas, calcificación, etc.) ql\e hace imposible su dilatación y, por ende;la salida del feto, se debe a una estrangulación del cuerpo de la matriz. En el casa' que comentamos no se habla de la menar altoraciónIustonal del cuello. uterino; éste, 'por lo tanto, permaneció estrechado por hab~r sido el útero. herniado y estrangulada. En la vaca, la estrangulación del cuerpo de la matriz suele impedir la dilatación del cuello de la misma. Normalmente,. la situación del útero. grávido de la vaca está representado en la figura 1. Si, can los esfuerzos del parta, se introduce o enclava una porción del cuerpo de la matriz en la exca- vación vésicouterina, las ondas contráctiles no pueden propagarse desde los cuernos y' cuerpo. hasta el cuello de la matriz, el cual, por esta razón. per- . \ (1) PAIMANR, . .l- (Utrecht). W Das Verschlossenbleiben der Cervix oteri beim he ra n- nahenden Partus des Rindes, Aren. f. w, n , pro Tierheilk. T., 42,1915. (Dí ser tacién de Berna, de venta en la po r ter ía de 1",Unlversldad.) 60 REVISTA VETERú,rARIA' DE ESPAÑA I manece ,cerrado (fig. 2). (En este caso las contracciones de los músculos abdominales acaban, muchas veces, por desgarrar el útero y la: pared ventral de la vagina.) ,\ En la-cabra observada por el señor Jurado debió de ocurrir algo parecido> las contracciones abdominales determinaron un desgarro de, la pared inferior del' abdomen, quizá entre los dos rec- tos, cerca de la inserción pubiana de ambos. La distensión ejercida, por una ubre muyvoluminosa y repleta, pudo 'facilitarlo. Por este desgarro salió parte del cuerpo uterino, el cual' quedó estrangulado Y'por esto sus contrae- ciones no pudieron llegar a su cuello y dilatarlo. Recordemos que, como dice Paimans, el ·C1.{ellode, la matriz se comporta con respecto al cuerpo y a los cuernos de la misma como el esfínter de la! vejiga' con' respecto a los -múscu- lOS expulsores de la orina: en cuanto entran éstos en función, aquél se rela- ja. El cuello uterino, pues, permanece Fig. 2.-Invagina.oión del útero. en la exoavaoión vesioo-uterina.. ocluído, no por' contracción eSpasmó- Las iniciales expr esan lo mismo que en dica, sino porque hasta \él no llega la la fig. L onda contráctil de los cuernos y del cuerpo, por impedirlo la estrangulación del último. Según todas las probabilidade's, a una estrangulación semejante se debió la oclusión 'ute~ina observada por el señor Jurado en la necropsia de su notable caso. 'En fin, contribuyó a mantenerla, evidentemente, la insuficiencia de-la prensa abdominal, muy 'menoscabada por el desgarro de su pared inferior y por la hernia de la matriz. ARTÍCULOS TRADUCIDOS " ,- Cultivo natural de los bongos patógenos , I 'pOR L, CAzALBOU Los progresos realizados estos .últimos, años sobre la I micolo~ía -de los vegetales ·pa tógenos, nos permite considerar al.microbio corno e~represen tan- te, en los tejidos vivos del' enfermo, de elementos .degenerados de ,un hongo cuya evolucíón.ricrmal debe efectua~se en, el medio exterior. , . , Como consecuencia de varias comunicaciones a la Sociedad de Patología ~ comparadar-hemos formulado estas conclusiones que creernos útil reprcdu- cir al principio de' esta 'memoria: I ARTICULOS TRAD,uCIDOS 6r -Existe -en la naturaleza probablemente un gran número.de vegetales criptogámicos que tienen 1",facultad de vivir tanto en los tejidos del hombre como,en los de los animales. -Se desarrollan en estos tejidos bajo una forma simple, )olamada gene-, ralmente microbio, que conservan al reproducirse .. -Por esta última propiedad, permiten el contagio y se 'multiplican casi indefinidamente. ' -'-La imposibilidad para el microbio de reproducir el hongo originario. se debe a la naturaleza particular del terreno en que vive dicho microbio, y que se caracteriza p'0r dos factoresprincipales: materia organizada y tempe- ratura elevada. -El cultivo del microbio en medios artificiales y a una temperatura próxima a la de los seres superiores tiende a colocar el elemento infeccioso en fas' condiciones orgánicas del enfermo. -La experiencia constante, demuestra que, así, el microbio' .conserva su forma 'degenerada. ,' ' --':No hay pues ninguna relación posible entre la ,morfología del mi- crobio de la lesión o del cultivo y la del vegetal específico. Est'a compro- bación y las: consecuencias sacadas de los numerosos aspectos del poder virulento, tienden, de una manera 'irresistible, a considerar el parasitismo como un fenómeno accidental en la especie patógena. --;-La t.ócnica 'bacteriológica actual es insuficiente para diferenciar los diversos elementos microbianos. _No obstante estas dificultades, hay necesidad de llegar a esta diferen- ciacio n, tanto .p0J:lo que se refiere a la ciencia PVra corno para apoyar los es- tudios 'vacino o -sueroterápicos en una base indiscutible, en la' especie, la base botánica. . I -Es inútil buscar la naturaleza de un' vegetal patógeno por los caracte- res objetivos de los cultivos artificiales de su microbio. -Lci.·reéonstitución, vegetal, partiendo del elemento infeccioso, debe intentarse en 'el \laboratorio, teniendo como principal medio el cultivo natural de'l microbio, ,,' ~Éste cultivo debe estar condicionado por dos exigencias: medio apro- piado y temperatura general. De estas diversas proposiciones se derivan los principios de la micología, ciencia que" en estas' mismas páginas lo hemos dicho (1), demanda su or- ganización. ',' ¡ , El presente trabajo tiene por objeto presentar, utilizando algunos ejem- plos, nuestra concepción eindicar las primeras leyes que deben regirla mi- cocultura. Los ejemplos están tomados entre las siguientes especies: a), Dermatojitos (Tricofiton favirormes, 'Ir.' equinum. Achorion anulo- sum, A. Serisei. Microscoporon equinum ): , b).' Bacterias bacilares (bacIlo tuberculoso); e). Levaduras (criptococo de Rivolta); d): Bacteriáceas eoeáeeas (COCO, micetómico del caballo). (1) L. CA-ZAJ.BOU. Consideraciones general .. &obre la8 tiña8 y 108 C"UiV08 partuitario«. Rev. Gén. Méd, Véte.; 15'Julio 1914. Trad. REY. VET. DR Esp" Octu·Nov.1914, } ' 62 RltTISTA VlITBD.INAJtU DE ESPAÑA Para \~ada especie indicaremos sucesivamente el elemento. microbiano, los resultados, micológicos obtenidos por. el cultivo artificial "y los resul- tados micológi o$,siuninisnados 120rel cultivo natural, es decir a la tempe- ratura general.' . ... a). DERMATOFITO~. Tricofitos favilormes. (r).-En todos los dermatofitos, el elemento mi: crobiano está representado por el grano radi cular.idel cual sale el- micelio, en y alrededor de la raíz, por la influencia de la reacción del enfermo. Casi esférico en el trícofiton, presenta una forma menos regular en el acorion y en los microsporos. I Después de Bodin y Sabouraud, hemos llamado la atención sobre la mala calidad, para el desarrollo de los tricofitos faviforrnes, del medio gelo- sado habitual que se emplea en dermatología; algunos agentes de tinas bo- vinas no cultivan bien en elagar peptoglucosado. . . En las siembras positivas, el desarrollo micótico es muy lento. Cirando se examina: periódicamente las raíces parasitarias, se observa que el grano radicular, después de haber producido una hifa corta, detenida sobre una maza terminal ,más o menos voluminosa.dlamada impropiamente «clamidos- s o i o JI e A Fig'. l.-Va trloollto t'avlforme.- F.i~.1I.-'J:'i'lo,oflto equlno.-M. Una M. Una cadena trlcofítica; un el ...men- cadena tricofltica; un elemento aislado. to aislado. C. A. Cultivo artificial; C. A. Cultivo artificial; hita provista, de Ch, «cl amídcspm-es, C. N. Cultivo na- numerosas «coa id ia s» que nosotros desig- nral; h. 1C. hitas normales; Con, rací- namos con el nombre de blast emos, C. N., mo de conidia •. Cultivo natural; h n hita' norma.l mos- t randoun blastemo bl; y más a rrfba, una hUa secundaria que ha nacido de un blas- temo; Sc,.esclerotes (dur ezas) con un alar- ¡¡amiento pedicular. i pOlO., interrumpe su 'desarrollo durante un período variable. Con ayuda de picaduras sucesivas se reanuda el crecimiento: la hifa se alarga penosamen- te, con inflexiones irregulares y se ramifica del mismo modo. Hasta que transcurre un período de tiempo bastante largo no se ve apa-' recer la pelusa, constituídá por hifas normales, Ya hemos dicho que no debe. considerarse al epleomorfismos como una degeneración, 'sino todo lo contra- rio: esta forma pelosá, mejor que la primera 'pelusa dermatofítica, acusaba el nacimiento de un micelio normal. Se puede asimilar este' período del culti- •vo al césped o rizo de nuestras 'gramineas . .-(1) L.,CAZ1L)30U. Go"tribution a.!'¿tuae des Trichophyton a culture faviforme. Revue Gené: rale de Med. Yét. 1913·1914. ÁRTÍCULOS TRADUCIDOS En' cultivo normal, la hifa aparece inmediatamente correcta, pero su des- arrollo es muy endeble. Entre los 'Ir. faviforrnes que hemos dado a conocer hemos obtenido, eÍJ,una sola especie, algunas conidias (fig. I). ¡- Para este grupo parasitario nos-falta todavía un medio de cultivo ade- cuado. Trichoplsyton ~quÚmm.-EI cultivo artificial de la especie, desde el prin- cipio con pelusa, da largas fiiías que presentan, a su alrededor, pequeños botones, llamados impropiamente «conidias» por los autores. Se trata única- I , \ !.h U Fig. IV.-Aohorlon Sed.el. -M. Granos radiculares destguatss: un grano ha produ- Fi¡r. Il!. - Aohorion annuloIlU.- cido un huso primitivo f. p. C. A. Cultivo M. Gr aucsr adlcuta res desiguales. t. A. artificial, proyecci6n y'ertical semlesque~á- Cultivo artificial; h. an., hita anormal . rica, debajo del huso prtmíttvo, desarrollo de I Con do. o treo extremidades. Sc1 escler o- mi celo ramificado con husos hialinos f. h: en- tes pcdlculado que nace del fondo de la cima hitas con husos coloreados,f. c. cuyos célula; Sc' escle rotes con conidias. Sc', elementos son-a tr avesados por el mieelo que Sc', esclerotes de la superfícíe celular que constituye la pelusa llamada cpleom6rfica». muestran la for maci6n de rosarios de co- C. N. Cultivo natural; proyecci6n horizontal; aídías; en Se» dos conidias han empezado conjunto de órganos nacido. de nn huso al la sransformacíon. . ' tercer dla (julio); f. 'le, .hu.os·hiallnos; f. c. h ... os coloreados. mente, como lo demuestra el cultivo natural, de hiías nacientes que no se. desarrollan en el momento, por razones ya expuestas y por otras que más adelante expondremos. Cornonecesitamos darles un nombre en las descríp- cienes. hemos elegido el más simple, el de 'blastemo (yema). El blastemo es general en los hongos. Algunos ejemplares de r-, equinmn responden al diagnóstico dermatoló- gico, dándonos, 'en cultivo natural, unos esc1erotes con largos pedículos de los cuales han salido nuevas hilas que han llenado por entero la' ,célula de cultivo, haciendo imposible toda observación posterior. Para el cultivo de esta especie, el medio pepto-glucosado es excelente, pero la 'capacidad ce- lular tiene que ser agrandada (Hg. H). REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Digamós también que algunos ejempl~res responden en el diagnóstico sin dar esclero tes y tienen como aquellos, un notable vigor. Por esta razón y por motivos de orden clínico y micológico, de los cuales nos ocuparemos oportunamente, es- posible que el actual Ti'. eq2~in~lmpueda descomponerse en varias especies. Achorion a.nnulosurn.-En cultivo artificial, la hifa es irregular' y de diá- metro muy variable. En cultivo en célula, por el contrario, el micelio se pre-' senta en tubo perfecto; se observa también largos pedículos, que nacen de las hifas fasciculares del fondo de la célula y terminan en esclero tes que a su vez dan orig~n, .por su sU1?erlicie, a conídeas en rosario (fig. III). Achorioñ .Se·yisei.-En gelosa, la especie suministra abundantes husos amarillentos, que nacen con apariencias de hifas con yemas-tomadas en una especie próxima, el A. gy-pseun«, por hifas con conídeas-ylasramasmi- '.1 ··· e l1 ~ .' 'J l'" . Fig. V.-Aohorlon l!Ierlsei. - En el Fig. VI.-Aohorion Serisei.-Arriba·1 centro, un sistema, miceJiano nacido de un hifa derivada de hitas primitivas de huso hialino (en el centro) y conteniendo husos cof o reados, con 3 ramos de coni- 1 numerosos rosarios de conidias (3 meses dta s: b • ramo. de conídias, en diverso :.¡ de celula). Con rosarios de gruesas con í- ' grado de de. arrollo e ímportancta. dias. . celianas ramificadas,' con husos incoloros, en la capa inferior. Estas terminan por penetrar en medio de los husos superficiales para desaparecer bajo la \ pelusa. .,' En cultivo .naturál, se 'producen los mismos hechos. Además. los usoshia- linos contribuyen a Id formación de conídeas en rosario, en tanto que; muo cho tiempo después, los husos coloreados dan largas hifas, que no soportan ramos dé rosarios de conídeas, asemejándose a los Aspergilios y Penicilos (figs. IV, V, VI). He aquí, pues, un dermatofito, elevado por cultivo natural al mísmo.gra- do que se encuentran esp,pntáneamente el A. sper gillus y el Penicillium, . ARTÍCULOS TRADUCIDOS Para esta especie, el caldo Sabouraud conviene perfectamente. Sin em- bargo, 'le falta el fruto, para que poseamos el vegetal completo, único modo de reconstituir la historia completa de la tiña que provoca. Microsporon equ,inttm.~En cultivo artificial, el mi celo «clamidospóricoo atestigua la resistencia 'qtre presenta la gelosa al libre desarrollo parasitario. Al cabo de algunos días, aparece la pelusa; al principio S011> hífasguarnecidas de blastenros, después husos espinosos. En cultivo natural, los husos simples dan conidias en rosario, en tanto que los husos accidentados producen largas hitas, como' la especie prece-. dente, como manojos dé rosarios de conídeas. Los husos ordinarios del M. equinwm deben, pues, asemejarsea los husos 1',." :: I! - ~ ~ Ctf ~ C~N Mlcrosporon jequlnnm.- 'Fig. VII. - Fig. VIIr. - !\oIlorosperon e qumum., M. Granos rodiculares, en mosaico; ún -00,.. Una hita derivada de husos senci- elemento aislado. C . A;: Hifas normales llos y guarnecida de roaar íos de con d ia s; í «Clamldospórica •• h, eh, hitas, llamadas b b. ramos de conídias en diversas eda- «conidía s»; h, e, estas eonldias son b la s- des, procedentes de un sistema mleeliano r. ternos; huso sencillo; f. e. huso espino- producido por un huso desgarradc.L'" so. C. N. Un huso y la. hitas nacidas . te rce rdja (junio): a la izquierda una hita al , \ . noqnal,.h. n, (15 meses). hialinos del A. Serisei y a los husos reventados de la primera especie, a 'los husos coloreados y granulosos de la segunda (figs. VII, VIII). Completaremos esta reseña, agregando que el caldo ·Sabouraud, en el cual existen 'todavía algunas hifas anormales, debe ser mejorado. r b,). 'BACTERIÁCEAS ,BACILARES \ Bacilo tu,bercu,loso.-En cultivo artificial, lo mismo que enlas lesiones, el bacilo tuberculoso ha mostrado hasta ahora un gran polimorfismo, cuyos extremos son el bastón corto y de forma arborizada de los cultivos viejos, 5 66 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA con inflexiones terminales. Por esta última forma se han. querido aproxi- mar los bacilos a los Streptothrix y Oosporos: Metchnikoff ha propuesto el nombre científico de Sclerothrix Koehii (fig. IX). , . Aunque nosotros no podemos conocer las razones que han tenido para esta aproximación, podemos sin embargo decir, con certidumbre, que la tuber- culosis es de naturaleza micótica. La .siguiente experiencia legitima , nuestra afirmación: . M .Un cultivo bacilar en pata¡¡a. gliceri- nada, recibido del Instituto Pasteur en junio de 1913, lo conservamos durante un año en gelosa pepto-glucosada Sabou- raud, en habitación no calentada ..En julio de 1914, algunas células son aban- donadas a la temperatura natural. El examen de estas preparaciones, efectuado en 25 .de 'julio de 1915, indica con evidencia qlle los bacilos han pro- ducido hifas muy bellas. En el centro, en la zona primitiva recubierta por la gota del. caldo, se percibe todavía el cuerpo bacilar, agrandado y de contorno distin- to. Las primeras hifas que salen, fre- cuentemente anastornósadas o errtrecru-' Fig. IX. - Bacilo tuberouloBo.- zadas, parecen tener una :g!embrana de M. bacilos en las lesiones. C. A. Cultivo artificial. Formas espesadas y ramosas. envoltura engrosada a; través de la cual C. N. Cultivo natural. Un bacilo pro- ductor de una rama miceliana, ramiñ- no se percibe ningún tabicamiento. Pero cada espesada; b, blastema. en el límite de esta zona se distinguen, en , gran número, ramas micelianas continua- ción de las primeras, correctas, ramificadas, con un diámetro que tienen . de 5/-1a 1 /-15 Y provistas de tabiques, con frecuencia aproximados, que. testifican, según nos enseña el estudio de los -derrnatofitos, la actividad micótica actual. Estas hifas son, en tocías sus partes, s~m.ej'8:ntes a las .hifas dermatofí- ticas mejor conocidas'. El problema a resolver, en este caso, es llegar a conocer los órganos con- servadores y reproductores qué permitan discernir las especies tuberculosas cuya pluralidad debe ser probablemente infinita, Después de esto, se podrá emprender el estudio del, tratamiento vaccino o sueroterápico con furida-, mento científico. ' e). LEVADURAS (1) , Cryptoeoco de Rivolta.'-En, cultivo artificial, en ~uero glicerinado o gelo-· sado, en gelosa peptonada, •• I o mejor. en gelosa de habichuelas , • glucosada a.l (1). Los tratados más recientes de bactertotcgta colocan el «cryptococo de Rívdlta» entre las Levadura>, que además pasan por, hongos. ARTíCULOS ORIGINALES z %'. Negre y Boquet (1) han obtenido la transformación del criptococo en .un hongo imperfecto. Las hifas. de formación penosa, tienen, en efecto, diá- metros muy distintos, sclamidospóricoss (fig. X). Después de lo que hemos dicho de los mice- los irregulares, es fácil de como prender que los 'criptococos reclamen, para su desarrollo normal, un medio más apropiado. L'os autores utilizan ,1>1 de preferencia la .ternperatnra de 24°260'; se puede pensar que a la t-emperatura general y con un medio adecuado, el criptococo dará el hongo original. d). BACTERIAS COCÁCEAS Flg. X.-Criptococo de Ri- Coco -micetámico del caballo.-Se sabe que en volt&.- M. Un crlptococo en cultivo artificial los cocos; que constituyen los la lesión. C. A. Cultivo artifi- cial. Un filamento «clarnídos-»granos amarillos» de los .micetornas del hombre porteo» en vías de ramificación' o de los animales no se distinguen en riada de '(según Negre y Boquet). C. N. Cultivo narurat desconocido. los estafilococos (fig. XI). Hemos tenido ocasión de estudiat un coco procedente de un hongo de castración. Co- locando en una caj~ de Petri esterilizada pus micetómico. que' contenga gran cantidad de granos ~marillos. hemos comprobado., al - . cabo de algunas semanas' (marzo-junio), que los cocos empiezan a alargarse en hifas. Este .príncipio evolutivo, que nosotros hemos no- tado, se ha debido producirbajo las influen- Flg. XL-Cooos mioot6mioos. -M. Un coco de grano amarillo. ci~s de las reservas coccídianas; del calor y C. A. Cultivo artificial: es tafilo- de humedad conveniente; a causa de las cir- coso C. N~ s. p. cultivo natural espontáneo. cunstancias presentes no hemos podido seguir los estudios; sin embargo, estas observaciones demuestran la na- turaleza real del agente patógeno, asf como la de la de los estafilococos y probablemente la de los estreptococos. CONCLUSIONES . La 'Colocado. en célula directa, en condiciones naturales de desarrollo, el microbio utiliza todo el medio para la formación preliminar de su sistema ve geta ti vo: hifas y reservas especiales. 2,3 Hasta no haber utilizado por completó el medio, el hongo, satisfe- chas sus necesidades individuales, .se orienta en la formación de órganos conservadores (conidias] y reproductores (esporos), Por esta razón los der- matofitos, aun los que crecen en medios apropiados, no pasan de la edad .vegetativa. . .3.3 El desarrollo de una hifa «clarnidospórica» indica, para nosotros, "que.no se ha encontrado aún el medio adecuado. (Reuue Générale de Médecine Vétérinaire, 15 de Septiembre de 1916, p. 410-42L) Traducido por C. S. .E . . (1) Pathotoloe;ie exotíque, 1914-1915. 68 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ARTíCULOS EXTRACTADOS ,\ I FISIOLOGÍA BELLl, F. La temperatura del cuerpo en los bóvidos dedicados al trabaJo. (Il Nuovo Ercolani, 20-30 noviembre 19I6.)-El calor animal tie,ne su origen en las' reacciones Y combinaciones químicas--oxidaciones-que se efectúan en el interior de los tejidos del organismo. Durante el trabajo, los músculos son asiento de oxidaciones Y' combustiones más activas que en el reposo; es racional que la producción del calor en el cuerpo de les animales aumente sensiblemente cuando sean llamados a 'producir una fuerza motriz; ,si este aumento de calor no fue~e compensado por una pérdida, se observaría una elevación en, 1<1. temperatura normal del cuerpo. ' El autor ha querido estudiar este asunto experimentálmente en 29 bueyes dedicados a la distintas 'labores (arar en terrenos sueltos y poco profundos, transporte de materiales (6-7 quintales), en carrosIigeros, durante 8 horas, con un reposo después de 4 horas). El trabajo que se exigía de estos animales era grande en relación' con 'su capacidad y por la' duración del mismo. Las temperaturas se tomaron con un termómetro clínico cornprobado., De las cifras recogidas el autor, saca estas conclusiones: 'l.o Durante el trabajo' se observa siempre una elevación de la tempe- ratura, la cual se inicía rápidamente después de la primera hora y va gra- dualmente aumentando hasta llegar a la, máxima a la telc~ra hora. (Los aumentos corresponden a 4-8 décimas según los casos.) 2.° El aumento detemperatura.del cuerpo no es siempre proporcional al trabajo prestado; es cierto que la menor' elevación corresponde al trabajo moderado y la máxima al fatigoso. En los bueyes dedicados al trabajo del arado se observaron mayales elevaciones que en los destinados a la carreta. Durante el reposo sucesivo al trabajo, se verifica un descenso de la +em- peratura, con lo cual se compensan los efectos de la hipertermia en que se encuentran los bueyes durante toda la jornada. Este descenso es más rápido, y, relativame-rte a la elevación presentada, es también más-intenso en los bueyes, que menos se resienten por la influencia del trabajo sobre la temperatura del cuerpo: debiendo admitirse que estos l. organismos, que durante el trabajo neutralizan mejor la producción del calor con otras pérdidas. tienen también la .capacidad, durante el reposo .. I de compensar la elevación rápida con un fuerte descenso. -c. S. E'. BOL!)YREFF, W, Y KNIAZEFF, 1. Estudios sobre la especificidad de la reacción de AbderhaIden. (C.R. de la Societé de Biologie, Noviembre 1917.)- Hace tiempo' que' Abderhalden sentó como principio biológico que la jntro- ducción parenteral de proteidos en el organismo provoca la aparición enIa , sangre de fermentos proteolíticos específicos. Una de las aplicaciones más sensacionales de esta teoría fué e,l diagnóstico deJa preñez, por demóstra- ción, en la sangre de las hembras preñadas. de los fermentos capaces de di- gerir la placenta. Un gran número de autores confirmaron los hechosseña- lados por Abderhalden, y no se ha dado ningún caso de obtener suero-diag- 1, . ARTÍCULOS EXTRACTADOS nosis positivas de preñez, utilizando sueros de machos. En caso afirmativo Abderhalden hubiera afirmado que estos resultados eran defectos imputables a la técnica. Los autores han he'c,ho observaciones-en el transcurso de varias expe- riencias sobre el estudio de las glándulas digestivas-que parecen quitar todo valor a la especificidad [le la reacción de Abderhalden . . En un principio, estos autores tuvieron ocasión de comprobar la pre- sencia Gleun fermento proteolítico, eon acción' sobre la placenta humana, I en la sangre de dos estudiantes y en la de varios perros machos.. después comprobaron, con la sangre de machos que el diagnós+ico de la preñez era positivoo negativo según el momento en que 5e recogía la sangre. En fin, también comprobaron en perras preñadas que la reacción no era siempre igual. sino que unas veces era positiva y otras negativa, según la fase ele la digestión en que eran sangrados los animales. Explicando esta sin~ula'ridad, Bcldyreff y Kniazeff la atribuyen a una modalidad en el funcionamiento de las glándulas digestivas. Ellos han demostrado, contrariamente a la opinión reinante, que el estómago, el intestino y sus glándulas .anejas, no están en reposo terminada la digestión. A esta fase la llaman los autores etrabaío periódico del aparato digestivo juera de la di gesfión& y st¡!manifiesta en el ayuno con intervalos regulares de reposo completo. Los estudios han sido hechos en diez personas y en "alias perros, gatos y aves, yles han permitido comprobar la.generalización del siguiente fenómeno: en el animal en ayunas las glándulas gástricas están en reposo completo y se produce, de tiempo en tiempo, con la regularidad de un mecanismo de relojería, una secreción de las glándulas -pancreáticas e intestinales, y tam- bién de la bilis. Esta secreción se acornoaña de contracciones rítmicas in- tensas del estómago y del intestinodelgado. Esta fase de trabajo dura en el hombre pocornás de treinta minutos: la fase de reposo que le sucede dura poco menos de una hora. ' I DUTélnte el período de trabajo se puede sacar del duodeno del hombre I 50-60 centímetros cúbicos (le una mezcla de jugos digestivos ricos en días- tasás.iproteicos, grasas e hidratos de carbono, cuyas substancias se absorben por el intestino delgado y no llegan al intestino grueso. Boldyreff y Kniazeff han observado que estos fermentos penetran en la sangre durante los períodos de reposo. Estas apariciones y desapariciones periódicas se efectúan con gran regularidad. Estas variaciones son las causas de error que se observan 'en los resultados 'de la reacción de Abderhalden. La~ experiencias de los mismos autores han demostrado, además, que si se extrae sangre de un individuo (hombre' o mujer), durante el período de trabajo, la demostración de los fermentos' proteolíticos da resultados posi- tivos con tedas las substancia", proteicas (placenta, pulmón, fibrina, etc.). Por el contrario, la sangre recogiaa durante el periodo de rl1poso, en el mismo sujeto yen el mismo día, da resultados negativos aun en las hembras pre- fiadas, La reacción de Abderhalden no será nunca específica y, si nuevos estudios vienen a confirmar las demostraciones de Boldyreff y Kniazeff, perderá todo su interés para los fines diagnósticos. Sólo, quedará como un buen método para demostrar los fermentos pro teolíticos en el suero sanguí- , neo.s--C, S. E. ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA MONNÉ, D. J. H. H. Investigaciones comparadas acerca del estado de -Ia punta del hocico "(ptanum nasale) y la temperatura orgánica en -el perro. (Arch. f. w. u. p. Tierkeilh, Berlín, 42, 1916, Y disertación de Berna, 1916.) -La punta del hocico del perro forma una 'zona que comprende el labio superior y las inmediaciones de la entrada de la narizvpudiendo distinguirse una parte nasal, otra dorso-nasal y otra labial. Dicha parte. del hocico es húmeda siempre y, por 1.0 mismo, fría, porque la moja la secreción de las glándulas nasales submucosas laterales y mediales. La ligadura de sus con- ductos excretores va seguida de sequedad del hocico. Las glándulas nasales laterales y mediales son lobuladas, planas, serosas, de estructura tubulosa. Su secreción está exenta de mucina. La punta del hocico está cubierta por un epitelio plano muy estratificado y una capa córnea recia y fuerte. En los limites' con la piel restante, hay gran número de glándulas sudoríparas. La temperatura normal dela sangre del perro la estima el au tor en gy'v- 39'3°. hasta 1 112 años, y es siempre 0'1-0'3° más elevada que en animales de más edad. Examinó las temperaturas 'de la punta del hocico, de la sangre y del aire espirado, y llegó a lós résultados· siguientes, negativos para el diagnóstico: 1. La raza y la edad y las temperaturas del cuerpo' normal, subnormal y supranorrnal.. 'no' guardan relación alguna 'determinada con la del calor o la frialdad, ni con la sequedad o la humedad de la punta del hocico del perro, casi siempre fría y húmeda. ' 2 .. El aumento de la temperatura y de la sequedad de la punta del hocico se debe a enfermedades locales de la entrada de la nariz. . 3. ,;Elaire espirado suele tener más temperatura que la puntade hocico.l r , 4. El influjo de la temperatura del sitio de permanencia sobre el calor y la humedad de'Ia punta del hocico es pequeño: Asi mismo es independiente de la humedad circundante el estado de la punta del hocico. (GuiHebeau,' Schweizer. Arch., T. 59, C. 1). . PARASITOLOGiA HENRY. Otocariasis y proñlaxia de la sarna psoróptiea. (Réc. de medo Vét. enero-febrero" 1917.)-La: otocariasis psoróptica, muy conocida enel conejo y en la cabra, es, según el autor, también bastante frecuente en el caballo, asno, mulo y carnero, aunque haya. sido poco estudiada por los investigadores. Hasta ahora. se había creído que la sarna psoróptica atacaba en primer término la crinera y la cola y luego se extendía por todo. 'el cuerpo. Sin embargo, la forma más frecuente es la otocariasis. En él caballo casi siempre suelen estar afectadas ambas orejas, localizándose la enfermedad enIapar'te más profunda del conducto auditivo externo, en donde se encuentra un tapón cónico gris amarillento compuesto de cerumen y escarnas epiteliales. En la superficie, pueden observarse los psoroptes a simple vista, pues tienen el aspecto de granos blanquecinos movibles. Debido al sitio donde se localizan las lesiones, la afección no puede des- I cubrirse con el simple examen externo. Hay que fijarse en los síntomas. De entre éstos, el prurito no es siempre constante, aunque puede observarse en los establos calientes o cuando se pone íos anirqalss al sol. Estos entonces restregan la base dejas orejas sobre los objetos duros que tienen a su . ARTÍCULOS EXTRACTADOS. 71 alcance, y la rep.etición de estos frotamientos produce llagas, callosidades y la caída del pelo. El joído no parece estar afectado, pues no se producen complicaciones como otitis, etc. En el mulo, el autor -ha encontrado esta afección varias veces, aunque parece menos frecuente que en el caballo. En un grupo de 32 carneros de- comisados' por caquexia en un matadero. del ej ército, encontró. 15 casos. El tratamiento es muy sencillo, pues se reduce a inyectar un parasiticida, tal como 50 ce. de solución caliente de agua cresilada al 2 Ó 3 por 100. Las inyecciones deben repetirse' dos o tres veces con ocho días ·de intervalo, a finde destruir las crías nacientes del parásito. . Henry termina afirmando que la otocariasis es un factor importante 'en la propagación de la sarna psoróptica, y cree que no debería introducirse .ningún animal en una cuadra o rebaño sin tener la seguridad de que está . libre de otocariasis.s=F. ·S.' CRAiG, J. F. La presencia de psoroptes en las orejas de los óvidos. (Vete- nnary Record, 2 de junio I9J7.)-El artículo de Henry, extractado ante- i iormeni.e, indujo a Craig a examinar las orejas de diversos carneros para ver si en ellas descubría psoroptes, Sólo pudo hallarlos en 3, de un grupo de 13 que padecían sarna. . ' De estas observaciones no se deduce que las orejas sean el sitio predilecto del parásito de la sarna ovina, pero demu estran que los psoroptes pueden . ocultarse a veces en lo más hondo de las orejas de los óvidos sarnosos, Y, 'aunque el' número de aquéllos sea: reducido, téngaseen cuenta que basta una sola hembra del parásito para propagar laenfermedad. Esto explica por qué a veces reaparece la sarna en un rebaño que ya se creía libre de-ella. El autor termina aconsejando la más completa limpieza y desinfección de las orejas de los óvidos sarnosos, utilizando la solución de cresil reco- mandada por Henry.-F. S. PATOLOGIA HILZ, K., -del Instituto farmacológico de la Escuela Veterinaria de Mu- nicho Contribución a la etiología del fagopirismo. (M onaishefte t. prakt. Tier- . heilk., [l. 25, Cuad. 718), Fesslerj Zeitschr f. physiolog, Cherñ.. T. 85, Cuad, 1 y 2) fundado en una disertación de J. Fisoher, afirma que el fagopirismo -de nuestros ·animales domésticos debe atribuirse a la acción fotodinámica de la clorofila del trigo sarraceno. Fessler no ha hecho investigaciones propias y parece pasar por alto una disertación de BícWmaier que na confirma las ,~deas de Fischer. , Desde 1906, el Prof. DI. Brandl, director de, este' Instituto, investiga.la etiología del fagcpirismo. Ha hecho comer trigo sarracena en todas las formas 'posibles, verde y seco, semillas con y sin cáscara, harina de semillas enteras y descascarilladas y cáscaras solas, a ratones, conejillos de Indias, conejos y carneros, durante y' me;;es: les ha inyectado subcutáneamente extractos de dicho trigo, Empleó diversos especies procedentes de Baviera y de fuera de Baviera. A pesar de numerosas investigaciones; de que casi todos los animal s de investigación eran albinos, y de haberlos expuesto, durante la misma a la insolación intensa, no logró producir en caso alguno los fenó- 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 72 \ menos delfagopirismo, ni siquiera después de meses de alimentación. En I9Il y I9I2, con motivo ,de los pretensos resultados positivos obtenicos por Oehmke y Fischer. volvió Bichlmaier a investigar el asunto. Practicó numerosos ensayos de alimentación; inyectó subcutáneamente a numerosos ratones, conejos y conejillos de Indias albinos, extractospreparados como los dé Fischer. El resultado fué completamente negativo. Hizo numerosas investigaciones de la sangre y tampoco pudo ver en las muchas prepara- cienes hechas 10s cristales y gránulos descritos y dibujados por Fischer. BicWmaier llegó a, la conclusión de que mediante ahmentación co.n trigo. sa- rraceno , o medi ante i.nyeccione s bi-podérmicas de sus extractos, sin otra cosa, no. puede produoirse jago.pzrismo.. Más tarde 'los doctores Brandl y Schartel obtu- vieron el glucósido jago.pzrwm-r.ut~n de las hojas del trigo sarraceno. Tampoco dieron resultado los experimentos hechos con este cuerpo en animales.' Ya Bichlmaier indicó que la substancia color'ante verde, que Fischer consideraba como' el factor etiológico y na la tenía por clorofila, no es otra cosa qU¡¡; sta. Del extracto de la misma se obtiene' la [luorojila, descubierta é por Koeíoed, cuerpo pardo, que, 'disuelto en sulfuro de carbono, da una fuorescencia roja. Sometido a la investigación, 'dió glucosa y osazona, Los experimentos 'hechos con tal extracto pardo; lo misma quelos hechos con la clorofila, tampoco dieron resultado alguno; en inyección subcutánea' no produjeron el menor síntoma morboso. Por lo tanto, sigue siendo cierta la conclusión antes expuesta de BicWmaier. Con sólo. alimentación de iri go-' sarraceno, o. con sólo inyecciones hi-podérmicas de' sus extractos, no puede pro-' _ ducir se fagopirismo., si es que lo. hay.-P. F1•• ,\ .' LANFRANCHI, A. Acerca de la íntrapalpebrorreacción malleíníea. (Il moder-no Zooiatro, 30 septiembre I9I7,)-El. número crecidísimo de caballos en los que el autor ha tenido ocasión de aplicar su método de 'üt intrapál- pebrorreacción para diagnosticar el muermo.le ha permiti~o observar algunos hechos que .en cierto modo rectifican algunas ideas expuestas por el autor . en anteriores trabajos, y que deben tenerse muy en.cuenta para que la profi- laxis antimuermosa sea más eficaz. En I9I5, opinaba Lanfranchi que una prueba malleínica intrapalpébral anterior na influía en l?-s otras pruebas sucesivas en uno.o en, otro párpado, ' en el sentido de modificar los fenómenos reaccionales de.carácter 'general, y creía que los fenómenos locales aun se hacían ~ásevideÍlh:!s. Esto, en general, es cierto; pero el autor ha podido observar que en al- gunos animales las 'pruebas repetidas en un mismo párpado producen es- clerosis más.o menos acentuada del tejido conjuntivo irrtrapalpebral. Esto, además de la mayor resistencia que ofrece el-párpado a la penetración de la", aguja de la jeringuilla, dificulta o impide que la malleína penetre totalmente en el espesor del 'mismo, lo cual, cómo se comprende, ha de modificar los fenómenos locales, que tardan más en presentarse según sea mayor o menor la esclerosis delpái pado. Además, el edema que se produce no alcanza el volumen suficiente para que' pueda decirse que la reacción es positiva. Estos inconvenientes, que la práctica ha demostrado al autor, se evitan fácilmente inyectando la malleína en los párpados supei iores cuando los inferiores presenten el tejido conjuntivo esclerosado. La. técnica es la misma y los fenómeno,s reaccíonales igualmente intensos., , ARTÍCULOS EXTRACTADOS 73 'Otra variación, en el criterio de Lanír anchi, se refiere a la adaptación del organismo a la malleína. Primeramente opinaba que los tejidos interesados por inyecciones anteriores no pierden su especial afinidad por la malleína, a cuyo efecto recordaba que Galtier, en un mes, pudo repetir once veces) la reacción clásica en un caballo muermoso.. 1 Esto también es cierto en líneas generales, pero en la práctica ha podido observar el autor que hay animales en los que se han practicado varias inyecciones 'anteriores, que no reaccionan cuando se les vuelve a inocular si no ha transcurrido ante" cierto lapso de tiempo. De aquí se desprende la necesidad de fijar' un plazo dentro del cual sea posible repetir, de nuevo la prueba malleínica sin exponernos a errores de diagnóstico. . r De los estudios hechos con tal objeto, deduce Lanfranchi que en ciertos animales este plazo se puede fijar en 71.18 días, al paso que en otros es pre- ciso que transcurran II Ó 112. Ante esta diversidad, opina' que cuando se, obtenga una intrepalpebrorreacción, negativa en animales que han estado sometidos otras veces a esta. prueba sin que pueda precisarse la época, ha" de dejarse transcurrir un período mínimo de 15 días antes de someterlos a una nueva inyección. . Sin estas precauciones. es posible considerar sanos caballos que en rea- , iidad son muermosos.-F. S. I • ·1 J LtNFRANCHI, A. La intrapalpebrorreacción en el diagnóstico de la línfan- ,giiis epízoótíca. (Il moderno Zooiatro 31, octubre I9I7.') El diagnóstico de la Iiníangitis epizoótica no .present~ generalmente grandes dificultades; el 'cuadro sintomático, en su típica demostración, es característico, y el examen , microscópico del material obtenido de l¿s nódulos cerrados "orecién abiertos evidencia el cripta coco de Rivolta: .1 Pela, algunas veces, debido a las diversas fases de evolución de la enfer- medad; a las variantes 'que esta evolución puede ofrecer, o' a Ia diversidad de sus localizaciones, no es posible hacer el diagnóstico clínico. De aquí que haya buscado el autor si era posible obtener un método de diagnóstico cierto, basado en las llamadas reacciones alérgicas locales, es decir, si en los 'animales atacados de linfangitis epizoó+ica es posible "evidenciar un estado de hipersensibilidad especüica." Como material de inoculación se ha servido de" pus recogido aséptica- mente de nódulos maduros todavía no abiertos, 'abundantísímo en crip+o- cocos. . La técnica, seguidaparapreparar el producto es la siguiente: a una parte del material se le añaden dos' partes de éter sulfúrico y se agita con frecuencia, , dejando la mezcla en contacto durante 24 horas. Luego se hace evaporar el "éter poniendo la mezcla al baño de maría, se repone el material a su primitivo YOlum.en"añadiéndole agua destilada, se agita de nuevo, y se deja por 24 horas, después de las cuales se somete la mezcla al baño de maría a la tempe- ratura de 80° por espacio de I5-2~ minutos. Cuando se haya -enfriado, se " pone en la centr ifugadora eléctrica a2,000.-3,000 revoluciones por minuto durante 20"30 minutos, después de lo cual se decanta la parte líquida; que es lb que debe ser inoculado. La dosis varía entre 2 1/2-3 cc. según que el pus empleado sea más o menos rico en criptococos, y se inyecta por vía intrapalpebral como la malleína. 74. REVISTA VETERINARlA DE ESPAÑA En los caballos sanos, en los muer mosos, en los que sufren papera o linfangitis común, la inyección d.el extr:acto obtenido con la técnica descrita produce un edema limitado al punto de la inyección, o que todo lo más, alcanza al párpado inferior: edema que se inicia al cabo de una o dos horas, alcanza su máximo al cabo de 8 ó 10 y desaparece totalmente' a las 20-24 horas. En los caballos afectos de linfangitis epizoótica la reacción local comienza a la segunda hora, yen la cuarta se b'a difundido ya por todo el párpado infe- rior, disminuyendo notablemente la hendidura palpebral.El edema va aumen-, tando de volumen y alcanza a las 24-28 horas el límite inferior de la cresta zigomática. Anteriormente la sobrepasa algo y posteriormente se dirige • hacia=el angulo de la mandíbula posterior ya veces también la alcanza. Esta. .reacción dura varias. horas y luego va desapareciendo gradualmente. La parte edematosa está tensa, caliente y es muy sensible. Además, se notan fenómenos de conjuntivitis purulenta. Al cabo de cuatro horas se observa la presencía. en el ángulo interno del ojo, de pequeños grumos de un material amarillento, ,que va aumentando-en las 24-48 horas; en 'algunos animales .están abundante que sale fuera del párpado inferior. Estas manifestaciones SOn,más intensas y duraderas en los animales que presentan lesiones incipientes, cuyos nódulos no están todavía maduros y son en número reducido. La reacción local positiva va acompañada de cierta reacción 'térmica que se inicia a las 7-8 horas después de la inyección, llega al máximo a las 18-24 horas y vuelve a la normal al cabo de 24-48. La reacción general falta.vpor elcon+rario. enla mayor parte de los caso,s. El autor telmina reconociendo que sus ensayos no permiten dar todavía a este método una utilidad práctica general, que sólo podrá lograrse cuando se halle un medio de cultivo en el que el criptococo de, Rivolta se desarrolla con lozanía y abundantemente.c=F. S. REMLUfGER, P. Observaciones sobre la absorción de virus rábico POI: las mucosas sanas. (G. R. de la Sociéié de Biologie, noviembre I9I7.)-·Muchos autores han ensayado con resultados diversos la transmisión de la rabia a los animales depositando .una gota de virus rábico en una mucosa sana. E(autor ha querido repetir estas experiencias poniéndose al abrigo de las causas de error. Los' ensayos se han hecho sobre conejillos de Indias, con un virus rábico adaptado al (1)rganismo de este animal por un cierto número de pasajes. Los animales' han. sido col~cados en cajas de macera, nuevas y de paredes lisas, desprovistas de asperezas y alimentados exclusi- vamente de vegetales frescos y tiernos, ..' En estas condiciones se han inoculado 30 animales en las fosas nasales, y II de ellos han adquirido la rabia: por el contrario, ha obtenido siempre resultados negativos depositando virus' en la conjuntiva o en las' mucosas anal o genital. La pituitaria parece ser la única mucosa susceptible a la in- fección rábica, lo que concuerda con la opinión de Gaucher, de que las mucosas dermo-papilares revestidas de epitelio pavimentoso no son absor- bentes para los líquidos, en tanto que las mucosas revestidas de epitelio cilíndrico se dejan penetrar directamente por los , humores infectantes. -C. S. E., ARTÍCULOS EXTRACTADOS 7í sana. La curación es más difícil cuando son mayores las pérdidas de subs- tancia. Entonces quedan cicatrices defectuosas, que 'se disimulan con tinta . u otros colorantes, con 'los cuales están pebr, por supuesto. Son preferibles las rodilleras. ' La causa del retardo de la óur ación se debe a la sequedad y rigidez I del defecto por, pérdida de agua, a la falta de contrapresión de la epidermis, ala persistencia de.la infección y al prurito que se suele presentar, en. esta 'fase con el consiguiente daño de la 'parte afecta, Por lo tanto, nuestra tarea debe consistir en activar la regeneración' definitiva de la epidermis bajo una cubierta provisional. Las cubiertas protectoras no necesitan desplegar acción alguna, específica: basta con que .:¡;>rotej Entre los numerosos re- ano cursos disponibles tenernos .los ungüBntos consistentes, entre los que da 1esul- tados,'según Roost, el de cerusa.rcasi olvid'ado (co.mp,uesto de tres partes de cerusa 'y·siete. de. ungüento de parafina); la cola sincic a de Unn:a (gelatina glicerinada dura con zinc); los barnices, corno el de colodión y aceite de ricino, .de Schindelka (óxido de zinc, y aceite de ricino, aa 5 partes; colodión 40 partes), y los pagóticos, que producen una cutícula seca de albúmina coagulada. La acción pagótica la producen sobre todo los cáusticos encon- centración astringente.' El nitrato de plata en solución al la %; puede substitu irlos ti, todos. Inmediatamente después de aplicado, fOrma .una cutícula de albuminato de plata, que la luz vuelve negra, realizando, además, un fin cosmético.' , '. La cicatriz puede disimularse con carbón fino, tinta, hollín o jugo de cás- cara de nuez verde. El pelo se tiñe de negro endrino tratándolo primero. con solución de .percloruro de -bierro y, después con solución cíe'tanino, o primero con paramidofenol y después con solución de agua oxigenada. En ocasiones las cicatrices pueden disimular:se radicalmente mediante la tr ansplant acián, sé extirpan en forma elíptica. Para favorecer el contacto de los bordes de la herida de la piel (aquí poco elástica) y permitir la sutura de los mismos, conviene disecar-éstos y desprenderlos de 10,s tejidos subyacentes. Así ha logrado el autor cerrar defectos, muy visibles. No aconseja practicar a cada lado de la herida elíptica una incisión paralela que permita la sutura, por quedar entonces dOs cicatrices en vez de una. .' La condición d~l éxito es evitar las reacciones 'en el curso de la cicatri- . zación de la herida.vPara esto, el autor, después de la suturay de la cura de laherida, inmoviliza el carpo durant eS días medi¡Lllte un vendaje enyesado. En fin:a los-caballos que tienden a caer, debe practicárseles un-herrado cuidadoso: el menudillo y el pie deben tener la misma dirección. Pero esto no suele bastar y se hacen indispensables herraduras especiales.-P. F. ~TERAPÉUTICA GAUTIER, A.-Activación de las propiedades curativas de la quinina y del mercurio por' los compuestos órganometálicos de arsénico. (C. R. de.. l' A.c. des Sciencies, I6 'abril de I9I7.) Asociando arrhenal u otro compuesto arsenical a la quinina y al mercurio, se obtiene un eiecto curativo mucho mayor que dando la quinina o 'el mercurio solos. Así. se pueden tratar con éxito casos de paludismo y de sífilis graves. Ello se había observado ya desde · REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA I hace mucho tiempo. Las inyecciones hipodérmicas de dosis mínimas de qui- nina o de arrhenal no 'producen dolor, ni escaras. ni complicación alguna general o local. .- ¿Có'mo obra el arsénico? Según Gautier, más bien vigorizando la tagoci- tesis que esterilizando la.sangre o el cuerpo. HASKÉLL, C. C.-Valoración de la tintura de acÓnito. (Pharm. Journ. i, 623, 1916.) Valorar el poder de la tintura de acónito parecía cosa trivial; ¿no conocemos los principios activos? ¿no sabemos que son solubles en éter? Pues, dosifiquémoslos. Pero es que tinturas hechas con raíces de acónitos diferentes, dan, aproxi- madamente, igual proporción de .principios activos y, sin embargo, cada' una de aquellas tinturas realiza efectos fisiológicos diversos. Y nada indica que semejante diferencia en los efectos dependa de alteraciones de la droga, Por esto Haskell echa en este caso la química por la.borda y recurre a la fisiología. Y determina el valor de las diversas tinturas de acónito por medio de la dosis necesaria de cada una para matar un conejillo de Indias. , 'Tinturas preparadas en igual tiempo, con acónitos distintos dieion canti- dades de principios disueltos en éter aproximadamente iguales (0.0429, 0,0413,0.0418 Y 0.0409 por 100) a la de 0.0450 por 100, considerada como la normal o, legal por la Facultad de los Estados Unidos. Y, sin embargo, mientras la dosis mortal de la primera era de I, las de las tres restantes eran, re:;pectivamente, de I.97, I.97 Y iT2J! HINNIGER. Tratamiento de la iníosura.' i Berl. T'ier arztl, Wochenschrift, I9I7, pág. I97.)-El autor recuerda la notable acción de la tallianina, mas como ésta hoy no se puede obtener, ha ensayado otro procedimiento. Par- tiendo de la idea de que la causa ele la infosura es una sobresaturaciór de la sangre con productos metabólicos, practicó la sangría ordinaria e iny.ectó luego en la vena yugular un litro de una solución al. 2 % de bicarbonato. sódico. EJ resultado fué muy 'bueno, pues 2I caballos enfermos, algunos ÍDuy graves, curaron completamente dentro ele un plazo de I-24 horas (Wyssmann, Schweiz. Arcb. f. Tserheilk., t. 49, C. 7). KRAEMER. La Kalzine (o calcina) en la enfermedad maculosa .. El azul de metileno argéntico. i Berl, Tierarztl, Woehens:, I9I6, pág. 4I.)-La calcina es un preparado que la casa Mere k, de Darrnstadt, ha puesto en el comercio en tubos de vidrio cerrados a la lámpara; de 40 ce. Está compuesta d1 gelatina esterilizada y -cloruro de calcio (5 %).' Tiene por objeto aumentar la coagulabilidad de la sangre y se usa' en inyección intramuscular.. E} autor obtuvo la curación de 5 casos graves de mal maculas o después de 4-5 inyecciones de calcina. A las 2-3 inyecciones' disminuían las hemorragias de 'la mucosa nasa] y aIas 4-5 desaparecían las hinchazories dé la cabeza. Las inyecciones practicáronse una vez cada día. Para contrarrestar lar.gran influencia de la calcina sobre la actividad cardíaca, se recurrió a inyecciones hipodérmicas de cafeína e intravenosas' de ozonal. En dos 'casos fué nece- saria la traqueotomía. Corno sitio de la inyección, Kraemer eligió la muscu- latura glútea. El azul de meiileno argéntico es un pol vo pardo, soluble hasta el 2 % en ~ ARTÍcULÓS EXTRACT4-DOS 79 agua tibia, también puesto 'en el comercio For la 'casa Merck, en tubos de 5 y 10 kg. Kraemer lo recomienda en la infección séptica general por estrep- tococos (papera). En 22 casos fueron brillantes los resultados de inyecciones intravenosas de la solución al 1 %, practicadas una vez al día (Wyssmann, ·S.chweiz. Arch, f. Tzerheilk., T. 58, C. 2). QUERRUAU. ~ataIqiento de la sarl!a del caballo por la nicotina (ReÍ!. gé- nérale de Mé d. Vét., 15 septiembre 1917, p. 405).-El tratamiento que elautor recomienda-se reduce a lo siguiente: prohibir formalmente todo esquileo local o general; tratar en las unidades todos los caballos sarnosos, aun los que tienen sarna dispersa o generalizada; sólo.los sarnosos flacos serán enviados a los depósitos; el tratamiento consiste exclusivamente en la aplic~ción de lociones al 3 % de extracto fi tulado de nicotina, según esta fórmula: Extracto de nicotina .. ;.... 30 gramos Agua 1000 & Carbonato de sosa 3 Se necesita un litro de este extracto por caballo. Los detailes del +ratamiento son: 1. er día. fricción .seca, con un puñado de 'gramá, en la mitad anterior del cuerpo, seguido de una 'loción de nico- tina (I.Ó 1 1/2 litros es suficiente); 3.er día, la-misma fricción' y loción en la mitad posterior del cuerpo; 5. o día, segunda fricción y loción sobre la parte anterior; 7.0 día, segÚnda loción en la mitad posterior. La loción diaria no se extenderá nunca a más de la mitad del cuerpo. Así se continuará hasta ia 'curación. completa, " , En' los casos de sarna generalizáda, la curación definitiva no se consigue hasta después de diez aplicaciones; en los casos poco intensos, o al principio, 'bastan cuatro o. cinco -apllcaciones. , En tiempo defrío, se aconseja pasear de la brida el caballo, inmediata- mente después de la loción, para que se seque, y si no se puede pasear debe enmantarse o abrigarse. Durante todo el tratamiento, el caballo puede . prestar servicio, y si se le ayuda con una buena alimentación no lo debilita- rán ni el tratamiento ni la sarna . . De las observaciones clínicas, el autor 'hace este resumen: al cabo de dos o tres lociones, el prurito desaparece y hace creer que se ha curado; la cura- ció? es aparente. Es preciso una decena de lociones para desembarazar por completo al enfermo de ácaros. . . ~. E~ las regiones dond'e la piel es costrosa y depilada (piel de elefante), las fricciones se suprimirán en cuanto causen erosión y se procederá desde el primer momento a la loción, en la extensión antes dicha. La loción es la qu e cura, no las fricciones'. , En las regiones costrosas, se observará que las escamas se desprenden esporrtáneamerrts, a'l cabo de 10-15 'días. La piel recobra su flexibilidad, y .esta descamación. espontánea es uno de los indicios de la próxima curación. Las lociones no .producen costras, ni .dermitis. Las lociones de nicotina son muy nocivas para los ácaros, piojos, etc., y desorganizan por mucho tiempo las colonias sarcópticas, Tres lociones son suficientes para impedir durante 'un mes toda tentativa de'colonización, El auto! ha observado que caballos tratados con tres lociones de nicotina / ,/ , 80 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA estu vieron más de un mes sin presentar ningún recrudecimiento de la enfer- medad, Esta nocividad prolongada de la 'nicotina para las colonias acarianas hace que el tratamiento. por el jugo de tabaco-sea muy manejable y muy .adaptable' a todas las condiciones de la vida de campaña. El tratamiento de la sarna en el caballo de campaña debe hacerse desde el primer momento, si no se puede recurrir a la esterilieación rápida, que .exige el esquileo y la evacuación, se puede substituir por el aniquilamiento progresivo de las lesiones que permite tratar los enfermos en las unidades, suprime las bajas y el esquileo. El tratamiento por la nicotina, puede consi- derarse con el prototipo de los métodos por destrucción. Como sucedáneos de este método hay las lociones sulfurosas (sulfmo de potasa), los jabones (azufrados, nico tinados, alquitranados, etc.), medicamentos que no necesitan esquileo, y que, después' de la curación, pueden quitarse por simple lavado. El tratamiento de los caballos sarnosos debe ajustarse a estas tres condi- ciones: 1." Tratamiento de los enfermos en las unidades. 2.a Prohibir el esquileo que conduce a la miseria fisiológica de los- caballos que Viva- quean. 3." Prohibir la evacuación de los sarnosos, salvo los flacos. Las lociones de petróleo en agua jabonosa y la loción Schelemar, tienen este triple objetivo, pero el petróleo, en. manos inexpertas, es' causa de frecuentes dermitis que molestan tanto como la sarna: el pe tr óleo debe proscribirse hasta que se encuentre un buen disolvente, La nicotina es.inofensiva en este sentido. y aunque se puede objetar que las lociones de nicotina han sido causa de intoxicaciones, el autor asegura . que en milla~es de caballos no ha tenido ningún envenenamiento. El trat,ami:ento por la "nicotina es recomendable también para la: sarna psoróptica del caballo.-C. S. E. CHAMPETIER: El tratamiento de la sarna. i Bull, de la Soco cent, de Méd, VPt., 30 enero-z j febrero de' 1917)."-:El autor desecha los antipsóricos cuyo escipiente sea un cuerpo graso. Si las pomadas o aceites S0n eficaces, resul- y tan caros ensucian la piel hasta el punto de hacer má~ dificil.el desengrase de ella que curar la sarna; los caballos son, durante mucho tiempo, 'inser- vibles. . Las mezclas de líquidos de diferentes densidades, aceite, petróleo, ben- cina, aceite de enebro, aceite de cacahuete, etc., no permiten obtener solu- cienes homogéneas,. por consiguiente no irritantes; la prolongación de su empleo tiene el peligro de producir eczemas y dermitis medicamentosas que' tinen el gran inconveniente de retardar la utilización de los animales trata- , dos. Sólo con una vigilancia permanente sé puede' obligar a los enferme- ros a que agiten constantemente las mezclas en el momento de usarlas., En el procedimiento preconizado por el autor, se ha intentado el tra,ta- miento mecánico de la sarna. Después de un esquileo a, máquina, se reparte por todo el' cuerpo del animal, con la ayuda de' un pulverizador a alta, presión, unamezcla com- puesta de: Peritasulfuro de potasio . 4q gramos. Nicotina '.' , , ,. 1 ,1) l' Arseniato de 'sosa :.' . 2 Agua . 1••• 1,000 1) ( , ARTÍCULOSEXTRACTADOS 8r Cuando la piel está perfectamente mojada, se frota ligeramente con un, puñado de paja o un cepillo, y luego con un azufrador de los que se emplean para azufrar los viñedos se distribuye el azufre finamente pulverizado por todo el cuerpo del animal. En la mayor parte de los casos basta un solo tratamiento, pero a veces .. son necesarios dos. Este método tiene la ventaja de ser de rápida ejecución, y tan económi- . co que sólo cuesta algo más de 50 céntimos por cada.caballo. Es eficaz, puesto que los líquidos pulverizados penetran hasta las regiones menos accesibles, y por último es inofensivo. Una higiene adecuada y sobre todo un trabajo que produzca un funcionamiento regular de la piel, favorecen la curación . .Cuando se carezca de pu~verizador, al hacer la mezcla se reduce la canti- dad del pentasulfuro a 25 gramos y se substituye la nicotina por 20 gramos de cresil. El líquido' se exti.ende,entonces con la mano, uIJ.cepillo o una brocha ROSIgUE, DR. ANTOt-:I~.Terapéutica d~ la triquinosis.-La epidemia de triquinosis ocurrida en Algar, (Mmcia) en 1914, dió. ocasión al autor para hacer interesantes ensayos sobre el tratamiento de dicha enfermedad. Después de' emplear 10s i ecursos terapéuticos aconsejados en las obras' . clásicas d~ medicina, sin obtener los resultados satisfactorios que se espe- . , raban, se decidió 'a ensayar los modernos preparados arsenicales, en inyec- ción intravenosa, ya que el estado de un ti iquinoso grave, con profundas' lesionesderaparato digestivo, edemas y miositis, hacen la vía .intravenosa \ la más' indicada. . Sólo trató a los enferrn osgra ves; primeram ente a Íos mu y graves; despu és, cuando ya tuvo más confianza, a los únicamente ¡tJ.aves,' y por fin a los de mediana gravedad. En conjunto 1·67. Los enfermos leves y un buen número de mediana' int~nsidad continuó tratándolos con los r,emedios clásicos y alguno se dejó abandonado a la curación espontánea. . El clor hidrato de eme tina lo empleó en tres casos; resultando absolu tamente ineficaz. El aeul de metileno es un medicamento ,que no debe usarse nunca en- la triquinosis. Los enfermos lo toleran mal y suelen .agravarse. Por ingestión provoca náuseas, diarrea, doiores y disminución notable de la cantidad de orina. En inyección intramuscular .produce abscesos muy dolorosos y de larga duración. El' aceite gris, por la comodidad de su empleo y por sus buenos resultados 1 . . es muy recomendable. Trató 107 casos y todos curaron. El, ne.osalvarsán es también muy. eficaz. En algunos casos gravisimcs produjo verdaderas resurrecciones, pero no debe emplearse en los casos en que el sistema nervioso esté muy atacado, pues en ~llos'es ineficaz y peligroso. El cian1.l1'o'de mercurio es el remedio mejor de la triquinosis en todas sus formas y gradó s. por lo adrnii ablemerrte tolerado y por no haber un caso en que dejase de producir mejoría inmediata después de la primera inyección intravenosa. Es el remedio de elección deja tríquin,?sis. Con él fueron tratados' 22 casos: 3 gravísimo s, 14 graves y 5 de mediana intensidad. Todos mejo- raron rápidamente. Ladosis empleada fué de cuatro a siete centígrarnos. El autor resume su trabajo en las siguientes conclusiones: r.a La triqui- nosi~ no es una enfermedad ante ia cual el médico tiene, como se creía antes, 6 82 RBTISTA VETRIUNAIUA DE ESPA.ÑA que cruzarse de brazos y reducir su misión a simple espectador. 2.8 Que la gravedad, fundada en el tanto por ciento de mortalidad, elevada por los . clásicos hasta el 33 %, dista mucho de serlo en tal grado. 3.8 Es uría enfer- medad curable siempre, empleando el' que podemos llamar remedio especi- fico, el' ercurio, ya bajo la forma de aceite gris a dosis altas y en inyección intramuscular profunda, ó mejor aun en la de cianuro de mercurio en inyec- . ción intravenosa. Tratado el mal por este agente, no debe perderse ni uno solo de los enfermos. (Rev. de Especialidades Médicas, 1,° Febrero, I918.) TEPPAZ Y DUFRECHOU. Empleo de la morfina en inyecciones intra.venosas en el tratamiento de los cólicos del caballo. (Bull de la Soco cent .. de Méd- Vet., 30 octubre 1917.)-Los cólicos, congestión intestinal o indigestión gastrointestinal aguda, se tratan según el método clásico (sangría de 3 a 5 litros, pilocarpina 0'10 gr., o eserina 0'5 gr.). Nada de paseo ni de enemas. Si el dolor persiste una hora después de este tratamiento, o si es I)Juy violento al comienzo de la indigestión. los autores inyectan en la yugular 0'25 gr. de clorhidrato de morfina. El efecto es instantáneo; el animal se calma, y no muestra más señales de dolor. Con esto, dicen los autores, no se pretende suprimir las causas de los I . cólicos sino tan sólo suprimir el dolor y evitar sus consecuencias. En la dis- cusión de esta comunicación, Desourbr y dijo que él también había empleado la morfina en el tratamiento de los cólicos para calmar el dolor, pero cree que por su acción paralizante sobre el intestino ypor su acción sobrelos vasos está contraindicada. en los cólicos por obstrucción y en los casos de conges- tión intestinal. Además, hay que 'tener en cuenta que .en' ciertos caballos sanguíneos e impresionables, la morfina provoca una excitación que dura cuatro o cinco horas, y en fin, que cada 'vez que un caballo ha recibido 25 . ó 50 centigrarnos de morfina es preciso administrarle un purgante al día siguiente para combatir la' atonía intestinal consecutiva. :Por lo demás, Desoubry opina como los aU,tores que, por ser de más fácil dosificación y administración, es más conveniente emplear la morfina, en inyección subcu- . tánea o intravenosa, 'que , la tintura de opio.-F. S. WEDERKAKE, Substituto de la tintura de yodo en cirugía! i Nederlandech; Tijdschrift voon Geneeskunde).-'-La solución acuosa de tanino al 5 % resulta uno de los mejores medios de tratamiento de las heridas, por destruir las bacterias, suspender la supuración y activar la granulación yla epitelización .. La., soh¡ción 'alcohólica al '10 %, además de las propiedades citadas, mata específicamente al estreptococo. No se 'producen eczemas ni irritaciones. La. aplicación se hace a pinceladas. Eri las grandes intervencionesaconseja una. solución alcohólica de azul de metileno tanino. (El Siglo Médico, z odi- ciembi e 1917.) OBSTETRlCIA SUGRAÑES, F, Diagnóstico de la preñez en las vacas. (Trabajo presentado al concurso. de la IV Asamblea Veterinaria, 1917'.)-El procedimiento de Ab- derhalden aplicado al diagnóstico de fa preñez en la vaca, eS,)a juicio del señor Sugrañes, inseguro y de técnica múy complicada. Por esto ha estudiado \ ARTicULaS EXTRACTADOS- y~experimentado un nuevo método, cuya técnica copiamos literalmente a . continuación: 7 tA'. Obtenidos diez ce. de suero por los procedimientos ordinarios de la vaca en examen, agregamos al mismo cinco centigramos de fenal diluido en cinco ce. de agua destilada. A las 24 horas; si la vaca se halla en gestación, observamos que dicho-suero, de un color ambarino transparente, en laspri- meras horas de su preparación presenta un color rojiso sucio habiendo per- dido la transparencia .. 'El suero .de vaca que no se halla preñada, conserva, transcurridas 24 horas y en días sucesivos, su primitivo color ambarino transparente. B: - Si a dicho suero de la vaca preñada se le agrega cinco centigramos de alcohol de 400 y se agita, resulta una emulsión de color blanco mate ro- [iso a "las pocas horas, mientras que igual tratamiento empleado en suero de vacas no preñadas, nos da una. emulsión blanca amarillenta en igual tiempo. - C. Si ambos sueros se depositan aisladamente en un n{bo de ensayo y. se someten 'breves momentos a la llama de un Bunsen, se nota que el suero procedente de la vaca preñada tiene un punto de coagulación mucho . \ más breve que el de la vaca no preñada.' . El resultado de dicha reacción es lógico suponer sea debido a los fermentos placentarios y fetales existentes en la sangre de'l~ va.ca en gestación. Con este sencillo procedimiento hemos diagnosticado infinidad de casos de preñez. del segundo a¡ cuarto mes de la gestación .• ZELL; C. A. La reacción de Abderhalden en el diagnóstico de la preñez, (lour. Amer, Veto Med, Assoc., octubre 1917.)-Desdeelaño 1913 en que el autor tuvo conocimiento 'de la reacción de Abder:halden, hasta la fecha la ha empleado en 497 casos.' De sus ensayos 'deduce las siguientes conclu- siones: I. o Es un-método muy seguro para diagnosticar la preñez en los ani- males si se emplea una técnica escrupulosa y exacta. 2. o Debe tenerse mucho cuidado en la preparación: de los substratos o. fundamentos y en la selección y uso de los dializadores. 3.oLa sangre que ha de ser examinada debe tomarse _estando el animal completamente en ayunas, y debe estar exenta de glóbulos rojos y hemoglobina, y de toda contaminación- 4.0 Siempre que sea posible se investigará si el animal presenta o no cualquier clase de leucocitosis. F. S. HIGIENE GALL1-VALERIO, e Lausai:me. La guerra actual y la difusión de las en- d fermedades parasitarias en el hombre y en los animales. i Schureis. Arcb . f. c. Tierht¡ilk. t. 59, 1).-La¡guerra presente, al movilizar millones de hombres y animales de todos los puntos del globo, ha favorecido mucho la difusión de las enfermedades infecciosas, tanto en. los países beligerantes, como en los neutrales. A ello han contribuido las condiciones anormales en que viven los soldados, la población civil y los animales.y sabido es que muchos factores operan gran influjo en la predisposición a las' infecciones por debilita~ las defensas del organismo contra ellas. La enfermedad (E) puede considerarse' como una resultante de la virulencia del agente CV:) y de la resisten- I ", REVI~TA VETERINARIA PE ESPAÑA cia orgánica' (R). Está en razón directa de la primera e inversa de la segunda: (1) V E=- R En esta guerra todos los elementos están en favor del agente infeccioso, que se puede difundir con gran facilidad: la aglomeración de personas y animales, la falta de limpieza, la .impurificación del suelo, del agua y de Jos alimentos, los enfermos y los aparentemente curados que son, vectores de gérmenes. La resistencia del organismo está disminuida pOI ·el ajetreo, la insuficiente alimentación y las conmociones psíquicas. En estas circuns- tancias, pueden presentarse nuevas enfermedades y tomar un curso rápido y grave otras antes latentes. Las últimas epidemias de peste; cólera, tifus exanternático y viruela demuestran que cuando estas plagas hallan una población debilitada yen malas' condiciones' higiénicas, producen exactamente los mismos estragos que antiguamente, Recuérdense los que han causado la peste en la India, el cólera en-la primera guerra bal(!á~ica y el tifus ex~ntemático en Serbia, y no se olvide, además, que cuando la enfermedad invade un país en el que' no existe, por lo menos desde largos años, .adquiei e una gravedad especial. Así se ha visto que el tifus exantemático importado en Alemania' por los . prisioneros rusos.ces más grave que en estos ·en los alemanes, En fin, una enfermedad habitual en un país, puede tornar un sesgo gt ave por la impor- tación de gérmenes de igual especie, pero más virulentos, Dice' Galli- Valerio que las enfermedades a que' alude pueden afectar a las personas, a los animales o a las personas y a los animales, 'Aunque al- gunas de los últimos pueden transmitirse al hombre, importan. sobre todo 'porque causan grandes perjuicios económicos e influyen sobre la nutrición y, por ende, sobre la salud humana, por determinar la cárestía de carnes que, no sólo nutren, sino que aumentan la resistencia del cuerpo a las infecciones, Las' enfermedades 'comwnes al hombre y a los animale's son: la glosopeda y las viruelas, producidas por clamidozoos y vir·us,.filtr'ables; la linfangitis epidémica o seudo-muermo, producida por protozoos; la' triquinosis,' las cisticercosis cellulosae (y T,,' soliu m) y bovis (y T,. saginata), produci- das por helmintos; la~ ocasionadas por artrópodos, mosquitos, moscas, phle- motornus, pulgas, ácaros: piojos y garrapatas; la tuberculosis, la difteria, el muermo, el tétanos, el edema maligno y los flemones gaseosos.rel carbunco esencial, el mal rojo, el paratiíus. las estrepto y estafilococias y la fiebre de Malta, producidas por bacterias; las esporotrícosís, aspergilosis y tiñas, producidas por hijomicetos, y las blaste micosis de la piel, del pulmón y de las vísceras, producidas por blasiomiceios, ' . Lar; exclusivas de~ hombre' son: 1) producidas por clarnidozoos ~y virus [iltrables: tifus exantemático, fiebre papataci, fiebre Wolhinica, influenza pclónica, parálisis infantilepidémica, tracoma, escarlatina; 2) po,r protoeoos: malaria, enfermedad del sueño, leishmaniosis, disentería de flagelados, disentería de amibos, fiebre recurrente, sífilis, enfermedad w-n y espiro- , quetiasis bronquial; 3) :por .helminios: anquilostomiasis y filariasis; '4) por (1). B, GALLr- VAL,ERro. Immunit e resist enea al/a malattie, Milano, 1897. á , ARTíCULOS EXTRACTADOS [' . artróp~dos: pedículus, phtirius, címex; 5) por bacterias: cólera, tifus, disente- teda bacteriana, peste bubónica, chancro blando, neumo nia, meningitis cerebroespinal epidémica y gonorrea. . . Las exclusivas de los animales son: r). producidas por clamidoeoos y vtrzts [iltr ables: influenza pectoral de los équidos, -perineumonía de los bóvidos, peste bovina, peste porcina y oftalmía periódica; 2) por protozoos: piroplas- miasis, tripanosorniasís y espircquetiasis de las aves de corral: 3) por hel- mintos: vermes pulmonares; 4) por artrápodos: haematopinus; 5) por bacte- rias: papel a, gangrena enfisematosa, catarro vaginal infeccioso y aborto infeccioso. . . , Para evitar estas enfermedades, \ Galli- Valerio aconseja' las medidas generales que siguen: I 1. Rigoroso cumplimiento de las reglas higiénicas en las habitaciones, tanto del hombre como de los animales' (ventilación, iluminación, evacuación de lbs excreta, limpieza de locales, escaleras, corrales, etc.). Nunca se in- sistirá bastante acerca del peligro de escupir en el suelo y las malas conse- cuencias 'de los retretes mal construidos y. sucios. 2. Higiene severa de las urbes (alejamiento de las inmundicias del hombre y de los animales, vigilancia del agua potable). Esta requiere la atención de las autoridades, ·en particular en estos momentos. Hay que com- batir el prejuicio de que las aguas de mina no pueden transmitir enfermedades. Muy a menudo el agua de manantial es grandemente impura, por sei agua superficial; muchas veces las aguas llamadas.de mina, no S011 más que aguas superficiales que han atravesado una delgada capa de suelo. Además, con harta frecuencia, las conducciones están mal hechas y en ellas pueden in- .fectarse aguas. puras al salir del manantial. Por esto siempre antes de pro- ceder a los análisis químicos ybacteriológicos de las aguas, hay que inspec- cionar bien las captaciones y canalizaciones, y sólo deben practicarse aquéllos cuando se tiene la certeza de que son irreprochables éstas. Como lIO es po- sible siempre ob.te~er agua pura, no hay _que olvidar la con eniencia de purificarla, para lo cual es muy recomendable y barato el método del cloruro d~ cal. ". -" 3. Inspección escrupulosa de los alimentos y bebidas. Los' de mala 'calidad debilitan el organismo y predisponen a las infecciones. Los infec- tados pueden ir-fectar, especialmente las harinas, carnes y leches, Las . harinas. alteradas por hifomicetos, no sólo tienen mal sabor, sino que pueden .provocar graves enfermedades, como la pelagra. La leche aguada determina grave desnutrición, sobre todo en los niños pequeños. La impura o de ani- 'males infectados puede ocasionar tuberculosis, tifus, difteria, estomatitis aftosa, escarlatina; etc. Las carnes de' animales enfermos pueden producir paratitus, helmintiasis, etc. Corno se trata de un alimento caro, deben apro~ vecharsc paraxel cons,!mo (si no proceden de animales caquécticos) y, para, esto; someterse a diversos procedimientos de esterilización (congelaci ón, cocción, salazón). La destrucción de las carnes tuberculosas, practicada. en muchos puntos antes de la guerra, mas debe deplorarse que celebrarse, pues, por el temor de un peligro hipotético, ~e impide que parte de la población COnsuma este importante alimentó, disminuyendo así su resistencia contra las infecciones. Para combatir las falsificaciones y sofisticaciones de ali- mentos, en opinión 'del autor, no bastan las 'multas: es preferible publicar\ I \ 86 REVISTA 'VETl¡.RINARIA DE ESPAÑ~ ,, , t • los nombres de los 'culpables, en caso de reincidencia, sistema que ha dado los mejores resultados dondequiera que se ha empleado. 4. Limpieza del cuerpo y del vestido. El desaseo favorece la pululación de los hifornicetos que causan las tiñas, los ácaros que causan la sarna, los piojos que pueden transmitir al hombre los tifus exantemático y recurrente, . los haematopinus de los animales; etc. Conviene instalar duchas eh todas partes; ello es fácil y barato. En las escuelas hay que vigilar mucho el aseo de los niños, pues los piojos menudean demasiado. La limpieza de los ani- males domésticos (debeser más esmerada que nunca; dado el alto precio de los animales, es, una economía, y, además, evita tiñas y sarnas transmisi- \ bles al hombre. 5. Exquisita limpieza de las habitaciones p'ara que no haya chinches, pulgas, papataci (phlebotomus) y moscas. Para lucha!' eficazmente contra éstas-hay quedestruír con ahinco sus larvas y evitar su acceso a los alimentos. También hay que luchar contra los mosquitos (pues los anofeles transmiten la malaria) y contra las garrapatas transmisoras de piroplasmas . . 6. Descubrir' y aislar cuanto antes y tratar en seguida- enérgicamente' a los portadores de ·gérmenes. En este punto es preciso exigir co~ rigor la declaración de los casos, tanto a los médicos" como a los. veterinarios. En el ejército hay que. descubrir las enfermedades venéreas y, al mismo tiempo, vigilar la prostitución y facilitar preservativosa las tropas, pue_slos soldados .infectados pueden contaminar a sus familias y crear huevos focos de difusión. 7. Instalar servicios de desiniección con vapor de agua en todas partes y dotarlos de personal idóneo para que la ~esinfección sea eficaz. 8. Inocular preventivamente centra la viruela y el carbunco sintomático, tanto si hay, como si no, hay endemias o epidemias de estas enfermedades, y vacunar, asimismo, si estallan epidemias de peste. bubónica o porcina. Las vacunas polivalentes contra el tifus, el paratifus y el cólera, han resultado de gran valor, especialmente para las tropas. Difundir, por último, intensiva- mente, la higiene portodas partes. Así se ha librado Alemania de muchas y muy diversas epidemias que la amenazaban por el Éste.-P. F. BROMA TOSCOPIA DESLER, G. Estudios sobre los insectos sarcófagos, dípteros braquíceros que viven en la carne y ocasionan en el hombre la ateccíón llamada niiasis. Zeüschrijt, f;,r Fleisch-wnd Mclchbygiene, noviembre-diciembre 1916.)- En los -dos mercados de la ciudad de Viena, donde se vend~n anualmente cerca de 40 millones de kg: de carne procedente de las,comarcas más diversas de la nación, el autor ha hecho estudios sobre las moscas vivas, los huevos, las larvas. las pupas, etc., que viven y anidan en las carn~s.' Las moscas vivas eran capturadas m.ediante un aparato en el·momento que se posaban sobre la carne. Para obtener huevos y larvas, el autor colgaba en las vigas de los techos del ~erc~do diversos trozos de carne qué atraían las moscas y servían para la puesta de los huevos." Después de' la puesta, se descolgaban los trozos y se llevaban al laboratorio hasta que nacían Ias larvas. Se captu- raro~ en t0;tal 10,000 moscas y se ob~uvieron en 98 casos larvas en el labo-. ratono. . ARTicULaS EXTRACTADOS 87 . - I Losresultados concluyentes de estos trabajos los resume el autor en esta- conclusiones, muy interesantes para la inspección' de la carne: 1.a Los dípteros prefieren para la puesta o como alimento, la carne que tenga una temperatura por lo menas de 170 C: y huyen de la carne refrigerada o congelada. 2.'" Los huevos SODpuestos de preferencia en las partes de la carne que están bastante húmedas, calientes .y no expuestas directamente a la luz solar, tales coma la cavidad abdominal, la región de los riñones, el irrterior de los músculos, etc. 3. a Las especies sarcóíagas que se hallan can frecuencia en la carne, son: Lucilia sericaia: Meig.-CalhpJíora erythroce-phala Me.ig.-Sarcophaga hemorr houiali s ·Meig.-S. nurus Rond.-S. [alculata PandalJÍ.-Phormyia grcelamdica, Zett.-Muscina stabulans Fall.-Faunia canicularis y F. sea- laris L. Se encuentran raramente sobre la carne: Ophyr a leoconostoma Wieden y Drosophyla [unebri s Fabr.: éstas St; nutren de la carne, pero no depositan en ellasus huevos. El. mismo hecho se observa respecto a la Mwsca domestica, Callip110ra vomitorio, Sarcopkaga carnaria, Musca meridiana y Stomoxys calcitrans. , 4. a La PI esencia de larvas: sar cófagas indica si la carne se halla en estado de putrefacción o. na. ' 5.'" El tamaño de las 'larvas no puede determinarse exactamente sino después de muertas y no' suministran datos precisos para determinar la época de la infestaci6n: 6.'" Si la carne infestada está expuesta a una temperatura de 10° C., el nacimiento de las larvas se detiene y los huevos mueren poco a poca. 7'. a Sometidas a la luz sol;r directa, las larvas mueren; lo mismo sucede si el su bstracto sobre que viven se deseca; se necesitan, pues, tres factores para un buen desarrollo de las larvas: obscuridad, humedad y calor. 8." .Si la temperatura 'es inferior a 70° C., el crecimiento de las larvas I se suspende pero mantienen su fuerza vital. El 6ptimum de crecimiento se . alcanza a una temperatura comprendida entre 20° a 40° C. La larva se trans- forma en ninfa ar quinto o sexto día. después del nacimiento, tanto a tem- pera.tura de'15-17° C., corno a la de 20-40° C. . 9.'" La carne qu~ contiene larvas. es perjudicial para el hombre. 10. No se conoce todavía un 'medio eficaz para impedir la infestación de la carne por las moscas, EÍl la actualidad el mejor procedimiento consiste ea COnservar la carne en sitios obscuros y frescos. Las'Iarvas na son muertas ni por el lavado de la carne' infestad.a con vinagre o con u~a s61uci6n de per- manganato! ni por ía í~mersi6n de la carne en estos líquidos. (Ref. en el Bol', de Lnfor, agrícolas, 1917.) GABATHULER, A. Observaciones galaetotécnicas. (Informe de 1915-16 de la Lns-peccion general y ce-ntral de industrias lecheras de Davos. Imprenta de Eberle y Cv., Da vos- Platz:-Las investigaciones fueron 63,648 y las muestras ' examinadas 8.470, Fueron denunciadas 3'38%; en el año anterior 4'2 %' Hubo 6 descremadas (2'09 %); 2·6 muestras (9'.o-g %) contenían menos de 3 % de grasa; el término medio era de 3'7 %. Con este motivo se tomaron muestr as de los establos y se vi6 que se trataba de leches de los primeros tiempos de la producción láctea, leche que es escasa en grasa. En un establo cuyas 88' \ REVISTA V~'rERINARiA ~E ESPAÑA vacas empezaban a dar leche, la resultante de la mezcla de todas ellas contenía menos de 3 % de grasa, Esto lo saben tamibién los dueños de vaci1s , t ''y por esto se reservan la leche de .las vacas que la producen de antiguo y proporcionan la de las vacas que la empiezan a producir a las industrias , lecheras, Así éstas resultan evidentemente perjudicadas, y C0II10 aquella leche rica en grasa la emplean para la alimentación de los terneros, es dudoso que logren beneficiarlos, ya que, para los .animales tiernos, la leche de los pri- meros días es, el alimento previsto por la naturaleza'. , . .También se observó escasa proporción de grasa en la leche de los establos malventilados, cuya temperatura pasaba de 180, Estos establos perjudican a la industria lechera y a los propietarios, porque los animal\!s no' se nutren y enferman fácilmente; además, acaban por perjudicar al seguro, Por lo tanto, - la falta de ventilación de los Jestablos lleva consigograndes desventajas: La faita de 'pulcritud en la obtención de la leche merece los mayores reproches. Debe combatirse sin cesar, máximo porque la ingestión de la leche cruda es el ideal de lahigiene humana, El peligro de la infección tuberculosa por la ingestión de leche se vha reducido ya: en Davos al nrlnimo, yvhay fundadas esperanzas de acabar del todo con él. La frecuencia de la ..uber- t culosis en las vacas de Davos es de 0'49 %. . Se hicieron experimentos de obtención de quesos CObcultivos puros de , bacterias del Instituto de investigaciones de Liebefeld, obteniéndose buenos. resultados. (Guillebeau, Schuieieer Arch, [. Tierheilk. T. C. 2.). MOREAD, , Lahipoíagia. i Bul] de la Soc: Nac.d'acclimatatiQn A de France, 1908.)-El doctor Moreau, como recuerdo y conformidad con las ideas que defendí en el' artículo «La' hipotagia y nuestras costumbres: inserto en el n.? 12 del volumen XI' de esta REvisTA, me.remite un interesante' folleto sobre este tema, del cual voy a traducir dos páginas que reflejan una fase del progreso de la hipofagia y el peligro que- existe al instituir el consumo de carne equina. Este peligro, que es una realidad en Francia, aparecería en seguida entre nosotros, en donde la policía de abastos deja mucho que desear: , ( . «En París-dice el autor.v=el número de carnicerias equinas, que. era 48 en 18.74, han pasadoporIas cifras de 132 en 1889,185 en 1896; de 212 'en 1904 y de 299 en 1906. . 'Se ve inmediatamente que esta progresión no sigue la' de los caballos sacrificados. Desde 1896 a 1906 el riúmero de carnicerías ha aumeritido sola- mente la mitad, mientras que el número de solípedos sacrificados. se' ha casi triplicado (20,773 3: 56,856). Es evidente que, si eí despacho en la carnicería se hubiese acrecentado en las mismas proporciones que el total . de matanzas, la concurrenciá rcornercial habría, también, multiplicado el . ~. número de detallistas. \ El desarrollo extraordinario ,de la hipofagia en París no se ha producido . por aumentar el número de consumidores conscientesrque, compran esta carne en las carnicerías, sirio .por la u'tilización industrial cada vez mayor ele las carnes 'equinas tr.ansformadas en salchichón, productos farmacéu- , tices, etc., y consumidas casi siempre sin indicación de su origen. ' La proporción, admitida en otro tie~po poi Villain, de que un tercio ele Ia carne equina era enviada a la tablajería y los-dos tercios se desti~aban' · ARTÍCULOS EXTRACTApOS 89 a la fabricación de embutidos, actualmente es mucho mayor en la realidad. Esto induce a creer, en efecto, que la hipofagia consciente, es decir, el consumo de carne comprada directamente en la carnicería equina por-el consumidor, no I ha aumentado sensiblemente en París, lo mismo que en las demás ciudades. ~:;!La hipofagia nació y fué ·propagada con el solo objeto de paliar la insu- ficiencia de los recursos alimenticios suministrados pOl los animales de carnicería y permitir a las clases poco afortunadas el 1,1so -de un alim.ento de primera necesidad. \ Yen lugar de corrti ibuir a este objeto, tan útil, de que todo el mundo pudiera comer diariamente carne, se ha introducido en la preparación de· productos alimenticios trabajados; JI así llegan grandes cantidades de' carne equina al consumidor sin indicación de su naturaleza, y substituyen las carnes de cerdo o de vaca, sin otras ventajas que las ganancias realizadas por los intermediarios. . , Esta transformación industrial de la hipotagiavha dado por resultado .el consumo de un gran número de caballos y.la elevación del precio de la carne equina, que ha dejado de ser la carne del pobre.» .I La matanza de, caballos no ha. venido a aumentar la ración de carne del ¿brero'y de las gentes menesterosas, sino a falsificar productos de precio costoso, con locual la hipofagia, institución filantrópica, por el afán de lucro se ha tranéformado en industria fraudulenta. Este peligro no sería evitado por nuestras costum.bres.-C. S. E. 1/ A. La desecación de los vegetales. (lour. American MJBd. Assoc., 31 marzo 1917.) La desecación como medio de conservar los ;vegetales no es cosa nueva. Pero en 'los' Estados Unidos cunde la utilización del aire caliente, a una temperatura inferior a la que se utiliza' en otros países y por un proce- dimiento que hace que la corriente de aire caliente llegue a todas las partes del pro!iuctq' vegetal que se somete a la desecación. El agua de residuo es un 12 % Y el proceso desecador no ataca las membranas celulares. Este proceso puede durar de 2 1/2 a .5 horas, según la cantidad de agua de los vegetales (cerca de la mitad del tiempo del necesario con arras procedi- miento~). Los productos conservan su sabor 'fresco y su aroma cuando se preparan para la mesa, y como su estructura celular no es lesionada, vuelven a: tomar su aspecto normal yfresco al poco tiempo de-ser sumergidos en agua. Es notable la disminución del peso de los vegetales así hata(!,os. Los nece- sarios para una sopa suficiente para 60 personas, escasamente pesan una libra. Este método- es insuperable para alimentar grandes grupos de personas alejadas de los centros de avituallamiento, como las tropas, los marineros, etc. (Ref. en. El Siglo Médico, 12 maya 1917.) FILA-XIA (1) .FINZI; G. Sobre la naturaleza de la reacción a la tuberculina y sobre la transmisión hereditaria de los anticuerpos antituberculosos. (Il Nuovo Erco- lani, 28 febrero 1917.)-EI·autor recuerda que el!- 19B, .después de una " (1) En esta subsección extractaremos trabajos r el a ti vo s a profilaxia y anafilaxIa. Detestamos las palabras híbr ldas, y por esto diremos F!laxia, en lugar de Jnmunologia, del mismo modo que decimos Orrologia en vez de Sue r o Iog ra c= A" de la R. 9° REVISTA VETERINAR.IA DE ESPA1'[A larga serie de observaciones, encaminadas a demostrar la naturaleza de la i eacción de la tuberculina en los bóvidos tuberculosos, afirmaba que por los resultados negativos obtenidos aplicando la vacuna anti-anafiláctica de Bes- red ka, no se podía admitir que la reacción tuberculínica fuese un fenómeno de anafilaxia. Jousset y Aronsow h;'n comprobado posteriormente estos hechos. Utilizando la malleína sensibilizada, ha demostrado en 1916 que la ma lleína debe considerarse como una substancia que contiene en sí misma una especial" toxina, la cual, al llegar al órganismo sensibilizado, morboso, constituye un veneno suz generis sólo para el animal infectado de muermo. 'Este hecho lo ha comprobado Favero. Para encontrar nuevos datos en apoyo de estas ideas es preciso conocer, las observaciones sobre la transmisión hereditaria de los anticuerpos tuber- culosos. . Los trabajos de t. Smith, Rosenau y Anderson, Otto, Morí, Belín, Gay y Sou.thard, Otto, Wangen y Weeler, Levis, Scaffidi y otros han demos- trado que los estados anafilácticos se transmiten de la madre, al feto por paso de .los anticuerpos a través del filtro placentario. Los' trabajos de Bondy, Calmette, van Pir quet, Wolff Eisner, Engel y Bauer, Feer, Bing, Longo, Morgenroth y Calmette, Faludi, en el hombre; Nocard, Bang y Hutyra y Mareck en 'los animares, han demostrado que los individuos no tuberculosos nacidos de madres tuberculosas no reaccionan de ningún modo a la tuberculina. • Los trabajos de Parisot y Haune, Schenck, Fedeli, Rosenkrantz, Calmette y Massol, en el hombre-y Finzi en los animales han demostrado en la gran mayoría de los casos, si no siempre, que había paso de anticuerpos anti- tuberculosos de' la madre al feto. ' Experimentalmente demostraron varias veces: 1.° que el paso 'de anti- cuerpos antituberculosos de. la madre al feto es casi la regla general, tanto que en la sangre de animales no, tuberculosos se encuentran anticuerpos antituberculosos, casi constantemente; 2.010s sujetos no tuberculosos naci- dos de madres tuberculosas no reaccionan a la tuberculina. Ahora pregunta el autor: a la 'reacción antituberculínica" ¿se le debe atribuir un significado' de reacción anafiláctica, como quieren la mayoría de los autores? No. Ya en 19I1 observaba el autor que la síntornolcgía de la reacción de la' tuberculina es muy diferente de la que ordinariamente se observa e:q el shock anafiláctico. Además, el suero de sujetos tuberculosos no es capaz de hacer sensibles pasivamente a otros animales frente a la tuber- culina; el único modo de hacer animales sensibles a la tuberculina es infec- tándolos de tuberculosis. Si la reacción a la tuberculina fues~ únicamente una manifestación anafiláctica debida a la presencia de' anticuerpos específicos o de fermentos especiales, se debe comprobar como positiva la reacción a la tuberculina en . los sujetos nacidos de madre tuberculosa, ya que en el suero de estos sujetos abundan los "anticuerpos antituberculosos, Semejante reacción suele ser negativa. I . La tuberculina, según el autor, debe ser considerada como una substancia que con'tiene -en s'í misma una especial toxina. Cuando llega a un organismo sensibilizado, tuberculoso, constituye un veneno sui generis sólo para los ARTÍCULOS EXTR!\.CTADOS seres afectos de tuberculosis. Negando a la reacción de la tuberc~lina el significado de reacción anafiláctica verdadera y -pura, podemos considerar tal reacción como' consecuencia de un fenómeno de inrnunidad.c=C. S. E. FINZI, G.. Sobre el empleo de la malleína sensibilizada en el diagnóstico 'del muermo y sobre -la naturaleza de la reacción a la malleina. ell N uovo Ercolani, 3Í enero 1916.)-En' 10S caballos muermosos, como consecuencia de la infección, existen anticuerpos específicos de tipo. amboceptor (sen- sibilinas. inrnunolisinas, etc.), los' cuales, -después de fijar o producir una modificación, una disgregación de la molécula maleínica, .libran un veneno maleínico, productor de una reacción típica bien conocida. , En los. caballos no muermosos ia inoculación subcu tánea de la malleína no prodúce manifestaciones reaccionales típieas, es decir, que la malleína \ . no es un producto tóxico capaz de fijarse directamente sobre las células para envenenarlas, si antes no han sido desintegrados, mediante un pr9ceso Iitico, los principios tóxicos contenidos en molécula tan compleja. El autor llama malleína sensibilizada: .1..0 Ala malleína bruta mezclada con el suero procedente de un caballo mueí:moso y s~ero de 'conejillo de Indias sano puesto 24 horas a la témpe- ratura de 36-37°. .' I (La malleína bruta del Instituto Pasteur de .P'arísfué mezclada al suero- inactivado a 56° durante 30 minutos, de caballo muermoso sangrado el día antes, y a suero fresco de un conejillo de Indias normal, en la proporción siguiente: 25 centig. de malleína bruta más 2 ce. de suero de caballo, más 15 gotas t~ en 'aquella' notable Exposición norteamericana, y p