REVISTA VETERINARIA DE"ESPARA Vol. XII Barcelona : Marzo: 1918 N.O 3 ARTÍCULOS ORIGINALES! I Contribución al estudio de la Inspección y' Reglamentación del abasto de la leche de cabra POR ·C. SANZ EGAÑA Inspector provincial de Higiene pecuaria en Málaga. 1 LA LECHE DE,CABRA COMO ALIMENTO' Entodoslos tiempos la leche 'de cabra se ha empleado en la alimentación del hombre: el símbolo' mitológico de Júpiter annamentado por la cabra Amaltea es prueba de la importancia I Queda sólo 'el aguado, fraude muy frecuente y muy remunerador; en- contrar leche sin bautizar es difícil, sobre todo en los meses estivales que baja mucho la producción de la cabra; además, vender agua a precio de leche es un Buen negocio, sin ninguna .dificultad -en la técnica. Para descubrir .el .aguado de la leche se han puesto a contribución las pruebasy reconocimientos que ha permitido !a escasez de nuestros medios, pero ninguno nos resuelve de un modo práctico el'problema. Los que tienen , técnica sencilla sen infieles en 10s resultados y fáciles de burlar, ylos que .precisan instalaci~nes complicadas y técnicas muy entretenidas, no son prácticos porque tardan mucho tiempo en dar dictamen y esto está en contra de la naturaleza del comercio de la lechería. La gran 'dificultad de descubrir el aguado estriba en que las constantes físicas del agua 'y la leche son muysemejantes y para mayor complicación a 'leche tiene grandes' oscilaciones en estas constantes, como' vamos a verlo la continuación. De los procedimientos puestos en práctica para determinar el aguado, el más usado es la densirnetría, fundada en que la adición de agua aproxima a la unidad la 'densidad de la leche. A este objeto lo primero que se necesita es determinar cuál es la d'en~idad normal de' la leche, y ya he dicho que yo he encontrado para esta localidad una media de 1'.0334, con oscilaciones tan extremas de I.0308 a 1.0362 a la temperatura 'de IS°. ' ' Estas . diferencias impiden ~ \ . , señalar una cifra tipo cuyo descenso indique el lJO REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA aguado; si de mis observaciones admito como normal 1.0334, había que conceptuar como aguada, la leche que dió Í.Q308, y al contrario el cabrero que alimentando bien sus reses produceIeche de 1.0368 de densidad puede aguarla hasta llegar al límite 1.0334; en el primer caso se desecha por aguada una leche que es pura, pero pobre en extracto seco; en el segundo se admite como buena una leche aguada. La. densimetría de la leche no sirve para descubrir el aguado; el control de la leche debe más garantías en su dictamen. Eloire (41), defendiendo con entusiasmo el método del profesor Lescoetrr, dice que la densidad del suero es más fija y por lo 'tarrto debe hacerse en el suero la densimetría con objeto de determinar el aguado. He querido comprobar los trabajos de Lescoeur y Eloire en las leches que se consumen en esta población Y.: ver si en efecto sirven para descubrir: cl~~.· \ ' Pongo 250 cc. de leche en una cápsula de porcelana y le agrego un poco de cuajo natural disuelto en agua templada.. el empleo del cuajo ha sido indispensable, pues ni el ácido acético ni el láctico me daban buenas cuajadas; bien incorporado el cuajo a la leche, la templaba un poco (40-50° durante unos minutos) y después la dejaba a la temperatura del laboratorio de 25-27°. A las 3'horas la leche estaba perfectamente cuajada y se podía separar con facilidad el suero; para mayor limpidez del suero lo pasaba por un paño; el filtrado es muy entretenido y no lo conceptúo necesario. - La'densidad media a 15'0 de estos sueros fué 1.030; he obtenido cifras de 1.028-1.031; en el suero, en efecto, son menos intensas las variaciones: pero tampoco sirve para descubrir el aguado. En primer términ9, para que baje una milésima es preciso un aguado del la %, como se ve, una cantidad brutal de agua para una tan pequeña oscilación. Además de este inconveniente, el mayor peligro para generalizar ·este método estriba enJa facilidad con que se restablece la densidad del suero en la leche aguada; si en vez éle agregar agua corriente se añade agua li- geramente salada, nada perjudicial para la leche, el suero no pierde deden- sidad con el aguado; esta prueba la he 'comprobado en el laboratorio; laleche con agua ligeramente salada no' toma gusto de ninguna clase; lo mismo que la sal, creo servirá el bicarbonato de sosa; esto no lo he probado .. La. adición de sal se puede descubrir en las cenizas, cierto, pero. seme- jante operación es muy entretenida y las cenizas de la leche de cabra tampoco tienen una cifra normal, pues oscilan entre 5.80 a 8.60 por 1000 según los' análisis recogidos por Crepin; por lo tanto, una adición de sal aunque aumente el total de cenizas, nada prejuzga. ' No han podido resultar más desconsoladores mis ensayos y han ve~ido a comprobar una vez más que la' densirnetria, tanto de la leche como del suero', no sirve para, descubrir el aguado. . . La razón de este fracaso es que se pide a estos métodos más de lo que -puedan dar; si nos contentásemos con interrogar a la densimetría la riqueza -en materia seca que contiene la leche, no veríamos defraudados mrestros -deseos y nos serviría de poderoso auxiliar en el reconocimiento de la leche, a condición de variar el juicio, la apreciación de los resultados y orientar la inspección de la leche por otros derroteros. ARTíCULOS ORIGINALES .II 1 Conocida que nos sea: la sanidad de la res productora, el densímetro nos sirve 'muy bien para valorar la leche. Pero antes la autoridad debe señalar las categorías de la leche, con distinto precio ,según el valor alimenticio. Es indudable que una leche con densidad 1.035 es más rica y más alimenticia que otra con 1.028 y por lo tanto distinto debe ser el precio; si el productor de la primera leche la agua hasta la densidad 1.028, debe vender la mercancía al precio señalado al, segundo; al cliente l? mismo le da una leche pobre de origen, que una leche empobrecida. Hablo en síntesis general del abasto de leche, excluyendo la' necesaria para la lactancia artificial de los niños, .que esto debe constituir una especialidad en la industria .lechera. Lo que se impone para la buena reglamentación del abasto de leche, es que los Municipios hagan un cuadro con hLS categorías en que debe clasifi- carse la leche; corno hizo el señor Moyana (43) para Zaragoza y como se ha hecho en algunas poblaciones extranjeras. Además de la densidad deben tenerse presentes para esta clasificación estos dos factores: la riqueza en grasa y la acidez. Hemos visto en páginas anteriores que la grasa es el principio constitutivo de la leche, más variable' y el de mayor valor isodinámico; por lo tanto, la ma- yor r iqueza en grasa acrecentará el valor nu tritivo de la leche y aIa inversa. Lá acidez no prejuzga '. nada en cuanto a'la composición de la leche, 'Pero el 'mayor grado de acidez demuestra descuido en el ordeño, abandono en el tratamiento, cuando no enfermédal en la res, todo lo cual va en detri- 'm.ento de la calidad; una leche muy ácida o muy poco ácida es peor que otra anfóteray su precio' debe ser menor. ' Con estos tres factores se puede hacer una clasificación ?-elas leches cuyo 'Precio de venta será regulado por su valor. nutritivo. Para las leches de esta.' región he compuesto el siguiente cuadro: será incluída en una de las categorías la leche que tenga una de las tres características cuya cifra p¡;opongo: 'Acidez grados C~l!dad de la-leche Densidad 'Grasa por [ítr c I Dornic. A. INFERIOR menor de 1.028 menos de 35 grs. + 22 ó~:i6 B. REGULAB, 1..029-1.031 35-40 D 19 a 22 c. BUENA más de 1.032 más de 40 18 a 16 El comercio de la leche debe estar sometido a las mismas reglas que los demás abastos; se categorizan las carnes, el pan, el aceite, atendiendo a sus bondades y valor nutritivo; con la leche debe regir el mismo criterio. 'Esto obliga a un cambio en el comercio de 'la lechería, cambio o transformación .que ya está iniciado en países más progresivos y cuidadosos de la policía de sus alimentos,' , v PROYECTO DE UN REGLA1<1ENTO PARA LA INSPECCIÓN DE LA VENTA i DE LA LECHE DE CABRA 1 Teniendo presente' las' ideas expuestas' en los párrafos anteriores; he redactado el siguiente proyecto de Reglamento' para la venta de leche de , cabra, que aunque no lo conceptúo perfecto, puede servir de orientación 'en estas cuestiones: RJnlISTA VETERINARIA. DE ESPAÑA ARTÍCULE) .o Para la ejecución de este Reglamento, se entiende por 1 LEGRE el producto íntegro del ordeño de u na cabra sana. Qlleda próbibido mezclar leche de vaca u oveja aTa leche de, cabra; . esta mezcla se conceptuará como un fraude; también se prohibe la adición -de agua y cualquier otro producto, aunque sea con un fin conservador¡ la leche que/se verida ha me ser pu,ra y de conservación perfecta. ART. 2. o Todo ganadero que quiera dedicar cabras a ta producción de leche debe solicitar de la Alcaldía de la población que abastezca, fa opor- , tu.na autorización: en la.solicitud hará constar el número dé reses que piensa dedicar a ésta producción, el paraje o sitio donde radica el ganado y si la I leche ha M -tensvs, Será declarada sospechosa y se procederá a su aislamiento 'Y sifS0me- ter á a un examen clínico y bacteriológico; si se descubriese algún-síntoma o la lactorreacción fuese positiva o el' examen bacteriológico descubriera -el micrococo, será sacrificada; si estas pruebas fuesen negativas: seguirá tratánddse eorne sospechosa y sometida: a vigilancia sanitaria. hasta la' -desaparición de la propiedad aglutinante; la leche será sometida a -lapaste- r izaciór¡ a 8do para- su venta:.. .. ': , ART. 1"1: Lo~ locales donde' se-venda la leche deben reunir. estas condi- .-ciQ.lJ.c¡;¡.:.'.l. .~: ' l' .:" /I-.~, '. C1 I '" 1.~~.~ , ~ tendrán" QqP:\;'Ú.iiie~tión.<;pn est~l>19~'degél:nado, con habitaciones, :ni ví=isndas, _pozos .negros, urinarios, ni sitios, que, desprendan malolor ... 21'1, •• LaS. paredes' estar án cIimpias y 'bierscuidadas, para' evitar ·qu·e en .ellas-se deposite el P?lvQ _y .anide? los insectQS,". , - 8 l. 3." La lechería dispondrá de agua potable en abundancia; el suelo estará impermeabilizado y tendrá una ligera pendiente para que corran con facilidad las aguas residuales y del lavado, aguas que deben ser captadas . por un tragante provisto ..: e sifón. d 4." -La lechería debe estar bien .alumbrada y bien ventilada. Todas las ventanas tendrán un bastidor movible de tela metálica muy tupida, para evitar que las moscas pasen pOI el enrejado. 5." Las mesas mostradores, etc., serán de materiales impermeables: mármol o piedra artificial. 6. a \ La limpieza será constante en la lechería. ART. I2. Los utensilios y vasijas destinados a contener, medir y trans- portar leche deben reuni~ estas condiciones: 1." Estarán construidos de material impermeable e inalterable (cristal, porcelana, palastro, hierro galvanizado, etc.), Los recipientes de' madera y los esmaltados. estarán prohibidos. Las tapaderas de estos recipientes serán de los mismos materiales. ' 2." Está prohibido emplear estos utensilios en otros menesteres que el comercio de la lechería {beber, medir otros líquidos, etc.). 3." Las, vasijas, medidas, etc., deben limpiarsey conservarse constan- temerrte en estado de pulcritud. ,~ I 4. a Todos 10s utensilios de la lechería llevarán un- letrero muy osten- sible con la palabra «LECHE&. . 5," Las medidas no deben introducirse nunca en los depósitos de la leche; tendrá asas o mangos' para evitar todo contacto de la mano con la leche. ' I 6." Bajo' ningún pretexto podrán c~locarse estas medidas en el suelo, I o al aire libre. ART. I3. La leche se depositará en recipientes o tanques de hierro galvanizado, de ángulos redondos, y se pondrán en parajes o sitios frescos, alejados de donde se desprendan fuertes olores, eomo petróleo, esencias, perfumerías.:. . Se prohibe que en la lechería se vendan productos que'puedan aiter~i el gusto o la cualidad de la leche; el ideal es que en la lechería sólo se venda leche; ,puede permitirse la venta de huevos, pasteles, etc.( pero siempre con un permiso especial del Municipio en que se haga constar la mercancía .de que se trata. ' ' . '\ ART. I4. Los recipientes de Ia leche estarán colocados 'en sitios donde no-puedan llegar las inmundicias de la calle. . . ART. I5. Se prohibe toda: .manipulación o tratamiento de la leche antes de su venta'; s610 se permite la pasterización cuando se tenga autori- zación; para. ello, haciendo constar al 'público, cuando se venda esta leche, que está 'pasteurizada. . ART. I6. La leche será clasificada' en tres categorías, atendiendo ·a las siguientes cualidades (las, cifras serán ·distintas para cada localidad): Denstdad Riqueza erasa Acidez:. grade. por 1000 Dcrníe, BUENA ............ .. .............. .. ........... - . ~EGULAR- .. ........... .. .............. . .. 1'" ........ _.' .... INFERIOR .. .. .. .. .. .. ' .. ............. " .. ............. ARTÍCULOSORIGINALES lIS I Se hará una categoría especial con lá leche, PASTERIZADA. Cada categoría tendrá un precio distinto según su valor nutritivo. La venta de una leche de categoría inferior a la cobrada será conceptuada rcomo un fraude y como tal perseguido el lechero. ART.'17. El perso,nal del Servicio Veterinario tendrá la 'su cargo .la , inspección de los establos y de la leche, tanto en la ciudad como en los sitios donde se explote el ganado: estepersonal-estará autorizado para veri- ficar toda clase de reconocimientos para dictaminar sobre la salud de las cabras y podrá recoger, por sí o por sus emisarios, muestras de leche para los análisis necesarios para juzgar de la calidad de este alimento. ART. 18. El Ayuntamiento creará un Centro de Verificación de leches servido por el Personal del Servicio Veterinario. ART. 19. El Centro de verificación de leches estará, dotado de cuantos aparatos y material sea necesario para reconocer la sanidad de las reses y analizar la cualidad de las leches. . ART. 20. En este Centro se instalará un pasterizador para calentar la leche procedente de las reses sospechosas de fiebre de Malta y de tubercul- losis. . / (La venta de esta leche debe hacerse, a ser posible, en despachos es- peciales. ) . . . ART. 21. Las infracciones que cometan· los cabreros o lecheros contra las disposiciones de policía 'urbana serán c~shgadascon arreglo a las Orde- . nanzas municipales. A la tercera infracción se darápor caducada la licencia. ART. 22'; Los fraudes descubiertos serán castigados, según revistan caracteres de falta o delito, con arreglo al Código penal. NOTAS BIBLIOGRAFICAS 1. Michel. Lait de ch évre et lait d'anesse. Le Bon Lait. París, 1910, pág. 149.-' 2: Crep-in, La Chevre.· París, (s. d.).-3. Sarcey, (Cit. por Crepínj.c--a. Boissard, (Cit. por: Michel).-5. Reul: (Cit. por Crepin).-6. Farreras y S. Egaña. Manual del Vete- rinario Inspector. Barcelona: 1-917.-7. Dantin, Resumen fisiográfico de' la penín- sula Ibérica. Madrid. 1912.-8. Doctor Rodrl guez Méndez. ¿Convendría substituir en España la ganadería bovina. por la ovina, la caprina y equina, para suprimir la infección humana por las carnes y leches de los bóvidos? 1Cong., Nacional de la tu- . berculosís. Zaragoza, 1908.-9. La comisión inglesa se componía de los miembros siguientes: Mrs. Horrocks, Schaw, Zammit, Mac, Naught, Eyre, Clayton, Davis, Culloch, Basset-Smith; sus trabajos, en donde se han inspirado después la mayoría de los que han estudiado esta enfermedad, se publicaron desde 1905 a 1907 con el nombre de. cReports of R. Commission mediterrannean Iever.s 10. Kennedy. Exami- nátíon of animals in connectíon with medi terrannean fever. Rep : of Como Med. [euer , parte IV, 1906.-11. .Horrocks . Mediterrannean fever in Gibraltar. Rep . of Como Med. [euer, parte.IV, 1906.-12. Sergent, Et.udes sur la .fiebre méditerran éenne chez las ch évr es algeroises en 1907. Annale» de l'Inst. Pasteur, 1908. 13. Nicolle et Conseil, Recherches sur Ia- fi évr e méditerranéenne entreprises a l'Institut Pasteur de Tunis. Arch, Institut Pasteur Tunis. 1909.-14. Gabbi. Febre de Malta o del Mediterraneo. Malattia tropicale nella Italia-meridionale, della Sicilia.· Messina. 191l.-I 5. M ora- gt¡s y Cusó. Estudio sobre la fiebre mediterránea en Barcelona. Anales de l'A C. de Cien. Meds. de Catalu1lya, I9I2.-16. Conor. et Hwon, -Fiévre méditerranéenne et cb évres 'a Marseille. C: r. Soco Biol. (R. Rev. Gen. MUe. Vete., t. XIV. 1909),-17. Fioren- l' tini e Spagnolio. La reazion agglutinante (Zammit-test) nellette delle capre, vache, ~ ed asine. XVI Congreso Ita; de Med. Int. 1906.-18. Donsello, Etiologia delle febbre di Malta"Arch. di ~nat. Paiol., ed. 1907.-I9. Dura» de·Cottes. Fiebre de Malta. Madrid (s. d.).-2o. Lápe» López. Etiología, estudio' experimental y profilaxis de la . fiebre ondulante, septicemia meliténsíca o melitococia, con aplicación a Barcelona. Reo, de Hig, y San. Vete. 1914.-21. Sans Egaña., La melitococia en las cabras de la costa malagueña. Rev. Veto de Esp., 19I4.-22. Vigalfo. La Febbre Melítense. Mila- no, 19I4.-23. Doctor Gadea. Al expulsar las cabras de la ciudad terminó la endemo- ~_ ~ _ REVISTA . -.- .. .. _. /" VXTER'ÍNARIA _.'-".~-'~-'-' -" .. DE _- ESPA&A epidemia de fiebre de Malta que durante. muchos años se padeció en Alicante. El S'glo Médico 1917. (Rev. Vel. de Esp., 1917). 24. Finzi: .L'iutra-palpebro-reaction dan s le diagnostic de la tuberculose. Rec, Géne. de Méde. Vét., 19q. 25. -Morel. Tu- < berculose de la ch évre. Lr Hy g, de la Viande' et dw Lait. 1,91I.-26. Siegen, (cit. por Finzi).-27. Gonsáles Marcó (cit. por Farreras en la trad. del Hutyra y Marek).- '2!l. Mas Aletnany. La Tuberculosis de la cabra. Reu. Veto de Esp; 1910.-29. Lópe: Sunches. Comunicación inédita.-30. Rabiee», Tuberculose ,de la chévre, Bull, de. la.Soc. Cent, de Mede. Veto 1900.-31. Schrieder.' Ueber Eu ter t uber ku lose rn den Ziegen. Zeit. f. Fleisch-w-M'ilchbv g, 19°1.-32. Porche,'. L'Hygiene du·-Lait. Rev. Prac. d' Abattoirs. 1912.-33. Porcher . Du passage de substances toxiques et medica- menteuses dans la lai t. Le BOH Lait. París, 1910; p. 61. -3.,. Pulvirenii. Di una mo- dificacione alla Iat to-reaeione de Zammit (Sierolatto re avione). Policiinico. 1909.- 35. Izar. Contributione alla conoscenda de la Meli tococci a. Bioch. e Terap . Strer, 191r. -36. Nocarii et Leclainche. Les maladies microbienries des animaux, .París, 1903, t.!l, p. 87.-37 .. Huivr a y M'arek, Patología y Terapéutica especiales. Trad. de P. Farre- ras, p. 5<8.-38. Eich.horn, Snch.sisch e Veterindrnericrte. 1892.-39. linei, Loe. cit.- 40·. Mouss«. Intra-palpebro~tuberculinisation dans le cheval, le chévre et le chien .. Bult. de la Soc. de Med. Veto 1916.-41. Eloir. Le mouillage du Iai t , L'Hvg. de la Vian de et de lait. 1913.-42. Movano, La Higiene de la leche 3.° id. Zaragoza, Igq. Sobre el tratamiento del tétanos con enemas de percloruro 'de hierro POR CONSTANTINO TORMO Veterinario en Ondara (Alicante) En la página 286 del volumen VIII de esta REVISTA, 'correspondiente. al año 1914, leí un trabajo de mi compañero dOD.Francisco Fraile en el que se refieren las ventajas del tratamiento del tétanos con enemas de perclo- ruro de hierro. Yo he tenido ocasi ón de comprop? DE ESPAÑA I • La cuestión pa!ece obscura. Mientras unos abogan por la intervención quirúrgica inmediata>: otrosaconsejan, por el contrario, las mechas o puntas de fuego. Para quien conozca el gabarro; para quien haya podido darse Primer tiempo. Segundo tiem.po.. Tercer tiempo. Fig. l.'-Bordé superior de la her idacortado en "bi sel i-s-Bor de infetiór, pared anexa en bisel. ' cuenta de la 'complejidad de tal 'dolencia, no cabe vacilación: el métodd predilecto es la irrtervención amplia y rápida, No expondréIa historia de la técnica operatoria del gabarro.ypero he de decir que todos los métodos empleados son o excesivarnen te laboriosos, , F'ig , 2.'-Primer tiempo. , Fig. 3."-Segundo tiempo. 1, , o demasiado tímidos: que muchos dan resultados incompletos, y que todos.' en fin, son poco cómodos, porque temen estrellarse contra un muro: el rodete, '1 . . Se ha creído que el rodete" era la única y uerdadera matriz de la pared y que, por lo mismo, sólo se' podía tocar can ei más profundo respeto; mas hoy , podemos 'afirmar. que su ablación 'total se puede' hacer sin e! menor inconve- niente, ya que su regeneración se- 'etectúa rápida y regularmente, sin dejar solución de. continuidad ni dejormacié-n del' casco. ARTíCULOS EXTRACTADOS • \ -- •• - .... j, - II9 El método que yo empleo, practicado en/más de 7°0 casos, me ha: dado siempre resultados notables. Consiste en resecar el rodete y el tejido cutáneo, poniendo al descubierto tacto el cartílago y transformando así el·gabarro. en una herida plana, Iácilxie cicatrizar. El método es sencillo, rápido y está al alcance de todos; al publicarlo, creo hace;r labor útil. . ' TÉCNlcA:-Instrumentos.-Una hola de salvia doble, Do's reneias (1), una (le garganta grande ji otra de garganta pequeña. Un par de ti¡'eras 'curvas. Una PinziZ /ir dientes de .ratón. . El caballo es echado y sujetado como en la operación clásica. \ . Primer tiempo. Por medio de la reneta se practica. un ligero adelga- zamiento circular A. D. C. alrededor de la tumefacción, tomando la fístula como centro {fig, 1). - Segundo. tiempo. Con la hoja de salvia doble se hace una primera incisión -!'-. B. C., tangente a la fístula, que interese lo menos posible el tejido cutáneo , I Fig. 4.a--r:erca publicar el profesor Semdra'il (Rev. Gen, de Med. Vet., diciembre d,e de l<:lr¡7), Douville las adopta y reproduce. _ ' ' Sendrail divide los métopos de intervención en dos grupos: a) el de los 'que tienen por objeto favorecer Ta limitación y eliminación del gabarro mediante qauter ización, dre- paje, .inyecciones. cáusticas o detersivas y b) e opera- torio" que consiste eñ la ablación inmediat~ ,y total delfibrocartílago. Dice que Hamoir aboga. por el méto- do escarótico; que sonda las f,ístulas, para precisar su di- , ' rección y profundidad e in- traduce rápidamente un cau- terio .obtuso al rojo vivo hasta el fondo dos o tres ve- ces. Después, cada día, in- yeota .en .cada orificio una jeringuilla comolas u'retrales B:ig. 1.-ln.,trumentoB de BaBa. ) y 3. Cuchillo cerrado del hombre llena de' líquido , perfil. 2. Cuchillo curvo en bucle, visto de frente Hoja y de por su parte plana. 3. .de Víllate, bien agitado; para de sa lvía pequeña cortante por el lado izquierdo. que penetrecon más fuerza interpone algodón entre la raíz de 190 cánula y el orificio de la fístula. Harnoir declara que ha tratado 27 casos y ha' obtenido 25 curaciones: en cambio', Sendrail solo ha curado con este mét~do la tercera parte de sus pacientes y Douvill~ lo mismo. Según éste, la curación de la mayoría era sólo aparente; recidiváb~n en cuanto eran sometidos al menor trabajo, La cauterización puedé bastar paraTas fístulas rectas y 'breves de las partes posteriores; para las profundas y dirigidas adelante sorrpreferibles el drenaje y las in- yecciones antisépticas ligeramente cá:usÜcas (la pared se debe adelgazar en forma d~ media luna y practicarse una contraaber tura frente al fondo de la fístula). Está justificada en 19s casos recientes de' las regiones posterior o media~ cuando la cojera y la turriefacción son poco acentuadas, pero no conviene prolongar esta cura más de tres semanas; si al cabo de éstas no hay mejoría, se impone la ablación completa del fibro-cartílago. 122 REVIS'l'A VETERINARIA DE ESPAÑA Esta operación, s.egún Sendrail. seirnporie, desde luego, cuando la necro-' sis ha invadido las partes anteriores o ha empezado a nivel de ellas, cuando I ' . la cojera es grande y cuando se sabe que han fracasado ya los otros medios. Douville asiente, y advierte las ventajas y hasta la necesidad de conservar . la capa profunda del tejido encargado de reparar pronto el. traumatismo quirúrgico y de proteger el fondo de saco articular y las ramificaciones vásculo-nerviosas subyacentes, Esta capa profunda es fácil de conservar, con la condición de que la falange se mantenga rígida e inmóvil, tirando de la pinza fuertemente hacia delante y manejando la hoja de salvia o la reneta tan- gencialmente a la su perficie del órgano. Se la reconoce fácilmente por su color amarilló pálido y, ~u superficie granulosa y depresible, que contrastan con el matiz blanco mate, la sección seca y brillante y la resistencia del cartílago. Recomienda los instrumentos de Buss, preconizados por Hamoir, más seguros que los clásicos '(hojas de salvia y re netas o legras) para los principiantes y operadores poco hábiles. Son dos cuchillos (fig.. I) de punta obtusa, muy encorvados por la superficie, uno con el filo a la de- recha, el otro con el filo .a la izquierda., otros dos cuchillos cerrados en' forma de bucle y dos 'pequeñas hojas de salvia de punta obtusa, derecha e izquierda. A continuación Sendrail describe los procedimientos operatorios, . Procedimiento clásico. Dice. que sólo ha dado malos resultados a los que lohan usado de modo imperfecto. Con él Charrnoy ha obtenido los mejores resultados. Douville escribe que con él no ha tenido más de 5' % de pérdidas por fnuerte o sacrificio. Se ha dicho que es una operación laboriosa, difícil y que causa grandes destrozos. Douville opone que sólo causa destrozos cuando se quita la capa fibrosa. Se ha dicho que con la operación clásica es difícil alcanzarla/zona anterior. Douville observa que no hay tal dificul- tad si se practican dedolaciones de atrás adelante. y sé desprende la base del cartílago de su inserción falángica: el triángulo.de tejido hialino es extir- pado rápida y seg~ramente con la cucharilla o 'la reneta manejada superfi- cialmente y con el tacto se asegura mucho mejor que con la vista la inte- gridad de la fibrosa y la presencia del menor núcleo cartilaginoso olvidado. También se ha dicho que deforma el casco. pero esto se d.ebe a que no se hizo bien la cura; a que no se puso en contacto el bisel cutidural con la sec- ción podofilosaio al arrugamiento o a la mortificación del rodete por una compresión demasiado fuerte o prolongada. Si se quiere dejar la primera cura 15~20 días (cosa muy recomendada 'por Douville)', hágase la modera- damente compresiva y bien. acolchada. Desconfiar de las curas demasiado hemostáticas. La única desventaja del método radical es. qUE;p:olo.nga .muoho. tiempo la indisponibilidad del operado, por consecuencia del .adelgazamiento o de la. brecha .parietal. Pero esta desventaja secompensa con la reducción del número de, curas (3 a lo sumo), la economía de material de curación, de tiempo y de trabajo,. y el éxito (95' % de 'curaciones). Procedimiento superior dé Huzdrd,1'enovalio por. Perrier. Con un bisturí recto, a un centímetro aproximadamente por' encima del rodete y parale- lamente a éste, se practica una incisión horizontal CD sobre toda la longitud . del cartílago (fig. '2). Con la hoja de salvia "se practica/una segunda incisión CED, curvilínea, que pase por encima de la o las fístulas, de manera que sec- ( , cione oblicuamente en forma de bisel el tegumento'. Levantando este colgajo de piel, aparece el cartílago, que es separado por sus dos caras (excepto en~, ·ARTICULOS EXTRACTADOS 123 sus dos extremidades), de los tejidos adyacentes, por medio de las hojas de salvia derecha e izquierda. La porción de cartílago así disecada esextirpada . por medio de la- hoja de salvia, que se desliza, primeramente, a lo largo de su cara interna y, después,' hacia fuera y arriba. La extremidad posterior es extirpada sin dificultad; en cambio, debe obrarse progresivamente y por pequeñas láminas para la anterior: El borde Ialángico se quita con la r~neta estrecha. Se rellena la herida con algodón hidrófilo, que se cubre con una compresa: SeIevanta 'la primera cura 3 ó 4 dtas después y se la substituye cuando aparece la supuración. La herida se rellena rápidamente, y al cabo de '3 ó 4 semanas .es completamente superficial y' susceptible de curar al aire libre con alcohol pícrico. Ventajas: operación fácil, porque no necesita del adelgazamiento y porque se ve bien lo-que se extirpa: curación en 6 se- manas; no deformación del pie y aptitud del operado para"todos los servicios. Douville conceptúa este procedimiento más ~ incierto que el clásico y poco práctico cuando .se tienen 50-200 operados y és casi imposible que el veterinario lo inspeccione todo por sí mismo. Las recidivas son más frecuentes y la segunda intervención mutila el C¡l.SCO demasia- do. La escisión del colgajo cutáneo es excesiva y la herida que causa no' cicatriza siempre tan aprisa y tan bien como dice 'Perrier. El aisla- miento del cartílago por la introducción de la hoja de salvia en la cara: interna es un tiempo operatoi io delicado y peligroso; ¿cómo respetar así la fibrosa? La vista del campo es discuti- ble; si se ve muy bien lo, que se quita, se ve- muy mallo que se deja, Crea una hondura en la GJ.uee acumula el pus. Hay que renovar las s curas cada 4 ó 5 días. La ascensión de los Ii- quietos purulentos puede 'irritar el 'tegumento Fig. 2 -La zona G que eRtá coronario: en dos casos los alrededores de la en blanco indica lo. limites herida fueron asiento d~ una dermatitis erosiva del ínfundtbulo o fondo de saco operatorio: su purada mu y rebelde, Le parece lógico comple-' t.ar el método de Hu zard y Perr ier con el des- agüe del infundíbulo mediante .la perforación del talón, pero esto complica . el método y desvirtúa su finalidad,' que es respetar. en absoluto el estuche córneo. La indisponibilidad media de los casos afortunados de Douville ha sido de g'semanas, y, de 20 operados, 6 han .tenido que serlo de nueva por el procedimiento 'clásico., Procedimientos de Bayer y de Fleuret, Bayer levanta un colgajo de casco semielíptico que moviliza por rrna incisión semicircular del dermis, del I'O'- dete y del tejido podofiloso. Es' un método poco práctico. Fleuret~ no sólo hac~ la incisión del rodete, sino que lo reseca, cosa verdaderamente audaz y nueva; hasta hoy el rodete se consideraba intangible, por ser la matriz de la tapa. Fleuret ha demostrado que' puede ser extirpado sin inconveniente. Se regenera rápida y regularmente sin dejar solución de continuidad ni deformación del casco. Fleuret reseca 'el rodete y el tejido 'cutáneo y así pone al descubierto todo el cartílago y transforma el gabarro en una herida . ( , , REVISTA ,YETERINARIA D,E ESPAÑA ' I superficial, fácil de cicatrizar. Con este método Douville ha .operado con éxito 15 caballos, pero se muestra desconfiado para pr~ferirlo en absoluto, 'sin precisar bien por qué. Confiesa, sin embargo, que es de una 'seguridad absoluta y de una. notable facilidad de ejecución, . " Procedimiento de Cocu. Requiere una re neta en forma de lazo que corte con ambas láminas. El cartílago se ataca por su extremidad posterior; para ello se vacia el talón con la reneta, de atrás adelante: Sirve sobre todo para los , pies pequeños o medianos; para los grandes la reneta resulta corta. Dou ville obvj~ esta di- , Iicultad sirviéndose de la fístula supracoro-. .naria corno segunda vía de acceso; la desbri- da paralelamente al rodete en una longitud. de 2 cm. y así consigue la exéresis total del tejido hialino, o la completa, si fué incom- pleta, por la vía fraguada por el talón. Consi- "~ dera mala práctica el taponar la cavidad con algodón, porque impide la salida del pus y la cicatrización, 5, Modificación del profesor Sendrail . Consiste en la limitación de 'la brecha pa- .rietal. El adelgazamientp de la pared se hace en "forma semicircular; tiene de 6 a 8-cm. de largo y 4 de alto; por delante rebasa la extremidad ant}!rior ,de1cartílago; por detrás Fj'g. 'S.-Procedimiento del pro- llega a 2,cm, del talón '(Hg, 3), El cartílago fesor Sendrall. se descubre por una incisión rectilínea a nivel , del borde inferior del rodete y otra curvilí- nea, cuyos' extremos alcanzan los de la primera; las dos circunscriben un trozo de membrana podofilosa de 1 cm, de grosor. La cara externa del car- tílago se separa del tegumento con la hoja de salvia doble" deslizada por debajo del rodete. La ablación del cartílago se hace con la re,E-eta,de abajo arriba y .. e atrás delante, Cura clásica, renovada cada semana, Si las granu- d lac~ones,' cicatriciales ,cr,iken demasiado, extirparlas o reprimirlas con alumbre o .sulíato ,de cobre. Acíelgazar la tapa que desciende del rodete, para facilitar su soldadura con la podofilosa, Sendrail consigue la disponibilidad de sús operados en 4-6 semanas, La operación no deja huella,-P. F, SENDRAIL, La operación del gabarro cartilaginoso, i Reuue génér . de Méd, Vét" 1917, pág, 597,)-Además de lo que acaba de hanscribir Douville, Sen- , drail para obtener la cura radical de la inmensa mayoría de los casos; preconiza la operación clásica modificada por él, Con una incisión recta y otra curva, hechas por debajo del rodete, quita una porción semilunar de la tapa previamente adelgazada de 1 cm, de grosor. Luego 'quita el cartílagoen una profundidad de 10 a 12 mm. Procura qU,e no quede cartílago y sí el tejido fibroso subyacente. La modificación del autor permite la restitución corn- , pleta de la tapa y evita el depósito del pus. Antes de operar, h~rrar ~I ani- mal con herradura ordinaria; no clavar hondos los clavos a ,ni~el de la lesión, vara que no impidan el adelgazamiento de la pared.v-c-P. F. 1, ARTICUI;05 EXTRACT~D9S 12"5 LECWIE, ViCTOR. La operación francesa del gabarro (The Veto [ournal, octubre, 1917).-Desde r:O de enero de 191'7, hasta el 30 de abril del propio año, el autor operó con este procedirniento (q~e' es el llamado superior de Huzard y Perrier) 217 enfermos de gabarro, con el siguiente resultado: / 1" I e " 1, SItu.ación de fa fístula; 2 y 3; Lugar' dela Inclsícn V situación del cartílago; 4, La her ída despuésde la'extfrpacíón del car tüago; 5 y 6,.La cicatriz después de la curación. . . 7I curaron en 4I días; II fueron retirados enfermos después de 33 días de 1:tat·am.iento; 22 fueron sacrificados o murieron al cabo de 2I días; 10z necesitaron 29 días.de tratanrientó ylos II restantes requirieron una segunda '0peración. De'estos últimos, hubo, 3 que' curaron al cabo de' 82 días, u'n? que 126 REVISTA VETERINARIA DH ESPAÑA fué sacrificado al cabo de 55 días y los 7 restantes continuaban enfermos cuando el .airtor 'escribió este trabajo. . I Técnica· operatoria. Después de- haber determinado la profundidad y la dirección de las fístulas por medio .del cateterismo, (fig, 1) se hace una incisión semieliptica (A. B. fig; 2) cuyo lado inferior sea paralelo al borde su- perior del.rodete, La porción extraída tiene la forma de un gajo de naranja. La incisión debe abarcar la fístula o· fístulas, procurando que las rebase po; lo menos un centímetro por cada lado. El cartílago queda entonces al descubierto en A. y. J¡3. según indica la figura 3. Este es disecado dentro de la muralla (según indica. la línea de puntos' A. C. B. fig. 3) COn una legra plana o con una reneta. Raspando de delante atrás puede quitarse toda la-porciÓn' del cartílago que hay por debajo del rodete. La que hay encima puede cortarse con un escalpelo. De esta manera se quita todo el car tilago lateral, quedando, una vez terminada la operación, en la forma que indica la figura 4. La cavidad Interior de l~ muralla se rellena con la siguiente fórmula: Biioduro de mercurio I Calomelanos .. ,.... ... . . . . . .. . . . . . 2 Oxido de zinc. . . . . . . . . . . . . .. . .. 16· \ El pie se recubre con un vendaje y se repite la cura a los cuatro días o un tratamiento alterno, comenzando con este medicamento secante y aplicando una solución caliente hipertónica de sal en días alternos. Según el autor, el método descrito tiene sobre sus similares las siguientes ventajas: LO La operación es muy sencilla; 2.0 se puede ejecutar 'en 106 15 minutos: 3.0 la iritervención es más rápida que con los otros métodos; 4. o la cura es muy fácil y la falta de drenaje no parece retardar un solo ins- . tante la curación; 5.0 no produce ?-eformación·del casco, cuando la herida se ha 'cicatrizado; 6. o Es muy rara la cojera permanente después de la ope- ración; 7. o Menos' propenso a abrir la. articulación durante la operación; 8.0 Al cabo de 10 días, generalmente! él animal apenas cojea; 9. o muy raras J veces se requiere una segunda intervención; 10.o Haciendo las curas cada cuatro días se ahorran vendajes, apósitos y polvo secante.-F. S. GAVARD. Nue~o manual operatorio del gabarro cartilaginoso. (Schweiz.' Aych. f. T'ierheüh, 1917, octubre, pág. 556.)-Describe la ingeniosa técnic~ de Fleuret, recuerda la estadística imponente del mismo y la confirma con 12 casos de su práctica en los que obtuvo resultados admirables. Recomienda este manual a los veterinarios suizos con la esperanza de que se. maravilla- rán, como él, .del éxito que se puede tener en el tratamiento de una dolencia tan grave, con una operación tan fácil. Añade que la nueva técnica de Fleu- ret está llamada a substituir a todas las clásicas, por tener sobre ellas grandes ventajas. En efecto, la operación se, hace a cielo abierto, 'pronta y cornple- tarnente; la extracción integral del ángulo ánterosuperior del fibrocartílago se logra con una rapidez y una 'seguridad que asombran, No .hay peligro de herir el ligamento, ni la sinovial, ni de abrir el fondo de saco lateral, como en' el tiempo operatorio, correspondiente, tan delicado y difícil, del procedimiento de Renault. No hay recidivas como las que se observan ern- . ple ando los métodos de Cocu y de Perr ier ; en el primero es difícil y expuesto, ARTÍcPLOS EXT~CTADOS 127 alcanzar la zona superior y en el segundo la disección del cartílago es impere fecta ypuéde .dejer Olvidados focos origen de recidivas. Los procedimientos de Bayer y ~e Schroder no deben usarse jamás, porque con suma frecuencia dejan cicatrices fibrosas y fisuras (razas y cuartos). En fin, con el"método de Fleuret la curación se obÚene pronto y no hay deformación del casco porque respeta la pared, ni es menester herrado especial, ni hay claudicación sub- l siguiente.-P. F. t , .. ~ MATHESON, J. A., teniente veterinario 'del ejército inglés: Observaciones acerca del tratamiento' quirúrgico del gabarro. (The Veterinary Journal, mayo, 1917.)-Resumen de una'~odificación de la operación del gabarro, de mucho éxito. El animal es derribado y narcotizado como de ordinario. Se le aplica un torniquete o tortor. Cerca de la lesión, se raspa y adelgaza la tapa todo lo' posible "hasta que ceda, fácilmente al apretarla. con el dedo. Luego se secciona por debajo del bordecoronario y se quita todo el Fig. 1. - A· Primera incisión . Fig. 2.". - <::. Tercera ·inclsión por debajo del borde coronario. por debajo de A {lig. 1.").a través "B. Segundalncisión a través de A del cartilago lateral, en dirección y por debajo de la piel y hacia hacia el centro del pie. D. cuarta arriba en toda la exrensíén del Incisión dí'rfgrda de a bajo a arriba y paralela a la B de la lig. 1. 'La "cartllago lateral y de' los tejidos' que aparecen enfermos. pielen toda su extenston, es decir la 'parte marcada en las figuras con una !lnea de puntos, se deja intacta. ' casco qpe hay entre éste y la incisión. Se hace por debajo de este borde otra incisión, que s dirige hacia arriba, entre la piel y la cara externa del " cartílago lateral, hasta el borde superior' de éste o hasta "donde llegue la , hinchazón. A''contínuación. se levanta y sujeta el borde coronario con un retractar ysepracticaotra incisión al través y ¡110 largo del borde inferior del cartílago 'lateral, en donde' se. Inserta o une al hueso del pie, dirigiendo esta incisión asimismo hacia arriba, por debajo' de su cara interna y para- lelamente a la primera. • El cartílago puede ser fácilmente extraído por medio de las hojas de salvia derecha e izquierda. Se ha visto que si la porción anterior no está. interesada era mejor dejarla encima de la sinovial de la articulación del pie, pues sólo en casos excepcionales se necrosa consecutivamente. Así hay menos peligro de abrir dicha coyuntura. Extirpar todos los tejidos necrosados y descoloridos, todos los' fragmentos' sueltos del interior de la herida y los tejidos mortificados de los bordes de la misma. Pintar, la .herida y sus inme- diaciones con tintura de iodo. y espolvorearla con polvo de ácido bórico al . I REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA I 'que se agregó 1 gramo de biioduro de mercu rio por cada 30. Se aplican a la 'herida y a la corona compresas de 'algodón esterilizadas por ebullición y.'se sujetan CO'E. un vendaje-Jo más apretado posible. . , , Se toma la temperatura cada día y, si no' hay signos de supuración, se deja la cura durante 14 a 16 días. Si se ha hecho bien la operación, con precauciones asépticas, la superficie de la herida se halla plana, seca y firme, ,\ de color de rosabrillante y vivo, yen otra semana se fcrrna una capa córnea. Si la lesión está complicada con dermatitis necrótica, pueden hallarse fís- tulas que penetren, hasta los 'tejidos profundos del pie hasta los ligamentos laterales y tendón perforante, pero se quita este tejido necrosado y sobre- viene la curación', Esta operación se ha: desacreditado; se ha dicho que había hecho bancarrota desde los puntos de vista quirúrgico y económico, ' pero los casos que detalla el autor demuestran lo contrario. De 12,3 operados graves, hubo que sacrificar 24 (.6 de ellos por enfermedades distintas- del gabarro), 3 fueron sacrificados en el momento de la operación, porque se halló purulenta la articulación del pie y 2 fallecieron pocos días después de la operación, " Matheson encarece la asepsia de la herida, la extirpación de todos los tejidos interesados o descoloridos y la aplicación de compresas lo suficiente- mente apretadas para que pongan en contacto las superficies disecadas y \ I , faciliten su unión, Rara vez quedan fisuras o deformidades del pie, y la clau- dicación permanente sólo se observa en casos en los que se h8;lió 'exóstosis en el momento de la operación,-P, F, 'v , , Moussu, R., veterinario segundo del ejército' francés. Acerca d~l.trata- miento del gabarro cartilaginoso en el frente, (Rec. de Med. Vet, 19t7, pág. 7'2.) '-Pór' causa: del bá~ro ~,o~, muy frecuentes los gabarros-en 'el frente yel veterinario no puede practicar aillíIa operación c1ásic'a. CO~0 que a menudo el gá-balfro no pr0voca una cojera muy grande, la indisporribilidad def animal no es completa y él enfermo puecl'e seguir prestando-servicios-ligeros. Énestas condiciones', el aú.tor ha errsayado'el tratamiento de' algunos casos especiales. Se ha valido de medios quirúrgicos y terapéuticos. ,A. Medios quirúrgicos. 1:° Adelgazar toda la zona córnea correspon- diente al cartílago afecto; 2.0 ,Siempre que sea posible, hacer uria contra- abertura en la, región' adelgazada correspondiente a 'la fístula. Para ello, introdu~ir en la fístula la parte obtusa de la aguja de pasar sedales y con una presión suficiente determinar en la pared adelgazada una- prominencia qu~ indica ,el sitio de elección. de la corrtraabertura, Ya se comprende que esta ·contraabertura sólo es practicable cuando la fístula recorre la ca;ra externa: del cartílago. B. Medios terapéuticos" D;s veces' al día, inyecciones de. 10 ce. de solución de sublimado en glicerina al 1 por 2000, precedidas deinyecciones 'de agua hervida: ti'bia.,Estas limpian la herida y facilitan la acción del anti- séptico, Se ha elegido la glicerinacorrio disolvente, pot su afinidad corí- las partes líquidas de los tejidos y por penétrar en todas las anfractuosidades mucho mejor que una solución acuosa. Para evitar la entrada' delbarro cerrar inmediatamente con algodón las orificios de las fistulas. ' , En dos animales en los que pudo 'hacerse la contraabertura; la du:rad{jn. 1:otal del' tratamiento fué de 17 cfíits para .el' uno y de 19 para el 'O'tr0'. ARTÍCULOS EXTRACTADOS' '.J29 En otros dos, el tratamiento sin contraabertura se prosiguió durante 26 j 31 días. Durante todo el tratamiento 10& animales continuaron siendo enganchados y a menudo prestaron 'un servicio penQSo y siempre enel barro. El autor cree que este procedimiento poco costoso, que, como él mismo .dice, no es más qure una variante de los viejos métodos de intervenció~ . For las inyecciones de líquido de Villate y 'el procedimiento de Ia mecha, :puede ser útil a.sus colegas del frente (I).-P. F DIEUDONNÉ. El tratamiento médico del gabarro. (Rec. de Med. Veto, marzo de 19I8.)-Cuan,do tanto se aboga en favor del 'tratamiento quirúr- I . :gico efel gabarro, Dieudonné viene a romper una lanza en favor del trata- miento médico. Dice que su padre,. durante más de 30 años y' él d;;'rante, -otros tantos, han curado todos los gabarros en 10 ó 15 días mediante inyeo- . cienes de' líquido de Villate decantado, practicadas Pf!Y ellos' mismos. Hace .20 anos, el autor señaló que-el sulfato de plomo del Iíquido de Villate, lejos, -de curar, era nocivo, pues obraba sobre las heridas como un cuerpo extraño: :por esto' aconsejó filtrar el líquido de Villate o, simplemente, 'deaanta-rlo, -después de haberse' precipitado el sulfato en el .fondo, en vez de agitarlo .según la costumbre antigua. -', , El autor pr-ocede del siguiente modo: Sonda-la o -las fistulas, para darse -cu.errta de sus trayectos. Si comunican entre sí, la primera inyección de líquido 'de Villate lo indicará; si no comunican, se practicará la inyección en cada fístula. Para. ello se vale del líquido de Villate decantado y de una jeringuilla de plomo-de 6 a 8 cc.. que lava con agua después de cada inyec-· ción y la guarda en un baño también de agua clara par.a que no se o-xide y funcione siempre bien. Si la cánula de la jeringuilda no penetra. bien, en la 'fístula, ésta será ensanchada é~~ una mecha embebida en el líquido de Villa.te' colocada durarrte algunas horas en el trayecto. Hacer penetrar la cánula sin violencia en la fistu la, en la dirección exacta, En el momento de la' inyección, retirarla Iigerarnente, para formar un espacio que permita salir el líquido de-la jeringa con fuerza impregnar e ipdo el trayecto, Inyectar en cada fístula, sucesivamente, 3 'ó 4 jeringuillas llenas. Repetir esta operación, por lo menos, 4 veces al día, con intervalos regulares, 'y hasta 5 veces cuando los días son largos, Atenerse a la cantidad y a la naturaleza de la secreción durante los intervalos, para! la. repetición , \ " más o menos frecuente de las inyecciones, Es raro que a los 4 días, a veces antes, no Se note mejoría. En cuanto ésta se presente, -disminuir el número (11' Nuestro Francisco de la Reina, preconizaba ya el sublimado contra el gabarr-o, A éste .r ecomen dabá 'ponede emplastos madurativos para suttltz ar el cuero, y digerir la materia, y es menester-ae-regaba-continuar mucho estos emplastos hasta ser abierta la apostema, y abierta continuarle ios digest-ivos hasta mundificar la llag'!Í, y mundificada -continuarle siempre e Lung üe nt o egipclaco basta estar muy bien encarnada, y si fuere menester a la postre continuarle polvos de piedra alumbre quemados, y de caparrosa, ljílSta' estar cicat r íz.ada la llaga .... (,y si +a rayz e.stuvíer e tan asida y profunda qU,e no :l:l(s~e.,o sO,bred,icho, l 't?!"B un·prallo. de.8óiimá,,·tán y,:ande como :lÍi~dia avel.(anq; y' !f1': erfo e,n ~.Ilug,ar de 1" ray~, ,c¡,u,e esconda d~ntr~ de.l gavarro, "e y té,QgalO ,,;nsi puest o hasta t'Ore,\!- 'ro, dia, y. salida de d~eha'ray~, cura la ho ridura de la llaga con el díg estf vo: y en estagc!.o é~dlfha'da con el u'ngUeq.to'égipciacoo". (Libro de' albij¡teria de Francisco ..z:¡éina,Hústr ado y ;&"losado por Fernand.o Cá lv'c , 1647, páe-. 23.6). ' . , .és cu r ío sp Io poco que ha variado el tiatall1iento médico d:el g(ibarrot los mercurtates, la' c?p'arrosá, el ufigü'entó é"gipcill.cO'it.ár¡ parecido a] l!qúldo dé Víüate (se compo'ne' d e ~jI,r· denl lto, vJna~re y. nílé¡¡' ya'~ds' usaba ellnn'lottalal.¡)~ytar de Z¡¡¡n'iol'á, y eon é:1¡ito, püés a,l final del, c.a'P'!tÓlo eh (¡tú: 'ttafá del gabarr o, díce .... y Iiaziendó lo que aqui digo, aura buen ¡'¿medlJó Ia tal' en'fe'rmédad' •..-P. F.. . . '9 13° REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA de inyecciones diarias, pero examinar, sin embargo, el pie a la hora en que debería practicarse l~ inyección. Si a las doce la secreción es insignificante. dejar'Ias inyecciones para las 3 ó para las 6 y entonces inyectar varias jerin- o gas, a no ser que a las 3 ya las tampoco haya secreción. En fin, durante todo el tratamiento hay qué tener ptrntualidad, meticulosidad y ojo de ver- dadero clínico (I).-P. F. . OBSTETRICIA THOMPSON. El clorhidrato de adrenalina en los esfuerzos consecutivos al parto. (The reto Record, 30 septiembre I9I6.)-No es raro encontrar vacas que; después del parto, hacen. esfuerzos expulsivos en extremo violentos, contra los cuales resultan ineficaces todos los tratamientos habituales. 'El autor, hallándose en presencia de un caso de ~sta naturaleza, administró 50 gramos de hidrato de cloral disuelto en un litro de agua f~ía, y untó el cuello de 'la matriz, con 8 'gramos de extracto de belladona. Además, aplicó compre~q,s frías renovadas cada cuatro horas al dorso y a los, lomos. Los dolores qrle, al principio, parecían haberse calmado, reaparecieron al cabo de treinta horas C0.n mayor intensidad'. Desesperanzado por ello, practicó una inyección de 4 gramos de solución de clorhidrato de adrenalina de Par ke-Davis a cada lado de las paredes del cuello uterino por medio de una jeringa de Pravaz. (La operación se 'hace sin dificultad aunque el animal esté. echado.) Al cabo de diez minutos cesan les dolores, la vaca se revuelve, p,\rece por completo restablecida" se levanta y se pone a, com'er. La curación se mantiene y afianza, sin ninguna recaída. Después de este 'feliz ensayo, él autor ha tratado otros siete 'casos can igual éxito. tres casos de prolapso del recto, en potros, los ha reducido con gran facilidad, mediante la inyección d'e clorhidrato de adrenalina enel espesor de la pared. Este tratamiento es también eficaz en el prolapso de la vagina de la oveja. " El efecto del clorhidrato de adrenalina en todos. estos casos se h'l- mostrado sencillamente smaravilloso». (V. F. D., Rev. Gen. de Med. Vit. Enero 1918.). CLlNICA " FRéi.HN~R, E. Observaciones de la Clinica Médica de Berlin ·(l'{Tonatsh., f. Prakt, Tierheilk. t. 27, pág. 97.)-1. Diagnostico topográfico de las hemo- rragias traumático» de la m'edula en el caballo. En los casos de parálisis medular (1) En la pág 278del vol. Xl de esta REVISTA puede vbr el lector extractado un artfcu- :lo de Hamoir acerca del tr-atarnien'to médico del gabarro cartilaginoso. A este propósito, he de afiadIr que mi padre también curó casi todos los casos de gabarro cartilaginoso de ,su larga y copiosa práctica con las' inyeccibnes del liquido de Villate, y rarísima vez hubo de recurrir a la hoja de salvia ya la renera contra dicha necrosis. De todos modos, hoy, la conducta del veterinario ante un gabarro cartilaginoso, es bien' sencilla. Síejer- ce en un país en paz y no ha de atender a muchos enfermos; puede ensayar durante diez o quince 'dí as el tratamiente médtco deHam oir , el de Díeudonné o hasta el de R. Moussu,y si no se muestran pronto eficaces, recurrir a la operación de Fleuret. a la de Sendrall, etc. , SI ha de atender a muchos pacientes o es 'urgente disponer pronto del animal, como en caso de guerra, recurra desde luego a la operación.-P. F. I _ARTICULaS EXTRACTADOS traumática (apoplejía espinal): tan frecuentes en el caballo, ei diagnóstico anatómico y topográfico es difícil, porque también lo es la investigación a manual y, menudo, es inseguro el juicio de la sensibilidad y de los reflejos. Al contrario de las infecciosas, las parálisis traumáticas manífiéstanse de modo repentirio. La vida mental está intacta y la parálisis es generalmente bilateral y asociada muchas veces COnla de la vejiga, del recto y de lacola. Se trata de diagnosticar la localización de la lesión medular. Pata esto es necesario conocer la disposición de los núcleos 'motores espinales en los di~- fintes segmentos medulares (diagnóstico llamad o segrnentarío). Una hemo- rragia en la medula dorsal, lumbar o sacra produce una parálisis motora de los miembros posteriores, por lo regular.ten forma de paraplejia (núcleos de origen de Ios nervios que'.animanlos músculos dorsales, del plexo lumbar y sacro). Sila hemorragia radica en la medula cervical, se produce, ante todo, parálisis de los miembros anteriores (núcleos del plexo braquial) y, además, parálisis de los miembros posteriores. Las hemorragias de la medula lumbar dete~l~inan parálisis de los miembros posteriores y al mismo tiempo de la vejiga y del' recto (centros motores en la medula lumbar). En las hemo- rragias de la medula sacra y de la cauda equina sobreviene parálisis de los esfínteres y de la cola. Las hemorragias a nivel del cuarto segmento c.ervical ocasionan parálisis del diafragma, además de parálisis de los miembros anteriores y posteriores. CÜn~cament'e no puede precisarse generalmente la forma o clase de lesión anatómica de la medula (simple conmoción, hemorragia), pues no existen síntomas clínicos seguros de una hemorragia. Sólo la necropsia las revela.' Sin embargo, Fróhner ha diagri.o~ticado cuatro casos, que describe detalla- damente: U?O de apoplejía cervical, otro de dorsal, otro de lumbar y otro de sacra. " 2. Sarcomatosis pulmonar en el caballo en forma de en/Ísema pulmonar. Una yegua de 8.años prese~tabaél cuadro clínico de' un enfisema pulmonar intenso .(gran dispnea de tipo marcadamente abdominal, 60-86 movimientos respiratorios por minuto, extensión excesiva del sonido timpánico de la percusión hasta l't última cestilla y hacia delante, ausencia de la sonoridad pulmonar en, las zonas pulmonares y respiración 'vesicular acentuada). La necropsia reveló sarcornatosis de ambos pulmones, que alcanzaban un volumen doble' del normal y cu ya/sección 'descubría numerosos focos sar¿o- matosos duros.. del tamaño de guisantes alvde judías. Este caso demuestra que no es posible diagnosticar en vida el enfisema pulmonar con absoluta seguridad y que con razóti el1la lista alemana de defectos capitales la palabra {,Dampfigkeib,' huérfago, no puede ser reemplazada por la. voz enfisema, como en otros' países. . 3. Carcinoma de la cápsula anterrenal en el caballo, con hemorragia en '. 'la cavidad abdominal. Un caballo afecto de cólico por obstrucción sucumbió, 5 horas después de entrar en la clínica, con síntomas de hemorragia interna. La necropsia descubrió un tumor del tamaño de dos cabezas humanas en la región renal izquierda, junto al riñón izquierdo, que presentaba un des- . garro 'de-3 cm. de longitud .. Ei abdomen contenía 12 litros de sangre líquida y '6 coágulos ele sangre grandes como puños. El tumor era la cápsula ante- rrenal izquierda sumamente carcinomatosa. . 4: Tres casos de neoplasia en la pared del intestino delgado (carcinoma, REVISTA, VETERINARIA DE ESPAÑA sarcoma; 'mioma,) como causa de cólico por obstrucción en el caballo, Las neoplasias deIa pared del intestino delgado, en casos raros ocasionan una, obstrucción del intestino delgado y, por lo regular, no pueden ser diagnos- ticadas en vida, En un caso de cólico rápidamente mortal, se halló, en la pared del intestino delgado, un adenocarcinorna del tamaño de un huevo cíe gallina, y, delante del mismo, un tapón alimenticio de 80 cm, de longitud, Clínicamente se apreció por el examen rectal una «nudosidad esfeto id al del tamaño de una nuez», delante de la entrada de la pelvis, hacia 1