RE~JSTA VET,EHINARIl, D~ ESPARA VoL XII Barcelona: Junio: 1918 N.o6 J ' ,ARTíCULOS ORIGINALES Contribuciéual estudio de la polineuritis de las gallinas PUR C. SAN'Z EGAÑA Inspector provincial de' Higiene Pecuaria de Málaga, I , En mía de 'mis ,visitas: realizada en' esta primavera, a una importante colonia, agricola 'de esta provincia, he tenido ocasión de' observar unos casos de polineuritis de las gallinas. , - El estudio de estos' casos-me ha parecido interesante, no sólo por' el valor que tiene la .gallinicultura, sino. también, porque viene a confirmar 'un punto importante del. papel de lasl,itam.in.a.s en la: alimentación y en .la patología. - ,La citada colonia dispone de ':7n muy poblado gallinero: en 'la fecha 'que yo lo visité (mes .de abril) contaba.con.yzo gallinas ): días antes habían sido 'vendidas 90, Ha habido momento en que, el gállinero contaba con más- de g'oo aves, I \ , ª' La -explotación de estas 'gallinas se hace exclusivamente por su labor insectívora, cuyo objeto disponen ~e' i)••g~!Úneros ambulantes, montados sobre cuatroruedas, que se transportana los terrenos que ·se 'quiere 'sanear; generalmente 'estas aves caminan detrás de las Yuntas de 'labranza y recogen todos los insectos" larvas, gusanos, etc" que -descubren lea.arados. , ,Las gallinas no reciben más alimentación que los bichitos que ellas buscan en' el campo, y alguna que otra semilla existente en el terreno. Du- rante los días que, por circunstancias especiales, lluvias, etc" las yuntas no salen al campo, entonces las gallinas reciben una ración alimenticia de semilla de sorgo a:i;UC'ar~do,La- benignidad de, este clima reduce a una cifra insignificante IQs malos 'días y, por tanto, la supresión de las labores cam- pestres. ' , . . l' Hace tres años que la colonia adoptó este medio de extinguir los insectos y destruir las larvas, y" de esta' labor de las gallinas, la dirección de la colonia está muy satisfecha, pues ha conseguido quelos sembrados de alfalfa y otras 'leguminosas no se vean castigados por una nube de insectos parásitos corno lo eran anteriormente. El método es econ6mic~ y seguro, pues, como ya he 16 / 242 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA expuesto anteriormente, las gallinas se buscan su alimento y excepcional- mente reciben una -ración supletoria. Un muchacho, con ui?a larga caña, de guardia, es todo el gasto del insecticida, El gasto que supone este 'guardián, los traslados del gallinero y las raciones de sorgo se pagan con creces con la puesta de huevos, aunque, a decir verdad,' el rendimiento de este producto es bastante escaso, pues, en época de gran puesta, como son los meses de abril y mayo, de 720 gallinas, apenas se 'recogen 200 huevos diarios. Cierto que esta función económica no interesa grandemente pai.a la explotación del gallinero: esa cantidad de huevos tiene un valor superior a los ,gastos del gallinero. El presupuesto de las ;i~cuba:doras y recría de polluelos se cestea ~on la venta de los pollos; los gallineros se pueblan únicamente de hembras, y cada uno ~e ellos lleva un gallo, Con este régimen laacción insecticida resulta gratis para la colonia y siempre queda el valor del ave, que, en estos, años no' es despreciable, Nace algún tiempo que se venían observando en esta original esplotación 'avícola, casos de una epfermedao sxta aña, caracterizada por parálisis de las-patas y del cuello, que terminaba por matar las gallinas atacadas, Se han ensayado varios tratamientos sin resultado práctico alguno y,. últimamente .., convencidos de su incurabilidad, decidieron matar toda ave' que presentase la parálisis; sin conocer la causa ni la naturaleza dé la enferlnedad, Ssgún datos que me han suministrado en la colonia, se han muerto en este año, de esta enfermedad, más ele 90 gallinas, La mortandad de las atacadas es abso- , luta: es decir, mueren todas, I Il.-NATURALE7A' y ORIGEN DE 'LA' E:-IFERMEDAD Expuestos estos antecedentes, creo que la enfermedad causante de estas bajas es la polineuritis auitaminosa o- enfermedad por deficiencia (Funk) o por carencia (Weil), como de,mosti-mé al tratar del diagnóstico. Par tiendo de esta afirmación, voy a estudiar si estos casos han podido' sobrevenir por haber ingerido alimentos pobres, incompletos, privados de vitaminas, Define Cadéac (1) la polineuritis de las gallináceas diciendo que «consiste en la alteración primitiva de los' troncos oranúnculos cutáneos y muscular~s' de los nervios periféricos», Entr~ las causas productoras de estas lesiones nerviosas, dice el mismo autor, se citan laTngestión de arroz o alimentos diversos, y, actualmente, se conocen gran n úrner o de pruebas que testifican estos hechos. De un trabajo que el doctor Pittaluga ('2) dedicó al estucho de las, vrta- minas vamos a transcribir algunos párrafos' que nos ilustraran muy mucho este tema: I «La polineuritis se reproduce experimentalmente en las gallináceas por' I la alimentación de arroz descascarillado, que provoca en estos animales la aparición de un síndrome característico, progresivo, que Furík describe exactamente con estas palabras: eLos animales, a los cuales les gusta mucho el arroz, pierden completamérrte. el apetito, de manera 'que hace falta ali- mentarlos artificialmente', Pérdida de peso, que puede llegar' hasta el 45 por ciento, Al cabo de una a seis semanas, síntomas agudos: parálisis de las , I ' , ' alas y de las patas. El buche se encuentra lleno de arroz, Contracción .de los I , ARTÍCULOS ORIGINALES 'músculos de¡" cuello; la cabeza se echa hacia atrás, se contrae. El animal ,{pollos, pichones, etc.); muere al cabo de I2-24 horas después de la aparición ,del síndrome agudo.s ' . .Weil y Mouriquaud han comprobado los mismos síntomas en palomos alimentados con 'granos descascarillados (cereales, leguminosas, etc.). Esta misma enfermedad comprobó Eijkmann en unas gallinas de Batavia después dé alimentadas con arroz mondado . cocido; experimentalmente .demostr'ó que sólo se desarrolla la enfermedad cuando se alimenta con arroz al cual el descascarillado ha privado del perispermo. Estos ,mismos trastornos se· observan alimentando gallinas 'con maíz alterado (Balardini) y alimentando pichones con pan (Cadéac). En una interesante monografía de Reinhardt (3) de donde hemos tomado algunos "noticias, dice: «Hay que tener en.cuenta que la avitaminosis, no sólo puede producirse 'por la ingestión de arroz, sino, tam bién por la alimentación monótona con otras substancias .• Esto se explica cumplidamente a la luz de los nuevos estudios fisiológicos . • El organismo sometido a u!,a alimentación demasiado exclusiva, con mate- rias incompletas para la reconstitución ¡ plástica de los elementos celulares, .sufrirá los trastornosdel metabolismo.Tas lesiones distróficas, las enferme- -dades-por carencia: , , \ .. Los interesantes estudios de Osborne y Mendel, en los Estados Unidos, ' de los cuajes ha'hecho una admirable síntesis Gley (4) han demostrado que ÜI. cantidad g~obal de .proteínas ingeridas ÍJ,0 tiene gran importancia: que, 'en -cambio, es fundamental la presencia de ciertas albúminas ricas en amino- , .ácidos, como, la tirosina, el tríptófano, la lisina, la cistina, relacionados 'a su' vez con, las propiedades características de, las vitaminas. Cuando ,se ingieren mater iales albuminoideos vai iados, que contienen estas substancias, bastan cantidades mínimas para llenar, Ias exigencias del organismo, aun "en pleno crecimiento. Seg ún Pittaluga,: das enfermedades por carencia, -el beri-beri. el escorbuto del hombre (la polineuritis en la gallina), se deben .a 'la falta' de agrupamientos atómicos neces arios a la síntesis. de las proteínas. . . l.a pato gema de los trastornos nerviosos y. distróficos de los animales , sometidos a rég¡men de Cal encía (avitaminosis e.-rperi!nental) y, por consi- ,guiente, de los enfermos, debe atribuirse, según Funk (5), al siguiente meca- n~mo. ' fEl organismo posee siempre un. resto, 'un sobrante de vitaminas en 'sus propios tejidos; vitaminas procedentes de su régimen normal anterior. En el régimen ere carencia, este resto es empleado, y se consume, por , las necesidades del me tabolismo. El animal le toma sin duda, primero, en los 'músculos, por ejemplo, cuyo papel fisiológico absoluto es menos' importante. , , En el perro la enfermedad presenta generalmente una marcha crónica,' yraras veces mi carácter agudo. 'En SU!? 'primeras fases los síntomas clínicos 'no son característicbs. Sólo algunas se~anas más tarde aparecen manifes- taciones de' tuberculosis concretas. El perro 'se fatiga al más ligero! ejercicio. Laa'mernbranas mucosas están pálidas y la expresión facial es de tristeza t , I ' y estupidez. El pelo está erizado y áspero. I " La tuberculosis 'pulmon¡¡.r comienza con una tos seca que' frecuentemente obliga 'al animal a vomitar. Después la tos se hac~ más' frecuente y 13: respiración es cada vez más laboriosa. " En los periodos avanzados de la enfermedad el perro. -ernaciado, exhausto, .es presa de una ros espasmódica, Cue.ndo los ganglios bronquiales o medias-' tínicos están afectados; ap'areoen muy engrosados y los accesos de tos son más 'fuertes y' frecuentes. Poliuria y sed excesiva, son también síntomas manifiestos. Algunas vec~s los perros fuberculo~os pueden vivir muchos me- ses sin mostrar grandes perturbaciones, mientras que en" otras mueren rá- . J • ~. :,.. , .pidarnente a causa de neumonía. En estos casos et perro raramente dobla SU,I cabeza" y su, cuello está siempre estirado. La temp'eratuia varia" pero siempre suele ser inferior a la normal. El pulso suele ser débil -y rápido. La tuberculosis 'de los órganos abdominales se manifiesta 'generalmente \ ,'por ascitis, enflaquecimiento y' anemia. La extracción del líquido de la ca- vida:d aboomirial produce un alivio pasajero, pero es pr,eciso repetir la operación cada' ocho o diez días., Este liquido es' sanguinolento- y se solidifica 'en contacto' con el aire; Si están afectados el hígado, el bazo y los ganglios linfáticos. la hinchazón de los nódulos tuberculosos se percibe palpando ,la pared abdominal. " . En el gato, la tuberculosis se manifiesta por emaciación y anemia, respi- racióndiñcil, pulso débil y temperatura inferior a la normal. La palpación , del abdomen descubre alteracíones :en los "ganglíos linfáticos del 'mismo y en el hígado y riñones. in gato experimenta un cambio en 'sus costumbres:' , / está triste y se mueve perezosamente: su apetito es variable y tose fuerte- _mente. La conjuntiva es+á decolorada. ,,' ~" "1 ' , El autor ha estudiado la tuberculosis en cin~o gatos' y ha visto que las 'lesioI'les anatómicas se presentan en los órganos abdominales en este orden de frecuencia: ganglios linfáticos, riñones" Peritoneo, bazo e hígado, Los pulmones estaban poco afectados ..,Sus lesiones eranespaciadas y de forma miliar, mientras que en los órganos abdominales eran más extensas y difusas. '-, En las fieras, especialmente entre los" grandes' carnicer~s (león, tigre, leopardo, etc.), la tnberculosis es bastante frecuente, sobre todo cuando estos animalesse exhiben ep los parques zoológicos o .en los circos ecuestres. 'En-estos animales, la: tuberculosis suele ofrecer la forma linfática, aunque , I , " '" , I REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA I se han visto oasos de tuberculosis pulmonar con cavernas parecidas a las' que se observan en los pulmones de las personas tuberculosas. I Según el autor, los descendientes de animales salvajes reducidos a cau- tiverio contraen la tuberculosis más difícilmente que cuando estos animales proceden de las selvas. A este propósito recuerda el caso ce una foca cazada por unos exploradores americanos en una expedición al 11010 Norte que murió al. ¿abo de seis semanas de estar en el Parque zcológico. La autopsia reveló tuberculosis miliar muy extensa en los pulmones. En resumen: aun cuando puede deducirse a menudo el diagnóstico ele la tu berculosis por una infección sospechada, esto no es suficiente para justificar un diagnóstico positivo en los animales- carnívoros. Debe atribuirse gran importancia a toda hinchazón de los ganglios linfáticos. En las últimas fases de la enfermedad, cuando la ·emaciación es manifiesta, la simple palpación de los órganos abdominales basta para descubrir las lesiones en el hígado, bazo o en otros órganos. El autor; ha empleado en el perro, la tuberculina.con alguna extensión, con fines diagnósticos, pero el resultado ha sido' rn'ás bien. confuso que satisfactorio. Esto tal vez e debe a la tuberculina, Según Douville, después de .inyectar subcutáneamente 8/ 2 10 a 1 1/ ce. de tuberculina (según el tamaño del perro) se puede apreciar la reacción al cabo de 5,a 8 horas. Si después de la inyección la temperatura alcanza 40° e o más, la reacción se debe considerar positiva. La inyección de tuberculina en eJ rerro fracasa en el .F % de los casos, A veces es peligrosa, pues puede causar intoxicación y hasta la, muerte. En los gatos, la tuberculina es incierta y peligrosa para los .animales no tu berculosos, . La tuberculosis se observa con más frecuencia en los perros y- gatos adultos que en los jóvenes, y en proporción mayor en los que viven en las ciudades, siendo el ger)Den infeccioso, especialmente en el perro, de origen humano. " El medio más fácil y seguro de determinar la naturaleza de los lesiones preexistentes, es el examen post mor tem, pero, aun en este case: es preciso .el examen microscópico y bacteriológico para diferenciar' la tuberculosis de ciertas afecciones, a, veces muy parecidas a ella, sobre todo el sarcoma linfá- tico. La presencia del bacilo determinará con toda seguridad el diagnóstico de la tuberculosis.-F. S. RAFFE:-iSPERG1<:l<, H. B. Experimentos sobre la transmisión de la tri- quina. (jO·1·W_ American Ve!. Med.' Assoc. V~l. 53, 19·18.)~En'algunós tra- bajos publicados acerca eje la triquinosis. se dice que tal afección puede· transmitirse por medio' de las heces de los animales que albergan el parásito' en su fase intestinal. Hóyberg (190.7)Y Salzer (1916) dicen haber transmitido la enfermedad mediarHe'excrementos de perros infestados. Pero otros cam- peten+es investigadores, como Leuckart y Pagenstecber. han llegado a la conclusión de que la transmisión 1}0 se efectúa mediante la ingestión de triquinas intestinales ,o de larvas recién nacidas 'que ocasionalmente se en- cuentran en los animales cuando albergan la tr'iquina adulta en elcirrtestirro . 'Hace algunos años (i909) 'que StaubÜ refirió una serie de experimentos efec- tuados alimentando ratas blancas con intestinos de otras ratas' y de tone- I ) ,, ARTÍCULOS EXTRACTADOS 273 jillos de Indias que contenían triquinas en varias fases de su desarrollo. Los resultados fueron .rotundamente negativos. El autor practicó en los dos años últimos, algunos estudios acerca de la triquina bajo la dirección del docton B. H: Ransom, jefe de la sección zooló- gica del Bureau 01 Anima; Imdusiry, . , En el mes de febrero de 1916 alimentó siete ratas con carne de cerdo triquinoso. Treside ellas murieron alas pocos dí~.y ensus intestinos se halla- ron triquinas vivas. El contenido del duodeno y del yeyuno se colocó en cápsulas de gelatina y se biza ingerir a un' conejillo de Indias. Al cabo de 34 días éste fué sacrificado y se hicieron preparaciones microscópicas con trocitos del diafragma. No se halló triquina alguna. Repitió varias, veces los experimentos' con las, demás ratas-y siempre obtu va idéntico resultado negativo. Esto le permite afirmar, de acuerdo con las observaciones de Staubli, que la infestación por medio de la ingestión de heces que contengan triquinas intestinales, si/alguna vez se ha producido, debe considerarse como un fenó- meno raro. También se propuso comprobar el autor la fase en que son infecciosas las triquinas que se hallan en los músculos, pues. en algunos trabajos se afirma que las triquinas no enquistadas no son infecciosas, y. en otros, corno en los I de Goujou, se afirma que las infestaciones producidas a consecuencia de comer carne que contenga triquinas no enquistadas son mucho más ligeras que las causadas por los parásitos enquistadas. , Los experimentos efectuados por el autor en conejos y en conejillos de Indias, confirman estas ideas. " Como resumen de 9u trabajo sienta las siguientes conclusionesr.Experi- mentalmente no puede propagarse la triquina mediante la ingestión de este parásito ensu Jase intestinal. Tampoco ha podido ser transmitida mediante la 'ingestión de carne conteniendo parásitos no enquistados procedente de animales muertos 15, 17 y, 18 días después de infestados, pero se ha trans- mitido con carne que contenía triquinas recién enquistadas procedentes de un animal muerto a los 2 I días de infestado. Todos'estos resultados corroboran la opinión' generalmente admitida de , que.las triquinas no se transmiten con los excrementos; que cuando se ingiere carne con tr iquinas que todavía llO están enquistadas, tampoco éstas se desarrollan y. por último. que las triquinas sólo se propagan' mediante la in- gestión d~ carne que contenga las larvas de este parásito enquistadas.-F. S. I{OBSON; J OHN. Filariasis de la cruz en el caballo ( Vete'rinllry Record. 23 de febrero 19I-8.)-En la parte Occidental de Australia, el autor observó en numeIÓSOS caballos casos de fístulas en la cruz -. Primeramente las atri- .buía, a traumatismos (rozaduras con las ramas de los árboles, etc.), pero, en vista de que las más de las veces esto' era inadmisible, hizo minuciosas inves-, tigaciones que le convencieron de que lJ afección éra de naturaleza parasi- taria. En efecto, lavando una de esas fistulas;vió flotar en el líquido dete- nid? en ella un filamento delgado. encarnado, que e,staba por uno de sus ex- tremos adherido a los bordes de la fístula. Examinado al microscopio, vió que se trataba de una filari~. Posteriormente, pudo repetir la observación en otros casos. 18 ,. 274 REVIsTA VETERINARIA DE 'ESPAÑA ,~~--~----------~--------------~----,-~------~---- Los.caballos pueden contraer la Iilariasis de la cruz en todas las edades, aunque parece que los viejos son más susceptibles. Generalmente, el primer síntoma es una ligera hinchazón indolora en uno o en ambos lados de la es- cápula, varios centímetros por debajo de la cerviz. Esta hinchazón p.iede permanecer estacionaria, pero, generalmente, aumenta de tamaño a las ]Jo- cas semanas, invadiendo 'la región en una extensión más o menos grande y así persiste varios meses. . ' .\ . En los casos favorables va hundiéndose lentament.e } produce 'una depresión debida a la atrofia de los tejidos. Probablemente, las tres cuartas partes de los animales afectados curan de este modo, pero, en los casos graves, suelen aparecer unos puntitos sobre la cruz, de los que resulta una fístula, que puede permanecer supurando a intervalos durante varios meses y afectar los ligamentos y huesos de la región. ET! cúanto al tratamiento, el autor ha ensayado CO~l Voco éxito las in- yecciones profundas de tjntura de iodo y de iodlll"o potásico en la fístula y los arsenicales .por .:yia interna. Opina que en los casos graves, es preciso la intervención quirúrgica, extirpando los tejidos necrosados. Aunque el autor .no ha poóido -averiguar el modo, como la iinfección. se produce, se inclina a creer 'que tiene lugar por' ingestión. Añade que en algunos. casos han vivido caballos sanos junto con otros que presentaron fistulas supurantes durante varios meses; Yo a pesar de que eI1 la cuadra había muchísimas moscas [.icadoras. no ha logrado transmitirse la enfer- rnedad.-F. S. TERAPÉUTICA CAMP'BELL,' H.C. Nuevo tratamento de las heridas y de las quemaduras. t]»,. r,' American, v Vet, Med, Assoc. julio ~917.)---.:..i>abajando el autor en los laboratorios de la casa H. K. Mulfcrd. tuvo ocasión de comprobar', en nu- merosas heridas, la eficacia de un polvo compuesto de suero autitetánico desecado mezclado con 5-IQ por tiento, de timol -iodurado (aristol). Des- lmés, estando en el departamento de' Veterinaria de la Universidad de Pen- ilvania, vió que podía substituir se el suero antitetánico por suero normal de caballo incorporando otras substancias qne. hiciesen el medicamento más adhererrte, ' , He aquí la fórmula definitiv a: Timol iodurado : ' . TI gramos .Suero normal de caballo . ISO » f\ceÍte de lino :' , .. 75 Agria de cal : .. 75 Goma de, tragacanto. ~: . 7 Petróleo o' •••••••• ' '. : 60, I Se añade el suero .al tragacanto y se deja 24 horas, Luego, se disuelve el ioduro- 'de timol en el aceite de lino y se hace una emulsión con él agua de cal, Se añade a' ella el suero y, el tragaca~tol y finalmente el p~tr>óleo, mezclándolo todo, • <, Este medicamento se ha empleado también con .éxito en el tratamiento de las quemaduras. F. S. o .:» , AR~íCULOS EXTRACTADOS 275 CHARMOY. Amia consecutiya a la operacion de Wllliams. Medios de lIrevenirla. i Rec, de Médecine .J!~térinaire, 15 diciembre :¡;917.).-El autor, 'basándose en su experiencia personal de 54 caballos operados de ronquido 'crónico, asegura que la -complicación más peligrosa en la operación de Wi- Iliarns es la afixia, ocasionada por el espasrnoo. pOF- el edema de la mucosa laríngea. El "espasmo laríngeo sobreviene inmediatamente-o después de algunos minutos de hecha la operación; por acción refleja, el aritenoides y la cuerda vocal se juntan en la línea media, adosándose el uno contra el.otro y; obstru- yendo casi por completo el orificio de la ·glotis. El animal presenta tos, señales de una extrema ~nsiedad: en menos de un minuto puede ocurrir la muerte. En presencia de un caso semejante', debe introducirse el dedo en la laringe a través de la herida respiratoria, después separar los labios para que permita la entrada del áire en.la tráquea. La respiración del moribundo' adquiere pronto su actividad y el peligro queda conjurado; basta, después, reemplazar' el dedo con un tubo de tra- queotomía provisional para prevenir la afixia consecutiva al espasmo. Si se interviene tard íamenté se corre el peligro de no poder restablecer Ios.movirnientos respiratorios después de haber abierto los labios de la herida; -en este caso se debe practicar la respiración artificial mediante ~a'tracción , rítmica de la lengua y enérgicas presiones sobre el pecho, En 54 casos operados, el autor sólo ha observado 3 casos de espasmo -de-Ia glotis, uno en un mulo seguido de muerte y los otros dos requirieron la aplicación del tubo traqueal. " El edema agudo de la glotis 'es muy frecuente y se puede' decir que es una complicación habitual después de la ablación 'de la mucosa' ventricular; pero su :inteñsid¿d es muy variable, ya que algunas veces' obstruye casi completamente la glotis y otras veces es insignificante y no va seguido de silbido o ronquido apreciable. " ',- Más de la jnitad de los operados 1.).an' presentado ronquera por edema .agudo de la laringe. El edema: es naturalmente más intenso cuando alcanza a los "dos ventrículos y en éste desgraciado caso hay que temer la afixia , En' siete casos ha sido neoesar io instituir un tratamiento adecuado par;¡. prevenir la afixia. Algunos '~énferínos han manifestado síntomas de una inflamación laríngea con fuerte ronquera. pero no han necesitado ningún "tratamiento porque la complicación no ofrecía gravedad, Los medios .para conjurar este peligro han sido tres: I. o Separación de los labios de la herida músculocutánea mediante un 'hilo que .atravíese 'cada uno deellos y anudado sobre el borde superior del, o patrón adoptado, y cuando expone un animal sabe 'ya de antemano bajo qué condiciones tiene que apreciárselo el Jurado. ' Nuestras. Asociaciones pecuarias y las Sociedades establecidas para el fomento de Iasrazas eabalrar y caninas, :ya: saben de eso, aunque laasurnisión . al «standard» .reza muy poco entre nuestros Jurados; 'pero como es cosa I REVISTA "VETERINARIA DE ESPAÑA que no se ha divulgado, el pueblo' nada entiende, y 'así ocurre que, al desfilar anteel público una res pr.emiada o al v.erse un gallo o una gallina ostentando ,en su jaula la tarjeta del premio que se le ha concedido, se extrañe, pues le parece que se han dejado sin premio otros animales muchos mejores, y es porque hállase impresionado por la belleza estética, que no rige en estos casos, y no 'sabe de la belleza zootécnica ni dela convencional. Noes posible que,haya en España buenos avicultores si, no conocen el convencionalismo que determina la fijación del ~standard,)}para cada raza, 'y de ahí que, sin ello, no sea posible entrar en el terreno de la selección. Veamos, pues, si en breves líneas, y con un 'ejemplo, se. toma idea siquiera sea en un casoconcerto. Fijémonos en esa hermosa raza de gallinas españolas que, extendida en casi toda la Península y en Baleares, es conocida bajo el nombre de Cas- tellana, Andaluza, Jerezana, Malagueña o Menorquina, que -bajo todos estos nombres se la desigpa, aunque en España sea el de Castellana, negra el más generalizado, y en el extranjero el de cMinorque.,' único bajo el cual se la conoce. El «standard. o' patrón de esta raza está determinado de la manera si- guiente: Formas y aspecto general.e+Mediano volumen, líneas bien, proporcio- nadas, actitud normal" esto es, ni echada para adelante ni para atrás; movimientos vivos: y andares sueltos, sin pesadez ni': lentitud e,n los _ movimientos, Cabeza de regular desarrollo, cresta grande, alta en el , gallo y' caída en la gallina; ojo' oscuro,' orejillas blancas' y más bien redondeadas que oblongas. cara roja y pies negros o negruzeos. Cuello erguido, más bien largo que corto. Cuerpo más bien fino que doble, con pecho regularmente saliente; dorso mejor largo y plano que corto y silla bien nivelada, Cola bien arqueada en el gallo, debiendo preferirseaquellos cuyas plumas caudales forman un ángulo de 45 grados con la horizolltal' del lomo, Patas 'proporcionadas, ni largas ni cortas; muslos bien conformados y dobles, pero sin sobresalir demasiado; color de los-tarsos, negro o ,ap.lomado obscuro y cuatro dedos, más bien, finos que gruesos. Plumaje ceñido. al cuerpo, fino y ,lustroso, negro, con reflejos metálicos o verdosos en la esclavina, silla y cola de los gallos. ".' \ Así determinado el patrón, todo individuo que se separe del mismopor tener la cresta caída en el gallo y levantada en las gallinas, las orejillas rojas o blancas salpicadas 'de rojo, el pico claro, las patas amarillentas o claras, la cola de; ardilla o caída sobre el lomo o demasiado colgante, las patas cortas o muy largas, plumitas blancas, amarillas o rojizas entre el negro, base de 'su plumaje, o cualquier otro signo disttnto del que deter- mina el «standard .. debe ser descalificado: y destinándolo al consumo, tendrá vedado el acceso al gallinero de reproducción" Vislumbramos la mueca de ~lguno:?' que,' á tenernos ~ su 'alcance, nos dirían: ¿Qué más da una cosa que otra? ¿Acaso la gallina perfecta dará más huevos que la degenerada, .que según eso sólo sirve para un buen pú- ' chero?... , , , Losejejnplares. seleccionados .. levarían ventaja hasta en el-terreno de)a l producción, sobre todo si, al s-eleccionar, en.¿li:~'n;~9·a las características o ~ignos exteriores; selecionábamos también en lo 'fisiblógico, no' dando, a in- ARTÍCULOS 'EXTRACTADOS 28'5 cubar más que 'Ios huevos procedentes de excelentes ponedoras, blancos y de gran tamaño y buen peso; pero aun dejando todo esto a un lado, cuando' no se practica-laseleeción y, cuando se abandona una raz?- aja reproducción desordenada, sin formación de planteles o grupos de reproductores selectos, la descendencia no tiene otra aplicacíón que la de dar huevos, en maycr o menor abundancia, y la cazuela, .el arroz o un guisado más o menos' sabroso. ]aII}ás'. podrán venderse a alto precio" en-calidad de reproductores, ni, los huevos que dex't las gallinas podrán alcanzar el que se paga por l~s que se destinan a la incubación. Una. gallina castellana corriente, en tiempo' normal, no valdrá nunca más.alíá de 4 5 pesetas, .y, procedente deun gallinero de selección, hace ya ó muchos años que eh- España, se pagan de 1,5 a 20, 'y los gallos de 2~ 'a /30 pesetas, y como ni aun a estos precios se logra producir aquí todo lo que el incremento avícola del país requiere, aun tenemos que recurrir al extranjero en busca dé eMincrquese seleccionadas, pagando de 20 a 30 francos por las gallinas y de 50 a 100 los buenos gallos sementales. , , La selección es, rues, indispensable, "desde todos los puntos de vista. La- requiereel p'erfecci0namie'nto de una raza, "laimpone la conservación de la 'misma, 'pues, sin 'ella, por buenos.que sean los .reproductores adquiridos, van derechos, a la degeneración y la necesita el país, si hemos de proveerle "de las buenas .rf'zas que hoy todos reclaman, para substituir a la gallina c?mún y poco 'productiva que puebla nuestros corrales.-H. R. . " . D'ECHAM,BR'E, P. El peso del esqueleto.y el peso neto de la carne 'en los bóvidos., (Académie d'J'l gricultur ... Sesión. de 9 enero 1918.)-:EI autor expone la relación que existe entre el peso del esqueleto 'y' ~l de la carne limpia de los animales de abasto: indispensable' para determinar la canti/dad de su bs- tancia alimenticia que-realrnénte .proPQrciopan los cuatro cuartos de la res. -Para obtener esta cantidad, o, si se quiere, par,a calcular el ren.dimiento doméstico, debe' todavía deducirse -del vpeso total de. los cuartos, además -de los huesos, er' sebo y otras mermas (tejido fibroso, aponeurosis. residuos). I I . Pero el peso del esqueleto es el más impoj-tante de estos factores, y es aquel \ 'cuyo conocimiento puede proporcionar una base' precisa para la selección , \ de razas para 'el matadero. """ " - . I La relación de que tratamos .es influida 'por 'varias causas, tales .corno el sexo, la edad, la raza;. la precocidad: pero la 'razón esencial de las variaciones observadas es el estade de, preparación de los animales por un engorde más o menos, a\'~nzad~.· ", ' .' ," . ,,' \ • A Jin' de obtener cijr~s suficienteniente deII}ostrativls. y. para prescindir de la influencia de la edad y de los faétehsesecundatios, Dechambre Y- MOD- 'vqisi~, encargados de la: .ínspeccíón de, los frigorificos., después de numerosas 'observaciones han llegado a los siguientes resultados. : , Las relaciones. extremas obtenidas. con el lote más gordo (rendimiento 'medio' en carne .limpia, '58 poi ciento) y.COD el lote más magro [rendimiento medio 48 por ciento) sonlas siguientes: ,/¡ LQt~_más gordo; huesouéa.vsebo il'7li< Lote más magro: hueso' 22"63~sebo' 3':: Estas observaciones, no .parecenrexentas de .interés práctico; en efecto, demuestran: I. o que en los bóvidos semi gordas y' gordos, cuyo rendimiento REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ordinariamente está comprendido entre 55 y 58 por ciento, la relación entre los huesos y la carne se mantiene entre 16 y 18 por ciento; 2. o que en los de calidad corriente, llamados de carne, que rinden del 50 al 52 por ciento, es, por término medio, del 20 por ciento; y 3. o que en los animales de un rendimiento en carne limpia inferior al 50 por ciento (de 41 a 49 por ciento) aquella relación 'se eleva a 22 por ciento o ROca más (22'63), manteniéndose sensiblemente por \debajo de la de 25 por ciento, admitida generalmente en el comercio de carnes. (Re?'. Gen, de Med, Vét., abril-mayo 19I8.¡ I . . BIBLIOGRAFÍA GORDO!'! ORDÁS. Policía sanitariali-e-!os animales domésticós. Tomo 1. 580 págs. y figuras. 'Madrid (s. d.) González Rojas editor. "1"reGio pesetas. -.I0 -La publicación de esta obra marca una fase nueva en los estudios de fa policía sanitaria veterinaria. \ , El programa que se trazó .Gordón al escribir su' Policía .Sonitaria, ha sido dar una solución a esta triple pregunta: ¿por qué se dictan las medidas sanitarias? -¿para qué se dictan? ¿ Cómo se practican? Pensamiento que ha cumplido y desarrollado con gran fortuna., .' El veterinario en función de sanitario tiene necesidad de ser algo más- que uri instrumento, un aparato ,que ejecuta las disposiciones dictadas por la autoridad; para cumplir .a satisfacción su cometido, 'debe conocer Jos fun- ' damentos científicos de todas las medidas que dicta la legislación sanitaria: debe saber el alcance y la utilidad práctica que estas medidas pueden rendir, pues, delo contrario, se convierte en un simple policía que, con el Reglamen- to en Ja mano, va 'ejecutándo Id que el legislador dispone para cada taso; cumple un acto mecánico, ignorando su ti ascendencia. La obra de Gordon sirve para doc~mentar y 'para ilustrar al veterinario' sanitario en el cum- plimiento de su cargo. \ . . AJ primer vistazo se ve que el plan de esta obra difieré de lo que está- bamos acostumbrados en esta clase 'de publicaciones por su extensión, por su documentación y por la tendencia científica que la informa sin q:ue el autor haya ,rebasado los límites de la policía sanitaria para discurrir en .ciencias vecinas, (higiene, patología, epizootologia, etc.]: es sólo policía sa- nitaria, pero '\ma enciclopedia de policía sanitaria. El autor, piensa dividir su obra en dos tomos. En el primero, que acaba de ser publicado, estudia los preceptos científicos, dejando para el segundo los preceptos' legales y la aplicación de los mismos , , Empieza este primer torno con 'una parte preliminar «De la infección, a la profilaxis», donde se estudia la vida, la infección, la autoinfección y la policía satinataria; conocimientos precisos para entrar' en 'el estudio de lo\; preceptos científicos; tema preferente de este volumen. ' El estudio de los preceptos científicos comprende dos grande divisiones: generales para todas las infecciones y especiales para cada 'una de ellas . . El autor va: estudiando entre .los preceptos generales una por uria las medidas que se dictan con carácter general en nuestra ley de' Epizootias, ARTICULaS EXTRACTADOS En cada una de estas medidas se estudia el concepto, los procedimientos de ejecución y S11 valor en la práctica; el autor hace una gran aportación de 'citas y trabajos de cuantos tratadistas se han ocupado de. esta clase de es- tudios: Hay .algunos -capítulos, como 'el de la desinfección, que es una verda- dera monografía de Jtna utilidad indiscutible para el veterinario, púes las obras, manuales, etc., de desinfección al alcance de nuestra 'consulta. se adaptaban 'mu'y mal a' las necesidades de la lucha contra las epizootias. La mayor parte del torno está dedicada al estudio de los preceptos especiales y comprende todas las enfermedades que se incluyen en la ley de epizootias: En cada enfermedad se estudia la inmuniza'ción y la policía, es decir, las medidas endégenas y exógenas a que el autor reduce toda la . I lucha antiinfecciosa. . En esta parte se va pasando .revista y anotando todos los procedimientos .de irimunización por vacunas, sueros, suero-vacunas y las consecuencias y los accidentes de esta aplicación; sigue el estudio de tocas las medidas propuestas de un modo permanente o temporal para combatir la propagación de las epizootias, E-l autor ha hecho un verdadero derroche de -erudición: con, 752 'citas bibliográficas termina la obra; en esta .larga lista se registran todos los tra-' bajos que guardan relación con la policíasanitaria de 10s animales domésticos. Entre los trabajos reproducidos y recopilados se encuentran muchas de las comunicaciones, notas, etc., de los grandes renovadores' de la ciencia biológicarPasteur, Bouley, Chauveau, Koch, .cuyos geniales descubrimientos han contribuido a fundar una policía sanitaria científica y son fuente fecunda' de .nuevos perfeccionamientos.' '. , I~a 'Policia sanitaria, que hemos reseñado, constituye una obra, de prove- -chosa consulta para' el veterinario-sanitario que quiera cumplir con ver- nadero conocimiento científico las disposiciones encaminadas a impedir la aparición y la propagación de las enfermedades infecto-parasitarias de los' . animales domésticos.--C. ,SANZEGAÑA. NICÉFORO VELASCO.· El ganado ovino de la provincia 'de Palencia, I<1l7. Folleto de 80 pág., con fot.: r.'50 pesetas,-El autor de este interesante folleto es un joven veterinario que se ha dado cuenta que para sacar la 'profesión de la inopia vergonzosa en que estamos, es preciso trabajar y .hace!' trabajar a los compañeros. De sus campañas 'como propagandista no podemos «cuparnos en -este lugar; 'ahora 'Vamosla estudiar ISll primera -pr0duccióri. sobre Zootecnia. El año pasado el Colegio de Veterinarios de Palencia organizó un concurso -para premiar una mémoria sobre el ganado ovino' palentino: el trabajo premiado fué el que ahora publica el señor Velasco. . , .El programa seguido por .el·autor es el más adecuado para 'llegar al pú- e . blico ganadero conIos rayos de la-ciencia; burla burlando, el señor .Velasco L~ Ies.dice a los ganaderos palentinos lo que deben hacer para mejorar su pa- trimonio Ovino, para acrecentar 'la .cabaña de ganado lanar. . .. _Esta. enseñanza en forma de vulgarización es muy bien recibida por -el pueblo y. sirve para-abrir surco en sus inteligencias atrofiadas 0\ esquil- madas por 1~ rutina; .surco que puede- recibir la nueva semilla. La labor del señor, Velasco es de gran trascendencia para 1a- zona palentina; con ella REVISTA VETERINARIADE ESAÑA se le llama la atención al ganadero y se obliga a que se fije en una riqueza que puede aumentar aplicando modernas prácticas .zootécnicas, , El autor es joven y pletórico de entusiasmo; hemos de esperar. que su labor .pro pecuaria ha de ser fructífera y ha de continuar en este camino de fomentar la .ganadería. ' . . Fuera de la zona palentina la memoria tiene un gran valor científico; es , un trabajo más para el conocimiento de nuestra ganaoería. Poco a poco y. merced a estudios de los veterinarios, tendremos completa la lista de nuestras razas de animales domésticos. El J urado, al conceder el premio al señor Velasco, supo muy bien premiar lo bueno; la opinión cuando lea el trabajo verá la justicia del premio. Los amigos del 'autor, que conocernos SIlS méritos de laboriosidad y tra-' bajo, esperamos que este premio será un 'estímulo poderoso para que prosiga su labor, admirablemente sintetizada en el lema final de su -obra: .Hacer. ganadería, es hacer patrja,~--C, S, E. PUBLICACIONES RECIBIDAS Lo que interesa saber a 10s ganaderos conquenses, por DON FÉLIX 1<, TURfGANO. Inspector provincial de Higiene y Sanidad pecuarias de Cuenca.-En estefolleto, de más de IOO páginas, pulcramerrte editado por el Consejo provincial de Agricultura y Ganadería de aquella provincia, expone el señor Turégano con gran claridad los conocimientos que deben poseer los ganaderos para combatir las epizootias. Es un trabajo muy corn- , pleto, que honra a su autor. Prácticas zootécnicas de ería caballar, por DON J;SÉ ORENSANZ MOLlNÉ, Inspector pi ovincial de Higiene' y Sanidad pecuarias, en Valencia.-1.as aficiones y la gran competencia que posee el señor Orensanz en los asuntos relativos a la cría caballar, quedan patentizados en este folleto; escrito para que cuantos se dedican a las producción; cría y recría del -caballo conozcan las prácticas zootécnicas de su industria. Este folleto va ilustrado con mag- níficos fotograbados y cumple a la perfección el fin a que su autor le destina. ~ , " \. Las opsonínas y la terapéutica opsonizante de Wright en Medi~ina Veteri- naria, por DON JUAN PALLÍ RODRfGUEZ,Veterinario municipal de Barce- Iona.i-=Con atenta dedicatoria hemos recibido un ejemplar de este trabajo, premiado con diploma y medalla de' plata en el concurso I científico Tiroíe-~ sional de la IV Asamblea Nacional 'Veterinaria. " Servicios veterinarios en guamioíón y en campaña, por DON MANUEL MEDlNA, Vetei inarío Militar,-hn el mismo concurso también fué J?remiada esta interesante memoria; del señor Medina, cuya lectura 'es en extremo recomendable por el' alto interés patriótico en ,que se inspira. T. Heeta, Impreeer, .Get"Oaa, .11.-B.~eeiOIl.