R-EVIST.A VETERlN-ARIA -D,E' ESPARA 'Vol. XII Barcelona : Julio 1918 ARTÍCULOS ORIGINALES El Cuerpo' de' Veterinaria. militar del Ejército inglés POR R. Y.' DE E. En los prim~ros' tiempos de la presente guerra, anticipamos a nuestros lectores (Y. REV: VET, DE ESPAÑA,vol. IX, números I y 2, I9IS)' algunas generalidades acerca de la organización 'de los servicios veterinarios del Ejército inglés. Pero, desdé 'esa fecha, tales servicios han progresado tanto y han llegado a tal grado de perfección, 'que, indudablemente, hoy PUede afirmarse que el Cuerpo de Veterinaria militar de Inglaterra va a la cabeza de los cuerpos similares de los d~más países beligerantes, ' Por este motivo, nos parece oportuno tratar de 1'mevo ahora con más detalles' y mayor amplitud este asunto, utilizando como elementos de infor- mación diversos trabajos aparecidos en las revistas de veterinaria ingle- sas y norteamericanas, y, muy especialmente, la memoria que acaban de publicar los veterinarios mayores de las fuerzas expedicionarias de los Esta- ños Unid9s,' L. A. Kein y A: L. Masan, comisionados en el mes de enero último para, estudiar el funcionamiento del Cuerpo británico de veterina- ria castrense. .' 1 ' * ** El Cuerpo de Veterinaria militar del Ejércitoinglés, tiene a su cargo las siguientes "atribuoiones. I. o 'Practicar el reconócimiento sanitario de todos lo~ animales antes ele s~r compradospara el ej'é;cito; 2!0 Asistirlos durante 's~ transporte por, mar; .0 Evitar y córnbatir/Ias enfermedades comunes e infecciosas de los an'imal~s;deI ej&rcitb; 4'~¿ Ttlit~~ las"enfermedades poco importantes, heridas, contusiones'; 'etc:, en la'~isma unidad a que el animal per tenece; 5.o'Trasla- [ ~ el,ar a los hospitales veterinarios todos los enfermos graves que no puedan serdebidamente tratados en la unidad a que 'pertenecen o' que, por motivos militares, no deben permanecer en ella; 6, o Fiscalizar la práctica del herrado en el ganado del ejército: 7. o Suministro de medicamentos y equipos veteri- narios; 8. o Instruir y adiestrar a los forjadores y herradores necesarios para el ejército, y' 96 Vigii~r 'cuidadosamente todo cuanto puede influir en el estado del ganado (pesebres, camas, alimentos, bebidas, etc.); 19 REVI9TÁ VETERINARIADE ESPAÑA Además, en algunos puntos, como en el este de África, cuida también de la inspeccióndel ganado bovino qJe sirve para alimentar a las tropas. En-agosto de I9I4, elCuerpo de Veterinaria militar inglés se componía de I90 oficiales y 322 individuos de diversa graduación, incluyendo los reser- vistas. Ahora está formado por 1,200 oficiales y más de 20,000 hombres. Se calcula que el 40 por ciento de los veterinarios ingleses prestan "ahora .sus servicios como oficiales en el Cuerpo de Veterinaria militar. Orga.nización. La organización de los servicios veterinarios del ejér- cito inglés es muy sencilla. En cada división hay una sección veterinaria móvil para evacuar los animales de las unidades y transferirlos a los hospi- . tales hípicos, al frente de la cual hay un veterinario mayor. En cada Regi- miento hay un teniente coronel veterinario y en cada Ejército otro con el grado de coronel, encargados de-los servicios veterinarios respectivos. Cada hospital veterinario de la linea de comunica~ión está m,andado por un veterinario mayor, que tiene a sus órdenes seis u ocho oficiales vete- rinarios, según la extensión del hospital. Los depósitos de aprovisionamiento veterinario están también a cargo de ofi~iales del Cuerpo de Veterinaria militar. La linea de comunicación está dividida en dos áreas y las formacio- nes veterinarias de cada una de ellas están bajo la vigilancia de uncoronel veterinario. J.-a 'organización total del se~vicio COrre a cargo de un veterina- , rio militar que primeramente tenía el grado de general de brigada y que recientemente ha- sido promovido a general mayoro de división. FllI).cionamiento.-No siend~ posible describir uno por uno los diversos servicios encomendados al. Cúerpo de veterinaria militar del ejército inglés, nos limitaremos a 'reseñar los más importantes: .. a)' TRÁ.NSPORTE DE ANIMALES;' BORDODE BUQUES.-Al estallar la guerra, .tuvo el Gobierno inglés necesidad de comprar caballos y mulos al . extranjero, principalmente a , los Estados Unidos, y; trans- portarlos a Europa.' La Di- rección de los Servicios Ve- terinarios del Ministerio de la Guerra cuidtó de este ser- vicio, y además de figurar eh las comisiones de com- pras algunos.veterinariosqu e reconocían el' ganado. antes de ser' adquirido, dispuso q,ue a bordo de cada buque que lo condujera hubiese' un vetérinario militar. Al principio de la guerra Transporte de cab alias a bordo de un buque. solía morir / a bordo de los ' buques el ~,por ciento del ganado embarcado, Actualmente no llega al I por ciento. . Numerosos buques atraviesan el Atlántico y llegan a los puertos de In- glaterra habiendo perdido solamente uno o dos animales. En conjunto, las pérdidas totales durante 'el transporte por mar apenas exceden' del I' por Ciento.~Este excelente l~esultado se debe, 'en parte, al celo de los veterinarios. ARTicuLOS ORIGINALES militares, que procuran que los animales adquiridos estén en perfecto estado de sanidad; y en parte también a los cuidados que les prodigan durante su I transporte" modificados con los resultados de la experiencia, Primeramente Ios animales iban' en estrechos departamentos individuales, pero luego se observó' que era mucho, ' , mejor reunirlos en gr:t!-pos ~w~::r::"ñ;r:~'ü~".,..=e=~ de cinco en un 'misma cer- cado, Así pueden moverse más libremente y se eco- nomiza mucha madera' eI"\ las construcciones, , Algunas veces los "tm- ques que transportan, ga- nado para el ejército han' sido atacados pOI los .sub- marinó s alemanes, En ju- lio de 1915 el Anglo-Ca- lifornia, que llevaba 925 caballos del' Canadá a In; glaterra- fué atacado en las castas de, Irlanda por un submarino, De los 925 ca- ballos murieron 22 acon- secuencia de los disparos, Los restantes llegaron al puerto inglés en buen es- tado. Los veterinarios que van a bordo suelen llevar, un Arrojando al mar un caballo ~úerto durante Iibro diario en el que ano- , su transporte a.Europa. tan sus obssrvacíoúes con respecto a ,los animales que están bajo su custodia, b) LABOR DEL CUERPO DE VETERINARIA MILITAR E1;'[ EL' F,RENTE,-La principal misión de los veterinarios militares adscritos a las diversas, unida .. des del Ejército consiste en evitar la difusión de las enfermedades conta- giosas y de cuanto puede' aÚerar la salud de los 'animales. Ademá.s, tratan , los trastornos de poca .impor-tancia, así'~omC!.las heridas leves yaplican el tratamiento que debe ser rápidamente instituído para poder trasladar 'lps animalesenferrnos a los hospitales, Ya hemos dicho que en cada división, hay una sección de Veter inaria móvil que tiene mucho parecido con las ambulancias sanitarias, del 'cuerpo m~dico militar, Las secciones de Veterinaria móviles están emplazadas junto a un bosque, en un lugar provisto de agua y que no diste más de tres millas de la estación del ferrocarril. Indica su situación la bandara del Cuerpo de Veterinaria, Cuando una división adopta una posición nueva durante las operaciones de un combate, va clavando banderas similares a lo largo del, I 'camino con objeto de' señalar la nueva: situación a las secciones que están en el frente recogiendo los caballos heridos, . Así que llega un animal a la sección móvil, se acusa recibo y se,le anota R!>VISTA VETERINARIA' DE ESPAÑA en un libro junto con los datos que-pueda ofrecer su acompañante y se le . señala un número, que, unido al de la sección móvil, se marca con pintura blanca en un espacio esquilado del lado izquierdo de la grupa. El animal es minuciosamente reconocido y, después de aplicarle el tratanñento adecuado, 'se le estabula. . El oficial que manda la- sección veterinaria móvil se pone de auerdo con el oficial de' transportes ferroviarios de la estación -acerca del número y del \jin;uficiencia fespiratori'jt, hemorragias; copiosas, envenenamientos por el óxido .de ~a~bóno), Pero, en el organismo enfermo, el 16 por ciento :p.el nitrógeno eliminado lo es en combinaciones distintas' ele fa urea" y esta circunstancia la tuvo en cuenta el autor, que hizo sus in- 'dagaciones 'en animales normales,'- . " . Ó, ,.' .I,-a orina fué diluida siempre ha~ta r.o io de densidadtdespués, a la tem- - peratura del laboratorio, trataba: 5 C,C.' de la orinadiluída, así por una solución de hil?obromito sódico y un exceso de lejía: de sosa; lit urea se tnl.iis- formaba en ácido .carbónico, 'agua y nitrógeno, Por el volumen dei último, se calcula la .cantidad de, urea, : ARTICULOS EXTRACTADOS --- "' En el mul?, el peso específico de la orina oscila errt.e 1035 y 1060; por' término medio es de lO5I. Alcanza el máximum después del mediodía y al anochecer, y el mínimum en las primeras horas de la madrugada. En el caballo, el peso especifico suele ser lo" unidades menor; de 1041 por término r • medio. Durante las 24 horas, forman, "elcaballo, 3,000 y, el mulo, 2,200 c.c. -de orina .. Los-caballos. eliminan.vpor término medies, II,86 gr. de urea en 24 horas. La cantidad máxima de urea la-proporcionó un caballo capó; de la años, que alcanzó la cifra de 2"3,755 gr. (cantidad de orina 4,100" peso específico 1,04'3), y lá' mínima una yegua de 17 años (0,896 gr. de urea.en 1,000 c. c. de orina). . Los muloselirninan, por término medio, en 24 horas, 10,098 gr. de urea, y una cantidad de orina 'de 2:200 C.C., 'corno hemos dicho- antes. Por cada' 1,000 c. c. de orina corresponden 3,954 gr. de urea en el' caballo y \4,590 en . el mulo. . " . El au tor- apreció muchas'.variaciones en la eliminación de ia urea en el ganado caballar y mular, por el influjo de las condiciones vitales externas'. Observó un aumento de .aquélla .cuando substituyó bruscamente de la ali- mentación, un heno de valle, de paja larga, por otro excelente de montaña, y ulteriormente advirtió, poi el contrario, un gran descenso, cuando volvió a dar de nuevo, durante algún tiempo, heno del valle, Vió un 'aumento mar- cado de la eliminación de la urea en los animales que, después de un reposo prolongado, a causa de gran debilidad, por ejemplo," entraban de nuevo en movimiento. Para el mulo, el trabajo de baste por la montaña constituía. siempre un esfuerzo grande, y por esto .aumentaba la cantidad de UFeaJde modo correspondiente y rápido, en los primeros días, para bajar, después, }i la, cifra ordinaria, en los días siguientes, por haberse habituado al. trabajo mencionado" ~GUILLEBEAU, Schmeie. Arch . f. Tierheilk., t. 59, pág. 614). J , K\. BACTE~IOLOGIA MURILLO, F, Y RAMÓN FAÑANÁS, j.·La propiedad dífusible del vimsrá- bico. (Bol. del Lnsi. Nac. de Hig. de Alfonso XIII, 30 ju.nio 1918.)-'--Según 'Remlinger, el virus rábico es difusible en.Ia glicerina y, PO¡;lo tanto, no es .una bacteria, ni un protozoario, sino una substancia intermedia en~r~ los microorganismos y los. enzimas o diastasas. Este concepto ha tratado de justificarlo por analogía con la propiedad difusible qn.e se atribuye al agente de la enfermedad mosaica del tabaco y con el recuerdo del eO'!'!tagium:th~id.~m de Beijerink. Remlinger compara el comportamiento del bazo .carbuncoso . con el del encéfalo rábico, «sin.pensar-s-dicen los autores-e-que la cápsula 9-e1' bazo es una cárcel robusta e integ!a, es decir, desprovista' de solución de' continuidad, mientras que' el ,encéfalo privada .de la dura, seccionado y arrancado de su natural receptáculo, carece de ambas condiciones». Pero lo qüe"'prin~ipalmente persuade a Remlinger son sus experimentos. . Inmerge '2 Ó 3 cerebros rábicos en glicerina de 30°, neutra y esterilizada; y al cabo de seis a diez días -de contacto filtra" la ,glicerina por tela de gasa o por papel gris y la inocula a los músculos del cuello' de conejillos de Indias.. , De, 30 inoculados así, II murieron a las pocas horas, víctimas, al parecer, de, \ . 310 REVISTA VETERINARIA DE ESP1\.ÑA la i~toxicación por la glicerina, cuya dosis de S centímetros cúbicos no todos pudieron tolerar, y de los L9 supervivientes adquirieron 6 la rabia, demos- trada por pase a otros animales. Murillo y Ramón extrañan que de 19 supervivientes inyectados sólo murieran 6, porque, de ser el virus rábico difusible, debería encontrarse uniformemente repartido por todo el menstruo y daría mayor proporción de resultados positivos, y explican el hecho por una distribución escasa y desigual de partículas .de tejido nervioso' desprendidas de los cerebros ma- .cerados en glicerina o. simplemente, p0r el paso o incorporación al ...ehículo de cierta cantidad de gérmenes lisógenos que los filtros de papel gris o de tela no pueden retener. . Por esto han repetido los experimentos de Remlinger valiéndose de fil- tros Soxhlet, los cuales, construidos en forma de saco y compuestos de varias capas de papel recio y tela, son atravesados, aunque muy lentamente; por la glicerina, lo mismo los de Schleicher et Schüll que los de Durieux. Y, en efecto, en un primer experimento, sumergieron durante ocho días cuatro encéfalos rábicos de conejo en 300 cent. cúb. de glicerina neutra de 30° cui- dadosamente esterilizada. Durante los ocho días conservaron el recipiente a una temperatura de 12 'ci., ISO Y al 'abrigo dela luz, conforme a las condi- ciones recoméndadas por Remlinger. Al noveno día filtraron por filtros Soxhlet, a la temperatura ambiente y al abrigo de la luz, unos 40 cent. cúb. de la glicerina y de la filtrada inyec- taron S cent. cúb. a cada uno de seis conejillos de Indias de regular tamaño, dos de los cuales murieron a las pocas horas, verosímilmente, por acción tóxica de la glicerina y los 4 restantes permanecieron vivos Y sanos. Cinco días más tarde filtraron el resto de la glicerina e inocularon, con la filtrada, S conejillos !I, otro, testigo, con la misma dosis de gliceiina pura, neutra y estéril. A las veinticuatro horas murieron el testigo y uno de los inyectados con la glicerina filtrada; los otr,os 4 permanecieron sanos y salvos. En un segundo experimento, idéntico al anterior, antes de sumergir los' cerebros en la glic~rina, pesaron los encéfalos, pues les había llamado gran- demente 'la atención la notoria pérdida de volumen que experimentaron los encéfalos a los pocos días de estar en coñtacto con la glicerina. En efecto, los tres 'encéfa19s, antes de 'colocarlos en la glicerina, pesaban 25 gramos Y. a los diez días de inmersión en glicerina sólo pesaban 10. Con esta glicerina, .iltrada, inocularon 27 conejillos y otro con S cent. cúb, de glicerina pura, neutra y esterilizada. DeIos 27 murieron 14 en el transcurso de las. prime- ras cuarenta y ochohoras y otro a los cuarenta: y un días; los otros permane- cieron sanos, así como el inoculado con glicerina pura, neutra y esterilizada. ,El que murió a los cuarenta y 'un días no presentaba síntomas ostensibles y. con su- pulpa cerebral inocularon dos conejos comunes. De su,s experimentos inducen, los autores ~que si la glicerina" adquiere por contacto prolongado con los cerebros rábicos la propiedad de transmi- tir la rabia, no puede atribuirse la adquisición a la difusibilidad del viru's, puesto qu.e una filtración medianamente eficaz, representada por 'filtros re .. forzados de papel y tela, aptos para retener partículas de cierto tamaño- aunque no microbios, y menos del diámetro de los filtrables-e-bastapara despojarla de su poder lisógenos y que, por lo tanto, sen los experi'mntose de Remlinger lban, con la glicerina y con ella atJ;'avesaron la fácil barrera ARTICUL0S EXTRACTADOS 3II utilizada por· el sabio francés, partículas de tejido nervioso que, mal distri- buídas en el menstruo, provocaron la rabia en una minoría de .anirnales.s «Aunque en nuestra comprobación-añaden Murillo y Ramón-hubieran resultado o resulten todavía r-abiosos algunos de los conejillos inyectados, tampoco daríamos fe de primeras y sin nuevas pesquisas .a las aseveraciones .del autor, y esto en virtud de la siguiente observación: los cerebros rábicos de nuestra segunda prueba, pesaron, en total, antes de entrar en la glice- rina, 25 gramos, y, a los diez días, en el acto de exti aerlos, pesaban ro gra- mos. Acusaron pues, una diferencia de 15 gramos. Esta pérdida de peso. significa que, en virtud de sus propiedades absorbente y extractiva, la gli- 'cerina se apodera de los jugos del encéfalo, originando corrientes centrí- f]lgas que, des'ele-el interior .de la trama sólida, arrastran y. pueden llevar al líquido partículas finísimas de substancia nerviosa o, cuando menos, COr- púsculos tan liviano~ como el presunto agente. de la rabia, el cual, según lo, expuesto, no necesita ser fluido ni diastásico para propagarsy. y actuar en las condiciones descritas por Remlinger.t-P. F. ' , LANFRANCH;.y LENzI. Paso del virus rábico de la madre al feto. (c. R- Soco Biol., 27 abril 1918.)-Una per-ra preñada murió de rabia y se le extra. jeron del útero siete cachorros. .La investigación de los corpúsculos de Negri , resultó positiva en la madre y negativa en los cachorros. En cambio, la prueba biológica, irryecta.ndo, a' varios conejos la méd~la, oblongada bajo la dura- madre, en lacámara anterior del ojo o bien por ~ía intramuscular, resultó positiva, tanto cuando el material procedía de la madre, como cuando pro- cedía de los cachorros, puesto que todos los conejos' inoculados fallecieron con síntomas de rabia. De aquí deducen los autores que el virus rábico puede hallarse en el torrente circulatorio y pasar al feto a través de la placenta de la madre. Contrariamente a lo sostenido por Loir y Konradi creen los auto- res que, por lo menos en el perro; este paso a través de la placenta no lleva aparejado Una atenuación del virus rábico.-F. S.' REMÜNGER, P: Impermeabilidad del tubo digestivo de los animales íóve- nes al virus rábico. (C. R. Soco Biol., 23 marzo 1918.).... Según resulta de diversos experimentos, contrariamente a lo que Ocurre con otros gérmenes, la membrana mucosa del: tubo digestivo de los conejos y'conejillos de Indias muy jóvenes ofrece resistencia al virus rábico. Esto es más notable, DOr cuanto otros roedores son muy fáciles de infectar por el tubo digestivo. ~RODR~GUEZ MÉNDEZ: SacHo del aborto contagioso de las vacas (Gac. Mé d, Cat., 31 de marzo 'de 1918).-Sedgwich y Larson (Am~ric. [owmal 01 Diseases 01 cuu-;«. vol. X, núm. ro). en un trabajo anterior, llamaron .' la atención' hacia el hecho de que el suero sanguíneo de niños nutridos' con leche de vacas infectas con .bacilo de ~ang, solía' tener ·anticuerpos contra este germen. Estudios posteriores confirman los precedentes; la reacción del. complemento es positiva, utilizando como antígeno el bacilo de Bang, en necién '¿acid~s alimentados c~m leche de vaca, pero no en los' alimentados con leche materria. Un niño' de tres semanas sometido exclusivamente du- rante las dos primeras a la lactancia materna y a leche "de vaca en 111. tercera, presentó reacción positiva. L¡¡, coexistencia de ésta con abultamiento. de bazo es importante. ' REVISTA VETERINARIA 'DH ESPA·ÑA La sangre de runos con reacción de Wasserrnann positiva puede no desviar el complemento, usando como antígeno el bacilo del aborto. La reacción es negativa en los casos. de enfermedades comunes de la infancia, incluso el raquitismo. Se ve una vez más la gran importancia de la lactancia materna y. de la esterilización de la leche para alimentar a los niños.-P. F. ORROLOGfA " HAIM, LEÓN. Las «unidades de antitoxina» y la fecha de término en los sueros antítóxíeos (Gac. Med, Cat., 15 febrero 1918). Muchos médicos y publicaciones profesionales únicamente hablan de centímetros cúbicos cuando se trata de precisar la cantidad que hay que inyectar de un suero: como sí no fuese más conveniente, más fácil y 'más exacto decir tantas uni- dades de antitoxina, pues no todos los elementos de un suErroson inmuni- zantes: un suero puede ser potentísimo empleado a dosis mínimas y, otro I no tener poder alguno aunque sea inyectado en grandes cantidades. En' lbs paises donde existe la 'contrastación oficial de los sueros,todavhl. podría prescindirse de hablar de unidades -de. antitoxina siempre que fígu- raran en el frasco el marchamo oficial y la fecha de térmíno del poder del suero: pero en España, donde no existe tal garantía, es extraño que se acepten las dosis que' señalan las casas productoras indicadas por ce. de suero cuya fecha de término no expresan. Desde que se aceptó la valoración de los sueros por el método de Ehrlich, según el cual unidad antitoxínica es la que neutraliza 100 dosis mortales de toxina, es preferible' dar el valor de los sueros en unidades, no ence. . . Hoy sabemos que las seudoglobulinas de1 suero contienen la casi teta- .lidad de }as antitoxinas, y que éstas son susceptibles, no 'sólo de una. concen- tración enorme, sirio que permiten su purificación; eliminando los elementos inertes. Las seudoglobulinas que contienen las antitoxinas son fácilmente solu bles en suero fisiológico y pueden ser, irryectadas 90n éste, sin los demás elementos del suero equino, que obligan al organismo a reacciones de de fensa peligrosas e inútiles. . En suma, las, dosis preventivas o curativas de los sueros deben expre- sarse en unidades. de antitoxina y no. en ce. para los sueros antitóxicos (antidiftérico y antitetánico); deben exigirse siempre la fecha de término del poder, no conformándose con la de la preparación del producto, y, en fin, cuando se trate de.sueros antimicrobianos, es necesario ver si las casas garantizan que' han sido contrastados y por qué método, y que consignen cuando han pasado de fecha y no 'deben ser inoculados.- P. F. '. 'PATOLOGIA CLEMENTI. A. Avitamin~sis: uso exclusivo de¡ maíz y 'del a:rroz. (Ar.chi- vio di Farmacol. sperim., vol. XXI.)-El autor deduce de sus estudios: 1.o Las gallináceas alimentadas exclusivamente con harina de. maíz del comercio ,(dada en Iorrna d~ la epolcn+ar de los italianos] pueden vivir muchos meses sin trastorno alguno, mientras que con. arr'oz :descortezado 'ARTICULOSEXTRACTADOS mueren aproximadamente al mes 'con todos los caracteres delberiberi expe- rimental. , \ 2.° Durante la alimentación exclusiva y prolOrigada con dicha harina pueden presentar trastornos digestivos y nerviosos, los cuales son comple- tamente distintos de los determinados por el arroz y análogos a los descri- tos por C. Lombr~so en las gallináceas cuando se les inyecta el aceite- o los extractos alcohólicos del maíz averiado y los procedentes del hombre pe- lagroso. , 3;°, Nó administrándola a las gallinas en qRe han sido notadas estas alteraciones o substituyéndola con maíz completó, los trastornos dismi- nuyen Isntamente de' intensidad y hasta puedendesaparecer por corripleto.~ 4'. o La harina de maíz puede' curar a las palomas de los síntomas de avitaminosis 'producida por el uso' exclusivo de arroz. 'Si lo dicho sequisiera aplicar a la génesis de la pelagra humana se podría deducir que la hipótesis de Funk (la pelagra es debida. a la falta de vitami- nas en el maíz) no es exacta: 1.°, por quela .polenta» pueda curar a las palo- mas avitaminósicas, lo cual prueba la presencia en ella de vitaminas; 2.°, porque el síndrome nervioso que puede surgir en las gallináceas con ei maíz dado -en forma de polenta, mientras es análogo al descrito en eLhombre -pelagroso, no recuerda, ni lejaríarnente, el que aparece en estos mismos ani- males cuando se les somete sólo a arroz descortezado .. (Rodríguez Méndez, Gac. Med. Cat., Ll, 457)' • EIJ~MANN. Y von ROOGENfIAYZE.~ Alimentación insuficiente: eíeetos. (I Officeintern .. Hy g., 1917.)-Dicen que la polineuritis de las gallinas no es debida a venenos alimenticios, contenido~ en los alimentos o producidos er:. el organismo después de Ia alimentación. Puestos los animales en ayuno y ami administrándoles purgantes, puede haber polineuritis. La causa está en la falta de' vitaminas. La enfermedad se evita administrando levadura. E. Wei'lLy, G. Mouriquaud (Soc. de:Bial .• vol. 29, núm,,:S) prueban que en los pichones se ven los fenómenos debidos a alimentación insuficiente o monolateral cuando se les da granos esterilizados, pues la esterilización . destruye las vitaminas (?) que no 'forman parte de la corteza. En los gatos se puede producir fenómenos parapléjicos, convulsivos o cerebelosos análogos a los determinados en los pichones cuando.sólo se' les 'da·carne cocida o. carne esterilizada. 'La esterilizadafresca lo~ hace aparecer de los treinta y cinco a los treinta y nueve días, y la esterilizada, de los ca- torce-meses a los veinticinco o treinta. (Rodríguez Méndez, Gac. Med, Cat.,LIl. 66) THEILER, GREEN.y VIL]OEN. C~mtribución al estudio de las enlermeda- des por carencia (3d and'4th Reporte ojth» p. S, A.-Pretoria! noviembre 1915·)-Las pr incipalcs- enfermedades pOlo carencia son el beriberi, el eSCOr- bu.to y la enfermedad de Barlow o .escorbuto infantil;. las dos primeras pro- ducidas por la falta de alimentos frescos y la última por alimentar de modo demasiado exclusrvoa los niños de pecho con leche conservada o con harinas preparadas. Las tres débense ~a la falta, en los alimentos, de substancias ¡ químicas riecesarias para la asimilación. • En 1897, Eijkmann demostró que el beriberi se debe al consumo de arroz • I • _ REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA descascarillado. Alimentando gallinas .con 'él de modo exclusivo, provocaba el desarroilo de polineuritis y hasta. la 'muerte. En cambio, administrando arroz con la cáscara, evitaba estos trastornos o los curaba. En vista de esto, creyó que la cáscara del grano de arroz contenía una substancia capaz de combatir los efectos tóxicos del grano descascarillado. Pero las investigaciones de Chimamura y Odaké, y .sobre ' todo las de C. Funk (cuya importante monografía data' de 1914) -demostraron que la cáscara del grano del arroz contenía una substancia que obraba,' no como un contraveneno, sino como un ·fermento que aseguraba la utilización por el organismo; -y particularmente por el sistema nervioso: de las materias nutritivas contenidas en la harina de arraz. Se le ha llamado uitarni-na y se tie en ya datos de cierta precisión acerca de su constitución. La falta de esta substancia produce las enfermedades citadas, llamadas, , en francés, emaladiss par carences y, en inglés, edeficiency diseasess y ten- diéndose a llamarlas, en tedas partes, ea.vitaminosis .• En Francia E. wan y G, Mouriquaud (1914-17), han estudiado la ca- rencia que origina el descascarillado, no sólo al arroz, sirio a 'los diversos cereales y a las leguminosas. Además, dado que las vitaminas tienen carac- teres de fermentos, han indagado si son destruidas por el calor, y experi- mentos en el palomo les han demostrado que así Ocurre. Alimentando gatos, conejos y conejillos! de Indias con alimentos esterilizados han provocado en estos animales' manifestaciones, ,ya del tipo beribérico, ya del escorbútico. Cada especie animal parece responder de modo particular a la carencia ali- menticia: el gato con ~ccidentes nerviosos, el. conejo con lesiones escorbú- ticas, Ya Funk había observado. hechos análogos con la harina de arraz des- cascarillado, y consideraba que las especies privadas de úrico-oxidasa (hom- bre, aves) 'pueden presentar el tipo beribérico, y las que poseen u~ fermento uricolítico '(probablemente la mayoría de los demás animales) muestran sólo síntomas del tipo escorbútico. Parece que hay pluralidad de su bstancias-fermentos o vitaminas, Cocper opina que hay una substancia antiescorbútica distinta de la antiberibérica. Sería más alterable que esta y dejaría de ser activa en muchos granos secos (es decir, en estado de vida latente), mientras que la substancia antiberi- bérica conservaría su acción protectora. Pero lagermih.ación la reactivaría: recientemente (Soc. de Biol., 6 enero 1917) Weile y Mouriquaud han demos- trado que los conejillos de Indias que consumen cebada de tres días de ger- minación sobreviven, largo tiempo a los alimentados con cebada no germi- nada. Parece, pues; que.esta substancia antiescorbútica sea íunción.de la actividad vital, y sabido 'es, además,' que el escorbuto sólo cura con el,uso de alimentos frescos.-Si se trata de dos 'substancias diferentes hay que reco- nace:!-que generalmente se hallan asociadas en 19s alimentos de este género: legumbres, frutos, granos nuevos o gerriliná.OS 319 sis, sino proliferación celular, exudación y caries, puede preguntarse si las alteraciones mencionadas deben considerarse como' .de naturaleza \; \ muer- mosa. Paute 'resume su opinión acerca. del valor delexamen hemático ry de la prueba ocular como sigue: La investigación hemática falla con relativa fre- cuencia en ,las caballos gravemente afectos y postrados, con alteraciones mu érrnicas preferente:mente agudas, En otras condiciones¡ falla, sin duda, bastante raramente. En caballos con reacciones 'fluctuantes o contradicto- rias, hay que pensar en una infección pasajera, seguida de curació~ espon- tánea. La prueba.malleínica ocular' ha dado resultados excelentes y ha res- pondido mucho más exactamente que la investigación hemática en los caba- llos muermosos muy decaídos y en los agudos y sospechosos. Por lo tanto, debe recurrirse a ella en absoluto, lo mismo que a la investigació~ hemática, para extinguir el muermo, 'Sólo deben sacrificarse los .caballos con reacción hemática o malleínica positiva en el caso de presentar manifestaciones realmente sospechosas de muermo: si éstas no existen, es preferible aislarlos y tenerlos en observación prolongada, Así las investigaciones hernáticas y pruebas malleínicas oculares repetidas; acaban. por pon~r en c1~ro la mayoría de los casos. C.iando son positivas, a la vez, las reacciones hemáticas y malleinicas y faltan las mani- festaciones clínicas sospechosas, )J.ay que repetir las pruebas a los quince 'días'y si sólo una de tales pruebas resulta positivª" se debe sacrificar el ani- mal. La observación de estos caballos 'es preferible hacerla en una estación mu érrnica bien montada y severamente vigilada. E~ autor, finalmente, advierte que los exámenes clínicos escrupulosos y frecuentes tienen la mayor importancia, .porque los caballos con muermo abierto son ·el.m'áximG peligre para los demás. Si se practican exámenes ter- mométricosy se recurre concienzudamente a los métodos biológicosl lógrase la extinción. del muérrrro, sin muchas equivocaciones. Confiar demasiado en sólo los, resultados del examen de 1:; sangre es peligroso y ha causado ya grandes perjuicios. (Wyssmann, Schmeis, Arck, f. Tierheilk., diciembre deI9I!j.) \ RIVA-BÉLLA, S. Oontríbución al diagnóstico de las .enfermedades del útero. (La Clínica Veterinaria, 30 junio y 15 julio 1917).-No hace muchos afíos que Albrechtsen llamaba la atención de los veterinarios y de los ganade- ros sobre la gran importancia que las enfermedades del útero tienen en la esterilidad de la vaca, y proponía un medio de diagnóstico para poner en evidencia los procesos inflamatorios del útero y más precisamente de la mucosa uterina. Pero el diagnóstico de las enfermedades de la matriz, aunque a primera vista parece cosa fácil, no ·10 es en las grandes hembras domésticas, y por eso, cuando se trata de investigar las causas de la esterilidad, fracasan ~. I los procedimientos dé diagnóstico clínico y hasta el mismo de Alb;echtsen presenta grandes inconvenientes -. Para ver si podía obviar estas dificultades diagnósticas, el autor ha rea- lizado una serie de estudios experimentales con objeto de averiguar si el examen citológico de la secreción uterina recogida en el hocico de tenca revelaba en todos los casos el estado' anatómico de ÚI. mucosa uterina. El material de estudio procede de cerca cien vacas estériles o al menos concep- j , 320 REVISTA' VETERINARIA" DE ESP~ÑA ruadas como tales; también se analizó exudado procedente de vacas que presentaron el aborto y la vaginitis contagiosos. Para .recoger el material ,, se servía de un procedimiento sencillísimo: se aplicaba a la res un espéculo vaginal, y después se introducía una larga sonda, en cúya -exti emídad se arrollaba un poco de algodón, hasta llegar al hocico de la matriz. Un ligero . movimiento de rotación era suficiente para penetrar' en el útero y empapar el algodón de secreción mucosa. El material así extraído se extendía sobre cubre' objetos, yuna vez. fijados en alcohol y éter, eran coloreados con hema- tina y eosina, o con la solución de Giemsa; como se ve, el procedimiento es sencillo e inofensivo. . Basándose' en los elementos celurares recogidos ha podido agrupar las hembras examinadas en cuatro grupos: . 'a) Vacas en las cuales 'la secreción tiene todos los caracteres del exu- dado purulento, y es riquísimo en glóbulos blancos y sobre tod , en polinu- olear es neutr óíilos. . b) Vacas en las cuales la secreción está constituída casi exclusivamente por elementos epiteliales: núcleos libres y células cilíndricas; productos de . I exfoliación de la mucosa uterina. e) Vacas en las cuales la secreción es mixta:' está formada por nucleos epiteliales libres y por glóbulos en número próximamente igual. d) Vacas en las c~ales la secreción es escasísima y está exclusivamente constituída por moco con rarísimos elementos epiteliales de descamación,' lo que puede ,hacer suponer que se trata de un producto normal de la actividad de la mucosa uterina. Los ginecólogos que se han ocupado especialmente del examen citológico de la secreción uterina están conformes en que la secreción normal delútero está constituída casi' exclusivamente por moco con rarísíeios elementós • piteliales, y que sólo excepcionalmente se encuentran en ella glóbulos blancos (Stroganoff" Walthard, Strebel, etc.), En condiciones. patológicas' aumentan los elementos epiteliales que son de simple producto de la exfoliación-de la mucosa y hay con :ellos glóbulos blancos en número variable. En ginecología se da la importancia casi exclu- : ivamente a estos últimos para admitir un estado patológico de la mucosa uterina. Apoyándose" en. estos' antecedentes, también el autor cree lógico pensar que debe existir una relación entre el estado' de la mucosa-uterina y los caracteres de su secreción en las vacas examinadas: con otras investí- gaciones se podrá establecer hasta qué punto podemos basarnos-en los ca,- racteres citológicos de la secreción uterina para conocer las; condicionés anatómicas de la matriz.' " . En opinión del, autor, no cabe duda que las vacas del primer grupo padecían un grave proceso inflamatorio difuso o un abceso enquistado que por condiciones anatómicas o estáticas éspeciales del órgano no han podido resolverse. El material recogido tiene todos los caracteres de un exudado purulento; se trata de vacas que en su mayor parte han abortado; de .vacas que, habiendo llegado a término la preñez, han retenido la placenta; de vacas "que durante más o menos tiempo 'han derramado ]Darlos órganos genitales externos abundantes materiales de aspecto muco-purulento: en algunos casos raros se trata de vacas que jamás han parido. Tenemos, además, otras dos categorías de vacas en las cuales la secreción ARTÍCULOS EXTRfeCTADOS 321 uterina se diferencia de la normal, sea pOi-su cantidad o sea por sus caracteres macroscópicos y citológícos. En un grupo bastante numeroso de animales la secreción recogida está compuesta de elementos epiteliales de exfoliación. En -estos casos no es siempre posible emitir con segur,idad el diagnóstico de las afecciones.uterinas o decir el punto d-e la mucosa del- útero ,que pueda estar interesado: pero es indudable que deben considerarse estas hembras como muy sospechosas, ;Esta hipótesis puede' avalorarse eón la opinión de algunos autores (Reinhardt), que admiten formas de endometritis que se manifiestan con el simple aumento de la secreción mucosa o de los elementos epiteliares de exfoliación y con las noticias anamnésticas que les ha sido posible recoger.' , - Los anamnésticos nos dicen que alguna de estas vacas ha abortado, y que, después de un periodo más o menos largo de esterilidad pasajera: quedó nuevamente preñada y llevó a termino el fruto de la ,concepción. Otras,' por períodos más o menos largos, han presentado por los órganos genitales externos un derrame abundante y constituído por materias de aspecto muco-purulento, cuyo derrame se ha ido modificando poco a poco: haciéndose transparente y permitiendo la reaparición de los calores, Todo esto parece indicar.que la mucosa uterina ha estadoinvadida por un proceso inflamatorio 'que ha, ido, PO¡;;O a poco disminuyendo, y hasta a "veces se han producido casos de curación espontánea.s=C. S. E, , , . ,' \ RIVABÉLLA, S, El-examen citológtco de la secreción uterina en el diag- nóstico de las enfermedades del útero. (La Clínica Veterinaria, 15-30 no- -viembre, 15 y 30 diciembre 1917.)-En, este segundo trabajo el -autor se propone completar sus .observaciones anteriores confrontando los resultados del examen citológico de la secreción uteriria con el macroscópico e histoló- . gico delútero de que procede el exudado, El objeto,.al estudiar esta relación, es ver hasta-qué punto podemos tomar como base el examen citológico de las ecreción uterina para formar concepto de las condiciones anatómicas del útero. ' ' Los estudios se han llevado .a cabo en veintinueve vacas sacrificadas en el matadero de Parma: en muchos casos fué difícil recoger anamnéstícos exactos, pero' en general las reses fueron sacrificados 'por esterilidad. Después del examen exterior, se procedía a recoger secreción uterin, según la téc~ica descrita; sacrificada la vaca, se extraía por completo todo el aparato genital (vulva, vagina, útero, trompas y ovarios) y era examinado erí sus caracteres externos, En seguidase reconocía el cuello uterino: la matriz se' abría y era examinada en SU!? particularidades macroscópicas, pero no se , u~.ilizaba la' sec~e~ión qU,e podía encontrarse., por, último, este' órgano era dividido en varios pedazos para su examen histológico; como Iiquidofijador se usaba-el alcohol absoluto, la forrnalina al 8 "lo, el sublimado acético yel líquido de Flernming. Las inclusiones se hacían can parafina: los cortes eran ,coloreados con hemotosilina Delafiéld, con' hemateína y eosina. No se usó coloración especial para demostrar las Plasmasellen de Unna, a las cuales los ginecólogos conceden gran importancia en la diagnosis histológica de la I .endornetr itis. El autor da una surnar ia de,scrip~ióB.'de la estructura de la mucosa ute- rina normal siguiendo los datos de Hilty y Ellenberger, que admiten tres 21 322 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA estratos: epitelio de revestimiento de la superficie interna; el estrato propio de la mucosa dividido en estrato. reticular y ~strato fibrilar, y por último las glándulas uterinas. La unión de la mucosa con la capa muscular de la pared uterina es intima y directa, porque no existe entre los estratos una verdadera su bmucosa.· \ Recopilando los datos recogidos y según el tipo de la lesión anátomo-pa- tológica, pueden formarse tres grupos: . 1.0 Procesos inñlamatorios del útero en que predominan los fenómenos hematógenos con colección purulenta: 2. ° Procesos inflamatorios crónicos del útero, con caracteres hístógenos, con fenómenos inflamatorios difusos de caracteres hematógenos .. 3.° Procesos inflamatorios del útero, donde prevalecen los fenómenos histógenos con ausencia de fenómenos degenerativos necrósicos, híperplasia · conjuntival,. neoformación adenomatosa inflamatoria, metroscleris, En la primera categoría figuran las formas preponderante mente hema- tógenas; la reacción por parte del sistema vascular y la infiltración leucoci- taria adquieren mayor Incremento sobre las otras manifestaciones del pro- ceso inflamatorio. El desarrollo vascular es notable: los capilares ,está,n dilatados y repletos de sangre; en terno de ellos los glóbulos blancos: linfo- citos, polinucleares neutrófilos y a veces también eosinófilos fbrmando en los espacios conjuntivales cordones, hileras, o, por. el contrario, montones más o menos regulares. La infiltración celular es de tal intensidad que , I oculta completamente los demás elementos. ' En la segunda categoría comprende las formas inflamatorias de carac- · teres histógenos, donde se pueó;en encontrar fenómenos inflamatorioa activos con caracteres hematógenos, La parte conjuntival de la mucosa no está constituida de tejido conjuntivo laso, rico en células linfoides de varias formas, sino de un tejido qompacto, más o menos adulto, pobre en elementos celulares; la esclerosis inflamatoria interesa también la t-6rtica muscular-o El epitelio de 'revestimiento se transforma de cilíndrico simple en un epitelio plano pluríestratiñcado, siguiendo la suerte de' todo epitelio cilíndrico, el cual. ante la acción prolongada de un estimulante inflamatorio, sufre una metaplasia en epitelio plano. En la tercera categoría comprende los procesos inflamatorios del útero, · donde predominan los fenómenos histogénicos, faltande casi por completo la infiltración celular y todo e'l proceso está .caracterizado por la reacción de los elementos fijos de los tejidos: son inflamaciones de cursos esencialmente crónico. La mucosa uterina en algunos casos ha sufrido modificaciones esen- ciales, se ha transformado en una membrana de tejido conjuntivo .compacto esclerótico, recubierto .de epitelio que presenta intensa hiperplasia y .meta- plasia,' A veces la.esclerosis inflámatoria interesa' también la capa muscular; hay/una verdadera metro esclerosis y toda la pared 'uterina está reducida. En esta categoría deben incluirse los procesos infla~atorios de la macosa caracterizados por neoformaciones adenómatosis inflamatorias. En este caso de sistema 'glandular ha reaccionado más intensamente' que los' demás, hasta el, punto de dar carácter al cuadno histológico. Laínñamación reviste a veces caracteres hipertróficos, menos veces hiperplásicos ycon más rareza , se forman nódulo)' adenomatosos siempre de origen .inflamatorio. En cuanto a la secreción en el cuello de la matriz corresponde muy bien, ARTICULOS EXTRACTADO:; la clasificación expuesta' en el, anterior artículo, y puede comprobarse una correspondencia perfecta y constante entre el-estado del útero y los carac- teres citclógicos de 'la secreción, . Atendiendo ~ los tres grupos en que hemos dividido las lesiones uterinas, vemos esta relación: enla inflamación uterina que comprende procesos inflamatorios de carácter hemógeno, la secreción uterina tiene todos los caracteres de exudado purulento rico en glóbulos blancos y emigratorios; cuando la mucosa uterina presenta procesos inflamatorios cróni~os· de carác- ter histógeno, componen el exudado moco y elementos epiteliales con glóbulos blancos. En las inflamaciones del útero con carácter crónico, la secreción se. compone .exclusivamente de elementos epiteliales de desca- mación . . La const'ante correspondencia entre el estado anatómico del útero y los caracteres citológicos de la secreción tiene una notable importancia COxIlO medio de diagnóstico de las enfermedades uterinas y por consiguiente de una de las causas más frecuentes de aborto y de estertlidad. Tomando como' base el examen citológico se puede diagnosticar el proceso inflamatorio del útero! pero no es posible revelar la naturaleza' del proceso y sólo en cierto punto' se puede precisar. la fase de la evolución del proceso. , Este diagnóstico es seguro, fácil, sencillo y sin ningún peligro; sólo de- manda los elementos y conocimientos, más elemerrtales de microscopia, , Las conclusiones que el autor saca de sus trabajos, son: Segun sus investigaciones que· los procesos inflamatorios del útero consti- tuyen la; causa primera de la esteriÚdad y del aborto en la vaca, -Estos pro- cesos se pueden dividir en distintos, tipos anatómicos que pueden agru- parse en tres categorías: ' ' I.a Procesos inflamatoriosdel útero en que-predominan los fenómenos hematógenos eón secreción purulenta. 2.a Procesos inflamatori~s del útero crónico, con caracteres histógenos, con fenómenos inflamatorios activos ocn caracteres hematógenos. 3.a Procesos inflamatorios del útero, donde prevalecen los fenómenos histógenos con ausencia de fenómenos inflamatorios activos: procesos degenerativos, necróticos, hiperplasia conjuntival, metrosclerosis, neofor- mación adenomatosa ínflámatoria. 1', . . . A estos tres- grupos¡ de lesiones qprresponden' constantemente y respec- I .tivamente tres características cítológicas de la secreción uterina recogida en el cuello de la matriz. I." Vacas en las cuales la seoreción uterina tiene los caracteres del exu- dado purulento y es rica en glóbulos ,blancos, predominando polinucleares neutrófilos. 2. ~ Vacas en las cuales la secreción tiene caracteres de exudado muco- purulenfo: contiene una notable cantidad de moco, de elementos epiteriales ,y de glóbulos blancos. , 3.· Vacas enIas cuales la secreción tiene. caracteres de catarro desea- mativo: .está constituida casi exclusivamente de elementos. epiteriales núcleos libres epiteriales y célulasde descamación, Se propone el examen citológico de la secreciónuterina, recogida con el método y las 'precauciones descritas, como medio diagnóstico seguro y preciso de los vatios procesos tlogísticos del útero, el cual puede prestar REVISTA' VETERINARIA' DE ESPAÑA resultados .muy iitiles en la práctica ginecológica y especialmente en la .profilaxis y en el tratamiento del aborto yde la esterilidad.-C. S. E. . RODRfmJEZ Mf.:NDEZ. Peste bubónica: un ínsectívo-reeeptor. Kerandel i Bull, Pathol, esotique, encuentra muerto en la habitación de un pes- 1915) toso un puerco 'espín (Croci'dum murina); aisló de él el bacilo de la peste; y como sirve de hospedaje a las pulgas (:Luemopsilla eheopis), admite qne la infección vino pOI' este camino (Gae, Med. Cat., 15 febrero 1917). lb. La: poliomielitis y la leche.-Horacio Greeleg, de Brooklyn, sostiene (New York MediealJournal, mayo de 1918) que el microorganismo que en- corrtrara en los centros nerviosos es un baciio pleomórííco de tipo variable y que cambia aún dentro del mismo tipo.-Rosenow indica una vez más que el estreptococo "que el aislara puede adquirir la forma de bacilo.-Bris- tal obtuvo, en uno de íos .cultivos de Flexner hechos en el Instituto Rocke- Ieller, bacilos característicos, de los «cuerpos globoides», y deduce que es posible se trate de un bacilo pleomórfico y que se le' puede relacionar ínti- mamente con el extenso grupo del bacilo bipolar o pasteurela. Dados estos hechos, la diseminación de la poliom~elitis se la puede con- siderar análoga a la de-Iapasteurelosis, se haga por contacto directo (excre- ciones de un infecto o 'de un portador), por el intermedio de insectos que pueden conducir el germen, del. polvo, de los alimentos y bebidas n? esteri-" lizadas, etc. Lo más probable es que si bien existe el contagio por transmisión directa, proceda de un animal o de hombre, la mayoría de los 'casos epidémicos es debida a la leche ,portadora de gérmenes. (Gae. Med. Cat., 15 julio, 1918) RODRtGUp MÉNDEZ. Dermitis causada por las cañas. (Gac. Mid. Cat., 31 mayo 1917).-Se debe a la: acción ejercida sobre la piel y las mucosas por elpclvo negro que se forma entre la madera y la vaina de la hoja de la caña común .(Arundo dona~"). Se ignora si otras planta.s.análogas pueden hacer-lo mismo, Es enfermedad febril, semejante, por su curso y terminación a las afecciones erisipelatosas, pero no parece ser debida aIos mismos gér- menes que ésta. La incubaciónes muy corta: de 3 a 20 ó 24 horas. Respecto a su 'causa, es 'posible 'que, si no van los gérmenes cori el polvo, sean los cutáneos los culpables, activados por el estímulo que aquél produce. Son menester más' 'investigac ones. Parece atacar con más frecuencia e inten- sidad a los individuos no morenos. 'No sonraras las recidivas, más o menos atenuadas (P. Vadala, Malaria, 19"16). I . El autor ha 'observado varios casos de esta' enfermedad, en Granada y eri Barcel~na. El primero, para , . 61 y para cuantos lo han estudiado, sucedió . en casa de su maestro el doctor Duarte. Se utilizó, en 'unas obras de alba- ñilería" cañas con' el polvo negro en ellas tan común. Enfermaron varios albañiles, uno de los hijos del doctor Duar te y uno de los caballos que estuvo atado a un haz de cañas. Las invasiones fueron' casi simultáneas;' en todos los casos hubo fiebre, no muy alta ni duradera; las lesiones cutáneas parecían erisipelatosas, pero no lo eran, ni por la multiplicidad de las manifestaciones, ni por ~l curso rápido, ni por el modo de terminar, ni por el color, ni por la , cesación de ia fiebre, á pesar de nuevo~ brotes; en algunos de los invadidos ARTÍCULOS EXTRACTADOS 32-) hubo edemas cutáneos, relacionados o no con las manchas rojizas; en todos 'se notó escasez de orina y anorexia. Costó no poco indagar la causa, que fué comprobada con experimentos en varios animales. La bibliografía médica de por entonces (1869) era bien escasa; elautor no, dió con cosa utilizable. Este hecho, que llamó' en gran manera la atención de cuantos lo vieron, le impresionó grandemente y le ha servido para hacer más tarde certeros' y rápidos diagnósticos ante los cuales otr~s titubeaban, y para aconsejar medios preventivos.-P. F. • I ' • RODRÍGUEZ MÉNDEZ. Carbunco pr,oducido por pieles de carnero. (Gac. MU. Cat., 15 mayo 1918).-El carbunco es frecuente en los soldados franceses que llevan estas pieles como abrigo: H. Rogar (Marseille Médical, 15 de abril de 1917) ha observado 3 casos y está seguro de que los 3 fueron infectados por estas pieles; 'ha encontrado, además, otros 3 de igual .origen publicados en Francia. No son estos casos bastante numerosos para justificar medidas profilácticas pigurosas, pero si se reprodujeran se debería desinfectar estas pieles. Para ello lo mejor sería someterlas durante 1 hora a una solución de ácido fórnti.c~ al 1 por ciento; luego a: una de sublimado al 1 por mil para reblandecerlas y después ponerlas en una solución concentrada de sal de cocina, ' VELU, H. La septicemia contagiosa del cerdo en Marruecos. (Bull. Soco Path, Esotique; n.v 2. Febrero 1918.)-Mec\iante diversas observaciones clínicas há podido comprobar 'e'l autor que existe en Marruecos una enfer- medad de los cerdos, gravemente contagiosa, que ataca preferentemente a los jóvenes y:a los de mediana edad. Se caracteriza por lesiones septicémi- cas (hepatización pulmonar, tumefacción e infiltración hemorr ágica, de los ganglios Iinfáticos, congestión y focos hemorrágicos de la piel y de las sero- sas, congestión e inflamación catarral, de la mucosa del intestino sin lesio- nes crupales o diftéricas), ' El, examen bacteriológico ha puesto de manifiesto la existencia casi 'constante"en los ganglios bronquiales, en las .lesiories pulmonares, y en .los exudados, de una bacteria ovoide que puede considerarse como una paste-u- rella. Dicha bacteria ovoide tiene un poder patógeno 'muy marcado para el cerdo y su inoculación permite reproducir. la enfermedad. La infección Se ' transmite con los excremerrtos, siendo la puerta de entrada las vías, diges- tiva y respiratoria. Ulteriores investigaciones demostrarán la posibilidad de combatir esta en- - fermedad mediante la vacu nación, la sueroterapia o la bacterioterapía=--P, S. TERAPÉUTICA AGNOLETTI, G. Dos casos de' corea post-moquñlosa en la perra curados con la preñez. (La Clínica' Veterinariá, 15' mayo, 1918.)-El autor refiere dos casos 'de moquillo, en perras, con complicaciones. coreicas, resistentes a todo tratamiento, que han sido curados con la preñez. I Para explicar este hecho terapéutico, el autor recurre a dos teoi ias, la una endocrinea y la otra de impregl1aci,ól1, , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Por la primera atribuye la c~lración a que la preñez ocasiona una hiper- producción tiríodea cuyas hormonas neutralizan la acción del virus moqüí> ll@~osobre .el sistema nervioso, . La otra explicación se reduce a admitir que durante la preñez se elabo-' ran productos que tienen una. acción contraria, inhibitoria, .de los produc- tos del moquillo, capaces derestablecei la.normalidad funcional., ' Si se comprueba cualquiera de estas dos teorías, se dispondría de nuevos remedios en l<;>s casos de carea moquillosa, cuales son la tiroidina, los extrac- tos de ovario, útero grávido, placenta o el suero de los animales preña- dos. Depu és de terminada esta nota, el autor ha tenido ocasión de obser- var un tercer caso de curación de la carea moquillosa por el embarazo. Addenda.-An'tes de conocer el trabajo de Agnoletti, tuve ocasión de ver un caso de corea curado con el embarazo, y lo refiero, para: comple- tar este extracto. , . .'Un inteligente aficionado malagueño, el señor Oña, tenía una her- rnosa pachona que presentó el moquillo con manifestaciones coreicas: fué tratada empíricamente, y el dueño, deseoso de tener un cachorro petan her- moso ejemplar que suponía perdido, la macheó; durante la preñez fué mejo-¡ randa de lOS.ataques coreicos hasta ponerse bien del todo. Llegó el parto y parió cinco 'cachorros, que tuve ocasión de ver, pero todos anormales. Uno carecía de brazo izquierdo, otra no abría los ojós y t~nía una llaga en, la región orbitaria izquierda; estos murieron a las pocas horas.r Los tres res- tantes parecían normales, peto, al empezar a abrir los ojos, presentaban síntomas epilépticos' que terminaron con la muerte; uno de los cachorros tenia un ojo sin córnea, todo ~sclerótica y ,también murió de ata,ques nervio- sos. La perra quedó sana y buena y luego ha hecho varias crías normales. -C. S. E:' , M4-URICE, C. HALL y MEYER WI<;iDOR. El lavado gastro intestinal en el perro. (]our. 10{ the Amer.ican v,et. Med, Assoc. Enero Í918.)-Algqnos vete- rinarios nor teamer icanos (WÍlite, Q{;itman y otros) emplean ellavado gastro- intestinal para expulsar-los 'vermes del perro, pero, hasta hoy, ta'i proceder no se ha genesalizado.rüonsiste' en administrar primeramente un purgante salino para vaciar los intestinos, yIuego, teniendo él animallevantado por, , su tercio posterior, se Ie introduce por el-recto una corriente de agu ame- diante presión hasta <'lu.e sale por Ia boca del animal por' repetida emesis. , Los autores han ensayado este tratamiento en doce C,aSGSafirma1i.tque y no es tan eficaz como pretenden sus' defensores. Puede tener valor como antihelmíntico por uno de estos dos efectos: por corrtribuir con su acción .mecánic~ a la expulsión de los' verrnes; por remover todo cuanto pueda difi- cultar la acción de los antihelmínticos, o como medio de administración de este s en caS0S d~t:erminádos. Sin embargo, su valor como antíhelmíntico es inferior al de los vermífugos seleccionados y usadosa las dosis convenien- tés. " " . \ , En cambio es de gran valor en los casos 'de envenenamientos -de penos. y gatos cuando pueda. emplearse rápidamente, pata expulsar total o parcial- mente el veneno arrtes de que haya sido absorbida la dosis total. ' , Tiene el inconveniente de que, en ocasiones la presión del agua puede causar la ruptuna de las paredes intestinales C{ hemorragias en el estómago. , I .\ " " AR,TíCULOS EXTRACTAD0S En algunos perros ei tratamiento es fácil y.rápido, pero en otros es lento y dificultoso.c=F. S. PEAT; E s. W. ~l tratamiento de las heridas sépticas con el tubo de Carrel, adaptado a: la cirugía v.eterinaria. (Tfte Veterinary [ournal, abril, 1918.)~ Consiste este, tratamiento en la instilación intermitente o continua al"inte- rior de las heridas, de una soluci!6n antiséptica determi~ada, por medio de . , " ' , , tubos de goma y de cristal. De las heridas -- " que vemos en/el caballo, si exceptuamos los operatorias, apenas hay ninguna de estéril, y a pesar de ello curan 'pronto con los tra- . tamisntos ordinarios'; sin embargo.ihay casos rebeldes en que la curación es difícil (fístulas . \ de ,!a. cruz, gabarros, fracturas conmínutas incompletas con trayectos que segregan pus, fístulas' y abscesos antiguos, heridas pene- trantes en las articulaciones y vainas' ten- dinosas, etc.j.. El autor ha empleado con éxito en 32 casos de e,sta naturaleza el 'tra- tamiento de' Ca~rel que hoy se emplea en J gran escala en cirugía humana. ApARATOS NECESARIOS (fig. 1),_1.0 Un recipiente de unos cuatro litros de cabida, que se coloca encima del animal, o se cuelga en ~ütecho ~ en una pared contigua a fin de que estéa un nivel más elevado que la herida « que se va a tratar. 2.0 Un tubo de goma de 6 "íhRf. I , Flg. 1. Aparato para. la irriga- Flr;, 2. Tubos de distribución de ción i~termitente. - a Recipiente cr íatal , de un litro ,de cabida. b Tubo de Irrlg-ae!ón de 7 mHlmetros de diá- metro. c Pinza. d Tubo-de dtsrrtbu-. clón con cuatro ramas. e Tubo. de conduccíon, longitud conveniente y cuya luz 'sea d~ unos 7 milímetros, que sirve para conducir el líquido y que está provisto de una espitao de una pinza para .regularIa salida de este último. 'Este tubo de conducción tiene en su extremo libre un tubo de distribución (fig, 2), que es de cristal y está provisto de 328. REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA varios golletes en los que se enchufan los tubos de instilación o 'de irrigación, que son de caucho, de unos 30 centímetros de longitud y cuya luz es de 2 a 6 milímetros. DÍchos tubos suelen tener varios agujeros laterales en sil parte inferior, por donde sale el líquido, Hue se pone en contacto con la heri- da. Si ha de tratarse una sola herida y tiene la abertura .ancha, puede em- plearse, haciéndolo de~aguar en ella, el mismo tubo de conducción. Si se carece de recipiente, puede emplearse también una jeringa de enemas, en cuyo caso elextremo libre del ~bo o los tubos de instilación deberán taparse Ftg, 3. Tratamiento de una herida de la cruz. con un poco de gasa y comprimirlos con una pinza cada vez que sé inyecte él liquido, a fin de impedir que ~entren inmundicias en ellos. Si se emplea el recipiente, debe tenerse al animalatado corto ysujeto por una extremidad 'Para que no, pueda echarse ni hacer grandes movimientos, que estropea- 'pían el aparato 010 colocarían fuera de su sitio (fig.3). . ANTISÉPTICOSEMPLEAD0S,-El autor ensayó la solución de lusolcom- ruesta de clorato ne cal y ácido bórico, ' y la solución de Dakin -que se pre.... paradel :siguiente modo:, -# ARTÍCULOSEXTRACTADOS ~29 Cloruro de cal (que tenga el 25 I % de cloruro activo) . 184 gramos . Carbonato' 'de 'sosa anhidro . 92. Bicarbonato de sosa ; : .' . 76 Se toma un recipiente de'I2 litros de cabida en el que se echa el cloruro de cal ,y 5 litros de agua, se agita bien y se 'deja toda la, noche', Luego se disuelve el carbonato de sosa y el bicarbonato en «ti os 5 litros de agua fi ía. , (En lugar del c;arbonato, de sosa anhidro pueden emplearse 262 gramos de carbonato de sosa en cristales.) Se mezclan después ambas soluciones agi- tándolas.bien y se dejan en reposo durante media hora, al cabo de la cual I se decanta el Liqu ido claro, -se filtra y se tiene en un sitio fresco y obscuro. PRE;P~RACI6NDE L~ HERIDA:.-La herida se limpia como es costumbre, es decit, extirpando los tejidos !!).ortificados, extrayendo los cuerpos extra- ños, etc, y, cuando ha cesado la hemorragia, se aplica eltratamiento de Car- rel, pues de otro modo los coágulos sanguíneos obstruirían los tubos de jrr igación. En 1l1,ediciI)-a urnana ,se cree que con el método de Carrel no es h necesario el drenaje; sin.embargo, el autor, excepto en dos de los casos tra .. tados, ha practicado .siempre una contraabertura para el drenaje, PRÁCTIC/L ¡Lf. GURAG:I6N.--o-Es DE indispensable que-el Iíquido se ponga en contacto con todas las partes de la 'herida, especialmente en las anfrác- tuosidades y. trayectos, para lo cual deberá examinársela minuciosamente, ,..a fin de .poder colocar los tubos de irrigación de manera que el líquido bañe todos los puntos infectados. Según sea el lugar de la herida, su extensión. forma, profundidad, etc" serán distintos los medios empleados para mante- ner colocados los tubos en su sitio. Asl pOI' ejemplo: si la entrada de la' herida es pequeña, se 'introduce' el tubo rodeado con un' poco, de gasa, como si se introdujese un' tapón, en una botella; si por ser demasiado ancha la aber- tura esto ROes posible, se le 'mantiene fijo con un punto de sutura en ia piel, o con un Vendaje; si éste no puede-aplicarse, se cubre la heridacon un paño limpio en cuyo 'centró hay un agujero' pata pasar el tubo, y Se, mantiene su- .ieto:por medio