REVIST'A VETERINARIA DE ESPARA Vol. XII Barcelona : Septiembre-Octubre 1918 N.os 9 Y 10 ARTíCULOS ORIGINALES Nuevas erientacipnes para asegurar el abasto y la Inspección de leche en las grandes poblaciones POR C. SANZ EGAÑA 'Inspector provincial de ,Hlrlene Pecuarfeea Málaga 1 \ ESTADO DE LA CUESTION La leche es un alimento de consumo .universal ; geográficamente se toma en todos los pueblos; biológicamente se bebe en todas las .edades, La leche es, el único alirñento completo; por sí sol,a abastece' las necesidades de los recién nacidos; es u nprouuctcr exclusivo de los mamíferos" los seres más superiores, más complicados, de la escala zoológica. Este origen, su comple- jidad como substancia alimenticia, su ino ispensabilidad a los recién nacidos, ha hecho exclamar a Courmont esta frase tan gráfica: La leche debería ser un alimento sagrado. I ' ' -La producción y abasto.ds la leche es cuestión que preocupa a todos los paises, porque la leche, al parecer un liquido. simple.tu n producto de secre- ción natural, es sin embargo de composición mu y compleja, muy susceptible de alteración, aun en la misma hembra productora. Estas cualidades señalan; 103 cuidados y atenciones, que requiere en las etapas que tanscurren desde el ordeño hasta/el consumo, para evitar cambios profundos en sus C0IIl:P0- rientes, que la transforman en alimento peligroso; la' leche por su estado líquido es muy fácil de falsificar, yademás, sus adulteraciones son sencillas, remuneradoras y difíciles de comprobar. En la actualidad se estima necesario vigilai'Ia producción y el comercio, de la leche único modo de garantizar al hombre el consuma .te un alimento i,lllro,y sano: esta cuestión preocupa a todos los higienistas desde hace tieinpo, y para evital los peligros (fe una leche adulterada se han puesto a contribu- ción numerosos conocimientos científicos de fisiología, higiene, patología, zootecnia" química, etc:', agrupados con el nombre de' .¡l:J.jgiene la leche» dr- y se han creado organizaciones muy completas para comprobar y vigilar, la producción y venta de este alimento. ' - Desgraciadamente,~ la 'higiene y el control de la leche han tomado poco incremento entre nosotros; ni el Estado, ni la inmensa-mayoría de los Mu- 25 REVfsTA VETERINARIA DB ESPAÑA nicjpios se han preocupado de establecer un organismo, un centro, que ejer- za. una inspección sería y racional en el comercio de lechería, ni han hecho nada por mejorar la producción lechera. . . El Estado, por decreto de 1908, ha confiado la inspección de los alimantos, -incluso la leche-e-como una neces dad para la salud pública, a los Muni- cipios y les señala a grandes rasgos qu é garantías deben tomarse en la prác- . tica de esa inspección, Los Municipios por su parte no se han preocupa- do de organizar, ni siquiera intentar, un control racional de la leche; pueden citarse algunas excepciones: Bilbao, Zaragoza ... que tienen instituida la verificación de leches con bases racionales, pera hay que ir más allá para atender a las exigencias de la policía de los alimentos y debemos orien- tar el servicio de inspección por derroteros más prácticos y fecundos en bu enos resultados. Para saber qué han hecho los municipios en el abasto de leche, nos va a servir de modelo Madrid, ya que refleja muy bien el"criterio que predomina en la inspección y organización Gel abasto de la leche-. .Nuestras autoridades' municipales han empezado a organizar estos servicios empl eandq .solamente un régimen de represión y con tan deleznable base h!ln creído resolver el magno problema de garantizar la venta de leche pura. Siguiendo este criterio han clausurado-cuando han podido-las antiguas «casas de vacase y con ello han evitado un espectáculo tan lamen- table cama repugnante y nocivo para la sanidad de las reses lactíferas .. F. Llorerrte (1) hace la descripción de estos establos empleando tintes som- bríos: «Cuadras obscuras y sin ventilación, de reducido espacio, bajas de te- chos y sucias, donde permanecen meses y años hacinadas las reses en mayor número que el permitido por las dimensiones del local.s Estas «casas de vacas» no sólo son patrimonio de Maor id, se encuentran reproducciones en muchas localidades. Durante los últimos años han desaparecido muchos de estos . .establos y actualmente se encuentran en los alrededores de las poblaciones establos y granjas bien construidos y bien explotados. Generalmente el alejamiento de las vaquerías se hace a titulo. de peligrosas para la salud pública; una Comisión nombrada por el Ayuntamiento de Ma- 'Madrid, en. 1906, para que dictaminara sob. e las condiciones higiénicas ,y de, salubridad de los establos que albergaban vacas lecheras dice, después de narrar sus malas condiciones, «que estas vaquerías tienen seguramente el carácter "de molestas y peligrosas» (2). Pero ese peligro y ésas molestias hacen referencia al vecindario de las casas donde están instaladas las va- querías ..En este dictamen. y otros emitidos en diversas comisiones se reclama insistentemente la clausura de las vaquerías, por el peligro sanitario, pero nadie se ocupa en mejorar los establos por una necesidad zootécnica. . Todo lo que se ha dicho respecto a los establos, pu ede hacerse extensivo a los depósitos de forrajes, 'evacuación de inmundicias, etc.i'unas veces son _ peligrosos pOi"sus emanaciones, otras poi temor- de incendios ... casi nunca se los conceptúa como 'perjudiciales a la 'industria lechera. Se hace gran hincapié en el interés sanitario, fundamento casi.exclusivo que hasta ahora han u ti lizado parl, reglamentar el 'abasto de .leche y con' estas pretensiones se ha mejorado muy poco la producción dez Ia leche y , , . (1) Bol. del Lab. Municipal de Madrid. T. IIl. N. 1. 1913., el Lab, Municipal de Madrid. T. VI. Números. 6·7-8-9.1906. '. ARTícULOS ORIGINALES' han complicado ~l régimen de su vigilancia; es.natural : alejando el ipunto de su producción, del' centro de consumo, la mercancía pasa por mayor número de' manos y hace más compleja la inspección de su comercio. Las autoridades olau surando vaquerías antihigiénicas y estableciendo la vigilancia para los vendedores quieren garantir .Ia venta de leche pura y evitar los fraudes; pero este régimen de represión y persecución sirve de muy poco; la vigilancia, aunque sea muy rigurosa en su ejecución, es' fácil de burlar en un comercio de tanta, amplitu d como el 'abasto de leche.' Si en las grandes poblaciones se ha mejorado algo la producción y venta de este al'imerrto es debido a la iniciativa particular, pei o no obedece a-un plan de las autoridades, y así se da el caso lastimoso, en muchas localidades, que al Iado de establos y granjas modelos se sostienen las antiguas 4casas de vacas», verdaderas pocilgas y focos epizoóticos. Y es, que las autoridades .mu nicipales no tienen criterio definido en este asunto. Si el particular, atendiendo a s~s intereses, Io hace bien, es porque siguió sus iniciativas o fué bien asesorado por "personas competentes, pero cuando el particular se equivoca, la autoridad no sabe corregirle, . Pata orientar el problema del abasto de leche por derroteros más firmes que los actuales 'hay qne empezar por combatir la creencia errónea d~ dar toda la competencia en estos asuntos a las Juntas de Sanidad ya los funcio- narios sanitarios. Estos organismos nopueden resolver mas que una fase del problema, la más incierta, él control de la leche, pero quedan fuei a de sus atribuciones la producción lechera y la mejora de esta industria: En muchas poblaciones extranjeras se han creado juntas especiales, compuestas en su mayoría de zootecnistas y ganaderos, encargadas de vigilar la producción y el comercio de la leche y al mismo tiempo de propagar los mejores métodos para acrecentar y mejorar la calidad, y cantidad de la secreción láctea . .En estas juntas, los' veterinarios como técnicos, los ganaderos, como prácticos, y ambos conocedores de las necesidades de las reses lecheras y de la técnica de la producción láctea, son organismos competentes para' dictar reglas sobre la producción, .sobre el régimen de explotación a que deben someterse las reses lactíferas; y sobre las condiciones que han de reunir establos, alimentos, enseres, etc., que integran esta tecnología zootécnica. :be poco sirven vaquerías, establos que no molesten al vecindario" que no sean peligrosos a la salud pública, como Ocurre con los establos rurales, si estas viviendas no pi estan albergue adecuado a las vacas, ni condiciones favorables a la producción lechera; si el régimen de explotación no acrecen- ta la función galactógona, si forman un medio peligroso para la infección de la leche; en una palabra si todo es contrario a la obtención de una leche de buena calidad. , Hay que convencer a las autoridades de que el ,abasto de leche no se mejora con un criterio sanitario y con el sistema .d~ represión actualmente en práctica en nuestros. municipios. No' basta clausurar malas vaquerías e instituir la inspección de la leche; estas medidas fundamentales en que Iian los procedimientos bficiales, no garantizan el abasto de leche ,pura, son medidas insuficientes en la práctica en cuya eficacia no confían los pn eblos adelantados. . Desterrados por ineficaces estos métodos, que siguen nuestras autori- dades para la vigilancia de 'la leche destinada al abasto público, se' impone f ., REVISTA VETERTÑARIA DE ESPAÑA buscar, soluciones más en harmonía con la realidad y de mayor confianza. El primer punto que aparece en esta cuestión, en el cual no han reparado . nuestras autoridades, es este: en general el ganadero (vaquero, cabrero) no produce más y mejor leche porque ignora como ha de PI aducirla. Esta es la triste realidad. Nosotros rodavía no hemos comprendido la necesidad de ,enseñar al ganadero la tecnología láctea y educarle en los modernos métodos' para la p;oducción de leche pura, por cuya fase han pasado todos los pueblos que hoy tomamos como modelos en estos asuntos. - Algunos municipios españoles han creado un servicio policíaco de ins- pección de leche, pero no se 'han cuidado ni ellos ni el Estado de enseñar alos ganaderos los fundamentos y las prácticas pecuarias y las medidas de 'higiene veterinaria más favorable para la producción de leche puna; así e'l ganadero ignorante, como actividad defensiva cuenta con la malicia, y como d~sconoce los recursos científicos, cuando se promulga una dispo-, sición sobre abasto de leche recurre a la astucia para evadirla. Confiado después en la lenidad de las autoridades, su rebeldia queda impune. Todos los 'reglamentos, todas las medidas relacionadas con el abasto de leche quedan incumplidos por la ignorancia del ganadero y la pasividad de las autoridades. \ La implantación' de una enseñanza pecuaria para propagar e ilustrar entre los productores de leche las prácticas zootécnicas e higiénicas es una necesidad elemental para organizar un buen abasto de leche; esta labor de cultura es más eficaz que le represión policíaca por muy escrupulosa que quiei a hacerse; además, esta enseñanza no excluye la vigilancia ni el castigo de los infractores. . Los resultados que se obtienen de esta labor cultural son lentos pero seguros yno es costosa paralos municipios, porque al mismo tiempo que se hace la inspección puede darse la enseñanza. Melvin (1) explica en una -:ponencia del X COngreso de Veterinaria cómo se ha organizado en 'los Es- tados- Unidos esta obra de 'enseñanza yrepresión en el control de la leche. En esta nación se ha establecido el sistema de fichas t Score-casd system), consistente en unas fichas donde están ánotadas con 'todo detalle cuantas particularidades pueden contribuir al mejor cumplimiento del servicio. UDa de estas fichas, con la anotación correspondiente, se entrega al propie- tario, haciéndole ver las deficiencias observada~, y estimulándole a que se. corrija. Si no hace caso de las manifestaciones de consejo, se le obliga por medios coercitivos. . Las fichas constjtuyen un verdadero padrón y son documentos valiosos para 5lue las' au tor idades encar gadas de estos servicios puedan, con entero conocimiento, dictar las medidas ao.ecuadas corr igiendc las '~deficiencias que observe la' inspección. Además, sirven de comprobación de la conducta del ganado.rr especto al cumplimiento de Ies consejos y disposiciones que se le 'hacen por-el servicio de inspección. El ganadero por su ,parte tendrá pleno y exacto conocimiento de 'los 'recursos y ,métopos que cfebe emplear en la producción, distribución, etc., 'de la leche, para evrtar que .alimerito tan ne- cesario y valioso púed~ alterarse. (1) A. D. MELVrN'.Public Control of the Prod uctloh. Di."trlbutlon and sale of 'milk in the Inter eats ofPublfc Hea lth. Londres. i914, - "ARTíCULOS ORIGINALES Un espectáculo muy frecuente, que vemos en poblaciones, como un .alarde de celo de ']ta~ comisiones deabastos, es, el de regar las calles con la leche decomisada; este procedimiento no corrige: sólo sirve para estimular la cau te la, del vendedor, aguzar el ingenio e inventar estratagemas en evitación de un tropiezo con l;{ temida comisión, Este acto de~stúpida fanía- rronelÍa que recuerda a los ediles romanos que rompían los pesos y medidas faltos y arrojaban al T'iber los alimentos corrompidos, no tiene ninguna tras- cendencia para mejorar el abasto de leche; la comisión castiga el fraude.pero no educa al vendedor o .productor en las reglas útiles para transportar y venderla leche. '¡Cuántas víctimas han causado las intoxicaciones de la leche, por mal tratamiento recibido! Aun es, muy frecuente, sobre todo en verano, leer en la prensa diaria noticias de intoxicaciones causadas por ia ingestión de la leche. ,¡'Cuántas alteraciones gastrointestinales Il,0 tienen su origen en el consumo de leches alteradas! Casi siempre estas .alteracíones son de- bidas a la falta: de cuidados que .exige este alirnento-Ias menos aIa mala fe del vendedor. - , -"' " . La ignorancia del ganadero es culpable del atraso en 'que estamos en ./ España en el abasto de leche y esto se comprueba en cualquier población y en cualquier- momento; fijémonos en el establo, limpieza del ganado; en los cántaros, en los despachos ... y sus condiciones teflejan muy bien el grado de cu ltur a del propietario; esta simple in~pección dice mucho más que un examen. ) Cuando las vaquerías y lecherías están en poder de pobres gentes, muchas veces analfabetos, como- he tenido ocasión de comprobar en esta ciudad, que carecen de la más elemental noción de higiene, de las prácticas de limpieza, el ganado, el trato a la leche reflejan su falta de cultura y carencia de hábitos de bienestar; si los propietarios son personas o ganaderos ins- truídos, como se va en algunos ,estahlos modernos de Madrid, Barcelona, etc., esta mayor cultura se refleja en todos los detalles de la explotación. Se impone con urgencia enseñar al ganadero, educarlo en el conocimiento de la tecnología lechera, sin olvidar la represión para los desobedientes o los malvados. Todo municipio debe, para garan+ía de sus habitantes, establecer la Inspección de leches' que como proponía Ostertag (I) en su ponencia en el X Congreso de Veterinaria, tendrá este triple aspecto:' ueteri- nario, médico y químico. Esta inspección tan perfecta se complementaría con una enseñanza ambulante de todas las cuestiones zootécnicas e higié- nicas referentes 'a la producicón de'la leche, enseñanza qu'e correrá a cargo ':del Centro del control de la leche. Los inspectores veterinarios además de la función policiaca deben investirse de una misión pedagógica; enseñar y, educar al ganadero, es una necesidad primordial, porque no se puede exigir a ningún propietario de reses lecheras la 'observancia de leyes y preceptos :cuyo texto',o contenido 'desconoce y cuya efica~ia.ignora, . Los municipios darán esta enseñanza, explicando 'a los interesados di- 'rectamente y en cada caso en particular, cuales deben ser 'las condiciones ( a que someterá la explotación de las reses lecheras; qu é regimen es el más, adecuado par'aprodueir leche higiénicamente pura y para conservar estas (1) DR. V. OSTERTAG. Ole polizelllche Kontrolle des Mítchverkehrs im lnteresse der I menschtí'chen 'g\1esundhelt, Londres. 1914. _ , \' ", 39° REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cualidades hasta que sea entregada al consumidor. A esta propaganda oral, de cuya eficacia: se puede esperar mucho cuando se prosiga con interés, se acompañará otra escrita: hojas vulgai izadoras, folletos, etc., redactados con sencillez y que comprendan los .preceptos más' generales para mejorar esta clase de 'industrias; a ser posible esta propaganda escrita irá ilustrad~ con láminas sugestivaa. Con estos métodos y con constancia se pueden pro- pagar las nociones de -higiene' y zootecnia más inoispensables para vaqueros, cabreros; vendedores de leche, etc, Confiándolo todo a la tradición, única escuela de nuestros ganaderos, y 3J las medidas ceorcitívas, únicas disposiciones adoptadas por la acción oficial, no hemos adelantado un paso en el abasto deleche y lo que es peor, no llevamos, camino de resolver este Problema, El servicio de control de la leche organizado sobre bases' de 'ens~ñq,nza se hace' simpático al ganadero y es un procedimiento eficaz para estimular la producción lechera de un modo científico y can grandes garantias de bondad Por el control veterinario se establecerá una graduación .de ¡medidas, , cuyo rigor irá en aumento de .mcdo paulatino según se demande mayor pureza en la leche: dicho de modo más claro, las medidas de higiene serán, más rigurosas en aquellos casos que se pretenda producir y vender leche de superior calidad. Así en Suecia, Alemania, Estados Unidos, a los ganaderos que desean producir las leches certificadas, controladas, etc" que se destinan . a la lactancia artificial y son vendidas a precios superiores, se les impone una serie de condiciones de que se exime a los propietarios que destinan sus reses a producir Ieche comercial corriente. El servicio de control será muy escrupuloso y obligará con' más rigor al cumplimiento de las medidas sanitarias, exceso de pulcritud,' meatención y cuidados en la mercancía a los ganaderas que quieran producir lechesespe- ciales. Los gastos invertidos en estas atenciones se satisfacen con un mayor precio en la mercancía y 'para que el público ,tenga una garantía en la bondad del producto que paga. con sobrecargo. se necesita la constante vigilancia del servicio veterinario, Cuando se practica el control de la leche únicamente en el mercado es imposible gar~ntiz'ar la pureza en la producción: la inspec- ción durante la 've~ta de la leche sólo puede servir para reprimir fraudes, pero es incapaz 'de clasificar productos, IJ-i e garantizar calidades; esto sólo se d consigue ampliando 'la inspección hasta el establo. , Generalmente la inspección' de la leche tal cual se hace en la máyoi ía de nuestras ciudades es' una investigación de medicina legal; pero RO una' medida sanitaria; centribuye a esclarecer la causa qu~ motivó algún trans- torno ,en la salud pública, pero casi nu nca contribuye a:evi1;ár el peligro del consumo de leche adu~terada o alterada.es decir, que después de consumida la .leche es cuando el reconocimiento i' señala el origen ,del, mal ; hay necesidad de invertir los términos en que se hace la inspección de la leche: empezar el reconocimiento 'en el sitio de producción, en la fábrica, si 'se, permite la frase, y evitar que.llegueal mercado leche insana o peligrosa. El Municipio que iquiera organizar bien este 'servicio dispondrá la ins- pección de la leche empezando por el establo, la sanidad deIas reses: su' alimentación y explotación, continuando sobre los cuidados que deben prodigarse- a la leche ordeñada, al. transporte y venta hasta el momento de 'ser entregada al consumidor: este servicio. de inspección'abarca el reconoci- ¡. . .' ',' ' ARTf'CULOS ORIGINALES 39~ \ miento del personal empleado en este negocio; análisis dé aguas.u tilizadas en las lecherías y se complementa con' el examen qu ímíco de la'leche en el mercado pala determinar las falsificaciones, adulteraciones, adición de agua ya,gentes consei vadores (Ostertag]: aunque la obra del Municipio no puede ,pasar de estos limites, queda p,or hacer mucho en este sentido y cuya in- cumbencia corresponde al Estado. Hago caso omiso, por-estar definido en nu estra legislación y mu y conforme con nuestras costumbres, de si el control de la leche es función del Estado o de los Municipios; la contestación la tenemos en Ia realidad: al Munici- pio le corresponde la inspección de la producción yventa de la 'leche y al Estado el fomento de esta industria. Limitados así los términ~s, 'el Estado dictará las leyes de carácter ge- neral Y' se reservará la función docente y de investigación. La enseñanza debe abarcar dos aspectos: uno experimental Y otro educativo. El ensayo de los alimentos como factor nutritivo y. de producción, el de los métodos de explotación más apropiados para esta industria, etc., etc., es labor ex~lusivamente re~ervada a los centros oficiales dependientes, del 'Estado. En Dinamarca han nacido estas instituciones del fomento de la lechería; desde 188" funciona una, sección del fomento de la producción , lechera' en el Instituto de Agronomía y Veterinaria de Ccpenhagu e. Después se han fundado 'en todos los países Escuelas, Estaciones, etc., de lechería, en dende se hacen prácticas y experiencias sobre la más provechosa explo- tación del ganado de lechería. , La labor de estos Centros sirve de orientación para los ganaderos; estos centros han contribu ído eficazmente a la implantación de nuevas prácticas que mejoran la producción de la leche y fomentan sus industr ias. Además de la labor experimental 'son centros consultivos a donde los ganaderos recurren a aconsejarse para mejorar su negocio y contribuyen 'también a la formación' y desarrollo de las sociedades cooperativistas que tantos beneficios producen en el desarrollo de la industria lechera. El 'Estado debe formar' el personal técnico correspondiente para encargarse ele la misióft inspectora y de la labor divulgadora de enseñanza; esta inspec- ción no se r'eflere exclusivamente al reconocimiento de la leche, sino a velar por el cumplimiento de las medidas que el Gobierno', Municipio o Cooperativa han dictado como norma en el ré~imen de la explotación de las reses lecheras, ' . es deoir, tddo lo que hemos dicho antes que debe abarcar' el control de la leche para el abasto público, añadiendo la misión educativa en favor del ganadero. ' Otra de las atribuciones es la creación de un personal veterinario adecuado para realizar 'esta misión; esto se ha conseguido mediante cursillos de per- Ieccionamiento en las Escuelas de Veterinaria; cursos semanales ce 12~J5 lecciones de temas bien escogidos y perfectamente orientados para formar profesores bien especializados en estas materias, con objeto de que Ios en. cargados de la inspección tengan unasólida preparación en las cuestiones relacionadas con el abasto de la leche, tales corno producción, r econoci- miento, composición, etc. Estos cursos han tenido mucha aceptación en Alemania, debiendo señalarse como pauta el que se daba en Düsseldorf, bajo la dirección del doctor Schlossmann, y que ha tenido varios imitadores e:::: l imperio . En 1<'1 ancia el profesor Porcher, de Lion, hizo grandes esfu erzos, e REVISTA , VETERINAIÜA bE· ESPAÑA I . por aclimatar esta costumbre. En estos cursos se explica higiene de la leche, anatomía fisiología de la secreción, biología y qu ímica de la leche, zootecnia, legislación... ' Me parece ocioso encarecer la importancia de estos cursos: su sola misión' es hacer veterinarios especialistas, cu ya labor en la práctica es de excelentes resultados. En resumen: la inspección de la leche empieza en el sitio de la producción, enseñando al ganadero cómo se explotan racionalmente las reses lecheras: cuáles son las n{anipulaciones y operaciones más a propósito para mantener incólume el producto y disponiendo los medios de transporte más adecuados. El control de la'Ieche tiende a que se produzca y se venda leche higiénica- mente pura: para ello ejerce una acción educadora y una vigilancia policíaca. II NUEVAS ORIENTACIONES· EN EL ABASTO DE LECHE Las exigencias qu e Ia higiene y las disposiciones que la policía de abastos demanda a la industria 'de la leche y a su abasto en las poblaciones de gran censo ofrecen grandes dificultades para su cumplimiento por parte de los ' pequeños ganaderos o cabreros, En efecto, las exigencias de sIa higiene de ÚL leche» sólo pueden cumplirse contando con muchos recursos o gravando el valor deja mercancía: así pues, el pequeño industrial que quiera cumplir con los modernos reglamentos tiene que recurrir a estas dos soluciones: aumentar el precio del producto o falsificarlo; en el primer caso (encarecimiento de la leche), la medida es contraproducente, porque la leche cata sólo podrá ser consumida por las personas patentadas. y las clases menesterosas no disponen de un alimento que tan necesario es en ciertas edades y circunstancias para el hombre. Si , se encarece la producción de la leche con rigurosas' medidas higiénicas, para vender el producto a buen precio as preciso falsificarlo: vender, par ejemplo, agua a: precio de leche, fraude que recompensa los gastos de la explotación. En la mayoría de nuestras ciudades, siempre que se .quiere implantar una reforma en el régimen de abasto de la leche, los ganaderos alegan que no pueden modificar' sus métodos rutinarios sin elevar el precio de la mer- canda, ante cuyo argumento se detiene toda gestión de las autoridades. Como esta situación no puede perdurar, por una parte el interés del público que demanda leche pura y buena y por otra el irrter és comercial de hacer remuneradora la producción lechera obliga a 'buscar fórmulas y solu- ciones armónicas en cuestiones al parecer antitéticas. El remedio se conoce y se aplica en gran escala en muchos paises extranjeros: consiste en concen- trar la industria lechera en empresas capitalistas que pueden imponerse los sacrificios necesarios para satisfacer al mismo tiempo a la higiene, al público consu midor y sacar beneficio al"capital empleado en este negocio. Estas empresas pueden ser del tipo cooperativo o. del tipo .industrial y ambas dan buenos resultados en la práctica . .La lechería 'cooperativa por asociación de productores tiene la doble ventaja de imponer a todos los asociados las prácticas de higiene para la I . producción sanitaria de leche y con ello mejora notablemente la calidad de la mercancía que vende. Las coope:rativas han contribuido notablemente a ARTÍCULOS' ORIGI,NA:LES educar el ganadero sueco y danés y a elevar-considerablemente la industria lechera de estos paises. La Cooperativa rompe .el anónimo y tiene un gran interés comercial en trabajar con honradez para ganarse la confianza del público y acreditar la 'marca. Para acrecentar los rendimientos de la Cooperativa los, mismos asociados se encargan de ejercer una,severa vigilancia entre' sí para ver quienes cumplen y quienes faltan a los estatutos; todos están interesados en 'seguir fielmente los' consejos y.reglas dictadas por la Cooperativa, no sólo en loref~rente al aporte de leche sino también en los cuidados del ganado, porque 'con ello va asociado el éxito de la empresa y en elcumplimiento de lo reglamentado el interés del cooperador, porque una vez expulsado de la sociedad tiene que sostener una lucha desigual. Elpúblico' tiene mayores garaI).tíás en estas Sociedades porque la suma de intereses comprome'tidos les obliga, 'para sostener su crédito, a tr abajai; con honradez 'y siempre procuran vender lechede buena calidad. Los vende- dores en ,pequeña escal .., ambulantes .., no tienen ninguna garant,ía, parque todo e~ capital que comprometen en este negociase reduce a un par de cán- taros de leche, el alquiler de un portalí llo o el valor de un caballejo, y con un duro de lechequecompran en las majadas algo retiradas de la población han de sostener el negocio y vivir. r: Las Cooperativas que tratan y venden muchos miles de litros de leche. aunque vendan esta mercancía a precio corr iente, poi: ser muchos los in- gresos t- pueden soportar los gastos qu e reclaman las condiciones especiales de este comercio; pera un vendedor qu e invierte un pu ñado de reales en toco el negocio no puede tener el cuidado y atenciones qu e reclama esta mercancía parque. al pequeño capital invertido debe sacarle una gran utilidad para poder· sostenerse.. El b~utizo de la leche entre estos industr iales es u na necesidad: mercantil para que puedan su bsistir. \ . . -Es un ideal muy lejano 'en nuestras poblaciones la Iecheria cooperativa; el más rabioso individualismo es el patrimonio de nu estro pueblo: el vaquero como el cabrero, en su crasa incultura no comprenden las ventajas de la asociación ni los beneficios que estas instituciones prestan a sus intereses: no obstante' esta indiferencia por la asociación', Ia casa de' ganaderos de ,~aragoza han fundado' una, Cooperativa para la venta de le~he con admira- bles resultados prácticos, por haber sido bien acogida por los ganaderos y por el público; este 'ejeniplo es merecedor de vulgarización y de imitación .. Hemos dicho que había un tipo de cooperativa indu sti ia.l, es decir, una empresa que se.dedica a comprai leche a los productores en determinadas , condiciones que son objeto de contrato. 'Estas Iecberías industriales, de las que hay muchas en Alemania, prestan excelente servicio al abasto de leche porque .exigen ciertas garantías a sus proveedores y venden el producto en Ias mismas condiciones que lo compran. Las ventajas de estas empresas están en que COmpran grandes cantidades de leche y en los sit ios de más económica .producción. Siendo el fraude más frecuente en nuestro mercado el aguado, . operación que realiza·el. vendedor,' ya sea al mismo tiempo productor o lo más general un intermediario, cuando el vendedor fuese una entidad co- mercial solvente, con garantías y competencia en el negocio, tendríamos . mucho adelantado para el abasto de leche pura; no, necesitaría recurrir a este .frau de para sostener su negocio. - 394 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑ'A , El público, por su parte, confiaría en la competencia de la Cooperativa que siempre compraría-leche buena, y temerosa de perder su honorabilidad comercial, esta pureza no sería maculada; el buen crédito comercial sólo se consigue vendiendo buenos productos, ", , En la lechería cooperativa o indilstria:í se puede hacer la clasificaci6I). de la leche según 811 riqueza nut.jtiva y su pureza higiénica, y ofrecer al pú- blico la mercancía a distinto precio según sus cualidades, lo mismo que Ocurre en la carniceria: cada pieza de la 'res tien~ un precio distinto y al que paga solomillo no le venden falda; el que quiera leche de inferior calidad pagará. menos dinero que quien la pida de calidad irreprochable, Si a la acción de las lecherías cooperativas- se asocia la, acción "del Muni- cipio reglamentando la explotación de -Jas reses lecheras, ejerciendo una .acción sariitaria constante y persiguiendo a los vendedoi:es de mala fe,' se ecparían los cimientos para el abasto de leche, problema muy intrincado en nuestras grandes poblaciones, ' Los trabajos de los higienistas, veterinarios, etc., deben dirigirse él. con- vence! al público. a que busque garantía en los vendedOres de leche, a ense- ñarles que la leche, como todo alimento, ofrece diversas categorías y que el precio de este alimento debe estar en armonía con las cualidades alimenticias, higiénicas, de lrnisrno. Los veterinarios por su parte deben propagar los beneficios de la cocpe- ración entre los productores de leche y entre el público la ventajas que tiene abastecerse de las lecherías cooperativas 6 industriales. , A las autoridades incumbe atender estos esfuerzos, ser inflexibles contra el vendedor que falsifique la leche, vendiendo agua a precio de 'leche. El público tiene -también una intervención muy directa en estos problemas; es vicio muy ~rraigado el de confiar a la autoridad la solución de tO~QSlos problemas tanto políticos y sociales, como administrativos: esto hace que la autoridad no pueda dedicar la debida atención a tan diversos y complejos \ I 1 ' asuntos de la vida pública de -los pueblos. ' I . . Mucho puede hacer la autoridad en el abasto de leche, pero mayor será. BU acción si encuentra ayu da: en la opinión pública; la creación de Soci~da~es de higiene, Ligas contra la mortalidad infantil, Sociedades de la .Cru·zBlancat (represión de fraudes), pueden contribuir eficazmente en el'abasto de leche ~~~ I Es indudable que si estas Sociedades buscan y ayudan '&los productores y vendedores de conciencia qu e suministran leche buena" avaloran su mer- cancía con certificados y recomendaciones, serán preferidos en el mercado sus productos y, en la cornpetenecia comercial éstos estarán muy favo:t¡e- cidos. El apoyo de estas Socie'dades será retirado en cuanto ~] productor o vendedor de leche no cumpla 'I:;US comprornisosde vender leche bu ena: la acción de Ia Sociedad debe llega;f a la inspección del ganado, del personal y de las condiciones de venta. Los' productores y abistecedores' que quieran llevar la garantía.de estas Sociedades necesitan solicitarlo y acatar las inspecciones ylas visitas que " las mismas ~stimen,necesario para cerciorarse de la bondad de la leche que, venden. Estas Sociedades, que' con distintos nombres funcionan en muéhas poblacionesde los Estados Unidos, Alemania, Suiza ..., y están compuestas de personas que desinteresadam-ente se compro¡:neten a realizar el t:I;abajo ARTicuLOS ORIGINALES 395 de inspección, dan resultadosmuyfavorablessiemprequela Sociedad no selle o garantice másque la leche de irr eprochablepureza y ejerzaactiva vigi- lancia err sostener entre sus adheridos las reglas de la producción higiénica de la leche, Desgraciadamerrte, nuestras costumbres no son mu y favorables a esta intervénción de la opinión pública en asuntos inherentes a la administración ,del pueblo; todavía no .hay conciencia colectiva en la gran masa del pueblo pera todo esto no es obra de la improvisación, a que tan acostumbrados, somos los españoles.Ia creación de estas Sociedades es labor de algún tiempo y de su intervención puede esperarse mucho en favor del abasto de buena leche. Nadie'más interesado q,ue el mismo público para fiscalizar lo que cc n- sume; si paga productos buenos debe exigir.bondad en el que se 109 vende y no confiar sólo en las autoridadessino constituirse en Sociedades de defensa. deIa pureza de los alimentos y ayudar a las autoridades a reprender los fraudes comprando a las personas que de grado se someten a la inspección de las autoridades cuya compatensía sea una garantía para los consumidores. III , BASES PARA UNA REGLAMENTACIÓN DE LA VENTA DE LECHE Independientemente de la creación o formación de cooperativas para la venta de leche, es preciso que la autoridad municipal organice un servicio I de inspección de la leche, no sólo para rechazar las insanas o adulteradas sino también para valorizar las comestibles según su riqueza nutritiva. Las bases qu e yo propongo parael servicio de inspección son las siguientes: 1.o Inspección de la producción, ' 2. o Inspección de la leche durante su verrta. Estas dos bases se comple- mentan y se necesitan' en un control perfecto de este alimento. ' 1.o Inspección de la producción, =-Cienñficamente está demostrado qu e la leche puede salir maculada desde el momento de suproducción: primera rnedida: desechar toda res que no goce de salud perfecta y que se estime peligrosa para la: producción de leche sana, Para hacer factibt e·esta inspección precisa qlle todos ros Municipios lleven un registro nominal 'de las reses dedicadas al abasto público de leche. Las inscripciones se harán a petición de los ganaderos, obligándose éstos a cumplir cuantas disposiciones dicten las autoridades locales o el gobierno. I " La solicitu d de estas inscripciones tiene una gran trascendencia, y cons- tituye la única base tirrnísima pala la verdadera inspección del ganado destinado a la lechería, Las o¡;denanzas municipales, en casi todas las pobla- ciones, obligan' a. que se instalen las vaquer ías, cabrerías, etc.. en los suburbios; muchos ganaderos prefieren vivir en pleno campo, lo cual es más racional y más económico, alejados de la población, Este alejamiento, en ocasiones llega basta adquir ir vecindad en distinto término municipal, y en- tonces este cambio de jurisdicción es un sei io obstáculo para la inspección veterinaria del 'ganado. El Municipio consumidor de la leche, fuera de su término no puede adoptar medidas de policía ~obre las condiciones de los' locales, alimentos, sanidad, de las personas y ganados;' así por ejemplo en REVISTA VETRRINARIA DE E!,PAÑA Madrid, cuantas ordenanzas dicte el Municipio sobre las condiciones de los 'establo's 'Y ganados no tendrán ninguna autoridad en las vaquerías de Valle- cas, ATavaca, etc. Si.el Ayuntarniento de Madrid, por ejemplo, obligase a todos los gana- deros propietarios de reses lactíferas que remiten la leche a esta población a. inscribirse como abastecedores de leche 'Y a inscribir su ganado enel re- gistro correspondiente, las autoridades matritenses podrían imponer a estos ganaderos cuantas condiciones restirnasen convenientes para garantizar la 'pureza 'Y la bondad de la leche; los ganaderos por su parte aceptarían estas cond iciones, aunque no fuesen vecinos de Madrid, como necesarias a la con- t inu ación del negocio. ' ' Hemos citado a Madrid corno ejemplo, pero esta norma debe generalizarse en todos los Municipios; en ninguna población consumidora debe admi'tirse ' como abastecedor de.leche al ganadero que no inscriba sus reses 'Y cumpla las disposiciones de higiene 'Y sanidad que acuerde el Municipio en el régimen de explotación del ganado. Con esta conducta, el Municipio inicia la misión que anteriormente hemos asignado a las cooperativas industriales. Por otra parte, la institución de estos registros de ganado no es ninguna novedad ni acarrea ningún nu avo gravamen; actualmente Ia mayor ia de los Ayuntamientos tiene' creado un arbitrio sobre liciencias, patentes, etc" de vaquerías, 'Y además, para la cobranza del impuesto sanitario de las carnes se ]:tan hecho censos del ganado de abasto, obligando a los propíetarios a dar altas y bajas con indicación de especies, etc. La única innovación consiste en dar un carácter técnico-pecuario a esas .licencias, e~ decir, no buscar ingresos, sino crear censos ganaderos que sirvan de base a la reforma de la producción de l~cher'a, Por otra parte, estas licencias, estas inscripciones, deben hacerlas obligatorias a los ganaderos de términos extraños al municipio donde se vende la leche, único modo de poder generalizar las medidas de control de este alimento. " Estas medidas se refieren a 10$ puntos siguientes: , A Sanidad del ganado. B Régimen de explotación: a) loc~les; b) alimentos; c) ordeño 'Y conquc- eón de la leche; d) agua empleada en la vaquería.; e) sanidad del personal. Si quisiera detallar estas cuestiones, me obligaría a dar, mucha extensión a esta memoria, por otra, parte, con sólo enunciarlas se comprende fácil- mente a lo qu e se refieren, y no insisto porqu e en el M anual del Veterinario Inspector, desarrollé ampliamente estas idea~. , ' " Adaptando a nuestra organización el sistema de fichas empleado en los Estados Unidos, el servicio Veter inar io tendría siempre a la vista el estado exacto de las condiciones en que se encuentran las diferentes explotaciones que abastecen de leche alapoblación. , , z. o Inspección y clasificación' de la leche en el mercado. -'-Por ser la leche un alimento de fácil Y remuneradora falsificación y adulteración, los Munici- pios en defensa de .los intereses del vecindario tienen necesidad de recono- cer la leche.que llega al mercado. . " Las bases sobre que debe descansar esta inspección son difíciles de fijar, porque en realidad no hay ninguna prueba que por sí sola dictaminesobre l/a bondad deu na leche; se necesita el conjunto de varias de ellas, 'Y así y. todo en muchas ocasiones el informe es incierto. I I ," ORIGINALES 397 Estimo, dados. nuestras conocimientos, que las pruebas de mejores resul- tados en la inspección dela leche son: A) Densimetría. B) Acidez. e) Riqueza grasa, D) Críoscopia. E) Pruebas biológicas. No vdy a describir la técnica para determinar estos valores, por razones expuestas anteriormente; sólo me vaya ocupar de su significación en la práctica. La primera condición que se requiere para que estas pruebas den buenos resultados, es el. conocimiento exacto de las constantes normales de la leche de las reses. que abastecen la localidad.' Hay que hacer muchas pruebas con leches absolu tamente puras, para de'ter rniriar esas constantes, parque en la práctica hemos de proceder por comparación y para comparar necesitamos un tipo que itas sirva de referencia. Es un grave y perjudicial errar el que se comete cuando se admiten las cifras de los Reglamentos o tratados extranjeros como patrón para nuestras leches, y lo mismo puede decirse de una comarca a otra. Podríamos aducir varios ejemplos, pero basta con recordar la marcada influencia que ejerce la raza en el perceri.taje de los diferentes componentes de la leche para desechar la generalización de un patrón único en la composición de la leche . .Un servicio de inspección de leche ú'o tendrá eficacia si no limpieza deter- minando la composición exacta de la leche de la región en relación con ías dis+íntas Teses, única manera de evitar errores en. la práctica del control, A)- Densidad. Prueba de escaso valor; sólo puede estimarse cuando da la media normal; toda l'eche' que no tenga la densidad\ tipo está aguada; la inversa puede no ser verdad: leches aguadas alcanzan grados densimétricos dentro de los límites normales. La densidad sirve únicamente para darnos cuenta de 'la riquez a de extracto seco; esto es, a mayor grado densimétrico menos agua; pero este grado. nada indica sobre 1;'L naturaleza del extracto'; una leche aguada y almidonada puede dar cifras en el densímetro iguales a la leche pura. Con esta prueba sólo se denuncia la duda, siempre que la cifra recogida \ salga de los límites normales; au n en este caso no dice nada respecto a la cau sa de la falsificación; no obstante estas salvedades, la densimatr ía, por su sencillez y faci lidad en la ejecución, es prueba que se debe practicar al em- pezar el reconocimiento de la leche, concediendo a sus resultados un valor muy relativo . ./ ' B) Acidez. La medida 'de la acidez es una prueba que denuncia bastante bien las atenciones y cuidados que se le ha prodigado a la leche; .. .I sirve también como indicadora de 'una alteración de las mamas en la res productora; es un signo de vejez, de suciedad o enfermedad: Naturalmente abandonada la feche a la temperatura ambiente, adquiere mayor grado de acidez debido 'al desarrollo de los gérmenes acidificarrtes que normalmente se encuentran en la leche; la suciedad, al mal trato que sufre la leche desde su ordeño IiastaIa venta, pueden 'ser-causa de una «siembra» de gérmenes acidificantes qu e pululan por el aire; las inflamaciones de las ubres, algunos alimentos (pulpas fermentadas, etc.), son causa de una mayor acidez de la leche. El gra:dC'lde acidez tampoco es «signo» de impureza o toxicidad; la ,mayoría de las veces es .ocasionada por gérmenes saprofitos inofensivos, y algunas, veces puede ser ocasionada por gérmenespeligrosos , o 'por productos tóxicos de desasimilación, por exceso, de trabajo, fatiga de lOS animales, etc. I REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La alcalinidad de la.Ieche es {¡na prueba evidente de enfermedad de la res productora o de adulteración; no prejuzga nada de la naturaleza de la alteración patológica ni del cuerpo. extraño añadido, pero esta reacción indica al Inspector qu e tiene en su presencia un producto anormal que no es leche pura .. Medir el grado de acidez de la leche es operación fácil y debe hacerse en todo reconocimiento: de lo contrario, un calentamiento ulte.Io. de este produc- to determina su coagulación y es un fracaso para el servicio de Inspección nohaber podido retirar del consumo una leche quz al cocerla ese cOrta,>. La prueba del alcohol, tan .vulgarizada en Alemania, Suecia, etc., se basa en esta característica. . El servicio de' Inspección señalará los grados mínimo y máximo de acidez , en la leche normal, para decomisar la que no tenga esa: media tipo. La mayor y constante acidez en una leche arrastra como consecuencia el reco- nocimiento de la res productora y el examen bacteriológico de la leche para descu brir la· causa de' esta alteración.' ' C) Riqueza grasa. La grasa es el componente más nutritivo de la leche; también es el. componente,' cuya cantidad mayores oscilaciones presenta; gran número de causas i'nfluyen en la tenencia d~ grasa; el conocimiento de estas causas se ignora en la mayoría de los casos .. Sólo sabernos con certeza que los últimos chorros que salen durante el ordeño contienen mayor cantidad de grasa que los primeros; la influencia de la raza, del alimento, del ejercicio, de las causas patógenas, etc., no se pueden fijar a priori; es una cualidad individual, que en las reses pequeñas (cabras) varía diariamente. Este factor riqueza grasa, ,debe señalarse en. el patrón eleche puras con .cifras distintas según Ia'r aza de las reses productoras de la región. Atendiendo aja riqueza grasas, en algunas ciudades extranjeras se ha clasificado la leche y se le señala' precio distinto; la leche 'puede ser pobre en grasa y ser pura; libre de todo fraude; en este caso tendrá un v?-lor comercial menor que la leche grasa o noi mal , GeneralIlleDte las reses muy lactíferas, que producen mucha cantidad, dan leche muy magra. La leche puede ser pobre en grasa por haber sido descremada, yaunqu'e inofensiva' para la salud, es de menor valor alimenticio: tanto la lechemagra, es decir, que no alcance al límite infer ior en la cantidad de grasa admitida como tipo, COIllO leche descremada, son todavíC\-un alimento excelente, la pero la venta de este producto debe hacerse a bajo precio y anunciando " la cualidad de la mercancía. El servicio de inspección necesita tornar opor- tunas medidas para evitar que vendedores poco escrupulosos engañen al público vendiendo leche magra o desnatada, por leche completa. Las le- cherías cooperativas o industriales son los despachos que pueden ofrecer 'mayores garantías para el público: las au torídades pueden también señalar despachos especiales para la venta de estas leches de inferior calidad. ,' D) Crioscopia.-De t¿dos los métodos físicos empleados para desc~brir el aguado, la crioscopia es el que 'tiene mayor aceptación. No lo cr eernqs infa- lÍble ni imposible de burlar: ',;e puede aconsejar por su ~écnica cómoda, , \' sencilla y bastante sensible; además, buscar soluciones ísocríoscopicas de la leche que no alteren su den~idad, gusto, .etc., no es fácil. ' La crioscopia reúne dos buenas 'condiciones para 5U, vulgarización corno método dereconocimiento: economía en la operación y rapidez en el dictamen; . .} ,1 t "', f" f I " ARTicULaS ORIGINALES 399 en manos de personal hábi l, es una prueba que puede descubrir muy pronto el aguado, fraude 'frecuentísimo y casi único en nuestro comercio de lechería. . Los índices crioscópicos .es preciso conocerlos y determinar los en las leches de la comarca con toda precisión, y como las variaciones son centésimas de grado, precisa personal hábil y delicadeza en la operación. 'Esta prueba sólo puede hacerse con leches exentas de principio conservador. pu es de lo contrario las cifras encontradas no tienen ningún valor , -, E) I;,ruebas biológicas.-Al examen físico-químico de la leche se ha añadido recientemente el examen biológico, cuyas pruebas principales son: determinación de los leucocitós o prueba de Trornmsdorff., r eductasimetría catalasimetría Y análisis bacteriológico. Todas estas pruebas tienen una gran' importancia para descu brir las reses enfermas y denuncian la suciedad y abandono con qu e los ganaderos y lecheros tratan la leche.iEn la práctica, la prueba de la catalasa y reductasa y el análisis bacteriol6g'ico han tenido poca aplicación por demandar mucho tiempo en el dictamen: La prueba Trornmsdorff goza de gran importancia, porque la presencia de leucocitos hace sospechar de la sanidad de la res Productora. Como esta' prueba es rápida, se ha generalizado mucho; además, se puede decir que la prueba leucocitaria es el principio del análisis bacteriológico .. Losl defe~tos que descubre el análisis físico-químico:caguado, desna- tado, etc.}, ;n0 tienen la importancia de los que denu nóian las pruebas bioló- gicas; las variaciones del agua, la manteca, alfer an el valor nutritivo de la leche, pero la presencia de géi menes o sus productos transforman la cualidad de este alimento, haciéndole mu chas veces peligroso para la salud del hombre. Actuadmente el contra!" sanitario de la leche fía mucho en estas pruebas biológicas, por una doble razón: la leche que presenta reaccione~ biológicas intensas tiene su pure-za maculada con gérmenes extraños a su cornpo- sición: además, estas pruebas son un indicio cierto de mala explotación en la ganadería o abandono en el comercio y señala una pista segura al I Inspector para retirar reses, aguas, personal etc., que puede ser peligroso en la pr0ducción de 'leche sana y pura, Naturalemnte, estos análisis no pueden hacerse diariamente con todas las leches que entran en el mercado de una gran ciudad, pero cuando el servicio de control está bien organizado puede hacerse un reconooimiento mensual o bimensual con cada muestra de leche 9, más irrtensamerrte cuando haya fundadas sospechas 'de al,guna anormalidad. Estas pruebas biológicas son un complemento para el Inspector 'jeterinario, le ayudan en el dictamen sobre la sanidad .de las. reses y tienen'un valor diagnóstico, principalmente, en las enfermedades de las mamas. ' " IV CLASIFICACIÓN MERCANTIL DE L¡\,. LECHE Recuerdo que e~ tiempo no lejano s~vendía en Madrid la leche a varios precios; los 'carteles de venta tenían' estas leyendas: Vista ordeñar, leche '~ «eciéw ordeñada, leche fría; es decir. que los vaqueros ponían distinto precio . a la mercancía según la época del ordeño ... y según el agua añadida. 400 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA I Semejante división está en desuso'; actualmente se vende la leche a un precio uniforme, dentro de una misma calidad: leche de vaca, cabra, etc. Esta uniformidad de precio, que es la norma en todas nuestras poblaciones, es un absurdo por cuya desaparición debemos combatir en beneficio de'! público. La' leche, corno los demás alimentos, tendrá mayor valor comercial cuanto más grande sea el número de unidades nutritivas que posea, mayor pureza, etc, Planteado de esta forma el problema, la solución del abasto de" leche se complica un poco, pero adquiere un aspecto de equidad de que ahora carece. Esta categorización que se pide en la venta -de Ia Ieche es imitación dJ lo que se hace con otros alimentos'sólidos o líquidos: carne, aceite, etc. Sin salirnos de lá industria láctea, tenemos un ejemplo muy manifiesto: la mantequilla adquiere en e1 mercado distintos-precios, según la 'marca, que acreditan, la pureza de la elaboración. Esto mismo se pide para la leche: que tenga disto precio según su riqueza, pureza de «elaboracióm, etc.. etc. En el mercado se encu entran Iechesde distinta composición, que .deben ser vendidas corí arreglo a la riqueza de sus componentes; con la uniformidad de precio se favorece al ganadero que produce gran cantidad, pero no se estimula a que mejore 'la producción. Los Municipios deben señalar las' categorías de este alimento, indicando los caracteres, composición, etc., que debe reunir una leche para ser incluída en cada una de' estas 'categorías. El llevar a la práctica estos proyectos tropezaría con grandes dificultades, tanto por parte del vendedor como por el público. El tipo de vendedor, en nuestras poblaciones, es el del pequeño comerciante, antes descrito, 'que a un, , capital exiguo debe sacarle grandes intereses para que subsista el negocio; \ todos estos comerciantes' intentarían vender la leche de calidad inferior, porque será de más segura venta: el consumidor porsu parte sería engañado, 'porque entre nosotros no ',se conoce, salvo, pocas excepciones, la burguesita que va ahacer ella misma sus compras: estámalvisto en nuestra clasemedia ir a la compra y se encarga la compra-a la servidu mbr erqu e la mayoría de las veces no tiei:J.einter és en eleg.ir el género de 'bu ena ca-lidad y sí por el con- trario compra!' lo barato, aunque tenga órdenes de comprar género bu-eno, pero poniéndole precios de calidad superior. Sólo con una transformación radical, que únicamente las grandes cooP.e- r at.ivas o lecheríaspued~n llevar a la prác~ica, en el comercio de la lechería es factible la clasificación y categorización de la leche; para instaurar este régimen con garantías de seguridad, se impone la venta de leche envasada qu e lleve en la botella, bidón, etc., especificada la clase, riqueza, etc., y con cierre imposible de abrir por los intermediarios; es decir, que el consumidor pueda tener siempre una prueba como garantía de la calidad de leche que le ha despachado el vendedor. Transformando la venta anónima: de la leche en venta, de- un producto con «marca», el consumidor puede elegir un producto-más q menos pU'IO, de riqueza variable; en los países nordeños es muy corriente vender leche, certificada, controlada, normal, desnatada y según estas categorías tienen precios diferentes. ' . Con esta categorización de la leche se, estimula al productor.iel ganadero sabe que atendiendo y prodigando cuidados' a las' reses y' en' l~~ manipula" cienes cQmefcj¡l¡les de la leche puede obtener en el merc~do u,n precio mayo- Aa'rfctn.os ORIGINAfuE~ I- 401 J. C'~ ques'¡Fvaápaga¡;el haba'jo y los gastos- que hizo para.obtener leche de su- • perior calidad en r iqueza nutritivá y en pureza higiénica; por el contrario, con el criterio de u niforrnidad de pnecio que rige en nu esfro mercado, el ganádero escrupuloso vende sus productos al mismo.precio que el abando • . nado; el que explota ganado .sano en establos higiénicos como el que tiene pocilgas por establos, poblados de reses tísicas y mal cuidadas. El problema actual en España, en la prcducción de.leche, ~ereduce a ten el reses muy lactíferas y e){plota¡;las de manera que-rindan la. mayor cantidad posible de leche, aunque sea agua turbia; así se explica quenuestras famosí- simas vacas'pasiegas producfór'as deu na 'Ieche gras:l; mu y' nu triti va, no hayan podido resistir 'la competencia de la vaca holandesa, productora excelente en cantidad pero de leche mu y acuosa ..La uniformidad del precio es culpable de esta substitución qRe tanto ha, perjudicado al consumidor. La venta de leche debe hacerse señalando categorías con precios dife- rentes, basadas en estos dos t érrninos i r iqu eza nutritiva y pureza higiénica. Las pruebas analíticas (toma de densidad, determinación de la can- tidad, de grasa) nos .indican muy bien la riqueza nutritiva; la acidimetría y las pru ebas biológicas nos sirven de gu ía para ju zgar SR pureza: úriarise estos' ieconÓcimien1:9s. a la inspección 'médica del personal y ve'terinaria .'del ganado. yd¿llos métodos de explotación, y con estos' datos pueden sen- tarse Ias bases sobre que descasar un control'racional en la venta de la leche. ' labor á realizar por los servicios municipales de reco- Así es en efecto: l,aI nocimiento de leche se reduce a vigilar la producción, enseñando al ganadero al mismo tiempo que corrige o impone normas científicas y a garantizar la ,. , cal-idad de los productos puestos a 1<3; venta. Para que surta efectos eh la práetica, no debe ser: un organismo aislado con funcionamiento intermi- tente, según la voluntad de las comisiones de abastos, sino un servicio permanente OON un plan definido, 'que.constantemente se sienta su inter- vención y o¡;ganizado de forma que en todo momento sepa la conducta que siguen)os) productores y vendedores de leche. v Ry:P!¡ 1913 '40 )} 41 )} ~ 1,914 46 50 1915 42 52 . I :E~, por consiguiente, u n baldón el qn e 'pesa sobre un establecimiento q.ue en nuestras días alcancen u mi.mortalidad de 100 por ciento, comoa mediados , . ARTicuLOS REPRODUCIDOS del siglo pasado,' sin que signifique para ellos nada el progreso r eal izado en más de medio siglo, ni los sentimientos generosos de protección infantil. No hay para que acumular más argumentos, Las circunstancias son propicias para promulgar una ley que imponga la práctica.de los progresos científicos obtenidos, si no queremos ser los eternos rezagados y los constantes dilapidadores de nuestra riqueza hu'mana como de las riquezas naturales 'de nuestra tierra" -, Yo esperaba que úespu és del brillante debate' entablado en el Senado por los doctores Espina y Capo y Gómez Oca.ña yvor el señor Roig y Bergadá, se preparasen; sin levantar mano, las bases de II na ley encaminada a evitar los yerros actuales, ya que no es posible enmendar los pasados, ' y valga pór lo que va.lierc, br indo a las autoridades las siguientes ideas: En primer término, dado el caudal científico de la lactologia, todo esta .. blccimiento industrial para la explotación, venta y suministro de leche al público, debe estar bajo la inmediata inspección de los veterinarios y de los médicos. '.' " Se prohibirá la existencia de 'establos, vaquerías y cabrerías en el casco, de las ciudades, salvo, que l'a amplitud, higiene y amplio parque.dieran ga- rantía? de sanidad para los animales. 'Queda asimismo prohibid? la cría de cabras en las ciudades y su paseo por las calles pa,ra hacer la or de ñaen las puertas de las casas, La expendición ele leche se har-á en la ciudad 'con las garantías de la inspección' médica y veterinaria, qu e recaerá sobre los establos, sobre l0S animales y sobre las oper aciones de envase y dé esterilización ele éstos antes de 'ser distribl,Jdos." Los Asilos de párvulos, las, Inclusas qu.e tengan a su cargo niños privados :del pecho materno~ sorne'tidos a la lactáncia artificial, deber án instalan e I fuera de las 'ciudades, en pleno campo; estarán regidos For médicos especia- Iistas, bajo "la alta inspección de la autoridad gubernativa;' y cuando el numera de niños asilados sea considerable, se tratará de organizar un establo propio cou arreglo a los mayores adelantos higiénícoíndustriales, Calculando 1 ' " en una peseta el gasto diario alimenticio de un niño, cuando se reúnan 100 se par tir del presupuesto de 3;000 pesetas mensuales, o sea de 36,000 pe- á setas anuales y se verá si es conveniente o no organizar u n establo y practicar la esterilización p,Ol cuenta propia. Cuando esto no sea factible, se estable- cerá un contrato con una fábrica de esterilización, perfectamente vigilada y contrastada por los resultados obtenidos. La casa de Lactancia Munícipali de Barcelona puede sen/ir de ejemplo. Además, se utilizarán las nodrizas cuyos hijos pyedan ser destetados, y nunca 'antes de los 8 meses se hará Iactancia mixta' simultánea (procedimiento Mar tinez Vargas), con lo cual una sola nodriza puede 'encargarse de 3 4 niños, los más débiles y los 'más ó .niernos y se ayudará la digestión de la leche de vaca con la adición de una cantidad adecu ada de fermento lab 'o de mezclas eu pépticas, Se fomentará las Gotas de leche y los institutos hipiológicos en todos los municipios de España. De esta suerte; creando estas instituciones con arreglo al progreso mo- derno,. se evitarán esas epidemias y endemias, fomentadas par el consumo de u na leche averiada o infecta y se impedirán esas hecatombes -de niños que llenan de luto los hogares, de ludibrio a los pueblos y priván de ciu da- danos a la patr ia., ' 410 REVISTA' VETERINARIA DE ESPAÑA Del 'ejercicio y del reposo, del ayuno y del régimen alimenticio como .agentes terapéuticos: fundamentos fisiológicos de sus indicaciones (1) POR EL , DR. JOSÉ GÓMEZ OCAÑA Ca tedr tico de Fisiología de la Facultad de Medicina de Madrid á El eí ercicio " Presentaré a sus agentes, los músculos, de' cuya importancia podrá juzgarse por su masa que representa e141 por ciento del peso de un hombre adulto y bien constituído.con un total de 25 a 28 kilogramos en números re- dondos; por su 'riquí~ima circulación, que se acentúa hasta quintuplicarse durante el período de actividad; por el calor y el ácido carbónico'qu e despren- den declarando la intensa combustión que les consume; por el oxígeno que emplean en la dicha combustión, para la que cuentan con hemoglobina de reserva sobre la mucha sangre ,que por, ellos circula; y, finalmente, por el , trabajo que realizan mediante su contracción, Hasta que el hombre empleó en su industria las fuerzas de la, Naturaleza, el salto del agua y la velocidad del viento o inventó los motores de vapor y los eléctricos, no dispuso de otros agentes quesus propios músculos o los de los animales domésticos. En o'tr o aspecto le fueron estos especialmente útiles como alimento, ya que contienen e121 por ciento del principio ínme- diato más caro al régimen, las proteínas. También se estiman en la compo- sición del músculo 1'5 por ciento de glucógeno y cierto predominio de ácido fosfórico ypotasio; mas lo importante para nosotros es la proteína qu e abunda en el tejido muscular y le coloca a la cabeza de los alimentos animales, No obstante producir mucho calor', no son los músculos. máquinas tér- micas, pues la temperatura casi uniforme de su masa nos veda cualquier consideración relativa a un salto térmico, COmO determinante de la energía el en las máquinas de vapor: mas bien pudiéramos estimarles corno máquinas químicas, pues en definitiva el salto, químico de que hablaba Pi y Suñer se da en la combustión intensa qu~ les consume, así como en la degradación de los materiales proteicos que en modestas proporciones se realiza a conse- cuencia de trabajo muscular; pero es muycomplejo el metabolismo de los músculos para expresarlo en una fórmula sencilla. Recordemos; sin embargo, que a consecuencia de la 'energía química Iiberada no se produce inmediata- mente calor para que éste después se transforme en movimiento, sino que se determinan conjuntamente el calor y los cambios físico-biológicos que , constituyen la contracción, Las proporciones entre el trabajo producido y el calor desarrollado declaran con mucha elocuencia en favor de la utilidad y economía de los músculos, si los comparamos con las máquinas de ;apor:' (1) Ccntereneta (orcan!zada por Ia revísta Murcia Médica) dada en la R. A. de Medi· cina de Murc:ia el 18 de mayo ds 1918. -c ) -Aartccr.os REPRODUCID.OS 4Ir supuesto que aquellos rinden en kilográmetros la quinta parte de la energía WW~~~~, " Si mecánicamente no podernos considerar a los músculos como máquinas térmicas, mirando a la clase de material que consumen que es la glucosa, al oxígeno que requieren y al calor y al anhídrido carbónico qu e desprenden, los e'stimamos como órganos de cornbus'tión, corno hogares de fábrica prO- t.eica y de combustible hidrocarbonado. " He de referirme, una vez más, a los tan célebres como repetidos experi- mentos que en sí mismos hicieron años hace dos investigacdoi es, Fick y Vislicenus: los dos ascendieron a los Alpes berneses, teniendo cuidado de va.lorar en kilográmetros el trabajo par ellos' realizado en la ascensión y los productos de la combustión, el anhídrido carbónico para el combustible hidrocarbonado y la urea de la orina para el proteico, Y resultó que la cifra de la-urea apenas variaba con un 'ejelcicio muy supericr a lCO,CCO kilc gr á- metros y en 'cambio aparecía muy clara la i elación entre el trabajo y el ácido carbónico. Después se han multiplicado las pruebas que señalan a la glucosa corno combustible de los músculos; helas aquí, sumariamente expuestas: A, ,Son ricos en glucógenos los músculos y especialmente los de los ani- males de mucho trabajo; B, disminuye el glucógeno de los músculos y del, hígado relativamente a la actividad que despliegan; e, al atravesar la sangi e por las redes musculares pierde parte de su glucosa, que'se consu me en la, contracción; D, au menta.racercándose a la"unidad, el valor del cociente respiratorio, indicando el consuma de hidratos de carbono, Porque como en , la composición de éstos figuran el hidrógeno y el oxígeno en las proporciones del a~a¡ cuando' se oxidan, el volumen de COz producido equivale al de oxigeno qu e se empleó enla oxidación y por tanto el cociente respiratorio VOl. de CO,) , ' ' ( Vol. de 'O. Iguala a la ~ll1dad, '~l mirando a los altos destinos humanos hay que pensar que no sólo de pan vive el hombre, ateniéndonos a las combustiones de los' músculos hemos de' convenir. que el pan ha sido, es y será la 'providencia de cuantos obreros ganen el-sustento con el trabajo mecánico. Otro material de mayor rendimiento calorígeno que los hidratos de car- bono puede ser empleado .indirectamente en el trabajo de los músculos, Me refiero a las grasas que también pechan con el gasto energético cu ando el tr-abajo es excesivo o la ración escasa: en estas circunstancias, la experiencia vulgar lo acredita, el individuo consume sus reservas grasientas y enflaqu ece. Mas no tenemos pruebas de las operaciones que preceden al aprovechamiento de las. grasas por los músculos y dada la fertilidad de recursos qu e nos mu estra el metabolismo de los principios inmediatos, dos explicaciones puedo ci-- taros: r," La grasa se transforma previamente,en glucógeno y éste en la glu- cosa 'que han de utilizar' los músculos; i," la grasa pecha conIas cornbus- ~ t.iones orgánicas no musculares y se reserva entera la gluccsa del crganiÓIL( para la función contráctil. E~ cambio resulta eV'ident'e la agilidad de Íos músculos para defender su' estructura, y consumir' el combustible hidrccarbonado sin apenas gastar , su propio armazón proteico. Según cálculos de Rubner y, -sus discípulos, e!? extremadamente económico de proteínas el trabajo de los 'músculos; ya que REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA eh circunstancias normales no llega a un gramo, (o grm, 74) el nitróg~no " consumido en la jornada deu n hombre, 'Sólo cuando el trabajo es abusivo para los músculos o se agotaron las reservas de hidratos de carbono es cuando el hombre, 'sacando corno suele decirse fuerzas de flaqueza o viviendo de sus propias carnes, consume en mayores proporciones el material nitrogenado de sus músculos con menoscabo más o menos tolerable de su estructura. , Aun de la misma glucosa se muestran avaras los músculos, a juzgar por la admirable economia que se ha: apreciado en el corazón: en el de las ranas . se calculó el gasto de un miligramo por gramo de músculo, y hora . Probablemente oonst itu yen 'de primera 1I1,anOla seroglobulína, qu e u trlizan ¿:espu és los teji dos corno material para sus par ticulares proteínas, desde las sencillas histonas hasta las cornplicadlsimas uucleo-a.lbúmi nas. t Ann corresponde probablemente al tejido muscular otr'a interesante fu nción relativa al metabolismo proteico yies la reserva del nitrógeno circu- laña pudiesen gozar de excelentes aguas potables, como son las que preceden de la fusión de las nieves, las más de las Veces se impurifican o infectan en el tránsito: porque para que se mantengan en condiciones de salubridad es preciso saber captarlas y conducirlas 'luego al abrigo de toda contaminación microbiana. Y que esto 'es un ideal no alcanzado en la inmensa mayoría de los pueblos de España, lo indican las estadísticas de morbilidad y mortalidad 'por las infecciones de origen hídrico, y muy especialmente la fiebre tifoidea. Podéis entreteneros cualquier día en hacer el cálculo de lo qu e costaría 'a España una buena administración de las aguas potables: capitalizar el coste y los intereses y cotejarlos con los réditos que paga a la enfermedad y a la muerte" aunque sólo se aprecie el valar de.las vidas españolas que anual- mente se rinden a la infección eberthiana. . . ARTICULOS REPRODUCIDOS No hay para que cansar a los murcianos con los argumentos de cuanto importa a la vida la riqueza del agua: basta que desde la airosa torre de su catedral comparen la feracidad de la huerta regada par el Segura, 'con la aridez de los montes circunvecinos, yermos y estériles par la sequedad .. Mas aparte elaire y el agua, los dos v ctimas de la mala administración yagravad0 el primero C0n el impuesto de inquilinato que tengo califi ado de tasa del aire y fomento de la tuberculosis, fijándonos en los alimentos • minerales, en las sales, he de deciros que son factores indispensables, deci- sivos, de la química viviente, én cuanto entran en la composición de los te- jidos o influyen en la reacción y concentración de los humores, , Hidratos. de carbono, grasas y proteinas Estas tres clases de principios inmediatos son el r esu men de la inmensa variedad de alimentos naturales de Origen vegetal o animal: son, los dé esta última procedencia, .más conformes con nuestra' estructura que los que I .. tomamos de las plantas; mas los unos y los otros los empleamos como corn- bustibles, o como materiales de restauración. De antiguo se apellidan plás- ticos los alimentos que se asimilan y respiratorios los qu e se qu eman; mas hay que tener presente que esta dicotomía es meramente relativa, pues si bien son las grasas "e hidratos de carbono los primeros combustibles de la fábrica animal, tampoco dejan de' oxidarse las proteínas de los alimentos y tejidos: sobre que en la constitución de éstos' entran también los hidratos de carbono y las grasas. Seguramente os habrá llamado la aten~ión el papel cada día más eficaz que .se descubre en 'los lipoide s, en' cuanto import~ al cambio nutritivo y a la ~isma asimilación. " Parlo que toca al régimen alimenticio, tanto el médico práctico como el higienista' han de tener presentes tres atenciones: la digestión, la adminis- tración y la adecuación del alimento. Comencemos por esta última,. que es quizá la más interesante. Porque la nu trición entera estriba en la asimilación, qu e fisiológicamente significa la conversión de lo extraño en proPio. Ingresan en el tubo digestivo carnes, albúminas, gluten, mantecas, aceites, azúcares, féculas, etc.; de múy 'diversas procedencias, y cuando no s!,!utilizan cornocombustibles, hay que analizarlas para encontrar entre sus factores aquellos que nosotros podernos emplear como restauradores' de nuestras tejidos. Podéis figuraros con cuánto trabajo y no pocos dispendios corrvei tir ernos en humanas las carnes 'de una langosta o de una almeja .•Contantos como diferencias entre nuestra musculatura y la' de estos invertebrados. Por de prorrto los principios inmediatos sufren una análisis digestiva par obra de la hidrolisis que tiene por agentes a los fermentos; Los cuales son los antiCl.:¡erpos que segrega el epitelio digestivo en reacción defensiva contra. los alimentos, que al cabo estos son cuerpos extraños qu eel organismo. no tolera. y par no tolerarlos los descompone en sus naturales componentes con un procedimiento tan blando, como que tiene el ag:!Ja par. cuchillo par~ separar por sus naturales articulaciones los diversos miembros qñímícos que constituyen el principio inmediato. . Así las féculas 'yen general los hidratos de carbono de muchas mOlécula¡¡ (polisacárídos) paran en monosacáridos (glucosa, levulosa y galactosa REVISTA VETERINARIA DE 'ES~AÑA las grasas en ácidos grasos y 'gliCerin...' J' '''-, .', T-ras del metabolismo digestivo hay afro hu mor al yotrócelpjar, con los mismos 'agent,es, los fermentos, 'ateleradores de ias bperacion'es químicas de a:nálisis y también de las sintéticas, de las .exotérrnicas y de~1¡is~en:t10:t;éf- . t, , nucas. Las unas son ~ónsecuencia de las otras y se favcreceri recíprocamente., "'j ',' \.""~" . . ~' '" ~ :422 REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA según consideramos a los productos del catabolismo como estimulantes del- anabolismo de los músculos. . . Una úl tima observación para remate de esta conferencia. Las glándulas endocrinas intervienen eficazmente en el metabolismo de 'los principios' inmediatos y las de secreciones externas abren las puertas a Jos productos de desecho; mientras las una y las otras están ágiles, y esto ocurre en la juventud, ellas se encargan de compensar los excesos, alteraciones o perver- siones del régimen alimenticio; pero cuando el sujeto se endurece por vejez natural o prematura, entonces flaquean las secreciones internas y las externas y se ve obligado auna dieta severa que los médicos prescriben en cada caso particular según el órgano que acuse mayor deficiencia. Recordad, en corro- boración de la influencia de las glándulas endocrinas, la obesidad de los hipotiroideos, el. enflaquecimiento de los basedowanos y addisonianos-v la glucosuria pancreática. ' Tales son/ -señores, en sumarias razones ,expuestos, los fundamentos fisiológicos de los cuatro puntales de la terapéutica higiénica; si ellos os son cualquier día de alguna utilidad, quedaré satisfecho del éxito de esta confe- ;encia como me siento desde luego agradecido a la benévola atención qu~ me habéis dispensado. . ARTíCULOS TRADUCIDOS La muerte y, el organismo después de la muerte (1) . 1'oa ar, PROFESOR DOCTORW Al~TER FREI, de Zurich Introducción .: Los problemas relativos a la naturaleza de la ,muerte se hallan íntima- mente unidos al de la vida. Morir es cesar la actividad celular o, en los meta- zóarios, la función de los órganos. -En .el mundo vivo, la 'muerte se halla extendida tan universalmente como la vida. Puede decirse que sucumbe todo lo que nace o vive.'.Sin embargo, es menester un examen más preciso - para saber si la suma de lo vivo permanece constante, disminuye o aumenta , en la tierra o en el universo. El individuo muere, pero la especie sobrevive, .pues en el sitio del individuo muerto 'aparece, o aparecen,otro u otros nuevos.' Así pasa en los animales y superiores. En los unicelulares nacen, de' una célula madre, dos células hijas. En los seres superiores dotados de prolifera- ción sexual, el nuevo ser nace 'de dos células, una de cada progenitor. Aquí el individuo sucu mbe, pero existe continuidad de las células y, en cierto modo, inmortalidad. Puede suceder muy bien que no se compen;¡en la muerte y la (1) Conferencia en la So~ledad de natura,lIstas de Lucerna, 15diciembre 1917. ARTICULOS TRADUCIDOS 423 proliferación- y entónces' el número Ele individuos de una especie aumenta o disminuye. Las especies pu eden sucumbir' también y así ha ocurrido espe- "- cialrnerrte con los grandes animales (y plantas)' el mamut y los grandes saurios. Otras especies 'mueren o desaparecen por la acción del hombre: A la pregunta referen+e a la ,presentación de la uida en el mundo ha contes- tado Arrehnius que las condiciones para la vida son-una corteza planetaria sólida con agua Iíquida y una atmósfera' gaseosa. condiciones. que sólo reúnen cuatro planetas de nuestro sistema solar: Mercurio, Venu s, la Tierra y Marte. Acerca del origen de la vida en la Tierra propone Arrehniu s la teoría de la panspermia. La vida existe desde un principio, co~o la materia; gér- menes mínimos son llevados, primero por medio del aüe y después por fu el zas magnéticas, al,esl acio y, finalmente, de un astro a otro, por la pre- sión de los rayos luminosos. Si en éste son favorables las condiciones, ocurre una evolución de la vida como la que' se ha observado en IaTierra, se sospecha en Venus y se/cree que ha existido en Mar te. Junto ':1: esta teoría existe la del origen espontáneo de la vida. Cierto. que hoy 1<)5naturalistas admiten generalmente la 'imposibilidad de la generación espontánea, pero si esta' interpretación 'es exacta, para las condiciones actuales, no significa que las condiciones fuesen igualmente desfavorables en anteriores períodos geoló- gicos. Además, los ensayos de, generación artificial espontánea se han hecho con medios 'muy primitivos. Acerca del destino de la vida en nuestro planeta se expresa Arrel::Ínius del siguiente modo: las catástrofes geológicas llevan a la atmósfera ácido carbó- nico yagua:, que son consumidos en la formación de hidra~os y carbonatos. Por e] enfriamiento y engrosamierrtcs constantes de la corteza de la tierra, los primeros no son llevados a la atmósfera en suficiente cantidad para compensar su consu mo, y por ello la tierra se seca y la vida desaparece. Así se halla el planeta Marte. Y esto no es decir que la vida, 'en otros planetas, tenga precisamente 'iguales formas que aquí, ni que se realicen en aquellos dos pl'Oc~SOSy combinaciones como en la Tierr a. Como todas las leyes naturales, las leyes de la vida no son preceptos que nosotros imponemos ala Naturaleza, sino' deducciones de fenómenos naturales que agrupamos con arreglo a sus semejanzas. "' " Muerte de los unicelulares Como que la' Vida tiene principalmente lugar en las células, también estudiaremos en ellas la muerte. Observamos ante todo los procesos de la muerte en los seres vivos más.sencillos: en los protistas y bacterias. A pri mera vista, puede parecer qu e los seres unicelulares son inmortales y esta idea I se ha 'expresado muchas veces (Weissmann, Woodruff y otros). La célula ~e dividey da origen a dos células hijas, de cada una de las cuales nacen otras I v dos células hijas, etc, La célula madre desaparece como tal, corno individuo. , Esji na muerte sin cadáver. Parece ser que; 'con los procesos morfológicos y químicos de la división celular; coexiste cierto rejuvenecimiento, en el sentirlo fisiológico. Pero esta división en las condiciones naturales noes infinita; si lo fuera, los protistas y bacterias llenarían la Tierra. Más bien ocu- rre qu e la capacidad prolifera'tiva cesa, la energía vital disminu ye (la llamada REVISTA :VETERINARIA DE ESPAÑA depresión) } las células mueren. Realmente, pues, ninguna de estas células es inmortal y una cifra mayor o menor de las células hijas procedentes de una célula madre determillada no llegan a dividirse, sino que sucumben antes. En los cultivos bacterianos el número de seres unicelulares, al princ}pio, aumenta, pero, después, disminuye, porque muchos mueren a consecuencia de la falta de alimento y de la acción tóxica de los productos metabólicos. Se ve, desdle luego, la importancia de la falta de alimento y de los productos metabólicos para el problema de la muerte. Las condiciones de la, muerte o de la reviviscencia de los infusorios han sido estudiadas por Maupas, Cal- kins, Enriques,· R. Hertwig y Wocdrutf. Primero se observó, por Calkins y Maupas una suspensión de la capacidad escisípara riespu és de cierto nú- }llero de generaciones. Más tarde Woodruff logró la multiplicación de miles de gen'eraciorres procurando alimento fresco y alejando los productos meta- bólicos. Según esto, los infusorios parecen ser inmortales en condiciones favorables. Estos experimentos demostraron el hecho interesante de que los productos metabólicos de una especie de infusorio determinada, poseen una toxicidad específica p~ra esta especie precisamente y, en cambio.son mucho menos nocivos para otra distinta. Propongo pai a este notable fenómeno la explicación siguiente, fundada en la ley qu¿rnica de la occiow de las -masas: morir significa interrupción o alteración del metabolismo, es decir, de una serie de procesos químicos en alguna de sus fases. Los procesos qu írr-icos de descomposición, por ejemplo, no pueden llegar hasta el fin, porque los productos de los mismos se acumulan y aumentan de concentración, con lo cual tienden cada vez más a detener a invertir el sentido de la reacción, En el metabolismo de los infusorios, combinaciones qu lmicas especiales, características para cada especie originan. productos de descomposición (asimismo característicos para cada especie) cuya destrucción es absoluta- mente necesaria para la vida: Estos productos de descomposición, en cierta concentración en el medio que circunda las células, impiden la exósmosis celular y se estancan en el protoplasma, y, con arreglo a la ley de- ras masas, impiden la fase ~correspo diente' del metabolismo. Pero la producción del equilibrio químico. equivale a la interrupción de la vida o a la muerte .. La muerte sería, 'pues. un proceso químico; en cierto modo, una autointoxica- ción. En la actividad orgánica de los animales superiores también se originan ¡ , productos metabólicos característicos (por ejemplo qu enotoxinas o toxinas de la fatiga), qu e quizá también con+ríbu yen a la mu erte de las células del organismo' rnetazoar io , ' De todos .modos y según estos experimentos, en los infusorios existen ciertas condiciones extracelulares, responsables ele la muerte; no se trata, \ ' pues, de un proceso celular interno, natural, necesariamente produc+or de' la muerte. . , Por lo demás, la idea de la inmortalidad de.los unicelulares no Út suscriben todos los autores, Según Wedeldnd, en los irifusorios ]10 se efectúa' una división exactamente igual: ese adviertendiferencias entre las células madres' y las células hijas». Por lo tanto, la esoisiparidad progresiva no es una pro- piedad de todas las células de la familia correspondiente; cierto número de ellas no la poseen y mueren. Aquí vernos una analogía con el estado celutar- de los metazoarios, en los que ciertas células (germinatlvas) tienen la facultad. de' vivir separad'1s o en relación laxa con el organismo del que proceden ~~--------------------------------------------~~-------- 4 5 ARTÍ€ULOS TRApUClDOS 2 Después <'I~ r,ealizada la conjugación de dos de tales células, empiezan-la división y desarrollo elementales que conducen al desarrollo de u n organismo diferenciado. Todas las demás células del. organismo mueren. Aquí, la con- tinuidad de la vida la r'ealizan las células germinativas. Y es notable que éstas no pueden persistir aisladas, sino que deben realizar para' ello una <, copulación. Esta fusión tiene, por lo tanto, ciertos-efectos excitantes yr eju- venec:edo;es. En los iníusorios también se ha observado, de análogo modo, que la Ilamada reducción o depresión' deIa energí.a vital, que finalmente ocasiona l'a muerte, puede ser interrumpida por una copulación de dos' incividuos, Aquí también se realiza por medio de este proceso u na regene- ración de todas las masas prctoplásmicas y pu ede hablarse de u na ectropia {le la substancia viviente. Se puede creer o no en la inmor talidad teórica de los unicelulares, de gran importancia, ciertamente, para el problema de la existencia o no existencia de la muerte llamada natural; realmente los u nicelular es mueren también como los pluricelulares, en condicione!' natura- les. El biólogo debe fijarse en este hecho, estudiarlo e investigar sus causas, Si llegamos a conocer el mecanismo de la muerte y sus causas; tal vez po- dremos apartar éstas, modificarlas, disminuirlas cuantitativamente y q.lejar ia muerte. Estos problemas no sólo tienen interés puramente científico, sino enOrme importancia médico-práctica, y el problema de la prolongación de la vida no sólo debe preocupar al vulgo ya los quimeristas, sino que tam- bién debe ser estudiado por los hombres de cienr:ia, dados lo~ resultados obtenidos por Woodruff, máxime porque lOSinfusorios tienen cierto paren- tesco con las células de los metazoarios y porque la muerte puramente na-" tural 'o fisiológica no es un hecho bien dsmostr ado Muerte de algunas células en los metazoarios ' En condiciones patológicas, es muy frecuente la. muerte, de algunas células o' de grupos celularescenteros en el organismo animal. Es lo que se Ilama n.ec~osis y atrofia. Las_ causas de esta muerte celular son mecánicas, , térmicas, eléctricas; fóticas y químico-tóxicas. Se trata de una, seria difi-' cultad o de Ull trastorno importante del' rrietabol ismo, de la destrucción de la' estructura celular por coagulación o licuefacción de los coloides o por COmbinación o trastOrno de la composición c¡uírr.icadelas células. Se han hecho, nu rnerosas investigaciones acerca del mecanismo de la mu erte celular, especialmente de las células aisladas y del influjo que ejercen sobre grupos celulares u órganos ciertos Venenos [bemolísis; desirríecci ón, farmacología). Las consecuencias de la muerte 'celular [Jara la célula correspondiente son: descomposición, disolución, desaparición como .unidad morfológica, exós- mosis en el medio. El destino es, por lo tanto, muy parecido al del conjunto 'del organismo muerto. 'El defecto producido por la. destrucción de grupos celulares. es rellenado por tejido idéntico o no, pero siempre mediante una. regeneración por división celular. La muerte fisiológica de Células u órganos .nos interesa más, porque sospe- chamos en ella cierta analogta con la Ilamada mu erte natural. Normalmente, en el curso de ia vida de un organismo, sucumben muchas células de las cuales I algunas sen reemplazaas y otras no. Las epidérmicas, las que forman Ios cuernos y pelos, JoS' glóbulos rojos y blancos' y las células de las glándulas I REVISTA VETERINARIA DB E:;¡;PAÑA sebáceas que sucumben en la secreción sebácea, se desprenden y desaparecen, para ser después reemplazadas. En la metamorfosis deJos insectos desapa- rece en partes considerables el cuerpo en la fase de crisálida. También desaparece la cola de los renacuajos. En los animales superiores, en los pr i- meros años de la vida, la glándula timo se atrofia y no es reemplazada, De igual modo se reducen en la 'vejez las glándulas genitales y tiroideas, ' Esto, en cierto modo, puede ccuceptuarse como fenómeno senil. A pesar de las minuciosas investigaciones morfoláeicas y qutmicas del proceso de la muerte celular, conocemos muy pocos fenómenos de la misma. Si la vida es metabolismo: divisián cel-ular y [uncionamiento, la muerte debe, ser cesación del metabolismo, de la dú,isión y del funcionamiento de cada célula. Pero el estudio del' metabolismo y de la función de cada célula son muy difíciles o casi imposibles. La escisiparidad no puede servir de criterio, porque mv.chí~tIDas células viven largos años sin dividirse (1). Lo más fácil es ob- servar Ia interrupción de la función en algu na!"células dotadas de movimiento, en las epiteliales vibrátiles, en los espermatozoos y en, los leucocitos, Gene- ralmente la falta d~ movilidad se considera como señal de muerte. Las cé- lulas .vibrátiles dejan de moverse, el aparato muscular esta inmóvil y no es ya excitable, los espermatozoos ya no mueven su 'cola, los leucocitos pierden su función fagocitaria y el movimiento amiboideo . Muchos u nicelulares toman forma~ esféricas, los glóhulos rojos pierden su hemoglobina: lo que indica u n gran aumento en, la permeabilidad de S11 membrana. Pero todos estos fenómenos nada nos dicen del mecanismo de la muerte celular. La muerte . de muchos tejidos -coiricide cou fa pérdida del agua d" inibibicion; es decir, con la disminución del poder ',de imbibición de los coloides 'celulares. Por el 'contrario, la muerte de muchos órganos coexiste con una acidsiicacián que aumenta el poder de imbibición' del protoplasma y cuando hay ocasión para ello, se absorbe agua y la célula se 'hincha. incluso en un medio isotó- nico. La estrttct~ra microscópica se modifica con la muerte y lo mismo la colorabilidad, es decir, el poder de absorción para ciertos colores, La ,reJa- tiva impermeabilidad de la membrana celular o su semi-permeabilidad cede cada vez rnás, hasta que se hace permeable y deja entrar y salir substan- cias que antes no podían hacerlo. Si, por ejemplo junto a una célula mus- - cular hay cloruro sódico, fácilmente difusible, penetra en la. célula, y si no salen osmóticamerrte cantidades adecuadas de cristaloides la célula se hin- cha por la hiper tenia de su contenido acuoso. Como no se concibe una célula viva sin [ermenios, todos los fermentos tóxicos deben matar las células. ffi:lveneno más 'violento para los cata.liza- dores inorgánicos y orgánicos es el ácido prúsico,' que real mete, por lo menos para los 'organismos animales su periores, es un veneno mu y violento. Podemos decir que toda muerte coexiste .primitiva o' consecutivamente con una in- terrupción rápida, o lenta de la acción de los fermentos, Hoy se admiten fermentó s especiales para cada fase.y cada categoría del metabolismo intra- celular. por ejemplo prcteasas, carbohidrasasy lipasas y, 'dentro de este gru po, fermentos especiales para cada grado de descomposición. Hay también fermentos sintéticos, verbigracia e¡ que polimeriza: en el hígado la glu- c9sa en 'glucógeno. La oxidación también se realiza por medio de fermentos (1) Además, también existe una división espontánea de corpúsculos no vivos. , ARTícULOS TRADUCIDOS , I (oxidasas). No se sabe qué fermentos mueren antes en la muerte celular. Se sospecha que son las oxidasas, pues la acidez de los tejidos (exudación, edema) que sobreviene después de la 'muerte local de las células, indica un aumento de los productos metabólicos ácidos originados par los fermentos hidroliticos y previamente oxidados de un modo normal. Además, las inves- tigaciones de M. Stern demuestran' qué la capacidad absorbente .para el oxígeno .cesa muy pronto en las papillas de órganos, Pero .aqu también í existe un trastorno de la estructura que, según Warburg, es de importancia pafa la actividad vitaL' " ,,' Muerte de los metazoarios Suele decirse que UD animal superior está muerto cuancio han cesado sus funciones cerebrales y sus actividades cardíaca y respiratoria, Mas, cama veremos más adelante, todavía no está el organismo realmente muerto. pues, la falta de las citadas funciones no es más que la introducción a la muerte, es decir" una serie de' processo que dui an bastante tierrpo o quizá sólo uri acontecimiento culminante del proceso de la muerte, iniciado con la atrofia senil y la degeneración, Las causas de la muerte' de un organismo complejo se pueden dividir en 'externas e internas, Las causas externas ocasionan la muerte de modo agudo o por medio de enferm~dádes. Son mecánicas, t éi mioas, eléctricas o químico-tóxicas, Según la intensidad y el punto de ataque (piel, músculos, tejido adiposo, huesos u órganos importantes para la vida: COrazón y grandes vasos, sistema ner- vioso), las causas externas ocasionan -or a enfermedades cúya terminación es la muerte, or a la muerte djrectarncrrte. En la rnayor ía deles casos la muerte a consecuencia de enfermedades, especialmente infecciosas, es efecto de la' muerte del corazón. Sin embargo, el COrazón de los fallecidos por debilidad cardíaca y hasta por degeneración del miocardio, en condiciones adecuadas, puede hacerse con+raer después de la muerte, Por lo tanto, la muerte no debe atribuirse a una insuficiencia de las células musculares del corazón sino a una incapacidad fu nciorral de los centros nerviosos cardíacos. Peto nos interesan más las causas internas de la muerte. Generalmente se ad'mité que la muerte deriva, en cierto grado, de la organización del cuerpo , vivo y que hay una muerte natural, una muerte por decre-pitud. Según esta opinión, todo organismo debe morir, aun en ausencia completa de toda causa externa de enfermedad o de muerte y ésta no sería mas qn e el último grado de desarrollo de la vida fisiológica, Si bien, desde un punto de vista teleológico-biológico,' la muerte de los "individuos. dada la proliferación constante de los mismos, aparece como absolutamente necesaria para im- pedir, el exceso ,de seres vivos en la tierra, muchos de los cuales acabarían por morir ,'descomposiciones de los hidratos de carbono se conocen con el nombre de [ermentaciones, algunas 'de las cuales se favo- r.ecea deliberadamente para obtener un producto determinado, por ejemplo la fermentaóón alcohólica, mediante levaduras que descomponen el azúcar en alcohol y ácido carbónico; la fermentación ácido-Iác'tica, por medio de las .~ bacterias ácido-Iác ticas c'omunes, o también con agentes de fermentaciones específic\as, como l?s bacilos del yoghurt, qn e transforman la lactosa ~n ácido Iáctíco, ácido carbónico' y algunos otros compuestos: la fermentación but ír ica, por la '1ue la lactosa produce' ácido bu tir ico, ju nto a otros ácidos .grasos .. Análogo proceso experimentan los hidratos ele carbono del cadáver \ bajo el influjo de las bacter ias de la putrefacción. COmo productos finales, 44° RBVISTÁ VETERINARIA DE ESPAÑA aparecen también CO. y H.O, pero, adernásy según la especie bacteriana, otr os TrUChOS compuestos, alcoholes, ácido láctico; ácido bu tírico. etc. ' ' , La resistencia a la putréfacción, es decir, la resistencia de los órganos a ]0,:\ fermentos bactenianos es mu y di versa, Se descomponen muy rápidamen- te, por e]ellWlo, los hema:tíes, el hígado, el bazo, el páncreas, la epidermis,. Los r iñones y la musculatura parecen 'resistir algo más, Son muy 'resistentes a Ia putreíacción el útero, el intestino y los pulmones y r además, los ten- » dones y ligamentos, los huesos, cabellos, cuernos, uñas, pesu ñas, etc. Es nota b~e que precisamente el tubo intestinal, que es el que más sufre las acciones de las bacterias, resiste. largo tiempo la descomposición. Parece corno si las defensas de las que este tejido está dotado en vi da, persisten todavía después de la muerte. Al cabo de años todavía se conservan en los cadáveres en· ¡ terrados hu esos.y pelos, pero, con el t.iempo, 'acaban por ser destruidos también, pues no resisten eternamente lo~ fermentos de las bacterias. ele la putrefacción y 'otras acciones del medio. . ' La ,importancia de l(ls bacterias de la putreiaoción en la conservación de:' la naturaleza es enorme. Sin ellas la correlación de las vidas vegetal y anirnal seria muy otra¡ y quizá no habría correlac-ión en el' sentido de -nutrición ", recíproca. El principal efecto de-las bacterias d€tla putrefacción es la tr ans- +ormación de-Las combinaciones complejas que forman el organismo en' combinaciones sencillas fácilmente solu bles en agua 5-- fácilmente .difusibles. 'De este modo Íos elementos que cpnstituyeron' él organ'ismo, pueden ser distribu ídos por la tierra en todas direcciones y, como son compuestos muy sencillos, pueden servir, di¡;ueltos, de alimento a las plantas. El destino de] organismo muerto no ~s, p,ues,. un acabamiento, sino u na nueva partici- pación 'en la: forrnaoíón de nuevos organismos. - ) Schweíz. -1r¡;h. /. Tier!teilk., -P. , , T. L;X~ <- Os 40 Y 3..0 '~rad, por l:{. La' higiene d~ los, establos ,y las -entermedadescontagtcsas I ' POR -' E. LrÉNAux Profesor de la Escueta de Mediclnal\Teterinaria de Cufeghem (l3élgica) La mayor parte ,de las enfermedades, tie~en por causas inmediatas' seres .. • ~ ' I vivos, animales o vegetales, ldam~dps,parásitos: A les parásitos más peque- ños se les hallamado microbios, , , ' , Algunos de estos microbios sólo 'pueden vivir y reproducirse en los ani- males vivos: son los' ,agel~tes de las eniermedades contagiosas propiamente , , dichas, Cuando, debi'do a varias éircuñstanyias" pasan de uri animal a otro comunican a esteúltimo la' enfermedad que habían producido en el primero. Estas' enfermedades no pueden aparecer en un animalsi no s~n'transmi- _ 1; tidas. directa o ' indirectamente por otro animal ya atacado; ejemplo: 'po~ el muermo; la rabia, la plecropulmonía contagiosa. Cuando no existen e11 1) ná~explotaci6í!, no aparecerán e~ ella, si no se íá:o¡ trae del exterior. ' ,- ARTÍCULOS TRADUCIDOS 441 Otros microbios, muy nu merosos, viven y se multiplican en las materias inertes, en la tierra, en el agua, en las plantas; en la paja, en los forrajes. el est-iércol, etc.: pueden ser levantados con el polvo y extenderse así por el aire. Mediante los alimentos, las bebidas y elaire respirado 'se introducen en las cavidades del cuerpo que se abren al exterior; enJa beca, el estómago, los intestinos, nariz, garganta, pulmón, etc. ' La mayor parte de estos microbios sigu e'nviviendo en el cuerpo y¡ sobre ' el cuerpo de los animales, sin altera:i en nada Ia-saln.d de éstos, Hay algunos que son incapaces de causar el menor dlLño;, sólo cuando se les presenta oca- sión pueden ser origen' de enfermedades. Esta ocasión se la proporcionan condiciones diversas, que actúan di¿J?inuyendo üi resistencia de los animales. ' Un animal en buen estado ,se oporre a la penetración de los microbios en. su cuerpo; por e'fe'éto de las condiciones que dan lugar a la enfermedad, sus medios de defensa se debilitan y los microbios hacen presa del mismo, Las enfermedades que resultan de la acción accidental' de los microbios que viven sobre los animales sanos, no son, por lo común, contagiosas, Sin e~pargo,. sucede que los microbios que las han determinado adquieren un 1 poder y tll1a'acti,vidad particulares que les permiten atacar a,otros anima- les sanes previamente debilitados como aquel que había ~ontraido el primer easo, Las enfermedades que se hacen transmisibles 'de, esta manera'se lla- man enfermedades facultativamente contagiosas. Esta breve exposición era necesaria para mostrar al lector la importan- cia en la lucha contralas enfermedades, de los dos factores que lasproducen: de una parte, el animal, que debe conservarse de manasa que sea r.esistente contra IDS microbiqs: de otra parte, los microbios, que hay que procurar des- truir y hacerlos tan poco activos como sea posible. La explotación del galiado no podriahacerse sin establos. Estos propor- cionan a los .animales' unas comodidades. que, no encuentran en el estado sal vaje, pero les quitan el beneficio de vivir en los medios naturales, Agru- pándolos en locales muy a menudo inadecuados, se les expone a inco modi-: dades deprimentes qu emuchas veces favorecen la acción de Jos micrcbios y cuyas consecuencias se vuelven contra el ganadero. . I Para exponer las condiciones que .los establos deben reunir, vamos a , " examinar sucesivamente las influencias que los animales su fr en o que están expuestos a sufrir en ellos., \ ACCIÓ~ :ElE LA ATMÓSFERA DE LOS ESTABLDS , O:dgeno:-Los seres 'vivos respiran, es decir, toman oxígeno del aire y devuelven ácido carbónico ..Por ellIfovimiento respiratcrioel airees llevad" a los pulmones; el oxigeno es absorbido PQr la sangre, que lo distribuye por las partes del cuerpo, el cua] quema la substancia para conservar el calor propio de cada individuo'. " I I , La respiración es una función universal: es indispensable para la vida. 'TodQs los animales tienen una necesidad absolu ta de oxígeno; las cantida- des.qu e' 'consumen son tan grandes: que orjginan una gran parte de trabajo. . Los animales de pequeña fall a utilizan, relativamente, una cantidad maycr . I 442 que los di'gran .ta.lla. Los potros y los terneros son, pues, en este respecto" mu chó más exigentes que los animales adultos. Bajo la, iriflú encia del frío, el consumo de -oxigeno -au msnta para su plir I la pérdida de 'calor que los animales sufren; la elevación de la temperatura produce un efecto contrario. , Es digno de notarse que los órganos más activos del cuerpo, los múscu- los y los ganglios, son los que requieren más oxígeno. De este modo se ve la necesidad de la aportación regular del aire respirable para ~l buen funci¿- namiento de estos órganos" de los que los últimos tienen precisamente un. papel mu y impor-tante a llenar' en el mecanismo complicado de la salud, permitiendo a los Organismos defenderse contra los microbios. ' El aire es una mezcla de 21 por ciento de oxígeno y de 79 por ciento de ázoe. Para demostrar cuanto necesitan el aire los animales bastará recor- dar que un buey dp_500 kilogramos necesita aproximadamente 2,500 litres, de oxígeno por día, que 'equivale, aproximadamente, a 12 metros '~úbicos, de aire. I ' El aire que ha servido para la respiración se empobrece necesariamente' en oxígeno y se enriquece en ácido carbónico, Es pues, necesario ¡:;eno'varlo mediante'la aportación de aire nu evo, so pena de hacerse impropio para. conservar la vida. El aire exterior tiene una composición fija porque el oxí- geno se restablece confiriu ament e-a expensas del ácido carbónico por medio de las plantas verdes, Pero el aire de los espacios cerrados en que viven los' animales, puede carecer de oxígeno y entonces éstos se resienten en su salud, En úna atmósfera que contenga menos de 13 por ciento de oxígeno, comien- za a producirse la asfixia, y la mu'erte es inevitable al poco tiempo. Pero I , una disminución menos pronunciada de la, cantidad de oxígeno, sin compro- meter directamente la existencia, ocasiona ,ya una disminución de la vita- lidad, disminución que hace el aliümal más sensible a las causas morbosas, y a los microbios, porque afecta directamente a los elementos encargados, de luchar contra estos últimos. " , Gasesy olores p~riudiciales.-El aire de los establos puede ser nocivo por otras causas, además de la falta de oxígeno; a rrisnu do contiene gases y ema- naciones capaces de alterar la salud, J Entre los primeros debe señalarse el amoníaco de la orina y del estiércol, que, irrita 1;; mucosa respiratoria, el hidrógeno sulfurado y el sulfhidrato de amoníaco, qué son veriefíos violentos, En cuanto a los olores, sus causas 5011 .. numerosas: pueden r esu ltar del calentamiento y de la fermentación de 10& alimentos 'almacenados en el establo, como pulpas, nabos, etc.: del empleo I _depajas y forrajes mal recogidos, enmohecidos o qu e comienzan a entrar en putrefacción; de la permanencia prolongada en el establo de las camas im- pregnadas de deyecciones: de la retención del orin por falta de pendiente en 'el pavirnento ; de la transpiración' de'! aliento de los animales entre sl.i et c. Estas emanaciones constituyen una causa de insalubridad muy ex1;en- dida a la que no' se concede generalmente toda la importancia que mer ece, Probablemente no son causas directas de enfermedades, pero debilitan el sistema nervioso y el muscular, naciendo msnos resistentes a l~s animales .. Es sabido qu e si cie~tos'olores sonexcitantes, cama por ejemplo el olor, 'agra- dable de los alimentos, hay otros que producen un. efecto completamente opuesto: son deprimente~., ~/' ' " ARTICULaS' TR:A'DUCIDOS 443 ~- l' Polvo y 'microbios,LPoi: último, la atmósfera de los 'establos encierra con frecuencia polvo y microbios levantados con éste o proyectados en goti- tas muy finas, precedentes de los excrementos Iiquidcs, de la saliva y de las secreciones. Este polvo y estas gotitas permªnecen momentáneamente en suspensión en el aire, penetr-an con él en el aparato respiratorio de los 'animales o se deposit.an.sobr e los alimentos, bebidas y1iesebres y son intro- , ducidas en el tubo digestivo, \"" Concl~sión,-;-Los establos deben teher dimensiones calculadas según el número .la especie, la talla y la edad-de losarrimales, a fin de que éstos cu en- .ten con una cantidad de aire apropiada a sus necesidades. Las aberturas dispuesta de-mánera conveniente, permitirán una, ven- tilación activa para asegurar la renovación del aire, la evacuación de los , gases y de lesolor es perjudiciales, el polvo y las gotitas en suspensión en la atmósfera de la cuadra, Se procurará reducir al mínimum la producción de estos agentes perjudiciales, no guardando enel establo 10,saJ1nientos alte- rables o 'alterados; evitando la p~olohgad\, permanencia del estiércol¡ prO- curando el desagüe regular de los líquidos, y reduciendo todo lo posible ras manipulaciones capaces de producir 'polvo, I ' ACCIÓN DE J.,A LUZ La: acci ón de la luz del sol sobre las plantas es universalmente conocida; al salir de la tierra es cuando tornan la, coloración verde; si se las tiene en la obscuridad pel:lIl,aneCen blancas, y aun las plantas 'verdes se "vuelven blan- cas si selaspriva deja luz: , Esta .obra de una manera poderosa sobre los animales, en los que aumen- ta en general la vitalidad y favorece la salud,: ' , Entre otras acciones, aumenta la consumación de 'oxígeno, que es, como hemos visto más arr.iba, Ia gran fuente de la energía animal La obscuridad lleva la ca'lmaalos animales, Ia cual disminuye todavía la absorción de oxí- geno, 'Por; esto, quienes viven de este modo carecen de vigor, y engordan si se les alimenta bien,' Pero, a 'la larga, los ca:n~ios respiratorios y la acti- vidad nutritiva' pu eden disminuir hast a Hegar al decaimiento orgánico y a la -anernia.: La luz' destruye gran número -de microbios, especialmente los del carbunco, y de la tuberculosis, " , / ', Esta doble acción de la luz, favorable a los animales yperju dicial a los microbios, ha permitido' decir que -allí donde np' entra la lue entra el médico, Conclttsi:ón,-ConvieFle 'qu e en las paredes del establo haya aberturas que permitan la' entrada de l~ucha lu z,' I ACCIÓN DE LA TEMPERATURA .El consumo de oxígeno por los animales es mayor ,en épo'cás frías que en tiempo de calor. El frie 'es un excitante, au menta la energía delos animales, Los establos calientes retardan la nutrición, llevan a' la molicie, a la calma, al engorde. son menos, adecuados para la lucha de los animales centra los microbios, I 444 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Los enfriamientos, es decir, las impresiones de iría que resultan de los cambios bruscos de temperatura, son perjudiciales: permiten que los micro- bios de.la piel y delas cavidades del cuerpo pasen a la sangre y facilitan con' ello el.desarrollo de las enfermedades. Por esto los enfriamientos son tanto más de, ~emer a la salida de los animales o a la apertura de los establos, cuanto estos últimos sean más calientes, En los establos -calientes, la humedad retenida en las camas da lugar a la. formación de vapor de agua que se extiende como niebla por el aire e, .impide el paso de la luz, disminuyendo la acción útil de esta última. . Añádase a esto que la temperatura elevada del establo. es favorable a la multiplicación de los microbios del estiércol, orina y excrementos, y se comprenderá que su acción no conviene a los animales, • Concl1~sión.-La .temperatura de los establos debe ser más bien baja que alta; la 'cifra de 12 grados parece la rnejor para los animales de cría'; si se adoptan cifras más elevadas para las'vacas lecheras y animales de engorde es frecuerrtemenre en detrimento de su resistencia a los 'agentes morbosos. La temperatura se mantendrá 'a un grado relativamente fijo, para lo cual se destinará un número de animales proporcionado a la capacidad 'del local, se' procurará refrescar la atmósfera con una ventilación activa, evi- ,tanda las corrientes de aire que pueden producir enfriamientos, ACCION DE LA HUJI:lEDAD Cierto grado de humedad del aire es favo/able a los animales, porque impide la desecación de la piel, de la mueosa respiratoria y una pérdida muy grande del agua de la sangre, que prcducir ía una sed excesiva y cónsecu en- cías perjudiciales: ' , Pero, la humedad de las camas y del suelo es siempre perjudicial. Desde luego indica que el orín no escurre bien; moja la piel de los animales y la ensucia, y en fin,' favorece la conservación. y la multíplicaeión de los micro- bios. ' Por ei contrario, i'~ sequ_edad es una condición de limpieza para el esta- blo y para los animales:' además se opone a la reproducción de les micro- bios y destruye algunos de ellos que da lugar a enfermedades infecciosas tales como la fi"ebre'aftosa, la peste bovina, el muermo, etc. . Los líquidds retenidos en las camas, 'en las r,'egueras, en los albañales, en el suelo y en el subsuelo de los establos, encierran siempre materias orgání- oas que fermentan.- que se pudren, que son causa de olores y gase¡;, los cua- {es, corno antes hemos dicho, al ser respirados por los animales pueden alte- raro directamente la salud-dé los mismos y hacerles más sensibles a las cau- sa¡¡ de enfermedad, especialmente' los, microbios. , ' , Conclusión,-Conviene evitar la 'permanencia en los establos de los 'líquí- dos, expulsados por los animales. A este fin, .se 'emplearán camas secas y absorbentes; se evitará la infiltración del suelo y del su bsu elo utilizando ma- teriales.imperrneables para lá construcción de pavimentos y delas atarj~as; se procurará el desagüe al exterior, dando la inclinación conveniente al piso ya las atarjeas y se quitará lo más a menudo posible Ios.excrementos, sobre todo-los de consistencia blanda. ARTÍCULOS .TRADUCIDOS ·445 . ACCIÓN. DE LAS :QEYECCIONES; EXCRECrO'NES y SECl;esebre,con una pu~rta para la entrada de los forra- .. , REVISToA VRTERINAiuA DE ESPAÑA jes y otra-para la salida del estiércol. De esta ~~~nera la distr ibución de fo- rrajes podrá 'hacerse sin que el personal deba atravesar la cama y los con- tactos de los alimentos con el suela, con la cama o con el ganado, quedarán reducidos al mínimum. . Se dará-al piso 'del establo una profundidad calculadade tal manera que la mayor part~ de 'los excrementos debeil caer en -la reguera o'atarjea qu e se halla detrásr se tendrá los animales .cer ca ~nos de otros par'a que no puedan tomar posiciones oblicuas y defecar sobr e el piso o proyectar sus excrementos sobre tos tabiques o.Ios muras de los costados. Se quitarán las materias.fecales siempre que sea preciso para evitar que los animales se ensucien al tumbarse en e~ suelo; se les atará la cola de ma-. riera que lospelos no lleguen al canal destinado a los excrementos, y todo €) 'tercio posterior se tendrá en gran estado de limpieza. La evacuación re- gular de las orinas se asegurará mediante Ia inclinación suficiente del piso y de las atarjsas. -' Se revestirá de cemento la part'e inferior de los muras, a fin dé hacerlos impermeables f las materias líquidas y_facilitar ~a-limpieza de Los mismos. El estiércol ~e sacará mediante vehículos adecuados para no ensuciar el' suelo, En todo caso ,el pavimento del establo será limpiado ,a fondo y regado abundantemente para librarle de las materias excrementicias que tenga ,, adher idas.. \, ' , ' ,,' . '\ .', ' El-piso del establo+las regüeras de desagu e, .aun en su curso, por el exte- ;/ r ior del establo, el josa, del estercolero. la~ cisternas para los orines y sobre . / ~ ( todo los pozos, se revestir án de cemento de manera que no se prOQtlZCqTI filtraciones per.i,udiciales, ' ' En caso de enfermedades contagiosas, se impedirá la contaminación por .;el estiércol y la or ina.ccolocando lo~ animales en establos especiales, ccndu- ci endo su estiércol directamente al campo o poniéndolo en montones con I . ' substancias desinfectantes, cal, etc.. - Saliva .y, mucQsidadcs.~Estos,productos son virulentos.én ciertas enfer- medades: la saliva en la 'estomatitis aftosa y la peste bovina; las mucosida- -des en Ia-tuberculesis, enfermedades que pueden tr ansmi tirse a los anima- les sanos.. En efecto: si estas su bstancias caen en los pesebres, sobre el forr a- je, en la bebida, los gérmenes, que contienen son recogidos por los .anirnales vecinos. A veces, cuando 'se tr~ta de terneros (estomatitis 'aftosa" diarr-ea de los terneros) los cubos que han servido para Ios 'enfer'mos permanecen- . contaminados y son 10$ intermediarios de la.propagación de la enfer-medad. La. salí va y .ei moco PI!eden ser proyectados en el aire -en goti t;;ts mu y.finas qQe caen de nu evo sobre Iospesebres, sobre los forrajes, en las bebidas-o que Penetran directamente con el aire en las vías respiratorias de los anima- , les sanos." . ' Conclusión.'-El aislamiento de los enfermos, evitará 'la contaminación l' J • por la' saliva, y el mOCO. ," " ," , Los pesebres comunes. se inílect?'ll,.más fácilmer:te quelos que están 'divi- , didos por tabiques, pero son más' fáciles de limpiar y deben Preferirse a pesar de liuconveniente indicado, ' r ", , • , ' ' Cuando hay d.oS'híléras de' animales en un establo, deben oponerse dos a.dos a .cada lado del pasillo medio. el cual servir ,pa~a colocar la cama, á sacar, elestiercol y para. la Jirnpreza, mientras que las cabezas estarán de /. " , " ARTÍCULOS TR!\,OUCIOOS 447 ¡cara a la pared y estarán separadas por los pasillos de alimentación. Así se .disminu yeel riesgo «íe contaminarse por la saliva y las mucosidades. Por él ·contrário, el peligro au mentaría si los animales estu viesen frente a frente a cada lado del pasillo central de alimentación. Leche.-Hay enfermedad~s contagiosas que se propagan con la leche: la tuberculo\sis y la estornati tis aftosa entre otras. La leche no puede, pues, 'u t ilizarse en estos casos para la' alimentación de terneros, cerdos o potros, ,sin haberla tratado por. el calor a un, ~rado suficiente para destruir el virus que .contiene,. La ebullición es el-medio más al alcance de todos. ' La leche contaminada no debe-da ser entregada a las' lecherías coopera- '1:ivas, so pena de llevar la enfermedad a la. clientela de las mismas. De' una manera gene:alla leche descremada' de las lecherías. cooperativas de-- bería ser pasteurizada antes de entreg cics' y regar nuévamente éstos con la solución' desinfectante, Terminada la desinfección, tales huecos se rellenarán con cemento, Los pesebres se limpian a fondo; rascándolos-y quitando la capa super- ficial con un cepillo de carpintero si es necesario, y luego son rociados con una solución hirviente de sal sosa al 5 por ciento, .Lasparedes, tabiques, puertas, techos, ventanas, etc" serán igualmente lavados ,yrociados con n n antiséptico, ,' . , Luego debe hacerse u n Lavado general 'para .quitar el desinfectante .ern- ploado. Si no existe cielo raso y el techo está cubierto dé paja, se le rocía, igualmente de arriba 'a abajo, y luego cuando todo está húmedo se dispone sobre el'su~lo un recipiente grande y plano. de hierro o de barro, con flor' a de 3i'zufore, la 'que se prende fuego, después ds haberdarociado con petróleo, agu acráso alcohol. La cantidad de azufre a emplear es de 50 .grames por cada, metro, cúbico de' capacidad del local. .Si éste es muy grande, se dispone el azufre en varios puntos, para asegurar la difusión del gas su lfuroso , Se cierran herméticamente todas las pu er tas y ventanas y no se abrirán, hasta al cabo de veinticuatro horas, Entonces se abrirán todas las aberturas para que entre la mayor carrtirlad posible de calor y luz y obtener .una desecación perfecta. En caso de enfermedad, contagiosa, conviene desinfectar igualmente '.los utensilios: cubos, 'pesebres, bru zas, almohazas .etc", y los arneses, esterco- leros etc ' ' (ÁnitaÍes_ d"Hygi~Yf'e publfque et de MÚecine lé gale, octubre, r918,) Trad', por F. S. .A:RTfCULOS EXTRACTADOS ANATOMIA " BRUN, L. Estructura;diSpos'iciónde la membrana sinovial y sus prolon- gaciones, en las articulaciones de la rodilla, del tarso y del carpo del caballo y delbuej'. (OSt,rrezch. Woch. f. Tierneilk , yá,r6, r Disertación de Berna de 2g REVISTA VETERINARIA DB ESPAÑA I916.)-Quien 'haya practicado la necropsia deun terner.O cori pol.iar trit is. deseará conocer cuanto atañe a. las membranas sinoviales, pues, en la citada enfermedad, las inflamaciones fibrinosas de todas las articulaciones. ofrecen un cuadro muy elocuente.' . Los miembros, en el desarrollo embrionario, son, primero, una masa uniforme de mesenquima cubierta p'or la membrana cutánea. En ~ta fase apar,ecen islotes cartilaginosos que, más tarde, se osifican. Una vez osificados, Iórrnanse pliegues transversales a nivel de los puentes de mesenqu ima cu- bierto de membrana y separan unas de otras las diversas porciones del es- queleto .. , Así comienzan las artículaciones, rodeadas de restos 'ele mesenquima que· se transformarán en las membranas sinoviales. Estas varían dé unas arti- culaciones a otras .. El autor describe la disposición de las de la rodIlla, .de) tarso y del carpo, de suma importancia én cirugía . . La cápsula articular membranosa bien desarrollada forma pliegues y lleva vellosidades que sirven para rellenar la cápsula e impedir la formación, de un espacio vacío. Las superficies articulares han de deslizarse una en otra. sin irrter-cala.mi ento de prolongaciones o pliegues de la membrana sinovial entre ambas: Sin embar gor a menudo se 'intercalan y son aplastados y ras- gados porIos extremos óseos: entonces han de formarse otros de reemplazo .. La membrana sinovial se compone de tejido con ju nti vo : cOI1grandes célulasconjunbivas ricas en protoplasma. Cuando la circulación se realiza bien, hay pocas células, y, en cambio, más fibrillas. En las vellosidades con pocos vasos hay' células notablemente grandes; cuya ulterior diferenciación en fascículos fibrilares está 'detenida .. Los nervios son amielínicos y mielínicos.· Los primeros van junto a ros vasos; .los ultimo s poseen corpúsculos laminiforrnes. Los capilares hemáticos forman una r~d de mediano espesor. Es notable la presencia de nu marosos botones o yemas vasculares y vasos capilares, .{que han permanecido en fases primitivas del desarrollo, mostrando, cO]1 indudable claridad, que se-ha dificultado o frustrado una incipiente neo.for-. mación en la membrana sinovial. Gu illebeau y sus colaboradores, en publi- caciones anteriores, han Hámado r.epetidamente Ia. atenció)l'hacia'ia cir cu ns .. rancia de qu e, la neo formación ,de los, órganos y la de 10~ -vasos no sigu en siempre necesariamente la marcha normal. Si la, vascularización se detiene, se produce un crecimiento 'anormal .excesivo y en la cápsula articular se notan las vellosidades pobres en' vaso's y extraordinariamente r icas en células.. El. hecho "interesante e importante de cóexistir u n .(etras0 .de la,' vascularización co nu na Iozana neoforrnación de tejido, es un ejemplo que se'"é éciñgran 'cl'a:ddaclen las prínrerasfases de la~ vellosidad-es sinoviales, corno fenómeno normal. _ I - POr esto cuando .hay: bacterias· sn.Ia sangrese producen, preferé~1temente metástasis en las·'l~fm,bril.nas'sinoviah~s, porque en-los capilares y, sobre todo, en los botones o yemas, daposttanse laS"bacteríaspor lo difícil de la circulación en, ellos. A esto se añ~de, ptob'a'pl~~ente, la incapacidad de la , membrana sinovial para formar antitoxinas. . ' La frecuencia de los alifafes. iqrre tanto- irl.túéS: reclaman 'del. práctico; sé: deben 'al aplastamiento. ele' vellosidades sinoviales: (Guillébeá.u, Schun: Arch:f. T-ierheilk.;'T.j'LIX,'iri.)· .. .: ':.',,' + <:,",,; . ~l·'··' r' ./ . ARTICULaS 'EXTRACTADOS. HAAG, GA:l3-LOS. Modificaciones de los alvéolos pulmonares al comenzae a funcionar. i Osterr, Wochenschr. t. Tierheük . 1917 Y Disertación de Berna, de .T917.)-El pulmón del ·feto mamífero, antes deÍ nacimiento, es' gris- blanquecino y pequ eñ0; RO llena la cavidad torácica. Los lóbulos están. muy marcados," por qu e predomina el: tejido conjuntivo: En cambio, el pulmón que ha respirado, es rojo-claro y voluminoso. La transformación del pulmón fetal en el respiratorio no es bru sea, sino gradu al; se realiza en .el transcurso de algunos días. En Jos-fetos de término se advierte, al seccionar el pulmón, una red de' gruesos tabiques conjuntivos que rodean el sistema cavitario de los alvéolos. y comprenden a muchos de ellos, Los -alvéolos aparecen.circulares o poli-o gonales. de 15-20 micras' de diámetro y sólo contienen una' insignificanbe cantidad de restos 'celulares. Las paredes de los alvéolos son muy delgadas:' . miden de 5 a 10 micras. En la pared se. advierten a1~nas células epiteliales. cúbicas de 7 a S' micras-de lado , algunas forman grupos de 2 a 3. El núcleo se halla en' el centro de cada célula. La- pared alveolar está compuesta de tejido conjuntivo con .muchos capilares, cuyo diámetro. permite el paso simultáneo de dos hematíes. Las. fibras elásticas están 'relativamente poco desarrolladas. A la sección se' nota que ias, células epiteliales, después de haber entrado en los alvéolosel aire, l10 se aplanan.isino que más bien permanecen cúbicas; indudablemente, porque su protoplasma diferenciado ñacía la materia córnea, no puede ya mudar de-forma, y sólo una nueva generación de tales' células adquiere la forma plana, efecto de la. dilatación de los alvéolos. (G~illebeal), Schui. Arch, t. Tierheilk. LIX, r r.) BACTERIOLOGíA BARBARÁ, B. Estado actual de los estudios sobre el ~Coccobacillus aerí- diorumo D'Herelle. (Revsita del" Instituto Bacteriológico de Buenos Ai1'es, n.O 2, r9rS.)-En una épizoot ia que observó en 1909 entre las langostas de Yucatán, logró aislar '.D'Herelle un microbio, et-Coccobocillus. acridiorum, que,. según-aseguraba dicho 'autor, al ser inyectado a las langostas o al ser ingerido por ellas junto con los pastos y demás vegetales iriíectadcs prcdu cía una enfermedad infecciosa y contagios'a en alto- grado, capaz.de propagarse en gran escala yqu e, 'pOrcausarumL gran mortandad, er a u n medio excelente -para destruir las plagas de langosta que' tanto perjudican ala agricultura. El gobierno argentino contrató a D'Herelle pa,ra que ensayase EU métr do en dicho 'país, 'y;una vez terminados, los ensayos ne mbr 11 na comisión en- ó cargada de- analizar los resultados.conseguidos. cuyo r esums n expc ne Bar- baráen el 'presente.tr abajo .. r . '-tr( : -La primera cuestión que se.haplanteado a todos los .inves'tigadcr es al inicia» sus experiencias dalabcr.atorio con el cccobacilo de D'Her elle, ES la siguient e: la ingestión, por las langostas. 'de cultivos vivos ccnser vadcs en el laboratorio por -resiembras en' tu has, 'es completamente innccua: en cambio, la inyección .mata u n. .pequeño número de las inoculadas, en un fismpo relaüvam,énte largo. Si con el· contenido intestinal de las que mueren; f inyeetf-notras series sucesivas de langostas, sé consigue exaltar la vil ule r; r ia 452 REVISTA VETERINARIA. DE ESPAÑA . \' , . del germen hasta qu e·a] cabo de varios pases llega a producir lamueite entre cuatro y' siete horas. • 'Conseguida esfa virulencia máxima se trató de averiguar' si dichos cultiv~s matan por inoculación lo mismo que por 'ingestión. -La comisión / argentina, en repetidas experiencias, no consiguió 'matar ninguna langosta haciéndole ingerir per os cultivos de bacilos qu e por inyección mataban alas longostas en ocho horas. A pesar de los resultados poco favorables obtenidos en el laboratorio, se hicieron ensayos en el campo a fin de determinar. si podían ser contaminados los pastos yalirnerrtos que ingieren las langostas pulver izándolos con cultivos de bacilos de virulencia máxima. Muchos autores afirman que, después de las pulverizaciones, se infectan una cierta cantidad de langostas, perO la in- terpretación de estos resultados es dudosa, porque Sergent, al iniciar sus investigaciones, observó 'una mortandad espontánea en las langostas de Argelia de las cuales aisló un cocobacilo aU,tóctono que consideró igual al de D'Herelle. La comisión argentina observó un hecho análogo; antes de haberse practicado ninguna pulverización. ocurrió una mortandad-en las langostas de las cuales se aisló un cocobacilo idéntico al de D'Herelle, En vista de estos hechos/no e,sposible afirmar qu e las langostas muertas despu és de las pulverizacioíres de 'cocobacilos lo hayan sido a 'consecuencia de éstos, pues está demostrado que bacqos idénticos son huéspedes habituales de lan- gostas que se encuentran muertas espontáneamente y aun de langostas sanas. _ 1 " - , Si, a pesar de esto, se admite que la pulverización de cocobaciloses capaz . de infectar algun.as,~ángostas, ¿pueden éstas contamínar a sus congéneres ir crear así una spizootía suficientemente mortífera? Sergent y Lheritier afirman que el contagio que así se hace es muy poco apreciable y Béguet añade qu e la propagación de la epizoot ia es lenta 'y se hace por canibalismo" es decir, que toda langosta' enferma es inmediatamente devorada por las siguientes. Esta propagación no es en tanta escala: ni se produce con la , rapidez suficiente para que pueda apreciarse con facilidad, contrariamente a lo que ocurre en las epi~00tias espontáneas observadas en las que la mor- tandad es muy considerable y perfectamente visible, lo que demuestr-a que si en algún caso se consigue provocar la epizootia artificialmente, en ningún caso sé llega a la-destrucción total, tal como se observa en la naturaleza. En resumen: el procedimiento biológico de D'Herelle no se puede consi- . derar, hastarobtener otros resultados, como capaz de .dar por sí solo Iasolución al arduo problema de la extinción de la Iangosta. El autor termina añrmando: 1.o Qu e el cocobacílo considerado pOr D' He- relle corno causa de la epizootia de Yucatán en 1909, es innocuo para la langos- ta una vez ha pasado ciertó tiempo ~n medios de cultivo. 2. o Este microbio/ puede exaltar su virulencia por sucesivo; pases , en langostas hasta sercapaz ' . de matar por inyeoción en 4'a 6 horas. '3.0 Esta virulencia: la pierde m.uy rápidamente a:Í ser expuesto al-ext~rior. 4. o Esta virulencia, según la Comí- rión argentina" no es suficientepara las langostas' a las qU,ese hace ingerir cul tivos en cantidades prácticamente colosales, y según Sergent y Lheritier: que, en el mejor de los casos, sólo mata elao por ciento. 5.0 En:lanaturaleza se observan epizoot ias entre las langostas. cuya mortalidad es perfecta- mente apreciable, mientras-que en las epizoofias conseguidas artificialmente ARTICULaS EXTRACTADOS 453 en las mejores condiciones la mortalidad difícilmente puede ser apreciada. 6.o En la naturaleza se encu entran en las langostas enfermas no contaminada s . artificialmente y aun en.las que no aparentan el'rnenor trastorno en la salud, .cocobacilos idénticos por su morfología y biología. af-Cocibacillus acridiorum de .D'Herelle y que estos microbios banales son exaltables como aquél. finalmente, tampoco, es recomendable este procedimiento desde el punto de vista económico. En una de las experiencias, en las que dió mejores resul- tados, Beguet calcula que en seis días murier~2.500,000 langostas pOr hec- tárea, es decir, que esta epizootia, comparada con losmedíos mecánicos de destrucción, había dado el mismo resultado .por hectárea que una zanja de 6 metros de largo, 50 centímetros de ancho y r metro y medio de profun- didad, que en un día pueden hacer y tapar dos braceros.s-s-F. S. \ CARPANO, M. - Estudios baeteriológiccs en ia infección tifoidea del CabalÍo (La Clínica Veterinaria, l5-3t cl,eenero de'l9l8),.-El autor recuer- da que en 19II', estudiando la etiología de las afecciones tifoideas -del caba- llo, pudo demostrar la presencia de un virus filtrable y. también pudo aislar con cierta constancia diversos microorganismos: un estreptococo de tipo eq~ino! ~na bacteria del grupo de las septicemias hemorrágicas (pasterelas) y ot'ra del grupo paratífico, según el predominio de la localización pulmonar o gastrointestinal. -, . . Con estos antecedentes preparó un suero contra la pulmonía infecciosa \ en caballos fuertemente' inmunizados con diversas cepas éerstre-ptococcus, . equi, bacterium equi:septicumyun p(Lratíjico:todos ellos aislados de animales . ' enfermos. Los resultados de este suero, como preventivo y curativo, confir- man las ideas del autor, es decir; que los citados microorganismos cons- tituyen un factor 'preponder;mte en dicha. infección. aunque se admita un virus filtrable como agente causal ,o primitivo. . . En u na comunicación a la' Sociedad de Biología de París; el doctor Corn- bes dice haber amÜizado 56 productos Jlatológi~os procedentes de 3l caba- llos muertos de ,pulrn,onía)nfecciosa. De tales productos. ha aislado, 44 gér- menes. de ellos zoestreptococcs, 24 bacilos (que serán descriptos ulterior- mente}. un' bacilo 1 clasificado como paratifico y -un bacilo II clasificado en el grupo de la septicemia hemorrágica. . . De tal comunícacíón se deduce _claramente-dice Catpano-que los resultados . de los análisis del doctor Combes concuerdan perfectamente 'con los suyos precedentem.ente publicados con motivo de numerosos análi- ~is ,de distintos focos repartidos por Italia.-C. S. E. ' " ./ , GIR'~UD, MARTA 'y DElmIEU, E. Investigación de los bacilos de Koch en los esputos fluídífícados.por la piridina. iSoc. df Bio!., noviembe ~9l7.)- Es un método sencíllo y rápido, .Agregar a ro cc. de esputos l5 ce. de pii i- I .. dina; mezclar bien con un agitador de vidrio; dejar eri contacto hasta que la masa quede completamente flúida (s-ro-minutos pero) puede prolongarse la acción de la pir idi na más tiempo sin incdnveniente); centrifu gar "y preparar por e lmétcdo e Ziehl-Neelse,n. Corno la piridína se usa en frío, obra menos brutalmente que la sosa o los hipocloritos en. caliente; además, no altera la ácido y-alcohol resistencia de los bacilos tu berculígenos.-P. F. 454 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA PA TOl.;OGIA CU~;;ON, H. H. Cdccidiosis de las gallinas. (Boletín n.O 3, 1917, del Departamento de Agricultura; Unión Sudafr icanaj.e=La coccidiosis' o diarrea blanca está muy extendida en la Península del Cabo y probablemente en otras partes de la Unión del Afr ica del Su d., El au tor expone en este trabajo un breve resumen del agente causal y del tratamiento y señala' las medidas profilácticas siguientes, que se deben aplicar con todo rigor: LO Las gallinas que mueran se enterrarán profundamente o serán quemadas: 2.°, Teniendo en cuenta que las coccídeas pueden conservar su vitalidad durante doce meses o hasfa más tiempo después de ~er evacuadas por un ave infectada, resulta difícil desinfectar un gallinero; se debe quitar la tierra del suelo y poner tierra limpia, pero ésta se infectará rápidamente de nuevo si se vuelve a poneraves enfermas en el gallínero+Es preferible dejarlas en el gallíuero y sacrificar las aves así qu'e presenten los'primero~' síntomas. Únicamente los polluelos recién salidos del huevo se colocarán en un gallinero limpio, con el suelo re-novado y con los abrevaderos y come- deros desinfectados, El aislamiento debe ser en extremo riguroso. pues hay que tener en cuenta que las personas encargadas de los gallineros infectados -pueden, sin darse cuenta, llevar 'la enfermedad' a los sanos hasta con el cal- zado, 3. ° Si se emplean cluecas para la incubación, se corre el riesgo de in- / fectar los polluelos, pero si se prefiere este sistema sobre la irícu baciórr arti- ficial, debe procurarse que '[as cluecas procedan de un gallinero completa- mente sano. 4. ° Si no se pueden llenar estas indicaciones o si no 'se dispone -de tierra para renovar el suelo del gallinero, será. lo mejor: a) sacrificar -todas las aves así que presenten el menor síntoma de coccidiosis; b) quitar -del suelo del gallinero una capa de tierra de unos 6 centímetros de espesor y quemarla' o desinfectarla. e) desinfectar cuidadosamente las perchas, el -ponedor y el come-dero y el bebedero. d) emplear para la incubación cluecas 'a.bsolutamente simas. e) sumergir 106 huevos en una solución de alcohol de '9) por ciento,'o lavarlos primeramente en alcohol metílico, dejar los seca; y bañarlos luego en una solución de su blirnado al 2 por mil antes de someterlos a la incubación (Vet. Review, febrero 1918.) . RAILLIET, ,A. La coccidiosis del conejo. (Académie d' A griculture, 7 -noviembre 1917.)~La coccidiosis .de los conejos puede.presentarse bajo una forma aguda.o crónica, y provoca una gran mortalÍdad en los años húmedos. Tiene asiento- no sólo en el hígado, sino también en el intestino de los co- nejas, Y'por excepción en las 'cav,idades nasales, la faringe y la conjuntiva. Las coccidias, agentes+esenciales de la enfermedad, son protozooarios microscópicosde la clase de los esporozoarios. J . La necesidad de un medio' húmedo para que - 'las coccidias evolucionen .. fuera del organismo, explicae.Ique la ccccidiosis ataque sobre todo en los años llu viosos, Y, sin embargo, la .formaci ón de los .esporozoidos sólo exíge una débil humedad, puesto que experimentalmente se ha visto qu e se ejecíúa mejor y de una,Jl\allera más rápida bajo una ~apa de agua de pocos milí- metros de espesor que en una masa profunda. Lahumedad habitual de las" camas de los conejares parece suficiente. l. I , ARTICULOS EXTRACTADOS Cuando la enfermedad aparece en un conejar, deben aisiarse o sacrifi- carse los conejos enfermos o sospechosos. 'En lugar de echar los cadáveres y sus vísceras en' los estercoleros, como se hace ordinariamente, deben qu emarse, o por lo menos, enterrarse profu ndamente, fu era del alcance de los perros o de otros carnívoros. Además, hay que desinfectar perfectamente las camas ylas jaulas: lavar estas últimas con agua hirviente y rociar las camas, por ejemplo, con agua que contenga 40 gramos de ácido sulfúrico por litro, o espolvorearlas con cal viva. Pero para evitaren lo posible la invasión de u na cría hay que adoptár ciertas precauciones de orden general. En primer término, no se deben reunir en un mismo medio un g;aíl número de individuo·s. Esta es una prescripción, que se apoya en las .más simples consideraciones económicas, porque la cría de conejos en gran escala exige gastos para su alimentación que la hacen g'ravosa. En segundo término deben separarse pronto los conejos jóvenes de los adultos. Construir los conejares en lugares sanos, tenerlos bien aireados y lo más secos que sea posible. Dar alimentos secos o cocidos, prefiriéndolos. a Ios'forrajes verdes, evitar cuidadosamente las hierbas mojadas pOr la llu vi a ya menudo ensur iadas con tierra. No extender los alimentos sobr e Ia cama, sino en comederos enrejados, colocados a cierta altura; en fin" poner al alcance de los animales agua potable y renovada frecuentemente en vasijas fácilesde iimpi~r.," ,', Con todas estas precauciones, si las crías no están de un modo absoluto al abrigo de los ataques de la, enfermedad, se tendrá por lo menos el mayor número de probabilidades de que la sufran sólo en pequeña escala y de es- capar a los estragos del mal. Como tratamiento se puede emplear un remedio que preconizan los vete- linarios .ingleses y norteamericanos corrtra la coccidiosis de los polluelos: solución' de sulfato de hierro 20 centigramos, aproximadamente, en un litro de 'agua de bebida. La curación su ele obtenerse, por lo común, a los diez días de tratamiento. ' El autor,' en vista de los buenos resultados obtenidos por el veterinario I ' ' italiano San Lorenzo en el tratamiento de la coccidiosis intestinal del ·buey 'mediante elt.imol , cree que también podría ensayarse en el conejo, si bien reconoce qu e las coccidias del intestino son, mucho más fáciles de alcanzar que las del higado.-":"F. S, GALLI- V~LERro, B, Ooccidiosís i~testinal (disentería roja) de los bóvidos. -Obser~aciones sobre' la «Eimeria Zurni-Rívoltas. (Schw, Arch. für, Tier heílk., enero i:918,)-,-En 1878 Zürn observó por primera vez la presencia de coccidias en los intestinos y g'anglios linfáticos de terneros muei·tos ,de inflamación intestinal aguda, y el mismo año Rivolta distinguió estas ccc- cidias de las del conejo y les dió el nombre de oyios-permcusn Zürni. Desde esa fecha tal énfermedad ha sido objeto de frecuentes investigaciones pOr las pérdidas que causa en el ganado. Gall i Valer io expone en este trabajo el r esultado de sus estudios efectuados en' varios terneros, Existe discrepancia sobre si la coccidia del bueyes idéntica o es distinta de la del conejo, Degoix, Zublin, Hutyra y Mar ek y Hartrnann. afirman que la coccidia del ganado bovino ieimeria ZÜ1/ni) es distinta de la del conejo (eimeria stiaedev. . - 456 REyrsTA. VETERINARIA DE ESPAÑA ·EI.aueor ha investigado también este. punto y dice que entre ambos gérm.enes existen notables diferencias morfológicas. I Las coccidias de los bóvidos son casi siempre de forma esférica, mientras que las del conejo son ovoides y ligeramente aplanadas por uno de sus ex- tremos. Esta forma ovoide se mantiene aún después de ia fecundación, de tal manera que los oocistos de las coccidias del conejo tienen una forma perfectamente oval. Por el contrario, en las coccidias de los bóvidos, en las que las formas ovoides son ya muy raras, los oocistos sen absolutamente esféricos. , . También' existen diferencias en la forma de los espcroblastos: en la ccc- cidia .del conejo (eimeria stiaede) tienen la forma de pera, al paso que en las del buey ieimeria Zürni) la forma es oval. Desdl; el plinto de vista patógeno existen igualmente diferencias entre ambas coccidias. En el conejo tiende a localizarse en el hígado; e.n el Luey no; en el conejo sólo provoca diarrea: en el buey una verdadera disentería. Además, como ya hizo notar Rivolta, la coccídiosis del conejo está mu y extendida, mientras que la de ios bóvidos es relativamente rara y a veces se localiza en regiones donde no se crían conejos. Si se admite ql!e ambas coccidias sonidénticas, hay que admitir también la existencia de un medio de propagación distinto del conejo. Por otra parte, Guillebeau pudo infect'ar tres terneros con coccidias precedentes de bóvidos, pero en cambio no logró'infectar ningún conejo. Zublin obtuvo el' mismo resultado negativo, y el propio Galli Valerio ha administrado grandes can- tidades de ooci stos a un conejo, RO sólo con los alimentos ;y la bebida, sino directamente' mediante un tubo de goma y el conejo continúa vivo sin presentar ninguna alteración morbosa ni revelar ninguna coccidia bovina en sus excrementos. 'De .estos experimentos Se deduce que la cóccidia del ganado vacuno, causante de la diarrea roja, es distinta de la de los conejos . y, según el autor. debe llamarse eimeria Zürni Riuolta. Como resumen, de su trab.ajo ei autor sierrta las siguientes conclusiones: l. o La disentería 'coccidiosa' de los bóvidos se debe a u na coccidea específ ca: eimeria Zürni' Rivolta. 2.°, Se transmite 'principalmente por los animales enfermos que la propagan por los establos, cuadras y demás albergues. 3. ° Si no se desinfectan bien los lugares infectados, se mantiene la infección durante mucho tiempo. 4.0 Para una buena profilaxis es preciso: a) una enér- gica terapéu tica ester ilizarrte de los animales enfermos junto ton el aislamien- to 'de los mismos. b) destrucción, de las heces y desinfección del albergue, con ácido sulfúrico.re) drenaje de los prados para que no se formen charcas en las que las coccidias viven y esporulan y abrevar .el ganado \ en agu-a potable.-'F. S., , . f - . I - J • l. .. SANLOREÑ·ZO.F. , La diarrea roja (coccidiosis intestinal) en los bóvidos del Píamente. (Il .Moderno Zooiatro, 31 octubre y 30 noviembre 1917.)- El autor ha tenido ocasión de, estudiar algunos cases, bien diagnosticados, de coccidiosis intestinal' de los bóvidos en Italia, y en vista de las escasas \ >1 observacionés recogidas por otros autores, ha querido llamar la atención de los veterinarios sobre esta enfermedad. ~' El trabajo está' sólidamente documentado, y comprende un 'resumen .histórico, conciso, pero muy completo; de la coccidiosis intestinal de los " \ 1 , ' ARTICULaS EXTRACTADOS 157 bóvidos. Los mejores" datos los ha sacado -de Ias observaciones recogidas en Suiza por Zschekke, Hess, y Gu illebeau ; en Fi ancía por Degoit y Mar te l; también se ha observado 'en Túnez, Afr ica Oriental, Abisinia, en el Cabe, I en Schleswig-Holstein, etc. ._ Laprimera observación de 'Sanlorenzo se refierea una ternera de echo meses que presentó súbitamente postración, pérdida del apetito, detención de la: rumia, estreñimiento y algunos accesc s de tos. Prcnto la defecación' se hace diarreica y frecuente, con expulsión de materias líquidas fétidas y estriadas de sangre ,(dia,rea .rofa). El estado de 'la res es alarmante; los antisépticos intestinales. aconsejados por los tratadistas fracasan, y, pcr consejo' dei Prof. Perroncito, el autor .recurr e a la administración de las cápsulas de timol. Rápidamente la enfermedad cede y al tercer día las " manifestaciones más graves. han cedido al tratamiento. El examen micr os- cópico, que había .revelado numerosas coccidias en las heces, en negativo; . otras dos terneras fueron también cur-adas con la administración de cápsulas de timol, que contienen de 7 a 8 gramos de timol; la dosis aconsejable son dos cápsulas al día; con dos o tres tomas hay suficiente para vencer Ia.enfer medad: / Las coccidias puestas en evidencia en estos tres casos presentan los ca- ,\ i acteres siguientes: forma Iigeramente oval, membranas de doble contorno, protoJ?lasma hialino, núcleo redondo y granuloso que ccupa las tres cuartas partes del contenido de la membrana. . Las observaciones de Sarilorenzo demuestran que la diarrea roja no es excepcional en Italia y que el tratamiento con el timol, en vista de tosre~uj- tados obtenidos, es muy superior a .los demás métodos curativos precc- nizados por los diversos autorea--e-C. S. E. CREMONA, P. La diarrea roja'. en los bóvidos del Veneto. tu Nuovo Erco- lani, 31 marzo d~ 1918.)-Este autor, conforme con eltrabajode Sanlorenzo, estima que la coccidiosis es frecuente en Italia, y respecto 'a 19S resultados terapéu ticos obtenidos con fa adrhinistración del timol, dice lo, siguiente: ~E¡ ácido, tímico dióresultadosverdaderamentesorpr~ndentes en dos caECE. que se curaron perfectamente en 4~6 días. Al ternero se le administró el ácido t.imico a la dosis de [O grs, por día, al buey a la dosis de 1S grs.: a los animales que poblaban el mismo establo, se les dió, con fin preventivo, durante 3 días. S grs. 'de timol. C. S. E. , Corninott i, L. Contribución al estudio de la diarrea de los \terneros. De la bnonconeumcnía eolibacilar.. (La Clínica Veterinaria, IS' abril, 1918.) -Todos los autores que se han ocupado del estudio de la diarrea de los, f¡ernero~ no se han puesto de acuerdo para clasificar las distintas formas que afecta esta enfer~edad. Jensen torna, corno base de su 'clasificación, el modo (le p~n.etrar el germen, en tanto' que Poels se guía por la, ria.tural eza, del germen ocaaiona l-de la enfermedad. Esta divergencia puede explicarse por el hecho de que el mismo .elemento causal p~ede dar origen a diversas maní- testaciones clínicas y también 'que varios' gérmenes pu eden encontrarse asociados en una misma enzoo tia. Las observaciones recogidas en estos últimos añcs han Orientado mejor el conocimiento de esta enfermedad, y actualmente se admite que la colibacilosis es Iaíorma dominante en la diarrea-de los terneros y que puede REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA presentarse -con manifestaciones clínicas o anatorncpatológicas .rííversas de uria u .otra enzootia y aun en la evolución de una misma en~ootia. La forma clínica más frecuente de la colibacilosis se presenta con una enteritis catarral sobreaguda con diarrea profusa (sínt9ma que denomina- la enfermedad) con manifestaciones generales de septicemia. aguda, profundo abatimiento de la-res y cianosis de las mucosas apareptes. Una forlll;a 'tambíén sobreaguda es cuando ataca gravemente a diversas serOsas, incluso las meníngeas. En este último caso predominan los síntomas de meningi- tis. En la Lornbar día es muy frecuente una tercera for ma, ou ando ataca alas articulaciones, de evolución subagu da, caracterizada por la tumefacción de uní! a~ticulación, ordinariamente de la extremidad pcster ior. Esta tu- mefacción es más intensa, fluctuante (exudado seroso) -Y ofrece cierta re- sistencía [escudadc fibroso), pero siempre es mu y dolorosa. La posibilidad de que el bactenum coli pueda causar procesos neumónicos ha sido demostrada anteriormente por los trabajos de Pfeiffer. Stazzi y ]ensen. Pero, para estos dos últimos investigadores-Ia pneu monía .colibacilar er.a considerada como una localización secundaria, esto es, una complicación anátorno-patológica del proceso general (de la colibacilosis' clásica que ataca a los' terneros r~cién nacidos y evoluciona rápidamente; sólo Pfeiffer describe una forma de la colibacilosis con.Iocalización pulmonar que ataca a los terneros a la edad de 6-8 semanas, Estos hechos los han comprobado recientemente Po mella y Grcsso. En estos últimos años Corninotti ha tenido ocasión de observar una pulmonía 'de curso' subagudo, acompañada de tos ydisnea que atacaba a terneros de 15-20-30 días. En un principio creyó se trataba de una infección por el bacillus uitulise-pticus, pero las observaciones bacteriológicas condu- jeron a aislar del tejido pulmonar enfermo I el bact. eolio Recientemente el autor ha podido comprobar una enzootia' de pneu rnonia colibacilar qlle aparecía en un parque de aprovisionamiento. Los enfermos tenían de I5 a 20 días: la enfermedad aparece con tos y trastornos generales, tristeza, pérdida del apeti10, supresión de la reactividad a la compresión en las pe- su ñas y terminación caudal, y fiebre 40-40'5°. Al cabo de cuatro o cinco . días los síntomas se agravan, la disnea ~s más manifiesta y más frecuentes los golpes de tos. La exploración del pecho no suministra ningún elemento de diagnóstico, debido al asiento de las lesiones en los lóbulos anteriores y medios del pulmón, que por estar cubiertos por la escápula son inex- plorables, Los síntomas descritos pueden estacionarse por algunos días, y hasta 'presentar algún mejoramiento; lo. general es· que se agraven los síntomas pulmonares, desaparezca el apetito, la adinamia sea intensa y el animal muera;' e~ final de esta enfermedad es mortal, '. . La patogénesis del proceso la! explica Corninot tí de est¡t forma: menor resistencia delosanirnales a a la: acción patógena del bac. coli y unaatem{a- ción de su virulencia. La enfermedad debe empezar por una septicemia y la resistencia del organismo sólo permite que el.germen se instale en el. tejido ,pulmonar y 'provoqu e una inflamación. Lapulmonía eolibacÍla¡;:' será, pues, una forma de colibacilosis de virulencia atenuada 'del agente causal, Las lesiones anatorno.patológícas más importantes radican en e1pulmón, de preferencia limitadas al lóbulo anterior; el par enquima enfermo, no pre- senta aumento de volumen, el color es de un rojo vivo, consistencia seme- ARTICULaS EXTRACTADOS 459' jarrte al páncreas. En la superficie de secció~ se notan focos de hepatización, y raras veces el proceso inflamator-io toma carácter purulento. Histológica- merrte la lesión pulmonar presenta 'caracteres de bronco-pneurnonía crupal. A las lesiones pulmonares acompañan-también lesiones 'de enteritis catarral con hipertrofia más 'o menos marcada de la cadena ganglionar mesentérica y con lesiones degenerativas de los órganos parenquimatosos. No es raro encontrar hipertrofia de todos los ganglios linfáticos del cuerpo, incluso los periféricos. ' , En uno de los terneros muertos de pneurnonía colíbacilar. Cominotti ha .enco ntrado en el hígado lesiones nodulares de tipo casaoso. Se trata también de u na Idealización del éolíbacilo. -diferente de la pseudo-tu berculosis de los , terneros descrita por Valléey atribudia a un pequeño bacilo que toma la \. coloración Gram, diferente, asimismo, de los nódulos del -hígado estudiados par Langer y debidos a un bacilo del grupo Enteríditis-paratifo B, El examen microscópico delos productos recogidos en los cor tes del te, ji:dó pulmonar'hepatizado, los cultivos yla 'inoculación al conejillo de Indias demuestran que la bronco-pneu monia subaguda es una forma clínica y anatomópatologica de la colibacilosis.' El au.tor establece estas conclusiones:' , I~a La colibacrlosis del ternero puede evolucionar en la forma de una bronco-pu'lmónía de marcha subaguda, , 2:" La forma articular de la colibacilosis puede, en algunos casos, re-' presentar una complicación de la forma septicémica o también puede refe- 'r irsa a u-na infección secu ndar ia de gérmenes circundantes. B.a El: bac: 'coli puede ocasionar en el hígado del ternero formaciones ~ riorlu Iar es, como las observadas por Langer producidas pOr un bacilo del subgrupo Enteriditis-paratifo, B, y par Vallée en la pseu do-tu berculosis del 1 " -fernero.-C. S:E. TERAPÉUTICA " A. El alcanfor en inyección intravenosa en el tratamiento de ras infeccio- nes de los équidos,-Brachmann' ha utilizado, con buenos resultados; en' el ~ tratamiento de 'la neu morita del caballo, la inyección en. laS( venas de solu- ci ón acuosa satur-ada y esterilizada d~ alcanfor. Ehrhard, del Instituto Ve- ' t.erinario de Zurich, ha 'usado esta inyección en ISO casos de infecciones diversas de los caballos (adenitis. broriqu itis, influenza" fiebre tifoidea, anasarca, pleur¿pulmonía contagiosa) y en algunos casos de metr itis sép- tica de la vaca, Los .resultados fueron superiores a toda ponderación, .salvo en algún caso grave de rieu mo n ia infecciosa y de anasarca. / La solución acuosa' concentrada ,de alcanfor se prepara de este modo: a u n litro de solución fisiológica estéril se añade gota a gota solución aleo. " hólica saturada de alcanfor hasta qu e forme precipitado; lu ego se filtra para obtener una solución suficieütemente límpida. La dosis par~ un caballo es de goo·a 1200 grs. según la talla; la inyección puede repetirse a las doce o veirrticu atro horas, La ~cción excitante' del alcanfor -se manifiesta súbita- rneute E~ tratamiento' es más.eco nómico que con saluarsán. y .no, produce REV,ISTA VETERINARIA DE ESPAÑA fenómenos tóxicos y de .degefleración par'anqu irnal (mipcardio), 'como de- terrn,ina el saluarsáw (R;f. La Clínica Veterinaria, 15 abril, J(18).- C. S, E. BECKER. El nitrato de plata en el tratamiento de las ñstulas.s--Hace algunos años que Becker había recomendado el 'nitrato argéntico cerno tr-atamiento eficaz, simple y práctico en las fístulas pedales de los bóvidos., Este tratamiento consiste en introducir una barrita de nitrato en el canal fi stu loso y cerrar la entrada con un pu fiado de algodón y con una venda. Al 'cabo dé una semana, se quita la venda, y se encuentra en el trayecto fistuloso un-tapón seco y la curación se-efectúa rápidamente. Cuando son , varios los trayectos fistulosos, el autor aconseja recambaír las barritas de nitrato de plata con el intervalo de 8-10' días. Durante su, servicio corno veterinario .agregado a, ,ti n regimiento de ./ artillería de campaña, el autor ha tenido repetidas ocasiones de adoptar su \ ( ¡ método en el tratamiento de los caballos a los qu e la presión de la silla o atalajes mortificaba la cruz y dejaba trayectos fistulosos profundos, A este objeto cita el siguiente-caso: un pura sangre dea años que tenía el mal de cruz, habiendo transcurrido 5.meses sin haberse podido curar por- .completo, presentaba un trayecto fistuloso profundo de 15 cm, de largo. No obstante las irrigaciones diarias con diversas soluciones (ti,ntura de iodo, líquido de Vil.late, aceite de trementina) po se consiguió ningún mejora-- miento, El autor recurrió a la irrigación diaria del trayecto C0n una solución de nitrato de plata al 25 par ciento, perO este tratamiento, continuado du- rante 8 días, no produjo efectos notables: Con ayuda de una varilla'de vidrio introdujo en el fondo del trayecto una barrita