Vol. XIII. Barcelona : Noviembre-Diciembre 1919 Núms. II-12 ARTICULOS ORIGINALES Algunos dipilídidos parásitos del perro y del gato Por CARLOSRODRÍGUEZLÓPEz-NEYRA Catedrático en la Universidad de Granada Escasas' publicaciones existen en más próximo, resultando los anillos o nuestra patria que traten la parasitolo- proglotis con poros genitales opuestos. gía verrnidiana peculiar en España, es- ' , Los testículos son muy numerosos, alo- tu¿'io que puede decirse se ha iniciado jados corno en alvéolos del parénquima hace, muy p0CO tiempo, y de aquí el re- centraL El ovario es bilobulado, y cada ducido número de datos conocidos so- lóbulo puede ser entero o ramificado, bre los casos interesantisimos que de disposición que varía según las espe- continuo 'se presentan. Procurando con- cies. El útero aparece formando un re- tribuir en la medida de nuestras fuer- ticulo celular que rodea a los testícu- zas al conocimiento de tan importante los, el cual va desarrollándose en los especialidad, dedicamos 'el presente eS-1 anillos más distantes del escolex, en los, tudio a dar a conocer los parásitos del que forma un saco donde se disponen género DipylidJ7Im, 'que .hesnos encon- los huevos; aumentando de tamaño .trada en la región graaadina. , progresivamente por el gran número de El género Di¡'Jylidi'u1n Leuckart, huevos que' aloja, termina formando 1863, está constituido por cestodes per-' numerosas vesículas 'separadas' unas de tenecientes al suborden Ciclofiliduios, otras, que son las cápsulas uterinas. familia D-ipilidiii¡a.e RaiHiet, caracteri- Cada cápsu'la puede contener varios zados por ser plathelmintos de pequeño huevos o solamente uno. Huevos pro- 'tamaño, provistos de una cabeza o es- vistos de una doble membrana trans- colex que tiene cuatro ventosas inermes parente, a cuyo través se ve la oncos- dispuestas en cruz en su ecuador, y un fera o embrión exacanto. La fase lar:' rostelo o' eminencia .retráctil en la por- varia es un cisticercoide. ción' apical, ei cual está armado por va- Las especies que hasta ahora hemos rias filas d coronas alternas de ganchos, encontrado parasitando los perros y ga- cuya forma es casi siempre la de una es- tos, son las siguientes: nina de rosal. A continuación del esco- lex se ve una, porción, desprovista de \ -'D1PYLIDIUM CA,N1NUM, L., 1767 segmentación o cuello, y en seguida se observan una serie dé anillos dispues- .tos formando la cinta o estróbilo, Los SINpN1M1A. - Taenia canina, L., anillos presentan dos aparatos repro- 1767; T-. 111 onilijornus, Pallas; 1781; ductores masculinos :y femeninos si- T. C/.lC01I1Gr'ímo Bloch; J782; T. cate- métricos, y cada uno de ellos tiene Un '/1'IfOr1'1'les, Goeze, 1782. pro parte;' T. poro genital situado en el borde lateral clliptu:a, Batsch, 1786; T. cun piceps, / / , ! , i ~ I 1""'3.7. I \I I cus, Zeder, I800; pro parte; H a- chos de I3 a 15 p, de longitud (1). llysü elliptica, -Zeder, 1803, pyo par-' Leuckart, Krabbe y otros, fundándo- te; Allyselmi11Athus cucumerina, vVein-' se en el desarrollo más rápido del DiPY- lad, I858;' D'ipy;lid'iu'/ln cucwmerinan», lidilt111-caninum, parásito' del gato, así Leuckart, 1863. / . como en las dimensiones menores de Caracteres. - Longitud total, de ISO estos gusanos y otras particularidades, a 400 mm., a veces aun mayores; le consideraban como una especie distin- latitud máxima de 2 a 3 mm. Escolex ta (Tcenia elliptic« Batsch), no obstan- (fig. 1) pequeño romboidal de 340 a te, hoy día se la admite como una sub- 400 p, de diámetro, según esté más o. especie (Dipylidium cal'linum ca.ti). Los menos contraído, provisto en su parte ejemplares que nosotros poseemos tie- apical de un ros tela en forma de maza, nen las particularidades diferenciales retráctil en. un infundíbulo cefálico y siguientes: Longitud total,de 95 a 300. cuatro ventosas ligeramente elipsoida-, mr'n.; latitud máxima, de 2'5 a 3 mm.; les de I40 a IS0 }-L de' diámetro mayor. diámetro de los huevos, de 48 a 53 p.; .. El rastel o 'en estado de protracción mi- oncosf eras, de 25 a 34 p,; longitud de de 180 }-L de longitud y 95 o 120 }-L ele los ganchos de la oncosfera, I2 a 13 }-L; diámetro, .estando armado aproximada- el número de huevos incluídos 'en cada mente por 60 ganchos distribuidos en cápsula uterina es de 12 a 25. ' cuatro coronas alternas; de estos 'gan- Eooíucion, - Los estudios de Mel- chos, fácilmente caedizos, y cuya for- nikow (1869), 'Villot (I883), Sonsino ... ma es parecida a la de una" espina de (I,888),;Grassi y Rovelli (I888, I889), Y rosal (fig. 2); los mayores están situa- últimamente, de joyeux (19I6), nos han dos en la corona apical y miden de 12 dado, a .conocer exactamente ~l!proceso a 14 }-L de altura, disminuyendo poco a evolutivo que efectúa 'esta especie y el, / poco de tamaño, hasta llegar a 6 (j 5 p, modo particular de adquirirse su para- . que alcanzan los de' la corona básica. , sitismo. Los animales transmisores in- Cuello '01Uy corto iy estrecho (150 a termediarios que padecen el estado cis- 25(') }-L de latitud). Primeros anillos muy ticercoide del Dipylidiu1n caninu1n SOI1 cortos, paulatinamente van aumentando tres: el piojo del perro (Trichodectes en longitud' hasta, hacerse más largos' canes Rezius], la pulga del perro tCte- que anchos, siendo los últimos de la ca- nocepholus conis C~~rfis) y la pulga del dena aproximadamente tres veces rriás hombre (Pule» irritans L.) Melnikow largos que anchos (long. = 7'6 mr~1., logró infestar experimentalmente los lat. ' :3 mm.), afectando el aspecto de piojos, haciéndoles. comer huevos de una semilla de pepino (fig. 5). Los 'po- Dq:pylidiUr1ncolocados en la piel del pe- '-, 'ros genitales se disponen uno a cada: rro ; Sonsino, Grassi y Rovelli, que lado, del borde lateral, formando' una comprobaron la existencia -del! cisticer- prominencia ,poco acentuada,' situada coide en -las pulgas del perro y del hom- muy cerca del, medio de .la longitud, bre, demostrando que eran los animales , Vagina s1n' receptáculo seminal. Hue- .en que normalmente se desarrolla la , vos agrupados en número:de 15 o más Jase larvaria. que Villot derlOininó. .en elll interior de las cápsulas uterinas Cryptocystis trichodectes, aludiendo al (fig. 3). Los huevos son esféricos o li- escaso desarrollo de su vesícula cistica, geramente (dípticos (fig. 4); su cubier- ~10 pudieron obtener experimentalrnen- ta externa tiene un diimetrp, según Da-' vaine, de 37- a 36 }-L; según Leuckart, (r ) COl' el nombre de Dip!JIlid!i ...." sexcoronai ..... , Ratz, ha descrito recientemente este autor un ces- llega hasta, :50 '¡L. En los ejemplares que ltode de r oo' no tendrá lugar, ni el animal se pondrá en tomqsados entre si, A veces, el tinte rojo _condiciones apetecibles para la carnicería; es más obscuro, casi negro, no "distingui'én-, también procuran informarse del vendedor, dose los vasos que forman las manchas, los y,' para asegurarse, hacen orinar á la res cuales e~tán cubiertós por la sangre. extra- mediante toques en el meato. Esta aprecia- vasada y 'coagulada en el tej iá'o -de sostén;' ción nos parece errónea y los ganaderos j ui-. en ocasiones la materia colorante de la san-' ciosos, cuya observación merece confianza, gre está alterada y .la placa es amarilla en no la conceden valor alguno, La importancia parte o en su totalidad, Después de reabsor- de la hemorragia urinaria está, en e~ecto, bida la 'hemoúagia, dichas manchas pueden " lej os de guardar relación con 'las alteracio- volver a' adquirir -su aspecto roj o o reticu- nes de la vejiga. Se ven animales que san- lado inicial. Comúnmente' las alteraciones gran mucho y tienen sólo, ligeras dilatacio- forman relieve sobre la mucosa bien for- nes varicosas arborescentes 'de la mucosa, mando pequeñas vegetaciones; ~ecíiculadas 'sin el 'más pequeño 'tumor, en tanto q'ue o no, lO masas y tumores más o menos vo- otros, con grandes lesiones, sangran poco y luminosos, casi ,2iempre de superficie en for- algunas veces expulsan la orina-clara., Sin ma de coliflor, \ embargo, los coágulos, visibles gracias al En 'el 'microscopio se adquiere la certeza color sanguíneo que han conservado en, el de que el epitelio ~ la mucosa permanece de acto de la micción, testimonian solamente intacto, y que la diÍátación de los vasos 'del hemorragias intr avesicales copiosas anterio- dermis constituye la alteración inici'al; esta res a. la emisión de la orina, La sangre. que congestión puede quedar reducida a sí mis- se mezcla en' pequeña 'cantidad a este líquido, " ma, acompañada, lo más de cierto grado de , sale tal cual es, sin coagulación previa, si, induración fibrosa del tej ido de sostén j pero cómo es frecuente, se extrawasa en el acto ,en los casos en que se desarrolla un tumor, de Ja micción '; si sale' antes de este acto se se encuentran los -elementos de un neoplas- .f ormará un coágulo pequeño que por su in- ma vascular, de un verdadero angioma y los mersión mayor o menor en la orina se de- de una proliferación conj untiva, de impor- colora resultando inapreciable para, el pro- tancia variable según las circunstancias La fáno, en tanto que una hemorragia grande alteración parece, por lo tant~, comenza'r en da los coágulos rojos, . , , ., ARTÍcULOS TRADUCIDOS 487 -- ------------~----------'----_._---'--'- En 10 referente a la época del año en que 'Relacionando estos hechos hay que con- aparece la hematuria diremos que es difícil cluir que Ta enfermedad, o al menos ,su sig- fijar el comienzo de la enfermedad. Puede no esencial, la hematuria, se manifies'ta, a , existir la lesión en tanto ique su m'anifesta- partir del comienzo del verano hacia julio ción externa característica, de orinar sangre, en e/ganado que pasta, y a continuación, hace defecto. Cuando este tJ:astorn/o se pre- en el ,establo, durante todo el invierno y senta, ocurre que cesa 'repentinamente para principalmente en los últimos .meses de esta. reaparecer más tarde. Como el diagnóstico, estación, Fn contra de la opinión de Galtier, para el profano, descansa 5610 en' la emisión no se presenta casi en ),a época de las pri- de orina roja, puede hacerse _tarde .cuando meras- hierbas, mejorando 'el estado de los el 'mal data de algún tiempo, aveces en una enfermos más recientes, sino más bien a la , de las reapariciones. de este signo, , ' , inversa, Resultaría, realmente interesante po- La mayoría de lás personas que hemos der interpretar esta, acción de la hierba pri- interrogado dicen que la orina sanguinolenta maveral y fijar el valor d~e estas curaciones no aparece en todas las épocas del afio, pero' admitidas, por los observadores,' Según las que se presenta con más frecuencia en in-, publicaciones, esta eventualidad de la cura- 'vi.erno durante la permanencia de los bóvi- ción se refiere únicamente a los casos de dos en' el establ~, Esto éoncuerda c?n la ,hematuria contra idos al final del invierno y opinión de los autores gue han denominado por tanto de: duración relativamente corta, la hematuria 'rojo de establo, en oposición a los cuales pueden considerarse como agudos, la hernoglobinuria o piroplasrnosis que reina si es que el 'calificativo se puede emplear ha- en los prados en primavera y otoño., , blando -de una afección' esencialmente cróni- N umerosos ganaderos ardeneses- declaran ca, Destroye menciona casos agudos, pero que la enfermedad que comienza en, invierno, muchos de ellos deben referirse a 'la ,hemo- cura o se atenúa mucho en la primavera con la vuelta a los prados; su larga expe- riencia les ha enseñado que si una mejoría globinuria o pir oplasrnosis cuya diferencia se ha establecido después. N o existe, por ta-nto, duda alguna respecto .a la naturaleza • notable no se presenta en un período de diez hernatúr ica d'e' la meada de sangre contraída días después de estar' en el verde, no mej o- en el establo durante el invierno, porque la rarán, por lo .que J;l0 deben conservarse rnu- piroplasrnosis no se presenta más que en los dio tiempo. Al contrario" en las reses que prados y en la primavera y verano, de suerte desaparece la hematuria o disminuye "nota- qué la hematuria aguda debe admitirse cornó blemente en dicho período pueden alirnen- una realidad y su 'Curación como posible, tarlos de igual modo que los sanos y engor- ~Se trata de una curación completa" v1erda- dar; sin embargo, es prudente, deshacerse dera, o de una' curación clinica.? Las autop- de 'ellas 10 más tarde en la. primera 'quin- sias podrán decidirlo, La observación confir- .céna . de 'j ulio porque, la meada de sangre ma que la enfermedad persiste/en algunos reaparece de ord1inario a' partir de este mes individuos, en tanto que es pasajera en otros, y durante los meses' consecutivos y puede Estos hechos se reiieren, sobre todo, a los agravarse tanto más cuanto más próxima a casos que se presentan en toda época, de su fin esté la estación de los pastos.' Por hematuria de corta duración que curan por nuestra parte no hemos podido comprobar sí' solos, Nosotros lo hemos comprobado en la exactitud de 'estas afirmaciones;' pero se un novillo; la micción sanguinolenta había trata de datos recogidos en distintas co.mar- durado cuatro semanas y la vej iga estaba cas por, ganaderos reputados por su .espir itu. exenta de tumores. de observación y merecen. ser tenidas en , El por ciento de bóvidos afectados .var ia cuenta, Confirman la opinión del veterinario mucho. Mr. Gillet "que la hematuria comienza prin- Marcq y Delos refieren, .según M, Hano- cipalmente al final del invierno, antes de sol- zet, médico-veterinario en Neuícháteau, que .tar el ganado al campo, :lo cual determina la en un predio de la, comarca, habia, hace curación" (1). . treinta años, ~ hernatúr icas én una manada (1) Cadéac, Patholooie i... erne, t 'de 60 reses.. En la mayoría de las 'fincas de' RE''lSÚ, VETERIl\'ARIA 'DE ESPAÑA las zonas 'invadidas, todos. los años hay al-, nuevos creados en terrenos poco tiempo an- guna res atacada. Para explicar "la indem-' tes roturados. nidad de algunos , individuos ¿ no se podría " El estado de gestación parece ej ercer in- invocar los {actores conocidos de la etiología fluencia en algunos casos. N uestro colega 'general: resistencia del individuo, inrnuni- M. De1croix, de 'Saint~Hubert ha dado a co- dad, cantidad, actividad del agente pató- nocer hace tiempo que algunas' vacas sanas geno, etc.? La marcha de la enfermedad, tan comienzan a expulsar" Orina cargada de san- oistinta según las' reses hace pensar en ello gre algunos días o semanas antes del parto, de igual modoo" desapareciendo este' síntoma en .la quincena Las influencias atmosféricas parecen no siguiente al alumbramiento. La misma res tener acción, La sequia excepcional del ve-' puede, presentar una serie de accesos oclehe- rano de 19II no ha hecho disminuir el nú- maturia con ocasión de, partos sucesivos. Es- mero de casos de hematuria en relación con ta particularidad ha' sido confirmada en , los años ordinarios o años húmedos. nuestras .investigaciones, pero el fenómeno '. La hematuria se presenta en los bóvidos contrario también es posible. Una vaca he- de todas edades. Los 'terneros .lechales no matúrica preñada que parezca curada en los la contraen, aUI}que se ven casos, si bien ra- últimos períodos de la gestación, puede vol- ros,en los de tres o ,cuatro meses; es más 'ver a ser hematúrica después del parto. Es" frecuente' en las terneras y n ovill os , siendo tas observaciones pierden mucha importan- los adultos los que pagan mayor tributo, cia si' se 'considera que el' síntoma de orinar Estas indicaciones se aproximan a las de sang.re es esencialmente intermitente; sin 'M. Moussu que dice que la enfermedad es embargo, la' acción agravante de la gestación rara en los jóvenes y excepcional antes de la avanzada, sobre una lesión vesical prexis- edad de dos años y medio o tres. ' ten te, es "habitual y el. propietario obrará El papel del sexo es nulo j las hembras y prudentemente' no llevando al toro la vaca los machos, estos últi mo s castrados 'o no, en que se haya comprobado la 'hematuria, adqui.eren la enfermedad. La hematuria: ata- Hemos visto una vaca cuyos tres' pro- ca indistintamente las reses flacas o .gordas. ductos fueron hematúricos en la ficaen que . Según 'los ganaderos, la antigua raza .de ¿acieron, El propietario pensaba en la in- las Ardenas es menos propensa y más re- fluencia hereditaria, pero a juicio nuestro sistente a los ataques de la', hematuria. La 'no hubo más que pura coincidencia por ha- enfermedad, dicen, es rr¡ás frecuente 'de~de ber permanecido los animales 'en' un medio la mej ora del ganado por' selección y sobre donde reinaba la' hematuria, La madre, in- todo IJar cruzamiento operados para obtener demne en apariencia, 'pudo muy bien estar ,mayor buque en los individues 'y 'consecuen- atacada. I \ temente mayor, rendimiffito' salud de , cuente 'como lo -es' desde la introducción de los bóvidos hernatúricos. Tiene un sólido estas, en el cultivo ardenés. Este r econoci- apoyo en las observaciones hechas en las miento de vla meada de' sangre, es real, pero Ardenas y también, como veremos después, debe referirse' a las roturaciones ',ya!. culti- en el hecho áe que dichos bóvidos pueden vo de nuevos terrenos de bosque, opefacio- curar trasladándolos a prados mejorados. nes que coinciden, en efecto, con la mayor ,La hematuria es muy frecuente en las Ar- aplicación del cultivo intensivo, denas, pero realmente también se presenta Sea lo que fuere, parece demostrado que por todo nuestro país. Si la conceden esca- la hematuria ha disminuido y hasta' desapa- sa atención los ganaderos y veterinarios es re~ido de l~ rnayor ia de', I~s explotaciones 'porque en verdad es poco grave. Pero la donde han mejorado las prácticasculturales. realidad de su existencia nos ha sido afir- Marcq y'Delos en un folleto .sobr e lahema- mada por varios cornpañeros ; uno de .ellos- turia, indican que "¡s~mejante resu\t~do se .establecido en el sud del Brabante .nos ha. he. conseguido en varias comarcas, en la Bié- manifestado observarla con 'largos inte~a,-, vr e/entre otras, conel drenajé de las praderas los en animales de la corrrarca ; 'es más f re- y con la, distribución de fosfatos de cal. Di- I -cuente en otras partes de la misma provin- chos autores' refieren hechos análogos ob- cia principalmente en Beauvechain, Hamñe- servados por flan~,zet y Lefébvre veterina- Mine, Werde-Saint-Georges, cuyo suelo re- rias en N eu ícháteau y Bastogne respectiva- cuerda el de las Ardenas. mente. Hanozet, después de indicar que la La mayoría de los' labradores cultos de- estercoladura practicada desde antiguo no claran que el uso continuado de abono a base impide en modo alguno el 'desarrollo ·de la de cal y ácido fosfórico, los dos elementos hematuria, cita el caso de propietarios que de que carece el suelo ar denés en, absolu- habiendo modificado sus, tie,rras por el áes- to, les ha permitido criar .su ganado al abr i- . agüe y abonos fosfatados' y calcáreos no go de la hematuria. Insisten en la necesidad harivuelto a tener reses hematúricas y com- de' abonar Jos, prados' naturales lo mismo pran por especu.lación, para revenderlo, C0n que los demás cultivos. Según ellos hay que pioveche, ganado heruatúrioo curado des- aumentar la proporción nutritiva de ros ali-. 'pués de permanecer en sus prados. Este es mentes en sus distintas formas: hierbas, un hecho de valor, real. Por <;>tra parte, heno, pajas. forrajes artificiales y granos." Boudeau, veterinario en Aigurande (Indre) La opinión contraria también tiene sus atribuye al empleo de la 'cal y del fosfato de partidarios, y en efecto, algunos labradores cal la falta de hematuria en tanto que ex- Ven presentarse la hematuria' en su ganado plotaciones contiguas, ~u'e, n0')0 usan están a pes~r de los abonos. Unas. veces vla situa-' ' atacadas. ción anterior no sufre variación y: en este ¿ La hematuria' es contagiosa? ,No, según caso cabe pensar si los abonos fueron dis-: la opinión general en la Ardena, Hemos re-, ( ___________ --'-_A_R_TÍCCLOS T_RA_' _D_U_C_I_D_O_S'----'-'"'- ~ .1 cibido la comunicación 'siguiente del com- probabilidades en semejante hipótesis para pañero W ... : Un labrador había mezclado, que la primera vaca' se hubiera infectado a sin saberlo, con su ganado, una vaca herna- "menos ' de que gozara de inmunidad, La in- túrica; tan. 'pronto se hubo' apercibido la' troducción ,de otra res a título experimental aislé; sin embargo, dos reses que habían es-: acaso hubiera permitido 'resolver la hipóte- tado en contacto con la enferma presenta- sis, a falta de 'lo cual nos párece preferible ron días después hematuria que desapareció' estimar esta observación como incompleta, rápidamente, Nosotros cr-eemos que' para Precisaba reconocer con detenimiento la va- juzgar semejantes afirmaciones hay que ca aparentemente" exenta para adquirir la .~ompra la población' civil acompañados 'de sar- tosos. :~ na/ que se suma a 'la legada por el senemigo, que, COIllO los aliados, tampoco ha podido La. sarna del caballo es trasmisible al hom- evitar 'ni resolver eficazmente el problema. bre, pero no se generaliza y cede. a una me- de su profilaxis y terapéutica. dicación sencilla (layado con jabón verde). Ignorada u olvidada, origina en los solí- El sarcopte -irrita los tej-idos por su ac- pedos 'de nuestra campiña 10s mismos perjui- ción propia y por la del líquido que segrega. cios q~e en el Ejército';. es particularmente Los tejidos reaccionan rorrnando pápulas peligrosa en los- sementales cuya piel grue- (botones) lesiones iniciales apreciables por sa y arrugada ofrece excelentes refugios el .tacto. Vesi~ulas· primero, las pápulas se para el .sarcopte. Por estos motivos merece abren y el exudado que contienen se óeseca retener Ja ' atención de los veterinarios prác- formando costra que aglutina algunos pelos ticos e interesar los poderes públicos, que - que caen con ella' dejando depilaciones pun- ,tendrán, siguiendo+el- ejemplo de Francia, teadas que confluyen al extenderse las le- que incluirla en Ia ley de enfermedades con- siones. El prurito es continuo, más .violento tagiosas y dictar una serie de medidas para en verano que en el invierno,' de noche que evitar su propagación y extinguir sus focos. durante el dra y' con mayor intensidad cuan- *** .de los animales tienen calor o están cubier- La . biología del sarco pies .?sca:biei ~ val'. tos con manta. c qui -, no es completamente conocida. Adul- El' prurito obliga al caballo a frotarse, y to, vive en la superficie de la piel de los morderse, .produciéndose alteraciones infla- solípedos; la hembra p .netra en la epider- matorias, costras, -engr osamientos y arru- 111 is, labra una. galería, pone los. huevos y gas del' tegumento ,que tarribién se observan muere. El tiempo que precisa ~ara 'la incu- después de un tratamiento irritante. bación está mal determinado : 48 horas, se- La enfermedad hace inflaquecer los caba- gún unos ; , de 3 a JO dias, para otros. Los I10s que llegan 'hasta el marasmo. La pri- 496 . REVISTA VETERINARIA DE ÉSPAÑA mera epizootia que tuvo el Ejército belga en mamas) en el sitio. época en que era poco 19I4-19fS causó bastantes bajas. ofensivo. Hay caballos piojosos }' sarnosos La sarna es' la 'enfermedad de la "rnise- que lo son todos los inviernos lo cual parece ria"; -se desarrolla principalmente en in- demostrar .que los parási-os, incluso el sar- vierno cuando los solípedos estári provis- cepte, exigen, para evolucionar. condiciones tos de pelo' abundante, dificultando con ello dr medio que bastaría probablemente supri- la limpieza. Al abrigo de esta coraza de pe- mir o modificar. para unped ir sus perj ui- los, el sarcopte labra sus galerías y lesio- cios. ' nes que aparecen repentinamente al practi- ** * car \~I esquileo. Los caballos C::e'oficial son Diogllúslico - Aparte f¡él romienzo J, e" rara vez atacados. La sarna, por decirlo así, que las pápulas, determinando un prurito in- era desconocida antes de la guerra en los tenso, pueden: en unión del 'contagio, permi- équidos bien cuidados de nuestras explota- tir!,!l diagnóstico; en !Seneral, es imposible ciones agrícolas, presentándose .por excep- afirmar su existencia ya «ue las' alteraciones ción en el Ejército. ir.flamatorias comunes a las dermatosis, pa- La 'sarna' empieza. en general, por los la- rasitarias o no, simulan las lesiones de la dos de la cruz y del cuello, a veces en los sarna sarcóptica La es.rimas, las costras, íjares o en la ca~eza (contagio directo de las depilaciones y el prurito, son síntomas un caballo a otro, '0 por los arneses o tras- comunes a todas las a íccciones de la piel tes de limpieza). 'Se ex-iende rápidamente que, lejos d~ excluir la sarna, conviven fre~ a las demás regiones del cuerpo, grupa, nal- cuenternente con ella. gas, periné y parte superior de +os rniern- En el verdadero. terr eno de ia clínica, .en bros ; el sarcopte se encuentra en la base e: de la clientela rural y en campaña, o cuan- de la oreja, en el interior de' la cuenca, en de no se dispone 'de microscopio, el veten- la piel del prepucio y de la ubre. En estos' nario no dis'pone más que de la vista y del sitios lisos y desprovistos de pelo se dis- tacto para dia~nosticar una afección cu- tinguen perfectamente las sinuosidades en tánea. Ante un caballo Que se rasca, siem- relieve de las galerías labradas por la hem- pre se hace la eterna pregunta r. j se trata de bra ovígena y bajo la costra de las pápulas ,sarna? Cuestión resuelta de modo distinto 'sensaciones dolorosas o por la g~- tivos. Como reveladoras de esta patogenia, ficultad de ciertos .movimientos. hemos indicado los alifafes articulares que 4. e ojeras' Gl!!btda.ntel- Las cojeras sin se' desarrollan en los potros; deu~a manera causa aparente son también ma¡üfesta¿iones bru'sca' Q paulatina, de ordinario sin coj era ge osreitismo .. " El Ipotro presenta, princi- ~r y siel1l~~e si~' fiebre,· que comienzan por la I pio de su doma,cojeras vagas, a menudo lige- cara in.terna del hueco del corvejón donde ras ... De ·tiempo en tiempo aparecen cojeras se localizan exclusivamente, o,. en todo caso, aní.b\;l~ntes que confunden al clínico por su conservan -en ella su mayor importancia. que ~archa GapricilOsa, su apariciónórusca, sin atacan, 'de' p'ref~renéia, a los potros más causa; su desaparición sin tratamiento al~ grandes. Nosotros tenemos una pieza anató- gUllg, o, <\1contrar io, por su persistencia y mica qu~. demuestra lo que acabamos de re- por. su' duración inexplicable." (Vivien). . fer ir ; e'!i ella figuran una vejiga articular El' potro de tiro pesado que nos, ha dado" interna, un falso esparaván y un sobrehue- materia para la mayor parte. de nuestras des- . so 'iguaftíiente interno. Admitimos la misma cripciones /elativas' al raquitism'o,' presen- . patogenia para la mayor parte de las hidrar- .I I ' .' _ " t*'b'a''también t;puy a- rnenudp, a veces, aparte trosis de causa desconocida, y .para. ciertas 'de toda .deéormación exter'iór reveladora de artritis ser-osas y periartritis con o 'sin ern- esta' enfer,n;e'dad. o si~ultaneameilte con pastamiento de la babilla, de los cuales he- \ Oit.:9~ signo;; de ¡lla, coj ef'aS .sin causa apre- m,05 visto varios casos 'evolucionar parale- ~i¡¡.~le, cojeras que curaban espontáneamente lamente. con otras alteraciones, de induda-' '<\1cabo de algunos días de 'reposo, para vol- ' ble or igen raquítico, como la osteoartritis de ver a rresental'se tras breves intervalos, -en la 'rodilla. Ries (3) ya entrevió' el 'ot)gen' ~a- otra extremidad hasta entonces indemne., quitico de ciertas formas de, artritis del p07 El(' la osteomalacia del caballo se pueden tro. observar 'cojeras muy parecidas. Así 10 re-. Por 1'0 que toca a estas alteraciones, con- conocen Ofiver y Sournel, y nosotros mis- 'sidera'das como ~anifestaciones de ósteo- ~os. las het~os' visto ~ juntamente .con las de- \ . malacia, Pécaud (4) ha observado inflama- formaciones de la cabeza, que tan clararnen- ciones articulares, Oliver la tumefacción de te ca.racteri~an la e~fermedad una vez des- las rodillas y corvejones y Carougeau la 'fre- arrollada. No se debe olvidar qué la,osteo- cuencia de artritis. 'malacia, en su forma Clásica, es mucho Acerca de la enfermedad del salvado, que , menos 'fr'ecuente que el raquitismo, y que no es más que osteomalacia o raquitismo, las coj eras indicadas preceden a veces CO'] según la edad de los animales 'atacados, dice .mucha antelación, a esas grandes deforma- C~deac en su l:>a.tolog·íd Q¡úrúrgica .getliJ?'a! t\iones. (1902): "Estas cojeras se acompañan 'de una -5.' Artritis JI sniouüis. - Las. lesiones de tumefacción articular o tendinosa, que, por· las' sinoviales se citan como dependientes del 10" general, cede con un tratamiento revul- os~eísmo. Según Vivien ~I),' Ia$' articulacio- sivo. A veces se observan inflamaciones ncs se deforman; uno de los caballos' de que . (1) Reu. Vét., 1901. hace la historia, .de cinco años. de edad, pre- (2) AH" de Méd. Vét;, '913 . .(3) Rec ..cil de Méd, va., 1896, pág. 304. - (1) Re-u. g(m. de 'us«. .vÜ. 1908, T .. 1: (4) Re-u. Gdll. de Mé d, Vé:., 1904, T. 1, pág. J. 506 ---------~ R¡::V1STA VETERI:\'ARIA DE ESPAÑA múltiples y sucesivas de varias sinoviales ... una yegua que tuvo que 'ser retirada de la Estas inflamaciones evolucionan sin eleva- doma por una coj era dependiente de la sa- ción de' la temperatura apreciable." lida de una exóstosis falangiana, que sufrió Moussu (1) señala en los bóvidos ósteo- ,más tarde el doble arrancamiento de la cuer- malácicos, artritis y sinovitis de las extre- da del corvejón. midades; sinovitis de las grandes y pe,que- La osteomalacia clásica del caballo da Ju- ñas vainas sesamoideas, 'artritis interfalan- gar también a des inserciones tendinosas y gianas y del' menudillo. Nosotros podemos ligamentosas. Nosotros hemos provocado citar ejemplos de accidentes .análogos, en ca- experimentalmente una desinserción de la ballos adultos' notoriamente osteíticos por extremidad femo~al del flexor del metatarso otros síntomas; señalaremos tan sólo el de en un poney que tenía. ya los- maxilares abo- un caballo de seis años, montado por un ofi- targados, obligándole a bajar corriendo por cial que únicamente hacía el servicio de pa- una acera. Nuestros compañeros de las colo- seo, que contrajo, en pocos meses, una doble nias, .han visto muchas veces este acci- podotroquilitis y un alifafe del calcáneo, A dente. La desinserción de la cuerda del cor- reserva de insistir sobre esto más adelante, vej ón se ve en la ósteomalacia y -en el ra- observemos, por el momento, que, pueden quitismo de los .bóvidos. A veces, cuando producirse artritis. y sinovitis imputables al es parcial, determina la sinovitis' 'del calcá- osteitismo. y que el raquitismo y tal ósteo- neo, que se encuentra en los terneros raquí- malacia tienen, a veces, las mismas conse- ticos y más rararnen te en el caballo., cuencias. ¿ ¡lra nuestro níticas de la Bretaña. Aquí mismo, las dife- caballo de tiro pesado, el mejoramiento pro- rencias que se observan 'en los grupos de gresivo se matea, pues,' por una merma crianza tienen la misma significación. En una- igualmente progresiva, consecuencia de una palabra, la .predisposición a los defectos alteración de los huesos. Esto indica que la óseos es muy predominante, progresivamente en Ierrnedad es la misma para, las dos varie- predominante en todos Jos caballos produci- dades y que se trata en uno y en ojro caso dos y criados de un modo 'intensivo y, rápi- del raquitismo. do; en cambio, es débil en, las variedades La duración de los accidentes que Vivien poneys. ,La alimentación substanciosa dada atribuye al osteitisrno habla en pro de' su en el primer caso, iencier.ra 'una proporción naturaleza raquítica "Este 'estadp -- dice ~ suficiente de fosfatos- e~ relación 'al cr~~i- es, en gen~ral, más crónico ; dura seis meses, miento exuberante de la trama orgánica? un año, dos años cuando más, durante el .. Esta pregunta necesita aclararla la ex- cual se asiste" de un modo ostensible aun- periencia. Sería jnteresante v'er si la preco- que progresivamente lento, a es.fa altera- cida,d,' el desarrollo exuberante introducidos , ción .esquelética." ~Cualquiera que sea, el en la crianza y explotación del asno, si la tratamiento la curación parece consecuencia sustitución de Ia avena por cardo d~rante del ti~mpo y de la S~pf.es'i6n .del traba¡o" varias, generaciones hacen perder al asno su (Cagn~): En los potr~s atacados de ¿q}li~ inmunidad para los defectos óseos. Se com- .tisrno, -sps manifestaciones más comunes se prende que la formación fisiológica, exalta- Jtlejoran con el tiempo. da a su paroxismo no sólo en e'l individuo La bilateralidad habitual de los desó,denes sino en sus generaciones sucesivas, se hace osteíticos tiene una significación particular; patológica a poco que a la exaltación ali- aparte' de que implica una enfermedad gene- menticia , agr~gue la' meno~ . impulsión, el se ral del' hueso, se encuentra ~a~bién en, el menor proceso procedente de 'los antepasa- raquitismo, Joly ha 'dicho con mucha preci- dos. En todos los departamentos orgánicos sión: "los esparavanes van por parej as ", Lo y en el organismo tomado en bloque, .la exal- mismo ocurre 'con .105 sobrehuesos con, la ARTícULOS TRADUCIDOS 509 ---------------------------- enfermedad del navicular, los 'osteofitos de mente en la edad avanzada, aunque puede te- la cresta semilunar,' la osteoartritis de' la ner las mismas consecuencias en todas las rodilla, la artritis seca de la babilla ; las ali- edades. No se diferencia del raquitismo y de I fafes calcáneas 'y otras vej igas y distensio- la osteomalacia, principalmente de esta úl- nes sinoviales, en las distensiones de la tima, más que cuantitativamente. cuerda del corvejón y de otras cuerdas fibro- Raquitismo, osteomalacia;' osteoporosis y sas y otros diversos accidentes, principal- osteitismo deben, pues, ser fusionados. Este mente en los' exóstosis invardablernente uní- último' término :adquiría así una significa- d~s' al raquitismo, tales como los de la tu- ción muy clara : la predisposición a los .ac- bero;idad 'inferointerna del radio y del roa- cidentes óseos unidos a estados patológicos léolo interno'-de la tibia, conocidos de los huesos; su gran frecuencia Vivien ha publicado el siguiente análisis no debe sorprender ni, tampoco su propaga- qJímico 'de un hueso procedente de un ani- ción 'hereditaria. Los' huesos de los anima- mal osteitico : las ~cifras obtenidas acusan , les atacados son huesos anormales en su es- una desmineralización intensa, como se pue- tructura, 'muy sensibles a la tirantez de los de comprobar en el raquitismo y en la os- ligamentos 'y tendones, etc., a las presiones, teomalacia. .al apoyo y a las reacciones locomotoras. .Según las primeras opiniones 'de Joly; el Hueso Hueso enfermo normal osteitismo engendraría principalmente de- fectos óseos: esparavanes, sobrehuesos, Agua y materia orgánica, 41'22 30 exostosis falangianos - (sobremanos, clavos) Sales minerales, , , , , 58'72 70'20 corvaza, ,etc,; muchas de estas lesi~e~rI(i se , De todo 16 que' precede resulta que se pue- habían referido hasta ahora, al raquitismo ni den imputar' al -osteitismo alteraciones que a la osteomalacia o a la osteoporosi , Ocurre 'enttan legítimamente en el dominio del ~a- 10 mismo con el esparaván, con la artritis quitismo y de la osteomalacia; esto prueba, seca de la' babilla, y con otras más. Estas al- al menos, el gran paren tesco de estos tres es- teraciones nos indican su variable 'naturale- tados del organismo. Ya los dos últimos tie- za, asociándose en el mismo individuo o en "ne'n tantos puntos de contacto que 'muchos varios individuos de la misma família,' con autores, y nosotros mismos, no vacilamos accidentes de origen indudablemente raquíti- en' unificarlos: En verdad, 'el raquitismo no co. El esparaván puede evolucionar en la ju- es más que la osteomalacia de los jóvenes, es ventud, y la artritis, o mejor; la periartritis decir de los animales cuyos huesos no' han témoro-tibiál se encuentran en 100 potros ra- alcanzado '.su 'compieto desarrollo. En, el ra- qiíiticos. quitismo, el tej ido óseo ya formado, se' re- , 'Si hay animales en los cuales los acciden- blandece por' el '~SttlO mecanismo que en tes: osteiticos 'sobrevienen prematuramente, I~' osteomalacia, de los adultos; el te- es' debido a la gran alterabilidad del tejido j ido 'óseo que continúa formándose P.o- óseo y a veces a una doma mal dirigida. En see 'desde el principio una : consistencia , , la mayoría de las ocasiones se producen des- rrrénor que el' hueso' normal. Esta última pués de un cierto tiempo de' trabaj o activo, particularidad resulta' de 'las 'perturba'Oioiies por 'efecto del mismo trabajo 'normal o del ',qu~ la enferme'dad produce' en' la función , trabajo exagerado. La osteítis' dé fatiga es dé los tej idos oseificadores, periostio y car- una verdadera realidad.: tilagos de conj unción, perturbaciones que ·AI lado del raquitismo y de' la osteomala- pueden manifestarse por signos' clínicos par- cia en sus formas clásicas, es preciso admi- ticulares. tir que' hay estados frustrados de' las' mis- 'Aun hay tnás: La osteop'orosis, ya sea se- mas enfermedades; muchos pótros son ra-' níl o 'contraída accidentalmente 'a consecuérí- quiticos y m'uch'os caballos osteornalácicos cía del repo'so, o de'tla toxi-infección, 'ya sea sin exteriorizar la, menor alteración. El ra- 'general o 'localizada, tiene "su participación quitismo 'es un factor del osteitismo ' infini- en -los accidentes 'del' osteitismo: Merced' a tamente más extendido que la osteomalacia; esta disposición, se producen fracturas f~dl- 'es más frecuente que ésta y sus alteraciones t. 510 REVISTA VETERIXARIA DE ESPAÑA .. , , , son también más numerosas porque, puede un estado patológico (osteomalacia y. osteo- atacar a Íos órganos generadores del hueso, 'porosis, ocasionada ésta por e,1 reposo, la (periostio, cartílago de conj ugación), en una taxi-in Iección). , '- ' época que todavía está e,! hueso en desarro- 'Se englobarían 'así, en un cuadro, todas llo y provocar 'así deformaciones de estos las alteraciones mórbidas, que tienen por órganos, Su acción patóg.ena, por este he- punto de partida un defecto de resistencia cho, es más 'extensa que en la osteomalacia; 'del' hueso. Las del caballo de tiro pesado ésta no ataca, según las ideas actuales, más tendrían su sitio lo mismo que las del caba- que a los huesos ya terminados, Pero las llo de lujo o de guerra, ya que son indént¡- deformaciones óseas debidas al raquitismo cas entre sí, no obstante las diferencias que pueden ser definitivas y, en los 'estudios .pr esentan con frecuencia. El caballo de tiro .hechos con M, Huynen, las hemos encon- pesado est,á más expuesto' al falso espara-., trado en los caballos de 15 años y más, .Asi .ván, a los voluminosos exóstosis de las fa- se comprende que sus consecuencias patoló- 'Ianges, a 'la osteítis deIa cresta semilunar, a gicas pueden evolucionar en todas las eda- las gruesas hidrartr osis: en tanto que ,el des sin que haya necesidad de invocar pro- .pura-sangre y sus derivados COTTenmás pe- cesos osteornalácicos particularmente inde- ligro al es'pa~aván, verdadero, a la osteitis pe~c;Ii'entement~ del' desarrollo, óseo; basta , sesamoidea,' a la artritis y periartritis de la que los factores del cansancio, aun el habi- corona y rodilla, a la infosura de origen . tual, entren en juego, . óseo, etc. La explicación de otras variedades Hay un gran deseo de ver simplificada la se encuentra en los pesos diferentes de los terminología relativa a todas las alteracio- ' animales, en su modo de utilización, en sus 'nes patológicas, Las voces raquitismo y marchas lentas o rápidas' sobre el suelo osteomalacia, se refieren a una sola enfer- -blando o duro, etc, y en el desigual volu- rnedad, pero continúan eponiéndose la una .rnen del 'hueso. a la otra, manteniendo la confusión, en mu- 'Refiriendo, los huesos a la forma cilin- chos autores, ¿'Una nueva palabra aclarará .drica se comprueba que su' volumen, 7TR2H el concepto'? Puede ser, a condición de que' y su peso crecen en razón del cuadrado de no haya violencia a la rutina, 10 que parece', su radio, en tanto que la superficie lateral dudoso, ¿ Por qué no reemplazar los dos ~RH aumenta en simple proporción al mis- antiguos por" uno moderno? Su significa- mo radio, La superficie es, pues" relativa- ción no escaparía ,a, nadie, por eso utilizo mente menos extensa en los huesos grue- de preferencia asteísmo, a osteiti;nw, por- sos .que en los delgados. La amortización de que este último implica la osteitis, cosa que las reacciones se hace de múltiples formas, falta en la generalidad de los casos. En los .pero en gran parte en la subtancia misma animales jóvenes, osteismo sería 'sinónimo del hueso; es, pues, más importante cuanto de raquitismo, y constituiría el asteísmo pri- la masa es mayor; es más completa en los mario. En los adultos, el asteísmo. com-' animales de osamenta fuerte y más imper- .prcnderia la osteomalacia y la osteoporosis, f.écta en los de osamenta fina. Se puede, ex- dos formas de asteísmo secundario, Todavía plicar el .por qué en los últimos están más tendría esta propuesta un mayor acierto" expuestos ,a los accidentes que se derivan pues 'los adultos pueden sufrir asteísmo a directamente, -de los choq.ues locomotores de' causa de las reliquias tdel ' raquitismo ,y 106 ia locomoción molecular "~el hueso (osteo- fenómenos de reabsorción osteoma:lácica artritis, fracturas). Al contrario, los esta- complican con frecuencia esta enfermedad dos de tensión que los movimientos articu- en' los potros. Con esta denominación se lares provocan en ligamentos, tendones, apo- puede conseguir esta' distinción : osteismo neurosis, sinoviales, etc" serán más perjudi- primario propio de animales, jóvenes, aunque ciales al caballo de tiro pesado, porque- las puede desarrollarse en los adultos y osteis- superficies óseas con que .se relacionan son , 1110 secundario. consecutivo a Ia defectuosi- relativamente más restringidas que en el ca-' dad del hueso, y pueden encontrarse en la balio de menor volumen (exóstosis por trae- senilidad (osteoporosis, asteísmo senil} ó en ciones 'sobre el' per'iostio, hidrartrosis, etcé- ARTÍCULOS TRADUCIDOS 511 tera). La influencia del volumen del hueso necen a especies menos voluminosas. La está probada recordando lo que ocurre - en densidad menor del hueso del cerdo, perro, la tercera falange, cuyos ángulos posterio- etcétera, tienen precisamente esta partícula- res, de escasa importancia, son atacados COH ridad en sus caracteres histológicos; el ra- mayor iirec\:1encia que la región anterior más quitismo se acusa' en ellos por una altera- cargada, llera menos masiva. ción más profunda del hueso; este térrni- TGdos los exóstosis que se desarrollan en no, raquitismo, no tiene la misma significa- estas condiciones' son, en el fondo, reaccio- ción anatómica en todos -Ios animales; el de 'nes de apropiación; el organismo tiende a osteismo conviene mejor en este sentido, adaptar los huesos cuya resistencia se mues- porque se aplica a un defecto de la osteo- tra, defectuosa por aumento, en este caso, génesis- sin contar con que las' alteraciones de .masa, .en 'OÚ¡;OS por la superficie de in- tengan un grado o una' forma invariable. I ser~ión o por la in~ovjlización de las arti- Utilizando en la osteomalacia la voz os- culaciones cuyo juego es doloroso. Por este teismo, no se prejuzga' nada respecto a la mecanismo se forman l~s osteitis, 'que I se re- blandura, a la fragilidad del hueso; es inne- dücen a desórdenes de' la osteogenesis di- cesaria la: distinción de ostcomalacic cérea o recta, perióstica o' cartilaginosa, '0 a la os- [lexibili« y de osteomalacia [racturosa; dos teogenesis indirecta, destruyendo las partes expresiones que se refieren a un solo esta- 'ya formadas para reedificar 'sobre su empla- do patológico: - los huesos atacados se ha- zamiento. cen blandos o frágiles, según la especie ani- Otras razones. militan- en favor del voca- mal y según el proceso patológico alcance a blo osteismo. toda la materia' ósea con intensidad o de un Las alteraciones del raquitismo no son-las modo .ligero y. desigual. (Reuue Générale de' mismas en todas las especies; las que' carac- Médécine Veteriuoire, 15. Septiembre 1919.) terizan las del caballo y del buey aparecen -- Trad. por ]. Rubio García. como normales en los animales que perte- ARTICULOS EXTRACTADOS FJSI01.,OGIA Retterer. Voronof ha querido investigar só- lo la restauración funcional de la glándula VORONO.!'. .Injertos testiculares .. (XXVJIl intersticial, prescindiendo. de la esperrnato- Congreso de Cirugía. Pa¡-ís; 6-II 'de Oc- génesis, pero cree que ésta, gue se halla en Itubre de 1919.) los viej os adormecida, despierta por la in- El autor ha practicado 120 111J ertos de .les- fluencia de la secreción interna o de las glán- .tículo en óvidos y caprinos de toda edad y dulas intersticiales. Y corno 'sólo actúan es- . sexo, normales o castrados. Ha empleado tas últimas, no ve inconveniente alguno en 32 veces el inj erto cutáneo. 66 el inj erto que se utilicen testículos de monos antro- en las bolsas y 22 'el' peritoneal. Los iuj er- pomofos para combatir la impotencia y la ,tos de fragmentos de testículo dan resul- vej ez sexuales del hombre. - P. F. tado mejor que los de testículos completos. y los inj ertos en las bolsas resultan rnej or 0RROLOGIA y . que los cutáneos peritoneales. V ARSi. A 'propóstto del suero anticarbun- . Los - animales viejos, debilitados e impo- coso-o '(Revistl!, Sudoniericono de En do- tentes recobran la normalidad sexual des- crinolo qia, Lnnncnoterapio ~I Qu,-rmio-tera- pués de inj ertarles • ~111 trozo de testículo de pia, 15 de Junio de 1919.) animal joven de la misma especie. La "ita- lid~J de los inj ertos ha, sido comprobada El autor ha estudiado, no sólo el suero en todos; los casos histológicamente, por normal del caballo y cabra. sino que meren- 512 REVISTA \.TF.TÉRINARIA DE ESPAÑA ;rializó sistemáticamente caballos y extraj o relatividad de' criterio de la filtrabrlidad el suero de ios mismos en períodos "diversos que está en relación. no sólo con ,la dimen- para ver cómo se comportaba para la cura- sión del elemento parasitario y la porosidad ción de la" sífilis humana.' - del filtro, sino con la condición experimen- Los resultados fueron los siguientes: El tal. suero normal .de caballo ejerce en la mayo- Hay formas bacterianas y prtooz oar ias. ría. de los hombres una acción tónica mani- visibles al mi-croscopio que pueden atrave- fiesta cuando se inyecta por vía subcutánea sar' el filtro. como el spirilhnn poruu»¡ .. al- · a dos'is de 5 a 20 centímetros cúbicos y más, gunos espiroquetes y cocos también lo atra- y en ciertas in fecc.iones generales puede no- viesan. tarse cierta mejoría, que se .hace manifiesta un .virus filtrable puede. luego, ser ultra- en las quirúrgicas. microscópico, pero no todos lo son, Otras Esta acción se paraliza pasado algún tiem~' veces el filtrado está aparentemente privado po, Se observaron casos de anifilaxia y en- de elementos figurados, los cuales pueden fermedad suér.ca ; pero inactivando antes el ponerse en evidencia con algún artificio; suero ~ 55" cambiaron 'las cosas. por ejemplo, en el' fi1trado de la pleuropul-' Respecto al suero de caballo, puede ase- monía bovina se ven, abservando en campo gurar el autor que con el proc~dente de ca- obscuro, pequeñas granulaciones giobulo~as. ballos mercurial izados ha curado todas las En otros casos fa presencia def virus se manifestaciones sifilíticas en algunos enfer- observa solamente en el filtrado, después de mos, como podía haber' hecho el mejor tra- lile enriquecimiento del- cultivo, que puede tamiento mercurial, 'y, sin embargo, el sue- manifestarse con un simple cambio macros- ra usado no contenía mercurio. cópico del terreno. Para apoyar estos hechos el autor ha idea- En resumen, no puede establecerse toda- do la teoría de que todas las substancias vía ninguna conclusión ni sobre la naturale- que ingresan, en el organismo, sean cristaloi- .z'a ni sobre el mecanismo de acción de este des o toroides, y especialmente si entran por agente patógeno. vía sanguínea. producen una: reacción de- , - En'pectoral, fiebre neumónica de los existen en' el pulmó;;' de l~scadáveres de establos (stich--yard feveT o p newmoniar. Los pleur opneurnonia contagiosa,' pero en ellas síntomas' propios de' la septicemia hemorrá-' se puede notar una coloración jaspeada de> gica (pulmonar) son a veces fáciles de con- bida/ ¡tI édema interlobular. La mucosa de' fundir con los de la pneumonia franca, pero. Íos grandéS' bronquios está congestionada, I uña 'observacióli' detenida' permite, 'sin ern- congestión que .en kl~nos casos se extiende I . bárgo, establecer ciertas difer-encias. Por a la ,tráqu~a } a la' laringe';y . que g!!neral- ej emplo : la conj untivitis existe 'casI siern- mente se halla cubierta. de un exudado espu- I;>.Fen la septicemia' hemorrigica y falta, en' . rnoso sang'dirrolento. T'ambién se .pueden ver e cambio,. en .la pneuinonía franca.' Esta con- en lIella· .man~has p~tequiales. Las pleuras' :1 juntivitis empieza por un 1.agri~eo. profusi- también ófrécen o vece~ u; aspecto, rojizo. sirno, pero luego la inflamación se hace más En .el' end'ócardiQ, se ven, ~~n' fr.ecuenda intensa y alca~za la córnea, ulcerándola a equimosis. Mhy raramente se puedeñ encon- veces, tornándose purulenta la secreción la.' trar M~m6irágia's 'ectoéardíacas.· Én otras gr-irnal. Se dan casos en que los oj os quedan partes del cuerpo se registran' 'lamb'fén le- , ,1 : t' ~ f" - , .- completamente cerrados por la adherencia siones diferentes, pero sohmiás variables ,y de' los párpados. dependen corrientginerlte d'e' 'la~ complica- El primer síntoma que recoge' él propie- ciones vque van apa~eja4as' al curso de la tario o el' encargado del 'ganado' es la ano- : en f'ermeda'd.' .,' , \ .~ . Jre'xia, luego la dificultad respiratoria .acorn- '1'00.0 lo pr~sc'ri'to, como l:fa't;l.lftientó de pañada de 'estornudos ytos seca y dolorosa. esta enfermedad 'va hiuy: pocas veces segui- El' pulso se ai:el~ra y es fuerte' en los' ani- do' de éxito. Ki~sle} 'dice haber alcanzado males cuya' complexión no es endeble. Sin bi.lenos resultados tltilizalldd batterinas 'pre- :ARTÍCULOS EXTRACfADOS " ,----_._-- ----- paradas con el 'Bacteril/.m bouisepticuni. sin duda, a 'la concurrencia de múltiples· También han sido empleadas estas bacteri- factores de complicación. ns Don mejor éxito, si cabe, como profilaxis' Hay muc?os puntos que tratar como ane- en los ganados no invadidos. Pero las enor- xos a la enfermedad que' nos ocupa yen ella mes' dificultades con que .se tropieza al que- 'CGmo en. todas no hay que olvidar la resis- rer hacer, un estudio .estadistico nos impiden tencia y la susceptibilidad individual. El que. adrrritamos los 'resultados (fV cca1'tsenijklmdige El sudor. saliva' y excrementos no se han 111 etiedeeiiwqen). manifestado virulentos. La sangre, en casos excepcionalmente crónicos no encerraba el' Los autores indiún' que a causa de la virus y sin embargo se hallaba en los ór- importación' de un caballo australiano tuvie- ganos citados. ron que estudiar' I~ enfermedad llarnada : Resistencia 'del virus. -:- La arma de los typho-ané::,ic inf ectieuse du , cheual por los estercoleros a los dos'. meses y medio de su franceses; p'emi-zii:Úc Au emie der Pferde emisión aun era virulenta .. por los. alemanes; infeclios alla.emia in ho/:- . La sangre conservada asépticamente per- ses o t oindisrcinbor por los ingleses; Swamp- manece virul nta durante tres meses; el sue- [euer in horses por los americanos y obser- ro desecado no pierde su virulencia hasta vada en las Indias holandesas 1a primera pasados siete meses. vez en 1916. La temperatura de 58° e destruye el virus _ Hutyr a y Marek la definen: en Iermedao en uná hora. infecciosa especifica de los équidos .deter- La sangre pierde su virulencia adicionán- m inada por un microorganismo -ultrarni- dala de 2 y, as% de taurocoláto de sosa croscópico, que 'evoluciona bajo la forma El virus es excretado por la orina durante de una septicemia aguda o cróruica acornpa- cuatro afias y aun más. La sangre siempre 520 _ ..._.. REVISTA VEJ'ERINARIA DE ESPAÑA , virulenta es más activa durante los accesos' se manifiesta por hipertermia alcanzando en de fiebre; y, c. c. basta para infectar un unos días 40°. 41° Y hasta 42° c. Esta tem- caba llo. peratura elevada puede mantenerse después La incubación es más corta por inyección de la muerte del enfermo, no obstante, lo intravenosa (5 a 24. horas) que' por inyección general es que haya descensos de -ternper a- subcutánea y más larga que por ambos pro- tura que puede llegar por baj o de la normal. . cedirnéentos por la via, bucal. En este últim'o Este primer síntoma puede pasar inadver- caso se necesita' una gran cantidad de virus tido. para producir la infección o la ingestión La primera manifestación - visible "es la repetid:' de cantidades pequeñas. . inapetencia acompañada de abatimiento: la Receptividad. - Los équidos .son los úni- cabeza está ligeramente baj a. cos receptibles. La enfermedad se presenta El pulso es de 50 acelerándose al menor en el caballo bajo las formas, aguda, sub- esfuerzo. E1 choque del corazón es de 'ta! aguda y crónica; es siempre aguda y mor- fuerza que hace vibrar todo el cuerpo. El tal en el a no' y potro. movimiento aumenta notablemente 'este sin- El virus puede conservarse '¡/'1 vi" o en el toma y determina a veces arritmia y apari- cerdo que no presenta más síntoma morboso ción del pulso Ve110S0. que la hipertermia. La respiración es frecuente y .se acelera l ufeccuui ·natm:aj. - Según Carré y Vallée . aún al paso; sin embargo, en los pulmones se opera por ingestión de alimentos o bebi- es imposible apreciar. la menor alteración. das' impregnadas 'del' virus. Ries la atribuye El movimiento es penoso: el animal se a las larvas de los estros gastrófilos que fatiga pronto, cae a veces al volver brusca- después de ab,andonar ~I animal atacado' y mente y se levanta con mucha dificultad., transformarse en insectos adultos inocula- La actitud del animal en, la caballer iza rían el virus por picadura a los caballos. hace pensar alguna vez en el tétanos; en Esta es una suposición poco probable. Los movimiento, se observa en/ el enfermo cierta J japoneses piensan que la' transmisión de la tensión de los músculos que recuerda la enfermedad se verifica principalmente por in fosura o el reumatismo muscular. las picaduras de los tabánídos. Sus expe- ' La conjuntiva está roja al comienzo con riencias distan mucho de ser convincentes, reflejo a~arillo. sembrada de petequias de En las caballerizas sin moscas de Buiten- color a veces pardo; más tarde se convierte zarg se ha observado' el contagio. Este no' en rojo suci-o o pálido y al mismo tiempo pudo operarse más que por el aparato diges- más o menos edematosa. tivo. La mucosa bucal presenta síntomas aná- Hay que admitir, aunque con reservas, lagos aunque con .mcnos daridad.· que en -las Indias Holandesas la infección La orina es obscura y albuminosa .S11l en- . natural se verifica principalmente por in- contrar en ella sangre ni hemoglobina. gestión del virus, .si, bien los 'tabániclos pu- Los excrementos en ocasiones teñidos de dieran comunicarla ,iglJalmente. rojo no deben su coloración a la presencia El virus puede infectar el feto pasando' ele sangre o de hemoglobina. a través de la placenta: y el potro contraer El vientre es galgueño;' no obstante. el la en fer medad pat. la I~che. enflaquecimiento. es menor que en las otras Patooénesis. - Es poco conocida. Se sabe' formas, solamente que ,gran cantidad' de eritrocitos E;I edema de .los miembros y del 'vientre se destruyen a veces simultáneamente y que se observa rara vez. el suero de los caballos, enfermos . contiene La sangre se. coagula con dificultad, en al cabo de algún. niempo substancias ¡,tgluti-_ algunos casos y entonces el suero presenta nantes y hemoliticas, un ligero tinte verde amarillento. Sintomas. - Con un poco de buena volun- En ·el examen' microscópico se-puede ob- tad se pueden distinguir tres formas de la servar, transcurridos I2 ó 14' días, una dis- en íerrnedad : aguda, subaguda y crónica. miriui:ión de dos millones de .glóbulos roj os; Forsna aqwda. - Es relativamente rara y más tarde, principalmente U11 poco .antes de A'~TíCULOS EXTRACTADOS ------------------------------- la muerte esta disminución puede ser ma- se levanta con dificultad y en ocasiones no yor. puede verifiéarlo. L1s yeguas preñadas abortan general- Al paso, la elevación espasmódica de lo mente. La muerte sobreviene de ordinario miembros origina una marcha .saltando que de los J 3 a los 17 días; tan sólo una vez, la pudiera - hacer' pensar en un aumento, de duración Iué de 24 días. energía cuando la debilidad es bien man i- La forma aguda no se ha observado .con fiesta. Este estado de excitación no es tarn- ce,:teza e11 las Indias Holandesas. poco 'raro al trote, viéndose' al animal saltar . Forma slIbagnda. - Los síntomas recuer- bruscamente algunos pasos elevándose con dan los de la f orma aguda durante los ac- los miembros' posteriores rígidos. cesos, sin embargo, éstos Sal)' menos violen- La marcha al. paso generalmente incierta tos y de duración más corta. y uno 'de los miembros, sobre todo los pos- El apetito reaparece durante las .rernisio- teriores, t'ien.e dificultad para adelantarse de nes y el estado general' mejora notable- suerte que hace pensar 'en la parexia o pará- mente'; el pulso y la respiración son mer!,os lisis. Continuando el. examen se observa que frecuentes. el abatimiento y los edemas des- la cojera cambia de lugar. El miembro sano aparecen. Se podría pensar en' la curación se coloca fuera de la línea media, probable- próxima. Las 'mu'cosas,. no obstante, son más mente para conservar el equilibrio de 10 pálidas y la marcha rígida y vacilante . cual resulta una marcha oblicua ,(d,iagonal)'. . La' forma subaguda puede también termi-,' Trabajado a la cuerda, el caballo trota bien llar por la muerte debida al agotamiento o. si el miembro coj o está en la parte interna , {lar pasar al estado agudo deb~do a 'un tr a- delcirculo , si el. miembro 'que claudica e tá baj o forzado. en la parte excéntrica entonces' la caída del '.El enf ermo puede aparentar la, curación al;imal es in~v,itable. Este síntoma es tanto completa c)espués de .~1I1 reposo prolongado. más evidente cuanto más .rápida es la mar- L::¡ orina continúa siendo virulenta. cha. 'La progresión se asemeja a la de un El paso al estado crónico, es lo más fre- caballo in fosado si la' cojera radica en un cuente. miernbr o anterior y más aun si están los dos Foi .... a C!(ólliw. -- La forma crónic~ puede ruiernbros anteriores atacados. La' causa de suceder a la forma aguda '0 a la subaguda estas coj eras se desconoce. o aparecer COIllO tal. La anemia es general- La frecuencia del pulso y de los movi- mente más acentuada. las mucosas, están pá- mientos respiratorios es relativamente gran- lidas a. veces arnarillentas y sembradas de de, aun 'e'Íl reposo. pero aumenta de modo algunas petequias. Los accesos de fiebre se 'notable al menor desplazamiento; el choque presentan también, pero la duración de las cardíaco en este caso es violento y hace ,intermitcncias es mayor, La temperatura temblar el cuerpo, La arritmia del pulso o que sube rápidamente hasta 41° C. desciende del choque cardíaco es a veces perceptible en 24 horas a la normal. Durante las in ter- aun en reposo. El edema del vientre, del . mitencjas se produce una mejoría el1 el es- - prepucio y de los miembros son más fre- tado general. pero el restablecimiento nunca cuentes, en la forma crónica que en la sub- es 'completo, de suerte que el enflaquecí- aguda acaso por la intensidad de la anemia. miento . y la debilidad aumentan progresiva- El apetito persiste y en ocasiones es mayor mente. El pulso es frecuente, débil, irregu- que de ordinario, disminuyendo durante los lar; el choque cardíaco puede ser arrítmico, accesos febriles. " .r uidos anormales y pulso venoso se obser- El número de glóbulos rojos puede dis-' van raras vec~s. minuir dos millones, hecho Cjue se obs rva La estación lo mismo que la marcha son en los individuos aparentemente curados y particulares : en la caballeriza se ve que el puestos a trabajar durante las intermiten- 'animal cambia con fre~uencia' de apoyo, cias. descansando sobre un bípedo diagonal o .la- Un reposo, aunque no sea prolongadolno toral, en este último éaso se apoya contra la sólo mejora eL estado general, sino que au- 'pared o en la cadena de amarre. El enfermo menta también el número de. er itrocitos y REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA esto alguna vez en proporciones superiores válvulas. El miocardio está pálido o pardo a la normal. claro y como cocido. En los vasos nada de Resulta, pues, que la anemia dista mucho anormal. Bajo fa -pleura hay petequias, equi- de ser en todos los casos el- síntoma domi- . mosis y extravasaciones, estas últimas tam- nante y. que el nombre de anemia perniciosa bién se observan en el mediastino. Las se- no es apropiado. Esta forma puede durar dos rosas están lisas y brillantes. Los pulmones años y terminar fatalmente por agotamiento parecen incompletamente desinflados más o del enfermo. Después de un reposo 'conti- menos hiperherniados y 'alguna vez ligera- nuado se podría creer el enfermo completa- mente edematosos. La mucosa. de la laringe, mente curado, tal es su mejoría, incluso de ·la tráquea y de las bronquios es pálida, \ desde el punto de vista dé la locomoción. amarilla o inyectada y en ciertos casos con Sin embargo, un trabajo ligero prueba con petequias. Las linfáticas congestionadas o exceso que el 'restabíecimiento' no es más hemorrágicas y tumefactas ~n grados varia-' qué aparente; un servicio regular agrava rá- bIes. pidamente el estado del enfermo que se En' la cavidad abdominal se observan mueve como si estuviera' afecto de o'steopo- manchas hernorrágicas subperitoneales, más rosis. o menos grandes, .sobre todo en el perito- Evolución. - La enfermedad evoluciona neo visceral del colon y ciego. El hígado rápidamente en el asno y en el potro; éste generalmente de mayor tamaño, par duzco puede morir en unos días. en los cortes recientes, y a veces amari- Los animales de experiencia presentan la llento y además desmenuzable. Los gan- enfermedad menos clara que los enfermos glios hepáticos tumefactos, congestionados ordinarios ; aquéllos no se anernian como los y hemorrágicos. La vesícula biliar (1), los últimas. conductos biliares ni el páncreas presentan- El reposo explica este hecho en los ca- "lesión alguna. El b.azo está tumefacto y ballos de experiencia. presenta con frecuencia hemorragias sub- ", La evolución depende, pues, del reposo capsulares,.Ia pulpa es blanda, de un color que se concede a los'enfermos. El restableci- ,rojo obscuro, las trabéculas poco visibles. miento completo se presenta, pero exige mu- Alguna' vez. este órgano permanece normal. chas veces un par de años. Los caballos cu- El estómago generalmente. sano, pero en rados aparentemente expulsan aún durante ocasiones presenta manchas congestiona- cuatro o cinco años la orina virulenta. das cerca del piloro; tina vez tan sólo he- Pronóstico. - Aunque la curación M po- mos encontrado hemorragias. La mucosa sible. no ·10 es práctica ni económicamente. del intestino delgado está engrosada y ama- Además. los enfermos están siempre en pe- rillenta pr.esentando focos congestivos o ligro de infección llar lo que desde el punto hemorrágicos.' Teiler ha encontrado una de vista profiláctico se deben considerar vez tan sólo el contenido' de 'dicho intestino. como ,incurables. hernorrágico. El intestino grueso es asiento A1'\'AToMÍA PAToLóc¡;IcA. - F01'111a aincda.>« de.. lesiones análogas. Los ganglios Intesti- Estado general .variable. Nada de particular nales están congestionados y hemorrágicos. se observa en las aberturas naturales. Mu- , Los jr iñones algo más .gruesos que' de OJ;~ éosas a veces amarillentas, ictericia. más o dinar io presentan. petequias en la capa cor- menos extensa, sangre incoaguÍada incom- pletamente en ocasiones y de color par- tical. , - La mucosa de 'la vej iga está inyectada y duzco. con manchas hernorrágicas. La orina de un En las cavidades abdominal y torácica color amarillo oscuro no contiene sangre. presencia de un poco de líquido amarillo Los' músculos pueden ser desmenuzables, oscuro o roj izo cuando la autopsia ha siclo roj n-gr isáceos y ofrecer el aspecto de coci- tar~lía. El pericardio vacío o contiene hasta 200 gramos del líquido citado. Equimosis (J) El autor, sin duda. 110'se refiere en este caso al caballo, animal que carece de v'esícula biliar. en el epicardio y endocardio y, hasta en las (N. de. F. Herrnans.) , . ARTÍCULOS EXTRACTADOS dos, los de la lengua están a veces amarillo- mefaétos, en alguna ocasión tienen aspecto ictéricos. Ni lo~ ojos, ni el sistem~ nervioso, marmóreo. central . presentan Iesiones. ,\ \ '\ La medula ósea es anormal sobre todo Fonna subaquda. - El estado general es en :Ios huesos' largos de los radios superiores t~,llto mejor cuanto ,más agudo .es el proce- de los miembros. 'Es de consistencia gelati- &0, Las lesiones SON sensiblemente iguales.a nasa y de un-rojo frambuesa en los cases ias_'übservadas en la forma 'aguda. Hay que agudos, de aquí el nombre de "medula jo- anotar, sin embargo, la degeneración paren" ven" o "inedula fetal" dado por algunos quirnatosa del corazón, de los riñones y. del autores. Cuanto más crónico es 'el caso, el higado,' este último es pardo amarillento, color rojo-se han a en focos, entre l~s cuales En los casos de evolución Íenta se obser- se pueden observar petequias que deben va, enflaquecimiento, 'un tinte pálido de las considerarse como focos 'más pequeños. 'En mucosas, de los músculos y más raramente: ' lbs casos antiguos, la medula es semitrans- hemorragias, La tumefacción del bazo no parente, presenta manchas y líneas parduz- , es clara, se presenta muchas veces por fo- cas y los focos son más oscuros, En los cos. El corazón" el hígado y los riñones pue- casos de gran cronicidad a primera. I vista , .derr presentar lesiones de ,degeneración pa- no se observan focos el} la medula, no obs- r enquimatosa. - . tante, la observación metódica los descubre, .El carral medular del hueso es más rugoso Forma _ CI:ónica. - Enflaquecimiento pro- que en estado no;maL, presenta en la super- nunciado, 'heridas de -; gaseosa se inicia siempre en el ·músculo. El de naturaleza necrósica del higado. b. p erjrinqcns, es 'el más común de los anae- El autor ha tenido ocasión de observar un' robios productores de gas; se encuentra en caso de gangrena en un caballo de catorce la mayor parte de las heridas infectadas de años. Durante un mes el animal pr-esentó donde debe ser rápidamente eliminado. malestar; . al mismo tiempo se acompañaba El b. perfri/hgens puede mantenerse en una de una tumefacción en ambos ij ares bastan- herida por lo menos cuatro semanas, pero te extensa, I~O doliente, que se resolvió. en generalmente origina la g-angrena gaseosa dos días.' El animal enflaqueció y después muy pronto, .pocos dias. después de arribar de dos semanas enfermó visiblemente con a la herida. fiebre. pulso y r espi ración' frecuente, inquie- Es ·de gran importancia que la gangrena tud. inapetencia y caprichos. En el lado de- gaseosa sea reconocida rápidamente. Si hay recho del cuello se desarrolló una tumefac- microrganismos productores de gas, se re- ción bastante .exrensa Y dura que aumentó conocen en las burbujas que presenta el hu- en los días sucesivos; a la presión sobre la mor de la herida, que, además, tiene un superficie del mismo- se notaba la presencia olor fétido. En el caballo las formas de gan- de gases en los tej idos profundos .. Se le grena son más graves que en los demás ani- practicó una incisión longitudinal, atrave- males domésticos, pero no es frecuente. La salld¿ la piel y el tej ido subcutáneo. No gangrena rnetastásica o cerrada es muy dio . arrojó ni sangre ni suero, pero disociando el terente de la abierta; en ésta el gas se des- tejido muscular se notó la presencia de gas arrolla en un músculo en el cual la in fec- y de espuma sanguinolenta; el músculo apa- ción ha sido trasportada por. la circulación recía en estado gangrenoso. De la herida sanguínea. Un 'síntoma importante es la cre- fluía una gtancantidad de suer o ; la turne- pitación del tejido Que circunda el músclflo facción iba adquiriendo rápidamente el C3.- o e;l grupo muscular atacado. La forma que- rácter de lesión propia del edema maligno da frecuentemente localizada y parece' que consecutivo a una herida. El proceso presen- la extensión del proceso está impedida por la taba tal-gravedad que fué preciso sacrificar túnica fibrosa que recubre los músculos. el animal. Los músculos atacados' son destruí dos rá- 'pidamente y el gas se forma. en tal abundan- ción de Wasserrnann y para el examen del ·cia. á ex iensas del glucógeno muscular, que poder aglutinante y se ha fijado de modo ejerce una fuerte· presión. En general, el singular en el aspecto .macroscópico de di- proceso gangrenoso. se desarrolla con más cho ,1íq\lido. De sus observaciones' deduce :frecuencia col umna . el; vertebral; los . músculos ( esta próximos comprobación . a la ayu- 'que la inspección tiene. cierto valor macroscópica clínico y 'debe de la sangre figurar jun- da a~ diagnóstico d!ferencial entre. el car- to a los modernos métodos de investigación bunco sintomático y la .gangr ena gaseosa. hcrnática. Los gérmenes anaeróbios que se desarrollan Entre otras cosas 'indica que la-costra fío- en las condiciones 'citadas, pierden pronto su gística: formada por fibrina y glóbulos blan- virulenci~ y ceden el puesto a los micror- cos, ·¡~O se presenta del mismo modo en la ganismos piógenos ; .estos últimos circundan sangre de los ur'émicos y de las' embaraza- 'la mása necrótica de una zona de supura- -das que en la de los enfermos de procesos ción. y transportan' a ld,i~tancia la masa ne- agudos febriles. En fin, cita ejemplos que ~rótica para producir otros focos. Este he- demuestran que sin el auxilio del microsco- fho es muy importante' en la. clínica, .porque pio pueden obtenerse. datos de valor diag- demuesfra que en la gang rena de. los. anima- nóstico ind dab)e''¡ r ectificarse otros naci- les se debe retardar la interv~nción quirúr- dQS de un examen bacteriológico poco preca- gica hasta el final del proceso de disolución vido. de los tej idos. En veterinaria, donde la sangría nunca Practicando una incisión se convierte la' perdió su gran valor terapéutico y en donde gangrena cerrada, en .gangrena abierta, la la frecuencia de la extr-acción de la sangre cual se rlifunde muy rápidamente en todas para el diagnóstico del muermo' proporcio- direcciones," corno ha ocurrido en. el caso na ocasión -f recuente para' el examen ma- relatado- por -él autor, Ro ' croscópico de la sangre, merecen atención 'v. \ \' las' interesantes consideraciones de Rodella. RODÜLA. El antiguo concepto de la "cos- (Be~'I. Tier. ws.u., 1919, nún< I7.-P .Ó» F. tra flogística" ¿ ha perdido el' valor ctí- . Mico? (Med. Klinile, 19~9, pág. 259). Me. FARLAND y F. Pl\.OESCHER. Las infec- / 1\ , ciones bacterianas con relación al có- Antiguamente, cuando la sangría era con- lera clásico del cerdo. (American lour. siderada como uno de los medios curativos o! Vcterituiry 111edicine, núm. 4,' 1919·) pr,incipales,. mirába~econ. especial atención 'todo lo concerniente a los procesos -de coa-' Un' número grande de' investigadores han gulación de }a sangre. Se atribuía sobre todo pretendido esclarecer las infecciones bacte- valor a la llamada' "crusta pleurítica sive rianas que han podido ser confundidas con. ph logistica". Pero, al mismo tiempo que el cólera porcino, ya que desde el' descubr i- perdió importancia terapéutica la sang-ria." 11(iento de Dor set, Bolton y Me. Bryde se- Ia - perdió también la' rnspección macroscó- ñaland o a-l virus f.iltrable corno verdadero pica de la sangre, máxime porque lo s. gran- agente patógerio, ha habido 'una común ten- des progresos de la. técnica microscópica la dencia por parte de la ínayoria de veterina- hicieron parecer superflua. r ios, a considerar como definitiva la creen- Sin embargo, el exa'll1én macroscópico del cia de que todas. las infecciones del cerdo se coágulo. hemático revela:' muchas' cosas y debian a la acción de dicho virus; 'sin di fe- hasta permite formarse idea del número de renciar ' las condiciones patogénicas de aqué- leucocitos y de, la proporción de ·10s eritro- 11as. Pe¡:o los estudios. realizados' durante citos. Mas, aunque los' resultados de las .in- " estos últimos años han acumulado tales prue- ·vestigaciónes ma~ro'Sr micro'scópicas de -la' bas concluyentes y d~n;ostrativas que las 'in- sangre se, correspondan y completan, no \ feccio:les' confUr1did~s con el cólera han co- pueden substituirse reciprocamente. ,rr¿spondido.a su relatividad sintomatoló- El autor ha examinado numerosas mue.s- gica. tras de' sangre para la práctica de la reac-· Con el nombre de l. Infección 'mixta" se REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA -, ha generalizado el conocimiento de estas B1- las -hemorragias en toda clase de tej idos, Iecciones coexistentes con el cólera, En el acompañados casi !i.iempre de pleuropneu- terreno de la prá.ctica, todos los casos 'de monía. cólera van acompañados de otra infección Dos veterinarios de mucha competencia bacteriana, así como puede existir la infec- en esta especialidad fueron incapaces .. en ción bacteriana única (indeterminada de mo- varios casos de señalar las diferencias de mento) sin que sea 'posible demostrar la pre- las lesiones producidas -por up virus filtrable, sencia del virus filtrable; de ahí la irnpor- de las producidas por el B. suisépticus, tanda del estudio de las mismas por la gran- Algunos autores confirman cómo la septi- dísima mortalidad, causada, al parecer, tan cemia porcina clásica es una pulmonía infec- sólo por el virus filtr able. ciosa. con tendencia a la pneumonía lobar o Por un gran número de autopsias, y exá- crupal frecuentemente acompañada de pleu- menes detenidos de muestras recogidas del resía" por lo que en la práctica puede sen- cerdo enfermo han sido. hasta ahora. aisla- tarse la conc!usiónde que : presentándose dos los siguientes microrganismos :B. sui- un gran número de lesiones hernor rág icas septicus, B. suipestifer, B. paratyphosus en la piel, tejido 'conectivo, en las mucosas " A" y ,. B ''. B. enteriditis, B.' pyocyaneus, y ser osas.. siempre acompañadas deeneurno- B. coli cornrnunis, y el rñicr~cbco del hog- nía, son lesiones específicas del B. suisépti- cholera. cus, y sin embargo, la creencia aceptarla y - La septicemia herrior rág ica es la zootia aun actualmente defendida (Reynolds, COI1 J más importante después del cólera; en un noway. Dorset) es que la pulmonía infeccio-- gran número de cerdos el B. suicepticus ha sa no constituía en los Estados Unidos una sido hallado como el agente predominante, en fermedad por separado. Así fué .corno D~ en cultivo puro; además, recolectada la san- Schweinetz en J899 lanzó el suero protector gre de aquéllos ha sido filtrada e inyectada contra el cólera Y: la septicemia 'Clásica, pero a cerdos que murieron sin contraer el cóle- cuando protegía de' 1111a infección el animal ra ; en la contraprueba se practica-ron ino- sucumhia de la otra, viniendo a próbarse así culaciones endovenosas con los cultivos del la existencia de dos enfermedades distintas; suisepticus previamente exaltados y los cer- , descubrimiento que han confirmado des- dos murieron a las diez horas. pués Kinsley, Hutyra y Mar ek, Stewart, En un cerdo inyectado en las venas con 'Carter y Schwarze. lO c. c. de un cultivo de catorce dias (del Muchísimos casos de cólera y septicemia suisepticus) subió la curva termométrica clásica van acompañados de .trastornos in- hasta los 40° y. al tercer día murió. Practi- testinales intensos, ya pasando los Únderos' cada la autopsia, dió por resultado: de la eriteritis, y en éstos ~e ha podido ais- P¡¡I7110iLes: de un color morcno-colorado : lar agentes del grupo paratifico. se hallaron múltiples hemorragias p rinci- En el terreno de la experiencia_se inocula- palmente en los 'vértices. . ron cerdos por vía intravenosa con 2 c. t. del Ganqlio s li-nfáticos: edematosos con pe-, B. 'paratyphosus "13", y murieron dentro la queñas hemorragias intersticiales. quince horas posteriores. En la necropsia Miocardio: Presentaba pequeñas hemorra- presentaban: J .. gias, ~n algunos Plll~toS muy difusas, y ade- Bazo: infartado, con un color rOJO az u- .1 más·3"r;,arcada degeneración grasosa. lado sucio. '. V ~j'¡ga 3' riñones : Con pequeñas hemor ra- Rí'iiollú: en la. capa 'cortical de color gris, gias. en los acinis de color rojo, con hemorra- Piel: pequeñas hemorragias algo difusas. gias punti íorrnes. Intestinos: numerosas pequeñas hemorra- Vejiga: 'algunas hemorragias., gias en toda la: mucosa, sin úlceras. Lntestino s : Algunas 'hemorrag'ias: en el En todos los casos de' infección reciente ciego múltiples úlceras del tamaño de len- todas las necropsias dieron el mismo "resul- tejas; en la vá.lvula ileocecal placas necró- tado, aunque en casos mucho más dilata-dos ticas : el yeyuno y el- íleo con hemorragias, por su' completa evolución se pudo observar puntiforrnes con algunas diminutas úlceras. ARTÍCULOS EXTRACTADOS Glá'/ld'/tlas lirnfátiws: todas infartadas con engorde se debe al virus 'f¡)trable, pero pue- hemorragiasdifusas. No pudo probarse la de en muchos casos presentarse otra in Iec- existencia del virus filtra:ble,. dsí como tam- ción y entonces se le llama" Infección mix- poco pudo acusarse. jamás mucha' fiebre, ta ':. Esto tiene suma' importancia porque los aunque sí una Marrea persistente .En todos. trabaj os experimentales de los autores in- los casos se enco'ntr~ron las mismas .Iesio- dican Que todo cólera es primitivamente una , nes, pero en jos .casos avanzados el proceso septice~lia aguda, y aquellos casos' llamados ulcerativo se hada difuso y no sólo intere- de cólera en forma crónica son los' que no saba la túnica mucosa si~6 que perforaba habiendo sucumbido a la acción d'el virus más allá del tej ido muscular llegando en filtrable, sobreviene la neumonía o una en- algunos casos hasta .la envoltura serosa. . teritis. La 'inyecci¿n endove~osá de 4 c. c. de .cul-' Ahora bien, es preciso determinar hasta tivo puro del B.pyocyaneo hacía enfermar dónde pudiera tener una benéfica influencia . a los cerdos, aumentando 'su fiebre, pero sin una vacuna anticolérica, y al considerar este ·determinar en ningún caso 'la rnuerte ; la en- problema surgen las dificultades mayores al teritis estudiada eíl estos casos no Debiera practicar un' buen diagnóstico diferencial, llamarse jamás enteritis rrecrótica si no en- inyectar grandes cantidades de suero para t'.eritis diftéiica, ya que su ,etiología se apar- • un cerdo aparentemente colérico es un 'de- ta de la común al B, necrophorus," que rnu-: rroche inútil, como el inocular la -vacuna ehas veces 'se presenta como infección' se- "sepicemia bemorrágica" a un suj eto con cundaria, , ' cólera es de resultados desastrosos. La opinión cientifica en' la actualidad acep- El práctico. debe cimentar su diagnóstico ta que la .in'fección debida al 'micrococo del sobre' la historia de la' zootía, síntomas, cólera Q al suiséticus, separadas o conjun- mue'rte' y hallazgos anatomopatológicos, ade- tarnente; aminoran 'la resistencia del animal más del resultado conseguido por el trata- y abren. el caminó a las infecciones b~cte- miento espectante, y de un modo general , rianas del grupo "e{lteriditis ';, Esto -es evi- puede decirse que si estalla la infección en dente si se considera' que la exaltación sola 'localidades donde reinó ya en años ante- del B. suisépt.cus ',es capaz de . cfeterminar riores debe administrarse el suero-virus y la este 'proceso específico a otros animales sus- vacuna mixta simultáneamente. ceptibles. Debe considerarse siempre que aun pre- Proescher ha determinado como el micr o-. dominando la sintornatologia de una in fec- coco del cólera causa diminutas hemorra- ción, ésa oscurece el- cuadro sindrómico de gia's en 'Ia '1111l¡COSaintestinal; i sin embargo, otra allegada, por 1'0 que, un diagnóstico tanto el suisépticus como otro cualquiera certero, requerirá, además, de la busca e del grupo enteriditis pueden asimismo acom- identificación: de micro-organismos en el la- pañarle, cosa' que no se. ha demostrado con boratorio, la prueba imprescindible dela fil- el B, necrophorus. tración .Y la inoculación exp'erimental; es La ulcera chancroide (forma de .hotón) se decir, sólo será real cuando haya una justa encuentra en los casos de cólera ':f aun de compenetración entre la clínica y la bacte- -septicemia que han tenido tiempo de com- riología. 6 plicarse 'con infecciones ulteriores, pero no. En resumen: 1 Se ha demostrado que tienecarácter de especialidad, ya que los del el B. suisepticus causa la septicemia hemo- grupo paratifico (H. suipestifer, B. para- rr ágica sin la presencia del virus filtrable. typhosus "B") tienden a la, producción de 2.° Nuestros experimentos indican' que el enterorragias con ulceración del, intestino, g¡;t:Po paratifico, incluyendo el B. suipesti- .adernás de las patequias y'healonagias en fer, B, parat~phosus_ B," en 'sirnbiosis con los riñones y vejiga, aun cuando.,se dife,- el B. pyocyarreus y B. coli comrnunis . deter- rencian de las ulceraciones del suisepticus mina una enteritis en el cerdo, por tener menor tamaño y no ser difusas. 3·° La llamada por los prácticos "enteri- N o hay duda que una considerable mayo- tis, necrótica " no es causada por el B. ne- ría de las pérdidas en las porquerizas de crophor.us porque rara vez se le ha: encon- , ~-_. __ .. __ . REVISTA VETERINARIA DEESPAÑA ~~~~~--------~----~-- trado. y si alguna vez se le halló pudo con- aceite de ricino todo el globo y ras superfi- siderár sele conío agente secundario de muy. cies internas ,de los párpados; entonces COtl po'ca influencia patológica.' , el mango pulido de un escalpelo aséptico; o 4.° El.' cólera se presenta casi siempre bien con una simple pinzas de cúración pue~- acompañado de otras infecciones bacteria- tas detrás del ojo y de modo que rnantenian nas con tendencia por la neumonía y ente- separados Jos párpados, por medio de sua- ritis que tienden a elevar la cifra de rnorta- ves y metódicas presiones sobre el globo Uda~ 1 ocular, con un pequeño esfuerzo lo lograba 5.° Proescher ha aislado. teiÚdo y hecho introducir en la cavidad orbitaria .. Jamás visible. un micrococo obtenido de la sangre tuvo necesidad de desbridar' el ángulo exter- de cerdos en fermos de cólera agudo; ha lo- no palpebral mientras operaba la i'ed~lcción grado su. cultivo puro en' las mismas con- del Iojo dislocado. diciones hasta 'la 42 serie de' cultivos. Lá" Como tratamiento ulterior únicamente inoculación Insta del sexto cultivo de este empleó las lociones de agua boricada y el gérmen a cerdos susceptibles les ha produ- ojo quedaba protegido por un vendaje. cido el cólera. En los casos descritos todos recobraron Este micrococo ha sido repetidas veces la visión normal. excepto en el 'último que aislado, sembrado y obteuidó en cultivo puro. presentaba, -adernás, heridas graves.-D. C. después de filtrado, y por tanto inoculado también a cerdos que sufrieron después las TERAPEUTICA lesiones típicas. permitiendo por tanto su' identificación con el germen productor del GONúLF BOZA. La solución Dakín. (Re- cólera porcino. - D. C. uist a Navarra di! 111c dic nur, (¡,¡rugí!!. y FaT- . macia. Octubre 1919.} , :-\BRAHAM JOSEPH. Dislocación· del globo I ocular, (The Vcterinqry J ournal , Dbre. 1919) El autor prepara la solución Dakin según- el proceder de Daupresne, que es el si- Es muy común entre los perros que tienen guiente : el hábito de pelearse' entre sí y en cambio Cloruro de cal comercial 200 gr,amos. es rara entre las demás especies domésticas; ,! Carbonato sódico (Solvay) 100 este accidente impresiona al público de un Bicarbonato sódico , 80 modo desagradable y hace que sufra rnuchi- Para ro litros de agua. sima dolor el accidentado, En un frasco de 12 litros se pone el do- La reducción y reposición de!' oj o puede , ruro de cal juntamente con 5 litros de agua; realizarse con 'éxito y sin peligro si se acude se agita varias ,veces y se deja en reposo prontamente y el nervio óptico conserva su' durante 12 horas. En otra vasija se disuel- completa integridad. ven en f rio el carbonato y el bicarbonato =- El autor 'ha asistido 'sei~ casos r-r-: cuatro sódico en otro' 5 litros de agua, y' esta solu- perros 'y dos vacas durante los últimos ción se vierte de una vez en el frasco que seis años. En tres de los perros se debió a .contiene la primera. Agitese fuertemente un zarpazo del enemigo mientras peleaban; durante dos' minutos y' déjese repesar. Al el otro (perro) era conducido por una seño- capo de media hora se decanta, se filtra por rita y fué atropellado por una motocicleta, papel, y se conserva en sitio' fresco y res- sin que se produjera .otra lesión apar ente; 'guardado de la luz. El hipoclorito no se uan vaca sufrió la disJocación por un pun- . Iocma hasta qüe transcurren muchas horas tazo de otra- que tenía los cuernos hacia ade- de estar 'en reposo el líquido' y se halla en lante, mientras reñían, y la última por un la proporción de 0'45 a 0'50 por 100, Esta trozo. 'de bambúcque la hirió mientras corría fórmula· es fácil depreparar. espantada. por el fragor de los truenos. El cloruro de cal comercial es bueno para En todos los casos procedió, en primer estas preparaciones y únicamente se debe término, a limpiar y desinfectar cuidadosa- recomendar neutralizar el líquido <:011 ácido mente el globo ocular; después barnizó con bórico en suficiente cantidad. La introduc- ARTÍCULOS EXTRACTADOS -------------- ---~~-~-------~------~ ción del ácido bórico es la solución lejos de Ier medad es avanzada, C0111 si no lo es. El. perjudicar, .aumenta su poder desinfectante, suero tiene, no sólo acción preueutiua, sino Esta .solución se usa con' gran ventaja so- también' acción mrativa grande. J ohn ad- bre:' todos los' antisépticos conocidos, para la ministra 4So grs. de suero materno' calen- desinfec~ión de las heridas causadas por tado. a 40·, por' vía intravenosa. '-(E. T. /íV., proyectiles infectados-.' (La NI edicuia Ibera, L919, 4·) - P. F. 15 Noviembre 1919.) -]. ·VILLARTA. HURLBRINK. Salución dfsozoiodol al .1 % RE'HB~CK. La vuzina (Isuetilhidrocuprei- contra la sarna de las _aves de corral na) en cirugía veterinaria. (Z. f. Ve l. La solución de sozoiodol hydrargírico al Ksuide , D iciem'bre J 918.) 1 ro, mata rápidamente los dernatorictes que El autor preconiza este derivado de la causan la sarna de las patas de las aves de quinina, de. notable acción, sobre todo el; las corral. Cada rlos .días deben bañarse las formas graves de- las punturas. 'cuando es- pata;;- de las aves en una solución caliente de tán-in~eresadas la sinovial de la articula- bicarbonato sódico al .3 % durante cinco ción o el tendón flexor del pie. En tales minutos, locionarse luego con la solución y casos reseca parcialmente la almohadilla frotarse con una torunda empapada en la plantar, ensancha el canal de la puntura y de so'zoiodol hydrargirico al 1 %. A1 cabo pone al descúbierto el tendón flexor. Luego de tres días de tratamiento se notan ya los - empapa la almohadilla -plantar yJa porción buenos efectos y a los diez días ya no es abierta 'del pie con solución al 1 'por mil de menester ccontinuar la cura. Además del pro- vuzina y protege "la herida con un tira de cedimiento curativo, es menester limpiar y gasa empapada en igual solución. La cUF~ desinfectar los gallineros. (B. T. fifl., Enero puede renovarse al cabo .de una semana. 1919, 4.) - P. F. En las punturas antiguas, en las que hay graves infecciones e inflamaciones, el trata- LU1'JE. Investigaciones acerca del uso w,¡itwto con la vuz ina no da siempre los re- del benegrán en el tratamiento' de las heridas. (Diserta.ciól/ illaugw;a/.) sultados que se desean. (E: T .. .IV.. T919, <\). P. F. Elbenegrán está indicado en los casos' de J1úidas extensas y poco profundas que: por FRENZEJ.. Tratamiento de las- llagas esti- .su situación y extensión, hagan difícil el 'vales coñ petróleo. (Z. f .., Vel. Kuude, fijar un vendaje- que las proteja contra im- Diciembre. 1918.) purezas e infecciones. Frenzel. recomienda encarecidamente tra- La ventaja del método estriba en la apl i- - cación relati~'amente fácil de la cura y en el tan las llagas estivales que a menudo, resis- " . . .'. ahorro consiguiente de tiempo. trabajo y ten los mas variados métodos de curación, ~ I .. d 1 l' • material de curación. Además el benegrán ce ,slgl\!ente 1l1!J o: avar ias, primero. con agua oxigenada, limpiarlas, después, con tin- excita la formación del .tej ido cicatricial y . activa la curación de las heridas. tura de iod y, por -último, untarlas con_ pe- T.ambién 'se puede usar el 3enegrán para tróleo. Este, que Frenzel usaba en Rumania ocluir conductos producidos por punturas a y en Taurida, ·obra por su- aceite algo cáus- tico' y bastante antisépti o. (E. T. TiV, 1919, - proyectiles, con tal de que se hallen aqué- . llos asépticos. Asimismo irven para¡ ocluir 4.)-P. F. aberturas de articulaciones y vainas tendi- nosas y para evitar la adhesión de las sutu- ]OHN. Tratamiento' de la poli artritis de ras recientes de las heridas con la cura. dis- los potros con, suero materno. (Z. f. Veto minuyendo. así mucho la tracción ejercida KUllde, Diciembre. 1918.) sobre la sutura. Fundado en su experiencia, el autor acon- El poder antiséptico del benegrán es esca- seja el suero materno en todo caso de sino- so; no es microbicida. . ~iti·s múltiple .de los potros, tanto SI la en- En las partes del cuerpo muy movibles. ,.- , RSV1STA VETERI:\AIHA DE ESPAÑA ~---. ------ en, pa rticular cerca de las articulaciones, no en Italia en una forma muy grave con una pueden aplicarse curas de benegrán y tam- mortalidad muy elevada. Al principio se pre- poco en lgs heridas infectadas o supuradas sentó en la parte' septentrional y después se ni en el arestín. (Bcrl. Tier. Woch., 13 Fe- ha corrido ,a la meridional sin perder su " brero 1919.) - P. F. gravedad.' Los trabajos I emprendidos bajo auspicios de la Dirección general de la sa- CON RilDT, E. La sangría preventiva e!1 la lud pública han conducido a resultados muy fiebre aftosa" (Anucdes de M éti. V étéri- interesantes. El autor confía se encontrará ;lOire. Marzo-Abril, 19i9.) una solución al grave problema intenacional Al principio de la fiebre aftosa, teórioa- que ocasiona la glosopeda en cada una de mente, está indicada la sangría, como medio sus apariciones. Desgraciadamente hasta el de evitar el estasis sanguíneo en el interior presente no poseemos productos específicos de. la', pezuñas al par que se evitan también capaces de curar o de prevenir la glosopeda; las complicaciones- necróticas y el: doloroso' los únicos que contamos, para conseguir la trab-ij o de eliminación del secuestro. curación y. cuyo _empleo pueden~ervir ~e La aplicación de un vexicante en el ro- base a una lucha raciona+ para conj urar fas dete .com[lleta la acción de la sangría. pérd idas incalculables que nos causa, SOl), En la práctica, la sangría preventiva tiene impotentes en - estos casos de forma ma- que ser. desechada: no por malos resultados, ligna; sabido es que en losv 'casos benignos sino porque es hecha a destiempo y casi los desinfectantes usuales y los astringentes siempre, por personas inexpertas. Las ven- son poderosos auxiliares para ayudar a la tajas que rinde cU,ando es practicada por el curación. veterinario se trocan en perj uicios y con- Con motivo de la grave epizootia actual tratiempos, al ser hecho por los propieta- el profesor Terni, de Milán, que viene con- rios y traficantes. sagrándose muchos años al estudio de este El autor ha tenido ocasión de comprobar problema aconsej a el empleo. de la siguiente la~ propiedades curativas de dicha sangría, fórmula. en un caso de cojera sobrevenido tres meses \ Eter sul Fúr ice ; después de la cura·ción de la fiebre aftosa. AkoHol a 95· . aa 'lOO grs . .La cojera se ocasionaba P'O¡; la continuada' presión ejercida sobre el rodete por la solu- Solución fisiológica a ·0'8 %: Acido fénico cristalizado 15 gramos ción de continuidad que había e~tr~ la' an- tigua muralla y la nueva substancia córnea. Las . dosis recomendada~ son de' 20 a 30' .Practicó una sangría en el tejido antiguo. centímetros cúbicos para los bóvidos adul- un poco por debajo de la líne!l'de, unión, y tos; la mitad y la cuarta parte" de estas dosis al cabo de tres días la coj era había desapa- para los reses pequeña y los' terneros. El recido. tratamiento debe aplicarse 'diariamente du- A propósito de estas lesiones consecutivas rante el período agudo de la infección (4 a 5 a la glosopeda, el aútor se pregunta por qué. días) y después durante los 5 o 6 días si- no se encueutran lesiones análogas, en la guientes las inyecciones 'se harán cada 2 días. base de los cuernos. Achaca esta diferencia Según Terni, el é-ter sulfúrico, ejerce '\lna a que la membrana queratógena que tapiza acción desinfectante electiva respecto al ger- el ¡Jódl;lo óseo del cuerno carece de, tej ido men de la glos0~eela y a 'las- dosi~ citi'gat';vas . iIlSiglllifi~a1tteS 3' [ases positivas teamientos penosos que necesita imponer- prr dominant es. Hecho resuelto varias ve- se el práctico para encontrar la dosis CO'11- ces por los autores que han creado .h;s téc~ ven iente 'a cada animal; estos exámenes nicas de la, pioterapia. frecuentes y difíciles de practicar en la La piovacuna no produce ordinariamente clientela, son necesario~ para observar 'las . ninguna reacción. general en el ,-o,rganismo; fases necesarias, para darse cuenta de su JQs ,en,fermos n'o presentan ni abatimiento intensidad y' para conseguir la apariciÓn de \ ni" inapetencia. Se 'han comprobado algunas las fases positivas. veces (Belin, Chanier, Franc) manifestacio- T écnica de Vela . .....:. uestras N observacio- nes generales; de todos modos son excep- nes nos han conducido a buscar una técni- cionales, .salvo' con el método de van Sa- ca diferente:' la de las' inyecciones espacia- ceghern. Este autor, considera que una das preconizada por Wrigth, cuyos resulta- l buena reacción general es indispensable dos son completamente satisfactorios y .nos para obtener efectos' curativos en la+Iinfan- han permitido sacar todas las ventajas que gitis ulcerosa. encierra la pioterapia y demostrar el, valor ]\¡ o" es raro observar reaéciones locales de este nuevo agente terapéutico que es "el en el sÍtio. de la inyeccción de las piovacunas pus",' (Velu). Belin las .atr ibuye a uha defectuosa a) La piovacuna se emplea por vía 111- esterilización del pus; el prof. Vallée cree travenosa. - ~e trata, de f~nómel1os alérgicos y que J;s b) ,La" primera. inyecció'n se hace a la productos bacteriános utilizados con fin te- dosis de 4-6 centí1ne!ros cúbicos. Todas las ,r~péu.tico . son ac-og'idos' por el organismo lesiones que contengan' pus (abscesos, fís- corno la -tubercul.ina ,y la rnalleina, También tulas) son objeto de una intervención qui- ¿~' posible atribuirlos a la acción de los pro- rúrgica. Esta condición es indispensable reo fermentos de or igen leucocitario (Velu). para la curación. IV, TÉCNICA DE LAS INYECq:ONES. -' D~s e) La Seg16Hda,il1yecció1b (de 1'5 c.'~: a técnicas merecen citarse por \ creerlas jnte- d5c., c.) debe hacerse a los 8 ó 10 días, al- . resantcs .en 'la práctica 'Veterinaria por ha- .gunas veces al duodécimo. en el momento ber r ecibido una larga aplicación, y son la en que la fase positiva empieza a atenuar- de Belin y Ja efe Velu, se. es decir, cuando la mejoría parece más Técnica de Belui. - Es la técnica .de . evidente, -N'unca hay que esperar más \-Veihberg y Seguin, .de . las, inyecciones en tiempo. serie .. Se' resunlen en estas palabras : "Prac-, d) La' tercera inyección debe ser k~cha ticar una serie. de s,iet~ .inyecciones subcu-. en el momento en que se observe una .de- taneas, .una ca-da' día a la dosis constante tención de la cicatrización. es decir, hacia, de 2 e; c.; si doce o quince. dias después" de el octavo o duodécimo día, a la dosis de R1~vrSTA VETERINARIA me ESPAÑA ~------~--------------------- 0'75. a. 1'25. continrctro Clíbico) solamente, asociada de los gérmenes piog enos vulg-a-' porque 'en -este momento existe una gran res. La pjoterapia obra dir.ectamente sobre sensihilización del organismo, El empleo de los di ferentes elementos constitutivos de la dosis más fuertes puede acarrear; fases ne- inflamación; el estado auxionario. la secre- gativas intensas," susceptibles de compr ome- ción purulenta, eL dolor inflarhatorio. Ía 'ter el¡ todo o en algo la curación. reacción celular (Velu). .: 1'). Las inyecciones consecutivas se re- 1." Estado [lusiouorio, ~ Com? conse- . piten hasta la curación" a las mismas dosis cuencia de .las inyecciones, de' emulsión de.. 0'25 a 1'75 centímetros cúbicos, desde que pus se produce en el nivel de' las héridas aparece una debilidad en la fase positiva, modificaciones vasculares muy acusadas. o 'Sea cada 5,,6, 7 u 8 días. En los casos de Iin íangitis epizoótica, por f) Desde ei 'l'pomeMo que alguna de las ej ernplo, cuando se puncionán los abscesos inyecciones ¡de piovacuna vaya seguida- de' después de la ,segunda inyección; se. obser- una fase negativa intensa o persistente, van abundantes hemorragias en capa, con- conviene diferir toda nueva inyección hasta secuencia ~e una' vaso-dflatación intensa. f . • el momento que las lesiones recobren su as- En los destrozos grandes, bajo la infiuen- / . , pecto normal y disminuir la dosis de pio-. era del tratamiento, los botones pastosos, vacuna, Iungosns, atónicos, pál idos, son substituí- , . .']) Cuando los aniuiales 110 p uedtui ser dos 'po-r un tej.ido liso, ~.ie~ xascularizado . objeto de U11a- vigilancia 'muy rcg'wlar, los rojo. interualo s entre las inyeCcio11es' deben; ser- 2." Sccrecuui pm-'I.~lcl1ta.-Desde el prin-> de siete días, v -- 110 deben cxceder nU/lCO , de cipio la herida se purifica, la supuración au- rst e placo. Esta forma de proceder un tan- ment,a; los depósitos dif,teroides o las cos- I to automático se puede aplicar muy bien en tras negruzcas' desaparecen;' Chanier ha el ej ercicio ele la clientela .porque no hay. observado la .eliminación _ espontánea de precisión de visitar, ~ diario lbs enfermos trozos de tej idos mortificados'. operándose y porque la intervención resulta, econórni- una verdadera limpieza de la' herida. Esta ca. factor que debe tenerse 'en cuenta. limpieza no es, sin embargo;' completa, 50- .'Jj) Aparte de la intervención quirúrgica, 'bre todo cuando 'existen grandes -focos de él tratamiento local se, reducirá , ~t , ' a algunos nécrosis. No 'dispertsa :Ia intervención' qui- cuidados antisépticos sin lavados o aplica- rúrgica. ciones de polvos' absorbentes o c.icatrizan~' Cuando aparece la /fase positiva, lós ca- .res. No es necesario que se renueven las racteres de la' .supuración se modifican; es- Cl,lras _diariamente. . t. t;1S modifi'ca¿o'ne$ son muy caracteristicas ,:, Técnica de' -uan Soceqhein. ~ Van Sa- hacia el octavo o décimo día, .el pus se hace ceghem ~Itiliza la vía intravenosa. En la pri- I11~Y escaso ; la herida se recubre del lI1Il e xu- I , mera i;1yecc'ion a,dj-n~hislra ;3 e .. c.; en las dado plástic.o o ml,lCOSO IJ;lUY pobre en gló- siguientes, 5 .~/:;l c. c. y m.~s. El interva- bulos blancos. En los ca~os' 1~~S felices, este' lo entre las J1}yeclltOnes es regulado por las, exudado .se concreta formando ~ostra'S os- reacciones térmids," Cuando la' temperatu- curas bajo las cuales se ogera la cicati-iz a- ra 'ha alcanzado la normal. en el máx imurn ci,ón sin supuración. -, de tres días. se vuelve a inyectar. Después .' 3." ·EI do/~,. ¡",ilu/'/wtorio. - La at~n¡,¡a~' de cada' ser'ic de cinco inyecciones, se sus- .. cióre ~j.el dolo;- infiamator io és siempre muy pende ei tratamiento durante ,al~unos dias, marcado. En la linfangitis I epizoótica. en V. RESULTADOS DE LA P10TERAPIA, - Nu- particular. es sorprendente. En las supura- merosas observaciones recogidas' por 'vet~- ciones ba:nales 'es tan' ~ara~terístico que- es ' r inar ios permiten afirmar que . la inocula- inúti! ,re.currir a los medios ele contención ción de diluciones de pus ester ilizado, cuan- pará impedir el rascarse. En 'el perro he- do van acompañadas de un tratamiento qui- mos observado, a consecuencia; de inyeccio- ,n:}tgico apropiado, dan felices resultados nes, 'la supresión ~ele un )r¿rito intenso aL .en el trat'amiento de las supuraciones co- nivel -de 'las placas de, eczema- húmedo ,re- \, munes ocasionadas por la acción aislada o belde a .tocio tratamiento o deTos chancros f ARTÍCULOS j!X'l'RAC'I'ADOS auriculares. Esta atenuación del dolor o íre-. tenemos la pretensión. de 'estudiar el me- ce . grandes ventajas, permite la supresión canismo de acción, probablemente, muy de curas protectoras de un 'precio muy ele- complicado, de la pioterapia; su estudie vado . que facilita en nuestros eri ferrnos la científico apenas ha sido abocetado. Sól maceración por el pus de los tej idos de nue- vamos a examinar rápidamente las teorías va f orrnación. 'emitidas, principalmente las -de Belin y de 4.° L11S reacciones celulorcs - También Bridré, demostrando que esta ultima es se . '¡J"rpducen modificaciones, celulares ; se muy seductora y en ella encuadran bastan- traducen' por la aparición de pequeños bo- te bien los datos nuevos, recientemente -ad-' . tones finos v numerosos. de un hermoso co- quiridos sobre la evolución de las heridas 10.r "roj izo. ~onstituyend~ un~ superficie lisa y' de los procesos patológicos de que ellas , , muy vascularizada. evolucionando, rápida- son asiento. Para Belin, se trata ante todd de mente hacia la reparación total, sin supu- reacciones vacunales debidas a las especies ración.' n'i' cicatriz deforman te. A veces es microbianas contenidas en el pus; por eso tan rápido. este trabajo de cicatriznción que en sus conclusiones prefiere las piovacunas se sobrepone' a todo cuanto se pueda ima- autógenas ,a las piovacuna s heterógenas, ginar " (Charnier) .. porque ellas determinan" no I;¡¡ producción En definitiva '1,( pioterapia, que no es una ele anticuerpos (que tengan acción de grup s 'panacea, constituye un .auxitiar poderoso' no electivos, sino la de producir anticuer- de la intervención quirúrgica .• determinan- pos rigurosamente específicos. do una cicatrización \ más regular en un Si, según las adquisiciones modernas. la tiempo muy corto. noción de especificidad es muy accesoria Desgraciadamente es muy difícil traducir en materia de bacterioterapia y el efecto estos hechos par cifras. L', cicatrización de 'no específico de los medicamentos hactc- las heridas no olJedecea leyes que tengan r ia nos constituye un resultado imprevisto un -r'igor mantemático i de otra' parte, si se y singular de la Ivacinoterapia ya señalado admite fácilmente que un suero especifico; I por \;Y r igth, la piovacuna no hace excep- el suero antidiftér ico, por ej ernpl o, cura ción a la 'regla; su no-especi ficidad nos pa- caÍ] seguridad la cn f ér médad contra la cual rece indiscutible. I esiá preparado. ¿ por qué' no aceptar con la Las modernas experiencias. principal- misma' facilidad la eficacia de una medica- mente las de' Policard. permiten precisar ción utiliz,áda en el 'tratamiento de lesiones. ciertos hechos nuevos y mostrar la irn- que pueden. curar' solas? Las conclusiones po stáncia notable ele los fenómenos ele pro- ~le los prácticos que han -experimentado el tcolisis intensa que se produce en las heri- .. método .son notables por su uniformidad. das infectadas. Hagamos un recuerdo, S~l- 'Es' cierto también que hay tendencia siempre mar io ele cuáles son estos procesos fisioló- a señalar los resultados favorables v de- gicbs normales de defensa y reparación de jar en la s~mbra ios· frac~sos. -No ob;tante; les tej idos: á consecuencia de -un trauma- también .se han comprobado resultados ne- tismo, se produce al principio un [lu jo 10- i 1.\ .. gativos; ellos no sii:\'e¡~ pa~~ desacreditar', «/1 de p oliuuclcarcs que se tran s forman' pron- esta qledic'ación' biológica' de' la infiamaci6n, to en glóbulos de pus y dejan en libertad sino, al "cont ra r io: obligan a un control muy los 'fe¡'mentos -proteolíticos. Estos Ier menv , severo de las 'observaciones 'qu~' se hagan tos. asociados a' los fermentos tríptico se- en amplio campo dy investigación. Cuando 'gregad}ls por los microbios, aseguran 'Ia¡ se generalice - este método de tratamiento limpieza de la herida. activando la desapa- científico y lógico pueden introducirse lige- rición; por proteolisis, de los elementos mor- ras, pero importantes modificaciones en los tificados que constituyen un excelente me- procedimientos actuales. ((u"e'· los conserva- dio de cultivo ; siendo los leucocitos que rán ti reemplaza rán POr' una técnica nueva por sus protea sas juegan un 1Ja!lel esencial en susceptible de mejorar 'toda'vía los resulta- n esta Iirnpieza. Este estado inicial de las heri- dos. das es 'preciso favorecerlo con la llegada de VI. l.'IoDo DI~ OBR_~R L.'._ 1'10TElUPB.- NQ lcucoci os. Se provoca este aflujo por ¡ di- 5++ ' REVISTA VETERI:\ARÚ\ DE ESPAÑr\ ------------------~- versos pr oced irnien tos se ha ensayado el la del 'papel. a la vez bienhechor Y, nefasto empleo de substancias que _posean una qu i- de los leucocitos. Potente órgano digesti- miorvxia positiva y capaz de acarrear una vo es favorable cuanclo las acciones proteo- leucocitis local en la región operada" el licas son útiles,' por ejemplo. en el mo- ácido nucleinico (Mickujisz), el suero ca- mento d~ pone; al descubierto la he~ida': y . lentadq (R Petit), el agua salada isotónica en la detención del 'proceso de gangrena. . caliente (Doyen). Se ha propuesto igual- Pero es muy perjudicial en otras Iases.. la mente una serie de medios que tienen por de los mamelones sobre todo, por 'la acción ~Dbjeto provocar la leucocitis general: 111- proteolitica. que determina '(Pol ica r d). Una yecciones . débiles de quinina, de algunas so- med'icación lógica debe favocerer Ja acción luciones de peptona, de, electrargol. etc. El de las funciones fisiológicas, ayudar Ta pro- empleo de los lecocitos corno agen.tes tera- · teelisis al principio, combatirla aespués, es- jiéuticos (Peterson, Salimbeni. Oppie). ha- timular la reparación lenta que resulta .de cía prever la posibilidad .de enriquecer nues- la defensa orgánica normal o insuficiente, tro arsenal terapéutico, Las experiencia ern- o provocarla si tarda .en manifestarse, Des; prendidas en . esta dirección habían sido pués de haber solicitado la limpieza de la abandonadas sin haber llegado a Lin: resul- herida por los polinucleares debe activar- tado definitivo. se la reparación por los linfocitos, Al fenómeno de limpieza de la herida S1:1- La pioter;¡tpia parace llenar estas indica- cede en seguida el de .su lIenamiento y su ,ciones. Durante las fases 'negativas la reac- cerradura. El polinuclear es ante todo una CiÓl~ inflamatoria per ifér ica se hace inten- glándula cerrada, una glánd ula digestiva, es sa; el surco disyuntor se forma muy rá- en este momento inútil,. hasta puede des- pidamente, los tejidos necrosados . se elimi- empeñar en esta fase un papel perjudicial nan más fácilmente gracias al aumento d~ Liberando fermentos proteolíticos en- la he- · la supuración ; la intervención quirúrgica rida', la transforma en un medio de cul- es más fácil, la herida se limpia a veces sir; tivo ; disminuyendo las defensas orgánicas 'destrucciones inútiles. y retardando la cicatrización. Los léuco- ~ Durante las fases positivas la cicatriza- citos polinucleares neutrófilos deben' ceder '¿ón se produce casi sin supuración, con el sitio a los leucocitos, elementos reparado- una rapidez y .nna. regularidad que entu- res por excelenc'ia. Es .preciso impedir la siasma. El tratamiento antiséptico local se llegada de los primeros y favorecer el aflu- · hace" casi accesorio (Velu). jo ele esto, últimos. "No hace mucho tiern- Hemos estudiado las, variaciónes Ieuco- po que la observación minuciosa de nume- citar ias que acarrea en los .anirnales ataca-> rosos hechos ha permitido' est~blec:er 1;\ dos de' linfangitis epizeótica el 'tratamiento idea del leucocito "policía" que precisa li3.- -por la pioterapia poi ivalente, .intravenosa mar y prot€ger". (Policard). Contra el afl'u- practicada, segúri. las reglas que 'hemos· in- jo de leucocitos _se conocen ya algunos 1D~- .dicado. Este estudio no nos ha permitido 'dios: la helioterapia constituye un medio explicar todos los felices resultados de. I;¡.. fí iCD precioso; ~obre este medio conviene pioterapia, oero nos". ha permitido precisar llamar la atención, El organismo lucha con- lo" si~uiente-: ". . . tra la acción' de la proteasa 'leucocitaria :a.) Que las fases negativas .intensas (;0- .produciendo pn antif~[fnento, 'La resisten- rres.ponden a' la polineucleósis neutrófila ; cia de los, tejidos a la infección micr obia- _b) . Que las fases positivas corresponden na está subordinada 'especialmente "a este "a' la hiperlin íocitosis. poder ant itr ipüico de. los humores. Parece Podernos .adrnitir que fuera de las reac- natu-ral querer utilizar terapéút,ica1ll'e~te es- ciones. probablemente 11ftl)' complej a·s que . ta acción, ; . así se han utilizado 'los 'sueros \ deben deterjninar. el "pus, ester ilizado ". obra antiproteolíticos c<;l11 el fin .de moderar. la .C0111.0 lino leucó-estirnulanfe, -: produciendo acción de la proteasa leucocitaria (Mulle~' modificaciones I~angu¡'neas, que favorecel~ -la y Pae~er, Kalaczelk, J ochrnann, elc.), . accion local de los pol inuclear'es y aceleran, En resumen'" una nocjón podemos sac;r:' gracias a IQS linfocitos, la, reparación de .las .·ARTÍ CULOS EXTRACTADOS -- •._. -_---!. .. ---- - _ -~~--------------~~ lesiones 'libres de. agentes piógenos. que contenían ácido bórico en cantidades va- Sería l:lllY interesante emprender estu- riables de T'35 a 2'08 por roo. A veces s'e dios respecto ~ la. terapéutica de las heridas usa la sal común hasta: un 10 por roo, aña- banales y estudiar paralelamente las varia- diendo una cantidad menor de ácido bórico . cienes de) poder antiproteoliptico del" suero Hasta hace tiempo, relativamente corto, el sang uineo ven 'el curso de- lapi'oterapia. Es US0' de éstos huevos liquides para 'la ali- o mu}" lógico' suponer que la introducción en mentación se limitaba a la manufactura de ,,1 organismo de restos leucocitarios o' de biZcochos.·'galletas, etc. La cantidad del ácido sus sccreciorres acarrea la' producción de . bórico. se r~duce has·ta no haber más de 5 anticuerpos suceptibles de contrariar la- ac- gramos (6'33 gramos) por libra. Durante la ción fisiológica de' los pol inucleares. ; última parte de 1917. los huevos líquidos CO:KCr:t:S'IO·NES. - Cualquiera que sea el empezaron. a aparecer en, el mercado en gran- modo ele acción, creemos poder concluir des cantidades. envasadas para uso dornés- que la pioter apia es un método' simple. eco- tico en latas pequeñas y tarros de vidrio. En nómico. 'al alca:n'ce ele todos' los prácticos y est~ forma. pudo usarse -el producto' en la que. pO,r Jos resultados que ya' e han reco-, confección de flanes ele leche, tortas de ha- girlo. hay' razones para esperar que en la r ina, etc., y' al ser usados con tal objeto. la actualidad torne un lugar preferente en el . cantidad' de ácido bórico ingerida por el in- arsenal terapéutico ,;cteFinal'lo, no como una dividuo es muy alta: También es probable panacea, sinovcorno UJl auxiliar precioso de que grandes cantidades hayan sido usadas la inte rvención quirúrgica. - C. S. E. ~ - durante algún tiempo en los restaurants. El ..... -. empleo de este producto boricado en el uso ". doméstico y en los restaurants es suscepti- BOMATQSCOPIA , . ble. de objeción. En el· caso de la venta de pequeños recipientes al por menor; los fabri- DK A. »: j.' MAC-FADDEN. Los huevos tí, cantes declaran que el contenido. del envase quidos .'de Chin~, (The Tour. oi the Aur. . JlO debe usarse en la can fección .de tortillas .iJed. Assotiotiou, 15 Marzo 191'9; Carta de n i- de..huevos revueltos, pero estas insignifi- Lonc11~€s): (j , cantes medidas 1 de 'protección no alcanzan a El in Iorrne hecho por el Dr.A. Vl. J.-M_ac- -las per sonas que comen en los hoteles. res- -Fadden , sobre . . los trabajos I 'cJe los insnectores ~. taurants y demás sitios sin~ilares. El doctor de alimentación durante 1917-1918 que, ha Mac-Fadden propone que ' corno la impor- sido . publicado °l~or el Local -. Gover'!!'1I11!1I1 .tación de huevos aumentará en el futuro n~- Board se ocupa de la importación proceden- cesarianrente, como ventajosas desde los pun- te de China de llbJ(i:vos, en. estado liquido. -tos de vista de la salud del consumidor y de Antes de la=guerra la' gran masa de este economía en el, espacio de' estiva,' podrían material iba a Alemania y las pequeñas can- . tomarse medidas para que el producto fuera ti0ades importadas por nosotros se usaban embarcado 'en fOl:ma de huevos secos en lu- con fines industriales y en cantidad limitada gar de enviarlos en forma Iiquida.. Las irn- a la confiteria. Después de' la ruptur~ d~ l;~' portaciones de huevos secos han dado muy .~ostilicla(¡es, llegaron g.randes cargamentos a buenos resultados.' Si los huevos se preparan este país' encontrados a 'bordo de las presas Y', se envasan de un- modo apropiado en esta marítimas, j{ desde entonces-se han .impor- f orrria, son salubles y utilísimos elementos tado grandes cantidades .por las vías corrien- nutritivos. te s de comercio.'. Este producto, según comu- nica 'ei DI'. 'Mac'-Fadden, llega a veces en l'a FONSECA.\ O. n.l. Alg.unas observaciones ¡{ (('rUla ·cJe··huevos completos; mezclados, pero I acerca de los peces venenosos en Bahía. por 10 general la yema y la clara: se envían (Socirda.dc 'Médica dos Ho spit aes da BaJ1Iia por separado. En 'este último caso, la albú- sesión de 20 de Julio de 1919)' mina- puede llegar en forma líquida, aiia- diendo un preservativo o en forma crista-' El estudio ele los peces norma I o acciden- Ella seca. Las muestras de yema se encontró talmente nocivos lo han hecho diversos au- R¡,'VISTA Vn:rERINAIUf\-DE ESPAÑA --------~------------------~-- tores. mas, por desgracia, los resultados ob- por ejemplo). es de los más constantemente n.nidos por ellos han sido muchas veces con- dotados de propiedades tóxicas. Una el HII- tradictorios. E110 se debe, a la gran cornple- sión de órgano en unos 20 ce. de solución j idad del' problema, en el que intervienen fisiológica lpé filtrada e inyectada por da factores TI1UCh,IS veces despreciados, tales intraperitoneal a dos conej illos de Indias' de como la fase de la vida del pez, la estación cerca de 400 gramos, en la dosis ele :; 'ce, del año en que se realiza la observación, la UnO' de los conejillos murió cianótico du- determinación Imprecisa de la especie zooló- rante la noche que siguió al experimento. he- gica. etc. cho a las J6 horas del 20 de Junio de 1919. Corno se sabe, hay dos clases de peces do-· El otro apareció, a la maíiana siguiente, COIl rados de propiedades tóxicas: los que inge~i- parálisis de los miembros posteriores; cuan- dos provocan íenórnenos. de intoxicación .y do 'se le dejaba tranquilo. permánecia in mó- to _ ponzoñosos, provistos de apara tos inocu- ,;i.1 y cuando' se le excitaba, era presa de ladores de veneno (rayos de la aletas, opércu- convulsiones; iJOCO después moría. lo). En este último grupo figurpn las '/Jl~II'(- Los dos experimentos deben ser considera- litiS Y las escorp enas. Entre- jos peces de la dos como iniciales,' pero patentizaron bien primera categoría, o sea desprovistos de apa- 'los efectos tóxicos del hígado ele la Scorpoc- rato inoculador de veneno, se destacan las . na. mucho menos rápidos, pero muy seme- scrd inas, los d.iodontideos y principalmente jantes a los observados" después de' la inges-' I . los tctraontidcos, que contienen los' represen- tión o de la inyección por cualquier via del tantes, más tóxicos. de la clase,' a saber: los hígado de- los S¡Jherpides. Considera intere- peces del género Sphcroides. De- este género, I -sante llevar estas. investigaciones' más' lejos. j .ruvo el .autor 'ocasión de hallar en Bahía las procurando desentrañar las r elacjones acaso especies S. .t c studineus, L.; S. qrc el e y! Gil-_ existentes entre. la' toxicidad de los diversos bcrt y S. spr nqlcri Bloch. I órganos .v la actividad del aparato -inoculador¡ De los experimentas de Fonseca puede in- del veneno, en los peces: ponzoño os, N·o es ferirse la toxicidad del hígado, de los tes- imposible que' haya cor~elaciones funcionales tículos, de .los ovarios, de la piel, de la bilis análogas, quizás, a las de, orden ·endocrínico. y del moco cutáneo, y la innocuidad de la . "entre las -glándulas secretoras de la ponzoña. sangre. del esqueleto, de: los múscul~s, del y las -otras glándulas de la economía del ani- corazón, del bazo. del riñón, de.: la masa mal. Este hecho' no seria del todo nuevo . encefálica, del tubo digestivo y de la vej iga pues ya se observo en' los ba-tra~ios veneno- n·atatoria. El veneno es muy activo-; {Jn cen-, sos y- el, autor expuso. para el caso de los tigramo de hígado basta muchas veces para Spheroides./la ide, de que la toxicidad he- matar en cinco o diez minutas un conej illo pática disminuía en la. fase de mayor activi- I t de Indias de 500 gramos. El veneno es, ade- dad genésica, cuando aumentaba la toxici- más. ter morr esistente; no puede ser identi- dad de los órganos genitales. ' ficado' químicamente y parece 'obrar paraj¡- Otra especie acusada, de tóxica por el vu l- . zando los músculos .respirátorios. go es el Lacto phrsis tric ornls L., ostracioui- Hasta hoy no se había estudiado ex.per·i~ deoJla'~la'do en el Brasil laoea,'y entre 1Í0s- mentalmente Ia toxicidad de los, diversos ór- otros pus cofre. El I1ígado de un 'ejemplar' ganos y de -las productos de secreción de los de esta e~J.l~cie, triturado, emu1si¿nado el; - peces ponzoñosos (fuera de 19S clásicos es- solución fisiológica y filtrado, f ué. inoculado tud;o~ de Gley' y de Mosso, relativos al'~ue- por el autos en el peritoneo de un conejillo ro de las anguilas) .. Aproa-echando el autor. de Indias, que murió unas .doce, horas des- Ia opórtun idaxl' que se le efreció- de estudiar pués. Otro coríej illo, al que hizo ing ecir "la' un ejemplar de Scorp oena phunicri, Bloch, misma emulsión, la vomitó y no presentó fe- obtenida en 'un mercado, 'de Bahía, decidió nómeno morboso alguno. 'CBr11.::;i·/ .Híidico. investiga r la toxicidad d~l, hí~ado, órgano ~9T9, núm. 39.) - P.F. '" que' en los peces venenosos (los ,S;pi,eróidl's,