La población de Comores, cuatro islas volcánicas situadas a la entrada del canal de Mozambique (Ngazidja o Gran Comora, Ndzuwani o Anjouan, Mwali o Mohéli) y Mahore (Mayotte), es el resultado del mestizaje entre africanos, árabes y malgaches. Antes de la llegada de los árabes, los bantúes establecieron una organización política y social de tipo swahili.
En el siglo XII, llegan pobladores musulmanes procedentes del golfo Pérsico y grupos de mestizos islamizados que se instalan acompañados por sus esclavos. El Islam se extiende en el conjunto del archipiélago dando lugar a la creación de sultanatos. Durante el siglo XVI, se establece un contingente importante de malgaches sakalava, lo que explica que este dialecto del oeste de la Isla Roja siga siendo utilizado aún en Mayotte. Hacia el siglo XVIII, las alianzas entre árabes yemenitas y familias comorenses nobles dan lugar a nuevos linajes matrimoniales en Gran Comora y Anjouan, cuyos jefes controlan Mayotte y Moheli. Los manuscritos en árabe, swahili y shikomor en alfabeto árabe datan de esta época. Las incursiones que los piratas malgaches llevaron a cabo durante el siglo XVIII y las guerras internas entre sultanes debilitaron a las islas y empujaron al sultán Andriantsouli a ceder Mayotte a Francia a cambio de ayuda militar y de ciertos privilegios. En 1886 el archipiélago pasa a ser protectorado francés, con excepción de Mayotte que conserva su condición de colonia.
El régimen de protectorado no impidió que los franceses se apoderasen del poder político, imponiendo su lengua y apropiándose de las tierras. Francia se anexiona la totalidad del archipiélago, que pasa a formar parte de la colonia de Madagascar en 1912. Después de algunas revueltas, las Comores obtienen una autonomía administrativa en 1946 convirtiéndose en TOM (territorio francés de ultramar) en 1958. Marginadas y excluidas del desarrollo económico, las islas de Anjouan, Moheli y Gran Comora optan por la independencia en 1974, mientras que un nuevo referéndum otorga a Mayotte la categoría de colectividad especial. Desde su independencia efectiva en 1978, la República federal islámica de Comores sufre numerosos golpes de estado. La creación de la Unión de las Comores (2002) otorga a cada isla un mayor grado de independencia pero no logra mejorar la situación económica y la corrupción política, lo que alimenta las ambiciones secesionistas de Moheli y el deseo de muchos comorenses de alcanzar las costas de Mayotte de manera ilegal.
Mientras, el gobierno de Comores sigue reivindicando la propiedad de Mayotte. Las barreras entre Mayotte y las demás islas se han visto agravadas después de hacerse efectiva la departamentalización de la primera en 2011.
La identidad sociocultural del archipiélago está profundamente marcada por el Islam de obediencia suní y las categorías sociales son extremadamente rígidas. La vida cotidiana está reglamentada por las obligaciones del fiel musulmán (oración, circuncisión, peregrinación a La Meca, etc.) y por el calendario religioso que se combina con prácticas de tipo animista llevadas a cabo por los mwalimu (adivinos y astrólogos). En Mayotte los principios que sustentan esta sociedad tradicional altamente jerarquizada chocan con los valores republicanos y laicos. La identidad musulmana prevalece sobre el substrato africano y el francés sigue siendo la lengua dominante en los documentos escritos de administración, justicia, prensa y enseñanza, a pesar de que la lengua habitualmente hablada por la población sea el grupo de dialectos conocido bajo el nombre de comorense o shikomor. El árabe, la otra lengua oficial, tiene un valor más simbólico que práctico, pues se utiliza principalmente para la lectura del Corán. Todos estos desfases incrementan la separación entre culturas oficiales, ideologías dominantes y modos de vida, así como la distancia mental que separa estas islas a pesar de su proximidad geográfica.


