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Universitat Autnoma de Barcelona

De Cacessemo a la ciudad futurista

De Cacessemo a la ciudad futurista: los caminos de la obra de João Paulo Borges Coelho
Nazir Can (adaptació tesi doctorat)

A pesar de haber comenzado a publicar en 2003 (y con 48 años), João Paulo Borges Coelho (JPBC) es hoy un nombre consolidado de las letras en lengua portuguesa. Desde el primer momento, el autor sorprende a su lector por la diversidad de formas, temáticas, espacios y temporalidades inscritas en sus narrativas. En todas ellas hay una búsqueda de los silencios de la historia de Mozambique, país que conquistó su independencia política muchos años después (1975) que la mayoría de países africanos. Sin embargo, y aunque no resista en algunos momentos a “esclarecimientos”, normalmente de cariz irónico, sobre dicha historia, JPBC evita deliberadamente el camino de la exploración factual de los hechos. El juego poético que propone se basa en la combinación casi caricaturesca de lo “pequeño” (cotidiano) y lo “grande” (hechos históricos), donde lo primero, virtuoso y enérgico por excelencia, crea un eco o un profundo efecto de semejanza en lo segundo. Es decir, multiplicándolo, iluminándolo, casi nunca diciéndolo literalmente. Y esto ocurre porque la obra de JPBC se caracteriza por la búsqueda de verosimilitud entre las historias del hombre común y la Historia, por muy distantes que estas puedan, a priori, parecer encontrarse. De hecho, las “pequeñas historias” cotidianas constituyen la materia prima de un producto estético calculadamente elaborado y que culmina en una particular visión del mundo, de la que los movimientos históricos y las preocupaciones de índole social forman necesariamente parte. Por otro lado, conviene recordar que JPBC conoce con profundidad la realidad histórica del país, dado que es también profesor e investigador de Historia Contemporánea de Mozambique y África Austral en la Universidad Eduardo Mondlane de Maputo. El escritor reflexiona literariamente sobre esta misma historia casi treinta años después de la independencia, teniendo, consecuentemente, una visión del tiempo diferente de la de sus colegas de oficio de la misma generación. Esta circunstancia explica una mayor madurez, un mayor grado de autoexigencia, una evidente necesidad de experimentar y, fundamentalmente, una atención a lo ya escrito (dentro y fuera de las fronteras nacionales), dado que, como se sabe, la historia de un autor pasa también, y mucho, por su propia biblioteca privada. La escritura de JPBC se desmarca tanto de la literatura de cariz ideológico producida en los años 70 en el continente africano como de la producción artística de los años 80 y 90 de su país, periodo en el que el género novelesco empieza a ganar espacio en Mozambique.

En As Duas Sombras do Rio (Caminho, 2003), Borges Coelho aborda desde varios ángulos la guerra civil mozambiqueña tomando como epicentro geográfico los inhóspitos pueblos que recorre el Zambeze. Este gigantesco río es el testigo topográfico de una división ancestral basada en dos imaginarios opuestos: el del norte, regido por elementos femeninos, por el agua y por la serpiente; el del sur, tutelado por elementos masculinos, por el fuego y por el león. En el centro del Zambeze se sitúa la isla de Cacessemo, donde el “loco” Leónidas Ntsato concentra en su cuerpo los opuestos de una guerra tan antigua como incentivada por la mano política que se encarga del “destino” del lugar. Las estrategias de la duplicación, de la intermediación y de la fragmentación del material textual (que informan al lector sobre la ambivalencia humana en contextos de guerra) conforman el trazado de esta novela, que se centra en lugares olvidados por las nuevas autoridades políticas y también por la producción literaria del país. Desde la primera novela, pues, el autor opta por una vía de diferenciación de lo ya existente en el campo literario mozambiqueño, generando una escritura capaz de decir por la forma, que busca espacios físicos y discursivos aún no dichos y que orienta la reflexión en torno a las formas de opresión realizadas en el periodo postcolonial.

Un año después, en 2004, con la novela As Visitas do Dr. Valdez (Caminho, 2004), vencedora del principal premio literario del país (Prémio Craveirinha), observamos un JPBC ya plenamente seguro de su labor artística. Situando la narración entre el Mucojo, la isla de Ibo y la Beira, el autor elabora, a partir del pequeño mundo de dos viejas beatas (Sá Caetana y Sá Amélia) y de un joven negro empleado de la casa (Vicente), una lectura casi teatral de la caída del imperio colonial portugués. Vicente, en pleno tránsito hacia la edad adulta (que coincide con el tránsito del país hacia la independencia), se disfraza de viejo doctor colonial blanco (Dr. Valdez) para animar los domingos de las dos señoras. Éstas forman la única familia posible del joven empleado, que heredó del padre (Cosme Paulino) y de la historia el arte de servir. Esta vinculación casi biológica a dos mundos aparentemente opuestos (temática central de la escritura de JPBC) aguza la ambigüedad de las representaciones: por un lado, Vicente querrá huir de este destino y, por otro, recordará siempre las palabras de su viejo y fallecido padre, cuando éste le exigía que diese continuidad a su vida de servicio y sumisión. De este modo, en un mismo movimiento, el joven restituye una figura colonial del pasado, el Dr. Valdez (su muerte la provocó una ingesta de mantequilla), manteniendo presente la memoria de su padre (también muerto, aunque en este caso a manos de los combatientes revolucionarios). Así, en la teatralización de Vicente no solo el colonizador o el pasado son parcialmente representados y caricaturizados. Los dos tiempos y las múltiples personalidades se cruzan, chocando unas con otras y desfigurándose mutuamente.

Los dos volúmenes de cuentos Índicos Indícios I, Setentrião e Índicos Indícios II, Meridião (Caminho, 2005) vuelven a introducir en la cartografía literaria mozambiqueña nuevos espacios, bajo el signo del movimiento, además de recuperar otros lugares, quizás más clásicos pero también algo olvidados (desde los años 80 y 90), como es el caso de la Ilha de Moçambique. El escenario de “O Pano Encantado”, la sastrería del jefe Rashid y de su empleado Jamal, adquiere una dimensión histórica y social que permite analizar las tensiones existentes entre las comunidades islámicas de la región. La Ilha de Moçambique aparece aquí por primera vez en la prosa mozambiqueña no para celebrar los lazos interculturales, sino para dar cuenta de las divisiones intracomunitarias que en el Índico aún se perpetúan. La plasticidad de un lenguaje con elevada capacidad de evocación y el espacio índico son los protagonistas de estos cuentos, entre los que destaca “Ibo azul”, posiblemente el texto más intimista del autor, el único, por otra parte, escrito enteramente en primera persona.

La novela Crónica da Rua 513.2 (Caminho, 2006) reconstruye de manera irónica y desencantada el periodo de transición a la independencia mozambiqueña. Publicada treinta años después de dicho episodio histórico, y centrada en la capital, Maputo, teatro intermedio de innumerables mutaciones, esta obra crea la distancia suficiente para demarcarse de la euforia e incidir en la contradicción que cualquier temporalidad transitoria alberga. Partiendo del elogio al Hombre sin atributos de Musil, citado en epígrafe, esta novela prescinde de un protagonista héroe (ello iría en contra del tono anti-épico de la misma), y se sirve de una ironía cáustica. Aparentemente sencillo en su configuración formal,  el texto esconde una sutil complejidad: describir en un minúsculo espacio (una calle) los acontecimientos previos y posteriores a la revolución mozambiqueña sin perder nunca de vista una visión poliédrica de la historia.

Campo de Trânsito (Caminho, 2007), la siguiente novela, posee un alcance distinto, ya que carece de referentes espacio-temporales. Aunque tiene en cuenta algunos indicios narrativos (sobre todo topográficos y relacionados con el viaje del protagonista durante su captura) que sugieren aspectos de la historia reciente de Mozambique (concretamente de los campos de reeducación creados por el FRELIMO, partido político que gobierna el país desde la independencia), consideramos que JPBC se inspira en esta realidad para recrear una ficción cuyo objetivo es más global, reivindicando, así, la dimensión universal de la realidad histórica mozambiqueña. En esta novela, la más kafkiana del autor, JPBC esquematiza una lectura que es a la vez histórica y poético-filosófica, minando, desde el principio, las oposiciones fáciles y deterministas: colonizador y colonizado, norte y sur, presente y pasado. El Campo de Tránsito, cercano al campo de concentración y situado entre el Campo Novo y el Campo Antigo, hacia el que es enviado el joven J. Mungau sin razón aparente, constituye el lugar-final, el espacio soberano de lo absurdo y de la excepción, a través del cual el autor analizará la deshumanización, la domesticación y la desintegración del individuo.

Un año después, JPBC publica Hinyambaan (Caminho, 2008), novela burlesca que, hablando en serio a través del más fino sarcasmo, reflexiona sobre los desencuentros personales y culturales entre una familia sudafricana que realiza un viaje a través de Mozambique y los interlocutores con quien se va encontrando. Este texto, un poco olvidado en el conjunto de la obra del autor, adquiere especial relevancia dado que en él se subrayan aspectos fundamentales de su escritura, aunque bajo una apariencia distinta. La utilización de un registro más cercano al oral constituye la mayor diferencia. Este recurso, sin embargo, no responde a las exigencias de pureza de una africanidad impoluta, sino que, al revés, permite cuestionar las bases de dicho modelo de escritura. Así, buscando en cada obra un nuevo enfoque (formal, temporal, espacial y temático), el autor mozambiqueño relata en este breve texto no solo el atribulado viaje de la familia boer Odendaal por tierras mozambiqueñas, sino también el contacto entre dos realidades con tantos puntos en común y simultáneamente con tantas dificultades de comunicación.

La novela histórica O Olho de Hertzog (LeYa, 2010) catapulta al autor al reconocimiento internacional (Prémio Leya de 2009). La historia se sitúa en el Lourenço Marques de 1919 y en los movimientos literarios y culturales que entonces comenzaban a germinar en el país. En su última novela publicada, de corte futurista, Cidade dos Espelhos (Caminho, 2011), se entrelazan varias artes que dibujan uno de los más oscuros retratos de la historia (local y global) escritos en Mozambique. Todos estos textos confirman la complejidad de una escritura siempre abierta a la experimentación que revela dos grandes obsesiones: explorar los silencios de la historia a través de la mirada común del individuo sin atributos e indagar los intersticios de la memoria mediante el placer de la escritura.

A partir de estas premisas, JPBC construye un universo literario original donde lo ético se disfraza de estético y viceversa. Más que una lectura historiográfica, es palpable en sus textos un cuidado ejercicio poético sobre el lugar donde trabaja la memoria en sus más diversificadas y delirantes facetas. Así, invitando a la historia a la casa del lenguaje, JPBC desmitifica los discursos de la ortodoxia militante, devolviendo a la ficción, la única fuerza celebrada en su obra, su fuerza original.