| Resum: |
El artículo, firmado por Ludovico Longhi dentro del volumen colectivo El largo camino a la Europa comunitaria. Cine comercial español 1963-1975, analiza Ceremonia sangrienta (Jordi Grau, 1972) como una reinterpretación crítica del mito de la condesa Erzsébet Báthory. Lejos de ser un mero ejercicio de género, la película utiliza el terror fantástico para vehicular una metáfora sociopolítica: el vampirismo se convierte en alegoría de la violencia deshumanizada ejercida por las clases pudientes contra los subordinados y desfavorecidos. Grau, formado en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma bajo la influencia del neorrealismo, transforma las limitaciones genéricas en virtud expresiva. Su propuesta se distingue por una cuidada puesta en escena fotográfica (a cargo de Fernando Arribas y Oberdan Troiani) que dota al film de una calidez cromática inusual en el terror, contrastando la belleza de los paisajes rurales españoles -el castillo de Castilnovo y Nuevo Baztán- con la morbosidad del relato. El artículo contextualiza además el proyecto dentro del entramado de coproducciones hispano-italianas de la época, tras el frustrado intento de colaboración con Hammer Films (que terminó realizando Condesa Drácula, 1970, versión apócrifa de la misma leyenda). Longhi conecta el interés de Grau por el arquetipo de la vampiresa con su formación clásica y su voluntad de hacer un cine comprometido pero no circunscrito a la contingencia franquista, así como con la leyenda barcelonesa de Enriqueta Martí, "la vampiresa del Raval", mostrando cómo el director catalán desmitifica el vampirismo para explorar obsesiones atemporales: el pánico a la decadencia, la búsqueda de la eterna juventud como perpetuación del poder y la crueldad estructural de las jerarquías sociales. |