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¿Es Ferran Adrià un genio del Arte del siglo XXI?
Márquez, Mauricio

Data: 2012
Resum: La invitación a la Documenta 12 de Kassel en 2007 legitima y certifica la entrada de El Bulli al mundo del Arte. ¿Por qué necesita el mundo del Arte a Ferran Adrià y El Bulli? Primero, para satisfacer la demanda de genios artísticos en una época de déficit. En un momento histórico en que cualquiera está en capacidad de hacer arte y se hace arte más que nunca, el mundo del Arte necesita artistas que puedan ser elevados a la categoría de genio para seguir legitimando la separación entre Arte y cultura: esa es la función básica de la institución Arte y continua siéndolo ahora en el dispositivo del Arte. En el siglo XXI el mundo del Arte se acostumbra a buscar el Arte por fuera de sus propios dominios: por fuera de los medios tradicionales del Arte, por fuera del ámbito de producción de los artistas profesionales y por fuera de los límites del mercado del Arte. Para mantener su autonomía en una época en que el Arte desaparece como actividad específica el mundo del Arte se adapta a funcionar sin especificidades ni especializaciones. De este modo, no valdría la pena hablar más de prácticas artísticas, porque ahora cualquier práctica puede ser convertida en Arte. En segundo lugar, El Bulli ofrece la vanguardia en plena era posthistórica. La cocina de El Bulli anticipa la voluntad de experimentación al momento de cocinar por parte de la gente común en la vida cotidiana. Pero a diferencia de los movimientos de vanguardia del siglo XX, la cocina de El Bulli no se anticipa a los tiempos por venir gracias a una voluntad de lucha por la transformación de la realidad social, sino gracias al impacto innovador de su técnica y su estilo. La revolución de El Bulli es estrictamente formal. Por eso su vanguardia constituye una simulación de vanguardia, una vanguardia simulada por medio de la cual no se ayuda a disolver la separación entre Arte y vida, sino que se ayuda a reforzar su distanciamiento. En tercer lugar, El Bulli encarna el valor más preciado del mundo del Arte: la exclusividad. El máximo poder que El Bulli tiene por ofrecer es su valor simbólico: la exclusividad de la experiencia. Las experiencias exclusivas ayudan a seguir manteniendo el estatus del Arte como una experiencia superior de la cultura. La forma en que el mercado capitaliza al máximo la labor de El Bulli es a través de la publicidad, concentrada mayormente en la imagen de Ferran Adrià como una marca exclusiva. Al momento de decidir qué puede y qué no puede entrar dentro de los circuitos oficiales del Arte el grado de rentabilidad de los candidatos resulta decisivo. Ya no existen condiciones necesarias para el Arte; sólo existen condiciones suficientes para transfigurar un objeto en obra de Arte. Al no haber razones necesarias para que algo sea Arte el criterio que se impone, entonces, es el que dicta la racionalidad económica.
Drets: Tots els drets reservats
Llengua: Castellà
Document: article ; recerca ; publishedVersion
Matèria: Ferran Adrià ; El Bulli ; Genio artístico ; Cocina de vanguardia ; Mundo del Arte ; Estéticas de lo cotidiano ; Transfiguración del lugar común ; Experiencia ; Estética ; Estetización generalizada ; Simulacro ; Sociedad de consumo ; Distinción social ; Gusto ; Arthur Danto ; Jean Baudrillard
Publicat a: Disturbis, Núm. 12 (2012) , p. 1-42, ISSN 1887-2786

Adreça alternativa: http://www.raco.cat/index.php/Disturbis/article/view/295870


42 p, 308.5 KB

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