Petroni, Satíricon 112. (Ed. Akal Trad. Carmen Codoñer)
"Bueno, ya sabes qué tentaciones
suelen asaltar por lo general a una persona bien comida. El soldado
utilizando las mismas carantoñas con que había conseguido que la señora
aceptara seguir viviendo, atacó también su honestidad. A la casta joven
no le parecía mal encarado, ni falto de elocuencia; la esclava
procuraba congraciarlos diciendo una y otra vez: "¿Es que también vas a
luchar contra los atractivos del amor? ¿Te das cuenta de quién son las
tierras que ocupas?".
"¿A qué más? Tampoco la mujer dejó al margen esta parte del cuerpo y el
soldado victorioso consiguió ambas cosas. De modo que se acostaron
juntos no sólo esa noche -noche de bodas-, sino al día siguiente y al
otro, cerrando -como es natural- la puerta de la tumba a fin de que
todo aquel que llegara al mausoleo, fuera conocido o desconocido,
creyese que la virtuosísima esposa había expirado sobre el cuerpo de su
marido".
"Pues bien, el soldado, fascinado por la belleza de la mujer, en
secreto compraba todos los productos en la medida de sus posibles y los
llevaba al mausoleo al caer la noche. Y así fue que los parientes de
uno de los crucificados, cuando vieron la guardia abandonada, por la
noche descolgaron de la cruz el cuerpo y le dieron debida sepultura".
El soldado, burlado por tener el puesto abandonado, al ver al día
siguiente que hay una cruz sin cadáver, ante el temor al castigo le
cuenta a la mujer lo sucedido: "Que no está dispuesto a esperar la
sentencia del juez, que va a sentenciar con la espada su desidia; que,
por favor, le procure de inmediato un lugar para cuando muera y
transforme la tumba que el destino le ha propiciado en común a su amigo
y a su marido". La mujer, no menos compasiva que honesta, dijo: "No
quiera dios que contemple al mismo tiempo el funeral de los dos hombres
que me son más queridos. Prefiero colgar al muerto que matar al vivo",
"Ateniéndose a lo dicho ordena que se saque del ataúd el cuerpo de su
marido y se clave en la cruz que ha quedado vacía. El soldado se sirvió
de la inteligencia de mujer tan sensata y, al día siguiente, la gente
se preguntó con asombro por qué el muerto había marchado a la cruz".
Text llatí
[CXII] "Ceterum, scitis quid plerumque soleat temptare humanam
satietatem. Quibus blanditiis impetrauerat miles ut matrona uellet
uiuere, iisdem etiam pudicitiam eius aggressus est. Nec deformis aut
infacundus iuuenis castae uidebatur, conciliante gratiam ancilla ac
subinde dicente:
'Placitone etiam pugnabis amori?'
"Quid
diutius moror? Jacuerunt ergo una non tantum illa nocte, qua nuptias
fecerunt, sed postero etiam ac tertio die, praeclusis uidelicet
conditorii foribus, ut quisquis ex notis ignotisque ad monumentum
uenisset, putasset expirasse super corpus uiri pudicissimam uxorem.
"Ceterum, delectatus miles et forma mulieris et secreto, quicquid boni
per facultates poterat coemebat et, prima statim nocte, in monumentum
ferebat. Itaque unius cruciarii parentes ut uiderunt laxatam custodiam,
detraxere nocte pendentem supremoque mandauerunt officio. At miles
circumscriptus dum desidet, ut postero die uidit unam sine cadauere
crucem, ueritus supplicium, mulieri quid accidisset exponit: 'nec se
expectaturum iudicis sententiam, sed gladio ius dicturum ignauiae suae.
Commodaret ergo illa perituro locum, et fatale conditorium familiari ac
uiro faceret.' Mulier non minus misericors quam pudica: 'Ne istud,
inquit, dii sinant, ut eodem tempore duorum mihi carissimorum hominum
duo funera spectem. Malo mortuum impendere quam uiuum occidere.'
Secundum hanc orationem iubet ex arca corpus mariti sui tolli atque
illi, quae uacabat, cruci affigi.
"Usus est miles ingenio prudentissimae feminae, posteroque die populus miratus est qua ratione mortuus isset in crucem."
