Clínica y lesiones
Hernández Rodríguez, Santiago (Universidad de Córdoba. Departamento de Sanidad Animal)
Redondo, E.S.H. (Universidad de Córdoba. Cátedra de Parasitología y Enfermedades Parasitarias)
Cámara Vaquero, S. (Universidad de Córdoba. Cátedra de Parasitología y Enfermedades Parasitarias)

Data: 1998
Resum: El cuadro clínico que se expone procede de los datos obtenidos tanto de las infecciones experimentales como de la casuística de las infecciones naturales que se producen en los hospedadores intermediarios. Las infecciones experimentales determinan la aparición de una enfermedad que consta de un curso agudo primero, correspondiente a las multiplicaciones asexuales en el endotelio vascular y sintomatología propia de una sarcocistiosis aguda, seguida de una segunda fase, de localización muscular, que caracteriza a la enfermedad de curso crónico. La forma aguda, denominada visceral, es un proceso patológico de naturaleza sistémica, donde los signos más notables son la fiebre, la anemia y la pérdida de peso, y suelen ir acompañados de decaimiento general, alopecia en la cabra y caída de la lana en la oveja, trastornos nerviosos relacionados con la conducta y la motricidad, y también infartos ganglionares. En las hembras gestantes, cuando la infección es en la segunda mitad, se provoca la muerte del feto con resultado de aborto. Sin embargo, cuando se produce al principio de la gestación, el feto puede morir y ser entonces resorbido. En otras ocasiones no se provoca la muerte del feto y entonces los neonatos nacen con secuelas que les pueden producir más raramente la muerte o como sucede casi siempre un retardo en el crecimiento. El curso crónico viene determinado por la localización muscular del parásito y es bastante inespecífico y discreto, acaso leves trastornos relacionados con la aprensión, masticación y deglución de los alimentos y con la micción. En cuanto a la sarcocistiosis natural, es necesario indicar que no se observan las dos fases de la enfermedad. Los signos más constantes son la hipertermia, pérdida de apetito, adelgazamiento progresivo y anemia, pueden ir acompañados de alteraciones nerviosas, como incordinación motora que se manifiesta cuando los animales son sometidos a un estrés. También suelen estar presentes los abortos y la mortalidad perinatal. Las lesiones más características son la ascitis, el hidrotórax y el hidropericardias, que normalmente se acompaña con un aumento del tamaño de los ganglios linfáticos mesentéricos, los cuales suelen estar hemorrágicos, edematosos y de consistencia dura.
Drets: Tots els drets reservats
Llengua: Castellà
Document: Article ; recerca ; Versió publicada
Matèria: Ferides i lesions ; Veterinària
Publicat a: Ovis, Núm. 57 (1998) , ISSN 1130-4863



8 p, 108.8 KB
 Accés restringit a la UAB

El registre apareix a les col·leccions:
Articles > Articles de recerca
Articles > Articles publicats

 Registre creat el 2018-09-20, darrera modificació el 2021-08-08



   Favorit i Compartir