| Resum: |
Desde la creación de los primeros centros de recursos de lenguas, hace ahora ya treinta años (Holec 1979, 2000; Gremmo y Riley 1997, p. 90), a través de las experiencias de aprendizaje autodirigido del CRAPEL y su multiplicación/diversificación en contextos muy diversos en el transcurso de los años 1980 y 1990 (formación permanente y continua de adultos, sociedades privadas, enseñanza secundaria, universitaria, etc. ), la reflexión didáctica se ha inclinado hacia los distintos aspectos que implicaba la autonomización del aprendiente en estos "entornos multimedia", hasta tal punto que el aprendizaje autónomo o autoformativo es, hoy día, uno de los campos más prometedores en didáctica de las lenguas. Despierta numerosas expectativas en cuanto al proceso de aprendizaje, la concepción de los dispositivos y, en consecuencia, en cuanto a las tecnologías de la información y de la comunicación, estrategias de integración, la formación de los docentes, la gestión de recursos e, incluso, la comunicación en lengua extranjera por medio del ordenador como en el trabajo aquí presentado. Sin embargo, a pesar de la ayuda de las disciplinas conexas, como la ingeniería de formación o las tecnologías de la educación, falta aún mucho para que la didáctica de lenguas aborde por igual todas las cuestiones. |