| Resumen: |
En el año 2009, inmersos en una crisis económica y financiera mundial, el filósofo Peter Sloterdijk, uno de los pensadores, desde mi punto de vista, más eruditos, originales y, sobre todo, más provocadores, publica un libro titulado "Has de cambiar tu vida1. Toma el título de los últimos versos de un poema de Rilke en el que el poeta escribe sobre la escultura de un torso humano mutilado. Después de referirse a lo que no hay o no está, a lo que hubo o a lo que se perdió, a lo que pudo haber habido o sucedido y a lo que, por último, se puede intuir o pensar sobre la escultura, el poeta acaba diciendo "…. pues no hay ahí sitio alguno //que no te mire a ti. Has de cambiar tu vida"2 . Me parece que estos versos son un buen punto de partida no solo para pensar e incluso diagnosticar la complejidad del presente sino, también, para derivar una prescripción que, cada vez con mayor urgencia, insta a las personas que habitamos este planeta a emprender algún tipo de acción. Una prescripción que, si la educación tuvo alguna vez la suficiente autoridad para hacerla, hoy, como el propio Sloterdijk (2013) apunta, ya no la tiene. |