El pasado 21 de agosto Michel Barnier hizo su habitual comunicado de prensa tras una ronda de negociaciones. Y de nuevo mostró su pesimismo sobre la posibilidad de conseguir un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Reino Unido. Aunque ha habido algunos progresos en aspectos técnicos (por ejemplo, cooperación energética, participación en los programas de la Unión y medidas contra el lavado de dinero), no son suficientes y cada vez queda menos tiempo. Una vez más el representante europeo reprocha a los negociadores británicos la escasa voluntad en conseguir avances significativos en temas clave y advierte que “(t)oday, at this stage, an agreement between the United Kingdom and the European Union seems unlikely”.
Propone empezar a trabajar (semana del 7 de septiembre) en la consolidación de las propuestas de acuerdos presentadas hace algunos meses por las dos partes. Ahora bien, para que sea fructífera será necesario que los dos equipos negociadores colaboren estrechamente y que se aborden todos los temas de forma paralela.